Grupo Cobra

Se organiza en París en 1948 en plena posguerra europea, por artistas de los Paises Bajos y Escandinavia, destacando entre ellos Karen Appel, Asger Jorn y Pierre Corneille a los que se añaden Jean Atlan, Pierre Alechinsky, Constant, Noiret y Dotremont inventor del acrónimo del grupo (Copenhague, Bruselas y Amsterdam) y redactor del manifiesto. Arte el deseo en bruto es la divisa.

Tienen un expresionismo que aprovecha recursos de la libre expresión del inconsciente sin la interferencia del intelecto lo que provine del Surrealismo donde se aprovecha el primitivismo infantil y el de los perturbados.

Su ideal marxista y surrealista recela del devenir de la URRSS, también del individualismo narcisista y del discurso trascendente de los Expresionistas Abstractos Americanos y del liderazgo André Bretón en la vanguardia europea.

Utilizan también la violencia cromática, el dinamismo y el acento en el proceso.

El interés por el gesto, también vincula al grupo con la Action Painting americana, junto a otra fuente que es el Expresionismo nórdico.

La búsqueda por lo primitivo (Lascaux es descubierta en 1940 y abierta al público tras la guerra), una obsesión de la época que comparten con infinidad de grupos del momento les acerca a Dubuffet.

Su pintura es muy espontánea y está basada en la deformación de las figuras que toma como referente a Paul Klee y Joan Miro, por lo que hay un rechazo a la herencia de la tradición occidental.

Hay una nueva propuesta estética, pero con un sentido escapista´de posguerra

Se edita en Bruselas el Cobra Revue que alcanza solo ocho números.

El grupo participa en las exposiciones de Copenhague (1948), Ámsterdam (1949) y Lieja (1951), pero sus miembros evolucionan y toman diferentes vías, con lo que el grupo se disuelve en 1951 dejando un poso de activismo internacionalista, un testigo que retomaran otros grupos.

Siglo XVIII. Pintura Galante

Se caracteriza por un espíritu desinhibido con respecto a tabúes sexuales y sociales en la vida diaria.

Esta pintura muestra la sensualidad en una vida ociosa que se abre a lo informal.

Un tiempo después de un rígido y profundo moralismo, en un proceso de descomposición se pasa a una época hedonista, en un contexto Rococó en Paris, emerge la pintura galante cuyo tema es la seducción y el erotismo.

El Rococó muestra esa sensualidad con un redondeo y retorcimiento que retrotraen a un placer inmediato.

La corte le da valor al cortejo y la ligereza, a lo liviano en arte y en las relaciones sociales.

Las aventuras amorosas son la forma de conjurar el aburrimiento y una manera de fantasear, de conjurar a la muerte.

Todo eso se muestra en la pintura donde hay un mundo idílico que refleja ideal y una manera de escapar a las preocupaciones políticas, que cada vez son más.

 El prestigio intelectual que antes se le concede a la historia ahora se le otorga al teatro, donde la tragedia es sustituida por la comedia, convirtiéndose en una revolución respecto a los criterios tradicionales del Clasicismo.

Producto de una sociedad aristocrática que con su discurso leve de ligereza y despreocupación que sin darse cuenta inicia la transformación hacia tiempos modernos con la Revolución Francesa.

El comienzo de esta pintura galante coincide con la Regencia, pero su influencia se prolonga hasta finales de siglo.

Abarca tres generaciones de pintores diferentes que son Jean Antoine Watteau, Francois Boucher y Jean Honoré Fragonard.

La etimología de galante procede del antiguo francés galer, que significa ser valiente, divertido o capaz de disfrutar.

Remite a caballeros antiguos tan capacitados para el amor como para la guerra, como el perfil de Baltasar Castiglione renacentista, ora la pluma, ora la espada (o de nuestro Garcilaso de la Vega).

En el XVIII esa voz toma la acepción de alguien sociable, cortes y delicado por entero al cortejo de la dama, la protagonista de este tiempo, gracias a los niveles de libertad que alcanza en esta época.

La mujer en este tiempo impone a la sociedad valores femeninos como la cortesía, la sensibilidad y el sentimiento.

Estas libertades y sistema de valores solo afectan a la aristocracia y la burguesía, no a todos los estamentos.

Estas formas se implantan como reacción al sistema de valores de la época de Luis XIV ya que la sociedad francesa se cansa del raído espíritu heroico, varonil y jerarquizado, contra el que reacciona aburguesándose y buscando placer.

Esta pintura es una síntesis de dos corrientes dentro de la pintura francesa, entre la tradición más fría y realista del norte y la sensualidad del sur.

El centro de este arte es la mujer y su excusa el amor aunque hay que subrayar que nunca se cae en la chabacanería ni en la vulgaridad, a pesar de que su búsqueda es la del erotismo y el juego amoroso.

Jean Antoine Watteau (1648-1721)

Es el transformador de la pintura francesa y no es ni académico, ni francés, pues nace en Valenciennes que es flamenca hasta 1677.

Se sabe muy poco de su vida, tiene influencias flamencas, venecianas de Veronés, más el gusto francés.

Marcha en 1702 a Paris sin dinero, allí sobrevive con dificultad, realizando cuadros `piadosos para los campesinos.

Decepcionado y deprimido en 1709 al no ganar el Premio de Roma casi vuelve a su ciudad, pero tres años más tarde lo vuelve a intentar con éxito y le invitan a formar parte de la institución académica.

Cuando llega al éxito tiene 25 años y un bagaje de terrible miseria, pero enfermo de tuberculosis muere muy joven a los 37.

La sensualidad exagerada y los arrebatos de melancolía que se asocian a la enfermedad que padece, son lo que caracteriza su obra.

Sus cuadros ilustran el placer del gozo del amor, el juego, pero con un fondo de desasosiego de alguien enfermo y derrotado por una existencia dura.

Desde un punto de vista formal la huella de Rubens es notoria, como lo es su interés por las pinturas de genero flamencas y el color de los venecianos, aunque ninguna de esas influencias restan valor a su particular manera de pintar y al universo que representa.

Repite infinidad de veces las fiestas galantes representadas en el jardín como una ensoñación, con diversas variantes de juegos eróticos, así como el de la Comedia del Arte Italiana basada en la mímica que son los ancestros de los payasos actuales.

Dota a esos temas frívolos de melancolía y gran ambigüedad.

En Paso en falso (1717) un hombre tropieza y cae, pero no sabemos si en realidad lo que hace es abrazar a la mujer.

En El Indiferente (1617) de nuevo no se sabe si ensalza al bailarín afeminado o se ríe de él.

Francois Boucher (1703-1770)

 Discípulo de Lemoyne, buen conocedor de la obra de Watteau, estudia en Italia y triunfa protegido por la aristocracia francesa que lo convierte en figura clave de la política artística oficial.

Dotado como pintor, es en cambio más superficial

El abandona el misterio de la naturaleza de Watteau e inicia el concepto del sentimiento, que la clase burguesa ascendente demanda.

Atraviesa la sensualidad para llegar al erotismo.

Su obra utiliza las fabulas para mostrar bellos cuerpos desnudos, los temas no son más que una excusa.

Interpreta realidades placenteras gracias a la descomposición del antiguo régimen.

Es protegido de Madame Pompadour, ya que su pintura posee realismo sensual y transmite atmosferas intimas.

Diderot considera a Boucher el prototipo de la degeneración de la aristocracia, una crítica política en una época en la que la pintura galante esta en decadencia en 1760.

Destaca El triunfo de Venus (1740), sobre un agitado paisaje marino destaca el desnudo de Venus recostada con indolencia, rodeada de varias ninfas desnudas que parecen nadar entre cojines de raso.

Jean Honore Fragonard (1732-1806)

Su obra pertenece a la segunda mitad del siglo XVIII, y refleja el gusto de la preferida del monarca.

Sobrevive a la Revolución Francesa y muere en plena apoteosis del Imperio Napoleónico.

Desde 1780 Fragonard cae en el olvido, cuando aún le quedan por vivir bastantes años.

Estudia con Bouchet, admira a Watteau y pasa una temporada en Italia donde aprende de los grandes pintores y decoradores como Cortona, Giordano y Tiépolo.

A su vuelta de Roma en 1765, tiene un efímero éxito en París cuando es nombrado académico y expone en el Salón con éxito.

A partir de este instante, bien por su carácter tímido o bien porque la pintura galante deja de estar de moda, su rastro se desvanece, aunque no deja de trabajar nunca.

Realiza El Columpio que posee un sentido galante de narración.

El tema es una mujer en un columpio, el cual es empujado por un abate, mientras que frente a ella se encuentra recostado un hombre que la observa con una mirada picara.

Ella mueve las piernas mientras que sus faldas se levantan e inocentemente pierde un zapato.

Siglo XVIII. Drama Sentimental y Naturalismo

Paralelo a la pintura galante hay otras notables corrientes destinadas a tener una gran influencia posterior, como la del género sentimental de Jean Batiste Greuze (1725-1805) o el naturismo de Jean Batiste Simeón Chardin (1699-1779).

Ambos hacen cuadros de género a los que les dan un aire moderno en los que abundan escenas populares o bodegones tipo los flamencos y los holandeses.

Greuze muestra sus escenas populares a la misma altura que la pintura histórica.

Greuze hace un guiño al espectador para buscar complicidad con un toque sentimental, para eso busca a los niños y muchachas adolescentes por lo general campesinas a las que idealiza.

Es a su vez un guiño a Rousseau que defiende la bondad natural frente a la corrupción social.

Destacan El amor filial, El cántaro roto, El fruto de la buena educación y La boda del pueblo.

Chardin tiene menos ambición que el anterior solo pretende hacer bodegones a la manera holandesa.

 Pero se gana un enorme prestigio, gracias a la opinión que Diderot le dedica.

Su origen es modesto y su formación de artesano, algo que marca su laboriosidad concienzuda y honesta.

En 1728 llama la atención una pintura denominada La Raya y es animado por varios académicos a que se presente ante la Academia.

Es admitido el mismo año en la Academia como pintor de categoría menor de animales y frutos, siendo esa obra una de sus obras de recepción.

Logro más admirables en esa línea, al principio por gusto por la anécdota como es común en este género y con el tiempo gana en calidad.

Destacan La raya (1728), El lavamanos de cobre (1734).

La representación que hace en su pintura retrotrae a la infancia, al orden equilibrado del hogar, y a la formación del hombre de provecho, muy del gusto de la emergente clase burguesa que ya no está monopolizado por la aristocracia, sino que tiene un criterio propio.

La decada de los 60 en España

A partir del ultimo tramo de los 50 y principio de los 60 hay un cambio notable en el panorama, porque los numerosos emigrantes mandan cuantiosas remesas y sumado al turismo y los planes de desarrollo por primera vez el PIB se equipara al de la Segunda República del 36, es decir la economía deja de estar en caída libre.

Por lo que el arte que es puro excedente económico de forma automática genera un cambio de perspectiva y los artistas de esta década aunque no necesariamente tienen mas calidad sus trabajos que las de sus predecesores, si están mas informados y cuentan con mas medios, por lo que su diversificación y dinamismo es mayor.

Ayuda también el que las fronteras cada vez son mas porosas por el trafico de trabajadores que sale y el turismo como he mencionado, con lo que también son importadas nuevas maneras y actitudes enriquecedoras que antes se desconocían.

Todo esta avalancha de ideas nuevas importadas por un cúmulo de casualidades son imposible de controlar, por lo que provocan un cambio de costumbres en la sociedad que cada vez es menos diferente al resto de Europa.

Hay también una gran incorporación de las generaciones de artistas que han crecido tras la guerra civil.

Todavía siguen pintando los supervivientes de la vanguardia histórica como Dalí, Picasso o Miró.

También cuentan con notable reconocimiento Saura, Tapies y Chillida (añadiría Oteiza).

Pero emerge otra generación diversa que se suman a las tendencias figurativa de los 60 y los mas mundanos terminaron cerca del Pop como el Equipo Crónica o integrándose a la vanguardia parisina como hace Eduardo Arroyo.

Esta forma de hacer arte colisiona con un país como el nuestro en vías de desarrollo, pero así y todo se multiplican los pintores que utilizan este discurso como Luis Gordillo, Dario Villalba o Eduardo Úrculo.

En este tiempo emerge un realismo muy particular en varios puntos del país, que ademas se consolida y consigue gran éxito internacional, me refiero en Madrid con un grupo familiar y amistoso de Antonio López García, Julio y Francisco López Hernández, Isabel Quintanilla, Maria Moreno, y Amalia Avia, a los que se unen al grupo con otro discurso no figurativo pero identica sensibilidad como Lucio Muñoz o Enrique Gran.

Paralelos a ellos en Sevilla esta Carmen Laffón,

Su singularidad trata de que no siguen de forma fiel el hiperrealismo internacional que acontece en ese momento, ni el realismo convencional.

Hay en este mismo momento una abstracción que son famosos entre otras por el lugar elegido, me refiero a Cuenca.

Allí fundan un museo privado, El Museo de Arte Abstracto financiado por Fernando Zobel, en el que tienen mucho que ver también Gustavo Torner y Gerardo Rueda.

La importancia de este lugar radica en la calidad de la obra y belleza del entorno, tanto como el que es tomado de lugar de plataforma de los artistas que viven y trabajan allí.

Cuenca se convierte en un lugar de artistas donde llegan a vivir Antonio Lorenzo, Antonio Saura, Jose Guerrero y Eugenio Sempere.

Atrae también artistas jóvenes como Jordi Teixidor o Miguel Angel Campano.

El panorama es muy heterogéneo pues simultaneo grupos locales mas pequeños que realizan una obra normativa y un realismo de carácter político, que indica modernización del país que estimula la creatividad en la sociedad.

Hay también a finales de los 60, un grupo madrileño que se presenta como Nueva Generación, cuyo promotor es el critico Antonio Aguirre autor del provocador ensayo Arte último, en el que postula el desenmarcarse de la tradición local, y aunque su repercusión es insignificante, se orientan muy bien hacia el futuro.

Así en la década siguiente primero en la construcción y mas tarde en el ámbito de la creación se utilizan los términos posmoderno.

Anuncia la crisis del concepto vanguardia, en el que no habrá mas tesis, antítesis y síntesis, esa linealidad sucesiva dialéctica sino eclecticismo antitético sometido a modas cuya diversidad aplaude el mercado.

Ya no hay rebeldía sino rentabilidad y mercantilización y ahí seguimos.

El Rococó

Pertenece al siglo XVIII y es una derivación del Barroco, significa rocalla, y hace alusión a la exuberancia con la que se recubren paredes y mobiliario durante el periodo de regencia en Francia tras la muerte de Luis XV.

Se inicia entre 1710-1715 y dura hasta la mitad del XVIII, incluyendo el reinado de Luis XV.

No supone una novedad con el Barroco desde un punto de vista artístico, sino que quizás es una versión decorativa de este, reflejo de un estilo de vida que huye de la pompa de Luis XIV.

La aristocracia demanda algo mas intimo y confortable al estilo burgués pero sin las connotaciones moralistas.

Destacan en la decoración Gilles Marie Oppenord y Francois Antoine Vassé, que generan motivos en los que predominan lineas curvas trabajadas en entrelazados.

Se extiende en poco tiempo gracias a los arquitectos franceses como Francois Cuvillies, aja en la corte de Baviera.

Por el Rococó hay un cambio en la situación del arte ya que la legitimación artística ya no procede de Roma, ni de Italia

.

El Rococó es un estilo francés de la Regencia y desde allí es exportado al resto del continente.

A partir de ahora continua siendo importante la Roma del XVIII, a la que siguen fluyendo viajeros de todas partes, artistas y aficionados, pero ha de compartir protagonismo con París, Venecia y Londres, ahora centros renovadores de arte.

Pero hay un cambio estructural significativo, dada la rígida estructura administrativa que domina el arte, es imposible que se introduzca algo nuevo sin el control de la Academia.

Pero al final del reinado de Luis XIV Roger de Piles, un aficionado erudito, se alza con el poder académico y modifica el criterio estético que prevalece.

Cuando este personaje hedonista que defiende la supremacía del genio, de la imaginación y el entusiasmo por encima del aprendizaje de las reglas se hace con la dirección de la Academia en 1699, hay un cambio de gustos manifiesto.

Barroco

Comienza Roma con el Barroco, desde donde se extiende al resto de Europa.

Los Papas utilizan este arte para glorificar la figura de Dios y utilizarlo como propaganda ideológica de la Contrareforma.

Así la ostentación de pompa y boato a semejanza de Dios representada en la corte de Luis XIV, El Rey Sol, supone una desmesurada manifestación simbólica sobre la idea de un orden centralizado.

Ademas de los países de la Contrareforma Católica, y de las cortes europeas, también hace su aportación la cultura burguesa protestante.

En realidad el Barroco es una compleja manifestación cultural cargada de contradicciones y paradojas que generan un impulso creativo gigantesco.

Este periodo es de gran complejidad artística, porque supone la culminación de un sistema de gobierno basado en el poder absoluto de un monarca por la gracia de Dios.

El poder político está asociado con la fe religiosa en los países católicos.

Este principio de derecho divino tanto monárquico como religioso supone el despliegue de lujo cargado de teatralidad y la necesidad de un arte propagandístico, dirigido a los sentidos del espectador.

Con unas formas que intenten seducir y arrebatar para dominar.

El Barroco defiende la total integración de las artes, en una época donde se defiende el concepto hecho imagen.

Hay una idea del teatro del mundo, en el que la arquitectura al igual que el resto de las artes del periodo barroco, son las herramientas del siglo XVII y parte del XVIII para crear el decorado teatral.

El siglo XVIII en arte

La Revolución industrial empuja la perdida de importancia de Roma como capital del arte, aunque se percibe a finales del XVIII.

París a inicios del XVIII ya es centro que antes ocupaba Roma (aunque no hay que desdeñar el papel que comienza a tener Londres o Venecia).

La vía para el cambio artístico que emerge se da en estas tres urbes donde hay un cambio de sensibilidad acorde a los nuevos tiempos.

La clave para la renovación está en los géneros.

Hasta ese momento la pintura histórica es algo consolidado e indiscutible, superior al resto.

En el XVI emergen otros géneros considerados menores como el paisaje, el retrato realista, el bodegón etc llamados cuadros de genero.

En el XVIII aunque la jerarquía académica es reacia, cambia porque hay artistas de gran talento que confeccionan fantásticos cuadros que ademas se muestran rebeldes.

Destacan el inglés William Hogart (1697-1764) y el francés Jean Batiste Greuze (1725-1805), promotores del Comic History Painting y del Genre Larmoyant, ambos equiparan cualquier pintura con la histórica.

Para entender que hay un cambio de orientación en los gustos que ya funciona a principios del XVIII y que tiene a pintores en Londres, Venecia y París, solo hay que ver los artistas Antoine Watteau, Jean Batiste Simeon Chardin, Giovani Antonio Canal (Canaletto), Pietro Longhi, Jean Etienne Liotard, Samuel Scott, Allam Ramsay, Richard Wilson, Gavin Hamilton, George Stubb, Johan Zoffany, Joseph Wright de Derby.

Hay causas que lo posibilitan, pues coincidiendo con la dinámica del desarrollo industrial de UK, hay un cambio en la manera de percibir el arte.

Ya desde la Restauración con la subida al trono de Carlos II en 1660 hay un cambio en el panorama literario con Daniel Defoe, Jonathan Swift, Joseph Addison, Alexander Pope, Samuel Richardson, Henry Fielding, o el Dr. Johnson.

Tratan los géneros tradicionales desde otro angulo, tal es el estilo del mock heroic (heroico burlesco) de gran influencia en la música y en las artes plásticas.

Se introduce aquí lo cotidiano como motivo en arte, sin prejuicio alguno.

William Hogarth hace un uso del grabado como sistema de difusión y su lucha política para conseguir la protección legal de los derechos de autor es muy actual.

También lo es por el llamado Comic History painting, donde la realidad es reflejada como una serie de actos sucesivos, tal y como se tratan ya en el teatro o en la novela.

Hogarth satiriza con una critica moralista la corrupción urbana con algo mas que un cuadro costumbrista.

El siglo XVIII en Inglaterra es moralizante como lo refleja su literatura, quizas por el deismo que sacude las tradiciones religiosas antiguas.

También supone un desafío a la tradición las exploraciones, las investigaciones científicas, y las ideas acerca de los derechos y deberes de los individuos.

Todas estas actitudes llevaron a pensar a los pensadores mas conservadores en la necesidad de una moralidad secular para compensar la perdida de la fidelidad a la Biblia, a pesar de que cada vez hay mas personas que leen y escriben.

La tradición religiosa ha caído en desgracia como guía de la fe y de la conducta.

También los autores de relatos que quieren distraer a su publico, ven conveniente intercalar en su escritura, exortaciones a la virtud concluyendo sus ficciones con la virtud de las mismas.

Algunos autores recurren a la ficción para hacer mas creíble su predica moral.

Hay una voluntad secularizadora de las enseñanzas bíblicas.

Quienes se sienten arrastrados por esos gustos es la pujante clase burguesa imbuida de ilustración.

Hay unas nuevas sociedades científico técnicas en la que esos ideales se unen a una nueva estética artística, en ellas se juntan técnicos, empresarios y mecenas de las artes.

Pero esos emprendedores burgueses se aproximan a los artistas, ya que ademas de los intereses científico técnicos de naturaleza práctica, conciben la cultura como un requisito imprescindible para la promoción social.

Con la plástica ocurre lo mismo que con la literatura al sustituirse el mecenazgo cortesano por el sistema empresarial mercantil.

Los escritores ingleses que viven a principios de siglo a la sombra de la aristocracia inglesa, cambian este apadrinamiento por el del público.

Se trata de sobrevivir en función de los ejemplares vendidos, o el numero de suscripciones obtenidas, lo que significa una forma de producción y distribución editorial nuevos.

El gusto artístico de la sociedad inglesa esta cada vez mas condicionado por el cada vez mayor intercambio entre estamentos sociales, cada vez mas sometido al ideal burgués democrático.

Lo que implica la multiplicación de géneros artísticos, lo que supone un florecimiento en las artes en la segunda mitad del XVIII.

Destacan los retratos colectivos familiares, el Conversation´s Piece.

En los paisajes se distinguen el genero clasicista, el pintoresco y el sublime, así como el Sporting Life donde la representación de animales tiene un papel importante.

Las escenas de genero son la representación de la vida urbana, cuya formula de carácter moralizante es satírica.

Destacan los cuadros de naturaleza científica y a veces de exaltación del nuevo universo industrial.

Paul Klee

Sobresale en música gracias en parte a que sus padres son profesionales y con 10 años es un niño prodigio con el violín.

Pero cuando se dedica a las Bellas Artes destaca como dibujante prescindiendUn viaje a Túnez cambia su actitud hacia su entorno y condiciona su vocación comenzando a estudiar y a escribir sobre la teoría del color, convirtiéndose en una referencia entre sus contemporáneos.

A partir de ese momento, sus Escritos sobre la teoría de la forma y el diseño son considerados de referencia tanto como los tratados de Leonardo.

Con más de 9.000 piezas, su obra casi siempre hace referencia a la poesía, la música y los sueños, incluyendo a veces palabras o notas musicales.

La abstracción supone para él un instrumento para indagar mundos paralelos que él sospecha que se halla tras la llamada realidad.

Esta convencido que todo tiene que ver con todo y opina que un pintor no debe pintar lo que ve, sino lo que se verá.

18 de diciembre de 1879 nace en Münchenbuchsee (Suiza).

Segundo hijo, del matrimonio formado por un profesor de música alemán y una cantante suiza.

Casi al año su familia se muda a Berna, y allí Klee simultanea la escuela primaria con clases de violín, recibiendo una invitación para tocar como miembro extraordinario de la Asociación de Música de Berna cuando tiene 11 años.

En un principio tiene vocación de músico, pero en la adolescencia opta por las artes visuales.

En 1897 inicia un diario donde se observa la evolución como dibujante y caricaturista hasta llegar al paisaje.

Con 21 años con el permiso y el apoyo de sus padres, inicia sus estudios en arte en la Academia de Bellas Artes de Múnich junto a Heinrich Knirr y Franz von Stuck.

Destaca en el dibujo, pero reconoce que tiene dificultades para captar el color natural de lo que pinta y sospecha que probablemente nunca aprenda a pintar..

Tras obtener el título de Bellas Arte, en 1902 permanece en Italia durante siete meses.

Junto a Hermann Haller visitan Roma, Florencia y Nápoles, y estudian a los pintores del Renacimiento.

Entre 1903 y 1905 realiza una serie de once grabados en placa de zinc denominadas Invenciones, sus primeras obras expuestas, en las que ilustra diversos personajes grotescos.

Cuando vuelve a Berna desarrolla algunas técnicas experimentales, incluyendo dibujos con una aguja en un panel de vidrio ennegrecido, dando como resultado 57 obras, entre ella su Retrato de mi padre (1906).

Divide aún su tiempo con la música, ya que toca el violín en una orquesta y escribe partituras de conciertos y críticas de teatro.

Se casa en 1906, a los 27 años, con la pianista bávara Lily Stumpf y tienen un hijo llamado Félix Paul al año siguiente.

Viven en un suburbio de Múnich, y mientras ella da clases de piano y actúa de manera ocasional, él se dedica al niño y pinta aunque dedicándole poco tiempo.

Intenta ser ilustrador de una revista y no lo consigue, así que su carrera artística se ralentiza los siguientes cinco años.

En 1910 realiza su primera exposición individual en Berna, que luego se desplaza a tres ciudades suizas.

En enero de 1911 conoce al crítico de arte Alfred Kubin, quien le presenta a otros artistas y críticos.

Ese invierno, Klee se une al equipo editorial de la revista Der Blaue Reiter (El Caballo Azul), cofundada por Franz Marc y Wassily Kandinsky.

Comienza a experimentar con acuarelas y paisajes.

Entre los Blaue Reiter estan August Macke, Gabriele Münter y Marianne von Werefkin.

Todos comparten interés por el arte gótico y primitivo y por los movimientos modernos del fauvismo y el cubismo.

El nombre del grupo deriva de una obra pictórica de Kandinsky de 1903 que a partir de 1912 sirve de ilustración para los títulos de un anuario con ese mismo nombre.

La primera de las dos exposiciones del Blaue Reiter se hace el 18 de diciembre de 1911.

En ella se incluyen 49 obras de Henri Rousseau, Albert Bloch, Heinrich Campendonk, Robert Delaunay, Kandinsky, Klee y Macke.

Viaja a París en 1912, lo que supone una aproximación al cubismo.

El uso del color por parte Robert Delaunay y de Maurice de Vlaminck también le agrada, pero Klee comienza a experimentar con el color en acuarelas y hace algunos paisajes utilizando bloques de color con superposiciones.

Mientras permanece en París accede a las obras de posimpresionismo de Paul Cezane y Vincent van Gogh.

Permitidme tener miedo dice Klee después de ver las pinturas de Van Gogh que es una influencia clave en el uso del color.

En 1914 cuando visita por poco tiempo Túnez con August Macke y Louis Moilliet su vocación se afianza.

Allí se quedó impresionado por la calidad de la luz allí y escribe que el color y él son uno.

Empieza a profundizar en la abstracción al agregar color a sus habilidades como dibujante, y en muchas obras las combina con éxito, como lo hace en una serie que denomina pinturas operísticas.

Uno de los ejemplos más literales de esta nueva síntesis es el Don Giovanni bávaro (1919).

Después de regresar a casa, Klee pinta su primer abstracto puro, En el estilo de Kairouan (1914), compuesto de rectángulos de colores y algunos círculos.

El rectángulo de color se convirtió en su bloque de construcción básico, lo que algunos estudiosos asocian con una nota musical, que Klee combina con otros bloques de colores para crear una armonía análoga a una composición musical.

A veces usa pares complementarios de colores, y otras veces colores disonantes, lo que refleja nuevamente su conexión con la música.

El comienzo de la Primera Guerra Mundial le impacta porque mueren sus amigos Macke y Marc.

Hace varias litografías de pluma y tinta sobre temas de guerra, incluyendo Muerte por la idea (1915).

En 1916 participa en la guerra, pero Paul Klee se salva de servir en el frente al pintar camuflaje en aviones.

Continua pintando durante toda la guerra y en 1917 y los críticos de arte ya lo aclaman como el mejor de los nuevos artistas alemanes.

Su técnica es atrevida, utilizando acuarela sobre gasa y papel con un fondo de tiza, que genera una textura de patrones triangulares, circulares y de media luna.

En 1919, Klee solicita una plaza de profesor en la Academia de Arte de Düsseldorf.

Algo que no consigue, pero obtiene un contrato de tres años, aunque con un ingreso anual mínimo, con el concesionario Hans Goltz, cuya influyente galería le proporciona una gran exposición y cierto éxito comercial y donde también expone en 1920 una retrospectiva de 300 obras con notable éxito.

Enseña en la Bauhaus desde enero de 1921 hasta abril de 1931.

Es maestro en los talleres de encuadernación, vidrieras y pintura mural, y cuenta con dos estudios.

En 1922, Kandinsky se une al profesorado y ambos continúan su amistad.

Ese mismo año se realiza la primera Exposición y Festival Bauhaus, para el cual Klee crea la publicidad, y también la primera serie de libros de Bauhaus con obras de Gropius, Paul Klee, Adolf Meyer, Oskar Schlemmer y Piet Mondrian.

Paul Klee también es miembro de Die Blaue Vier (Los Cuatro Azules), con Kandinsky, Feininger y Jawlensky.

El grupo se forma en 1923 y ofrecen conferencias y exponen juntos en Estados Unidos 1925.

Ese mismo año, Klee tiene sus primeras exposiciones en París, y se convierte en un éxito con los surrealistas franceses.

Mas tarde viaja a Egipto en 1928, aunque le impacta menos que Túnez.

En 1929, se publica la primera monografía importante sobre la obra de Klee, escrita por Will Grohmann.

Por fin puede ser docente en la Academia de Düsseldorf entre 1931 a 1933, pero es ninguneado por un periódico nazi por producir arte degenerado.

Su casa es registrada por la Gestapo y es despedido de su trabajo.

Su autorretrato Struck from the list (1933) rememora el acontecimiento, y la familia Klee emigra a Suiza a finales de 1933, exponiendo en Londres y París, donde finalmente conoce a Pablo Picasso, a quien admira.

A pesar de su situación personal, Klee se haya en la cima de su producción creativa.

Su Ad parnassum (1932) es considerada su obra maestra y el mejor ejemplo de su estilo puntillista y también es una de sus pinturas más grandes.

En 1933, su último año en Alemania, produce casi 500 obras.

Ese año comienza los síntomas de la esclerodermia.

La progresión de su enfermedad que dificulta la deglución, se puede seguir también a través de las piezas que crea en los últimos años.

Su producción en 1936 es de 25 imágenes.

A finales de la década su salud se recupera y se anima más por una visita de Kandinsky y Picasso.

Mantiene su producción en los últimos años con unos diseños más simples y grandes y en 1939 confecciona más de 1.200 piezas.

Una de sus últimas pinturas, Muerte y fuego, presenta un cráneo en el centro con la palabra alemana muerte, Tod, que aparece en la cara.

El último año de su vida pinta Cementerio donde incorpora cruces, cipreses, y un ataúd que espera su turno.

Falta el cuerpo, pero si se gira el cuadro 90° hacia la derecha puede verse con claridad una figura humana, pálida, de ojos azules y mortaja blanca…

Paul Klee fallece en Muralto (Suiza), el 29 de junio de 1940, a los 60 años y sin haber obtenido la ciudadanía suiza a pesar de su nacimiento en ese país.

Su trabajo artístico es considerado de gran nivel por las autoridades suizas, y aceptan por fin su solicitud seis días después de su muerte, un detalle.

Su legado abarca alrededor de 9.000 piezas

Léonell Feininger

Nace el 17 de julio de 1871 en Nueva York.

Su padre y su madre son músicos y optan por una carrera de violín en Alemania para su vástago.

Feininger inicia su formación en Hamburgo, relegando la música por las bellas artes, asiste a clases de dibujo y pintura en la Kunstgewerbeschule.

En 1888 vive en Berlín y se matricula en la Königliche Akademie, formándose con Ernst Hancke.

En 1892 Feininger viaja a París, donde vive algún tiempo en el número 9 de la rue Campagne Premier, ampliando estudios con el escultor Filippo Colarossi.

Cuando al cabo de un año vuelve a Berlín, la revista norteamericana Harper’s Round Table y la publicación satírica berlinesa Ulk comienzan a publicar con regularidad sus dibujos, mientras Feininger ilustra novelas.

En 1906 vuelve a París con Julia Berg, con la que se casa después (Londres, 1908).

Durante los dos años que permanece en París, Feininger colabora en la revista Le Témoin e ingenia cómics para el Chicago Tribune, aunque rescinde su contrato en 1907 este periódico al negarse a trasladarse a Estados Unidos.

El ambiente de las vanguardias poco a poco inducen a Feininger abandona la ilustración para dedicarse totalmente a la pintura.

Componer formas quebradas de colores influenciado por el Fauvismo y el Cubismo, como la Carrera de bicicletas de 1912 (Washington, D.C., National Gallery of Art).

Su primera exposición individual es en 1917 en la galería Der Sturm de Herwarth Walden en Berlín.

La obra de Feininger comienza a ser conocida en Europa, en principio gracias al Salon des Indépendants (1911).

Mas tarde en las exposiciones que en Alemania organizan los grupos vanguardistas como Brücke y Der Blaue Reiter (1913).

Mantiene una relación estrecha con Kandinsky, Jawlensky y Klee, con los que en 1924 funda Der Blaue Vier (Los cuatro azules).

En 1919 Gropius invita a Feininger a incorporar se a la Bauhaus en Weimar donde imparte clases de grabado hasta 1932.

Hacia 1936, después de que los nazis condenen su obra, Feininger se marcha a Estados Unidos; a finales de 1937 se instala en Nueva York, donde vive hasta su muerte el 13 de enero de 1956.

Josef Albers

Siguiendo el catalogo de la Fundación Juan March que hace en 1914 una exposición espectacular de la vida y obra de Josef Albers, voy a hacer un resumen del catalogo que me parece muy completo.

1888 Josef Albers nace el 19 de marzo de 1888 en Bottrop, una pequeña y tradicional ciudad industrial de la zona del Ruhr, en la región de Westfalia, al noroeste de Alemania, en el seno de una familia católica de clase trabajadora, con especial inclinación artesana.

Su abuelo paterno, Lorenz Albers, es carpintero; su padre, de igual nombre, un hombre práctico y habilidoso, es pintor de brocha gorda; y su madre, Magdalena Schumacher, pertenece a una familia de herreros.

Esta procedencia de una familia de artesanos y el consiguiente conocimiento del trabajo manual serán decisivos para su posterior labor docente.

Josef es el mayor de los cuatro hijos del matrimonio.

Le siguen, con dos años de diferencia, su hermano Anton Paul y después dos hermanas, Magdalena y Lisbet.

Cuando la pequeña apenas tiene dos años muere su madre y un año después el padre vuelve a casarse.

1902-1915

De 1902 a 1905 Josef asiste a la PräparandenSchule, en Langenhorst, donde, pese a las reticencias de su padre, toma la decisión de dedicarse al arte.

De 1905 a 1908 acude obediente al Lehrerseminar, en Büren, una escuela de magisterio católica donde obtiene el título de maestro, que le habilita para impartir docencia en escuelas elementales.

En 1908, con veinte años, Albers visita el Folkwang Museum en Hagen, un museo fundado por Karl Ernst Osthaus en la idílica región de Sauerland, donde Albers suele pasar sus vacaciones.

Es su primer y revelador contacto con el arte moderno; allí ve, por vez primera, obras originales de Cézanne, Gauguin, Matisse y Van Gogh, entre otros.

En el verano de 1910 sirve por poco tiempo en la reserva militar.

De 1908 a 1913 Albers trabaja como maestro de escuela en su ciudad natal y en las localidades de Dülmen, Stadtlohn y Weddern.

Su experiencia en escuelas rurales le da las claves de su visión de la educación: que el aprendizaje no se basa en una acumulación de conocimientos y que la educación busca, mediante la experimentación, la integración del individuo en la comunidad y en la sociedad.

Pero, por encima de ese interés por el aprendizaje y por la enseñanza, se siente especialmente atraído por el arte.

En 1913 se traslada a Berlín, una metrópolis moderna, muy diferente de su ciudad natal, en la que visita museos y galerías de arte.

Asiste a la Königliche Akademie der Künste [Real Academia de las Artes], donde estudia educación artística y el 30 de junio de 1915 obtiene el título de profesor, que le habilita para impartir clases de arte en la enseñanza secundaria.

Allí le causa una fuerte impresión el método de enseñanza, pionero y revolucionario, de su profesor Philipp Franck, que incita a sus alumnos a dar clase a estudiantes del barrio de clase trabajadora donde se ubica la escuela.

Gracias a su dedicación docente, Josef Albers consigue la exención del servicio militar; su hermano muere luchando con el ejército alemán en Rusia en 1915, a la edad de veinticinco años.

Da clases de dibujo en un instituto de Berlín y realiza sus primeras pinturas al óleo y acuarelas.

Tras una estancia de dos años en la gran ciudad, la idea de volver a Bottrop y al hogar familiar no le seduce, pero acaba regresando.

Convierte entonces el dibujo en su vía de escape y, fruto de su atenta observación, realiza bocetos de motivos pintorescos, como carros de caballos, corrales con pollos, conejos, búhos, las grandes casas de los pueblos o la catedral de Münster; pero también de las casas de los obreros en Bottrop, de bailarinas, niños o cualquier escena o motivo de la vida ordinaria que llame su atención.

1916

En esa época encuentra un gran apoyo, personal e intelectual, en Franz Perdekamp, poeta, escritor y profesor de escuela primaria, que más tarde estudiaría historia del arte; también nacido en Bottrop, es el único que entiende sus inquietudes artísticas y acabará siendo su mejor amigo.

A principios de 1916 Albers cae enfermo con una probable neumonía que le lleva a recibir tratamiento durante casi seis meses en el sanatorio Hohenhonnef, en las montañas al sur de Bonn.

Además de en largas caminatas, emplea allí su tiempo en reflexionar sobre la pintura y la poesía, pues en ambas encuentra valores universales y atemporales tan esenciales como el equilibrio y la armonía.

Albers hace partícipe de sus pensamientos a su alma gemela, Franz, en las cartas que desde allí le escribe y que firma como Jupp.

En noviembre de 1916 asiste en Duisburgo a la representación de un ballet dirigido por Max Reinhardt con libreto de Hugo von Hofmannsthal y música de Mozart, titulado Die grüne Flöte [La flauta verde] que le causa un gran impacto.

Fruto de esta experiencia e inspirada en la representación del ballet, desarrolla una serie de dibujos y de litografías, en la que ya busca el efecto máximo con medios mínimos; toda una doctrina que definirá su pensamiento y en la que promulga resultados intensos y efectivos desde la economía de la forma y de los medios, desde la claridad y la simplicidad.

En esta época hace también autorretratos.

Su interés por el cubismo, que orienta hacia la estructura perceptiva de la luz, se define durante su estancia en la Handwerker- und Kunstgewerbeschule de Essen (Escuela de Artes Aplicadas y Oficios), entre 1916 y 1919, y se consolida durante sus estudios con el artista holandés Thorn Prikker, un artesano vidriero y profesor de dibujo, que juega un papel destacado en su futuro desarrollo artístico y en su interés por la cuestión de la interacción entre la luz y el color.

1917-1919

Hacia 1917 realiza su primera obra por encargo, la vidriera Rosa Mystica Ora pro Nobis para la iglesia católica local de St. Michael, en Bottrop, que más tarde será destruida.

En 1918 expone algunas litografías y grabados en madera en la Galerie Goltz, en Múnich.

En 1919 consigue marcharse de Bottrop por segunda vez.

En octubre se va a Múnich, donde estudia dibujo y pintura durante seis meses con Franz von Stuck –con el que una década antes habían estudiado Kandinski y Klee–, y asiste al curso de Max Doerner sobre técnicas pictóricas en la Königlich-Bayerische Akademie der Bildenden Künste [Real Academia de Artes Plásticas de Baviera].

Pero su temprano y profundo interés por el color y la luz pronto le hace alejarse de sus maestros.

El descubrimiento de Cézanne, Matisse, Delaunay, Munch, Van Gogh o Die Brücke le resultan, en este sentido, mucho más reveladores.

Y de entre todos ellos es sin duda Cézanne el que más le interesa.

Desde su llegada a Múnich, Albers dibuja cada vez con mayor fluidez y seguridad, destacando sus dibujos a tinta.

1920-1923

En 1920 cae en sus manos el folleto de la Bauhaus, con la poderosa imagen de una catedral en una xilografía de Lyonel Feininger junto al manifiesto y el programa de la Bauhaus firmados por Walter Gropius.

Esta escuela pionera propone, frente a las escuelas de arte tradicionales, nuevos métodos de enseñanza; un proyecto reformador basado en el trabajo colectivo, donde la enseñanza teórica y práctica están fuertemente vinculadas y donde el trabajo manual pretende producir objetos y espacios para una sociedad futura más justa.

El programa que la Bauhaus ofrece es lo que Albers busca en ese momento: la liberación del peso de la tradición y el encuentro con lo desconocido.

Albers toma entonces la decisión más importante de su vida y en el otoño de 1920, un año después de su creación, llega, con 32 años –es el mayor de sus estudiantes–, a la Staatliches Bauhaus de Weimar, donde estudia hasta 1923.

Tras completar en el primer semestre el curso preliminar impartido por Johannes Itten y por una profesora asistente, la compositora Gertrud Grunow, Albers es uno de los tres estudiantes que solicita –y consigue– ser eximido del curso de dibujo preliminar.

Es aceptado en el taller de artesanía y, aunque su deseo es participar en el taller de vidrio, los maestros le aconsejan estudiar primero pintura mural.

En desacuerdo con el consejo de los maestros, decide hacer vidrieras.

Durante su paso por la Bauhaus su dedicación a la pintura es poco relevante. Sus escasos recursos le impiden adquirir pinturas y lienzos y se ve obligado a buscar otro tipo de materiales con los que desarrollar sus propuestas artísticas.

Para ello acude a los vertederos en busca del material necesario para sus composiciones: ensamblajes de vidrios coloreados procedentes de botellas, montados con estaño o alambre y diseñados para ser colgados frente a una ventana.

Su interés se centra así en la forma de percibir la luz, determinada por la propia estructura de las vidrieras.

Cuando el taller de vidrio es desmantelado, el espacio que ocupaba se destina a usos más urgentes.

En la exposición obligatoria, al final del segundo semestre, se exige mostrar la obra realizada hasta entonces.

Albers cuelga varios de sus estudios de composiciones en vidrio.

Tras la exposición, recibe una carta de los maestros en la que le comunican no sólo su aceptación para proseguir sus estudios, sino que además le nombran director del nuevo taller de producción de vidrio, que deciden reabrir en 1921.

El influjo de Jan Thorn Prikker –que puede ser considerado uno de los grandes maestros vidrieros de su época– sobre Albers queda especialmente patente durante el segundo semestre de su primer año en la Bauhaus, en 1920-21.

Hacia 1922-23 monta finalmente sus vidrieras con plomo y las formas y la organización de la superficie de sus piezas se van haciendo gradualmente más regulares y geométricas.

Como contribución a las colaboraciones de la Bauhaus, realiza grandes vidrieras especialmente para dos casas privadas de Walter Gropius cerca de Berlín, las de Sommerfeld y Otte, y para la sala de visitas del despacho de Walter Gropius en Weimar, para la que más tarde diseña también una gran mesa y una estantería de madera.

Los gouaches de aquella época son estudios con una sola escala de color, experimentos en blanco, negro y gris.

Josef Albers conoce a Annelise (Anni) Fleischmann en 1922, al poco tiempo de su llegada a Weimar.

Anni es una decidida mujer de veintidós años, que renuncia al modo de vida que le proporciona el pertenecer a una acomodada familia judía de Berlín y toma la determinación de dedicar su vida al arte.

Tras un primer intento frustrado, consigue ser aceptada en la Bauhaus gracias a la ayuda de Albers, que la asesora en su proyecto de ingreso en la escuela.

Anni se matricula en la Bauhaus en abril y al año siguiente se incorpora al taller de tejidos. Con gran sentido experimental, en 1923 Albers diseña un alfabeto –que actualmente se encuentra en la colección del MoMA de Nueva York– basado en cuadrados y círculos, o fracciones de ellos, de distintos tamaños.

Con la intención de poder utilizarlo en superficies exteriores, lo diseña en relieve, con cristal opalino.

Cuando Johannes Itten abandona la Bauhaus por discrepancias con su director, Walter Gropius nombra a Moholy-Nagy profesor del curso básico preliminar y persuade a Josef Albers de que lo imparta conjuntamente con él, convirtiéndose así en el primer estudiante de la Bauhaus que llega a ser profesor.

En el otoño de 1923, hacia el final de la primera exposición oficial de la Bauhaus y antes de comenzar el nuevo semestre, Gropius anuncia, en una reunión de estudiantes, el calendario del siguiente curso introductorio obligatorio, para el que ya cuenta con Albers como maestro.

Albers se ve obligado a asumir la responsabilidad de la instrucción en materiales básicos, con la misión de introducir a los nuevos alumnos en la artesanía y el objetivo de fomentar el ingenio empleando un número reducido de herramientas y de maniobras.

Aunque ya entonces cuenta con una experiencia docente en colegios públicos y en asignaturas como religión, arte o gimnasia, nunca antes había enseñado artesanía y de hecho había abandonado la docencia para convertirse en pintor.

Como aficionado a la artesanía, sus conocimientos proceden más de la observación que de la práctica, y su escasa competencia en la materia le genera dudas sobre la aceptación del puesto.

Lo que Albers aborda como compromiso irrenunciable acaba convirtiéndose en pasión incontenible, pese a sentirse relegado al ser obligado a impartir su taller en la Reithaus, situado a cierta distancia del edificio principal de la escuela (estaba en medio de un parque y originalmente se había destinado a las caballerizas; el gobierno local había cedido su uso a la Bauhaus).

No obstante, saca partido de la situación y del edificio, ampliamente iluminado a través de grandes ventanales.

Tras el primer semestre, fascinado por la aproximación a la forma y por la percepción visual, cambia el tema y el nombre de su curso, de Principios de artesanía a Principios de diseño.

Decidido a investigar las propiedades físicas esenciales de los materiales y los principios de construcción, propone ejercicios con un solo material o combinando varios materiales: cerillas, roca, alambre, paja, celofán o papel que los estudiantes doblan, cortan y manipulan.

Y antes de fomentar su creatividad y su ingenio, se propone que sus alumnos consigan habilidad y dominio de la técnica, promoviendo así el pensamiento independiente y la experimentación.

1924

En enero de 1924, para no perder la ayuda económica que recibe del sistema educativo de la región, Albers se ve obligado a regresar a Bottrop y a dar clase allí de nuevo por un semestre.

De regreso a Weimar, observa que sus alumnos dedican demasiado tiempo a las tareas del resto de los cursos.

Plantea su queja a Gropius y, de acuerdo con los demás maestros, consigue que su Vorkurs, su Curso Preliminar, se convierta en un referente esencial en la educación de la Bauhaus.

En noviembre de ese año publica un primer texto fundamental, Historisch oder jetzig [Histórica o actual], en un número especial de la revista Junge Menschen dedicado a la Bauhaus.

Un texto que defiende la liberación del aprendizaje de la historia y de la acumulación del conocimiento, proclama una independencia comprometida que permite hablar con voz propia a la vez que fomenta la unión de los individuos frente al individualismo.

Una unidad que viene formulada en su objetivo esencial para la Bauhaus: la búsqueda de la simplicidad, de la claridad, de lo esencial y de la síntesis.

1925

Cuando el Estado retira la financiación a la Bauhaus en el otoño de 1924, el director y los maestros la declaran disuelta y el 1 de abril de 1925 finalizan sus contratos.

Cuando la Bauhaus se traslada a Dessau, Albers es designado maestro y enseña Diseño Básico; sus cualidades y su labor como educador son altamente valoradas por Gropius.

Su posición estable y un sueldo fijo le animan a pedir la mano de Annelise, con quien se casa en Berlín el 9 de mayo de 1925.

Su vida en común con Anni le proporciona un equilibrio que le permite centrarse en el diseño y en la enseñanza.

Tras su boda, los Albers viajan a Italia. El descubrimiento de la pintura de Giotto y de la arquitectura toscana, con sus bandas alternas de piedra coloreada, es crucial en el estilo abstracto de composiciones geométricas a base de líneas paralelas que desarrolla con gran sentido del ritmo y del equilibrio en sus vidrieras y dibujos arquitectónicos de esa época.

Bajo la dirección de Albers, las vidrieras son ejecutadas con todo rigor por artesanos profesionales.

Convierte la vidriera –una técnica empleada tradicionalmente en las ventanas de las iglesias como soporte de escenas religiosas– en un medio completamente novedoso y sin precedentes.

El empleo radical del vidrio multicapas tratado con chorro de arena da como resultado efectos de luz y de color intensamente espirituales.

Desarrolla así refinadas composiciones geométricas que llegarán a ser conocidas como estilo termómetro.

1926-1927

Albers introduce la idea de utilizar el papel como punto de partida para estudios de organización estructural en su curso de Diseño Básico en la Bauhaus.

Su objetivo es invitar a los alumnos a ver, pensar y hacer.

Más adelante, en el Black Mountain College y en Yale, continua utilizando en clase los ejercicios de construcción con papel que ya propone desde la Bauhaus.

Albers diseña vidrieras de gran tamaño que, fabricadas por la empresa berlinesa de Gottfried Heinersdorff, Puhl & Wagner, se instalan en el Museo Grassi, en Leipzig, y en la Editorial Ullstein –propiedad de la familia de Anni– en Tempelhof, en Berlín, y que serán destruidas en la Segunda Guerrra Mundial.

En esta época comienza a trabajar con la tipografía y diseña también la silla de brazos de madera curvada y tapizada y otros muebles para el apartamento de Berlín de sus amigos Fritz y Anno Moellenhoff, así como objetos domésticos de vidrio, metal, madera y porcelana.

En 1927 los Albers van de vacaciones a Tenerife, en las Islas Canarias, un viaje en un barco bananero que se prolonga durante cinco semanas.

1928 La situación financiera de la Bauhaus se vuelve muy complicada.

El arquitecto Hannes Meyer sustituye como director a Walter Gropius tras su dimisión. Moholy-Nagy abandona la Bauhaus y entonces Josef Albers imparte en solitario el Curso Preliminar y también dirige el taller de mobiliario en sustitución de Marcel Breuer.

Albers desarrolla un nuevo método de enseñanza del diseño, que pronto despierta gran interés y que consigue atraer a numerosos estudiantes.

Interviene en el Sexto Congreso Internacional sobre Dibujo, Educación Artística y Artes Aplicadas en Praga, con una ponencia titulada Creative Education [Educación creativa], que posteriormente se publica con el título Werklicher Formunterrich [La enseñanza de la forma en el taller] en el nº 2-3 de la revista de la Bauhaus, en cuya cubierta la foto de Albers aparece –como uno de los doce maestros de la Bauhaus– junto a las de Vasili Kandinski, Lyonel Feininger, Paul Klee, Hannes Meyer, Hinnerk Scheper, Joost Schmidt, Gunta Stölzl, Hans Wittwer, Ernst Kállai, Oskar Schlemmer y Mart Stam.

De esa época datan sus primeras fotografías, en las que explora las posibilidades cromáticas del blanco, el negro y el gris y se interesa por conseguir distintas aproximaciones a un mismo tema.

Entre sus collages de fotografías encoladas sobre cartón hay retratos de Paul Klee, Kandinski, Walter Gropius, Oskar Schlemmer o Herbert Bayer, entre otros, y vistas de raíles de tren, árboles, escaleras y otros elementos que realzan el ritmo de líneas paralelas, así como maniquíes en escaparates.

Albers también diseña, para su producción en cadena, una segunda silla de brazos de proporciones armoniosas, funcional y de bajo coste, realizada con piezas curvadas de madera laminada de fácil ensamblado, que pueden ser transportadas dentro de una caja plana.

Recibe el encargo de realizar una propuesta de vidrieras para la sala de conferencias del nuevo Folkwang Museum en Essen y para una iglesia moderna de Berlín.

1929

Albers presenta veinte cuadros de vidrio en la exposición de los Maestros de la Bauhaus –entre los que también se encuentran Kandinski y Klee– en Basilea y Zúrich.

Cuando el director del taller de papel pintado de la Bauhaus, Hinnerk Scheper, se traslada a Moscú por dos años, Albers se hace cargo del taller.

Los Albers viajan ese verano de Dessau a Barcelona –pasando por Ginebra y Aviñón– donde visitan la Exposición Internacional y el pabellón alemán de Ludwig Mies van der Rohe, que al año siguiente sería nombrado director de la Bauhaus; de ahí prosiguen el viaje hacia Biarritz, donde se encuentran con los Klee y los Kandinski, y desde allí visitan San Sebastián –ciudad en la que asisten a una corrida de toros, que será fotografiada por Albers–; de Biarritz regresan a Dessau pasando por París.

Todo el viaje queda registrado en las numerosas fotografías tomadas por Albers.

1930-1932

En febrero de 1930 Albers imparte en Berlín su primera conferencia pública ‒que versa sobre formación creativa‒ fuera de la Bauhaus, en la sala de una biblioteca especializada en artes aplicadas.

Allí se encuentra con el que fuera su maestro en Berlín, Philipp Franck.

Ese verano Josef y Anni viajan a Ascona, Suiza, pasando por Italia, un viaje que vuelve a documentar fotográficamente.

Tras el cese de Hannes Meyer, y la toma de posesión de Mies van der Rohe, Albers es nombrado director adjunto de la Bauhaus.

En 1931 diseña los muebles de la sala de estar de un hotel para la gran exposición de Berlín y comienza su primera serie de gouaches sobre la Clave de Sol.

Es la primera vez que utiliza de manera repetida una única forma con ligeras variaciones compositivas en gamas de colores diferentes y con técnicas variadas.

Ante la falta de financiación de la Bauhaus en Dessau, la escuela se ve obligada a trasladarse a Berlín.

Los Albers se mudan al barrio de Charlottenburg, a un apartamento que les proporciona la familia de Anni, donde permanecen cerca de un año.

En mayo de 1932 tiene lugar la primera exposición individual de Albers en la Bauhaus, en la que presenta sus vidrios realizados entre 1920 y 1932.

Su obra está influenciada por la técnica del collage, recurrente en los trabajos de la Bauhaus.

De los trece años –de 1920 a 1933– que permanece en la Bauhaus, los diez últimos –de 1923 a 1933– trabaja como maestro en sus tres sedes: Weimar, Dessau y Berlín, donde destaca como un maestro versátil y sensible, una de las personas más influyentes de esta escuela.

Dirige los talleres de vidrio, mobiliario y papel, formula nuevas propuestas tipográficas, realiza fotografías con una maestría insospechada, tiene a su cargo cursos de dibujo y talleres donde propone ejercicios con materiales y formas, es un escritor de talento y un orador locuaz.

Nunca, desde entonces, abandona la enseñanza.

De entre todos sus colegas, destaca su relación con Kandinski, cuya amistad y mutuo apoyo queda patente en la intensa relación epistolar que mantienen una vez clausurada la Bauhaus. 1933

Tras la llegada al poder de Hitler y el consiguiente cierre de la Bauhaus, Josef y Anni Albers son los primeros miembros de la escuela invitados a enseñar en los Estados Unidos, en el recién fundado Black Mountain College, una escuela experimental y progresista en Carolina del Norte, que proclama, de manera revolucionaria, la libertad en la educación; en ella Albers impartirá su docencia durante dieciséis años.

La invitación, dirigida por John Andrew Rice y Theodore Dreier, llega por recomendación de Philip Johnson, entonces director del nuevo Departamento de Arquitectura y Diseño del Museum of Modern Art de Nueva York, que visita la Bauhaus en 1927.

La propuesta es recibida por Josef Albers como una llamada a participar en la aventura pionera de construir algo nuevo desde un punto de vista educativo, de preparar a los alumnos para vivir en una sociedad libre y democrática.

Acepta con la promesa de asumir el reto de enseñar a ver.

Los Albers llegan en barco a Nueva York el 24 de noviembre y al Black Mountain College cuatro días después; los principales periódicos de Nueva York y de Carolina del Norte se hacen enseguida eco de su llegada.

El entorno montañoso, el clima templado y la exuberante vegetación de Carolina del Norte favorecen la creación de un ambiente acogedor y favorable que les hace sentir como en casa.

La singularidad del lugar contribuye a que la pareja viva una experiencia extraordinaria en un ambiente propicio para la formación de los alumnos.

Albers se incorpora al Black Mountain College con entusiasmo y con una actitud de compromiso educativo, consciente de que el desarrollo de cualquier disciplina a través del arte contribuye al desarrollo del individuo.

Y, en este sentido, su inicial desconocimiento de la lengua inglesa resulta casi irrelevante para lograr sus objetivos.

La total libertad con la que se le permite dar sus clases viene determinada por la propia estructura libre del plan de estudios; libertad que en sus inicios funciona porque cuenta con la responsabilidad y disciplina de profesores y alumnos.

Las clases inciden, en este sentido, en aspectos lúdicos y en el uso experimental de los materiales.

Sus primeras pinturas en América son prácticamente monocromáticas.

Son obras de transición, que muestran su preocupación por la complejidad estructural y perceptiva de las imágenes.

1934-1935

Del 28 de diciembre de 1934 al 16 de enero de 1935 los Albers viajan a Cuba con sus amigos Theodore y Barbara Dreier.

El motivo del viaje es la invitación que la diseñadora cubana Clara Porset –que había visitado el Black Mountain College el anterior mes de septiembre– hace a Josef Albers para impartir el ciclo de conferencias Una nueva visión de la enseñanza del arte y el desenvolvimiento de la actividad creadora, que tendrá como sede el Lyceum de la Habana y será acompañado por una exposición de la obra más reciente del artista.

Las conferencias, ilustradas con la proyección de diapositivas, tratan sobre el fomento de la originalidad en la enseñanza artística.

Son leídas por Albers en alemán, traducidas al español por el profesor, escritor, periodista y diplomático cubano Manuel Márquez Sterling y leídas consecutivamente por Clara Porset.

La primera conferencia (29 de diciembre de 1934) trata de las formas constructivas; la segunda (2 de enero de 1935), de las combinaciones de formas y materiales; y la tercera (4 de enero de 1935), de la representación objetiva, de los principios del dibujo y de la pintura.

Albers pronuncia un breve discurso en la Convención Anual de la Federación Americana de las Artes, celebrada en Washington D.C., del 20 al 22 de mayo.

Del 26 de diciembre de 1935 al 21 de enero de 1936 viaja a México por iniciativa de Anni, en su compañía y en la de los Dreier.

Será el primero de un total de catorce viajes al país y es entonces cuando los Albers comienzan su colección de miniaturas precolombinas.

Vuelve a pintar y realiza sus primeras pinturas abstractas al óleo.

1936 Entre junio y agosto los Albers viajan por segunda vez a México y, del 15 al 25 de agosto, presenta una exposición de obra gráfica y de la serie de gouaches Treble Clef [Clave de Sol] en el vestíbulo del periódico El Nacional.

Pronto admira la cultura antigua mexicana y encuentra inspiración en la arquitectura precolombina y en la rigurosa geometría de los sitios arqueológicos y de las construcciones coloniales, cuyo influjo pronto se evidencia en su obra.

Esta muestra el uso de la diagonal, probablemente inspirada en los taludes de las pirámides prehispánicas de Teotihuacán o Monte Albán, y representa estructuras geométricas prehispánicas.

Realiza una nueva serie de dibujos lineales abstractos.

Entre 1936 y 1940, y por invitación primero de Joseph Hudnut y más tarde de Walter Gropius, Albers imparte seminarios y conferencias en la Graduate School of Design de la Universidad de Harvard, en Cambridge, Massachusetts.

1937-1944

Del 3 al 17 de abril de 1937 las pinturas de Albers forman parte de la primera exposición de artistas abstractos americanos en las Squibb Galleries en la ciudad de Nueva York.

Entre el 10 de junio y el 6 de agosto de 1937 los Albers realizan un nuevo viaje a México, al que los padres de Anni, procedentes de Alemania, se suman durante un mes.

En 1939 Josef y Anni adquieren la ciudadanía estadounidense.

Entre el 8 de junio y el 8 de septiembre realizan otro viaje a México, donde Albers estampa la serie de litografías Alpha, Beta, Gamma, Delta en el Taller de Gráfica Popular de la Ciudad de México.

Ante la situación política previa al estallido de la Segunda Guerra Mundial, los padres de Anni abandonan definitivamente Alemania y el 22 de junio se encuentran de nuevo con los Albers en México.

En agosto Albers da clases en el Gobert College de Tlalpan, al sur de la Ciudad de México.

En 1940 realizan otro viaje a México y, entre 1940 y 1942, realiza collages con hojas de árboles y pequeñas composiciones lineales a punta seca.

En 1941 se toma un permiso sabático, que pasa con Anni en Nuevo México y en México.

En primavera imparte clases de diseño básico y color en la Graduate School of Design de la Universidad de Harvard y comienza su serie de estudios Graphic Tectonic [Tectónica gráfica], basada en composiciones abstractas geométricas, claramente influidas por el arte y la arquitectura precolombinas, que dará lugar en 1942 a una serie de zincografías con el mismo título.

En 1943 inicia dos series de abstracciones geométricas: Biconjugate [Biconjugado] y Kinetic [Cinético].

En 1944

en 1937 realiza en Biltmore Press, Asheville, Carolina del Norte, series de grabados con figuras geométricas sobre fondos que reproducen el veteado de la madera y la textura del corcho.

1945-1948

El ambiente de cordialidad y de libertad intelectual que se vive inicialmente en el Black Mountain College va transformándose poco a poco hasta que los problemas y disputas se hacen cada vez más frecuentes.

La ausencia de normas y reglamentos y el abuso de la libertad que se persigue como un ideal son origen de desencuentros, como el protagonizado por el propio Albers con John Waller, un joven idealista preocupado por imponer el orden.

El ambiente cada vez más problemático de la escuela, unido al conflicto interno del propio Albers, que se debate entre su dedicación a la actividad docente y su práctica artística, mueven a Josef y Anni a tomarse un año sabático en octubre de 1946.

Tras recorrer en coche los Estados Unidos, llegan a Nuevo México y en mayo de 1947 a México, donde inicia la serie de pinturas titulada Variantes o Adobes, claramente influida por la arquitectura de adobe doméstica mexicana.

En mayo de ese año, escribe al Black Mountain College solicitando una prórroga de su año sabático.

Su petición llega en un momento crítico de la escuela, de interminables discusiones y múltiples conflictos.

Finalmente acepta regresar el primer semestre de 1947-48.

Albers se compromete a preparar a los alumnos para su graduación y a organizar el Instituto de Arte de Verano del Black Mountain College de 1948, que acaba siendo uno de los más exitosos de su historia.

Además, es elegido miembro del Consejo Asesor de la School of the Arts de la Universidad de Yale.

Se inaugura la primera exposición de Josef Albers en Alemania desde el estallido de la Segunda Guerra Mundial; bajo el título Josef Albers, Hans Arp, Max Bill, se presenta en la Galerie Herbert Hermann, en Stuttgart.

Nuevos conflictos en el Black Mountain College hacen renunciar a Albert William Levi de su puesto de rector y, en un intento por encontrar soluciones a las crisis continuas, Albers acepta sustituirle en octubre de 1948.

Se suceden las tensiones y conflictos, especialmente el que protagoniza su apreciado amigo Ted Dreier, quien, atrincherado en la escuela, queda aislado de sus colegas.

1949-1951

Josef y Anni Albers presentan su dimisión en el Black Mountain College en febrero de 1949.

En verano viajan de nuevo a México, esta vez con la intención de olvidar los conflictos y dificultades de los últimos meses.

Entre el 10 de junio y el 15 de agosto imparte cuatro seminarios sobre diseño en la Universidad de Ciudad de México.

Es nombrado profesor invitado en la Cincinnati Art Academy y en el Pratt Institute de Brooklyn, donde enseña teoría del color y dirige un taller.

Inicia su serie Structural Constellations 19 Josef y Anni Albers en [Constelaciones estructurales], de formas geométricas lineales, que desarrolla en dibujos, grabados de líneas blancas sobre vinilo negro, grabados en latón burilado, talla dulce sin tinta, relieves sobre papel y grandes relieves murales con materiales diversos.

Comienza su serie Homage to the Square [Homenaje al cuadrado], de la que llega a hacer más de dos mil versiones diferentes, proporcionando al espectador una gama infinita de experiencias visuales.

Las variaciones y ambigüedades sensoriales se obtienen exclusivamente por la interacción del color y por efecto de su yuxtaposición.

En sus pinturas la luz transmite inestabilidad visual; es una ilusión inmaterial y perceptiva que se proyecta mediante la interacción del color, un color que, pese a la ambigua apariencia racional de sus obras, provoca en el espectador reacciones emocionales.

En 1950, invitado por la Universidad de Yale, se traslada con Anni a vivir a New Haven, Connecticut, donde, hasta 1958 y como responsable del Departamento de Diseño, desarrolla su enseñanza básica del color y una nueva enseñanza del dibujo.

Además, es profesor visitante de la Graduate School of Design de Harvard y realiza un muro de ladrillo titulado America para la Sala Swaine, en el pabellón Harkness Commons del Graduate Center de la Universidad de Harvard, diseñado por Walter Gropius.

1952-1955

Entre el 9 y el 17 de febrero de 1952 Josef Albers imparte clases en el Departamento de Arquitectura de la Universidad de la Habana.

La Sidney Janis Gallery le organiza una exposición individual en Nueva York.

En verano los Albers hacen un nuevo viaje a México, donde visitan las ruinas mayas de Yucatán. Josef Albers diseña una chimenea de ladrillo blanco para una casa en North Haven, Connecticut: The Rouse House, diseñada por el arquitecto chino-americano King Lui Wu para el también profesor de Yale, Benjamin Irvin Rouse.

Es nombrado Fellow del Saybrook College de la Universidad de Yale.

Entre el 8 de junio y el 9 de septiembre de 1953 los Albers viajan a Perú y Chile.

Imparte un curso en el Departamento de Arquitectura de la Universidad Católica de Santiago y da conferencias en la Escuela Nacional de Ingenieros de Lima, donde conoce a Fernando Belaúnde Terry, arquitecto y más tarde Presidente de Perú.

En su número de septiembre-octubre de ese año, el crítico Juan Acha escribe un artículo para la revista El Arquitecto Peruano, que dedica un lugar destacado a la obra de Josef Albers.

En Lima se reúne con Max Bill, director de la recién fundada Hochschule für Gestaltung de Ulm, Alemania, que le invita a dar cursos de dibujo, diseño y color básicos en esa escuela entre el 24 de noviembre de 1953 y el 23 de enero de 1954.

Además, acude a Ulm con el encargo de ofrecer asesoramiento en la organización del curriculo y de compartir los principios básicos de sus métodos docentes, muy diferentes de los métodos tradicionales en la enseñanza artística.

Admira el espíritu pionero de la escuela y el trabajo comprometido de los creadores del proyecto, Inge Aicher-Scholl, su marido Otto Aicher y Max Bill.

Para Albers el arte es una disciplina que no puede ser enseñada, al menos de forma directa. Se trata, más bien, de una formulación visual de nuestra reacción al mundo, al universo, a la vida.

De ahí que los dos aspectos básicos de la enseñanza artística sean los de la formulación y la articulación, y no el de la auto-expresión surgida del sentimiento. Para él, el arte procede tanto de lo consciente como del subconsciente.

Claridad de visión y de pensamiento son básicos en su planteamiento de la enseñanza artística. Entre el 23 de junio y el 3 de agosto de 1954 Josef pasa el verano con Anni en Hawai, donde imparte cursos y conferencias en la Universidad de Hawai en Honolulú.

Vuelve a dar clases en la Hochschule für Gestaltung de Ulm, entre el 19 de mayo y el 9 de agosto de 1955.

Ese año participa en la Documenta I de Kassel. Diseña la White Cross Window [Vidriera de la Cruz blanca] para la Capilla Abbot de la Abadía de St. John, en Collegeville, Minnesotta.

1956-1960

En 1956 la Yale University Art Gallery organiza la primera exposición retrospectiva de Albers. En julio y agosto los Albers realizan un nuevo viaje a México.

En 1957 Josef Albers expone en la galería Denise René, en París. Recibe la Cruz de la Orden del Mérito de Primera Clase.

Es nombrado Doctor Honoris Causa en Bellas Artes por la Universidad de Hartford.

Entre septiembre y diciembre participa con una selección de obras en la IV Bienal de São Paulo, en el Museu de Arte Moderna.

Albers enseña de nuevo diseño básico bajo la denominación Organización Estructural y en 1958 se jubila del Departamento de Diseño de la Universidad de Yale, donde, no obstante, permanece como crítico invitado hasta 1960.

Es invitado a dar clase y a impartir conferencias en numerosas escuelas de arte por toda América: la Universidad de Minnesota, el Kansas City Art Institute, el Art Institute of Chicago o el Departamento de Arquitectura de la Universidad de Princeton.

Entre junio y agosto de 1958 participa con dos obras en la I Bienal Interamericana de Pintura y Grabado, celebrada en el Instituto Nacional de Bellas Artes de la Ciudad de México.

Recibe el Premio Konrad von Soest, de la Corporación Regional de Westfalen-Lippe, en Alemania.

En 1959 recibe una beca de la Ford Foundation.

Se realiza su mural Two Structural Constellations [Dos constelaciones estructurales] en mármol tallado y pan de oro para el vestíbulo del Corning Glass Building, en Nueva York, y el Manuscript Wall [Muro manuscrito], una composición de mortero rehundido, para el Manuscript Society Building, en la Universidad de Yale.

1961-1963

En 1961 Albers diseña Two Portals [Dos portales], un mural de vidrio y bronce para el vestíbulo del Time and Life Building en Nueva York, y el muro de altar en ladrillo para la Iglesia de St. Patrick en Oklahoma City.

En 1962 imparte clases en la Universidad de Oregón, en Eugene.

Recibe una beca de la Graham Foundation y es investido Doctor Honoris Causa en Bellas Artes por la Universidad de Yale.

Los Albers viajan de nuevo a México. En mayo de ese año, Josef Albers colabora como artista invitado en el taller de obra gráfica Tamarind Litography Workshop en los Ángeles, donde realiza la serie de litografías Interlinear.

Su mural monumental de formica en rojo, blanco y negro, Manhattan, es instalado en el vestíbulo del Pan Am Building, Nueva York, aunque sería retirado en 2001 y posteriormente destruido.

Albers realiza Repeat and Reverse [Repetición e inversión], una escultura pública con barras de acero inoxidable que reproducen un dibujo lineal de ilusión óptica, y que es instalada sobre la entrada del Art and Architecture Building de la Universidad de Yale, diseñado por Paul Rudolph.

Fruto de la larga labor pedagógica de Josef Albers, en 1963 Yale Univerity Press publica su obra esencial Interaction of Color [Interacción del color], que incluye un texto y láminas serigrafiadas, basadas en su curso sobre el color.

En ella recoge, con un tono marcadamente didáctico, su investigación teórico-práctica en el ámbito de las relaciones cromáticas y plantea una serie de problemas resueltos por el método de ensayo y error, limitando la función del color afines más visuales que emocionales.

Se trata de una compilación de ejercicios y estudios cromáticos realizados por los alumnos de Albers.

Estos exploran las posibilidades del color y trabajan con papeles coloreados y recortados con una rigurosa disciplina que les hace más autocríticos y reflexivos.

En octubre de ese año regresa como artista invitado al Tamarind Litography Workshop.

1964

El 8 de marzo se inaugura en Caracas la exposición Josef Albers: Homage to the Square, que, organizada por el Museum of Modern Art de Nueva York y bajo los auspicios del International Council, itinera, hasta agosto de 1965, a Montevideo, Buenos Aires, Lima, Río de Janeiro, Guayaquil, Bogotá, Santiago de Chile y Ciudad de México.

Después, la exposición regresa a los Estados Unidos, por donde viaja hasta enero de 1967.

En junio de 1964 participa de nuevo en el Tamarind Litography Workshop de los Ángeles, donde realiza el portfolio Midnight and Noon [Media noche y medio día], ocho litografías monocromáticas de la serie Homage to the Square.

Del 28 de septiembre al 24 de octubre la Sidney Janis Gallery presenta la exposición Albers: Homage to the Square.

Imparte clases en el Smith College, Northampton, Massachusetts, y en la Universidad de Miami, Florida.

Es nombrado Doctor Honoris Causa en Bellas Artes por el California College of Arts and Crafts, Oakland, y recibe una medalla del American Institute of Graphic Arts, Nueva York, por su extraordinaria labor en las artes gráficas.

1965-1967

Entre el 23 de febrero y el 25 de abril de 1965 Albers presenta su obra, junto a la de Frank Stella, Ellsworth Kelly, Victor Vasarely, Bridget Riley, la obra colectiva del Equipo 57 español y otros, en la célebre exposición itinerante que sobre Op Art y bajo el título The Responsive Eye es comisariada por William C. Seitz en el Museum of Modern Art de Nueva York.

Esta exposición supone el triunfo de Albers como artista.

A partir de ese momento se suceden los encargos de murales y sus pinturas son acogidas con entusiasmo.

En abril de 1965 pronuncia tres relevantes conferencias en el James Lippincott Goodwin Theatre del recién inaugurado Austin Arts Center del Trinity College, en Hartford, Connecticut, bajo los títulos: I. Educación general y educación artística: posesiva o productiva, II. Uno más uno igual a tres o más: datos factuales y datos actuales y III. Los estudios de arte como formación básica: observación y expresión, que son publicadas por el Trinity College Press en 1969, bajo el título Search Versus Re-Search.

En 1966 es nombrado profesor invitado en la Universidad de Florida del Sur, Tampa y Doctor Honoris Causa en Derecho por la Universidad de Bridgeport, Connecticut.

En febrero de 1967 los Albers reciben en New Haven la visita de los arquitectos mexicanos Luis Barragán y Ricardo Legorreta y del artista Mathias Goeritz.

Nuevo viaje a México, donde Albers presenta una exposición de serigrafías de la serie Homage to the Square en la Galería de Arte Mexicano de Inés Amor, fundada en 1935, la primera galería establecida en la Ciudad de México, cuya labor resultó fundamental para la vida cultural y artística del país.

En la Exposición Internacional de Pittsburg recibe el Premio de pintura del Carnegie Institute. En el campus del Rochester Institute of Technology se instalan su mural pintado Growth [Crecimiento], en el vestíbulo del Administration Building, y el relieve de ladrillo Loggia Wall [Muro de la Logia], en el Science Building.

Es nombrado Doctor Honoris Causa en Bellas Artes por la Universidad de Carolina del Norte, Chapel Hill, y Doctor Honoris Causa en Filosofía por la Ruhr-Universität, Bochum, Alemania Occidental.

1968-1971

En 1968 Albers recibe el Gran Premio en la III Bienal Americana de Grabado en Santiago de Chile y el Gran Premio de pintura del estado de Nordrhein-Westfalen, Alemania.

Recibe la Gran Cruz de la Orden del Mérito de la República Federal Alemana y es elegido miembro del National Institute of Arts and Letters, Nueva York.

En abril se inaugura, en el Westfälisches Landesmuseum für Kunst und Kulturgeschichte de Münster, una exposición itinerante, que hasta 1970 viaja por Europa.

La Documenta IV de Kassel dedica a su obra una sala entera.

En 1969 envía la exposición Homage to the Square al Museo Universitario de Ciencias y Arte de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Es nombrado Doctor Honoris Causa en Bellas Artes por la Universidad de Illinois, Champaign-Urbana, Minneapolis School of Art y Kenyon College, Gambier, Ohio.

En 1970 los Albers se trasladan a vivir a Orange, Connecticut, a quince kilómetros de distancia de New Haven, su anterior lugar de residencia.

Es nombrado Ciudadano de Honor de Bottrop.

En 1971 el Metropolitan Museum of Art de Nueva York le dedica una exposición retrospectiva, la primera que el museo dedica a un artista vivo, tras la cual dona al museo trece pinturas y ocho grabados.

Recibe la Primera Medalla de artes gráficas, Skowhegan School of Painting and Sculpture, Maine.

Es nombrado Doctor Honoris Causa en Bellas Artes por la Universidad de Washington, Saint Louis.

Se constituye la Josef Albers Foundation como una organización sin ánimo de lucro que promueve la revelación y evocación de la visión a través del arte.

1972-1976

En 1972, fruto de una intensa colaboración con arquitectos, diseña una escultura de acero, Two Supraportas [Dos supraportas], para la fachada del nuevo Westfälisches Landesmuseum für Kunst und Kulturgeschichte en Münster; un mural en relieve de acero inoxidable titulado Gemini [Géminis] para el vestíbulo del Grand Avenue National Bank en Kansas City, Misuri; y el mosaico mural Reclining Figure [Figura yacente] para el Celanese Building, Nueva York, que es destruido en 1980.

Es nombrado Doctor Honoris Causa en Bellas Artes por el Maryland Institute and College of Art de Baltimore.

Recibe la Medalla de Oro en la First Graphic Biennial, en Noruega.

Se publica Formulation: Articulation, una carpeta de 66 serigrafías que son una síntesis de su producción artística a lo largo de cuarenta años.

En 1973 Albers diseña el Stanford Wall para el campus de la universidad.

Recibe el Distinguished Teaching of Art Award del College Art Association y es nombrado Doctor Honoris Causa en Derecho por la Universidad de York, Downsview, Ontario.

En 1974 es elegido miembro extraordinario de la Akademie der Künste de Berlín.

En 1975, Doctor Honoris Causa en Bellas Artes por el Pratt Institute, Brooklyn, y Medalla de las Bellas Artes del American Institute of Architects, New York Chapter.

En 1976 es nombrado Doctor Honoris Causa en Bellas Artes por el Philadelphia College of Art.

Albers diseña, a invitación de un antiguo alumno –el arquitecto Harry Seidler–, el mural en relieve de aluminio Wrestling [Lucha] para un edificio de Seidler, el Mutual Life Center en Sydney, Australia.

Josef Albers fallece en New Haven el 25 de marzo de 1976 a la edad de 88 años.

Es enterrado en Orange, Connecticut.

Una parte importante de la colección de miniaturas precolombinas de los Albers se deposita, por legado, en el Peabody Museum of Natural History de Yale.

En abril Inés Amor organiza una exposición en homenaje al artista en su Galería de Arte Mexicano.

1978-1988

En 1978 la Yale University Art Gallery inaugura un espacio de exposición permanente dedicado a la obra de Josef Albers con la donación de 64 pinturas y 49 grabados del artista por Anni Albers y la Josef Albers Foundation.

En 1979 Anni dona el resto de la colección de miniaturas precolombinas al Peabody Museum of Natural History de Yale.

En 1980, por encargo de la Stanford University y para ser emplazado en Lomita Mall, se construye el Stanford Wall –diseñado por Albers en 1973–, un muro escultural exento, de dos caras, una de granito pulido de color negro y la otra de ladrillo blanco y acero.

En 1983 Anni Albers preside la inauguración del Josef Albers Museum Quadrat en Bottrop, que alberga 91 pinturas y 234 grabados del artista, donados por ella y la Josef Albers Foundation. En 1988, con ocasión del centenario de su nacimiento, tiene lugar la primera exposición retrospectiva póstuma del artista, en el Solomon R. Guggenheim Museum de Nueva York.

Hoy, The Josef and Anni Albers Foundation, emplazada en plena naturaleza, en Bethany, Connecticut, se dedica a conservar y a promover, junto a la de Anni, la obra de Josef Albers y los principios estéticos, artísticos y filosóficos que marcaron su vida y su trayectoria artística.