Goya (1746-1828)

Produce fascinación porque es el intérprete de una época como le pasa a David.

No es un artista precoz, ni le resulta fácil triunfar, hijo de un dorador comienza su aprendizaje con José Luzán, un destacado pintor local, y en su momento como también hace David intenta conseguir una beca en la Academia Española de Roma de San Fernando en 1763, pero fracasa dos veces y al final se marcha con sus propios medios a finales de 1770.

Con 26 años regresa a Zaragoza tras su estancia en Italia, y se casa en 1773 con Josefa Bayeu, hermana de los pintores Francisco y Ramón, después de abrirse paso profesionalmente.

Goya aspira al reconocimiento en Madrid y eso supone asumir riesgos profesionales y nuevos desafíos, como marchar a vivir allí, pero él cree que cuenta con el apoyo de su cuñado Francisco Bayeu y lo intenta en 1775 pero no le resulta fácil.

Durante 15 años se dedica a intentar colocarse y aunque no deja de recibir halagos, la década de consagración es la de 1790 que también es la de madurez biológica y artística.

A partir de cuando se instala en Madrid muestra su genialidad artística, quizás porque perfecciona su conocimiento entre los mejores, quizás porque ha vivido más, o quizás porque conoce de cerca la pinacoteca real y entabla relación con lo mas granado de la Ilustración española, que lo acogen con los brazos abiertos y lo apoyan en todo.

Artísticamente el primer cometido de Goya es pintar cartones para tapices donde la temática le es impuesta (63 obras que realiza entre 1775-92), además que se ha de atener a las limitaciones técnicas que supone una obra pensada para pasar al tejido y a pesar de ello, da muestras de brillantez en el cometido en el que esta ocupado hasta 1790, (Meng su protector, pintor del rey al que ha conocido en Roma lo ha llevado allí).

Los temas populares de naturaleza lúdica de la gente común donde reina la armonía y hay un canto a la vida, es lo que suele desarrollar la Real Fabrica de Tapices de Santa Barbara con la influencia de la Ilustración, cabe destacar Merienda a orillas del Manzanares, El Columpio, El Quitasol, El Albañil Herido).

Goya se siente feliz con la temática popular que conforme desarrolla cartones la va haciendo mas personal, él siempre se siente pueblo, aunque conforme pasa el tiempo se va haciendo mas critico con la arbitrariedad de la masa que es fácilmente manipulable.

Así hay que destacar también a finales de 1780 o comienzos de la siguiente década dentro de estos cartones, La nevada o El invierno, La pradera de San Isidro, La gallina ciega o El pelele.

En la primera época de Madrid, Goya quema etapas de forma rápida experimentando en infinidad de estilos, porque percibe una gran entrada de información que metaboliza con su genio, del que se hace presente en la década de 1790.

Antes de esto ya ha alcanzado el puesto en la Academia de San Fernando y el nombramiento de pintor de cámara del rey, además de tener una elitista clientela como retratista.

En 1792 enferma y pierde el oído, anda con dificultad y tiene problemas de equilibrio y vision y tarda un año en restablecerse, ya hace una obra personal o en palabras suyas de capricho e invención.

La enfermedad le deja secuelas y se refleja en lo que realiza artísticamente ya que ha de adaptarse a un nuevo estilo de vida.

No deja de lado los encargos, que soluciona rápido y con virtuosismo, tanto decoraciones, cuadros de género, pero por primera vez emerge la fantasía vinculada con la realidad que lo desborda, porque la sordera lo aísla.

Todo ello se refleja en la serie de grabados Caprichos de 1799, una serie de 80 estampas en la que muestra sus inquietudes en forma de pesadillas, en donde hace un retrato cruel de la sociedad española del momento donde muestra sus dudas sobre el optimismo racionalista de la Ilustración.

Su genio emerge hay que recordar secuelas físicas, sicológicas y morales, ya que ha tenido una enfermedad grave, un desengaño amoroso con la Duquesa de Alba, por no hablar de la crisis de madurez en 1796 al cumplir 50 años.

Hay que recordar que en este periodo esta la Revolución Francesa con la ejecución del rey en 1793, lo que tiene gran repercusión en nuestro país, en particular en el circulo de Goya que son ilustrados y simpatizantes de una revolución.

Es decir que junto a la esperanza hay una gran decepción, pues pronto y como no, en España se organiza una caza de brujas persiguiendo a estos grupos opositores entre los que se incluye Goya.

El cenit de Goya como artista coincide con el derrumbamiento de su entorno de amigos, aunque a partir de entonces el universo de Goya se eleva.

Es nombrado director de pintura de la Academia de San Fernando, primer pintor de cámara del rey y se erige en figura capital del arte español de este momento histórico.

Pero toda esa gloria la tiene que disfrutar en medio de una coyuntura cada vez más asfixiante y adversa.

Solo hay que pensar en los años de incertidumbre en nuestro país antes de la invasión napoleónica en 1808, la tremenda Guerra de la Independencia, cuyo espanto no solo impresiona a Goya durante cinco años, sino porque el invasor es el mismo que poco años antes hace la revolución en su país y defiende las ideas políticas que el pintor comparte.

Pero el padecimiento moral de Goya no termina con la Guerra de la Independencia, sino que el regreso de Fernando VII al país negándose a reconocer las reformas políticas de las Cortes de Cádiz envuelve al país en una nueva represión generalizada interrumpida solo con la Sublevación de Riego y el Trienio Liberal.

En 1823 Goya se marcha al exilio, muriendo en 1828 en Burdeos a los 82 años.

La obra que Goya realiza en el primer cuarto del siglo XIX no solo adelanta muchos presupuestos del Romanticismo, sino del arte contemporáneo.

La melancolía que arrastra desde la enfermedad se incrementa cuando muere su mujer.

En los grabados que es una obra rápida e improvisada se muestra muy libre, termina la serie de Los Caprichos titulada Los desastres de la guerra, La Turomaquia y los Disparates y pinta las escenas de la sublevación madrileña del 2 de mayo de 1808 y la posterior masacre del 3 de mayo.

Acompaña muchos de sus grabados y dibujos de textos cargados de intención que complementan las imágenes y cuyo significado esta por descubrir (queda la sentencia del el sueño de la razón produce mostruos que es inherente a la Ilustracion), en la actualidad se investiga y se desconocen las fuentes, se suponen algunas de los periódicos, pero tiene una biblioteca y ha leído mucho (ni vista, ni pulso, ni pluma, ni tintero, todo me falta y solo la voluntad me sobra).

Que llama Los fusilamientos de la Moncloa, que es un manifiesto moral como los que realiza David con La muerte de Marat, la proclamación de la victoria moral de los vencidos.

Pinta también las Pinturas negras que decoran los muros de su casa y de muchos retratos de sorprendente modernidad.

La obra que hace en la ultima etapa de su vida influye de forma decisiva en las posteriores vanguardia artísticas desde los románticos, hasta los impresionistas como Manet, que hace un viaje a Madrid en 1864 para poder ver sus obra en directo en el Prado.

Asi aunque las tres cuartas partes de la vida de Goya tienen como escenario histórico el siglo XVIII, su obra trasciende su época personal y cobra sentido en el arte posterior al que influye de manera directa y decisiva.

Jacques Louis David (1748-1825)

Comienza su formación con un pariente Francois Boucher, uno de los más famosos pintores galantes de la Francia del XVIII y la completa con Joseph Marie Vien, también de gusto rococó, más inclinado a temas de influencia clásica con quien viaja a Roma en 1776, después de haber obtenido el año anterior el Prix de Rome en 1774 con Antioco y Estratonice.

Ese premio de Roma es una beca de estudios en esa ciudad que periódicamente concede la Academia Francesa a los que se estiman más dotados no sin antes someterlos a unas terribles pruebas de selección en las que hay que demostrar tanto una capacidad técnica como una asimilación del gusto oficial.

Aunque alcanza el premio en 1774, los continuos fracasos anteriores lo desesperan, ha intentado conseguir la beca en cuatro ocasiones antes y condiciona su posterior actitud de rechazo a la Academia a la que más tarde destruye, que no es más que una muestra de cómo el absolutismo cala en todos los ámbitos.

Viaja a Roma en 1776 donde permanece cuatro años y es una formación decisiva en su vida ya que no solo complementa su formación artística sino que percibe en directo el culto a la Antigüedad que practican muchos de ellos los mejores cerebros instalados en Italia entonces.

Se sumerge en un clima artístico de la época caracterizado por la difusión de los escritos de Antón Raphael Mengs y Johan Joachim Winkelmann que dan origen al Neoclásico.

En la siguiente década de 1780 consigue un gran éxito internacional con Belisario pidiendo limosna (1781), donde se muestra una imagen patética del que fuera general victorioso al servicio de Justiniano reducido a la miseria y cegado por las pérfidas intrigas por lo que se ve obligado a mendigar.

 El tema está cargado de intención política pues denuncia el pago de un régimen corrupto al que ha sido fiel servidor y ejemplo cívico de honradez, por lo que lo dota de una persuasiva fuerza teatral, que pide limosna a un antiguo oficial suyo que levanta el brazo horrorizado al descubrir quién es el mendigo postrado en la calle.

El juramento de los Horacios (1784-85) lo consagra como profesional porque causa una gran sensación y le da gran popularidad por su rigor compositivo, solemnidad, y la insubordinación del color al dibujo, algo inusual para un artista.

En Los Lictores devuelven a Bruto los cuerpos de sus hijos (1789) es una obra pintada el mismo año en el que se inicia la Revolución Francesa, en cuyo desarrollo David interviene de forma directa y activa inaugurando un perfil que luego es común en los artistas y es la de compromiso político con su tiempo (artista comprometido).

La obra resulta muy atractiva pero antes de la apertura del Salón comienza la Revolución Francesa, se establece la Asamblea Nacional y cae la Bastilla.

Pero la corte real no quiere propaganda agitando al pueblo, por lo que quiere comprobar todo lo que se cuelga, y cuando los periódicos relatan que el gobierno no permite que Los Lictores   se muestre, el pueblo se encoleriza y los realistas ceden.

El cuadro se cuelga en la exposición protegido por estudiantes de arte ya que Bruto mata a sus hijos que quieren complotar para que se instaure la monarquía y él defiende la República aunque tenga que sacrificar su familia, lo que es un guiño republicano en el contexto convulso que viven.

 Hace uso del claroscuro del barroco para subrayar aspectos de la escena a los que dota de dramatismo inspirándose en un pintor hasta entonces maldito Michelangelo Caravaggio.

Esla teatralidad, la verosimilitud dramática, persuasión política, y anhelo de virtud y pureza lo que busca.

Los héroes que aparecen en estas obras no son triunfadores exaltados en medio de su gloria, sino trágicos protagonistas que mueren o se sacrifican por un ideal superior.

Toda la obra es un símbolo republicano por lo que tiene un inmenso significado en la coyuntura que viven de revolución contra la monarquía y es un anuncio de la guerra civil que viven después y que contagian a todo el mundo.

David hace una pintura política en la que hace una crónica crítica de la actualidad que vive, de hecho participa directamente de los acontecimientos, no solo pintando sino como diputado jacobino en la Convención.

Desde allí vota a favor de la muerte del rey y se compromete a la reforma de la administración de las artes consistente en la supresión de la Academia, la reforma de los salones, la creación de leyes de protección del patrimonio nacional o la creación de museos públicos.

Su destino brilla y se oscurece con el propio destino de la Revolución y conoce los brutales cambios posteriores del Directorio, el Consulado, el imperio napoleónico y la Restauración, por lo que se exilia a Bruselas con el ultimo cambio político, pues el indulto no alcanza a los que como él han sido diputados regicidas.

A partir de ese momento su arte deja de tener fuerza, pero durante la Revolución deja una obra excepcional que se convierte en un emblema estético y moral de gran influencia posterior.

Destaca La muerte de Marat el político asesinado en la bañera por Carlota Corday, una misteriosa mujer que penetra en su intimidad con subterfugios.

El cuadro es un símbolo de la fuerza de la razón frente a la violencia y la estancia aparece vacía con lo que refuerza el dramatismo.

Hay un estilo naturalista, el claroscuro y el efectismo teatral, pero lo mas importante es que es un icono moral, un héroe cuya grandeza consiste en su humanidad y cuya fuerza reside en el valor de sus ideas y su actitud a la que no puede doblegar ni la violencia ni la muerte.

Muestra la superioridad de las ideas frente a la fuerza, ya que en lo sucesivo no bastará con imponerse sino que habrá que convencer.

David continua pintando en los años posteriores y crea un multitudinario taller con miles de discípulos llegados de todas partes de Europa y sigue haciendo una crónica visual de cuanto acontece a su alrededor disfrazada de historias de la Antigüedad clásica como Las  sabinas (1789) o Leonidas en las Termópilas, pero sin el aliento poético anterior, quizás porque se encuentra ajeno al mundo que ya gira con ideales diferentes al suyo.

Estos son Eros y Psique

La imprecisión del Romanticismo

Emerge a finales del XVIII en Alemania de la Sturm und Drang que se inspira en la Tragedia griega.

Muchos de los artistas de la segunda mitad del XVIII tienen rasgos prerománticos y hay una gran confusión al respecto con las fechas, pues los manuales en su intento de sistematizar intentan generar un discurso de certezas y fechas que no se atiene a la realidad, etiquetando arbitrariamente épocas o artistas.

Los ejemplos más claros son el francés David y es español Goya (a ambos les dedico por separado un tema).

Ambos nacen en fechas cercanas, David en 1748 y el segundo en 1746 y ambos mueren en 1825 y 1828 y otra coincidencia es que ambos se exilian por motivos políticos y mueren fuera del país.

Lo relevante de ambos es que inician sus carreras dentro de presupuestos artísticos y estéticos tradicionales y tras una evolución se convierten en pioneros del arte de nuestra época.

A David se le clasifica en los manuales como el creador del Neoclasicismo cuando sus discípulos son todos Románticos, una incongruencia que salta a la vista.

A Goya dada la complejidad de su evolución y potencia de su genio, no se le adscribe a ningún estilo ni forma, pues habiendo experimentado todo se proyecta hacia el futuro

Gardening, el jardín romántico

El paisaje es un soporte imprescindible en la creación artística contemporánea.

Mencionar el paisaje supone invocar al espíritu del jardín que es una imagen ideal del universo que cambia con el tiempo al ritmo de los cambios de sensibilidad.

Así el jardín paisajista es el jardín del liberalismo frente al más geométrico jardín barroco del absolutismo a diferencia del jardín paisajista que emerge del movimiento físico a imitación de la naturaleza y rechaza la vegetación recortada por la poda.

Este jardín ingles hace surgir el gusto por la naturaleza libre, con un ensalzamiento del paisaje campestre y los campos de cultivo, es lo que se conoce como gardenesque impulsado por Loudon en la primera mitad del siglo XIX.

El jardín romántico rechaza la mecánica racional de la geometría y la simetría y se identifica con la naturaleza, basándose en la poética del pintoresquismo.

Así el jardín es una mimesis de la naturaleza, imitando su libertad de formas, pero siempre desde la perspectiva conceptual del paisaje del momento.

Whaterly en Observation of modern Gardening dice que la naturaleza en su sencillez no emplea mas de cuatro elementos en la composición de sus escenas: el terreno, la vegetación, el agua y las rocas.

El individuo introduce el quinto elemento que son los edificios.

La particularidad de formas, tamaños, colores y composiciones de estos elementos determinan el carácter de un paisaje.

Los jardines románticos ingleses se caracterizan por la ruptura del orden, donde desaparecen los parterres, los juegos de simetrías, los laberintos del siglo anterior y dan paso a un estudiado descuido que crean la apariencia de una naturaleza anárquica.

Los paseos y caminos, las grandes avenidas escoltadas por arboles frutales como naranjos, grandes setos y esculturas tan característicos de los estilos italiano y francés, son sustituidos en el romanticismo, por caminos tortuosos aparentemente descuidados, por praderas y grandes espacios abiertos poblados de árboles colocados al azar.

Si la Ilustración vuelve al Renacimiento inspirándose en los canones italianos, el Romanticismo se retrotrae a la Edad Media.

Esta época se vuelve un referente para arquitectos y artistas por este motivo, por eso aparecen nuevos elementos como los castillos o la recreación de falsas ruinas dentro del jardín.

Desde finales del siglo XVIII y durante el XIX, los jardines románticos se extienden por toda Europa.

Alemania y Suiza son los países que mejor acogen esta nueva moda paisajística.

Lo exótico tiene lugar importante en esta época ya que comienza a desarrollarse el orientalismo, por lo que las alusiones a la cultura oriental son constantes y en ese jardín romántico se muestran templetes, vegetación japonesa y puentes para riachuelos.

Otro de los elementos imprescindibles del jardín romántico es el agua que incluye ríos y lagos artificiales buscando siempre la composición silvestre.

La ruptura de la tradición y las transformaciones que conlleva

El sistema de valores artístico que predomina durante cientos de años en occidente comienza a descomponerse con la desaparición del Clasicismo y se inicia el arte contemporáneo que comienza desde inicios del XIX hasta ahora.

Este novedoso periodo ya no se rige con valores eternos y absolutos sino por valores cambiantes y relativos.

Tradicionalmente lo que hace que una obra sea considerada arte es la belleza, pero a partir de la crisis del clasicismo la belleza deja de ser algo importante, lo que implica que un artista pueda tratar un asunto repulsivo u horrible sin por ello dejar de ser considerado arte lo que hace.

El arte deja de estar constreñido por las reglas, con lo que estas se hacen mudables en función de las modas, con lo que hay una permanente evolución del gusto artístico y se busca lo moderno, que tiene connotaciones de inmediatez en su etimología.

Es un arte temporalizado que valora la calidad de una obra por las innovaciones que aporta, pero no tiene reglas fijas ni se puede prever su futuro.

A partir del Romanticismo se utiliza también el concepto vanguardia que es desafortunado.

Pero este movimiento que alcanza al arte y la literatura es muy impreciso en el tiempo, su cenit esta hacia 1930, pero cada país es diferente, y abarca diferentes fenómenos que llevan a confusión,

Por ejemplo desconfían del racionalismo humanista y autosuficiente (por las leyes de la razón) de la Ilustración, entre otras porque el romántico esta convencido que la creación tiene mas que ver con las fuerzas oscuras de cada individuo como el instinto y lo irracional.

Por lo que no consideraron negativa lo que los ilustrados consideraban un lastre como la religión, las tradiciones populares, las costumbres primitivas, el instinto y el afecto.

Desde un punto de vista político y social, la Revolución Industrial, arrasa el pasado, los referentes cercanos del individuo, desarraigándolos al tener que emigrar hacinados en pequeños espacios, lo que genera desamparo, perdida de identidad y efectos devastadores en la vida de la gente.

 Para algunos románticos la única forma de parar la barbarie del progreso es volviendo al pasado.

Para los románticos mas liberales el progreso no era tan negativo, pero ser redefinido en función de algunos de estos valores que el progreso había abolido como irracionales.

 Los románticos no recobraron el mítico pasado histórico nacional y además las civilizaciones y culturas no occidentales, cuyas diferencias no consideraron como primitivas ni inferiores, lo ven como una variación del género humano que no tiene porque ser homogéneo.

La Republica Serenísima de Venecia en el XVIII

Es uno de los lugares más poderosos centros económicos que desde finales del Medievo retoman el comercio con oriente a través del Mediterráneo llegando a su cenit en el XVI.

Pero a pesar de todo este crecimiento Venecia decae en el siglo XVII en el que no solo se hace visible su ruina económica sino su cada vez peor calidad en el arte.

Y aunque la Republica Serenísima agoniza de forma repentina resucita artísticamente logrando de nuevo el mismo prestigio que en un tiempo anterior.

La causa es el turismo, un fenómeno de masas ya por entonces propiciado por el grand tour de los británicos del XVIII, los inventores del viaje por placer que convierte a esta ciudad en uno de los lugares que más polarizan el fenómeno.

Una ciudad con mucha influencia oriental, que al arruinarse no pudo seguir transformándose con lo que su aspecto de la época de esplendor queda intacto.

Los mejores talentos venecianos prosperaron en el XVIII al servicio del extranjero, fenómeno que acontece bien por los turistas que llegan a la ciudad y adquieren vedute o panorámicas venecianas o por el desplazamiento de los pintores locales a las mejores cortes de Europa, que sobre todo lo demandan para retratos o decoración.

El Romanticismo

La poética romántica es antecesora del espacio como soporte artístico aunque ya Kant hace presente el espacio en filosofía, es de destacar que el movimiento romántico emerge en Jena Alemania a comienzos del 1797.

El Romanticismo alemán que emerge del idealismo retoma rasgos de la cultura griega como reacción al rígido racionalismo francés, emergiendo como reacción a la Ilustración, formando también parte de ella aunque mute, aunque también sea de una época convulsa socialmente y de gran individualismo que coincide con la Revolución Francesa y mas tarde las guerras napoleónicas.

El Romanticismo es también instrumentalizado con fines políticos pues en esta coyuntura surge la idea de nación, lo que posibilita que países fragmentados como Alemania o Italia se cohesionen.

Desde un enfoque político el romanticismo es reflejo de la lucha por el poder que sostiene en la primera parte del siglo XIX el liberalismo burgués, este reflejo puede ser indistintamente liberal o reaccionario.

La idea de que el lenguaje natural, espontaneo y emocional no es una nueva concepción romántica, puede aparecer en la doctrina epicúrea de Lucrecio que en De Rerum Natura afirma que la poesía es la expresión natural del sentimiento.

El poeta romántico es un catalizador de la conciencia y sensibilidad social del momento, captando los ecos del desastre del progreso y haciendo que tenga repercusión social.

Muestran al lector los ambientes bucólicos, pastoriles y prerrománticos que presentan en sus composiciones y que son el germen de poesía que les sucede.

La decepción del poeta romántico ante su entorno le provoca el pesimismo que impregna la obra.

En este momento hay situaciones paralelas que conviven junto a movimientos sociales, que propician una realidad inestable en una atmosfera donde el entorno es protagonista.

Coexisten con un liberalismo depredador al que el Estado ha de poner freno, para evitar la inercia en caída libre, de la cada vez mayor distancia entre clases sociales, provocada por el falso automatismo e hipercontrol del mercado de la mano invisible de Adam Smith (que hacia que el mercado funcionara de forma automática) efectiva para aúna acumulación primitiva de capital, de una economía de mercado en expansión, de una metrópoli pujante, pero con un coste desastroso que conlleva.

Asi el poeta no es arbitrario en la elección de los temas a desarrollar y el poema se confecciona con minuciosidad artesanal, con un contexto de situación emocional limite que se constituye en perímetro.

Aun     que se incrementan los registros, esta elección recurrente de un nuevo paisaje al confeccionar un poema o una novela como la de Frankenstein de Mary Shelley, supone un distanciamiento de la realidad donde el autor genera un nuevo marco que delimita otro paisaje.

Hay una obsesión por viajar, la vida de los románticos es aventurera, por el escapismo y la gran fascinación por Oriente, así mismo estos viajes suponen la curiosidad de lo inexplorado, unas ansias de dominar el espacio.

Dice HAROLD Bloom en Los poetas visionarios del romanticismo inglés, que el poeta romántico, en su afán de un nuevo lenguaje mediante la experimentación se erige en intermediario entre lo trascendental y lo inmanente, como manera de oponerse a la profesionalización de la escritura.

La negatividad a la que aboca el destino trágico se contrapone por la acción, la praxis, lo que se percibe en la Modernidad del siglo XX, imbuido de funcionalidad y pragmatismo falto de ética.

El romántico lleva una mascara con la que se mimetiza en la atmosfera de un castillo abandonado, una ruina arqueológica o un cementerio para confeccionar un ubi sunt.

Se percibe a veces en la poesía al autor como un individuo que solo muestra una metáfora por el malestar del hombre moderno, mas que por un estado real de melancolía.

Actúa pues el poeta romántico como un catalizador del grupo social que apunta Hegel en la época, de la sensibilidad del momento captando los ecos de un desastre de progreso.

Hay en todo momento un ejercicio de perspectivismo de alguien que se sabe dotado de registros y que busca en la exaltación de la degradación un reencuentro con el ser y la nada.

Sin embargo, el hombre romántico se sabe controlador de su destino con la acción y gestión de si mismo en la confección de un personaje impostado como gran paradoja y también sabe que el ser todo lo impregna.

Para Maderuelo en Paisaje un termino artístico, el romanticismo pone la pintura de paisaje a la misma altura que la pintura de historia, que centrada en sus valores plásticos promueve el cambio hacia un nuevo concepto de la belleza moderna.

De igual manera esta analogía sirve para retratar un mundo que cada vez se  percibe mas inquietante y que no son capaces de reconocer,  y que solo puede ser explicado por el recurso poético.

La Literatura se encuentra implicada en la revolución romántica porque da visibilidad a las clases que producen y consumen literatura, es decir la clase media profesional.

En el romanticismo ingles hay también una constante de liberalismo frente al despotismo ilustrado, de originalidad frente al canon clásico, la obra imperfecta, abierta e inacabada, frente a la obra perfecta y acabada.

La prensa ante el triunfo del romanticismo abre sus puertas dando una gran atención y seguimiento mediático al fenómeno, abriendo sus paginas y festejando el éxito editorial, así la literatura por primera vez se populariza gracias al periodismo, algo novedoso.

El escritor/a románticos recepciona y desarrolla en sus obras temas contenidos en la novela gótica, ofreciendo nuevas lecturas de los mismos.

Los héroes románticos son rebeldes, personajes que nunca encuentran su lugar en el mundo: Ancient Mariner de Coleridge, Childe Harold de Byron o alguna de las creaciones de Blake como Urizen, son alguno de los ejemplos.

El recurso de la prosopopeya aplicada al paisaje hace posible el acercamiento a la sensibilidad romántica de la época que tiene adherencias con la tradición gótica.

La memoria es la herramienta introspectiva que utiliza la voz del poema para trasladar al poeta a un tiempo de ensoñación.

Los románticos utilizan la transgresión contenida en la novela gótica para explorar el lado oscuro de la realidad, así pués muchos de los personajes de la narrativa gótica comparten características con los héroes románticos.

También proyectan emociones al paisaje, por lo que la naturaleza se llena de tempestades, turbulencias, huracanes y bosques impenetrables.

Tiene sus antecedentes en William Collins, que es el poeta de la sensibilidad y el entusiasmo y hay un retorno a Shakespeare, Spencer y Milton.

Collins es un preludio a Keats, Blake o Wordsworth en una de las tradiciones de la poesía inglesa, la línea profética y protestante de Spencer que alcanza su punto culminante en la generación mas radical de Keats, Shelley y Byron.

El retrato y demás géneros menores en el norte de Italia siglo XVIII

Como he dicho todo lo que no sea pintura histórica son géneros menores, pero la pintura de escenas cotidianas y populares anónimas está arraigada en el norte de Italia desde el siglo XVI hasta el XVIII.

Según el Thyssen que hace una exposición de este autor destaca Pietro Longhi (1702-85) con unos cuadros de interiores domésticos venecianos, casas habitadas por burgueses que muestran otra cara diferente de Venecia.

Hace una crónica íntima y oculta de la ciudad, con un inventario visual excepcional, que se convierte en cronista al no poseer un sentido satírico de la pintura.

Hijo de Alessandro Falca, un pintor y orfebre activo en Venecia. Pietro Longhi es el artista de la burguesía veneciana durante el segundo tercio del siglo XVIII.

No existe ningún documento anterior a 1732, año en el que se casa en Venecia, según su hijo, el pintor Alessandro Longhi, Pietro se forma en el taller de Antonio Balestra, un seguidor de Carlo Maratta. También se ha sugerido un posible aprendizaje con Giuseppe Maria Crespi.

La trayectoria de Longhi está sin documentar entre 1734 y 1737, pero es en esos años cuando el artista abandona las composiciones históricas de sus inicios para comenzar a trabajar en pequeñas escenas de género.

En 1737 Longhi se inscribe por primera vez en la fraglia de Venecia, el gremio de pintores.

 Su cronología es difícil de establecer por la ausencia de fechas en su obras, no obstante,  se sabe que sus primeras composiciones en el género trataban temas de la vida cotidiana, como La Polenta, en Ca’Rezzonico, y escenas de bailes o tabernas, como El borracho, en una colección privada en Biella, o La pareja feliz también en Ca’Rezzonico.

En 1741 pinta El concierto, hoy en la Galleria dell’Accademia, Venecia, una escena de pequeño formato de colores claros y amables ambientada en el interior de una residencia noble de Venecia.

 Destaca tambien en el retrato Rosalba Carriera (1675-1757) que utiliza el pastel y la miniatura, llegando a alcanzar fama por toda Europa, en concreto en Francia.

Dice el blog de Concha Mayordomo que Rosalba Carriera nace en Venecia (Italia) en 1675, su familia proviene de la baja clase media y de niña comienza su carrera artística realizando patrones de encaje para su madre, que se dedica a este comercio.

Los visitantes extranjeros destacados que acuden a Venecia, jóvenes hijos de la nobleza en su gran viaje y diplomáticos, rivalizan por ser pintados por Rosalba.

Entre los retratos de este primer periodo, se encuentran los de “Federico IV de Dinamarca”, los de las doce damas más hermosas de la corte veneciana, la Artista y su hermana Naneta y Augusto el Fuerte de Sajonia quien adquiere una amplia colección de sus pasteles.

Con la popularidad del tabaco en polvo, comenzó a pintar miniaturas para las tapas de las cajitas de rapé con graciosas figuras femeninas y fue la primera pintora que usó marfil con este propósito.

Es la primera en utilizar esa técnica, lo que dio a sus miniaturas la luminosidad que caracterizan sus obras, e igualmente, es la primera en no seguir las reglas académicas según las cuales una miniatura debía realizarse con trazos y puntos breves y bien amalgamados; en lugar de ello, Carriera utilizó el trazo veloz característico de la pintura veneciana.

Gradualmente comienza a pintar retratos, siendo pionera en el uso exclusivo del pastel para este fin.

En 1705, es aceptada como académico di merito por la Academia de San Lucas romana, un título reservado a los pintores no romanos, con la miniatura sobre marfil Fanciulla con Colomba.

En 1720 es admitida en la Academia de Bolonia.

Y al siguiente año, mientras esta en París como invitada del gran aficionado y coleccionista de arte Pierre Crozat, pinta a Watteau, a toda la nobleza y a la realeza, desde el rey, hasta el regente.

Por todo ese buen hacer es elegida miembro de la Academia Francesa por aclamación.

 Sus hermanas Angela y Giovanna, aunque particularmente Giovanna, la ayudaron en la pintura, para poder cumplir con los cientos de retratos que la encargan.

En la Corte de Viena retrata a varios miembros de la familia real y es recibida con mucho entusiasmo por gobernantes y cortesanos.

También hace un largo viaje a la corte del rey de Polonia, donde tiene como alumna a la Reina. El rey reune una amplia colección de sus obras que más tarde formaron la base de la gran colección de la galería Altemeister de Dresde (Alemania).

En Prideaux Place en Cornualles (Inglaterra) se conserva un retrato de Rosalba pintado por Humphrey Prideaux, en el que existe la leyenda de que escondió una carta de amor.

Carriera tuvo muchos amigos masculinos, pero no llegó a casarse.

De la serie de autorretratos que se conservan, destaca el de 1740 que forma parte de las colecciones reales de Windsor.

Los muchos autorretratos revelan un desarrollo psicológico y moral de la pintora, desde el que muestra la juventud y alegría del primero de 1709, conservado en los Uffizi, en el que se representa a sí misma mientras pintaba a su hermana, hasta el último de 1746, donde aparece envejecida y triste, que parece indicar su estado de ánimo poco antes de la operación sobre una enfermedad en la córnea.

Sufre dos operaciones pero no sirven de nada, hasta el punto de llegar a quedarse completamente ciega.

Sobrevive a toda su familia, pasando sus últimos años en su pequeña casa en el área de Dorso-Duro de Venecia donde transcurre gran parte de su vida.

Vedute

Emerge en Venecia en el siglo XVIII y demandada por el público, la pintura denominada vedute, que pertenece a un género menor pues son panorámicas de la ciudad.

Una derivación del paisaje y también de la escenografía que aunque tiene muchos antecedentes sobre todo en la propia obra de extranjeros afincados en Venecia destacando Heinz, Ritchter, Gaspar van Vittel, italianizado como Vanvitelli (1653-1736), aunque quien de verdad influye en que arranque esta especialidad es  el urdinense Luca Carlevarijs (1663-1730).

El género se desarrolla a partir del fastuoso cortejo de los embajadores en el que se sintetizan varios elementos como la imagen de la ciudad, las procesiones, cortejos y marchas triunfales y gusto por lo exótico.

El representante del género es Giovanni Antonio Canaletto (1697-1768) que consigue el máximo de esta pintura y la difunde por toda Europa por el éxito conseguido en Londres.

Consigue una pintura exótica y sentimental, utiliza los recursos de la familia Bibiena que se dedica a decorados teatrales para urdir complejas perspectivas arquitectónicas en ángulo para facilitar la visión de panoramas grandiosos.

Al trabajar para turistas hace lugares pintorescos con procesiones, ceremonias y carnavales.

Es una crónica muy detallada.

Dice un catalogo de exposición del Thyssen que Canaletto aprende los principios de la pintura como decorador de amplias escenografías teatrales, oficio en el que ayuda a su padre, Bernardo Canal.

En 1719, en compañía de su progenitor, realiza un viaje a Roma, donde conoce la obra de un vedutista amante de las ruinas clásicas y de las grandes vistas, Giovanni Paolo Panini.

En su formación como pintor ocupan un lugar relevante, por la influencia que tienen sobre él, los trabajos de Luca Carlevarijs y Marco Ricci.

De vuelta a Venecia, en 1720, se inscribe en el gremio de pintores, en cuyo registro figura hasta 1767.

 En la década de 1720 se fechan sus primeras vistas de Venecia, correspondientes a encargos de Stefano Conti y del príncipe de Liechtenstein.

Su amistad con el cónsul británico Joseph Smith, principal cliente y difusor de su arte en Gran Bretaña, data también de esos años.

Entre 1740 y 1741 realiza un viaje por el río Brenta durante el cual ejecutó numerosos dibujos y pinturas.

 En 1746 se marcha a Inglaterra, donde permanece hasta 1756. De esta etapa son sus vistas de la campiña inglesa y de Londres.

En 1760 está de nuevo documentado en Venecia, ciudad en la que continuó su actividad pictórica, aunque se detecta ya una regresión en su capacidad creativa.

 Canaletto es nombrado, en 1763, miembro de la Academia de Pintura y Escultura.

A la altura de su pintura hay que situar sus trabajos como dibujante y grabador, entre los que destacan sus series de aguafuertes, como la dedicada al cónsul Smith, Vedute altre prese dai luoghi altre idéate.

Gran parte de su producción estuvo destinada a coleccionistas extranjeros que, a su paso por Venecia durante el Grand Tour, adquirían sus pinturas.

Giovanni Battista Tiépolo (1696-1770)

Italia es puntera en tradición desde los comienzos del Renacimiento en la decoración pictórica de Iglesias y palacios.

En Venecia hay una escuela local especifica cuyo último representante es Giovanni Battista Tiépolo.

Su obra es el final de una tradición de varios siglos atrás y su obra destaca por su sentido teatral y por una gran destreza en la pintura al fresco de la que Italia es patria ya que viene del tiempo de los griegos y más tarde los romanos.

Tiépolo es un artista rápido, brillante e inquieto con una gran capacidad de trabajo y sus obras aportan luminosidad.

Mediante la utilización de colores ligeros en veladuras sucesivas consigue una atmosfera limpia.

Sus frescos iluminan las estancias haciéndolas más amplias y alegres, lo que hace que tenga una gran demanda de trabajo de todos los decoradores del continente que requieren su presencia.

Desde los frescos para la catedral y el palacio arzobispal de Udine, confeccionados durante los últimos años de 1720 y comienzos del 30, los del palacio Casati-Dugnani de Milan (1731) o los del palacio Labia de Venecia (1740-1750) hasta la Kaiseraal en Wurtzbourg (1753), su progresión profesional es ascendente.

Es el más extraordinario pintor del XVIII que se casa con una Guardi, ilustre familia de pintores venecianos y es a su vez padre de dos buenos artistas, Giandomenico Tiepolo (1727-1804) y Lorenzo Tiépolo (1736-1776).

Su pintura al fresco envolvente tiene un decorado espectacular, que retrotrae a la obra de arte total soñada por los románticos posteriores y que Wagner piensa como misión y destino de la ópera.

Destaca su obra en Madrid donde es requerido por Carlos II, allí pasa sus últimos ocho años de vida según Calvo Serraller amargado por las intrigas de la competencia feroz de Antón Rafael Mengs (1728-1779) que es Neoclásico, es decir antagonista suyo y competencia directa.

Como genio que es, se puede permitir el lujo de vivir su época y adelantarse a la siguiente sin por ello desmerecer que es lo que hace.

El no logra triunfar en las capitales de moda por entonces como Paris o Londres, su clientela es local del Véneto y el norte de Italia, aunque triunfa en Baviera y mas al norte y su nombre llega hasta Suecia.