La fotografía

Es la fabricación de una imagen sin intervención directa del hombre.

Su desarrollo esta vinculado a Joseph Nicephore Niepce (1765-1863), Louis Jaques Mande Daguerre (1759-1851), William Henry Fox (1800-1877) e Hipolyte Bayard (1801-1887).

Sus antecedentes son muchísimos desde la cámara oscura que es ya conocida por Aristóteles para observar los eclipses solares, hasta las investigaciones sobre las sustancias fotosensibles, especialmente el ennegrecimiento de las sales de plata, las cuales actúan con la acción de la luz de Ibn al-Haytham (Alhazen) lleva sobre la cámara oscura y la cámara estenopeica.

Sin olvidar Cesare Cesanino, discípulo de Leonardo da Vinci que es el primero en realizar una publicación sobre la cámara oscura. La lista es muy larga.

La fotografía se obtiene desde una caja cerrada con un solo orificio, en cuyo interior se forma una imagen que se impresiona en una superficie sensible a los rayos lumínicos y en la que queda fijada.

Una parte de ese proceso es el que se conoce como cámara oscura muy usada como he comentado por los artistas del Renacimiento.

Se fabrican muchos tipos de cámara oscura, aunque el manejo técnico optimo no se alcanza hasta el siglo XVIII, en el que se da todo el proceso para que el proyecto sea viable, es decir para que la imagen se impresionara sin ayuda del dibujo.

Niepce en 1816 es el primero que logra impresionar con una cámara oscura una imagen sobre un papel impregnado de cloruro de plata y ácido nítrico.

Es un negativo lo que consigue, pero todavía tarda ocho años en conseguir lo que él denomina punto de vista y también heliograbado.

Habiendo perdido toda su fortuna en esta investigación, se ve en la necesidad de buscar un socio para la aventura que es Daguerre, el que al morir Niepce en 1833, continua la investigación en solitario.

Consigue un triunfo y éxito cuando consigue grabar la imagen en una placa metálica y la fija mediante sal marina y mercurio.

Divulga después el invento que presenta con el nombre de daguerrotipo.

Fox Talbot logra la impresión sobre papel que denomina calotipo y el francés Bayard logra positivaciones sobre papel.

La solución es denominada revolución de colodión húmedo que mejora la calidad del negativo sobre el papel y que permite también la obtención directa de los positivos.

En 1880 el colodión se sustituye por el gelatinobromuro que simplifica la técnica, ya que el fotógrafo ahora emplea placas preparadas cuyo revelado confía a un laboratorio.

La foto emerge de un procedimiento utilizado por los artistas que es la cámara oscura, ademas de que tiene importancia en todo este proceso la técnica de grabado, que toma gran importancia con la litografía.

Otras técnicas artísticas como el silueteado de las figuras o el fisionatrazo que se despliega en el XVIII van preparando el terreno donde mejor se despliega la fotografiá que es en el retrato.

Los panoramas y los dioramas con sus trucos de luces escenográficos, logran una animación que fascina al publico.

Hay mucha fascinación por el uso de la luz que explica el arte moderno, de hecho junto al espacio es hoy uno de los soportes del nuevo siglo.

M.H Abrams explica la diferencia entre el arte clásico y el arte moderno mediante la metáfora el espejo.

El espejo representa la realidad duplicándola, mientras que la lámpara es selectiva, enfoca un aspecto de la realidad que de esa manera se hace visible a costa del resto que queda en penumbra.

La primera manifestación de la lampara es en el XVI con la técnica del claroscuro, aunque encuentra mayor éxito en el naturalismo barroco a partir del uso que hace de la luz Caravaggio.

Con esta técnica no solo se consigue una dramatización de lo representado de forma mas viva y eficaz, sino que marca mejor la intención moral del artista.

Un cuadro donde diversos golpes violentos de luz impacten en medio de un ambiente de sombras, señalan unos aspectos concretos de la realidad, siendo capaz de dirigir la atención y por lo tanto el criterio del contemplador de forma tendenciosa.

La clave de la estética de la lampara es muy aleccionadora sobre la manera de ver la realidad ya que miramos mas intensa y parcialmente, vemos mas y mejor determinadas cosas, pero de manera menos ecuánime, objetiva y homogénea.

Este es el contexto donde toma sentido la estética fotográfica, que no se puede considerar solo una simple técnica.

Pero una vez que la técnica y el arte de la fotografiá se consolida que es a mitad del siglo XIX, es interesante ver la reacción del publico ante el fenómeno y ante los artistas.

Como cuenta Calvo Serraller, el publico se vuelca fascinado ante el descubrimiento, aficionándose y realizando retratos de forma masiva que era la obsesión del publico burgués del momento.

Es la primera causa corporativa entre fotógrafos y pintores, pues aquellos logran un parecido mayor y a un precio mas modesto.

Paul Delay, pintor francés de la Academia de las Artes y las Ciencias, el 19 de agosto de 1939 declara que la pintura ha muerto, que no es así, pero su reacción muestra la ansiedad generada en el gremio y la polémica que le sigue.

Se le concede a la fotografiá la autorización a ocupar un lugar dentro de los salones artísticos anuales, lo que implica reconocerle un estatus dentro del mundo del arte.

En 1859 se le concede una sala a los fotógrafos, aunque con entrada independiente.

La fotografiá continua su participación en los Salones, hasta que entran en crisis en la Tercera República.

Pero el tratamiento critico de la fotografiá cambia a partir de 1860.

Edmund Muybridge crea otro avance en la técnica de la fotografiá que sirve para verificar la realidad hasta entonces invisible, y que provoca conjeturas erróneas en su representación artística.

Esta cronograma influye mucho en los futuristas, preocupados por la representación de la velocidad y de todos los efectos cinemáticos.

A comienzos de 1860 se publican libros sobre la divulgación de la técnica fotográfica y las posibilidades artísticas de este medio, como los de Mayer y Pierson o el de Disderi.

También contribuye la reproducción de las grandes obras maestras del arte del pasado que se inicia en la década de 1850 que contribuye a potenciar la utilidad cultural de la fotografía.

Lo que a principios del XIX se considera poco mas que una curiosidad científica se convierte a mitad de siglo en una industria en alza muy extendida que determina una nueva manera de percibir la realidad.

Publicado por ilabasmati

Licenciada en Bellas Artes, FilologÍa Hispánica y lIiteratura Inglesa.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: