El sentimiento místico. Julio Romero de Torres 

 

Nace en Córdoba, el 9 de noviembre de 1874.

Es hijo del pintor Rafael Romero Barros, director, curador y fundador del Museo Provincial de Bellas Artes de Córdoba.

Tiene a su padre como maestro y empieza a pintar con 10 años.

1890 pinta los que sería su primera obra conocida La huerta de los Morales.

1895 participa en la Exposición Nacional de Madrid, logrando una mención honorífica.

Participaría igualmente en las ediciones de 1899 y 1904, en esta última es premiado con una tercera medalla.

1900 se inicia como docente en la Escuela de Bellas Artes de Córdoba.

1906 marcha a Madrid para trabajar y estudiar, sobre todo interesado en los maestros del Prado.

Más tarde viaja por toda Italia, Francia, Inglaterra y los Países Bajos, tiempo en el que le influencian los simbolistas franceses, estilo que junto al realismo practica toda su carrera.

Ese mismo el jurado de la Exposición Nacional rechaza su cuadro Vividoras del Amor, siendo expuesto en el Salón de Rechazados, que sería más visitado que las salas de la Nacional.

1907 junto a los pintores más influyentes de ese momento concurre a la Exposición de los Independientes, que organiza el Círculo de Bellas Artes.

1908 logra su primera medalla en la Exposición Nacional con su cuadro Musa gitana.
1911 obtiene el Primer Premio en la Exposición de Barcelona Retablo de amor, y en 1913 el Primer Premio en la Internacional de Múnich.

1912 en la Exposición Nacional, aspira a la medalla de honor, pero su obra no es reconocida, hecho que provoca que sus admiradores le entreguen una medalla de oro que es cincelada por el escultor Julio Antonio.

Cuando sus cuadros, presentados en la Exposición de 1915, tampoco logran la medalla de honor, decide retirarse de las Exposiciones Nacionales.

1916 obtiene la cátedra de Ropaje en la Escuela de Bellas Artes de Madrid, tras lo que se instala en Madrid.

Desde este momento, sus cuadros comienzan a representar el Pabellón Español en distintos certámenes internacionales, en París y Londres, entre otras importantes ciudades europeas.

El éxito le llega en Buenos Aires en 1922; en agosto de ese año Romero de Torres viaja a la República Argentina acompañado de su hermano Enrique, para acudir a la inauguración de la exposición, que es presentada en el catálogo por un espléndido texto de Ramón Valle-Inclán, fue un éxito sin precedentes.

Es miembro de la Real Academia de Córdoba y de la de Bellas Artes de San Fernando.
Varias de sus obras se exhiben en la Exposición Iberoamericana de Sevilla en 1929, y realiza múltiples exposiciones individuales, tanto en España como en el extranjero.

 1930, agotado por su intensa actividad, le sobreviene una dolencia hepática, por lo que regresa a Córdoba para reponerse.

En ese tiempo pinta en estudio de la Plaza del Potro, la que es su última y la más conocida de sus pinturas, La chiquita piconera.

Muere en su casa de la Plaza del Potro de Córdoba, el 10 de mayo de 1930.

La ciudad conmocionada asiste en masa, desde las clases más humildes hasta la aristocracia cordobesa.

La mayor parte de su obra se encuentra en Córdoba en el Museo Julio Romero de Torres, que es posible gracias a la donación de cuadros por su familia, por coleccionistas privados o comprados por el Ayuntamiento.

Algunas de sus obras más destacadas:
Naranjas y limones, Amor místico y amor profano, El Poema de Córdoba, Marta y María, La saeta, Cante hondo, La consagración de la copla, Carmen, y la citada La chiquita piconera.

El Museo Carmen Thyssen de Málaga tiene en su colección: La Buenaventura, Feria de Córdoba y La Monja y Boceto del Poema de Córdoba.

 El Reina Sofía alberga Mira que bonita era, El pecado, Las aceituneras, Conciencia tranquila, Manola, Lectura y un retrato de Ysolina Gállego de Zubiaurre.

2017 Christie´s vende dos cuadros del pintor: A la Fuente, adjudicado en 47.500 Libras, y El Pozo, vendido en 35.000…

Lejos de los tópicos de la dictadura, una exposición en Sevilla reivindica al artista cordobés como un intelectual a la altura de Valle-Inclán y Pérez de Ayala

La mirada insondable de las mujeres que retrató durante más de tres décadas el pintor Julio Romero de Torres (Córdoba 1874 – 1930), han tenido muchas y contrarias interpretaciones desde su muerte temprana antes de los 56 años.

Desde los clichés interesados asociados a un folclorismo simplista, alimentado por el uso propagandístico que el franquismo hizo de la obra del artista cordobés, hasta el sentimiento místico y trascendental de la vida con el que lo describió su amigo Ramón Pérez de Ayala.

Esto lo entronca directamente con los grandes intelectuales de su tiempo, llenos de pesimismo noventayochista.

Es precisamente El sentimiento místico. Julio Romero de Torres el título de una esclarecedora exposición inaugurada en Sevilla (Sala Velázquez de la Fundación Cajasol) que pretende redescubrir al pintor más allá de los tópicos que lo han encasillado durante décadas como el pintor de las mujeres morenas y de la Andalucía más folclórica, según su comisaria.

Para ponderar al pintor cordobés como un artista “rompedor, libérrimo, que coqueteó con los ismos, pero que creó un universo absolutamente propio”, Oropesa ha seleccionado 27 obras fechadas entre 1900 y 1930 —sus años de máxima producción— que proceden en su mayoría de colecciones privadas y no se habían expuesto públicamente en estos últimos cuarenta años, incluso algunas de ellas son prácticamente inéditas y se pueden ver por primera vez en una muestra institucional.

Diferentes modelos de feminidad que ya no responden a antiguos arquetipos se esconden detrás de cada una de las pinturas que componen la muestra: mujeres sensuales, provocativas y provocadoras, de sonrisas procaces, en roles tradicionalmente masculinos, vestidas de torero en los vomitorios de una plaza de toros o empuñando pistolas y escopetas; incluso mujeres que huyen, previsiblemente de un destino predestinado, dialogan, cuando no se imponen, a las damas de mantilla, costureras y piconeras de rasgos andalusíes que durante décadas convirtieron al cordobés en un pintor de almanaques.

Dice la comisaria:

Y es que, esa captación de la belleza en Romero de Torres que siempre supo ir más allá y ver lo que tenían dentro esas mujeres, como si hubiera adivinado qué existía detrás.

 Te pones delante y las imágenes te están interpelando, siempre hay un diálogo entre el cuadro y el espectador.

Como artista de finales del siglo XIX y de los primeros años del XX, Julio Romero de Torres cultiva la peculiar imagen de la condición femenina a través del Modernismo, del Simbolismo e incluso del Decadentismo.

En sus obras, el poder de evocación es tal que libera a la mujer de las ataduras propias de esa época en España, donde el catolicismo seguía teniendo en las instituciones y en la sociedad un peso importantísimo, y especialmente en la cultura andaluza, tan llena de tradiciones religiosas.

Aun así, la muestra reúne también algunos de los cuadros más icónicos de Romero de Torres, como el gran lienzo La consagración de la copla, ciertamente iconoclasta: “imagínate lo que significaba en esa época consagrar una guitarra”; o la célebre Fuensanta, que sirvió de imagen para el billete de cien pesetas que estuvo en curso legal hasta 1978, ambas custodiadas en colecciones particulares.

Retratos de sus musas, como Pastora Imperio, la actriz Raquel Meller —que fue portada de la revista Times en la década de los años 20 del siglo pasado— o Elena Pardo desfilan por una muestra que incluye la proyección audiovisual del documental que le dedica la cadena norteamericana Fox en 1925 y que, gracias a una cesión de la Universidad de Carolina del Sur, puede verse por primera vez en España en una exposición sobre el pintor cordobés.

 Asimismo, cada cuadro está acompañado por una cita alusiva a la creación de Romero de Torres escrita por sus amigos, grandes escritores y pensadores de su tiempo como Valle Inclán—quien lo introduce en las tertulias del Café de Levante en Madrid—, Azorin Santiago Rusiñol, Ricardo Baroja o Gutiérrez Solana, entre otros.

Dice la comisaria:

Esta es una exposición muy literaria fue más que un pintor: hoy, con la distancia del tiempo, podemos ver en él a un auténtico intelectual y tan concienciado como toda la Generación del 98 por los problemas de la época.

Fue, asimismo, un pintor de carácter social. Retrataba a todo tipo de personajes, de cualquier estamento social, y dejó constancia de la forma de vida en esos años en España.

Así lo describe, por ejemplo, Ramón Pérez de Ayala:

Grandes son las excelencias del arte de Romero de Torres (…) pero acaso la más eminente de todas consiste en el sentimiento místico y transcendental de la vida, en esa abismática potencia de captación que asoma en los ojos de algunas de sus mujeres, y nos pasma y suspende, como si nos asomásemos a un barandal en el borde último del universo.

Pintor infatigable y muy prolífico —aún a falta de un catálogo razonado que tenga documentada toda su obra—, Romero de Torres recibió feroces críticas y fervorosas exaltaciones durante sus años de actividad, aunque sin duda gozó de enorme éxito en vida.

Realiza muchos encargos de la alta burguesía, por lo que su obra se encuentra diseminada —y poco localizada― en incontables colecciones particulares. Su fama trascendió igualmente de Europa y llegó a América Latina.

 Precisamente, como valor añadido a esta exposición, se da la circunstancia de que El sentimiento místico coincide con el centenario de la celebración de la primera gran exposición que celebró en 1922 en Buenos Aires y que fue su consolidación como artista internacional.

Lo vendió absolutamente todo, la muestra se prolongó durante meses y eso hizo que regresara a España como una estrella.

Los artistas pueden llegar a ser víctimas de sus éxitos, por lo que recomiendo que, para ver su pintura, el espectador se acerque libre de prejuicios externos.

Cuando se habla de Romero de Torres, ahí están sus estereotipos, las frases hechas que no nos permiten adentrarnos en la profundidad de sus pinturas, en la magia de su proceso creativo

Romero de Torres nos atrapa, si estamos dispuestos, al igual que atrapaba el alma de todas aquellas personas a las que pintaba.

https://elpais.com/cultura/2022-07-27/romero-de-torres-ni-tan-folclorico-como-propagaba-el-franquismo-ni-pintor-de-almanaques.html

https://elpais.com/ccaa/2014/10/22/andalucia/1413997806_210757.html#?rel=mas_sumario

http://www.museojulioromero.com/

Trianart

Córdoba: Museo Julio Romero de Torres

Damien Hirst quemará 6.000 de sus obras en un proyecto NFT

La idea del arte como moneda centra la nueva propuesta del artista, que pone a la venta 10.000 pinturas vinculadas a NFT y da a los compradores la oportunidad de conservarlos o cambiarlos por el trabajo físico

Damien Hirst dice que quemará miles de sus pinturas, alrededor de 6.000, en la Newport Street Gallery de Londres en el marco de un proyecto NFT denominado The Currency, con el que plantea que el futuro del arte está en el ámbito digital.

Hirst explica que este proyecto, el más emocionante con diferencia de su trayectoria, se basa en la idea del arte como moneda y reserva de riqueza.

A partir del 9 de septiembre, los visitantes del museo privado de Hirst tendrán la oportunidad de ver algunas de las 10.000 pinturas de esmalte sobre papel que el artista crea en 2016, que luego vincula a los NFT correspondientes en 2021.

 Los compradores pueden adquirir uno de los 10.000 NFT por 2.000 dólares cada uno, y luego se les piden que elijan entre conservarlo o cambiarlo por el trabajo físico.

 En el primer caso, la pintura ahora se exhibirá antes de ser quemada.

Las obras deben ser destruidas diariamente durante la ejecución de la exposición.

El británico considera que este proyecto es el más emocionante con diferencia de su trayectoria

Cada obra está numerada, titulada, sellada y firmada por el artista británico.

Hasta el pasado martes, 4.137 personas habían cambiado su NFT por una obra física, con 5.863 NFT restantes.

Durante la semana Frieze de Londres, en octubre, habrá un granevento de clausura en la galería durante el cual se quemarán las obras de arte restantes.

El artista define este proyecto como una obra de arte en la que la gente participa comprando, conservando, vendiendo e intercambiando las obras de arte.

Un experimento interesante.

The Currency es otro llamativo y mediático proyecto de este creador nacido en 1965, miembro relevante del grupo Young British Artists y que a lo largo de su trayectoria ha mostrado siempre deseo de escandalizar y sorprender y una gran vocación por el espectáculo, con obras como The Physical Impossibility of Death in the Mind of Someone Living For the Love of God.

La nueva ‘performance’ de Damien Hirst: quemará 6.000 de sus obras en un proyecto NFT (msn.com)

https://www.alejandradeargos.com/index.php/es/completas/9-invitados-con-arte/41891-damien-hirst

El polémico artista inglés Damien Hirst destruirá casi 6.000 obras de su autoría (telam.com.ar)

El plátano de Art Basel provoca una demanda judicial

Un juez federal de Miami admite a trámite una demanda por violación de los derechos de autor contra el artista italiano Maurizio Cattelan por una obra hecha con un banano pegado con cinta adhesiva a la pared que en 2019 conmociona la Art Basel de Miami.

 No se conocen hasta ahora comentarios públicos de Cattelan ni de Joe Morford, el artista californiano que presenta esta demanda en 2021, sobre la decisión del juez federal del distrito sur de Florida Richard N. Scola con fecha del 6 de julio conocida ahora.

Scola determina que en esta fase del proceso judicial hay motivos para rechazar una petición para archivar la demanda presentada contra Cattelan, según expone en un documento judicial.


El juez decide por la similitud sustancial de la obra Comedian, de Cattelan, con el díptico Banana & Orange (2000), de Morford, que tiene esa obra registrada en la oficina de derechos de autor de EE.UU. y en su demanda reclama 390.000 dólares al artista italiano como compensación.

Según los documentos judiciales del caso, la cantidad es aproximadamente la misma que obtiene Cattelan con la venta de tres copias de Comedian y dos pruebas.


Los abogados de Cattelan solicitaron al juez que pusiera fin al proceso, pero Scola dio luz verde a que continúe una demanda que de alguna manera prolonga la notoriedad que alcanza Comedian tras su presentación en Art Basel y su destrucción por otro artista que se come la banana en la misma feria.

En el documento en el que sustenta su decisión, Scola se plantea cuestiones filosóficas sobre el arte que ya salieron a relucir cuando la polémica presentación de la obra de Cattelan en Art Basel.

La cuestión de si una banana pegada a una pared puede ser arte es más una cuestión metafísica que legal.

Pero la cuestión legal ante el tribunal puede ser igual de difícil: ¿Morford argumentó suficientemente que la banana de Cattelan infringe (los derechos de) su banana?», se pregunta el magistrado en el documento.


En el documento se incluyen fotografías de Banana & Orange y de Comedian, que son sometidas a una prueba denominada abstracción-filtración-comparación.


El díptico de Morford consiste en una naranja pegada con una cinta adhesiva de color gris a un fondo de color verde y debajo una banana colocada de la misma manera, mientras que Comedian, por la que se pedía 120.000 dólares en Art Basel, es una banana pegada con cinta gris a una pared blanca.

Morford alega al presentar su acción legal contra Cattelan en 2021 que

la gente es libre de pegar con cinta adhesiva todas las bananas que quiera en una pared; simplemente no se les permite infringir mi expresión, reclamándola como su propia obra de arte original.


Por su parte, los abogados de Cattelan argumentaron para pedir el archivo de la demanda que las leyes de derechos de autor no permiten reclamar la propiedad de cosas como frutas o cinta adhesiva y que el demandante no podía demostrar que el artista italiano vio su obra antes de crear Comedian.

El juez Scola explicó al denegar la petición de los abogados de Cattelan:

que como lo han reconocido los tribunales y los comentaristas, la cuestión de la similitud sustancial es en gran medida un problema de trazar una línea.


En esta etapa del proceso, que tiene prevista su fase oral para mayo de 2023,

la Corte no necesita decidir exactamente dónde trazar la línea, sino solo si existe alguna línea plausible

https://www.eltiempo.com/cultura/arte-y-teatro/el-banano-de-art-basel-sigue-generando-conflicto-esta-vez-en-tribunales-686787

Cultura logra por 30 millones uno de los mayores archivos documentales de arte del mundo

Lo hemos podido hacer mi equipo y yo desde Cantabria justo en el momento en que era posible, diría que en el último momento que esto era posible. Hoy sería imposible armar este conjunto.

El Archivo Lafuente, creado por José María Lafuente en el año 2002, reúne numerosas colecciones y fondos documentales relativos al arte moderno y contemporáneo.

conjunto documental fortunato depero. archivo lafuente

Los fondos del Archivo Lafuente son especialmente exhaustivos y únicos en una serie de áreas como futurismo, dadaísmo y surrealismo, vanguardias rusas y producción artística soviética, revolución tipográfica de principios del siglo XX y, de forma especialmente relevante, en las redes de producción artística de la segunda mitad del siglo XX: escritura y poesía experimental (en el sentido más amplio del término), publicaciones de artista y arte correo.

En la actualidad el Archivo Lafuente consta de unos 138 000 ítems en gran variedad de soportes, medios y formatos que incluyen 19 000 obras originales (pinturas, esculturas, dibujos, fotografías, collages…), obra gráfica, correspondencia, publicaciones, documentos, proyectos, múltiples, audiovisuales, arte correo, bibliografía, etc. 

Sin este archivo es imposible entender el arte del siglo XX. Es imposible entender nada. Es imposible entender Fluxus, es imposible entender la contracultura catalana, es imposible entender la Movida y esto es muy importante. Realmente añade un elemento no solo cuantitativo sino cualitativo a las colecciones del Reina Sofía, subraya Borja-Villel Director del Reina Sofía.

El cometido del Archivo Lafuente es triple: compilar estos materiales y garantizar su conservación, abrir variadas líneas de investigación que permitan conocerlos de primera mano, y difundir el caudal de ideas, actos, sucesos y acontecimientos que en ellos se reflejan e ilustran, y que configuran la historia del arte moderno y contemporáneo desde las primeras vanguardias hasta la posmodernidad.

Con la intención de ofrecer un esquema manejable de este complejo sistema, los contenidos del Archivo se estructuran en dos grandes bloques temporales.

El primero de estos bloques arranca cuando comienza el siglo y termina en torno a 1945, fecha de finalización de la Segunda Guerra Mundial, en tanto que el segundo se prolonga hasta 1989, año de la caída del Muro de Berlín.

© Archivo LafuenteMaruja Mallo con manto de algas en las playas de Chile, de 1945, fotografía retocada por la artista perteneciente al Archivo Lafuente

Además de este eje cronológico, los fondos se ordenan en las cuatro grandes zonas geográficas en las que el Archivo se ha especializado: Europa y Estados Unidos, Latinoamérica, España y Cantabria.

En el caso de España, sin embargo, la cantidad y la riqueza de los materiales que documentan el devenir de las prácticas artísticas en la segunda mitad del siglo xx es tal que podría decirse que constituyen, por así decir, un archivo dentro del Archivo.

Por ello, la gran mayoría de los epígrafes correspondientes a esta sección se ordenan, a su vez, según cuatro temas: la escritura experimental, el arte conceptual en España, el diseño gráfico, y la Transición y la contracultura.

‘Esto No Es Hawaii’ del Archivo Lafuente |EUROPA PRESS

El Estado cierra la adquisición de este fondo, que acumula más de 130.000 documentos entre fotografías, manuscritos, revistas, cómic y dibujos

El Consejo de Ministros adquiere por 29.795.045,21 euros la colección Archivo Lafuente que pasa a formar parte de los fondos del Museo Reina Sofía

El importe se abonará en 11 anualidades.

El Archivo Lafuente, creado José María Lafuente en 2002, es un archivo de archivos, una colección de colecciones de arte contemporáneo especializada en historia del arte del siglo XX en América Latina, Estados Unidos y Europa, con especial énfasis en España.

La colección consta de 130.000 piezas y abarca formatos como la fotografías, correspondencia, manuscritos, manifiestos, libros, cómics, revistas, periódicos, carteles, dibujos, estampas o arte gráfico, obras de arte.

También constan libros de artista, fotolibros, proyectos impresos y manuscritos de obras conceptuales, acciones y artes en vivo, maquetas de diseño gráfico, piezas de arte correo y originales de cómic, entre otros.

Los fondos del Archivo Lafuente son únicos en áreas como futurismo, dadaísmo y surrealismo, vanguardias rusas y producción artística soviética, revolución tipográfica de principios del siglo XX.

Y, de forma relevante, en las redes de producción artística de la segunda mitad del siglo XX: escritura y poesía experimental, publicaciones de artista y arte correo.

Dice el ministro de Cultura:

No lo pagamos todo, si tuviéramos que pagar lo que valen esas 130.000 piezas no hay dinero en los presupuestos generales de este año

Obras y textos de artistas como Ray Johnson, Gianni Bertini, José Luis Castillejo, Henri Chopin, Edgardo Antonio Vigo, George Maciunas o Marcel Broodthaers forman parte de la colección.

Se considera que el Archivo Lafuente es tan sólo comparable con dos de las colecciones privadas más importantes de Estados Unidos y Europa: la Merrill C. Berman Collection y la colección de Edigio Marzona, con las que mantiene puntos de afinidad.

Este archivo resulta único por la representación de la contracultura y el cómic español de las décadas de 1970 y 1980, con fondos únicos de publicaciones y autores: revista Ajoblanco, revista Star, Nazario, El Cubri, Ceesepe, etcétera.

La colección, que actualmente se encuentra en Cantabria, permanecerá en un centro asociado al Museo Reina Sofía en Santander, cuyas obras han comenzado ya en la antigua sede del Banco de España a cargo del Ayuntamiento de Santander

Agencia EFE

https://www.elmundo.es/cultura/arte/2022/07/26/62e00633e4d4d8eb5d8b45d8.html

https://theworldnews.net/es-news/cultura-adquiere-por-30-millones-uno-de-los-mayores-archivos-documentales-de-arte-del-mundo

https://article.wn.com/view/2022/07/26/Cultura_adquiere_por_30_millones_uno_de_los_mayores_archivos/

https://archivolafuente.com/

El Archivo Lafuente ya es del Estado y el museo que lo albergará en Santander se iniciará este año (msn.com)

El Consejo de Ministros acuerda la compra del Archivo Lafuente y formará parte de los fondos del Reina Sofía – Santander – COPE

El Consejo de Ministros acuerda comprar Archivo Lafuente por 30 millones y se incorporará al Reina Sofía (eldiario.es)

30/06/2011 Edificio Banco De España En Santander. El pleno del Real Patronato del Museo Reina Sofía ha acordado este martes durante una reunión el inicio de los trámites que permitirán que el Archivo José María Lafuente pase a formar parte de los fondos del museo por un periodo prorrogable de diez años, según ha informado el Reina Sofía este martes en un comunicado. CULTURA ECONOMIA CANTABRIA ESPAÑA EUROPA

Sean Scully, retrospectiva en El MAMbo de Bolonia

Nace en Dublín y crece al sur de Londres, donde su familia se establece en 1949.​ Estudia en el Croydon College of Art y en la Universidad de Mewcastel upon Tyne.

A principios de los 70 recibe una beca para ir a estudiar a la Universidad de Harvard y desde se establece en Nueva York.

Es nominado para el premio Turner en 1989 y en 1993.

Expone por toda Europa y los Estados Unidos, con presencia en algunos de los museos más importantes del mundo, como el Museo Metropolitano de Arte, el Museo de Arte Moderno de Nueva York y el Museo Salomon Guggenheim de Nueva York, la Galeria Nacional de Arte y el Smithsonian, entre otros.

2015 inaugura el Espai d’Art Sean Scully, una instalación permanente en la capilla del

Monasterio de Santa Cecilia en la Montaña de Monserrat.

 Scully que vivio y trabajó entre Nueva York y Munich, donde ejerció de profesor en  bellas artes, tiene como residencia habitual Barcelona, hasta que en 2019 decide mudarse con su familia a Aix en Provence ante el aumento de nacionalismo y la imposición del catalán.

Tiene influencias de Mondrian, Rothko y Matisse.

Su obra se compone de líneas, bandas y bloques que generan ilusiones ópticas y relieves a través de estructuras seriadas y superpuestas.

Se agrupan en órdenes alternativos y en ellos figura y fondo apenas se diferencian.

El tratamiento del color en su obra es fruto de todo un proceso artesanal: la superposición progresiva de finas capas impregnadas de pigmentos diferentes que se revelan por transparencia y ofrecen tonos únicos, de gran profundidad, otorga a sus pinturas abstractas cierta calidez sensual.

Algunas de las imágenes más significativas de su producción han recalado este verano en Bolonia.

Su Museo de Arte Moderno acoge la retrospectiva A Wound in a Dance with Love, que puede verse hasta octubre.

Comisariada por Lorenzo Balbi y organizada en colaboración con la Kerlin Gallery dublinesa, esta antología ha podido visitarse ya, en los últimos meses, en el Museo de Bellas Artes de Budapest y en el Benaki de Atenas y llega a Italia rediseñada, un cuarto de siglo después de la última exhibición del artista en esta ciudad, que tuvo lugar en 1996 en la Galleria d’Arte Moderna, espacio que fue antecesor del MAMbo.

Incide este proyecto tanto en el amplio conocimiento de Scully de los antiguos maestros como en su sensibilidad singular a la hora de tomar referencias, tanto visuales como emocionales, en su entorno cercano.

Pueden contemplarse casi setenta trabajos entre óleos, acrílicos, acuarelas, dibujos y una escultura monumental representativos de su medio siglo de trayectoria, desde sus primeros experimentos con la figuración en los sesenta hasta sus últimas obras, pasando por sus piezas quizá más célebres: las minimalistas de los setenta.

Al rastrear la evolución del pintor, se percibe la coherencia interna de su producción en el tiempo como su relación con sus experiencias vitales, sus emociones, afectos y dolores.

Con motivo de la presentación de esta antología, Scully dona una pieza al MAMbo, Aix Wall 4 (2021), y también rinde homenaje a Morandi mostrando dos trabajos en su Museo boloñés, situado en el primer piso del antiguo Forno del Pane.

Se trata de una pintura figurativa temprana, Cactus (1964), en la que, aunque representa con precisión esa planta, muestra algunos rasgos peculiares de su investigación abstracta posterior, como las rayas al fondo (el cactus, por cierto, lo entiende como símbolo vital, por sobrevivir a la sequía y florecer cuando está listo), y Two Windows Grey Diptych (2000), que no es difícil emparentar con los caminos tardíos del autor italiano.

 Comprendió Morandi cuán poderosamente la repetición, y visitar el mismo motivo o uno similar una y otra vez, puede abrir la profundidad emocional y el rango interpretativo.

La abstracción sintetizaba la realidad para llegar a la orilla no objetiva de una nueva experiencia, él invierte este viaje y devuelve esa posibilidad a la simple realidad observada.

En esto es muy diferente de Cezanne, su gran ejemplo.

El francés nunca conoció la abstracción hasta que fue un anciano, incluso aunque fue un pionero al hacer que la pintura fuera sistemática.

Sin embargo, a su manera, superó la apariencia con la estructura.

Esto Morandi no tuvo que hacerlo, ya que las apariencias de las cosas en el mundo ya habían sido conquistadas por la abstracción.

masdearte.com

https://es.wikipedia.org/wiki/Sean_Scully

2023 Hilma af Klint y Piet Mondrian en la Tate Modern Gallery

Las galerías Tate anuncian ahora su programación para el próximo año.

Destacan Hilma af Klint  y Piet Mondrian, cuya obra entra en dialogo en la Tate Modern.

Tambien estara la generación radical de Dante Gabriel Rossetti que se examinará bajo otra perspectiva en la Tate Britain.

Tambien se podra visitar muestras colectivas sobre las relaciones entre la pintura y la fotografía, o entre la creación y el activismo, además de exposiciones individuales de autores esenciales de nuestro tiempo como Philip Guston, Isaac Julien y Sarah Lucas.

Asi 2023 comienza con un dúo de abstractos: Mondrian y Hilma af Klint.

Una muestra enlaza sus producciones, mostrando todo su discurso, desde sus paisajes y bodegones florales hasta sus más conocidos trabajos no figurativos, y revela algunos lazos inesperados entre ambos.

Su lenguaje visual de signos, formas y colores se basan en una fascinación compartida por el mundo natural y el deseo de comprender las fuerzas ocultas de la vida en la tierra.

Se los presenta como auténticos revolucionarios.

Ella es invisible en su época, por voluntad propia.

Escribe Munch en su cuaderno de campo:

Muchos pintores trabajan con tanto cuidado y tanta dedicación con la imprimación y la elaboración del cuadro para conservarlo para la eternidad que acaban perdiendo su fuego.

Según Munch, un cuadro bueno no puede desaparecer nunca, una pintura buena con 10 agujeros es mejor que 10 pinturas malas sin agujero: un pensamiento genial no puede morir.

Lo mismo piensa su contemporánea Hilma af Klint, quien dedica su vida a trabajar en una obra extensa y compleja a la que titula Paintings for the Temple.

Compuesta por más de mil trabajos sobre tela y papel, es guardada por su sobrino en un granero cuidadosamente cuando  fallece.

Deja instrucciones: las cajas que la contienen no pueden abrirse hasta que hayan pasado 20 años después de su muerte.

Hilma af Klint es conocedora del valor de su trabajo, crítica con un mundo que se construye sobre la dualidad (usa el azul para representar lo femenino y el amarillo para lo masculino, los espectadores se enfrentan a grandes manchas de verdes luminosos), seguramente es consciente de que la historia se escribe en amarillo.

Es ilustrativo leer las palabras de su contemporáneo Vasili Kandinsky en 1911 definiendo la obra propia como revolucionaria por el abandono del naturalismo, pidiendo aplauso.

Hilma af Klint pinta la primera pieza no figurativa en 1906.

Menos egoísmo, más indiferencia.

Llega a la abstracción por la necesidad de enfrentarse a lo invisible, porque su interés no solo reside en la plástica, sino también en los avances científicos del momento y en el ocultismo.

Pinta y esconde su trabajo, se borra a sí misma, cristalizando el caos y la evolución del ser humano en figuras geométricas.

Klint pertenece a la segunda generación de mujeres suecas que pueden ingresar en la academia, y sus primeras obras —retratos y paisajes de una ejecución impecable— le permiten vivir de su oficio durante la juventud.

Aprende a ignorar su miedo porque piensa que sin la voluntad de creer en una misma nada bueno podía suceder, y deja atrás la vida familiar porque siente que de ese modo su vida emerge revestida de una perfección y belleza en constante expansión.

Para lograrlo necesita encontrar la calma tanto del pensamiento, como en el sentimiento.

La pintura coloca a Hilma en un lugar elevado en la relación que establece consigo misma y con el mundo, entiende que puede llevarla más allá permitiéndole representar el mundo desde su interior: pinta con el cuerpo grandes formatos que si una tiene la suerte de poder contemplar en directo pueden fulminarla por su riqueza en formas, colores, emoción y potencia.

 Recuperan su fuego en 1986, cuando se abren las cajas.

 En 2005 puede verse su primera exposición.

https://elpais.com/opinion/2022-07-24/menos-egoismo-mas-indiferencia.html

https://fibernotcastle7.blogspot.com/2021/05/hilma-af-klint-why-hilma-af-klints.html

Performance

Actividad artística que tiene como principio básico la improvisación y el contacto directo con el espectador según el DRAE.

Dice Abel Azcona:

La performance ha logrado ser durante años indefinible, inclasificable, imposible de academizar o institucionalizar. El artista que tenga la necesidad de definirla la banaliza. La radicalidad de la misma se sostiene al no ser domesticable. No entender la performance desde la desobediencia, es matarla de raíz.

A comienzos del XX desde que los Futuristas interactua con el público con poesía, actuaciones musicales y soflamas políticas, la performance se convierte en la acción artística más representativa del arte contemporáneo.

 Los museos tienen programación específica para un género que se interrelaciona con danza y teatro es cada vez más global y político.

Deviene de Dada, con nombres nombres como John Cage, Joseph Beuys, Yves Klein, Marina Abramovic, Ester Ferrer etc

La artista serbia Marina Abramovic, considerada la precursora de la performance o actuaciÛn, posando hoy en el Centro de Arte Contempor·neo (CAC) de M·laga, en la presentaciÛn su nueva exposiciÛn bajo el nombre «Holding Emptiness», en la que la artista balcanica invita a los espectadores a que interact˙en con su obra a travÈs de las sensaciones que experimentan con algunos de los objetos expuestos. EFE/Jorge Zapata

Lo que hasta ahora no hay era una sistematización, más allá del libro escrito por la historiadora estadounidense Rose Lee Goldberg que solo llega hasta los años setenta.

Dice Rose Lee Goldberg:

A diferencia del teatro, el intérprete es el artista, raramente representa a un personaje como un actor, y el contenido en raras ocasiones sigue un argumento o narración tradicional. La performance puede ser una serie de gestos ínfimos o una narración a gran escala, que dura desde unos pocos minutos a muchas horas; puede representarse una sola vez o repetirse muchas veces, con o sin guion preparado, improvisado de manera espontánea o ensayado durante muchos meses. (…) Por su propia naturaleza, la performance escapa a una definición exacta o sencilla más allá de que es arte vivo hecho por artistas. Cualquier definición más estricta negaría de manera inmediata la posibilidad de la propia performance. Puesto que recurre libremente a cualquier número de disciplinas y medios de comunicación -literatura, poesía, teatro, música, danza, arquitectura y pintura, además de vídeo, filme, diapositivas y narración- en busca de material, los despliega en cualquier combinación. De hecho, ninguna otra forma de expresión artística tiene una manifestación tan ilimitada, puesto que cada intérprete hace su definición particular en el proceso y la manera propios de la ejecución.

Arte y performance. Una historia desde las vanguardias hasta la actualidad (Akal), cubre este hueco con una interesante investigación (660 páginas) de Pedro A. Cruz Sánchez, profesor de Últimas Tendencias del Arte en la Universidad de Murcia.

El escritor Pedro Cruz Sánchez, autor de ‘Arte y performance. Una historia desde las vanguardias hasta la actualidad’ (Akal).

La performance dice es una acción artística, una muestra escénica interpretativa cuyo fin es transmitir una idea o concepto generando una reacción en el espectador. 

La performances han supuesto la mayor revolucion de todo el arte del XX y han salido de los museos.

Performa

Por primera vez en la historia, los artistas tienen cuerpos. Antes solo existían por sus obras y gracias a estas experiencias el espectador está más cerca y puede interactuar con la pieza y con el autor.

Si no comprendes el arte de tu tiempo, es imposible que entiendas el de otra época anterior.

Cruz Sánchez afirma que hay dos formas de entenderlo:

de un lado, están aquellas posiciones que consideran que, cuanto más se aleje de la vida, mayor capacidad tendrá el arte para singularizarse e intervenir, por tanto, en ella —mencionemos, en este caso, a  Liam Gillick— y, de otro, los hay que intentan borrar al máximo la frontera que separa al arte y la vida —es el caso, por ejemplo, de Allan Kaprow.

No creo que haya que elegir a priori, y de manera absoluta, una de ellas. Dependiendo de la situación, habrá que priorizar una u otra.

Para Cruz Sánchez todo cabe en una performance: la poesía, lo espiritual, lo abyecto, el humor, lo político, lo íntimo, lo biográfico.

Es un género que atraviesa todos los intereses del ser humano. Si algo forma parte de la vida, es susceptible de ser objeto de una performance.

Las piezas más conocidas suelen ser las más escandalosas: orinarse sobre el lienzo, clavar el escroto en la plaza… Ante esto, el ensayista diferencia entre espectáculo vacío y arte:

Si se busca la provocación por la provocación, entonces será una mala performance.

En el caso de Piotr Pavlenski — el artista ruso que se clavo el escroto frente al Kremlim-

, se trataba de visualizar la ausencia de libertad y la parálisis social traídas por el totalitarismo de Putin.

La performance ‘Transfixion’ (2013), de Piotr Pavlenski.

En otros casos, la realización de acciones extremas —aquellas que implican heridas, mutilaciones, lesiones, ejercicios de resistencia— conlleva un periodo de preparación y entrenamiento del cuerpo que puede durar semanas. Nada es gratuito en la performance. Si lo es, no es una performance como tal, sino una bufonada.”

¿Es el código penal lo único que pone límites a una performance?

 Exacto

A los accionistas vieneses los detuvieron por masturbarse mientras entonaban el himno nacional austriaco; Chris Burden tuvo que pasar por comisaria tras fingir un atropello.

 Las autoridades chinas prohibieron hacer arte con material humano después de que Zhu Yu se comiera con cuchillo y tenedor un feto no nacido.

El activismo político está muy vinculado a las acciones artísticas.

En el libro se explica que, paradójicamente, conforme la performance se ha ido institucionalizando y entrando en los museos, mayor ha sido la inclinación de los artistas a utilizarla como estrategia política.

La performance comienza a politizarse en la escena latinoamericana de 1960 en adelante, adquiere vigor con el feminismo de los setenta, y vuela alto con la llegada del siglo XXI.

El activismo ruso y ucranio —Voina, Pussy Riot, Femen—,la lucha contra el totalitarismo de Cuba de Tania Bruguera, o la denuncia a la violencia de Regina Galindo.

Tania Bruguera

Como suele ocurrir con otras actividades creativas, es difícil que el performer viva de su arte. ¿Cómo se comercializa una pieza de este tipo?

Son raros los artistas que viven con holgura de la performance, lo que es en sí la realización de una performance solo aporta dinero a su autor si es encargada por una institución y se la pagan como una actuación —ya depende de la cotización de cada artista—. Desde los setenta, la forma más habitual que han tenido los artistas de rentabilizar sus performances ha sido mediante la comercialización de los vídeos y fotografías que se realizaban durante su ejecución. Si el videoarte ya tiene un difícil mercado, imagine las llamadas ‘artes vivas’. Salvo superestrellas como Marina Abramovic, vivir de esta disciplina es difícil.

Se le pide que escoja tres piezas:

La primera es Meat Joy (1964), de Carolee Schneemann, una artista que luchó contra el machismo en el mundo del arte de una manera heroica.

‘Meat Joy’ (1964), de Carolee Schneemann.

 Tuve la suerte de coincidir tres veces con ella, y es una de esas personas que te marcan para siempre.

En la obra los cuerpos desnudos se retuercen embadurnados de pintura, papel, pescado crudo, carne o partes de aves.

Como pieza de resistencia se queda con One Year Performance 1978-1979, del taiwanés Tehching Hsieh.

Estuvo un año encerrado en una jaula sin poder escribir, escuchar la radio o música y ver la TV. Nada que le pudiera entretener.

Y la obra más extrema y reprobable moralmente es Sacrifice: Feed a Dog with His Child (2002), del artista chino Zhu Yu.

En ella, pactó con una mujer dejarla embarazada mediante inseminación artificial y que abortara a los cuatro meses, dándole el feto. Una vez que le fue dado a Zhu Yu, se lo llevó a casa de unos amigos y se lo dio a comer a un perro hambriento que había recogido de la calle.

https://elpais.com/cultura/2022-07-21/pedro-cruz-sanchez-ensayista-de-arte-el-unico-limite-de-la-performance-es-el-codigo-penal.html

https://elpais.com/cultura/2021-05-28/marina-abramovic-yo-invente-la-performance-pero-me-sobrevivira.html#?rel=mas_sumario

https://elpais.com/cultura/2015/04/12/actualidad/1428813216_062768.html#?rel=mas

https://es.wikipedia.org/wiki/Performance

Reflejos del Cosmos en el Museo del Prado, docere et delectare

Es un recorrido de 20 piezas que se articulan en 4 secciones pero que, podrían ser muchas más.

La primera sección es el mito de la tierra plana con El paso de la laguna Estigia (1520-1524) de Joachim Patinir, las constelaciones contempladas con terror, la fascinación por la luna y el arrobamiento de las estrellas.

Monserrat Villar doctora en astrofísica del CSIC, propone en Reflejos del cosmos, un viaje en el espacio y en el tiempo, reflejando cómo evoluciona a través de los siglos la percepción e interpretación del firmamento a medida que avanzan los hallazgos científicos y como se refleja en arte.

Con obras de El Bosco, Rubens, Murillo, Zurbarán, Patinir o Tiepolo, ninguno de los cuadros se mueve de su emplazamiento habitual.

Ubicadas en 15 salas, cada obra elegida por la científica tiene en su parte delantera una cartela explicativa similar a las que acompañan a cada una de las obras expuestas en la colección permanente.

La ruta científica esta hasta el 16 de octubre.

Su financiación corre a cargo de la asociación de Amigos Americanos del Prado.

El museo trabaja en otros recorridos específicos para enriquecer la visita, pero, por el momento, el director prefiere mantener silencio.

Montserrat Villar es doctora en Astrofísica en el CSIC.

Su investigación está enfocada en las galaxias activas, aquellas que albergan un agujero negro gigantesco en el centro con signos de actividad frenética.

Hace su tesis en el Observatorio Europeo Austral (ESO, Garching, Alemania, 1996).

Dedicada a la divulgación científica, se encuentra la creación del proyecto Cultura con C de Cosmos.

Familiarizada con el significado de las estrellas, cuenta que, desde tiempos remotos, los humanos quieren conocer cada detalle del Universo.

Los artistas han tratado de reflejar los movimientos de la luz en el cielo, o los eclipses. Según los conocimientos científicos de cada época, las nuevas aportaciones se recogían en las obras.

Montserrat Villar descubre que la pintura es una de las mejores maneras de transmitir el conocimiento sobre el universo, tanto para el público adulto como para los más jóvenes.

Elige 20 obras del Prado, pero podrían haber sido 100.

La selección de piezas muestra la fascinación humana por el cosmos, el terror y la reverencia que suscita el infinito y la inquietud y reverencia hacia la eternidad. Destacan también los vínculos de los descubrimientos con cuestiones políticas, religiosas y económicas.

 La primera, El mito de la Tierra plana, hace hincapié en las ideas falsas en torno a aquella creencia.

Los pensadores griegos como Aristóteles o Erastótenes, manejan teorías sobre la esfericidad del planeta y aunque en la Europa medieval se tiene la convicción generalizada de que la Tierra es plana, aquel conocimiento científico de los griegos se mantiene vivo.

En el primer medievo, los pensadores más influyentes y probablemente la mayoría saben que es esférica, como se deduce de la lectura de los textos de san Agustín, santo Tomás de Aquino o el monje benedictino Beda el Venerable.

La gran duda es el tamaño de esa esfera y se discute, si existe vida en las Antípodas.

En el siglo XVII, toma fuerza la posibilidad de que la Tierra no fuese un globo perfecto sino elipsoidal.

En el XVIII, los científicos se dividen entre quienes creen que esta achatado por los polos (Isaac Newton) o por el Ecuador (Cassini).

Para averiguar quién tiene razón, la Academia de Ciencias de Francia envía dos expediciones al Virreinato de Perú y a Laponia que confirman que el grado polar ofrecía mayor longitud que el ecuatorial.

Forman parte de este primer apartado El paso de la laguna Estigia de Patinir, en el que la línea del horizonte marca el fin del mundo.

 El exterior del Tríptico del Jardín de las delicias de El Bosco cuya bóveda cristalina, que todo lo cubre, puede aludir a las aguas de encima que cita el Génesis o Las siete artes liberales de Giovanni dal Ponte, obra en la que aparece, sentado a los pies de la Astronomía, Ptolomeo, quien plantea un modelo de cosmos cuyo centro ocupa una Tierra esférica inmóvil.

En El nacimiento de la Via Lactea (1636-1638) de Rubens es una de las 20 paradas artísticas por las que transcurre el nuevo relato en forma de recorrido ideado por la astrofísica Montserrat Villar.

Cuenta que para que Hércules, hijo bastardo de Júpiter, pueda gozar de inmortalidad, es necesario que se alimente de leche de Juno, esposa de Júpiter.

Pero mientras lo hace, ella despierta sobresaltada y lo arroja lejos de sí.

En la pintura, el chorro de leche que sale disparado del pecho de la diosa parece dispersarse en multitud de estrellas.

La leche esparcida entonces por el cielo, forma la Vía Láctea.

Rubens alude así a la Vía Láctea según observa Galileo Galilei a través del telescopio.

https://elpais.com/cultura/2022-07-11/el-prado-se-inventa-un-paseo-entre-las-estrellas.html

Italia recupera una pintura de la artista Artemisia Gentileschi del siglo XVII

Un cuadro de la pintora barroca Artemisia Gentileschi del siglo XVII, que representa una alegoría de la caridad, es recuperado por los Carabineros italianos en una casa de subastas austríaca, según informó hoy el cuerpo en un comunicado.

La obra, Caritas Romana, devuelta este martes a Bari, donde originalmente se conservaba en el castillo de Marchino, es exportada ilegalmente a Viena en 2019 para venderla.

La investigación de la fiscalía de Bari y la unidad de Carabineros para la Protección del Patrimonio Cultural (TPC) sobre la obra investiga dos personas por fraude y exportación ilegales.

La desaparición del cuadro es de 2019, cuando los acusados presentan el lienzo a través de una sociedad intermediaria toscana a la Oficina de Exportación de Génova (norte), donde mienten sobre su autoría, valor y procedencia para obtener un certificado de libre circulación.

Tras obtenerlo, pueden trasladar el lienzo hasta una de las casas de subastas más prestigiosas austríacas, donde años antes subasta otro cuadro de Gentileschi por dos millones de euros, y donde pretenden venderlo a un país extranjero, un destino que habría dificultado los trabajos de repatriación.

Tras anular el certificado de libre circulación, localizar el cuadro y comprobar su autoría, la obra es repatriada este martes a Italia gracias a la colaboración de la TPC y la policía austríaca, salvándola del mecanismo especulativo que supone la sustracción definitiva del bien cultural.

Las investigaciones prosiguen ahora para determinar la participación de los dos acusados y su culpabilidad en los delitos de fraude y exportación ilegal de bienes culturales.

El Caritas romana es un óleo sobre lienzo del siglo XVII de extraodinario valor histórico-artístico que representa la historia de Pero, una mujer que amamanta a escondidas a su padre Cimon y que el escritor romano Valerio Máximo narra hace 20 siglos en sus Hechos y dichos extraordinarios.

La obra, valorada en más de dos millones de euros, es un encargo del conde Giangirolamo II Acquaviva de Aragón a Gentileschi a mediados del XVII. Originalmente, se encontraba en el histórico castillo de Marchione, cerca de la ciudad de Bari.

Artemisia Lomi Gentileschi nace en Roma, Italia, el 8 de julio de 1593.
Hija del también pintor toscano Orazio Gentileschi del que toma el puro rigor del dibujo, el acento dramático y los grandes efectos teatrales en sus obras, influencias todas del gran Carvaggio.

Tras residir en Florencia de 1614 a 1620, se establece en Roma entre 1620 y 1627 y realiza breves viajes a Génova y Venecia.
1630 está ya situada documentalmente en Nápoles, donde abre su taller, manteniéndose siempre en estrecho contacto con Máximo Stanzione.

En la citada ciudad, desarrolla la mayor y más notable producción, llegando a ser en una de las figuras más importantes de la ciudad, ejerciendo su influencia en todo el medio napolitano, especialmente en sus contemporáneos en la ciudad, entre ellos: el propio Stanzione, Finoglia y Cavallino.

1638-1639 viaja a Londres, donde se encuentra trabajando su padre, tiempo en el que no deja de pintar, recibiendo y realizando numerosos trabajos para la nobleza inglesa.
Su primera obra firmada y con fecha es una de las muchas versiones que realiza del pasaje: Susana y los viejos, de 1610, cuando tiene diecisiete años de edad, y que ya muestra dos de los temas más recurrentes, las heroínas y el desnudo femenino.

Sus numerosos viajes la situan en lugar de privilegio para el conocimiento y la valoración tanto de la pintura contemporánea como de los máximos ejemplos del siglo anterior.
Su formación caravaggista, estilo suavizado por su padre, sabe también reproducir del mismo, su elegancia, utilizando unos tonos más dramáticos que aquél.

Usa unas variedades cromáticas y lumínicas de una forma que los caravaggistas no saben trabajar hasta entonces.
Es considerada una de los más importantes y más completos pintores barrocos de su época; impone su arte en una época en la que las mujeres pintoras no son aceptadas.

Su tema son  escenas históricas, religiosas y mitológicas, estos últimos temas, poco adecuados para ser tratados por una mujer en su época.
Retoca algunas obras de su padre, que tras su mano ofrecen un realismo del que carecían, añadiéndoles una atmósfera dramática, acentuando el claroscuro a la manera de Caravaggio, y contribuyendo así a que este estilo madure.

Representa de esta forma un caravaggismo violento.
Vive en Nápoles, Florencia, Venecia, incluso en Londres.
Muere en Nápoles, hacia 1654.

En el Prado de Madrid esta Nacimiento de san Juan Bautista, de 1635, considerada por Roberto Longhi como el más logrado estudio lumínico de interior de toda la pintura italiana del siglo XVII.

https://www.20minutos.es/noticia/5032283/0/italia-recupera-un-cuadro-de-la-artista-artemisia-gentileschi-fechado-en-el-siglo-xvii/

Trianart/Wikipedia

La vuelta a casa de los bronces de Benín

1812, tras terminar el saqueo Partenón en uno de sus periplos por el Mediterráneo, Lord Byron dice:

Sombríos los ojos que no lloren al ver

Tus muros desfigurados, tus enmohecidos santuarios profanados

Por las manos británicas, que mejor hubieran obrado

custodiando esos ídolos que nunca serán restaurados.

Maldita sea la hora en que de su isla marcharon

Y una vez más tu desventurado pecho fue golpeado,

¡y arrastraron a tus sobrecogidos dioses a climas nórdicos odiados!

Los bronces de Benín es una colección de más de mil piezas conmemorativas que provienen del palacio real del reino de Benín.

 Son creadas por los pueblos Edos desde el siglo XIII y, en 1897, los británicos se apoderan de la mayor parte de ellas.

200 de estas piezas son trasportadas al Museo británico, mientras que el resto se reparte entre otros museos. ​

Actualmente, una buena parte aún se encuentra en el Museo Británico, concretamente en la sala 25 (en la sección de África).

Otras piezas se hallan en los EE. UU. Alemania y otros países. Los bronces de Benín propician una mayor apreciación por parte de Europa de la cultura africana y del arte tribal.

Parece imposible e increíble que personas tan primitivas creen de objetos tan sofisticados.

​Incluso se llega a la conclusión que han tomado el conocimiento metalúrgico de los portugueses.

Actualmente, se sabe que los bronces son fabricados en Benín desde el Siglo XIII y que buena parte de las colecciones datan del XV y XVI.

Se cree que los dos periodos dorados en la creación de bronces son el reinado de Esigie (c. 1550) y el de Eresonye (1735-1750).

Si bien el conjunto de piezas recibe el nombre de bronces de Benín, no todas las piezas son de este material.

También las hay de latón, o de una mezcla de bronce y latón; de madera, cerámica, marfil, etc.

Han sido producidas por la cera perdida y son consideradas como las mejores esculturas hechas con esta técnica.

El Reino de Benín, que entre el XIV-XIX ocupa el territorio de la actual Nigeria, es muy rico en esculturas realizadas con materiales diversos, tales como hierro, bronce, madera, marfil o terracota.

 Se conserva un gran número de pequeñas copas o cálices tallados en marfil, los cuales son producidos por los bini, una etnia yoruba de la costa nigeriana.

 Durante el XVIII, se recogen pocas piezas y en el XIX, cuando se inicia la colonización y, las misiones, llevan obras a Europa, donde son vistas como curiosidades de cultos.

Así, las primeras piezas que realmente llaman la atención occidental son aquellas enviadas por el Ejército británico a Londres en 1897, después de su expedición punitiva contra el reino de Benín.

 Se trata de un tesoro formado por esculturas de bronce y marfil, entre las que destacaban cabezas de reyes, figuras de leopardos, campanas y un gran número de placas con bajorrelieves, todas ellas realizadas con sorprendente maestría con la técnica de la cera perdida.

1910, el investigador alemán Leo Frobenius llevó a cabo una expedición a Africa con el propósito de recoger obras de arte africano para los museos de su país.

​El expolio es tan grande que actualmente solo quedan en Nigeria unas cincuenta piezas, mientras que las colecciones europeas y estadounidenses cuentan con unas 2400.

En el África tropical, en el centro del continente, pronto se desarrolla la técnica de la cera perdida utilizada en las pequeñas esculturas de bronce, como atestiguan las piezas encontradas en Benín.

Cuando un rey muere, su sucesor manda hacer una cabeza de bronce. Existen cerca de 160; y las más antiguas provienen seguramente del XII.

​El Oba monopoliza los materiales más difíciles de obtener, como el oro, los colmillos de elefante o el bronce.

Estos reyes hacen posible la fabricación de los espléndidos bronces de Benín.

De esta forma, las cortes reales contribuyen de manera definitiva al arte subsahariano.​ 1939, se descubren cabezas muy similares a las de Benín en la ciudad santa de los yoruba, Ife, del siglo XIV y el XV.

Este descubrimiento confirma la tradición de Benín, que afirma que son artistas de Ife quienes les enseñan las técnicas de trabajo del bronce.

​La sorpresa surge cuando estas son datadas de forma inequívoca en tales siglos: aquello significa que son anteriores a la primera escultura europea elaborada siguiendo la técnica de la cera perdida, creada por Bembenuto Cellini en su Perseo de mediados del XVI.

En el antiguo Egipto se esculpe con esta misma técnica y se transmite este conocimiento a la civilización greconubia.

1897, el vicecónsul general James Philips, junto a otros seis oficiales británicos, dos comerciantes, intérpretes y 215 porteadores, se pone en marcha hacia Benín desde el pequeño puerto de Sapele. ​

Aunque informan que aunque tienen previsto realizar una visita, debían esperar, pues estaban realizando unos rituales y ningún extranjero podía entrar en la ciudad de Benín mientras tanto.

​Los británicos ignoran el aviso y continúan con la expedición. En el camino, son emboscados al sur de la ciudad por guerreros bini.

Como resultado, solo dos europeos sobreviven a la expedición. ​

Ocho días después, las noticias del incidente llegan a Londres e, inmediatamente, se organiza una expedición naval punitiva, dirigida por el almirante Rawson.

La expedición saquea y destruye por completo la ciudad de Benín.

Alemania devuelve a Nigeria un millar de estas obras de arte en un hito histórico para la restitución del patrimonio expoliado

A finales del siglo XIX, el reino de Benín tenía el monopolio comercial del delta del Níger y amenazaba los intereses británicos en la zona, así que un oficial de la Royal Navy, James Phillips, se propuso entrevistarse con el oba (rey) para convencerle de hacer hueco a los comerciantes de Londres.

Pese a ser advertido de que no era buen momento porque se estaba celebrando un festival religioso, se adentró con una expedición hacia Benin City. Nunca regresó.

Su asesinato dio a los británicos un pretexto para la invasión.

Un mes después, Londres envió 1.200 soldados que quemaron hasta los cimientos el palacio real, destruyeron la ciudad y saquearon la colección real: miles de colmillos de marfil, esculturas y magníficos objetos hechos de bronce, latón y madera acabaron en Gran Bretaña como botín de guerra.

Fue el final del poderoso reino de Benín.

Dos de aquellos objetos, la cabeza conmemorativa de un rey y un panel en relieve que muestra a otro monarca con sus cuatro asistentes, son las dos primeras piezas de los llamados bronces de Benín que este mes han partido de Alemania de vuelta a Nigeria. Después de décadas de hacer oídos sordos a las peticiones de restitución del arte expoliado, Berlín acaba de dar un paso de gigante.

La devolución de 1.130 piezas que atesoran una veintena de museos alemanes es un hito en el proceso de descolonización de los museos occidentales, una decisión emblemática que manifiesta que la resistencia a la restitución está llegando a su fin, asegura Souleymane Bachir Diagne, director del Instituto de Estudios Africanos de la Universidad de Columbia (EE UU).

Los bronces de Benín han sido históricamente el símbolo mismo del arte clásico africano saqueado del continente africano, explica Diagne a través del correo electrónico.

El tesoro fue expoliado en 1897 durante una expedición punitiva —así la describe en el libro La masacre de Benín un capitán de ejército británico— a este antiguo reino situado en lo que hoy es el sur de Nigeria.

Los objetos, que no eran solo decorativos, sino que reflejaban la historia y las costumbres del pueblo Edo, acabaron en el Museo Británico de Londres o fueron vendidos al mejor postor.

Desde entonces se calcula que entre 3.000 y 4.000 de estas piezas creadas entre los siglos XVI y XVIII forman parte de las colecciones etnológicas de museos de todo el mundo.

El expolio fue tan exhaustivo que solo medio centenar de estas esculturas pueden verse hoy día en Nigeria.

Se calcula que más del 90% del patrimonio cultural africano está fuera del continente.

Los bronces cambiaron la percepción de los europeos sobre el arte africano.

Los periódicos británicos solían describir la capital del reino de Benín como una ciudad de sangre violenta, atrasada y bárbara, pero cuando el Museo Británico organizó la primera exposición, las esculturas expoliadas fueron recibidas con adjetivos como sorprendentes y sobresalientes y alabada su gran perfección en el uso de la técnica de la cera perdida.

No hay duda de que la mayor parte de ellas formará una exposición permanente, acababa el diario The Times su crónica el 25 de septiembre de 1897.

Con su decisión, Alemania eleva la presión sobre otras antiguas potencias coloniales, opina Hermann Parzinger, presidente de la Fundación del patrimonio cultural prusiano y uno de los tres expertos que han liderado las negociaciones.

Los grandes museos occidentales llevan años debatiendo sobre la devolución de piezas relevantes para la historia o la identidad de un país que fueron botín de guerra, objeto de saqueos coloniales o de compras dudosas a lo largo de los siglos.

Pero les ha costado dar pasos relevantes.

Francia, por ejemplo, apenas ha restituido 26 obras de arte a Benín (el Estado africano actual; no el antiguo reino de Benín situado en lo que hoy es Nigeria) cuatro años después de publicarse el informe, encargado por el presidente Emmanuel Macron, que defendió una restitución generalizada de las obras expoliadas.

El paso dado por Berlín es histórico porque ha puesto de acuerdo a una veintena de instituciones culturales en un país donde las competencias de cultura y patrimonio corresponden a los 16 Estados federados.

El acuerdo transfiere la propiedad de todos los objetos a Nigeria, pero a la vez permite que algunos de ellos se queden en Alemania como préstamos a largo plazo y establece una colaboración a largo plazo entre ambos países.

Para nosotros lo importante es enseñar el arte africano aquí, y la cuestión de si es de nuestra propiedad o un préstamo es secundaria. Y para los nigerianos también es importante que su arte siga disfrutándose en todo el mundo, asegura Parzinger en una entrevista con EL PAÍS. La solución, añade, es modélica.

Aunque se podría decir que en este caso Alemania está reparando la rapiña de los colonizadores ingleses, el país se encuentra en pleno proceso de reflexión sobre su propio pasado colonial.

El año pasado reconoció por primera vez que cometio un genocidio en Namibia a principios del siglo XX.

No debemos olvidar que esto también es parte de la historia alemana, dijo la ministra de Exteriores, Annalena Baerbock, durante la firma del acuerdo político con el Gobierno nigeriano hace unos días en Berlín.

 Estuvo mal llevarse los bronces y estuvo mal retenerlos durante 120 años, añadió, en un acto en el que, de manera simbólica, Alemania entregó físicamente los dos primeros objetos.

En el debate sobre qué objetos deberían ser restituidos a las comunidades que las crearon, los expertos coinciden en que los bronces de Benín son un caso claro.

Pero no todo el arte llegado a Europa en un contexto colonial es ilegal, explica Parzinger.

 Lo que hay que determinar es cómo se han adquirido los objetos. Aunque los alemanes no los robaron, no hubieran podido comprarlos en Londres si los británicos no hubieran destruido el palacio del rey de Benín. Por eso lo consideramos arte robado.

Alemania está estudiando el contexto de violencia, fuerza o expediciones militares en la salida de otros objetos de sus antiguas colonias en Namibia y Tanzania, y prepara más devoluciones.

Pero también se empiezan a considerar otros aspectos a la hora de restituir el arte colonial. “

Aunque el contexto de adquisición no sea ilegal, en casos en que un objeto es muy importante para la identidad de una comunidad estamos dispuestos a devolverlo.

Así se hará con una escultura procedente del noroeste de Camerún, que representa a Ngonnso, fundadora del reino Nso y símbolo sagrado de unidad y paz para este pueblo, añade Parzinger.

Ahora hay una nueva conciencia del significado descolonizador de la restitución del arte africano, apunta Diagne.

 El profesor senegalés relata que después de los años sesenta y setenta, cuando la restitución estuvo en la agenda de la Unesco, hubo una pausa y cierta indiferencia, pero que ahora los públicos africanos, en particular la juventud africanista y anticolonialista manifiesta con fuerza esa nueva conciencia frente a unos objetos que tienen un enorme valor simbólico para la memoria de un pueblo.

Nigeria está construyendo un museo en Benin City, en el actual estado nigeriano de Edo, para albergar los bronces y serán sus expertos quienes decidan cuándo y cómo se hará la repatriación y qué piezas se quedan en Alemania en préstamo.

El museo Foro Humboldt, construido en el mismo lugar del centro de Berlín que ocupó el palacio imperial prusiano e inaugurado durante la pandemia, albergará en septiembre una gran exposición de los bronces de Benín del Museo Etnológico, que con algo más de 500 piezas es la segunda institución con más piezas tras el Museo Británico.

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https://elpais.com/cultura/2022-07-18/el-largo-camino-de-vuelta-a-casa-de-los-bronces-de-benin.html

https://elpais.com/cultura/2022-07-17/la-muestra-que-ha-hecho-que-la-national-gallery-se-parecia-mas-al-pais-que-representa.html

https://theartwolf.com/es/noticias/benin-bronces-recuperados/

https://wordpress.com/read/blogs/208083267/posts/7