Sean Scully, retrospectiva en El MAMbo de Bolonia

Nace en Dublín y crece al sur de Londres, donde su familia se establece en 1949.​ Estudia en el Croydon College of Art y en la Universidad de Mewcastel upon Tyne.

A principios de los 70 recibe una beca para ir a estudiar a la Universidad de Harvard y desde se establece en Nueva York.

Es nominado para el premio Turner en 1989 y en 1993.

Expone por toda Europa y los Estados Unidos, con presencia en algunos de los museos más importantes del mundo, como el Museo Metropolitano de Arte, el Museo de Arte Moderno de Nueva York y el Museo Salomon Guggenheim de Nueva York, la Galeria Nacional de Arte y el Smithsonian, entre otros.

2015 inaugura el Espai d’Art Sean Scully, una instalación permanente en la capilla del

Monasterio de Santa Cecilia en la Montaña de Monserrat.

 Scully que vivio y trabajó entre Nueva York y Munich, donde ejerció de profesor en  bellas artes, tiene como residencia habitual Barcelona, hasta que en 2019 decide mudarse con su familia a Aix en Provence ante el aumento de nacionalismo y la imposición del catalán.

Tiene influencias de Mondrian, Rothko y Matisse.

Su obra se compone de líneas, bandas y bloques que generan ilusiones ópticas y relieves a través de estructuras seriadas y superpuestas.

Se agrupan en órdenes alternativos y en ellos figura y fondo apenas se diferencian.

El tratamiento del color en su obra es fruto de todo un proceso artesanal: la superposición progresiva de finas capas impregnadas de pigmentos diferentes que se revelan por transparencia y ofrecen tonos únicos, de gran profundidad, otorga a sus pinturas abstractas cierta calidez sensual.

Algunas de las imágenes más significativas de su producción han recalado este verano en Bolonia.

Su Museo de Arte Moderno acoge la retrospectiva A Wound in a Dance with Love, que puede verse hasta octubre.

Comisariada por Lorenzo Balbi y organizada en colaboración con la Kerlin Gallery dublinesa, esta antología ha podido visitarse ya, en los últimos meses, en el Museo de Bellas Artes de Budapest y en el Benaki de Atenas y llega a Italia rediseñada, un cuarto de siglo después de la última exhibición del artista en esta ciudad, que tuvo lugar en 1996 en la Galleria d’Arte Moderna, espacio que fue antecesor del MAMbo.

Incide este proyecto tanto en el amplio conocimiento de Scully de los antiguos maestros como en su sensibilidad singular a la hora de tomar referencias, tanto visuales como emocionales, en su entorno cercano.

Pueden contemplarse casi setenta trabajos entre óleos, acrílicos, acuarelas, dibujos y una escultura monumental representativos de su medio siglo de trayectoria, desde sus primeros experimentos con la figuración en los sesenta hasta sus últimas obras, pasando por sus piezas quizá más célebres: las minimalistas de los setenta.

Al rastrear la evolución del pintor, se percibe la coherencia interna de su producción en el tiempo como su relación con sus experiencias vitales, sus emociones, afectos y dolores.

Con motivo de la presentación de esta antología, Scully dona una pieza al MAMbo, Aix Wall 4 (2021), y también rinde homenaje a Morandi mostrando dos trabajos en su Museo boloñés, situado en el primer piso del antiguo Forno del Pane.

Se trata de una pintura figurativa temprana, Cactus (1964), en la que, aunque representa con precisión esa planta, muestra algunos rasgos peculiares de su investigación abstracta posterior, como las rayas al fondo (el cactus, por cierto, lo entiende como símbolo vital, por sobrevivir a la sequía y florecer cuando está listo), y Two Windows Grey Diptych (2000), que no es difícil emparentar con los caminos tardíos del autor italiano.

 Comprendió Morandi cuán poderosamente la repetición, y visitar el mismo motivo o uno similar una y otra vez, puede abrir la profundidad emocional y el rango interpretativo.

La abstracción sintetizaba la realidad para llegar a la orilla no objetiva de una nueva experiencia, él invierte este viaje y devuelve esa posibilidad a la simple realidad observada.

En esto es muy diferente de Cezanne, su gran ejemplo.

El francés nunca conoció la abstracción hasta que fue un anciano, incluso aunque fue un pionero al hacer que la pintura fuera sistemática.

Sin embargo, a su manera, superó la apariencia con la estructura.

Esto Morandi no tuvo que hacerlo, ya que las apariencias de las cosas en el mundo ya habían sido conquistadas por la abstracción.

masdearte.com

https://es.wikipedia.org/wiki/Sean_Scully

Publicado por ilabasmati

Licenciada en Bellas Artes, FilologÍa Hispánica y lIiteratura Inglesa.

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