Joseph Mallord William Turner está ahora en el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC)
El Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) ofrece una increíble exposición con gran afluencia de público.
Temperamental de carácter, convencido de su genio, combina el retrato de la naturaleza revuelta, con las invenciones tecnológicas de Newton.
En una ocasión se ata a lo alto del mástil de un barco para sentir una tormenta.
El 23 de abril de 1775, nace en Covent Garden, Londres, Aunque es una figura polémica en su tiempo, está considerado como el artista que eleva el arte del paisaje a la altura de la pintura de historia.
El paisajismo es considerado un género menor, una especie de aprendizaje artístico sin más.
Lo transforma en meditación sobre la luz y el color y sienta las bases del impresionismo.
Es el pintor de la luz, destaca no sólo por sus óleos sino también como acuarelista.
Se le considera como uno de los fundadores de la pintura paisajística y la acuarela. Su talento es reconocido muy pronto, convirtiéndose en académico a los 23 años.
Es contemporáneo del alemán Friedrich, pero Turner no pone la figura humana en el centro, su misticismo es otro, más sensorial, más científico, atento a los avances de Newton y las teorías del color de Goethe.
Sus figuras humanas y de animales son pequeñas.
1785, tras ser internada su madre en un sanatorio mental, cuando William es pequeño, es enviado con su tío materno a Brentford, un pequeño pueblo al oeste de Londres, cerca del río Támesis, es allí donde comienza su interés por la pintura.
1786 se matricula en la Escuela Margate, en Kent, al este de Londres, y poco después expone sus primeras obras en el negocio de su padre.
Con 14 años, ingresa en la Royal Academy,
Sir Joshua Reynolds, presidente de la Academia, toma bajo su protección a Turner, siendo definitivo este estímulo para que se dedique al arte.
1790, con un sólo un año de estudios, una acuarela suya es aceptada para la exposición veraniega de la Academia de aquel año.
Su primer óleo, Fishermen at Sea, es exhibido en la misma 1796. Durante el resto de su vida, expone regularmente en la Academia. 1802 viaja alrededor de Europa, comenzando por Francia y Suiza.
1802 estudia a los grandes maestros en el Louvre y visita después Venecia.
Durante una visita a Lyme Regis, en Dorset, Inglaterra, pinta una de sus grandes obras, una escena de tormenta, actualmente en el Museo de Cincinnati, Ohio.
Con el tiempo se hace excéntrico, quizá su único amigo es su padre, con el que convive 30 años y que en su estudio le ayuda en ocasiones, entrando en depresión tras la muerte de este. 1850 expone en la Real Academia por última vez en 1850.
Es un pintor romántico, interesado en la filosofía sublime, que sabe retratar el asombroso poder de la Naturaleza sobre el hombre: fuegos, catástrofes, hundimientos, fenómenos naturales son descritos con maestría y belleza. En sus lienzos concibe a la humanidad como peon de la Naturaleza.
Como otros románticos, concibe el paisaje como reflejo de su humor. Exhibe la violencia del mar, en óleos como: Dawn after the Wreck, de 1840, o Barco de Esclavos, de 1840.
De entre toda su notable obra una de sus más famosas telas es: El temerario remolcado a dique seco, de 1839, en la National Gallery
1851 fallece en su casa en Cheyne Walk, en Chelsea, Londres, el 19 de diciembre. Según sus deseos, es enterrado en la catedral de San Pablo, al lado de Sir Joshua Reynolds.
«Cuando vimos la radiografía por primera vez, por supuesto que estábamos muy emocionados», ha explicado Lesley Stevenson, conservadora principal de la Galería Nacional de Escocia.
«Momentos así son increíblemente excepcionales», ha dicho Frances Fowle, conservador en la Galería Nacional de Escocia.
«Hemos descubierto una obra inédita de Vincent Van Gogh, uno de los artistas más importantes y más conocidos del mundo
Vincent van Gohg ( (Zundert, Países Bajos, 1853- Auvers-sur-Oise, Francia, 1890) pintaba con frenesí y sobre cualquier material que tuviera mano.
Cuando le faltaba dinero para comprar lienzos, o mientras esperaba a que llegara el suministro enviado por su hermano, Theo, era capaz de aprovechar manteles y trapos de cocina.
También se servía de obras ya terminadas, y este es justo el caso del recién descubierto Retrato de una campesina con cofia blanca (1885).
Por delante, aparece la joven, retratada al óleo.
Dos años después, Van Gogh pintó en la parte de atrás un autorretrato que ha permanecido oculto hasta ahora. Estaba tapado bajo una espesa capa de cola y cartón, pero un examen con rayos X efectuado por los expertos de la Galería Nacional de Escocia, que lo tienen en su colección desde 1960, ha permitido descubrirlo.
El hallazgo se ha producido de manera fortuita, durante los trabajos de investigación del cuadro de la campesina para una exposición titulada A Taste for Impressionism (El gusto por el Impresionismo).
Dada la situación, se mostrará junto a las imágenes captadas en rayos X para que pueda verse también el autorretrato.
Una vez cerrada la muestra, los restauradores del museo tratarán de recuperar el rostro del pintor, pero sin prisas.
Frances Fowle, conservadora de la sala escocesa —abierta en Edimburgo— ha declarado a la prensa británica que dicho proceso debe hacerse con mucho cuidado y no queremos apresurarnos.
Desde Ámsterdam, donde se encuentra el museo que lleva el nombre del artista, su colega Louis van Tilborgh, no tiene dudas sobre la autenticidad del autorretrato.
Como investigador veterano y especialista en la obra de su compatriota, señala al teléfono que encaja en una especie de serie, porque Van Gogh tiene al menos ocho cuadros en los que se pintó a sí mismo por detrás del lienzo.
El artista preparaba a fondo las telas antes de trabajar, de modo que podía pintar por detrás, lo cual les aporta un valor añadido.
Desde el punto de vista del arte y de las emociones, claro.
Cuadros como este, encontrado en Escocia, pertenecen a colecciones públicas, así que no me corresponde hablar de valor monetario.
En el museo escocés calculan que las capas de cola y el cartón se pusieron en el cuadro hacia 1905.
La obra se estaba preparando para una exhibición en el museo Stedelijk, de la propia capital holandesa, y debió considerarse más interesante la cara de la campesina —completa— que un autorretrato que parece inacabado.
Según los datos aportados por el museo de Edimburgo, el cuadro de la campesina fue adquirido en 1923 por Evelyn Saint Croix Fleming, la madre de Ian, el autor de los libros de James Bond. En 1960 llega al museo.
La joven modelo del cuadro de Van Gogh pudo haber sido Gordina de Groot, apodada Sien, que ya aparece entre los comensales de la tela Familia comiendo patatas, también de 1885.
En 1887, la fecha atribuida en estos momentos al autorretrato oculto, Van Gogh entró en contacto con el trabajo de impresionistas como Émile Bernard o Paul Gauguin.
El uso del color cambió a partir de entonces, y la luz inundó su paleta.
Su devoción al arte y a su profesión dotaban de una particular intensidad a sus obras. Una exaltación que, unida a sus problemas mentales y de salud, acabaron por conducirle hasta el sanatorio de Saint-Rémy de Provence, en el sureste de Francia.
Era el año 1889 y llegó allí desde Arlés, donde se corta una oreja en un episodio de psicosis.
Como tenía miedo a recaer, entró en el hospital por voluntad propia.
A pesar de sus problemas, fue una etapa prolífica.
Sin embargo, solo un año después se trasladó a Auvers-sur-Oise, una localidad cercana a París, donde acabó disparándose un tiro en el pecho.
La exposición Sorolla en negro, esta en Madrid desde el 12 de julio al 27 de noviembre de 2022 y desvela un discurso más oscuro del pintor de la luz en el Museo Sorolla.
Una selección de 62 obras componen la muestra, entre las que destacan obras de colección particular inéditas.
La muestra está comisariada por Carlos Reyero Hermosilla, catedrático de Historia del Arte y ex director del Museo de Bellas Artes de Valencia. Dicen desde la colección:
Su propuesta curatorial niega una gran parte de la tradición crítica en torno a Sorolla, poniendo así en entredicho el tópico del pintor de la luz y del color
Sorolla en negro también ahonda en la valoración estética y cultural de los negros y los grises en la pintura de entresiglos e invita a reflexionar al enfrentar el negro, sus significados, valores o sugerencias anímicas vinculadas con la poética del artista.
La exposición pone de manifiesto que el negro, la antítesis del color, está presente de forma notoria en Sorolla durante toda su carrera.
El uso del negro en su obra arranca de la tradición pictórica española para «convertirse en un elemento de expresividad que reinterpreta como un color que traduce la modernidad de su tiempo y su sobria elegancia.
Esta idea vertebradora del relato de la muestra se estructura a través de cuatro secciones temáticas: Armonías en negro y gris, Negro simbólico, Superficies negras y oscuras y, por último, Monocromías.
La exposición se compone de una cuidada selección de 62 obras, de las cuales la mayor parte, en concreto 42, proceden de las colecciones del Museo Sorolla y la Fundación Museo Sorolla.
De colecciones particulares proceden 13 obras, algunas de ellas inéditas; y otras 7 son de instituciones como el Museo Nacional del Prado, el Banco de España o el Museo de Málaga.
Del cómputo total de obras, 41 son pinturas, entre las que destacan el Retrato de Manuel Bartolomé Cossío (1908), que se expone por primera vez en España desde hace décadas; o Retrato de Juan Antonio García del Castillo (1887), reciente adquisición del Ministerio de Cultura y Deporte para el Museo Sorolla.
También sobresale la obra S.M. La Reina María Cristina. Estudio para La Regencia (1903-1905), recientemente restaurada para la exposición.
Completan el discurso un dibujo, un gouache, 17 fotografías, un álbum y un libro, que contextualizan las ideas a transmitir.
Las maletas, dice, tienen tres vidas, les sirven a los viajeros, me sirven a mí para convertirlas en obras de arte y les sirven a los que compren mis cuadros o mis esculturas.
A sus 82 años, el pintor Cristóbal Toral mantiene una gran vitalidad y una tremenda curiosidad por el mundo contemporáneo y los desarrollos tecnológicos.
Nunca se ha viajado tanto como ahora, y la maleta simboliza ese movimiento, ese ir nómada de un sitio a otro.
Por eso lanza una serie de tres piezas NFT (Non Fungible Tokens)—obra de arte digital cuyo carácter original está certificado— tituladas Maletas en el espacio, donde se ve eso, maletas flotando entres las nubes y las profundidades cósmicas, ahora con un estilo más parecido al cómic, algo más alejado de su realismo habitual, algo más propio del mundo digital.
Es impresionante el arte, las capacidades expresivas que tiene.
La edad, piensa, no es óbice para esa curiosidad y cree que el proceso artístico es inverso al vital:
Me siento más joven en el terreno creativo que hace 30 años
Maletas, maletas, maletas. La larga carrera de Toral está llena de maletas, que son la obsesión absoluta del artista.
Las de los sin tierra, que viajan en patera con la intención de quedarse en el lado poderoso del Mediterráneo. Las humildes de los que quieren superar los muros, esa valla de Melilla que se pueden encontrar entre la miseria y la esperanza
Tanto ha pintado maletas, tanto ha hablado de ellas, que da pudor preguntar otra vez sobre el asunto maletil.
Pero como su fijación es tan fuerte, se pone otra vez a hablar de ello con locuacidad y alegría: parece ser su tema favorito.
Las maletas son el símbolo de nuestro tiempo, en el que se está viajando como nunca, pero también el símbolo de la humanidad, que siempre ha sido nómada en busca de mejores condiciones de vida.
Toral dice tener tres referencias: los grandes maestros clásicos (Velázquez, Goya o Rembrandt), los maestros modernos (Rothko, Bacon o Picasso) y la realidad:
Ese interés en la realidad es lo que me lleva a estar en contacto con lo que pasa en el mundo, como los avances tecnológicos.
Los NFT que ha realizado están certificados por la tecnología blockchain de TrusTOS, desarrollada por Telefónica Tech.
DVD 1113 (30-06-22) El artista Cristóbal Toral, con NFT, en su casa en Madrid. Samuel Sánchez
La iniciativa es promovida por el consorcio Alastria, una asociación sin ánimo de lucro, orientada a la promoción de la citada tecnología de cadena de bloques, de la que Telefónica es miembro fundador.
DVD 1113 (30-06-22) El artista Cristóbal Toral, con NFT, en su casa en Madrid. Samuel Sánchez
Me considero un artista moderno, contemporáneo, pero, eso sí, pintando bien.
Además de la tecnológica, también le interesan otras realidades, sobre todos las vinculadas con el viaje, ya sea el viaje turístico, los viajes al espacio exterior (yo iba para astronauta pero me quede en pintor) o los viajes migratorios, que ofrecen otra gravedad y otro dramatismo a sus obras.
Esa obsesión con el viaje es la que refleja su obsesión con las maletas.
Para Toral, el turismo tiene una faceta negativa, que es la masificación, la pérdida de carácter de las ciudades, la vulgarización y el atropello, pero también una muy positiva: Su papel es fundamental para la economía.
Si no fuera por el turismo… estaríamos muy mal.
Pero también tiene el corazón puesto en aquellos que se exilian de la guerra de Ucrania o los que migran en busca de una vida mejor y encuentran su destino en el fondo del Mediterráneo o dándose de bruces contra la valla de Melilla, donde recientemente han encontrado la m uerte mas de veinte inmigrantes.
En una de las piezas NFT hace referencia a la tragedia ucrania, y lo recolectado en una venta (fueron subastadas por Ansorena, con un precio de salida de 2.000 euros) será donado a la fundación del cocinero asturiano José Andrés, World Central Kitchen, que se dedica, entre otras cosas, a alimentar a los damnificados por el conflicto en aquel país.
En su actual exposición en Málaga, Una aventura creadora, que se puede ver en el Centro de Arte Contemporáneo (CAC, hasta el 13 de septiembre), ofrece sendas instalaciones, una de ellas consistente en un cuadrilátero formado con 120 maletas pintadas con el amarillo y el azul de la bandera de Ucrania, otra referente a la valla melillense, titulada La tierra prometida: una alambrada terminada en concertinas, en las que quedan atrapadas las maletas y la sangre del autor. “
Me afecta mucho que se frene de esa manera a unas personas que solo quieren ganarse la vida, trabajar, poder comer.
En una de sus obras rellena el despacho oval de la Casa Blanca de maletas, durante la presidencia de Donald Trump, que fue en su mandato gran promotor de los muros que frenan las migraciones.
No es el único espacio sagrado que Toral ha llenado de maletas: también el aire contenido en Las meninas de Velázquez (como lo hubiera descrito Salvador Dalí) o La familia del Carlos IV, de Goya.
No creo en el arte como un elemento decorativo: creo que los artistas debemos hablar de las cosas que pasan, aunque nos critiquen por ello, eso sí, el mensaje debe alcanzar la categoría de arte, sino todo se desvanece.
En 2014, además de maletas, metía en un contenedor de basura un retrato del rey Juan Carlos I (junto con algunas maletas, claro), adelantándose, de alguna manera, al gran deterioro de su imagen pública.
El pintor tiene que ser un testigo de su época, un notario. Por eso soy, más que un artista realista, un artista figurativo. Describo figuras, metáforas. El realismo tiene un horizonte más cerrado. Y el artista figurativo está más abierto a lo que pasa. Lo que ocurrió es que había que quitar los retratos de un rey para poner a otro. Eso es así, que nadie se ofenda.
Hay un contenido enorme, una presencia de la ausencia. En la nave de al lado de este estudio tengo cientos de ellas y cada vez que entro me emociono. Pienso en las personas que han podido tener ese equipaje, qué han llevado dentro, dónde han estado. El viaje, al fin y al cabo, es una trayectoria. Todos venimos de algún sitio y a otro sitio nos estamos yendo.
—Ese ataúd también se refiere al viaje, claro…
—El final del viaje, sí. Está forrado de postales que indican por dónde ha viajado ese personaje, sus recuerdos, los zapatos que le han ayudado a caminar.
Podía haber sido, dice, un retratista de la realidad, de un membrillo, de un comedor perfecto, pero ha preferido detenerse en esos símbolos,
La realidad de esos pobres personajes que tienen que cruzar el Mediterráneo y se ahogan… Esa es la realidad: los éxodos, las guerras, el aspecto físico de una realidad social.
Viví en una pobreza muy acentuada, pero de gran riqueza a la vez. Tuve contacto con la naturaleza y la realidad
Al contrario de lo que afirma Koons, en el arte no todo es banal. Pues Koons había dicho que pintaba lo banal porque en el mundo todo es banal. No, el mundo es algo muy serio en el que ahora mismo están ocurriendo cosas muy serias. Y el artista ha de recogerlas. Leer eso me emocionó
Él guarda las maletas que usa para contemplarlas, para darles nuevas vidas. Para seguir viviendo en ese mundo que es a la vez irreal y verdadero. De la obra de Toral decía el poeta y crítico José Hierro que tanta realidad terminaba pareciendo una fantasía, una borrachera de realidad. “Así es, esa es la magia del arte… En ese sentido me interesa mucho Edward Hopper porque aparentemente el mundo que representa es muy real, pero si te fijas bien tiene un surrealismo impresionante”.
La realidad, para él, vive en esos equipajes que almacena, y es sorprendente.
Es la imagen de la infinita espera que es la vida. Mira lo que decía Francis Bacon: ‘Todos partimos de la realidad, todo es realidad, incluso la imaginación”.
Se emociona ante los contenedores, ante los basureros donde se acumula innumerable tristeza, y se emociona también ante las vueltas que da la vida: de cabrero pobre a artista con varios estudios, viajero infatigable por un mundo que lo ha coronado.
No, no era tan pobre. Viví, es verdad, en una pobreza muy acentuada, pero de una gran riqueza a la vez porque me permitió tener contacto con la realidad y con la naturaleza. Suelo decir que tuve un bachiller virgiliano alrededor de la naturaleza”.
—Su padre, atormentado por su experiencia en las afueras, le decía: “Haz lo que quieras, pero no vuelvas al campo”. Y aquí está usted, rodeado de encinares de Toledo.
—Aquí estoy. A él le hubiera gustado esta finca. ¡La cabra tira al monte, ja, ja, ja! Estos días estoy supercontento porque ha llovido. Soy artista porque soy hombre de campo, qué carajo.
El rastro se pierde a principios de junio, cuando uno o varios individuos irrumpen en la abadía de Fécamp, en la región francesa de Normandía.
La joya que buscan es la reliquia de la Preciosa Sangre.
Contiene dos pequeñas ampollas que, según la tradición popular, contienen la sangre de Jesucristo.
5 semanas después, Arthur Brand -un conocido detective de arte- resuelve el caso cuando la joya termina en la puerta de su casa.
Recibí un correo electrónico de las personas a las que robaron la reliquia.
Los ladrones se dieron cuenta de que habían robado una de las reliquias más importantes del mundo católico y se pusieron un poco nerviosos.
La joya se conserva en la iglesia de la abadía desde hace más de mil años.
Es su razón de ser, el fundamento de la creación del monasterio en 658 d.C. y el motivo de la segunda mayor peregrinación de Normandía.
Dice Jean-Luc Brunin, el obispo de Le Havre, que este robo es un ataque a la fe de todos los que recuerdan la salvación lograda por el sacrificio de Jesucristo.
Denuncia el vandalismo pocos días antes de una importante celebración vinculada al culto de la reliquia, el 14 de junio.
Se conservado durante siglos entre los muros de la abadía.
El relicario, una caja de cobre del siglo XIX, contiene dos ampollas de plomo que habrían guardado unas gotas procedentes de la sangre de Cristo, recogidas durante su martirio en la cruz.
Guardado en un tabernáculo de mármol, esculpido en el siglo XVI, y colocado en una capilla absidal de la iglesia, el ataúd se halla, guardado en una vitrina cerrada en la sacristía en el momento de la sustracción.
También se llevan otros objetos litúrgicos antiguos, incluida una vajilla preciosa.
La ciudad de Fécamp, propietaria de los bienes desde 1905 y cuyo ayuntamiento se encuentra junto a la iglesia de la abadía, presenta una denuncia por robo.
Es una profanación, declara Emmanuelle Héricher, del equipo de animación de la parroquia, al periódico francés Paris Normandie.
Más allá del valor comercial del relicario, está el apego de toda una población y de generaciones de creyentes que han celebrado la preciosa sangre. Es un ataque a la fe de los cristianos y a la comunidad de los habitantes de Fécamp.
Los ladrones entran al recinto cuando la abadía está cerrada, pues el acceso es forzado desde el interior del edificio.
La hipótesis de un robo premeditado es la más probable.
La investigación es dirigida por la Oficina Central de Lucha contra el Tráfico de Bienes Culturales. Algunos sospechan que el robo está alimentando una red de tráfico de reliquias.
El mercado negro de piezas artísticas ha aumentado en los últimos años, lo que provoca una llamada al orden por parte del Vaticano en 2017.
Ese año, un paño impregnado con la sangre del papa Juan Pablo II es robado de la catedral de Spoleto, en el norte de Italia.
En Francia, desde junio de 2020, más de 26 iglesias han sufrido el robo de sus reliquias, crucifijos, custodias, cálices, estaciones de la cruz y estatuas.
Tras cinco meses de búsqueda, después de ser incautados en noviembre de 2020, los gendarmes consiguen hacerse con más de cuarenta objetos de culto robados.
Una reliquia de gran relevancia religiosa
La reliquia de Fécamp es muy antigua y tiene un origen remoto.
Según la leyenda, Nicodemo, durante el descenso de la cruz de Cristo, recoge partículas de sangre seca con un cuchillo.
Entrega las reliquias a su sobrino, que esconde las dos ampollas de plomo que contienen la preciosa sangre en el tronco de una higuera.
Después, para evitar cualquier maldad, corta el tronco y lo arroja al mar.
La madera flotó desde el extremo oriental del Mediterráneo hasta la orilla de la región de Caux, donde es arrastrada hasta un campo que da nombre a Fécamp.
Es objeto de devoción y peregrinación desde el siglo XII
Hoy en día se atribuyen cinco milagros a la Preciosa Sangre de la Abadía de Fécamp.
Se trata, además, de una reliquia que podría tener un valor monetario significativo. Pero venderlo en el mercado es muy difícil para los ladrones, advierte Brand.
Como la reliquia es muy conocida, los compradores de este tipo de arte son escasos.
Apodado el Indiana Jones del mundo del arte, Brand, de 52 años, es uno de los expertos en arte y detectives más famosos del mundo.
El holandés ha hallado un Picasso, un anillo de Oscar Wilde y los caballos de Hitler o esculturas de bronce de tamaño natural.
Este martes Brand ha entregado la reliquia a la policía holandesa, que a su vez lo hará llegar a la policía francesa, que lo llevará de vuelta a Fécamp.
¿Pero cómo llega la reliquia a manos de Brand? Su participación, inesperada, en el caso comienza unos días después del robo. «
Recibí un correo electrónico de las personas que habían robado la reliquia. Era alguien cuyo amigo había guardado la reliquia en su casa. Se dieron cuenta de que habían robado una de las reliquias más importantes del mundo católico.
Se dieron cuenta de que tenían la sangre de Jesús en sus casas. Así que me dijeron que o lo tiraban o lo ponían delante de mi casa. Me dijeron que me quedara en casa esta semana y un día recibí una caja. Al principio pensé que era una broma.
Me dijeron que me quedara en casa esta semana y un día recibí una caja.
Según el detective, la reliquia es original. No hay duda.
Estoy 100% seguro de que es la original. No se pueden reproducir reliquias como ésta, y menos en sólo tres semanas.
Pero es la primera vez que le entregan la mercancía robada con tanta facilidad.
Normalmente, busco a alguien que tenga algo que me interese. Es la primera vez que se me acerca alguien para darme algo, especialmente una reliquia tan sagrada.
Sorprende la razón por la que la humanidad tatúa su cuerpo a través de la historia
Antropológicamente quizás por mimetizarse con el grupo, por rebeldía, por probar el valor o por una gesta.
Los motivos difieren en un arte corporal que desde la antigüedad es utilizado con diferentes fines.
Los hombres de las cavernas transformados en guerreros, ven en este grabado una forma simbólica de representar su valentía y ferocidad.
Años después, el body-painting es un género de expresión artística.
Hace miles de años que existe el tatuaje, pero se desconoce el inicio.
Tatuaje viene del Ta polinesio, golpear, de la antigua práctica para hacer un tatuaje por medio del golpeteo de un objeto filoso (como el hueso) sobre la piel.
Los ejemplos más antiguos del tatuaje, son la momia tatuada en 1991, dentro de un glaciar.
Un cazador del Neolítico, con la espalda y rodillas tatuadas.
Antes, el ejemplo más antiguo de una persona tatuada es la sacerdotisa egipcia Amunet adoradora de Hator diosa del amor y la fertilidad.
Vive en Tebas alrededor del 2000 A.C., sus tatuajes son del estilo del cazador: lineales simples, con puntos y rayas.
También se usa en la antigüedad para asustar al enemigo en el campo de batalla.
Las antiguas poblaciones británicas usan este método de intimidación por los guerreros que se tatúan la cara y cuerpos para la guerra, para desmoralizar e infundir temor a los enemigos.
El tatuaje en otras partes se usa como castigo. Las personas acusadas de sacrilegio debían de ser tatuadas. Al extenderse el cristianismo, en el Imperio Romano se abandona lentamente el tatuaje de esclavos y criminales.
Los cristianos son hostiles a los tatuajes, ya que conciben que si Dios crea el hombre a su imagen y semejanza, no es razonable que el hombre trate de alterar su imagen, por eso el emperador Constantino, primer emperador de Roma, emite un decreto en contra de la actividad del tatuaje. Esta posición la adoptan distintas religiones hasta nuestros días.
A pesar de esto los guerreros de las cruzadas se hacen tatuar crucifijos para asegurar un entierro cristiano.
También los peregrinos que van a Jerusalén, se tatuan crucifijos para recordar su viaje y como presencia constante de su fe.
En otras culturas se usan los tatuajes marcados en el cuerpo, marcas hechas en el cuerpo con elementos corto punzantes. Esta técnica es muy utilizada en la antigüedad por las tribus indígenas.
La justicia francesa sentencia que el autor de la obra es el que la concibe y no el que la ejecuta
El artista italiano Maurizio Cattelan posa junto a su obra de arte «Sin título» (2001) en 2016 en París.CHESNOT (GETTY)
Maurizio Cattelan es un muy cotizado y reconocido artista conceptual italiano.
Instalación artística del italiano Maurizio Cattelan, ‘La Nona Ora’ en la que aparece la figura del papa Juan Pablo II abatido por un meteorito, en en París, en octubre de 2017.CHESNOT (GETTY)
Su fama se dispara con la polémica cuando, en diciembre de 2019, presenta en Art Basel Miami una banana pegada con cinta adhesiva a una de las paredes de la feria.
Una obra valorada en 120.000 dólares que termina devorada por un performer antes de que acabe la feria, sin dar siquiera tiempo a que la fruta se pudra.
Otras obras suyas, no menos controvertidas, son más duraderas.
David Datuna, tras comerse el plátano.REUTERS
Y son las que abren una caja de truenos que amenaza con sacudir todo el mundo del arte.
Instalación artística del italiano Maurizio Cattelan, «La Nona Ora» en la que aparece la figura del papa Juan Pablo II abatido por un meteorito, en una exposición en París (Francia), en octubre de 2017.CHESNOT (GETTY)
El escultor francés Daniel Druet, que confecciona, bajo instrucciones de Cattelan, las figuras de cera que forman parte esencial de varias de sus obras más reputadas, reclama que se le reconozca los derechos de autor.
La tercera cámara del Tribunal Judicial de París ha desestimado ayer en una sentencia recurrible, la demanda de Druet, quien pide cinco millones de euros.
Mauricio Cattelan.
De atenderse, su reclamo habría abierto la puerta a la descalificación del arte conceptual, como advierten en una nota de Le Monde en mayo pasado más de sesenta galeristas, directores de museos, comisarios o coleccionistas.
Si Druet gana, todos los artistas serán denunciados y será el fin del arte conceptual en Francia, había alertado también Emmanuel Perrotin, galerista de Cattelan desde los años noventa y uno de los demandados por el escultor francés, muy reputado entre los expertos por sus figuras hiperrealistas de cera y otros materiales, pero ampliamente desconocido más allá de su círculo.
La sentencia es contundente. No solo declara inadmisibles las demandas de Druet, sino que lo condena además a pagar 20.000 euros como compensación por gastos del juicio a dos de las partes demandadas: la Galería Perrotin, que le encargó las figuras en nombre de Cattelan, y el Museo de la Moneda de París, que expuso en 2016 una retrospectiva de Cattelan sin incluir el nombre de Druet en la muestra.
Pero para el defensor de Perrotin, Pierre-Olivier Sur, la sentencia tiene una importancia mayor aún porque, según explica a periodistas en su bufete en París tras recibir el fallo del tribunal, hace jurisprudencia, por primera vez, sobre lo que es arte conceptual, sus autores y sus límites.
Y este tipo de arte, indican los jueces de la sección especializada en propiedad intelectual que asumió el caso, no se limita a las figuras en sí —que son las que elaboró Druet para Cattelan—, sino a la “puesta en escena” de la obra, la instalación en todo su conjunto y no elementos individuales del mismo.
Agregan los jueces en su argumentación
No se discute que las directivas precisas de puesta en escena de las figuras de cera en una configuración específica, sobre todo en lo que se refiere a su posicionamiento en el seno de los espacios de exposición con la intención de jugar con las emociones del público (sorpresa, empatía, diversión, repulsión, etc.) solo emanan de él [Cattelan]”, destaca el fallo.
“Daniel Druet no es capaz, ni buscaba hacerlo, de arrogarse la menor participación en las decisiones relativas al dispositivo escénico de puesta en situación de dichas efigies (elección del edificio y de la dimensión de las salas que acogen a un determinado personaje, dirección de la mirada, iluminación, incluso destrucción de una ventana o del parqué para hacer más realista la puesta en escena y más llamativa), o sobre el contenido del eventual mensaje que se busca transmitir con dicha puesta en escena
Dice el abogado:
Hemos ganado en derecho y en fondo. Por primera vez, los jueces han definido en derecho lo que es el arte conceptual y han sacado las consecuencias jurídicas sobre quién es el autor, etc.
A su juicio, esta sentencia es determinante porque constituye jurisprudencia para definir el arte conceptual, que jamás había sido jurídicamente definido.
Más allá de esta decisión, es todo el arte conceptual el que queda protegido, valoró también el profesor de Derecho Pierre-Yves Gaultier.
Un extremo que niega el abogado de Druet, Jean-Baptiste Bourgeois, quien, sin embargo, indica por teléfono que no ha decidido aún con su cliente si apelarán.
Druet reivindica que fue el que hizo realidad muchas de las visiones del italiano, quien en numerosas ocasiones ha reconocido que no sabe ni pintar ni esculpir.
Soy artista porque no era bueno como falsificador
El francés, que trabaja con el italiano entre 1999 y 2006, es la mano (¿de obra, más que eso?) detrás de hasta nueve piezas encargadas por Cattelan, dos de ellas clave en la consolidación de la fama, y la cuenta bancaria, del italiano.
La Nona Ora, que muestra al Papa Juan Pablo II aplastado por un meteorito y es vendida por tres millones de dólares (unos 2,7 millones de euros), y Him, que representa a Hitler arrodillado y rezando y que tenía un precio: 17 millones (15,8 millones de euros).
Aunque el pontífice y el tirano genocida —del que el escultor francés guarda aún una réplica en su taller en Saint-Ouen, en las afueras de París— son realizadas por Druet, es Cattelan el que idea las obras y le da al francés las instrucciones para fabricar las figuras.
La precisión de esas instrucciones, que el abogado del francés califica de vagas durante el juicio, es una de las claves del proceso y de la decisión final de los jueces.
He dado una patada en el hormiguero”, decía Druet en una entrevista en mayo, en referencia a lo que califica de sistema en vigor: el de los artistas conceptuales que se atribuyen toda la autoría cuando una parte del trabajo se la hacen otros artistas o artesanos como el propio Druet.
Maurizio Cattelan que nace en Padua en 1960 es un artista contemporáneo italiano conocido por sus obras polémicas.
2012 el Guggenheim le dedicó una exposición retrospectiva.
1980 inicia su carrera en Forli, Italia, colaborando con artistas locales
1991 en su primera exposición presenta Estadio, una mesa larga de futbolito, con dos líneas de jugadores a los lados, donde los blancos eran las reservas de la Asociación de fútbol de Cesena y los negros eran trabajadores senegaleses que trabajaban en Veneto.
Su trabajo combina escultura con acción artística, pero a menudo incluye también acciones provocadoras, obras de teatro, textos con comentarios sobre los paneles que acompañan a sus obras, artículos para periódicos.
Con Massimiliano Gioni y Ali Subtonick publica la revista de arte Charley.
Colabora a veces también con la revista de arte contemporáneo Flash Art.
Vive y trabaja en Milan y en Nueva York.
Las obras de Cattelan se caracterizan por incluir humor y sátira, lo que ha generado controversias.
Este sello ha hecho que a veces se le considere en la escena artística como un bromista o un bufón.
Su trabajo a menudo se basa en juegos de palabras simples o subvirtiendo situaciones cliché en las que, por ejemplo, sustituye animales por personas en cuadros escultóricos.
La primera obra de Cattelan es una pieza fotografica titulada Lessico Familiare (Léxico familiar), un autorretrato creado en 1989, en el que se representa formando un corazón con las manos sobre su pecho desnudo.
Destaca también por el uso que hace de la taxidermia en sus obras de mediados de la década de 1990.
Novecento (1997) consiste en el cuerpo taxidermizado de un antiguo caballo de carreras llamado Tiramisu, que cuelga de un arnés en una postura alargada y caída. Otra obra que utiliza taxidermia es Bidibidobidiboo (1996), una representación en miniatura de una ardilla desplomada sobre la mesa de la cocina, con una pistola a sus pies.
1999, empieza a a hacer efigies de cera a tamaño real de varios personajes, incluido él mismo.
Una de sus esculturas más conocidas es de 1999, La nona Ora, es una esfigie del Papa Juan Pablo II en traje ceremonial completo, aplastado por un meteorito
2019 presenta una obra titulada Comediante, en la feria Art Basel de Miami.
La obra es un plátano que el asistente del galerista compra en una tienda de Miami, el cual esta sujeto con una cinta adhesiva gris en una pared blanca. La pieza, con tres versiones (todas vendidas durante la feria) tienen un valor de 120,000 dólares.
La pieza, de por sí polémica, aumenta su notoriedad cuando un artista, David Datuna, decidió tomar la obra y comérsela, acto que es grabado por los asistentes de la feria.
Al acto de comer la obra de Cattelan, Datuna la denominó Hungry artist (artista hambriento).
Con 21 años, Miguel Ángeltalla la escultura de mármol Eros durmiente (1496), inspirado en una romana (c. Siglo III a. C. – principios del siglo I d. C.), y la manipula para hacerla parecer antigua.
Vende la pieza al cardenal Raffaele Riario, sobrino nieto del papa Sixto IV, y gran coleccionista de arte que quiere devolverla al vendedor, Baldassarre del Milanese.
Entre la venta y el descubrimiento del engaño Miguel Ángel se convierte en la estrella más cotizada de Roma, gracias a la fama de su Piedad, que se exhibe en la Basílica de San Pedro.
El cardenal Riario se convierte en el primer mecenas de Miguel Ángel, quien según otros biógrafos ahuma dibujos de antiguos maestros que copia y hace pasar por originales.
Imitación de un dibujo de Giacometti, según Robert J.C. Driessen.
Mark Landis es un falsificador de EEUU que se da a conocer como un adinerado coleccionista de arte que dona durante 30 años pinturas falsas creadas por el mismo.
«Eros durmiente», creada en 1496 por Miguel Ángel, se considera perdida. Es una falsificacion de la Antiguedad.
El hombre nunca es enjuiciado porque no recibe ningún pago, así que no viola ninguna ley.
Obviamente no es un crimen regalar una pintura a un museo y me trataron como realeza. Una cosa sucedió a otra y seguí haciéndolo durante 30 años. ¿Alguna vez te han tratado como la realeza? Te puedo decir que se siente muy bien.
Landis tal vez nunca hubiese sido descubierto si no hubiera ofrecido copias de las mismas obras a diferentes galerías, así lo dijo Matt Leininger, administrador encargado de examinar nuevas obras de arte del museo de Oklahoma City.
El pintor vive en Laure, Mississippi, y puedes conocer más de él a través del documental Art and Craft.
Henricus Antonius van Meegeren (Deventer, Overijssel, 1889-Ámsterdam, 1947) , más conocido como Han Van Meegeren es un pintor neerlandés que despunta desde la infancia como artista.
Aunque su familia lo obliga a estudiar arquitectura, el decide seguir su pasión y dedicarse al dibujo.
Meegeren se deprime porque los críticos no aprecian su trabajo y decide estudiar las obras de Johannes Vermeer y producir sus piezas como originales y venderlas.
Además de ser talentoso en la pintura, también usa su ingenio para envejecerla y hacerlas ver lo más real posible.
El artista se hace millonario y puede disfrutar de una vida llena de lujos.
Falsifica a Frans Hals, Pieter de Hooch, Gerard ter Borch y en particular a Johannes Vermeer. Expertos y críticos de arte creen que sus pinturas son auténticas.
Su falsificación más exitosa es La cena de Emaús , pintada en 1937, a la manera de Vermeer.
Basada en La cena de Emaús de Caravaggio, de la Pinacoteca de Brera.
La obra es adquirida por la Rembrandt Society por 520.000 florines (unos 4 millones de dólares actuales), con la ayuda del magnate naviero Willem van der Vorm, y donado al Museo Boymans de Róterdam.
Y aunque es sentenciado a pena de muerte, Meegeren logra negociar con los jueces y pagar solo un año en prisión.
Elmyr de Hory, conocido como el impostor de Picasso, Matisse, Cezanne, Modigliani y Chagall, logra vender alrededor de mil obras entre particulares, coleccionistas y museos.
Alrededor de él hay un debate, pues asegura que no son falsificaciones, sino que hace pintura de los otros con un acento suyo, además de que sus piezas si y no se encuentran firmadas.
Aún hay muchas dudas alrededor de este personaje que nace en Budapest en 1906
Se hacía pasar por hijo de unos ricos aristócratas judíos, que mueren en un campo de concentración en la II Guerra Mundial.
Su última pareja y heredero, Mark Forgy, se encarga de desmentirlo: su padre era un comerciante de clase media y la familia sobrevivió a la guerra.
Cuenta Irving en su biografía que la Gestapo le somete a un duro interrogatorio en el que le rompen una pierna y se escapa a París, que fue perseguido por el FBI… ¿Verdadero o falso? Quién sabe… Lo que sí parece cierto es que su meteórica carrera (licenciado «cum laude» en Falsificación de Obras de Arte) arranca aquel día de 1946 cuando su amiga millonaria Malcom Campbell vio un dibujo suyo en su estudio.
¿Es un Picasso, verdad? ¿Lo venderías? Dijo sí a todo.
En ese instante se da cuenta de lo fácil que es ganar dinero pintando a la manera de, que es una forma elegante de referirse al plagio y la falsificación.
Yo pinto con el estilo de otros pintores, pero nunca copio de ellos -decía-. Yo no copio, sino que interpreto a otros pintores. Y eso no es nada nuevo en la historia de la pintura. Esa interpretación es captar el alma del artista, el espíritu de su arte. La falsificación pretende ser la pura reproducción técnica de una obra, la interpretación va mucho más lejos. Tengo el talento, quizá un poco diabólico, de poder entrar en el alma de los pintores.
Se codea con Lana Turner, Zsa Zsa Gabor, Ursula Andress… Quienes le conocen le retratan como un histrión culto, elegante, buen anfitrión, fascinante…
Se hace de oro vendiéndoles falsas obras de Matisse, Degas, Renoir, Picasso o Braque a los nuevos ricos de Texas que hacen fortuna con el petróleo.
Prestigiosos museos caen en su trampa: el Fogg Art Museum de Harvard adquiere un Matisse falso.
Y el gran coleccionista Algur Hurtle Meadows llegó a atesorar 41 obras falsas en su colección.
Pero el gran negocio llega cuando se asoció con dos grandes estafadores: Fernand Legros y Réal Lessard.
Sus últimos 16 años los pasa en Ibiza.
Es investigado y sometido al Tribunal de Vagos y Maleantes.
Pisa la cárcel no por falsificar sino por homosexual, convivir con delincuentes y por carecer de medios demostrables de subsistencia.
Reclamado por la Justicia francesa, Elmyr de Hory teme que, si es extraditado, le maten Legros y Lessard.
Se suicida en 1976. Aunque explica la comisaria de la muestra que no fue tal, sino un error de cálculo fatal con los barbitúricos.
Hasta la forma en que muere genera dudas.
Se hallan en el mercado obras que figuraban como realizadas por De Hory que no son suyas. El falsificador falsificado.
David Stein (1935-1999) es un artista que se convierte en falsificador y marchante de arte con más de 15 alias.
Desde sus inicios copia pinturas de Chagall, Matisse, Braque, Klee, Miró, Cocteau o Rouault. Consigue atraer a los clientes principalmente por sus bajos precios.
1967, Marc Chagall notifica a las autoridades que en una galería de Nueva York se encuentran colgadas falsificaciones de sus obras, y Stein es arrestado.
Stein es declarado culpable de seis cargos de falsificación y hurto mayor.
Durante su estancia en prisión, el juez que lo detuvo le permitía seguir pintando obras en su oficina.
Tras cumplir su pena de prisión en los EE.UU, Stein es deportado a Francia, dónde las autoridades penitenciarias le permiten seguir pintando, pero ahora con su propia firma.
Cuando por fin esta en libertad, continúa pintando obras con su propio nombre para tapar la realización de su verdadero trabajo.
En 1989 se descubrió que Stein nunca deja de falsificar obra.
John Myatt (1945-), artista británico y falsificador hijo de un granjero.
Desde joven asiste a una escuela de arte y descubre su talento para imitar los estilos de otros artistas. Al principio solo pinta por diversión y trabaja de compositor y profesor.
John Myatt solo quería ganarse la vida, y se embarcó en una empresa de falsificaciones. Pasó apenas cuatro meses en prisión.
Cuando es abandonado por su esposa, decide dejar la enseñanza y trata de ganarse la vida pintando obras originales en el estilo de artistas conocidos.
Al principio vende sus obras de manera honesta, pero uno de sus clientes habituales, John Drewe, le cuenta a Myatt que consigue revender una de sus obras a Christie’s y a partir de entonces Myatt comienza a falsificar obras a la manera de artistas de la talla de Chagall, Le Corbusier, Dubuffet o Matisse.
Shaun Greenhalgh (1961-) es un británico falsificador de arte que en un periodo de diecisiete años produce un gran número de falsificaciones ayudado por sus ancianos padres y su hermano.
Sus falsificaciones se venden con éxito a nivel internacional, tanto en museos como en casas de subastas o compradores privados, alcanzando unos beneficios de casi un millón de libras.
El delito sale a la luz cuando intentan vender tres relieves asirios.
Shaun Greenhalgh es condenado a prisión cuatro años y ocho meses en 2007.
Algunas de sus falsificaciones más conocidas son la princesa Arnana y Risley Parque Lanx.
Wolfgang Beltracchi
Wolfgang Beltracchi (1951-) hijo del artista Wilhem Fischer, pinta, durante más de 35 años, cuados al modo de artistas conocidos.
Junto con su esposa, hace pasar estas obras por originales en el mercado internacional de arte, cobrando grandes cantidades de dinero por cuadro.
Wolfgang dice que la procedencia de estas piezas eran varias colecciones familiares. Las falsificaciones permanecen décadas sin ser descubiertas y son vendidas en importantes casas de subastas y galerías de todo el mundo.
Es descubierto por el uso del blanco de titanio que realiza en sus piezas
En Octubre de 2011 Betracchi es condenado a 6 años de prisión, su esposa a 4.
Pero no todos los falsificadores de arte son conscientes de que están realizando una obra fraudulenta.
Ese es el caso por ejemplo de María Apelo Cruz, que es engañada por Tatiana Khan, propietaria de la galería Chateau Allegre.
Khan le dijo a Apelo que habían robado un cuadro de Picasso: La Femme Au Chapeau Bleu, y que necesita una copia para atrapar al ladrón.
Ambas mujeres habían trabajado anteriormente juntas, así que María no pone en duda la historia y realiza una copia a partir de una fotografía por la que cobró 1000 dólares. Más tarde, la obra es vendida por dos millones.
Destaca Eric Hebborn, cuyas habilidades con el dibujo son menospreciadas por el mercado del arte a mediados del siglo XX.
Hebborn se convierte en un crítico de la modernidad y siente un gran desprecio por los marchantes y expertos en arte.
Eric Hebborn vendía como «originales» bocetos de obras famosas que podrían haber existido.
Comienza a falsificar obras de época barroca y renacentista.
Se da cuenta de lo fácil que es engañar a los expertos y su desprecio por ellos aumenta.
Nunca vende sus obras a coleccionistas aficionados, sino a los expertos más destacados
Los perfiles de los falsificadores son muchos y variados, como también son muy numerosos los museos y galerías que son víctimas de estos.
Esto ha llevado a importantes museos como la National Gallery de Londres, a realizar exposiciones sobre falsificaciones y errores de atribución descubiertos en los últimos tiempos gracias a los nuevos adelantos tecnológicos.
Destaca también el Museo de las Falsificaciones de Viena, dónde todas las obras colgadas en sus paredes carecen de autenticidad.
Francisco Pallás y Puig (1859-1926) es un restaurador de arte catalán que estudia dibujo y modelado en la Academia de Bellas artes de San Carlos de Valencia y más tarde trabaja en diferentes zonas de España.
Comienza tallando en madera y llega a trabajar en marfil todo tipo de estilos.
Hoy en día se duda de la autenticidad de muchas piezas restauradas por Pallás, ejemplo de ello es Adolph Goldschmidt, quien atribuye a Pallás una serie de marfiles realizados en los estilos románico y gótico.
Destacan un grupo de falsificadores como Oswaldo Aulestia Bach, Elio Bonfiglioli, Patrizia Soliani, James Kennedy y Michael Zabrin, que consiguenn vender por Ebay copias de Picasso, Chagall, Miró o Dalí a cientos de personas.
Las obras se venden entre 1999 y 2007 y generan unas ganancias de cinco millones de dólares.
La pieza en colores realizada sobre papel Arches Aquarelle es firmada con lápiz por el artista pop y firmada con rotulador por el cantante británico. Y está numerada ya que es la copia 129 de un total de 250 impresiones.
El grupo de ventas incluye una selección de obras excepcionales de destacados artistas contemporáneos y del siglo XX.
Con estimaciones que van desde los 500 dólares a los 200.000, según los diferentes lotes que abarcan además de Warhol, a Keith Haring y David Hockney; así como estrellas del mercado contemporáneo como Shara Hughes y un juego completo de ocho serigrafías de Julian Opie.
Warhol había conocido a Lou Reed, Bob Dylan y David Bowie y nunca les sedujo ninguno . Pasaba de ellos y nunca pudo llevarse bien con ellos.
Con Jagger era otra cosa. Le gustaba todo. Su sexualidad, su bisexualismo, su voz con gestos femeninos.
Dos trenes colisionan cuando Mick Jagger conoce a Andy Warhol.
Más allá del valor tenga cuando el 8 de julio el retrato del stone se subaste en Nueva York, la obra es una síntesis de las fuerzas que nutrieron a la cultura pop
Luego de que Bob Dylan entrara en el mercado del arte con la subasta de un ejemplar único de su canción Blowind in the wind a un valor estimado de 1,25 millones de dólares , le toca a Mick Jagger retratado por Andy Warhol.
La imagen del stone encabeza el lote de la subasta online Contemporary Edition que Christie’s de Nueva York lleva a cabo entre el 8 y el 20 de julio y que podrá verse exhibido en el Rockefeller Center a partir del miércoles 13.
Firmada por Warhol cuya Marilyn al venderse por 195 millones, bate en mayo el récor para un artista del siglo XX, y Jagger.
La serigrafía es confeccionada en 1975 como parte de los retratos con los que Warhol define a la nobleza plebeya del siglo XX, cuyo mayor atributo de pertenencia es la fama.
Lejos de la cifra millonaria del Blowin in the wind 2.0, el cuadro sale con un valor estimado entre 100 y 150 mil dólares.
Pero más allá del valor, la obra es una síntesis de las fuerzas que nutren a la cultura pop, el bazar de la sociedad de consumo elevado a categoría de arte y la música negra reelaborada y convertida en vehículo sonoro de la contracultura.
El encuentro entre Warhol y Jagger, sella el arte de tapa de Sticky Fingers, uno de los mejores discos de los Stones editado en 1971.
El álbum es el primero de Rolling Stones Records y su marca dela lengua, que es el logotipo más perdurable que haya dado el rock.
El que Jagger le encargue a Warhol la dirección de arte del álbum hace que, con el tiempo, se le atribuya al artista pop la creación del símbolo.
Pero el diseño de la lengua es una idea del cantante, desarrollada por el ilustrador John Pasche, quien apenas recibe cincuenta dólares por su trabajo, cuya idea es la adaptación de la boca de la diosa india Kali portadora de la creación, la vida y la destrucción.
Sí corresponde a Warhol el concepto erótico de una tapa cuya edición original incluye el primer plano de un jean cuya cremallera puede ser abierta como en un encuentro íntimo.
El artista continúa la secuencia iniciada con el icónico diseño del LP debut de Velvet Underground (el disco de la banana) con alusiones homoeróticas y un guiño a la cultura de las drogas (el falso mito del filamento de la fruta como poderoso alucinógeno).
Jagger ya había querido que Warhol se ocupara del diseño de la cubierta de Let it Bleed (1969) para el que presenta una idea similar.
Según el biógrafo Stephen Davis, Warhol acerca entonces un disco de vinilo envuelto en pantis de chica dentro de unos Levi’s cortados.
El proyecto no prospera, pero los Stones van más lejos que los Beatles en su trabajo con los artistas pop.
Si aquellos cuentan con los ingleses Peter Blake (Sargent Pepper) y Richard Hamilton (The White Album), Jagger & Richards poseen al más influyente de los artistas de posguerra.
Y la tapa de Sticky Fingers anuncia también el decadentismo de los años 70 en la unión de la inflamable lascivia stone y el fetichismo perverso de Warhol.
Ademas de los Stones, Jagger y su mujer, Bianca, forman parte de la aristocracia plebeya que fascinaba a Warhol.
El 26 de julio de 1972 la banda cierra una larga gira por los Estados Unidos con un concierto en el Madison Square Garden que coincide con la celebración del cumpleaños 29 de Jagger.
La fiesta cuenta con la actuación de la orquesta de Count Basie y una gran torta de la que salió una stripper.
Entre los invitados estan Dylan, Zsa Zsa Gabor, Woody Allen, Truman Capote (contratado por la revista Rolling Stone para una crónica que nunca escribe) y Andy Warhol.
El retrato de Jagger, que en un par de semanas cumple 79 y sigue en el escenario, marca el climax hedonista de la cultura neoyorquina con epicentro en la disco Studio 54.
Con Andy reconvertido en director de la revista Interview y Jagger guiándo a los Stones hacia una nueva etapa a partir del álbum Black and Blue.
La androginia que capta Warhol en su retrato de Jagger no podría ser más precisa.
En el principio de la relación entre los Stones y el artista visual esta Anita Pallenberg, quien antes de convertirse en la novia oficial de Brian Jones -y luego Richards- se relaciona como fotógrafa con el grupo que trabajaba para Warhol en el Greenwich Village.
Parte de la futura armada erótica stone, Pallenberg ya llama su atención cuando el grupo da sus primeros pasos y Warhol recién empezaba a ser visto en Londres a través del marchante Robert Fraser.
Swingin London, contracultura, homoerotismo, arte pop y aristocracia plebeya: todo lo que entra en esa polaroid convertida en serigrafía que pone el nombre de Jagger también en el mercado del arte.
La de la izquierda es la caratula censurada de España, varios años despues.
Al caducar los derechos de autor, cualquiera que quiera utilizar al ratón no tendrá que solicitar permiso ni pagar cargos de propiedad intelectual
Disney puede perder los derechos de exclusividad de Mickey Mouse, su personaje de dibujos animados más icónico, en 2024, por lo que estaría disponible para el dominio público en dos años.
Los derechos de autor del ratón expirarán a los 95 años de su creación, según la ley vigente sobre propiedad intelectual que rige en Estados Unidos.
Desde su primera aparición en 1928, Mickey Mouse se convierte en una inagotable fuente de ingresos y es uno de los buques insignia del conglomerado Disney.
Por ello, sus derechos de autor suponen una batalla continua.
Están protegidos durante 56 años, pero cuando se acerca el final de este periodo (en 1976) Disney presiona con éxito para extender la protección hasta los 75 años.
Lo mismo ocurre en 1998, consiguiendo alargar este periodo hasta los 95 años.
Una vez que expiren los derechos de autor, cualquier persona que desee utilizar al personaje no tendrá que solicitar permiso ni pagar derechos de autor, lo que significa una merma cuantiosa en los ingresos de la multinacional estadounidense del entretenimiento.
Por esto, no se descarta que planteen una nueva moratoria para evitar que Mickey pase a ser de dominio público.
Esto significa que los creativos podrían convertir a Mickey en el personaje de historias que no sean de Disney.
Mickey seguiría los pasos de Winnie the Pooh, que recientemente pasa a ser de dominio público al expirar sus derechos de autor en pasado mes de enero.
Desde entonces, el personaje infantil ha sido retratado como un asesino en serie en la película de terror Winnie the Pooh: Blood and Horror.
Aunque si Mickey aparece por primera vez el 18 de noviembre de 1928 en el mítico corto cinematográfico Steamboat Willie, debido a que la liberación de derechos en Estados Unidos se hace por plazos que se han ido extendiendo, al parecer el ratón Mickey estará libre de derechos en 2024, en lugar de en 2028, según los gestores de los derechos.
Aunque no todos los ratones Mickey quedarán liberados en esa fecha. Solo lo hará el Mickey de 1928, el modelo en blanco y negro de los primeros cortos:
Esto significa que cualquier podrá crear productos con este diseño de Mickey, pero no con el Mickey moderno, o cualquier otro.
Aún faltan tres años para esta liberación, pero el colectivo de artistas de Internet MSCF, famosos por sus deportivas satánicas, ya ha comenzado a hacer negocio.
Ha puesto a la venta una figura del Ratón Famoso (ya que hasta 2024 no pueden usar el nombre de Mickey Mouse), con un coste de 100 dólares, que entregarán en 2024.
Los compradores reciben una moneda con una pegatina que contiene un código, que será el que se use para canjear por la figura, el día que Mickey Mouse sea de dominio público:
La figura, de la que se puede vislumbrar su silueta, ya está completamente agotada, tres años antes de salir a la venta… si sale…
Tal como explican sus propios creadores, el colectivo artístico MSCHF en The Verger:
Es muy posible que Disney presione para que se modifique la ley de derechos de autor de Estados Unidos con el fin de seguir acaparando su propiedad intelectual. Después de todo, ¿qué es la ley comparada con el poder de una corporación estadounidense?«.
No les falta razón porque si hay una corporación todopoderosa capaz de presionar para que se cambie la ley es Disney.
Mickey tiene su origen en una caricatura llamada Hungry Hobos de 1928 y cuyo prototipo se encuentra en 2011 en un metraje olvidado en un archivo cinematográfico británico.
Rediscovery number 27222
La cinta en cuestión, en blanco y negro, presenta a Oswald the Lucky Rabbit y es dibujado poco antes de que el personaje sea abandonado y reconvertido en Mickey Mouse ese mismo año.
Los derechos de autor del popular ratón expirarán a los 95 años de su creación, en 2024
De hecho, Mickey debuta por primera vez en la película Steamboat Willie, estrenada en Broadway el 18 de noviembre de 1928 y que le da fama mundial.
Desde entonces aparece en más de 130 películas junto a su novia Minnie Mouse, el perro Pluto y sus amigos el pato Donald y Goofy, entre otros personajes Disney.
¿La gran mentira de Walt Disney? Un libro afirma que no inventa a Mickey Mouse.
El pequeño ratón animado es un icono en cualquier punto del planeta y supone en el punto de despegue de Disney, pero ahora un libro revela quién fue su verdadero autor.
Mikey Mouse es uno de los personajes de dibujos animados más conocidos del mundo.
Este pequeño ratón, con casi un siglo de vida, es admirado en cualquier punto del planeta y, por supuesto, encarna el gran icono de Disney, la compañía de animación que ha conquistado corazones de pequeños y no tan pequeños con sus clásicos durante décadas.
Un nuevo libro asegura que Walt Disney no fue su creador.
A mouse divided (Un ratón dividido) es el último ensayo de Jeff Ryan, en el que afirma que el famoso personaje no solo no es creación de Walt Disney, sino que desencadena una pelea entre las dos grandes figuras de la compañía que acaba con su amistad.
Y no solo eso, sino que la revelación que se lleva a cabo en el libro haría que la gran leyenda de cómo nació el famoso ratón nada tenga que ver con aquel que se puso las medallas y sí con Ub Iwerks, el dibujante que habría cambiado la historia.
Todo comienza en 1919, en Kansas City, donde Walt Disney y Ub Iwerks se conocen trabajando en el mismo estudio artístico donde traban amistad.
Después de varios años dibujando codo con codo, deciden llevar a cabo un proyecto conjunto: crear su propia compañía.
Su primer gran éxito fue Oswald, el Conejo Afortunado que pronto les lleva éxito y fama… pero efímera, pues una disputa con la distribuidora les hace perder los derechos.
Los dos amigos se ven en la tesitura de buscar un nuevo personaje que pueda triunfar: una vaca, un caballo, una rana y un perro son los bocetos confeccionados por Iwerks, pero ninguno de ellos convence a Disney.
Pero el dibujante lleva a cabo la recreación de un ratón que, en poco menos de una hora, tiene dibujado sobre el papel.
Se trataba de un simple boceto, pero ambos coinciden en que puede tener éxito. No se equivocan.
Pero el éxito de Mickey Mouse tarda en llegar: los dos primeros cortos en los que aparece, Crazy Plane y The Gallopin Gaucho, no convencen y no es hasta Willy y el barco de vapor cuando llegó su explosión mediática.
Es a partir de aquí cuando el pequeño ratón se convierte en un fenómeno de masas, que crece con cada nuevo corto en el que aparece. Pero mientras aumentaba su fama, la relación entre ambos amigos se resquebraja.
Todo estalla durante una comida. Disney e Iwerks ya gozan de cierto prestigio, momento en el que un fan pide un pequeño dibujo de Mickey Mouse.
Disney le pide a su amigo que lo bosqueje pero que, antes de entregárselo al admirador, se lo diera para que se lo firmara: Dibuja tú a tu maldito Mickey, le contesta.
Poco después, Iwerks rompe con Disney y deja la compañía, vendiendo el 30% de las acciones que poseía: es ahí donde se crea la otra leyenda de Mickey Mouse.
Una mentira repetida mil veces…
Y es que, desde entonces, Walt Disney empieza a divulgar una historia bien diferente de cómo nace Mickey Mouse:
La idea me surgió de golpe, durante un viaje en tren. Los negocios con mi hermano Roy no marchaban bien y se me apareció en la cabeza de manera inesperada
Ub Iwerks, quien había sido su amigo y, según Ryan, el verdadero creador del personaje que cambió la historia de la compañía, había desaparecido de la historia.
Tras su salida de Disney, Iwerks monta su propio estudio, pero nunca llega a alcanzar el éxito que Mickey le había dado.
Tras varios proyectos infructuosos, Iwerks termina por cerrar su estudio y, con el rabo entre las piernas, regresaría a Disney como empleado raso.
Su relación con Walt Disney, sin embargo, esta rota por completo y nunca volvieron a cruzar una sola palabra: en 1971 moría Ub Iwerks y, con ello, su historia.