Es una biblioteca o colección documental manuscrita de más de 500 años de antigüedad cuyo responsable es Ismael Diadie Haidara.
Ismael Diadié Haidara
Actual propietario de la biblioteca
Durante siglos, hemos tenido que dejar Granada y Toledo, hemos pasado por el Maghreb, el Oriente Árabe y Hebreo, antes de instalarnos en África.
En nombre de todos los míos doy las gracias a todos los que nos han recibido, a los que nos han cerrado sus puertas porque sin ellos no seguiríamos nuestro camino, nuestra historia no sería la que es hoy en día.
Nos han abierto las puertas de España y ayudado a realizar nuestro sueño, volver a al-Andalus, a Sefarad hoy España, a todas las ciudades, de Granada a Toledo, que hemos tenido que abandonar para formar en la lejana África, una diáspora dolida y nostálgica.
Ubicada en Tombuctu, Mali recoge una destacada colección de más de 12.000 manuscritos pertenecientes a la familia Kati que dice descender del antepenúltimo rey visigodo Witiza.
Durante la conquista islámica de la peninsula iberica, importantes familias acabaron convirtiéndose al Islam, entre ellas, destacaba la familia de los Banu al Quti aunque su nombre acabaría derivando en Kati.
Hasta el siglo XV los Kati permanecerían en Castilla. Ali ben Ziyad al-Kati, de la familia Banu al Quti, tuvo que exiliarse de Toledo alrededor del año 1468, pero llevaba consigo una importante biblioteca formada por libros de historia de Al-Andalus, de la vida de Mahoma de matemáticas, medicina o filosofía. Ali ben Ziyad viajaría a Africa por las regiones subsaharianas e iría aumentando su biblioteca.
Los Kati se establecieron en la curva del y emNiger y emparentaron con la familia imperial y se integraron plenamente en la sociedad Songhay.
Fueron ampliando el fondo documental. Este fondo lo integran hoy más de 12.000 manuscritos, escritos fundamentalmente en arabe, castellano antiguo, frances y hebreo, que van desde el siglo XII hasta el XIX, de entre los que podemos destacar cerca de cuatrocientos de origen andalusí.
Entre las obras de importancia destaca el Tarikh al fattash, crónica que trata del Imperio Songhai escrita por Mahmud Kati en el siglo XVI. También destacan obras de tipo científico, religioso o histórico.
La inestabilidad que vive Malí debido a grupos islamistas radicales durante el año 2012 propició el traslado de parte de los fondos a España para ser estudiados y digitalizados..
Impulsado por la compañía de seguros DKV, Cajasol y la Junta de Andalucia, desde 2012, año en el que una gran parte de la biblioteca saliera de Tombuctú, la fundación lleva una intensa labor de protección, restauración y digitalización de los manuscritos
España y el norte de África se abrazaron durante siglos. Los vestigios de esta historia de amor están por todas partes. Escondidos en la lengua y en el baile, en las tradiciones, en el arte y la poesía, en la forma de ser o de comer o de vestir, en las miradas, en los genes y en miles de antiguos legajos esparcidos por el desierto.
La sala Alcalá 31 de Madrid inaugura la primera de las dos muestras del artista madrileño, que murió prematuramente, a los 48 años, en la cima de su carrera.
En el apartamento de Londres donde vivía mientras preparaba Double Bind para la Sala de Turbinas de la Tate Modern, tenía en la pared un cartel de la película Scarface, en el que está Al Pacino ensangrentado, pistola en mano.
Interviene la imagen colocando en la cara del actor un pósit con una cita de la poeta rusa Anna Ajmátova: Everything I See Will Outlive Me (Todo lo que veo me sobrevivirá).
Aquella muestra en la Tate se convierte en su testamento artístico, poco después de la inauguración fallecía en Ibiza a los 48 años a causa de un aneurisma. Muere prematuramente en la cima de su carrera, cuando el mundo del arte se rinde a su talento. Fue un shock.
En 1984 realiza su primera exposición individual en la galería Fernando Vijande de Madrid.
En 17 años desarrollar una sólida y coherente carrera. Su vida se apaga cuando más brillaba. El 17 de junio de este año habría cumplido 70 años. Para conmemorar la efeméride se ha organizado una doble exposición, comisariada por Manuel Segade, director del Centro de Arte Dos de Mayo de Móstoles. La primera, inaugurada ayer, en la sala Alcalá 31 de la Comunidad de Madrid, reúne, hasta el 11 de junio, la producción de su última década, la más reconocida. La segunda se abre el mismo día de su 70 cumpleaños en el museo de Móstoles, con sus primeros trabajos.
La muestra es una instalación de instalaciones, donde aparecen todas las obsesiones de Juan Muñoz, que siempre tenía un as en la manga: la magia, la ilusión y el engaño, las trampas y trucos de trileros, el teatro, el circo, el Barroco, el trampantojo, los ventrílocuos, los naipes y juegos de azar, los espejos, balcones, suelos ópticos… Le interesaban todos los límites entre realidad y ficción.
La sala Alcalá 31 le va como anillo al dedo a la obra de Juan Muñoz (Madrid, 1953-Ibiza, 2001).
La exposición recibe al visitante con una pieza que se ha visto poco, Dos centinelas sobre suelo óptico (1990), de la Colección Meana Larrucea.
Lector de Borges, recrea con ansiedad espacial un teatro de sombras y recupera los suelos de los palacios barrocos romanos en una historia basada en uno de sus libros favoritos: ‘El desierto de los tártaros’, de Dino Buzzati.
El recorrido lleva hasta una de sus primeras piezas icónicas de nanas, Sara con vestido azul, de la Colección Juan Várez. Sara y George, presente en otra obra en la muestra, son enanos, reminiscencias de los bufones velazqueños. Son personajes con una gran dignidad. Contaba el artista que un día se encontró con un enano en un semáforo, esperando para cruzar la calle. Tuvo sensación de culpable.
Se destaca el carácter lúdico, teatral, mágico y poético de la obra de Juan Muñoz, que ejerce como maestro de ceremonias de excepción en este circo de tres pistas. Muñoz incluye a los espectadores como parte del espectáculo.
Un circo en el que hay chinos, enanos… Hoy no sería políticamente correcto, pero Juan Muñoz nunca quiso serlo. Siempre anheló la libertad creativa por encima de todo.
En su trabajo juegan un papel importante los accidentes. Siempre tiene una parte siniestra, pero también otra que emociona. Cuelga de la pared un barco varado cuyo motor no funciona. En la sala de arriba, un coche accidentado, cuyo interior encierra los laberintos arquitectónicos de Piranesi, que formó parte de una instalación en Santa Fe.
El universo de Juan Muñoz está poblado de tentetiesos vigilantes, tambores silenciados, personajes enrollados en alfombras orientales (no sabemos si quieren esconderse o están atrapados), balcones interiores a los que nadie puede asomarse, columnas torsionadas de terracota creadas para una casa de Mies van der Rohe, personajes metamorfoseados en persianas o sentados en sillas colgadas de la pared y a punto de caerse, vitrinas que semejan gabinetes de curiosidades decimonónicos que encierran objetos para el baño, pero también fetiches para el placer… Sus figuras de resina son de una escala un 20% menor que la real. Juan era daltónico, de ahí que el color de las mismas sea grisáceo.
La pieza más destacada, que ocupa el espacio central de la muestra, es Plaza, restaurada para la ocasión por la Comunidad de Madrid. Creada para la exposición que le dedicó al artista el Reina Sofía en el Palacio de Velázquez del Retiro en 1996.
Hoy propiedad de un museo de Düsseldorf. Es una instalación de 27 de sus célebres chinos, personajes con rasgos asiáticos. Siempre ríen. Todos tienen el mismo rostro (están sacados de un mismo molde que descubrió el artista en una tienda de antigüedades), pero sus cuerpos tienen posturas y expresiones distintas. Originalmente eran 30, pero Juan Muñoz donó tres al museo.
Esta es la segunda vez que se exhibe en Madrid. Cuelga del techo de la sala Con la corda alla bocca (1997). Una figura inquietante, es Miss La La, una célebre trapecista del siglo XIX, que sujeta su cuerpo a una anilla con la boca, pintada por Degas.
Ramsés II, es el tercer faraón de la dinastía XIX de Egipto, que gobierna entre 279-1213 (66 años).
Recordado como el faraón más grande, celebrado y poderoso del Imperio Nuevo que a su vez es el período álgido del Antiguo Egipto.
En sus 67 años de reinado, Ramsés II celebra en 14 ocasiones el jubileo o Heb Sed, una espectacular y compleja festividad dirigida a renovar sus fuerzas y continuar siendo el garante del orden y la justicia como faraón de Egipto
En 30 año de su reinado, Ramsés II celebra una gran fiesta cuyo eco se siente en todo Egipto: el Heb Sed, o jubileo real. El encargado de organizarla es el cuarto hijo del faraón, el príncipe Khaemuaset, sumo sacerdote de Ptah en Menfis, ayudado por el visir de Tebas, Khay. Khaemuaset anuncia la inminencia de la fiesta sed de su padre desde la ciudad de Menfis.
Un enviado real viaja a todas las capitales de provincia de Egipto para anunciar la celebración, dejando constancia escrita de la cita en templos y edificios civiles importantes. Una de estas inscripciones se halla en el muro exterior del templo erigido por Horemheb en Gebel el-Silsileh.
Allí, junto a la imagen de Khaemuaset, aparece un breve texto que dice:
Año 30: en la primera celebración de la fiesta sed del Señor de las Dos Tierras Usermaatre-Setepenre [Ramsés II], que vivirá para siempre, Su Majestad ha ordenado que la fiesta sed sea anunciada de un extremo a otro del país por el príncipe y sacerdote sem Khaemuaset.
La ceremonia del Heb Sed tiene lugar en Pi-Ramsés, la ciudad de Ramsés, una ciudad de nueva planta construida por el faraón en el sur de Egipto, en la parte oriental del delta del Nilo, y convertida en nueva capital del país en lugar de la milenaria Tebas.
Allí el soberano había ordenada erigir un espléndido salón de fiestas con gigantescas columnas de once metros de altura, mientras que en los otros grandes templos de Egipto, sobre todo en Menfis, sede del templo de Ptah, se celebran ceremonias paralelas.
La fiesta del Heb Sed era un acontecimiento excepcional. Dado que tiene lugar tras treinta años de reinado, pocos faraones tienen ocasión de celebrarla; entre ellos se encuentran Tutmosis III, Amenhotep III y, por supuesto, Ramsés II.
Bien es cierto que otros soberanos lo celebran mucho antes, incumpliendo la regla de los treinta años, ya fuese porque acceden al trono tarde o por motivos religiosos, como Akhenatón.
Tras el primer jubileo se celebraban otros cada dos o tres años de reinado, lo que hace que Ramsés protagonizara, a lo largo de sus 67 años en el trono de Egipto, un total de catorce jubileos, un récord en la historia egipcia.
Hacia 1279 a.C. Tras la muerte de Seti I accede al trono de Egipto como nuevo faraón su hijo Ramsés II.
Hacia 1249 a.C. A los 54 años, tras tres décadas de reinado, Ramsés II celebra su primera fiesta Heb Sed.
Hacia 1249-1224 a.C. Los siguientes jubileos de Ramsés se celebran cada dos años o anualmente.
Hacia 1213 a.C. Ramsés muere con más de noventa años. Su reinado es uno de los más largos de Egipto.
El significado de esta celebración está relacionado con la mitología y la religión egipcias. Según estas creencias, al principio de los tiempos Egipto estuvo gobernado por los dioses, quienes después transmitieron su poder a los gobernantes mortales. El faraón era elegido por las divinidades, y era el único intermediario entre la humanidad y el mundo divino, por lo cual debía garantizar la maat –el orden y la justicia– en el mundo y destruir todo lo que fuera isetef, es decir, caos y confusión. El origen divino del faraón se formula así en una inscripción del templo de Ramsés II en Abidos:
El propio Señor Universal [el dios Re] me ensalzó desde que era un niño hasta que me convertí en soberano. Me confió el dominio de la tierra cuando aún estaba en el huevo [en el vientre materno]. Los nobles besaron el suelo ante mí cuando fui elegido.
Tras la muerte del rey, el mundo podía quedar sumido en el desorden, aunque la coronación de su sucesor devolvía el orden a la creación.
La función real se «encarnaba» en el soberano en la coronación: cuando la doble corona del Bajo y el Alto Egipto se colocaba sobre la cabeza del nuevo faraón, este se convertía inmediatamente en un dios en la tierra. El soberano así coronado daba nueva vida al mundo iluminando el cosmos como el Sol. La función de la realeza era una especie de cadena infinita, ininterrumpida desde el principio de los tiempos, en la que cada faraón constituía un eslabón y se conectaba directamente con los dioses primordiales.
La realeza egipcia era, pues, de origen divino, pero también resultaba innegable que un faraón, por divino que fuera, estaba sometido a la vejez y a la muerte. Era en este punto donde intervenía el ritual mágico del Heb Sed, pues éste tenía como función renovar las facultades físicas e intelectuales del faraón reinante. El nombre sed significa «cola» y se refiere a la cola de toro, símbolo y atributo del soberano y de su fuerza, que el rey llevaba junto con la falda corta shendyt.
La fiesta sed constituía un verdadero rito iniciático en el que el rey, ya anciano y débil, moría simbólicamente para renacer después, rejuvenecido y más fuerte. El dios Ptah de Menfis, la antigua capital de Egipto, era el patrón de las fiestas jubilares.
La fiesta parece derivar de oscuros rituales que se remontan a la más remota prehistoria, en los que el soberano, cuando ya no tenía fuerzas para gobernar, era asesinado y sustituido por otro más joven. El rey encarnaba a la tribu, al clan, y sus males y sus defectos se habrían visto reflejados en toda la comunidad. Posteriormente se creó la fiesta Heb Sed, una celebración en la que en lugar de matar al gobernante se renovaban sus fuerzas mediante ritos mágicos y con una muerte simbólica.
Para reconstruir las etapas de la fiesta sed hay que recurrir a textos e imágenes fragmentarios que pertenecen a distintas etapas históricas. De este modo se pueden identificar algunos de los ritos que se llevaban a cabo, pero no su secuencia exacta.
Esta ceremonia puede esquematizarse en tres fases diferentes. Durante la primera, se repetía la coronación del soberano, que se sentaba en dos tronos, uno que representaba el norte de Egipto (Bajo Egipto) y otro el sur (Alto Egipto).
El faraón vestía un manto ceñido que le daba una forma parecida a la de una crisálida, quizá para acercar su figura a la idea de regeneración espiritual y física.
En la segunda fase también participaban en el ritual la Gran Esposa Real y sus hijos, exaltando así la herencia dinástica del pasado, simbolizada por la esposa principal del faraón, a través de la cual se transmitía la realeza, y los reinados del futuro, simbolizados por los hijos del monarca.
En la tercera fase, el gobernante se identificaba con Osiris y, con la ayuda de algunos sacerdotes, alzaba el pilar djed, símbolo de estabilidad y equilibrio. Durante la ceremonia, el rey debía realizar una carrera ritual, ataviado con el rabo de toro, sed, y con la falda corta shendyt, para demostrar su vigor. Finalmente, al término de la ceremonia, el faraón, fortalecido, visitaba a los principales dioses del país en sus correspondientes capillas.
Es una pieza que el pintor flamenco Jean van Eyk hace a inicios del XV por encargo de Giovanni Arnolfini, un rico mercader italiano afincado en Brujas. Detrás de este aparentemente simple retrato de una pareja acomodada de Flandes se esconden símbolos y referencias de gran realismo y minuciosidad por los detalles.
Se aprecian guiños a la última moda entre las clases pudientes de la ciudad, al matrimonio y a la descendencia o, incluso, el propio autorretrato del artista escondido al fondo de la sala. Un verdadero ejercicio de virtuosismo pictórico.
Son os protagonistas Arnolfini y su segunda esposa Giovanna Cenami, que se establecieron y prosperaron en la ciudad de Brujas, hoy Belgica, entre 1420-1472
El título completo de esta obra es Retrato de Giovanni Arnolfini y su esposa. Ambos posan cogidos de la mano en lo que parece una actitud de cariño y respeto.
Durante años se cree que la pintura es una ceremonia de matrimonio, aunque esta idea se descarta en la actualidad. Parece que tan solo quiere reflejar la felicidad de la pareja. Según una leyenda popular, el retrato habría sido encargado con motivo del embarazo de la esposa de Arnolfini. Por ello se ha querido ver en la mano sobre la barriga de la mujer un símbolo de su estado de buena esperanza. Pero parece que tan solo sostiene su voluminosa vestimenta, a la manera de las damas de esa época.
Cada detalle de la obra destaca la prosperidad de la pareja. Él lleva un sombrero de paja trenzada y un largo abrigo oscuro, de terciopelo de seda. Debajo, un jubón negro, también de seda, con puños plateados.
La mujer viste un fino sobrevestido de lana verde con elaboradas mangas deshilachadas y una larga cola que cae en gruesos pliegues alrededor de sus pies. Está adornado con un pelaje blanco, posiblemente armiño o vientre de ardilla.
Van Eyck pinta una habitación real, pero coloca cada objeto con minuciosidad para destacar la riqueza y el estatus de la pareja. Una vidriera como la de las catedrales, que ilumina la lujosa araña o una alfombra importada de oriente. Aunque el mueble más lujoso de la habitación es la cama, grande y lujosa, cubierta con un costoso paño de lana roja.
La prosperidad y la riqueza de la pareja puede observarse hasta en el más simple de los detalles de la obra, como los zuecos, la última moda entre las personas ricas de la época. Madera, cuero y hebillas de metal que parecen reales.
Pero lo que demuestra el nivel de riqueza de la pareja son unas simples naranjas al lado de la ventana, pintadas con un sorprendente nivel de detalle que llega hasta a representar su sombra. Es una fruta exótica en la Brujas de la época y debe ser importada de climas más cálidos, por lo que es muy cara.
La llama del amor prende en la vela de la lámpara encendida sobre Giovanni. Pero según otras interpretaciones más atrevidas, el retrato de la pareja sería una especie de homenaje póstumo a la mujer de Arnolfini. En este sentido, la llama de la vela sobre Arnolfini representa al marido, todavía vivo, y la vela apagada encima de la mujer a su esposa fallecida.
En este sentido, la interpretación tradicional de la figura del perro retratado por Van Eyk, es un símbolo de fidelidad. Pero siguiendo la hipótesis luctuosa, el animal estaría ahí situado en condición de guía al más allá a los fallecidos, según una tradición romana.
Otro detalle es la decoración del espejo que cuelga de la pared, con escenas de la pasión de Cristo. Las imágenes del lado del marido muestran a un Jesucristo vivo, mientras que las que están más cerca de la mujer pertenecen a momentos posteriores a la crucifixión.
El reflejo del espejo es una muestra del virtuosismo de Van Eyck, es un cuadro dentro de otro cuadro. En 5 cm de diámetro refleja la cara oculta de la escena: la pareja de espaldas y frente a ellos, van Eyk y su ayudante. Incluso se intuye una vista de Brujas por la ventana. El realismo del reflejo deformado por la forma convexa del espejo es interesante.
Su nombre es sinónimo de arte contemporáneo y su influencia ha sido capaz de trascender cualquier tipo de barrera espacial, cultural y temporal.
El homenaje colectivo liderado por el acuerdo hispano frances en el 50 aniversario de su muerte es solo una prueba más de lo que significa su legado.
Museos de todo el mundo han aprovechado la ocasión para indagar en una herencia aún por descubrir, sumergiéndose en la innumerable cantidad de lecturas posibles que existen en la trayectoria del pintor malagueño.
En el arte no hay ni pasado ni futuro dijo Picasso en una de esas frases lapidarias que tan habitualmente se le atribuyen al artista.
Con ese afán por superar cualquier tipo de limitación física y temporal, exploró el pintor español la particularidad enigmática y cautivadora de las formas de expresión más primitivas que se conocen.
Sobre esta faceta del artista inspirado por el arte prehistórico ha querido indagar el Museo del Hombre de París con su exposición Picasso y la Prehistoria.
Explica Carlos Alberdi, comisario del Ministerio de Cultura para la conmemoración del 50º aniversario de la muerte de Pablo Picasso.
Al igual que Picasso es de los primeros que incorpora el arte africano, también es de los primeros en entender el arte ibérico y el arte primitivo con unos ojos que no lo ven como algo antiguo, sino desde una visión de que para él todo es presente
Unas cuarenta obras, entre pinturas, dibujos, esculturas y grabados, así como parte de su colección privada de huesos, cráneos de animales, fotos y otros objetos forman parte de esta muestra centrada en el artista malagueño como un fetichista obsesionado con las formas más primitivas y salvajes de expresión.
El Museo del Hombre propone un diálogo entre el arte de Picasso y los avances arqueológicos de la época como un mundo nuevo por descubrir.
Dice Alberdi:
Aunque fueran pinturas hechas hace 5.000 o 20.000 años, para él todo es ahora y todo eso lo metaboliza y lo utiliza. Esa capacidad de integrar en el discurso lenguajes artísticos diversos, muchos de ellos fuera de la historia del arte o del arte académico, es una de las mayores virtudes de Picasso. Tiene una visión integradora de las cosas, él es de los primeros que rompe al abrir un camino con el arte prehistórico en su discurso.
Y es que si el arte prehistórico ha terminado siendo tan relevante e imitado por el artistas contemporáneos ha sido en gran parte por la fascinación que Picasso imprimió sobre él. Hoy en día podemos ver en estos hombres y mujeres prehistóricos auténticas inquietudes artísticas que aún resuenan en el eco de la milenaria necesidad de permanecer.
El interés de Picasso por la prehistoria es especialmente evidente en sus creaciones del periodo de entreguerras, pero sus lazos se aprecian desde su infancia: la fascinación del artista deriva de una época marcada por los primeros descubrimientos de pinturas y grabados rupestres, sitios megalíticos, piezas de mobiliario: Picasso nació en 1881, dos años después de que se descubrieran las pinturas prehistóricas de la cueva de Altamira, aunque no se reconocieran como arte rupestre paleolítico original hasta 1902, cuando vive en Barcelona.
La obsesión de Picasso por recopilar estos objetos queda patente en esta exposición, donde el público puede ver por primera vez huesos que el artista guarda como fetiches y modelos, entre ellos cráneos de animales. Una de las representaciones más explícitas de esta relación fetichista puede verse en una fotografía tomada por Dora Maar en 1937, donde el pintor aparece en la playa de Juan-les-Pins de la Costa Azul, sosteniendo en su mano derecha un cráneo animal con la expresión casi cavernícola de un salvaje. Escribe en 1935:
Amar las cosas y comerlas vivas,
La exposición del Museo del Hombre de París cuenta con obras como Mujer lanzando una piedra (1931), donde las formas se desdibujan entre lo humano y lo animal, o El acróbata azul (1929), donde la sensación de movimiento desgarbado y retorcido parece aludir a la naturaleza del homínido en su transición hacia el ser humano bípedo.
Otra de las piezas presentes en la muestra es la Venus del gas (1945), donde la imaginación del artista convierte un quemador de hierro en vertical en una moderna representación de la fertilidad. La única obra ready–made (reconversión artística de un objeto de uso cotidiano) que el malagueño realizó en toda su carrera.
La exhibición se enmarca en la muestra Arte y Prehistoria, que se inaugura en el Musée de l’Homme de París el pasado mes de noviembre y hasta el próximo marzo y que cuenta con unas 90 piezas prehistóricas originales y cientos de imágenes digitales de pinturas y grabados. Sin embargo, esta parte dedicada al pintor malagueño esta visible hasta el 12 de junio.
El colgante es uno de los más de mil hallazgos del último Informe Anual de Tesoros y que ahora se exhibe en el Museo Britanico.
El Rey Enrique VIII apodado el decapitador de esposas se casó en seis ocasiones intentando mantener el linaje de los Tudor. Su primera esposa fue Catalina de Aragón, hija de los Reyes Católicos. De su matrimonio nació María, que no podría sucederle en el trono al ser mujer. Ante esta situación, y rompiendo la promesa de para siempre que indicaba el medallón, Enrique VIII anuló su matrimonio con la hija de los Reyes Católicos y declaró ilegítima a María. Se iniciaba así el cisma de Inglaterra con la Iglesia Católica.
Tras su ruptura con Catalina de Aragón, el rey se casaría con su amante, Ana Bolena, a quién nombró Reina. Bolena fue la primera víctima de Enrique VIII. Se deshizo de ella acusándola de adulterio y brujería, la ejecutó y apartó a la hija que habían tenido en común de la línea sucesoria.
En Warwickshire, Inglaterra, un buscador de tesoros ha descubierto con su detector de metales un colgante de oro con las iniciales grabadas de Enrique VIII y Catalina de Aragón.
Maria Sangrienta
Una vez dado aviso a las autoridades, se inició una excavación arqueológica de emergencia en el lugar que, sin embargo, no ha proporcionado nada.
En UK hay gran afición a la búsqueda de tesoros mediante el uso de detectores de metales. Tanto en la campiña, como en los prados o en las montañas es muy habitual encontrar a personas con detectores de metales barriendo el suelo la esperanza de algún día hacer el hallazgo de su vida, ya sea por su valor económico (recordemos que en Gran Bretaña las autoridades recompensan a quien avisa de un hallazgo arqueológico) o simplemente por lo extraño de su procedencia.
Uno de estos buscadores ha localizado en el condado de Warwickshire, una joya hecha de oro, con un colgante en forma de corazón unido a una cadena de oro de 75 eslabones. Una pieza de un valor incalculable.
Catalina de Aragón a los 16 años, por Michael Sittow (1502) en el Kunsthistorisches Museum de Viena
Los expertos han datado la joya sobre 1521, principios del siglo XVI, época en la que Enrique VIII y Catalina de Aragón, hija de los Reyes Católicos, eran los monarcas de Inglaterra.
Retratos de Enrique VIII y Catalina de Aragón
La parte frontal del colgante está decorada con la típica rosa Tudor, roja y blanca, entrelazada con un arbusto de granada (los símbolos de Enrique VIII y Catalina de Aragón). En la base puede leerse la inscripción + TOVS + IORS, un juego de palabras en francés para escribir la palabra siempre (toujours).
Tumba de Catalina de Aragón en la Catedral de Peterborough. Fotografía de Daniel Brice
En la parte posterior del colgante están grabadas en escritura lombarda (también llamada mayúscula gótica) las iniciales H y K (Henry y Katherine), unidas por una cinta. Nuevamente, en la base de las iniciales puede volver a leerse la inscripción + TOVS + IORS.
Erasmo de Rotterdam, por Hans Holbein el joven (1523)
Catalina mantuvo amistad con los grandes eruditos de aquellos tiempos como Tomás Moro, Luis Vives o Erasmo de Rotterdam, quien dijo de ella que no solo es una de las mujeres más bellas de Europa sino la más inteligente que jamás hubiera conocido, además de dedicarle una de sus obras titulada Institutio Christiani Matrimonii.
Los investigadores creen que esta joya pudo haber constituido un premio o ser un objeto usado por personas que participaban en algún tipo de evento.
Este diseño es parecido a uno que formó parte de un bardo (conjunto de las diferentes piezas que componían la armadura de protección de un caballo) y que se usó en una justa en Greenwich en 1521.
Como en todos los hallazgos de buscadores, el descubrimiento ha sido comunicado al Portable Antiquities Scheme (PAS), un programa de voluntarios a cargo del Museo Britanico y Amguelda Cymru (Museo Nacional de Gales) que registra pequeños hallazgos de interés arqueológico. Estos, a su vez, informan a Historic England, oficialmente Historic Buildings and Monuments Commission for England (Comisión de Edificios y Monumentos Históricos de Inglaterra), cuya misión es proteger el entorno histórico y el patrimonio de Inglaterra.
Respecto al sensacional hallazgo, Duncan Wilson, director ejecutivo de Historic England, dice:
Este hermoso colgante es un descubrimiento emocionante que nos brinda una conexión con Enrique VIII y Catalina de Aragón y enriquece nuestra comprensión de la corte real inglesa en ese momento histórico.
El mosaico de Alejandro Magno, que data de hacia el año 100 a.C. procedente de la Casa del Fauno de Pompeya.
Gracias a la inteligencia artificial, se ha descifrado un pergamino dañado de las dinastías que sucedieron a Alejandro Magno.
Una visión nocturna del Parque Arqueológico durante las visitas de Herculano.
Cuando el Vesubio entró en erupción en el año 79 d.C., no solo dañó y enterró consigo los edificios y estructuras de la ciudad romana de Pompeya, sino también todos los tesoros que albergaba ella.
Entre estos, un libro perdido de 2.000 años de antigüedad sobre las dinastías que sucedieron a Alejandro Magno, que, hasta la fecha, tras haber quedado parcialmente destruido, era imposible de descifrar.
Ahora, siglos después – entre otras entregado posteriormente saqueado por Napoleon, ha podido finalmente ser entendida gracias a la inteligencia artificial (IA), según informa Live Science.
Probablemente se trate de una obra perdida, declaró Richard Janko, profesor universitario de estudios clásicos Gerald F. Else de la Universidad de Michigan, durante una presentación en la reunión anual conjunta del Instituto Arqueológico de América y la Sociedad de Estudios Clásicos, celebrada en Nueva Orleans el mes pasado, informó Live Science.
Contiene los nombres de varias dinastías macedonias y generales de Alejandro y varias menciones del propio Alejandro.
A pesar de la ayuda de las nuevas tecnologías, de momento, solo pueden leerse algunas partes del texto del dañado rollo de papiro enrollado. Según el medio científico, el texto menciona a los generales macedonios Seleuco, que llegó a gobernar una gran cantidad de territorio en Oriente Próximo, y Casandro, que gobernó Grecia tras la muerte de Alejandro. Esto después de la muerte de Alejandro Magno en el 323 cuando su imperio se desmoronó.
El origen del libro perdido se remonta a la Villa dei Papyri de Herculano destruida junto con Pompeya, famosa por su vasta colección de rollos de papiro. En 1804, Napoleón Bonaparte obtuvo el papiro y posteriormente lo donó al Instituto de Francia en París, donde permanece hasta nuestros días.
Según Janko, un intento anterior de desenrollar el papiro en 1986 provocó nuevos daños.
Brent Seales, director del Centro de Visualización y Entornos Virtuales de la Universidad de Kentucky, ha ayudado a Janko a estudiar el papiro mediante aprendizaje automático. El equipo ha entrenado un programa informático para detectar tinta en los papiros, tomando miles de radiografías para crear imágenes digitales en 3D.
«Tienen escritura visible, por lo que podemos emparejar las ubicaciones de la tinta con el lugar exacto para buscar esa tinta en la micro-TC», dijo Seales a Live Science.
Janko también destacó que el trabajo del equipo está haciendo gradualmente más legible el texto
Con cada iteración de su trabajo [de Seales], la capacidad de leer más de estos fragmentos es cada vez mejor
Live Science también informó de que gran parte del pergamino sigue siendo un misterio. No hay detalles sobre por qué el pergamino estaba dentro de la villa. Tampoco se conoce el autor del texto
Hace 75 años un joven Orson Welles provoco el pánico entre miles de personas, convencidas de que Estados Unidos estaba siendo invadida por un ejército de alienígenas.
Alrededor de las ocho de la tarde, el Estudio Uno de la Columbia Broadcasting en Nueva York se convertía en el escenario donde Welles iba a interpretar, acompañado de la compañía teatral Mercury que el mismo dirigía, la novela del escritor británico H.G. Wells, «La guerra de los mundos».
Welles dejó los 59 minutos de radio más famosos de la historiaTan solo unos meses después de que la popular emisora CBS le ofreciera llevar a cabo un programa semanal basado en la dramatización de obras literarias, Welles lograba dejar los 59 minutos de radio más famosos de la historia. En un contexto marcado por la Gran Depresión, el locutor norteamericano pensó que tal adaptación contada en forma de noticiario de última hora calaría en el seno de la audiencia. Y vaya si lo hizo.
A pesar de que «la Columbia Broadcasting System (C.B.S.) y sus estaciones asociadas» habían presentando al inicio del programa tanto a Orson Welles como al Mercury Theatre en la adaptación de «La guerra de los mundos» de H. G. Wells, muchos radioyentes sintonizaron más tarde la emisión o, simplemente, no prestaron la suficiente atención a una simple introducción de lo que parecía un programa cualquiera.
Así, en plena víspera de Halloween, tan solo tuvo que prender la mecha con un comienzo espeluznante: «Señoras y señores, interrumpimos nuestro programa de baile para comunicarles una noticia de último minuto procedente de la agencia Intercontinental Radio. El profesor Farrel del Observatorio de Mount Jennings de Chicago reporta que se ha observado en el planeta Marte algunas explosiones que se dirigen a la Tierra con enorme rapidez… Continuaremos informando».
Tras el primer corte y para darle aún mayor veracidad a la noticia, Welles retomaba la supuesta emisión de una orquesta desde el Hotel Meridian Plaza para volver a parar a medida que la ficticia invasión extraterrestre se iba desarrollando, «damas y caballeros, tengo que anunciarles una grave noticia. Por increíble que parezca, tanto las observaciones científicas como la más palpable realidad nos obligan a creer que los extraños seres que han aterrizado esta noche en una zona rural de Jersey son la vanguardia de un ejército invasor procedente del planeta Marte…»
Alrededor de 12 millones de personas escucharon la transmisiónLas interrupciones eran cada vez más frecuentes y con un mayor tono de alarmismo, como prueba la secuencia del personaje Carl Philips desde Grovers Mill, en el Estado de Nueva Jersey, donde supuestamente se estaba sucediendo el aterrizaje: «Señoras y señores, esto es lo más terrorífico que nunca he presenciado… ¡Espera un minuto! Alguien está avanzando desde el fondo del hoyo. Alguien… o algo. Puedo ver escudriñando desde ese hoyo negro dos discos luminosos… ¿Son ojos? Puede que sean una cara. Puede que sea…»
Los datos de audiencia estiman que cerca de 12 millones de personas escucharon la transmisión y otras tantas cayeron presa del pánico abandonando sus casas y colapsando carreteras, estaciones o comisarías de policía. Los teléfonos de emergencia echaron humo durante varias horas recibiendo multitud de mensajes que decían haber visto a los extraterrestres. El polémico acontecimiento, que terminaba con la «muerte» del propio Orson Welles a causa de los gases que emanaban los invasores, pudo ser el fin de su fulgurante carrera, pero visto en perspectiva, aquello, en realidad, no fue más que el inicio de su leyenda.
Si pudieras cambiar una ley, cuál sería y por qué.
Cambiaría la Carta Magna por diferentes motivos.
El primero porque asi lo demanda la sociedad hace mucho y no se puede hipotecar el futuro de los no nacidos.
Pero sobre todo porque en su dia cuando fue redactada intento satisfacer a todos y fue desastroso.
Por supuestos esos cambios al final se verian ratificados por la voluntad nacional, es decir unas votaciones, vivimos en democracia.
Si pudiera haria una reforma fiscal tambien, donde cotizaran mas los que mas patrimonio tienen y no al contrario como ahora ocurre.
Para ello se necesitaria una mayor inversion en inspectores y un mejor control, porque somos el pais mas infractor con Hacienda Publica de toda la UE.
90000 millones anuales no llegan a las arcas, lo que denota una gran insolidaridad de grupo, por parte de aquellos que cacarean tanto las consignas nacionalistas.
Con ese dinero se solventaria el deficit que nuestra economia padece.
Habria una mayor inversion en infraestructuras, sanidad y enseñanza que es el mayor dinamizador social.
Todos ganariamos y apostariamos por el futuro.
Invertiria mas en justicia también para dinamizarla.