En San Casciano dei Bagni, en Siena, se siguen descubriendo vestigios arqueológicos que iluminan la historia del santuario etrusco-romano del Bagno Grande, donde en 2002 se encontró el mayor conjunto de esculturas de bronce de época etrusca y romana jamás descubierto en Italia, y en 2023 una inscripción bilingüe en etrusco y latín así como una escultura de Apolo.
Placa con inscripción bilingüe etrusco-romana encontrada en el santuario de San Casciano dei Bagni. Crédito: Ministero della Cultura
Desde junio hasta octubre de este año, los arqueólogos han ampliado las áreas de investigación, revelando el temenos, un muro que delimitaba el espacio sagrado. En su interior se encontraba un templo central construido alrededor de una gran vasija de agua termal.
Escultura de bronce de un niño con lo que parece ser una pelota o bola, encontrada en San Casciano dei Bagni. Crédito: Ministero della Cultura
Los registros indican que, ya desde el siglo III a.C., este lugar era venerado por los etruscos, quienes construyeron estructuras de travertino para rodear la fuente sagrada.
Escultura de una serpiente de bronce, encontrada dentro de la piscina termal del santuario. Crédito: Ministero della Cultura
Más tarde, bajo los emperadores Tiberio y Claudio, el espacio fue reconstruido, posiblemente tras un evento prodigioso, como la caída de un rayo, que reforzó su carácter divino.
Más de 10000 monedas desde la República Romana hasta tiempos del Imperio, encontradas dentro de la piscina del santuario. Crédito: Ministero della Cultura
Las excavaciones han sacado a la luz lucernas, ungüentarios de vidrio, figuras de bronce, exvotos anatómicos de terracota pintada e incluso láminas de oro, todos ellos testigos de rituales que buscaban la intercesión divina.
Sin embargo, lo más asombroso ha sido lo descubierto dentro de la vasija sagrada: esculturas de bronce de una calidad y simbolismo únicos, preservadas gracias a las propiedades del agua termal y el lodo.
Entre los objetos recuperados se encuentran cuatro nuevas estatuas, cabezas y extremidades votivas inscritas, además de utensilios ceremoniales como una delicada lucerna y un toro en miniatura de bronce, que aluden a la importancia del mundo agro-pastoral en la cosmovisión de los antiguos.
Este año, además, se han hallado más de 10.000 monedas, que abarcan desde la República hasta el Imperio Romano. En un nivel más profundo, el equipo desenterró una corona y un anillo de oro, junto con un incremento significativo en la cantidad de aurei romanos.
Una de las piezas más enigmáticas halladas este año es un torso masculino de bronce, cortado desde el cuello hasta la ingle, dedicado por un tal Gaio Roscio a la “Fuente Caliente”.
Esta escultura podría simbolizar la curación de la parte representada en el metal. También destaca una figura infantil que representa a un augur con una inscripción en etrusco y una pelota pentagonal que podría haber sido utilizada en rituales divinatorios.
Otra novedad es la aparición de inscripciones en etrusco y latín que ofrecen una ventana única al pensamiento y las creencias de la época. Estas menciones incluyen votos dirigidos a las Ninfas y a Flere Havens (la fuente caliente en etrusco), así como juramentos asociados a la Fortuna y al Genio del Emperador.
Además de los hallazgos arqueológicos, los esfuerzos se centran ahora en consolidar este patrimonio para el futuro. Se han anunciado planes para establecer el Museo Arqueológico Nacional de San Casciano dei Bagni en el Palacio del Arciprestazgo, así como la creación de un parque arqueológico termal alrededor del Bagno Grande.
Estas iniciativas no solo buscan preservar los artefactos, sino también revitalizar la comunidad local mediante el turismo cultural y la investigación interdisciplinaria.
El proyecto, que ha reunido a más de 80 estudiantes y 90 especialistas de todo el mundo, es un ejemplo de cooperación entre instituciones públicas y privadas.
Financiado por organismos como la Universidad para Extranjeros de Siena, la Asociación Arqueológica local Eutyche Avidiena y varios benefactores internacionales, el esfuerzo refleja el compromiso colectivo con la conservación de la historia y su accesibilidad para las generaciones futuras.
La Portára es uno de los monumentos más emblemáticos de la isla griega de Naxos, situada en las Cícladas. Este gigantesco pórtico de mármol, que se erige en una pequeña península frente a la ciudad de Naxos, es todo lo que queda de un ambicioso proyecto arquitectónico: un templo (que nunca se terminó) dedicado al dios Apolo en el mismísimo lugar donde la tradición contaba que Teseo abandonó a Ariadna en su huida de Creta, y donde luego Dionisio le construyó un palacio.
El templo, cuya construcción se inició en el siglo VI a.C., fue concebido durante el mandato del tirano Lígdamis de Naxos. Este gobernante deseaba consolidar su poder sobre las islas Cícladas mediante la creación de un templo de escala monumental. Su idea era superar al Templo de Apolo en Delos, isla sagrada y centro religioso del culto apolíneo en el Egeo. Así, la planta de su templo en Naxos tendría unas dimensiones colosales de 57,5 por 26,5 metros, nueve veces mayor que el de Delos.
Sin embargo, Lígdamis fue depuesto en 524 a.C. por un ejército espartano, y con su caída, la construcción se detuvo abruptamente. A partir de entonces, nadie mostró interés en finalizar la obra, lo que dejó al templo en un estado inacabado.
Los restos de la construcción fueron saqueados a lo largo del tiempo, utilizados como cantera para otras edificaciones de la región. Aun así, la Portára, la monumental entrada del templo, permaneció en pie, posiblemente debido a su gigantesco tamaño y peso, que hacían que su desmantelamiento fuera una tarea titánica.
La Portára está construida con mármol de Naxos, extraído de las canteras de Flerio, situadas a unos 10 kilómetros de la ciudad. Tiene 5,95 metros de alto y 3,65 metros de ancho, y está compuesta por dos enormes jambas y un dintel superior, todos ellos tallados de una sola pieza de mármol, cada una con un peso aproximado de 20 toneladas.
El dintel es algo más liviano que las jambas, aunque sigue siendo colosal. A pesar de su aparente robustez, la Portára revela señales de su estado incompleto, como la presencia de pequeñas protuberancias que se usaban para facilitar el transporte de los bloques de mármol y que no se eliminaron en el proceso final de construcción.
Uno de los elementos arquitectónicos más curiosos de la Portára es su elevado umbral, que se encuentra a 1,20 metros sobre el nivel de la base del templo. Según el arqueólogo Gottfried Gruben, quien ha estudiado extensamente este monumento, esto sugiere que originalmente habría habido una estrecha escalera que conducía al interior del templo, lo que otorgaría al acceso un carácter ceremonial y dramático. Este tipo de diseño es comparable a otros templos antiguos dedicados a Apolo, como el de Didyma, famoso por su oráculo.
Las investigaciones arqueológicas han revelado que el diseño del templo sufrió al menos una importante modificación durante su construcción. Originalmente, el templo se comenzó a edificar alrededor del 550-540 a.C., pero cerca del 530 a.C. se decidió girar el plano de la construcción 180 grados.
Las razones exactas de este cambio no están claras, pero este tipo de ajustes arquitectónicos eran relativamente comunes en los grandes proyectos de la antigüedad, donde las circunstancias políticas, económicas o religiosas podían alterar los planes originales.
Aunque el templo nunca fue terminado, la Portára ha resistido el paso del tiempo. Su ubicación, en la península de Palatia (que era una isla cuando se inició la construcción), justo en la entrada del puerto de Naxos y sobre los restos de un asentamiento cicládico del III milenio a.C., le otorga una vista espectacular tanto para los locales como para los turistas.
El acceso a la Portára es a través de un estrecho malecón que conecta la península con la isla principal, pero en días de viento fuerte este camino puede quedar cubierto por las olas del mar, haciendo la llegada a la Portára aún más impresionante.
Hoy en día, la Portára es uno de los principales puntos de atracción turística de Naxos, especialmente al atardecer. En este momento del día, la luz del sol poniente se filtra a través del portal, enmarcando el cielo y el mar en un espectáculo visual fascinante. La vista del mármol blanco brillando contra el azul profundo del cielo o el naranja cálido del sol al ocaso hace que este monumento sea una parada obligatoria para quienes buscan entender la historia y la belleza natural de la isla.
Detalle de representaciones de la Edad de Piedra de huellas humanas y rastros de animales en las montañas Doro nawas, Namibia | foto Andreas Pastoors
Durante la Edad de Piedra tardía en lo que hoy es Namibia, los artistas rupestres imprimieron tal grado de detalle a sus grabados de huellas humanas y animales que los rastreadores indígenas actuales podrían identificar qué huellas de animales estaban representando, así como la edad general y el sexo de los animales.
Andreas Pastoors, de la Friedrich-Alexander-Universität Erlangen-Nürnberg (Alemania), y sus colegas presentan estos hallazgos en un nuevo estudio publicado el 13 de septiembre en la revista de acceso abierto PLOS ONE.
Los grabados de huellas de animales y pisadas humanas aparecen en numerosas tradiciones de arte rupestre prehistórico de todo el mundo. Namibia es especialmente rica en arte rupestre de cazadores-recolectores de la Edad de Piedra tardía, con muchos grabados bien ejecutados de huellas animales y humanas.
Sin embargo, la mayoría de las investigaciones sobre arte rupestre prehistórico han agrupado estos grabados con formas geométricas, por lo que no han sido suficientemente estudiados a pesar de ser comunes en todo el mundo.
En el nuevo estudio, los investigadores contaron con la ayuda de expertos en rastreo indígenas del desierto del Kalahari para analizar las huellas de animales y humanos en el arte rupestre de las montañas Doro Nawas, en el centro de Namibia occidental.
Los expertos pudieron definir la especie, el sexo, el grupo de edad e incluso la pierna exacta del animal o la huella humana en más del 90% de los 513 grabados que analizaron. Su trabajo demostró que el arte rupestre presentaba mucha más diversidad en los animales representados por huellas que en los grabados de los propios animales.
Los grabadores también mostraban una clara preferencia por determinadas especies y era más probable que representaran animales adultos que jóvenes, así como huellas de machos en comparación con las de hembras.
Los nuevos hallazgos revelan patrones que probablemente surgen de preferencias determinadas culturalmente, pero aún se desconoce el significado de estos patrones. Los investigadores proponen que la consulta a expertos indígenas actuales podría arrojar algo de luz en este ámbito.
Señalan que, aunque el conocimiento indígena tiene una enorme capacidad para hacer avanzar la investigación arqueológica, en esta situación es probable que el significado y el contexto precisos del arte rupestre sigan siendo elusivos.
Los autores añaden: Las paredes rocosas de Namibia contienen numerosas representaciones de animales y seres humanos de la Edad de Piedra, así como huellas humanas y rastros de animales.
Hasta ahora se había prestado poca atención a estas últimas porque los investigadores carecían de los conocimientos necesarios para interpretarlas.
Arqueólogos de la Universidad Friedrich-Alexander de Erlangen-Nürnberg y de la Universidad de Colonia (Alemania), junto con rastreadores indígenas de la Nyae Nyae Conservancy de Tsumkwe (Namibia), han examinado ahora con más detalle varios centenares de huellas y han descubierto detalles sorprendentes: las huellas abarcan una gama de especies animales más amplia que en las representaciones convencionales de animales y surgen pautas culturales diferenciadas en la representación de las distintas especies.
PLOS ONE | Lenssen-Erz T, Pastoors A, Uthmeier T, Ciqae T, Kxunta /, Thao T (2023) Animal tracks and human footprints in prehistoric hunter-gatherer rock art of the Doro! nawas mountains (Namibia), analysed by present-day indigenous tracking experts. PLoS ONE 18(9): e0289560. doi.org/10.1371/journal.pone.0289560
En la tranquila aldea egipcia de Atribis, cercana a Sohag y situada a unos 200 kilómetros al norte de Luxor, un equipo de investigadores de la Universidad de Tubinga, en colaboración con el Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto, ha realizado un descubrimiento fascinante.
La torre sur del pilono y la colina que hay detrás, donde se cree que hay un santuario. Crédito: Marcus Müller / Athribis Project
Una entrada monumental, conocida como pilono, sugiere la posible existencia de un santuario tallado en la roca detrás de montículos de escombros aún inexplorados. Este hallazgo plantea la emocionante posibilidad de que los acantilados de Atribis estén custodiando un templo oculto.
Vista de la puerta norte del pilón. Crédito: Marcus Müller / Athribis Project
Desde 2022, el equipo liderado por el profesor Christian Leitz y el director de excavaciones Marcus Müller, junto con Mohamed Abdelbadia de la Autoridad de Antigüedades Egipcias, ha trabajado arduamente para desenterrar lo que se cree que es un gran templo de piedra.
Una representación muy rara: un decano (estrella que permite medir el tiempo por la noche) con cabeza de halcón. Crédito: Marcus Müller / Athribis Project
Sin embargo, los esfuerzos en la zona no son recientes. Las excavaciones comenzaron en 2012, enfocándose en un distrito religioso que data de entre los años 144 a.C. y 138 d.C. Este periodo corresponde a la dinastía ptolemaica, conocida por fusionar elementos culturales egipcios y helenísticos.
El templo original tenía una anchura de 51 metros, con dos torres monumentales que alcanzaban los 18 metros de altura cada una. Desafortunadamente, gran parte de esta imponente estructura fue destruida por actividades de extracción de piedra, probablemente en el año 752 d.C. o poco después, según una moneda encontrada en el sitio. Hoy en día, solo quedan alrededor de cinco metros de estas torres, pero los restos descubiertos ofrecen pistas valiosas sobre su historia.
Los trabajos recientes en el pilono han revelado detalles extraordinarios. En el lado norte del complejo, los arqueólogos encontraron relieves que representan a un rey haciendo ofrendas a la diosa de cabeza de león Repit y a su hijo Kolanthes. Por primera vez, las inscripciones jeroglíficas descubiertas permiten identificar al gobernante responsable de decorar y probablemente construir el pilono: Ptolomeo VIII, quien gobernó en el siglo II a.C.
Un hallazgo inesperado fue una cámara oculta dentro de la torre norte. Para acceder a ella, el equipo removió con cuidado un enorme bloque de techo de 20 toneladas utilizando tecnología avanzada como cojines de aire, andamios de madera y rodillos. La cámara, de seis metros de largo y casi tres de ancho, inicialmente sirvió como almacén de utensilios del templo y, posteriormente, para guardar ánforas.
Un corredor conecta el pilono con esta cámara, lo que la hacía accesible desde el exterior. Además, las paredes del corredor están adornadas con relieves e inscripciones.
Destacan representaciones de la diosa Repit y del dios de la fertilidad Min, acompañado de figuras estelares únicas con cabezas de halcón e ibis, símbolos relacionados con la medición del tiempo durante la noche.
Uno de los aspectos más sorprendentes de este templo es una segunda puerta en la fachada del pilono. Esta entrada lleva a una escalera que ascendía en al menos cuatro tramos hasta un piso superior, hoy destruido, donde se presume que había más habitaciones de almacenamiento. Este diseño es inusual en la arquitectura de templos egipcios, lo que subraya la singularidad del sitio.
En noviembre de 2024, las excavaciones se centrarán en buscar restos del supuesto templo escondido detrás del pilono. Según el profesor Leitz, bloques de piedra caliza finamente tallados y una fachada de roca cortada verticalmente sugieren la existencia de un santuario en la roca.
La decoración encontrada, como un friso de cobras característico de los templos egipcios, apunta a la presencia de una puerta que podría conducir a este misterioso recinto.
Hace más de un millón de años, en una sabana africana vibrante y cálida, cercana al lago Turkana en la actual Kenia, dos especies completamente diferentes de homininos compartieron el mismo espacio geográfico. Este descubrimiento, resultado de investigaciones de un equipo internacional, incluye hallazgos liderados por un investigador de la Universidad Rutgers, y representa un avance clave en nuestra comprensión de la evolución humana.
Un rastro de huellas que, según la hipótesis, fueron creadas por un individuo de Paranthropus boisei. Crédito: Neil Roach
La evidencia proviene de un conjunto de fósiles de huellas de homininos, de aproximadamente 1,5 millones de años de antigüedad, encontrados en la orilla de un antiguo lago. Estas huellas constituyen el primer ejemplo registrado de dos especies distintas de homininos dejando marcas en el mismo lugar y en un período de tiempo similar. Según los científicos, este hallazgo no solo confirma que estas especies coexistieron, sino que también ofrece una ventana única para explorar cómo interactuaron y compitieron en su entorno.
Huella de pisada creada, según la hipótesis, por un Homo erectus. Crédito: Kevin Hatala / Chatham University
El término “hominino” se refiere a un subgrupo dentro de los homínidos, que incluye a todos los organismos, vivos o extintos, que forman parte de la línea evolutiva humana surgida después de separarse de los ancestros comunes con los grandes simios, hace entre 6 y 7 millones de años.
En este caso, las huellas pertenecen a dos especies principales del Pleistoceno: Homo erectus y Paranthropus boisei. Ambas tenían posturas erguidas y eran bípedas, pero presentaban diferencias anatómicas significativas, lo que sugiere patrones distintos de locomoción y comportamiento.
Craig Feibel, profesor de Ciencias de la Tierra y Antropología en Rutgers y autor del estudio, utilizó su experiencia en estratigrafía y datación para establecer que estas huellas se formaron hace 1,5 millones de años. Además, determinó que ambas series de huellas fueron hechas con pocas horas de diferencia, en sedimentos aún blandos junto al lago. Aunque no es posible confirmar si los dos grupos de homininos interactuaron directamente, se sabe que compartieron el mismo hábitat en un breve intervalo de tiempo.
Por su parte, Kevin Hatala, autor principal del estudio y experto en anatomía del pie, empleó métodos innovadores de análisis en 3D para distinguir las huellas de ambas especies. Estas técnicas no solo permitieron identificar diferencias anatómicas, sino que también abrieron nuevas posibilidades para interpretar comportamientos y patrones de movimiento que no pueden deducirse de huesos o herramientas de piedra.
Las huellas descubiertas pertenecen a una categoría conocida como “fósiles de traza”. A diferencia de los fósiles corporales como huesos o dientes, las trazas representan actividades y comportamientos específicos, como caminar, construir nidos o excavar madrigueras. Según Feibel, los fósiles de traza tienen una importancia singular porque son registros inalterados de actividad en un lugar y tiempo determinados, mientras que los fósiles corporales pueden desplazarse por acción de depredadores o agua.
Este hallazgo no solo proporciona pruebas tangibles de que dos especies de homininos coexistieron, sino que también plantea preguntas intrigantes sobre sus interacciones culturales y reproductivas. Mientras que Homo erectus continuó existiendo durante un millón de años más, Paranthropus boisei se extinguió en unos cientos de miles de años, y los científicos aún desconocen las causas de esta diferencia en sus destinos evolutivos.
Además, el descubrimiento ofrece nuevas perspectivas sobre la evolución de la locomoción humana y las dinámicas ecológicas en el Pleistoceno. Al observar cómo estos homininos se movían e interactuaban, los investigadores esperan comprender mejor los factores que moldearon el comportamiento y las capacidades adaptativas de nuestros ancestros.
El descubrimiento de estas huellas en 2021 fue posible gracias al trabajo de un equipo liderado por Louise Leakey, miembro de una familia icónica en el campo de la paleoantropología. El equipo, compuesto principalmente por investigadores kenianos, localizó las huellas después de lluvias intensas en la región. La coordinación y el uso de tecnologías avanzadas como el análisis en 3D permitieron que este hallazgo alcanzara su máxima relevancia científica.
La coexistencia de Homo erectus y Paranthropus boisei, evidenciada por estas huellas, marca un hito en el estudio de la evolución humana.
Kevin G. Hatala et al., Footprint evidence for locomotor diversity and shared habitats among early Pleistocene hominins. Science386, 1004-1010(2024). DOI:10.1126/science.ado5275
William E. H. Harcourt-Smith, Contemporary hominin locomotor diversity. Science386, 969-970(2024). DOI:10.1126/science.adt8033
La entrada con los cuatro altares (a la derecha en la foto) y dos altares más, uno rectangular y otro escalonado, dentro del patio del santuario. Crédito: Ministerio de Cultura de Grecia
Representación de la entrada del palacio de Arjanes con los altares. Crédito: Ministerio de Cultura de Grecia
La reciente excavación en el palacio minoico de Arjanes, en Creta, ha brindado un hallazgo extraordinario y único, bajo la dirección de la arqueóloga doctora Efi Sapouna-Sakellarakis. Esta investigación, que busca ampliar el conocimiento sobre este edificio de tres pisos, que jugó un rol relevante en el desarrollo de la civilización minoica, al igual que el palacio de Cnosos, ha dado lugar a la revelación de un Santuario del Pórtico o puerta sagrada, un elemento que se encuentra por primera vez en un palacio minoico.
Masivas piedras caídas bajo las que se descubrió una base de piedra con restos de madera quemada. Crédito: Ministerio de Cultura de Grecia.
Este santuario, ubicado fuera de la entrada principal del palacio, destaca por estar acompañado de cuatro altares y dos brazos de una plataforma de piedra, todos elementos que subrayan la importancia religiosa del sitio.
Dibujo de la entrada sur del palacio con dos bases para hachas dobles. Ministerio de Cultura de Grecia
Además de este descubrimiento, las excavaciones recientes han encontrado una base piramidal en la misma plataforma, la cual complementa una base de doble hacha hallada en una investigación previa. Existe la posibilidad de que se encuentre una tercera base, aunque solo se conserva fragmentariamente en uno de los brazos occidentales de la plataforma. Estos hallazgos son una continuación del trabajo que la doctora Sapouna-Sakellarakis ha llevado a cabo durante décadas, retomando la investigación original del arqueólogo Giannis Sakellarakis en la década de 1960.
Uno de los objetivos principales de esta temporada de excavación era aclarar ciertos restos arquitectónicos del complejo, pero los hallazgos han superado las expectativas, proporcionando información valiosa. En la sección sur del sitio, se excavó una zona de 96 metros cuadrados en un patio ubicado al sur de la entrada con los altares mencionados. Aquí, la excavación encontró una gran cantidad de piedras caídas en la parte oriental del patio, aunque los hallazgos fueron limitados. Entre ellos se incluyen fragmentos de cerámica de diferentes épocas, desde la cerámica griega hasta la micénica y la del período anterior al palacio.
Debajo de este estrato alterado, en la zona más al sur de la excavación, se descubrió un nivel de destrucción micénica, que probablemente fue causado por un incendio que afectó parte del palacio minoico. A pesar de que los palacios minoicos, incluido el de Arjanes, continuaron siendo utilizados durante la época micénica, los hallazgos en este nivel incluyen principalmente fragmentos de kylikes micénicos, junto con algunos objetos minoicos dañados, como una pieza de un vaso de piedra con relieve y un fragmento de cristal de roca.
Lo más destacado de la excavación fue la revelación de la estructura de una Puerta Sagrada en la entrada del palacio, que estaba flanqueada por los altares y los brazos de la construcción de piedra. Estos altares, uno de los cuales es grande y alargado, mientras que el otro es escalonado, se habían descubierto en temporadas anteriores.
La relación de estos elementos con otros santuarios de pórtico de época micénica, como los investigados por el arqueólogo S. Charitonidis en los años 60, añade una dimensión interesante a este descubrimiento. Charitonidis exploró, por ejemplo, una posible estructura de santuario en la Puerta de los Leones en Micenas, aunque su teoría ha sido cuestionada por otros estudiosos.
En la Creta minoica, los santuarios en la entrada eran comunes, como lo demuestran otros hallazgos dedicados a deidades locales. Uno de los ejemplos más conocidos es el culto a Eileithyia Prothyraia, una diosa cretense que protegía los umbrales y que simbolizaba la conexión entre el espacio sagrado y el terreno profano.
Otro hallazgo notable es una base de piedra descubierta al sur de la entrada principal del palacio, que estaba caída desde un piso superior, junto con restos de madera quemada y cuatro ganchos de bronce. Este conjunto sugiere que los ganchos servían como conexiones para una figura de madera, que probablemente se encontraba en el piso superior de una habitación en la parte oriental del patio y que cumplía una función religiosa.
En el ala norte del palacio se descubrieron estructuras de dos y tres pisos con habitaciones lujosas, conectadas por pasillos y puertas. Los suelos de estas habitaciones estaban decorados con placas de yeso brillante y losas de pizarra, y muchos de ellos estaban adornados con bandas decorativas que delimitaban las losas del suelo. Además, se encontraron fragmentos de estuco caídos, algunos de los cuales aún conservaban trazos de color azul y rojo, lo que sugiere la presencia de frescos en las paredes.
Finalmente, en la sección más occidental del palacio, se desenterró parte de la fachada de una puerta, que conserva su dintel y la base de un pilar en el lado norte, ambos hechos de yeso brillante.
Este fascinante conjunto de hallazgos refuerza la importancia de Arjanes en la Creta minoica, como lo sugirieron arqueólogos anteriores como Sir Arthur Evans, quien fue el primero en notar la relevancia de este sitio debido a los objetos encontrados en el cementerio minoico cercano, en el monte Fourni. Posteriormente, Giannis y Efi Sakellarakis llevaron a cabo excavaciones que revelaron tumbas de cúpula, edificios funerarios y tumbas en forma de caja de la época micénica.
Análisis de ADN de individuos Picenos, elaborado por un equipo internacional de investigadores de la Universidad de Roma La Sapienza y el Consejo Nacional de Investigaciones de Italia (CNR), proyectan la Italia pre-romana.
Localización de los yacimientos analizados en este estudio. A la izquierda, mapa de Italia con la zona de Picene resaltada en rojo. A la derecha, la ampliación de Italia Central mostrando la localización, el periodo y el número de muestras de cada necrópolis analizada en este estudio. Crédito: F. Ravasini et al.
Los hallazgos, publicados en la revista Genome Biology, exploran el ADN de más de 100 restos óseos hallados en antiguas necrópolis en la región central de Italia, cubriendo un periodo de más de mil años, desde la Edad del Hierro hasta la época de la Antigüedad Tardía. A través de un análisis interdisciplinar, el equipo ha logrado entender mejor las migraciones, los contactos culturales y la evolución genética de la enigmática civilización de los Picenos que florece en el Adriático antes de Roma.
Así, los Picenos presentan una diferencia genética notable respecto a las poblaciones de la costa tirrénica de la península italiana, lo que sugiere que estas dos comunidades desarrollaron características propias influenciadas por su contexto geográfico y cultural.
Escenarios propuestos para la evolución genética del IA itálico. Las diferencias observadas entre las poblaciones itálicas IA del Adriático y del Tirreno, representadas principalmente por diferentes proporciones en la ascendencia relacionada con Yamnaya (color azul en los gráficos circulares) podrían explicarse por dos escenarios: (1) llegada diferencial de la ascendencia relacionada con Yamanaya (flechas azules); (2) conexión genética transadriática representada (flechas rojas). Los gradientes verdes indican la posible zona de origen de los individuos con diferente ascendencia genética identificados entre los IA centro itálicos. Crédito: F. Ravasini et al.
Fulvio Cruciani, genetista de poblaciones en La Sapienza y coautor de la investigación, señala que el análisis de ADN antiguo es fundamental para comprender los movimientos de población y las interacciones entre culturas en épocas pasadas. Al examinar el material genético, los científicos pueden rastrear las rutas migratorias y las conexiones entre Picenos y otras culturas, arrojando luz sobre la composición genética de esta sociedad.
El trabajo destaca la importancia de la necropolis de Novilara, un sitio clave en el estudio del genoma de los Picenos. A través del análisis del ADN de los restos encontrados, se descubrió que aunque los Picenos tenían una cultura distintiva, compartían similitudes genéticas con otras culturas contemporáneas, lo que sugiere una continuidad con las culturas preexistentes de Italia.
Algunos de los restos hallados en la tumba principesca Antiquity
Sin embargo, se identificaron diferencias importantes, especialmente en las poblaciones ubicadas en la costa adriática, que mostraban características genéticas propias debido a los contactos comerciales y culturales a través del mar Adriático. Esto indica que el intercambio constante con otras culturas del Mediterráneo dejó una huella genética única en los Picenos, distinta de la de los grupos tirrénicos.
Casco de bronce antiguo piceno
Uno de los hallazgos más destacados de la investigación es la diversidad fenotípica de los Picenos, quienes se destacaban por presentar rasgos físicos como ojos claros y cabello rubio, características menos comunes en otras poblaciones de la región, como los Etruscos o los Latinos.
Hallazgo picenos al ir a construir un polideportivo
Este rasgo fenotípico, asociado con contactos genéticos con grupos del norte de Europa y del Cercano Oriente, convierte a los Picenos en un caso singular dentro del mosaico cultural de la Italia pre-romana. Esta diversidad física parece reflejar la mezcla de influencias genéticas que esta civilización experimentó debido a su ubicación geográfica y sus interacciones con otros pueblos. La diversidad fenotípica de los Picenos sugiere un nivel de cosmopolitismo, lo que hace pensar que estas características podrían haberse acentuado con el tiempo gracias al flujo continuo de migrantes y comerciantes en la región.
Reino piceno
Para Beniamino Trombetta, otro autor del estudio y profesor de Genética Humana en La Sapienza, los resultados de esta investigación son fundamentales para entender la complejidad del desarrollo demográfico y cultural de Italia. Según Trombetta, el estudio abre nuevas posibilidades para reinterpretar la historia de la península, mostrando que una sociedad cosmopolita comenzó a formarse en Italia en la Edad del Hierro y alcanzó su apogeo durante el Imperio Romano. Esta perspectiva sugiere que las raíces de la diversidad cultural italiana no solo se deben a la expansión romana, sino también a las complejas interacciones entre diferentes culturas que ya existían en la región.
La utilización del ADN antiguo en investigaciones arqueológicas y médicas ha cobrado una relevancia creciente en los últimos años, con estudios como este proporcionando información clave para reconstruir el pasado humano y comprender cómo evolucionaron las poblaciones.
El análisis genético no solo permite estudiar las migraciones y las relaciones entre culturas, sino también entender aspectos de salud y genética que persisten hasta la actualidad. La relevancia de este tipo de investigaciones fue reconocida en 2022, cuando el Premio Nobel de Medicina fue otorgado a estudios relacionados con el ADN antiguo, subrayando la importancia de estos hallazgos en el campo médico.
Este estudio interdisciplinario, que combina genética, arqueología e historia, representa un avance significativo en el conocimiento de las civilizaciones antiguas de Italia y en el desarrollo de la arqueogenética. En este contexto, los Picenos dejan de ser “fantasmas” de los que poco se sabía, como los describió el arqueólogo Massimo Pallottino en 1975, y se convierten en una civilización compleja y dinámica cuyo legado genético y cultural ha perdurado hasta el presente.
Ravasini, F., Kabral, H., Solnik, A. et al. The genomic portrait of the Picene culture provides new insights into the Italic Iron Age and the legacy of the Roman Empire in Central Italy. Genome Biol 25, 292 (2024). doi.org/10.1186/s13059-024-03430-4
Filósofo, político, orador y escritor romano conocido por sus obras de carácter moral. Hijo del orador Marco Anneo Senneca fue cuestor, pretor, senador y consul sufecto durante los gobiernos de Tiberio, Caligula, Claudio y Neron además de tutor y consejero del emperador Nerón.
Su papel de tutor durante la infancia de Nerón es representado en la famosa obra de teatro Britannicus de Racine.
Defensor de la virtud y la indiferencia ante los placeres, Séneca fue acusado de hipócrita en vida y mucho mejor valorado por los pensadores posteriores que por sus contemporáneos.
Séneca destacó como intelectual y como político. Consumado orador, fue una figura predominante de la política romana durante los reinados de Claudio y Nerón, siendo uno de los senadores más admirados, influyentes y respetados. Entre los años 54 y 62, durante los primeros años del reinado de su joven pupilo Nerón, Séneca gobernó de facto el Imperio romano junto con Sexto Afranio Burro. Esto le granjeó numerosos enemigos y se vio obligado a retirarse de la primera línea política en el año 62. Acusado, tal vez falsamente, de participar en la Conjura de Pison contra Nerón, su antiguo alumno lo obligo a suicidarse en el año 65.
Como escritor, Séneca pasó a la historia como uno de los máximos representantes del estoicismo. Su obra constituye la principal fuente escrita de filosofía estoica que se ha conservado hasta la actualidad. Abarca tanto obras de teatro como diálogos filosóficos, tratados de filosofía natural, consolaciones y cartas. Usando un estilo marcadamente retórico, accesible y alejado de tecnicismos, delineó las principales características del estoicismo tardío, del que junto con Epicteto y Marco Aurelio está considerado su máximo exponente.
La influencia de Séneca en generaciones posteriores fue inmensa. Fue citado por escritores y filósofos cristianos como Lactancio, San Agustin y San Jeronimo. Durante el Renacimiento fue admirado y venerado como un oráculo de edificación moral, incluso cristiana; un maestro de estilo literario y un modelo para las artes dramáticas…
Algunas veces incluso vivir es un acto de coraje.
Lucio Anneo Séneca, el autor de tal afirmación y muchas otras frases celebres, necesitó de esto más de una vez para sobrevivir a los reinados de dos emperadores, Calígula y Claudio, que ordenaron su muerte.
En ambas ocasiones se salvó pidiendo clemencia o consiguiéndola de otros; pero el siguiente en la lista, Neron, no se mostró tan compasivo. Se dice que Séneca, fiel a su filosofía estoica, afrontó la muerte con serenidad; pero a juzgar por las pruebas que nos han llegado, tal vez no fuese un hombre tan impasible como se le suele retratar.
Para ser uno de los pensadores romanos más conocidos, poco se sabe de sus primeros años: ni siquiera su fecha de nacimiento es conocida, aunque se suele datar alrededor del año 4 a.C. Vino al mundo en Corduba, la actual Córdoba, entonces capital de la provincia hispana de Bética, aunque pronto fue enviado a Roma a vivir con su tía Marcia. Su familia gozaba de una buena posición y el joven Séneca recibió una amplia formación en todas las disciplinas que se esperaba que dominase un futuro senador, especialmente la retórica y la filosofía.
Gracias a Plinio el Viejo sabemos que Séneca, además de filosofía, tenía grandes conocimientos del mundo natural
El marido de Marcia fue nombrado durante unos años gobernador de Egipto; gracias a esto, Séneca tuvo la oportunidad de ampliar sus conocimientos en ciencias naturales y entrar en contacto con las corrientes filosóficas de oriente. En algún momento conoció al naturalista Plinio el Viejo, gracias al cual sabemos que Séneca, además de filosofía, tenía grandes conocimientos del mundo natural.
También conoció a maestros de diversas escuelas filosóficas, manifestando un especial interés por el estoicismo, que enseñaba a vivir controlando las pasiones y aceptando los vaivenes de la fortuna: es probable que este interés fuese debido a su mala salud –padecía asma crónica–, ya que a su familia no le faltaba nada en cuanto a bienestar y comodidades.
En el 31 d.C. se instaló de nuevo en Roma y empezó su carrera política empezando por la magistratura más baja, la de cuestor. Pronto se hizo patente su gran talento para la oratoria y se convirtió, pese a su juventud, en una de las voces más respetadas del Senado.
Pero este prestigio jugó en su contra cuando en el año 37 Calígula fue proclamado emperador, ya que una de las primeras cosas que hizo fue condenarlo a muerte: según el historiador Dión Casio, el motivo fueron los celos que sentía el nuevo emperador al no ser un orador tan brillante como él. Se salvó de la condena gracias a que convencieron a Calígula de que no valía la pena granjearse enemistades por alguien que no tardaría en morir de forma natural debido a su mala salud; pero puesto sobre aviso, Séneca se retiró de la vida pública.
Séneca era una de las voces más respetadas del Senado, lo que le valió la envidia y la desconfianza de los emperadores
La segunda condena a muerte llegó en el año 41, esta vez de la mano del recién proclamado emperador Claudio. En este caso la razón fue que el Senado no estaba convencido de tener a aquel hombre tartamudo como emperador y Séneca, siendo uno de los oradores más brillantes, podía resultar un opositor peligroso aunque estuviera oficialmente retirado. Es probable que fuese Mesalina, esposa de Claudio, quien instigó la condena; pero por segunda vez se salvó y la pena le fue conmutada por el destierro a la isla de Córcega.
Durante los más de ocho años que pasó desterrado, Séneca no cesó en su intento de obtener el perdón; algo que, ya entonces, le recriminaron algunos, puesto que declarándose estoico debería haber aceptado los golpes de la fortuna: en vez de esto demostró sentimientos poco coherentes con esta filosofía, adulando al liberto más influyente del emperador para ganarse su favor.
Finalmente Mesalina murió en el año 48 y la nueva esposa de Claudio, Agripina, le permitió regresar a Roma al año siguiente. Cuando el emperador murió en el 54 d.C., Séneca se permitió servirse su venganza fría y escribir una sátira en la que se burlaba del fallecido Claudio, una revancha tampoco muy propia de un estoico.
Agripina nombró a Séneca tutor de su hijo Nerón. Junto con el prefecto del pretorio Burro, gobernaron durante varios años en nombre del emperador
Aún en vida de Claudio, Agripina nombró a Séneca tutor de su hijo Nerón, candidato a suceder al emperador. En el momento de su ascenso al poder Nerón tenía solo 17 años, por lo que los primeros años de su principado estuvieron de facto dirigidos por Séneca y por Sexto Afranio Burro, prefecto del pretorio. Oficialmente, ambos eran consejeros del nuevo emperador, pero a la práctica todas las decisiones eran tomadas por ellos.
En las valoraciones de los historiadores romanos, el mejor periodo de gobierno de Nerón fue, precisamente, este en el que no gobernaba. Séneca, gracias a su influencia en el Senado, promovió una serie de leyes que aligeraron la presión fiscal, disminuyeron la corrupción y mejoraron el trato a los esclavos. Por su parte Burro, influyente entre los militares, apoyó una guerra en Armenia bajo las órdenes del general Cneo Domicio Corbulón que aseguró la frontera oriental del imperio frente a los partos.
Pero a medida que Nerón crecía se hacía cada vez más evidente que estaban intentando mantener enjaulada a una fiera. Una primera señal fue el asesinato de Agripina por orden de su propio hijo en el año 59, un acto que Séneca llegó a justificar ante el Senado por miedo a perder su poder, a pesar de que había sido gracias a ella que había podido volver del destierro. A este asesinato siguió el de Burro en el año 62: Séneca se había quedado solo frente a la paranoia de su antiguo pupilo y a las acusaciones de sus enemigos políticos para que él fuese el siguiente en caer. Pensando que podía escapar por tercera vez de la muerte, se apartó definitivamente de la vida pública e incluso legó su herencia a Nerón antes de retirarse a su villa en el sur de Italia.
Pero sus enemigos no se olvidaron de él y en el año 65 lograron implicarlo en una conjura fallida contra el emperador: el 12 de abril, el maestro recibió de su viejo pupilo la orden de acabar con su vida. Aunque en el arte su muerte parece atribuirse al desangramiento, después de haberse cortado las venas y sumergido en una bañera, lo cierto es que la causa última fueron los vapores del baño caliente, que combinados con el asma que padecía le provocaron la asfixia.
Por lo que respecta a su legado, Séneca es un caso particular entre los filósofos clásicos. Como ya se le criticó en vida, no predicaba con el ejemplo: más que un filósofo estoico, se comportaba como un patricio romano, motivo por el que otros pensadores lo tacharon de hipócrita. Pertenecía a una familia acaudalada y, aunque no ostentaba su riqueza, tampoco se privaba de ninguna comodidad; persiguió activamente el poder, rebajándose incluso a pedir clemencia a Claudio y a justificar el asesinato de Agripina; y sufrió numerosas acusaciones de tener relaciones con mujeres casadas, si bien es cierto que en muchos casos podían ser maquinaciones de sus enemigos.
En vida, Séneca fue acusado de hipócrita. Fue mucho mejor valorado por los pensadores posteriores que por sus contemporáneos
El segundo motivo que hace de él un caso particular es que es que fue mucho mejor valorado por los pensadores posteriores que por sus contemporáneos. Los filósofos de la Edad Media y especialmente del Renacimiento parecen más dispuestos a pasar por alto sus fallos de comportamiento y recuperar su doctrina porque esta reflejaba la preocupación -cuanto menos teórica- por los ideales de una vida recta y justa.
Lo que resulta especialmente curioso es que sus ideas fueron reivindicadas desde bandos opuestos para dar validez a sus respectivos postulados: pensadores católicos y protestantes, religiosos y laicos, conservadores y revolucionarios, creyeron encontrar en las palabras de Séneca la confirmación de que estaban defendiendo lo correcto… y para un retórico experto como él, esto podría ser el mejor elogio.
La Orden de Calatrava es una orden militar y religiosa fundada en el Reino de Castilla en el siglo XII, en el año 1158, por el abad Rimundo de Fitero, con el objetivo inicial de proteger la villa de Calatrava, ubicada cerca de la actual Ciudad Real.
Pertenece al grupo de las ordenes cistercienses, en la actualidad es la descendiente y continuadora de la Orden Militar de Calatrava y, junto a la de Santiago, Alcantara y Montesa, forma parte del conjunto de órdenes hispánicas por antonomasia.
Se define como una institución Católica que al igual que las órdenes hermanas en administración perpetua a la Corona de España defienden la fe y la tradición. Actualmente sus caballeros llevan una vida conforme a la castidad conyugal, la santificación personal y la defensa de la fe católica erga et omnes.
Investigadores de la Rovira i Virgili (URV) y el Instituto Max Planck ha desenterrado un hallazgo sorprendente en el cementerio del castillo de Zorita de los Canes, en Guadalajara. Tras estudiar los restos de 25 individuos enterrados entre los siglos XII y XV, descubrieron entre ellos una mujer.
El castillo de Zorita de los Canes, ubicado en una colina junto al río Tajo, fue construido en el año 852 por el emir Mohamed I de Córdoba. A lo largo de los siglos, la fortaleza cambió de manos varias veces hasta que en 1124 fue conquistada por los caballeros de la Orden del Temple. Cincuenta años después, Alfonso VIII de Castilla entregó la fortaleza a la recién fundada Orden de Calatrava, una orden militar y religiosa con el objetivo de defender la frontera del Tajo de las incursiones almohades.
Carme Rissech, investigadora del Departamento de Ciencias Médicas Básicas de la URV, se mostró escéptica cuando le informaron que los restos que iba a estudiar pertenecían a caballeros de Calatrava. Sin embargo, los análisis de los isótopos de carbono 14 y nitrógeno 15 en los restos óseos confirmaron la autenticidad de los mismos. Estos análisis, realizados en el marco del proyecto MONBONES, permitieron determinar la dieta, el estilo de vida y las causas de la muerte de los 25 individuos.
De los 25 esqueletos estudiados, 23 presentan marcas de muertes violentas, con lesiones punzantes y contusas en partes vulnerables del cuerpo, como el cráneo, las piernas y la pelvis. Estas evidencias respaldan la hipótesis de que se trataba de guerreros. Sin embargo, es durante el estudio detallado de las proporciones óseas cuando Rissech descubre que uno de los esqueletos pertenece a una mujer.
Los esqueletos de hombres y mujeres tienen características específicas que permiten diferenciarlos. En este caso, la morfología de los huesos faciales y el canal de parto en la pelvis son determinantes para la identificación. La mujer presenta lesiones que indican su presencia en la batalla y su muerte en combate, similares a las observadas en los caballeros masculinos.
No obstante, la dieta de la mujer difiere de la de algunos de los caballeros, con un menor consumo de proteínas, lo que indica un estatus social inferior. Algunos investigadores sugieren que podría haber sido un miembro del servicio que tomó las armas en un momento de necesidad, pero Rissech descarta esta hipótesis debido a la ausencia de signos de trabajo físico pesado en sus huesos. Por el contrario, su esqueleto muestra características típicas de entrenamiento en el uso de la espada, lo que sugiere que podría haber sido una guerrera.
Posiblemente murió de una forma muy similar a la de los caballeros masculinos, y es probable que vistiera algún tipo de armadura o cota de malla, apunta Rissech, que concluye que la mujer, de unos cuarenta años y menos de metro y medio de estatura, posiblemente fue una hábil guerrera. Sin embargo, se requieren más análisis para confirmar si esta mujer es contemporánea a los otros caballeros.
Este estudio, en el que también participan investigadores de la Universidad de Barcelona y arqueólogos a cargo de las excavaciones, forma parte del proyecto MONBONES.
Este proyecto multidisciplinar busca ofrecer una nueva perspectiva histórica sobre la vida, dieta, salud, economía y sociedad en contextos monásticos entre los siglos XIV y XIX mediante el uso de la zooarqueología, antropología, documentación y análisis moleculares.
Universitat Rovira i Virgili | Pérez-Ramallo, P., Rissech, C., Lloveras, L. et al. Unravelling social status in the first medieval military order of the Iberian Peninsula using isotope analysis. Sci Rep 14, 11074 (2024). doi.org/10.1038/s41598-024-61792-y
Un equipo de la Universidad de Karabük (Turquía) ha encontrado un raro amuleto de 1.500 años de antigüedad que representa al rey israelita Salomón. El descubrimiento se ha realizado durante las excavaciones en la antigua ciudad de Adrianópolis, en la actual ciudad de Karabük, en el norte del país.
El amuleto, fabricado en metal y datado en el siglo V d.C., estaba pensado para ser un colgante, ya que tiene un agujero para pasar un cordel en la parte superior. En la parte delantera se puede ver al rey Salomón a caballo clavando una lanza a un demonio, con una inscripción en griego que dice “Nuestro Señor ha vencido al mal”; mientras que la parte posterior lleva los nombres de cuatro santos ángeles: Azrael, Gabriel, Miguel e Israfil.
El rey Salomón es importante en las tres religiones abrahámicas: es uno de los reyes israelitas de la tradición judía y cristiana, y en el islam se lo considera también un profeta, igual que otros personajes bíblicos.
La representación muestra al profeta Salomón a caballo, atravesando con una lanza a un demonio. Este personaje es importante en las tres religiones abrahámicas: es uno de los reyes israelitas de la tradición judía y cristiana, y en el islam se lo considera también un profeta, igual que otros personajes bíblicos.
El tratarse de una escena militar hace este amuleto particularmente interesante. Según el docto Ersin Çelikbaş profesor de arqueología en la Universidad de Karabuk:
No se ha encontrado ningún artefacto similar en la arqueología de Anatolia hasta la fecha. Solo se ha encontrado un ejemplo comparable en términos de representación en Jerusalén. La aparición de dos artefactos similares a tan grandes distancias indica que esta área fue un importante centro religioso en la antigüedad.
Este artefacto es un descubrimiento muy importante para la arqueología de Anatolia y ¿Por qué se encontró este colgante, este amuleto, aquí? De hecho, tiene que ver con el carácter militar de Adrianópolis. Anteriormente hemos identificado evidencias de una unidad de caballería aquí a través de hallazgos arqueológicos. Salomón también es conocido como el comandante de ejércitos. Entendemos que también fue considerado como una figura protectora para la caballería romana y bizantina en Adrianópolis.
Esta mezcla de aspectos religiosos y militares es muy característica de la época bizantina, y este amuleto demuestra que se trata de algo ya presente en épocas muy tempranas. Cabe recordar que, en el siglo V, el Imperio Romano de Oriente – lo que hoy llamamos bizantino – ya se había separado del de Occidente y lo había sobrepasado en riqueza y poder.
La antigua ciudad de Adrianópolis fue habitada desde la prehistoria hasta la época bizantina y está siendo excavada y estudiada bajo la dirección del doctor Çelikbas. Es famosa por los mosaicos que representan muchos animales en el suelo de las iglesias y sus edificios, entre los que se cuentan dos baños, dos iglesias, una estructura defensiva, tumbas de roca y un teatro. La ciudad tuvo varios nombres: el de Adrianópolis se refiere al emperador romano Adriano, el cual fundó en Oriente varias colonias que llevan su nombre.
Aparte del amuleto, el profesor señala que se han encontrado otros objetos interesantes. El colgante, encontrado hace pocos días, es el hallazgo más reciente.