Hallan busto de Cleopatra

Las excavaciones en el templo egipcio de Taposiris Magna han sacado a la luz varios artefactos, incluyendo un busto que según una investigadora podría pertenecer a la reina Cleopatra VII.

Un equipo de investigadores ha encontrado varios artefactos en un templo incluyendo un busto que, según la arqueóloga Kathleen Martínez, podría pertenecer a Cleopatra VII, la última reina del antiguo Egipto, aunque otros expertos no apoyan su hipótesis.

El busto encontrado en Taposiris Magna

El hallazgo se produjo en el curso de las excavaciones en un templo ptolemaico de Taposiris Magna, en la costa mediterránea de Egipto, que la doctora Martínez y su equipo llevan excavando durante dos décadas.

Monedas encontradas en Taposiris Magna

El Ministerio de Antigüedades de Egipto ha informado de varios descubrimientos notables en este lugar. El primero son los restos de un templo griego del siglo IV a. C., que fue destruido entre el siglo II a. C. y principios del periodo romano.

 Este templo se encuentra cerca de un intrincado sistema de túneles profundos que se extienden desde el lago Marriot hasta el mar Mediterráneo. El segundo es una gran necrópolis con 20 catacumbas, entre las cuales han destacado una tumba subterránea debajo del antiguo faro de Taposiris Magna.

Es en esta tumba, que consta de tres cámaras, donde se han localizado nueve bustos de mármol blanco y otros artefactos. Uno de ellos es un busto femenino coronado por una diadema que se sabe que llevaban las reinas de la dinastía ptolemaica, de la que ella fue la última representante.

Sin embargo, otros expertos han señalado que sus rasgos faciales son distintos a los que se atribuyen a la reina y que es más probable que represente a alguna otra reina o princesa ptolemaica.

La estatua fue fabricada en mármol blanco y cabe en la palma de una mano. Fue encontrada en una de las dos salas ocultas del templo que Martínez y su equipo dedicaron semanas a excavar.

La arqueóloga, que ha dedicado su vida a encontrar el lugar de reposo de la legendaria reina, lleva veinte años trabajando en el templo de Taposiris Magna, que se encuentra cerca de la actual ciudad costera de Borg El Arab, en las inmediaciones de Alejandría, la capital de Egipto durante la dinastía ptolemaica.

 En el lugar se han encontrado numerosos objetos y productos relacionados con el culto a Isis, como artefactos cerámicos, incienso, productos de maquillaje, recipientes que habían contenido vino y perfumes, un anillo de bronce dedicado a la diosa Hathor y un amuleto de escarabeo con la inscripción «la justicia de Ra se ha alzado».

También se ha hallado un tesoro de más de 300 monedas con la imagen de Cleopatra. Los investigadores que estudiaron estas piezas corroboraron que su antigüedad coincidía con el reinado de esta soberana, entre los años 51 y 30 a.C.

La cantidad y calidad de dichos objetos en un templo relativamente poco conocido es una de las razones que esgrime la doctora Martínez para afirmar que el edificio tenía una conexión directa con la reina, ya que se sabe que se consideraba la encarnación de dicha diosa, pero según otros arqueólogos esta no es una prueba concluyente.

La hipótesis de Martínez, sin embargo, no goza de grandes apoyos y la investigadora ha tenido que enfrentarse a las críticas de muchos colegas egiptólogos que siguen la pista de la tumba perdida en otros yacimientos. Pero ella está convencida de que este es el lugar que tantos han buscado y cita las palabras que supuestamente dijo Cleopatra antes de morir: “Ningún hombre encontrará jamás mi tumba”.

Cleopatra VII, la última reina de Egipto, murió en el año 30 a.C. tras la derrota de las fuerzas egipcias y las de su amante romano Marco Antonio frente al ejército de Octavio, heredero de Julio César y futuro emperador Augusto. Según las fuentes clásicas, Cleopatra se quitó la vida poco después de la caída de Alejandría para evitar la humillación de desfilar derrotada en el triunfo que Octavio seguramente habría organizado para celebrar su victoria.

La versión más conocida sobre su muerte, narrada por autores como Plutarco y Dión Casio, afirma que Cleopatra se dejó morder por una cobra egipcia escondida en una cesta de higos. Este acto tenía una fuerte carga simbólica, ya que la cobra representaba a la diosa Uadyet, protectora de los faraones.

Sin embargo, algunos estudiosos modernos desafían esta versión “literaria” y sugieren que la reina pudo haberse envenenado con una mezcla de plantas tóxicas como la cicuta y el acónito.

Plutarco menciona que Cleopatra fue enterrada junto a Marco Antonio en un mausoleo construido por ella misma en Alejandría. Sin embargo, ni él ni otros autores dan detalles precisos sobre su localización. Además, gran parte de la antigua Alejandría ha quedado sumergida debido a terremotos, tsunamis y la subida del nivel del mar. Esto ha hecho que localizar su tumba sea una tarea tan atractiva como difícil.

Los arqueólogos no se ponen de acuerdo sobre la ubicación de este lugar. Algunos creen que el mausoleo de Cleopatra podría estar en alguna parte de los restos sumergidos del palacio real, en la bahía de Alejandría, mientras que otros sostienen que la reina dejó instrucciones para que trasladaran su cuerpo a algún otro lugar. Tras la conquista de Egipto por las tropas de Octavio, Cleopatra podría haber intentado proteger su tumba situándola en un lugar más discreto, fuera de Alejandría, para evitar su profanación.

Taposiris Magna es uno de los lugares que los expertos han propuesto como posible lugar de reposo final de la reina. Este lugar había sido un centro religioso importante bajo el dominio de la dinastía ptolemaica y en él se encontraban templos dedicados a Osiris, el dios de la resurrección, y a Isis, diosa con quien Cleopatra se identificaba. Por ello, aunque por ahora no se han encontrado pruebas concluyentes, Martínez y otros investigadores apuestan por esta ubicación en su búsqueda de la tumba perdida de la última reina de Egipto.

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/encuentran-busto-que-podria-ser-cleopatra-otros-objetos-templo-epoca-ptolemaica_22694

Publicado por ilabasmati

Licenciada en Bellas Artes, FilologÍa Hispánica y lIiteratura Inglesa.

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