I’m Nobody! Who are you? Are you – Nobody – too? Then there’s a pair of us! Don’t tell! they’d advertise – you know!
How dreary – to be – Somebody! How public – like a Frog – To tell one’s name – the livelong June – To an admiring Bog!
Poeta estadounidense del XIX, deja un legado que se constituye en uno de los pilares de la literatura universal.
Austin, Emily y Davinia Dickinson, oleo sobre lienzo (Foto National Geographic)
EEUU es en este momento una potencia que no sale fuera por el Oeste, pendiente aun de solucionar.
Poema Nights, wild nights de Emily Dickinson (National Geographic)
Es un pais vibrante y pujante, lleno de energía y Emily Dickinson representa ese espiritu norteamericano del momento:
La buena suerte no es casual, es hija del trabajo. La sonrrisa de la fortuna hay que ganarsela.
Museo cada de Emily dickinson (Fotos National Geographic)
Su poesía esta a la altura de los mayores poetas norteamericanos como Whitman, Emerson o Poe.
Nace en Massachusetts, Estados Unidos, el 10 de diciembre de 1830 y fallece el 15 de mayo de 1886 con 56 años.
De buena familia en Nueva Inglaterra, por voluntad propia y volcada en su obra, vive recluida en su hogar toda su vida y en particular los ultimos años.
Si puedo evitar que un corazón sufra, no viviré en vano; si puedo aliviar el dolor en una vida, o sanar una herida o ayudar a un petirrojo desmayado a encontrar su nido, no viviré en vano
Tras fallecer su hermana Davinia descubre 40 tomos en un baul con casi 2000 poemas que la autora le habia hecho prometer que quemaria a su muerte.
Mantiene correspondencia con poetas e intelectuales de la epoca que le merecen respeto, pero nadie sabe que se dedica a escribir hasta despues de muerta.
Su poesia la inmortaliza porque es una obra magna.
Según los demandantes, Paul von Mendelssohn-Bartholdy se ve obligado a la venta forzosa del cuadro. Piden 750 millones de dólares como compensación por daños y perjuicios, el triple del valor de mercado actual de la obra
Los herederos de un empresario judío alemán demandan a una empresa japonesa una pintura de Van Gogh, que dicen es vendida bajo presión nazi hace casi 90 años. Los Girasoles (1888) pertenecieron al banquero Paul von Mendelssohn-Bartholdy, quien al parecer tuvo que vender apresuradamente su colección de arte hacia 1934 para proteger sus otros activos de los nazis.
Tras pasar por varias manos desde entonces, el cuadro fue comprado por Yasuda Fire & Marine Insurance Company, en 1987, en una subasta celebrada en Christie’s de Londres por un precio récord de 25 millones de libras esterlinas (aproximadamente, unos 40 millones de euros) para exhibirlo en un museo de arte en el piso 42 de su sede en Tokio. En 2002, Yasuda se incorporó a una nueva empresa, Sompo Holdings, que hoy es propietaria del lienzo de Van Gogh.
Pero, a pesar de que Yasuda adquiere la pintura legalmente, tres de los descendientes de Mendelssohn-Bartholdy -Julius H. Schoeps, Britt-Marie Enhoerning y Florence Von Kesselstatt- argumentan ahora que la compañía ignora el contexto histórico de la obra de arte al comprarlo.
En su demanda, presentada en nombre de más de 30 beneficiarios el 13 de diciembre de 2022 en el Tribunal de Distrito de EE.UU. para el Distrito Norte de Illinois, los herederos alegan:
Yasuda imprudentemente, si no a propósito, ignoró la procedencia de ‘Los Girasoles’ que publicó Christie’s. En su catálogo advertía que el famoso banquero judío Paul von Mendelssohn-Bartholdy vendió la pintura en Berlín en 1934, en un momento en que los nazis tenían como objetivo a los banqueros y empresarios judíos.
Se adjunta en la demanda un correo electrónico de 2001 enviado por el Museo de Arte Yasuda al Museo Van Gogh de Ámsterdam cuando las dos instituciones estaban discutiendo un posible préstamo del cuadro para una exposición:
Estamos profundamente preocupados por nuestra procedencia [de Van] Gogh y Gauguin», escribió en el mensaje un administrador del museo de la compañía japonesa. Creemos que nuestras dos obras no tienen nada que ver con el arte saqueado por los nazis, pero no estamos 100% seguros.
Los herederos reclaman la propiedad de la obra o, si no es posible, 750 millones de dólares como compensación por daños y perjuicios, el triple del valor de mercado actual de la obra, que es de unos 250 millones. Un portavoz de Sompo Holdings dice a Courthouse News:
Sompo rechaza categóricamente cualquier acusación de irregularidades y tiene la intención de defender enérgicamente sus derechos de propiedad del cuadro.
Van Gogh pinta tres versiones de sus famosos Girasoles sobre un fondo amarillo. El original, que data de agosto de 1888, fue adquirido por la National Gallery de Londres en 1924. El artista también completa dos copias en enero de 1889: una versión firmada (ahora en el Museo Van Gogh de Ámsterdam) y una versión sin firmar (adquirida por Yasuda).
Según publica en Art Newspaper Martin Bailey, especialista en Van Gogh, se aporta en la demanda documentación que arroja nueva luz sobre lo que sucedió con la pintura durante el período nazi. Mendelssohn-Bartholdy compró Los Girasoles en 1910 y luego los vende a la galería Paul Rosenberg con sede en París. Explica Bailey que el envío de Mendelssohn-Bartholdy a Rosenberg tiene lugar en octubre de 1934. Al año siguiente, Rosenberg vende el cuadro a Edith Beatty, la esposa del magnate minero Alfred Beatty.
Los herederos de Mendelssohn-Bartholdy argumentan que este fue perseguido por ser judío y que se vio obligado a una venta forzosa de Los Girasoles. Sin embargo, la demanda no cita el precio que pagó Rosenberg por el cuadro. Los herederos argumentan:
Mendelssohn-Bartholdy vende en un mercado deprimido saturado con muchas obras de arte modernas similares que la presión de la persecución nazi había arrebatado a otros coleccionistas judíos que sufrían.
Mendelssohn-Bartholdy, explica Bailey:
fue uno de los primeros grandes coleccionistas alemanes de la obra de Van Gogh. La demanda legal registra que en 1934 entregó otras seis pinturas de Van Gogh a Rosenberg. Cuatro quedaron sin vender y luego fueron devueltas a la viuda de Paul, Elsa.
La clave, sugiere Martin Bailey:
es saber si ‘Los Girasoles’ fue objeto de una venta forzosa a un precio bajo debido a la persecución nazi.
Mendelssohn-Bartholdy no huyó de la Alemania nazi, pero parece haber sufrido problemas financieros como resultado de la persecución de los judíos por parte de Hitler. Mientras tanto, Los Girasoles permanecen a la vista del público en Tokio en el nuevo museo de Sompo, que se inauguró en 2020.
Deja de rebuscar en la basura que me tiene cansada de tanto robo y chapuzas. En realidad lo entiende todo, otra cosa es que se hace el tonto para lo que le interesa. Se diferencia poco de los humanos. Quizas en que no habla, pero en el resto, son tan inteligentes como nosotros, incluso diria que mas.
La Galería de las Colecciones Reales, en la parte baja de la fotografía a la derecha, junto a la catedral de la Almudena y el Palacio Real. | Patrimonio Nacional
Las Colecciones Reales 170000 piezas son las más ricas de Europa, el legado que deriva del mecenazgo de la corona española durante cinco siglos. Para la Exposicion inaugural de la Galería se ha hecho una primera selección de 650 obras de arte. Hay cuadros, libros, abanicos, armaduras, instrumentos musicales, vajillas, esculturas… firmadas por El Greco, Velázquez, Goya, Caravaggio, La Roldana…
Pero es sólo una primera selección. La idea es que el 30 por ciento de las piezas roten y, por tanto, la Galería se convierta en un escaparate de todo Patrimonio Nacional, que muestre lo mejor de nuestras colecciones, pero al mismo tiempo invite a conocer el resto de Reales Sitios. Y explicará cuestiones más desconocidas, como la importancia del mecenazgo femenino de la música, del agua o de las Reales Fábricas.
Con la inauguración de La galería de las colecciones reales, España va a ser el museo más grande del mundo
De la Cueva y Rivera durante la firma del acuerdo.
La Galería de las Colecciones Reales del Patrimonio Nacional, que se inaugura este verano con 650 piezas, distribuidas en dos plantas principales de exposiciones permanentes, dedicadas a los Austrias y a los Borbones, es el punto de atracción turística y cultural de 2023.
Así opina la presidenta de Patrimonio Nacional, Ana de la Cueva en un acto en FITUR, iniciado por la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, que señala que es uno de los grandes proyectos de Madrid.
Después de muchos años abrimos la Galería a los turistas y va a hacer de España el museo más grande del mundo.
Palacio Real de Madrid
La presidenta de Patrimonio Nacional alude a informes que indican que este nuevo espacio aumentará en un día más la estancia de los turistas en Madrid.
La inauguración de este espacio es el trabajo de muchas generaciones y servirá para dinamizar la vida de los espacios que la institución alberga en seis comunidades autónomas.
La galería permitirá presentar las colecciones reales que son diversas y ricas. También servirá para contar qué hacemos en Patrimonio Nacional y así saber cómo conservamos, cuidamos, restauramos y difundimos nuestro trabajo.
Patrimonio Nacional recupera la cómoda de Carlos III en una subasta en Nueva York.
Dice la directora de las Colecciones Reales, Leticia Ruiz:
La Galería poseerá el acervo cultural tan amplío que tiene España. Además de las dos salas permanentes, habrá una tercera dedicada a las exposiciones temporales, donde se recogerán aspectos diversos y afines a la institución, con un espacio audiovisual inmersivo.
La Galería no quiere ser un resumen de los espacios que gestionamos. Quiere ser un escaparate comprensivo de la compleja realidad cultural de una de las instituciones patrimoniales más importantes.
Cómoda de Carlos IIII
En el acto, también ha estado el nombrador de la Galería, Fernando Beltrán, que ha confesado que ha tenido un trabajo complejo porque había muchas opciones para nombrar el edificio, pero se ha llegado al nombre que parece natural. Es el balcón más espectacular de Madrid.
Uniformes de gala en las Reales Caballerizas. Patrimonio Nacional
El espacio ubicado en el conjunto histórico del Palacio Real de Madrid, formado por un edificio de 40.000 metros cuadrados en el que se exhibirán las Colecciones Reales. La exposición inaugural mostrará la variedad de las colecciones (pinturas, esculturas, armaduras, libros, fotografías o tapices) y la talla de sus artistas (Velázquez, Goya, Caravaggio, Tiziano o El Greco).
Galeria de las Colecciones Reales
La Galería de las Colecciones Reales está situada en el corazón de Madrid, junto al Palacio Real y la Catedral de La Almudena. El edificio está excavado en la roca, desde el Campo del Moro hasta la Plaza de la Almudena. Cuenta con dos accesos: desde la cornisa de esa plaza, al nivel del Palacio Real, y desde la Cuesta de la Vega, en la cota más alta de los jardines del Campo del Moro. Las vistas sobre Madrid, la Casa de Campo y la Sierra son inigualables.
Museo de Colecciones Reales de Madrid.
Por el momento, el edificio, proyectado y construido por Emilio Tuñón, ha recibido 10 premios de arquitectura.
Marie Henri Beyle; Grenoble, Francia, 1783-París, 1842. Novelista francés. Huérfano de madre desde 1789, educado entre su padre y su tía. Abomina de las virtudes monárquicas y religiosas que le inculcan y expresa pronto la voluntad de huir de su ciudad natal.
Republicano, le llena de entusiasmo la ejecución del rey y celebra el breve arresto de su padre. 1796 es alumno de la Escuela central de Grenoble y en 1799 logró el primer premio de matemáticas. Viaja a París para ingresar en la Escuela Politécnica, pero enferma y no se presenta a la prueba de acceso
Gracias a Pierre Daru, un pariente lejano que se convierte en su protector, ingresa en el ministerio de Guerra. Enviado por el ejército como ayudante del general Michaud, en 1800 descubre Italia, país que asume como su patria. Desengañado por la vida militar, abandona el ejército en 1801. Entre los salones y teatros parisinos, siempre enamorado de una mujer diferente, empieza sin éxito a cultivar ambiciones literarias.
En precaria situación económica, Daru le consigue un nuevo puesto como intendente militar en Brunswick, destino en que permanece entre 1806 y 1808. Admirador de Napoleón, ejerce diversos cargos oficiales y participa en las campañas imperiales. En 1814, a la caída de Napoleón, se exilia en Italia, fija su residencia en Milán y viajes por la península italiana.
Publica sus primeros libros de crítica de arte bajo el seudónimo de L. A. C. Bombet, y en 1817 aparece Roma, Nápoles y Florencia, un ensayo más original, donde mezcla la crítica con recuerdos personales, en el que utiliza por primera vez el seudónimo de Stendhal. El gobierno austriaco le acusa de apoyar el movimiento independentista italiano, por lo que abandona Milán en 1821, pasó por Londres y se instala de nuevo en París, cuando termina la persecución de los partidarios de Napoleón.
Dandy afamado, frecuenta los salones de manera asidua, mientras sobrevive con los ingresos que le procuran sus colaboraciones en algunas revistas literarias inglesas. En 1822 publicó Sobre el amor, ensayo basado en buena parte en sus propias experiencias y en el que expresa ideas bastante avanzadas; destaca su teoría de la cristalización, proceso por el que el espíritu, adaptando la realidad a sus deseos, cubre de perfecciones el objeto del deseo.
Asienta su renombre de escritor gracias a la Vida de Rossini y las dos partes de su Racine y Shakespeare, auténtico manifiesto del romanticismo. Después de una relación sentimental con la actriz Clémentine Curial, que duró hasta 1826, emprende nuevos viajes al Reino Unido e Italia y redacta su primera novela, Armancia. En 1828, sin dinero ni éxito literario, solicita un puesto en la Biblioteca Real, que no le conceden.
Sumido en una mala situación económica, la muerte del conde Daru, al año siguiente, le afecta. Supera este período gracias a los cargos de cónsul que consigue primero en Trieste y más tarde en Civitavecchia, mientras se entrega a la literatura.
1830 aparece su primera obra maestra: Rojo y negro, una crónica analítica de la sociedad francesa en la Restauración, en la que Stendhal representa las ambiciones de su época y las contradicciones de la emergente sociedad de clases, destacando sobre todo el análisis psicológico de los personajes y el estilo directo y objetivo de la narración.
1839 publicó La cartuja de Parma, mucho más novelesca que Rojo y negro, que escribe en dos meses y que por su espontaneidad constituye una confesión poética sincera, aunque sólo recibe el elogio de Balzac.
Ambas son novelas de aprendizaje, y participan de rasgos románticos y realistas; en ellas emerge un nuevo tipo de héroe, moderno, caracterizado por su aislamiento de la sociedad y su enfrentamiento con sus convenciones e ideales, en el que se refleja la personalidad de Stendhal.
Muere de un ataque de apoplejía, sin concluir su última obra, Lamiel, que es publicada mucho después.
Novelista, dramaturgo, poeta y estadista, fallecido el 22 de marzo de 1832, es considerado uno de los poetas más importantes e influyentes de la literatura en lengua alemana.
Su obra es el mayor exponente del movimiento Romántico y ha influido de tal manera en la literatura europea posterior que aún hoy en día es considerada por muchos un modelo a seguir.
En su autobiografía titulada Dichtung und Wahrhei (Poesía y verdad), Goethe hace un retrato inolvidable de su infancia, que transcurre en una gran casa aristocrática situada en Grosse Hirschgraben, una calle del centro de Fráncfort (que hoy en día es un museo).
La niñez de Johann y de su hermana Cornelia, que son educados por tutores privados, transcurre entre libros, cuadros y un teatro de marionetas que estimulan la imaginación del futuro autor, uno de los pocos del renacimiento alemán del siglo XVIII que no tuvo necesidad, al menos en la primera mitad de su vida, de buscar patrocinadores para publicar sus obras.
En 1765, Goethe se trasladó a Leipzig para estudiar derecho en su prestigiosa universidad. La institución estaba dirigida por el pintor y escultor alemán Adam Friedrich Oeser, que fue un acérrimo defensor de Johann Winckelmann, considerado el fundador de la Historia del Arte y de la Arqueología como disciplinas modernas.
El joven Goethe tenía prácticamente terminada una obra de teatro de tema bíblico y una novela moralista cuando ingresó en la universidad. Organizó una lectura de estas obras ante sus amigos, pero tras ello consideró que no era lo suficientemente buenas y las quemó de manera ostentosa.
Durante su estancia en Leipzig, Goethe se enamoró perdidamente de la hija de un posadero, pero esta prefirió casarse con un abogado lo que provocó una enorme depresión en el joven autor. Esta, unida a la tuberculosis que contrajo, obligó a Goethe a volver a casa de sus padres. Despechado, el escritor se vengó de la mujer que le había rechazado en la obra Die Mitschuldigen (Los cómplices, 1787), una comedia que describe el arrepentimiento de una mujer tras haberse casado con el hombre equivocado.
Decidido a terminar sus estudios, Goethe se trasladó a Estrasburgo donde conoció al filósofo Johann Gottfried Herder, líder del movimiento intelectual Sturm und Drang (Tormenta e ímpetu).
Los dos se hicieron íntimos amigos y Herder despertó en Goethe el amor por poetas clásicos como Homero, Píndaro, Ossian, Shakespeare así como por el Volkslied, término alemán empleado para definir una canción popular. La cultura tradicional alemana despertó un gran interés en Goethe, que viajó por el valle del Rin recopilando canciones populares que oía cantar a las mujeres en un esfuerzo por comprender mejor la cultura alemana en su forma «más pura». En el pequeño pueblo de Sessenheim conoció a Friederike Brion, y a pesar de que se enamoró profundamente de ella, la abandonó diez meses después por miedo al compromiso matrimonial.
Tras graduarse, Goethe regresó a Fráncfort y se dedicó a estudiar filosofía, principalmente las teorías de Baruch Spinoza, considerado uno de los tres grandes racionalistas de la filosofía del siglo XVII, junto a René Descartes y Gottfried Leibniz. Sería en Fráncfort, en 1772, donde escribiría su primera obra dramática importante: Gotz von Berlichingen así como una de sus obras más famosas e influyentes, la novela Las penas del joven Werther, en 1774, donde narra el amor no correspondido entre el protagonista, un joven llamado Werther, y una mujer casada llamada Lotte. La novela tiene un final trágico, puesto que el joven acaba suicidándose. La obra es considerada en parte autobiográfica, ya que parece reflejar un episodio de la vida de Goethe: el amor que este sintió por una mujer casada llamada Charlotte Buff, que tampoco fue correspondido.
Estas obras despertaron gran admiración en el público, convirtiendo a Goethe en el líder de la revolución romántica en Alemania. Fue en este período cuando empezó a trabajar en la primera versión de la que se convertiría en una de sus obras más emblemáticas: la primera parte de su Fausto, conocida por los eruditos como Urfaust.
En 1775, Goethe viajó a Darmstad, donde se unió a la corte por invitación del joven duque Carlos Augusto de Sajonia-Weimar-Eisenach. El ambiente en la corte del duque era de una enorme riqueza intelectual, y estimuló al escritor, que acabó convirtiéndose en un eficiente servidor público hasta que se dio cuenta de que su nueva profesión interfería demasiado en su trabajo literario. Finalmente, en 1786, y con un permiso del duque, abandonó la corte para emprender un viaje de dos años por Italia que le serviría para reconciliarse consigo mismo y con su arte. A su regreso, en 1788, siguió manteniendo una buena amistad con el duque, a pesar de haber dejado sus cargos públicos, aunque fue nombrado director del Teatro Estatal de Weimar, institución que dirigió hasta 1813.
Con la seguridad que le daba el cobrar un sueldo fijo, Goethe pudo seguir volcado en sus muchos intereses, que comprendían materias tan diversas como la botánica, la anatomía, la geología y la óptica, llegando incluso a plantear una teoría distinta a la de Isaac Newton acerca de los colores. Su interés por la política lo impulsó a acompañar al duque en una campaña militar contra los franceses en 1792. También escribiría unos comentarios acerca de la Revolución francesa y las guerras napoleónicas. En 1794, Goethe conoció al poeta Friedrich von Schiller, con quien le uniría una gran amistad hasta la muerte de este en 1805. Esta relación produjo en Goethe una gran estabilidad emocional y gracias a ello pudo dedicarse por completo a su vida artística. Schiller animó a Goethe a seguir trabajando en su Fausto, en la que el autor no dejaba de hacer modificaciones y arreglos, sin estar nunca satisfecho con el resultado.
Por fin, en 1805, Goethe envió el Fausto I completo, a su editor. Sin embargo, la guerra con Francia retrasaría su publicación dos años más. Tras la derrota del ejército prusiano en la batalla de Jena, Napoleón se apoderó de Weimar. Los soldados franceses llegaron a entrar en la casa de Goethe, donde encontraron a la pareja del escritor, Christiane Vulpius, que se defendió y peleó contra ellos. Afortunadamente para Goethe los franceses no emprendieron ninguna acción contra él y su familia, y el incidente quedó en nada. Finalmente, en 1806, Goethe se casó con Christiane con la que tuvo cinco hijos, de los que solo uno alcanzó la edad adulta. Christiane moriría en 1815 a consecuencia de un derrame cerebral.
Ya en su vejez, la producción artística de Goethe seguía siendo muy prolífica. El autor terminó su autobiografía en cuatro volúmenes, Dichtung und Wahrheit, y acabó otra edición de sus obras completas. Poco antes de cumplir los 74 años se enamoró de la joven Ulrike Levetzow, de 19 años, pero tanto ella como su familia rechazaron su propuesta de matrimonio, lo que empujó a Goethe a volcarse en la composición poética. En 1830, el viejo poeta tuvo que soportar la noticia de la muerte de una gran amiga de la corte, Charlotte von Stein, que se unía al fallecimiento de su protector y amigo, el duque Carlos Augusto, acaecida unos años antes. La salud de Goethe fue decayendo y empeoró gravemente cuando se enteró de la muerte de su único hijo en Italia, en 1830. Goethe se recuperó lo suficiente para terminar la segunda parte de Fausto en agosto de 1831, pero a principios del año siguiente murió de un infarto siendo enterrado junto a su amigo el poeta Friedrich von Schiller en la denominada Tumba de los príncipes (Fürstengruft), la cripta de los duques de Weimar en el cementerio de la localidad. Schiller y Goethe fueron enterrados allí por expreso deseo del gran duque Carlos Augusto, que quería que ambos artistas descansaran junto a él para siempre.
Wolfgang von Goethe Johann, Fausto. Alianza Editorial, 2014
Tal cantaba aquel ínclito aedo y Ulises, tomando en sus manos fornidas la túnica grande y purpúrea, se la echó por encima y tapó el bello rostro […]. Mas tornaba el aedo a empezar su canción, siempre a ruegos de los nobles feacios gustosos de aquellas historias, y tapando su cara de nuevo volvía a los sollozos
Unos piensan que Homero no existe, otros que es un ciego de la Jonia del siglo VIII a.C. en los días que se fija en griego arcaico unas rimas que se recitan en el mar Egeo desde el siglo XIII a.C.
Son versos épicos bellísimos que organiza los dos relatos de la Ilíada que es la guerra contra Troya y la Odisea, el retorno a su isla del rey Ulises, Odiseo.
Los aedos recitan los cantos acompañados de citaras, su recitación puede durar hasta 24 horas. Ahora mismo en la India existen figuras similares, ciegos que recitan el Mahabarata al que se les da unas monedas o los Guzlari de la antigua Yugoslavia, poetas analfabetos, también están los memoriones que recitan el Koran.
Los investigadores de la obra de Homero los hay de diferentes tendencias desde el que cree que es una mujer la que cohesiona en una obra el trabajo de siglos de los aedos que Robert Grave le hace una nivela (La hija siciliana de Homero), a los que piensan que hay dos obras distintas con muchas manos diferentes.
Hay un predominio de los epítetos, como el de Aquiles el de los pies alados
El carácter oral de los poemas homéricos está en su métrica. Ambas obras están compuestas en hexámetros dactílicos, un tipo de verso de seis pies en los que se alternan las sílabas largas y breves de un modo que confería a la recitación un ritmo característico.
Sobre todo, estos se funda la literatura universal.
Es curioso que la humanidad imagina ciego a Homero, cuando realiza versos muy visuales.
Pintora impresionista, artista norteamericana afincada en París que pinta a su hermana que vive con ella y va a fallecer de insuficiencia renal pocos años después.
Como Renoir o Degas, pinta el esplendor de la opera de París de final del XIX.
La imagen plana se ve compensada por el espejo que hay a espaldas de la figura que le proporciona profundidad y refleja a su vez los palcos atiborrados de público.
La hermana muestra un torso atlético y una imagen relajada con un abanico que podría proteger de las miradas de los espectadores, pero que en cambio mantiene cerrado en actitud de abandono.
Crea una atmosfera de lujo y esplendor y la luz se refleja en el cuerpo de la retratada.
Esta artista junto con varias de sus contemporáneas a pesar de su interesante trayectoria y discurso propio, es menos conocida por el gran público.
Hija de padre corredor de bolsa y madre hija de banqueros, trascurre su infancia viajando por todo el mundo.
Aprende francés y alemán en la primera infancia mientras vive en Europa 5 años.
El padre es contrario a su vocación artística pero no obstaculiza su intento de formación, aunque deja sentir su malestar.
Es una mujer conservadora, pero libre en sus maneras y en su pensamiento.
No duda en considerar colegas masculinos como iguales ni en mostrar cinismo ante la selección del tribunal de la academia.
Declara que es complicado desarrollar una carrera profesional de arte siendo mujer, si no se coquetea con el tribunal o se tiene algún asunto amoroso con alguno de ellos.
Ella como Degas que va a ser su mentor decide no tener pareja ni hijos para dedicarse por completo a su vocación artística.
Ambos viven cerca y mantienen a diario una estrecha colaboración personal, emocional y artística.
Degas es un fantástico grabador y la introduce en ese universo, ella le ayuda a vender y a entrar en EEUU, no se sabe si llegan a mantener algo más en sus vidas, pero es poco probable.
Ambos provienen de familias muy pudientes y poseen una educación muy conservadora y lo más importante, ambos viven para lo que hacen.
Mary Cassat es una mujer muy libre para el tiempo que le ha tocado vivir y controla su destino con soltura a pesar de la adversidad.
Con Degas algo se rompe, no se sabe si por el caso Dreyfuss en el que no están de acuerdo o por el sufragismo del que ella fiel defensora.
El caso es que ella va a continuar la amistad con Degas hasta su muerte en 1916, pero con cierta distancia.
Va a exponer con la Academia 10 años pero luego va a exponer con los impresionistas, convencida de que era la nueva vía por la que tenía que trascurrir hasta la década de los 80.
Ahora mismo EEUU es una potencia que no sale al exterior porque tiene el hándicap del salvaje oeste sin concluir.
París en estos momentos tiene más posibilidad de promoción para cualquier artista que ningún otro lugar porque es el centro del universo en arte, que más tarde tras la II Guerra Mundial se trasladara a Nueva York.
Cuando la guerra franco prusiana, la artista vuelve a EEUU, y allí con la presión de su familia casi decide dejar de trabajar en arte, pero al final por un encargo que le hacen en Parma, Italia, vuelve con mas ímpetus e intenciones renovadas.
Es una mujer absolutamente moderna por cómo se plantea su promoción laboral y como evita una promoción fácil pintando cosas que no desea.
Va a cruzar la frontera de los 80 años, es muy longeva para la época, teniendo en cuenta que la media de edad de entonces es baja y que trabaja casi hasta el final de su vida.
El Minotauro al que construyeron un laberinto especifico y lo abandonaron en el centro. Cada tiempo le ofrecian 7 doncellas y siete efebos, que desconcertados vagaban solos por el laberinto hasta encontrarse con la bestia que los devoraba.
Teseo dio muerte al Minotauro y para escapar siguio el hilo de Ariadna.