El arte de falsificar, Los Beltracchi

Treinta años pintando cuadros falsos, falsificando pruebas y cubriendo sus huellas, aunque por un  descuido se descubrió la estafa de los Beltracchi.
Wolfgang Beltracchi, se había quedado sin el zinc que utiliza para hacer la pintura blanca de sus falsificaciones. Compra un pigmento de zinc a un fabricante holandés que no menciona que contiene titanio.

Al año siguiente, después de que una de las creaciones de Wolfgang ––Cuadro rojo con caballos la cual hace pasar por obra del artista expresionista Heinrich Campendonk–– se vende en una subasta por la cifra récord de 2,8 millones de euros (entonces US$ 3,6 millones), se revela el engaño. El análisis de la pintura halla restos de titanio, una sustancia que se empieza a usar en el pigmento blanco a partir de 1920.

La obra en cuestión supuestamente se pinta en 1914.

Este descubrimiento desencadena acontecimientos que desentrañan una trama multimillonaria que engaña a compradores y galerías de todo el mundo. Los cuadros de Wolfgang han entrado en subastas y colecciones privadas, como la del actor Steve Martin. Los Beltracchi incluso engañan a expertos tasadores de arte o, como han alegado desde entonces, pagan uno de ellos unos honorarios lo bastante elevados como para conseguir su silencio.

2011, después de más de 30 años en el negocio, Wolfgang y Helene son condenados a seis y cuatro años de prisión, aunque son puestos en libertad anticipada. También son condenados a pagar 35 millones de euros (US$ 38 millones) en concepto de daños y perjuicios.

 En lugar de falsificar pinturas existentes, Wolfgang produce cientos de obras originales que imitan los estilos de artistas europeos fallecidos como Max Ernst, Fernand Léger, Kees van Dongen y André Derain.

Su esposa Helene las vende como obras inéditas, a veces por sumas de siete cifras. La pareja dice haber heredado su colección de arte del abuelo de Helene, quien, la adquiere a un galerista judío que huía de la Alemania de Hitler.

La historia de cómo funciona su operación se detalla exhaustivamente en reportajes, un documental y el juicio de la pareja en 2011. Pero en un libro reciente, la psicoanalista Jeannette Fischer indaga en el porqué. A través de una serie de conversaciones en profundidad, mantenidas entre café y vino en el estudio de la pareja en Suiza tras su salida de prisión y explora sus motivos, procesos artísticos e historias familiares.

El resultado es un retrato complejo y convincente de un hombre para quien la falsificación es una forma de creatividad, y para quien el engaño se convierte en una especie de juego.

La pareja gana millones, pero el dinero es solo una parte del atractivo. Aunque los Beltracchi viven cómodamente, viajan mucho y compran una casa en el sur de Francia, donde crían a sus hijos, evitan excesos que cabría esperar de la riqueza que consiguen. Dijo Wolfgang a Fischer:

La falsificación fue casi incidental. Disfrutábamos vendiendo los cuadros, nos divertíamos, nos enriquecíamos… Yo podía pintar y disfrutábamos también investigando. La falsificación era una forma de combinar todas estas cosas.

La pareja, junto con dos socios, es condenada por falsificar 14 obras. Decenas más quedan excluidas del juicio por haber prescrito. Pero afirman haber producido unas 300 falsificaciones, muchas de las cuales nunca han sido identificadas de forma concluyente.

Su éxito se basa en una investigación meticulosa y una obsesión por el detalle. En lo que llamaban viajes culturales, la pareja viaja a lugares donde habían pintado los artistas a los que emulan, o para ver obras originales en museos de todo el mundo.

También se sumergen en las cartas y diarios de los artistas, así como en los estudios sobre su obra.

Estos estudios sirven de base a las historias falsas que ambos crean para sus obras. Aunque los cuadros proceden de la imaginación de Wolfgang, a menudo se les da títulos de obras conocidas pero consideradas perdidas (y de las que no existen cuadros), con lo que se llenan lagunas en la obra de los artistas sin levantar sospechas.

La pareja compra marcos y lienzos antiguos en mercadillos, e incluso utiliza una cámara de los años 20 para tomar fotos de aspecto antiguo de sus creaciones como prueba de procedencia histórica.

Durante el juicio de los Beltracchi, el juez que presidía el tribunal dice que el fraude se organiza con precisión militar, según el The New York Times. Dice Fischer a CNN en una video llamada:

Son narradores unidos, y por eso investigan mucho. Lo sabían todo sobre los pintores que falsifican.

Creo que esto forma parte de la creatividad de Wolfgang. Tenía que saber tantas cosas antes de empezar a pintar, y también (produce obras de arte) que podrían haber tenido lugar en la secuencia de (las carreras de) estos artistas.

En declaraciones al medio alemán Der Spiegel en 2012, Wolfgang afirma que domina los estilos de unos 50 artistas fallecidos. Su intensa práctica en el estudio le lleva a sumergirse por completo en sus mundos, hasta el punto de perder su propia identidad.

Hago la conexión entre la desaparición del nombre de Beltracchi y la emoción que fluye hacia otra persona. Wolfgang de que, a través de su trabajo, asumía las identidades de los artistas a los que copiaba.

Dice de sí mismo que puede sentir los sentimientos de los demás.

Wolfgang demuestra una gran empatía. Cuenta que se siente cercano al pintor del siglo XVII Hendrick Avercamp, el primer artista cuya obra falsifica, que siente como un hermano. El falsificador llena un vacío en el catálogo del artista, como si sus creaciones contribuyeran a su obra original. Se siente como en casa en los paisajes que pinta.

Como explica en su libro:

La desaparición de su identidad permite a Wolfgang Beltracchi asegurar su existencia.

Podría decirse que esta misma empatía no se extiende a aquellos a quienes estafa. Además de coleccionistas privados, galerías y museos son víctimas del fraude, y es posible que algunos de ellos aún exhiban obras de Wolfgang.

Varios expertos ven dañada su reputación, y un historiador es demandado por daños y perjuicios (aunque sin éxito, según The Art Newspaper) tras autentificar erróneamente una falsificación como obra de Max Ernst. También se engaña a casas de subastas como Sotheby’s y Christie’s, y llega a utilizar una de las falsificaciones en la portada de un catálogo de venta nocturna.

Pero, según Fischer, los Beltracchi consideran que sus delitos no tienen víctimas. Wolfgang solo produce cuadros que considera bellos, y cree que los propietarios los disfrutaban tanto como el mercado del arte se beneficiaba de ellos. Hoy, su web lo describe como  Robin Hood.

Pero a diferencia de este, Wolfgang no utiliza el producto de sus crímenes para ayudar a los pobres:

Me pasaba días enteros sentado alrededor de la piscina, leyendo, soñando despierto y durmiendo. Solo falsificaba un cuadro de vez en cuando cuando necesitábamos el dinero.

Dice Fischer:

Estafaron al comercio del arte, que en su opinión era en sí mismo un fraude. Todos codiciaban la venta, y todos ganaban con ello: los expertos, las casas de subastas, la pareja. Y al final, simplemente tenemos que decir que todo el mundo estaba contento, incluido el comprador. Si (los Beltracchi) no hubieran sido desenmascarados, todos habrían seguido disfrutando.

Sin embargo, fueron desenmascarados y, dado el limitado alcance de su juicio, los propietarios de muchas presuntas falsificaciones se quedaron sin respuestas y sin opción de buscar compensación, más allá de las costosas demandas civiles.

En 2014, Wolfgang declaró al programa 60 Minutes de la CBS que, además de las indemnizaciones impuestas por los tribunales, había llegado a acuerdos en demandas por valor de US$ 27 millones.

Fischer ha seguido en contacto con la pareja como amigos. Se abstiene de emitir juicios morales y describe su papel no como el de una periodista que les pide cuentas, sino como el de una psicoanalista que indaga en las fuerzas subconscientes en juego.

En particular, explora el papel que la educación de Wolfgang pudo haber desempeñado en su decisión de convertirse en maestro falsificador.

Había desarrollado sus habilidades pictóricas mientras ayudaba a su padre, que también era artista, a restaurar murales de iglesias cuando era niño. A los 12 años, copió de forma convincente un cuadro de Picasso, y luego le añadió elementos propios, y pronto superó las habilidades de su padre.

De sus conversaciones con Wolfgang, Fischer concluyó que sus padres estaban muy traumatizados por sus experiencias durante la Segunda Guerra Mundial. Su madre había sido evacuada con sus hijos al campo alemán, mientras que su padre había luchado en Stalingrado y en el Frente Occidental, antes de pasar cuatro años como prisionero de guerra en Francia.

Todo este sufrimiento, trauma y dolor, y también rabia, estaba allí, y todo esto se transmite a los hijos, dijo Fischer, explicando que los padres de Wolfgang nunca hablaron abiertamente de sus experiencias con sus cinco hijos, de los que él era el menor.

En esas circunstancias, es casi imposible que los niños crezcan despreocupados, que no asuman todas esas tensiones de las que no se habla.

Lo que puede surgir, explicó Fischer, es una forma de culpa del superviviente, por la que los niños sienten que disfrutar de la vida es una traición al sufrimiento de sus padres. Al asumir las identidades de otros, en concreto, las de artistas muertos, cuyas firmas también falsificaba, Wolfgang podía librarse de esta carga emocional.

Desaparece, pero puede seguir siendo él mismo… Sigue siendo autónomo, creativo, rico e inocente. La culpa que siente hacia sus padres se disuelve con la desaparición de su nombre. Un don nadie no puede ser culpable: no existe, así que no puede hacer nada.

En los años transcurridos desde su liberación, Wolfgang ha creado obras con su propio nombre sin dejar de sacar provecho de su sensacional historia. Aparece con frecuencia en conferencias y en 2021 publicó una serie de NFT titulada Los grandes, en la que reimagina la obra Salvador Mundi de Leonardo da Vinci al estilo de artistas famosos como Andy Warhol y Vincent van Gogh.

Un video promocional del proyecto sugiere que, lejos de arrepentirse, el maestro falsificador está encontrando nuevas formas de sacar provecho de su pasado.

Dice el narrador del video:

Armado con más de 60 años de experiencia… es la única persona que tiene los conocimientos y habilidades cruciales para llevar esto a cabo y los NFT lo verán convertirse él mismo en parte de la historia.

 Archer Milton Huntington y la Hispanic Society

Archer Milton Huntington. José María López Mezquita. Óleo sobre lienzo, 1926. Nueva York, The Hispanic Society of America

Día de la inauguración de la exposición de Sorolla, en 1909.© Vanity Fair España

Coleccionó pinturas de el Greco, Zurbaran, Ribera, Alonso Cano, Velazquez, Goya, Sorolla, Fortuny, Lopez de Mezquita, Ramon Casas, Rusiñol, Isidro Nonell y Zuloaga y esculturas y objetos artísticos españoles de cerámica y orfebrería para su museo.

Vista exterior del museo.© Vanity Fair España

Después creó adjunta a él la biblioteca (con más de quince mil libros anteriores a 1700) para cuya constitución recurrió al erudito agustino David Rubio Calzada, que fue su agente en España e Hispanoamérica, y con ambas instituciones fundó la Hispanic Society of America  el 18 de mayo de 1904, a la que legó sus colecciones.

‘La duquesa de Alba de negro’, de Goya© Vanity Fair España

Cuenta esta institución con una de las mejores bibliotecas de libros raros en español, (copias únicas y primeras ediciones de obras tan significativas en la historia y en la literatura españolas, como Tirant lo Blanc, Celestina, El Quijote y casi toda la obra de Sor Juana Ines de la Cruz, 250 incunables y la colección de manuscritos hispánicos más extensa fuera de España; destaca en especial la literatura novohispana con una extensísima selección de catecismos y diccionarios de las lenguas amerindias; hay además fueros medievales, cartas hológrafas reales y de navegación, biblias iluminadas, libros de horas y documentos históricos y literarios.

Retrato de Sorolla, del artista Louis Comfort Tiffany.© Vanity Fair España

Este proyecto puesto en marcha hace más de 120 años siguiendo el estilo beaux arts, tuvo como inspiración el castillo de Vélez Blanco de Almería, cuyo patio está ahora a poca distancia, en el Museo Met de Nueva York, después de ser trasladado piedra a piedra desde España.

Interior del museo.© Vanity Fair España

Un bajo relieve dedicado a Don Quijote y una primera edición de la obra de Cervantes se encuentran entre las joyas que alberga, al igual que un cuadro de John Singer Sargent retratando una danza española.

Guillaume Kientz, el director del museo.© Vanity Fair España

 Así hasta llegar a medio millón de objetos artísticos que reflejan el amor por el arte hispano.

Inmaculada Concepción, de Juan Carreño Miranda.© Vanity Fair España

¿Cómo es posible que este refugio lleno de tesoros no fuera más conocido? ¿Por qué solo una persona me había mencionado este mágico lugar? Aislado de su entorno latino y lejos de la atención del gran público, el museo parecía destinado al olvido.

Archer Milton Huntington (con barba) realizó un viaje por el norte de España y Castilla. fotos: HSA

Su futuro no resultaba muy halagüeño hasta que Philippe de Montebello, exdirector del Met y presidente de la Hispanic Society, encargó a un grupo de arquitectos liderados por Annabelle Selldorf acometer su renovación.

ARABELLA D HUNTINGTON, ca. 1880 | COLLIS P. HUNTINGTON, 1879

 Así nos explica el proyecto la fundadora de la firma arquitectónica que lleva su nombre y que ha renovado, entre otros, la Neue Galerie de la familia Lauder en la Quinta Avenida:

El museo y biblioteca de la Hispanic Society son de los lugares más especiales y únicos de Nueva York. La colección, los edificios y todo el conjunto crean algo que no se encuentra en ningún otro lugar. Ha sido una joya por descubrir durante demasiado tiempo. Estoy entusiasmada porque espero que con la reapertura del edificio principal [el 30 de marzo], con un nuevo acceso, muchas más personas tendrán la oportunidad de descubrir este asombroso espacio.

ARABELLA D. YARRINGTON WITH HER SON, ARCHER, ca.1871

El director de esta institución, Guillaume Kientz, antiguo responsable del departamento de Arte español y latinoamericano del Museo del Louvre, enumera una lista de obras de arte que dejaría a cualquier persona estupefacta:

Tenemos cinco Goyas, siete Grecos, tres Velázquez y 243 Sorollas.

ARCHER MILTON HUNTINGTON A LA EDAD DE 8 AÑOS

Archer M. Huntington era el único hijo de Collis Potter Huntington, magnate de ferrocarriles y navieras y uno de los hombres más ricos del siglo XIX.

ARCHER MILTON HUNTINGTON A LA EDAD DE 16 AÑOS

Collis adoptó al entonces adolescente Archer y le concedió su apellido tras casarse con su madre, Arabella Worsham.

ARCHER MILTON HUNTINGTON A LA EDAD DE 20 AÑOS

«Estoy trabajando en nuevos planes para un museo que te divertirán. Me gustaría saber cuánto espacio de las paredes se desaprovecha en los museos de EE UU en ventanas. Las ventanas de un museo de arte deberían ser pinturas». Una vez que se hicieron públicas sus intenciones, Huntington tuvo que soportar las burlas de amigos y familiares. Cuando vio a su primo Henry E. Huntington —un tanto mayor que él— en diciembre de 1890, este se mostró bastante desdeñoso con la bibliofilia de Archer. Y, cuando Archer sugirió que él también debería empezar a coleccionar libros, Henry le dijo que tenía cosas mejores en las que emplear su tiempo. Un encuentro aún más doloroso tuvo lugar el 1 de enero de 1891, con ocasión de una visita que realizara con su padre al American Museum of Natural History: el banquero y filántropo Morris Ketchum Jesup, insigne presidente del museo, criticó su deseo de estudiar una civilización que él consideraba «muerta y acabada». El joven Huntington se defendió con habilidad de las duras críticas del eminente filántropo y, al marcharse, recibió la bendición de su padre, que le dedicó las siguientes palabras: «Archer, veo que sabes lo que quieres y creo que puedes conseguirlo. Sigue adelante con tus deseos y haz las cosas bien».

RESIDENCIA DE ARCHER MILTON HUNTINGTON, PLEASANCE, BAYCHESTER, NUEVA YORK

Sus padres ya eran grandes coleccionistas de obras maestras del arte europeo, de artistas como Rembrandt o Vermeer, que fueron donadas tras su muerte a museos.

EL DUQUE DE ALBA, 1549
Antonis Moro

Sin embargo, Archer decidió seguir un camino diferente y adentrarse en el mundo de la cultura hispánica, una fascinación que se le despertó a los 10 años, cuando, durante una visita al rancho tejano de su tía Emma, descubrió la lengua española escuchando a los trabajadores mexicanos.

BIBLIOTECA, RESIDENCIA DE ARCHER MILTON HUNTINGTON, PLEASANCE, BAYCHESTER, NUEVA YORK

 Poco después comenzó a construir maquetas de museos con papel cartón y a decir que su mayor deseo sería vivir en uno de ellos.

RETRATO DE MANUEL PÉREZ DE GUZMÁN Y BOZA, MARQUÉS DE JEREZ DE LOS CABALLEROS, 1914
Joaquín Sorolla

A los 14 años, una tutora de Valladolid contratada por sus padres le enseñó la lengua castellana y le acercó más a una pasión que mantuvo toda su vida.

PATIO CENTRAL, 1908

En una época en la que estaba de moda coleccionar arte europeo, la querencia hispana del joven Archie hizo que se convirtiera en el hazmerreír de otros coleccionistas pudientes, según él mismo le admitió a su madre en las cartas que le escribía.

JOAQUÍN SOROLLA EN LA ENTRADA DE LA HISPANIC SOCIETY, 1909

Ella, que amaba un arte diferente, fue sin embargo instrumental para animar a su hijo a pagar precios altísimos para conseguir obras del calibre del Retrato de la duquesa de Alba de negro, de Goya, o el Retrato de niña, de Velázquez.

EXPOSICIÓN DE SOROLLA, 1909

Pagó incluso con su patrimonio los 600.000 dólares de la época que pedían por el Retrato del condeduque de Olivares, también de Velázquez, y lo entregó como obsequio a la Hispanic Society en memoria de su marido Collis.

PATIO CENTRAL, EXPOSICIÓN DE SOROLLA, 1909

Al inicio de su etapa de coleccionista, Archie, en su afán por rellenar las paredes vacías, se distinguió por comprar rápido y casi a granel.

LA CELESTINA [COMEDIA DE CALISTO Y MELIBEA], 1499
Fernando de Rojas

Este frenesí acabó dejándole con una primera muestra compuesta por muchas obras atribuidas erróneamente a grandes pintores que en realidad eran copias.

MAPAMUNDI, 1526
Juan Vespucci

Resuelto a abrir nuevos caminos y a descubrir maestros contemporáneos, se marchó a Europa y fue precisamente en París donde conoció a Zuloaga, uno de los artistas más importantes de su colección.

ESCULTURA DE EL CID
Anna Hyatt Huntington

 Pero no fue hasta su visita a Londres cuando descubrió en la Galería Grafton a un pintor que le sedujo,  Joaquín Sorolla.

Huntington decidió dedicar en 1909 la primera exposición de la Hispanic Society a Sorolla. En poco más de un mes, la muestra recibió casi 160.000 visitantes, que no solo pusieron al museo, ubicado bastante al norte de Manhattan, en el mapa cultural, sino que convirtieron a Sorolla en uno de los artistas preferidos del público estadounidense.

ANNA VAUGHN HYATT HUNTINGTON, hacia 1920
Marion Boyd Allen

 En 1911, el millonario encargó al pintor la tarea de reflejar la visión de las distintas regiones de España a través de lienzos de tres metros y medio de alto que ocupan, cuando se alinean, un espacio de 60 metros de largo. La tarea acaparó los siguientes ocho años de la vida de Sorolla, quien, con una salud ya en decadencia, nunca pudo ver los lienzos colgados en la Hispanic Society de Nueva York.

Tras divorciarse de su primera esposa después de 25 años de matrimonio, Archer conoció a la escultora Anna Hyatt, hija de un profesor de Paleontología y Zoología de Harvard, y una de las artistas más importantes del momento en su campo.

Miguel Falomir, director del Museo Nacional del Prado; Mitchell A. Codding, director de la Hispanic Society of America y comisario de la muestra; y Rafael Pardo, director de la Fundación BBVA, que patrocina la exposición.

A ella le encargó realizar la escultura que preside la explanada de la Hispanic Society.

Retrato de niña. Diego Velázquez. Óleo sobre lienzo. ca. 1638-44. Nueva York, The Hispanic Society of America.

En 1923 se casaron en el estudio de la escultora. Él tenía 53 años y ella, 47. La pareja, que compartía las mismas pasiones por la naturaleza y el arte, acabó fundando 20 museos y reservas naturales. Anna Hyatt Huntington, que fue galardonada en su día con la Legión de Honor francesa, tiene esculturas repartidas por todo Nueva York y el mundo, como Los portadores de la antorcha, con copias en Valencia y Madrid; José Martí, en Central Park, o la Juana de Arco de Riverside Park, la primera escultura ecuestre realizada por una mujer.

El rey Alfonso XIII, a quien la pareja conocía, le pidió expresamente una copia de su Cid Campeador, que se puede ver en Sevilla.

El reto al que ahora se enfrenta la Hispanic Society es cómo conectar las joyas y el pasado histórico del museo con el barrio en el que se asienta. Cuando se empezó a construir, la comunidad estaba básicamente compuesta por adinerados afroamericanos que vivían en magníficos edificios con vistas al río. Hoy en día los habitantes son mayoritariamente dominicanos, puertorriqueños y cubanos, cuyas vidas fueron inmortalizadas por Lin Manuel Miranda en su musical (y luego película) En un barrio de Nueva York.

Su padre es el activista hispano Luis A. Miranda, que ha sido asesor de asuntos latinos en Nueva York desde los años ochenta y trabajó para políticos como Edward Koch, que llegó a ser alcalde de Nueva York, e incluso para Hillary Clinton. Ahora apoya diversas iniciativas del museo, al que describe como un oasis de arte y belleza en el corazón de Washington Heights.

Miranda es un referente en la comunidad, además del fundador y primer presidente de la Hispanic Federation, que cumple 30 años, y vicepresidente del Northern Manhattan Alliance, una institución con la que el museo colabora muy de cerca. El año pasado organizó una muestra precisamente sobre En un barrio de Nueva York, con las fotos originales de la obra de teatro, el musical y la película, inspiradas en el barrio en el que se ubica el museo.

Una conexión entre el pasado, el presente y el futuro —de Washington Heights y de Nueva York entero— que también trata de fomentar el director de la institución:

Nuestro fundador, Archer Huntington, apostó por artistas contemporáneos como Sorolla, López Mezquita y Zuloaga. Nosotros estamos intentando hacer lo mismo con artistas españoles y latinoamericanos actuales, al igual que con artistas de la comunidad latina, para entablar una conversación entre el presente y el pasado. La idea es que gente interesada en Sorolla descubra artistas contemporáneos y viceversa.

Se pretende así establecer un diálogo, un puente entre la colección histórica y los artistas locales, y crear a su vez en las magníficas terrazas y explanada del museo una especie de ágora con comidas y actividades donde la gente se pueda reunir para comer, tomar un café o jugar al dominó y pasar el día.

Nuestra misión es conjugar lo local con lo global. Tenemos obras de Filipinas, España, América Latina, Portugal… pero también tenemos artistas locales con los cuales estamos trabajando. Cada año, durante seis meses, presentaremos la obra de uno de ellos en la explanada. Este año la elegida será Marta Chilindron.

En la entrevista embala centenares de obras de arte, entre ellas el Retrato de la duquesa de Alba de Goya y el Retrato de niña de Velázquez, que han sido cedidas a la Royal Academy de Londres para su exposición de los tesoros de Hispanic Society, nunca vistos en Inglaterra, y que permanecerá abierta hasta el 10 de abril.

El 18 de mayo de este año se celebrará una gran gala conmemorando el centenario de la muerte de Sorolla. Esa noche el museo se vestirá de gala.

La fascinante historia de Archer Milton Huntington, el millonario estadounidense enamorado de la cultura española que fundó la Hispanic Society (msn.com)

Wikipedia

https://www.revistavanityfair.es/articulos/la-fascinante-historia-de-archer-milton-huntington-el-millonario-estadounidense-enamorado-de-la-cultura-espanola-que-fundo-la-hispanic-society

https://www.revistavanityfair.es/poder/articulos/archer-m-huntington-hispanic-society-exposicion-museo-del-prado-duquesa-de-alba/23900

https://www.biografiasyvidas.com/biografia/h/huntington_archer.htm

https://hispanicsociety.org/es/about-us/historia/archer-huntington/

Los misterios de Vermeer en el Rijksmuseum

Ámsterdam reúne 28 de las 35 pinturas de Vermeeer.

De izquierda a derecha, detalles de tres de las obras más famosas de Vermeer: ‘La encajera’, ‘La lechera’ y ‘La joven de la perla’ MUSEO DEL LOUVRE, PARÍS; RIJKSMUSEUM, ÁMSTERDAM Y MAURITSHUIS, LA HAYA

Explica Gregor Weber, director del departamento de Bellas Artes del Rijksmuseum y comisario de la muestra:

Hace más de 10 años que nos planteamos realizar una exposición de Vermeer pero teníamos que esperar una oportunidad.

Fachada del museo holandés, con una cartela anunciando la exposición de Vermeer RIJKSMUSEUM, ÁMSTERDAM

Y la oportunidad llegó cuando la Frick Collection de Nueva York comenzó la renovación de todo su edificio, lo que les obligaba a sacar fuera sus pinturas.

Entonces, por primera vez, la Frick accedió a prestar los tres Vermeer de su colección.

Estas obras, más las cuatro que hay en el Rijksmuseum y las tres de Mauritshuis de la Haya, un total de diez, fueron, en palabras de Taco Dibbits, director general del Rijksmuseum el prometedor comienzo de esta exposición en la que han colaborado los museos como la National Gallery of Art de Washington, la National Gallery de Londres o museos alemanes de Dresde y Fráncfort, así como el Louvre de París o el Metropolitan de Nueva York.

Tuvimos algunas negativas, sobre todo por la extrema fragilidad de obras como las del Buckingham Palace o del Kunsthistorisches Museum de Viena, pero reunir 28 vermeers es algo excepcional. Un museo que posee en su colección un vermeer es consciente del tesoro único que posee, de su atracción, y no desea prestarlo.

Este titánico esfuerzo ha hecho posible algo sin precedentes: reunir las grandes obras del maestro holandés, desde sus primeros lienzos de temas religiosos y mitológicos, a su legendario paisaje Vista de Delft y casi toda su producción cumbre, sus bellísimos retratos de interiores serenos e íntimos de escenas cotidianas y que él reinventa como universos de mágicas ilusiones. Entre ellos, La lecheraMujer leyendo una cartaEl astrónomoLa muchacha del collar de perlasLa encajeraLa cartaMilitar y muchacha riendo o La joven de la perla.

Dice Dibbits:

Vermeer fue capaz de crear una intimidad que nunca se había imaginado hasta entonces. Lo que hace tan único y especial este pintor es que capta un momento y lo convierte en eterno. Vermeer logro transformar lo ordinario en extraordinario.

 Desde muy pronto, el objetivo principal de Vermeer fue la búsqueda no solo de intimidad sino de quietud. Justamente, la serenidad que expresan sus pinturas y la calma en la que Vermeer realizaba cada obra han sido clave para el montaje de la exposición, tal y como explica el comisario:

La muestra se despliega en siete salas y en cada sala hay dos obras, algo que no solo torna la experiencia de la visita aún más bella e intensa, sino que permite apreciar y contemplar el modo en el que cada obra fue pintada, con un espíritu sereno y silencioso.

La muestra, sin precedentes, reúne desde sus primeros lienzos religiosos a su producción cumbre

1911.1.127

La distribución no es cronológica, sino que ha sido organizada en función de los motivos recurrentes de la obra de Vermeer, enlazados con uno de su tema clave, la conexión entre el exterior y el interior.

Dice Weber:

Motivos como las ventanas, que conectan el interior al exterior y que en cada retrato situaba a la izquierda de la pintura, para dejar entrar la luz diurna natural que baña cada uno de los detalles de la escena y todos los objetos que meticulosamente aparecen en sus composiciones. Igualmente constante es el motivo de las cartas, que vienen del exterior al interior, explica Weber. Las cartas son, de hecho, protagonistas de seis de los retratos de mujeres de la exposición.

Otro de los motivos recurrentes son las perlas, que aparecen en forma de collares o pendientes en dieciocho de sus pinturas, como la célebre La joven de la perla.

Vermeer quería mostrar el gusto de la clase alta holandesa, muy a la moda, así como la belleza clásica idealizada de las mujeres, y la perla lo resaltaba maravillosamente.

Johannes Vermeer (1632-1675), uno de los artistas más importantes de la historia y uno de los más valorados, está además rodeado de un aura de misterio. Un misterio que es parte de su reputación pues, hasta mitad del siglo XIX, era prácticamente un desconocido.

De hecho, cuando el Rijksmuseum se construyó a finales de 1880 a Vermeer solo se le dedicó una pequeña esquina del edificio. Es a finales de 1870 cuando Théophile Thoré, abogado, periodista y crítico de arte francés, redescubrió al pintor. Fue él quien, por la poca información que había sobre su vida y su obra, lo apodó la Esfinge de Delft.

En realidad, todo en él es misterio, desde su escasa producción a su técnica milagrosa con la que funde luz y color; desde cómo logra pintar inimitablemente la luz hasta su maestría en combinar sorprendentemente los colores.

El enigma comienza en su vida privada, pues no hay cartas ni diarios. Hijo de un tejedor de seda protestante, se casó a los 21 años con Catharina Bolnes, una joven católica con la que tuvo –en contraposición con las reducidas familias de los protestantes– once hijos.

AM-1336_Vermeer, Johannes – Brieflesendes Mädchen am offenen Fenster; Gesamtaufnahme nach der Restaurierung 20210512, Restaurator Dr. Christoph Schölzel; Foto Wolfgang Kreische

Vivieron en la casa de su suegra, una mujer adinerada, en el barrio católico. Casa y calle que inmortalizó en el cuadro La callejuela, también en la muestra del Rijksmuseum. Sus modelos, casi siempre mujeres, se piensa fueron su mujer y sus hijas mayores Maria y Elisabeth, así como su sirviente Tanneke Everpoel, pero nada en Vermeer es seguro.

Aunque recibió educación artística, además de pintor era marchante, experto en pintura italiana. Amaba el arte y su casa estaba llena de cuadros. Sus propias obras se vendieron bien en vida pues trabajaba solo para mecenas de la clase alta en una sociedad en pleno boom económico. Pero murió arruinado, dejando deudas a su esposa e hijos.

Otro de los enigmas de Vermeer es su escasa producción. Pintaba una media de dos cuadros al año, pero cada uno resultó una creación extraordinaria.

El que pintara una obra escasa nada tiene que ver con el hecho de que fuese pintor a tiempo parcial ni tampoco con que no tuviera dinero, ya que su suegra era una mujer muy rica que le ayudó a ascender de estatus social.

 Se ha descubierto que no pintaba de forma lenta, aunque pusiera muchas capas. A veces pintaba un cuadro al año, otras, tres. Simplemente era un pintor que reflexionaba mucho sobre lo que pintaba y cómo lo pintaba y estaba constantemente experimentando y cambiando de opinión. No estaba interesado en ser famoso.

Prueba de ello es que prácticamente no salió de Delft y sus mayores coleccionistas, poseedores de dos tercios de su obra, fueron los Van Ruijven, del gremio de los panaderos, que poseían al menos 20 vermeers.

Las perlas son motivos recurrentes para Vermeer y aparecen en dieciocho de sus pinturas

La belleza de Vermeer es también resultado de la unión de color y luz. El pintor era un gran amante del azul ultramarino, el más bello de todos los pigmentos que se obtenía de la piedra preciosa del lapislázuli, y que costaba más que el oro pues en el siglo XVII lo transportaban a Holanda desde Afganistán.

Aunque no era un hombre rico, Vermeer no escatimaba en materiales para pintar y sus pigmentos eran de tal calidad que los colores todavía brillan cuando los miramos hoy, cientos de años después.

La luz en Holanda es muy intensa debido al agua; la luz se refleja en el mar y este la refleja a su vez en las nubes multiplicando el efecto. Y eso es lo que Vermeer captaba en su estudio que estaba orientado hacia el norte, donde la luz es más objetiva y no es tan intensa.

La exposición también mostrará los primeros resultados de las investigaciones con las últimas tecnologías que ha comenzado un grupo de expertos en el Rijksmuseum en colaboración el Mauritshuis.

Estudios llevados a cabo por especialistas científicos, conservadores y comisarios que permitirán un mayor entendimiento de la obra y la vida del pintor, así como descubrir cómo pintaba el maestro de Delft, quien actualizaba y cambiaba continuamente sus equilibradas y sorprendentes composiciones.

 El extraordinario mundo del misterioso Vermeer, en una exposición sin precedentes (msn.com)

ABC

Tutankamón

Tutankamón fue inhumado en una tumba que era inusualmente pequeña para un faraón. Su muerte quizá sucedió de manera inesperada antes de la finalización de una tumba real de mayores dimensiones, obligando al enterramiento de su momia en una tumba destinada a otra persona de menor rango, con lo cual se respetaba la observancia habitual de setenta días entre la muerte y el entierro.

4 de noviembre de 1922: un escalón prometedor

Tras más de 10 años de excavaciones en el Valle de los Reyes, el equipo liderado por Howard Carter y financiado por Lord Carnarvon estaba a punto de deshacerse. El noble inglés había abandonado toda esperanza cuando Carter le pidió una última oportunidad, justamente la que les cambió la vida a los dos. En aquellos días de gracia, un miembro del equipo de Carter encontró el primer escalón de lo que prometía ser una escalera de descenso en el lugar donde se tomó esta imagen con un miembro del equipo posando en ella. Después de las excavaciones de los siguientes días, se desenterraron más escalones de lo que posteriormente se reveló como la entrada a la tumba de Tutankamón.

Su tumba fue saqueada al menos dos veces en la Antigüedad, pero viendo los artículos sustraídos (como aceites y perfumes perecederos) y la evidencia de que la tumba fue restaurada tras estos hurtos, los hechos debieron ocurrir pocos meses después de la inhumación. La ubicación de la tumba se perdió porque quedó enterrada bajo los escombros de posteriores hipogeos cercanos y porque encima de su entrada se construyeron casas de obreros del Valle de los Reyes.

La antecámara 3.000 años después

Lechos reales, un trono dorado, restos de carros y un revoltijo depositado en un ‘desorden organizado’ es lo que encontraron Carter y su equipo al acceder a la primera estancia de la tumba de Tutankamón. Se hallaba tras un corredor y dos puertas de acceso, y el arqueólogo, que accedió a ella el 26 de noviembre, la bautizó como la Antecámara. En su diario describió el revoltijo de tesoros como «una extraña y prodigiosa mezcla de objetos preciosos y extraordinarios amontonados unos sobre otros». En esta misma estancia descubrió una entrada que conducía a otra pequeña sala también repleta de piezas y objetos que fue bautizada como Anexo. 

 El abogado y financiero estadounidense Theodore Davis tuvo los derechos de concesión para excavar en el  Valle de los Reyes desde 1905 hasta 1914. En ese tiempo había desenterrado diez tumbas, incluido el hipogeo casi intacto, aunque no de la realeza, de los padres de la reina Tiy, Tuya y Tuyu. 

Extracción de piezas

Aunque todavía no se había llegado hasta el final de la tumba ni se habían abierto todas las cámaras, a finales de noviembre de 1922 la cantidad de piezas y objetos recuperada era sencillamente espectacular, de modo que al mismo tiempo que progresaba la excavación se procedía a la extracción de piezas desde el interior. Al final de la excavación completa de la tumba se habían desenterrado un total de 5.400 objetos y piezas. En la imagen se puede ver a un miembro del equipo de Carter cargando un busto que se cree pudo ser un maniquí, encontrado en la Antecámara, con el arqueólogo en el extremo derecho de la fotografía. La repercusión del descubrimiento hizo que muchos medios y periodistas se desplazaran hasta el lugar para cubrir la noticia. 

Sin embargo, sus trabajos no dieron más frutos destacables en años posteriores.​ Lo que sí halló fueron varios objetos en la tumba KV58 relacionados con Tutankamón, como botones y empuñaduras con su nombre, así como su pozo de embalsamamiento KV54.

Una tumba sellada, imperturbada

Este fascinante descubrimiento inauguró una nueva era de la arqueología, en gran parte gracias a Howard Carter y sus meticulosos métodos. Cada paso de la excavación se llevaba a cabo con mucho detenimiento de modo que los trabajos se iban alargando y no llegaron a la puerta de la cámara funeraria hasta febrero de 1923. Tras encontrarse con las dos famosas estatuas a tamaño real de los guardianes que custodiaban la entrada a la tumba, esta imagen apareció ante un entusiasmado equipo. Parecía que la puerta conservaba el sello que certificaba que el descanso de Tutankamón no había sido perturbado durante los últimos 3.000 años

 Pensó que esa era la tumba perdida del faraón y publicó sus hallazgos como tales con la frase «Me temo que el Valle de las Tumbas está agotado».En 1907, los egiptólogos William Garstin y Gaston Maspero invitaron al arqueólogo británico Howar Carter a excavar en el valle para George Herbert, conde de Carnavon.

Un grupo de obreros egipcios trasladan con vagonetas las cajas cargadas de objetos desde la tumba de Tutankamón en el Valle de los Reyes hasta el Nilo.Foto: PD

Lord Carnarvon y Carter deseaban conseguir la concesión de excavación cuando expirara la de Davis, pero tuvieron que conformarse con excavar en otros lugares de la necropolis tebana durante los siguientes siete años.

L’egyptologue britannique Howard Carter (1873-1939) supervise la sortie d’une statue offrande lors des fouilles archeologiques du tombeau de Toutankhamon en Egypte (Vallee des Rois) en novembre 1922 — The British Egyptologist Howard Carter (1873-1939) supervise the exit of a statue offering at the time of the archeologic excavations of the tomb of Toutankhamon in Egypte in November 1922 *** Local Caption *** The British Egyptologist Howard Carter (1873-1939) supervise the exit of a statue offering at the time of the archeologic excavations of the tomb of Toutankhamon in Egypte in November 1922

En 1915 iniciaron una búsqueda sistemática y en noviembre de 1922 Carter descubrió la verdadera tumba de Tutankamón.​ Ya en febrero de 1923 la antecámara se había limpiado de todo excepto de dos estatuas centinelas.

Decouverte du tombeau du pharaon Toutankhamon dans la Vallee des Rois en Egypte: ici Howard Carter et Arthur Callender dans l’antichambre devant le mur de la chambre funeraire, emballant les statues sentinelles, 29 novembre 1923, photo par Harry Burton (p0491) — Discovery of the tomb of pharaoh Tutankhamun in the Valley of the Kings (Egypt) : Howard Carter and Arthur Callender in the antechamber at doorway of sepulchral hall, protecting a sentinel statue, november 29, 1923, photo by Harry Burton (p0491) *** Local Caption *** Discovery of the tomb of pharaoh Tutankhamun in the Valley of the Kings (Egypt) : Howard Carter and Arthur Callender in the antechamber at doorway of sepulchral hall, protecting a sentinel statue, november 29, 1923, photo by Harry Burton (p0491)

Un hallazgo mediático

Gran parte del trabajo de análisis y catalogación de las piezas se realizaba en el interior de las cámaras donde se iba encontrando. En este caso, se puede ver a las dos estatuas a tamaño real de los guardianes de la tumba del faraón. Una de ellas todavía en su ubicación original, a un lado de la puerta de la cámara funeraria, y la otra siendo cuidadosamente preparada para su extracción y traslado. De pie, junto a Howard Carter, se cree que estaba Lord Carnarvon. El aristócrata inglés había vendido la exclusiva del descubrimiento al periódico londinense The Times. Además de los lucrativos beneficios que el diario le pagaba por la venta de los textos y fotos a terceros, así el equipo evitaba la tediosa tarea de atender a los medios para explicar todos y cada uno de los detalles de la excavación. 

Se designó un día y una hora para abrir la tumba delante de unos veinte testigos selectos entre los que estaban Lord Carnarvon, varios funcionarios egipcios, representantes de museos y el personal de la Oficina de Prensa del Gobierno. El 17 de febrero de 1923, justo después de las dos en punto, rompieron el sello.

The photograph shows one of the royal beds being lifted into a box for removal from the Tomb of Tutankhamun. Date: 17th February 1923

Se encontraron 5398 artefactos dentro de la tumba, incluidos un ataúd de oro macizo, la mascara funeraria, tronos, arcos de tiro con arco, trompetas, un caliz de loto, varios carros desmontados, comida, vino, sandalias y ropa interior de lino.

La ingeniería para alcanzar la momia

Uno de los momentos más delicados del examen de los ataúdes fue la extracción de estos del enorme sarcófago de piedra en el que estaban albergados. Arthur Callender, un amigo de Carter e ingeniero, inventó un sistema de poleas como el que se puede ver en la imagen y que permitieron extraer las pesadas cajas de manera delicada y sin dañarlas. En la fotografía había quedado a la vista el segundo ataúd, tras el tercero se hallaba la momia de Tutankamón coronada por su célebre máscara funeraria. Muchas de las piezas estaban bañadas o recubiertas de oro, pero el último ataúd era de oro macizo y pesaba 110 kilos.

Main d’ oeuvre egyptienne lors des fouilles archeologiques dirigees par Howard Carter sur le site du tombeau de Toutankhamon , dans la vallee des Rois , en Egypte a l’ automne 1922 — Labours on archaeological site directed by Howard Carter , of the Toutankhamen tomb , in king valley in Egypt , in autumn 1922 *** Local Caption *** Labours on archaeological site directed by Howard Carter , of the Toutankhamen tomb , in king valley in Egypt , in autumn 1922

Apertura del sarcófago

Carnarvon acudió para la apertura de la cámara funeraria, pero no pudo ver la del sarcófago, pues murió a causa de una sepsis dando alas a las teorías de la maldición del faraón. Carter siguió adelante, pero las autoridades egipcias cada vez se inmiscuían más en los trabajos de excavación y Carter detuvo la investigación como medida de protesta. La excavación estuvo parada hasta 1925, cuando se reanudaron los trabajos y por fin se procedió a la apertura del sarcófago, de los ataúdes y al desvendaje de la momia, un proceso que se alargó hasta siete días y que fue supervisado por dos expertos anatomistas que aparecen en la imagen justo a la izquierda de Carter: el Prof. Douglas Derry y el Dr. Saleh Bey Nandi. Merece la pena destacar la importancia de las fotografías de Harry Burton, quien en 1922 era considerado el fotógrafo arqueológico más importante del mundo. Gracias en parte a sus evocadoras imágenes, el descubrimiento y la excavación se convirtieron en un acontecimiento mediático mundial.

Howard Carter tardó 10 años en catalogar los objetos. Análisis recientes sugieren que una daga encontrada en la tumba tenía una hoja de hierro procedente de un meteorito. El estudio de este y otros artefactos de hace más de tres mil años ha proporcionado y podría seguir proporcionando información valiosa sobre las tecnologías de la metalurgia en todo el Mediterráneo en ese momento.

(150124) — CAIRO, Jan. 24, 2015 () — Tourists view the Tutankhamun mask in the Egyptian Museum, Cairo, Egypt, on Jan. 24, 2015. Egyptian Ministry of Antiquities held a press conference on Saturday as a response to recent news on the damage and restoring of the burial mask of Egyptian Pharaoh Tutankhamun.(/Cui Xinyu)

Repercusión internacional

El magnífico hallazgo y toda la épica que lo rodeó atrajo el interés mundial. Por un lado supuso el renacimiento de un sentimiento de orgullo nacional egipcio por su glorioso pasado, y por el otro despertó un renovado interés internacional por el mundo del antiguo Egipto. Esto tuvo un efecto inmediato en el sector turístico del país, que vivió un auge sin precedentes. Con la perspectiva del tiempo, el fenómeno se ha llegado a describir como la ‘Tutmanía’.

Casi el 80 % de los objetos proceden de los bienes funerarios de la reina faraón Neferneferuaton, incluida la célebre mascara de Tutankamon.

Réplicas de las sandalias de oro y «punteras» para los dedos hallados en la momia de Tutankamón en el Valle de los Reyes.Foto: Traumrune / Wikimedia Commons / CC BY 3.0

En 2015, el egiptólogo inglés Carl Nicholas Reeves publicó evidencias que muestran que un cartucho  inscrito en la famosa máscara de oro de Tutankamón decía Ankhkheperure mery-Neferkheperure (Anjetjeperura, amada de Akenatón).

Protectores de dedos de la momia de Tutankamón. Exposición en Seatle, 2012.

Foto: Woodsboy2011 / CC BY-SA 2.0

Por lo tanto, la máscara fue hecha originalmente para  Nefertiti, la reina esposa de Akenatón, quien usó el nombre real de Anjetjeperura cuando probablemente asumió el trono después de la muerte de su esposo.

Pañuelo de lino descubierto en el escondrijo de embalsamamiento de Tutankamón en el Valle de los Reyes. En la tumba del faraón se hallaron objetos de tela muy parecidos, pero en peores condiciones.

Foto: PD (MET)

Neferneferuatón pudo haber sido depuesta en una lucha por el poder y posiblemente privada de un entierro real, o fue inhumada con otro ajuar funerario por los funcionarios de Tutankamón, quien la sucedió como faraón como parece indicar la presencia de objetos de su ajuar funerario en la tumba de este.

Sarcófago de oro macizo en cuyo interior se descubrió la momia de Tutankamón. Museo Egipcio, El Cairo.Foto: Cordon Press

Sandalias de oro de Tutmosis III. Museo Metropolitano Nueva York.

Foto: MET (PD)

Funda de dedo de oro perteneciente a Tutmosis III. Museo Metropolitano, Nueva York.

Foto: MET (PD)

Una de las sandalias descubiertas en la tumba de Tutankamón. Museo Egipcio, El Cairo.

Foto: Cordon Pres

Imagen de la cámara funeraria de la tumba de Tutankamón tal como puede verse hoy en día.Foto: AP

Fotografía del Anexo de la tumba de Tutankamón. Se aprecia el tremendo desorden que reinaba en la estancia en el momento de su descubrimiento.

Foto: PD

Alfred Lucas, miembro del equipo de Carter, limpia algunos de los objetos procedentes de la tumba de Tutankamón en el laboratorio improvisado.

Foto: Cordon Press

Algunos de los muebles descubiertos por Carter en el Anexo, entre ellos una silla infantil. Museo Egipcio, El Cairo.

Foto: Ovedc (CC BY-SA 4.0)

Dos de los ocho escudos descubiertos en el Anexo de la tumba de Tutankamón.

Foto: AP

Barco de calcita hallado en el Anexo. Museo Egipcio, El Cairo.

El 4 de noviembre de 2007, 85 años después de su descubrimiento por Howard Carter, la momia de Tutankamón fue devuelta a su tumba subterranea en  Luxor para ser vista envuelta en lino dentro una caja de vidrio con condiciones de temperatura y humedad controladas.

Un conservador inspecciona una réplica de una de las capillas doradas de Tutankamón, con textos funerarios grabados, para una exposición en Mánchester.Foto: Cordon Press

Fotografía de uno de los guardianes de la tumba de Tutankamón, tal como fue descubierto.

Foto: Cordon Press

Un trabajador del Museo Egipcio realiza labores de desinfección junto a la máscara de Tutankamón.Foto: AP

Su nuevo ataúd fue diseñado para prevenir la descomposición de la momia por la humedad y el calor emanado por los turistas que visitan la tumba. En 2009, la tumba fue cerrada por el Ministerio de Antiguedades y el Instituto de Conservación Getty para realizar trabajos de conservación. Si bien el cierre iba a durar cinco años para restaurar las paredes afectadas por la humedad, la revolucion egipcia de 2011 retrasó el proyecto. La tumba se volvió a abrir en febrero de 2019.

 (c. 1342-c. 1325 a. C.) llamado en vida Tutanjatón, fue un  faraon del Antiguo Egipto, último monarca de su familia real en el final de la dinastia XVIII que gobernó entre 1334 y 1325 a. C.

Su padre era el faraón Akenaton mientras que su madre era la hermana de este, identificada como tal por una prueba de ADN realizada a una momia desconocida llamada La Dama Joven.

Escena que decora la naos dorada de Tutankamón. En ella, el rey está a punto de disparar un arco, mientras su esposa le tiende una flecha. Museo Egipcio, El Cairo.Foto: Cordon Press

Tutankamón accedió al trono con ocho o nueve años bajo la tutela del visir Ay, que finalmente sería su sucesor y probablemente también era pariente. Tutankamón contrajo matrimonio con su media hermana Anjesenamon, con quien concibió dos hijas que murieron, la primera a los 5 o 6 meses de embarazo y la segunda poco después de nacer.

Tablero de senet hallado en la tumba del faraón, un popular juego de mesa entre los antiguos egipcios. Museo Egipcio, El Cairo.

Foto: Cordon Press

 Tutankamón reinstauró la religion politeista, después de las reformas monoteístas de su padre, enriqueció y fue generoso con las órdenes de dos importantes cultos, entre ellos el de los sacerdotes de Amón, y comenzó a restaurar los monumentos antiguos dañados durante el anterior periodo amarniense.

Uno de los carros descubiertos en la tumba de Tutankamón en el Valle de los Reyes. Museo Egipcio, El Cairo.

Foto: Cordon Press

Trasladó los restos de su padre al Valle de los Reyes y movió la capital desde Ajetaton a Tebas.

Ankhesenamón aplica un ungüento a su esposo, entronizado. Trono hallado en la tumba de Tutankamón. Museo Egipcio, El Cairo.

Foto: Cordon Press

Sufría una discapacidad física por una deformidad en su pie izquierdo junto a una osteoneccrosis que le obligaron a apoyarse en bastones, varios de los cuales fueron hallados en su tumba junto a bumeranes y arcos, en cuyo uso debía estar instruido. Estaba aquejado de otros problemas de salud como una leve escoliosis y malaria.

La reina ofrece a Tutankhamón un ramillete de flores de loto. Arqueta taraceada. Museo Egipcio, El Cairo.

Foto: Cordon Press

En 1922  Howar Carter descubrió su tumba casi intacta en el transcurso de unas excavaciones sufragadas por  Lord Carnavon un hallazgo que captó la atención de la prensa de todo el mundo.

Réplica del santuario de Anubis, descubierto en el Tesoro de la tumba de Tutankamón, realizada para una exposición en Mánchester en 2011.Foto: Cordon Press

El descubrimiento de este  hipogeo con más de 5000 artefactos, entre ellos la mascara funeraria de Tutankamon, expuesta en el  Museo Egipcio del Kayro, despertó un renovado interés en el Antiguo Egipto. Las muertes poco tiempo después de varios de los implicados en el descubrimiento de su momia se han atribuido popularmente a la maldicion del faraon.

Foto de Harry Burton en la entrada de la Cámara del Tesoro de la tumba de Tutankamón en el Valle de los Reyes.

Foto: Cordon Press

Tutankamón era hijo de Akenaton—originalmente llamado Amenofis IV. Su madre era una de las hermanas de Akenatón. Al nacer fue nombrado Tutanjatón, un nombre que refleja las creencias de su padre. Su ama de cria fue Maia, conocida por su tumba en Saqqara. 

Armario de madera dorada que contenía el cofre canópico de Tutankamón. Museo Egipcio, El Cairo.

Foto: Cordon Press

En 2008 un equipo de investigadores de la  Universidad del Kayro realizó unos análisis genéticos sobre los restos momificados de Tutankamón y otros cuerpos que se creían o se sabía que pertenecían a la realeza del Imperio Nuevo

Cofre de calcita que contenía los vasos canopos de Tutankamón.

Foto: Cordon Press

Los resultados indicaron que su padre era la momia de la KV55, identificada como Akenatón, y que su madre era  La Dama Joven, de la tumba KV35, que resultó ser hermana de su esposo.Eso significa que La Dama Joven no puede ser identificada como Nefertiti porque no hay constancia de que ésta fuera hermana de Akenatón.

Cofre de calcita que contenía los vasos canopos de Tutankamón.

Foto: Cordon Press

Los investigadores afirmaron que estaban seguros al 99,99 % que Amenofis III era el padre del individuo de la KV55, quien a su vez era el padre de Tutankamón.Sin embargo, se ha cuestionado la validez de los restos genéticos de cuerpos momificados debido a su posible degradación por la descomposición.

Investigadores como Mark Gabolde y Aidan Dodson afirman que Nefertiti era en realidad la madre de Tutankamón porque interpretan que la cercanía genética no se debe al emparejamiento entre hermanos, sino a una consecuencia de tres generaciones de matrimonios entre primos hermanos que harían que Nefertiti fuera prima hermana de Akenatón.

El egiptólogo británico Howard Carter ante el ataúd de oro macizo que contenía la momia de Tutankamón.Foto: Cordon Press

Cuando Tutankamón se convirtió en faraón, se casa con su media hermana, Ankesenpaatón, que más tarde cambió su nombre a Anjesenamon.

Howard Carter y Lord Carnarvon durante el derribo del muro tras el cual se hallaba la cámara funeraria de la tumba de Tutankamón.

Foto: Cordon Press

El matrimonio concibió dos hijas, ninguna de las cuales sobrevivió a la infancia. La muerte de Tutankamón marcó el final de su línea real en la dinastia XVIII.

La primera capilla funeraria que cubría el sarcófago de Tutankamón se vislumbra a través de un hueco practicado en el muro.

Foto: Cordon Press

 Tutankamón tenía ocho o nueve años cuando ascendió al trono de Egipto y se convirtió en faraon, tomando el nombre Real de Nebkheperure.

Uno de los ataúdes de Tutankamón es extraído mediante un complejo conjunto de poleas.

Foto: Cordon Press

Su reinado duró unos nueve años, durante los cuales el cargo de  visir estuvo dividido entre el  Alto y el Bajo Egipto.

El visir principal del Alto Egipto fue Usermont; otro personaje llamado Pentu también fue visir, pero no está claro en cuál de las tierras. Tampoco se sabe con certeza si Ay, sucesor de Tutankamón, ocupó en realidad este cargo.  

La momia del faraón Tutankamón cubierta aún con la máscara de oro y lapislázuli.

Foto: Cordon Press

Una vez coronado y después de celebrar consejo con el dios Amon, Tutankamón hizo donaciones que enriquecieron a los sacerdotes de los cultos de Amón y Ptah

Carter y su equipo examinan la momia de Tutankamón.

Foto: Cordon Press

Encargó nuevas estatuas de deidades de los mejores metales y piedras, así como nuevas barcas sagradas fabricadas del mejor cedro del  Líbano y embellecidas con oro y plata. Los sacerdotes y todos los cantantes, bailarines y asistentes regresaron a sus puestos, y se les otorgó un decreto de protección real para asegurar su estabilidad futura.​

El egiptólogo Zahi Hawass dirige en 2005 la operación para sacar la momia de Tutankamón de su tumba para realizarle un estudio completo.Foto: AP

En el segundo año de Tutankamón como faraón comenzó el regreso al antiguo orden egipcio. Puso fin oficial a la adoración al dios  Aton y recuperó la supremacía de Amon levantando la prohibición de su culto, reinstaurando el politeismo y devolviendo los privilegios tradicionales a sus sacerdotes.

El arqueólogo Howard Carter examina el segundo sarcófago de Tutankamón en el interior de la cámara funeraria.

Foto: Cordon Press

Tanto él como su reina eliminaron «Atón» de sus nombres, reemplazándolo con Amón; asimismo la capitalidad regresó a la ciudad de Tebas, mientras que Ajeaton, fundada por su padre, fue abandonada.​

Howard Carter, el doctor Douglas Derry y un grupo de oficiales egipcios posan ante la momia de Tutankamón, lista para su estudio.

Foto: Cordon Press

Su primer acto como faraón fue sacar la momia de su padre de su tumba en Ajetatón y enterrarla en el Valle de los Reyes cerca de Tebas, un gesto que ayudó a fortalecer su reinado. También reconstruyó las estelas, santuarios y edificios en Karnak. Ordenó levantar nuevos edificios en  Luxor y dio orden para que restauraran otros templos por todo Egipto que habían sido saqueados por Akenatón.

Interior del cráneo de Tutankamón, tal como lo reveló la tomografía computarizada realizada en 2005.

Foto: AP

El reino era económicamente débil y se encontraba en crisis después del rupturista reinado de Akenatón. Las relaciones diplomáticas con otros reinos habían sido descuidadas, por lo que Tutankamón buscó restaurarlas, en particular con Mitanni.

La momia de Tutankamón a punto de ser sometida a una tomografía computarizada en 2005.

Foto: AP

Los regalos de otros reinos encontrados en su tumba indican que tuvo éxito en este empeño, pero a pesar de sus esfuerzos diplomáticos, en su templo mortuorio en Tebas también hay registro de batallas con nubios y asiáticos. Su ajuar funerario contenía una armadura, taburetes plegables apropiados para campañas militares y arcos, en cuyo uso estaba entrenado.

Escaner de cuerpo entero de la momia de Tutankamón realizado en 2005.

Foto: AP

Sin embargo, dada su juventud y discapacidades físicas, que parecían requerir el uso de un bastón para caminar,  no participó en ninguna batalla.Debido también a su corta edad, el faraón probablemente tenía asesores, entre los que presumiblemente estaba Ay—el sucesor de Tutankamón— y el general Horemheb, posible yerno de Ay y su sucesor en el trono. Horemheb dejó registrado que el faraón lo nombró «señor de la tierra» como príncipe hereditario para mantener la ley. También señaló su habilidad para calmar al joven monarca cuando estallaba su temperamento.

Foto: The Granger Collection / Cordon Press

Como parte de su restauración del orden tradicional egipcio, el joven faraón inició varios proyectos constructivos, en particular en el templo de  Karnak en Tebas, donde ordenó crear la avenida de esfinges que conducen al recinto de Mut.

De izquierda a derecha, Arthur Mace, Richard Betell (secretario de Carter), Arthur Callender, lady Evelyn Herbert, Howard Carter, lord Carnarvon, Alfred Lucas y Harry Burton.Foto: Cordon Press

Esas esfinges fueron en origen esculpidas para Akenatón y su esposa Nefertiti, y les añadieron unas nuevas cabezas de carnero y pequeñas estatuas del faraón.​ En el templo de Luxor completó la decoración de la columnata de entrada de Amenofis III.

Callender y Carter extraen uno de los lechos funerarios descubiertos en la Antecámara de la tumba de Tutankamón.

Foto: Cordon Press

Además, se restauraron los monumentos desfigurados bajo el reinado de Akenatón y se crearon nuevas imágenes de culto al dios Amón. Se volvieron a celebrar los festivales tradicionales.

Arthur Callender durante un descanso de los trabajos, en el exterior de la tumba.

Foto: Cordon Press

Un edificio llamado el Templo de Nebkheperure-Amado-de-Amón-Que-Puso-A-Tebas-En-Orden se construyó con sillares de piedra de los templos de Atón levantados por Akenatón en el este de Karnak, lo que indica que el desmantelamiento de estos templos ya estaba en marcha.

Mace y Lucas proceden a restaurar uno de los carros hallados en la tumba de Tutankamón.

Foto: Cordon Press

Muchos de los proyectos arquitectónicos de Tutankamón quedaron inconclusos cuando murió y fueron completados o usurpados por sus sucesores, especialmente por Horemheb. La avenida de esfinges fue completada por su sucesor Ay y Horemheb usurpó el conjunto. La estela de restauración también fue usurpada por este último, mientras que las piedras del Templo de Nebkheperure se reciclaron en los edificios de Horemheb

Dos de los negativos originales de Harry Burton. A la izquierda, una fotografía de la Antecámara, y a la derecha, el trono dorado del faraón.

Foto: Cordon Press

https://es.wikipedia.org/wiki/Tutankam%C3%B3n

https://spain.memphistours.com/Egipto/sobre-egipto/atracciones-en-el-luxor/wiki/quien-fue-tutankamon

https://www.bbc.com/mundo/noticias-64152425

https://www.bbc.com/mundo/noticias-61407940

https://www.bbc.com/mundo/noticias-48868722

https://www.bbc.com/mundo/noticias-44026319

https://www.bbc.com/mundo/noticias-42537055

https://www.bne.es/es/blog/blog-bne/tutankamon-faraon-renacio-3000-anos-despues

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/minuciosa-y-compleja-restauracion-telas-y-joyas-tumba-tutankamon_18589

Descubierta una taberna de 5.000 años en Irak

El hallazgo ofrece otro vistazo a la vida de las personas comunes que vivían hace unos 5,000 años en esta parte del mundo. (FOTO: Lagash Archeaological Project)

 Tenía bancos y un patio para comer al aire libre 

Un monarca devoto

Gobernador o ensi de la ciudad-estado de Lagash, Gudea se representa a menudo en actitud orante, con las manos cruzadas delante del pecho y tocado con un casquete (tal vez de lana). Museo del Louvre, París.

El hallazgo se ha registrado en el yacimiento de Lagash, una de las primeras ciudades-estado del mundo.

La antigua Girsu sale a la luz

Entre 1877 y 1933 se sucedieron en Girsu (la actual Tello) veinte campañas arqueológicas. Arriba, la misión llevada a cabo desde  1931 hasta 1933 por el arqueólogo francés André Parrot.

Un proyecto arqueológico ha descubierto en el yacimiento iraquí de Lagash, una de las ciudades antiguas más grandes de la zona sur de Mesopotamia, una taberna de hace 5.000 años donde se alimentaban los habitantes de la urbe sumeria.

Clavo de fundación

Uno de los muchos que llevan el nombre de Gudea. Museos Estatales, Berlín.

A menos de medio metro bajo tierra, los investigadores de las universidades de Pensilvania (Estados Unidos) y Pisa (Italia) han documentado un complejo que disponía de horno, un refrigerador de barro que se denomina zeer y todavía se utiliza en la actualidad, bancos repartidos en un patio que actuaba como comedor y recipientes de almacenaje que todavía conservaban restos de pescado.

Vestida para la corte

La mujer bajo estas líneas, en actitud de oración, va vestida con el chal sumerio, prenda que se colocaba sobre el vestido; era típico de las clases altas.

Esto hallazgos muestran el modo de vida del Periodo Dinástico Arcaico (2900-2300 a.C.) de un barrio urbano del asentamiento que no pertenecía a la élite, según valoran los arqueólogos. 

El pastor de su pueblo

Estatua de Gudea en pie y sosteniendo un vaso manante. Museo del Louvre, París.

Lagash, ubicada hoy en día en una zona conocida con el nombre de Tell al-Hiba por el pueblo cercano y que está considerada como una de las primeras ciudades-estado del mundo, comprende unas dimensiones enormes —más de tres kilómetros de largo de norte a sur por casi dos de ancho en su extremo de mayor extensión—. 

Esfinge

Toro con cabeza humana procedente de Girsu. 2140 a.C. Museo del Louvre, París.

Explica Holly Pittman, directora del Proyecto Arqueológico Lagash y profesora en la Universidad de Pensilvania:

Es un espacio público para comer que data alrededor del año 2700 a.C. Tiene un parte al aire libre y otra de cocina.

Que haya un lugar de reunión comunitario donde la gente podía sentarse y comer un estofado de pescado indica que no estaban trabajando bajo la tiranía de los reyes. Esto nos ofrece una historia mucho más interesante de la ciudad

El proyecto de investigación se inició en 2019, aunque las prospecciones en el sitio se remontan a la década de 1930 y han estado condicionadas por las guerras que han golpeado a la región. En estas últimas campañas se han empleado metodologías modernas que incluyen fotografía con drones y magnetometría para identificar estructuras bajo tierra. Luego se han efectuado excavaciones microestratigráficas y se han recogido muestras de sedimentos para comprender el contexto ambiental de la ciudad y su desarrollo.

Los trabajos arqueológicos se han centrado en áreas donde se cree que no residió la élite para recabar datos sobre el resto de habitantes de la urbe. Dice Zaid Alrawi, otro de los directores del proyecto:

No vamos a los grandes montículos esperando encontrar un templo antiguo. Usamos nuestras técnicas y luego, según la prioridad científica, buscamos lo que creemos que proporcionará información importante para rellenar las brechas de lo que conocemos

Durante las últimas campañas también se han descubierto una vivienda doméstica que disponía de un baño, una cocina y una piedra de moler y un área con cerca de una decena de hornos para fabricar recipientes de cerámica que contaba con bancos y una mesa.

Dice la arqueóloga Holly Pittman:

Con más de 450 hectáreas, Lagash fue uno de los asentamientos más grandes en el sur de Irak durante el III milenio a.C. El sitio fue muy importante a nivel político, económico y religioso. Sin embargo, también pensamos que fue un importante núcleo de población con acceso a tierras fértiles y gente dedicada de forma intensiva a la producción artesanal. En este sentido, Lagash, que estuvo ocupada desde el V milenio hasta mediados del II a.C., habría sido una capital, pero también una destacada ciudad industrial.

© El Español

https://www.elespanol.com/el-cultural/historia/arqueologia/20230203/taberna-anos-irak-bancos-patio-comer-libre/738676191_0.html

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/gudea-lagash_9391

El secreto de la pintura más famosa de Rembrandt

Es un retrato corporativo.

La obra fue encargada por la Corporación de Arcabuceros de Ámsterdam para decorar el Gran Salón de la milicia. Debido a esto, Rembrandt usa un lienzo grande.

Con un tamaño de 3,63 metros de altura y 4,37 metros de ancho, la pintura conocida como La ronda de noche es la pintura más grande y más famosa del artista neerlandés Rembrandt.

El encargo, que debía ser concluido para el banquete de inauguración de la sede de la compañía, fue, junto a otros retratos corporativos, parte de la conmemoración de la llegada en 1638 a Ámsterdam de la reina madre Maria de Medicis, viuda de Enrrique IV de Francia, exiliada por orden de su hijo  Luis XIII y del intrigante  cardenal Richelieu. Esta visita a la capital holandesa fue celebrada con gran pompa y boato.​

El pago del trabajo se retrasó debido a que no cubrió las expectativas de los miembros de la milicia, por no estar perfectamente definida la presencia de la mayoría de ellos. A pesar de su calidad, también pasó desapercibida para la crítica en su día…

Siglos después de su creación, todavía se están descubriendo detalles en sus pigmentos, gracias a los avances de la tecnología moderna, publica Science Alert.

Así un equipo de investigadores de varios países de Europa ha encontrado una molécula inesperada cuando estudiaban la acumulación de pintura que compone la famosa obra de arte del Siglo de Oro holandés.

Gracias a las capas de pigmentos y otros medios como imprimaciones y barnices, las pinturas pueden variar en composición química en tres dimensiones. Así, además de los escaneos de la superficie de la obra, los expertos que trabajan en el proyecto de conservación Operation Night Watch tomaron muestras diminutas a través de las capas de la famosa pintura.

En 2021, dos años después del proyecto, el mapeo macro-XRF reveló el boceto original de Rembrandt en la versión final de La ronda de noche. Al emitir rayos X sobre la pintura, la tecnología obliga a los pigmentos a absorber y luego emitir luz de alta energía de manera reveladora, identificando las distribuciones de diferentes elementos dentro de las capas individuales.

Este mapeo reveló muchos pequeños detalles que se habían cambiado del boceto original a lo que podemos ver hoy. Sin embargo, no fueron solo las imágenes las que llamaron la atención del investigador. Una técnica llamada difracción de rayos X en polvo reveló la presencia de formiatos de plomo, incluido el raro formiato de plomo (II), Pb (HCOO) 2.

Comúnmente utilizado en la creación de pigmentos blancos y amarillos en ese momento, no sorprende encontrar el elemento plomo en una obra de arte de Rembrandt. Sin embargo, esta clase particular de compuestos de plomo solo se ha detectado en estudios que modelan el envejecimiento de pinturas antiguas, no en pinturas antiguas en sí mismas.

Explica el fotoquímico del Centro Nacional de Investigaciones Científicas de Francia, Víctor González:

No solo descubrimos formiatos de plomo, sino que los identificamos en áreas donde no hay pigmento de plomo, blanco, amarillo

Creemos que probablemente desaparezcan rápido, es por eso que no se detectaron en las pinturas de los maestros antiguos hasta ahora.

La distribución de los formiatos de plomo sugiere que estaba más concentrado en algunas capas que en otras y asociado con pinturas de colores claros.

González y sus colegas reprodujeron diferentes recetas de pintura conocidas de la época.

Gracias al rendimiento analítico único del ESRF, la fuente de luz de sincrotrón más brillante del mundo, pudimos mapear la presencia de formiatos a una escala micrométrica y seguir su formación a lo largo del tiempo

 Explica la científica Marine Cotte, de la Instalación Europea de Radiación de Sincrotrón (European Synchrotron Radiation Facility). ESRF):

Sus resultados sugieren que Rembrandt mezcló óxido de plomo (II) en su medio de pintura de aceite de linaza para ayudar a que los colores de pintura más claros se secaran. Las interacciones con otras moléculas a lo largo del tiempo convirtieron esto en formiatos de plomo. Parece que incluso los grandes maestros de la pintura como Rembrandt se impacientaban con este medio de secado lento.

Sin embargo, también es posible que estos formiatos hayan surgido de esfuerzos de restauración anteriores, explica el equipo.

Los intentos anteriores de restauración han causado grandes cambios en la pintura, que en realidad no es una escena nocturna en absoluto. Muchas capas de barniz, mezcladas con suciedad, oscurecieron la escena para dar esa impresión, dando lugar finalmente a su nombre común a fines del siglo XVIII.

El nombre oficial de la pintura es La compañía militar del capitán Frans Banninck Cocq y el teniente Willem van Ruytenburgh, y los científicos ahora están investigando cómo eliminar estas capas de barniz sin alterar la pintura original que se encuentra debajo.

Dice el químico analítico de la Universidad de Amberes, Koen Janssens:

Además de proporcionar información sobre las técnicas pictóricas de Rembrandt, esta investigación abre nuevas vías sobre la reactividad de los pigmentos históricos y, por lo tanto, sobre la preservación del patrimonio,

El secreto de hace siglos que oculta la pintura más famosa de Rembrandt (msn.com)

Wikipedia

Joan Miró en el Guggenheim Bilbao

La realidad absoluta. París, 1920-1945 se puede visitar desde el 8 de febrero hasta el 28 de mayo.

El museo de Bilbao inaugura el 8 de febrero la exposición que abarca 25 años de Miro, artista precursor del expresionismo abstracto.

Un viaje a París, iniciático que marca un punto de inflexión en su discurso.

1920, París se convierte en un punto de partida. El final, el año en que Miró crea la gran serie de obras sobre fondo blanco que consolidan su discurso.

Esta colección llega después de sus Constelaciones y después de una etapa en la que apenas pinta.

El Museo Guggenheim Bilbao acoge la retrospectiva La realidad absoluta. París. 1920-1945 que reune esos 25 años de creatividad en constante ebullición del pintor. Desde el realismo mágico hasta el lenguaje de signos constelados.

En ese tránsito, Miró muestra fascinación por el arte prehistórico, como las pinturas rupestres.

Adscrito a las primeras vanguardias del dadaísmo, está considerado un pionero del surrealismo y un precursor del expresionismo abstracto.

Miró se forma en una Barcelona que bulle de sentimientos nacionalistas.

La capital catalana conservadora abre sus puertas a las nuevas ideas artísticas que llegaban de París, de manos del compositor Frederic Mompou entre otros. Es el año 1910.

De esta primera época es Autorretrato. En su primer estudio parisino, en el 45 de la Rue Blomet, donde se instala en 1921, Miró pinta paisajes que no tienen que ver con la realidad exterior.

En los años 30 crea figuras monstruosas, reflejo de su ansiedad y preocupación por la Guerra Civil y por la Segunda Guerra mundial.

En los 40 llega Constelaciones, la culminación de su lenguaje de signos. La colección, expuesta en Nueva York en 1945, creó un gran impacto en el mundo del arte.

Joan Miró inunda de surrealismo el Museo Guggenheim Bilbao con la exposición ‘La realidad absoluta. París’ (msn.com)

Los secretos de un taller de momificación en el antiguo Egipto

El proceso de momificación durante el Antiguo Egipto seguía un protocolo rígido y giraba en torno al culto a Osiris, juez supremo de las almas de los muertos.

Papiro en el que se muestra la Apertura de la Boca, un ritual funerario realizado sobre la momia del difunto.

El embalsamamiento no era solo un privilegio de los faraones, ya que cualquier familia podía acceder a este servicio, siempre que estuviera en su mano permitírselo.

Vasijas encontradas en el taller de momificación descubierto en Saqqara en 2016.

Foto: M. Abdelghaffa (Saqqara Saite Tombs Project, Universidad de Tubinga, Alemania)

El procedimiento que costaba más dinero comenzaba con la evisceración, extrayendo el cerebro por la nariz con un gancho y haciendo una escisión en el costado para sacar el resto de órganos internos y meterlos en vasos canopos.

Únicamente se dejaba dentro el corazón. Tras lavar el interior con vino y especias, el cuerpo se rellenaba con sustancias aromáticas. Para deshidratarlo, se cubría de natrón durante 70 días, transcurridos los cuales, se lavaba el cuerpo y se envolvía en tiras de lino untadas en cera.

Las vasijas de un taller de momificación en el yacimiento de Saqqara (Egipto) han revelado información sobre las sustancias químicas usadas por los antiguos egipcios para preservar a sus muertos y de que algunas llegaron de sitios tan lejanos como los bosques tropicales de Asia.

La momificación en el antiguo Egipto era larga, compleja e implicaba el uso de muchas sustancias diferentes. Un proceso del que conoce por la literatura antigua y los análisis de residuos orgánicos de las momias, pero hasta ahora la función de los diversos elementos y el procedimiento eran poco claros.

Un equipo de científicos alemanes y egipcios ha desvelado nuevos conocimientos sobre la química y recetas de las técnicas de embalsamamiento de las diferentes partes del cuerpo, descubrimientos que publica Nature.

Sus estudios se basan en el análisis de 31 vasijas recuperadas de un taller de momificación en Saqqara que data de la XXVI Dinastía de Egipto (664-525 a.C), descubierto en 2016.

Zona de excavación del Proyecto Tumbas Saítas de Saqqara. Detrás, la pirámide de Unas y, al fondo, la pirámide escalonada de Zoser.

Foto: S. Beck (Saqqara Saite Tombs Project, Universidad de Tubinga, Alemania)

Investigadores de la Universidad Ludwig Maximilian (LMU) de Múnich y la Universidad de Tubinga en colaboración con el Centro Nacional de Investigación de El Cairo centran los análisis en las vasijas con restos de sustancias y que llevaban textos inscritos.

Mummy Isolated on White Bakcground

Algunos son instrucciones para el embalsamamiento, como poner sobre la cabeza o vendar/embalsamar con ella, y otros son los nombres de los materiales usados, lo que permite al equipo comprender qué sustancias químicas se utilizan, cómo se mezclaban, su nombre y aplicación.

Así, identifican resinas, aceites, ceras y fragancias que se pueden usar como antifúngicos y antibactéricos, para preservar los tejidos humanos, reducir olores no agradables, sellar los poros de la piel o reducir la hidratación, explica en una rueda de prensa virtual uno de los líderes del estudio Maxime Rageot de la Universidad de Tubingia.

El estudio habla de tres mezclas, que incluyen sustancias como resina de elemí, resina de pistacho, subproductos de enebro o ciprés y cera de abejas, que se usa para embalsamar la cabeza, y otras para lavar el cuerpo o suavizar la piel.

Egyptian civilization, Dynasty XVIII, New Kingdom. Scene depicting funeral: preparation of the sarcophagus. Fragment of a tomb ceiling. Credit: Album / DEA / A. DAGLI ORTI

Gracias a las inscripciones de las vasijas, en el futuro se podrá descifrar mejor el vocabulario de la química del antiguo Egipto que hasta la fecha no se conoce lo suficiente, indica otro de los autores, Philipp Stockhammer de la LMU.

El análisis de los residuos químicos de los recipientes permite aislar e identificar los restos moleculares de las sustancias, lo que también guarda sorpresas.

La sustancia etiquetada como antiu se tradujo durante mucho tiempo como mirra o incienso, pero en realidad era una mezcla de ingredientes muy diferentes, dijo Rageot, quien precisa que el utilizado en Saqqara era una mezcla de aceite de cedro, de enebro y ciprés y grasas animales.

Estos datos, según los autores del estudio, facilitan una relectura de los textos conocidos sobre el embalsamamiento en el antiguo Egipto y también sobre el origen de las sustancias usadas, pues muchas proceden de fuera de Egipto, pero no solo son importaciones de la zona mediterránea.

Los productos de pistacho y enebro probablemente se importaban de Levante, mientras que las resinas de elemí podían proceder de las selvas tropicales del sur o el sureste de Asia.

ca. 945-715 B.C. — Trinity of Osorkon II, Osiris Flanked by Isis and Horus — Image by © Gianni Dagli Orti/CORBIS

Stockhammer destaca que uno de los descubrimientos más chocantes es encontrar esas resinas de bosques de Asia o de África, lo que demuestra que los embalsamadores tenían conocimientos científicos que iban más allá de lo que se sabía por textos e investigaciones previas.

Además, la práctica de la momificación probablemente desempeña un papel importante en la aparición de las redes mundiales y muestra lo globalizadas que están ya las relaciones comerciales hace casi 3.000 años.

Mientras que la resina del árbol elemí llegaba a Egipto desde África tropical o el sudeste asiático, el árbol dammar crece solo en el sudeste asiático tropical.

(c) Agencia EFE

Un taller de momificación en el antiguo Egipto revela sus secretos químicos (msn.com)

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/descubiertos-nuevos-secretos-sobre-momificacion-egipto_16424

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/hallan-egipto-espectacular-deposito-materiales-antiguos-embalsamadores_17725

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/taller-momificacion-antiguo-egipto-y-complejo-camaras-funerarias_12976

Récord por dos Goya

 El mercado del arte demanda artistas y obras del aquí y ahora, y la estética de los llamados old masters queda lejos de los gustos de los coleccionistas millennials que poco a poco van haciéndose con este mercado.

Pensemos que cuando hace 50 años el Metropolitan de Nueva York compró en Christie’s Londres la pintura de Velázquez Retrato de Juan de Pareja (1650) por 5,5 millones de dólares marcó el récord de la obra más cara vendida en subasta y los old masters eran la categoría dominante.

El año pasado, pese a que marcaron un cierto repunte, no fueron más que un pobre 4% de lo vendido por las dos grandes casas de subastas.

Sin embargo, los amantes del arte los adoran, y las cifras de visitantes en las exposiciones de superproducción son estratosféricas.

 La de Veermer, que abre en unos días en el Rijksmuseum de Amsterdam y donde se podrá ver  las pinturas del artista, está generando ya un enorme interés. 

En esta línea, en las ventas de Nueva York de este enero, Christie’s volvió a programar una semana de subastas de old masters, cosa que no hacía desde el 2016.

Salieron varias piezas importantes, y pese a que la reacción fue algo tibia, no se cotizaron mal. Dos datos curiosos: uno, las obras de la colección del financiero J.E. Safra se vendieron todas sin precio de reserva, es decir, salieron sin un importe mínimo de adjudicación.

Y dos, aún van saliendo obras de la colección de Paul Allen que no estaban en la famosa venta de noviembre que marcó el récord de la colección más cara de un solo propietario, como un maravilloso Canaletto que llegó a los 2,7 millones.

Pero la estrella fue un lote de dos pinturas de Francisco de Goya que se anunció como los dos últimos retratos que quedaban en manos privadas fuera de España.

 Las expectativas se cumplieron, y Doña María Vicenta Barruso Valdés, sentada en un sofá con un perro Doña Leonora Antonia Valdés de Barruso, sentada y sosteniendo un abanico, los dos de 1805, se adjudicaron por 16.410.000 dólares, récord en subasta del artista aragonés.

Goya, que es considerado el último old master y el primero de los pintores modernos, muestra cómo, sin conseguir precios de algunos artistas contemporáneos, un gran maestro sigue siendo un gran maestro.

Récord por dos Goya (msn.com)

Los misteriosos dodecaedros romanos

El misterio de los dodecaedros romanos resurge en Bélgica

Cada cierto tiempo resurge el misterio sobre los dodecaedros romanos, unos extraños objetos milenarios de bronce cuya función se desconoce.

El dodecaedro romano es una figura geométrica con doce caras pentagonales perforadas con círculos no idénticos y rematadas en los vértices con pequeñas bolas que sobresalen. Datan de los siglos II y III d. C, son huecos y tienen el tamaño de una pelota de tenis, aunque los ejemplares varían en factura y dimensiones.

El primero se encontró en 1739 en Aston, Inglaterra, y desde entonces se han descubierto unos 120 en Europa, más los que pueda haber en colecciones privadas o aún enterrados.

El último ha aparecido en la localidad belga de Kortessem. Un arqueólogo aficionado llamado Patrick Schuermans, que exploraba un campo de labranza con un detector de metales, se topó con un fragmento metálico de unos 6 centímetros que ha resultado ser un dodecaedro, y se lo entregó a la Agencia del Patrimonio de Flandes que opina sobre unas piezas que no aparecen mencionadas en los textos históricos:

Se han formulado muchas hipótesis sobre la función de estos extraños objetos, pero no existe una explicación concluyente

La lista de posibles usos que se les atribuyen es amplia, como un arma, una herramienta para planear la siembra, un candelabro, un aparato para tejer guantes, un juguete, un amuleto, un dado, un peso para las redes de pesca, un instrumento musical, un portaestandartes, un artilugio para calcular distancias en el campo de batalla, una junta, un utensilio para calibrar tuberías…

Pero los arqueólogos belgas que han estudiado el objeto de unos 1.600 años sospechan que se empleaban en rituales mágicos relacionados con la brujería o la adivinación.

Afirma Guido Creemers, conservador del Museo Galorromano de Tongeren:

Es bastante posible (…). Por ahora no tenemos una proposición satisfactoria para una utilización práctica, aunque hay muchas hipótesis. Un uso como un objeto mágico o algún tipo de defixio (tablilla de maldición) sigue siendo posible

La falta de referencias escritas responde a que la videncia y la brujería eran muy populares entre celtas y romanos pero no estaban permitidas oficialmente y había severos castigos.

Conocemos una categoría de placas de metal con inscripciones mágicas (…) que se colocaban, por ejemplo, en las casas en un lugar donde no eran visibles. Fueron fabricados por magos y su destino era maldecir al dueño de la casa. Podría ser que los dodecaedros sirvieran para un propósito comparable, por ejemplo, la adivinación.

Otra pista es el hallazgo en Ginebra en 1982 durante los trabajos de restauración de la Catedral de San Pedro de un dodecaedro macizo, y no hueco, con los signos del zodíaco gravados en latín.

El nuevo dodecaedro belga refuerza también la teoría bastante extendida de que estaban vinculados a las culturas celtas y no a las prácticas de la península itálica, por lo que no serían galorromanos.

Han aparecido en Italia o en Hungría, pero sobre todo en Francia, Bélgica, Países Bajos, Alemania y Gran Bretaña. Es decir, en lo que fueran Galia, Germania y Britania, territorios celtas invadidos por Julio Cesar entre el 58 y el 51 a. C., y en gran parte administrados por Roma hasta el siglo V. Señala la Agencia de Patrimonio de Flandes:

Es notable que los dodecaedros no estén presentes en absoluto en el área alrededor del Mar Mediterráneo» como Hispania o el norte de África, sino en «una zona que coincide con la de la civilización celta

La ciudad que los romanos denominaban Atuatuca Tungrorum (Tongeren en flamenco o Tongres en francés) era en donde vivían las tribus germano-célticas de los eburones, comandados por Catuvolco y Ambiorix y derrotados por las tropas romanas de Julio César.

En el siglo XIX, al calor de las corrientes romántico-nacionalistas, Ambiorix se convirtió en uno de los héroes nacionales de un incipiente Estado belga necesitado de símbolos patrios y hoy tiene consagradas plazas, estatuas y calles en todo el país.

La localización geográfica de los dodecaedros es coherente, además, con el hecho de que se elaboraron con la complicada técnica escultórica de la cera perdida y los celtas eran grandes maestros metalúrgicos.

El nuevo fragmento se expondrá a partir de marzo en el Museo Galorromano de Tongeren, que cuenta con un ejemplar completo encontrado en 1939. Un tercero hallado en Bélgica, en 1888 en el municipio de Bassenge, se muestra en el museo Grand Curtius de Lieja.

El misterio de los dodecaedros romanos resurge en Bélgica (msn.com)

EFE

https://www.abc.com.py/internacionales/2023/02/04/el-misterio-de-los-dodecaedros-romanos-resurge-en-belgica/

https://es.wikipedia.org/wiki/Dodecaedro_romano