Tenia 10 años, debía ser el año 68. El famoso año donde la clase media tiraba piedras contra su propio tejado.
Los hijos de los que habían combatido en la II Guerra Mundial, que se amotinaron, porque la unica participacion directa que les permitía la democracia era votar cada cuatro años.
Yo vivía ajena a todo esto en una esquina del universo, en un poblachon africano con aire colonial, escasamente poblado entonces y lejos de las luchas por derechos civiles de EEUU, la Guerra de Vietnan, San Francisco beat, el teatro Olimpia de Paris, las mobilizaciones de Japon, el flower power, el new way etc.
Todo esto lo veia en las excepcionales fotos del Life a la que mi padre estaba suscrito. En realidad no estaba suscrito, es que un intimo de mi abuelo al que mi padre cada año que venía comía con él y lo tenia en estima, era jefe de correos de una población a las afueras de NY, y nos mandaba revistas.
Yo era la pequeña de cuatro, y me pasmaba de lo que veía en ellas, porque eran una ventana al mundo, con unos fotógrafos descomunales.
El caso que en este proceso pille un resfriado, en primavera, algo habitual por la maldita sensibilidad al polen.
Cuando entraba en ese proceso, sabía que tenía que ser paciente y no cometer excesos porque a la primera de cambio se convertía en una bronquitis que costaba de quitar.
El caso es que la fiebre paso pero me quedo de pronto una tos de perro. Mi padre se alarmo mucho.
Había estudiado 4 años de medicina y quería ser otorrino, pero se fue al servicio militar y le pillo la guerra.
Primero combatio en un bando como soldado y despues en otro, no por voluntad propia, sino forzado.
El caso es que al terminar la guerra no pudo continuar la carrera y lo lamento, era su vocacion y la tenía muy avanzada.
Por entonces creo que eran 6 años y despues hacian una residencia en hospital para la especialidad y no había numerus clausus porque eran poca gente.
Tuvo que ser empresario a la fuerza, algo que detestaba y para lo que no habia sido preparado.
A mi abuelo le incautaron todos los bienes, vivia en Hermosillas el barrio de Salamanca de Madrid. Mi padre habia estudiado en el Pilar y mi tia en las Damas Negras.
Mi padre hablaba y escribía alemán e inglés.
Mi abuelo era un empresario con exito, que fue condenado a muerte y que contrato un buen abogado y salvo la vida.
Carecia de delito, nunca empuño un arma, ni hizo proselitismo de nada, entre otras porque era un hombre muy ocupado, pero contribuyo economicamente a que la republica fuera posible, como tantos otros empresarios que eran partidarios de una carta magna, separacion de poderes y en general una modernizacion del pais.
Y fue interpretado como desafecto al pronunciamiento militar.
Como persona astuta que era, entre tanto caos de posguerra, hizo lo que hoy sería un levantamiento de bienes y puso testaferros, con lo que salvo parte del patrimonio.
Por suerte nadie se entero, estaban ms preocupados de hacer un genocidio a la poblacion civil, o si se enteraron no hicieron caso.
Con anterioridad un tio mio fundador de la falange, porque en todas las casas habia diversidad de criterios ideologicos, tenía una emisora en casa y le hicieron el paseillo (disparo en la nuca).
Para mi abuelo fue terrible.
Al terminar la guerra otro hermano de mi padre se tiro al pozo de una finca grande que tenian y mis abuelos no pudieron aguantar tanto dolor.
El caso es que mi padre se encargo de gestionar los bienes que se habian salvado y sus estudios de medicina terminaron ahí.
Y ahí estaba yo con tos de perro en 1968.
Mi padre insistio en hacer una biopsia, en contra del criterio de toda la familia, que leían en eso una exageración.
Pero obstinado, la hizo. Rapidamente le contestaron que antes de 24 horas me tenían que fabricar en Granada una medicina o moriría.
Asi lo hicieron. No recuerdo nada, cai en una especie de sueño sopor varios días en la que mi padre no me quiso dar ninguna pastilla para bajar la fiebre porque segun él disfrazaba los sintomas.
De pronto un día como Lazaro, desperte. Tenia una compresa fría en la frente, que me habian estado cambiando cada rato.
Había hecho guardia en mi cama.
Yo me encontraba bien, no sabia nada de lo ue había pasado…a partir de ahí, me hizo bañarme en el mar, en contra del criterio de todos porque el agua estaba fría todavía.
Pendenciera, ludópata y asesina, Catalina de Erauso busca fortuna en América como hombre donde vive peripecias de novela de intriga.
El cuadro Combate de mujeres, de José Ribera, muestra una escena asociada tradicionalmente a hombres protagonizada por mujeres: dos luchadoras pelean a muerte delante de un público formado por militares y civiles romanos. Museo del Prado, Madrid.
Foto: Album
Novicia convertida en militar, asesina confesa de al menos diez hombres, pendenciera, ludópata, virgen, lesbiana y trasmutada en hombre.
Catalina de Erauso es un personaje novelesco que sólo el Barroco y el Siglo de Oro español contextualiza.
La fachada del palacio episcopal de Lima.
FOTO: Juan Manuel Borrero / Album
La mayor parte de lo que conocen de su vida se debe a una autobiografía que bien pudiera ser un memorial al rey Felipe IV dictado para acompañar la solicitud de una pensión vitalicia.
El relato, lleno de hechos verídicos salpicados de situaciones y coincidencias tan forzadas como increíbles, alcanza fama. Se hacen al menos dos ediciones de sus memorias; y, en 1629, el dramaturgo Juan Pérez de Montalbán, discípulo predilecto de Lope de Vega compone y representa en la corte La monja Alférez, obra teatral que marca definitivamente al personaje.
San Sebastian 1615
Nace en San Sebastián el 10 de febrero de 1592 en el seno de una familia de tradición militar. A los cuatro años, Catalina ingresa en un convento de la villa en el que ejerce de priora una prima hermana de su madre. La joven relata que una monja viuda y robusta la toma como objetivo de sus maltratos y vejaciones, a lo que ella decidió fugarse del convento.
Se corta el pelo y se disfraza de hombre antes de partir a Valladolid, donde entra como paje al servicio del secretario Juan de Idiáquez. En su nueva identidad no es capaz de distinguirla ni su padre.
En 1603 embarcó de esa guisa en Sanlúcar en un galeón del capitán Estevan Eguiño (otro primo hermano de su madre) con dirección al Nuevo Mundo.
Sin saber que es su tío, el capitán vasco trató con gran cariño a aquel grumete y le enseña el oficio desde cero.
Resulta complicado comprender cómo puedo esconder su auténtico sexo en un espacio tan angosto como un barco, donde se come, defeca y se lavan todos sin ningún tipo de intimidad.
Bajo la identidad de este joven inicia una serie de aventuras y desventuras en América donde los problemas siempre van a la zaga.
Porque puede que fuera una mentirosa, una ladrona y una pendenciera; pero también una mujer de palabra, sin miedo, que no se arruga si tiene que defender su honor.
Cierto día mientras asistía a una comedia de teatro, un fulano llamado Reyes le tapa la vista, a lo que se lo recrimina primero de buenas maneras, según refiere ella, y luego de muy malas.
Tal que Reyes le amenaza con cortarle la cara con una daga allí mismo si no se marcha. El incidente hubiera quedado en una riña, olvidada y sin importancia, si el tal Reyes no se hubiera mostrado cerca de la tienda unos días después.
El vasco, o más bien la vasca, cierra la tienda, afiló sus armas y se lanzó al asalto de Reyes, que estaba acompañado de otro hombre:
—¡Ah, señor Reyes! —gritó, a lo que se volvió él extrañado.
—¿Qué quiere?
—Esta es la cara que se corta —afirmó la vasca antes de lanzar una cuchillada en el rostro de Reyes.
Tras herir también a un acompañante, se refugió en la iglesia del lugar pidiendo asilo sagrado.
Al corregidor local, sin embargo, no le frenó que estuviera en sagrado y le sacó a rastras hasta la cárcel. Le puso grilletes y cepo, en previsión de que iba a estar un largo tiempo en prisión.
Un comerciante con el que trabajaba, Juan de Urquiza, intercedió para que no fuera así. En una situación típica de las novelas de picaresca, Urquiza le ofreció que se casara con una dama de su servicio, emparentada con la esposa de Reyes, para poner fin al pleito surgido en el teatro.
Acorralado una vez más, el vagabundo vasco rehusó la oferta de matrimonio y se trasladó a otra ciudad. Ancha es Castilla, pero más lo eran sus posesiones en América.
En Lima sentó plaza de soldado en la compañía del capitán Gonzalo Rodríguez, que formaba parte de los 1.600 hombres levantados para conquistar el último reducto opuesto al poder español en Sudamérica, la última frontera con lo salvaje: Chile.
En la ciudad de Concepción, el soldado vasco supo que uno de sus hermanos, Miguel de Erauso, que había cruzado el océano cuando ella tenía dos años, era secretario del gobernador. Frente a la mujer disfrazada, el hermano pródigo no supo distinguir quién estaba debajo del disfraz de varón, pero se alegró de dar con un compatriota y rememorar los paisajes de su infancia. La otrora monjita trabó amistad con su hermano y, de tanto roce, acabó enfrentado a él por un asunto de faldas.
En el pasado había esquivado casarse e intimar con una mujer porque, se suponía, podía echar al traste su falsa identidad.
Sin embargo, poco después relata que un comerciante en Lima le pidió que se marchase de su casa porque se había pasado en el juego con dos doncellas hermanas. Especialmente con una había retozado y jugueteado entre sus piernas. Porque o bien Erauso se sentía atraído de forma sincera por las mujeres y le costaba refrenarse; o bien creía que cortejando a bellas damas sostendría mejor su falsa identidad.
A Catalina le gustaban las mujeres de buenas caras, del mismo modo que a las mujeres parecían gustarles la suya.
De pelo negro corto, pero con melena, y de físico abultado; la transformación de la vasca en un hombre iba más allá de un simple disfraz.
Según le confesó a Pedro de la Valle, no tenía pechos prominentes gracias a que siendo adolescente logró «secarlos» con un método que le dio un italiano. Aquello le causó gran dolor al aplicarlo, siendo de total efectividad como confirmarían todos los que la conocieron.
Sea como fuere, la riña con su hermano por frecuentar a la misma dama se resolvió con su traslado a Paicabí, un puesto en pleno contacto con los temidos mapuches.
Tras destacarse en combate, Catalina de Erauso fue ascendida a alférez, el que mandaba la compañía en ausencia del capitán y se encargaba de defender con su vida la bandera, un blanco predilecto de los enemigos.
Su carácter pendenciero y su afición a las cartas, algo habitual entre los soldados españoles de la época, malogró su carrera en el Ejército y, finalmente, arrojó a la Justicia sobre ella. Catalina de Erauso lanzó otra bomba de humo.
Solo cuando temió ser ejecutada por sus delitos, Catalina reveló su auténtica identidad y su condición de virgen al obispo de Guamanga
En Cuzco, ciudad que rivalizaba en poder con Lima, se enemistó en una casa de juego con un rufián llamado el nuevo Cid, moreno, velloso y de gran envergadura. Nada nuevo en su vida: un mal perdedor que termina por ofender a Catalina y ella saca su acero a pasear. El insulto fue respondido, esta vez, con una daga clavada sobrela mano del Cid contra la mesa.
Se la sacó entre borbotones de sangre y llamó a cuatro amigos. Tirándole una estocada al pecho descubrió que, para mayor dificultad, el bellaco Cid estaba armado bajo la ropa. Aquel Cid de pelo en el pecho le atravesó con una daga la espalda de lado a lado y, en una segunda puñalada, le penetró un palmo. Cayó a tierra, que era en ese momento un charco de su propia sangre.
El Cid y sus esbirros dieron por muerta a la vizcaína. El villano debió de quedarse pálido al ver levantarse moribundo al alférez de rostro dulce pero mirada terrible. Apenas acertó a preguntarle:
—Perro, ¿todavía vives?
En el nuevo combate la mujer disfrazada de hombre le tiró una estocada letal al Cid, que le entró en la boca del estómago y no le dejó más oportunidades que pedir un confesor. El Cid de Cuzco murió poco después. Herida de gravedad, la Monja Alférez reveló, por primera vez en su vida, su gran secreto a un sacerdote ante la negativa del cirujano a curarla si no confesaba primero sus pecados.
El confesor absolvió a la Monja Alférez y se asombró con su engaño.
La segunda vez lo hizo después de que el obispo y su secretario al frente la cercaran y amenazaran con ejecutarla allí mismo. Catalina reveló su auténtica identidad y su condición de virgen al obispo de Guamanga, que le pareció un hombre piadoso. Frente a sus ojos magnánimos, no fue capaz de sostener la mentira ni un segundo más:
—Señor, todo esto que he referido a Vuestra Señoría ilustrísima no es así: la verdad es esta: que soy mujer…
Tras escuchar en silencio y sin pestañear la larga confesión de Catalina, el obispo rompió en lágrima viva y tardó aún en creer que fuera cierto. Dos matronas inspeccionaran en privado a la Monja Alférez, incluida su virginidad, para que el obispo dejara de frotarse los ojos. La noticia corrió como la pólvora por la población de Guamanga. Cuando el obispo pidió que ingresara en un convento local en calidad de monja, la gente se arremolinó en la entrada para ver a aquel guerrero feroz vestido con el hábito.
A partir de entonces se convirtió en un personaje mediático. A finales de 1624 volvió a España y pasó una temporada dentro de conventos. Vestida otra vez de hombre, Catalina de Erauso trató de pasar inadvertida en la Península. Luego recorrió Francia, Nápoles, Saboya, Roma y Génova con esa forma tan particular de atraer los problemas.
Durante una audiencia con Felipe V, le presentó un memorial de sus servicios a la Corona y estiró la mano para que le premiara, omitiendo, obviamente, el servicio que había dado también a tantos alguaciles y corregidores. De gesto pétreo, el monarca no pareció asombrarse ante aquel caballero llamado Catalina, aunque él rara vez exteriorizaba sus sentimientos. Se limitó a trasladar el asunto al Consejo de Indias, que resolvió darle una renta de 800 escudos de por vida, «poco menos de lo que yo pedí».
Pero aún mejor fue el privilegio del Papa Urbano VIII, quien concedió permiso a la Monja Alférez para seguir con su vida como hombre. Con su permiso se atrevió a responder poco después una grave grosería a dos muchachas que le preguntaron con burla hacia dónde se dirigía usando el nombre de Señora Catalina. El hombre bendecido por el Papa contestó:
—Señoras putas a darles a ustedes cien pescozones, y cien cuchilladas a quien las quiera defender.
Cansada de su popularidad, que en realidad era una suerte de asombro por lo que se consideraba en la época un freak de circo, Catalina de Erauso lanzó en 1630 su última bomba de humo.
Vivió como un discreto arriero en México hasta sus últimos días. La tradición local asegura que murió transportando una carga en un bote.
Los japoneses y en general la comida oriental es muy sana por eso tienen esos cutis tan maravillosos, utilizan el patron ying-yang, que traducido a occidente seria 1 seco, 3 mojados.
En realidad lo que comen ellos es diferente, mas sopa miso y comidas sencillas. Suelen trabajar lejos de casa y comen fuera.
Las jornadas son tan largas, que no tienen tiempo de comprar y cocinar, supongo que los que tienen hijos pequeños sacaran tiempo para dedicarselo a ellos.
Las distancias son grandes y las ciudades atestadas. Un filete de carne es un sueño, gozan de poco espacio para granjas.
Son los mayores consumidores de pescado del mundo (los segundos somos nosotros) que han hecho mas de una calamidad en Africa agotando los fondos pesqueros en paises como Senegal, lo que ha obligado a la poblacion estable a emigrar a Europa, a desarraigarlos.
Suelen matar delfines y ballenas jorobadas porque segun ellos les espanta la pesca y no aprovechan su carne.
Me recuerda las Islas Feroe, que son danesas, muy civilizado y ecrupuloso con el medio ambiente, que cada año rememorando a sus ancestros vikingos hacen matanzas de ballenas y delfines de tal manera que el agua del mar se hace roja…
Asi y todo la comida japonesa como la thai, la indu o la coreana me parecen deliciosas.
Los japoneses saben venderse y el formato que han hecho de platos que preparan en tu presencia y que dejan en una cinta trasportadora que se vamoviendo cerc de cada mesa es divertido.
cuando te vas a marchar evaluan los colores de los platos que has comido y sobre eso pagas.
Los platos cuando circulan estan recien hechos, la tempura, sushi o cualquier otro, es un bar oriental.
Y hablando de tapas, mi ciudad Almeria es la reina del mambo. Las tapas estan incluidas en el precio de la consumicion que suele ser muy barato.
Siempre hay pescado fresco del dia como boquerones, brotolas , gibia, calamares fritos etc y se pueden pedir varas tapas o media racion de algo y comes variado por muy poco dinero, casi a la manera oriental con muchos platitos.
Eso si, somos muy de fritangas, pero todo esta delicioso, sin contar con que tenemos una verdura que exportamos a toda Europa y que también se transforma en tapa, como los taberneros.
Os invito a que lo conozcais (me deberían de pagar por hacer publicidad)
Según determina la UNESCO, posee la biblioteca más antigua del mundo de entre las que funciona ininterrumpidamente desde su fundación en el siglo V.
Por tanto, un acicate más para visitar un lugar que forma parte del Patrimonio de la Humanidad desde el 2002 y que constituye un importante atractivo turístico del país por la tradición de que tras sus muros se conserva la zarza ardiente que ve Moisés cuando sube al Sinaí.
Atesora 12.000 libros antiguos y cerca de 10.000 volúmenes impresos que acumulan con la llegada de los peregrinos que arriban al monasterio sagrado. De entre todo este tesoro, destacan los palimpsestos, joyas lingüísticas e históricas ocultas bajo diferentes capas de textos que han sido reveladas gracias a técnicas modernas de luz ultravioleta e infrarroja que muestran los casi indistinguibles rastros de tinta y raspado de las páginas.
Se ubica en la península homónima, al pie de la presunta montaña -cuya ascensión también es una de las actividades que no dejan de hacer los visitantes-, como legado de una de las tres grandes religiones abrahámicas que hubo en Egipto (cristiana, judía y musulmana).
Surgido a partir de una capilla que manda construir Flavia Julia Elena, esposa del emperador Constancio Cloro y futura santa, a su alrededor se establecieron varios monjes que dieron origen a la comunidad.
Se trata de un recinto cuadrangular cerrado por altos muros de arenisca que erige Justiniano en el siglo VI para protegerlo defensivamente, albergando una basílica de cinco naves, donde se guarda un esqueje de la zarza, y una mezquita que nunca se usa porque se comete el error de no orientarla a La Meca.
Dentro del complejo, el apartado artístico tiene la mejor colección que existe de iconos medievales (desde los siglos V y VI), que consiguieron salvarse, gracias al relativo aislamiento del cenobio en pleno desierto, de la destrucción iconoclasta; entre ellos figuran el Pantocrátor del Sinaí, la Escalera al Paraíso y el más antiguo que hay sobre un tema del Antiguo Testamento.
Destacan tambien los mosaicos que decoran los suelos de varias dependencias. Pero hay algo que resulta aún más valioso y es la citada biblioteca, compuesta por tres mil quinientos volúmenes en múltiples lenguas.
En ella está la mayor colección mundial de códices y manuscritos antiguos después de la del Vaticano.
Entre las piezas destacadas se pueden mencionar el Codex Sinaiticus -que contiene la Biblia original más completa que se conserva -fechado en torno al año 345 d.C. y descubierto en el siglo XIX por el erudito Kostantin von Tischendorf Konstantin, una copia de los evangelios en lengua siríaca, derivada del arameo oriental del siglo V; una copia de la Apología de Arístides (la original en griego se ha perdido); o una copia de las Vidas de Mujeres Santas del año 779, también en siríaco.
A ello hay que añadir un buen conjunto de manuscritos árabes medievales, incluyendo la llamada Ashtiname de Mahoma, es decir, el acuerdo por escrito pactado por el Profeta con los monjes, donde les ofrece protección, les exime de impuestos y les libera de cooperar en asuntos militares.
Respecto a este último punto, parece ser que incluso se dio la situación contraria: soldados del califato fatimí se encargaron de custodiar el monasterio y ayudar a sus titulares en la llegada de víveres y demás.
Este tesoro pronto va a ser sometido a un proceso de restauración y reproducción gracias al acuerdo entre el monasterio, la Biblioteca UCLA (Universidad de California), la organización sin ánimo de lucro EMEL (Early Manuscripts Electronic Library) y la Fundación Ahmanson.
La colaboración entre estas entidades permitirá hacer copias digitales exactas de mil cien manuscritos que abarcan un período cronológico entre los siglos IV y XVII. Buenas noticias para los aficionados a la Historia.
Cientos de exvotos, estatuas y altares que se remontan al siglo V a.C. han sido descubiertos en el templo de Paestum en Campania (sur de Italia), un hallazgo excepcional que confirma el extraordinario valor de este yacimiento, uno de los más importantes enclaves de la Magna Grecia, aseguró hoy el ministro italiano de Cultura, Gennaro Sangiuliano.
Las excavaciones para desenterrar un santuario descubierto en 2019 en las ruinas de las murallas de la antigua ciudad griega, retomadas hace unos meses tras un parón obligado a causa de la pandemia, han revelado la existencia de al menos 250 fragmentos arquitectónicos y decorativos.
Se trata de piezas únicas, como un zócalo de piedra con escalones de acceso, decoraciones de terracota coloreada en el techo con goterones en forma de león, una extraordinaria Gorgona y una representación de Afrodita.
También hay siete cabezas de toro, un altar con surcos en las piedras para recoger los líquidos de los sacrificios y cientos de exvotos u objetos ofrecidos a los dioses con imágenes de Eros montado en un delfín a la manera del mítico Poseidón, el dios que dio nombre a la ciudad y al que podría referirse, detallan los medios locales.
Son hallazgos que pueden cambiar la historia conocida de la antigua Poseidonia, al permitir acercarse a un fragmento de 500 años de vida de la ciudad que fundaron los griegos de Sybaris en el 600 a.C., indicó la directora del yacimiento arqueológico de Paestum, Tiziana D’Angelo, a la agencia Ansa.
Lo que tenemos hoy ante nosotros es el momento en que el templo fue abandonado, entre finales del siglo II a.C. y principios del I, por razones que aún no se han aclarado, las ofrendas parecían haber sido dispuestos en el suelo como en un rito de clausura.
Se trata, de un descubrimiento muy importante porque demuestra la autonomía artística y cultural de la comunidad y que las colonias no se limitaban a copiar las obras de la madre patria.
La Magna Grecia comprende la parte meridional de Italia donde los griegos se expansionaron y fundaron ciudades famosas por su riqueza y cultura, como Reggio, Nápoles o Siracusa, entre otras.
El director general de los museos del Ministerio de Cultura, Massimo Osanna, dice: arrojan una luz muy interesante sobre la vida religiosa antigua.
Dice el ministro Sangiuliano:
Este descubrimiento confirma el extraordinario valor de este yacimiento y su gran potencial sobre el que estamos trabajando. Cada excavación saca a la luz los testimonios históricos del pasado demuestra la inmensa riqueza del patrimonio arqueológico de nuestra nación, del que aún queda mucho por descubrir.
Come all you jolly sailors You all so stout and brave; Come hearken and I’ll tell you What happen’d on the wave. Oh! ‘tis of that bloody Blackbeard I’m going now for to tell; And as how by gallant Maynard He soon was sent to hell.
Tenía confusos a los historiadores, pero la ciencia ha resuelto el misterio de la historia de piratas.
A principios del siglo 18, un gigantesco barco de esclavos partió de Francia en dirección a las Américas, cruzando el Atlántico.
El viaje atravesando el océano no presentó ningún inconveniente, el problema surgió cuando empezaron a navegar las aguas del Caribe.
El 28 de noviembre de 1717, el célebre bucanero Edward Teach, más conocido como Barbanegra, se hacía con el control del navío con un abordaje digno de película. Barbanegra robó el galeón, lo rebautizó como Queen Anne’s Revenge y reclutó a 400 piratas con los que aterrorizó los mares durante el siguiente año.
En esa época es cuando se forjó su leyenda, y aquel barco acaba convirtiéndose en un terror para todo aquel que ose navegar por las aguas del Caribe.
Sin embargo, su aventura de excesos y fechorías llega a su fin en 1718, que es cuando el barco encalla cerca de Beaufort Inlet, en Carolina del Norte.
Allí permanece durante décadas, hasta que es descubierto en 1996 por unos arqueólogos.
Entre los restos del naufragio, los científicos encuentran un botín en forma de oro, latón, cristal y piedras preciosas.
Rescatan objetos personales del propio Barbanegra e incluso se conservan algunos documentos de la época que estaban guardados en los cajones y armarios del barco.
Sin embargo, había algo extraño entre aquel tesoro: está repleto de piezas de carbón. Los barcos a vapor y la popularidad del carbón como fuente de combustible es muy posterior a la época de Barbanegra, hay algo que no encaja.
¿Para qué quiere el pirata tanto carbón?
Oro y joyas es de esperar, pero encontrar carbón ha levantado muchas preguntas
Un estudio para investigar la procedencia del carbón es publicado en 2019 en el International Journal of Nautical Archaeology, donde se exponen las hipótesis de un grupo de expertos.
En una publicación reciente de la Universidad de Kentucky, James Hower, autor del estudio anterior e investigador en el Centro para la Investigación de la Universidad de Kentucky, explica la incongruencia que supone haber encontrado tanto carbón en un naufragio del siglo 18:
En un escenario del siglo XIX o XX, la explicación más fácil para la fuente de ambos tipos de carbón podría haber estado en los Apalaches, pero la minería allí no existía en la época de Barbanegra.
Además, los colonos europeos no descubrieron la antracita de Pensilvania hasta quizás la última parte de la década de 1760, y la minería legal no ocurrió hasta la década de 1800
En los análisis más recientes del carbón encontrado en el lecho marino, los investigadores hallan la respuesta al misterio.
El naufragio de Barbanegra estaba hundido cerca de Fort Macon, que casualmente es famoso por convertirse en un puerto clave y un lugar de reabastecimiento de carbón durante la Guerra Civil.
En 1862 fue asediado y conquistado por la tropas de la Unión, que lo usaron para transportar carbón durante los años siguientes.
En aquella época más de 400 barcos llevaron carbón a puerto, así que la teoría más solida es que este mismo carbón sea el que se ha encontrado en el naufragio pirata.
Las tormentas y corrientes marinas podrían haber arrastrado el mineral (que habrían perdido los cargueros en tormentas o accidentes), depositándolo cerca del naufragio.
Es mi ciudad fetiche, llena de armenios, sirios, griegos, georgianos, curdos, rusos, judios, musulmanes,iranies, ortodoxos…es un universo en ciudad, con una amabilidad excepcional, una comida riquisima y sencilla (y barata) y con posibilidades de viajar por los alrrededores pues tiene frontera con 5 paises.
Es el destino preferido de los españoles.
Lo recomiendo, tiene 6 religiones oficiales, el norte es mas ruso y el sur mas griego.
Han sido imperio muchos siglos.
Son unos locos del futbol como los españoles.
Hay un pescado delicioso, el rodaballo salvaje.
Tienen una cortesia oriental y unos haman fantasticos.
Hay muchisimos sefardies que hablan un español del siglo XVI.
En 1432 muestra el salto artístico del Renacimiento, aunque sea de un siglo antes.
Un políptico pintado por los hermanos flamencos Hubert y Jan van Eyck para la actual catedral de San Bavón, en Gante, Flandes (hoy Bélgica). Es una obra enorme de aproximadamente 4,4 x 3,5 metros de dimensión.
Con sus 12 tablas al óleo, el Altar de Gante, también conocido como El retablo la Adoración del Cordero Místico, muestra al público por primera vez imágenes que retratan el mundo real.
El políptico asombra y cautiva a los espectadores de la época, que la proclaman la obra más bella de la cristiandad, y Jan Van Eyck (su hermano muere antes de completarlo) y es declarado el príncipe de los pintores.
Cada figura tiene expresión propia; su piel, poros y vellos han sido individualmente pintados, así como cada hebra de cabello, cada arruga, cada vena.
Las plantas son las mismas que ven a su alrededor, fielmente representadas en el jardín donde se adora un altar al Cordero de Dios, símbolo del sacrificio de Cristo por la humanidad.
Alrededor de la Fuente de la Vida, la tierra esta llena de piedras preciosas tan translúcidas y brillantes que se llega a sospechar que Van Eyck había descubierto un proceso alquímico secreto.
Si el sueño alquímico era convertir cualquier material en oro, Van Eyck torna pigmento en ese metal y en piedras preciosas mejor que cualquier otro pintor de la época usando capas de pintura para crear colores más profundos y ricos, y diferentes esmaltes a base de aceite para darles resplandor.
Todo es distinto a la pintura anterior.
Por ejemplo quizás la figura de Adán, la más alabada.
Para los primeros observadores, parece un ser vivo, y no solo por su tamaño.
En sus ojos, el destello de la luz que entra por la ventana, ausente en los ojos de Eva, quien está al otro lado de él y de espaldas a la apertura.
Van Eyck captura las sutilezas diminutas de la piel.
La sangre parece latir debajo de ella, y las manos y la cara están visiblemente bronceadas por el sol.
Tal es el deseo de Van Eyck de representar la realidad, que esta es la primera vez que aparecen desnudos con vello púbico en el arte.
El dedo gordo del pie está levantado y parece estar saliéndose del nicho de piedra donde se encuentra la figura, como si Adán estuviera a punto de entrar en nuestro mundo.
Por estos detalles es y sigue siendo uno de los esplendores de la tradición artística occidental, además de un hito que marca la transición entre el arte de la Edad Media y el del Renacimiento.
Menos de 100 años después, el Altar de Gante ya era una atracción turística, y los visitantes pagan altas tarifas para verlo.
Muchos artistas la aclaman, entre ellos el destacado pintor del Renacimiento alemán Alberto Durero, quien luego de verla en 1521 la declara una pintura increíble.
También se convierte rápidamente en una de las obras más codiciadas del mundo, ganando la desafortunada distinción de ser la obra de arte más robada de la historia.
La historia de las desgracias del políptico no empieza con un robo estrictamente, sino con una amenaza de su completa destrucción.
En 1566, militantes protestantes derriban las puertas de la catedral con la intención de quemarlo, pues lo consideran un ejemplo de idolatría y desmesura católica.
Llegan tarde. Ya ha sido desmontado y escondido en la torre de la catedral, donde sobrevivio ileso.
Durante los siguientes siglos, es varias veces botín de guerra.
Históricamente, los robos de arte más grandes no han sido llevados a cabo por individuos sino por ejércitos, que no lo hacen precisamente por dinero, sino por el afán de reclamar el arte de una nación vencida.
En 1794, las tropas napoleónicas invasoras se llevan el panel central con la Adoración del Cordero Místico y termina expuesto en el Louvre (entonces Musée Napoléon) hasta que los británicos derrotan a Napoleón en la batalla de Waterloo (1815).
Restaurado en su trono, Luis XVIII devuelve las piezas robadas a Gante en agradecimiento por haberlo protegido.
En 1816, en circunstancias no muy claras, seis paneles de las alas del Altar son vendidos y, tras ventas y reventas, llegan a manos del rey de Prusia en 1821, quien se los pasó al Kaiser-Friedrich-Museum en Berlín, donde les hacen a cada uno un corte vertical en medio.
Esta vez son devueltos como condición del Tratado de Versalles (1919).
Luego viene la Segunda Guerra Mundial.
Tanto Adolf Hitler como el líder del partido nazi Hermann Göring quieren desesperadamente la obra de arte, según parece porque estan convencidos de que es un mapa codificado del tesoro místico que muestra la ubicación de las reliquias de la pasión de Cristo, lo que les concederá poderes sobrenaturales.
Si esa era la razón, llama la atención que tras finalmente robárselo cuando esta camino al Vaticano para su custodia en 1942, los nazis lo expogan al deterioro irreversible escondiéndolo descuidadamente con otras miles de obras saqueadas destinadas al planeado Führermuseum en una mina de sal en Austria.
Es salvado de su destrucción total gracias a unos mineros que, conscientes de que la orden era volar la cueva si llegan los aliados, arriesgan sus vidas para desactivar las bombas.
Finalmente, es rescatado y restaurado por la unidad MFAA (por las siglas en inglés del Programa de Monumentos, Arte y Archivos, conocido como Monuments Men).
Pero hay un panel que ni siquiera los poderosos nazis pueden robar… porque ya lo han robado antes.
En la noche del 10 de abril de 1934, unos transeúntes ven a dos hombres vestidos de negro cargando algo plano envuelto en tela subiéndose a un auto que los espera y desaparecen en la oscuridad.
Al día siguiente, el sacristán de la catedral descubre que los paneles de los Jueces Justos y Juan el Bautista han desaparecido.
Lo que sigue es tan descabellado que parece una obra de ficción, un thriller sin final.
En el marco del retablo hay una nota con el texto escrito en francés:
Tomado de Alemania por el Tratado de Versalles.
La policía no encuentra ningún rastro útil.
19 días más tarde, el obispo de Gante recibe una demanda de rescate de un millón de francos belgas -alrededor de US$1 millón actuales-; la carta deja entrever que Alemania no tiene nada que ver con el asunto.
Las autoridades se niegan a pagar, pero el obispo sigue negociando con el firmante y, con la tercera carta, llegó un recibo por el almacenamiento de algo en una estación de tren en Bruselas: resulta ser el panel de Juan el Bautista.
La siguiente carta contiene una página de un diario rasgada y dice que quien va a cobrar el rescate se presentara ante un padre de una parroquia con la otra mitad de la página como muestra de identidad.
Si le entregan el dinero requerido, devolvería el otro panel.
Los extorsionados siguen las instrucciones, pero solo meten en el sobre un cuarto de la suma solicitada.
El ladrón se enfurece.
La última carta llega el 1 de octubre.
Semanas después, el corredor de bolsa Arsène Goedertier de 57 años sufre un infarto.
En su lecho de muerte, le confiesa a su abogado que él era el único que sabe dónde esta escondido el panel original de los Jueces Justos.
El abogado encuentra copias al carbón de las cartas pidiendo el rescate, además de una no enviada, con una pista tentadora sobre el paradero del panel robado:
[está] en un lugar donde ni yo, ni nadie más, puede llevárselo sin pasar desapercibido.
El abogado tarda un mes en comunicarle lo ocurrido a la policía que, tras seguir varias pistas falsas, concluye que Goedertier había sido el ladrón.
Pero ¿por qué, si era rico y devoto?
Y, más importante, ¿dónde están los Jueces Justos?
Durante décadas, han surgido regularmente teorías y especulaciones, y las autoridades así como detectives aficionados han recibido e investigado cientos de pistas.
Hasta ahora ninguna ha rendido frutos.
Sin embargo, han salido a la luz algunos detalles, como una historia desenterrada por Karel Mortier, antiguo jefe de la policía de Gante, sobre algo que ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial.
10 años después del robo, el ministro de Propaganda nazi Joseph Goebbels envió a un detective de arte, Heinrich Köhn, a Gante en busca del panel perdido, pues se lo quería regalar a Hitler.
Köhn concluyó que el panel sencillamente estaba oculto en la catedral, pero que lo habían movido antes de que él llegara para que no cayera en sus manos.
Esa idea de que sigue ahí, e incluso a plena vista, como parece indicar Goedertier antes de morir, lleva a revisar la catedral de San Bavón de arriba abajo seis veces desde la Segunda Guerra Mundial y hasta a tomar radiografías de ella a profundidades de 10 metros.
También se llega a pensar que la excelente copia hecha en 1945 que todavía marca su lugar es en realidad el panel original, pero la ciencia prueba que no es así.
Los Jueces Justos del magistral tríptico de los hermanos Van Eyck sigue siendo en paradero desconocido.
Me echaron de las Jesuitinas que era mi colegio de monjas y mi referencia, visto de lejos, ojala lo hubieran hecho antes.
Venía de repetir un curso y sacar pésimas notas, casi era lo de menos, porque me habían dicho tantas barbaridades, que creía que el mundo se acababa entonces.
En realidad mi mundo se acababa, estaba sepultado, era un fracaso que tenía el desden de todos.
Pero mira por donde, a veces los problemas grandes, tienen soluciones pequeñas…cambie de orilla, porque lo que separaba un centro de otro, era una rambla mas seca que el ojo de un tuerto, con anterioridad una plantacion de caña de azucar, y todo cambio.
Entré en una antigua escuela de artes y oficios reconvertida en instituto de enseñanza media, donde las formas en apariencia eran más relajadas, la gente mas modesta, pero los profesores mas cualificados y sobre todo la enseñanza laica y respetuosa.
Fue un aterrizaje forzoso y como dirían hoy me obligo a salir de mi zona de confort y menos mal, porque descubri que hay mas mundo y mejor.
A partir de entonces, todo empezo a funcionar de forma misteriosa, estoy segura que gracias a la gente que me rodeo, que en apariencia decian hacer su trabajo, pero que incorporaban el factor añadido que era respeto por los adolescentes.
Este oasis de afecto fue lo mejor de la adolescencia.
Desde entonces pienso que lo mejor que hay es tender puentes y dar afecto, el resto es anecdota, vanidad.