530 años del primer documento del descubrimiento de América

530 años de que don Luis de la Cerda, I duque de Medinaceli escribe a su tío, el cardenal Mendoza, una carta cuya importancia es ser uno de los primeros documentos escritos que se conservan del descubrimiento de América de Cristóbal Colón.

La carta está fechada en la villa de Cogolludo (Guadalajara), el 19 de marzo de 1493. Actualmente está en el Archivo Nacional de Simancas (Valladolid), aunque el Ayuntamiento de Cogolludo tiene un facsímil que se expone en el Palacio Ducal, junto a su traducción literal. 

Por este motivo, y para rememorar un hecho significativo e histórico, el Ayuntamiento de Cogolludo cuelga, de su balcón, una lona con una gran reproducción del documento. Además, en todas las visitas turísticas que se están llevando a cabo a lo largo del fin de semana, los guías muestran reproducciones de la misma, y dan lectura del texto.

Dice Sandra Martín, guía turística: 

Los turistas nos preguntan por el documento cuando lo ven en la plaza Mayor. Y nosotros les contamos la historia y lo reivindicamos

En colaboración con la Ludoteca de Cogolludo, esta semana, los niños han coloreado su propia versión de las carabelas de Colón.

También a los más pequeños les hemos hecho partícipes de la historia.

Cuando Cristóbal Colón vuelve de su primer viaje a Las Indias, al mando de La Niña, el 13 y el 14 de febrero sufre una tempestad muy fuerte, tanto, que llega a romper la vela de la nave y a separarla de La Pinta, al mando de Pinzón, que regresa junto a ella.

Superada ésta, a La Niña le espera otra situación aún más cruenta, en el Cabo da Roca, cerca de la costa. De milagro, La Niña llega a Lisboa el 4 de marzo de 1493.

Desde allí, Colón escribe tres cartas para contar que ha vuelto de Las Indias con éxito. Envía dos de ellas a Barcelona, porque la corte es itinerante, y en aquel momento los reyes católicos estan allí. La tercera, la envía a Cogolludo, que es donde está su mentor, don Luis de la Cerda, el duque de Medinacelli, que es quien hace posible que Colón se entreviste con la reina Isabel.

Por cercanía, un correo a caballo tiene que recorrer los 573 kilómetros, de Lisboa a Cogolludo, mucho antes que los

1007 que separan la ciudad portuguesa de Barcelona. La carta que llega a Cogolludo está desaparecida, pero nada más recibirla, el duque le escribe a su tío, el gran cardenal Pedro González de Mendoza, otra misiva, que es la que sí se conserva, en la que le da la noticia y deja constancia de la anterior. 

La carta dice que el duque, don Luis de la Cerda, ha alojado a Cristóbal Colón dos años en su casa, que parte hace 8 meses hacia las Indias, que ha regresa a Lisboa y que ha hallado todo lo que buscaba, siendo este uno de los primeros documentos escritos que confirma el descubrimiento de América.

Como es bien conocido, hay una teoría, que defiende el estudioso Alfonso Sanz, continuando la línea de investigación iniciada por su padre, que defiende el origen castellano de Colón. Según la teoría de Sanz, la madre del descubridor es doña Aldonza de Mendoza, duquesa de Arjona y señora de Cogolludo. Sus años de trabajo le han llevado a afirmar que una parte de los restos del almirante podrían estar enterrados en la Iglesia de Santa María de Cogolludo, algo para lo que hay en marcha un gran estudio en el que se han tomado pruebas de ADN, y cuyos resultados pronto se conocerán, según ha dicho el Ayuntamiento de Cogolludo.

Lo que se busca en Cogolludo es el ADN de doña Aldonza de Mendoza, su madre, para compararlo con los restos de Cristóbal Colón, en su mausoleo de la Catedral de Sevilla.

De ser coincidentes, se demostraría que Colón es hijo de doña Aldonza de Mendoza. Si, además, hay algún otro resto de un varón, en Cogolludo, que coincidiese con el ADN de doña Aldonza y de los restos de Sevilla, estaríamos hablando que corresponden a Cristóbal Colón. En aquella época los cuerpos se descarnan y es frecuente enterrarlos en distintos lugares.

Se cumplen 530 años de uno de los primeros documentos escritos que prueba el descubrimiento de América (msn.com)

https://www.abc.es/espana/castilla-la-mancha/530-anos-primeros-documentos-fechado-cogolludo-prueba-20230319192522-nt.html

https://nuevaalcarria.com/articulos/cogolludo-pone-en-valor-el-primer-documento-historico-que-confirmo-el-exito-de-la-mision-de-cristobal-colon

Caravana

Estás a punto de emprender un viaje por todo el país. ¿Avión, tren, autobús, coche o bicicleta?

Le añado una escuter y una bici de aleacion ligera ligera que pese poco. De paso una visa oro, para recalar en algun resort unos dias cuando este cansada de ser nomada.

Un buen mapa, y evitar las grandes ciudades que me las se de memoria.

Para moverme autopista pero cuando llegue al objetivo, caminos secundarios o carreteras nacionales.

Me iria al norte que no lo conozco, el sur me lo se de memoria y Catilla la Vieja que tampoco la conozco.

El mediterraneo me lo se de memoria, creo que he vivido en casi todas las ciudades españolas que dan a Mar de en Medio.

Iria sin prisa como una viajera del siglo XIX y no una turista estresada, parando en las aldeas y comiendo la comida del lugar que siempre tiene mucha grasa, pero da igual.

Maraton

Darío el Grande amplia las fronteras del Imperio persa por el este hasta el Indo y por el oeste hasta Tracia y Macedonia. Pero la inesperada caída ante los griegos es lo que queda para la historia

A Darío el Grande (550-487 a. C.) se le considera un gran gestor, un gran gobernante, más que un gran conquistador. No es el fundador de un imperio, sino el heredero de uno construido por Ciro II y su hijo Cambises II, los primeros grandes reyes de la dinastía aqueménida. La magnitud de sus dominios es titánica, como la tarea de administrarlos y mantenerlos bajo control, algo en lo que Darío destaca durante 30 años.

Aunque su derrota en la batalla de Maratón le hace aparecer como un perdedor a ojos de Occidente, su talla de conquistador es indiscutible. Tras sofocar varias insurrecciones en el Imperio nada más acceder al trono, Darío pone en marcha su maquinaria militar. Necesita continuar la tradición conquistadora de sus antecesores, equipararse a ellos. Es un buen modo de legitimar su posición pese a no ser sucesor directo de Ciro el Grande.

La batalla por el control de Grecia se decide en la llanura de Maratón, a 40 kilómetros de Atenas. Con unos 15.000 soldados, el ejército persa desembarcado en Maratón es superior al ateniense, con cerca de 10.000 hombres, ayudados por un millar más procedente de la ciudad de Platea. Pese a esta ventaja persa, las fuerzas griegas ganan.

La derrota de Artafernes en Maratón se debe a una combinación de factores. El que los persas son superiores en número, en Maratón solo lucha una parte de las tropas; el resto parte por mar hacia otro punto de la costa por el que atacar la ciudad desde un flanco distinto.

Las largas jornadas hasta llegar a Maratón desgastan parte de su empuje. El ejército ateniense está formado por soldados mejor preparados, los hoplitas, y cuenta con un estratega brillante, Milcíades. Por último, los atenienses combaten por su tierra, su libertad y su forma de vida. Solo podían elegir entre luchar o morir.

Darío tiene en cuenta gran número de factores, pero aun así subestima a los atenienses. Nunca olvida la derrota y proyecta de inmediato una nueva campaña contra Grecia. Después de Maratón, se convence de que no puede conquistar la península helénica con un pequeño ejército. La siguiente campaña es más concienzuda.

A partir de 489 a. C. inicia los preparativos para un nuevo enfrentamiento, pero son interrumpidos tres años más tarde a causa de una revuelta en Egipto. Pocos meses después, a sus 64 años, Darío el Grande muere sin haber visto cumplido su objetivo. Es su hijo y sucesor, Jerjes I, quien lidera la nueva campaña militar contra Grecia, conocida como segunda guerra médica.

Maraton es la extensión que el héroe griego Filípides recorre para anunciar la victoria griega frente a los persas en la primera guerra médica, y que da origen a una de las pruebas más prestigiosas del deporte de élite. Pero hay muy poco de cierto en todo ello.

Las historias sobre este personaje son únicamente conocidas por los textos que recoge Heródoto treinta años después de los acontecimientos, que ocurren el 12 de septiembre de 490 a. C., y por varias citas de Pausanias (110-180 d. C.) unos siglos más tarde, en las que hace referencia a la efeméride del corredor.

Lo que allí se narra es, precisamente, el principal foco de controversia acerca de la veracidad de los hechos. Y es que, según los historiadores griegos, Filípides no recorre solo los 42 kilómetros entre Maratón y Atenas, sino 500.

Heródoto recoge en el libro VI de su Historia los pormenores que se conocen sobre el corredor. Se trata de unos párrafos en los que describen la misión que le es encomendada cuando los persas desembarcan en Maratón.

Filípides es enviado por los atenienses a Esparta para pedir apoyo militar en un momento en el que, a juzgar por los efectivos de ambos bandos, la guerra se decanta a favor de los persas. La distancia que recorre desde Maratón hasta el centro del Peloponeso es de 246 kilómetros.

Y según Heródoto, lo hace en menos de dos días. Cuando llega a su destino se encuentra a los espartanos en plena celebración de las Carneas Lacedemonias, un acontecimiento sagrado que les impide participar en cualquier conflicto armado antes de la siguiente luna llena. Aunque Esparta llega al campo de batalla, no lo hace hasta días más tarde. De hecho, los textos apuntan a que la aparición de su ejército tiene lugar cuando el conflicto ya ha terminado.

Ante esa situación, Filípides vuelve a Maratón para comunicar la decisión de Esparta a los atenienses, lo que comporta que tenga que recorrer otros 246 kilómetros de vuelta. En los registros del historiador griego se recoge que Filípides, en el camino de vuelta, experimenta la aparición del dios Pan en el monte Partenio, lo que se interpreta como un buen augurio para la victoria de los atenienses.

Así pues, en total, los pies de Filípides recorren 500 kilómetros en apenas tres días y medio. Todo un hito para cualquier maratoniano de la era actual. Una hazaña tan heroica que su veracidad es puesta en entredicho por gran parte de los historiadores de la época clásica.

La bahía de Maratón asiste a la llegada del ejército aqueménida, compuesto por más de seiscientos barcos y veinticinco mil hombres listos para conquistar Grecia. Las tropas están dirigidas en tierra por Artafernes, sobrino de Darío I –tercer rey de la dinastía aqueménida, que hereda el Imperio persa en su máximo apogeo–, y por Datis –uno de los generales más importantes del Imperio en el siglo V a. C.– como almirante marítimo.

Los efectivos del otro bando no llegan a los diez mil hoplitas –nueve mil atenienses y mil platenses–, tal como se denominaba a estos guerreros, una clara situación de desventaja que, paradójicamente, acaban resolviéndose a su favor.

Milicíades, que ya lucha contra uno de los ejércitos de Darío en la batalla de los escitas, es uno de los estrategas –comandante en jefe griego de un cuerpo militar– más destacados, viendo catapultada su carrera militar tras el fin de las hostilidades.

Los cinco días que dura la batalla de Maratón pasan a la historia por la muerte de más de 6.500 soldados persas y tan solo 192 hoplitas –las estimaciones modernas sitúan las bajas entre 2.000 y 3.000–, enterrados en un túmulo cerca de la ciudad que todavía hoy puede visitarse.

La victoria helena se produce gracias a un ataque por sorpresa que impide a los persas preparar su defensa y merma sus fuerzas hasta el punto de provocar su retirada. El resto del ejército aqueménida decide zarpar hacia Falero, muy cerca de Atenas, para volver a desembarcar allí, pero los hoplitas llegan antes corriendo. Cuando aparecen las naves persas y sus soldados avistan al enemigo, deciden retirarse definitivamente y dar por finalizado el combate.

Filípides forma parte de los hemeródromos, una de las figuras más fascinantes de la Grecia clásica. También llamados correos o heraldos, hombres preparados para recorrer grandes distancias con la única finalidad de enviar mensajes entre las distintas polis. Su traducción literal se aproxima al concepto de corredor mensajero profesional, es decir, atletas entrenados para difundir mensajes lo más rápido posible de un punto a otro, cruzando distancias sobrehumanas.

¿Por qué no utilizan caballos para desplazarse? Para pasar desapercibidos ante el enemigo. Que pudieran atravesar cientos de kilómetros es algo que no deja lugar a dudas, ya que se preparaban única y exclusivamente para ello.

Además, algunos alteran sus condiciones a base de ciertas sustancias, que hoy serían consideradas dopantes en cualquier deporte de élite, con el fin de soportar los centenares de kilómetros que debían cruzar sin pausa.

Un claro ejemplo de ello es la aparición del dios Pan en el caso de Filípides. La visita divina podrá ponerse en cuestión, pero no sorprende que los hemeródromos lleguen a tener visiones y todo tipo de alucinaciones durante sus trayectos, fruto de la combinación del esfuerzo físico a que se someten y el efecto psicotrópico de lo que ingieren.

El hito de Filípides se recoge en los textos de Heródoto y Pausanias, pero no todo parece tan claro en lo que se refiere a su fallecimiento. La historia que sitúa su muerte justo después de recorrer la distancia entre Maratón y Atenas para anunciar la victoria helena con la frase Nenikékamen (hemos vencido) podría haberse confundido con la de otro hemeródromo, o incluso no haber sucedido, ya que, supuestamente, fue el ejército griego al completo el que recorrió la distancia entre Maratón y Atenas para espantar a los persas en Falero.

Filípides no recorrió los 42 kilómetros de Maratón: fueron más de 500 (msn.com)

Isabel de Portugal emperatriz de España

De 13 años de matrimonio, 6 los pasa sola haciendo de regente, pero la relación con su marido Carlos I es plena y feliz.

Isabel es la segunda de los diez hijos del rey portugués Manuel I el Afortunado y María de Aragón hija de los Reyes Católicos.

Crece bajo la sombra protectora de su madre, mujer culta e inteligente que diseña y supervisa la educación de sus hijos.

La corte de Manuel I es la más opulenta de Europa ahora. Isabel tiene curiosidad por todo, un carácter decidido e independiente. Su infancia es rica en experiencias y feliz en compañía de sus hermanos.

Disfruta de la presencia de artistas como Gil Vicente y desarrolla interés por lo exótico. Hay en su infancia olores y sabores novedosos, además de una mascota de la isla de Goa en forma de pequeño elefante.

1517 muere de parto la reina María con 34 años.

Isabel tiene 14 años, pero despunta como una persona preparada. De los Trastamara tiene la piel clara y los ojos grandes y ovalados y de los Alvis, la clase.

Unido a la posición económica de la monarquía portuguesa, la hacen objeto de deseo par las cancillerías que la piden en matrimonio.

Interviene entonces Leonor de Habsburgo, Hermana de Carlos I y tercera esposa de Manuel I.

Las campañas militares esquilman las arcas de los Austrias y la alianza con la boyante corona lusa es deseable.

1519, la nueva reina comienza a concertar dos matrimonios, el de su hermana Catalina con el heredero portugués y el de Isabel con Carlo ya rey.

Las negociaciones se alargan más de lo previsto a causa del contencioso de ambas coronas con las Molucas, la muerte en 1521 de Manuel I, y la elección de Carlos I como emperador del Sacro Imperio.

En 1525 se celebra el matrimonio de Juan y Catalina, pero la falta de acuerdo de la dote de Isabel parece hacer inviable su compromiso con el emperador.

En octubre del mismo año que el nuevo monarca portugués Juan III acepta que Isabel reciba 300000 doblas en concepto de arras, garantizadas por el señorío de Úbeda, Baeza y Andújar, al tiempo que le otorgaba una dote 2328500 maravedíes, una cantidad exorbitante para la época

Se organiza todo para la boda y en enero de 1626 Isabel cruza la frontera con Badajoz para dos meses después, en Sevilla se casan el 11 de marzo.

Se gustan desde el principio los primos hermanos y la historia confirma que se trata de un matrimonio feliz.

Pocos días después de la ceremonia, se trasladan a Granada, una ciudad que gusta a la reina, tanto como había agradado al rey.

Por complacerla, Carlos, conocedor de su gusto por lo exótico, manda plantar en el patio de la Lindaraja de la Alhambra una planta de origen persa, desconocida entonces, el clavel y que en esos días decide construir el palacio de Carlos V, en el recinto de la fortaleza de la Sabika, con la intención de hacer de la ciudad la capital del reino.

Nueve meses después han de abandonar Granada para ir a Valladolid.

El peligro que representan las tropas de Solimán el Magnífico a las puertas de Viena, corazón del imperio, hace necesario que el emperador tome las riendas desde Valladolid, capital virtual del reino como sede de la Chancillería y el resto de instituciones de gobierno.

El largo viaje en pleno invierno fatiga a Isabel embarazada de pocos meses.

Tanto que desde la llegada a la ciudad del 22 de febrero de 1527 no vuelve a aparecer en público y vive retirada en sus aposentos de la casona de los Pimentel.

Es allí donde el 21 de mayo de 1527 nace Felipe II. A este le sigue Fernando en 1528 y un tercer varón que tampoco alcanza la edad adulta, Juan en 1530.

Un año antes nace María, futura emperatriz de Hungría y en 1535, Juana que sería princesa de Portugal por matrimonio.

Solo durante el nacimiento del primogénito y de María, Isabel está acompañada de su marido.

Las obligaciones militares del emperador, especialmente las campañas de Italia, multiplican sus ausencias e Isabel tiene que afrontar en solitario la muerte de sus hijos.

Demuestra fortaleza moral y capacidad de decisión, la misma que muestra al hacerse cargo de la educación del heredero y de sus hermanas ya que siguiendo el ejemplo de su madre, dirige personalmente sus estudios con Leonor de Mascarenhas, una dama de su confianza que la acompaña desde Portugal y que permanece siempre a su lado, además de los preceptores, humanistas muy solventes como Juan Martínez Silíceo o Juan Ginés de Sepúlveda.

Desde el principio de su matrimonio, Isabel ejerce de mediadora entre los intereses del emperador y los de Portugal, hasta el punto de ser ella quien designa los embajadores en Lisboa y recibe a sus homólogos lusos cuando estos se instalan en la corte.

Pero su papel político cobra mayores dimensiones cuando Carlos I la nombra lugarteniente general y gobernadora del reino, durante su ausencia.

Con ello se inicia una tradición que se perpetua en el reinado de los Austrias, la de designar a las mujeres de la familia para cargos políticos de trascendencia.

Así no solo Isabel ejerce como gobernadora de los territorios del Imperio, sino también las hermanas y nietas del emperador.

Algo insólito en otras dinastías que se repite con María regente entre 1558-1561 y Juana entre 1554 y 1559, así como Margarita de Parma, hija natural de Carlos I, e Isabel Clara Eugenia su nieta, a quienes se encomienda el gobierno de Flandes.

En la decisión pesa la excelente preparación de ellas, pero también la historia familiar ya que el emperador es nieto de dos soberanas por derecho propio, María de Borgoña e Isabel la Católica.

E incluso su propia madre Isabel de Castilla, fue soberana, si no de facto, si de iure y mientras vivió compartió con su hijo la corona de Castilla.

La primera vez que Isabel actúa como gobernadora es en 1529, cuando el emperador se desplaza a las cortes de Monzón, para la asamblea del reino de Aragón jurara el futuro Felipe II como heredero.

Continúa ejerciendo su mandato entre 1530-1533 en que el rey acude a Bolonia para ser coronado emperador y tiene lugar su campaña contra el Imperio otomano.

Vuelve a ejercer la responsabilidad entre 1535-1536 durante la expedición de Argel y la tercera guerra con Francia.

En 1537 con motivos de las nuevas cortes de Monzón y finalmente en abril de 1538 mientras negocia la tregua de Niza con Francisco I.

Isabel cumple con el deber siguiendo instrucciones del marido. Asi lo demuestra el abundante epistolario que se cruzan ambos y las instrucciones con las que Carlos orienta a Isabel para el desempeño de su cometido.

En ellas Carlos le recomienda que asista a las consultas generales del consejo de Castilla celebradas los viernes y que este atenta a las preguntas de los asistentes e incluso en que solo cuando fuera preciso le consultara, ya que debía seguir su propio criterio en materia de aprovisionar las fronteras o en cuestiones de la Real Hacienda.

Isabel desempeña una innegable labor política que redunda en la pacificación de los reinos y en la mejora de las relaciones con Portugal.

Lo hace hasta 1539 cuando de nuevo embarazada contrae una pielonefritis gravídicas.

Las fiebres altísimas y la infección debilitan su organismo y dan lugar al parto prematuro de un varon que no sobrevive.

Horas después, el 1 de mayo muere con 35 años en el palacio de la Fuensalida de Toledo.

Hundido su viudo preside el solemne funeral en San Juan de los Reyes.

Luego delega en el cardenal de Toledo su representación para cualquier acto y se retira al monasterio Jerónimo de Santa María de Sisla en las inmediaciones de Valladolid.

Mientras Felipe II de 12 años debe encabezar el cortejo que lleve los restos de su madre hasta Granada, en cuya catedral siguiendo sus deseos recibe sepultura.

El chico no resiste el duro trance y le es imposible continuar el camino.

La de Granada no es una sepultura definitiva para Isabel de Portugal.

El 6 de febrero de 1574 Felipe II manda inhumar los restos de su madre con los de su padre, bajo el altar mayor de la basílica de San Lorenzo del Escorial.

Cumple así la voluntad del emperador en cuyo testamento se especifica:

Cerca de mi cuerpo se coloque el de la emperatriz, mi muy querida y amada esposa.

Felipe IV ordena el traslado de ambos cuerpos al Panteón de los Reyes o Cripta Real del monasterio. En su urna se lee ELISABETH. EMP. ETREG.

La historia de una reina solitaria, Isabel de Portugal

Para que yo me llame Angel Gonzalez…

Valora tu confianza en ti mismo.

Self confidence huele a poli

O a receta barata de sicologo, ademas de muy manida.

Me quedo con eros y thanatos, amor y muerte, el resto es anecdota o vanidad.

A lo largo de la vida pasamos por todas las fases imaginables y más, depende de donde paremos la foto, somos una cosa u otra, por lo que me parece absurso el etiquetado rapido o el ego mentiroso.

El que se excusa se acusa, dice el refran.

Hay que vivir con pasión, porque hay pocas cosas que sorprendan y merezcan la pena y no con tantos remilgos de autoayuda que hacen bostezar.

Para que yo me llame Ángel González,
para que mi ser pese sobre el suelo,
fue necesario un ancho espacio
y un largo tiempo:
hombres de todo mar y toda tierra,
fértiles vientres de mujer, y cuerpos
y más cuerpos, fundiéndose incesantes
en otro cuerpo nuevo.
Solsticios y equinoccios alumbraron
con su cambiante luz, su vario cielo,
el viaje milenario de mi carne
trepando por los siglos y los huesos.
De su pasaje lento y doloroso
de su huida hasta el fin, sobreviviendo
naufragios, aferrándose
al último suspiro de los muertos,
yo no soy más que el resultado, el fruto,
lo que queda, podrido, entre los restos;
esto que veis aquí,
tan sólo esto:
un escombro tenaz, que se resiste
a su ruina, que lucha contra el viento,
que avanza por caminos que no llevan
a ningún sitio. El éxito
de todos los fracasos. La enloquecida
fuerza del desaliento…

Espectacular descubrimiento de 100 grabados prehistóricos en la cueva de la Vila de Tarragona

(Son diferentes los videos)

Más de un centenar de grabados prehistóricos han sido descubiertos, dispuestos en un panel de ocho metros de largo, en la Cueva de la Vila, en el término municipal de la Febró, en Tarragona.

Informa el equipo que ha dado con el hallazgo, el Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES):

Las obras de arte encontradas en la galería subterránea mediterránea son excepcionales, tanto por su singularidad como por su excelente estado de conservación

 Los investigadores señalan que los dibujos, por su composición e intencionalidad, reflejan la cosmovisión de las sociedades agricultoras y ganaderas que las pintaron.

Entre las muestras de arte rupestre hay representaciones de diferentes figuras de cuadrúpedos, zigzags, trazos lineales, angulosos y círculos, y destacan una serie de zoomorfos (posiblemente bóvido y equinos), esteliformes (solos o con estrellas) y reticulados.

Según ha informado la Generalitat catalana:

El descubrimiento de los grabados, del período Calcolítico-Bronce, constituye una de las pocas representaciones de arte esquemático subterráneo de todo el Arco Mediterráneo

Según el IPHES:

El descubrimiento marca un hito histórico para la arqueología prehistórica. Un grupo de espeleólogos, que realizaban unas exploraciones y trabajos topográficos en la zona encontraron la Cueva de la Vila, una cavidad que había sido explorada por Salvador Vilaseca en los años cuarenta y de la que se había perdido su ubicación.

 Los espeleólogos consiguieron abrir un pequeño agujero entre bloques y se toparon con una sala oval de más de 90 metros cuadrados.

La primera persona en entrar es Juli Serrano, quien, para su sorpresa, vio un mural lleno de rayas y figuras.

 Pese a no saber interpretarlo en ese momento, sintió “una emoción muy grande, que me llevara de por vida.

Sin saberlo, acababa de descubrir uno de los conjuntos más importantes de arte rupestre prehistórico. A partir de ese momento, los investigadores Ramon Viñas y Josep Vallverdú del IPHES se ponen a trabajar en el lugar.

Viñas detalla cómo el panel de grabados está configurado a partir de cinco líneas horizontales, una encima de otra y, en cada una de ellas, existen diferentes figuras grabadas que tienen su propio significado y simbolismo.

El científico dice:

Se trata de una composición absolutamente insólita que indica una cosmovisión por parte de las poblaciones del territorio durante el proceso de neolitizacion.

Una de las singularidades es que está hecho exclusivamente con la técnica del grabado, mediante una herramienta de piedra o de madera o, directamente, con los dedos.

Viñas considera:

Que el conjunto es muy homogéneo estilísticamente, con escasas superposiciones, lo que indica que responde a un significado simbolico. No se trata de una composición fruto del azar.

El trabajo de investigación del centro lo define como un arte asociado a las comunidades campesinas y ganaderas durante el período de transición entre el Calcolítico y el Bronce, entre el 5000 y el 3000 antes de nuestra era.

Unos grupos humanos que generalmente se encuentran al aire libre, siendo muy escasa su presencia en las cavidades subterráneas de Cataluña, al norte peninsular mientras que el resto de España también se han encontrado en Andalucía, Segovia, Burgos o en Soria.

Para garantizar su conservación, en buenas condiciones climáticas, la administración ha cerrado el acceso a la gatera, que da paso directo a la denominada Sala dels Gravats, de manera que este espacio no será de acceso libre.

El yacimiento ha sido declarado bien cultural de interés nacional por la Generalitat en la categoría de zona arqueológica y se está trabajando en crear un modelo 3D de la cavidad.

Descubierto un centenar de grabados prehistóricos en la cueva de la Vila de Tarragona (msn.com)

Hallado un mural con cien grabados de antes del neolítico ocultos en una cueva durante 3.000 años (msn.com)

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/sociedad/2020/02/07/hallan-tarragona-santuario-paleolitico-100-grabados/00031581108143291906237.htm

Kokoschka en el Guggenheim Bilbao

Autorretrato de un artista degenerado. Oscar Kokoschka

Es el artista que planta cara al nazismo

Oskar Kokoschka. ‘Anschluss. Alicia en el País de las Maravillas’, 1942 LEOPOLD MUSEUM, VIENA

Una retrospectiva del artista austriaco en el Museo Guggenheim Bilbao reivindica la rebeldía y radicalidad de este gran humanista, pacifista y europeísta

Oskar Kokoschka. ‘El pintor II (El pintor y su modelo II)’, 1923 SAINT LOUIS ART MUSEUM

Egon Schiele se lleva la fama de ‘enfant terrible’ del arte vienés de principios del siglo XX, pero quien realmente cardó la lana fue Oskar Kokoschka (Pöchlarn, Austria, 1886-Montreux, Suiza, 1980), artista radical y revolucionario, el más rebelde de los rebeldes, a quien el Museo Guggenheim Bilbao le dedica una retrospectiva. Precisamente, ya en el título se hace hincapié en ello: ‘Oskar Kokoschka. Un rebelde de Viena’. Coorganizada junto con el Museo de Arte Moderno de París, donde recaló antes, y patrocinada por la Fundación BBVA, la muestra llega a Bilbao, donde podrá visitarse del 17 de marzo al 3 de septiembre.

Oskar Kokoschka. ‘Tigón’, 1926 BELVEDERE, VIENA

Ha habido solo dos monográficas del pintor en nuestro país: en 1975 en la Fundación Juan March de Madrid y en 1988 en el Museo Picasso de Barcelona. Sí ha habido colectivas en las que se suele unir con Gustav Klimt y Egon Schiele, la ‘santísima trinidad’ del arte vienés de vanguardia. Aunque nada tienen que ver uno con otro. Apadrinado por Klimt, Kokoschka ejerció una gran influencia en el joven Schiele, pero los tres tomaron caminos bien distintos. Kokoschka, pese a ser uno de los padres de la pintura moderna y un referente del arte contemporáneo, es el más desconocido de ellos.

Tres obras de Kokoschka presentes en la exposición MUSEO GUGGENHEIM BILBAO

La exposición tiene como objetivo dar a conocer a este gran humanista, pacifista y europeísta, con un gran compromiso político y social, al tiempo que reivindicar su rebeldía y radicalidad, su espíritu libre. Además de pintor, fue dramaturgo, poeta, ensayista, profesor de arte… Está planteada como un viaje por la vida y la obra de este artista, cuya biografía eclipsa su trabajo. Hay muchos Kokoschkas, y no todos son igual de interesantes. La muestra reúne 122 obras, una veintena menos que en París, pero no faltan las más importantes. Las cláusulas de préstamos de los museos alemanes resultan inasumibles.

Tortugas gigantes (Riesenschildkröten)’, de Oskar Kokoschka (1927).FONDATION OSKAR KOKOSCHKA, 2023, VEGAP, BILBAO

En la Viena imperial de principios de siglo, donde triunfa el Art Nouveu y la Secesión vienesa, Oskar Kokoschka irrumpe como un elefante en una cacharrería para cambiar las normas. Es un artista distinto, independiente. Se aleja de la ornamentación del trabajo de Klimt para centrarse en el ser humano: quiere desentrañar los secretos del alma. Adolf Loos fue uno de sus primeros mecenas. Su deslumbrante personalidad, su insobornable independencia, su valentía eran una bomba de relojería. Sus primeras obras, de una gran crudeza, escandalizaron a público y crítica en la pacata y conservadora Viena. Lo definieron como ‘el gran salvaje’. Y él, provocador nato, respondió rapándose la cabeza. Innovador, se reinventa continuamente. Adalid del expresionismo, hay en él claras reminiscencias del Greco, Durero, Van Gogh, el cubismo…

Su trazo es agresivo, lleno de crudeza. Es uno de los primeros pintores que introduce letras en los lienzos, décadas antes que Basquiat.

Su firma: OK. Pinta con las manos y araña la superficie pictórica. Se puede apreciar en el ‘Retrato de Auguste Forel’. Como curiosidad, Forel no compró el lienzo. Según él, parecía que le había dado una apoplejía. Años más tarde, Forel sufrió una apoplejía. Quiso entonces adquirir el cuadro, pero ya estaba en manos de otro coleccionista.

Desgarrador de almas, John Berger lo compara con Rubens: «Pinta la carne humana como si fuera un jardín y cada pincelada, una floración». La exposición no elude la tormentosa relación que mantuvo con la compositora Alma Mahler viuda de Gustav Mahler y siete años mayor que él. Fue su principal musa. Se conocieron en 1912 en casa del pintor Carl Moll. Era su hijastra. Lo introduce en el teatro, la literatura, la música… y en el amor. Viaja con ella por Europa. Abortó dos veces, lo que provocó un gran sufrimiento a Kokoschka. Se separaron. Ella inició una relación con el arquitecto Walter Gropius, director de la Bauhaus, con quien se casaría y tendría hijos.

Cuatrocientas cartas de amor dan fe de la fascinación obsesiva que Kokoschka sentía por Alma Mahler. Tanto es así que llegó a encargar a Hermine Moos, creadora de marionetas, una muñeca de tamaño natural a imagen y semejanza de Alma Mahler. Pese a que la muñeca le horrorizó, la sacaba a pasear, la llevaba a la ópera… La llamaba ‘la silenciosa’. Alma Mahler, furiosa, estalló al saber de la existencia de la muñeca: «¡Me tuvo por fin como había querido tenerme siempre: como un instrumento sin voluntad y maleable, en sus manos!» ¿Un objeto dadaísta, fetichismo, locura de un celoso compulsivo? Quizás todo junto. La muñeca acabó decapitada y regada en vino en una fiesta en el jardín de su casa. Fue una catarsis para Kokoschka.

En la exposición hay algunos retratos de Alma Mahler, y también un autorretrato con la célebre muñeca, de 1922. Pero el más famoso, ‘La novia del viento’ (Kunstmuseum de Basilea), no ha sido prestado ni a París ni a Bilbao. Kokoschka se vio forzado a vender el cuadro para comprar una montura y un uniforme. En la I Guerra Mundial se alistó en el regimiento de caballería. En 1915 fue herido gravemente en combate en el pulmón y en la cabeza. El trauma y la neurosis a causa de la guerra y la ruptura con Alma Mahler le llevaron a ingresar en un psiquiátrico en Dresde. Cuando se recupera, trabaja como profesor de pintura en la Academia de Bellas Artes de Dresde.

De 1923 a 1931, viaja por Europa, el norte de África y Oriente Próximo, gracias a un acuerdo con su galerista Paul Cassirer: Venecia, Burdeos, Biarritz, Aviñón, Marsella, Montecarlo, Niza, Madrid, Sevilla, Toledo, Lisboa, La Haya, París, Londres, Ámsterdam… Continúa pintando retratos y paisajes, sus grandes géneros. Retrata a Brancusi, al morabito de Temacine y hace retratos de animales, metáforas de las virtudes y miserias del ser humano. Visita zoos de Berlín y Londres, donde pinta a un tigón (mitad tigre, mitad león) que acaba de atrapar a su presa. El suicidio de Cassirer y el crac del 29 le sumieron en una nueva crisis. Durante una estancia en Praga, la ciudad de su familia paterna, de 1934 a 1938, conoce a Olda Palkovská, estudiante de Derecho, con quien se casaría en 1941 en un refugio antiaéreo de Londres. Fueron unos años muy felices para él.

Kokoschka tenía fe en el poder subversivo de la pintura. Creía en el arte como un instrumento de resistencia y pensaba que el artista «debía ejercer de alarma». Así, en 1936 denuncia las atrocidades del régimen nazi en el artículo ‘Domine, Quo Vadis?’, publicado en el periódico ‘Pravda’. Los nazis confiscaron 417 de sus obras en las colecciones públicas alemanas. Como respuesta a la exposición del régimen nazi en Múnich en julio de 1937 sobre el arte degenerado (se incluyeron nueve de sus obras, incluida ‘La novia del viento’), pinta Kokoschka ese mismo año su ‘Autorretrato de un artista degenerado’, presente en la exposición. Participó en la fundación de un frente popular antifascista.

Tras el bombardeo de Guernica en la Guerra Civil Española creó el cartel ‘¡Ayuda a los niños vascos!’, que pega por las calles de Praga. Cuelga en la muestra junto al dibujo original. Es su primera obra abiertamente política. La amenaza nazi hace que Kokoschka y su pareja tengan que huir precipitadamente a Londres. Cogieron, in extremis, las dos últimas plazas del último avión. En la capital británica realiza pinturas satíricas y caricaturescas, al estilo de Hogarth: ‘Anschluss. Alicia en el País de las Maravillas’, ‘El cangrejo’, ‘Liberación de la energía atómica’…

En los últimos 20 años regresa a los clásicos: mira a Grecia y a Roma, la mitología, el oráculo de Delfos… En la trasera del cuadro ‘Las ranas’, escribe Kokoschka el verdadero título de la obra, ‘Europa’s Sunset’ (El ocaso de Europa), una metáfora sobre el destino del Viejo Continente tras las dos guerras mundiales. Europeísta convencido (precursor de una Europa unida, de unos Estados Unidos de Europa), Kokoschka abogó por los derechos humanos, alertó del auge de los extremismos en Europa, habló de las crisis económicas, de la amenaza nuclear… Temas de gran actualidad. Fue un visionario.

Su último gran autorretrato cierra la exposición. Titulado ‘Time. Gentlemen Please’ (frase usada cuando van a cerrar los bares), se pinta desnudo a los 80 años. Viajero nómada, vivió en Viena, Dresde, Praga, Londres… y acabó sus días en Villeneuve (Suiza), a orillas del lago Lemán. En 1980 sufrió un derrame cerebral. Muere en Montreux.

https://www.abc.es/cultura/arte/gran-retrospectiva-bilbao-kokoschka-gran-salvaje-planto-20230316052539-nt.html

https://www.msn.com/es-es/noticias/internacional/el-museo-guggenheim-bilbao-acoge-hasta-el-3-de-septiembre-la-retrospectiva-oskar-kokoschka-un-rebelde-de-viena/ar-AA18IArS

https://www.guggenheim-bilbao.eus/exposiciones/oskar-kokoschka-un-rebelde-de-viena

Las bichas y el dentista

¿Qué te da más ansiedad?

La pregunta deberia ser que te produce panico…

Las serpientes me da igual que sean inofensivas o de plastico, me alteran. Quizas es un panico heredado, en Andalucia es muy habitual el miedo a estos reptiles, debe ser que tenemos superpoblacion, tambien de los de dos patas.

En cuanto al dentista, soy un perro de Paulov, tengo reflejos condicionados, solo oler la consulta me dan ganas de invadir Polonia.