Filipo de Macedonia y su larnax de oro macizo

Por lo general se asocia el territorio de Macedonia con uno de sus reyes más representativos, Alejandro Magno.

Sin embargo, no se suele prestar demasiada atención a su padre Filipo II que es quien crea las condiciones necesarias para que este territorio griego, hasta entonces bastantes marginal dentro del conjunto de Grecia, pueda iniciar la conquista del Imperio persa.

Aunque los logros de Alejandro están fuera de duda, fue Filipo II quien sentó las bases para que un estado poco eficaz y dividido entre múltiples señores territoriales, y constantemente amenazado por sus vecinos, griegos y bárbaros, concluyera su unificación territorial e iniciase una vertiginosa expansión que, en el momento de la muerte del rey, había permitido casi triplicar el tamaño del reino desde la época en la que inició su reinado.

 Filipo, que no es el hijo mayor de Amintas III y en condiciones normales no habría llegado a reinar, en una situación de crisis que ponía en riesgo la propia supervivencia del reino, y seguiremos los principales avatares del reinado en la que el macedonio supo combinar, como pocos, la fuerza militar con una inteligente labor diplomática que garantizó el que Macedonia y su rey se convirtiesen en los líderes indiscutibles de toda Grecia.

Su interesante política matrimonial, con al menos siete bodas, los mecanismos de sumisión de los levantiscos señores territoriales macedonios, su política de alianzas, y también sus conquistas, le permitieron ampliar el territorio macedonio y, sobre todo, convertir a su país en el árbitro de la situación griega.

Y, aunque su hijo Alejandro ha pasado por ser el conquistador del Imperio persa, fue Filipo quien había diseñado esa guerra y quien había ya mandado las primeras tropas a Asia.

Su asesinato, sobre cuya autoría intelectual sigue habiendo controversias, truncaría sus planes aunque Alejandro, que heredó una Macedonia sólida, pudo construir su reinado sobre los cimientos que había establecido Filipo.

En 1977, el arqueólogo Manolis Andronikos hizo un descubrimiento sensacional en la necrópolis real de Vergina: la tumba intacta de Filipo de Macedonia, magníficamente decorada con pinturas murales y un sarcófago de mármol dentro del cual se había depositado una urna funeraria de oro que contenía unos restos incinerados acompañados de armas, una diadema de oro y objetos de gran calidad.

Mucho se ha escrito sobre la muerte de Filipo II de Macedonia, padre de Alejandro Magno, y sin embargo, quedan aún cuestiones por resolver.

Según los cronistas, en el día de la boda de su hija Cleopatra, un joven guardaespaldas del rey llamado Pausanias, con quien quizá Filipo había tenido algún affaire amoroso, se acercó a él ante la multitud y con su espada le asestó un golpe mortal.

El asesino fue muerto rápidamente por los soldados que debían haber protegido al rey, y ello nos ha privado de conocer más detalles del crimen.

El mayor beneficiario de este suceso fue el joven Alejandro, que había mantenido con su padre airadas discusiones relacionadas con las diferencias conyugales entre Filipo y su esposa Olimpia, madre de Alejandro.

Por ello, hubo rumores que acusaban a madre e hijo de estar detrás del magnicidio. Pero las habladurías debieron durar poco: ante el cadáver de su padre, Alejandro fue reconocido como rey y cualquier acusación de asesinato suponía enfrentarse al nuevo soberano.

En cualquier caso, las inesperadas circunstancias del regicidio motivaron la necesidad de construir una tumba real con urgencia.

Pese a las prisas, el mausoleo de quien había sido el más grande de los reyes de Macedonia tenía que ser excepcional y por ello se edificó en Egas (actual Vergina), ancestral capital macedonia en la que tradicionalmente se enterraba a los reyes.

Pero con el tiempo, la gloria de Filipo se fue difuminando y hasta la misma Egas cayó en el olvido. Ni siquiera los saqueadores recordaban el lugar donde descansaba Filipo II. Hasta que en 1977, el silencio de la cripta se rompió cuando el arqueólogo Manolis Andronikos descubrió la sepultura del monarca.

 La historia de la exploración de las tumbas reales macedonias es bastante antigua. En 1855, el arqueólogo francés Léon Heuzey había señalado la posibilidad de que la primera capital de la antigua Macedonia, Egas, se ocultase en alguna área cercana a Vergina.

Más tarde, en 1937, Konstantin Rhomaios, académico y arqueólogo griego, siguió las intuiciones de Heuzey e inició unas excavaciones en la zona de Vergina. Pese a que se vio obligado a parar los trabajos a causa de la Segunda Guerra Mundial, obtuvo éxitos importantes, como el hallazgo de la tumba que lleva su nombre, famosa por un precioso trono de mármol hallado en su interior.

Manolis Andronikos heredó de su maestro Rhomaios la dirección de los trabajos en 1952, mientras la supuesta tumba de Filipo II esperaba oculta a que las excavaciones se fuesen aproximando, poco a poco, hasta 1977.

Durante unos años, los trabajos de Andronikos y su equipo se centraron en un montículo, conocido como Gran Túmulo, que era el mayor de la región.

El arqueólogo suponía que en su interior debía ocultarse una tumba importante a juzgar por sus enormes dimensiones: 110 metros de diámetro por 12 de altura.

Cuando en 1977, Andronikos excavó el montículo, descubrió dos tumbas en su interior; una de ellas había sido saqueada en el pasado, pero la otra permanecía inalterada.

Finalmente, el 8 de noviembre de ese año, tras mucho trabajo y arduos esfuerzos, los arqueólogos lograron retirar la piedra central de la bóveda de la segunda tumba y bajaron por una escalera de mano al interior.

 Andronikos tuvo la certeza de hallarse ante la tumba de un gran rey macedonio, y no sólo por sus grandes dimensiones, sino también por la extraordinaria belleza y calidad de la construcción.

El lugar estaba magníficamente decorado con pinturas murales y el espacio interior quedaba articulado por medio de dos bóvedas.

En la habitación interior, que probablemente se había construido primero, había un sarcófago de mármol dentro del cual se había depositado un larnax o urna funeraria de oro con la estrella de 16 puntas, símbolo de la realeza macedonia, que contenía unos restos incinerados, posiblemente de un rey.

Acompañaban al difunto su panoplia de gala y un ajuar de gran valor: preciosas armas, objetos cotidianos y numerosas piezas en oro y plata.

Asimismo, bajo la bóveda exterior, una antecámara contenía una tumba con huesos femeninos dentro de otro precioso larnax de oro. Sorprendentemente, estos restos iban acompañados de diversas armas, así como de una diadema de oro y diversos objetos de gran calidad.

La noticia del descubrimiento corrió como un reguero de pólvora, provocando reacciones en todo el mundo y un interés renovado por Alejandro, Filipo y la antigua Macedonia.

De hecho, el hallazgo adquiría además un gran valor político, puesto que la presencia de los antiguos macedonios en la región daba a la República de Grecia argumentos de peso para reivindicar el territorio que componía el antiguo reino de Macedonia, parte del cual se hallaba entonces bajo dominio yugoslavo –en 1991 se convertiría en un Estado independiente: la República de Macedonia–.

Por todo ello, Manolis Andronikos se convirtió un héroe nacional en su país, así como un símbolo del valor de la historia. Hasta la fecha está considerado como el arqueólogo griego más importante.

La tumba estaba magníficamente decorada con pinturas murales y en su interior había un sarcófago de mármol con una urna funeraria de oro con la estrella de 16 puntas, símbolo de la realeza macedonia.

El descubrimiento de la tumba trajo consigo otras polémicas, de carácter más propiamente histórico. Tomando en consideración tanto la dimensión de la sepultura como la excelente factura de los ajuares, Andronikos rápidamente identificó al difunto con Filipo II, una gran figura histórica que, además, podía entenderse como un símbolo nacional para los griegos modernos.

Andronikos apoyó su identificación en evidencias como que las dos bóvedas fueron construidas en momentos diferentes o la falta de talla en la laja de piedra del sarcófago, algo que él atribuía a la urgencia con que se hubo de acondicionar la tumba a causa de la repentina muerte de Filipo.

De este modo, la mujer que lo acompañaba podría ser Cleopatra, la última de sus esposas, una joven de la nobleza macedonia, muerta pocos días después a manos de Olimpia, madre de Alejandro.

Asimismo, de entre los restos humanos atribuidos al monarca, la calavera parecía haber sufrido ciertos daños físicos, quizá provocados por la dura vida militar que había llevado Filipo.

No todos los historiadores aceptaron las conclusiones de Andronikos. En 1980, la prestigiosa arqueóloga estadounidense Phyllis Williams Lehmann publicaba un artículo en el que expresaba sus dudas al respecto.

Lehmann defendía que el tipo de bóveda de la tumba no se empleó en Macedonia hasta finales del siglo IV a. C., y, por tanto, difícilmente podía ser conocida en 336 a.C., año de la muerte de Filipo.

Asimismo, también cuestionaba que la diadema de oro hubiese pertenecido a Filipo, puesto que, según su opinión, había sido Alejandro quien importó esta costumbre persa posteriormente, tras sus campañas de conquista en Oriente.

Considerando, pues, la tumba como posterior a Alejandro, Lehmann proponía que los cadáveres pertenecían en realidad a Filipo III Arrideo –hijo de Filipo II y hermano mayor de Alejandro, que sucedió a éste a su muerte– y a su esposa Adea Eurídice, su medio hermana, conocida por su espíritu guerrero heredado de su origen; había nacido en Iliria, un belicoso reino vecino de Macedonia.

Ambos habían perecido en 317 a.C. a manos de Olimpia, madre de Alejandro, que buscaba así que el gobierno recayese en el jovencísimo Alejandro IV, su nieto, el único descendiente legítimo de Alejandro.

La corona hallada dentro de la urna funeraria que se halló dentro del lárnax (caja funeraria) del rey presentaba signos de haber sido quemada y estaba compuesta por 313 hojas y 68 bellotas de oro, símbolo de Zeus.

Lehmann obtuvo una rápida respuesta por parte de Fredricksmeyer, un reconocido especialista en Alejandro, que estaba convencido de la validez del argumento a favor de Filipo II y desestimó las observaciones de Lehmann respecto a la datación de la bóveda, y en especial sobre la diadema, pues en algunas representaciones Filipo II aparecía precisamente coronado de esta forma.

Manolis Andronikos supervisa los trabajos de excavación del gran túmulo de Vergina, en cuyo interior se descubrió la tumba del rey Filipo II.

Asimismo, la datación de la tumba, que los arqueólogos situaban en el tercer cuarto del siglo IV a.C., cuadraba perfectamente con la fecha de la muerte de Filipo II y resultaba muy difícil pensar que hubiese podido ser enterrado en tan magnífico sepulcro un rey como Arrideo, que no había sido un gobernante destacado y que se cree que delegó el poder en los generales de Alejandro a causa de una probable deficiencia mental.

La cuestión resulta más controvertida en cuanto a los restos femeninos. La presencia de armas junto a los restos de la mujer ha sido un poderoso argumento a favor de la atribución de la tumba a Filipo III, pues Adea aparece a menudo descrita en los textos de los autores antiguos ataviada a modo de un guerrero.

Frente a esto, las propuestas son diversas, pero la prestigiosa profesora Elizabeth Carney ha sugerido que el hecho de que se hubiesen puesto armas en un sepulcro femenino no quiere decir que éstas tuviesen que ver con el cadáver, sino que pudieron haberse añadido al ajuar para suplir la escasez de objetos femeninos.

También ciertos restos del ajuar suscitan dudas, puesto que algunos autores han datado la cerámica en un momento posterior al reinado de Alejandro, mientras que otros han propuesto dataciones anteriores.

La coraza hallada en la tumba de Filipo II tras su restauración. Estaba articulada en ocho puntos, rematada con cuero y tela y se adornaba con pequeñas cabezas de leones de oro.

Anfora con los restos de Alejandro IV de Macedonia

En medio de este laberinto de opiniones, incluso la medicina tuvo algo que decir al respecto. Gracias al trabajo anatómico-forense de Jonathan Musgrave y su equipo, los restos óseos del difunto fueron sometidos a un meticuloso análisis, prestando especial atención al cráneo.

Rapto de Persefone

Se determinó así que el difunto había sufrido una herida muy grave con un objeto punzante en el ojo derecho que le habría dejado secuelas, lo que coincide con el hecho de que Filipo II quedó tuerto a causa de la herida causada por una flecha durante el asedio de Metone, en 354 a.C.

Las corazas de Filipo II dentro de las tumbas reales

Junto con ello, las grebas (espinilleras) de diferentes medidas demostraban que la panoplia real habría sido pensada para alguien que presentaba dificultades al andar, un nuevo indicio a favor de Filipo II, pues sus múltiples heridas le habrían provocado una famosa cojera.

Datos y más datos, al fin y al cabo, que siguen siendo discutidos acaloradamente por los especialistas, aunque no está claro que pueda llegarse a una solución definitiva.

Entrada a la cámara funeraria de Filipo II

Sin embargo, nada de ello disminuye la importancia del descubrimiento de la tumba de Vergina por Manolis Andronikos, el equivalente para la Grecia clásica del hallazgo de la tumba de Tutankhamón por Howard Carter o a la localización de Troya por Heinrich Schliemann.

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/fabulosa-tumba-filipo-ii-tutankamon-macedonia_8497

https://www.march.es/es/madrid/conferencia/creadores-imperios-macedonia-filipo-ii-creacion-imperio

Fundacion Juan March

El pergamino Sharrer

Se cree que es una parte perteneciente a otro códice, y en el mismo se recogen siete cantigas- Pois que vos Deus amigo quer guisarA tal estado m´adusse senhor; O que vos nunca cuidei a dizer; Que mui gran prazer que eu ei senhor; Senhor fremosa non poss´eu osmar; Nos sei como me salv´a mia senhor; Quix bem amigos e quer´e quereei– de las cuales seis de ellas tienen notación musical, atribuidas al Rey Don Denís de Portugal (1261-1325), nieto de Alfonso X El Sabio.

Este monarca portugués fue a lo largo de la historia un escritor bastante prolífico, del cual se calcula que llegó a escribir un total de 137 composiciones, de las cuales 72 serían cantigas de amor, 54 de amigo, y 10 de escarnio, de las cuales se conservan un total aproximado de 40 textos; sin embargo, solo los conservados en el pergamino Sharrer contienen música.

El 2 de julio de 1990 se produce un hito en la historia de la música. 

El musicólogo estadounidense Harvey L. Sharrer esta en Lisboa investigando documentos del Archivo Nacional de la Torre do Tombo y, al consultar un libro de los registros notariales del siglo XVI, descubre, cosidos al forro de la tapa, dos fragmentos de pergamino del siglo XIV repletos de notaciones musicales y textos manuscritos en lengua vernácula.

Hay inscripciones a tres columnas y por las dos caras.

El profesor Sharrer no tarda en identificar siete cantigas de amor del cancionero galaico-portugués. 

Al compararlas con títulos de obras desaparecidas que los archivos atribuían a Don Denís, nieto de Alfonso X el Sabio y sexto rey de Portugal, se queda boquiabierto: acaba de encontrar unas cantigas escritas por un rey, con las respectivas partituras musicales.

Se me llenaron los ojos de lágrimas al considerar la importancia del descubrimiento

El investigador había logrado una de las tareas más difíciles de la historia: recuperar de la Edad Media los ecos perdidos de la música y la lírica de un rey.

Es además la fuente manuscrita portuguesa más antigua de la música profana. Casi no se han conservado restos de canciones profanas medievales galaico-portuguesas. Hasta el descubrimiento del Pergamino Sharrer, solo se conocían las siete cantigas de amigo del trovador Martín Códax, descubiertas en 1914 en la biblioteca particular de Pedro Vindel. También estaban ocultas en la guarda interior de un libro del siglo XVIII

https://www.nationalgeographic.com.es/edicion-impresa/articulos/pergamino-sharrer_19548

https://es.wikipedia.org/wiki/Pergamino_Sharrer

https://es.wikipedia.org/wiki/Pergamino_Sharrer

David Chipperfield, Pritzker 2023

El jurado destaca su compromiso con una arquitectura de presencia cívica discreta, pero transformadora

Eterno candidato del Pritzker, el británico David Chipperfield CH, Caballero de la Orden de Honor, gana este galardón este año, en un momento en que esa arquitectura que él lleva décadas practicando y reivindicando, se identifica con enorme claridad como paradigma del sentido de durabilidad de lo construido.

Terminado en Valencia (España) en 2006, el edificio de la America’s Cup de Chipperfield se terminó en solo 11 meses para albergar la primera America’s Cup en Europa en más de 150 años. Christian Richters.

Un sentido cada vez más incorporado a la imprescindible noción de arquitectura sostenible, a ese reciente descubrimiento, de algo que siempre ha sido una cuestión de lógica y sentido común: que un edificio resistente en lo físico y simbólico va a tener una vida estable y prolongada que hará innecesario su derribo total y la obligación de construir uno nuevo.

Situada en Hyogo (Japón), la capilla del cementerio de Inagawa se terminó en 2017. El diseño, rodeado de edificios monolíticos de color rojo terroso, pretendía crear un lugar de soledad y reunión. Keiko Sasaoka.

El jurado Pritzker elogia esas cualidades. Su compromiso con una arquitectura «de presencia cívica discreta, pero transformadora, y la definición – incluso a través de encargos privados- del ámbito público, hecha siempre con austeridad, evitando movimientos innecesarios, que transmite a nuestra sociedad esa dimensión de la sostenibilidad que no ha sido evidente en los últimos años: la de que la sostenibilidad como pertinencia no sólo elimina lo superfluo, sino que también es el primer paso para construir estructuras capaces de durar física y culturalmente.

La sede de Amorepacific en Seúl presenta una serie de aletas verticales de aluminio a lo largo de la fachada acristalada, que proporcionan sombra solar para ayudar a la ventilación natural y crear una transparencia con el exterior. Cortesía de Noshe.

Nace en 1953 en Londres. En una entrevista de 1998 habla de las razones por las que decide arrancar su práctica arquitectónica en 1984 desligándose radicalmente del modelo planteado por Norman Foster y Richard Rogers, con quienes había trabajado, y que en aquel momento comienzan a ganar enorme reconocimiento.

La sede de la BBC de Glasgow, terminada en 2007, está anclada en un amplio atrio central con una escalera de caracol que evoca una sensación de apertura. Ute Zscharnt.

 Los planos de la extensión son presentados en un acto que contó con la presencia del primer ministro griego y el arquitecto británico David Chipperfield

Mi escepticismo sobre la gran visión y los recelos ante la ideología de aquella arquitectura – que toda decisión debía basarse en un cierto tipo de determinismo- lo que me lleva a creer que producir unas pocas cosas pequeñas esta bien.

Terminado en 1997 y situado en la orilla sur del Támesis, el Museo del Río y del Remo exhibe embarcaciones de remo, la historia de este deporte y el río Támesis en Londres. La estructura supuso el primer edificio de Chipperfield en su Inglaterra natal. Richard Bryant / Arcaid.

Las experiencias de la vida hacia las que gravita y que más disfruta son aquellas en las que lo normal se ha hecho especial, en oposición a esas donde todo consiste en lo especial, una afirmación que podría servir para explicar su concepción del diseño como una actividad  fundamentada en lo conceptual, en el desarrollo de unas preguntas o ideas que posean rigor e importancia, y no tanto en cuestiones visibles, como formas y colores; y que explica también su preferencia, señalada en esa entrevista, por la obra de los arquitectos europeos en cuyo trabajo «hay cosas que te resultan familiares y también, al mismo tiempo, algo que te produce un shock», como el portugués Alvaro Siza, algo que no percibía en la arquitectura de su país.

Chipperfield (en colaboración con Julian Harrap Architects) restauró la Real Academia de las Artes en 2018. Simon Menges.

Formado en la Kingston School of Art y la Architectural Association, su primer proyecto es el diseño interior de la tienda del diseñador Issey Miyake en Londres, un trabajo que le lleva a construir varios edificios en Japón, como la sede de Toyota en Kioto (1990) y la de la empresa de construcción Matsumoto en Okayama (1992).

El primer edificio construido en su país fue el Museo Fluvial y del Remo en Henley-on-Thames (1997), que es seguido por proyectos para viviendas particulares, locales, edificios residenciales y de vivienda en Inglaterra y también en Alemania, país donde lleva a cabo uno de sus trabajos más aclamados, el Neues Museum de Berlín (1994).

En la memoria redactada para este proyecto, que lo enfrenta a la restauración del edificio del siglo XIX diseñado por Friedrich August Stüler, Chipperfield dice:

Yo no soy conservador por naturaleza; creo en las posibilidades del futuro y también en la evidencia del pasado. Ya casi en el siglo XXI deberíamos ser capaces de enfrentarnos al pasado sin tratar de parodiarlo, y de mirar al futuro sin extravagancias.

Leída en retrospectiva, teniendo presente que en aquel momento se avecina la eclosión del delirio de los edificios icónicos, esa afirmación es una especie de firme declaración de principios a contracorriente, una manifestación de carácter que también destaca el jurado del Pritzker en su declaración:

Es firme, pero sin soberbia; evitando consistentemente las modas para así afrontar y mantener las conexiones entre tradición e innovación, al servicio de la historia y de la humanidad.

David Chipperfield mantiene una muy activa relación con España, particularmente estrecha con Galicia. Su casa en Corrubedo, construida entre 1996 y 2002 y encarada hacia la bahía del Vilar y la Ladeira, forma parte de cualquier lista de obras destacadas de este arquitecto.

También en Galicia crea en 2017 la Fundación RIA, dedicada a incentivar y promover el desarrollo futuro mediante la protección de los entornos naturales y construidos de la costa de la Ría de Arousa.

Valga destacar también, como evidencia de su vínculo afectivo con esa tierra, el proyecto que le llevó a recuperar y reabrir, tras dos décadas cerrado, el conocido Bar do Porto en Corrubedo.

Entre los edificios más sobresalientes que Chipperfield ha construido en nuestro país se cuentan la remodelación del Paseo del Óvalo (Teruel, 2003), el edificio de vivienda social en Villaverde (Madrid, 2005 – realizadas en asociación con José María Fernández Isla), el pabellón Veles e Vents (Valencia, 2006) y la Ciudad de la Justicia (Barcelona, 2011). Su asociación con el equipo español Fermín Vázquez-b 720 Arquitectos ha sido clave para la materialización de casi todos estos proyectos, en una satisfactoria relación profesional para la que Vázquez sólo tiene palabras de elogio.

La belleza de la arquitectura de Chipperfield deriva de su lenguaje contundentemente sobrio, el vigor de su estricta firmitas. A lo largo de cuatro décadas ha construido más de un centenar de edificios en países de Asia, Europa y Norte América que abarcan todo tipo de tipologías y entre los que cabe destacar la sede de la BBC (Glasgow, 2007), la Galería Hepworth Wakefield (Wakefield, 2011), el Museo de Arte de San Luis (2013), el Museo Jumex (México, 2013), la capilla del Cementerio de Inagawa (Hyogo, 2017), la Galería James Simon (Berlín, 2018), el plan maestro para la Royal Academy of Arts (Londres, 2018), así como los recientes Morland Mixité Capitale (París, 2022) y la restauración y reinvención de Procurate Vecchie (Venecia, 2022), un edificio del siglo XVI, para la que ha contado con el trabajo de artesanos tradiciones para recuperar los frescos, suelos de terrazzo y pastellone y estucados, en una puesta al día que aúna tradición y contemporaneidad.

Galardonando a David Chipperfield, el jurado del Pritzker parece desmarcarse de la deriva que había tomado en los años recientes, más pendiente de cumplir con cuotas y de la corrección política.

Aunque atenta al soplo del viento del tiempo, decide ahora premiar a un arquitecto y a una obra que se defienden desde la propia arquitectura, sin necesidad de aditamentos ideológicos.

 La trayectoria de Chipperfield es ejemplar. Es difícil encontrar en ella una mácula. Un arquitecto dedicado a construir y reconstruir con cuidado y precisión, cuya única posición teórica es el hacer.

 Por este motivo, si hubiera que forzar señalar una flaqueza en esa trayectoria, esta sería su dirección de la edición de 2012 de la Bienal de Venecia, bajo el título Common Ground, tal vez insatisfactoria e intrascendente, corroborando que el peso de su valor como arquitecto se encuentra en diseñar y construir.

Obviando esto, lo que queda es una trayectoria sólida y ejemplar que en el escenario de hoy manifiesta su integridad, coherencia y elegancia más claramente que nunca.

El británico David Chipperfield gana el Pritzker, el premio más importante de la arquitectura (abc.es)

https://www.admagazine.com/articulos/premio-pritzker-2023-david-chipperfield

https://www.metalocus.es/es/noticias/david-chipperfield-nuevo-premio-pritzker-de-arquitectura-2023

Johhny Depp triunfa como pintor y recauda nueve millones con su obra de famosos muertos como River Phoenix

Desde la sentencia del juicio se ha reinventado.

No es que la estrella de Piratas del Caribe haya abandonado el cine, de hecho tiene un proyecto para dirigir una pelicula sobre la vida del pintor italiano Modigliani, pero el actor está desarrollando una nueva faceta artística, la de pintor, que, además, le está aportando millonarios beneficios.

Los cuadros de Depp se están vendido como churros hasta el punto de que ha recaudado más de cinco millones de euros en unos pocos días.

La galería londinense Castle Fine Art Gallery sacó a la venta la semana pasada una serie de impresiones de edición limitada de Bob Marley, el escritor Hunter S Thompson y los actores Heath Ledger y River Phoenix que se agotaron en cinco días, informó un portavoz de la galería. Los cuadros, de colores brillantes, costaban 4.500 libras cada una (algo más de unos 5.000 euros), o 17.500 libras (más de 19.700 euros) las cuatro.

Es la segunda exposición de la colección Friends and Heroes (Amigos y héroes) del actor que sale a la venta en el Reino Unido.

El primero, celebrado en julio, tuvo como protagonistas a Bob Dylan, Keith Richards, Elizabeth Taylor y Al Pacino y también agotó todas sus existencias en pocas horas.

Según The Daily Mail, en solo siete meses Depp ha ganado alrededor de 9 millones de euros con sus pintura. 

El actor ha confesado a este medio británico que está muy emocionado por el interés que la gente está mostrando por su trabajo, que realiza en su tiempo libre.

También ha confesado que está pasando más tiempo en Europa, sobre todo en Londres, donde disfruta de un ambiente muy creativo.

Durante muchos años me limité estrictamente al trabajo diario del cine, aunque siempre huía hacía una hoja de papel en blanco, ya sea escribiendo, dibujando o pintando.

La pintura no es la única faceta creativa que Johnny Depp ha desarrollado al margen del cine. También se dedica a la música, con su propia banda.

Con el guitarrista Jeff Beck, que murió en enero, lanzó un disco, llamado 18, juntos en julio pasado.

Johhny Depp triunfa como pintor y recauda nueve millones con sus cuadros de famosos muertos como River Phoenix (msn.com)

https://as.com/tikitakas/la-nueva-forma-de-ganar-dinero-de-johnny-depp-que-nada-tiene-que-ver-con-el-cine-n/

https://www.ecartelera.com/noticias/johnny-depp-vende-retratos-heath-ledger-72536/

La fundación Flick llega al Museo del Prado

Felipe IV en Fraga de Velázquez (1644).

Felipe IV se reúne con su bufón trescientos años después

El Museo del Prado inaugura una exposición en la que muestra y relaciona con su colección 9 cuadros de Velázquez, El Greco, Murillo y Goya que pertenecen a la Frick Collection de Nueva York.

De Manhattan al Prado las nueve joyas españolas de la colección Frick vuelven 100 años después

A media altura de la Quinta Avenida, al lado del Central Park, esta en Nueva York la Frick Collection, uno de los museos de arte más importantes de la Gran Manzana. En su interior descansan hasta ahora nueve obras excepcionales de la pintura española, que emigran para llenar las paredes de esta pequeña galería particular.

Los Grecos, Goyas, Velazquez y Murillo adquiridos a principios del siglo XX por el magnate del acero, Henry Clay Frick, guardaban un privilegiado espacio en las estancias de la mansión familiar reconvertida a museo en 1935.

La Frick abre sus puertas en 1935 y se conserva como una mansión de principios del siglo pasado donde las obras están expuestas en muchos casos tal y como el magnate las dispone en su despacho, el comedor y otras estancias.

Integrada por más de un centenar de obras de grandes maestros europeos como Rembrandt, Vermeer, Ingres, Tiziano, Van Dyck, Turner, Monet, Degas o Renoir, además de los españoles, es uno de los pequeños museos más importantes de Estados Unidos.

La renovación integral que mantendrá sus puertas cerradas hasta finales del año que viene permitirá una ampliación del 25% de la exposición actual.

A excepción del retrato que hace Goya al Duque de Osuna (1795), el resto de los cuadros llevan más de cien años sin pisar suelo español. Ahora, con la reforma, estas obras han podido cruzar el charco para exponerse en exclusiva en el Prado.

Nueve obras que son durante tiempo motivo de orgullo para la pintura española lejos de nuestras fronteras pueden ser admiradas en Madrid gracias a un préstamo marcado por unas circunstancias tan excepcionales como irrepetibles.

En el corazón de la excelente colección española del Prado se han instalado temporalmente, desde el 7 de marzo hasta el 2 de julio estas joyas repatriadas. Una sala 16A presidida por La fragua de Goya (1815-20), maravillosa demostración de expresión anatómica que influyó en artistas como Giacometti y que alude directamente a la obra homónima del maestro Velázquez.

A pesar de su presunta idoneidad como parte de la colección personal de un hombre que se hace rico gracias a la industria siderúrgica, la presencia de esta obra que presume de la fuerza y el vigor de los herreros resulta paradójica por la conflictiva relación que mantuvo el magnate con sus empleados.

Autorretrato de Murillo

Los cuadros españoles de la colección Frick, a pesar de no ser mayoría, son adquiridos para ocupar las mejores estancias de la mansión familiar.

No es casualidad que en el retrato que le hace Gerald Kelly, el empresario elija al Felipe IV en Fraga (1644) de Velázquez o al Vincenzo Anastagi (1575) de El Greco para acompañarle de fondo.

El primero, es uno de los cuadros mejor documentados y el segundo es el único retrato de cuerpo entero y a tamaño real que realiza Velazquez.

Otra de las joyas es La expulsión de los mercaderes (1600). Obra muy cotizada a principios del XX gracias a las alabanzas que le dedicó el crítico alemán Julius Meier-Graefe.

Frick compra este cuadro a Aureliano Beruete por 120.000 dólares, no podía permitirme mantener tanto dinero colgado de un clavo, dijo por entonces el artista madrileño.

El Prado acompaña este reencuentro con obras hermanas.

Una selección de nueve pinturas que el Prado se encarga de acompañar con cinco obras hermanas presentes en la colección permanente.

Así, al retrato de Felipe IV de Velázquez añade El Primo (1644), pintados casi a la vez; a las dos de El Greco: La expulsión de los mercaderes y San Jerónimo (1590-1600), las flanquean La anunciación y el Retrato de un médico, respectivamente.

Al Autorretrato de Murillo (1650−55), primera obra comprada por Frick en 1904, le acompaña la efigie que el sevillano hizo de su amigo Nicolás Omazur (1672); mientras que al retrato femenino que hizo Goya en 1824 lo escolta el de Juan Muguiro (1827).

De Diego Velazquez ya se dice en 1644 que es el mayor pintor de España. Ese año es nombrado ayuda de cámara y en febrero acompaña a Felipe IV a la campaña de Cataluña, que tiene como punto culminante el sitio de la ciudad de Lerida, ocupada por las tropas francesas.

En junio, cuando el séquito real se asienta en la localidad aragonesa de Fraga, el artista realiza un singular retrato del rey —el único que pinta entre 1636 y 1654—: lo representa vuelto hacia su derecha, algo muy infrecuente en este tipo de obras, de pie y como militar, que permite un mayor lujo en la indumentaria y un cromatismo más brillante.

Es una obra maestra que ingenió al mismo tiempo y en el mismo lugar que otro de sus lienzos más emblemáticos, el retrato del bufón llamado El Primo. Un estudio publicado en 2012 confirma de hecho que la tela de ambos cuadros es la misma.

explica Javier Portús, jefe de conservación de Pintura Española hasta 1800 del Prado:

La comparación permite entender lo que separaba a un monarca de un bufón y los mecanismos que utiliza un pintor para evidenciar esa diferencia

Si Felipe IV presenta una mirada más elusiva y un rostro más limpio y uniforme, el enano, sentado y que enseña las suelas de los zapatos, mira de frente al espectador, de forma inquisitiva, y se resaltan sus accidentes faciales.

Expulsión de los mercaderes, El Greco (1600)

El retrato de Felipe IV en Fraga abandona las colecciones reales a principios del siglo XVIII con rumbo a la corte de Parma y desde entonces no había vuelto a España. El de El Primo ingresó en la pinacoteca nacional en 1819, aunque tradicionalmente se había identificado con Sebastián de Morra. 

La fragua de Goya (1815-1820)

Ambos lienzos vuelven ahora a enfrentarse en la sala 16 A del edificio Villanueva, como parte de la exposición temporal Obras maestras españolas de la Frick Collection, que se podrá ver hasta el 2 de julio.

Como se desprende del título, esta muestra reúne nueve cuadros de cuatro maestros como El Greco, Velázquez, Murillo y Goya que forman parte de una de las colecciones artísticas más importantes de Nueva York, The Frick Collection, reunida por el magnate del acero Henry Clay Frick (1849-1919).

El palacio neorrenacentista de la emblemática Quinta Avenida, donde se exponen normalmente, se encuentra en restauración para ofrecer un discurso museográfico más moderno y tener un 25% más de espacio expositivo. Desde el Prado señalan que se trata de un préstamo excepcional y único, una ocasión irrepetible. La mayoría de cuadros no se ven en España desde hace más de un siglo.

Tanto Miguel Falomir director de la pinacoteca, como Javier Portús, han destacado durante la presentación la calidad excepcional de las nueve telas.

El Vicenzo Anastagi de El Greco, por ejemplo, es el único retrato independiente, de cuerpo entero, de pie y tamaño natural que ha pervivido del pintor cretense.

Dice el conservador:

Es muy inestable, contraviene las leyes de la perspectiva y se complica abriendo la ventana… Vemos a un personaje que casi se abalanza sobre nosotros.

De Manhattan al Prado: las nueve joyas españolas de la colección Frick vuelven 100 años después (msn.com)

https://www.museodelprado.es/actualidad/exposicion/obras-maestras-espaolas-de-la-frick-collection/b4f700f8-1708-43a0-9f41-f1f8524b53d8

Nel mezzo del cammin di nostra vita

Si tuvieras que escribir tu autobiografía, ¿con qué frase empezarías?

A mitad del camino de la vida,
en una selva oscura me encontraba
porque mi ruta había extraviado.

¡Cuán dura cosa es decir cuál era
esta salvaje selva, áspera y fuerte
que me vuelve el temor al pensamiento!

Es tan amarga casi cual la muerte;
mas por tratar del bien que allí encontré,
de otras cosas diré que me ocurrieron.

Yo no sé repetir cómo entré en ella
pues tan dormido me hallaba en el punto
que abandoné la senda verdadera.

Mas cuando hube llegado al pie de un monte,
allí donde aquel valle terminaba
que el corazón habíame aterrado,

hacia lo alto miré, y vi que su cima
ya vestían los rayos del planeta
que lleva recto por cualquier camino.

Entonces se calmó aquel miedo un poco,
que en el lago del alma había entrado
la noche que pasé con tanta angustia.

Y como quien con aliento anhelante,
ya salido del piélago a la orilla,
se vuelve y mira al agua peligrosa,

tal mi ánimo, huyendo todavía,
se volvió por mirar de nuevo el sitio
que a los que viven traspasar no deja.

Repuesto un poco el cuerpo fatigado,
seguí el camino por la yerma loma,
siempre afirmando el pie de más abajo.

Y vi, casi al principio de la cuesta,
una onza ligera y muy veloz,
que de una piel con pintas se cubría;

y de delante no se me apartaba,
mas de tal modo me cortaba el paso,
que muchas veces quise dar la vuelta.

Entonces comenzaba un nuevo día,
y el sol se alzaba al par que las estrellas
que junto a él el gran amor divino

sus bellezas movió por vez primera;
así es que no auguraba nada malo
de aquella fiera de la piel manchada

la hora del día y la dulce estación;
mas no tal que terror no produjese
la imagen de un león que luego vi.

Me pareció que contra mí venía,
con la cabeza erguida y hambre fiera,
y hasta temerle parecia el aire.

Y una loba que todo el apetito
parecía cargar en su flaqueza,
que ha hecho vivir a muchos en desgracia.

Tantos pesares ésta me produjo,
con el pavor que verla me causaba
que perdí la esperanza de la cumbre.

Y como aquel que alegre se hace rico
y llega luego un tiempo en que se arruina,
y en todo pensamiento sufre y llora:

tal la bestia me hacía sin dar tregua,
pues, viniendo hacia mí muy lentamente,
me empujaba hacia allí donde el sol calla.

Mientras que yo bajaba por la cuesta,
se me mostró delante de los ojos
alguien que, en su silencio, creí mudo.

Cuando vi a aquel en ese gran desierto
«Apiádate de mi ‑yo le grité‑,
seas quien seas, sombra a hombre vivo.»

Me dijo: «Hombre no soy, mas hombre fui,
y a mis padres dio cuna Lombardía
pues Mantua fue la patria de los dos.

Nací sub julio César, aunque tarde,
y viví en Roma bajo el buen Augusto:
tiempos de falsos dioses mentirosos.

Poeta fui, y canté de aquel justo
hijo de Anquises que vino de Troya,
cuando Ilión la soberbia fue abrasada.

¿Por qué retornas a tan grande pena,
y no subes al monte deleitoso
que es principio y razón de toda dicha?»

« ¿Eres Virgilio, pues, y aquella fuente
de quien mana tal río de elocuencia?
‑respondí yo con frente avergonzada‑.

Oh luz y honor de todos los poetas,
válgame el gran amor y el gran trabajo
que me han hecho estudiar tu gran volumen.

Eres tú mi modelo y mi maestro;
el único eres tú de quien tomé
el bello estilo que me ha dado honra.

Mira la bestia por la cual me he vuelto:
sabio famoso, de ella ponme a salvo,
pues hace que me tiemblen pulso y venas.»

«Es menester que sigas otra ruta
‑me repuso después que vio mi llanto‑,
si quieres irte del lugar salvaje;

pues esta bestia, que gritar te hace,
no deja a nadie andar por su camino,
mas tanto se lo impide que los mata;

y es su instinto tan cruel y tan malvado,
que nunca sacia su ansia codiciosa
y después de comer más hambre aún tiene.

Con muchos animales se amanceba,
y serán muchos más hasta que venga
el Lebrel que la hará morir con duelo.

Éste no comerá tierra ni peltre,
sino virtud, amor, sabiduría,
y su cuna estará entre Fieltro y Fieltro.

Ha de salvar a aquella humilde Italia
por quien murió Camila, la doncella,
Turno, Euríalo y Niso con heridas.

Éste la arrojará de pueblo en pueblo,
hasta que dé con ella en el abismo,
del que la hizo salir el Envidioso.

Por lo que, por tu bien, pienso y decido
que vengas tras de mí, y seré tu guía,
y he de llevarte por lugar eterno,

donde oirás el aullar desesperado,
verás, dolientes, las antiguas sombras,
gritando todas la segunda muerte;

y podrás ver a aquellas que contenta
el fuego, pues confían en llegar
a bienaventuras cualquier día;

y si ascender deseas junto a éstas,
más digna que la mía allí hay un alma:
te dejaré con ella cuando marche;

que aquel Emperador que arriba reina,
puesto que yo a sus leyes fui rebelde,
no quiere que por mí a su reino subas.

En toda parte impera y allí rige;
allí está su ciudad y su alto trono.
iCuán feliz es quien él allí destina!»

Yo contesté: «Poeta, te requiero
por aquel Dios que tú no conociste,
para huir de éste o de otro mal más grande,

que me lleves allí donde me has dicho,
y pueda ver la puerta de San Pedro
y aquellos infelices de que me hablas.»
Entonces se echó a andar, y yo tras él.

Dante Alighieri

De: La divina comedia – Infierno – Canto I

Hallada en Egipto una esfinge con la cara del emperador Claudio

Un equipo de arqueólogos ha encontrado la escultura, con 2.000 años de antigüedad y casi intacta, al sur del país, cerca del templo de Dendera

Nuevo hallazgo arqueológico del Antiguo Egipto. Al sur del país, cerca del templo de Dendera, un grupo de arqueólogos ha descubierto una estatua con forma de esfinge que podría representar al emperador romano Claudio (10 a.C.-54 d.C.), que gobernó Egipto en aquella época, según ha informado este lunes el Ministerio de Antigüedades egipcio.

Realizada con piedra caliza y prácticamente intacta, la esfinge fue encontrada dentro de una cabaña que según los expertos perteneció a Claudio.

dice el jefe de la misión, Mamduh al Damati, en un comunicado del Ministerio de Antigüedades egipcio:

Los restos de la construcción constan de dos niveles y suelos inclinados, dentro de la cual se encontró un depósito de almacenamiento de agua.

Al Damati, que fue ministro de Antigüedades de Egipto, ha indicado que la esfinge lleva el tocado funerario conocido como Nemes, con una cobra sobre la frente, un atuendo que utilizaban los faraones egipcios cuando eran representados como reyes ya difuntos.

 El examen inicial del rostro indica que es probable que sea del emperador Claudio», aseveró el jefe de la misión de la Universidad egipcia de Ain Shams, según recoge Efe. Al Damati ha descrito la como magnífica, ya que su rostro presenta rasgos reales meticulosamente representados y una ligera sonrisa en sus labios.

También tiene dos hoyuelos y restos de pigmentos rojos y amarillos.

Claudio fue el cuarto emperador de la dinastía Julio-Claudia, y gobernó desde el año 41 hasta su muerte en el 54.

Nacido en Lugdunum, en la Galia, fue el primer emperador romano nacido fuera de la península itálica. Sucedió en el poder a su sobrino Calígula, después de una conspiración que provocó su asesinato.

Durante su reinado, las fronteras del Imperio romano se expandieron con la conquista de Britania.

La misión arqueológica, que empezó las excavaciones en febrero, también ha encontrado también ha hallado una tableta de piedra que data de la época romana escrita en jeroglífico y demótico en el mismo lugar que había un templo del dios Horus construido en la época romana.

El ministerio egipcio subrayó que la misión continuará el trabajo de excavación en el área con el fin de descubrir el camino que une el templo de Horus con el templo de Dendera, uno de los mejores conservados de Egipto.

El pasado enero, otra misión arqueológica egipcia anunció el hallazgo de una ciudad residencial completa de la época del Imperio romano durante los trabajos de excavación en la ribera oriental del río Nilo, en la ciudad histórica sureña de Lúxor.

Hallada en Egipto una «magnífica» esfinge con la cara del emperador Claudio (msn.com)

El infierno de las mujeres de Picasso

Tormentosa es la relación de Pablo Ruiz Picasso (1881-1973) con las mujeres.

En el cincuentenario de su muerte y juzgado desde la actualidad sería carne de cañon.

Un maltratador de manual, violento. Narciso, promiscuo, machista, infiel, son adjetivos aplicables a este buen artista, seductor, de mano larga y puño cerrado.

Aguantan su carácter casi todas sus esposas, compañeras y amantes.

Fernande Olivier cuenta 22 años cuando conoce al pintor. Viven su pasión en la bohemia parisina, pero más que dulce, es una relación tóxica dominada por los celos y la violencia que dura siete años.

Muy celoso, la encierra en su apartamento para que no salga sola. Es modelo para Tête de femme, pionera escultura cubista, e inspira muchas obras del período rosa. A medida que gana fama y dinero, Picasso pierde interés por Fernande.

Cuando ella enferma, su relación termina. Fernande se busca la vida como cajera y vendedora de antigüedades. Publica Cuando Picasso era bombero, sus memorias sobre su vida con el artista.

Eva Gouel es su amante desde 1912 y musa del período cubista. Nacida en 1885 como Marcelle Humbert, inicia su relación con Picasso cuando este aún vive con su amiga Fernande.

Eva es un gran y truncado amor de Picasso que la llamaba Ma jolie (bonita mía). Fallece muy joven, en diciembre de 1915, tres años después de conocer al pintor con tuberculosis y cáncer. Destrozado, Picasso escribe que su vida era un infierno en una carta a Gertrude Stein.

Olga Stepánovna Khokhlova

Olga Khokhlova, de origen aristocrático, Olga Stepánovna Khokhlova nace en 1891 en Nizhin, hoy Ucrania. Virtuosa bailarina, recorre Europa con los Ballets Rusos de Serguéi Diáguilev, su descubridor cuando la joven tenía 20 años. La revolución bolchevique de 1914 termina con su familia y no regresa a Rusia. Con 25 años conoce en Roma a Picasso, con quien se casa.

La retrata en obras como Olga en un sillón u Olga pensativa, la convence para que deje la danza y aprovecha su origen aristocrático para vender sus obras a la alta sociedad parisina. Del matrimonio nace Paulo, primer hijo de Picasso, que tiene ya 45 años y vuelve al maltrato y al engaño con una adolescente llamada Marie-Thérèse.

Olga pasa sus últimos años sola sin poder caminar tras sufrir un infarto. Muere en Cannes el 11 de febrero de 1955 a causa de un cáncer. Picasso no asiste al funeral.

Marie-Thérèse Walter. El pintor abordó a la joven ante las Galerías Lafayette en París y le propone que sea su modelo.

Tienes una cara interesante. Me gustaría hacerte un retrato. Creo que vamos a hacer grandes cosas juntos. Soy Picasso, dijo el pintor, de 46 años a la joven de 17, que se convierte en una obsesión para él reflejada en su pintura.

En 1935 Marie-Thérèse se queda embarazada y cuando Olga se entera pone fin a su relación con Picasso. Con Walter tiene una hija, Maya, muy presente en sus cuadros. La relación dura nueve años y Picasso mantiene oculta a su amante, dedicada al artista.

Conocida por los amigos más cercanos del pintor, no aparecen en público juntos siguiendo el consejo de sus abogados.

Cuando el pintor pasa a su siguiente relación con Dora Maar, dinamita la relación Maria-Thérèse, que se ahorca a los 68 años.

Dora Maar. Francesa de origen croata, es un gran artista cuyo talento eclipsa el descomunal genio y el ego de Picasso.

Fotógrafa, pintora y escultora adscrita al grupo surrealista, es hija de una virtuosa violinista y de un arquitecto que se oponen a su relación con Picasso.

Diversos testimonios hablan de maltratos físicos y tortura psicológica durante los casi nueve años que estan juntos.

Paul Éluard narra cómo Picasso le propina palizas y un chófer recoge a Maar en su coche después de que el pintor la golpee hasta que pierde el conocimiento.

La artista, que fotografia la realización del Guernica, no supera nunca sus depresiones. Tiene varios episodios de paranoia y recurre a la salvaje técnica del electroshock antes de convertirse en una devota católica.

Muere en 1997, a los 89 años y completamente sola. Entre sus posesiones se encuentran 130 Picassos que trata de donar a la Iglesia.

Fraancoise Gilot

Françoise Gilot. En 1943, Picasso inicia un romance con la pintora Françoise Gilot, 20 años más joven que Maar y 40 más joven que Picasso.

Françoise tenía 21 años cuando conoce a Picasso, con quien tiene dos hijos, Claude (1947) y Paloma, (1949). En 1946, ya viven juntos y lo hacen durante varios años, sin que el pintor renuncie a sus amoríos y aventuras, esta vez con Geneviève Laporte.

Gilot es la excepción, la única mujer que deja plantado al genio eludiendo su mentalidad controladora, su comportamiento cruel y sus infidelidades. Le abandona en 1953 llevándose a sus dos hijos.

Jacqueline Roque

Jacqueline Roque. Con 27 años y recién divorciada, conoce a Picasso, que tenia 72. Ella tenía 33 años y él 80 cuando se casan. Es su última musa.

El artista no se divorcia de Khokhlova para no compartir su patrimonio y esperó a su muerte para casarse con Roque, a quien pinta.

Hay unos 400 retratos de Jacqueline, muchos más que de cualquiera de sus otras musas.

Con Roque halla nueva inspiración y es la única presencia que Picasso tolera en su taller. Domina al pintor y lo aisla.

Se le acusa de prohibir a los hijos de Gilot visitar a su padre e impedir a sus herederos asistir a su funeral. Trata a Picasso como a un dios durante su relación, pero cae en una profunda depresión que no supera. En 1986 se suicida con un disparo.

El infierno de las mujeres de Picasso (msn.com)