Carlos V conquista Túnez, la guarida de Barbarroja

El emperador contra los berberiscos

Para poner fin a las correrías del corsario Barbarroja en el Mediterráneo, Carlos V organizó en 1535 una gran expedición para tomar su principal base en el norte de África.

En este grabado contemporáneo de Frans Hogenberg la armada de Carlos V bombardea el fuerte de la Goleta durante el sitio de Túnez. wikimedia commons

En la década de 1520, el corsario turco Hayreddyn Barbarroja se había convertido en la principal amenaza para la monarquía española en el Mediterráneo occidental. Desde el sur de Italia hasta Andalucía, numerosas poblaciones costeras sufrieron las incursiones de Barbarroja en busca de botín y de cautivos. Las armadas cristianas se veían impotentes para atajarlas, y hasta el almirante genovés Andrea Doria fue derrotado en 1533. Al año siguiente, Barbarroja, convertido ya en aliado del Imperio Otomano, asaltó el puerto de Ostia, haciendo que las campanas de las iglesias de Roma doblaran ante el peligro de una invasión islámica. Luego se dirigió a Tunez, donde expulsó al rey Muley Hassán para instalarse como gobernador al servicio del sultán de Constantinopla. 

Carlos V en la batalla Mühlberg. retrato ecuestre del emperador por Tiziano, 1548, Museo del Prado. wikimedia commons

El ataque a Roma y la ocupación de la estratégica plaza de Túnez convencieron al emperador Carlos V de que había llegado el momento de intervenir. Desde 1533 el monarca residía en España, y fue allí donde decidió enviar una gran expedición para conquistar Túnez, la base de Barbarroja. El emperador otorgó a la empresa la máxima importancia, hasta el punto de que él mismo se puso a su frente, para así cumplir su deseo de «espantar a sus enemigos y defender la causa común de la Cristiandad». Deseaba emular los tiempos de los cruzados, aun a riesgo de su persona y su fortuna. 

Sitio español de Túnez por Braun Hogenberg. La Goleta es la fortaleza que cierra la entrada a la bahía tunecina. wikimedia commons

Los preparativos se iniciaron en Andalucía y Cataluña, donde, a principios de 1535, se dieron las primeras órdenes para armar una escuadra acorde con la ocasión. En Castilla y en los territorios del Imperio resonaban los tambores que anunciaban las levas de soldados castellanos y lansquenetes alemanes, a los que se sumó un nuevo contingente italiano procedente de Sicilia y Nápoles. El emperador también contó con refuerzos proporcionados por el rey de Portugal, el papado, la orden de San Juan y Génova. 

Un pintor holandés, Jan Corlenisz Vermeyen, acompañó a Carlos V en su expedición a Túnez y dejó un testimonio de primera mano de los fieros combates que se libraron en la fortaleza de La Goleta y Túnez, hasta la captura y saqueo de la ciudad.

wikimedia commons

En total, la Jornada de Túnez vio desfilar a unos 35.000 combatientes cristianos organizados en un ejército variopinto e internacional. A su mando iban, además del Emperador, representantes de lo más granado de la nobleza castellana –como el conde de Benavente o el Duque de Alba, entre otros–, la portuguesa e, incluso, la flamenca y borgoñona. Para financiar tamaño despliegue de fuerzas Carlos V contó con la oportuna llegada de oro y plata procedentes de las Indias. 

La guarnición de La Goleta efectuó repetidas salidas contra los sitiadores, que también sufrieron emboscadas desde los olivares que rodeaban el lugar. Las víctimas españolas fueron numerosas, pero eso no evitó que el fuerte cayera ante el asalto del 14 de julio.

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El grueso de la armada partió de Barcelona a principios de junio de 1535 y se unió al contingente italiano en Cerdeña. La imponente escuadra estaba formada por unos cien barcos de guerra, a los que seguían otros 300 para labores de intendencia. Carlos V cedió el mando de la armada al príncipe Andrea Doria, su gran aliado genovés, mientras que la infantería estaría comandada por el marqués del Vasto.

Desde Cerdeña la flota se dirigió al norte de África y, el 14 de junio, tocó tierra en las ruinas de Cartago. Barbarroja decidió no hacer frente al desembarco de las tropas cristianas, que se completó muy fácilmente, en tan sólo 48 horas. El corsario turco creyó que, para frenar el avance de los cristianos, sería suficiente la fortaleza de La Goleta, situada en la entrada de la laguna salada en cuya orilla se encontraba la ciudad de Túnez. Barbarroja había situado allí a 8.000 soldados al mando de uno de sus militares más afamados, Sinaí el Judío, confiando en que los cristianos se desgastarían atacando el fuerte bajo el tórrido verano africano. 

Al llegar frente a la fortaleza de La Goleta, los generales españoles comprendieron que sería necesario organizar un sitio en toda regla. Fue entonces cuando empezaron las dificultades. Los musulmanes, desde los alrededores, organizaban constantes emboscadas, y las altas temperaturas pronto empezaron a hacer mella entre los cristianos, provocando deshidratación y disentería. El tiempo jugaba a favor de Barbarroja. Tras casi un mes de asedio, Carlos V, que compartió todas las penalidades de sus soldados –según un testigo presencial, luchó con los dientes ennegrecidos por la sed y el polvo–, comprendió que su única oportunidad consistía en un ataque definitivo, un todo o nada.

Arengó a sus soldados con proclamas religiosas y ordenó estrechar el cerco para lanzar un intenso bombardeo, tanto desde tierra como desde la armada dirigida por Andrea Doria. Cuando la torre principal de la fortaleza se derrumbó, la infantería española y los Caballeros de San Juan se lanzaron al asalto, escalando la muralla y poniendo en fuga a la guarnición turca. 

Tras la caída de La Goleta el 14 de julio, Carlos V no sólo se adueñó de la plaza sino que, además, se apoderó de 85 barcos y 200 piezas de artillería propiedad de Barbarroja. Aunque algunos generales le aconsejaron retirarse en ese momento, considerando que ya se había cumplido el objetivo de desarmar a Barbarroja, el emperador ordenó proseguir la ofensiva, y el 20 de julio el ejército se puso en marcha hacia Túnez. 

Un pintor holandés, Jan Corlenisz Vermeyen, acompañó a Carlos V en su expedición a Túnez y dejó un testimonio de primera mano de los fieros combates que se libraron en la fortaleza de La Goleta y Túnez, hasta la captura y saqueo de la ciudad.

La ciudad estaba situada a unos 10 kilómetros de distancia desde La Goleta, una travesía que a los españoles se les hizo interminable a causa del calor y la sed y del esfuerzo que suponía arrastrar los cañones ante la falta de caballos. El propio emperador escribió líneas emocionantes a su hermana María:

nos moríamos de sed y de fuego, algunos soldados estaban tan acalorados que habrían preferido morir junto a una fuente antes que seguir en su fila.

Carlos V dirigió a su ejército a unos pozos de agua próximos a la ciudad, pero allí los esperaban Barbarroja y sus tropas. Cansados y sedientos, casi desesperados, aunque siempre manteniendo la disciplina, los cristianos supieron hacer frente a la emboscada turca y dispersaron al enemigo. La posición de Carlos V, sin embargo, era muy frágil, porque esta vez no contaba con la ayuda de la flota de Andrea Doria para rendir la ciudad y el calor haría estragos entre sus tropas. Barbarroja sabía que sólo con resistir lograría la victoria.

La guarnición de La Goleta efectuó repetidas salidas contra los sitiadores, que también sufrieron emboscadas desde los olivares que rodeaban el lugar. Las víctimas españolas fueron numerosas, pero eso no evitó que el fuerte cayera ante el asalto del 14 de julio.

Tenía que suceder casi un milagro para evitar el fracaso del emperador. Y ese milagro ocurrió: miles de cautivos cristianos de Túnez, capturados por Barbarroja y otros piratas en sus correrías, aprovecharon la salida de los defensores musulmanes para alzarse en armas. Un español, Francisco Medellín, y un italiano, Vicente de Cátaro, encabezaron la algarada. El panorama, de repente, se tornó oscuro para Barbarroja, que comprendió que no podía hacer frente a enemigos externos e internos a la vez. El corsario huyó a Argel y los cristianos, por fin, pudieron tomar la plaza. Más de 20.000 cautivos quedaron libres.

El 21 de julio Carlos V entró en la ciudad y, pese a los ruegos de los musulmanes, permitió que durante tres días sus soldados la saquearan e hicieran miles de esclavos. A continuación el emperador firmó un tratado con Muley Hassán, al que repuso en el gobierno de Túnez en calidad de vasallo suyo.

La propaganda oficial hizo de la toma de Túnez un acontecimiento de singular importancia para reforzar la impronta del emperador a lo largo y ancho de Europa. El episodio, sin embargo, no tuvo grandes consecuencias en el enfrentamiento entre Cristiandad e Islam por el control del Mediterráneo occidental. Barbarroja había sido herido, pero pronto tuvo la ocasión de saborear la venganza. En Constantinopla organizó la flota otomana que en los años siguientes mantuvo en jaque a las fuerzas españolas en el Mediterráneo. 

En 1541 el emperador decidió repetir la experiencia de Túnez atacando Argel, la nueva base de Barbarroja. A causa de una deficiente planificación, la expedición se retrasó hasta principios de otoño, de modo que cuando el monarca desembarcó en las inmediaciones de esta ciudad una serie de temporales dispersó la flota. En esa ocasión la fortuna se alió con los turcos, y Carlos V tuvo que huir por tierra en condiciones lamentables hasta lograr embarcar y regresar a Europa en época de tormentas. Se había dejado en el camino hombres, embarcaciones, dinero y prestigio. Pero al menos Túnez seguía bajo control de la monarquía española.

(David Alonso, Universidad Complutense de Madrid)

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/dificil-conquista-tunez-por-carlos_22867

Bizancio consigue sobrevivir 1000 años mas

Asedio a Costantinopla en 1453

Bizancio caminó de la gloria al abismo, pero sus mil años de historia evidencian su capacidad de resistencia

El fuego griego fue utilizado por primera vez por la armada bizantina.

Cuando Teodosio partió en dos el Imperio romano en los años finales del siglo IV, el de Oriente y el de Occidente pasarían a tener historias separadas. Este último ya estaba sufriendo los efectos de una crisis económica que iría en aumento y no lograría poner coto a las invasiones de los pueblos bárbaros. El siglo V vería su final.

En cuanto a Bizancio, o el Imperio romano de Oriente, contaba con más posibilidades de subsistir. Su mayor músculo económico le permitió mantener a los atacantes a raya aunque fuese a base de comprar voluntades. El peligro, sin embargo, no venía tanto del exterior como del interior. A la larga, las divisiones internas lo acabarían debilitando.

¿Cómo transcurrió ese milenio de historia hasta su caída en 1453?

Imperio Bizantino

1 La fundación
Según la tradición, el mítico Bizante fundó una ciudad situada en el Bósforo, el estrecho que separa Europa de la península de Anatolia. Corría el año 667 a. C. Fue esta urbe, la Byzantion griega, la que el emperador Constantino I refundo un milenio mas tarde. Llevaría su nombre, Constantinopla, y, a partir del siglo V, sería conocida como la “Segunda Roma”. La primera, capital del Imperio de Occidente, sucumbió ante las invasiones germánicas. Oriente, sin embargo, sobrevivió y conservó el legado del mundo latino.

2 Justiniano y la reconquista
El emperador Justiniano(527-565) se apoderó de la Italia de los ostrogodos y arrebató el norte de África a los vándalos. Un esfuerzo bélico tan considerable le obligó a elevar la presión fiscal a niveles desmesurados, a la vez que desatendía peligrosamente la frontera oriental con los persas. A su muerte dejó un imperio exhausto, pero en su descargo hay que decir que su reinado no se limitó a las continuas campañas militares. Realizó una importante recopilación legislativa, y Constantinopla vio alzarse su edificio más simbólico: la basílica de Santa Sofía.

3 El imperio se heleniza
A partir del siglo VII nos encontramos en un mundo ya más heleno que latino. Los emperadores sustituyen el título tradicional de augusto por el de basileus. Poco a poco, el latín, lengua de la administración, se abandona a favor del griego. Para algunos especialistas, este es el momento en que termina en Bizancio la Antigüedad y da comienzo la Edad Media.

En el año 674, los musulmanes pondrían sitio por primera vez a Constantinopla

4 La irrupción musulmana
Arabia, a la muerte de Mahoma en 632, se había transformado en una unidad política lista para lanzarse a una fulgurante expansión internacional. Bizancio sería una de sus grandes víctimas. Algunos de sus territorios más ricos, como Siria y Egipto, cayeron sin apenas resistencia en manos del islam.

Estas derrotas se vieron agravadas por las discordias civiles. Heraclio II fue derrocado y mutilado salvajemente. Se inauguraba así la costumbre bizantina de someter a humillación y tortura a los soberanos que perdían el trono. Pocas décadas más tarde, en 674, los musulmanes pondrían sitio por primera vez a Constantinopla.

5 El arma secreta
Cuando la flota islámica amenazó la capital del Imperio, quedó claro que eran necesarios nuevos sistemas de defensa. Surgió entonces un arma que haría famosos a los bizantinos: el fuego griego. Se trataba de una sustancia inflamable capaz de destruir las embarcaciones enemigas. Su composición, hoy desconocida, fue un secreto celosamente guardado.

Mientras los iconódulos eran partidarios de las imágenes religiosas, los iconoclastas eran contrarios

6 La iconoclastia
La querella religiosa más importante que dividió a los bizantinos tuvo lugar en el siglo VIII. Mientras los iconódulos eran partidarios de las imágenes religiosas, los iconoclastas eran contrarios, al entender que se trataba de una forma de idolatría. El emperador León III tomó partido por los iconoclastas, en un intento de fortalecer su poder frente a la jerarquía religiosa.

Sin embargo, fueron los iconódulos los que finalmente lograron imponerse. El enfrentamiento había estado a punto de provocar una guerra civil. Obras artísticas de incalculable valor se habían perdido.

7 Los monasterios
La victoria de los partidarios de las imágenes no habría sido posible sin el apoyo de los monasterios. Estas comunidades, en el universo teocrático bizantino, ejercieron una considerable influencia espiritual y política. Particular importancia tu vieron los religiosos del monte Athos, donde se desarrolló una importante labor de preservación de la cultura.

8 El cisma
A lo largo de la historia bizantina, las pugnas entre el patriarca de Constantinopla y el papa de Roma fueron constantes. El primero se negaba a reconocer la primacía del segundo sobre toda la cristiandad. Existían, además, divergencias teológicas. En el siglo IX, el patriarca Focio protagonizó la controversia del “filioque”.

En Occidente, el credo afirma que el Espíritu Santo procedía de Dios Padre “y del Hijo” (filioque en latín). Para los orientales, este añadido resultaba herético. Se sentaron así las bases del cisma de 1054, que separó definitivamente a católicos y ortodoxos.

9 Los cruzados
Ante la amenaza musulmana, Bizancio solicitó la ayuda occidental. Fue un grave error de cálculo. Los guerreros que debían entregarle las tierras arrebatadas a la Media Luna acabaron actuando por su cuenta, sin que nadie pudiera controlarlos. Con la cuarta Cruzada, las tropas que debían conquistar Egipto se desviaron de su ruta y tomaron Constantinopla en 1204.

Se entregaron a un terrible saqueo. Los vencedores desmembraron los dominios recién adquiridos en diversos principados feudales, pero la nobleza autóctona logró mantener el legado imperial en tres estados. Uno de ellos, Nicea, consiguió en 1261 reconquistar la capital y restablecer el Imperio.

10 La toma de Constantinopla
Desde el siglo XIII, la dinastía paleóloga presidió una interminable decadencia que redujo a Bizancio a poco más que su capital. Desesperados, los emperadores solicitaron de nuevo ayuda a Occidente. A cambio, ofrecían la unión con la Iglesia de Roma.

Pero estos deseos nunca fueron respaldados por la población ortodoxa, dominada por un fuerte sentimiento antilatino. Los turcos aprovecharon la situación y, en 1453, tomaron por fin Constantinopla. El último emperador, Constantino XI, murió en combate.

https://www.lavanguardia.com/historiayvida/edad-media/20191219/472289913425/bizancio-diez-claves.html

Hallan en Jerusalén porcelana de la dinastía Ming

Durante la excavación del Monte Sión, en Jerusalén, los arqueólogos de la IAA han sacado a la luz un fragmento de porcelana china del siglo XVI con una bella inscripción en su base.

Callejon del Monte Sion

El Monte Sión en Jerusalén es uno de los yacimientos más importantes de Israel, un lugar donde los arqueólogos de la Autoridad de Antigüedades de Israel (IAA) y del Instituto Alemán de Arqueología Protestante (GPIA) han estado excavando durante tres años en busca de evidencias históricas.  

Fue precisamente durante el verano pasado cuando las excavaciones que está llevando a cabo el equipo dirigido por el arqueólogo alemán Dieter Vieweger sacaron a la luz un fragmento de porcelana que a día de hoy aún tiene intrigados a los investigadores. 

Todo comenzó cuando Michael Chernin, un arqueólogo de la IAA, vio un objeto que asomaba entre la arena precisamente cuando el equipo de arqueólogos se disponía a empezar las excavaciones en uno de los puntos del yacimiento que data de la época del Segundo Templo y del período bizantino.

Intrigado por lo que había descubierto, Chernin lo cogió con cuidado y tras limpiarlo se dio cuenta de que se trataba del fragmento de un tazón chino de la dinastía Ming datado en el siglo XVI y con una poética inscripción en mandarín.

Intrigado por lo que había encontrado, Michael Chernin se puso en contacto con la especialista en cerámica Anna de Vincenz para que le diera su opinión. Nada más tener el fragmento en sus manos, De Vincenz confirmó de inmediato que el fragmento de porcelana era de origen chino. Para descifrar el texto, el equipo recurrió a la investigadora de la Universidad Hebrea de Jerusalén Jingchao Chen, quien tradujo la frase grabada: 

Para siempre guardaremos la primavera eterna

Pero ¿cómo pudo llegar una porcelana china hasta Israel? Quizá tendríamos que buscar la respuesta en la antigua Ruta de la Seda, cuando en el siglo XVI mercaderes del Lejano Oriente mantenían relaciones comerciales con las tierras gobernadas por el Imperio otomano (y viceversa), entre ellas Israel. De hecho, los registros históricos hacen referencia al menos a veinte delegaciones otomanas que visitaron la corte imperial de Pekín entre los siglos XV y XVII.

¿Y que tiene de especial este fragmento de porcelana? Aunque se han encontrado porcelanas chinas en Israel, esta es la primera vez que aparece una con una inscripción. Ha declarado el director de la IAA Eli Escusido:

 Es un recordatorio tangible de lo conectado que estaba el mundo, incluso siglos atrás. Este mensaje poético en chino, encontrado en un lugar tan inesperado, añade un nuevo capítulo a la historia de Jerusalén

Y es que, de hecho, el término hebreo para China, Sin se encuentra en el Tanaj (los veinticuatro libros sagrados canónicos del judaísmo), concretamente en el libro de Isaías 49:12:

He aquí, estos vendrán de lejos; y he aquí, estos del norte y del occidente, y estos de la tierra de Sinim.

Aunque no hay evidencias concluyentes que vinculen el término bíblico de la tierra de Sinim geográficamente con China, las relaciones comerciales que se produjeron a través de la Ruta de la Seda hacen plausible que los comerciantes de Oriente, incluidas regiones de lo que ahora es China, llegaran hasta aquellas lejanas tierras con todo tipo de objetos e ideas nuevas.

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/descubren-fragmento-porcelana-china-dinastia-ming-jerusalen_22822

El gran número de espadas de los vikingos noruegos

Un reciente estudio publicado en el Journal of Anthropological Archaeology revela que la sociedad vikinga de Noruega era más violenta que la de Dinamarca. Este hallazgo proviene de un análisis detallado de traumas esqueléticos, armas y evidencias arqueológicas que reflejan las dinámicas sociales y políticas de estos antiguos pueblos escandinavos. El estudio ofrece una perspectiva innovadora sobre las diferencias entre estas dos sociedades vikingas.

Los investigadores descubrieron que los vikingos noruegos poseían una desproporcionada cantidad de espadas en comparación con sus vecinos daneses. Las espadas, consideradas armas personales y símbolos de estatus, son un indicador claro de la prevalencia de la violencia interpersonal en Noruega. La presencia abundante de estas armas sugiere un ambiente social donde la violencia y la amenaza de violencia eran comunes y posiblemente aceptadas como parte de la vida cotidiana.

En contraste, la sociedad vikinga danesa mostraba un menor número de espadas y una tendencia hacia formas de violencia más institucionalizadas y reglamentadas. Las ejecuciones oficiales eran más comunes en Dinamarca, lo que indica un sistema social más centralizado y civilizado donde la violencia estaba controlada por las autoridades y no era tan prevalente en el ámbito personal.

Para llegar a estas conclusiones, el equipo de investigación adoptó un enfoque interdisciplinario, combinando arqueología, osteología, filología y sociología. Analizaron traumas esqueléticos y la frecuencia de armas en hallazgos arqueológicos, así como inscripciones en runas y construcciones monumentales para medir la estratificación social.

Los traumas esqueléticos proporcionaron evidencia directa de la violencia física. En Noruega, se encontró un mayor número de heridas y fracturas resultantes de combates, lo que respalda la idea de una sociedad más violenta. Por otro lado, en Dinamarca, la evidencia de violencia física era menos frecuente, y los traumas identificados estaban más relacionados con castigos oficiales y sanciones.

El estudio también destacó diferencias significativas en la estructura social y política de las dos regiones. En Dinamarca, la sociedad estaba más jerarquizada y las estructuras de poder eran más complejas. La violencia estaba más contenida dentro de un sistema legal y regulado, lo que refleja una organización social más avanzada y estable.

En Noruega, la estructura social era menos rígida y más caótica. La alta prevalencia de espadas y la frecuencia de violencia interpersonal sugieren una sociedad donde el poder estaba más disperso y las disputas personales se resolvían a menudo mediante la fuerza. Este ambiente caótico se ve reflejado en la abundancia de armas personales y en la necesidad de estar armado para protección y estatus.

Históricamente, estas diferencias pueden estar relacionadas con la evolución de las sociedades vikingas y sus interacciones con otros pueblos y culturas. La mayor institucionalización de la violencia en Dinamarca podría ser resultado de una mayor influencia de las prácticas europeas continentales y una integración más temprana en sistemas feudales y cristianos. En contraste, Noruega, con sus paisajes más agrestes y menos accesibles, mantuvo durante más tiempo estructuras sociales más arcaicas y descentralizadas.

El estudio concluye que la violencia, en sus diversas formas, puede ser una herramienta valiosa para entender mejor las estructuras y dinámicas sociales de las sociedades vikingas. Los patrones de violencia reflejan las relaciones de poder y las instituciones sociales, ofreciendo una ventana a la organización y las tensiones internas de estos antiguos pueblos.

La abundancia de espadas en Noruega no solo indica una sociedad más violenta, sino también una donde el estatus y el poder personal estaban estrechamente ligados a la capacidad de ejercer violencia. Esta diferencia fundamental en la forma en que se manejaba la violencia entre Noruega y Dinamarca subraya la diversidad dentro del mundo vikingo y la importancia de contextos locales específicos para comprender mejor estas complejas sociedades.

Jan Bill, David Jacobson, et al.Violence as a lens to Viking societies: A comparison of Norway and Denmark. Journal of Anthropological Archaeology, vol.75. September 2024, 101605. doi.org/10.1016/j.jaa.2024.101605

El importante centro comercil romano de la Isla del Fraile de Murcia

La isla del Fraile es una isla escarpada y pedregosa de 6,8 hectáreas de superficie situada al este de Aguilas (Murcia) España. Presenta una vegetación inframediterránea, y uno de los fondos marinos más ricos del Sudeste peninsular, especialmente debido a sus poblaciones de Posidonia. Es lugar de paso y avistamiento de delfines y posee una importante colonia de gaviotas.

La Isla del Fraile es un islote de 6,2 hectáreas situado frente a la costa de la actual Águilas (Murcia, España), ciudad fundada tras la conquista romana de la zona y fuertemente transformada en época augustea (entre 45 a.C. y 14 d.C.). La isla estuvo habitada durante muchos milenios: en la Antigüedad fue un centro de producción de salazones y su último habitante fue Hugh Pakenham Borthwick, un espía inglés, a principios del siglo XX.

Recientemente investigadores del Instituto de Arqueología de la Universidad de Granada han realizaron una campaña de excavaciones e investigación subacuática, cuyos resultados están aportando nueva luz sobre la ocupación humana de esta pequeña isla durante más de 2000 años.

La Isla del Fraile ha estado habitada de manera continuada desde al menos el siglo I a.C., cuando se encontraron restos materiales de esta época en las excavaciones. El apogeo del yacimiento data de los siglos IV y V d.C., cuando se erigió todo un complejo urbano con conexiones comerciales hacia el norte de África. Entre los hallazgos destacan mosaicos y vidrios procedentes de Túnez que indican la riqueza de la comunidad residente.

Más del 30% de los productos consumidos en este periodo fueron importados del norte de África, especialmente ánforas y cerámica fina como las terracotas africanas de engobe rojo.

También se documentaron piletas para la producción de pescado salado, así como pesas de red y anzuelos de bronce. Estos hallazgos sugieren que la Isla del Fraile servía como centro de redistribución de alimentos procedentes del norte de África.

La excavación de seis sectores en la parte norte ha permitido definir la naturaleza de las construcciones. El elemento arquitectónico principal son dos potentes muros de contención de unos 2,37 metros de ancho con grandes sillares unidos con abundante mortero de cal que se adaptan al terreno. Otros muros perpendiculares a éstos delimitan distintas estancias.

En uno de los sectores excavados se halló una impresionante capa de destrucción del siglo V d.C. formada por al menos ocho ánforas completas. El análisis tipológico y petrográfico revela que provenían de diversos lugares del norte de Túnez, indicando los intensos vínculos comerciales de la isla en esta época.

Los investigadores plantean la hipótesis de que la Isla del Fraile albergaba un núcleo de población urbano con una comunidad cristiana, aunque no se descarta que fuera también un monasterio insular. La ocupación deliberada de un islote costero unido a la riqueza material apuntan a un papel destacado en las redes comerciales del Mediterráneo occidental romano, contrariamente a lo que se pensaba anteriormente.

Este singular yacimiento está proporcionando nuevos datos sobre cómo las pequeñas islas desempeñaron un importante papel en la configuración de las rutas mercantiles durante la Antigüedad tardía. Los próximos estudios podrán arrojar más luz sobre la gestión de recursos y la vida cotidiana en este microcosmos insular.

Quevedo A, Hernández García J de D, Gutiérrez-Rodríguez M, Moreno-Martín FJ, Mukai T, Capelli C. Impact of trading networks on a small island at the end of Late Antiquity: Isla del Fraile. Antiquity. 2024;98(397):e5. doi:10.15184/aqy.2023.182

https://ih.csic.es/es/research-project/proyecto-investigacion-arqueologica-isla-fraile

Aspendo, el mejor conservado teatro de todo el mundo

La antigua ciudad de Aspendo (hoy Belkiz), situada a unos 40 kilómetros al Este de Antalya en Turquía, fue fundada según la tradición por griegos procedentes de Argos.

A lo largo de la Antigüedad cambió de manos en muchas ocasiones, aunque siempre se mantuvo como la ciudad más importante de la región de Panfilia.

Los romanos edificaron allí un gran teatro, hoy en día considerado el mejor conservadodel mundo. Solo otros 11 teatros romanos mantienen en pie la escena (el Scaenae frons situado tras el escenario), dos de ellos en España.

La ciudad fue dominada primero por los licios y después por los persas, que la consquistaron en el año 546 a.C. Atenas la reconquistó en el 465 a.C. incorporándola a la Liga Délica, volviendo a caer bajo dominio persa en 411 a.C. Alejandro Magno la capturó en 333 a.C. y finalmente los romanos la tomaron y saquearon en el 190 a.C.

El teatro de Aspendo fue descubierto en 1871 por el conde Landskonski. Se construyó durante el reinado del emperador Marco Aurelio entre 161 y 180 d.C. El arquitecto fue Zenon, un griego local, que diseñó una estructura con 96 metros de diámetro y capacidad para unos 15.000 espectadores.

Todavía se conserva la escultura de Zenon, con una inscripción de agradecimiento por parte de los habitantes de la ciudad.

Siguiendo la tradición de los teatros griegos una parte de la cavea se asentó sobre la falda de la colina donde se alza la acrópolis, mientras que el resto está sostenida por arcos abovedados, alcanzando una altura similar a la de la escena y dándole un aspecto compacto, como si fuera una fortaleza. Tiene 39 filas de asientos.

En algunos de éstos se han encontrado nombres inscritos, lo que parece indicar que estaban reservados. También se hallaron 58 agujeros en la parte superior del recinto, donde se instalaban los mástiles que soportaban el velarium que protegía a los espectadores de los elementos.

A pesar de la decadencia de la ciudad a finales del período romano y durante la época bizantina, los turcos selyúcidas lo mantuvieron en pie, restaurándolo y utilizándolo como caravasar (una especie de antiguas posadas para caravanas de comerciantes). En el siglo XIII la escena fue utilizada como palacio, lo que contribuyó a su conservación prácticamente intacta.

Solo otros 11 teatros romanos en el mundo mantienen la escena entera o buena parte de ella. Entre éstos se encuentran el Teatro Romano de Mérida y el de Acinipo en Málaga, muy cerca de Ronda.

El Teatro de Sabratha en Libia, restaurado tras la Segunda Guerra Mundial, fue considerado por algunos autores como el más esclarecedor ejemplo preservado de scaenae frons, aunque lamentablemente ha sufrido las consecuencias del actual conflicto armado.

Nuevos hallazgos en el templo de Ninurta en Nimrud, Irak

En la antigua ciudad asiria de Nimrud, un equipo de arqueólogos ha sacado a la luz dos nuevos santuarios en el templo de Ninurta, arrasado por un incendio alrededor del año 612 a.C.

Umbral de la puerta del santuario, localizado por el Museo Penn y arqueólogos iraquíes en Nimrud, Irak. Crédito: Penn Museum

Situada junto al río Tigris, a unos 30 kilómetros al sudeste de Mosul (en el actual Irak), Nimrud fue, junto con Assur, Nínive y Dur Sharrukin, una de las principales capitales del Imperio asirio. Desgraciadamente, los actos vandálicos perpetrados por el ISIS entre 2014 y 2017 dañaron gravemente monumentos históricos como el templo del dios de la guerra, Ninurta, y su zigurat, además del famoso Palacio del Noroeste.

Un podio de estatua descubierto por el Museo de Pennsylvania y arqueólogos iraquíes en Nimrud (Irak). Crédito: Penn Museum

En el marco del Proyecto Penn Nimrud, una de las varias iniciativas de preservación y protección del patrimonio cultural que forman parte del Programa de Estabilización del Patrimonio de Irak (IHSP), liderado por el Penn Museum en colaboración con arqueólogos iraquíes, ha sacado a la luz nuevos y fascinantes descubrimientos que, en opinión de los arqueólogos, «van a enriquecer nuestra comprensión del antiguo Imperio asirio». 

El hallazgo más intrigante para los arqueólogos en Nimrud (2024) fue un kudurru, un monumento de piedra con inscripción cuneiforme. Documenta un decreto real por el que se concedía la gobernación de una zona cercana al río Éufrates, en la frontera entre Siria e Irak. Crédito: Penn Museum

Durante la tercera temporada de excavaciones llevada a cabo en 2024, los arqueólogos han descubierto en Nimrud dos nuevos santuarios en el interior del templo de Ninurta. En uno de ellos se encontró un pedestal de piedra de tres metros y medio de alto por dos y medio de ancho, decorado con inscripciones cuneiformes atribuidas al rey asirio Asurnasirpal II. En el segundo santuario se ha hallado un pedestal dañado que, junto con otros fragmentos de estatuas de deidades aún desconocidas y diversos objetos, ofrecen pistas acerca del culto a Ninurta.

Un cuenco, probablemente utilizado para libaciones ceremoniales, fue descubierto por el Museo Penn y arqueólogos iraquíes en Nimrud, Irak (2024). Crédito: Penn Museum

Respecto a la buena conservación del templo, el director del programa IHSP, Michael Danti, ha explicado:

el incendio y el colapso repentino del templo de Ninurta dejaron el lugar en un estado de conservación excepcional. El equipo encontró madera de cedro preservada, traída a Nimrud desde las montañas del Líbano para la construcción del templo, tal como se describe en las inscripciones del rey Asurnasirpal II, donde detalla la edificación del recinto sagrado. La distribución y el estado de los objetos sugieren que los santuarios y sus tesoros fueron saqueados y dañados intencionadamente por babilonios y medos antes de incendiar el lugar.

Uno de los hallazgos más fascinantes ha sido un kudurru, una estela de piedra grabada en cuneiforme datada en el año 797 a.C. y que presenta símbolos de importantes deidades. Esta pieza registra un decreto real que otorga el cargo de gobernador de Hindanu a un hombre llamado Nergal-Eresh, una región estratégica situada a lo largo del río Éufrates, en la frontera actual entre Siria e Irak.

Los investigadores también descubrieron tablillas cuneiformes de arcilla, en excelente estado de conservación, grabadas en asirio y que revelan detalles sobre las actividades económicas del templo, como préstamos en plata y registros de bienes, además de una nota escrita en arameo, un lenguaje ampliamente empleado durante el Imperio asirio tardío.

Tablilla de piedra caliza recuperada  durante la tercera temporada de excavaciones en Nimrud. Penn Museum

Otros objetos recuperados incluyen un cuenco de piedra probablemente utilizado para libaciones en ceremonias religiosas, la cabeza esculpida de un grifo, fragmentos de cerámica esmaltada, tablillas de piedra, marfiles tallados y joyas.

Fragmento de cerámica vidriada encontrado durante los trabajos en Nimrud.

Penn Museum

Según los investigadores, la variedad e importancia de los objetos encontrados refleja no solo la riqueza del Imperio asirio, sino también su expansión, tanto a nivel militar como comercial. Todo ello contribuyó a su auge y acabó por convertirla en una de las civilizaciones más importantes de la antigüedad.

FUENTES

Penn Museum

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/arqueologos-norteamericanos-realizan-nuevos-hallazgos-templo-ninurta-nimrud_22815

La misteriosa Rueda de los Espíritus en Rujm el-Hiri no es un observatorio astronómico

Rujm el-Hiri, también conocido como Rueda de fantasmas o Rueda de espíritus, es un misterioso megalito formado por círculos concéntricos de piedra con un túmulo en el centro.

Está en los Altos del Golán, a unos 16 kilómetros al este de la costa del mar de Galilea, en medio de una gran meseta cubierta de cientos de dólmenes.

Formado por más de 42.000 rocas basálticas dispuestas en círculos concéntricos, Rujm al-Hiri tiene en el centro un montículo de 4,6 metros de altura, rodeado de círculos algunos completos y otros incompletos. El más exterior tiene 160 metros de diámetro y 2,4 metros de altura. Los arqueólogos lo datan en la primera Edad del Bronce (3000-2700 a. C.).

Desde que lo catalogasen en 1967-68 Shmarya Guttman y Claire Epstein, los arqueólogos no se han puesto de acuerdo ni sobre si su origen era natural o humano ni tampoco sobre su propósito, en caso de que hubiese sido construido.

Paisaje alrededor del yacimiento de Rujm el-Hiri, vista a gran escala. Panel superior: vista general de la zona de Rujm el-Hiri con distintos tipos de objetos arqueológicos señalados con flechas. Paneles inferiores: ejemplos de los principales tipos de objetos arqueológicos identificados en las imágenes de satélite. Crédito: O. Khabarova et al.

En las últimas décadas, las teorías iban desde la función religiosa a la funeraria, pasando por la más extendida, que se tratase de una especie de observatorio astronómico.

Debido a los desplazamientos geodinámicos en la zona de Rujm el-Hiri, el suelo en la región ha girado, lo que hace improbable que el antiguo sitio haya sido utilizado como un observatorio astronómico.

Un nuevo estudio realizado por las universidades de Tel Aviv y Ben Gurion del Néguev revela descubrimientos sorprendentes sobre el famoso sitio de Ruim el Hiri conocido como Rueda de los Espíritus en los Altos del Golán.

Según los hallazgos de la investigación, un análisis geomagnético y una reconstrucción tectónica llevados a cabo por los investigadores indican que, debido a un desplazamiento geodinámico que ha continuado durante aproximadamente 150 millones de años, con una velocidad promedio de 8-15 mm por año, el suelo de toda la región ha experimentado movimientos bruscos que a lo largo de miles de años han provocado que gire y cambie de orientación.

Por lo tanto, este descubrimiento desafía la teoría científica predominante de que la estructura se utilizaba como un observatorio astronómico, ya que las orientaciones originales de las paredes y las entradas no coinciden con las observaciones astronómicas como se había asumido anteriormente.

El estudio fue liderado por un equipo de investigadores bajo la dirección de la Dra. Olga Khvurova y el Prof. Lev Applebaum del Departamento de Geofísica de la Universidad de Tel Aviv, en colaboración con la Dra. Michal Birkenfeld del Departamento de Arqueología de la Universidad Ben Gurion. Los resultados se publicaron en la revista Remote Sensing.

En el marco de la investigación, el equipo empleó métodos geofísicos y técnicas de teledetección que demostraron que, debido al desplazamiento del suelo, la ubicación actual de Rujm el-Hiri es diferente de su posición original a lo largo de miles de años. Este hallazgo desafía, como se mencionó, las teorías previas y plantea preguntas sobre la posibilidad de identificarlo como un observatorio astronómico.

El equipo llevó a cabo un mapeo y documentación preliminar del paisaje arqueológico en un área de 30 kilómetros alrededor del lago Kineret (Mar de Galilea), analizando visualmente la región para identificar características típicas del paisaje relacionadas con actividades humanas históricas y reconstruyendo objetos arqueológicos.

Según el equipo de investigación, el estudio se basó en cálculos del mapa estelar y en la alineación de las direcciones del solsticio, el equinoccio y otros cuerpos celestes tal como aparecieron entre los años 2500 y 3500 a.C., en coordinación con la simetría y las entradas de Rujm el-Hiri en su ubicación actual. Los hallazgos muestran que las entradas y las paredes radiales en ese período histórico eran completamente diferentes, renovando la pregunta sobre el propósito original de su construcción.

Además, la investigación presenta por primera vez un mapeo exhaustivo del paisaje arqueológico circundante al sitio circular, utilizando tecnología satelital avanzada. En este contexto, se identificaron características únicas del paisaje, incluidos estructuras circulares de 40 a 90 metros de diámetro, muros gruesos y cercas redondeadas de aproximadamente 20 metros de diámetro, que parecen haber sido utilizadas para actividades agrícolas o pastoreo.

También se documentaron docenas de túmulos funerarios (túmuli) en la región, algunos de los cuales probablemente se utilizaron también como almacenes, refugios o viviendas, además de su función tradicional como lugares de enterramiento.

El nuevo estudio no solo abre una ventana a la comprensión de Rujm el-Hiri, sino que también enriquece nuestro conocimiento sobre la vida antigua en los Altos del Golán y las conexiones entre los diferentes hallazgos arqueológicos en la región, concluyen los arqueólogos.

Tel Aviv University

Khabarova, Olga, Michal Birkenfeld, and Lev V. Eppelbaum, Discussion Points of the Remote Sensing Study and Integrated Analysis of the Archaeological Landscape of Rujm el-Hiri. Remote Sensing 16, no. 22: 4239. doi.org/10.3390/rs16224239

https://www.diariodesevilla.es/tecnologia/verdadero-origen-rujm-hiri-misteriosa-rueda-fantasmas_0_2003064777.html

Tras 1000 millones de años, las edades de hielo aceleraron la evolución de las especies

Las especies antiguas pudieron haber evolucionado más lentamente y perdurado más tiempo, pero el ritmo de la evolución se aceleró después de las eras de hielo globales, según un nuevo análisis de Virginia Tech. El estudio, publicado en la revista Science, traza el surgimiento y la desaparición de la vida antigua, mucho más antigua que los dinosaurios.

El geobiólogo Shuhai Xiao (a la izquierda) y un colega sobre el terreno en Canadá. Crédito: Danielle Fitzgerald / Virginia Tech

Si todo el mundo es un escenario y todas las especies son meramente actores, entonces sus entradas y salidas pueden encontrarse en el registro de rocas. Los esqueletos y conchas fosilizados muestran claramente cómo la evolución y la extinción se desarrollaron durante los últimos 500 millones de años, pero un nuevo análisis de Virginia Tech extiende el registro de la vida hasta hace casi 2 mil millones de años.

El registro muestra los altibajos relativos en los conteos de especies, brindando a los científicos información sobre el origen, la diversificación y la extinción de la vida antigua. Con este nuevo estudio, el registro de la vida ahora incluye formas de vida del eón Proterozoico, desde hace 2500 millones hasta 539 millones de años. La vida del Proterozoico era generalmente más pequeña y blanda —como las esponjas marinas que no desarrollaron esqueletos minerales— y dejó menos rastros para fosilizarse desde el principio.

El geobiólogo de Virginia Tech Shuhai Xiao y sus colaboradores publicaron un análisis de alta resolución de la diversidad global de la vida del Proterozoico basado en una compilación global de datos fósiles. Xiao y su equipo se concentraron en los registros de eucariotas marinos antiguos —organismos cuyas células contienen un núcleo. Los primeros eucariotas luego evolucionaron hacia organismos multicelulares responsables de marcar una nueva era para la vida en la Tierra, incluyendo animales, plantas y hongos.

Este es el análisis más completo y actualizado de este período hasta la fecha, dijo Xiao, quien recientemente se incorporo a la Academia Nacional de Ciencias. 

Y, más importante aún, hemos utilizado un programa de correlación gráfica que nos permitió lograr una mayor resolución temporal.

La coreografía de las especies ofrece ideas críticas sobre los caminos paralelos de la evolución de la vida y la Tierra. Algunos de los patrones observados e ideas sugeridas por el análisis son:

Los primeros eucariotas surgieron no más tarde de hace 1.8 mil millones de años y evolucionaron gradualmente hacia un nivel estable de diversidad desde hace aproximadamente 1450 millones hasta 720 millones de añoun período conocido acertadamente como “los mil millones aburridos” cuando las tasas de reemplazo de especies eran notablemente bajas.

Las especies eucariotas durante “los mil millones aburridos” pueden haber evolucionado más lentamente y perdurado más tiempo que las que aparecieron posteriormente.

Luego, cataclismo: la Tierra Bola de Nieve, una espiral de temperaturas en picado, cubrió el planeta de hielo al menos dos veces entre hace 720 millones y 635 millones de años. Cuando el hielo finalmente se derritió, la actividad evolutiva aumentó, y las cosas dejaron de ser tan aburridas.

Dice Xiao:

Las edades de hielo fueron un factor importante que reinició el camino evolutivo en términos de diversidad y dinámicas, dijo Xiao. Vemos un reemplazo rápido de especies eucariotas inmediatamente después de las glaciaciones. Ese es un hallazgo importante.

Los patrones, plantean muchas preguntas interesantes, entre ellas: ¿Por qué la evolución eucariota fue tan lenta durante “los mil millones aburridos”? ¿Qué factores contribuyeron al aumento del ritmo evolutivo después de las eras de hielo bola de nieve? ¿Fueron factores ambientales, como los cambios climáticos y el aumento de los niveles de oxígeno en la atmósfera? ¿Fue una carrera armamentista evolutiva entre diferentes organismos que impulsó a las criaturas a evolucionar rápidamente?

Los científicos del futuro pueden utilizar el patrón cuantificado para responder estas preguntas y comprender mejor la compleja interacción entre la vida en la Tierra y la Tierra misma.

Virginia Polytechnic Institute and State University

Qing Tang, Wentao Zheng, et al., Quantifying the global biodiversity of Proterozoic eukaryotes. Science, 2024; 386 (6728) DOI:10.1126/science.adm9137

En la Edad de Hierro en Suecia y Noruega, cuatro artistas hicieron todos los petroglifos

Un estudio reciente, todavía en pre-publicación y no revisado por pares, propone una reinterpretación de los famosos petroglifos (helleristninger) de la Edad del Hierro en Noruega y Suecia, sugiriedo que casi todos fueron creadas por solo cuatro artistas.

El investigador Allan Krill, profesor de geología en la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología, se fundamenta en técnicas avanzadas de datación y análisis estilístico, aportando nuevos horizontes a la comprensión de estos vestigios prehistóricos.

El estudio combina datos geológicos y arqueológicos para argumentar que estos petroglifos e inscripciones, tradicionalmente asociadas a la Edad de Piedra y la Edad de Bronce, pertenecen en su mayoría a un período posterior. Según Krill, las marcas precisas y profundas de estas inscripciones indican el uso de herramientas de hierro, descartando la idea de que fueran realizadas con herramientas de piedra. Este hallazgo sitúa su creación en la Edad del Hierro, alrededor del año 400 d.C.

Krill identifica cuatro artistas principales detrás de estas obras: Steinn Stikkmann, Bårdr Båtmann, Ingi Innrisser y Oddr Omrisser, quienes habrían desarrollado estilos y técnicas únicos. Cada uno dejó una huella característica en sus grabados, permitiendo rastrear sus trayectorias y aportaciones artísticas.

Steinn Stikkmann, considerado el inventor de la técnica de grabado con clavos de hierro, inició su obra en las rocas suaves de Trøndelag, en Noruega central. Posteriormente, llevó su arte a regiones de Suecia y otras áreas escandinavas.

Sus grabados, que incluyen figuras humanas estilizadas, barcos con proas elevadas y huellas de zapatos, destacan por su diseño geométrico y meticuloso. Según Krill, Stikkmann utilizó clavos de hierro, posiblemente tomados de barcos, para crear estos petroglifos. Sus paneles grabados contienen runas del alfabeto Futhark antiguo, lo que ayuda a fecharlos en el siglo IV.

El segundo artista identificado, Bårdr Båtmann, centró su obra en representar Rosa181257 barcos. Aunque su estilo derivó del de Stikkmann, Båtmann se mantuvo principalmente en la región de Stavanger, en el suroeste de Noruega. Sus barcos muestran un diseño más realista y reflejan embarcaciones típicas de la Edad del Hierro, utilizadas para la pesca y el comercio. A diferencia de su precursor, Båtmann no exploró otros motivos artísticos.

Ingi Innrisser, el tercer artista destacado, es reconocido por su variedad de temas y su alcance geográfico. Desde la región ártica de Alta hasta el este de Rusia, Innrisser grabó escenas que incluyen ciervos, alces y renos, a menudo decorados con patrones intrincados que sugerían órganos internos. También representó historias complejas como la migración de animales, cacerías y actividades de pesca en grupo. Según el análisis, sus obras reflejan una profunda conexión con las tradiciones culturales de los pueblos indígenas de la región.

El último de los artistas, Oddr Omrisser, se distingue por su estilo naturalista y su inclinación a superponer imágenes en paneles existentes, a menudo creando composiciones caóticas. Utilizó varias técnicas a lo largo de su carrera, comenzando con pinturas rupestres en lagos congelados y evolucionando hacia grabados con clavos y raspados en líquenes para revelar contrastes de color. Omrisser también introdujo un enfoque tridimensional en sus grabados, añadiendo profundidad y detalle a sus representaciones de animales y humanos.

Un tema recurrente en los grabados de estos artistas es la representación de barcos, que Krill argumenta son precursores de los famosos barcos vikingos. Sin embargo, a diferencia de las embarcaciones vikingas del siglo VIII, las representadas en las inscripciones carecen de mástiles y velas, lo que refuerza su origen anterior. Esta conexión sugiere que los artistas probablemente viajaban en embarcaciones similares, utilizando clavos sobrantes para grabar sus obras en paradas estratégicas a lo largo de las costas escandinavas.

El estudio de Krill no solo desafía las cronologías tradicionales, sino que también invita a reconsiderar la distribución geográfica de estos petroglifos e inscripciones. Según su análisis, la ausencia de grabados en ciertas áreas como Finlandia o el sur de Noruega no se debe a limitaciones culturales, sino a la falta de visitas de estos artistas. Además, su investigación subraya la importancia de un enfoque interdisciplinario, combinando geología, arqueología y arte para reinterpretar el pasado.

El trabajo de Krill abre la puerta a nuevas investigaciones sobre el arte rupestre en Escandinavia y su relación con las dinámicas culturales y tecnológicas de la Edad del Hierro. Su hipótesis sobre los cuatro artistas principales proporciona un marco para analizar las diferencias estilísticas y técnicas en las inscripciones, así como su impacto en las tradiciones posteriores, como las piedras rúnicas vikingas.

Allan Krill, Four Iron Age artists made nearly all the petroglyphs (hellesristninger) in Norway and SwedenDOI:10.13140/RG.2.2.25232.32007