Hallan en Trento una necrópolis de la Edad del Hierro, con estelas de 2,40 metros de altura y objetos con incrustaciones de ámbar

El hallazgo de una necrópolis monumental en la calle Santa Croce, en pleno corazón de Trento (norte de Italia), ha abierto un nuevo capítulo en la investigación arqueológica de la región alpina. Este descubrimiento, de gran relevancia histórica y científica, plantea nuevas preguntas sobre las prácticas funerarias y las formas de autorrepresentación de las comunidades que habitaron esta zona en la primera Edad del Hierro. Su localización, un contexto urbano de gran importancia estratigráfica, y la rareza de hallazgos similares en el arco alpino convierten este yacimiento en una fuente incalculable de información para la arqueología.

Punta de lanza descubierta en la necropolis de Trento. Crédito: Archivio Ufficio Stampa PAT

La excavación está siendo dirigida por la doctora Elisabetta Mottes, del Ufficio Beni Archeologici de la Provincia Autónoma de Trento, mientras que las operaciones en el campo son coordinadas por los doctores Michele Bassetti y Ester Zanichelli de la Cora Società Archeologica di Trento.

Otra vista de la necropolis recién descubierta en Trento. Crédito: Archivio Ufficio Stampa PAT

El meticuloso trabajo de restauración de los objetos recuperados está a cargo de Susanna Fruet y la doctora Chiara Maggioni, quienes, a través de técnicas avanzadas de microscavado, han permitido la conservación y estudio de piezas frágiles como los vasos osuarios.

Elementos ornamentales de bronce de una pechera femenina encontrados en la necropolis. Crédito: Archivio Ufficio Stampa PAT

En los primeros siglos del primer milenio antes de nuestra era, el paisaje donde hoy se encuentra la ciudad de Trento era dominado por el cauce del torrente Fersina, caracterizado por una red de canales de flujo intermitente. En este entorno sujeto a inundaciones periódicas se estableció la necrópolis monumental, cuya ocupación se extiende entre los siglos IX y VI a.C.

La posición de la necrópolis, entre dos canales que podían activarse en caso de crecidas, ha favorecido la preservación del yacimiento arqueológico, permitiendo documentar con notable precisión las prácticas funerarias de esta comunidad.

La Edad del Hierro fue una época de intensas transformaciones en el Mediterráneo y en las regiones alpinas. Civilizaciones como la etrusca, la fenicia, la griega y la celta comenzaron a florecer y a interactuar a través del comercio y los intercambios culturales. Las comunidades alpinas no permanecieron ajenas a estos contactos, estableciendo vínculos significativos con las poblaciones de la llanura padana, los etruscos y los venecianos.

Según el superintendente Franco Marzatico, este yacimiento ofrece la posibilidad de estudiar la élite de una sociedad que, asentada en la conca de Trento, manifestaba su poder y prestigio mediante la deposición de objetos funerarios de gran valor simbólico.

Una de las particularidades más llamativas del yacimiento es la disposición de estelas funerarias de hasta 2,40 metros de altura, colocadas en líneas subparalelas con orientación norte-sur. Estas estelas servían como marcadores de tumbas principales, las cuales consistían en cámaras de piedra cubiertas por estructuras tumulares.

Con el tiempo, a su alrededor se desarrolló una densa concentración de sepulturas satélite. El material utilizado para estas estructuras proviene de la colina oriental de Trento, rica en calizas nodulares del periodo jurásico, mientras que la piedra caliza marnosa rosada de la Scaglia Rossa se empleó para las cámaras funerarias.

El análisis microestratigráfico ha permitido reconstruir la complejidad de los rituales funerarios. Se ha documentado la presencia de tierra de rogo, una acumulación de cenizas y restos óseos calcinados, dispuestos en recipientes de material perecedero y, con menor frecuencia, en vasos osuarios. En algunos casos, los restos estaban envueltos en tejidos sujetos con fibulas o alfileres, lo que sugiere un tratamiento ritualizado del cuerpo del difunto.

El estudio de los ajuares funerarios ha revelado la riqueza de estos conjuntos, que incluyen armas y objetos ornamentales con incrustaciones de ámbar y pasta vítrea, lo que indica la existencia de intercambios comerciales y contactos culturales con el mundo itálico. Los objetos encontrados no solo permiten reconstruir el estatus social de los individuos enterrados, sino que también aportan información sobre los vínculos y la movilidad de estas comunidades.

Dado el valor excepcional de este hallazgo, un equipo interdisciplinario compuesto por especialistas de diversas instituciones italianas e internacionales continuará el estudio del yacimiento. El análisis de los restos humanos y arqueobotánicos, así como el estudio detallado de los ajuares funerarios, permitirá arrojar luz sobre la organización social, los rituales y las creencias de esta comunidad de la Edad del Hierro.

Provincia Autonoma di Trento

La brújula verde

Marino de Tiro, el primer geografo director de la Biblioteca de Alejandría

Fue el primer geógrafo que incluyó China en los mapas romanos e inventó el término Antártico

Mapamundi de Ptolomeo ,códice del siglo XV de Nicolaus Germanos guardadado en la Biblioteca Nacional de Polonia ( foto de Wikimedia Commons)

En una época en la que el conocimiento del mundo era fragmentario y basado en relatos de viajeros y comerciantes, se propuso ordenar la información y darle un enfoque científico. Su nombre era Marino de Tiro, un geógrafo, cartógrafo y matemático griego del siglo II d.C., cuya obra sentó las bases de la geografía moderna y marcó el camino para Claudio Ptolomeo.

El antiguo puerto de Tiro sumergido

Marino nació en la ciudad de Tiro, ubicada en la provincia romana de Fenicia. Aunque se conoce poco sobre su vida personal, su legado en la cartografía y la geografía es incuestionable. Su trabajo fue revolucionario para su tiempo, ya que fue el primero en aplicar métodos matemáticos y astronómicos al estudio de la Tierra, en un esfuerzo por representar con precisión el mundo conocido.

Marino de Tiro fue el primer geógrafo digno de recibir el apelativo de científico, según Claudio Ptolomeo. Crédito: DALL-E / labrujulaverde.com

Si bien su obra original se ha perdido, su influencia perdura gracias a los comentarios y referencias de Ptolomeo, quien utilizó extensamente sus descubrimientos para su obra Geografía. De hecho, Ptolomeo reconoció su deuda con Marino, mencionando que su predecesor había sido meticuloso en su recopilación de datos, aunque también señaló algunos errores en sus cálculos.

El cráter lunar Marinus, en honor de Marino de Tiro. Crédito: NASA / Dominio público / Wikimedia Commons

Uno de los mayores aportes de Marino fue la introducción de un sistema de coordenadas basado en latitud y longitud, lo que permitió por primera vez asignar a cada lugar una posición precisa en un mapa. Su meridiano de referencia lo situó en las Islas Afortunadas (actualmente identificadas con las Islas Canarias o Cabo Verde), estableciendo un punto de partida para la medición de la longitud.

Además, utilizó el paralelo de Rodas como referencia para la latitud, marcando un antes y un después en la manera en que se representaba el mundo. Su método permitió la creación de mapas más detallados y fieles a la realidad, en contraste con las representaciones anteriores, muchas veces basadas en conjeturas o mitos.

Marino dice de la clase mercantil en general que sólo están atentos a sus negocios y tienen poco interés en la exploración, y que a menudo, por su afición a presumir, magnifican las distancias.

Ptolomeo, Geografía 33

Analizando las referencias y críticas que le realizó Ptolomeo hemos podido reconstruir aproximadamente los criterios que utilizó para construir su mapa. Estableció el límite sur de la Ecúmene en el lugar más austral conocido durante la Antigüedad, la mítica ciudad de Agisimba, situada en la desembocadura del río Zambece (Mozambique), a 24º Sur, que Ptolomeo puso en duda; el límite oriental en la ciudad de Sera, en China, y las ciudades de Thinae y Catigara, en Indochina, a 225º40´E de las Islas Canarias, que Ptolomeo estimó sobredimensionado; situó el meridiano 0 en las Islas Afortunadas (Islas Canarias), que Ptolomeo asumió; y el límite norte de la ecúmene en la mítica isla de Tule, la más septentrional conocida en ese momento, que Ptolomeo también asumió, y que identificamos con las islas de Bjorko, situadas en el Golfo de Botnia, en la costa de Ostrobotnia (Finlandia), localizadas aproximadamente a 63º15´N y 21º15´E, en el actual sistema de coordenadas.

Otro de sus grandes logros fue el desarrollo de la proyección equirectangular, un sistema que, aunque rudimentario para los estándares actuales, sigue siendo una base para la cartografía moderna. Su enfoque en la exactitud y la sistematización de datos fue un hito que influyó en generaciones de geógrafos y cartógrafos.

Marino también se dedicó a compilar información sobre las tierras conocidas en su tiempo. Fue el primero en incluir China en los mapas romanos y en dividir el mundo en zonas horarias, una idea visionaria que anticipó conceptos que hoy son fundamentales en la geografía y la navegación.

La clave de bóveda de su sistema de coordenadas no podía ser otra que un punto sobre el que trazar la red de meridianos. Ese punto debía ser lo más septentrional posible, en su caso la isla de Tule (Bjorko), y que además contaba con otra valiosa característica más que era encontrarse situada en le línea del círculo de iluminación durante los solsticios que alineaba Tule, Promontorio Sagrado (cabo de San Vicente, Portugal) y las Islas Afortunadas (Islas Canarias). Estos tres lugares quedan alineados durante los solsticios por el primer arco meridiano de iluminación de la Ecúmene clásica del orto invernal, formando el arco meridiano principal, que fue elegido por Marino como el meridiano 0 de su mapa. Sobre este punto, en el que se interceptan el paralelo 63ºN y el primer círculo de iluminación del orto del solsticio del invierno boreal, trazó la red de meridianos que, en la reconstrucción realizada por nosotros, permite hacer coincidir sus coordenadas con la ubicación de las localidades de las que ofrece los pares de coordenadas.

Mapa de la Ecumene de Marino de Tiro

De esta forma, la reconstrucción del sistema de coordenadas que debió utilizar Marino de Tiro para confeccionar su mapa realizada por nosotros permite reconocer los criterios geográficos aplicados y dar una interpretación plausible a sus coordenadas que, de otra forma, se presentarían como erráticas.

Según sus estimaciones, el mundo habitado se extendía desde Thule (posiblemente Noruega) hasta Agisymba (en las cercanías del trópico de Capricornio), y desde las Islas Afortunadas hasta la ciudad de Sera (en China). Marino también calculó la circunferencia del ecuador en 180.000 estadios, lo que equivale a aproximadamente 33.300 kilómetros, una cifra que, aunque subestimada en un 17% respecto al valor real, representó un gran avance para su época.

Asimismo, fue el primero en utilizar el término Antártico como el opuesto del Ártico, y dividió el mundo en zonas climáticas, contribuyendo al desarrollo de la meteorología como disciplina científica.

El trabajo de Marino no solo influyó en Ptolomeo, sino también en los geógrafos árabes medievales, como al-Mas’udí, quien citó sus aportes en geografía. Sin embargo, su legado también está rodeado de interrogantes. Algunos estudiosos han debatido la exactitud de sus datos y si Ptolomeo pudo haber omitido o alterado ciertos aspectos de su trabajo.

Uno de los grandes misterios es por qué las latitudes de algunas ciudades importantes del Mediterráneo no aparecen en los registros de Ptolomeo, a pesar de que éste se basó en Marino. Algunos han especulado que Ptolomeo pudo haber omitido información deliberadamente o que sus fuentes ya estaban corrompidas cuando él accedió a ellas. La posibilidad de que Marino tuviera un conocimiento más preciso del mundo de lo que se ha reconocido es una hipótesis intrigante.

En reconocimiento a su legado, en 1935 un cráter lunar fue nombrado en su honor.

Antonio Santana Santana, El sistema geográfico de Marino de Tiro

Digital Maps of the Ancient World, Marinus of Tyre’s Map

University of Minnesota, Marinus of Tyre

Robert Kerr, The History of Voyages and Travels

Wikipedia, Marino de Tiro

Brújula Verde

SANTANA SANTANA, Antonio. El sistema geográfico de Marino de Tiro. Scripta NovaREVISTA ELECTRÓNICA DE GEOGRAFÍA Y CIENCIAS SOCIALES. Universidad de Barcelona. ISSN: 1138-9788 Vol. XIX, núm. 519, 1 de octubre de 2015, 35 pp.

Antonio Santana Santana es geógrafo. Es profesor Titular de Universidad del Departamento del Geografía de la Uni­ver­si­dad de Las Palmas de Gran Canaria (Islas Canarias, España).

https://www.millacero.es/articulo/primera-vuelta-al-mundo/cartografia-huellas-marino-tiro/20200110193233004100.html

Las instrustrucciones del faraón Amenenhat I a su hijo Sesostris

Las Instrucciones de Amenemhat, conocidas como La Enseñanza del Rey Amenemhat I a su Hijo Sesostris, es una obra literaria del antiguo Egipto del género sebayt, caracterizado por la transmisión de enseñanzas y consejos morales. Escrito durante el Imperio Medio, adopta la forma de un monólogo dramático en el que el espíritu del faraón Amenemhat I, asesinado en una conspiración, se dirige a su hijo y sucesor, Sesostris I, advirtiéndole sobre los peligros de la traición y la necesidad de gobernar con prudencia y desconfianza.

Reproducciones del poema en escritura hierática

A pesar de que la obra solo ha llegado hasta nosotros a través de copias del Imperio Nuevo, su composición es incuestionablemente atribuida a la XII dinastía del Imperio Medio. Su propósito ha sido motivo de debate entre los egiptólogos: algunos sostienen que fue encargada por el propio Amenemhat I para justificar la instauración de una corregencia con su hijo, mientras que otros creen que fue escrita por orden de Sesostris I para legitimar su sucesión tras la muerte de su padre.

Escultura de Amenemhat en El Museo del Cairo

El testimonio más completo de este poema procede del papiro Millingen, datado en la dinastía XVIII, aunque desaparecido desde mediados del siglo XIX; afortunadamente, se conserva una copia manuscrita. Este se complementa con el papiro ramésida Sallier II, así como con fragmentos en papiro, una tira de cuero, tres tablillas de madera y numerosos ostraca provenientes de Deir el-Medina. Desde la edición fundamental de Wolfgang Helck en 1969, el número de testigos del texto se ha cuadruplicado, aunque muchas versiones continúan sin publicar.

Escultura de Sesostris en el Museo Britanico

El poema comienza con la presentación típica de las enseñanzas egipcias, estableciendo la identidad del autor, el destinatario y el contexto de la narración. El fallecido Amenemhat I se dirige a su hijo y heredero, Sesostris I, exhortándolo a atender sus consejos ahora que ha ascendido al trono: Serás el rey del país. Dominarás las riberas del Nilo. Multiplicarás el bien.

Ostraco con parte del poema

A continuación, el texto adopta un tono admonitorio, instando a Sesostris a la prudencia y la desconfianza. En particular, se le advierte contra la confianza excesiva en los demás, ya que ni siquiera su guardia real pudo evitar el ataque que sufrió su padre. Amenemhat enfatiza la ingratitud de quienes recibieron su favor, declarando que su bondad no fue correspondida con lealtad.

Posteriormente, la obra describe el intento de asesinato: 

Fue tras la cena, la noche había caído. Me concedí un momento de reposo en mi lecho, pues estaba cansado. Cuando mi corazón comenzaba a entregarse al sueño, las armas destinadas a protegerme fueron alzadas contra mí.

El faraón relata que logró defenderse brevemente, pero admite que no puede combatir solo. Menciona que el golpe se produjo en ausencia de su hijo, recordando la historia de Sinuhé, donde se afirma que Sesostris I se encontraba en una campaña en Libia cuando su padre fue atacado.

Amenemhat lamenta no haber iniciado a su hijo en los asuntos de Estado con antelación: 

Mira, el ataque tuvo lugar cuando tú no estabas. No había hecho público que tú serías mi heredero, no había compartido el trono contigo.

El poema sugiere que el atentado pudo haber sido orquestado por una conspiración en el harén real, lo que habría sido un hecho sin precedentes en la historia egipcia. Amenemhat destaca sus logros como monarca, resaltando su justicia y la prosperidad que trajo a Egipto. Finalmente, en sus palabras de despedida, bendice a su hijo y le encomienda proteger a los sabios de su reino.

Aunque la autoría del texto es incierta, una tradición posterior lo atribuye al escriba Jeti (o Cheti), también conocido por la Enseñanza de Jeti y el Himno al Nilo. En el Papiro Chester Beatty IV del Imperio Nuevo, se lo menciona como el más eminente de los escribas y como el responsable de haber redactado la enseñanza del rey Sehetepibre (nombre real de Amenemhat I).

Una de las cuestiones más debatidas en la egiptología es si Amenemhat I estableció una corregencia con su hijo Sesostris I. Algunos especialistas sostienen que, tras un intento de asesinato fallido, el faraón instauró esta práctica para garantizar la estabilidad dinástica, mientras que otros creen que el atentado resultó en su muerte y que el poema fue encargado posteriormente por Sesostris para legitimar su derecho al trono.

La ideología real egipcia concebía al faraón como un ser divino único, encarnación del dios Horus en la tierra, lo que haría inconcebible la existencia de dos soberanos simultáneos. No obstante, las constantes intrigas palaciegas y la amenaza de usurpaciones podían haber impulsado la instauración de una corregencia para asegurar la transición dinástica.

Las Instrucciones de Amenemhat tuvieron una gran influencia en la literatura egipcia posterior y fueron ampliamente copiadas durante el Imperio Nuevo. En el siglo VIII a.C., fragmentos del texto fueron adoptados por el faraón Piye de la dinastía XXV para legitimar su reinado. Lo más notable es que el poema se seguía leyendo en el siglo V a.C., más de 1500 años después de su composición, lo que demuestra su duradera relevancia.

A lo largo de la historia egipcia, las palabras atribuidas a Amenemhat I serían reutilizadas por sucesivos monarcas para consolidar su propia autoridad. Su mensaje sobre la prudencia, la desconfianza y la precaución en el ejercicio del poder resonó en generaciones de escribas, nobles y faraones, dejando un legado indeleble en la tradición política y literaria del antiguo Egipto.

Muchos siglos más tarde, sería uno de los primeros textos leídos por Jean-Françoix Champollion, en su esfuerzo por descifrar los jeroglíficos egipcios.

The British Museum, A poem on papyrus

Adolf Erman, The ancient Egyptians : a sourcebook of their writings

E. Berkley, The Pharaohs and Their People

Lisa Sabbahy, Kingship, Power, and Legitimacy in Ancient Egypt

Wikipedia, Instrucciones de Amenemhat

La Brujula Verde

400 artefactos de silex neardental para fabricar herramientas en el sur de Francia

Un reciente estudio sobre el contexto geológico y estratigráfico del yacimiento de L’Enclos, ubicado en Mainvilliers (en el norte de Francia, cerca de Chartres), ha permitido arrojar nueva luz sobre la ocupación humana en la región durante el Paleolítico Medio. La investigación ha revelado que los artefactos líticos encontrados en el sitio fueron preservados dentro de coluviones sedimentarias acumuladas a lo largo de un extenso periodo en un antiguo valle. Se trata de un hallazgo significativo que permite comprender mejor las dinámicas de poblamiento y uso del territorio por parte de las poblaciones neandertales en el oeste de Chartres.

Bifaz reciclado como núcleo. Los filos laterales iniciales aún están presentes; tras el modelado, la pieza fue sometida a un corte bipolar unifacial. Crédito: C. Mathias / Chartres Métropole

La excavación ha permitido recuperar un total de 438 artefactos de sílex, los cuales se hallaban dispersos de manera poco densa en la zona de estudio. Desde una perspectiva tecnológica, el análisis de esta industria lítica indica la coexistencia de diferentes técnicas de talla. Entre ellas, se han identificado métodos como el Levallois diversificado, la talla laminar volumétrica, la extracción sobre lascas y posiblemente un sistema de talla discoide. Estas técnicas se enmarcan dentro de la variabilidad tecnológica que caracteriza los complejos tecno-industriales del Paleolítico Medio en la región.

Bloques muy irregulares de sílex local, procedentes de las alteritas y/o de los bisaltos que recubren el lecho rocoso calcáreo de la meseta de Chartres. Crédito: M. Brenet / INRAP

El conjunto de herramientas sobre lasca muestra un bajo grado de estandarización, con una prevalencia de raspadores simples y la presencia de algunos bifaces acabados o fragmentados. La asociación de la talla Levallois con bifaces ha permitido clasificar provisionalmente esta industria como un posible Musteriense con bifaces. Sin embargo, debido a la alteración superficial de la mayoría de las herramientas de sílex, no ha sido posible precisar con exactitud sus modos de uso. Únicamente dos bifaces, un núcleo y una lasca han mostrado indicios claros de utilización, sugiriendo funciones específicas como la producción de fuego en el caso de uno de los bifaces, y como herramientas de percusión en los demás casos.

El análisis tecno-económico del conjunto lítico de L’Enclos, comparado con un corpus experimental y con otros yacimientos recientes en Coulvreux (Eure-et-Loir) y Radray (Loiret), sugiere que los materiales han sido reubicados y seleccionados desde un sitio mixto dedicado tanto a la producción como al consumo de herramientas líticas. En este sentido, se ha identificado el uso de herramientas bifaciales transportables elaboradas en un sílex no determinado, sin descartar la exportación de soportes producidos in situ.

Las investigaciones también han evidenciado la presencia de bloques de sílex de origen local, caracterizados por su morfología irregular y su procedencia de formaciones geológicas situadas sobre la base caliza del altiplano de Chartres. Este material habría sido utilizado por los neandertales para la fabricación de herramientas, dando cuenta de un aprovechamiento eficiente de los recursos líticos disponibles en el entorno inmediato.

El estudio ha empleado la técnica de termoluminiscencia en sílex calentado para estimar la antigüedad de las ocupaciones neandertales en el sitio. Los resultados obtenidos sitúan la presencia humana en L’Enclos en un amplio intervalo cronológico, entre aproximadamente 57.940 y 42.820 años antes del presente. Este hallazgo resulta de gran importancia, ya que proporciona nuevas evidencias sobre la ocupación de los neandertales en el oeste de Chartres durante la fase tardía del Paleolítico Medio.

Además, la excavación ha permitido precisar el contexto geológico y el marco cronológico-estratigráfico del sitio, el cual se remonta a aproximadamente 350.000 años. Estos datos contribuyen a enriquecer el conocimiento sobre la evolución del paisaje y las dinámicas de ocupación humana en la región, ofreciendo una perspectiva más detallada sobre la movilidad y las estrategias de subsistencia de las comunidades neandertales en esta área del centro de Francia.

El descubrimiento en Mainvilliers se inscribe dentro de una serie de investigaciones arqueológicas que buscan comprender mejor la distribución y el comportamiento de los neandertales en Europa occidental. La combinación de diferentes técnicas de talla lítica en un mismo sitio, junto con la presencia de bifaces y herramientas de percusión, indica una notable complejidad tecnológica y una adaptación efectiva al entorno local.

Este estudio ha sido desarrollado bajo la dirección del Instituto Nacional de Investigaciones Arqueológicas Preventivas (Inrap), en colaboración con el Servicio Regional de Arqueología de la Dirección Regional de Asuntos Culturales de Centro-Valle del Loira. La excavación y análisis han estado a cargo de un equipo liderado por Michel Brenet, con la participación de Delphine Capron y Audren Chapon en la supervisión del sector.

Institut National de Recherches Archéologiques Préventives (INRAP)

La Brujula Verde

Hallan en Libisosa, Albacete, Torreones romanos y lienzos de la muralla construida por las legiones

El reciente informe preliminar sobre las intervenciones realizadas entre agosto y octubre de 2024 en el Parque Arqueológico de Libisosa, en Lezuza (Albacete), ha puesto de manifiesto avances significativos en el conocimiento de la fase romana de este enclave histórico. Desde la construcción de la muralla republicana por el ejército hasta el ocaso de la ciudad en época imperial, los hallazgos más recientes han permitido una mejor comprensión de su evolución y transformación a lo largo de los siglos.

Más allá del objetivo de mejorar el acceso al Parque Arqueológico, la excavación en el sector 17 se inscribe en el ámbito de la denominada Arqueología del conflicto, centrada en el impacto de las guerras sertorianas (82-72 a.C.) sobre el oppidum ibero oretano. Este enfrentamiento bélico provocó la destrucción instantánea del asentamiento situado en el Cerro del Castillo de Lezuza, un hecho que ha dejado una huella tangible en forma de restos humanos y un registro arqueológico excepcionalmente bien conservado.

Figura 6. Copa Drag. 27 de Terra Sigillata Sudgálica recuperada en los niveles de ceniza extramuros del Corte 2 (lienzo sur).

Como resultado, se han identificado contextos urbanos sellados que ofrecen una ventana privilegiada al pasado, permitiendo reconstruir con gran precisión la realidad económica, social y cultural de la última fase ibérica y su contacto inicial con Roma.


Figura 5. Vista aérea de la construcción romana frente a la torre N al término de la intervención, y detalle de parte del derrumbe de tejas asociado

Uno de los hallazgos más relevantes de la campaña ha sido la constatación de que, tras la destrucción del enclave ibero, un ejército romano —posiblemente el responsable del asalto— procedió a la construcción apresurada de una muralla defensiva de tres metros de espesor. Esta estructura, erigida con un doble paramento de mampostería ordinaria y un relleno de piedras y tierra, ha sido objeto de investigaciones en distintos puntos del yacimiento. Hasta el momento, se conocían las Puertas Norte, Noroeste y Sur de esta muralla, pero los recientes trabajos en la Puerta Este han aportado información crucial sobre su trazado y funcionalidad.


Figura 4. Panorámica del ángulo externo de la torre N, al término de la exhumación de la secuencia evolutiva de los niveles de amortización.

Las excavaciones en el sector 17 se iniciaron en 2022 con el descubrimiento del torreón meridional de la Puerta Este, un hallazgo que se vio complementado en la campaña de 2023 con la localización de una segunda torre en el lado opuesto del acceso. Durante 2024, la intervención ha permitido documentar con mayor detalle la evolución constructiva de esta entrada monumental, así como los diversos niveles de ocupación y amortización asociados a su uso en época imperial. Además, la ampliación de la excavación ha revelado la existencia de una edificación extramuros que podría aportar nuevas claves sobre la expansión urbana de la colonia romana de Libisosa.

Figura 3. Parte de un vaso Drag. 30 de Terra Sigillata Sudgálica recuperado en el basurero extramuros del Corte 3 (lienzo norte).

En el Corte 3, ubicado en la mitad septentrional del sector, se ha centrado la mayor parte de los esfuerzos de esta campaña. La excavación ha permitido ampliar 14 metros hacia el norte el tramo de muralla descubierto en 2023, confirmando su engrosamiento hasta los tres metros habituales. Asimismo, la exploración de los niveles de amortización extramuros ha revelado la existencia de un basurero con una notable concentración de cerámica Terra Sigillata, un tipo de vajilla fina de época imperial que proporciona valiosa información sobre los hábitos de consumo y comercio en la colonia.

Figura 2. Vista aérea de los trabajos llevados a cabo en el sector 17 (septiembre 2024).

Por otra parte, se ha completado la exhumación de los estratos situados en la cara septentrional del torreón norte de la Puerta Este, permitiendo documentar la secuencia estratigráfica con mayor precisión. Este análisis estratigráfico es fundamental para comprender la evolución y funcionalidad de la fortificación, así como para establecer cronologías más precisas sobre el uso de la muralla y su posterior abandono.

 Figura1. Ortofoto del sector 17 con indicación -en sombreado rojo- del área intervenida en 2024.

Uno de los hallazgos más sorprendentes de esta campaña ha sido la identificación de una edificación romana extramuros, ubicada frente a la torre norte de la Puerta Este. Aunque su delimitación y función exacta aún requieren de estudios adicionales, la presencia de un muro N-S y abundantes restos de tejas romanas sugiere que se trata de una estructura de gran envergadura. Este descubrimiento es de gran relevancia, ya que hasta el momento no se habían documentado edificaciones romanas fuera del perímetro amurallado, lo que abre nuevas líneas de investigación sobre la planificación urbana y el desarrollo de la colonia.

En la mitad meridional del sector, el denominado Corte 2, se han identificado diversos niveles de amortización que han proporcionado un registro material excepcionalmente variado. Entre los hallazgos más destacados se encuentran fragmentos de ánforas ibéricas, tejas, cerámica de cocina y ladrillos romboidales, característicos de edificaciones públicas. Además, se ha recuperado una fíbula anular hispánica completa, una fusayola y un botón de bronce, elementos que contribuyen a perfilar la transición entre la fase ibérica y la romana en Libisosa.

Los descubrimientos realizados en esta campaña no solo han permitido afinar el conocimiento sobre la construcción y uso de la muralla romana republicana, sino que también han revelado información inédita sobre los procesos de abandono y transformación del enclave en época imperial. La confirmación de la existencia de una edificación extramuros supone una línea de investigación futura de gran interés, cuya excavación en próximas campañas permitirá conocer con mayor detalle su función y cronología.

De cara a las futuras intervenciones, se prevé la excavación del vano de 9 metros entre las dos torres de la Puerta Este, con el objetivo de determinar si existen restos de basamentos o estructuras asociadas al acceso. Además, se trabajará en la adecuación del sector para su accesibilidad y puesta en valor dentro del marco del Parque Arqueológico.

El Proyecto Libisosa ha contado en 2024 con financiación de la Viceconsejería de Cultura de Castilla-La Mancha, la Diputación de Albacete, el Instituto de Estudios Albacetenses y el Ayuntamiento de Lezuza. La excavación ha sido posible gracias a la colaboración de la Universidad de Murcia, que ha aportado técnicos arqueólogos y estudiantes en prácticas, junto con personal del plan de empleo municipal.

Los avances en la investigación de Libisosa reafirman la importancia de este enclave como testigo de la evolución histórica de la Península Ibérica, desde el periodo ibérico hasta la consolidación del dominio romano. Las futuras excavaciones seguirán aportando claves fundamentales para comprender la historia de esta fascinante ciudad antigua.

Cultura en Red CLM (Gobierno de Castilla-La Mancha)

La Brujula Verde

https://cultura.castillalamancha.es/culturaenredclm/recientes-excavaciones-en-la-puerta-de-acceso-al-parque-arqueologico-de-libisosa-revelan-una

Descubrimiento en Canada pone en duda la teoría del Estrecho de Bering

Hallazgo arqueológico próximo de Sturgeon Lake First Nation, en la provincia de Saskatchewan, Canadá, reescribe el discurso sobre las primeras civilizaciones indígenas en el continente. Un asentamiento prehistórico de 11000 años, lo convierte en uno de los sitios indígenas más antiguos conocidos hasta la fecha.

Arqueologos examinando el yacimiento

Este hallazgo no solo confirma la existencia de sociedades organizadas en la región mucho antes de lo que se pensaba, sino que también lo ubica en la categoría de sitios arqueológicos de relevancia mundial, como las Pirámides de Egipto, Stonehenge en Inglaterra y Göbekli Tepe en Turquía. El descubrimiento cuestiona narrativas previas sobre la presencia y el desarrollo de las culturas indígenas en América del Norte.

El yacimiento está situado a unos cinco kilómetros al norte de Prince Albert, junto al río North Saskatchewan. Crédito: Sturgeon Lake First Nation

El sitio, ubicado aproximadamente cinco kilómetros al norte de la ciudad de Prince Albert, a orillas del río Saskatchewan Norte, fue identificado inicialmente por el investigador y arqueólogo aficionado Dave Rondeau. Durante una inspección en la zona, Rondeau observó signos de erosión en la ribera del río, lo que dejó al descubierto importantes artefactos.

Desde el momento en que vi las capas de historia asomándose entre la tierra, sentí el peso de generaciones observándome desde el pasado Rondeau. Ahora que la evidencia ha confirmado mis sospechas iniciales, este sitio está desafiando todo lo que creíamos saber sobre las primeras civilizaciones indígenas en América del Norte.

El análisis inicial realizado por un equipo de arqueólogos de la Universidad de Saskatchewan y la Universidad de Calgary sugiere que el sitio no era un simple campamento temporal de caza, sino una comunidad establecida de forma permanente. Entre los hallazgos más relevantes se encuentran herramientas de piedra, restos de fogatas y materiales líticos empleados en la fabricación de utensilios.

Las capas de carbón halladas indican que los habitantes de la región ya practicaban la gestión del fuego, lo que concuerda con tradiciones orales transmitidas de generación en generación. Además, el descubrimiento de grandes restos de bisontes proporciona información valiosa sobre las técnicas de caza y la evolución de esta especie a lo largo del tiempo.

Explicó el Dr. Glenn Stuart, de la Universidad de Saskatchewan:

Este hallazgo desafía la idea desactualizada de que los primeros pueblos indígenas eran puramente nómadasLas evidencias sugieren una relación profunda con la tierra y una administración cuidadosa del entorno. Además, pone en duda la teoría del Estrecho de Bering, apoyando las narraciones orales que sostienen que los pueblos indígenas han habitado estas tierras desde tiempos inmemoriales.

El consejo Âsowanânihk, cuyo nombre significa Un lugar para cruzar en cree, ha asumido el liderazgo en la protección y el estudio del sitio. Integrado por ancianos, guardianes del conocimiento, educadores, jóvenes y académicos, el consejo está comprometido con el mantenimiento de este hallazgo histórico.

Pero, el sitio tiene amenazas significativas por la explotación forestal y las actividades industriales cercanas. Asi, la comunidad de Sturgeon Lake First Nation ha solicitado apoyo a los gobiernos local, provincial y nacional para implementar medidas de protección inmediatas.

Declaró la jefa Christine Longjohn:

Este descubrimiento es un recordatorio poderoso de que nuestros ancestros estuvieron aquí, construyendo, prosperando y dando forma a la tierra mucho antes de que los libros de historia lo reconocieranDurante demasiado tiempo, nuestras voces han sido silenciadas, pero este sitio habla por nosotros, demostrando que nuestras raíces son profundas y continúan vivas.

University of Saskatchewan

La Brujula Verde

Linaje de más de 46.000 años para la Dama Roja de El Mirón, Cantabria

Hace 19.000 años, en plena era de cazadores-recolectores, una mujer falleció y fue sepultada en una cueva de Cantabria en el norte de España. Este yacimiento, conocido como la cueva de El Mirón, ha proporcionado una inestimable fuente de información sobre la presencia y actividad de poblaciones prehistóricas. Sin embargo, no fue hasta 1996 cuando los arqueólogos comenzaron a explorar la cueva de manera sistemática, hallando pruebas contundentes de la vida de estos antiguos grupos humanos.

La entrada de la cueva de El Mirón en Cantabria. Crédito: University of New Mexico

En 2010, Lawrence Straus, profesor emérito de la Universidad de Nuevo México, junto con el investigador español David Cuenca Solana, descubrieron los restos de la mujer. El hallazgo fue producto de una intuición de Straus, quien decidió excavar detrás de un bloque grabado en la parte posterior del vasto vestíbulo de la cueva. En colaboración con su colega Manuel González Morales de la Universidad de Cantabria, quienes han dirigido las excavaciones en El Mirón durante más de veinticinco años, se logró recuperar parte de su esqueleto, incluyendo su mandíbula.

La losa tras la que se descubrieron los restos de la Dama Roja de El Mirón. Crédito: Universidad de Cantabria

Se determinó que la mujer tenía entre 35 y 40 años al momento de su muerte. Lo más llamativo fue que sus huesos estaban cubiertos de ocre rojo, un pigmento compuesto de óxido de hierro con destellos de hematita especular. Este distintivo color le valió el apodo de «la Dama Roja de El Mirón«. Desde su hallazgo, esta figura prehistórica ha seguido proporcionando valiosa información a arqueólogos y bioantropólogos.

Excavaciones en la cueva de El Mirón, Cantabria. Crédito: Universidad de Cantabria

El estudio del ADN antiguo se ha convertido en una herramienta esencial para reconstruir la vida y el linaje de los humanos prehistóricos. Hasta hace poco, la extracción de ADN dependía exclusivamente de restos óseos o dentales. Sin embargo, investigaciones recientes han demostrado que también es posible obtener información genética a partir de sedimentos, lo que ha revolucionado la forma en que entendemos el pasado. Este novedoso enfoque, conocido como ADN sedimentario antiguo o «sedaDNA», ha permitido descubrir detalles sobre las poblaciones humanas y animales que habitaron la cueva antes de la Dama Roja.

Un artículo publicado en la revista Nature Communications, presenta estos hallazgos recientes. La investigación, liderada por Pere Gelabert y Victoria Oberreiter en el laboratorio del profesor Ron Pinhasi de la Universidad de Viena, contó con la colaboración de Straus y González Morales.

Hace tres años, Pinhasi contactó a Straus para proponerle aplicar esta nueva técnica en la cueva de El Mirón. Esta decisión estuvo influenciada por el éxito previo del premio Nobel Svante Pääbo en la extracción de ADN de la Dama Roja, así como por los logros de la profesora Christina Warinner en la recuperación de ADN de bacterias en el sarro dental de la misma.

El análisis del sedaDNA permitió identificar material genético humano y animal en los sedimentos de los niveles inferiores del yacimiento. Este descubrimiento confirma que no es necesario contar con restos óseos bien conservados para obtener información genética. De hecho, se halló evidencia de especies animales que no estaban representadas en los huesos recuperados en las excavaciones. Entre ellas se encontraban el lobo rojo asiático o dhole, el leopardo y la hiena, así como ungulados prehistóricos como el mamut lanudo, el rinoceronte lanudo y el reno.

Más allá de la fauna, el estudio reveló información crucial sobre las poblaciones humanas que antecedieron a la Dama Roja. Se identificó que los habitantes que fabricaron artefactos solutrenses durante el Máximo Glacial Tardío (hace entre 25.000 y 21.000 años) poseían un linaje genético conocido como «Fournol«. Este tipo de ascendencia, anteriormente detectado en huesos de yacimientos en Francia y España, indica que estos grupos humanos migraron hacia el sur durante la crisis climática de la época. Posteriormente, estos individuos contribuyeron a la composición genética de la Dama Roja junto con ancestros provenientes de los Balcanes a través del norte de Italia, identificados como la ascendencia «Villabruna«.

La capacidad de extraer ADN de los sedimentos representa un avance sin precedentes en la investigación arqueológica y paleogenética. Dado que los restos humanos con ADN bien conservado son escasos, esta metodología amplía significativamente las posibilidades de estudio sobre la vida en el pasado remoto. La excepcional conservación del ADN en El Mirón ha permitido establecer un linaje continuo desde hace más de 46.000 años, abarcando desde el periodo musteriense de los neandertales hasta el Magdaleniense Inicial, aproximadamente entre 21.000 y 20.000 años atrás.

Según Straus, este descubrimiento representa un hito tanto metodológico como empírico, similar a los estudios previos sobre productos naturales con potencial terapéutico extraídos de bacterias en el sarro dental de la Dama Roja. Mientras tanto, las investigaciones en El Mirón continúan bajo la dirección de Straus, González Morales y, desde 2023, de Cuenca Solana e Igor Gutiérrez Zugasti de la Universidad de Cantabria. El próximo gran paso será la publicación de los nuevos resultados obtenidos por Gelabert y su equipo, que han logrado extraer ADN nuclear de los sedimentos de la cueva, un avance que promete revelar aún más detalles sobre los habitantes de la región durante el Pleistoceno.

University of New Mexico

Gelabert, P., Oberreiter, V., Straus, L.G. et al. A sedimentary ancient DNA perspective on human and carnivore persistence through the Late Pleistocene in El Mirón Cave, Spain. Nat Commun 16, 107 (2025). doi.org/10.1038/s41467-024-55740-7

La Brujula Verde

Encuentran en Dinamarca arsenal de armas de la Edad de Hierro

Durante la Edad del Hierro, hace entre 1500 y 2000 años, un caudillo enterró un arsenal de armas suficiente para equipar a un pequeño ejército en dos estructuras situadas al noroeste de Hedensted, en Dinamarca. Los arqueólogos acaban de descubrirlo en Løsning Søndermark.

El hallazgo, que incluye una impresionante cantidad de armas, una cota de malla excepcionalmente bien conservada y partes de un casco romano ha sido catalogado como uno de los más importantes de los últimos tiempos.

La forma en que estos elementos fueron depositados sugiere que se trata de una ofrenda ritual, posiblemente dedicada a los dioses en busca de protección o de favores divinos.

Fragmento de anillo de juramento. Un conocido símbolo de poder de la cultura visual de la Edad del Hierro, incluido el Tesoro de Vindelev. Crédito: Vejle Museums

La cota de malla descubierta en Løsning Søndermark es una de las pocas encontradas en el sur de Escandinavia. Lo que hace que este hallazgo sea particularmente notable es que, a diferencia de otros ejemplares hallados en tumbas o pantanos, esta cota de malla fue encontrada en el contexto de un asentamiento.

La elaboración de una prenda de este tipo requería un alto grado de destreza, abundantes recursos y un esfuerzo prolongado, por lo que solo los miembros de la elite guerrera podían poseer una. Actualmente, la pieza está siendo preservada en un centro de conservación para garantizar su estudio y exposición futura.

Uno de los hallazgos más sorprendentes de esta excavación fue el descubrimiento de dos placas de hierro, que tras un análisis con rayos X, resultaron ser fragmentos de un casco romano. Se identificaron como la protección de la nuca y una de las carrilleras decoradas de un casco con cresta, un modelo característico del siglo IV en el Imperio Romano.

Este tipo de hallazgo es extremadamente raro en Escandinavia, y hasta el momento, no se han encontrado paralelos directos en Dinamarca, lo que incrementa la relevancia del descubrimiento.

Entre los objetos desenterrados también se encontraron fragmentos de dos anillos de bronce, similares a los que aparecen representados en los bracteatos de oro del Tesoro de Vinderley. Estos anillos eran utilizados como símbolos de autoridad y compromiso por parte de los líderes tribales.

El hallazgo sugiere que el caudillo que los poseía tenía un estatus significativo dentro de su comunidad, ya que estos objetos están íntimamente ligados con el liderazgo y la lealtad jurada.

Desde el 8 de febrero de 2025, parte de estos objetos, incluyendo los fragmentos del casco romano, han sido expuestos en el Museo Cultural de Vejle.

Vejle Museerne

La Brujula verde

Hallan santuario romano en una sala de la Cova de les Dones, Valencia

Un equipo de investigadores de las universidades de Alicante (UA) y Zaragoza (Unizar) ha identificado un santuario romano en la Cova de les Dones, situada en el municipio de Millares, en la provincia de Valencia. Este hallazgo, de gran trascendencia para el conocimiento de la presencia romana en la península ibérica, se localiza en una sala profunda de la cueva, a más de 200 metros de la entrada, donde se han documentado alrededor de quince inscripciones romanas junto con una moneda que data de la época del emperador Claudio. Esta pieza numismática, hallada en una grieta del techo junto a una estalactita, sugiere que el lugar pudo haber sido utilizado con fines rituales durante el siglo I d.C.

Este descubrimiento se suma al ya revelado en 2023, cuando un estudio publicado en la prestigiosa revista británica Antiquity informó sobre la existencia de más de un centenar de motivos rupestres en la cueva. Según los expertos, la diversidad de técnicas empleadas y el número de representaciones convierten a la Cova de les Dones en el yacimiento paleolítico más relevante del litoral mediterráneo oriental de la península ibérica.

El nuevo hallazgo no hace más que reforzar la excepcionalidad del enclave, que se ha erigido como un testimonio arqueológico de gran valor, con evidencias de su uso desde la prehistoria hasta la época romana. Desde sus primeras manifestaciones como santuario rupestre en el Paleolítico, pasando por su reutilización en tiempos ibéricos, hasta la actual confirmación de su importancia en la cultura romana, la cueva ha mantenido su carácter sagrado durante milenios. Además, las primeras exploraciones documentadas del yacimiento se remontan al siglo XVIII, lo que subraya el continuo interés por este emplazamiento único.

Anverso y reverso de la moneda del Emperador Claudio

Hasta la fecha, la Cova de les Dones se encontraba catalogada como un santuario ibérico desde la década de 1960 debido a la abundancia de materiales cerámicos de la Edad del Hierro. Sin embargo, la evidencia arqueológica que certificara su utilización en época romana era hasta ahora escasa.

Entrada a la cova de les dones

El hallazgo de las inscripciones epigráficas en una zona tan profunda de la cueva aporta una prueba sólida de que el santuario continuó en uso o fue reutilizado por los romanos, lo que amplía el conocimiento sobre la persistencia de los cultos en este espacio sagrado.

El emplazamiento de las inscripciones lo convierte en uno de los yacimientos con inscripciones romanas más profundos documentados en la península ibérica, solo superado por la Cueva del Puente en la Junta de Villalba de Losa y posiblemente por la Cueva de Román de Clunia, ambas en la provincia de Burgos.

A pesar de los avances logrados, el trabajo en la Cova de les Dones se encuentra en una fase inicial. Hasta el momento, solo se ha analizado en detalle un 20 % de la zona con decoraciones paleolíticas, y las inscripciones romanas están en pleno proceso de estudio. Asimismo, algunas áreas de la cavidad permanecen sin ser exploradas en profundidad, lo que sugiere que la cueva aún podría deparar nuevas sorpresas para los arqueólogos en los próximos años.

El estudio arqueológico en la Cova de les Dones forma parte del proyecto DONARQ, cuyo objetivo es analizar este santuario rupestre en su contexto histórico. La investigación está liderada por Virginia Barciela González, profesora de Prehistoria de la Universidad de Alicante e integrante del Instituto Universitario de Investigación en Arqueología y Patrimonio Histórico (INAPH); Aitor Ruiz-Redondo, profesor de Prehistoria en la Universidad de Zaragoza e investigador asociado en las universidades de Southampton y Burdeos; y Ximo Martorell Briz, arqueólogo del Servicio Territorial de Cultura de Valencia y colaborador honorífico del Área de Prehistoria de la UA.

El análisis epigráfico cuenta con la colaboración de Víctor Sabaté Vidal, especialista en epigrafía y profesor de Arqueología en la Universitat de València, así como con Javier Velaza Frías, catedrático de Filología Latina en la Universidad de Barcelona y director del equipo LITTERA.

Además, la recuperación y extracción de la moneda romana ha sido llevada a cabo por Trinidad Pasíes Oviedo, responsable del gabinete de restauración del Museo de Prehistoria de Valencia, y Carles Ferrer, conservador de la misma institución.

El descubrimiento del santuario romano en la Cova de les Dones supone un hito en la investigación arqueológica de la Comunidad Valenciana. No solo confirma la continuidad del uso ritual del enclave a lo largo de distintos periodos históricos, sino que también abre nuevas líneas de estudio sobre la interacción entre las culturas ibérica y romana en la región.

A medida que avancen las investigaciones, se espera que surjan nuevas revelaciones que permitan una comprensión más profunda de la relevancia simbólica y religiosa de este santuario subterráneo. Con cada nueva exploración, la Cova de les Dones sigue demostrando que es un yacimiento arqueológico de valor incalculable, testigo de una historia que abarca decenas de miles de años y que aún tiene mucho por revelar.

Universidad de Alicante

Brujula Verde

Encuentran guerrero del Calcolítico en Alemania con protector en el antebrazo para el arco

Antes de la construcción de la línea de transmisión de corriente continua SuedOstLink, el Departamento Estatal de Gestión del Patrimonio y Arqueología de Sajonia-Anhalt (LDA) en Alemania está llevando a cabo investigaciones arqueológicas a lo largo del trazado entre Wolmirstedt, próximo a Magdeburgo, hasta Droyßig, en el distrito de Burgenland. A raíz de ello se han hallado tumbas pertenecientes a la Cultura Campaniforme, una sociedad del Calcolítico o Edad del Cobre que existió entre el 2500 y el 2050 a.C., en las proximidades de la localidad de Förderstedt, situada en el distrito de Salzlandkreis.

Detalle de un entierro de la cultura del vaso campaniforme. En el antebrazo del individuo yace una muñequera de piedra roja. Crédito: Sarah Krohn / State Office for Heritage Management and Archaeology Saxony-Anhalt

La Cultura del Vaso Campaniforme se extendió por diversas regiones de Europa a partir del 2500 a.C. Sin embargo, su distribución geográfica no fue uniforme, sino que se desarrolló en comunidades dispersas que coexistían con otros grupos de diferentes culturas.

Entierro de la cultura del vaso campaniforme. En el antebrazo del individuo yace una muñequera de piedra roja. Crédito: Sarah Krohn / State Office for Heritage Management and Archaeology Saxony-Anhalt

Destaca su particular modo de enterramiento, en el que los difuntos son depositados en posición encogida y sobre un costado, con una clara diferenciación según el género: los hombres eran colocados sobre su lado izquierdo con la cabeza orientada hacia el norte, mientras que las mujeres reposaban sobre el derecho con la cabeza mirando al sur. En todos los casos, el rostro del difunto se dirige hacia el este.

Los ajuares funerarios suelen ser escasos, en la mayoría de los casos a una o pocas piezas cerámicas. No obstante, algunas sepulturas contienen objetos que permiten identificar el estatus o la ocupación del difunto. Así, algunos individuos fueron enterrados con puntas de flecha, protectores de muñeca de piedra o dagas de cobre, lo que sugiere que podrían haber sido guerreros o cazadores. Asimismo, algunos ajuares incluían joyas, aunque las evidencias de metalurgia del cobre son menos frecuentes. De hecho, los primeros hallazgos de oro en Alemania Central se han asociado con esta cultura.

A lo largo del trazado previsto para la línea de transmisión SuedOstLink, los arqueólogos han identificado al menos diez tumbas pertenecientes a la Cultura del Vaso Campaniforme. Entre ellas, tres sepulturas, que originalmente estaban cubiertas por un montículo funerario, están siendo objeto de una excavación detallada. Los enterramientos se encuentran a una profundidad aproximada de dos metros y están notablemente bien conservados.

Uno de estos sepulcros contenía un vaso campaniforme que probablemente fue utilizado para depositar alimentos como ofrenda funeraria. Otra de las tumbas, atribuida a un individuo masculino por la posición de su cuerpo, incluía además de un recipiente cerámico, un protector de muñeca de piedra de 8×4 cm, elaborado con arenisca de Gotland, un material que fue transportado hasta Alemania Central por los glaciares durante la Edad de Hielo. Este tipo de protecciones, que se llevaban en el antebrazo, servían para evitar el impacto del retroceso de la cuerda del arco al ser disparado. Aunque no se encontraron flechas en la tumba, la presencia del protector de muñeca sugiere que el difunto pudo haber sido un cazador o un guerrero.

En otra sepultura cercana, en cambio, sí se encontraron restos de flechas. El individuo, igualmente posicionado sobre su lado izquierdo, tenía junto a su espalda dos puntas de flecha de piedra que se hallaban dentro de una zona de suelo con una leve decoloración. Esta alteración del sustrato podría indicar la presencia de una aljaba de material orgánico, hoy desaparecida.

La presencia de materiales como la arenisca de Gotland en la región alemana sugiere la existencia de redes comerciales o de migración que conectaban diferentes comunidades, arrojando luz sobre la compleja interacción entre las culturas del III milenio a.C.

Señaló Susanne Friedrich, directora del departamento de preservación de monumentos arqueológicos del LDA de Sajonia-Anhalt:

Las evidencias de objetos orgánicos, como la posible aljaba identificada en esta excavación, son extremadamente raras, lo que convierte a este hallazgo en un descubrimiento de especial relevancia, que gracias a la estrecha coordinación con el operador de la red 50Hertz y al trabajo profesional del equipo en campo, incluso descubrimientos tan excepcionales como este no han supuesto retrasos en la preparación de la construcción.

Landesamt für Denkmalpflege und Archäologie Sachsen-Anhalt – Landesmuseum für Vorgeschichte

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