Jujol invisible

Josep María Jujol

Durante su formación en arquitectura en Barcelona (1897-1906), Josep María Jujol (1879-1949) adquiere conocimientos prácticos colaborando en varios proyectos con Antonio María Gallisa y Josep Font i Gumás.

Imagen de La Pedrera, obra de Gaudi, que muestra el trabajo en forja de las ventanas realizado por Josep Maria Jujol

Tiene también una relación estrecha con Antonio Gaudí (1852-1926).

Jujol es considerado un artista total porque no sólo ejerció de arquitecto, sino también de escultor, diseñador (de mobiliario, imágenes religiosas, botellas…), dibujante y decorador. Como estrecho colaborador de Gaudí, Jujol realizó las cerámicas de la fachada de la Casa Batlló y del banco y el techo de la sala hipóstila del Parque Güell; trabajó en la Casa Milá en la forja de las barandillas, los pilares y los techos de escayola; y pintó algunos de los recubrimientos de las paredes de la Catedral de Palma de Mallorca. Siempre fue considerado un colaborador excepcional del maestro, que confiaba plenamente en él y le dejaba absoluta libertad creativa. Es a partir de la colaboración Gaudí-Jujol, iniciada hacia 1904-05, que el universo gaudiano se expande, buscando nuevas formas y figuras de carácter más abstracto e incluso surrealista.

Entre otros proyectos, participa en la casa Milá y la Sagrada Familia de Barcelona.

Casa Milá
Sagrada familia
Jujol pone color a la fachada de la Casa Batllo de Gaudi
PARC GÜELL PLAÇA DE LA NATURA I EL SOSTRE DE LA SALA HIPÓSTILA.
Jujol. Chimeneas decoradas con restos de botellas en La Pedrera.

1909, Jujol comienza a trabajar como profesor suplente en la Escuela Superior de Arquitectura de Barcelona.

Jujol, Casa Heras, primer encargo recibido en solitario en Barcelona.
BIBLIOTECA DEL ATENEU DE BARCELONA- Jujol participa en la reforma del ateneo de quien es socio toda la vida.
Los esgrafiados de la casa Llopis Bofill es uno de sus primeros trabajos
Detalle del suelo realizado por Josep Maria Jujol, del Teatre Metropol de Tarragona, que muestra el detalle de un mosaico ubicado en el lugar de entrada del edificio
Finca Sansalvador, en el distrito de Gracia de Barcelona  En 1909, Josep Maria Jujol recibió un encargo del Dr. 
Sansalvador para construir una casa de veraneo en el paseo de la Virgen del Coll, en el barrio de Gracia, junto con otra torre para alquilar. 
Pero un descubrimiento inesperado durante el proceso de construcción torció los planes. Encontraron una mina de agua con supuestas propiedades radiológicas y medicinales que el doctor pretendía comercializar bajo la marca Agua Radial, anunciando sus beneficios para la salud.  Por este motivo, Sansalvador cambió su plan inicial e hizo construir unas grutas de acceso al pozo con la intención de llevar el agua a la planta de embotellado, y un jardín romántico que las integrara en el entorno natural. El agua no fue tan milagrosa como pensaba y el proyecto no fructificó. 
Actualmente, la finca acoge la sede del Taller de Historia de Gracia y se pueden ver la casa del portero, decorada con arrimadero de cerámica de colores, el jardín, y las galerías, con preciosos arcos parabólicos, que conducen al pozo de agua.
Finca Sansalvador, en el distrito de Gracia de Barcelona 
FINCA SANSALVADOR CONSTRUIDA POR JOSEP MARIA JUJOL BCN
FINCA SANSALVADOR CONSTRUIDA POR JOSEP MARIA JUJOL BCN
Exterior de la finca Sansalvador de Barcelona

1913 ya es titular.

Josep Maria Jujol
Rosetón gótico de la Iglesia del Pi de Barcelona, que los bombardeos de la guerra civil destruyen y Jujol reconstruye a principio de los 40.
Sant Joan Despí, 1913-16. Es uno de los pocos edificios de nueva planta creados por Jujol. Su planta se compone de cinco cilindros, dos de los cuales son las escaleras de las dos viviendas. También se conoce como Casa de los Huevos por las formas ovoides de su cubierta. Las referencias a la Naturaleza son evidentes en todo el edificio; las formas caprichosas y los colores luminosos lo convierten en algo muy especial. En 1966 se sustituyó el revestimiento de vidrio (que Jujol había recogido de una fábrica cercana) por gresite y se unificaron las viviendas.
Josep Maria Jujol. Vista parcial de las cubiertas de la Torre de la Creu. Imagen de Jordi Sarrà.
Torre de la Cruz, en Sant Joan Despí. Sant Joan Despí se convirtió en el laboratorio arquitectónico de pruebas de Josep Maria Jujol y, por ello, su huella es bien visible en este municipio del Baix Llobregat. Un buen ejemplo de la creatividad ilimitada del arquitecto es la Torre de la Cruz, conocida popularmente como la Torre de los Huevos por la forma de las cúpulas. El edificio fue construido entre 1913 y 1916 como una residencia de verano por encargo de Josefa Romeo y Grado de Gibert, la tía del arquitecto. El encargo dejaba libertad al arquitecto salvo que debían ser dos casas parejas para sus hijos Juan y Luis. 
Está formado por cinco cilindros, todos ellos de diferentes tamaños y alturas, que acogen las habitaciones del hogar. Para llegar, hay que subir una espectacular escalera de caracol, prueba del estilo jujoliano cargado de curvas y formas asimétricas. Las cúpulas del techo también son muy peculiares y evidencian el dominio que el tarraconense tenía del quebradizo. Desde 2003, el edificio está catalogado como Bien Cultural de Interés Nacional.
Josep Maria Jujol. Planta original de la Torre de la Creu o Casa de los Huevos, 1913-1916.
Torre de la Cruz, en Sant Joan Despí
Torre de la Cruz, en Sant Joan Despí
Torre de la Cruz, en Sant Joan Despí
Torre de la Cruz, en Sant Joan Despí
Torre de la Cruz, en Sant Joan Despí
Torre de la Cruz, en Sant Joan Despí
Torre de la Cruz, en Sant Joan Despí
TORRE DE LA CREU A SANT JOAN DESPI
TORRE DE LA CREU O TORRE DELS OUS, UBICADA EN SANT JOAN DESPI, OBRA DEL ARQUITECTO JOSEP MARIA JUJOL.
Muebles diseñados por Josep María Jujol
Muebles diseñados por Josep María Jujol
Muebles diseñados por Josep María Jujol
Muebles diseñados por Josep María Jujol

Sus encargos particulares abarcan numerosas tareas de decoración y remodelación.

Can Negre (Sant Joan Despí, 1915-30) es la adaptación jujoliana de una masía del siglo XVII. La fabulosa fachada es una mezcla entre barroco y surrealismo, donde los dos colores principales se derraman al igual que dos líquidos de diferentes densidades. Así parecen que flotan los elementos-ventanas sobre las opacas puertas, mientras que los vanos de la galería (casi serliana) se abren etéreos en la parte superior.
Masía de Can Negre, en Sant Joan Despí
Masía de Can Negre, en Sant Joan Despí.
El abogado Pedro Negro había quedado embelesado con la construcción de la Torre de la Cruz y quiso contar con una joya arquitectónica de su propiedad. 
Por este motivo, Negro conoció Josep Maria Jujol a través de Josefa Romeo, la tía del arquitecto. A finales de 1914, el abogado de San Juan Despí le encargó la reforma y ampliación de su antigua masía del siglo XVII como casa de veraneo. Can Negro se convirtió en una metáfora religiosa, con una tribuna central que emula los carruajes que llevaban la virgen María en las romerías. En el interior del hogar, se encuentra una capilla barroca, un estilo que apasionaba Jujol. 
Otro de los gustos del artista era la ornitología, lo que se hace paja con los pájaros que están representados en las paredes. Del mismo modo, también destaca la presencia abundante de un color azul intenso que caracterizaba la obra del arquitecto tarraconense. El edificio se ha convertido en uno de los símbolos jujoliana por excelencia de Sant Joan Despí, y Jujol se convirtió en el arquitecto municipal de la villa durante su última etapa profesional. Actualmente el Centro Jujol-Can Negre es un espacio cultural de la ciudad y acoge también la Escuela Municipal de Arte.
Josep Maria Jujol. Detalle de la fachada actual de Can Negre. Imagen de @barnalover
Josep Maria Jujol. Interior de la capilla de Can Negre. Imagen de @barnalover
Josep Maria Jujol. Bóveda pintada al fresco de la capilla de Can Negre. Imagen de Jordi Sarrà.
Josep Maria Jujol. Techo de la caja de escalera de Can Negre. Imagen de @barnalover. El interior no desmerece en absoluto: ¡es pura fantasía!. El lujo no se encuentra en los materiales -al contrario, muchos son reciclados-, si no en la profusión de detalles y formas en las que Jujol hace un alarde de imaginación.
FOTO: MANE ESPINOSA. MASIA MODERNISTA DE CAN NEGRE UBICADA EN SANT JOAN DESPI, OBRA DEL ARQUITECTO JOSEP MARIA JUJOL.El estilo onírico de Jujol no conectaba con la intelectualidad del momento y no halló un mecenas que le diera el apoyo –creativo y presupuestario– que Eusebi Güell dio a Gaudí. El propio autor era consciente de ello y, al final de sus días, reconocía en familia que no había podido realizar “la arquitectura que quería”. “Fue un arquitecto avanzado y frustrado”, reconoce su hijo en el libro.

El único oasis de su carrera, donde lució todo su talento e imaginación, fue Sant Joan Despí. Sus tíos le encargaron una torre de veraneo en esta población y, al verla, unos amigos de la familia le propusieron también reformar su masía urbana con total libertad. Por ello en esta ciudad metropolitana, que sí le reivindica con ahínco, hoy pueden admirarse la espectacular Torre de la Creu, la masía de Can Negre y un reguero de pequeñas casas estivales.

El numero de construcciones es menor, aunque todas se caracterizan por un estilo muy personal.

Teatro Metropol. La Casa Merced Espejo, en la calle Armanyà de Tarragona, era la sede del Patronato Obrero. En 1908, la entidad decidió ampliar las instalaciones con un teatro, ubicado en el jardín de la casa, y encargó el proyecto a Josep Maria Jujol, que comenzaba a hacerse un nombre en su ciudad natal gracias a sus colaboraciones con Gaudí ya la construcción de la Casa Heras, su primera obra. Su proyecto se fundamentó en una estructura con forma de barco batiéndose contra las olas del mar buscando su salvación. Esta inspiración marítima se nota también en las barandillas, los pasamanos y las escaleras, que sitúan a los espectadores en el fondo del mar. Tratándose de un arquitecto tan devoto, tampoco faltan las referencias religiosas, a Jesús ya la Virgen. El símbolo del Metropol, además, es un pez que hace referencia a los antiguos cristianos como seguidores de Cristo. La Guerra Civil castigó duramente el edificio, ya que hay impactaron dos bombas que lo dejaron muy dañado. A finales de los años 80, el Teatro Metropol cerró las puertas, pero en 1995 fue inaugurado en la Rambla Nova después de un intenso proceso de reforma, dirigido por el arquitecto Josep Llinàs, que recuperar todos los elementos modernistas .

Su arquitectura expresiva donde destacan los detalles artesanos esta muy influida por su vinculación con la naturaleza.

El santuario de Montserrat de Montferri fue proyectado y comenzado a construir entre los años 1926 y 1928, en un terreno cedido por la familia Vives de Montferri. El santuario no se terminó por falta de recursos económicos, aunque los materiales empleados eran sencillos. En 1930 se detuvieron las obras y después, por causa de la guerra, ya no se reanudaron.  Jujol aún hizo un viaje durante la posguerra para inspeccionar el estado del santuario, pero se desanimó al verlo.El proyecto aprovechaba el desnivel de una colina de 50 metros. El espacio de la iglesia es centrado por una cúpula que incluye el presbiterio. 
Los elementos predominantes en la construcción son los arcos parabólicos, las verjas de las ventanas y la sobriedad con que se combinan los materiales empleados: cemento portland y arena.
En la comarca de Alt de Camp, entre los viñedos de Tarragona (España), emerge el santuario de la Mare de Déu de Montserrat de Montferri, una joya modernista diseñada por Josep María Jujol, arquitecto conocido por haber trabajado y colaborado junto a Gaudí en proyectos como la Casa Batlló, la Casa Milà y la Sagrada Familia. Y tal como Gaudí, sus obras se destacan por las fantásticas formas erigidas, la habilidad de las técnicas constructivas utilizadas y el ingenio de las soluciones estructurales empleadas.
La construcción de la ermita de la Mare de Déu de Montserrat se inició en 1925 pero fue paralizada en 1931. Sin embargo, 74 años después de la primera piedra, la obra finalizó su construcción y abrió a todo público en 1999. Resulta innegable que la decisión de retomar el proyecto y su largo proceso constructivo nos recuerda al ícono de la arquitectura modernista catalana, la Sagrada Familia de Gaudí, aún en construcción hasta 2026.
El ingenio de Jujol en el proyecto se destaca al utilizar materiales locales e implementar un sistema constructivo sencillo que, al no requerir una obra de mano especializada, pudo ser completado a través de consecutivas generaciones.
Los elementos utilizados de la estructura son bloques artificiales de 10 x 15 x 30 centímetros moldeadas a mano, que forman los nervios de los 42 pilares y las 33 cúpulas que constituyen la cubierta del templo que imita la topografía de la montaña de Montserrat.
Sin embargo, a pesar de su gran valor arquitectónico, la ermita de Montserrat sigue siendo un lugar poco conocido, recibiendo sólo 8.000 visitas anualmente. A modo de comparación, en el mismo plazo, la Sagrada Familia es visitada por 3,2 millones de turistas de todo el mundo. Es por ello que ahora, el Ayuntamiento de Alt de Camp estudia la factibilidad de abrir el santuario todos los días en vez de sólo durante las mañanas de los fines de semana. Con ello, esperan fomentar las visitas turísticas, resaltar el valor cultural del sitio y sobre todo, lograr conservar el tesoro modernista que se esconde entre los viñedos de Montferri.

Utiliza a menudo la piedra, la cerámica y el cristal.

Casa Planells (Avenida Diagonal, 332. Barcelona, 1923). Situada sobre un pequeño solar en la esquina con la calle Sicilia, la sinuosa Casa Planells apura al máximo el reducido espacio. Ha tenido distintos usos a lo largo de su historia, y en el interior cabe destacar los trabajos de forja y los pavimentos.
Josep María Jujol, Casa Planells
Josep María Jujol, Casa Planells. Forja.
Casa Planells. En 1924, Josep Maria Jujol proyectó uno de los edificios más singulares de la avenida Diagonal de Barcelona. 
Se trata de la Casa Planells, un edificio conocido también como Casa de los Enanos o del Obispo, que fue encargado por el contratista Evelí Planells.
 Uno de los aspectos más destacables del hogar es la gran cantidad de luz que recibía, así como el aprovechamiento extremo de su espacio. 
Jujol fue capaz de construir viviendas de 120 m² en un solar de sólo 80 m².  Esto se debe a su lucidez a la hora de combinar las construcciones con dos pisos, los materiales sencillos y las formas curvas.  La Casa Planells se considera la última casa modernista proyectada en Barcelona. 
Aunque no se puede visitar por dentro, puede disfrutar de su fachada en la confluencia entre la Diagonal y la calle Sicilia.
Es uno de los encargos que le confiaba el emprendedor Evelio Planells, contratista en boga de la incipiente Eixample. Es el tercer proyecto que dibujó, después de fracasar el primer intento de venderle una casa unifamiliar con consulta a un rico doctor y del desistimiento de Planells de vivir en esta esquina de la Diagonal con Sicilia. Ante las dificultades económicas del proyecto, finalmente el promotor optó por vender la mitad del solar y pidió a Jujol un bloque de tres pisos asequibles para la parcela restante.Sirviéndose de entreplantas y altillos, el arquitecto logró pisos de 120 m2 en un solar de 80 m2. También destacan los acabados interiores, en especial la escalera, la tribuna del primer piso y el pavimento de mosaico. Sin embargo a Planells seguían sin irle bien los negocios y cuando llevaban construidas dos de las tres plantas tuvo que vender el inmueble por falta de liquidez. El nuevo propietario encargó a otro arquitecto ampliar la construcción a cuatro plantas prescindiendo de la azotea artística prevista por Jujol y desfigurando el proyecto.

Así crea detalles con restos de metal obtenidos de aperos de labranza, rotos o latas de conservas.

Casa Camprubí, en Cornellà de Llobregat .En las afueras de Cornellà de Llobregat, Jujol levantó el edificio modernista más emblemático de este municipio. 
Hablamos de la Casa Camprubí, un edificio construido entre 1927 y 1928 por encargo de Cebrià Camprubí y Navidad, un maestro reconocido internacionalmente por su excelencia en el cultivo de las rosas. Este don del propietario fue plasmado por Jujol con los motivos florales y campesinos que llenan la fachada. Cabe decir, sin embargo, como se puede ver rápidamente dando un vistazo al exterior del hogar, que el arquitecto contener su carácter creativo en comparación con otras obras de su sello. Llama la atención la asimetría de las ventanas, así como una estructura de cuerpos rectangulares de diferentes alturas. De nuevo, la religiosidad de Jujol, compartida con su cliente, se hizo notar en la construcción de la casa, que cuenta con esgrafiados que protegían espiritualmente el edificio. 

Sus revoques exteriores suelen estar decorados con esgrafiados.

Para Jujol, la concepción formal y los métodos de trabajo van de la mano.

Fuente de la plaza de España de Barcelona .El 20 de mayo de 1929, Barcelona inauguraba la Exposición Internacional, una celebración que debía situar la capital catalana en el mapa internacional. Una de las construcciones previstas era la fuente monumental que preside la actual plaza de España, a cargo de Josep Maria Jujol y el escultor Miquel Blay.  Jujol, sin embargo, no pudo terminar a tiempo un encargo que se convirtió en una alegoría de España. La explicación a este imprevisto se debe a que no hubo tiempo de instalar el circuito de agua. Esto, sin embargo, tuvo un también inesperado efecto positivo, ya que la fuente sirvió de mirador para unas clases populares que se mostraban expectantes por la visita de políticos y personalidades de todo el mundo. Jujol imprimir a la fuente un estilo neoclásico falto de color, que se alejaba de su sello personal, ya que había que mantener el estilo del recinto de la feria. El paso del tiempo provocó diferentes modificaciones en la obra original de Jujol, como la pérdida de carteles de bronce o la incorporación del césped en detrimento del pavimento. Podrá contemplar fácilmente desde cualquier lado de la plaza. 
La Exposición del 29 le brindó otro importante encargo, aunque esta vez sin apenas margen creativo y a contrarreloj. Se trata del Palacio del Vestido, señorial pabellón que une plaza Espanya con las avenidas Maria Cristina y Gran Vía y tiene por fachada una columnata neoclásica. Inicialmente debía acoger un salón empresarial sobre pedagogía –lo que gustaba a Jujol al ser docente e hijo de maestro– pero a última hora cambió de uso y se destinó al textil. Quedó muy afectado por los bombardeos de la Guerra Civil y al reconstruirlo fue redibujado.
FOTO:MANE ESPINOSA.IMAGEN DE LA PLAÇA ESPANYA Y MONTJUIC DESDE EL MIRADOR DEL NUEVO CENTRO COMERCIAL DE LAS ARENAS
Durante la Guerra Civil perdió las farolas y rótulos de bronce y la dura posguerra llevó a suprimir los juegos de agua. En 1974 se prohibió el acceso al centro de la plaza y se destruyó el pavimento para colocar el césped actual. “Es la obra más popular de Jujol y la que más disgustos y trabajos le costó, además de menor compensación económica”, apunta su hijo en el libro. No cobró la totalidad de sus honorarios, muy recortados tras la contienda, hasta 14 años después del estreno.

En vez de la planificación de la mesa de dibujo, prefiere la inspiración y las ideas espontaneas de la obra.

Como por ejemplo en el hormigón de la superficie del tejado de la casa Bofarull de Tarragona (1914-1931), un día fueron insertados los platos del desayuno.

Casa Bofarull, los Pallaresos. La Casa Bofarull fue una de las obras más importantes de Josep Maria Jujol en las tierras de Tarragona. 
Se ubica en el municipio de Els Pallaresos y encuentra su origen en el siglo XIV, por lo que Jujol la rehabilitó entre 1913 y 1933 a partir del encargo de las hermanas Dolores y Pepita Bofarull. Esta casa solariega destaca más por el mobiliario que se encuentra en su interior, diseñado en gran medida por el artista tarraconense, que por la fachada. Las habitaciones y las salas cuentan con una gran decoración, con pinturas de las cuatro estaciones del año o su característico quebradizo. En el exterior de la casa, se puede ver un patio con una fuente decorada por un dragón. Desde el 2013, y tras un periodo de restauración y reformas, las propietarias de la casa abren las puertas de la casa al público. 
Casa Bofarull
Casa Bofarull
Casa Bofarull
Casa Bofarull
Casa Bofarull

Las fachadas de la torre de la Creu de Sant Joan Despi (1913-1916), cuya planta recuerda a un roedor, muestran formas totalmente redondeadas.

Torre de la Cruz, en Sant Joan Despí

Un eje central separa el edificio en dos mitades.

El tejado esta formado por cinco cupulas colocadas a diferente altura, algunas sobre un zocalo, algunas sobre un zocalo transitable, otras directamente sobre el tejado, decoradas originariamente con teselas de cristal.

La iglesia del Sagrado Corazón de Vistabella, Tarragona (1918-1924) construida con piedras ordenadas de forma irregular, se ve coronada en lo alto por un campanario puntiagudo con una cruz.

josep Maria Jujol. Exterior de la iglesia de Vistabella. Imagen Jordi SarràVistabella, Tarragona, 1918-23. También de nueva planta, y construida sin mano de obra especializada y con materiales modestos, como los muros hechos con piedras de los campos próximos y ladrillo. Cabe destacar el juego de volúmenes a distintas alturas que crecen hacia la torre.
La iglesia del Sagrado Corazón de Vistabella es la única que Josep Maria Jujol pudo completar, y se trata de un impresionante templo modernista. 
Situada en este pequeño pueblo del municipio tarraconense de La Secuita, la iglesia fue construida entre 1917 y 1923 y se convirtió en una buena muestra de la capacidad de Jujol de levantar una obra de arte con un presupuesto muy ajustado. Utilizó materiales tan modestos como las mismas piedras que los agricultores empleaban en la construcción de sus chozas.  Los vitrales, que contienen dibujos de ángeles, iluminan el templo, y las paredes coloreadas evocan los colores del mar de Tarragona. Además, diseñó todos los elementos decorativos, como las lámparas, e incorporó detalles con un gran simbolismo teológico. Jujol firmó la obra con la siguiente frase en el altillo: “Señor, amé la decoración de tu casa”. Es una buena prueba de la pasión que el arquitecto depositó en este proyecto. 
El objeto de la restauración arquitectónica es la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, en Vistabella, obra del arquitecto Josep Maria Jujol (Tarragona, 09/16/1879 – Barcelona, 05/01/1949). El proyecto original data de 1917 y la construcción de 1923. El edificio es una magnífica y personal obra inscrita en la arquitectura catalana modernista. Es una verdadera joya.
La pobreza de los materiales empleados, básicamente ladrillo, mortero y piedra, contrasta con la espectacular riqueza formal de las soluciones constructivas y estructurales: columnas, arcos y bóvedas generan un espacio interior complejo, personal, rico, mágico y surrealista propio del misticismo de Jujol, arquitecto, dibujante y pintor genial.
El uso del edificio -templo destinado al culto católico- no ha variado desde su origen, hecho que permite un claro planteamiento restaurador: con la mínima intervención, garantizar la pervivencia de la obra en el tiempo.

Los muros de mampostería de todas las naves del templo, de diferentes alturas, se cierran con hileras de piedra colocadas de canto.

En 1934 cayó el vértice de la aguja por acción del viento y la reparación la dirigió el propio Jujol. El arquitecto incorporó ocho barras de acero en las esquinas interiores de los machones de fábrica de los cuatro pilares que lo forman, a modo de tirantes pasivos, desde la base del mismo hasta la cruz, uniéndolos en su interior al ser hormigonada “in situ” y tapadas con mortero y ladrillos a lo largo de los machones. Con los años, el revestimiento de los tirantes se desprendió varias veces y la oxidación de los tirantes de acero acabó agrietando los machones de fábrica y desvinculando sus secciones.

La escalera de acceso al campanario está ribeteada por una barandilla curva de metal y los interiores de la iglesia presentan frescos pintados en colores naturales.

1926 Jujol es nombrado arquitecto municipal de Sant Joan Despí.

https://www.lavanguardia.com/local/tarragona/20190605/461980596443/jujol-eterno-desconocido-tarragona-modernismo-gaudi.html#foto-1

https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/tag/josep-maria-jujol

https://translate.google.com/translate?hl=es&sl=ca&u=https://www.descobrir.cat/ca/notices/2018/09/10-obres-imprescindibles-de-josep-maria-jujol-4259.php&prev=search&pto=aue

https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/795223/conoce-la-joya-modernista-escondida-de-josep-maria-jujol-discipulo-de-gaudi/57d80487e58ece70b6000186-conoce-la-joya-modernista-escond

http://www.casabofarull.com/esp/jujol.html

https://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20170903/43959071434/barcelona-legado-jujol.html#foto-2

https://tectonica.archi/articles/torre-de-la-creu-josep-maria-jujol/

https://www.lapedrera.com/es/arquitecto-antoni-gaudi/obra

Josep María Jujol con su mujer. Como tantos otros intelectuales catalanes, la Guerra Civil truncó su ya azarosa carrera. No llegó a ser represaliado gracias a sus heterogéneas amistades, pero sí apartado de la docencia y la arquitectura por su catolicismo. Durante los tres años quedó prácticamente confinado en casa, donde escondió a media decena de perseguidos, desertores y refugiados. Enfermó y la economía familiar tocó fondo, hasta que en 1938 un exalumno le encontró un trabajillo como inspector de los desperfectos de la guerra. Con las autoridades franquistas no le fue mucho mejor. Fue readmitido como profesor con muchos reparos y se le retiraron varios encargos arbitrariamente. Sus dolencias estomacales se cronificaron. Su último trabajo destacado fue la reconstrucción del rosetón de la iglesia del Pi (1942), que había sido destruido por las bombas. Falleció en 1945 y la familia regresó a Tarragona.

Publicado por ilabasmati

Licenciada en Bellas Artes, FilologÍa Hispánica y lIiteratura Inglesa.

3 comentarios sobre “Jujol invisible

  1. Qué bueno, has puesto un montón de fotos de la finca Sansalvador, que era mi bisabuelo. De niño, mi abuelo pasaba los días de los fines de semana allí, en los jardines, porque casa casa, nunca hubo. Por la historia del agua radial, que es una de las anécdotas que se siguen contando en la familia.

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    1. Que bonito que lo conozcas de primera mano, que privilegio. Oriol Bohigues luchó por salvarla. Jujol fue un genio pisoteado, si hubiera salido fuera habría triunfado, lo tenía todo, no tiene un mal proyecto y su genialidad se la han adjudicado a Gaudí.

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