Antonio Sant´Elia

Arquitecto y urbanista italiano. Como, 1888 – Monfalcone 1916

A inicios del XX, uno de los temas centrales del arte es el análisis de la percepción y la asimilación del mundo inmediato por el individuo.

Si los expresionistas proyectan en el lienzo una visión del mundo extremadamente subjetiva, los artistas del cubismo descomponen los objetos cotidianos, una silla o una guitarra, por ejemplo, en su estructura geométricas fundamentales para después recomponerlas de un modo que sorprende y extraña al espectador.

Por lo que un objeto con el que la mirada esta familiarizada, se convierte en algo diferente.

A la vez se exige del espectador, una nueva percepción critica de la imagen inicial, es decir de la silla o de la guitarra reales.

El resultado da lugar a una percepción aguda de la realidad.

Los futuristas italianos, experimentan con la descomposición de los discursos del movimiento en secuencias temporales individuales y su recomposición posterior en un solo plano óptico.

El patrón artístico del Futurismo, que antes de pasar a la arquitectura se desarrolla en la pintura, y antes en la poesía y en la escultura, visibiliza el movimiento y la dinámica en el expresada de la velocidad, aceptada esta ultima como valor definitorio del futuro.

Aun cuando los futuristas italianos no logran ver realizados sus proyectos arquitectónicos y urbanísticos, las representaciones graficas de sus visiones, basadas en la negación del pasado y la fe del progreso, constituyen una tendencia importante del arte moderno del siglo XX.

Antonio Sant Elia, en su Manifiesto por una arquitectura futurista en julio de 1914 adopta una posición clara contra todos los edificios solemnes, teatrales y decorativos.

En su lugar Sant Elia se propone descubrir y construir la ciudad futurista.

Debe parecerse a un astillero enorme y tumultuoso y ser ágil y dinámica por todas sus partes, la casa futurista ha de ser como una gigantesca máquina.

Pero los proyectos de San Elia de una Citta Nuova, en los que los diversos niveles de tráfico para automóviles, trenes y aviones, las centrales eléctricas y los ascensores exteriores de cristal en las casas reflejan su concepción de un mundo técnico realmente moderno, se quedan en una visión.

Solo 2 años después de que dé a conocer en Milán su revolucionaria concepción de la arquitectura que para él es la facultad de saber armonizar libre y audazmente el mundo y el hombre, Sant Elia muere en la I Guerra Mundial, sin haber tenido la posibilidad de materializarla.

Pero sus visiones de la arquitectura futurista con sus rascacielos y terrazas y sus centrales eléctricas, monumentales y con un verticalismo acentuado, las que determinan en Italia el paso del historicismo del siglo XIX a la arquitectura racionalista, paso que en la posguerra permite enlazar con las tendencias actuales, especialmente el Constructivismo ruso.

La Città Nuova es un proyecto utópico de ciudad global del arquitecto Antonio Sant’Elia que, aunque nunca ve la luz, aparece en el Manifiesto Futurista del arquitecto (1914), y se documenta con dibujos de edificios que forman parte de esa concepción de urbe.

1914 mayo, Sant’Elia participa como miembro fundador del grupo Nuove Tendenze en la única exposición del grupo con el titulo Milano l’ano due mille celebrada en los salones de la Famiglia Artistica, con dibujos y proyectos sobre la Città Nuova que constituyen la versión futurista de la ciudad de Milán.

En ella conjuga la arquitectura residencial y las infraestructuras.

Sant’Elia reacciona ante el eclecticismo de la arquitectura italiana de la época y su gran profusión decorativa con un nuevo concepto de ciudad, en la que la funcionalidad y la estructura son lo más importante y por ello queda desnuda y a la vista.

En Città Nuova, las infraestructuras están claras, proyecta un gran centro de comunicaciones con aeropuerto cuarenta años antes del uso comercial del avión y propone como indispensables las antenas de telegrafía sin hilos, anticipándose a las actuales telecomunicaciones.

La circulación se realiza en distintos niveles mediante funiculares, elevadores, puentes y carreteras.

Hay vías subterráneas, circulación en superficie y pasos elevados a distintas alturas, permitiendo un continuo flujo de movimiento en la ciudad.

En los edificios plurifamiliares, todas las viviendas disponen de terraza e iluminación natural.

El ascensor se sitúa en la fachada del edificio, aprovechando así toda la superficie interior y la electricidad abastece tanto al mismo ascensor como a un rótulo luminoso situado en la cubierta (sorprende su anticipación al panorama urbano actual).

La reinvención del concepto de vivienda, por tanto, no viene dada por una reestructuración interna sino que, desde el exterior, se genera una visión dinámica del acto cotidiano de acceder al edificio.

Así, se rompe la apariencia del edificio estático, convirtiéndose en una estructura en constante movimiento.

Introduce materiales como el hormigón armado, el vidrio, el hierro e, incluso, el cartón o la fibra textil, para lograr una arquitectura con carácter efímero, lo que provoca una imagen de ciudad en continua construcción.

Estos materiales permiten ser sustituidos, con lo que la arquitectura tiende a la ligereza y a lo práctico, como en una enorme máquina.

Este proyecto tiene grandes valores a pesar de ser un modelo de ciudad utópico.

Destaca la coherencia en la concepción de sus propias obras como efímeras, lo que permite grandes posibilidades de remodelación.

Apuesta por una nueva ciudad adaptada al hombre actual y a sus necesidades, tanto en las comunicaciones como en la vivienda.

Por tanto, la utilización de las infraestructuras es, en realidad, una de las bases más sólidas de su propuesta, ya que no se trata de un medio, sino de la propia realidad de su ideología.

Por ejemplo en la central eléctrica de Sant Elia (1914) la técnica y las posibilidades, absolutamente nuevas de la electricidad son el leitmotiv de los futuristas y de su ideólogo Sant Elia.

En sus proyectos trasladan la fuerza y el dinamismo de la corriente eléctrica a una arquitectura tecnificada y a unas visiones urbanas que suponen una ruptura radical respecto de las formas y concepciones tradicionales de la ciudad.

La nueva estética de la arquitectura moderna se inspira en las formas industriales.

La ciudad alcanza su máximo esplendor durante la noche, cuando la energía eléctrica sustituye la fuente de luz natural que es el sol.

 Ese triunfo técnico del hombre sobre la naturaleza forma parte del concepto de belleza futurista.

El aspecto de una ciudad en continua construcción –y por tanto en continua evolución desde el punto de vista futurista- es el mayor atractivo que ésta podía ofrecer al individuo moderno y de nuevo es fácil ver la influencia de esta visión en proyectos como la New Babylon: City for Another Life de Constant o la No-Stop-City de Archizoom.

En julio de 1915, cuando Italia decide su intervención en la I Guerra Mundial se alista junto con Boccioni y Marinetti como voluntarios en la unidad 225° del Regimiento de Infantería ‘Arezzo’ del Real Ejército Italiano, obteniendo el rango de subteniente.

Su comandante le encarga diseñar el cementerio en Monfalcone, mientras este se hallaba en construcción, Antonio Sant’Elia fallece en el frente.

Es enterrado en dicho cementerio para el que diseña el portal de entrada y la planificación del mismo según un ordenamiento jerárquico de las tumbas, incluyendo la propia y finalmente el 23 de octubre de 1921 se le traslada al cementerio de su ciudad natal.

Desde un propio dibujo en color, acuarelado, nace en Como, el Monumento a los caídos, diseñado por Giuseppe Terragni y Enrico Prampolini y su recordatorio en el mismo expresa:

Giusepe Terragni

Esta noche duerme en Trieste o en el paraíso de los héroes 10 de Octubre, 1916 – Antonio Sant’Elia.

https://www.disenoyarquitectura.net/2009/09/los-dibujos-de-antonio-santelia.html

https://www.metalocus.es/es/noticias/centenario-de-la-muerte-de-antonio-santelia-1888-1916

https://rapulopulo.blogspot.com/2009/11/antonio-sant-elia-manifiesto-de-la.html

https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/02-19575/recordando-a-antonio-sant%25e2%2580%2599elia

https://proyectos4etsa.wordpress.com/2013/01/16/la-citta-nuova-1914-antonio-santelia/

Tietz Jurgen, Historia de la arquitectura, Koneman, Edicions UPC 2008, Barcelona.

Arquitectura Futurista, Juan Agustín Mancebo Roca

Antonio Sant´Elia, Aurora Cuito

The work of Antonio SantÉlia: Retreat into the future, Prof. Esther da Costa Meyer

Blog de Ethel Baraona Pohl

Publicado por ilabasmati

Licenciada en Bellas Artes, FilologÍa Hispánica y lIiteratura Inglesa.

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