La nueva construcción en Alemania, Urbanizaciones en Berlín y en Fráncfort

Entre los problemas tras 1918 que ha de resolver la Republica de Weimar, está la vivienda, que representa una de las causas mas acuciantes de precariedad social.

En Berlín antes de la I Guerra Mundial acontecen los primeros intentos de reforma de la construcción de viviendas.

a Hufeisensiedlung (población de herradura), en el barrio de Neukölln, en Berlín.En su momento, supusieron toda una revolución arquitectónica y social: las seis urbanizaciones modernistas berlinesas que la UNESCO acaba de declarar patrimonio de la humanidad no sólo marcaron pautas en el urbanismo del siglo XX, sino que plasmaron también las visiones sociopolíticas de la República de Weimar.En los complejos arquitectónicos, construidos entre los años 1913 y 1934, es decir, entre la primera guerra mundial y la llegada al poder de Hitler, confluyeron las vanguardias del arte y la arquitectura, con el propósito de proporcionar a la población viviendas dignas, gratas y de precios accesibles.

Se trata de crear mejores condiciones de vivienda y de vida, sobre todo para las clases sociales mas bajas, reemplazando las casas de vecindad construida por especuladores, con sus numerosos patios interiores húmedos y mal iluminados.

Vista de la urbanización Weisse Stadt i(Ciudad Blanca). a principios de siglo XX , la escasez habitacional era apremiante en Berlín. Se estima que a comienzos de los años 20 del siglo pasado faltaban unas 130.000 viviendas en la capital alemana. Y muchas de las que había, ofrecían condiciones deplorables. El 90% de las personas que arrendaban viviendas tenía que conformarse con habitaciones oscuras y estrechas, la mitad de las cuales daba a húmedos patios traseros. Sólo un 10% de los arrendatarios contaba con un baño propio.

En lugar de las grandes viviendas oscuras, ocupadas simultáneamente por varios inquilinos, que carecen de las debidas condiciones sanitarias, se erigen viviendas más reducidas y dotadas de adecuados sistemas de ventilación y de iluminación.

Un edificio del arquitecto Hans Schorun, en la Siemensstadt. La realidad estaba en crasa contradicción con los ideales de la República de Weimar. Con el propósito de lograr que el derecho a la vivienda digna y saludable que la Constitución asignaba a cada ciudadano fuera una realidad, se puso en marcha un programa de construcción sin precedentes en la Europa de entonces. Cooperativas o empresas constructoras sin fines de lucro pusieron manos a la obra, de la mano de grandes arquitectos como Walter Gropius, Otto Bartning, Bruno Taut o Martin Wagner.

1924 se consolida la economía alemana, muy afectada tras la guerra que ha de hacer frente a los pagos a los aliados en concepto de reparación.

Vista de la población Britz.El contraste de las nuevas viviendas sociales con las miserables construcciones comunes a fines del siglo XIX no podía ser mayor: los nuevos departamentos eran luminosos, de líneas claras, tenían buena ventilación y, en general, contaban con generosas áreas verdes. Además, el baño y la calefacción central eran obligatorios en cada unidad habitacional, lo cual representaba es esa época un estándar único en Europa.

El contexto favorable permite a Martin Wagner, consejero de urbanismo de Berlín, el que se emprenda un programa de construcción de viviendas baratas -único en Europa- que hace que se erijan miles de viviendas en Berlín antes de 1930.

Urbanización Carl Legien: los departamentos con balcón eran una novedad. Según el jefe de la entidad encargada de preservar los monumentos en la región de Berlín, gracias a sus vanguardistas urbanizaciones sociales, la ciudad se convirtió rápidamente en laLos edificios de la urbanización Schillerpark “metrópoli del urbanismo moderno”. La UNESCO otorga ahora el reconocimiento a esta revolución arquitectónica, incorporando a las seis urbanizaciones (Gartenstadt Falkenberg, Siedlung Schillerpark, Hufeisensiedlung Britz, Wohnstadt Carl Legien, Ciudad Blanca y Siemenstadt) a la lista de los sitios considerados patrimonio de la humanidad. Un galardón de no hace más que coronar la fama de estas construcciones, aún hoy codiciadas por la población. Unas 10.000 personas viven actualmente en estos departamentos, que en su mayoría han sido saneados y refaccionados y suelen estar en manos de propietarios particulares.

Hans Scharoun, Walter Gropius, Ludwig Mies van der Rohe y Bruno Taut son algunos de los arquitectos mas conocidos de estas urbanizaciones berlinesas, que saben combinar las exigencias sociales del bloque de viviendas, construidos generalmente en régimen de cooperativa, con un lenguaje formal tan moderno como funcional.

Los edificios de la urbanización Schillerpark.

Los edificios se caracterizan por una cubierta plana y una fachada blanca o enlucida, así como las reiteradas referencias a la arquitectura naval, como las ventanas redondas, que por influencia de Le Corbusier, aparecen con frecuencia en los proyectos de Scharoum.

Para minimizar costes y conseguir a la par unas viviendas baratas, que se traduzcan en alquileres mas bajos, se estimula a los arquitectos a que utilicen materiales baratos.

Viviendas sociales Hufeisensiedlung, Berlín, 

El resultado de esta arquitectura de urbanización de los años 20, no es como en las ciudades jardín del cambio de siglo en Alemania o Inglaterra, una serie de casas individuales, sino que son pequeños barrios que se caracterizan por unas viviendas de alquiler con menos aglomeraciones y mayor diversidad.

Viviendas sociales Hufeisensiedlung, Berlín, 

La sensibilidad común que se fomenta, reconocible en todas estas construcciones, es la creación de espacios comunes, como lavaderos y terrazas cubiertas, que teniendo en cuenta que los edificios están en lugares verdes, procuran al individuo una vida saludable y una integración social.

 Fráncfort, además de Berlín, bajo la dirección del consejero urbanístico Ernst May, es la segunda metrópoli alemana en la que se intenta resolver el angustioso problema de la vivienda, mediante la sistemática edificación de viviendas sociales.

La edificación de urbanizaciones con prefabricado permite abaratar los costes y en consecuencia tener alquileres bajos.

Además de que las casas baratas, de planta reducida, cuentan gracias a la llamada Cocina de Francfort, concebida por la arquitecta Margarete Shutte Lihotzky, con un espacio funcional extraordinario que sustituye a las viejas cocinas de gran espacio.

Margarete Shutte Lihotzky

Esta cocina es la primera versión de las modernas cocinas empotradas posteriores, que como la primera hilera de cocinas fabricadas en serie se instala en 1930 en mas de 10000 viviendas de las urbanizaciones de Francfort.

En 6,5 metros cuadrados se logran instalar todos los elementos necesarios de una cocina funcional, desde el fregadero, hasta el fogón.

Ernst May y Margarete Schutte Lihozky se caracterizan por mirar a la recién URSS revolucionaria, como el modelo social del futuro.

Margarete Shutte Lihotzky

Dado que por el crack del 29 en Alemania la construcción de viviendas se paraliza, intentan llevar sus anhelos arquitectónicos a la URSS.

Dado que por el crack del 29 en Alemania la construcción de viviendas se paraliza, intentan llevar sus anhelos arquitectónicos a la URSS.

Pero ese intento se malogra por la total insuficiencia de la infraestructura soviética, que hace inviable un programa de construcción de viviendas similar al de Alemania de los años 20.

 La exposición en de 1927 organizada por la Deutscher Werkbund en la Weissenhofsiedlung de Stuttgart muestra la evolución de la arquitectura del momento.

De nuevo, antes de que el nacionalsocialismo dicte su proscripción en 1934, la Werkbund pone a disposición tanto de los arquitectos alemanes (Scharoun, Gropius, Behrens, Mies van der Rohe etc) como a los representantes extranjeros de la modernidad (Le Corbusier, Jacobus Johanes Pieter Oud) un foro que explica programáticamente ante la opinión publica la nueva arquitectura con sus formas y sus aspiraciones.

La cubierta plana, la fachada blanca, el vidrio y el metal determinan el aspecto de la exposición, tanto como el escalonamiento y la funcionalidad de los cuerpos de edificios cúbicos.

Todavía hoy la reconstruida urbanización de Sttutgart permite adivinar la idea de una arquitectura de la construcción de viviendas.

A diferencia de Berlin y Francfort, en Stuttgart no van a ser las clases bajas las destinatarias de las nuevas formas de vida a través de las nuevas construcciones.

La Weissenholfsiedlung de Stuttgart, cuyo proyecto se desarrolla bajo la dirección de Mies van der Rohe, se dirige a un publico de procedencia burguesa, bien situado y con formación académica, como se desprende del hecho de reservar en el plano de la vivienda una habitación para la sirvienta.

El aspecto de aglomeración de esta arquitectura moderna, todavía poco común para la época, provoca en el publico tanto el entusiasmo como el rechazo.

Los cuerpos blancos cúbicos se comparan a las casas africanas y una postal se refiere en términos irónicos a la urbanización presentando entre los edificios, dromedarios, palmeras, gente con turbantes.

Tras esas criticas se esconde una gran desconfianza ante la arquitectura moderna alejada de la tradición.

A pesar de ser muchos los arquitectos participantes del proyecto y a pesar de las diferencias estilísticas de los detalles, los edificios de la Weissenhofsiedlung constituyen un grupo homogéneo.

Aunque sus arquitectos proceden de países distintos y aportan una herencia arquitectónica diversa y pertenecen a grupos de edades muy diferentes, las formas y materiales empleados en los edificios resultan casi uno.

En los pocos años transcurridos tras la I Guerra mundial se desarrolla una arquitectura nueva, y en la Weissenhofsiedlung de Sttutgar el espectador percibe que no se trata de un mero estilo, sino de una evolución con repercusión mundial.

 Motivados por la repercusión que tiene la Weissenhosiedlung y su realización, un grupo de arquitectos internacionales como Le Corbusier y Siegfried Giedeon, organizan en 1928 el CIAM, Congreso Internacional de Arquitectura Moderna, que pone anualmente un foro a disposición de los arquitectos modernos.

Hasta 1956 este congreso internacional de arquitectos se realiza en 10 ocasiones, y en cada una de ellas las ponencias se centran en temas sociales (se habla de la nueva ciudad, de la arquitectura racional, la vivienda mínima etc).

El estilo internacional se extiende por todo el mundo con sus cubos de hormigon, acero y vidrio que unifican el aspecto de las ciudades y que supone la evolución de la arquitectura hasta entrados los 60.

Fuentes

https://www.dw.com/es/urbanismo-social-berlin%C3%A9s-patrimonio-de-la-humanidad/a-3467090

Publicado por ilabasmati

Licenciada en Bellas Artes, FilologÍa Hispánica y lIiteratura Inglesa.

Un comentario en “La nueva construcción en Alemania, Urbanizaciones en Berlín y en Fráncfort

  1. La Bauhaus es el más importante acontecimiento arquitectónico del siglo XX; la arquitectura aún sigue sus principios; aunque ya hay abierto nuevo ciclo con Zaha Hadid a la cabeza. Me ha parecido muy interesante

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