Repensar el arte de fin de siglo

En la década de los 70 agotada la credibilidad de la vanguardia porque termina la era de la certeza y se inician tiempos de escepticismo, no termina el ímpetu artístico que incluso emerge con más énfasis.

Comienza a desarrollarse una nueva historia del arte que no tiene un eje central sino una multiplicidad de reacciones relacionadas, una dispersión, de tal manera que el arte se convierte en lo contrario de lo que es antes.

El arte posmoderno fomenta la creencia de que todas las posiciones son inestables e hipócritas y por este motivo la ironía, la parodia y el humor son las únicas posiciones que no pueden ser anuladas por la critica o los acontecimientos posteriores.

En el ultimo cuarto de siglo del XX emergen mas artistas que nunca y el arte se promociona socialmente más que nunca, pero este arte no se presenta como vanguardista ni actúa como tal transgresión porque hay una aceptación social.

Desaparecen los movimientos y su lineal sucesión y ahora todo lo mas es tendencia de moda.

A inicios de los 80 hay una vuelta a la pintura, que en realidad es una reacción frente a la severa descalificación y acoso que padecen de los conceptuales.

Este regreso a la pintura es visto como positivo, entre otras porque permite a cada cual actuar con libertad sin miedo a ser descalificado.

Además de reconquistar esa libertad perdida se produce una reivindicación del Expresionismo, articulada en grupos o corrientes locales como la de los neoexpresionistas alemanes como Baserlitz, Penk, Kiefer, Inmedorf, los transvanguardistas italianos, como Clemente, Chia, Paladino, Longobardi, De Maria o el grupo de nuevos pintores neoyorquinos como Shnabel, Salle, Fischel. Basquiat, Rothenberg y Haring.

Ninguno de ellos se presenta como una dogmática afirmación de arte sino simplemente como brote pujante de un estilo de moda.

Pero es en la Documenta de Kassel de 1982 donde se aprecia el reflejo de cuanto ocurre.

Creada en los años 50 en la ciudad alemana de Kassel, es una muestra colectiva de arte de vanguardia que se convoca cada 5 años y tiene como misión seleccionar la nueva vanguardia emergente desde una perspectiva internacional.

Acudiendo a esta cita periódica se puede saber dentro de las tendencias emergentes en pugna, quien recibe la sanción oficial de la critica especializada y en consecuencia por donde se orienta la actualidad y el mercado.

Pero en la de 1982 se produce un cambio grande, porque el comisario encargado de la misma en esta ocasión, el holandés Rudi Fuchs, presenta dicha documenta como la del fin de la vanguardia, es decir en vez de proclamar una tendencia o consagrar un grupo, los mezcla todos y rompe con la manera de analizar el arte hasta ese momento.

Ahí se puede verificar que no habrá más ningún tipo de vanguardia de desarrollo lineal como se conocía.

Destacan también cambios significativos como el declive de NY como capital internacional de la vanguardia o al menos del arte actual, y no porque la ciudad no siga gozando de mas medios que el resto, sino porque lo que hace aguas es la idea de un centro artístico hegemónico.

La difusión planetaria del mercado artístico, el desarrollo de internet, la multiplicación de los museos y centros de exposiciones del arte actual hacen innecesaria la existencia la existencia de una sede especial de promoción.

Esto implica también que, desde el punto de vista de los lenguajes y estilos individuales, la existencia de una tolerancia y una capacidad de asimilación que permita triunfar a lo aparentemente contradictorio en un mismo mercado o plataforma.

De hecho solo hay que fijarse en las propuestas de exposiciones sobre el arte actual que entonces acontecen para comprobar su eclecticismo y antidogmatismo.

En ese sentido se siguen viviendo cambios de gustos, pero como cambios de moda, lo que implica que a la corriente neoexpresionista de los años 80 le sigue otra de carácter antiexpresionista.

Concluyendo el consumo social del arte contemporáneo se extiende de tal manera que no hace falta que nadie se mantenga desafiante detrás de ninguna trinchera porque ya nada trasgrede.

Es lo que se denomina posmoderno que es la aceptación de la dinámica moderna por parte de la sociedad.

Publicado por ilabasmati

Licenciada en Bellas Artes, FilologÍa Hispánica y lIiteratura Inglesa.

2 comentarios sobre “Repensar el arte de fin de siglo

    1. Gracias a ti que eres un encanto, por cierto he hasado el covi en casa, comiendo del congelador, pero poco fuerte, una semana asintomática y otra con fiebre pero no peligroso, en realidad el ochentaicinco por cien de la población lo ha pasado así, pero los tontos de los periodistas y tengo tres hermanos con esa profesión, nos han puesto paranoicos sacando solo cuidados intensivos y entierros

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