Arts and Krafts de William Morris

A pesar de que los inicios de la arquitectura moderna se sitúan a mediados del XIX, hasta finales de este siglo las grandes ciudades que siguen polarizando ejércitos de campesinos, continúan sin dar una solución a este problema de hacinamiento y envilecimiento de pobres, y continúan con edificios de piedra de ornamentos goticistas y clasicistas, carentes de gracia alguna.

Por ello a finales del XIX emerge una decepción generalizada ante la arquitectura y la incapacidad de dar solución a las demandas sociales por su academicismo ramplón.

Así bajo la dirección del artesano William Morris y del arquitecto Philip Webb y del influyente estudioso de la arquitectura John Ruskin, Arts and Crafts decide dar un vuelco a la pujante industrialización que anula la belleza del producto, estimulando a los ciudadanos el consumo de productos de calidad y realización artesanal.

Muy influenciado por la estética de la Hermandad de los Prerrafaelistas, su nombre va asociado al de William Morris, un hombre polifacético que se dedica a la recuperación de las artes y oficios medievales rechazando la estandarización de la producción industrial.

Influido por la pintura simbolista de Dante Gabriel Rossetti, crea en 1861 su propia empresa cuyos productos artesanales abarcan desde muebles, cristal, tejidos, hasta tapices que Morris adorna con modelos decorativos basados en flores estilizadas.

Aun cuando Morris el más destacado representante de Arts and Crafts no es arquitecto de profesión, sin embargo, sus obras ejercen gran influencia en la arquitectura hasta bien entrado el siglo XX.

El movimiento valora los oficios artesanales medievales en pleno victorianismo con lo que reivindica la primacía del individuo sobre la máquina, con idea de utilizar la tecnología en beneficio del hombre, pero potenciando la creatividad del arte frente a la producción en masa.

Constituye sobre todo un arte decorativo ya que se caracteriza por el uso de formas orgánicas, asimétricas y redondeadas en lo expresivo.

Es un movimiento que influye sobre la arquitectura, la decoración y artesanía británicas y norteamericana e incluso en el diseño de jardines.

Destaca paralela a los movimientos de Art Nouveau y Art Deco, entre 1910 y 1925 y viene a defender que los objetos han de tener algo del pasado pero con otro sentido, de tal manera que el artesano se convierte en operario o artista, un poco de ambos.

Es un movimiento de enorme repercusión en arquitectura moderna que abarca la creación y el diseño en toda su amplitud.

Tiene intencionalidad moral porque es una reacción a la industrialización y la forma de vida moderna que conlleva al sustituir el trabajo manual por el mecanizado.

Tras todo ello está la utopía del deseo de regenerar al individuo mediante el trabajo manual, anhelando respetar y cuidar los materiales y la manera en la que se usan.

De igual forma se trata de respetar al autor, el movimiento pretende que las personas trabajen sobre un entorno en armonía y disfruten de lo que hacen.

Hay una nueva preocupación por lo domestico y lo cotidiano, sugiriendo producir muebles para el hogar, partiendo de diseños bonitos que hagan la vida agradable al trabajador modesto, por lo que tiene un anhelo social en todo momento.

Para este grupo y siguiendo el espíritu de fraternidad de los Prerrafaelistas, hay una jerarquía artística desde el Renacimiento y que prioriza la arquitectura, la pintura y la escultura por encima del resto de artes.

Así los artistas de Arts and Crafts le dan nuevo valor a las artes y oficios, la artesanía e insisten en que se conviertan en parte central de cualquier diseño.

Los que llevan adelante estos trabajos son maestros, alumnos, colegas y rivales, amantes y amigos que conversan a menudo por elevar los estándares del diseño.

Pero hay muy poca coherencia visual en sus trabajos ya que mientras muchos desarrollan una imaginería del medievo buscando en esta época el referente, otros se esfuerzan por formas simplificadas cuyo lenguaje depende de las propiedades del soporte para ser llevado a cabo.

El movimiento Arts and Crafts extrae su identidad de un conjunto de principios compartidos más que de un código visual uniforme ya que son muy heterogéneos entre ellos.

El hándicap o limitación de todo esto es que, aunque a la artesanía, los productos hechos a mano se le atribuyen poderes regenerativos en la sociedad moderna, el coste de producción está al alcance de muy pocos, lo que es antitético a sus principios, pues estos objetos han de ser vendidos por encima de la capacidad adquisitiva de una familia media.

No se trata de un asunto baladí, pues hace entrar en contradicción los presupuestos del grupo al pasar de la teoría a la práctica de sus ideas.

Artistas y diseñadores de Europa continental y América no comparten el anhelo anti industrial que motiva a los ingleses.


En Austria y Alemania, los arquitectos y diseñadores emergentes de la tradición Arts and Crafts se adhieren a la Modernidad hasta el punto en el que el medio ambiente urbano y el diseño industrial se convierten en importantes estímulos en sus trabajos.

Publicado por ilabasmati

Licenciada en Bellas Artes, FilologÍa Hispánica y lIiteratura Inglesa.

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