La arquitectura del XIX

Voy a centrar la atención en Reino Unido y Francia. En Inglaterra triunfa el Palladianismo que hace referencia al triunfo que allí tiene el tratado de arquitectura del veneciano Andrea Palladio.

El que los ingleses les gusten y lo tomen como patrón tiene su razón de ser en que es el tratado de arquitectura que mejor se adapta al clima brumoso y frio, ya que Palladio constructor del Véneto, lo hace en similares condiciones a las de Inglaterra.

Pero este país uno de los primeros románticos, ha de readaptar el modelo a sus necesidades.

La acción de Lord Burlington (1649-1753) es providencial sobre todo en la década de 1720.

En 1725 patrocina junto al arquitecto William Kent (1685-1748) la construcción de Chiswick House, un palacete cercano a Londres, que es una adaptación de la Villa Rotonda de Palladio.

La Casa Chiswick a diferencia de lo que acontece en el Barroco inglés es una construcción compacta, sencilla y geométrica, lo que la provee de naturalidad.

Siguiendo a Calvo Serraller hay otras dos corrientes modernizadoras interesantes, la primera es de destacar de los círculos de anticuarios o aficionados a la Antigüedad, que es algo muy importante en la tradición inglesa del Gentelman´s Tour o Viaje del Caballero, que responde a la costumbre inglesa de enviar a los miembros de la aristocracia tras terminar la Universidad y antes de contraer estado o ingresar en el Parlamento, a hacer un viaje de formación con destino al sur de Italia, haciendo o pagando exposiciones arqueológicas hacia lugares poco conocidos o hasta entonces inaccesibles de toda la cuenca del Mediterráneo.

Con los dibujos in situ de los expedicionarios, inmediatamente publicados en libros de grabados no solo se tiene en cuenta una completa información de lo que es la arquitectura en Grecia, todo el Peloponeso y Asia Menor, sino que se puede contrastar con la arquitectura romana.

De esta manera se puede romper con el esquema dogmático heredado acerca de lo que es la arquitectura romana imperial, observando como este mundo evoluciona durante diez siglos y habiéndose extendido por un área geográfica amplia, ofrece gran cantidad de variantes y diferencias entre sí.

De tal manera que, en vez de considerar la herencia clásica por una única vía, se comienza a comparar y contrastar sus múltiples estilos y variantes, generándose una polémica entre la superioridad de la arquitectura griega o romana.

A esto hay que añadir el descubrimiento de restos de ciudades como Pompeya y Herculano en la primera mitad del XVIII.

Todo esto implica una alternativa a la información que se tenía hasta entonces y también se deriva un debate crítico y teórico a partir de este momento, pero también cambia la forma de decoración interior donde destaca Robert Adam (1728-1792) que crea un modelo muy influyente en el que predominan las superficies planas, simétricas y lo geométrico.

La otra corriente y aportación en arquitectura inglesa de la que hable el otro día, tiene que ver con la jardinería, totalmente opuesto a lo imperante en ese momento que es el jardín clasicista francés.

Este modelo esta basado en lo pintoresco, en el que en vez de someter a la naturaleza a una severa corrección racional, se pretende que se disfrute de su encanto espontáneo, que no es así, porque se manipula el paisaje para que parezca silvestre.

El promotor de este nuevo estilo de jardín es de nuevo Lord Burlington, pues son sus seguidores como Henry Flitcrof y Henry Noare, los creadores de uno de los más característicos y bellos jardines realizado en Stourhead, realizado entre 1744 y 1765.

El otro gran foco renovador arquitectónico es el francés, por la obra de aun arquitecto barroco tardío Jaques Germain Soufflor (1713-1780) que comienza a construir en 1757 un gran edificio de Santa Genoveva, lugar secularizado por la Revolución Francesa, como el monumento que hoy se conoce como El Panteón.

La influencia inglesa en algunos detalles, como la cúpula es notoria, pero además abundan las superficies lisas sin decoración, que le dan un aspecto muy abstracto, racionalista, frio, severo.

La aportación de la escultura francesa tiene dos momentos destacados, el primero el que se conoce como la Arquitectura utopista o revolucionaria que tiene lugar en la segunda mitad del siglo XVIII, a través de lo diseñado mas propiamente que lo construido por unos pocos arquitectos entre los que destacan Etienne Louis Boullee (1728-1799), con una obra escasa, aunque ejerce gran influencia como profesor en La Academia Real a través de sus fantásticos proyectos.

Busca en la arquitectura un efecto de nobleza, a base de estructuras monumentales, masivas y sencillas.

Le da gran importancia también al uso de formas geométricas puras, como la esfera como en su Proyecto para un monumento a Isaac Newton (1784).

La denominación de revolucionaria de esta arquitectura, no solo se debe a que sus miembros coinciden generacionalmente con la Revolución Francesa, sino porque sus proyectos como en Claude Nicolas Ledoux (1736-1806) también en su voluntad moral de utilizar la arquitectura para mejorar el mundo.

Proyecta Ledoux una ciudad ideal, que debe facilitar la felicidad y armonía de sus habitantes.

El Estilo Internacional de nuestro siglo XX se inspira en estos arquitectos utópicos.

Publicado por ilabasmati

Licenciada en Bellas Artes, FilologÍa Hispánica y lIiteratura Inglesa.

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