Expresionismo Figurativo. Francis Bacon el inquietante

A la par del Expresionismo Abstracto se genera otro mas figurativo.

Pero ahora lo que predomina es la gestualidad, la violencia expresiva del trazo, el valor de la carga matérica.

Destacan Bernard Buffet (1928), Francis Gruber (1912-1948), Jean Helion (1904-1987) y los surrealistas como Balthus o expresionistas radicales como lo ingleses Sutherland o Bacon y los miembros del grupo Cobra.

Hay que destacar La Escuela de Londres con Francis Bacon (1909-1982), Lucian Freud (1922) y Frank Auerbach.

Estos últimos artistas evolucionan de forma independiente en relación con la marcha de las vanguardias pues desde los años 30 el núcleo de pintura figurativa va creando su propia vía cuyo resultado después de la guerra es La Escuela de Londres.

Para interpretar a Bacon hay que entender a los que le preceden como Stanley Spencer (1891-1959) que hace un arte visionario o Paul Nash (1889-1992) que desarrolla el surrealismo, Grahan Sutherland (1903-1980) con sus crucifixiones germanas.

Toda esta tradición que precede, propicia la aparición de posguerra de La Escuela de Londres ya que no hay nada por generación espontanea.

Pero quien ocupa un lugar central en la figuración europea de posguerra es Francis Bacon ya que no son deformes sus figuras sino que crea un espacio síquico para describir la imagen solitaria del individuo, convertido en una masa informe de carne donde se percibe el drama de la existencia.

Hay que destacar también al grupo CoBrA, cada una de las tres mayusculas hace referencia a las tres ciudades a la que pertenecen sus componentes que son Copenhage, Bruselas y Amsterdam.

Se funda en noviembre de 1948 con los pintores daneses Karen Appel (1921), Costant (1920) y Corneille (1922), y el danés Asger Jorn (1914-1973) y los escritores belgas Detremont y Noiret, añadiendose al grupo el pintor belga Pierre Alechinsky (1927).

Con orígenes en el Expresionismo y Surrealismo reivindican lo poético del mundo de los sueños, el primitivismo, los niños, los locos, pero lo hacen con violencia, con una pintura muy empastada y un gesto agresivo y directo.

Fancis Bacon el inquietante

Quisiera que mis pinturas se vieran como si un ser humano hubiera pasado por ellas, como un caracol, dejando un rastro de la presencia humana, como el caracol que deja su baba

(Dublín, Irlanda,28 de octubre 1909Madrid, España, 28 de abril 1992)

Es autor de 584 pinturas y alrededor de 600 dibujos en los que utiliza lo impreciso e inquietante la deformidad y ambigüedad como recurso creativo.

El аrte europeo tras la Segunda Guerra Mundial, muestra un duelo como respuesta a la guerra y sus consecuencias.

Dos artistas dominan el panorama del arte europeo de los años 1940-50, Francis Bacon y Alberto Giacometti.

Las figuras de Giacometti son famélicas, otras mutiladas; Bacon compara a los seres humanos con animales y sus caras suelen tener la boca gritando silenciosamente y en los dos, los seres humanos aparecen aislados y solitarios.

1944 termina el tríptico Tres estudios de figuras al pie de una crucifixión.

Esta obra marca el principio de su discurso creativo donde muestra el instinto autodestructivo y sádico junto a la vulnerabilidad humana.

1945 Bacon ya tiene un lenguaje propio que más tarde se vuelve obsesivo y redundante.

En 1949 el MOMA adquiere Pintura 1946, que representa dos figuras, una de ellas suspendida crucificada.

1949 Bacon desarrolla variaciones sobre el Retrato de Inocencio Xde Velázquez, efectuando cuarenta y rechazando cuando esta en Roma conocer el original.

Lucian Freud compañero de generación y amigo dice de Bacon que es el mas sabio y el mas salvaje.

Con frecuencia Bacon se asoma al Prado y hace que su amiga Manuela Mena, conservadora del museo le permita verlo en lunes cuando las salas están cerradas y sólo desea ver Velázquez y Goya, ni El Bosco ni Brueghel, ni Tiziano ni Rubens, nada, asi lo relata El País en una entrevista a la conservadora, que tras su muerte le hace un homenaje en forma de exposición retrospectiva.

Cuenta de sus visitas con el pintor, que se ubica próximo a las 16 pinturas y se mantiene observándolas durante bastante tiempo sin hablar. Se las sabe de memoria, pero siempre encuentra algo nuevo.

Con los años aprende de todas las pinturas que observa, mucho más que de las figuras, como la del soldado romano cayendo de espaldas en La Resurrección, la pieza del El Greco, que se muestra en los desnudos invertidos que reitera enla década de entre 1950 y de 1960, o en el Papa Inocencio X de Velázquez, que él realiza en infinidad de ocasiones.

Bacon le preocupa la manera de aplicar la pintura y Manuela Mena su amiga indica en una entrevista al País que la línea negra entre la manga y la piel ante la Figura en un paisaje de 1945 es igual que en Las Meninas.

Sigue explicando que en el Papa I de 1951, el negro brillante detrás de la cabeza retoma una tradición anterior, pues los pintores clásicos hacen eso para conseguir el espacio y separar la cabeza del fondo.

El empleo por parte de Bacon de una línea ancha de un color fuerte para perfilar un cuerpo, cuenta con un precedente en varias de las Pinturas negras de Goya, sobre todo en Saturno devorando a un hijo.

Ahí Goya utiliza un rojo intenso para delimitar no sólo los restos blanquecinos de la figura que está siendo devorada sino también los dedos ávidos y aferrados de Saturno.

Y Bacon piensa en el cuello de la Venus del espejo cuando pinta, una y otra vez, el cuello y la espalda de un desnudo masculino, especialmente los de su amante George Dyer.

Tampoco se le olvida nunca nunca los colores modernos de aquel cuadro, una audaz combinación de carmesí, blanco, gris metálico y una piel clara y luminosa, que ha seguido utilizando con frecuencia en su obra desde la Cabeza II, de 1949, a la Segunda versión del tríptico de 1944, de 1988.

¿Qué es lo más importante que aprende Bacon de Velázquez? la manera de reducir los trazos con el pincel al mínimo.

Velázquez da un solo toque con el pincel y basta. Es la economía de medios llevada al extremo. Y también el sentido del espacio.

El sentido del espacio es absolutamente Velázquez, de nuevo hay que pensar en la Venus.

Pintar con un sentido velazqueño de la economía tiene profundas implicaciones para la actitud del pintor, más allá de lo que Bacon pueda afirmar (como que la inteligencia jamás crea el arte, jamás crea la pintura) eso requiere una poderosa inteligencia pictórica.

Velázquez pinta deprisa, pero planifica antes de poner el pincel sobre el lienzo y cuando empieza tiene una idea clara de lo que va a realizar.

Publicado por ilabasmati

Licenciada en Bellas Artes, FilologÍa Hispánica y lIiteratura Inglesa.

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