La IA entrenada en Japón es capaz de identificar 21 veces más rápido estas figuras que un ser humano a simple vista.
Nuevas figuras de Nazca en Peru
Esta tecnología ayuda a los investigadores a analizar imágenes satelitales o aéreas con distintos objetivos, a veces en misiones militares y otras con la intención de comprender misterios tan conocidos como las líneas de Nazca. Una nueva investigación revela figuras hasta ahora desconocidas en el desierto de Perú, encontradas por la inteligencia artificial.
Figuras encontradas por la IA en Peru
El significado que esconden las líneas de Nazca llevan décadas siendo una incógnita intrigante para la comunidad científica. Estas inmensas figuras geométricas de animales marcadas en la superficie del desierto en la región de Ica, al sur de Lima, fueron realizados por la cultura nazca (siglos I-VII), pero a día de hoy, su función sigue sin estar clara. Salvo para un equipo de investigadores japoneses que, mediante el uso de la tecnología, lleva años estudiándolas y afirman que podrían haber servido para marcar caminos y senderos.
Una de las figuras descubiertas por la inteligencia artificial en la Pampa de Nasca del desierto peruano. | Fuente: The Yamagata University Institute of Nasca
El equipo de la Universidad de Yamagata, al oeste de Japón, utiliza imágenes aéreas y drones para observar las figuras. Con esas imágenes, la inteligencia artificial de IBM estudia su ubicación y facilita encontrar nuevas figuras y su posible significado. Así, los investigadores liderados por Masato Sakai acaban de anunciar que esta tecnología de aprendizaje profundo ha sido capaz de identificar cuatro nuevos geoglifos: un humanoide, un par de piernas, un pez y un ave. El par de piernas mide 78 metros de longitud, mientras que el pez es de 19 metros y el pájaro de 17 metros.
Las fotografías de Nasca y las posibles figuras que esconde encontradas por la IA.Fuente: The Yamagata University Institute of Nasca
En el comunicado, explica la Universidad de Yamagata que el aprendizaje profundo demuestra un alto rendimiento en tareas como el reconocimiento de imágenes, el procesamiento del habla y el procesamiento del lenguaje natural. En el reconocimiento de imágenes, el sistema aprende de forma similar a la detección humana que distingue un perro de un gato, pero a través de redes neuronales inspiradas en el cerebro humano que se entrenan con grandes conjuntos de datos.
La tecnología entrenada por este equipo es capaz de identificar 21 veces más rápido estas figuras que un ser humano a simple vista, indica el informe publicado en la revista Science Direct.
Región de Nazca analizada por los investigadores.
Explican los investigadores que el modelo de machine learning analiza a gran velocidad el conjunto de datos visuales al mismo tiempo que aprende a reconocer las características asociadas a las obras de arte grabadas o geoglifos.
Los cuatro geoglifos descubiertos por la inteligencia artificial
Para conseguir este resultado, los investigadores describen cómo han entrenado la tecnología de IBM en Japón. Ha sido un proceso laborioso pues los patrones de los geoglifos de Nazca que se conocen son únicos y complejos, no repetitivos.
Es difícil encontrar nuevos geoglifos utilizando modelos de detección de objetos de aprendizaje profundo entrenados solo en geoglifos conocidos, por ello dividimos los geoglifos conocidos en elementos pictóricos simples. También se recortaron las imágenes que pueden llegar a tener 300 metros de longitud.
Las imágenes aéreas se redimensionaron, este enfoque nos permitió intentar la detección de geoglifos de diferentes tamaños.
Con la redimensión de las escalas y la división de las imágenes se solucionó otro problema, la escasez de datos, pues solo contaban con 21 figuras con las que entrenar a la inteligencia artificial. Este trabajo les facilitó 307 datos de entrenamiento.
El entrenamiento de estas herramientas tardó varios años. – Foto: Getty Images
Así, los investigadores comprobaron que el método había servido al ver que el sistema reconocía figuras ya conocidas, pero con las que no había sido entrenado. Posteriormente reveló las cuatro figuras nuevas.
Con inteligencia artificial se logró un nuevo descubrimiento. – Foto: Getty Images/iStockphoto
Tras el hallazgo y siguiendo con su investigación, el grupo de investigación afirma en el comunicado estar en conversaciones con el Ministerio de Cultura de Perú para implementar medidas que protejan los geoglifos descubiertos a través de la IA.
Transición supone dos estados simultáneos antes de un cambio
Mi provincia es tierra de fronteras, mas africana que europea y quizás por ese provincianismo chovinista, adore los periodos de transición y tránsito, donde lo imperceptible es norma.
Es atractiva la incertidumbre de lo impreciso, de lo que no está consolidado, sin saber al día siguiente si lloverá o hará bueno. Potenciando el devenir del proceso y no el resultado, el dejarse arrastrar por el instante sin un objetivo.
Donde vivo, llover poco, pero se nubla y hay truenos. Y si llueve peor, porque casi son los monzones y las infraestructuras son dudosas.
Todo es exagerado, nunca llueve y nos come el polvo, pero si cae agua es un disparate, el diluvio universal se apodera de todo, y si hace calor tres cuartos de lo mismo, el Sahara a nuestro lado no es nadie…todo es extremo.
El carácter del lugar proviene de esa vehemencia intempestiva de esa Andalucía de Lorca de sangre y fuego que, a la mínima, saca la faca de la cincha y llega a las manos.
Pero también indolentes y estoicos en la tradición romana de Seneca.
Solo el Mediterráneo isotermo y placido, atempera el clima y el chalado animo de esta sociedad de aluvión que fluye en ciclos.
Era nieta de los Reyes Católicos e hija del rey Manuel I de Portugal y de su segunda esposa, María.
Isabel de Portugal (Museo del Prado)
En 1526, Isabel de Portugal fue llevada a la frontera hispano-lusa, donde cambió su séquito por uno español que se dirigió a Sevilla, donde se celebró el matrimonio (10 de marzo de 1526) con su primo hermano, Carlos I de España y V de Alemania, nieto también de los Reyes Católicos.
La nobleza de Castilla aprobó este matrimonio dada su condición de castellana. La boda supuso la continuación de las relaciones matrimoniales entre las coronas portuguesa y española.
Isabel con Felipe II
Debido a las múltiples ocupaciones de Carlos V, desde 1529 hasta la fecha de su muerte se hizo cargo con éxito del gobierno de los reinos de la Península Ibérica durante las ausencias del emperador.
Isabel de Portugal, en efecto, ejerció como regente de Castilla y de Aragón en dos periodos: 1529-1533 y 1535-1536. Intervino en el tratado con Portugal sobre las Molucas (1529) e influyó en la firma de la paz de Cambray.
En 1527 nació su primer hijo, el futuro Felipe II (1556-1598), en cuya persona la Corona de España se uniría a la de Portugal, donde reinaría como Felipe I (1580-1598), hecho pretendido desde el reinado de los Reyes Católicos.
Su segundo hijo, Juan (1528), falleció en el mismo año de su nacimiento. Su hija María (1529) contrajo matrimonio con el emperador Maximiliano II (1564-1576), y Juana (1537) fue esposa del príncipe Juan de Portugal y madre del futuro Sebastián I de Portugal (1557-1578).
Sé que es un veneno, llena de pus, estrógenos, antibióticos etc, que para los músculos es nefasta, que produce inflamación, colesterol, arterioesclerosis, que las enzimas de un adulto ya no están preparadas para su absorción, que para el intestino es nefasto, y que hay mil productos con calcio como las almendras, el guisante seco que puede sustituirla sin merma para el cuerpo.
Pero está tan rica.
Que dilema que siempre me gustan cosas que no siempre son buenas para mi cuerpo.
Mi condición de alérgica al polen, hace que tenga que evitarla en periodos como la primavera o el otoño, pues provoca mucosidad y fomenta un desastre en los pulmones.
Pero el desierto donde vivo, un vaso de leche, después de una larga caminata al sol, es un manjar de dioses.
La culpa de esta afición horrenda, me viene de un periodo en el que viví en un pueblo que ni está en el mapa, en un chalet con dos niñas pequeñas, en el que diariamente dejaba un cacharro en la puerta y me lo llenaba el lechero con leche recién ordeñada de vacas saludables y hermosas.
Al principio la hervía como hacia mi madre, y me comía la nata con azúcar, como de pequeña, porque sabía que era fácil pillar hepatitis.
Pero mi vecino el vet, me dijo que no era necesario, porque llevaba a las vacas y el establo estaba como una patena, el mismo pasaba de hervirla y como yo, bebía litros.
El caso que desde pequeña, en mi cortijo, Mamalela, la cortijera que paso los 100 años sin ir nunca al médico ni tomar pastilla alguna, me daba leche de cabra recién ordeñada, que me sabia a gloria…mi padre que había hecho 4 años de medicina pero le pillo la guerra me decía que pillaría unas maltesas si seguía así…
Mamalela, ciega por un ataque de glaucoma de joven, me decía que no le hiciera caso a mi padre que era un buen hombre, pero de ciudad y no sabía nada.
Cuando me caía y me hacía sangre, Mamalela me lavaba con jabón y me ponía miel de ella, sin refinar y mis heridas nunca se infectaban.
Si me quemaba la lengua, Mamalela me ponía miel y tres cuartos de lo mismo.
Ahora de lejos me asombra esa cercania a la naturaleza, sin filtro, ese conocimiento.
Cultivaba el campo y recolectaba ella sola y si me dolía algo me hacia una infusión y se me pasaba.
Mi padre me volvía a advertir de que Mamalela era ciega y cualquier día me haría una infusión de cicuta y la palmaría.
Nunca ocurrió, tenía un tacto muy desarrollado. Por la noche ponía un cubo con legumbres y quizás un caldo de huesos, para que los perros comieran, tenía varios.
En una ocasión me conto, que un zorro astuto se metía en el grupo para ingerir el rancho, y que a sabiendas se hacia la loca, porque quien era ella para impedir que el animal hambriento comiera judías.
Pero al oscurecer atrancaba el gallinero…por si las moscas.
Permitirá restituir a sus antiguos propietarios o herederos piezas expoliadas por el Tercer Reich que son todavía propiedad del Estado galo
El abogado Cédric Fischer muestra uno de los seis cuadros pintados por Camille Pissarro recuperados por Jean-Jacques Bauer, nieto del coleccionista Simón Bauer, que habían sido expoliados durante el nazismo (EFE/MARÍA LUISA GASPAR)
Francia se dispone a aprobar una ley que permita devolver a sus antiguos propietarios o sus herederos obras de arte robadas por los nazis que terminaron en las colecciones propiedad del Estado, todavía hoy.
«El Padre», de Marc Chagall, fue restituida por Francia y vendida por 7,4 millones de dólares en una subasta realizada en Nueva York
Entre el 10 de mayo de 1940, cuando la Wehrmacht (fuerzas armadas en la Alemania nazi) inicia la ocupación de Holanda, Luxemburgo y Bélgica, dirigiéndose hacia París, y los días 7, 8 y 9 de mayo de 1945, los jornadas de la capitulación del Tercer Reich, el ejército alemán, las SS y las fuerzas del orden del gobierno de Vichy, sumiso a Hitler, robaron más de 100.000 obras de arte a familias francesas, judías y simpatizantes, en su gran mayoría.
Entre esas obras había más de un millar de muy grandes maestros del canon universal, de Picasso a Monet, Degas, Manet, Chagall, entre muchos otros.
Durante la inmediata posguerra de la Segunda Guerra Mundial, más de 60.000 de esos bienes y obras de arte fueron descubiertas en Alemania y devueltas a Francia. 45.000 de esas obras fueron devueltas con relativa rapidez a sus auténticos propietarios.
Ante un largo rosario de dudas e incertidumbre, sin olvidar la ignorancia total o parcial, unas 2.200 obras fueron depositadas a los Museos Nacionales de Recuperación (MNR). Muchas piezas se pusieron a la venta, iniciándose una amarga dispersión. Dos centenares de esas obras pudieron ser devueltas a sus propietarios entre 1950 y 1990.
Andando el tiempo, esa inmensa tragedia tomó otra dimensión. Víctima de su presumida ignorancia burocrática, el Estado francés llegó a comprar, en el mercado internacional, obras que habían sido robadas a los nazis, integrándolas en los museos nacionales, como propiedades estatales.
Con amarga lentitud, ese gigantesco expolio militarizado, consumado por los nazis, contando con la colaboración policial de la Francia fiel a Hitler, fue descubriéndose parcialmente.
En 1999 se creó una Comisión Nacional para la Indemnización de las Víctimas de la Expoliación durante la Ocupación y sus legislaciones antisemitas (CIVS), que comenzó a aconsejar, a sucesivos gobiernos, el «estudio» y «devolución» a sus auténticos propietarios de un patrimonio nacional «acumulado con cierta ligereza».
El 2019, el ministerio de Cultura devolvió a sus legítimos propietarios una obra de Gustav Klimt (1862-1918), Rosal bajo los arboles que había sido comprada, a primeros de los años 80 del siglo pasado, en una subasta internacional, desconociendo el origen crapuloso de la venta.
Wasserschlangen II (Serpientes de agua II), de Gustav Klimt, fue expoliada por los nazis y regresó a Austria 60 años después (Foto: EFE/ Fung Macbook / Homeart)
Esa compra puso en evidencia un «problema» de gran calado: el Estado no podía desprenderse de obras del patrimonio nacional, incluso sabiendo que había sido robadas, sin adoptar una nueva legislación que justificase tales operaciones, de estricta moral cívica.
Ese es el proceso iniciado por el Senado, adoptando por unanimidad un proyecto de Ley que permitirá devolver a sus antiguos propietarios obras de arte robadas por los nazis y terminaron en las colecciones propiedad del Estado.
Tras la primera votación, en el Senado, el proyecto de Ley debe ser discutido y aprobado en la Asamblea Nacional (AN), antes del verano, previsiblemente. Aprobado por las dos cámaras del Parlamento, la Ley pudiera entrar en vigor a finales de año o primeros del que viene.
Los herederos de los primeros propietarios de las obras de arte podrán negociar con el gobierno alguna forma de «compensación» financiera, por los daños y perjuicios de los que han sido víctimas, desde hace más de noventa años.
Rima Abdul Malak, ministra de Cultura, francesa de origen libanés, ha comentado el proyecto de Ley, en curso de aprobación, de este modo:
Detrás de cada obra de arte, objeto, libro, o recuerdo, hay una historia familiar. Y detrás de cada robo un drama humano. La restitución de esas obras de un acto de justicia, justo, indispensable.
Es una frase del místico sufí Rumi que me gusta y que proyecta el deseo de ser.
Define lo que en apariencia es arbitrario en la elección y que se convierte en hilo conductor del guion inconexo de la existencia que termina teniendo sentido.
Es la misión, el proyecto que el universo me reserva (ahora ser youtuber, espero que pronto pintar).
El propósito que me procura sosiego y me permite trascurrir en paz.
Y es que el cosmos tiende a la armonía, hay que hacer que suceda y dejar que fluya
Tras la devolución de Vista al mar desde Haut Cagnes la ciudad de Hagen ha comprado el cuadro del impresionista francés para el Museo Osthaus, en cuya colección se expone desde 1989
La ciudad de Hagen, en el norte de Alemania, ha restituido un paisaje de Auguste Renoir a los herederos de un banquero judío perseguido por los nazis y se lo ha recomprado después con el fin de que el cuadro pueda permanecer en el Museo Osthaus, donde se exhibía desde 1989.
Pintado por el impresionista francés en 1910, Vista del mar desde Haut Cagnes, se expondrá en la colección permanente de la institución con información sobre su antiguo propietario, Jakob Goldschmidt, que se vio obligado a huir de la Alemania nazi.
Goldschmidt un destacado banquero en la Alemania de Weimary estuvo en el punto de mira del Tercer Reich.
Huyó a Suiza en 1933, poco después de que Hitler llegara al poder, y emigró a Nueva York en 1936. Fue despojado de su ciudadanía alemana en 1940 y sus propiedades fueron confiscadas al año siguiente.
Los herederos de Jakob Goldschmidt están contentos de haber llegado a un acuerdo satisfactorio para ambas partes en este asunto tras más de 15 años de intensas discusiones», ha señalado su abogada, Sabine Rudolph, en un comunicado.
La restitución del cuadro es un reconocimiento al hecho de que su abuelo sufrió grandes agravios bajo el régimen nazi, incluidas enormes pérdidas económicas.
Goldschmidt fue uno de los principales mecenas de la Neue Nationalgalerie de Berlín empezó su colección de arte en la década de 1920.
Una parte de esa colección, en la que se incluía el Renoir, permaneció en Berlín como garantía de un préstamo contra un banco acreedor.
Fue subastada el 25 de septiembre de 1941 en la casa Hans W.
Lange. La compradora fue Hildegard Diehn, la esposa del oficial de la Wehrmacht Wilhelm Diehn.
El cuadro se volvió a ofrecer a la venta en Galerie Nathan en Zúrich en 1960, y luego fue comprado por Fritz Berg. Después de la muerte de su viuda, la colección de Berg fue al Museo Osthaus, en Hagen.
La recompra de Vista del mar desde Haut Cagnes fue financiada por el estado de Renania del Norte-Westfalia, el ministerio de cultura alemán y la Fundación Cultural de los Estados Federales.
Este retrato ecuestre de Carlos V lo muestra con su armadura y portando una lanza en la batalla de Mühlberg, en 1548. Óleo por Tiziano. Museo del Prado, Madrid.
Carlos V fue el nombre de Carlos de Habsburgo como emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Como rey de España, cargo que ocupó entre 1517 y 1556, recibió el nombre de Carlos I.
Este monarca tuvo un rol protagónico en la política del siglo XVI en gran parte del mundo conocido en la época, ya que sus posesiones abarcaban además de buena parte de Europa algunos sectores de la costa mediterránea de África, Asia y gran parte de América.
El futuro Carlos V fue bautizado el 7 de marzo de 1500 en la iglesia de San Juan de Gante, hoy catedral de San Bavón. El cortejo reunió a los líderes de los 52 gremios de la ciudad y a una infinidad de nobles flamencos.
Heredó de sus padres los reinos de Aragón, Navarra y Castilla con sus posesiones hispanoamericanas, el condado de Flandes, los Países Bajos y Austria, así como el derecho a ser elegido emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, dignidad que obtuvo en 1519 a la muerte de su abuelo paterno, Maximiliano de Habsburgo.
La familia de Carlos V
Este retrato de Bernhard Strigel muestra al emperador Maximiliano I de Austria con sus hijos y nietos, entre ellos el futuro Carlos V, en el centro. Real Academia de San Fernando, Madrid.
Dedicó su vida a lo que consideraba su obligación como soberano: restaurar un imperio cristiano universal del que el emperador sería el poder político y el papado el espiritual. Con este objetivo, luchó incansablemente para mantener la unidad religiosa del mundo cristiano, amenazada tanto por el protestantismo como el imperio romano.
Medalla con la efigie de Carlos V, por Leone Leoni. Museo Arqueológico Nacional, Madrid.
Sin embargo, para enfrentar ambas amenazas necesitaba el apoyo de todos los Estados europeos que, en ese momento, estaban más interesados en consolidar sus propias naciones que en mantener una unidad espiritual más cercana a los ideales de la Edad Media que a los del mundo moderno.
Carlos era fruto del matrimonio entre Juana de Castilla y el archiduque Felipe de Habsburgo. En la imagen, retrato de la reina de Castilla en su juventud. Museo Histórico, Trieste.
Pasó la mayor parte de su vida recorriendo los territorios sobre los que gobernaba para enfrentar los innumerables conflictos que se fueron sucediendo durante su reinado: las rebeliones flamencas, las pretensiones francesas sobre los territorios españoles en Italia, el apoyo de los príncipes alemanes a la reforma protestante, las crisis con el papado por su apoyo a Francia y el avance del Imperio otomano.
El retrato bajo estas líneas muestra al futuro emperador cuando tenía 15 años. Óleo por Bernard van Orley. Museo de Capodimonte, Nápoles.
Si bien aparece en los testimonios como una personalidad conciliadora, no dudó en enfrentar con las armas a quienes se oponían a sus objetivos y, con el apoyo de la Inquisición persiguió implacablemente los focos de protestantismo que surgieron en España.
La imperial Toledo
La ciudad del Tajo acogió en varias ocasiones la corte de Carlos V. Allí falleció Isabel de Portugal, el 1 de mayo de 1539, por las complicaciones de un parto. Entonces el emperador se retiró un tiempo al monasterio de Santa María la Sisla, en los alrededores de Toledo.
Carlos V fue el primogénito de la infanta Juana la Loca (1479-1555), hija de los Reyes Catolicos y de Felipe el Hermoso (1478-1506) duque de Borgoña e hijo de Maximiliano I de Austria, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.
Por encargo de Carlos V, Tiziano realizó este retrato de la emperatriz Isabel en 1548, nueve años después de su muerte, basándose en un retrato preexistente. Museo del Prado, Madrid.
Nació en Gante, capital del condado de Flandes, en 1500. En 1506, cuando sus padres se dirigieron a España a reclamar la corona de Castilla tras la muerte de la reina Isabel, Carlos quedó al cuidado de su tía, Margarita de Austria.
La sorpresiva muerte de su padre ese mismo año y la imposibilidad de Juana de asumir la corona por su condición mental, tuvieron como consecuencia que Fernando de Aragón asumiera el gobierno de Castilla en nombre de su hija y Carlos permaneciera en Flandes.
La casa del rey, en Bruselas
Este edificio civil fue reconstruido por orden de Carlos V, por lo que se denominó Casa del Rey. Tras sufrir múltiples peripecias, a finales del siglo XIX fue reconstruido en estilo neogótico.
Allí, recibió una educación basada en los valores de la caballería todavía vigentes en el norte de Europa en aquella época. Esos valores incluían un sentido del honor, del heroísmo, del fervor religioso que resultaban un poco anticuados para los ideales de los aristócratas de la Edad Moderna.
Después de pasar en Granada su luna de miel con Isabel de Portugal, Carlos V hizo construir en el recinto del palacio de la Alhambra un espectacular palacio del que destaca su patio circular interior.
Su tutor fue un noble flamenco, Guillermo de Croy, y su preceptor fue Adriaan Floriszoon, también conocido como Adriano de Utrech, quién fue luego el papa Adriano VI.
Juana de Austria
Hija de Carlos V e Isabel de Portugal, Juana de Austria se casó con el heredero de la Corona portuguesa, Juan Manuel. Retrato por Sofonisba Anguissola.Colección privada.
En 1516, a la muerte de Fernando de Aragón, Carlos partió hacia España para reclamar sus derechos sobre la corona aragonesa y reclamar la de Castilla. En 1518 fue coronado como Carlos I rey de Aragón y, junto con su madre, de Castilla. El reinado de Juana fue, sin embargo, nominal, ya que permaneció recluida en Tordesillas hasta su muerte, ocurrida en 1555.
Cansado del peso del poder
El emperador Carlos, ya en su madurez, ataviado con armadura. Copia contemporánea de un retrato obra de Tiziano. Galería de Retratos del palacio de Ambras, Innsbruck.
La coronación de Carlos I dio inicio al reinado en España de la Casa de Austria que finalizó con la muerte de Carlos II sin herederos en 1700.
Grabado que muestra a Carlos V y a su amante Barbara Blomberg, madre de don Juan de Austria.
Su llegada a España, a los 17 años, no fue bien vista en la corte. Carlos no hablaba español y desconocía las costumbres de los castellanos. Llegó rodeado de consejeros y aristócratas flamencos e impuso en la austera corte castellana el complejo ceremonial y la moda de la Borgoña y de Flandes que incluía banquetes, ceremonias ostentosas, ropajes lujosos y coloridos y torneos de caballería.
Este rechazo se hizo efectivo en los levantamientos que se produjeron en Castilla cuando, en 1519, fue Carlos fue elegido emperador del Sacro Imperio y viajó a Alemania para asumir este cargo. Los comuneros que se rebelaron reclamaban la presencia del rey en España y la incorporación de funcionarios españoles en los cargos de gobierno. Además, se oponían a la utilización de fondos castellanos para financiar la actividad imperial.
Retrato de Carlos V por Christoph Amberger. 1532. Museos Estatales, Berlín.
Aunque la sublevación fue reprimida y sus líderes ejecutados, Carlos comprendió la necesidad de contar con el apoyo castellano para lograr sus objetivos e inició una política de acercamiento a sus súbditos españoles: aprendió español, se rodeó de consejeros españoles y, en 1526, se casó con una princesa portuguesa, Isabel de Portugal.
El príncipe Felipe en un retrato de juventud obra de Antonio Moro. Museo de Bellas Artes, Bilbao.
Isabel, además de ser muy querida por los españoles, fue una colaboradora inteligente y capaz que gobernó España con eficiencia durante los frecuentes y largos viajes del rey.
Tuvieron cinco hijos de los cuales tres llegaron a la adultez: Felipe que sucedió a su padre como Felipe II, María y Juana. La muerte de Isabel, en 1539, fue un golpe duro para el rey quien no quiso volver a casarse.
«Tres soldados y un perro», grabado por Hans Sebald Beham (ca. 1540) que muestra a un grupo de lansquenetes, una de las principales fuerzas de combate del emperador Carlos. Eran soldados de infantería especializados en el combate con armas largas, como alabardas, picas y la temible zweihänder, una espada de dos metros que se blandía con ambas manos (de ahí su nombre).
Carlos tuvo además cinco hijos extramatrimoniales, antes y después de su matrimonio, algunos de los cuales, como Margarita de Parma o Juan de Austria, llegaron a ocupar importantes funciones tanto en España como en Flandes.
«Del saqueo de Roma», óleo por Francisco Javier Amérigo y Aparici (1887), Museo del Prado. La pintura retrata un grupo de mercenarios que saquean una iglesia y, después de matar a quienes se habían refugiado en ella, se visten con sus ropas y violentan a una monja.
En su defensa del catolicismo, Carlos V no pudo impedir el avance del protestantismo, de modo que trató de conciliar las posturas de protestantes y católicos para lograr la unificación de ambas iglesias.
En 1548, Tiziano retrató al emperador Carlos V vestido con armadura de gala, un óleo hoy desaparecido del que sólo se conserva esta copia realizada por Rubens en 1603. Museo Histórico Alemán, Berlín.
El emperador conquista Tunez
Sin embargo, tanto los intentos pacíficos como la convocatoria al Concilio de Trento, como los bélicos fracasaron y Carlos V tuvo que firmar la Paz de Ausburgo con lo que la ruptura de la Iglesia quedó sellada.
El emperador reune sus tropas en Barcelona
Tampoco logró detener el avance musulmán ni impedir que el emperador otomano Solimán se aliara con Francia para enfrentarlo.
Decepcionado por los fracasos en las grandes metas de su vida, Carlos V decidió retirarse de la vida política.
El 22 de octubre de 1555 se despojó del título de Gran Toisón de oro y a los pocos días renunció al de duque de Borgoña y soberano de los Países Bajos.
El 16 de enero de 1556 abdicó en su hijo Felipe II la corona de Castilla, Aragón, Sicilia y las Indias y entregó el título de emperador del Sacro Imperio a su hermano, Fernando de Austria.
Luego se retiró al monasterio de Yuste, en Cáceres, España donde llevó una vida sencilla hasta su muerte, el 21 de septiembre de 1558.
Hace 3 años mi marido murió y al año siguiente mi madre.
Fue desconcertante porque es un capitulo para el que no nos preparan de pequeños.
Un día por casualidad, conocí a un vecino que de forma repentina su pareja había enfermado y pensaba llevar el cachorro callejero que tenían a la protectora.
Me ofrecí para quedarme con él. Las protectoras, con ese nombre engañoso, es un lugar donde por lo general, los perros están hacinados, y mueren de desamor de forma lenta.
Jakob provenía de una no zone de mi ciudad, donde un día paseando, mi vecino se encontró un cachorro totalmente desamparado en los huesos, y sin pensarlo se lo llevo.
Cuando llego a casa el peque, lo primero que hizo fue destrozar todo lo que encontró a su paso, estaba por devolver la adquisición…
Ya entonces tenía dos gatos también de la calle que se adaptaron al instante al salvaje inquilino.
Un día como Teresa de Calcuta, vi a una gatita albina en la calle y la adopte, para ese Arca de Noe que estaba creciendo (por la caridad entra la peste).
La llevé al vet y me dijo que había que castrar para evitar agrandar la familia, pero como vivimos tiempos de feminismo, decidí que fueran los machos.
Pero después la gata se reprodujo ¿cómo es posible? Alguna bala quedo en la recamara…
4 inquilinos más, Glauco, Miércoles, Siam y Gador ocupan mi vida desde entonces y mi yo se diluye como un azucarillo en ese entorno de caos y risas.