Renzo Piano detesta ser estrella

Renzo Piano, en la azotea del Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Estambul, cubierta de agua. (Enrico Cano)

La palabra arquiestrella es insultante, construir edificios es un oficio noble

Centro Pompidou de París

Me gusta mucho construir edificios, pero una cosa que para mí es especialmente hermosa es construir edificios para la gente. Lugares donde la gente pueda estar junta… Creo que es un gesto de paz

A punto de cumplir los 86 años, es un señor tranquilo y educado, pero no puede evitar sulfurarse cuando oye eso.

Arquiestrella me parece un término horrible, transmite la idea de que haces las cosas para aparentar, por fama, por espectáculo. Es insultante. Además, yo no visto nunca de negro, no me gusta el negro.

El nuevo Museo dce Arte Moderno y Contemporáneo de Estambul, obra de Renzo Piano. (E. Cano)© Proporcionado por El Confidencial

Considerado uno de los más influyentes y prolíficos arquitectos del mundo, la lista de premios que ha recibido (empezando por el Pritzker) es muy extensa, aunque todavía es más largo el inventario de edificios que llevan su nombre: el rascacielos Shard en Londres, el Centro Pompidou en París, el Museo Whitney en Nueva York, la torre de 52 pisos del New York Times en Manhattan, la Academia de las Ciencias de California, el Centro Botín de Santander o El Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Estambul.

Piano tiene un sentido profundamente ético de la arquitectura, para él es exactamente lo contrario que un vehículo para alcanzar estrellato y notoriedad.

Museo de Arte Moderno de Estambul

Dice sentado en la biblioteca del fabuloso Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Estambul su primera construcción en Turquía.

La arquitectura es un arte cívico

Este edificio, por ejemplo, es político. Político deriva de la palabra griega polis, ciudad. Es político en su sentido más profundo, porque está hecho para la comunidad, pensando en hacer de Estambul un lugar mejor.

Museo de Arte Moderno de Estambul

Es durante su infancia cuando Renzo Piano empezó a consolidar todos esos altos valores que asocia al arte de levantar edificios. «

Mi padre era un pequeño constructor con 12 empleados. Yo crecí con la idea de que construir era un oficio noble, pasé mi niñez en Génova contemplando la magia de hacer edificios.

 Para mí no hay ninguna diferencia entre un arquitecto y un constructor. Mi padre fue de hecho mi maestro, y cuando le dije que quería ser arquitecto me pregunto: ¿pero por qué? No lo entendía.

Aprendí que la arquitectura va de patearte las calles, de hablar con la gente. La arquitectura es social, es cívica

Dice que tuvo suerte, que nació en el lugar correcto, con los padres correctos, en el momento correcto. Tenía ocho años cuando concluyó la Segunda Guerra Mundial, dejando un continente devastado y abriendo paso a un periodo de reconstrucción y recuperación.

En esa época, inevitablemente, te convertías en constructor mental. Además, cada año era mejor, había un optimismo increíble, la sensación de que las cosas solo podían mejorar y mejorar

Se fue a estudiar arquitectura a la Universidad Politécnica de Milán.

Allí aprendí que la arquitectura va de patearte las calles, de hablar con la gente. La arquitectura es social, es cívica

Tras acabar sus estudios en Milán, a finales de los 60 puso rumbo a Londres.

Era el Londres deLos Beatles, de Mary Quant…era su gran momento

 Allí conoció a Richard Rogers quien acababa de romper su asociación con Norman Foster. Total: Piano y Rogers se aliaron y crearon su propio estudio de arquitectura.

La cultura era importante para nosotros, íbamos a museos, a conciertos… Pero los museos en aquella época eran intimidantes, llenos de polvo.

Por eso, él y Rogers decidieron presentarse al concurso internacional para la construcción del Centro Georges Pompidou, en el centro de París, con un proyecto absolutamente rompedor y revolucionario.

Éramos jóvenes y además éramos chicos malos. No pensábamos para nada que pudiéramos ganar, nos parecía absolutamente imposible.

Quizás por eso, se permitieron arriesgar, hacer locuras. Y ganaron el concurso, imponiéndose a los otros 681 proyectos participantes. Piano tenía entonces 34 años, Rogers 38, y ambos se hicieron famosos a partir de ese momento.

Un edificio debe de ser para siempre, y más si se trata de un edificio público. La arquitectura tiene un deber civil

Desde entonces he hecho muchos museos a lo largo de mi vida y todos tienen la misma función: ser espacios para la gente. Hace 50 años los museos eran lugares oscuros. Pero el mundo ha cambiado, y la arquitectura ha ayudado a ese cambio. Desde finales de los 60 los museos son lugares para la gente. Los museos que yo he hecho son muy diferentes entre sí, pero todos están pensando para albergar belleza, arte, curiosidad… Y eso es algo que no se mide en años, se mide en siglos.

Para él los edificios tienen que durar en el tiempo, han de ser eternos, inmortales.

Un edificio debe de ser para siempre, y más si se trata de un edificio público. La arquitectura tiene un deber civil, los edificios tienen que durar

 Por eso, el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Estambul, al encontrarse en una zona altamente sísmica, incluye una estructura dúctil que le permitirá resistir en caso de que se produzca un fuerte terremoto.

Pero a Renzo Piano en realidad no le gusta traducir a palabras sus edificios, explicarlos.

No hay motivo para que un arquitecto hable, igual que un músico no debe de explicar una canción.

Hacer un edificio nunca es una obra individual, es siempre un trabajo coral», que «no hay ningún buen edificio sin una buena historia detrás

Y el nuevo Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Estambul tiene una buena historia detrás: era un almacén portuario que en 2004 se transformó en museo conservando su esencia, y que ahora el estudio de arquitectura de Renzo Piano ha mejorado y ampliado, pero respetando siempre su historia y su tradición.

Estambul es una ciudad fantástica, muy compleja y muy rica, son tres ciudades en una: Constantinopla, Bizancio y Estambul. Me atraía mucho la idea de hacer un espacio para la gente en medio de esta ciudad, en una zona fundada además por genoveses. La otra razón es el agua. El agua hace las cosas bellas, y esta es una ciudad rodeada de agua

 No ha sido difícil diseñar este edificio, lo habría podido hacer un niño

Aunque no puede ocultar su satisfacción porque no haya costado una fortuna levantarlo: 35 millones de euros en total.

El edificio que ha creado Piano para el Museo de Arte Moderno y Contemporaneo de Estambul es ligero y elegante, como una nave que hubiera salido de las aguas del Bósforo y se hubiera posado suavemente en tierra, pero manteniéndose en suspensión.

Le preguntamos si realmente es tan modesto como aparenta o si es una pose.

Creo que más o menos soy lo que parezco. No soy un actor.

Y eso que tiene un pequeño papel en la nueva película de Nanni Moretti en El sol del futuro.

 No soy un actor, Nanni es un amigo.

Renzo Piano: «La palabra arquiestrella es insultante, construir edificios es un oficio noble» (msn.com)

https://www.vaticannews.va/es/mundo/news/2023-06/renzo-piano-arquitectura-paz-istanbul-modern-papa-francisco.html

https://decor.design/es/museo-moderno-de-estambul-taller-de-construccion-renzo-piano-arup/

https://www.archdaily.cl/cl/1000395/el-museo-de-arte-moderno-de-estambul-disenado-por-renzo-piano-abre-sus-puertas-al-publico

elconfidencial.com/cultura/2023-07-09/renzo-piano-construccion-edificios-oficio-noble_3686280/

El meteorito de la daga extraterrestre de Tutankamón

Antes de dominar la siderurgia, las primeras culturas utilizan hierro de meteoritos para generar adornos y armas.

En la tumba de un gobernante del siglo VIII, se encontró una hoja de ge meteoritico montada en bronce. El arma representa una innovación en el arte de trabajar el metal.

Otras armas similares con el filo de hierro fundido sugieren que el metal de meteorito puede servir de base para las primeras técnicas siderúrgicas.

Los artesanos de la antigua China fabrican un arma singular llamada ge que llevaba una daga hacha unida al asta. Se cree que algunas de estas ges estan fabricadas con metal de meteorito son atesoradas por la realeza con fines ceremoniales.

En 1751 cae un meteorito en Hrascina, Croacia. Los testigos narran que ven una bola de fuego y oyen un impacto, algo a lo que se resta credibilidad.

El fragmento mayor de ese meteorito de 40 kilos, está expuesto en el Museo Natural de Historia de Viena.

A principios del XIX los científicos europeos todavía discuten la existencia de los meteoritos, pero todo cambia cuando en 1803 un meteorito explota en el aire y caen 3000 fragmentos sobre L´Aigle en Francia.

Hoy se exponen en el Museo de Historia Natural de Viena junto con el informe de un científico que investiga el suceso.

Entre los vendajes de la momia del faraón, Howard Carter se halla una daga de hierro cuyo material proviene de un meteorito. Los estudios más recientes corroboran la procedencia extraterrestre de este cuchillo, que habría sido regalado por los hititas a su abuelo Amenhotep III como un regalo diplomático.

Así describe Howard Carter, el descubridor de la tumba de Tutankamón en el Valle de los Reyes en 1922, en su obra La tumba de Tutankamón, su asombro cuando descubre entre las vendas que cubren la momia del faraón la famosa daga de hierro meteórico que acompaña al soberano.

Junto al faldellín, a lo largo del muslo derecho y, perteneciendo a la misma faja del faldellín, había una daga única y extraordinaria, enfundada en un escarabeo de oro. Su empuñadura es de oro granulado, adornado a intervalos con bandas de cristal de roca coloreado. Pero lo más asombroso y el rasgo más excepcional de esta hermosa arma es que su hoja está hecha de hierro, todavía brillante y parecido al acero. 

Esta arma excepcional descubierta en la tumba del faraón niño (que es la compañera de otra igual, pero cuya hoja esta forjada en oro) mide casi 35 centímetros de longitud y su hoja de hierro contiene un 11 por ciento de níquel y un 0,6 por ciento de cobalto, lo que demuestra que el metal procede de un meteorito. De hecho, la procedencia extraterrestre del metal con el que se forja la hoja de esta singular daga ees confirmada en 2016 mediante un estudio de su composición química. Pero esta confirmación no da respuesta a todas las preguntas que han surgido en torno a un objeto de características tan especiales: cómo se forjó y en qué lugar.

Ahora, un nuevo estudio realizado por el Instituto Tecnológico de Chiva Japón, dirigido por Takafumi Matsui, en colaboración con expertos egipcios, confirma el origen extraterrestre de la famosa daga de hierro de Tutankamón y ha hallado evidencias de que fue forjada fuera de Egipto, como ya se había sugerido. Según el estudio, que se ha publicado en la revista Meteoric & Planetary Science, el análisis de la distribución de níquel en la superficie de la daga, que se ha hecho disparando rayos X no destructivos a la hoja, ha revelado que el metal se calentó a baja temperatura, es decir a más de 800 grados y a menos de 950. Ello se ha comprobado a partir de la existencia de las llamadas estructuras de Widmanstatten, un tipo de cristales alargados, que forman un patrón en forma de punto de cruz, que aparecen en el níquel presente en el hierro meteórico cuando se alcanzan estas temperaturas y que desaparecen cuando se alcanzan o superan los 1.000 grados. La presencia de este patrón sugiere también que el meteorito del que procede el hierro con el que se forjó la hoja pertenece a un grupo de meteoritos férricos conocido como octaedritas. En el análisis también se documenta la presencia de azufre, zinc y cloro.

Otro importante descubrimiento es la presencia de restos de yeso que es usado como material para fijar los elementos decorativos de la empuñadura, una técnica que era desconocida en Egipto en tiempos de Tutankamón. Esto permite a los investigadores afirmar que esta arma tiene con toda probabilidad un origen extranjero.

El origen de la daga puede rastrearse a través del estudio de la correspondencia diplomática de la época, las conocidas como cartas de Amarna un archivo de tablillas de arcilla descubierto en la ciudad de Amarna, la capital fundada por el faraón Akhenatón (1353-1336 a.C.). Esta correspondencia contiene algunas misivas enviadas por monarcas extranjeros vasallos a Amenhotep III (1390-1353 a.C.) y a su hijo Akhenatón.

La investigación proporciona un dato interesante al respecto. En una de estas cartas se menciona una daga de hierro que Amenhotep III, abuelo de Tutankamón, recibe como regalo del rey Tushratta de Mitanni. Es un dato de gran valor ya que, según los investigadores, la tecnología del procesamiento de hierro y el uso de yeso de cal ya prevalecían en la región de Mittanni y la región hitita en ese momento. Las cartas de Amarna podrían ser una prueba escrita que sugiera que la daga de hierro de Tutankamón podría haber sido traída desde fuera de Egipto, comentan en el estudio. Por otra parte, la alta calidad del cuchillo indica que la habilidad para trabajar el hierro de meteorito estaba ya bien establecida en esa época…

En la tumba de Unas, el ultimo faraón de la V dinastía del siglo XXIV antes de Cristo, aparecen en las paredes de su tumba una serie de consejos, plegarias y conjuros, que tienen como objetivo, orientar al rey en el más allá.

Se trata de los textos más antiguos de su género, conocido en conjunto como los Textos de las Pirámides.

Hay un símbolo en forma de U, que se utiliza para aludir al hierro, el metal proviene de los meteoritos. Los humanos todavía tardaran mil años en dominar la fundición de hierro.

En los últimos tiempos varios estudios han mostrado como diferentes civilizaciones utilizaron los meteoritos para fabricar objetos cuando todavía no tenían acceso al hierro fundido.

En Gerzeh, un pueblo de 5200 años de antigüedad, los arqueólogos descubrieron cuentas de collar de origen meteoritito.

Entre los tesoros de la tumba de Tutankamon de hace 3300 años como he mencionado, había una daga pulida de exquisita factura y otros objetos de hierro meteorítico.

También hay cuentas en América del Norte, hachas en China y una daga en Turquía. No se sabe si estas culturas comprenden el origen de los meteoritos.

En la tumba de Unas, los textos funerarios hablan del metal del cielo, lo que hace pensar que los egipcios no solo reconocen el fenómeno del hierro que cae del cielo, sino que lo incorporan a sus creencias míticas.

Unas agarra el cielo y tiende su hierro

El significado es opaco, pero el pasaje refleja la creencia de que el firmamento es un recipiente de hierro lleno de agua del que a veces caen lluvias de metales.

Dicen Los Textos de las Piramides que para llegar al más allá el rey debe navegar a través del dominio celeste.

Las puertas de hierro del cielo estrellado se abren de golpe

También se habla de un huevo de hierro, una metáfora al vientre de nut, la diosa celestial.

Él romperá el hierro después de hender el huevo.

El hierro tiene asociadas connotaciones cosmológicas asociadas a la creación y por ende a la resurrección

Hender el huevo celeste es volver al útero para la renacer.

Cada año llegan a la tierra 17000 meteoritos de más de 50 gramos, la mayoría rocosos, pero el 4% tiene aleaciones de hierro-níquel diferentes del hierro terrestre. Caen sin que nadie los perciba, solo unos cinco al año caen ante la mirada humana.

El meteorito Hoba tiene el nombre de la granja de las afueras de Namibia donde es hallado y es el mayor del mundo con un peso de 60 toneladas que continua en el lugar donde cayó hace más de 80000 años según la datación de radioisopo.

Aristóteles, Plutarco y Plinio el Viejo escriben sobre la caída de una roca en la actual Turquía en el 467 antes de Cristo.

Plutarco relata un enfrentamiento militar romano en I a.C. que fue interrumpido por la caída de meteoritos.

En el 861 cerca del santuario de Nogata, Japón se produce una gran detonación, se ve un destello brillante y aparece una piedra negra en el fondo de un hoyo que antes no existia.

En 1983 unos científicos japoneses estudian el meteorito, que todavía hoy se guarda en una antigua caja de madera con el año inscrito que se ha datado con carbono 14.

En Europa hasta principios del XIX la mayoría de científicos son escépticos ante la posibilidad de que los meteoritos sea un fenómeno real.

En abril de 1794 el físico alemán Ernt Chladni, publica un libro que recopila información sobre la caída de piedras y hierro del cielo y se gana la burla general.

En 1794 varios testigos ven caer una lluvia de piedras en las afueras de Siena, Italia.

Al año siguiente cae una roca de 25 kilos en Wold Cottage, Inglaterra.

Estos acontecimientos incitan al químico ingles Edward C. Howard y al minerologo francés Jaques Louis Bournon a tomar muestras de cuerpos caídos.

Sus análisis publicados en 1802 demuestran que cuatro meteoritos rocosos tienen estructuras y composiciones diferentes a cualquier roca terrestre.

Howard también mide el elevado contenido en níquel en tres meteoritos metálicos y en uno rocoso, revelando que el metal es distinto al fundido a partir de mena.

Pero hay que esperar a 1803 para que la comunidad científica se convenza ya que ese año caen en L´Aingle 3000 piedras.

Aquello aviva el interés científico por los meteoritos.

El naturalista ingles James Sowerby reúne en su museo personal una colección que incluye el meteorito de Wold Cottage.

Tal es su fascinación que a partir del fragmento de un meteorito metálico hallado en Sudáfrica manda forjar una espada para el zar Alejandro I de Rusia en conmemoración de la derrota napoleónica de 1814. La inscripción es:

Este metal caído de los cielos…

Los objetos más antiguos fabricados con meteoritos son adornos como las cuentas de Gerzeh, algunas de las cuales están ensartadas con oro y piedras semipreciosas como lapislázuli, cornalina y ágata.

Al principio el hierro de meteorito se usa para confeccionar artículos preciosos, abalorios y figuras representativas como objetos ceremoniales. Pasa un tiempo hasta que la técnica de fabricación alcanza niveles de pericia necesarios para producir armas o herramientas.

Para cuando se fabrica la daga de Tutankamon es bronce tardío y los artesanos ya saben esmerilar y pulimentar hasta convertirlo en una hoja fina.

Presenta una empuñadura de oro con incrustaciones de piedras y vidrios, pomo de cristal de roca y vaina de oro con elaborados motivos.

Halladas entre las vendas del muslo derecho, algo que necesitaría en el mas allá  para luchar contra los demonios o cualquier peligro de la otra vida y también un signo de estatus.

La daga de Tutankamon es uno de los objetos de su genero elaborados con mayor pericia, pero en otros lugares del mundo han aparecido vestigios de culturas antiguas que utilizaban hierro de meteorito.

En una tumba real de Alakahoyuk en Turquia, se ha localizado una daga de hierro de meteorito, mil años anterior a la de Tutankamón.

En China, las tumbas de dos hombres quizás hermanos que rigieron el estado de Guo en el siglo VIII-IX a.C. contienen un cuchillo y un arma de asta llamados ge, en ambos casos con hoja de hierro de meteorito. Lo más probable es que fueran armas ceremoniales, como otras piezas coetáneas con hoja de jade.

La Smithsonian adquiere en 1934 dos piezas parecidas a un ge y un hacha con los filos de hierro de meteorito, procedentes de la provincia de Henan, donde hay varios yacimientos de la dinastía Zhou. El hacha se fabrica en la dinastía Shang, pero es posible que pasara de generación en generación como herencia.

¿Saben que estas armas están hechas de meteoritos? Los chinos de la época hablan de eclipses y cometas. Por entonces la economía está ya muy desarrollada, pero es posible que hubiera un grupo de astrónomos de la corte dedicada a observar el firmamento.

En América del Norte se han hallado cuentas, orejeras, hojas cortantes y otros objetos de hierro de meteorito en los túmulos funerarios dela cultura Hopewell.

En Argentina a 800 kilómetros de Buenos Aires una lluvia de meteoritos dejo hace 4500 años un campo de cráteres de impacto. En el siglo XVI el gobernador español de Tucumano oye hablar a los indígenas de trozos de metal caídos del cielo.

Conducidos por guías los soldados españoles llegan a Pinguem Nonralta (Campo del cielo), encuentran un gran bloque de hierro, pero se niegan a creer que ha caído del cielo.

Las crónicas españolas cuentan que los indígenas fabrican armas a partir de ese hierro pero no se conserva ninguna.

En Campo del Cielo hay al menos 26 cráteres de impacto. En la zona se han recuperado mas de 100 toneladas de hierro, incluido dos de los fragmentos de meteorito más grandes del mundo.

Es difícil averiguar hasta que punto se utilizan los meteoritos, los registros arqueológicos consignan cientos de objetos de hierro, procedentes de yacimientos de la Edad de Bronce, pero muchos no se han analizado.

El querer averiguar la diferencia entre el hierro colado y el de meteorito es para averiguar cómo, cuándo y donde empieza la Edad de Hierro.

Las civilizaciones de Asia Occidental y el Cáucaso empiezan a fabricar bronce 4000 años antes de nuestra era, pero los expertos creen que los humanos no dominan la separación del hierro de la mena hasta finales del II milenio a.C.

La siderurgia requiere temperaturas entre 1200-1500 grados.

Entre los siglos XX-XVIII, la antigua ciudad estado de Assur (hoy Irak) establece colonias comerciales en lo que hoy es Turquía.

Unas 20000 tablillas cuneiformes halladas en Kultepe-Kanesh, el principal puesto de avanzada, revelan detalles de aquel comercio.

Los registros incluyen múltiples términos relacionados con el hierro, como la palabra acadia parzillum. Una de las voces más comunes es amutum, que escritura cueniforme puede significar metal o cielo.

No está claro si el termino se refiere al hierro de meteorito o denota un tipo concreto de metal. Pero este metal se cotiza 40 veces por encima de la plata.

Parzillum vuelve a aparecer en dos tablillas cuneiformes enviadas a Egipto en el siglo XIV antes de Cristo.

Entre las 382 tablillas en la antigua capital egipcia de Amarna, las tablillas describen tres dagas con hoja de hierro, así como brazalete de hierro y una maza de hierro chapada en oro.

Dichos objetos figuran en la lista de los obsequios enviados por Tushratta rey de Mitanni, en las actuales Siria y Turquía, al faraón egipcio Amenhotep III. Tutankamón es nieto de Amenhotep y la daga le viene por herencia.

En el inventario del imperio hitita que en el siglo XIV es la potencia dominante en lo que hoy seria Turquía y Siria aparecen más términos relacionados con el hierro, como hierro bueno, hierro negro y hierro blanco.

Hierro negro posiblemente hace referencia a la costra del meteorito.

Los inventarios hititas muestran cientos de objetos de hierro, entre ellos hojas de corte, joyas, estatuillas y un recipiente de 30 kilos.

Lo que ha llevado a concluir que quizás los hititas dominaban la fundición de hierro, no se sabe, porque la oxidación de hierro impide tener objetos de esta época.

(Extraído parcialmente del National Geografic de junio de 2023)

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/joyas-tutankamon-tesoro-imprescindible-para-vida-faraon-mas-alla_7627

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/daga-extraterrestre-tutankamon_17766

 John Maxwell Coetzee, Escribir el Prado

Es imposible traducir imágenes en palabras

‘Autorretrato’ (1815), de Francisco de Goya © Museo del Prado© Proporcionado por El Español

En la pantalla se proyecta el cuadro San Jerónimo leyendo una carta (1627-29), de George de la Tour. 

 En el lienzo San Jerónimo, vestido de rojo, se abisma sobre un papel, absorto, mientras sujeta los anteojos en la mano. Estamos intentando traducir esta imagen a palabras en un artículo periodístico y esa es precisamente la pregunta que se hace el escritor JM. Coetzee ¿Es posible traducir una imagen a palabras, a un bloque de texto?

La respuesta es no. Se puede encontrar una forma sustitutiva, pero no traducirla.

Antes se ha proyectado el célebre cuadro sobre la construcción de la torre de Babel, de Brueguel el Viejo, tan utilizado en el sector literario. Así que ahora Coetzee se pregunta.

¿Se ha librado la imagen de la maldición de Babel?. No lo creo, la imagen puede ser más falsa que la palabra.

El premio Nobel sudafricano de 83 años, muy bien llevados, mantuvo este jueves una charla en el Museo del Prado sobre las relaciones entre la literatura y la pintura con su traductora al español, la filósofa y escritora argentina Mariana Dimópulos.

Antes de comenzar, Coetzee tuvo la cortesía de dar los agradecimientos en un español de difícil traducción, ya que estamos con el tema, pero esforzado: prometió más y mejor a la próxima. La conversación fue extraña, porque fue una conversación leída, cada uno de los contertulios repitiendo las frases que llevaban impresas en un papel, lo que dio cierta sensación de ortopedia.

 El evento se celebraba para inaugurar el proyecto Escribir el Pradocon la colaboración de la Fundación Loewe, y transcurrió como una especie de lección de filosofía del lenguaje que recordaba a las divagaciones de Ludwig Wittgenstein o a los experimentos literarios de Georges Perec.

Una de las discusiones trató sobre la posibilidad de escribir la mirada del retrato del Papa Inocencio X de Velázquez

 Conclusión: también es imposible.

Necesitamos las palabras para entender las imágenes.

La prueba es el propio museo, donde necesitamos como mínimo las cartelas para saber lo que estamos viendo (y aunque los textos museísticos muchas veces, sobre todo en el arte contemporáneo, no sean de fácil lectura). “

Las imágenes dominan cada vez más nuestro mundo, lo que puede dar a entender que las imágenes son igual de importantes que las palabras. Nuestro cerebro, de hecho, traduce constantemente entre palabras e imágenes, pero no sabemos cómo.

 No son solo palabra e imágenes. Es también la música, la música de las frases.

El invitado confesó que se siente incómodo en idiomas que no tienen fórmulas de trato de respeto, como usted (en ingles you no diferencia entre  y usted). Y observó algo curioso: en las historias escritas podemos saber cuándo se pasa de la distancia a la intimidad, cuando se pasa del usted al yo, entre dos personajes. Pero en inglés eso no se especifica. dijo Coetzee:

Quien traduce eso al español, tiene que conocer bajo la superficie de la vida de los personajes, incluso más de lo que los conoce el autor, de modo que hace una aportación semiautoral.

También contó que quería que ninguna traducción de su última novela, El polaco (Hilo de Ariadna), fuese inferior a su original en inglés. Y que, “como dueño de los derechos de autor”, pidió que todas las traducciones manasen de la traducción en español.

Pero los poderes en la industria editorial se negaron, porque es como un artículo de fe que se debe traducir del original.

No me cabe duda de que si este libro se hubiera escrito en una lengua “menor, por ejemplo, el albanés”, las editoriales no hubieran tenido problema en traducir del inglés.

Se hubieran saltado sus principios. ¿Por qué? Porque el inglés es, tal vez, la lengua más importante en este momento. Fui el perdedor en ese combate. Es de lamentar.

Imagínese disponer de tres semanas para perderse en la contemplación de las colecciones del Museo del Prado. Si Andy Warhol se jactó de ver el museo en unos minutos, Coetzee, residente en Adelaida, Australia, se afinca en Madrid durante 21 días para interpelar desde la imaginación narrativa las colecciones del Museo, según informa la institución.

A partir de esta estancia escribirá un texto, el primero de una colección publicada en la revista Granta que se centrará en explorar esos vínculos entre la escritura y las artes plásticas. Un buen entretenimiento cultural podrá ser, durante los siguientes días, visitar el museo para ver si uno se cruza, además de con la princesa Margarita Teresa de Austria y las meninas, con el Nobel sudafricano.

Coetzee es el autor seleccionado para inaugurar el proyecto, con Valerie Miles, editora de Granta, como asesora literaria, que invitará a escritores de prestigio internacional a sumergirse en esta experiencia.

En la presentación, el exministro Javier Solana, presidente del patronato del Prado, le auguró muchas dificultades a la hora de traducir a palabras este museo.

Es una tarea compleja.

Describió a Coetzee como un autor duro, difícil de leer, aunque de su gusto.

Casi siempre encuentro algo que tiene que ver con la vida de verdad. Creo que es un hombre que cree en el género humano. También en sus desgracias, pero con la convicción de que podemos elevarnos y dejar de sufrir en algunos momentos. De que podemos ser felices.

El Nobel Coetzee se traslada al Museo del Prado: “Es imposible traducir imágenes en palabras” (msn.com)

https://www.msn.com/es-es/noticias/other/coetzee-en-el-prado-estoy-muy-desilusionado-con-el-idioma-ingl%C3%A9s-como-fuerza-pol%C3%ADtica-global/ar-AA1dpMAG

https://www.elespanol.com/el-cultural/20190624/coetzee-mismo-deseo-comprender-plenamente-escribo/408710737_0.html

Coetzee dice que ha perdido su batalla contra el inglés, un idioma que le ha desilusionado (msn.com)

https://www.msn.com/es-es/noticias/other/coetzee-en-el-prado-una-imagen-puede-ser-m%C3%A1s-falsa-que-las-palabras/ar-AA1dnC1y

https://www.lavanguardia.com/cultura/libros/20201004/483832241061/coetzee-entrevista-retratos-fotos-nobel.html#foto-4

https://www.eldebate.com/cultura/arte/20230620/nobel-coetzee-visita-prado-paso-previo-escribir-texto-vinculado-museo_122984.html

https://www.vogue.es/articulos/escribir-el-prado-loewe-museo-prado-coetzee

Mongolia fascinante

Su superficie es tres veces España, pero solo tiene 3,3 millones de habitantes, de esos la mitad viven en la capital, Ulan Bator.

Es un territorio duro con una climatología extrema y unos suelos pobres con solo un 2% cultivable.

Entre el 3 y el 8% de su geografía, son montañas y bosques, el resto son llanuras de pasto y desierto, como el de Gobi en el sur, uno de los desiertos más grandes del mundo.

El ger es la tienda de lona circular desde hace miles de años. Hay arte rupestre trasportando gers de hace 4 o 5000 años, constituye la vivienda típica tradicional que da cobijo a la familia nómada de Mongolia.

En el centro del ger hay una chimenea humeante y los niños recolectan estiércol seco, para alimentar la chimenea.

Después de desayunar leche de vaca recién ordeñada, los hombres montan en sus caballos y se llevan a pastar los animales que les proveen de lana, pieles, cabras, ovejas, vacas, caballos, yaks, renos y camellos.

Se organizaron para forjar los primeros imperios nómadas en el siglo III antes de Cristo, que entre la Antigüedad y la Edad Media dominan toda la estepa asiática.

Los khirigsuurs datan del 1200 al 700 antes de Cristo, son conjuntos circulares en cuyo centro se erige un túmulo funerario, rodeado de cabezas y pezuñas de caballos, donde se entierra a un solo individuo.

Junto a ellos aparecen las pétreas estelas de ciervos, en las que hay grabadas representaciones de este animal y otras figuras como el sol o la luna.

Estos complejos funerarios rituales están esparcidos por todo el país, lo que indica que hubo un conocimiento compartido de esos individuos que quizás tuvieron que colaborar creando una compleja red de relaciones sociales desconocida hasta entonces en la estepa oriental asiatica.

Algunos Khirigsuurs tiene un diámetro de más de 250 metros y muchos están protegidos por la UNESCO, igual que numerosos conjuntos de petrogrifos.

El Naadam es un festival tradicional mongol que se celebra cada año por todo el país durante el mes de julio y se centra en los tres juegos de los hombres: la lucha, la carrera de caballo y el tiro con arco.

En 2010 fue inscrito en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco.

Los balbal turquicos son estelas talladas en piedra con forma antropomórfica, propias del imperio turco del siglo VIII que designan monumentos funerarios a personas importantes .

El chamanismo mongol, rinde culto a Tengi, gran dios celeste y sus creencias abarcan, la religión, la medicina, la adoración a la naturaleza y el culto a los ancestros.

En la actualidad 5000 años después que el pastoreo nómada enraizara en la estepa de Mongolia, la mitad de la población depende directa o indirectamente de la economía de pastoreo.

Hoy los desplazamientos tradicionales se han reducido. Si antes eran 7 u 8, en la última década son 3 o 4, porque tanto entonces como ahora, los pastores pasan el invierno en un lugar fijo con el rebaño estabulado.

La novedad es que, desde hace unos años, durante el periodo invernal los niños están internos en escuelas, hasta la primavera en la que vuelven con sus padres a practicar el nomadismo hasta el siguiente curso en septiembre.

Pero salvo el periodo de colectivización soviética entre 1924-1990 su estilo de vida ha permanecido inmutable desde hace 5000 años.

Los cambios más llamativos han venido de la globalización.

Hoy es habitual ver a los pastores nómadas hablando por el móvil mientras montan a caballo y en los gers, hay televisión y conexión wifi, pero su vida no ha cambiado.

El clima continental presenta veranos muy calusoros e inviernos durísimos de hasta 50 grados bajo cero o incluso 60 cuando azota el dzud, un fenómeno climático aterrador que tiene lugar cada 5 años y cuya virulencia se ha acentuado por el cambio climático.

Una catástrofe natural que acontece cuando tras una larga sequía estival, caen fuertes nevadas invernales que levantan tormentas y vendavales.

En esas condiciones los animales mueren por miles de frio e inanición, también los rebaños entre  800 y 1000 cabezas, provocando la total ruina de las familias que se ven obligadas a emigrar a la ciudad.

Pero es tanta la población que depende de este medio, que el gobierno está construyendo infraestructuras básicas en otros puntos el país, alejados de la capital para que mejoren sus condiciones de vida y puedan acceder a servicios como un centro de atención primaria, un banco o una estación de policía.

Los tiempos modernos han acarreado también problemas ambientales. Nunca había sucedido que hubiera conflicto por el acceso al agua, pero desde un tiempo a esta parte hay conflictos entre vecinos por el acceso al agua.

También los pastos crecen menos porque la lluvia ha disminuido.

Asimismo, debido a una sobre sedentarización se dejan ver zonas donde el sobrepastoreo pasa factura.

Pero quizás la mayor transformación sea la proyección de futuro de la juventud mongola que es un 35% de la población. Internet y la televisión les ha descubierto una realidad que desconocían.

Muchos niños sueñan con ser futbolistas o cantantes famosos, pero no pastores.

Tampoco los padres los animan, estar en medio de la nada sin apenas nada no es ya la ambición de casi nadie.

Prefieren que sus hijos estudien. La tasa de alfabetización del país es muy alta un 99%, que ingresen en la universidad y consigan una profesión que les proporcione una vida más segura y confortable.

(Nationalgeografic.com.es julio del 2023)

Los reyes españoles muestran sus secretos

Aspecto de la sala de los Borbones de la Galería de las colecciones reales, con el manto de la órden de Carlos III en el centro. EFE / Juan Carlos Hidalgo

Carlos I de España y V de Alemania reinó sobre un gigantesco imperio. Pero era bajito y un poco tripón, como revela la armadura a medida que llevó en la famosa batalla de Muhlberg.

Retratos de Carlos V de espaldas de Jean Bauzil

El tocador de Isabel de Braganza, esposa de Fernando VII e impulsora del Prado, no solo estaba abarrotado de tarros y recipientes para ungüentos varios: además, se regía por un estricto protocolo e incluía un espejo con la facultad de adelgazar a quien se mira en él. 

El Políptico de Isabel la Católica, de quien se dice que murió con algunas de esas imágenes entre las manos. PATRIMONIO NACIONAL

Isabel la Católica, por su parte, murió sujetando entre sus manos algunas de las pequeñas tablas con escenas de la vida y la Pasión de Cristo que realizó Juan de Flandes.

Una joven contempla en la Galería de las Colecciones Reales las columnas salomónicas de la Iglesia del Real Hospital Virgen de Montserrat. EFE

 Más de cinco siglos de historia de España, la de sus reyes y reinas y el arte que acumularon, ya tiene emplazamiento fijo. Se trata de la Galería de las Colecciones Reales, un espacio permanente junto al Palacio Real en el que desde hoy se exhiben al público algunas de las pìezas más destacadas del amplio repertorio de cuadros, tapices, vajillas, estatuas, porcelanas, carruajes, fuentes, joyas y demás maravillas atesoradas durante 500 años por los sucesivos monarcas españoles, primero por los Austrias y después por los Borbones, y que hoy forman parte del Patrimonio Nacional.

Vista parcial de la Sala de los Austrias en la Galería de las Colecciones Reales. PATRIMONIO NACIONAL

Todo en la Galería de las Colecciones Reales es excepcional. Empezando por el edificio, obra de los arquitectos Luis Mansilla y Emilio Tuñón y que ya ha recibido 14 premios de arquitectura.

Primer croquis del museo de Manuel Tuñon

Continuando por las 650 piezas que componen la exposición inaugural, y que además de obras entre otros de Ek Bosco, Tiépolo, Tiziano, El Greco, Ribera, Velázquez, Goya, Durero, Mengs, Caravaggio y Bernini, incluyen también magníficos tapices, una primera edición de El Quijote, las impresionantes columnas salomónicas de la Iglesia del Real Hospital Virgen de Montserrat, la Carroza Negra de Mariana de Austria.. . Y terminando por la cuidada y elegante museografía realizada por Manuel Blanco, director de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid, y por el también arquitecto Héctor Navarro, y que no sólo hace resaltar las piezas en exposición y permite el diálogo entre ellas, sino que también consigue humanizar a los reyes y reinas españoles.

Dice Manuel Blanco:

Es que, aunque con frecuencia se nos olvide, eran personas. Casi todos los objetos que componen esta muestra estuvieron en sus manos, en sus espacios íntimos, ocuparon un lugar importante en sus vidas, y eso hemos querido resaltarlo.

‘Santa Isabel de Portugal curando a una enferma’, de Francisco Goya, y al fondo, el coche de la Corona Real de Fernando VII . EFE

 La Galería de las Colecciones Reales se articula a través de tres grandes salas expositivas: tres naves diáfanas de 103 metros de longitud por 16 metros de ancho cada una de ellas, generadas por una sucesión de pórticos de hormigón blanco horizontal. 

La primera sala está dedicada a la dinastía de los Austrias, la segunda a los Borbones y la tercera acogerá exposiciones temporales (se estrena con una muestra de vehículos y carruajes reales).

Caballo blanco de Diego Velázquez

Se nota que Blanco y Navarro son arquitectos, porque su museografía es profundamente respetuosa con el edificio levantado por Mansilla y Tuñón.

No se han dedicado a llenar de cubículos cada sala, sino que han conseguido que la museografía se integre en el espacio (es prácticamente invisible) y que las obras brillen y dialoguen entre ellas. Manuel Blanco:

No hemos tapado la arquitectura, sino que bailamos con ella. Toda la exposición baila al ritmo del espacio. La arquitectura ha escrito el ritmo, y nosotros hemos puesto la melodía.

La exposición arranca con los Reyes Católicos, con un retrato realizado por Juan de Flandes de la rey Isabel de Castilla que, desde el lienzo, mira al casco que llevaba su marido, Fernando de Aragón.

Está también el llamado Políptico de Isabel Católica, un extraordinario conjunto de obras sobre tabla de pequeño tamaño, con bellísimas escenas de la vida de Cristo destinadas a un uso devocional de carácter privado por parte de la reina.

Las cortes entonces eran itinerantes, se movían entre distintos palacios. Los tapices eran clave en la construcción de las cortes, y lo son también en la Galería de las Colecciones Reales, donde se pueden admirar enormes tapices que parecen estar suspendidos en el aire. 

Incluidos tapices que retratan a Carlos V en la batalla de Mühlberg y soportando el mundo sobre sus espaldas, como alegoría de Hércules.

También hay una pequeña colección de sus sillas de montar, encerradas en unas vitrinas absolutamente limpias, sin engranajes de ningún tipo.Ç

El repaso a Felipe II se centra sobre todo en una de sus grandes obras:  El Monasterio del Escorial. Y Felipe III aparece a caballo, como en la escultura en la Plaza Mayor de Madrid.

Nada más entrar en la sala de los Borbones, se percibe que estamos ante una dinastía diferente. Para empezar, por el color. 

Los Austrias vestían fundamentalmente de negro, pero no por rigidez (como luego ha propagado la leyenda negra) sino porque era el color más caro. Además, el imperio español tenía la exclusividad del palo campeche, el árbol del que se extraía el pigmento que permitía obtener ese color negro profundo.

Sin embargo, los Borbones eran aficionados a los colores de las hilaturas francesas, y esa explosión de rojos, verdes y azules se percibe nada más entrar en sus salas.

Otra característica de los Borbones es que con ellos cambia la arquitectura. Después del incendio del Real Alcázar, se decide la construcción del Palacio Real.

La habitación de  Carlos III está reproducida a escala real, con las sobrepuertas que lo decoraban colocadas en alto, en lo que era emplazamiento original. Se trata además de pinturas que fueron realizadas para ser vistas a esa altura, porque si no se deforman.

Están los tapices y cartones de Goya. Está la sala del besamanos de María Luisa de Parma, idéntica al milímetro a la original. Está el enigmático Caballo Blanco pintado por Velázquez.

Está el tocador de Isabel de Braganza. Está Isabel II y su manto de niña, así como varias fotografías, porque su reinado coincide con el nacimiento de ese arte. Y están las joyas que llevaba Isabel II cuando se dirigía a la basílica de Nuestra Señora de Atocha cuando sufrió un atentado y que, al salvar la vida, donó en agradecimiento a esa iglesia.

 La exposición termina con la Constitución de 1978 y con la propia Galería de las Colecciones Reales, el último proyecto del Palacio Real.

La posibilidad de abrir un museo dedicado a las colecciones reales ya empezó a barruntarse en tiempos de Manuel Azaña.

Pero es solo ahora cuando, por fin, esa idea se ha materializado.Y a lo grande: con una exposición magnífica, un edificio colosal y una museografía espléndida que permite tanto pasar tres horas deleitándose con las muestra como recorrerla en tres cuartos de hora. Y eso no es nada fácil.

Los monarcas españoles muestran sus joyas artísticas, sus objetos íntimos (y sus secretos) (msn.com)

https://www.elconfidencial.com/cultura/2023-06-28/los-monarcas-espanoles-muestran-sus-joyas-artisticas-sus-objetos-intimos-y-sus-secretos_3673799/

https://www.abc.es/cultura/arte/galeria-colecciones-reales-nueva-joya-corona-20230628194721-nt.html

https://www.patrimonionacional.es/actualidad/noticias/los-reyes-inauguraran-la-galeria-de-las-colecciones-reales-el-28-de-junio

Yayoy Kusama en el Guggenheim Bilbao

Existe una idea de quién es Yayoi Kusama (Matsumoto, Japón, 1929). La excéntrica señora que pinta lunares por todas partes y planta calabazas gigantes en una isla.

La que firma colaboraciones con Louis Vuitton y, en versión autómata, empuña una brocha desde un escaparate de la firma. La que, dicen, vive en una institución psiquiátrica como si fuera un hotel.

Pocos artistas contemporáneos poseen una imagen tan sobreexpuesta.

Y, sin embargo, las claves y el desarrollo de su carrera artística están mucho menos difundidos. Por eso conviene no perderse la exposición Yayoi Kusama: de 1945 hasta hoy, que del 27 de junio al 8 de octubre de este año reunirá en el Guggenheim Bilbao unas 200 piezas entre esculturas, instalaciones, pinturas, dibujos y material de archivo.

La artista ya ha disfrutado de otras retrospectivas, como la de la Tate Modern de 2012, estructurada bajo criterios cronológicos.

Esta vez se pone el foco en sus principales temas e inquietudes con las secciones: Autorretrato, Infinito, Acumulación, Conectividad radical, Lo biocósmico, Muerte y La fuerza de la vida. Dos hechos marcaron su devenir: el negocio de viveros de su familia y la Segunda Guerra Mundial.

En aquel ambiente optó por buscar una salida en el arte, de lo que dan testimonio sus bocetos de flores de 1945. Con 27 años emigró a Nueva York de cuya escena de vanguardia artística formó parte hasta 1972.

Allí actuó como activista a favor de los derechos de las minorías y contra la guerra de Vietnam. Después volvió a Japón, y la depresión que sufría, acrecentada por la acogida hostil que recibió su trabajo, provocó su internamiento en un psiquiátrico, lo que no le impidió retomar su carrera.

Éxitos como el pabellón japonés de la Bienal de Venezia de 1993 dieron notoriedad a su obra, a lo que contribuyeron cualidades como lo reconocible de una iconografía reproducida para el consumo de masas: las calabazas, símbolo espiritual y de la conexión con la naturaleza; los lunares, referencia al cosmos; los tentáculos, como forma de aferrarse al mundo mientras se huye de él.

Seguramente esta muestra operará como un gran escenario para selfies. Pero también será un oportuno homenaje a una gran artista.

https://www.msn.com/es-es/estilo/other/los-lunares-de-yayoi-kusama-llegan-al-guggenheim/ar-AA1d4LQj

https://www.elimparcial.es/noticia/256006/cultura/los-lunares-y-las-alucinaciones-de-yoyoi-kusama-llegan-al-guggenheim-de-bilbao.html

https://www.elperiodico.com/es/ocio-y-cultura/20230626/lunares-yayoi-kusama-exposicion-guggenheim-bilbao-89148681

https://www.revistaad.es/articulos/yayoi-kusama-llega-al-guggenheim-de-bilbao

La reina Julia de España que nunca vino

Nada hacía presagiar que Julia (1771-1845) y Désirée Clary (1777-1860), las dos hijas menores de un próspero comerciante de sedas de Marsella, acabarían ciñendo una corona. Sin embargo, un inesperado giro del destino, al albur del poder napoleónico, las convirtió en reinas consortes.

Désirée ocupó el trono de Suecia como esposa de Carlos XIV, el primer miembro de la dinastía que reina actualmente en el país nórdico; Julia, por su parte, fue soberana, primero, del reino de Nápoles y las Dos Sicilias, y, más tarde, de España, donde paradójicamente nunca hizo acto de presencia.

Julia Bonaparte

Todo comenzó en la primavera de 1793, en plena Revolución Francesa, cuando Francisco Clary, el padre de ambas, fue llevado a prisión junto a uno de sus hijos, acusados del delito de haber solicitado el sello de proveedores de la Real Casa para su negocio.

Decidida a salvarlos, Francisca Sommis, esposa y madre de los detenidos, buscó clemencia en la persona del comisario de guerra de Marsella, un joven militar llamado José Bonaparte.

Sus demandas fueron atendidas, y, desde ese momento, las relaciones entre los Clary y los Bonaparte fueron cada vez más estrechas.

Désirée fue cortejada por el segundo de los ocho hermanos Bonaparte, un joven cadete llamado Napoleón, mientras José dedicaba toda clase de atenciones a Julia, con quien, finalmente, contrajo matrimonio en una sencilla ceremonia celebrada en Cuges-les-Pins, en agosto de 1794.

Pese a las obligadas separaciones a causa de las tareas militares del esposo, los hijos llegan al hogar de los Bonaparte-Clary. En 1796 nació Julie, que apenas sobrevivió unos meses; a esta la siguieron Zenaida (1801-1854) y Charlotte (1802-1838).

Pero la vida burguesa que Julia, discreta, inteligente e introvertida, había imaginado se vio rápidamente alterada por la espectacular carrera militar de su cuñado Napoleón.

José siempre había sido su confidente y uno de sus máximos apoyos, tanto en lo público como en lo privado, y, en pago a su lealtad, tras la campaña de Italia fue nombrado por su hermano rey de Nápoles y las Dos Sicilias.

De inmediato, José abandonó París para hacerse cargo del reino. Julia no lo acompañó. En espera de encontrar el momento oportuno para desplazarse, permaneció en su residencia de Mortefontaine, una finca no lejos de París donde presidía un pequeño salón literario y donde, años antes, había dado cobijo a su cuñado Napoleón y a sus generales para preparar el golpe del 18 de brumario, que le había permitido alzarse con el poder.

Lo cierto es que la nueva reina no tenía prisa alguna por viajar a Nápoles. Hasta ella habían llegado los rumores de las aventuras amorosas de su esposo, y era pública y notoria su relación con la duquesa Giulia d’Atri, de la que se decía que incluso le había dado un hijo. Julia había tolerado con paciencia los devaneos de su esposo, pero no estaba dispuesta a compartir escenario con su amante.

 Evidentemente, dada la situación, tampoco el rey de Nápoles parecía ansioso de recibir a su mujer en su nueva corte, sabiendo que ello limitaría sus galanteos, ya que no podía esgrimir el eximente del celibato geográfico, el término con que, en la milicia, se disculpaban las aventuras extraconyugales de sus integrantes cuando estaban en campaña.

Napoleón, sin embargo, no pensaba lo mismo. Sabedor de la importancia que una imagen de familia consolidada tenía para el afianzamiento de la nueva dinastía, y confiando en el buen hacer de su cuñada –de la que decía que era la mejor persona que había conocido–, en marzo de 1808 ordenó que Julia partiera hacia Nápoles.

El emperador no se equivocaba. En los escasos meses que Julia permaneció en el reino, desempeñó sus deberes con eficiencia y talento político, especialmente cuando hubo de sustituir a su esposo durante sus ausencias por motivos políticos o militares. Contó, pues, con las simpatías de los napolitanos, pero no tuvo tiempo de concluir muchos de los proyectos culturales y benéficos que había planeado, ya que, pocos meses después de su llegada, Napoleón decidió situar en el trono de Nápoles al general Murat, casado con su hermana Carolina, y otorgar a José una nueva corona: la de España y las Indias.

En mayo de 1808, Napoleón se reunió en Bayona con el fin de dirimir el conflicto dinástico en España. Sabido es cómo acabaron las diferencias entre Carlos IV y su heredero Fernando VII.

La Corona pasó a manos de Napoleón, quien abdicó de inmediato en favor de su hermano mayor, que asumió su responsabilidad en julio de 1808.

En Nápoles, Julia siguió los acontecimientos a través de las cartas que diariamente intercambiaba con su esposo. Pese a las infidelidades y las sempiternas separaciones físicas, la pareja mantenía una excelente relación y entre ambos hay una enorme complicidad. De ahí que, siguiendo los consejos de su esposo, al tener que abandonar Nápoles, ya como reina consorte de España, Julia no se dirigiera a Madrid, sino a París.

 Tras su aparentemente inexplicable ausencia en el trono hispánico se escondía una inteligente maniobra política. Oficialmente, se informó de la inseguridad que reinaba en la península ibérica, dada la resistencia de los españoles a aceptar una nueva dinastía, y, en consecuencia, del peligro que ello podía representar para Julia y sus hijas.

Lo cierto, sin embargo, era que José I sabía que Julia era más necesaria a sus intereses en París que en Madrid. Por entonces, las diferencias entre los hermanos Bonaparte se habían acentuado. José I discrepaba cada vez más de la estrategia militar y política de Napoleón, se negaba a ser un títere en manos del emperador y necesitaba a una persona de su máxima confianza en la corte imperial. Podía confiar en su esposa, y, desde ese momento, la reina ejerció como defensora de los intereses de la Corona de España en París.

Las cartas que Julia y José I se cruzaron a diario explican sobradamente su cometido. Pese a que jamás cruzó los Pirineos, la reina ausente, como la apodaron sus nuevos súbditos, estuvo plenamente al servicio de los intereses de su reino. Para ello no dudó en enfrentarse al emperador en temas tan espinosos como la pretensión de Napoleón de anexionar a Francia los territorios al norte del Ebro, un proyecto al que José I se oponía rotundamente.

El reinado a distancia de Julia en España duró apenas cinco años. Tras la batalla de Vitoria (1813) y la derrota definitiva de las tropas napoleónicas, José hubo de volver a París. Lo hizo con un copioso equipaje en el que no faltaban obras de arte y joyas pertenecientes al Tesoro Real, entre las que se encontraba la legendaria Peregrina, una valiosísima perla barroca que llevaba en poder de las reinas de España desde el siglo XVI.

Era la misma que, a su muerte, Julia legó a su sobrino Carlos Luis Bonaparte y que este vendió a un noble inglés, el marqués de Abercorn. Tras un sinfín de peripecias, la joya acabó en poder de otra reina, esta vez de Hollywood: Elizabet Taylor y, en la actualidad, pertenece a un coleccionista anónimo.

La definitiva derrota de Napoleón en Waterloo obligó a José Bonaparte a exiliarse en los Estados Unidos.

Se instaló en una inmensa finca en Bordentown (Nueva Jersey), donde emprendió diversos y prósperos negocios utilizando el título de conde de Survilliers.

En esta ocasión, Julia lo acompañó en unión de sus hijas, si bien en 1818 decidió regresar a Europa para asistir a la entronización de su hermana Désirée como reina de Suecia. Ya no regresó al lado de su esposo, hastiada de soportar sus infidelidades e incapaz de acomodarse al estilo de vida del continente americano.

Instalada primero en Fráncfort y luego en Bruselas, Florencia fue su destino definitivo. Allí la siguió, en 1840, un José Bonaparte anciano y cansado, buscando cobijo en la mujer que siempre había sido su mejor compañera. Para entonces, la mayor de sus hijas, Zenaida, se había casado con su primo Carlos Luciano Bonaparte (1803-1857), un considerable ornitólogo sin pretensiones políticas, y la menor, Charlotte, viuda de su primo Luis Napoleón (1804-1831), había fallecido en 1838.

En Florencia, los condes de Survilliers vivieron los años más serenos de su vida, lejos de toda maniobra política, unidos y consagrados a la actividad artística e intelectual. José murió el 28 de julio de 1844. Julia, ocho meses más tarde, en abril de 1845. Ambos fueron inhumados en la basílica florentina de la Santa Croce, pero su destino era permanecer alejados la una del otro. En 1862 Napoleon III repatrió el cuerpo de José para ser sepultado en Los Inválidos, a la derecha de la tumba de su hermano Napoleón, mientras que los restos de Julia, junto a los de su hija menor, continuaron en Florencia.

La reina Julia de España, una desconocida que nunca pisó su reino (msn.com)

https://dbe.rah.es/biografias/18126/julia-bonaparte

Un kaftan marroqui de seda bordado y unas babuchas de piel de camello

Sugerencia de escritura del día
Si tuvieras que vestir siempre igual, ¿qué elegirías?

Yo tengo caftanes sencillos (nunca de fibra ni asiáticos) y en esta época me los pongo y voy descalza, un placer para los sentidos.

Me parecen muy elegantes y apropiados al clima desértico donde vivo, además de que las babuchas las llevamos los españoles a Marruecos cuando emigramos hace 500 años (e influenciamos la forma de su caftán también).

Las babuchas son de origen iraní, un país que es islamizado tarde, pero que impone muchas modas en el Islam, porque es culto y sofisticado.

Las babuchas, tienen una cámara de aire al final, que hace que el pie se mantenga fresco a altas temperaturas (y si se forran pueden ser calientes).

Los kaftanes también son persas (en el caso marroquí, fueron influenciados por iraníes y andaluces).

Vestidos por los sultanes otomanos los he contemplado muchas veces en el Topkapi de Estambul.

Me encantan los de los niños, con escritos llenos de conjuros para que la enfermedad, los virus y los males de ojos no hagan presa de ellos.

En Turquía había un protocolo acorde a la jerarquía para los colores y bordados y no digamos botones o adornos.

Se suele bordar por el pecho y las mangas. Se puede bordar con hilo de oro e incrustaciones de perlas y piedras preciosas.

Los caftanes marroquíes fueron independientes y más estilizados que los turcos ademas de anteriores (el imperio otomano nunca tuvo control sobre Marruecos).

Los sultanes de la dinastía Benimerín de Marruecos enviaron un caftán de brocado como regalo a cada nuevo Sultán del Imperio Otomano, para que fuera el primer caftán propiedad del Sultán otomano.

En Marruecos los caftanes se han adaptado en la era moderna como vestidos para mujeres y difieren de los turcos. El caftán de Marruecos es único gracias a sus orígenes tanto persa y andaluza y gracias a la ingeniería artesanal marroquí que desarrolla especificidades en las principales ciudades, como en Fez el Joher, en Tetuan el Keswa Lakbira o Chedda Chamalia y en Rabat la Touquida.

En Rusia, caftán se usa para otro tipo de prenda de vestir, una especie de traje masculino largo con mangas ajustadas. En el siglo xix los caftanes rusos eran el tipo de vestimenta más difundida entre los campesinos y mercaderes. Actualmente se usan como ropa ritual religiosas por parte de los creyentes mayores.

La papisa Juana

Según los registros del Vaticano, a lo largo de la historia ha habido más de 260 Papas, todos ellos hombres. Sin embargo, existe una historia que se remonta a la época medieval que hace referencia a una papisa llamada Juana. Cuenta la leyenda que esta se disfrazó de hombre para poder convertirse en pontífice, pero su secreto salió a la luz cuando se puso de parto repentinamente durante una procesión. ¿Cuánto se sabe sobre ella? En esta galería ahondamos en su historia (o leyenda).

Se supone que la papisa Juana fue una pontífice que ejerció entre el 855 y el 858.

Nació en Maguncia (Alemania) pero se mudó a Inglaterra de pequeña, por lo que a menudo se la considera inglesa.

Se dice que Juana se enamoró de un monje benedictino inglés con el que viajó hasta Atenas (Grecia), donde se formó. Para poder lograrlo tuvo que disfrazarse de hombre.

Después, Juana se mudó a Roma y fue subiendo de rango dentro de la Iglesia hasta llegar a ser nombrada sumo pontífice.

Según la leyenda, nadie descubrió su verdadera identidad hasta el 858.

El secreto se reveló cuando Juana se puso de parto sin previo aviso durante una procesión.

Algunos registros dicen que Juana murió dando a luz, mientras que otros aseguran que fue arrastrada por un caballo y lapidada en público antes de ser ejecutada.

El primer registro de la historia lo encontramos en un texto del siglo XIII escrito por un cronista dominico llamado Jean de Mailly.

Después, el dominico francés Stephen de Bourbon incluyó la historia en su obra del siglo XIII De septem donis Spiritu Sancti («sobre los siete dones del Espíritu Santo»).

Los primeros registros de la historia no le ponían nombre a la papisa. La leyenda solo hablaba de una mujer vestida de hombre que se convirtió en sumo pontífice. Su sexo solo se descubrió cuando dio a luz durante una procesión que culminó con su muerte.

Según la crónica de Martin de Troppau, Chornicon pontificum et imperatorum, existe una versión alternativa al destino de la papisa.

Según uno de los manuscritos, cuando se supo que el papa era una mujer, Juana fue confinada y depuesta, pero no murió hasta muchos años después.

Según una versión de la historia, el hijo de Juana se convirtió en obispo de Ostia (Italia).

Existen otras versiones de la historia y algunas incluso aseguran que el nombre original de la papisa era Agnes o Gilberta.

Se pueden encontrar referencias a su historia en varias obras literarias, incluidas las del crónico benedictino Ranulf Higden y los humanistas italianos Petrarca y Boccaccio (imagen).

La historia de la papisa Juana se consideró verídica durante los siglos XIV y XV. ¡Hasta el Concilio de Constanza la dio por legítima en 1415!

Sin embargo, en el siglo XVI tanto los eruditos como los historiadores católicos empezaron a considerarla pura ficción.

Después, durante los siglos XVI y XVII, los protestantes usaron la historia como ataque satírico contra el papado y la Iglesia Catolica.

La historia sobrevivió hasta el siglo XIX, cuando algunos protestantes intentaron comprobar la existencia de Juana para atacar al catolicismo, pero no lo consiguieron.

Una prueba que suele utilizarse para desestimar la supuesta existencia de Juana es el simple hecho de que no figura en los registros papales de los siglos X-XIII.

Juana supuestamente ejerció como pontífice entre el papado de León IV y Benedicto III. Sin embargo, Benedicto III fue elegido inmediatamente después de León IV y murió el 17 de julio de 855, por lo que técnicamente no hubo un ni un solo momento en el que la papisa pudiese llegar al poder.

En ese caso, ¿de dónde procede la historia? Una teoría apunta a que la leyenda llegó a Roma desde Constantinopla.

En una carta de León IX al patriarca de Constantinopla, Miguel I Cerulario, el papa menciona su indignación al descubrir que «la Iglesia de Constantinopla no solo ha tenido eunucos, sino hasta una mujer en la sede episcopal».

Otra teoría apunta a una referencia a las «debilidades afeminadas» del papa Juan VIII (872-882) a la hora de lidiar con los griegos.

La degradación del papado en el siglo X también se menciona como posible origen de la historia, incluida una sátira sobre Juan IX. Se dice que este papa tenía amantes y que su influencia femenina afectó al sumo pontífice.

Otras teorías vinculan los orígenes de la leyenda a la falsa profetisa Theota.

Puede que la leyenda de la papisa simplemente nazca de un cuento popular romano.

La búsqueda de pruebas históricas se prolongó hasta el siglo XXI. Las investigaciones realizadas en 2018 por el arqueólogo Michael E. Habicht apuntan a que el papa Juan VIII tenía dos monogramas distintos y que el primero (856-858) pertenece a la papisa Juana.

La leyenda de la papisa Juana ha inspirado muchas obras de ficción, como novelas, piezas teatrales, videojuegos y películas.

Fuentes: (Britannica) (History) (New Advent) (Catholicity) (Smithsonian) 

https://www.msn.com/es-mx/noticias/mundo/la-papisa-juana-historia-o-leyenda/ss-AA1cN6Xo#image=30

El tono leve

Sugerencia de escritura del día
¿Qué es lo que más te gusta de ti mismo?

Narrar en primera persona es hacer trampas y un impudor y aunque la cercanía con el lector sea grande y la verosimilitud aumente, no deja de ser un constructo mentiroso y falaz de una identidad impostada.

Me recuerda la novela de lectura obligatoria de la Universidad de Yo el innombrable de Samuel Beckett.

Un monologo inconexo desde la perspectiva de un protagonista sin nombre (en realidad innombrable) e inmóvil.

No hay trama concreta o puesta en escena – y si los otros personajes existen o si solo son otras facetas del narrador es discutible.

La técnica del monologo interior es inspirada en Beckett por Joyce. Beckett es novio de la hija y conviven bastante, pero es esuizofrenica como el padre y el novio sale huyendo (aunque con las alforjas llenas de registros nuevos).

La novela tiene un tono nihilista y desesperado (para variar) hasta el final, compuesta de una serie muy larga de oraciones breves…

Hablar en primera persona es feo y de mal tono aunque todo el mundo lo haga, me atrevería a decir además que difícil.

De nosotros han de hablar los demás, obviamente nuestros detractores, nunca lo haran bien bien, pero con independencia, los que dibujan nuestro perímetro son los otros, no yo.

Pero nada sorprende en esta sociedad narcisa que ha rebasado todos los limites, donde todo el mundo habla de si mismos en primera persona, sin saber que la identidad es un personaje prefabricado con ayuda de muchos.

Me produce vergüenza ajena cuando las noticias son las intimidades narradas por sus protagonistas y aderezadas con comentarios extras.

Quizás sea terapéutico o quizás tengamos una sociedad enferma.

Hay sociedades tribales donde hablar en primera persona esta prohibido.

A la becaria/algorismo/Inteligencia Artificial habría que recordarle que hay que diferenciar entre lo publico y lo privado y que respete el ambito de lo segundo.

Mientras, que nos supongan, e inspiremos misterio que es mas artistico.