No se quien ha programado este algoritmo de manera tan previsible, o quizas la becaria ha tomado vacaciones, pero el caso que sigue unas pautas de psicología un poco antiguas, Me recuerda mi época de colegio con las puestas en común cuando hacia fichas y nos sometíamos tormentas de ideas, que era lo menos creativoque he visto en mi vida.
Me duele la boca de decir que a cada persona la definen los demás, somos una obra abierta y única en continuo proceso de modificación mientras vivimos y lo de etiquetar es pueril, porque cada persona en su interior es un universo de potencialidades.
Y además si nos quitan el misterio ¿qué somos? solo nubes y líquidos en tránsito que decía Adriano, guardemos los secretos para nosotros y el que quiera saber que estudie.
Se ha puesto de moda entre el gran público cuatro conceptos de psicología como interpretación de la realidad, y antes se estigmatizaba desde el sexo, sobre todo a las mujeres que parece que siempre estamos marcadas, siempre somos demasiado o demasiado poco, raramente los hombres son objeto de diana.
El caso es que ahora a la estigmatización se ha añadido un etiquetado de primero de Psicología, para ser receptora de infinidad de patologías a los ojos de quien mira, que busca un esqueleto en el armario de forma apresurada y si no los encuentra los inventa, quizás como resultado de los reallity shows televisivos.
Me encanta esa percepción porque quien lo huele debajo lo tiene dice el refrán.
En medio de esta libertad de equipararnos todos con todos, esa libertad absolutamente ficticia, nadie se molesta en buscar la excelencia ¿Dónde está la excelencia? que decía Ortega.
Vivimos tiempos de inmediatez, de lo efímero, de lo leve que no grave que decía Calvino, pero entre medio no deberíamos perder el rigor, la contención y el afán de superación.
Con eso quiero decir que por favor evitemos la carnaza a los tiburones de novelizar nuestra existencia y servirla en bandeja como la cabeza de Juan Bautista, pisando la autobiografía en momentos de tedio, que hay todo un proyecto vital en cada una de nuestras vidas todavia por cumplir.
Cada persona somos singulares, un trozo de luz, quedémonos con eso, que sea la IA, la que nos cuente como se describiría, si como un peligro o un instrumento de progreso, mientras, silence.
Los arqueólogos de la Universidad de Tel Aviv excavando el Cerro de los Esclavos Hai Ashkenazi / Central Timna Valley Project
Destruyeron los recursos naturales del valle de Tim
Investigando una pila de desechos industriales mezclados con carbón vegetal en el Cerro de los Esclavos Erez Ben-Yosef / Central Timna Valley Project
La sobreexplotación de la vegetación para ser usada como carbón vegetal en los hornos metalúrgicos hace 3.000 años fue fatal para el ecosistema de la zona
Los humanos ya destruían ecosistemas en los tiempos bíblicos Central Timna Valley Project
Las aventuras del explorador Allan Quattermaine en su expedición por África buscando las ricas minas de oro del Rey Salomón son toda una leyenda. El libro escrito por Henry Rider Haggard y publicado en 1885 causó furor en la época y dio comienzo a todo un género literario, el de los mundos perdidos.
Pero las minas reales, las que existieron de verdad, no estaban en el África negra. Ni tampoco contenían toneladas y toneladas de oro puro. En realidad estaban situadas en la región desértica del sur de Israel y de ellas se extraía cobre. Además, su explotación provocó que se acabara con la vegetación local, que a día de hoy aún no se ha recuperado completamente.
Las minas del Rey Salomón estaban en la región desértica del sur de Israel
Investigadores de la Universidad de Tel Aviv afirman, en un estudio publicado en la revista Scientific Reports, que la destrucción de los ecosistemas por parte de los humanos aparentemente se remonta a tiempos bíblicos. Su análisis se basa en el carbón vegetal usado como combustible en los hornos metalúrgicos del valle de Timna durante los siglos XI-IX antes de Cristo.
Ese fuel fue cambiando con el tiempo. Las primeras muestras contenían principalmente el arbusto local Retama moruna (Retama raetam) y acacias espinosas (Acacia spp). Ambas son excelentes maderas y estaban disponibles en las cercanías, señalan los arqueólogos. Pero la calidad se deterioró con el tiempo, y las muestras posteriores consistían en leña de baja calidad y madera importada de lejos.
La antigua industria del cobre en Timna no se manejó de manera sostenible. Se sobreexplotó la vegetación local, lo que eventualmente llevó a la desaparición tanto de las plantas como de la industria. La producción de cobre no se renovó en esta región hasta aproximadamente mil años después, y el medio ambiente aún no se ha recuperado completamente 3.000 años después.
Fue el rey David, según se explica en la Bíblia, el que se interesó por esta remota región desértica debido a su cobre, un metal importante y valioso en ese momento, utilizado para fabricar bronce, entre otros fines. Dice el profesor Erez Ben-Yosef, director de las excavaciones arqueológica:
En el valle de Timna floreció una gran industria durante un período de unos 250 años, con miles minas y alrededor de 10 sitios de procesamiento que usaban hornos para extraer el cobre del mineral. Esta impresionante operación es conocida por el público como las ‘Minas del Rey Salomón’ y actualmente sabemos que la producción de cobre alcanzó su punto máximo aquí en la época de los reyes David y Salomón.
La Biblia nunca menciona las minas específicamente, pero sí apunta que David conquistó el área de Timna, conocida en ese tiempo como Edom, colocando guarniciones por todo el territorio, de modo que los edomitas se convirtieron en sus súbditos. Además, su hijo Salomón usó enormes cantidades de cobre para la construcción del Templo en Jerusalén.
Solo podemos suponer que David se interesó por esta remota región desértica debido a su cobre, cuya industria estaba a cargo de los edomitas, auténticos especialistas en su manejo. Su producto se exportaba a tierras lejanas, incluidos Egipto, Líbano e incluso Grecia. Pero la industria no era sostenible, algo que encaja bien con la ocupación por parte de una potencia extranjera dirigida desde Jerusalén.
La producción en Timna era muy avanzada para su época y los herreros que procesaban el metal eran especialmente mineral mediante fundición en hornos de loza a una temperatura de 1.200 grados centígrados. Todo el proceso tomaba alrededor de ocho horas. Después, se rompía el horno y se recuperaba el cobre. El carbón vegetal necesario para alcanzar las altas temperaturas se conseguía mediante la combustión lenta de árboles y arbustos talados para este fin.
Los investigadores recolectaron muestras de carbón -bien conservadas gracias al clima seco del desierto- de los montones de desechos industriales que se mantienen en los sitios de fundición y las examinaron en el laboratorio, dice Mark Cavanagh, autor principal del estudio:
El sitio de producción llamado ‘Cerro de los Esclavos’ quemaba hasta 400 acacias y 1.800 retamas cada año. A medida que estos recursos fueron disminuyendo, la industria buscó otras soluciones, como lo demuestra la composición cambiante del carbón
El carbón de la capa inferior de los montículos, que data del siglo XI a.C., contenía principalmente dos plantas conocidas por ser excelentes materiales para quemar: 40 % árboles espinosos de acacia, y 40% retama blanca local, incluidas las raíces de la retama. Las ‘brasas ardientes del árbol de la retama’ incluso se mencionan en la Biblia como excelente leña (Salmo 120, 4).
Unos 100 años después, a mediados del siglo X a.C., huno cambio. La industria comenzó a utilizar combustibles de menor calidad, como arbustos del desierto y palmeras. Incluso se importaron árboles de lugares lejanos, como enebros de la actual Jordania o terebintos, también transportados desde decenas de kilómetros de distancia.
Los arqueólogos afirman que el cambio gradual en el contenido del carbón vegetal se debió a la sobreexplotación que destruyó los recursos naturales, en este caso la leña de alta calidad, la acacia y la retama blanca, dice Ben-Yosef:
El transporte de plantas leñosas desde lejos no se probó rentable y, finalmente, durante el siglo IX antes de Cristo, se cerraron todos los sitios de producción. La industria no se renovó en el valle de Timna hasa 1.000 años después, gracias a los nabateos
Parece una jirafa del Jurásico, un poco entrada en carnes. Su etimología me recuerda a Bracchio di ferro ( Popeye)
Lo tengo en peluche de Ikea y mi perro lo muerde cada nada. Me parece una escultura en tela lograda, es la parte de la niña que me queda.
Vivió durante el Jurásico Superior hace aproximadamente 154 a 153 millones de años, en lo que es hoy Norteamérica. El primero se halló en el Gran Cañón (necesitaba espacios grandes, Europa le habría venido pequeña).
Brachiosaurus tiene el cuello extremadamente largo, un cráneo pequeño y gran tamaño todos los cuales son rasgos típicos de los saurópodos.
El cráneo tenía un hocico ancho y robusto y con una gran mandíbula, con dientes en forma de espátula.
Sin embargo, Brachiosaurus tiene proporciones que son diferentes de la mayoría de los saurópodos, siendo las patas delanteras más largas que las patas traseras, característica a la que hace referencia su nombre, y su cola era más corta en proporción a su cuello que otros saurópodos del Jurásico.
Comía ramas de los altos de los arboles (9 metros) y era de sangre caliente y la la representación de pararse sobre sus patas traseras en la película Parque Jurásico, es falsa.
A pesar de su tamaño, casi un skyline, era bonachón y nada agresivo, hoy habría podido trabajar en un circo ajustado a su escala.
A un asteroide en 1991 se le puso su nombre y lo han elegido en montones de películas, porque era un animal manso y noble, muy pacifico a pesar de su tamaño.
Es curioso que precisamente fueran los asteroides los que terminaron con esta forma de vida.
Quizás como especie los humanos tuvimos suerte, hoy podríamos haber tenido la piel verde con escamas.
Ching Shih
Lucha al frente de una enorme escuadra de más de 2.000 barcos cuando su marido, el jefe de la flota pirata, muere de forma poco clara. Al mando de ese gran ejército, y convertida en una temida líder pirata, Ching Shih saquea, pero también establece unas estrictas normas de conducta para todos los miembros del grupo.
Nacida en1775 en la provincia de Cantón, China, Ching Shih vive sus primeros años del robo y el engaño haciéndose llamar Shih Yang o Cheng I Sao, hasta que entra a formar parte de elenco de prostitutas de un burdel flotante. Los historiadores chinos afirman que Ching Shih es más alta que las mujeres de su época y que su hermosura la hace destacar entre las demás. Era tan bella que el capitán pirata Zheng Yi , que secuestra a varias prostitutas del burdel flotante, la elige a ella para convertirla en su esposa. Una vez a bordo del barco del temido pirata, Ching Shih provoca a Zeng Yi pidiéndole algo impensable para una mujer y menos una prostituta: sólo se casaría con él si comparten al cincuenta por ciento todo el botín y el mando sobre sus hombres.
Ante la impotencia de los ejércitos imperiales, durante los años siguientes, los piratas se dedican a saquear impunemente los pueblos que estan situados en la costa, hasta el punto de que se recomienda a los habitantes que quemen sus aldeas y huyan al interior. Aquella es una decisión que el Imperio lamenta, ya que Zheng Yi y Ching Shih cambian el tipo de negocio y pasan de atacar aldeas de pescadores pobres a asaltar barcos, provocando un grave perjuicio a todas las rutas marítimas internacionales.
Durante los seis años siguientes, la flota pirata pasa de estar formada por unos doscientos barcos a convertirse, gracias a múltiples alianzas, en un auténtico ejército de mil quinientas naves. La pareja diseña un plan perfecto que consiste en unir a todos los piratas de la zona en una especie de consorcio, eliminando así a la competencia y optimizando los beneficios.
Aquel ejército no tiene rival, pero en 1807, Zheng Yi muere a los cuarenta y dos años. Según Borges, en su Historia Universal de la Infamia, el pirata es envenenado con un plato de orugas cocidas con arroz. Otras fuentes afirman que pierde la vida en un naufragio provocado por un tsunami mientras navega a lo largo de la costa de Vietnam.
Hing Shih sabe que a pesar de ser la esposa de uno de los piratas más famosos y temidos de los mares de China, su condición de mujer la hace vulnerable. Para solventar aquel problema, lo primero que hace es casarse con el hijo adoptivo de su marido, Chang Pao, y para no enemistarse con las tripulaciones lo nombra jefe directo de las tropas, consiguiendo de esta manera mantener a los hombres a raya, ya que éstos consideran a Chang Pao como el «legítimo» heredero de aquel «imperio». Mientras, Ching Shih sigue ocupándose de todo lo referente a los acuerdos comerciales y las alianzas.
En las sociedades piratas son habituales este tipo de acuerdos. Lo que puede parecer una relación incestuosa, no es nada más que una alianza para preservar todo su botín: la fusión empresarial perfecta. El negocio crece hasta convertirse en un monstruo cuyas garras abarcan Corea hasta la costa de Malasia y no se mueve un solo barco sin que la armada de Madame Ching, como es conocida, lo supiese y controlase. En el apogeo de su poder, Ching Shih llega a disponer de más de 70.000 hombres y unos 2.000 barcos que estan divididos en seis flotas distribuidas por colores: roja, verde, amarilla, violeta y la negra, que tiene como estandarte una serpiente. Todo aquel equipo humano esta regido por leyes muy estrictas que deben ser cumplidas a rajatabla. De lo contrario, el culpable se enfrente a durísimas sanciones, la mayoría de las cuales conllevan la muerte.
Nadie podía violar a las mujeres apresadas en las ciudades o en el campo; al violador se le cortaba la cabeza. Si un hombre bajaba a tierra firme por su cuenta o si se cometía el acto llamado «franquear las barreras», se le perforaban las orejas en presencia de toda la flota. En el caso de ser reincidente, se le daba muerte. Estaba prohibido tomar cualquier cosa del botín procedente del robo o del pillaje. Todo era registrado, y el pirata recibía dos de las diez partes, quedando las ocho restantes guardadas en el almacén comunitario. No cumplir aquella norma suponía la muerte. Sólo se subastaban las mujeres bellas; si un pirata compraba a una prisionera debía tratarla a partir de entonces como su esposa, con absoluto respeto y sin violencia. Tampoco estaban permitidas las infidelidades, y en ambos casos al infractor se le cortaba la cabeza. Quien desobedeciese una orden o molestara a los campesinos que pagaban tributo era asimismo condenado a muerte. Los castigos eran inmediatos y no había segundas oportunidades.
Al emperador Jiaqing le ponía furioso que una mujer estuviera poniendo en jaque a todo su Imperio. Envió a su armada comandada por el almirante imperial Kuo Lang para que atacara y acabara con la flota pirata. Pero lejos de esconderse, las naves de Ching Shih fueron directas a su encuentro. Tras la contienda, la armada imperial perdió sesenta y tres barcos con sus respectivas tripulaciones, que se unieron a la bandera roja bajo amenaza de muerte. Desesperado, el gobierno imperial pidió ayuda a las armadas inglesas y portuguesas para que se unieran a ellos en la lucha contra aquel ejército invencible. Durante los dos años siguientes, y batalla tras batalla, la armada de Madame Ching siguió humillando a la coalición creada para vencerla. No viendo otra salida a aquel problema, al final el Imperio se vio obligado a ofrecer una amnistía a Ching Shih para que dejase la piratería.
En un primer momento Ching Shih rechazó la oferta, hasta que un día de 1810 se presentó sin avisar en la sede del gobierno general de Cantón para discutir los términos del indulto. Para alguien que en su código de conducta tenía establecido que a los desertores se les debía cortar la cabeza, sólo había una manera de retirarse dignamente: debían hacerlo todos juntos. Ching Shih no se presentó en persona delante del emperador para firmar su propio indulto, sino para firmar el de su armada al completo. De este modo, Ching Shih, la pirata que nunca fue derrotada, se salvó a sí misma y a todos los que lucharon junto a ella. Se instaló en Cantón, donde montó un burdel y una casa de apuestas. Allí murió plácidamente a los 69 años envuelta, seguramente, en una narcótica nube de opio, recordando sus años de aventuras.
Ambos lugares son producto de mi especulación fantasiosa, pero a pesar de, deben de ser maravillosos, naturaleza en estado puro.
Cuando era adolescente leí el libro de Bruce Chatwing En la Patagonia y me fascinó aunque sabía de antemano que muchas conversaciones eran ficción, como luego denunciaron diferentes personas.
Técnicamente era imposible que le contaran tantos relatos en primera persona y le ocurrieran tantas cosas en tan poco tiempo, Pero así y todo me resulto una lectura interesante, supongo que me fascino al igual que hizo Gerard Brenan con los ingleses en At the south of Granada o Hermingwey con los norteamericanos con los sanfermines.
Después he tenido familia que ha viajado allí y no decepciona, es más de lo que imaginas, y me lo creo.
Aquí en Europa, todo muy fino, muy bonito, pero la naturaleza aniquilada.
En cuanto a la península de Kamchatka, cuando eran pequeñas jugaba con mis hijas a un juego de estrategia militar, y esta zona al este de Rusia, con una mezcla de razas y culturas era el lugar donde acuartelaba mis tropas siempre.
Con el tiempo leí sobre la zona y aun me pareció más interesante, con una naturaleza virgen increíble.
Casualidad de la vida, en la zona donde vivo una de mis hijas es intima de una familia de allí.
Físicamente son eslavos de lejos porque todos son rubios y altos, pero si te acercas, tienen los pómulos elevados, los ojos rasgados y la cara plana.
Con el tiempo me entere que es una reserva donde dónde millonarios de todo el mundo van a cazar, y más de una vez los osos se los comen, seguro que se indigestan.
Tras el éxito mundial de la muñeca Barbie ahora hecha película, está una mujer, Ruth Handler, que en los años 50 del siglo pasado presidía una empresa, Mattel.
La historia de Ruth Handler, nacida en 1916 y fallecida en 2002, está vertebrada, como dijo ella en una ocasión, en torno a los senos. Y esto por dos motivos: ella fue la creadora de la muñeca Barbie, la primera con formas de mujer, y porque también fue responsable de lanzar al mercado unas de las primeras prótesis de mama para mujeres sometidas a una mastectomía.
Su historia comienza a principios del siglo XX, cuando sus padres llegaron a Estados Unidos tras emigrar de Polonia. Tenía nueve hermanos y un novio en su adolescencia, Elliott Handler,con el que se casó.
Ingeniero industrial, el marido fundó una empresa dedicada a trabajar el nuevo compuesto que hacía furor en la época, el plástico, junto a su socio, Harold ‘Matt’ Hanson. El nombre de la compañía, hoy mundialmente conocida y reconocida, Mattel, se compone con las letras de los apellidos de ambos.
Pero lejos de controlar ellos la empresa, fue Ruth Handler quien la presidía, algo nada habitual en esa época, 1945. Y fue a ella quien se le ocurriría la idea de crear Barbie. En ese momento las muñecas representaban siempre a bebés o niños, y nunca a mujeres.
El matromonio Handler ya había tenido descendencia: una niña, Barbara, y un niño, Kenneth. Y la pequeña jugaba con muñecas de papel que se hacía ella misma porque no quería sólo hacer de mamá, sino proyectar en su juguete sus fantasías de adolescente.
La idea asaltó a Ruth viendo jugar a su hija y sus amigas: ¿y si creaban una muñeca de plástico con formas de mujer? Nadie en la empresa se la ‘compró’, hasta que en 1956 vio una como la que ella había imaginado, ‘Lilli’, durante un viaje a Suiza.
Entonces sí, consiguió que su empresa la fabricara y, aunque al principio no tuvo mucho éxito, sí una gran campaña de márketing: patrocinó el espacio televisivo de Disney ‘Mickey Mouse Club’ y, a partir de ahí, todas las niñas querían tener una Barbie, llamada así en honor a la hija de la pareja, Barbara, igual que su acompañante Ken se llamó así por su hijo, Kenneth.
Había nacido un icono que pervive en nuestra época, una muñeca que se ha ido adaptando a los tiempos, que ya es astronauta, médico o ingeniera, que tiene otras hechuras, que puede ser negra, blanca o asiática, e ir en silla de ruedas.
Y todo había sido por obra y gracia del empeño de una mujer empresaria, adelantada a su época. En los años 70 ella y su marido fueron expulsados de la empresa por fraude fiscal y falsificación de documentos y en 1980 vendieron su participación.
En la misma época el destino tenía preparada una mala jugada a Ruth Handler: sufrió un cáncer de mama, del que se curó gracias a una mastectomía. Lejos de detenerla, esto la llevó a fundar una nueva empresa, una fábrica de prótesis de mama, de las primeras que llegaron al mercado. Se llamaban ‘Nearly Me’ (Casi yo) y ella misma se ocupó de promocionarlas, yendo de tienda en tienda ayudando a las mujeres que tenían el mismo problema que ella.
De las curvas y el pecho de mujer con las que imaginó a la muñeca Barbie a las prótesis mamarias. Una trayectoria destacable la de Ruth Handler, que ella misma resumió con humor en esta frase: «De seno en seno».
Su nombre es Mansa Munsa-siendo Mansa el título equivalente a emperador- que reina el Imperio Mali, uno de los más prósperos del África Occidental, entre 1312 y 1337. Sus dominios se extienden por el sur de Mauritania, Senegal, Gambia, Guinea, Malí, Burkina Faso, Níger, el sur de Argelia y Chad, y congrega hasta 50 millones de súbditos, una cifra increíble en un momento en el que la población mundial se estima entre 360 y 432 millones de personas.
Mientras tanto, en Europa, las guerras, las grandes hambrunas y la peste negra arrasan y en menos de diez años desaparece casi el 50% de la población europea, con 75 millones de muertos.
Mansa Musa es la figura de la derecha en el segundo pliegue empezando por la izquierda. Foto: Bibliothèque nationale de France / CC
Mientras Europa languidece, el Imperio de Malí explota sus minas de oro y de sal y comercia con ellos en las rutas transharianas que atraviesan el norte de África hasta Oriente Medio y que describe el Atlas Catalán (conocido también como Mapamundi de los Cresques) que guarda la Biblioteca Nacional de Francia y que escribe e ilustra el historiador judío mallorquín Cresques Abraham en 1375.
Junto a la imagen de un rey africano sentado en un trono dorado y que sostiene sobre su cabeza una corona y en sus manos un orbe y un cetro, todo ello de oro, reza la inscripción: Aquest senyor negre es appellat musse melly, senyor dels negres de Gineva. Aquest rey es lo pus rich el pus noble senyor de tota esta pertida per labondançia de lor lo qual se recull en la suua terra / Aqueste señor negro es apelado Musse Melly, señor de la gente negra de Guinea. Aqueste rey es el más rico y más noble señor por la abundancia del oro que recoge en su tierra.
El retrato de Mansa Musa se sitúa entre las inscripciones que sitúan Tembuch (Tombuctu), uno de los núcleos comerciales más importantes de la época, y Geugeo (Gao), otro centro importante de las rutas comerciales, que más tarde fue la capital política del Imperio songhai, uno de los mayores imperios islámicos de la historia.
En Mansa Musa, Peregrino del desierto, rey de Tombuctu (2018, Almuzara), el escritor Miguel Guerrero describe:
Mansa Musa, recientemente, ha sido considerado como la persona más rica de todos los tiempos, ajustada su fortuna a la inflación. Controlaba la totalidad de la producción y el comercio del oro desde la jungla del África Occidental hasta el Mediterráneo. También la sal y el comercio de esclavos. Profundamente religioso, instituyó el islam como la religión de su país, respetando las creencias animistas y de brujería de sus súbditos. Acompañado de 10.000 personas y camellos atravesó el desierto del Sáhara e hizo peregrinación a La Meca, el Hajj, cumpliendo así con el quinto pilar de la creencia islámica, y a su paso por El Cairo, el oro de su caravana, gastado sin límite, produjo la caída de su valor a un nivel insospechado que duró varias décadas, pero que dio a conocer las riquezas y el poder de Mansa Musa y el Imperio de Malí.
Según el artículo Mansa Munsa I de Mali: oro, sal y relato en el Africa Occidental Medieval, de Charlie Harris, investigador en la Universidad de Oxford:
La Historia de la Edad Media ha ignorado a África sistemáticamente. Los estudiosos se han centrado en Europa y Oriente Medio, analizando habitualmente la relación del oro en las Cruzadas y las guerras religiosas entre estas dos culturas, pero ignorando el origen del oro en cuestión; más de la mitad de ese oro procedía del Imperio de Malí.
El mansa Abubakari II quiso expandir al comercio maliense con una expedición atlántica de más de 2000 embarcaciones y jamás volvió
En el libro Caravanas de oro, fragmentos en el tiempo: arte, cultura y comercio a través de la África Sahariana Medieval, la historiadora Kathleen Bickford Berzock dice cuenta la web del canal Sky History:
Por cada pepita de oro extraída había que entregar otra de igual peso al rey de una tierra plagada de minas de este mineral. Poco se sabe de Mansa Musa -el África negra no ha sido tradicionalmente el centro de interés de los historiadores-, y lo que se sabe de él, más allá del Atlas Catalán, procede de fuentes de historiadores y escribas árabes. De él se sabe que nació alrededor de 1280 y que pertenecía a una estirpe de reyes. Llegó al poder en 1312, en un puesto similar al que hoy se consideraría como vicepresidente de un país como Estados Unidos, , y fue designado regente por el mansa Abubakari II, con quien no tenía lazos de sangre, y quien quiso expandir el comercio maliense con una gran expedición atlántica de más de 2000 embarcaciones y jamás volvió. Durante un tiempo se esperó al regreso de Abubakari II, hasta que finalmente coronaron mansa a Musa.
En un artículo de la BBC del año 2000, la periodista y antropóloga canadiense Joan Baxter habla de la presencia de africanos en Suramérica mucho antes del tráfico de esclavos y cita al responsable de una investigación sobre el viaje, Tiemoko Konate, que apunta a que la expedición acabó en 1312 en Recife (Brasil):
Otro topónimo de Recife es Pernanbuco, que pensamos que es una mala comprensión del nombre mandé (idioma de África Occidental) con el que designaban las minas de oro del Imperio de Malí: Boure Bambouk.
Volviendo a Mansa Musa, durante su reinado se vivió el clímax económico y cultural del Imperio de Malí. Dice Harris en su artículo:
En 2019, la persona más rica del mundo era Bezos, con una fortuna de 107.400 M de euros. En el siglo XIV, la riqueza estimada del emperador de Malí equivale a 367.000 M de euros de hoy
El Dr Gus Casely-Hayford, historiador cultural del King’s College de Londres, aparte de en la riqueza, insiste en este artículo en el aspecto identitario y cultural del reinado de Musa.
Mansa Musa se propuso convertir Tombuctú en la nueva capital cultural de su imperio. Era un dirigente radical; buscó mejorar los sistemas para registrar la tradición oral en su reino -que ya eran sofisticados- fomentando el uso de la escritura árabe. Pero, además, construyó su nueva ciudad como un gran centro de conocimiento, con magníficas bibliotecas […]. Tombuctú se convirtió en un próspero centro de aprendizaje, atrayendo a académicos y estudiantes de toda África Occidental y más allá. Este enfoque casi fanático en el conocimiento y la narrativa histórica y la celebración de los historiadores se convirtieron en parte integral de los modelos cívicos y legislativos de muchos estados de África Occidental que surgieron durante los siglos siguientes.
Y eso a pesar de que el Imperio de Malí, que en medio millón de kilómetros cuadrados aglutinaba diferentes lenguas y culturas, era difícil de gobernar. Dice Harris:
Musa se enfrentó a la tarea de gobernar sobre un pueblo difuso con poco sentido de pertenencia inherente al territorio en el que se extendía su territorio. Así que apostó por el control militar: Malí mantuvo un ejército permanente de decenas de miles, y en África Occidental se temió durante siglos a su caballería
Pero Musa también entendió que el éxito no podía llegar sólo a base de fuerza bruta, sino que los súbditos tenían que sentirse parte de algo más grande que ellos mismos. Malí, a su vez, también quiso estrechar vínculos con la comunidad islámica:
Los eruditos musulmanes tenían un acceso sin precedentes a las matemáticas, ciencia y misticismo de la India, Irán, Grecia, Egipto y China. El uso sistemático de esclavos para el trabajo y la producción creaba tiempo libre para que otros se especializaran, perfeccionando sus oficios. Los eruditos musulmanes eran conocidos como los principales expertos en sus campos de estudio, lo que los convirtió en excelentes asesores de reyes, comerciantes y guerreros de todo África Occidental, consolidando así su relevancia cultural en la región.
La famosísima Mezquita de Djingareyber fue un encargo del propio Mansa Musa a un arquitecto y poeta granadino -sí, granadino-Abu Isaq Ea Saheli, al que pagó 170 kilos de oro por levantar una de las joyas arquitectónicas de la zona, Patrimonio de la Humanidad, y que acabó convirtiéndose en embajador de Musa en Fez.
No se sabe exactamente ni cómo ni cuándo murió Mansa Musa, aunque los últimos contactos diplomáticos que tuvo estiman que alrededor de 1337. Después de su muerte, el Imperio de Malí vivió un tiempo de inestabilidad y declive, y finalmente acabó absorbido por el Imperio songhai.
Además, el brote de peste negra que asoló Europa y el norte de África, aunque no llegó a Malí, interrumpió las rutas comerciales del Sáhara y sumió a la región en una crisis que hizo que la región acabase siendo conquistada por el Sultanato Saasí y que el esplendor auspiciado por Mansa Musa se perdiese en la historia.
Viajar es lo más maravilloso que hay porque escapo a la rutina y conozco mundos antitéticos pero increíbles.
Cuanto más lejos mejor, pero en ocasiones me pierdo con ese escapismo cosas que me encantan como experiencias cercanas de atravesar gargantas, rutas en kayak, bicicleta etc.
Por una serie de circunstancias largas de explicar, tengo que esperar un tiempo, no excesivo, para hacer viajes largos.
Cuando pueda, iré a la isla de Socotra en Yemen que, aunque el ministerio del interior aconseja no visitar por su inestabilidad, es una joya intacta.
En el caso de la isla de Sokotra entre otras (tiene también un arrecife de coral increíble) hay un excepcional bosque de dragos único en la tierra.
Hay una pista pequeña de aterrizaje, no hay hoteles, te permiten tiendas de campaña, y es un paraíso donde el turismo y los resort de lujo todavía no han llegado y espero que tarden porque tiene una biodiversidad única.
Es de esos viajes que solo se hacen una vez en la vida por la dificultad que conlleva y me veo llevando comida liofilizada como si fuera al espacio, al paso que voy.
Y el caso que el Yemen que conocí se comía muy bien entre otras porque son agricultores modestos y no usan ni pesticidas ni ningún producto químico y su verdura y fruta sabe, tiene sabor, algo que recuerdo en la infancia de lejos.
Su amabilidad orientas el increíble, un país que me dejo enamorada, sé que muchos de los lugares que conozco han sido bombardeados y hoy ni existen.
La gente era de una grandísima cortesía, casi exagerada, cuando llegaba a algún lugar casi siempre sin electricidad, carretera ni agua corriente, nos recibían como si fuéramos extraterrestres, y el enjambre de niños tiraban de mi mano para llevarme a sus casas con sus mamas, que me sacaban casi siempre queso fresco de cabra delicioso con alguna especia y un buen te.
Mi marido a su vez lo llevaban al macfra, el cuarto de estar a estar con los hombres por separado.
Ambos ya no sabíamos como corresponder a ese amor, a mí no me quedaba ni barra de labios, ni bolígrafos, ni lápices, ni pequeñas agendas porque se lo regalaba a las niñas.
Al final optaba por ir al supermercado cercano, casi siempre muy modesto, donde vendían de todo en el suelo y les decía que eligieran lo que quisieran, eso me sobrecogía sobremanera.
Lejos de elegir un balón o una muñeca, que eran baratísimos, porque eran de fabricación china más que dudosa, pedían paquetitos de galletas María, con tres o cuatro galletas, para que yo no me gastara mucho, cuando al cambio de dólares me resultaban céntimos lo que pagaba.
Se me saltaban las lágrimas, de ver como niños tan pequeños estaban educados en no gastar, aunque le ofrecías que eligieran lo que quisieran.
Me acuerdo y me acongoja y me pregunto dónde estarán tantos niños que conocí, mal alimentados y listos como el hambre, con los que me fotografié.
Como perros callejeros, vendían fósiles preciosos por un dólar, bolsas de orégano grandes por céntimos, todo eso en la carretera quizás con 7 años, muy pequeños, pero muy disciplinados, ansiosos de jugar como todos los niños y con curiosidad por todo.
Mi guía (llevaba guía y chofer porque no hay turismo) me decía que primero comprara el producto, porque esos niños tenían su dignidad, estaban allí para algo.
Luego me los llevaba. Al final lo que hacía es que a los chicos les compraba varios balones de futbol y jugaban, pero no le quitaban la red de fuera para no estropearlo y a las niñas les compraba muñecas y balones.
Las mujeres jóvenes, vendían su ropa de ajuar, trajes preciosos por apenas nada de dinero, compre varios trajes, no sé si hice bien, pero la que me lo vendió tenía una delgadez fea, de no comer en dias.
Por la tarde los hombres se metían en las encías Kat, unas ramas frescas que compraban por nada de dinero y que la tenía colocados todo el día, todo el país, tirado por las aceras. Mi chofer y guía también me pedían permiso, pero al dia siguiente se alarmaban que nos hubiéramos ido solos a pasear por ahí.
Me impresiono la cantidad de niños que había, mal alimentados y mal vestidos, casi todo con faldas, me daba la impresión que estaba en Nínive.
Luego me entere que había muchos matrimonios infantiles, y que una mujer que no tiene un hijo al año es como un árbol que no da fruto y puede ser repudiada y si el marido muere, los bienes pasan a la familia del padre quien da las migajas a la nuera y a los nietos si quiere, terrible lo que es la pobreza.
También me entere que en el sur no había poligamia, que las mujeres estudiaban y eran independientes, que había un nivel de vida más alto y que debido a esa doble concepción de la empresa en común que era el país, hubo una guerra civil.
En la actualidad el país está muy fragmentado en tribus, más poderosas que el propio ejército del inexistente estado y que Arabia los bombardea con armamento español, se me hace un nudo en la garganta.
Les han bloqueado el puerto y hay una gran hambruna que está matando miles de personas, la mayoría niños, pero claro, no son rubios como en Ucrania, y los árabes que se quieren anexar la zona y son los que hostigan sin piedad, tiene importantes contratos de miles de millones con occidente, en fin.
Son invisibles como todos los pobres de este mundo, que son media humanidad.
Fui rebelde en mi adolescencia y me echaron de mi colegio de monjas a empujones, algo que desde la distancia agradezco, porque me permitió conocer otro tipo de enseñanza, la pública, mucho más respetuosa y con profesores más preparados.
A los maestros les daría una carrera más larga, tienen demasiada responsabilidad en sus manos. También les daría más medios, y más presupuesto, muchos colegios son un horror de feos.
Me gustaría que los niños hasta los diez años, prácticamente jugaran y sociabilizaran, pero sin presión para que sean competitivos ni en el estudio ni en el deporte.
Potenciaría mas el contacto con la naturaleza, excursiones a parques nacionales, a museos, a fábricas. Les estimularía habilidades manuales, actividades en grupo, como juegos.
Les potenciaría también la habilidad informática, pero desde el docere et delectare.
Permitiría que cualquier profesión pudiera acceder a la profesión de maestro, haría desaparecer el bloqueo que han creado.
En la secundaria lucharía más contra el abandono escolar tan terrible que condiciona al futuro adulto.
Jubilaría antes a los profesores y facilitaría la contratación por otro medio que no fuera la oposición que crea funcionarios con absentismo, y adolescentes aburridos.
Daria algún tipo de incentivo por los resultados de las encuestas anónimas.
Echaría a la calle a los profesores maltratadores, a los que nunca van a clase y a los desmotivados.
Potenciaría la formación profesional, la que hay deja que desear.
La enseñanza que tenemos en la etapa escolar es cara y con pésimos resultados, algo falla.
Es imprescindible mejores resultados e individuos más estables emocionalmente que puedan acceder al lugar que deseen para cualificarse.
El dinero ha encontrado en los órganos de gobierno de teatros o museos un atajo de lo más glamuroso para lavar su conciencia. A ellos destinan una migaja de su riqueza, para la compra de obras o el mantenimiento de sus actividades, y así su vena filántropa se ve recompensada con la vinculación a las instituciones culturales más prestigiosas. Arthur Sackler, a mediados del siglo pasado, lo entendió a la perfección.
El Templo de Dendur, en el ala hasta ahora denominada Sackler MET
Hijo de inmigrantes judíos, Sackler se labró una fortuna en el negocio farmacéutico y la publicidad médica con Purdue Pharma y otro puñado de empresas que fue creando para extender su influencia. Arthur era ambicioso, incontenible, y a medida que sus ingresos se iban multiplicando empezó a invertirlo en coleccionar arte para asociar su nombre con instituciones como el Metropolitan de Nueva York , a quien compró todas las obras de una sala para después donárselas. La condición: que la estancia pasara a llamarse el Ala Sackler.
Michael Keaton, en ‘Dopesick’ DISNEY+
Arthur levantó su imperio empresarial junto a sus dos hermanos pequeños, Mortimer y Raymond , quienes tomaron las riendas de las empresas familiares tras la muerte del patriarca. Con ellos el apellido Sackler siguió grabándose en universidades como Harvard o Tufts o museos como el Louvre o el Guggenheim de Nueva York. También fueron donantes de las universidades de Oxford, Edimburgo, Glasgow y Salzburgo, así como de la Tate Gallery o el Museo Judío de Berlín.
Theresa Sackler es la viuda de uno de los dueños originales de Purdue Pharma.
Purdue Pharma hizo una fortuna que se contaba por miles de millones de dólares gracias al OxyContin , un potente analgésico que provocó una epidemia de adictos al opiáceo cuyos efectos son comparables a la heroína. Desde el lanzamiento de este fármaco concebido para aliviar el dolor, en 1995, alrededor de 450.000 personas han fallecido por sobredosis relacionadas con la oxicodona, convirtiéndose en la primera causa de muerte accidental.
Sackler pasó de hacer dinero anunciando el Valium a comercializar un producto que se consumía como una droga, incluso esnifándola o por vía intravenosa. Para muchos adictos, esta plaga moderna ha sido un paso pervio a engancharse a la heroína. Muchos de los que sí siguieron la prescripción médica se volvieron también adictos o murieron por sobredosis.
Para que esto fuera posible hubieron de confluir varios factores, todos ellos síntoma de una sociedad corrupta en las alturas: desde las instancias sanitarias que dieron el visto bueno a un medicamento que no pasó los controles adecuados a las autoridades judiciales que cedieron a las presiones del ejército de abogados de los Sackler. ‘El imperio del dolor’ desnuda a esa élite del poder que usa su red de influencias para protegerse, esa flor y nata de la sociedad sin escrúpulos a quien la rendición de cuentas siempre le pilla por sorpresa.
Solo en estos últimos años, después de varios intentos de enjuiciar a la farmacéutica y tras las valientes revelaciones de algunos periodistas, entre ellos Radden Keefe, ha sido posible frenar las actividades de una empresa que ganó 35 billones a sabiendas de que su producto estrella era una peligrosa droga. Solo ahora, tras una protesta social a la que se unieron artistas como Nan Goldin , el apellido Sackler ha sido borrado de las paredes de todos esos museos que durante tanto tiempo blanquearon a la saga.
La poderosa dinastía de empresarios y filántropos amasó su fortuna con un medicamento que ha causado una crisis de adiciones y decenas de miles de muertos en Estados Unidos
El MET anunció ayer la retirada del nombre de la familia Sackler, una de las mayores mecenas de la institución, de siete salas, incluida la que alberga el iconico Templo der Dendur, según ha informado la institución en un comunicado conjunto con la familia. La decisión se produce después de que los Sackler fueran señalados como causantes directos de la epidemia de opiaceos que asola Estados Unidos.
Los Sackler, que fueron durante años generosos benefactores de museos y prestigiosas universidades, amasaron una ingente fortuna con la farmacéutica Purdue Pharma, propietaria del popular medicamento para el dolor OxyContin, a base de opiáceos, y que ha causado una crisis de adiciones y decenas de miles de muertos en Estados Unidos.
Nuestras familias siempre han apoyado fuertemente el MET y creemos que (esta decisión) es lo mejor para el museo y para la importante misión que realiza
Dicen en el comunicado los descendientes de los hermanos Raymond y Mortimer, que junto al mayor, Arthur, donaron importantes cantidades de dinero a la pinacoteca.
El primero de estos obsequios se hizo hace casi cincuenta años, y ahora estamos pasando la antorcha a otros que deseen dar un paso adelante para apoyar al Museo.
El museo cortó con la financiación de la familia Sackler en 2019, pero todavía mantenía su nombre de las galerías. El Museo del Louvre de París fue la primera gran pinacoteca en retirar el nombre de «Sackler» de la Galería Sackler de Antigüedades Orientales en 2019. Dice Dan Weiss presidente el museo:
The Sackler Room at London’s National Gallery
El MET se ha construido con la filantropía de generaciones de donantes, y los Sackler han sido algunos de nuestros más generosos apoyos. Este amable gesto de los Sackler ayuda al museo a seguir prestando servicio a esta y a futuras generaciones. Lo agradecemos mucho.
Funding from the Sackler Trust has been used for the new Tate Modern building in London
Museos como The Smithsonian, The Guggenheim y los londinenses Tate y National Gallery rechazan contribuciones financieras de los Sackler. El número de muertos en Estados Unidos por sobredosis de droga se elevó a 93.000 en 2020, un récord que se debe al creciente consumo de opiáceos durante la pandemia, según el Centro para la Prevención y el Control de Enfermedades (CDC).
Desde 1991, más de medio millón de estadounidenses han muerto por sobredosis de opiáceos, tanto recetados por médicos como no recetados.
La crisis ha provocado una ola de denuncias de las víctimas, y de ciudades, condados y estados que tienen que hacer frente a los gastos que genera la rehabilitación y la prevención.
Los fabricantes de opiáceos como Purdue Pharma fueron los primeros en la mira, acusados de fomentar las prescripciones médicas mediante agresivas campañas de mercadeo al tiempo que ocultaban los efectos de su uso.
Purdue Pharma fue disuelta en septiembre tras un polémico acuerdo de bancarrota, por el que acordó pagar 4.500 millones de dólares a las víctimas a cambio de cierto grado de inmunidad para los propietarios, los Sackler.