2.500 huesos revelan el menú denisovano en la meseta tibetana

 

Los denisovanos, junto a los neandertales, son nuestros parientes extintos más cercanos. Un grupo de homínidos que vivieron en regiones, de tan diversas condiciones, como Siberia, el Tíbet y las selvas del sudeste asiático. Estudios recientes indican que parte de la herencia que nos deja está antigua especie es la capacidad para adaptarnos a las bajas temperaturas.

Los denisovanos sobrevivieron en la meseta tibetana sacrificando y comiendo una gran variedad de mamíferos, según revela un estudio que detalla hasta qué punto esta especie humana extinta se adaptó al duro y variable entorno de la zona. Los resultados se publican en la revista Nature en un artículo que firman, científicos de la Universidad de Copenhague (Dinamarca) y de la Universidad Lanzhou (China) y que además describe el hallazgo de una costilla de esta especie.

El equipo analizó más de 2.500 huesos de la cueva kárstica de Baishiya, en la meseta tibetana de gran altitud, uno de los dos únicos lugares donde se sabe que vivieron los denisovanos. Esta es una antigua especie humana extinguida estrechamente emparentada con los neardentales, que se extendió por gran parte de Eurasia oriental hacia el final de la última glaciación.

La mayoría de los fragmentos óseos excavados están tan fragmentados que era imposible identificar morfológicamente de qué especie se trataba. Por ello, el equipo empleó un método de cribado proteómico denominado zooarqueología por espectrometría de masas (ZooMS, por sus siglas en inglés), explica un comunicado de ambos centros

Basándose en pequeñas diferencias en la secuencia de aminoácidos de la proteína colágeno, ZooMS pudo ayudar a los investigadores a determinar la especie de la mayoría de los restos óseos. Combinando análisis moleculares y zooarqueológicos tradicionales, los científicos determinaron que los caprinos, en su mayoría baral o carnero azul (Pseudois nayaur), dominaban el conjunto faunístico (hoy en día este es común en el Himalaya).

Otros fragmentos óseos procedían de grandes herbívoros, como el yak salvaje, équidos y el extinto rinoceronte lanudo, y de carnívoros, como la hiena manchada, extinguida localmente. Los investigadores también identificaron fragmentos óseos de pequeños mamíferos, como marmotas y aves.

Cueva Denisova del sur de Siberia

Afirma Dongju Zhang, de la Universidad de Lanzhou:

En la cueva se encontraron grandes cantidades de restos óseos. La diversidad de especies identificadas responde en parte a las preguntas de por qué los denisovanos eligieron vivir en la cueva de Baishiya y la cuenca de Ganjia circundante, y cómo sobrevivieron allí durante cientos de miles de años

Muchos de los restos tenían marcas de cortes, lo que indica que habían sido procesados para comer utilizando herramientas hechas de hueso -que también se encontraron en la cueva-, y para la preparación de pieles de animales.

Opina Jian Wang, también de Lanzhou:

Las pruebas actuales sugieren que fueron los denisovanos, y no ningún otro grupo humano, quienes ocuparon la cueva e hicieron un uso eficiente de todos los recursos animales de los que disponían a lo largo de su ocupación

Además, mediante el análisis ZooMS, los investigadores hallaron un hueso costal de hominino. El análisis proteómico detallado de todas las proteínas conservadas en este hueso reveló que se trataba de un fósil denisovano.

Relata Zandra Fagernäs, de la Universidad de Copenhague:

Dado que solo conocemos a los denisovanos por unos pocos fósiles en todo el mundo, siguen siendo un misterio. Por tanto, cada nuevo individuo que descubrimos aporta una pieza importante al rompecabezas de quiénes eran, dónde vivían y cuándo

La capa en la que se encontró la costilla fue datada entre 48.000 y 32.000 años atrás, lo que implica que este individuo denisovano vivió en una época en la que los humanos modernos se dispersaban por el continente euroasiático.

Indica Frido Welker, de la Universidad de Copenhague:

Los resultados sugieren que los denisovanos vivieron en la cueva cárstica de Baishiya hasta bien entrado el Pleistoceno tardío. La cuestión que se plantea ahora es cuándo y por qué se extinguieron de la meseta tibetana

El análisis de 2.500 huesos revela el ‘menú’ de los denisovanos en la dura meseta tibetana (msn.com)

https://www.ngenespanol.com/historia/quienes-eran-los-denisovanos-y-que-sabemos-sobre-estos-ancestros/

https://www.nationalgeographic.es/ciencia/2022/05/quienes-fueron-los-denisovanos-un-diente-arroja-luz-sobre-este-misterioso-pariente-asiatico

https://www.bbc.com/mundo/noticias-57428138

Amazonas

En la mitología griega, las amazonas fueron una raza de mujeres guerreras que se destacaban por sus habilidades para cabalgar, así como por su coraje y orgullo, vivían en los límites exteriores del mundo conocido, a veces específicamente se menciona la ciudad de Temiscira en el mar Negro.

Su reina era Hipólita y aunque Homero nos dice que eran «iguales a los hombres», las más famosas de ellas pelearon y perdieron en batalla contra tres héroes griegos: HérculesTeseo y Belerofonte.

Las escenas de estas batallas fueron populares en el arte griego, especialmente en la cerámica y en la estatuaria monumental que adornaba algunos de las edificaciones más importantes del mundo griego, incluyendo el Partenón de Atenas.

Curiosamente, la investigación arqueológica de tumbas en Eurasia ha demostrado de manera concluyente que muchas mujeres de las tribus nómadas de las estepas eran realmente guerreras, particularmente en la zona del Mar Negro.

En la mitología, las amazonas eran hijas de Aresdios de la guerra y eran miembros de una sociedad exclusivamente femenina, en donde los hombres eran bienvenidos solo con fines de reproducción y todos los bebés varones eran asesinados.

Se pensaba que habitaban en el límite de lo que los griegos consideraban su mundo «civilizado” y eran frecuentemente asociadas con el área alrededor de la costa sur del mar Negro, particularmente con la ciudad-estado de Temiscira.

Otra de sus conexiones era con la península de Anatolia, específicamente Éfeso, en donde se cree que las amazonas hicieron un sacrificio a la diosa de la caza Artemisa en su templo y que además realizaron danzas de guerra, estableciendo una ceremonia que se repitió anualmente a partir de entonces.

Ciertamente, la fundación de muchos asentamientos en Asia menor se atribuyó a las amazonas, notablemente los de Éfeso, Cime, Sinope, Priene, Mirina, Esmirna, y Mitilene en Lesbos.

Heródoto (c. 484-425/413 AEC), en su obra Historias (Lib. 4, 110-117), da una descripción extensa de un encuentro entre las amazonas y los escitas.

Unos jóvenes guerreros del segundo grupo persuadieron a algunas amazonas de formar una nueva sociedad juntos, aunque las mujeres insistieron en que ni ellas ni su descendencia cambiarían sus estilos de vida en absoluto.

Esta nueva raza fue considerada como el origen de los sármatas en el sur de Rusia, una historia apropiada para un pueblo famoso por sus caballos y su agresión bélica.

Esencialmente, se pensaba que la sociedad de las amazonas era una sociedad masculina a la inversa, ya que ellas se dedicaban a actividades tradicionalmente dominadas por los hombres como la equitación, la caza y la guerra.

En el ámbito de la leyenda (sin ninguna evidencia histórica que lo apoye), se dice que las amazonas quemaban su seno derecho para poder usar mejor el arco y arrojar la lanza, en efecto, el termino a-mazon se entendía como «sin pecho» o «no amamantado». Otro origen alternativo del nombre es aquel que proviene de la palabra persa que designa simplemente «guerrero».

Una interpretación final del asunto es la que afirma que el nombre deriva del armenio, que significa «diosa de la luna», y se refiere a las sacerdotisas de la luna en la costa sur del mar Negro, que en ocasiones portaban armas.

Curiosamente, las amazonas no son representadas en el arte griego sin un pecho. La historiadora Adrienne Mayor sugiere que la confusion literaria, por lo tanto, viene de similitudes entre las palabras mazon y la palabra griega mastos.

En el arte, las amazonas son a menudo retratadas usando una armadura hoplita y frecuentemente cabalgan un caballo. Las armas más comunes son el arco y la lanza, pero también se muestran amazonas que llevan hachas. No solo se las consideraba guerreras capaces, sino tambien expertas en emboscadas y cargas de caballería.

El primer encuentro entre los griegos y las amazonas, de acuerdo a la mitología, fue cuando Euristeo, rey de Micenas, Argos y Tirinto, envió a Hércules a uno de sus célebres trabajos (el noveno), en esa ocasión para ir a buscar el cinturón de la reina amazona Hipólita. El cinturón le había sido dado por su padre Ares, y la tarea fue colocada por Euristeo precisamente porque se trataba de una empresa increíblemente peligrosa. En algunas versiones de la historia, Hércules va solo, pero en otros relatos, primero reunió un ejercito dirigido por los mejores guerreros griegos, incluido el héroe Teseo. En algunas versiones, tomar el cinturón resultó ser mas fácil de lo esperado cuando Hipólita se lo entregó voluntariamente, pero en otras, Hera, siempre en contra de Hércules por ser el fruto de la aventura ilícita de su marido con Alcmena, incitó a las amazonas a darles al héroe griego y a su ejercito un violento recibimiento. Aunque las amazonas eran buenas luchadoras, no eran rivales para el invencible Hércules que le llevó el cinturón a Euristeo.

Llamativamente, nuestras primeras representaciones del relato en ceramica son anteriores a las fuentes literarias por dos siglos, y a veces muestran a Hércules luchando contra una amazona llamada Andrómaca o Andrómeda, y en ninguna se ha representado un cinturón. Esto es, de nuevo, evidencia de que los mitos orales eran más complejos y variados que las versiones literarias que han sobrevivido. Un elemento más definido de la trama es el que habla de que durante esta expedición, Teseo se enamoró y raptó (o se escapó con) a la amazona Antíope, una acción que llevaría a un segundo encuentro entre los griegos y las amazonas.

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/existieron-amazonas-realidad-tras-mito_20933

https://www.worldhistory.org/trans/es/1-10355/las-amazonas/

¿Existio Tartessos?

Los griegos conocían a la que creyeron prirmera civilización de Occidente, posiblemente heredera del Bronce final Atlántico.

Se desarrolla en el sur de la península Ibérica entre el XII y V a.C. Su contacto con fenicios y griegos introduce tecnologías, productos y animales desconocidos, y transforma el modo de vida de los pueblos ibéricos.

En el siglo IV a.C. el historiador griego Éforo de Cime escribe, entre otros muchos lugares, de un mercado muy próspero, la llamada Tartessos, ciudad ilustre, regada por un río que lleva gran cantidad de estaño, oro y cobre de Céltica. Por aquel entonces no queda rastro de la civilización a la que se refiere, que algunos identifican con la legendaria Atlántida de Platón, y durante más de dos milenios se considera uno de tantos mitos; hasta que bien entrado el siglo XX se descubre un tesoro de la Edad del Hierro cerca de Sevilla, del modo en el que suelen descubrirse otros muchos tesoros: en el transcurso de unas obras.

El Carambolo, es la primera evidencia arqueológica de esta misteriosa civilización que toma el nombre del río Guadalquivir, llamado antiguamente Tartessos, a cuyas orillas se desarrolla. Es una de las más importantes culturas autóctonas de la península Iberica y, a través de su comercio con fenicios y griegos, protagoniza un cambio radical en el modo de vida de los pueblos ibéricos.

Los orígenes de Tartessos son confusos y sigue abierto el debate acerca de si debe considerarse una cultura plenamente autóctona o el resultado de una transformación de una cultura previa a partir de su contacto con otros pueblos. Existe una evolución clara en el modo de vida de los habitantes del curso bajo del Guadalquivir antes y después del siglo IX a.C., cuando empiezan a tener contacto con los fenicios y griegos que se establecen en la costa sur de la península.

Con anterioridad a ese contacto, las comunidades se pueden considerar preurbanas a todos los efectos: son grupos reducidos, viven en poblados pequeños y de construcción sencilla, la economía es simple -básicamente agricultura, recolección, ganadería y pesca- y no existe una gran especialización de las tareas ni una jerarquía social compleja. Pero las tierras en las que habitan es ricas en metales, incluyendo algunos que son codiciados por los fenicios y griegos, como el oro y la plata.

La extracción y comercio de estos recursos provoca la transformación de los tartesios en una cultura urbana, de ahí que parte de los estudiosos planteen dudas sobre la originalidad de esta civilización y de si se habría desarrollado en ausencia de este incentivo. El hecho de que las fuentes que hablan de ellos sean posteriores a este encuentro arroja más dudas aún puesto que habla de una sociedad que ya estaba profundamente contaminada de elementos externos.

Este periodo que empieza alrededor del año 700 es llamado orientalizante por un buen motivo: los tartesios absorben muchos elementos culturales de los fenicios, sus primeros grandes socios comerciales, como el alfabeto, la religión y prácticas culturales como la cremación de los difuntos. También la sociedad se orientalizó sigue el modelo de las metrópolis fenicias del Próximo Oriente: los poblados se transforman en ciudades, las casas empiezan a construirse con habitaciones separadas destinadas a fines distintos, la población crece, las tareas se especializan y la jerarquía se vuelve más vertical con la aparición de una élite aristocrática.

La economía de los tartesios experimenta una revolución por el contacto con los pueblos del Mediterráneo oriental. Los fenicios traen nuevos cultivos como la vid y animales desconocidos como los burros y las gallinas, haciendo mucho más productiva la agricultura y la ganadería. La gran aportación de los griegos es, el torno de alfarería, puesto que hasta entonces la cerámica se hace a mano: este invento permite crear nuevos tipos de recipientes en los que almacenar los excedentes para periodos de escasez o para el comercio, tanto con los nuevos llegados como con otros pueblos ibéricos.

El comercio de recursos minerales permitió a las élites enriquecerse y adoptar el concepto del lujo: a cambio de los metales preciosos podían obtener productos elaborados para el lucimiento personal, en vida pero también en la muerte, con la aparición de tumbas principescas. Los tartesios aprenden la artesanía del metal para crear sus propios objetos de lujo, así como armas mejores fabricadas con hierro, una tecnología que desconocían.

El conjunto de piezas de oro hallado en La Aliseda (Cáceres), que tal vez fue el ajuar funerario de una dama de alcurnia, permite apreciar con claridad el influjo fenicio en el ámbito de Tartessos. Así sucede con el cinturón, que consta de más de sesenta piezas en las que se han representado temas orientales como grifos alados, palmetas y un hombre luchando con un león.

Una ironía de la civilización tartésica es que desaparece de repente de la historia precisamente cuando parece estar en su apogeo, a finales del siglo VI a.C. Esta época se corresponde con el reinado de Argantonio, el único de sus monarcas conocidos, y con dos hechos históricos de gran relevancia en la historia del Mediterráneo antiguo: a principios del siglo VI a.C. los babilonios conquistan las ciudades fenicias y en el año 535 a.C. los griegos, aliados de los tartesios, son derrotados por una coalición de cartagineses y etruscos en las aguas que separan Córcega y Cerdeña. A causa de esos dos acontecimientos, las colonias griegas y fenicias en el oeste del Mediterráneo quedaron aisladas de sus metrópolis.

Alrededor del año 500 a.C. deja de haber noticias de los tartesios, lo cual implica o bien su colapso o su destrucción o absorción por parte de los cartagineses

Esto por una parte interrumpe el comercio al que se dedican y, lo más preocupante, las dejaba desprotegidas frente a la nueva potencia del mar, Cartago.

Es posible que esta quisiera hacer pagar a los tartesios su alianza con los griegos o que simplemente desearan apoderarse de las fuentes de riqueza que estos poseen. Sin embargo, no es descartable la teoría de un colapso económico, bien por la pérdida de sus socios comerciales, por el agotamiento de los recursos con los que comercian, o una combinación de ambos factores.

El único hecho seguro es que alrededor del año 500 a.C. deja de haber noticias de los tartesios, lo cual implica o bien su colapso o su destrucción o absorción por parte de los cartagineses. A partir de entonces la historia se mezcla con la leyenda, especialmente con el mito de Hércules, que habría viajado hasta aquellas tierras para realizar el décimo de sus trabajos, consistente en matar al gigante Gerión. Es precisamente este héroe quien da nombre al lugar que marca el extremo sur de los dominios de los tartesios: las Columnas de Hércules, las dos elevaciones -el peñón de Gibraltar en Europa y el monte Musa en África- que marcan el extremo occidental del Mediterráneo…

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/enigma-tartessos-teoria-que-explicaria-su-desaparicion_20462

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/misteriosa-civilizacion-tartessos_16795

Un Matisse devuelto a los herederos de la familia judía Stern

Un cuadro de Henri Matisse va a ser devuelto a los herederos de la familia judía alemana que se vio obligada a venderlo tras huir de la Alemania nazi.

La Comisión para el expolio de obras de arte en Europa determinó que la familia judeo-alemana Stern vendió la Odalisca (1920-1921) de Matisse por necesidad, como consecuencia de la persecución que sufrió en la Ámsterdam ocupada por los nazis. Las conclusiones de la investigación fueron ratificadas por el Comité Neerlandes de Restitución.

El Museo Stedeliijk de Arte y Diseño Moderno y Contemporáneo de Ámsterdam, que ha conservado el cuadro en su colección desde 1941, ha accedido a devolverlo a los sucesores legales de Albert Stern.

El acaudalado fabricante textil berlinés Stern (1861-1945) cofundó Textilhaus Graumann & Stern en 1888 y supervisó su crecimiento hasta convertirse en uno de los mayores fabricantes alemanes de ropa femenina.

Su éxito permitió a la familia dedicarse al arte. Marie, esposa de Stern y artista de formación, fue la impulsora de la creación de la extensa colección de arte de la familia, que incluía obras de Edvard Munch, Lovis Corinth y Vincent van Gogh.

Los Stern fueron blanco del régimen nazi y despojados sistemáticamente de sus negocios y posesiones. La empresa manufacturera y la casa familiar fueron vendidas y los beneficios fueron a parar al Estado alemán.

En 1936-37 la familia emigró a los Países Bajos ocupados por los nazis, desde donde hicieron varios intentos de huir a un país libre. Las circunstancias de la familia se deterioraron hasta tal punto que se vieron obligados a vender sus pertenencias, incluida Odalisca.

Tras varios intentos fallidos de escapar de la Europa ocupada por los nazis, Albert Stern y su esposa Marie fueron deportados a distintos campos de concentración en Alemania. Marie sobrevivió y emigró al Reino Unido después de la guerra. Albert murió trágicamente en el campo de internamiento del castillo de Laufen, en Baviera, el 18 de enero de 1945; tenía 83 años.

Los herederos de Albert Stern rindieron homenaje a sus parientes en respuesta a la decisión del Comité Neerlandés de Restitución:

La devolución del Matisse es un momento conmovedor y sobrecogedor para todos nosotros.

Nuestros abuelos amaban el arte, la música y el teatro, eran el centro de sus vidas. En los pocos años que tuvimos a nuestra abuela después de la guerra, nos transmitió ese amor, que ha enriquecido nuestras vidas desde entonces. La decisión ha hecho justicia simbólica a nuestro abuelo.

Rein Wolfs, director del Stedelijk Museum de Ámsterdam, dijo:

Hemos tenido preguntas sobre la procedencia de esta obra desde nuestra investigación sobre el arte de la colección en y alrededor del período de guerra, publicada en 2013.

La cuestión también se puso de relieve en la exposición del Museo Stedelijk y la Segunda Guerra Mundial en 2015.

Es un paso adelante que, junto con los herederos, representados por la Comision para el Arte Saqueado en Europa, hayamos podido presentar conjuntamente este caso al Comité de Restituciones neerlandés.

Esta obra de arte representa una historia muy triste y está relacionada con el indecible sufrimiento infligido a esta familia. La sentencia del Comité de Restituciones hace justicia a esta historia, y naturalmente seguimos su consejo vinculante

Touria Meliani, Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Ámsterdam, que adquirió Odalisca declaró:

El sufrimiento infligido a los civiles judíos durante la Segunda Guerra Mundial no tiene precedentes y es irreversible.

A los ciudadanos judíos se les arrebataron sus bienes, sus derechos, su dignidad y, en muchos casos, sus vidas. En la medida en que algo pueda repararse de la gran injusticia cometida contra ellos, nosotros, como sociedad, tenemos la obligación moral de actuar en consecuencia.La devolución de piezas de arte como el cuadro de la Odalisca, puede significar mucho para las víctimas y es de gran importancia para el reconocimiento de la injusticia cometida contra ellas. Como ciudad tenemos un papel y una responsabilidad en esto

Una obra maestra de Matisse será devuelta a los herederos de una familia judía que huyó de la Alemania nazi (msn.com)

Alexander von Humboldt

El 14 de septiembre de 1769 nacería uno de los ejemplos más insignes de la Ilustración y la voluntad científica, no sólo de Alemania, sino de toda la humanidad.

Alexander von Humboldt fue botánico, zoologo, geólogo y uno de los pioneros en el estudio científico sobre la influencia y transformación del clima en las distintas regiones del mundo. Y también, y con razón, uno de los «redescubridores» del continente americano, que conoció de primera mano. A continuación un esbozo de su vida. Alexander von Humboldt (*14 de septiembre de 1769 – † 6 de mayo de 1859) es uno de los naturalistas alemanes más renombrados de la historia.

Rio Orinoco

Creció al lado de su hermano mayor Wilhelm, luego docente y funcionario gubernamental, en el castillo de Tegel, cerca de Berlín.Tras la temprana muerte de su padre, un alto oficial prusiano, la madre costeó para sus hijos los mejores maestros de Berlín. Los muchachos aprendieron durante años bajo el modelo de la Ilustración y llegaron a nivel universitario. Humboldt nunca dejó de aprender.

Alexander von Humboldt y Aimé Bonpland ante el volcán Chimborazo. Friedrich Georg Weitsch, 1806.

Hablaba con fluidez el alemán, francés, español e inglés. En su larga vida escribió casi 50mil cartas a científicos y amigos.

Dibujo de la cabeza y la pata de un cóndor andino realizado por Humboldt. 

Desde 1787, estudió en Fráncfort (Oder), Gotinga y Hamburgo, entre otras disciplinas historia antigua, física y matemáticas. Ya entonces estableció relaciones con famosos profesores, como el naturalista Georg Forster.

El último retrato de Alejandro de Humboldt de Juliis Schrader. 1859. MET, Nueva York.

Terminó su época de estudiante en la Academia de Minas en Friburgo (Sajonia) y trabajó hasta 1796 de forma muy exitosa como ingeniero en el servicio de minas de Prusia. Cuando murió su madre, Humboldt recibió una cuantiosa herencia y cumplió un sueño: Renunció al servicio público y se convirtió en explorador. En 1799 partió junto al botánico francés, Aimé Bonpland, a América.

Su viaje lo llevó por los actuales Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Cuba y México. Humboldt exploró, entre otros, el río Amazonas.

También ascendió al volcán Chimborazo, de 6.000 metros de altura, considerado entonces la montaña más alta del mundo. Durante su aventura estuvo varias veces en peligro, pero siempre lo superó. En 1804, tras una corta visita a Estados Unidos, regresó a Europa.

De esta travesía surgió la gran obra, publicada originariamente en francés (París, 1807) y escrita en colaboración con Bonpland, Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente. Humboldt pasó todo el resto de su vida trabajando, evaluando y ordenando los datos que recogió en su viaje.

Aún hoy los científicos se admiran de cómo intentó explicar la acción de las fuerzas de la naturaleza mediante la observación y medición. Uno de sus hallazgos fueron las isotermas, esto es, las líneas de igual temperatura promedio en un mapamundi.

El resultado de sus investigaciones científicas se publicó en varios tomos que en conjunto formaron la obra titulada Cosmos (publicados los primeros tomos en los años de 1845 a 1847), que se convirtió en un éxito ya en su época.

Humboldt vivió de sus ingresos como chambelán real y miembro de la Academia de las Ciencias. Siempre apoyó a colegas más jóvenes. Hasta su muerte gozó de un amplio reconocimiento dentro de la sociedad berlinesa.

Cuando su ataúd fue escoltado, el 10 de mayo de 1859, a la tumba familiar en el castillo de Tegel, fue seguido por centenares de admiradores. En un discurso conmemorativo se dijo: «Una mente brillante en el reino del intelecto ha desaparecido de este mundo».

La obra de Alexander von Humboldt es enorme, por ello hemos intentado realizar una breve pero sustanciosa selección de los textos en español que existen en las librerías y que, además, tienen como eje central la relación entre el científico, aventurero e ilustrado alemán y Latinoamérica. Hemos procurado acompañar los títulos con una breve sinopsis.

Andrea Wulf, La invención de la naturaleza. El Nuevo Mundo de Alexander von Humboldt, Taurus, 2016.

De reciente aparición en el mercado editorial hispanohablante, el trabajo revela la extraordinaria vida del visionario naturalista alemán, convirtiendo sus observaciones científicas en material de inspiración para científicos y artistas de su época (como Darwin, Wordsworth o Goethe), como también para líderes de la talla de Jefferson y Simón Bolivar.

Cosmos: ensayo de una descripción física del mundo, La Catarata ediciones, 2011.

En 1834, en una carta dirigida a Karl August Varnhagen, Humboldt declaraba: «Tengo la disparatada idea de plasmar en una sola obra todo el universo material, todo lo que hoy en día sabemos de los fenómenos de los espacios celestes y de la vida terrestre...» Un intento enciclopédico de uno de los genios del Siglo de las Luces.

Vistas de las cordilleras y monumentos de los pueblos indígenas de América, La Catarata ediciones, 2011.

El objetivo de Humboldt en estas «vistas» era reunir todo lo que estuviera relacionado con el origen y el progreso temprano del arte entre los pueblos indígenas de América, siempre vinculado con la naturaleza y el paisaje, lo que convierte a esta obra en una presentación estética de su viaje americano.

Mi viaje por el camino del Inca (1801-1802). Antología de textos sobre Quito, Cuenca, Cajamarca, Trujillo y Lima, Editorial Universitaria, 2004.

Es una antología en que los textos han sido seleccionados con el objetivo de reconstruir el viaje de Alexander von Humboldt por el interior de América del Sur, durante el periodo que va de 1801-1802, a lo largo de la ruta de los incas. Este viaje abarca el sur de la actual Colombia, Ecuador y Perú. Cinco años (1799-1804) duró el viaje de Humboldt por América; partió en La Coruña, exploró Venezuela, Cuba, Nueva Granada, donde, a partir de los páramos de Pasto, se relacionó con las huellas del antiguo Imperio de los Incas (Tawantinsuyu). Recorrió desde Quito hasta Cuenca, Cajamarca, Trujillo y en Lima se embarcó rumbo a México.

Cristobal Colón y los descubrimientos de América, edición facsimilar (2 tomos), Edición Extramuros S. L., Sevilla, 2007.

Alexander von Humboldt llevó a cabo una serie de investigaciones históricas acerca del descubrimiento del continente americano que reunió en su obra Cristóbal Colón y el descubrimiento de América, cuya primera edición en castellano, impresa en 1892, se presenta ahora en formato facsímil. El autor presenta en este texto resultados inéditos acerca de la materia, distintos diametralmente a los obtenidos por la historiografía clásica, combinando investigaciones geográficas y antropológicas realizadas durante sus expediciones a diversos lugares del continente con estudios de fuentes textuales de los primeros viajeros al Nuevo Mundo.

Cuadros de la naturaleza, Ediciones la Catarata, Madrid, 2003.

Este libro ofrece la visión humboldtiana de la ciencia geográfica, cuyo objeto de estudio son los fenómenos terrestres, incluyendo al hombre, al tratar de descubrir el orden existente en las apariencias caóticas de la naturaleza y las conexiones que se dan entre fenómenos distantes pero que obedecen a una misma causa. Además, se enfatiza el goce que embarga al viajero cuando mira, con ojos admirativos, los grandes paisajes de las cordilleras americanas, sus selvas, sus ríos y los restos de las civilizaciones antiguas, sin que por ello se deje llevar por construcciones ideales basadas en la especulación.

Del Orinoco al Amazonas, Editorial Planeta, Barcelona, 2005.

Este libro narra la parte más interesante del viaje que Humboldt realizara entre 1799 y 1804: el inicio en España y la expedición al Orinoco y al Amazonas, donde se adentró en lugares que hasta entonces no había visitado un europeo. Allí llevó a cabo un trabajo científico que todavía hoy sigue causando asombro.

https://alemaniaparati.diplo.de/mxdz-es/aktuelles/alexandervonhumboldt/1081582

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/como-alexander-von-humboldt-arruino-su-economia-para-descubrir-contar-mundo_21697

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/humboldt-naturalista-que-redescubrio-america_8738

Hallan en Israel un tesoro de una revuelta judía contra los romanos

Las legiones romanas habían aplacado por la fuerza y sin miramientos las anteriores revueltas desarrolladas en el territorio de Judea. En el año 70 d.C., las tropas del emperador Tito redujeron a cenizas el Segundo Templo de Jerusalén. Entre 132 y 136 d.C., los rebeldes de Bar Kojba también fueron pasados por las armas. Pero a mediados del siglo IV estalló otro movimiento de insurrección contra la autoridad imperial y el césar del Imperio romano de Oriente, Flavio Constancio Galo. Con mucha menos presencia en las fuentes antiguas, se saldó con el mismo resultado: la destrucción total de quienes se oponían al poder de las águilas.

Ahora, unas excavaciones en la ciudad de Lod, llamada Diospolis en la Antigüedad y situada en el centro de la moderna Israel, han arrojado luz sobre este episodio, conocido como la rebelión de Diocesarea por ser la ciudad en la que se iniciaron las protestas, las últimas del pueblo judío contra Roma. Los arqueólogos de la Autoridad de Antigüedades de Israel (IAA, por sus siglas en inglés) han descubierto un ocultamiento de monedas durante la investigación de un edificio público de gran tamaño datado entre finales de la época romana y comienzos del periodo bizantino.

Los trabajos arqueológicos han podido documentar que dicha estructura, cuya función todavía es incierta, «sufrió una destrucción violenta». En esos momentos de incertidumbre alguien decidió esconder de forma intencionada bajo el suelo y entre los pilares un tesorillo de 94 monedas de plata y bronce datadas entre los años 221 y 354 d.C. Pero nunca pudo regresar para desenterrarlo. Las últimas acuñaciones se fechan en la época de la revuelta contra Constancio Galo (351-354 d.C.), durante la cual fueron arrasadas otras ciudades de la región, como Tiberíades o Séforis.

Básicamente, es un tesoro de emergencia, un tesoro que alguien ocultó anticipándose a un evento catastrófico. Se intuía que alguna crisis o guerra estaba a punto de ocurrir y se enterraron las monedas bajo el edificio con la esperanza de poder recuperarlas tras la revuelta», ha explicado Mor Viezel, una de las directoras de la excavación

Este edificio, destruido hasta sus cimientos, es una clara muestra de que la revuelta fue sofocada con violencia y crueldad, y no fue simplemente un levantamiento local, como sostenían algunos estudios anteriores. Este es un testimonio singular de la magnitud y el poder de esta rebelión en Lod», ha valorado el arqueólogo Shahar Krispin, otro de los encargados de la intervención. Este asentamiento se convirtió en un pujante centro judío tras la destrucción del Segundo Templo y hasta allí se mudaron muchas familias y comunidades.

Resulta difícil determinar si este magnífico complejo sirvió como sinagoga, sala de estudio, sala de reuniones de los sabios o las tres cosas al mismo tiempo», ha señalado Joshua Schwartz, profesor y director del Consejo de la IAA.

Lo que está claro es que su tamaño, el tesorillo de monedas y los otros hallazgos registrados en la excavación encajan bien con la descripción de Lod/Diospolis en las fuentes antiguas como un centro de la vida judía verdadera según la Torá en los periodos de la Mishná o el Talmud.

Las prospecciones arqueológicas han sacado a la luz en este espacio «impresionantes artefactos de piedra y mármol» con textos en griego, latín y hebreo. Una de las piezas escondía una inscripción, todavía en fase de estudio, que incluye el nombre de «un hombre judío de una familia sacerdotal». «Los impresionantes hallazgos registrados aquí refuerzan nuestra responsabilidad de investigar y conservar la historia y el rico patrimonio de Lod», ha afirmado Eli Escusido, director de la IAA.

https://www.elespanol.com/historia/20240618/descubren-tesorillo-monedas-arroja-luz-ultima-revuelta-judia-roma/863913815_0.html

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/hallan-israel-primera-evidencia-ultima-revuelta-judia-contra-romanos_21674

https://israelnoticias.com/arqueologia/pruebas-de-la-ultima-revuelta-judia-contra-el-dominio-romano-en-israel/

https://cadenaser.com/nacional/2024/06/26/descubren-un-tesoro-historico-de-la-ultima-revuelta-judia-contra-roma-recuperan-casi-100-monedas-del-siglo-iv-cadena-ser/

El misterio del Codice Voynich

El misterioso códice medieval que guarda la biblioteca de la Universidad de Yale

El manuscrito Voynich o códice Voynich, fue creado entre 1404 y 1438, según las estimaciones de carbono-14. Consta de 240 páginas de vitela, escritas con una tinta de origen vegetal que ha resistido el paso del tiempo. El texto está compuesto por un lenguaje desconocido, que no se asemeja a ninguna lengua viva o muerta conocida.

El códice se encuentra actualmente en la Biblioteca Beinecke de Libros Raros y Manuscritos de la Universidad de Yale en Estados Unidos.

Llegó a la biblioteca en 1960 como parte de la colección de Voynich, que fue adquirida por la universidad tras la muerte de su viuda, Ethel Voynich. Desde entonces, ha sido objeto de estudio y análisis por parte de numerosos investigadores. A pesar de los esfuerzos y las técnicas empleadas, el lenguaje del manuscrito Voynich sigue siendo un enigma sin resolver.

El manuscrito Voynich apareció en 1912 en Villa Mondragone, un antiguo convento jesuita en Frascati, Italia. Lo descubrió Wilfrid Voynich, un librero polaco especializado en libros antiguos, quien le dio su nombre actual. Se desconoce la procedencia exacta del manuscrito, aunque se cree que pudo haber estado en Praga o en la corte de un emperador del Sacro Imperio Romano Germánico antes de llegar a manos de Voynich.

Las páginas del códice están adornadas con ilustraciones de gran detalle y precisión, que representan una amplia gama de temas: plantas, algunas de ellas no identificadas en la actualidad; constelaciones zodiacales; figuras humanas desnudas en poses variadas; diagramas que podrían ser mapas o instrumentos científicos; y textos explicativos en el mismo lenguaje indescifrable.

El libro ha sido objeto de un sinfín de teorías y especulaciones a lo largo de los siglos. Algunos han propuesto que se trata de un manual de alquimia, un tratado médico, un herbario mágico o incluso un libro de oraciones extraterrestres. Sin embargo, ninguna de estas teorías ha logrado descifrar el lenguaje del manuscrito ni explicar su verdadero propósito. La complejidad del texto y la falta de referencias externas han frustrado los intentos de los criptógrafos más expertos.

El lenguaje del manuscrito Voynich, conocido como voynichés, es uno de los aspectos más enigmáticos del libro. Se caracteriza por las siguientes peculiaridades:

El manuscrito utiliza un alfabeto sin ninguna conexión aparente con ningún otro sistema de escritura conocido. Estos símbolos no se repiten con la misma frecuencia esperada en un lenguaje natural, lo que dificulta su análisis estadístico.

No parece tener palabras compuestas, lo que significa que cada palabra está formada por un solo símbolo. Esto también dificulta la identificación de partes del discurso, como sustantivos, verbos o adjetivos.

Las palabras en voynichés parecen tener una estructura morfológica compleja, con prefijos, sufijos y terminaciones que podrían indicar diferentes funciones gramaticales.

No se han encontrado cognados, es decir, palabras con un origen etimológico común, entre el lenguaje Voynich y ninguna otra lengua conocida.

Recientemente, se ha sugerido recurrir a la inteligencia artificial para analizar el manuscrito. Los algoritmos de aprendizaje automático podrían identificar patrones y correlaciones que puedan ser pistas útiles para su desciframiento. Sin embargo, aún queda mucho camino por recorrer en esta línea de investigación.

Desde el año 2020, el manuscrito puede consultarse en el catálogo de la biblioteca digital de la Universidad de Yale, donde se accede de forma gratuita.

El enigma del manuscrito Voynich, el misterioso códice medieval que guarda la biblioteca de la Universidad de Yale (msn.com)

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/codice-voynich-manuscrito-mas-extrano-mundo_12344

https://www.abc.es/ciencia/abci-descifran-codice-voynich-santo-grial-criptografia-historica-201905172120_noticia.html

Un estudio desvela que el sapiens sapiens habitó en el centro peninsular hace unos 33.000 años, a pesar de que era un territorio frío y hostil

Un equipo de paleoantropólogos ha hallado los restos de los primeros miembros de nuestra especie que poblaron la áspera e inhóspita meseta interior de la península Ibérica. Se trata de multitud de afilados cuchillos de piedra, azagayas para matar a distancia y huesos de caballos y ciervos devorados por Homo sapiens hace unos 33.000 años en La Malia, un abrigo rocoso cerca del municipio de Tamajón, en Guadalajara, que actualmente tiene 148 habitantes censados.

Una punta de flecha hallada en el abrigo rocoso de La Malia (Guadalajara).JAVIER TRUEBA

El nuevo hallazgo contribuye a aclarar qué sucedió en uno de los momentos más intrigantes de la historia de la evolución humana. Hace unos 42.000 años, los ultimos neardentales del interior de la Península abandonaron el territorio en busca de refugios cálidos en el sur. Apenas unos 2.000 años después, esta especie humana genuinamente europea, que había sobrevivido durante decenas de miles de años a las peores glaciaciones imaginables, se extinguió por completo. La gran pregunta es si los sapiens tuvimos algo que ver.

Objetos de industria lítica recuperados durante las excavaciones en el abrigo rocoso de La Malia.

Javier Trueba-Madrid Scientific Films

 Hasta ahora se pensaba que el centro de la Península era un territorio demasiado frío y hostil para los primeros miembros de nuestra especie que llegaron a Iberia. La teoría era que prefirieron quedarse en las zonas costeras. El interior se pensaba completamente deshabitado durante 15.000 años después de la desaparición de los últimos neandertales. Pero ahora un equipo de paleoantropólogos liderado por Nohemi Sala, paleoantropóloga del Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana de Burgos, acaba de demostrar que los sapiens llegaron mucho antes, hace entre 36.000 y 31.000 años, casi un suspiro después de la marcha de los neandertales.

Falange de caprino con marca de corte procedente del abrigo rocoso de La Malia.  

Javier Trueba-Madrid Scientific Films

“Lo más significativo es que ampliamos nuestra idea sobre las capacidades de nuestra especie para colonizar territorios hostiles”, resalta la investigadora. “Es además un momento muy especial en el que desaparecen los neandertales y llegan los sapiens”, añade la investigadora. Los hallazgos muestran que en contra de lo que se pensaba, la meseta interior fue tierra de nadie durante mucho menos tiempo, y que los Homo sapiens supieron conquistarla.

Los restos hallados en Guadalajara pertenecen a la cultura auriñaciense, responsable de algunas de las primeras obras de arte conocidas, como el enigmático hombre con cabeza de león tallado en hueso o las espectaculares pinturas rupestres de Chauvet, en Francia. En la Malia no hay arte, pero sí mucha tecnología para la caza a distancia y la supervivencia. La datación de los restos habla de que este abrigo rocoso estuvo habitado en momentos puntuales durante miles de años. Hay un primer momento hace unos 33.000 años y un segundo hace unos 27.000.

En ese intervalo, explica Sala, el centro de la Península cambió de forma radical. De ser un paisaje relativamente templado y cubierto de bosque se transformó en un lugar muy frío y con poca vegetación. En este entorno, acechar a la caza habría sido mucho más complicado para los recién llegados. Aun así, los dos niveles de restos analizados muestran que su forma de vida basada en la caza del caballo y el ciervo no cambió sustancialmente. Los resultados del trabajo se han publicado este miércoles en Science Advances.

El nuevo estudio aumenta el misterio de la desaparición de los neandertales. No se debería concluir, advierte Sala, que estuvieran menos adaptados a su entorno o que se hubiesen acostumbrado a un clima más benévolo y que el cambio repentino provocase su desaparición. Lo que sí sabemos ahora es que los sapiens tardaron mucho menos en ocupar el vacío que dejaron en el centro peninsular. Estudios recientes de ADN han demostrado que esos primeros Homo sapiens auriñacienses que ya sabían matar a distancia y crear obras de arte también se extinguieron sin dejar rastro. Después llegaron otras oleadas, incluida la que pintó los bisontes de Altamira.

https://elpais.com/ciencia/2024-06-27/los-primeros-homo-sapiens-llegaron-a-la-espana-vacia-antes-de-lo-que-se-pensaba.html

Una estadounidense compra un jarrón por 4 dólares y resulta ser una reliquia de hace 1.200 años

Anna Lee Dozier es una estadounidense que vive en Washington D.C. y que en 2019 pagó apenas 3,99 dólares (3,73 euros) por un bonito jarrón en una tienda de segunda mano en Clinton, en el estado de Maryland. Estaba a punto de salir del establecimiento cuando vio la vieja vasija en una estantería de liquidación junto a la caja.

El jarrón data del periodo Clásico maya y procedía del sur de México© INAH

A Dozier, una defensora de los derechos humanos que ha trabajado con comunidades indígenas en México con la Fundación Christian Solidarity Worldwide, le atrajo la decoración del recipiente, que le recordaba al país azteca, según ha relatado en declaraciones a varios medios de comunicación de Estados Unidos.

El embajador Esteban Moctezuma Barragán, junto a las piezas que van a ser repatriadas en los próximos días© INAH

La vasija pasó a ocupar un lugar destacado en su casa hasta que, este pasado mes de enero, la mujer visitó el Museo Nacional de Antropología en la Ciudad de México. Allí se dio cuenta que muchas de las piezas expuestas en una exhibición de jarrones mayas eran sorprendentemente similares al que tenía en su domicilio.

Algunos de los 20 objetos recuperados por la embajada mexicana en Washington© INAH

Entonces se puso en contacto con la embajada mexicana en Estados Unidos y un especialista del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) le pidió que le mandara fotos. Al terminar el análisis, el investigador determinó que el recipiente procedía del sureste de México y que databa del periodo Clásico, que se extendió entre al año 200 y 800 d.C. y es considerado el apogeo de la civilización maya.

Esta es una de las 20 piezas arqueológicas de origen mexicano que el Gobierno que preside Andrés Manuel López Obrador está a punto de repatriar en los próximos días, 19 de las cuáles fueron entregadas de forma anónima. La última fue la que cedió voluntariamente Anna Lee Dozier.

El embajador Esteban Moctezuma Barragán agradeció a través de las redes sociales la “generosidad” de esta ciudadana estadounidense a la hora de devolver “un testimonio valioso de la historia maya”. Las otras reliquias recuperadas pertenecen a diferentes periodos y culturas -como la mexica, teotihuacana y totonaca- y provienen de distintos estados y regiones del país.

Algunos de los 20 objetos recuperados por la embajada mexicana en Washington© INAH

Estas piezas arqueológicas se suman a las más de 13.500 recuperadas en el marco de la estrategia #MiPatrimonioNoSeVende, mediante la cual el Gobierno mexicano ha reafirmado su compromiso de recuperar el patrimonio cultural que se encuentra en el extranjero de forma ilícita.

Estoy encantada de haber participado en la historia de su repatriación. Me gustaría que volviera al lugar que le corresponde y al que pertenece”, explicó Dozier a la CBS. ¡Pero también lo quiero fuera de mi casa porque tengo tres hijos pequeños y me aterroriza pensar que después de dos mil años sería yo quien lo arruinaría!.

Una estadounidense compra un jarrón por 4 dólares y resulta ser una reliquia de hace 1.200 años (msn.com)

Yoshitomo Nara

Sus obras protagonizadas por niñas de cabezas grandes y rostros tristes forman parte del imaginario colectivo del arte reciente

 Lucía Agirre, comisaria de la muestra dice:

 Se sale mucho del molde, pero también se le ha intentado encasillar. El hecho de haber participado en ciertas exposiciones, como la de Superflat de Murakami [evento celebrado en el año 2000, que también da nombre al movimiento artístico posmoderno fundado por el artista], ha provocado que siempre le incluyan dentro de esa vertiente. Pero lo cierto es que la obra de Nara, a pesar de que tiene muy buena relación con los miembros del colectivo, se escapa de esa etiqueta porque se alimenta de fuentes que proceden de ámbitos muy diferentes y por eso él crea ese lenguaje tan singular. Es una figura particular en sí misma.

Ese universo referencial es amplísimo, pero hay una constante que puede admirarse en casi todas sus pinturas: la influencia de la música.

El artista japonés, con el récord de 25 millones por un cuadro, inaugura retrospectiva en el Guggenheim de Bilbao, su consolidación en Europa.

Con 8 años, hace una radio para sintonizar Far East Network de la base norteamericana de Misawa. Son los 60, en plena guerra de Vietnam, y el norte de Japón se llena de instalaciones militares. Aunque Yoshitomo no entiende nada de inglés, quedó fascinado por Jimi Hendrix, de Bob Dylan o los Beatles. Esas letras que descubre de niño, ese espíritu contestatario de los 60, impregna la obra de Yoshitomo Nara (Hirosaki, 1959), uno de los artistas más cotizados del mundo, famoso por sus niñas raras de ojos saltones, adorables pero inquietantes. Sobre todo si llevan un cuchillo de sierra ensangrentado en la mano.

Las llamadas Nara Girls son todo un fenómeno y y nunca se habían visto tantas en Europa. El Guggenheim de Bilbao inaugura hoy la gran retrospectiva de Nara, patrocinada por la Fundación BBVA, con 128 piezas procedentes de colecciones privadas y museos de todo el mundo.

En realidad dedicarme al arte no era mi objetivo principal. Pero cuando me di cuenta, ya era artista

A las niñas las pinta tocando la guitarra o aporreando una batería, pisando la cabeza de Hitler o saliendo de un refugio antibombas, sonriendo de una forma espeluznante o simplemente mirando de frente como en una foto de DNI.

En 2019 un magnate desembolsa 25 millones de dólares por Knife Behind Back (Cuchillo detrás de la espalda) y el pasado abril el cuadro de más de dos metros I Want to See the Bright Lights Tonight (título tomado del primer álbum de 1974 de Linda y Richard Thompson) se vendió por más de 10 millones en Sotheby’s Hong Kong y ahora se puede ver en una de las magnas paredes del Guggenheim.

No pienso mucho en esto. No tengo demasiado contacto con la gente del mundo del arte ni con los marchantes. No siento que yo sea alguien especial.

Aunque su figura rivaliza con artistas como Jeff Koons o Damien Hirst, Nara vive aislado en el campo y trabaja solo, sin asistentes.

Me gusta la soledad. Me encanta salir fuera por la noche y mirar las estrellas. Pero cuando voy a la ciudad y me mezclo en medio de la muchedumbre, siento una soledad negativa, triste.

Por eso escoge un paraje a las afueras de Nasushiobara para vivir, un paisaje que le recuerda al de su infancia en Hirosaki, una zona de bosques silvestres y cascadas, llena de manzanos, en la que no había mucho que hacer para un adolescente melancólico de los años 70, salvo ahorrar para comprar discos.

Las portadas de los discos son mi primer contacto con el arte. Tenía a Andy Warhol en las manos pero no sabía quién era.

La banda sonora de su juventud suena en la primera sala del Guggenheim, dentro de una casita tradicional japonesa: la instalación My Drawing Room (Mi habitación de dibujo), que Nara ha llenado con todos sus fetiches y referentes. Decenas de dibujos esparcidos por el suelo, muñecos retro, postales antiguas, un ordenador de los 80… Como si fuera la cabaña de un Peter Pan artista que escucha Starman de David Bowie, Embryonic Journey de Jefferson Airplane, Touch Me de The Doors y el delicioso guiño al público español con Salta de Tequila y Enamorado de la moda juvenil de Radio Futura. Sí, Nara escucha de todo: en la retrospectiva que protagoniza en 2022 en Los Ángeles llena toda una pared del museo con 352 discos de su inmensa colección, que empieza a los ocho años.

Su desembarco en Bilbao marca el principio de su gira europea. Después del Guggenheim, la exposición viaja al Frieder Burda de Baden-Baden y a la Hayward Gallery de Londres, con otros formatos adaptados a cada espacio. El propio artista controla y decide cómo se muestran sus cuadros: cómo se encaran, cómo dialogan, a qué altura, con qué ritmo…

Mis personajes son un reflejo de mí mismo. He vivido experiencias duras y algunas más difíciles, pero procuro no exteriorizarlas. Tal vez eso se refleja en mis obras.

 Pero también hay una parte política en su obra, que se convierte en un símbolo pacifista con mensajes como: No Bombs, No Nukes (armas nucleares), No War.

Crecí marcado por las consecuencias de la guerra de Vietnam, por toda la ola de música antibelicista. Así que se desarrolló en mí, de forma natural, un fuerte espíritu antiguerra. Siento mucha empatía por las víctimas de los conflictos, los refugiados y desplazados, los que sufren las consecuencias… Por eso visité Afganistán y fui a un campo de refugiados en Siria, algo que no creo que hagan muchos artistas contemporáneos. Antes de ser artista, soy persona.

Imbuido del espíritu del peace and love, después de estudiar Bellas Artes en Japón, Nara ingresa en en la prestigiosa Kunsthalle de Düsseldorf, adonde llega meses antes de la caída del muro de Berlín. Pasa 12 años en Alemania, lo que marca su estilo y una obra que bebe sin complejos de la tradición nipona y la occidental.

En sus cuadros se mezclan tanto las referencias a los frescos renacentistas como a los ukiyo-e del siglo XIX. En el 2000 Nara regresa a Japón convertido en una estrella nacional, con el país rendido a sus personajes falsamente inocentes y una auténtica fiebre por su merchandising, que él mismo envía por correo postal (desde hace años es uno de los best sellers de la tienda del MoMA de Nueva York: un peluche de su perro se vende a 170 dólares).

2011 marca un punto de inflexión en su obra. Es un año traumático para la sociedad japonesa con el terremoto, el tsunami y la catástrofe nuclear de Fukushima. Pero a Nara le afecta.

Fukushima está aquí y yo vivo aquí, a unos 600 kilómetros. Toda esta costa quedó devastada. Ni siquiera podía reconocer el paisaje. Me causó un gran impacto. Hasta entonces yo me divertía muchísimo creando arte. Pero la tragedia de Fukushima me hizo reflexionar. Me hizo volver la mirada hacia mi tierra, los campos, los pueblos… Sentí que el arte era inútil en una situación tan extrema. Dejé de pintar durante un tiempo, no podía ni dibujar.

https://www.vogue.es/articulos/yoshitomo-nara-museo-guggenheim-bilbao-exposicion

https://www.msn.com/es-es/noticias/otras/yoshitomo-nara-despu%C3%A9s-de-fukushima-sent%C3%ADa-que-el-arte-era-in%C3%BAtil-dej%C3%A9-de-pintar/ar-BB1oZJmN

https://www.msn.com/es-es/noticias/espana/yoshitomo-nara-el-cotizado-artista-japon%C3%A9s-al-que-no-le-gusta-el-merchandising-me-da-miedo-que-el-dinero-me-cambie/ar-BB1p19zE

https://www.diariovasco.com/culturas/insolentes-criaturas-yoshitomo-nara-toman-guggenheim-20240627121951-ntrc.html