Hallan en la isla de Paros estructuras ocultas en una torre helenística de hace 2300 años

En las Cícladas, las torres antiguas como la de Palaiopyrgos en Paros eran mucho más que simples estructuras defensivas.

Estas construcciones de la época helenística y romana servían como el corazón de complejos agrícolas.

Se ubicaban estratégicamente en el paisaje para gestionar la producción de productos como el vino y el aceite de oliva, y para proteger los campos de cultivo y la propiedad.

La torre de Palaiopyrgos, que se creía que estaba aislada, ahora se entiende como el centro de un complejo más amplio que incluía espacios de trabajo y posiblemente viviendas anexas.

Su descubrimiento resalta un aspecto menos conocido de la vida en las islas: una economía rural organizada y productiva que dependía de la agricultura y la exportación marítima.

La mayoría de las torres, como la de Palaiopyrgos en Paros, servían como centros de gestión agrícola. Estaban ubicadas en áreas de cultivo y se utilizaban para la producción y el almacenamiento de bienes, como el vino y el aceite de oliva.

Estas estructuras se construían con materiales locales, a menudo mármol o piedra, y con muros gruesos. Esto les daba una función defensiva y les permitía resistir los elementos y el paso del tiempo.

Las torres no estaban solas en el paisaje. Al igual que el reciente hallazgo en Paros, los arqueólogos han descubierto que muchas estaban rodeadas por muros, patios y otras habitaciones anexas.

Aunque todas estaban en zonas rurales, su ubicación exacta variaba. Algunas se encontraban en colinas para tener una mejor vista, mientras que otras estaban más cerca de las áreas de cultivo o los puertos.

El tamaño y el diseño de las torres podían variar significativamente. Por ejemplo, la torre de Pyrgos Chimarrou en la isla de Naxos es una estructura más grande y monumental que la de Palaiopyrgos, lo que sugiere que podría haber tenido una función más defensiva o simbólica en su contexto.

Si bien la piedra local era el material principal, el tipo de piedra y la técnica de construcción podían variar. La torre de Naxos, por ejemplo, está construida con mármol local, mientras que la de Paros utiliza una mezcla de piedra caliza y gneis…

Un equipo internacional de arqueólogos ha utilizado por primera tecnología de prospección geofísica de subsuelo para inspeccionar la tierra alrededor de una antigua torre griega en la isla cicládica de Paros. El estudio, publicado en Journal of Archaeological Science: Reports, descubre lo que podría ser un antiguo complejo agrícola enterrado, y establece un nuevo método eficaz para documentar y proteger el patrimonio arqueológico rural, cada vez más amenazado por el desarrollo urbanístico y el turismo masivo.

La investigación se centró en la torre circular de Palaiopyrgos, una construcción de la época helenística (siglos IV-III a.C.) situada a 800 metros de la costa norte de Paros. Hasta ahora, este tipo de torres rurales se habían estudiado principalmente desde el punto de vista arquitectónico. Se sabía que cumplían múltiples funciones —defensivas, habitacionales, penitenciarias y, sobre todo, como centros de producción agrícola—, pero se conocía muy poco sobre cómo se integraban en el paisaje que las rodeaba.

Explican los autores en el artículo:

La prospección geofísica en Grecia se ha aplicado principalmente en yacimientos urbanos antiguos del continente y Creta. Rara vez se utiliza en las islas Cícladas y aún menos en contextos rurales.

Este trabajo rompe con esa tendencia al aplicar la prospección magnética, una técnica geofísica no invasiva, para buscar bajo tierra en los campos de cultivo que rodean la torre, con el objetivo de detectar estructuras anexas enterradas y huellas de actividad agrícola antigua que ya no son visibles en superficie.

El equipo, dirigido por Emlyn Dodd del Instituto de Estudios Clásicos de la Universidad de Londres, cartografió un área de 3 hectáreas alrededor de la torre utilizando un magnetómetro de gradiente. Este instrumento actúa como un detector de metales muy sensible que mide las minúsculas variaciones en el campo magnético natural de la Tierra.

Estas variaciones o anomalías delatan la presencia de estructuras enterradas: un muro de piedra, un hoyo, una zanja o incluso una acumulación de cerámica quemada, alteran el magnetismo del suelo y quedan registradas en los datos.

El proceso es complejo, pero el principio es simple: lo que está enterrado y es distinto a la tierra que lo rodea, deja una huella magnética. Los datos se procesaron con software especializado para crear mapas que, como una radiografía del terreno, muestran estas anomalías en forma de manchas, líneas y figuras geométricas que los arqueólogos deben interpretar.

Los resultados, detallados en el estudio, revelan varias anomalías prometedoras. La más significativa se encuentra a unos 35 metros al sureste de la torre. El informe la describe como un grupo de anomalías formado por dos concentraciones magnéticas altas junto con anomalías lineales débiles y regulares.

Aunque su forma exacta no está clara, su proximidad a la torre y el hecho de que coincida con una zona donde el trabajo de campo superficial halló una densidad sustancial de fragmentos de ánforas sugiere que podría tratarse de los restos de una estructura anexa, quizás una habitación o espacio de trabajo relacionado con las actividades de la torre.

Otra anomalía aparece justo al norte de la torre. Los investigadores creen que podría ser una acumulación de material o un relleno más que una estructura en pie, pero su posición clave invita a pensar que forma parte del complejo.

Además, el magnetómetro detectó lo que parece ser una antigua división del terreno: una línea recta este-oeste que cruza los campos del norte y que podría ser un límite de propiedad histórico,

Para interpretar estos hallazgos, los arqueólogos miraron hacia otras torres similares en las Cícladas. Un paralelo clave es la torre de Cheimarrou, en la vecina isla de Naxos. Allí, la torre central está rodeada por un patio cuadrado de 34×34 metros que alberga al menos siete habitaciones anexas, algunas con prensas para la producción de aceite de oliva de época romana tardía.

Admiten los investigadores:

Si hubiera existido una situación similar en Palaiopyrgos, es posible que algunas partes de un patio de estas dimensiones no hubieran sido detectadas por el estudio.

Y es que el estudio se enfrentó a limitaciones: un camino moderno, canales de drenaje y acumulaciones de piedras ocultaron parte del subsuelo inmediato a la torre. De hecho, una pequeña zanja de prueba excavada antes del estudio geofísico reveló un tramo de muro adosado a la torre que el magnetómetro no había podido detectar debido a estos obstáculos. Este hallazgo confirma que muy probablemente existieron más estructuras alrededor de la torre, ahora enterradas bajo montones de escombros.

En conjunto, estos datos ponen de relieve que es probable que la torre no estuviera aislada, a pesar de que actualmente no se vean los límites del patio ni otras estructuras, concluye el estudio.

Es decir, la torre de Palaiopyrgos no estaba sola; era el núcleo de un complejo rural activo.

La torre y sus alrededores estuvieron en uso durante siglos. Los fragmentos de cerámica recogidos en la superficie del terreno cuentan una historia que comienza en el período Arcaico (siglo VII a.C.), con una presencia importante en época clásica y helenística, y que continúa de forma mucho más concentrada y extensa en época romana y tardorromana. El hallazgo de contrapesos de prensa cerca de la torre sugiere una producción local significativa de vino o aceite de oliva, probablemente vinculada a los hornos de ánforas de los siglos VI-VII d.C. excavados en la cercana bahía de Naousa. Estos productos se envasarían en las ánforas para su exportación marítima, lo que encaja con la abundancia de fragmentos de estos recipientes encontrados.

Más allá de los descubrimientos específicos en Palaiopyrgos, este proyecto sienta un precedente crucial para la conservación del patrimonio en las islas Cícladas. Paros y sus islas vecinas sufren una presión inmobiliaria y turística sin precedentes. Los nuevos edificios se agrupan cada vez más cerca del yacimiento arqueológico de Palaiopyrgos, alerta el artículo. La construcción de alojamientos turísticos se expande por el paisaje rural, amenazando yacimientos que ni siquiera han sido documentados.

La prospección geofísica se postula aquí como una herramienta de primera línea, rápida, eficiente y no destructiva, para que las autoridades locales puedan tomar decisiones informadas. La adopción de una metodología integrada ofrece vías rentables para avanzar a las agencias de patrimonio cultural, permitiendo a los arqueólogos registrar de manera eficiente las características arqueológicas superficiales y subterráneas con un alto grado de resolución.

Este método permite priorizar: si los datos magnéticos no muestran nada, se evitan costosas e invasivas excavaciones de sondeo. Si, señalan áreas de interés, las excavaciones pueden ser extremadamente precisas, ahorrando tiempo y recursos.

El estudio de Palaiopyrgos es un primer paso. Los autores son prudentes y reconocen que los resultados, aunque prometedores, no son definitivos.

La naturaleza de las anomalías detectadas deberá confirmarse con futuras excavaciones específicas en los puntos clave señalados.

En definitiva, este trabajo demuestra que incluso en contextos rurales complejos, donde las huellas arqueológicas son más sutiles que en una ciudad, la tecnología geofísica puede sacar a la luz historias enterradas.

 La última frase del estudio resume su espíritu: 

Estos datos pueden utilizarse para orientar la ubicación de las zanjas de prueba cuando se requiere mayor claridad, o para mitigar la ubicación excesiva de zanjas de prueba cuando los datos geofísicos no indican la presencia de características, lo que fomenta un desarrollo más responsable de los paisajes del patrimonio cultural.

Emlyn Dodd, Stephen Kay, et al., The application of geophysical prospection to understand ancient Greek rural island landscapes: Magnetometry survey at Palaiopyrgos, Paros (Cyclades). Journal of Archaeological Science: Reports, Volume 67, November 2025, 105373. doi.org/10.1016/j.jasrep.2025.105373

La brujula verde

Obra de alcantarillado desvela una rara tumba de cámara helenística

Se ha realizado en Manduria, Taranto, un importante descubrimiento arqueológico, donde las obras de construcción de nuevas tuberías de alcantarillado han revelado una tumba de cámara de la época helenística que data del siglo IV a. C.

 El hallazgo, supervisado por la Soprintendenza Archeologia Belle Arti e Paesaggio (ABAP) para las provincias de Brindisi, Lecce y Taranto, proporciona nueva evidencia de las sofisticadas prácticas funerarias del asentamiento mesapio y confirma la importancia arqueológica de esta zona del sur de Italia.

La tumba, ubicada en la Via Scarciglia, forma parte de un pequeño complejo funerario y consta de dos salas independientes. El primer espacio, interpretado como un dromos o antecámara, conserva restos de yeso pintado de rojo con una franja blanca en relieve que recorre horizontalmente las paredes.

Las excavaciones aquí revelaron un rico conjunto de cerámica helenística en contexto primario, incluyendo jarrones, lámparas de aceite, unguentarios y platos, todos ellos datables con certeza del siglo IV a. C.

La entrada a la cámara funeraria principal presenta un dintel de piedra moldeada que refleja una cuidadosa artesanía y sugiere que la tumba pudo haber pertenecido a una persona de alto rango social.

La entrada estuvo sellada con una puerta de piedra de doble hoja enyesada en rojo, cuyos fragmentos se recuperaron durante la excavación. Dentro de la cámara, los arqueólogos identificaron restos adicionales de yeso pintado y cuatro nichos rectangulares tallados en el suelo sur, probablemente soportes para un lecho funerario de madera.

La investigación arqueológica reveló que el complejo funerario había sido alterado en la antigüedad.

Se practicaron varios agujeros en las paredes de la cámara, probablemente para intentar acceder a entierros cercanos. A través de una de estas aberturas, los arqueólogos descubrieron una segunda tumba que había permanecido sellada externamente, pero que se encontró vacía, lo que sugiere que fue saqueada en la antigüedad.

A pesar de la falta de ajuar funerario, se recuperó un denario republicano romano del relleno de esta segunda tumba. Este pequeño hallazgo indica que la zona continuó siendo utilizada o visitada hasta bien entrada la época romana, ofreciendo una visión excepcional del cambiante paisaje funerario de la región.

Los mesapios fueron un antiguo pueblo itálico que habitó la península de Salento, en el sur de Apulia, desde al menos el siglo VIII a. C. Se cree que sus orígenes son ilirios, y desarrollaron una cultura distintiva, marcada por asentamientos fortificados en las cimas de las colinas, elaboradas costumbres funerarias e inscripciones únicas escritas en la lengua mesapia, una lengua no indoeuropea.

Para el siglo IV a. C., la sociedad mesapia había recibido una profunda influencia de la Magna Grecia, adoptando estilos arquitectónicos, cerámica y tradiciones funerarias griegas, a la vez que conservaba rasgos culturales indígenas. El descubrimiento de la tumba de Manduria aporta valiosa evidencia a esta síntesis cultural, ilustrando la riqueza y el carácter cosmopolita de las élites mesapias durante la era helenística.

Este descubrimiento se suma a hallazgos previos de finales de 2024, cuando las mismas obras de alcantarillado expusieron un conjunto de 11 fosas excavadas en la roca a lo largo de la Vía Scarciglia.

En conjunto, estos hallazgos confirman que este sector de Manduria funcionó como una necrópolis estructurada durante el período helenístico. Manduria, históricamente parte de la cultura mesapia del sur de Apulia, ya es conocida por sus imponentes murallas y su riqueza arqueológica.

La tumba recién descubierta profundiza nuestra comprensión de las costumbres funerarias mesapias, que fusionaron las tradiciones itálicas locales con influencias del mundo mediterráneo durante los siglos posteriores a la expansión de la Magna Grecia.

La excavación fue realizada por Impact Soc. Coop., una empresa arqueológica especializada, bajo la supervisión científica directa de la oficina ABAP del Ministerio de Cultura.

Las obras se llevaron a cabo de conformidad con la normativa italiana de contratación pública, que exige la supervisión arqueológica durante los grandes proyectos de infraestructura.

Esta exitosa coordinación entre la Soprintendenza y Acquedotto Pugliese (AQP), la empresa de agua responsable del proyecto de alcantarillado, demuestra cómo el desarrollo moderno puede coexistir con la conservación del patrimonio. AQP enfatizó su compromiso con la preservación cultural, apoyando las labores de excavación y documentación en curso para proteger el registro arqueológico mientras se completa la infraestructura esencial.

Como parte del proceso posterior a la excavación, los expertos están realizando un estudio fotogramétrico de la tumba de cámara para crear un modelo digital 3D de alta resolución. Este innovador método de documentación garantizará que la arquitectura, la decoración y el contexto de la tumba se conserven para futuros estudios y, potencialmente, se hagan accesibles al público mediante reconstrucciones virtuales.

Estas iniciativas destacan el creciente papel de la arqueología digital en Italia, permitiendo a investigadores, estudiantes y al público explorar sitios patrimoniales incluso cuando no es posible el acceso directo.

Soprintendenza archeologia belle arti e paesaggio Brindisi e Lecce

https://www.finestresullarte.info/es/arqueologia/manduria-tumba-helenistica-de-camara-hallada-durante-las-obras-de-alcantarillado

Una rara lámpara de aceite romana con máscara en Cuijk, Países Bajos

Ceuclum situada entre las ciudades romanas de Maastricht y Nimega, Ceuclum era un punto vital para el comercio y el tránsito. La evidencia arqueológica sugiere que tenía un papel significativo como centro de intercambio y puesto militar.

Los hallazgos arqueológicos, como la lámpara de aceite y otros artefactos, demuestran que el asentamiento estaba bien integrado en las amplias redes comerciales del Imperio romano. Muchos de los objetos encontrados no eran de fabricación local, sino importados.

Al estar en la frontera del imperio, Ceuclum era una zona donde la vida militar, el comercio y los asentamientos civiles se entrecruzaban. Esto le daba una dinámica única y compleja…

Arqueólogos en Cuijk, Brabante Septentrional, han desenterrado una lámpara de aceite romana de 1800 años de antigüedad adornada con una máscara decorativa. Hallada durante las excavaciones en el antiguo yacimiento de Nutricia, esta pieza no solo está intacta, sino que también se considera una pieza de museo por su rareza.

Declaró el arqueólogo municipal Johan van Kampen:

Su excepcional estado de conservación y su intrincado diseño la convierten en una auténtica joya

La lámpara se encontró en lo que ahora se reconoce como el mayor cementerio romano jamás descubierto en Brabante.

Desde que comenzaron las excavaciones en junio, se han desenterrado más de setenta tumbas, revelando monedas, jarrones, joyas y otros objetos que acompañaban a los difuntos en el más allá. Sin embargo, la lámpara de aceite es la pieza central, tanto por su arte como por su significado simbólico.

Se cree que la lámpara, que data del siglo II d. C., se colocaba en una tumba para guiar al difunto en su viaje al más allá.

Explicó Van Kampen:

Su propósito era, tanto literal como figurativamente, traer luz a la oscuridad. Las intrincadas decoraciones de la pieza, que incluyen motivos poco comunes en los Países Bajos, subrayan su singularidad.

Si bien se han encontrado lámparas de aceite romanas en la región, una con una ornamentación tan refinada es prácticamente inédita. Una lámpara comparable con un diseño de máscara teatral fue catalogada como unicum en los Países Bajos, lo que confirma la extraordinaria artesanía de estos artefactos.

El cementerio forma parte del antiguo asentamiento romano de Ceuclum, nombre que recibió lo que hoy es Cuijk. Estratégicamente ubicada a orillas del río Mosa, entre Maastricht y Nimega, Ceuclum desempeñó un papel importante en el comercio y el movimiento regional dentro del Imperio romano.

La magnitud de la necrópolis ha sorprendido a los expertos. Los arqueólogos examinan actualmente una sección de 1,6 hectáreas, que representa menos de una cuarta parte del yacimiento. Se estima que el cementerio podría abarcar entre 5,5 y 6 hectáreas. Sorprendentemente, muchos de los objetos descubiertos están casi completamente intactos, algo poco común en arqueología. Esta conservación probablemente se deba a las costumbres funerarias: los ajuares se colocaban cuidadosamente junto al difunto y se cubrían inmediatamente con arena, protegiéndolos durante siglos.

Afirmó Van Kampen:

Cada pala que clavamos en la tierra evoca una nueva historia. A través de estos objetos, no solo vemos los rituales de los muertos, sino también la riqueza y las conexiones culturales de los vivos De hecho, se cree que varios de los artefactos fueron importados, lo que revela la integración de Brabante en las redes comerciales romanas más amplias.

El patrimonio romano de Brabante a menudo queda eclipsado por los restos más destacados de Nimega o Maastricht; sin embargo, descubrimientos como este ponen de relieve las profundas raíces históricas de la provincia. Durante la época romana, Brabante Septentrional se encontraba en la frontera del imperio, una zona donde se entrecruzaban la vida militar, comercial y civil. Las calzadas romanas y las rutas fluviales hicieron de asentamientos como Ceuclum puntos de referencia vitales para el comercio y el intercambio cultural.

La evidencia arqueológica en todo Brabante apunta a una próspera presencia romana, desde granjas y villas hasta puestos militares. La necrópolis de Cuijk añade otra dimensión a esta historia, demostrando que la comunidad no solo era próspera, sino que también estaba estrechamente vinculada a las tradiciones funerarias romanas. Cada tumba, con su colección de objetos cotidianos, es una instantánea de la vida hace casi dos milenios.

Hasta la fecha, solo se ha investigado el 15 % del yacimiento de Cuijk, lo que mantiene a los arqueólogos optimistas sobre futuros descubrimientos. Es posible que aún queden tumbas más ricas ocultas, lo que promete nuevas perspectivas sobre la jerarquía social, las condiciones económicas y las prácticas culturales de los habitantes romanos de Brabante.

Para los habitantes de Cuijk y de la provincia en general, los hallazgos son más que meramente académicos. Reafirman la identidad de la región como un lugar donde se entrelazan el patrimonio local y la historia europea.

Enfatizó Van Kampen.

La tierra aquí está llena de historias. «Y apenas estamos empezando a descubrirlas.

El descubrimiento de la lámpara de aceite de 1800 años de antigüedad no solo enriquece nuestra comprensión de la vida romana en los Países Bajos, sino que también arroja luz, tanto literal como simbólicamente, sobre la perdurable conexión entre Brabante y su pasado antiguo.

Municipio de Land van Cuijk

Hallan una sinagoga medieval perdida en Rothenburg, Alemania

La primera mención de un judío en Rothenburg data de 1180. Durante el siglo XIII y principios del XIV, la comunidad judía floreció. Vivían en la Judengasse (callejón judío), junto a sus vecinos cristianos. Construyeron una sinagoga y un cementerio. Sin embargo, en 1349, la comunidad fue víctima de la persecución durante la Peste Negra. La sinagoga fue destruida y muchos de sus miembros fueron asesinados o expulsados.

Después de este evento, hubo una reaparición de la comunidad, pero en 1520, los judíos fueron expulsados por completo de la ciudad. El cementerio y la sinagoga fueron arrasados y el área de la sinagoga se convirtió en una capilla.

No fue hasta 1870 que las familias judías pudieron establecerse nuevamente en Rothenburg. Esta nueva comunidad fue próspera hasta la llegada del régimen nazi. Mucho antes del pogromo de 1938, todos los ciudadanos de ascendencia judía fueron expulsados, poniendo fin a la presencia judía en la ciudad…

Arqueólogos han descubierto los restos perdidos de uno de los centros judíos medievales más importantes del sur de Alemania.

Las excavaciones en la Kapellenplatz de Rothenburg revelaron los cimientos de la primera sinagoga de la ciudad, construida alrededor de 1180, ofreciendo un panorama de un antiguo centro próspero de la erudición y la cultura judías que moldeó la Europa Central durante la Edad Media.

Durante siglos, la ubicación exacta de la primera sinagoga de Rothenburg había sido un misterio. Los historiadores conocían el edificio gracias a dibujos del siglo XVIII, pero no se había conservado ninguna evidencia física sobre el terreno.

Ahora, durante las obras de remodelación de la Kapellenplatz, los arqueólogos han descubierto unos enormes cimientos de piedra caliza que coinciden con precisión con esas representaciones históricas.

Según la Oficina Estatal de Baviera para la Preservación de Monumentos (BLfD), que supervisó la excavación, el descubrimiento deja pocas dudas: se trata de los restos de la sinagoga original de Rothenburg, una sala románica independiente que antaño dominaba el paisaje urbano.

El profesor Mathias Pfeil, Conservador General de la BLfD, destacó la importancia del hallazgo:

Durante mucho tiempo se creyó que la sinagoga se encontraba en otro lugar de la ciudad. Su redescubrimiento pone de relieve el inestimable papel de la protección del patrimonio arqueológico. Solo mediante estas investigaciones podemos seguir reconstruyendo la compleja historia del judaísmo europeo

A finales del siglo XII y principios del XIII, Rothenburg albergó a una de las comunidades judías más influyentes del sur de Alemania. Eruditos y rabinos de la ciudad dejaron su huella en la ley y la educación judías mucho más allá de la región. La sinagoga fue un elemento central de esta floreciente vida.

Sin embargo, la historia del edificio también refleja persecución y pérdida. Durante el devastador pogromo de 1349, en pleno apogeo de la Peste Negra, el barrio judío de Rothenburg fue destruido. La sinagoga, confiscada por la ciudad, fue vendida posteriormente a un patricio local en 1404 y convertida en la Marienkapelle (Capilla de Santa María) en 1406/07. Si bien gran parte de la estructura principal sobrevivió, se añadieron elementos góticos como un ábside.

La capilla permaneció en uso hasta 1805, cuando fue demolida durante la secularización, borrando los últimos vestigios visibles de la sinagoga medieval.

El redescubrimiento ha reavivado el interés por el complejo pasado judío de Rothenburg. El alcalde, Dr. Markus Naser, subrayó la importancia del hallazgo para la identidad histórica de la ciudad:

Estos imponentes cimientos demuestran vívidamente el papel de Rothenburg como uno de los grandes centros judíos del sur de Alemania medieval. Pero también nos recuerdan los capítulos más oscuros de nuestra historia. Preservar e investigar este patrimonio es esencial para nuestra memoria colectiva.

Si bien los restos recién descubiertos proporcionan evidencia sólida de la forma y ubicación de la sinagoga, aún quedan muchas preguntas sin respuesta. Los investigadores aún debaten la fecha exacta de construcción del edificio y su historia arquitectónica inicial. Tampoco está claro si el complejo alguna vez incluyó una sinagoga separada para mujeres, que pudo haber sido retirada durante su conversión en capilla.

Para proteger el sitio, las excavaciones se limitaron a las áreas requeridas para el proyecto de remodelación de Kapellenplatz.

Las partes restantes de la estructura se conservarán bajo el nuevo pavimento. En un gesto simbólico, el diseño de la superficie de la plaza reflejará la huella de la sinagoga medieval, asegurando que su presencia permanezca visible tanto para residentes como para visitantes. El descubrimiento añade un capítulo vital a la historia de la vida judía en Franconia y el sur de Alemania.

Aunque la comunidad judía de Rothenburg nunca recuperó su prominencia medieval después de 1349, sí surgió una nueva congregación en los siglos siguientes. Para el siglo XV, la vida judía se trasladó al norte, a la Judengasse, donde la ciudad posteriormente construyó una sinagoga más modesta en lo que hoy es la Schrannenplatz.

Los expertos enfatizan que la sinagoga de Rothenburg no solo es un hito local, sino también parte de una historia europea más amplia. El redescubrimiento del edificio arroja luz sobre las contribuciones arquitectónicas, religiosas y culturales.

El redescubrimiento del edificio arroja luz sobre las contribuciones arquitectónicas, religiosas y culturales de las comunidades judías antes de su destrucción o desplazamiento a raíz de la peste, la persecución y los cambios políticos.

Para la BLfD y la ciudad de Rothenburg, el hallazgo subraya la importancia perdurable de proteger los monumentos enterrados.

Declaró Pfeil: 

Cada excavación saca a la luz más que simples piedras. Ayuda a recuperar las voces y las vidas que forjaron la historia compartida de Europa.

Se están llevando a cabo planes para integrar la historia de la sinagoga en las iniciativas de turismo cultural y educación de Rothenburg. Con su casco antiguo medieval que ya atrae a visitantes de todo el mundo, la ciudad espera que la sinagoga redescubierta se convierta en un punto focal para el diálogo sobre el patrimonio judío, la coexistencia y la memoria.

Mientras los arqueólogos continúan analizando los hallazgos, una cosa es segura: la sinagoga perdida de Rothenburg ha vuelto a formar parte de la historia viva de la ciudad, un recordatorio tanto de la riqueza como de la fragilidad del pasado judío de Europa.

Bayerisches Landesamt für Denkmalpflege (BLfD)

ADN antiguo de una cueva turca revela una terapia con carbón vegetal de 5.000 años de antigüedad y una resistencia oculta a los antibióticos.

El análisis de ADN del suelo de la cueva de İnönü, en Turquía, revela una terapia con carbón vegetal de 5.000 años de antigüedad y antiguos genes de resistencia a los antibióticos.

El ADN antiguo recuperado de la cueva de İnönü, en la provincia de Zonguldak, en Turquía, ha revelado evidencia de que los pueblos prehistóricos utilizaban remedios a base de carbón vegetal para tratar enfermedades estomacales hace 5.000 años. El mismo estudio reveló que los genes de resistencia a los antibióticos existían milenios antes de los fármacos modernos, lo que redefine nuestra comprensión de la medicina antigua y la evolución microbiana.

İNÖNÜ MAĞARASINDAKİ ÇALIMALAR (ONUR ALTINDAĞ/ZONGULDAK-İHA)

Los hallazgos se publicaron recientemente en la revista PLOS ONE bajo el título Descifrando la vida microbiana pasada y la resistencia a los antibióticos en el suelo arqueológico de la cueva de İnönü.

Las excavaciones en la cueva de İnönü comenzaron en 2017 bajo la dirección del Prof. Asociado Dr. Hamza Ekmen de la Universidad Zonguldak Bülent Ecevit (ZBEU).

Ubicada en la región del Mar Negro, esta cueva volcánica alberga un manantial de agua dulce y estuvo habitada desde el Calcolítico (aprox. 4300 a. C.) hasta la Edad del Hierro.

Se extrajeron muestras de suelo de cuatro estratos culturales y se analizaron mediante secuenciación de ADN de alto rendimiento para reconstruir las antiguas comunidades microbianas.

El equipo de investigación, dirigido por el Prof. Asociado Dr. Şükran Öztürk (Facultad de Farmacia de la ZBEU) y el Prof. Asociado Dr. F. Gülden Ekmen (Arqueología de la ZBEU), descubrió que los habitantes de la región utilizaban materiales derivados del carbón con fines medicinales.

La evidencia sugiere que trataban las náuseas, la diarrea, el dolor de estómago y otros problemas digestivos con sustancias a base de carbón, una práctica que se repite en las terapias modernas con carbón activado.

Afirmó el Dr. Ekmen:

Estos hallazgos demuestran una notable continuidad del conocimiento médico. Lo que observamos en Zonguldak es que los pueblos prehistóricos comprendían y utilizaban los depósitos naturales de carbón de su entorno para tratar enfermedades mucho antes de la historia escrita.

El estudio también reveló la presencia de genes de resistencia a antibióticos con miles de años de antigüedad:

gen tetA (capa calcolítica, ca. 4300 a. C.): confiere resistencia a la tetraciclina.

gen intl1 (Edad del Bronce Temprano, ca. 3000 a. C.): un elemento móvil vinculado a la resistencia a múltiples fármacos.

gen OXA-58 (Edad del Bronce Final, ca. 1400 a. C.): asociado a la resistencia a los carbapenémicos.

Estos descubrimientos respaldan la hipótesis del resistoma, que sostiene que la resistencia a los antibióticos evolucionó en las bacterias del suelo mucho antes de que los humanos desarrollaran los antibióticos farmacéuticos.

Explicó el Dr. Öztürk:

La resistencia a los antibióticos no es solo una consecuencia del uso moderno de medicamentos, sino un rasgo ecológico profundamente arraigado. Factores ambientales como la geología volcánica, las fuentes de agua ricas en minerales y las prácticas médicas prehistóricas probablemente moldearon la evolución microbiana a lo largo de miles de años.

Los investigadores identificaron importantes grupos bacterianos como Acidobacteriota, Proteobacteria, Firmicutes, Cyanobacteria y Actinobacteria, mapeando cómo las comunidades microbianas cambiaron junto con las actividades humanas.

Por ejemplo, las muestras de la Edad del Bronce Antiguo mostraron un aumento en Proteobacteria, vinculado a la ganadería y al aumento de la fertilidad del suelo, mientras que las muestras del Calcolítico fueron ricas en Cyanobacteria, lo que sugiere el uso de recursos acuáticos.

Este enfoque representa uno de los primeros estudios a gran escala de ADN antiguo de muestras de suelo en Turquía, expandiendo la arqueología más allá de los artefactos para incluir las huellas microbianas de la vida cotidiana.

La ubicación de la cueva de İnönü con vistas a valles fértiles cerca de la costa del Mar Negro la hizo ideal para el asentamiento prehistórico. La evidencia arqueológica muestra una habitación continua, con conchas importadas, objetos de cobre y cerámica que indican vínculos comerciales con las culturas de los Balcanes Orientales. Para finales de la Edad del Bronce, los artefactos sugieren contacto con regiones controladas por los hititas en Anatolia central.

La singular geología volcánica de la cueva proporcionó abundante carbón, azufre y aguas ricas en minerales. Estos recursos probablemente influyeron tanto en las dietas prehistóricas como en las prácticas de tratamiento, una teoría respaldada por la detección de residuos químicos y genes de resistencia asociados a compuestos naturales como los tintes de anilina, históricamente utilizados para aliviar el dolor.

El proyecto forma parte de la iniciativa Una Salud de Turquía, que integra arqueología, microbiología y ciencias ambientales para rastrear la evolución de la salud humana junto con los sistemas ecológicos. Las muestras de suelo se secuenciaron mediante la tecnología iSeq de Illumina, y los datos se archivan públicamente en el BioProject PRJNA1134133 del NCBI.

Los autores incluyen expertos de la Universidad Zonguldak Bülent Ecevit, el Laboratorio de Genética Evolutiva de la Universidad de Ankara y la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, lo que destaca el alcance internacional del trabajo.

Este estudio tiene importantes implicaciones:

Historia médica: Confirma el conocimiento prehistórico de las propiedades medicinales del carbón.

Evolución microbiana: Demuestra que los genes de resistencia a los antibióticos son antiguos y están moldeados por procesos naturales.

Innovación arqueológica: Demuestra el poder del ADN del suelo antiguo para reconstruir la vida cotidiana y la ecología de las enfermedades.

A medida que la humanidad se enfrenta a una creciente resistencia a los antibióticos, estos descubrimientos resaltan el valor de la arqueología para comprender las crisis sanitarias modernas.

Afirmó el Dr. Öztürk:

A menudo esperamos soluciones, pero a veces las respuestas se encuentran enterradas en el pasado.

Ozturk S, Ekmen F, Ekmen H, Ünal EM, Er A, Keskin E, et al. (2025) Decoding past microbial life and antibiotic resistance in İnonü Cave’s archaeological soil. PLoS One 20(7): e0326358. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0326358

Hallan un raro adorno de escarabajo en el entierro de un niño del periodo Hallstatt de hace 2.500 años

Arqueólogos en el suroeste de Polonia han hecho un descubrimiento notable: un adorno funerario elaborado con partes de escarabajo, enterrado junto a un niño hace más de 2.500 años. El hallazgo, desenterrado en el cementerio de urnas de Lusacia del periodo Hallstatt en Domasław, arroja nueva luz sobre las prácticas simbólicas y ornamentales de las comunidades prehistóricas europeas.

El cementerio de Domasław, excavado entre 2005 y 2007, contiene más de 800 tumbas de cremación que datan de aproximadamente el 850-400 a. C., durante el periodo Hallstatt. Entre ellas, la tumba número 543 destaca como una de las más impresionantes. En su interior, los investigadores descubrieron varias urnas, cada una con los restos de un individuo.

La urna 1 contenía los huesos incinerados de un niño, de entre 9 y 10 años. Junto a los restos se encontraron fragmentos de huesos de cabra u oveja, una fíbula de bronce en forma de arpa, trozos de corteza de abedul y restos de polen de diente de león. Sin embargo, lo más extraordinario fueron los 17 fragmentos de exoesqueletos de insectos cuidadosamente depositados en la urna.

Un análisis detallado reveló que pertenecían a Phyllobius viridicollis, un gorgojo verde que aún se encuentra en Europa. Se conservaron doce pronotas completas (la placa torácica del escarabajo, similar a un escudo) y cinco fragmentos. Sorprendentemente, varias de estas piezas estaban ensartadas en una brizna de hierba, a modo de collar o adorno decorativo.

Lo que hace tan significativo este descubrimiento es la aparente preparación intencional de las partes del escarabajo. Las cabezas, patas y abdomen fueron retirados de forma uniforme, lo que sugiere que los escarabajos fueron modificados deliberadamente para uso ornamental. El hecho de que algunos estuvieran ensartados refuerza la interpretación de que fueron elaborados como joyas, posiblemente creadas específicamente para el ritual funerario. La Dra. Agata Hałuszko, quien dirigió la investigación, explicó cómo estos delicados restos orgánicos sobrevivieron durante más de dos milenios. La corrosión de la fíbula de bronce liberó compuestos de cobre, que impregnaron y preservaron los materiales orgánicos cercanos, incluyendo las frágiles conchas de los escarabajos. Este proceso natural, combinado con una excavación meticulosa y un análisis de microscopía electrónica, permitió a los arqueólogos estudiar el artefacto con un detalle excepcional.

La presencia de Phyllobius viridicollis también ofrece una pista única sobre la época del entierro. Estos escarabajos suelen aparecer en mayo y viven hasta julio, mientras que los dientes de león florecen de abril a agosto. En conjunto, los ecofactos sugieren que el entierro del niño probablemente tuvo lugar a finales de la primavera o principios del verano, lo que proporciona una perspectiva excepcional sobre los aspectos estacionales de las prácticas funerarias prehistóricas.

El uso simbólico de escarabajos en adornos tiene precedentes. Los relatos etnográficos de los hutsules, un grupo étnico eslavo del oeste de Ucrania y el norte de Rumanía, describen collares hechos de escarabajos de rosa y cobre, que las niñas usaban como talismanes protectores. En la época victoriana, las alas de escarabajo también estaban de moda en joyería y textiles, celebradas por su brillo iridiscente.

Aunque es imposible saber con exactitud qué significado tenía el adorno de escarabajo para la comunidad de Domasław, estos paralelismos sugieren que los insectos eran valorados tanto por su belleza como por sus asociaciones simbólicas o mágicas. Dado que los insectos suelen simbolizar la transformación y la fugacidad de la vida, su uso en el entierro de un niño pudo haber tenido un profundo significado espiritual.

Debido a la delicadeza de los exoesqueletos de escarabajo, rara vez se conservan en el registro arqueológico adornos elaborados con ellos. La mayoría se habrían desintegrado meses o años después del entierro. Esto hace que el descubrimiento de Domasław sea particularmente excepcional, ofreciendo evidencia directa de prácticas efímeras que, de otro modo, habrían permanecido ocultas a la historia.

Señala el equipo de investigación:

Los insectos descubiertos en contextos funerarios suelen asociarse con prácticas mágicas y el simbolismo de la vida y la muerte. El pronota de escarabajo de la tumba 543 destaca el uso deliberado de materiales faunísticos con fines simbólicos u ornamentales, una evidencia extremadamente rara en arqueología.

El descubrimiento del adorno de escarabajo no solo enriquece nuestra comprensión de la cultura de Hallstatt, sino que también amplía el alcance de la interpretación arqueológica. Al combinar la excavación tradicional con técnicas microscópicas avanzadas, los investigadores pueden recuperar y estudiar incluso los materiales orgánicos más frágiles, profundizando nuestro conocimiento de las sociedades antiguas.

Este hallazgo de Domasław sirve como recordatorio de que las comunidades prehistóricas expresaban significado e identidad a través de algo más que artefactos duraderos como el bronce y la cerámica. Incluso objetos efímeros y delicados, como collares de caparazones de escarabajo, tenían un peso simbólico en los rituales de vida, muerte y memoria.

A medida que salen a la luz más descubrimientos como este, se dibuja una imagen más rica y compleja del pasado humano, donde incluso las criaturas más pequeñas desempeñaron un papel en las ceremonias de la antigua Europa.

Curiosamente, los insectos también han aparecido en notables hallazgos arqueológicos lejos de Europa. Hace apenas unos meses, arqueólogos en Corea del Sur desenterraron una corona de Silla de 1400 años de antigüedad adornada con alas de escarabajo joya, la primera de su tipo.

Durante las obras del tendido eléctrico en Baviera, hallan una necrópolis prehistórica

Arqueólogos bávaros han descubierto un cementerio prehistórico durante las obras de la línea eléctrica Südostlink. El gran cementerio, descubierto cerca de la aldea de Sengkofen, en el distrito de Ratisbona, contiene 22 esqueletos humanos en excelente estado de conservación, que datan de hace más de 4000 años, en la transición del Neolítico tardío a la Edad del Bronce temprana.

El cementerio, descrito como uno de los más grandes de su tipo jamás encontrado en Baviera, ha proporcionado información sobre las antiguas prácticas funerarias y la cultura prehistórica. Según expertos de la Oficina Estatal de Preservación de Monumentos de Baviera, el descubrimiento representa una contribución significativa a la comprensión de las sociedades europeas tempranas. Entierros agachados únicos de la cultura del vaso campaniforme

Los esqueletos se encontraron en los llamados entierros agachados, una tradición funeraria en la que los difuntos eran enterrados con los brazos y las piernas flexionados. Este método de enterramiento es uno de los más antiguos que se conocen a nivel mundial. También se desenterraron ajuares funerarios que incluían vasijas de cerámica finamente elaboradas, puntas de flecha, dagas de cobre y muñequeras de piedra, utilizadas antaño por arqueros.

Estos artefactos sugieren firmemente una conexión con la cultura del vaso campaniforme, una sociedad prehistórica que se extendió por gran parte de Europa entre el 2800 y el 2200 a. C. La cerámica típica en forma de campana, de la que la cultura toma su nombre, indica que los individuos enterrados aquí podrían haber tenido un alto estatus social.

Declaró Dieter Heyse, coordinador arqueológico de las excavaciones del distrito de Ratisbona:

El yacimiento causa sensación. Es uno de los cementerios más grandes de esta época jamás descubiertos en Baviera. Entre los hallazgos más intrigantes se encuentran dos entierros dobles, donde parejas de individuos fueron colocados muy juntos y en cuclillas.

Investigan si las personas enterradas en estas tumbas estaban emparentadas o conectadas mediante prácticas rituales. Los análisis de ADN planificados podrían revelar vínculos familiares o arrojar luz sobre las estructuras comunitarias de la Baviera prehistórica.

La presencia de estos entierros dobles aumenta el misterio del yacimiento y plantea nuevas preguntas sobre la dinámica cultural y social de las comunidades del vaso campaniforme.

Más allá de las tumbas, los arqueólogos descubrieron restos adicionales de asentamientos, incluyendo agujeros para postes de antiguas casas comunales, fosos de almacenamiento y un horno de barro. Aún más sorprendente fue el descubrimiento de un pozo, datado alrededor del 3500-3300 a. C., lo que lo hace más antiguo que el propio cementerio.

El pozo estaba revestido con un tronco de árbol ahuecado y reforzado con ramas entrelazadas, un método de construcción típico de la cultura de Altheim, que floreció en Europa Central antes del período del vaso campaniforme. En su interior, los investigadores encontraron una bellota y una hoja de roble conservadas durante milenios, una visión extraordinaria del entorno prehistórico.

Este pozo reviste una importancia científica excepcional debido a su antigüedad y estado de conservación.

El descubrimiento se produjo durante la construcción de la línea eléctrica Südostlink, un importante proyecto de infraestructura diseñado para transportar energía renovable del norte al sur de Alemania. Una vez finalizado, el cable subterráneo, que se extiende aproximadamente 270 kilómetros a través de Baviera, suministrará electricidad ecológica desde Mecklemburgo-Pomerania Occidental hasta Landshut.

A pesar de los trabajos arqueológicos, los responsables de la operadora de red Tennet confirmaron que las excavaciones no retrasarán la construcción. Los hallazgos ya se habían previsto, ya que la región al sur del Danubio es conocida por su alta densidad de restos arqueológicos.

Todos los esqueletos y artefactos se han trasladado a laboratorios en Múnich, donde se someterán a conservación y se estudiarán en profundidad.

Bavarian State Office for Monument Preservation

El Absolutismo

ElementoFeudalismo (Edad Media)Absolutismo (Edad Moderna)
El EstadoFragmentado en feudos, con un poder atomizado.Comienza a formarse el Estado nacional unificado.
La NoblezaAcrecienta su poder militar y de tierras; brinda protección al rey.Debilitada por guerras y plagas; su poder militar es desplazado.
La IglesiaLa institución más rica y poderosa; mantiene unida a Europa.El rey busca adquirir dominio sobre su poder temporal; su desprestigio aumenta con la Reforma.
El ReyPierde poder militar y temporal; su título es casi simbólico.Concentra todo el poder; es jefe del Estado y el único con ejércitos profesionales.
El ComercioEn decadencia; se regresa al trueque.Renace con los viajes interoceánicos y la seguridad del Estado; se elimina las aduanas feudales.
Las CiudadesEn la ruina; se regresa a vivir en el campo.Comienza a nacer la industria y con ella nuevas ciudades.
La BurguesíaMuy pequeña, con poco poder económico.Acrecienta su poder económico y busca participación política.
La RiquezaLa única fuente es la tierra; el dinero es raro.El dinero y el mercantilismo se expanden; la circulación de dinero es central.
PensadorCríticas al AbsolutismoPropuestas de Gobierno Alternativas
John LockeEl poder del rey no es absoluto, no tiene derecho a suprimir los derechos naturales de los ciudadanos.El Estado es el resultado de un pacto entre gobernantes y gobernados. Este pacto puede romperse si el gobierno no es justo, lo que da a los ciudadanos el derecho a la rebelión.
MontesquieuLa concentración de los poderes en una sola persona conduce inevitablemente a la tiranía y la opresión.Propuso la separación de los poderes del Estado en tres: un poder legislativo (parlamento), un poder ejecutivo (el rey) y un poder judicial (jueces independientes).
RousseauLa sociedad corrompe al ser humano y las monarquías absolutas no representan la voluntad del pueblo.Defendió el concepto de soberanía popular, donde el poder reside en el pueblo, que delega el gobierno a un poder superior en su nombre. Favoreció un sistema republicano.

El absolutismo fue un sistema de gobierno político que definió a las monarquías europeas durante la Edad Moderna, un período que abarca desde el siglo XVI hasta el siglo XVIII.

Deriva de la noción de que la autoridad del monarca era absoluta, concentrando en una sola persona todas las funciones del poder: la elaboración de leyes, la administración de la justicia, la recaudación de impuestos y el mantenimiento de un ejército permanente.

El poder del soberano era único, indivisible, inalienable, incontrolable y pleno, lo que significaba que no podía ser sometido a la revisión de otras fuerzas políticas o instituciones. Un principio fundamental del absolutismo era que el monarca no era meramente parte del Estado, sino que, en un sentido simbólico y real, él era el Estado mismo, una idea inmortalizada en la famosa frase atribuida a Luis XIV de Francia, L’État c’est moi (El Estado soy yo).  

Este modelo de gobierno, que predominó en Europa occidental, tuvo profundas repercusiones políticas, económicas y sociales que se extendieron al resto del mundo, en gran parte a través de los sistemas colonialistas e imperialistas de las potencias europeas de la época. Su estudio es crucial para comprender la evolución de las estructuras políticas y sociales que culminaron en la Europa moderna.  

Es importante diferenciar el absolutismo político, el objeto de este informe, del concepto filosófico conocido como absolutismo moral». Aunque comparten la raíz etimológica, el absolutismo moral es una teoría ética que sostiene que ciertas acciones son inherentemente correctas o incorrectas, independientemente del contexto cultural o situacional. A diferencia del absolutismo monárquico, que es un régimen de gobierno histórico, el absolutismo moral es una rama de la deontología que, aunque relevante en la filosofía, no guarda relación directa con el sistema de poder del Antiguo Régimen.  

La emergencia del absolutismo no fue un proceso de evolución suave, sino que estuvo marcada por conflictos y rupturas dentro de la aristocracia feudal. A diferencia de la soberanía piramidal y fragmentada de la Edad Media, donde el poder se distribuía entre el rey, los señores feudales y la Iglesia, el absolutismo representó una reorganización del poder para mantener la posición social tradicional de la nobleza. En el feudalismo, el rey era una figura con un poder militar y temporal casi nulo, y su título era meramente simbólico, ya que la nobleza, dueña de la tierra y poseedora de ejércitos de caballería, era la que realmente ejercía el poder local y efectivo.  

Sin embargo, varios factores históricos debilitaron a la nobleza y crearon las condiciones para que el rey pudiera centralizar el poder. Las grandes pestes, las cruzadas y las guerras del final de la Edad Media mermaron el poder y la población de la nobleza.

Al mismo tiempo, el renacimiento del comercio y la aparición de un nuevo poder militar, basado en las armas de fuego y la artillería, cambió radicalmente la dinámica de la guerra.

La caballería feudal fue desplazada por ejércitos de infantería profesionales, que requerían una inversión masiva de dinero.

El rey, con el florecimiento del comercio y la expansión de la burguesía, fue el único que pudo acumular el capital necesario para financiar estos ejércitos permanentes y una burocracia centralizada.

Este cambio tecnológico y económico alteró la balanza de poder, obligando a la nobleza a someterse a la autoridad del rey a cambio de conservar sus privilegios sociales, transformando así el aparato de dominación feudal en una estructura de estado absolutista.  

Más allá de los factores históricos, el absolutismo se cimentó sobre una sólida base ideológica y filosófica. El concepto del Derecho Divino de los Reyes fue la premisa principal. Esta doctrina sostenía que el monarca era elegido por Dios para ejercer el gobierno, lo que hacía que su autoridad fuera incuestionable e incontestable para los súbditos. Se consideraba que el soberano no tenía que rendir cuentas a un parlamento o a la sociedad en general, ya que solo debía responder a Dios.  

Filósofos como Thomas Hobbes proporcionaron una justificación secular para este modelo en su obra Leviatán (1651). En su visión, el absolutismo era la única forma de escapar del «estado de naturaleza,» un estado caótico en el que el «hombre es un lobo para el hombre». Hobbes argumentaba que era necesario conferir todo el poder y la fuerza a un hombre o una asamblea de hombres para defender a los súbditos de las invasiones extranjeras y las injurias internas, garantizando así la paz y la seguridad. El Leviatán defendió un Estado absoluto, omnipotente y compacto, capaz de someter a los individuos y unificar el poder secular y espiritual en el soberano.  

A pesar de la doctrina del poder absoluto, existían límites tradicionales. Las leyes divinas y naturales, el carácter cristiano del monarca y las «leyes fundamentales del reino» establecían un marco ideológico que el rey debía respetar. Aunque no siempre se expresaban de forma explícita, estas tradiciones, como las leyes de herencia o las normas de sucesión, atañían a los aspectos más profundos de la cultura y no estaban sujetas a la arbitrariedad del monarca.  

La consolidación del absolutismo se basó en la centralización del poder. El monarca concentraba en sus manos todos los atributos de la soberanía, incluyendo los poderes ejecutivo, legislativo y judicial. Para ejercer este control total sobre vastos territorios, se necesitaba una administración pública compleja y un aparato burocrático eficiente. Funcionarios de la burguesía, que provenían del tercer estamento, asumían roles clave en la recaudación de impuestos, la administración de la justicia y la dirección de los ejércitos.  

La política económica que impulsó a los estados absolutistas fue el mercantilismo. Esta doctrina, que floreció entre 1550 y 1750, tenía un enfoque pragmático centrado en el aumento del poder del Estado. El mercantilismo expresaba los intereses de los comerciantes y de la monarquía, y sus principios giraban en torno a la acumulación de metales preciosos (oro y plata), un proteccionismo comercial a través de barreras arancelarias y una balanza comercial favorable. La intervención estatal era esencial, ya que el gobierno promulgaba leyes que favorecían el comercio colonial, garantizando áreas exclusivas de exportación para la metrópoli y el monopolio de la explotación de minas.  

Una característica inherente a la mentalidad mercantilista era la concepción de la economía mundial como un juego de suma cero. Esta perspectiva sostenía que la riqueza y el poder globales eran cantidades fijas, por lo que un país solo podía enriquecerse a expensas de otro. La guerra, en lugar de ser un fracaso de la política, se convirtió en una herramienta central para la política económica y de Estado. La necesidad de dinero para financiar estos conflictos, bajo la premisa de que «el dinero es el nervio de la guerra,» justificaba a su vez la alta presión fiscal sobre la población, creando un ciclo de conflicto, gasto y tributación que definía la era.  

Socialmente, el absolutismo se mantuvo sobre la base de la sociedad estamental de origen feudal. Esta sociedad cerrada estaba dividida en estamentos privilegiados (la nobleza y el clero) y un estamento no privilegiado (el estado llano). Los estamentos privilegiados gozaban de exención fiscal, monopolio de cargos públicos y propiedad de la tierra, mientras que el estado llano carecía de derechos y de participación política. Las responsabilidades y la toma de decisiones dependían exclusivamente del monarca y su círculo. La presión tributaria, impuesta principalmente a los estamentos no privilegiados, se incrementaba para financiar los crecientes gastos de la burocracia, el ejército y las ostentosas cortes. Las malas cosechas, combinadas con la pesada carga fiscal, provocaban hambruna y un creciente malestar entre las poblaciones campesinas y urbanas, sentando las bases para futuros conflictos.  

El reinado de Luis XIV (1643-1715) es considerado la máxima expresión del absolutismo en Europa. Tras heredar el trono a la edad de cinco años y presenciar las revueltas de la Fronda, desarrolló una profunda desconfianza hacia la nobleza. Al asumir el poder de manera personal en 1661, tras la muerte de su tutor, el cardenal Mazarino, juró no compartir el poder con nadie.  

El control de la nobleza se convirtió en una prioridad para Luis XIV. En lugar de permitir que los nobles permanecieran en sus territorios feudales con sus propias esferas de influencia, Luis XIV los obligó a vivir en el opulento Palacio de Versalles, un símbolo de su autoridad y control. Versalles no era solo un lugar de residencia suntuoso; era una «jaula de oro» donde la vida de la corte se centraba en un estricto protocolo que glorificaba al rey. La competencia de los nobles por pequeños privilegios, como el derecho a cenar en la mesa del rey, los distraía de cualquier ambición política, neutralizando su poder y asegurando su sumisión.  

Las políticas de Luis XIV se centraron en la unificación y la centralización. Impulsó una política de «una fe, una ley, un rey». En este sentido, revocó el Edicto de Nantes en 1685, lo que eliminó las protecciones legales de los protestantes (hugonotes). Si bien esto consolidó la unidad religiosa, provocó un éxodo masivo de protestantes cualificados y capital, lo que generó un costo económico y social significativo para el reino. El mecenazgo de las artes, la arquitectura y la cultura, incluyendo la construcción del Canal du Midi y la fundación de la Academia de Ciencias de Francia, proyectó su imagen como un monarca divino y una potencia cultural dominante. No obstante, sus continuas y costosas guerras por la hegemonía continental, como la Guerra de Sucesión Española, dejaron a Francia en un estado de agotamiento económico y social.  

Enrique VIII (1509-1547) es un ejemplo de cómo el absolutismo pudo consolidarse en Inglaterra a través de la instrumentalización del poder religioso. El motor de su ruptura con la Iglesia Católica fue la negativa del Papa a anular su matrimonio con Catalina de Aragón, lo que Enrique VIII consideraba esencial para asegurar un heredero varón y la continuidad de la dinastía Tudor.  

La respuesta de Enrique VIII fue el Acta de Supremacía de 1534, un documento aprobado por el Parlamento que lo declaró «Jefe Supremo de la Iglesia de Inglaterra» en reemplazo del Papa. Este acto de control total sobre las cuestiones religiosas le permitió expropiar y vender los bienes de los monasterios, lo que no solo enriqueció la Corona, sino que también le permitió distribuir esas tierras entre la nobleza y la alta burguesía, asegurando su lealtad y sometimiento. Enrique VIII también demostró su autoridad a través de la represión brutal de cualquier disidencia. Combinó leyes extraordinariamente rigurosas, como la pena de muerte para quienes cuestionaban su autoridad, con la ejecución sumaria de opositores, incluyendo a su ministro Thomas Moro. De esta manera, «domesticó» al Parlamento, que se volvió incapaz de negarle nada, y convirtió a Inglaterra en un Estado cada vez más absoluto.  

El absolutismo en España se consolidó con la llegada de la dinastía de los Borbones en el siglo XVIII. A diferencia de los Reyes Católicos y los Habsburgo, cuya visión de poder era más respetuosa con las particularidades locales y estamentales de los diversos reinos de la Monarquía Hispánica, los Borbones buscaron implementar el modelo centralizado y unificado que ya existía en Francia.  

El principal instrumento de esta centralización fueron los Decretos de Nueva Planta, promulgados por Felipe V tras su victoria en la Guerra de Sucesión Española. Estos decretos, basados en el «justo derecho de conquista» de los territorios de la Corona de Aragón por su apoyo al Archiduque Carlos de Austria, abolieron los fueros, instituciones y leyes de los reinos de Aragón, Valencia, Cataluña y Mallorca. Felipe V impuso el modelo administrativo e institucional de Castilla, lo que supuso la supresión de las cortes particulares, los consejos y las aduanas internas, y la promoción del castellano como única lengua administrativa. La máxima autoridad pasó a ser el Capitán General. Aunque esta homogeneización facilitó la administración y el comercio, la pérdida de autonomía regional generó una resistencia y sentó las bases para el surgimiento de los movimientos nacionalistas en los siglos XIX y XX.  

El declive del absolutismo no solo se debió a factores económicos y sociales, sino que también fue impulsado por un movimiento intelectual que cuestionó radicalmente sus fundamentos: la Ilustración. Esta corriente de pensamiento, que surgió en Inglaterra y Francia en el siglo XVIII, se basó en la primacía de la razón, el conocimiento científico, la tolerancia y el reconocimiento de los derechos naturales del ser humano. Los ilustrados rechazaron la tradición, la superstición, los privilegios estamentales y la concentración ilimitada de poder en el monarca.  

Las ideas de los pensadores ilustrados ofrecieron una alternativa al modelo absolutista, sentando las bases de los sistemas políticos modernos. Sus críticas se pueden resumir de la siguiente manera:

A pesar de que algunos monarcas intentaron adoptar ideas ilustradas, un fenómeno conocido como «despotismo ilustrado,» mantuvieron su poder absoluto y los privilegios estamentales, lo que no alteró las bases del Antiguo Régimen.  

Al mismo tiempo, el absolutismo contenía las semillas de su propia destrucción. El gasto excesivo, la creciente deuda y la presión fiscal para financiar guerras y burocracias crearon tensiones políticas y crisis económicas que socavaron el poder del Estado. Sin embargo, la mayor contradicción del absolutismo fue su incapacidad para integrar a la burguesía en su estructura de poder. La centralización del Estado y la política mercantilista fomentaron el comercio y la acumulación de capital, lo que directamente estimuló el enriquecimiento de la burguesía.

No obstante, el sistema social estamental se mantuvo, impidiendo que esta clase, con un poder económico cada vez mayor, obtuviera la participación política y social que deseaba. Esta contradicción fundamental convirtió a la burguesía en la principal fuerza impulsora de las revoluciones, como la Revolución Francesa, que utilizó las ideas de la Ilustración para justificar el derrocamiento de un régimen que se había vuelto disfuncional para sus intereses…  

El absolutismo, como sistema político, fue un puente crucial entre el feudalismo fragmentado de la Edad Media y el surgimiento del Estado moderno centralizado. Sus logros, como la unificación de territorios, la modernización de la administración pública y la creación de ejércitos profesionales, sentaron las bases para los estados-nación contemporáneos. Sin embargo, su estructura intrínsecamente rígida y su dependencia de la represión y la desigualdad social lo hacían insostenible a largo plazo.

El anhelo por el poder llevó a los monarcas absolutistas a enfrentarse constantemente, resultando en un período eminentemente sangriento caracterizado por la voracidad de poder y control. Las crisis económicas, la creciente deuda del Estado y la incapacidad de la nobleza y el clero de aceptar reformas fiscales se combinaron con las críticas ideológicas de la Ilustración y la ambición de la burguesía para generar una tormenta perfecta que llevó a la caída del régimen en gran parte de Europa. La Revolución Gloriosa en Inglaterra, que estableció un gobierno parlamentario, y la Revolución Francesa, que abolió la monarquía absolutista, son los ejemplos más claros de este proceso de declive.  

A pesar de su colapso en la mayoría de los países occidentales, el absolutismo dejó una herencia que perdura. El concepto de un Estado centralizado y el problema de la concentración de poder siguen siendo temas centrales en la política contemporánea. Aunque las monarquías absolutas son un anacronismo en la mayoría de los países, el modelo aún existe en algunas partes del mundo, lo que demuestra una evolución política divergente. El estudio del absolutismo ofrece lecciones valiosas sobre los peligros de un poder sin límites, la importancia del equilibrio de poderes y el papel de la desigualdad social en la generación de conflictos.  

Igualdad de género en los entierros de la Edad de Piedra en Letonia

Los hallazgos desmienten el viejo estereotipo del Hombre Cazador.

El cementerio de Zvejnieki, en Letonia, uno de los cementerios de la Edad de Piedra más grandes de Europa, ha revelado notables perspectivas sobre la igualdad, los rituales y la identidad entre los cazadores-recolectores prehistóricos, según un nuevo estudio publicado en PLOS ONE.

Arqueólogos de un equipo internacional analizaron más de 150 herramientas de piedra enterradas con individuos en Zvejnieki, un yacimiento que data entre el 7500 y el 2500 a. C. Mediante un enfoque multiproxy —que combina análisis geológico, tecnológico, funcional y espacial—, descubrieron evidencia de que hombres, mujeres y, especialmente, niños fueron enterrados con herramientas de piedra en igual medida. Esto desafía las suposiciones arraigadas de que dichas herramientas se asociaban principalmente con cazadores masculinos.

Reconstruction drawing of collective burial 263, 264 and 264a. Credit: A. Petrović et al., PloS One (2025)

Zvejnieki, ubicado cerca del lago Burtnieks en el norte de Letonia, contiene más de 330 tumbas y al menos 350 individuos. Las excavaciones comenzaron en la década de 1960 y continuaron hasta la década de 2000, dando lugar a uno de los archivos más ricos de entierros prehistóricos de Europa. El reciente Proyecto Stone Dead, financiado por UKRI y el Consejo Europeo de Investigación, revisó estas colecciones para examinar cómo se utilizaban las herramientas de piedra en contextos funerarios.

Los investigadores descubrieron que los artefactos de sílex lascados —incluyendo lascas, cuchillas, raspadores, cuchillos y puntas bifaciales— no solo eran herramientas prácticas, sino que también tenían un valor simbólico. Si bien muchos no mostraban signos de desgaste, lo que sugiere que fueron creados específicamente para el entierro, otros presentaban rastros microscópicos de uso, como el corte de hueso, el procesamiento de pieles o el trabajo con minerales.

Afirmó la autora principal, la Dra. Anđa Petrović, de la Universidad de Belgrado:

Las herramientas de piedra eran más que simples herramientas de caza. Poseían un significado cultural y ritual, y en ocasiones se rompían deliberadamente o se colocaban de forma significativa durante los funerales.

Quizás el descubrimiento más sorprendente sea la ausencia de sesgo de género en los ajuares funerarios. El estudio reveló que tanto hombres como mujeres tenían la misma probabilidad de ser enterrados con herramientas líticas. De hecho, algunos de los conjuntos de herramientas más ricos se encontraron en entierros de mujeres y niños.

Por ejemplo, el Entierro 207, una niña identificada genéticamente como mujer, contenía la mayor cantidad de puntas bifaciales (a menudo consideradas herramientas asociadas con lo masculino) jamás encontrada en Zvejnieki. Otro entierro femenino incluía restos de herramientas para trabajar minerales, lo que sugiere roles especializados o asociaciones simbólicas.

Señaló la coautora Dra. Aimée Little, de la Universidad de York:

Esto cambia fundamentalmente nuestra perspectiva sobre los roles de género en las sociedades de la Edad de Piedra. Los ajuares funerarios muestran que la identidad y los valores comunitarios se expresaban más allá de los simples estereotipos de cazadores masculinos.

Otra revelación es la prominencia de los niños en las prácticas funerarias. Los individuos más jóvenes, en particular los menores de 14 años, fueron enterrados con herramientas de piedra con mayor frecuencia que los adultos. Algunos entierros infantiles incluso contenían altas concentraciones de herramientas cuidadosamente elaboradas o sin usar, lo que enfatiza su importancia simbólica dentro de la comunidad.

Los investigadores sugieren que esto puede reflejar creencias sobre la renovación, el linaje o el papel especial de los niños en la vida ritual. También destaca las dimensiones emocionales y sociales de la muerte en las comunidades prehistóricas, mostrando que los niños estaban lejos de ser figuras marginales.

El análisis reveló patrones intrigantes en la colocación de las herramientas. Los raspadores a menudo se colocaban cerca de las manos, mientras que las puntas bifaciales se agrupaban alrededor de torsos o cinturones, lo que sugiere una colocación simbólica más que un uso práctico. También se encontraron ocre rojo, adornos de ámbar y máscaras mortuorias de arcilla en algunas tumbas, lo que añade nuevas capas rituales.

Cabe destacar que la mayoría de las herramientas datan del IV milenio a. C., cuando florecieron tradiciones funerarias más elaboradas. Muchas estaban hechas de sílex importado, lo que indica conexiones a larga distancia. Redes de intercambio.

Los hallazgos contribuyen a un creciente corpus de investigación que enfatiza la diversidad y la complejidad de las sociedades de la Edad de Piedra. También resaltan la importancia de reexaminar las colecciones antiguas con métodos científicos modernos, ya que muchos conocimientos permanecieron ocultos en los archivos durante décadas.

Al demostrar que el género y la edad no restringían el acceso a objetos valiosos, el estudio de Zvejnieki desafía las suposiciones sobre la jerarquía en la Europa prehistórica. En cambio, apunta hacia comunidades donde las herramientas, los rituales y las identidades se compartían a través de las fronteras sociales.

Más allá de su relevancia académica, la investigación resuena con las conversaciones modernas sobre igualdad, identidad y patrimonio cultural. Subraya cómo las sociedades antiguas abordaron las ideas de pertenencia y recuerdo, ofreciendo una perspectiva profunda sobre cuestiones que siguen moldeando la experiencia humana.

A medida que los arqueólogos continúan descubriendo más en Zvejnieki, el yacimiento sigue siendo clave para comprender cómo los primeros cazadores-recolectores de Europa percibían la vida, la muerte y el significado de ser humano.

University of York

Petrović A, Bates J, Macāne A, Zagorska I, Edmonds M, Nordqvist K, et al. (2025) Multiproxy study reveals equality in the deposition of flaked lithic grave goods from the Baltic Stone Age cemetery Zvejnieki (Latvia). PLoS One 20(9): e0330623. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0330623

La Carrera de Indias o la obsesión por el Monopolio Comercial de América

Examina esta investigación, la estructura, funcionamiento y eventual colapso de la Carrera de Indias, el sistema que articuló el monopolio comercial entre España y sus posesiones ultramarinas. Basado en un análisis pormenorizado del texto de la Dra. María Luisa Laviana Cuetos, se concluye que este modelo, concebido bajo la premisa del mercantilismo imperfecto español y el Pacto Colonial, fue un instrumento de control más que de desarrollo económico. Si bien la Corona estableció una compleja red de mecanismos —control oficial mediante la Casa de la Contratación, colaboración privada a través del Consulado de Mercaderes, el régimen de puerto único y la navegación protegida con flotas y galeones—, el sistema estaba inherentemente destinado al fracaso.

Las fallas estructurales de la metrópoli, como su incapacidad para desarrollar una industria propia, la convirtieron en una mera intermediaria de los bienes manufacturados europeos.

Esta debilidad, sumada a la ineficiencia logística, los costos desorbitados y la proliferación del contrabando, socavó el monopolio de facto mucho antes de su supresión legal. Los tardíos intentos de reforma del siglo XVIII, materializados en el libre comercio, no lograron revertir la tendencia, sino que solo sirvieron para modernizar un sistema ya caduco. En última instancia, el colapso del monopolio no solo significó un revés para la economía española, sino que también aceleró la independencia económica de las colonias al obligarlas a buscar nuevos canales de comercio, sentando las bases para su futura autonomía política.

La relación entre España y sus territorios en América, conocidos como las Indias españolas, se cimentó sobre un principio económico fundamental: el monopolio. Para la Corona, esta conexión no era de simple interdependencia, sino una relación de absoluta dependencia económica de la colonia hacia su matriz, España. Un claro exponente de esta visión fue el conde de Revillagigedo, virrey de Nueva España, quien en 1794 expresó que la colonia «debe depender de su matriz, España, y debe corresponder a ella con algunas utilidades por los beneficios que recibe de su protección». Esta conceptualización de la relación económica dio forma a un sistema de mercantilismo imperfecto.  

El mercantilismo, en su definición clásica, es una doctrina económica que busca la acumulación de metales preciosos y una balanza comercial favorable mediante la intervención estatal. En el caso español, el sistema se concretó en el Pacto Colonial, un acuerdo tácito según el cual las colonias debían proveer a la metrópoli de materias primas y, a su vez, servir como mercado exclusivo para sus productos manufacturados. Sin embargo, el texto señala una contradicción fundamental en la aplicación de este pacto por parte de España: aunque América cumplió su parte al enviar enormes cantidades de plata, este flujo no estimuló la producción industrial española. Por el contrario, la riqueza se desvió para financiar costosos conflictos internacionales y, en lugar de ser invertida de manera productiva, provocó un proceso inflacionario que debilitó la economía interna. España, en lugar de consolidarse como una potencia industrial, se convirtió en el principal cliente de los países mercantilistas europeos que sí habían logrado desarrollar sus manufacturas.  

Durante más de tres siglos, el mecanismo operativo de este monopolio fue la llamada Carrera de Indias. Si la minería de metales preciosos era el motor de la economía indiana, el comercio era el engranaje que ponía en marcha ese motor. Para garantizar el control de este mecanismo vital, la Corona estableció cuatro pilares esenciales: el control oficial, la colaboración privada, el puerto único y la navegación protegida. La efectividad de este entramado, sin embargo, se vería comprometida por la rigidez del propio sistema y la evolución del contexto económico global.  

La primera y principal institución creada para salvaguardar el monopolio fue la Casa de la Contratación, fundada en Sevilla en enero de 1503. Su primacía institucional es notable, ya que fue el único organismo específico para los asuntos americanos durante las primeras dos décadas, anterior incluso a la creación del Consejo de Indias. Inicialmente concebida como una simple agencia comercial de la Corona, su rol se expandió progresivamente, convirtiéndose en el organismo rector de todo el comercio y la navegación con las Indias. Sus funciones se diversificaron de tal manera que, además de actuar como aduana y ministerio de comercio, se transformó en una escuela de navegación de renombre internacional.  

Las tareas de la Casa de la Contratación eran vastas y abarcadoras. Incluían la inspección de los buques y la autorización de las travesías, la recaudación de los impuestos de importación y exportación, la concesión de licencias a pasajeros, la preparación de pilotos y la elaboración de mapas y cartas náuticas. Su organización interna reflejaba esta complejidad. Aunque originalmente contaba con solo tres oficiales reales (factor, tesorero y contador-secretario) que actuaban de manera conjunta en tareas fiscales, con el tiempo se añadieron nuevos cargos, incluyendo un presidente, letrados para asuntos judiciales, y figuras técnicas de gran relevancia como el Piloto Mayor y el Cosmógrafo Mayor. Esta estructura permitió a la Casa operar como un centro integral de control y conocimiento marítimo.  

Durante más de doscientos años, Sevilla fue la sede de esta crucial institución, una elección lógica dada su situación como puerto fluvial y su desarrollada infraestructura comercial. Sin embargo, las crecientes dificultades de navegación por el río Guadalquivir para los buques de mayor calado provocaron que, de forma progresiva y a partir del siglo XVII, las operaciones de carga y descarga se hicieran de facto en Cádiz. Este cambio fáctico fue reconocido oficialmente en 1717 con el traslado definitivo de la Casa de la Contratación a la ciudad gaditana. Este movimiento administrativo, parte de las reformas borbónicas, evidenció una adaptación pragmática de la Corona a las realidades logísticas que el rígido sistema original no había podido prever.  

El monopolio oficial no operó en solitario. La Corona garantizó su continuidad mediante la colaboración con un actor privado: el Consulado de Mercaderes de Sevilla. Reconocido oficialmente en 1543, este gremio, conocido como la Universidad de los Cargadores a Indias, se le otorgó el privilegio exclusivo de comerciar con América. Al delegar este monopolio a un grupo reducido de súbditos, la Corona los convertía en los principales beneficiarios del sistema y, por tanto, en sus más férreos defensores. El Consulado asumió una serie de funciones mercantiles y judiciales, asumiendo pleitos y reduciendo las competencias de la Casa de la Contratación. Instituciones similares y con idéntico espíritu monopolista se crearían posteriormente en México (1592) y Lima (1613).  

A pesar de la aparente rigidez del sistema, una inspección más detallada revela una paradoja fundamental. El documento señala que, aunque el Consulado de Sevilla nominalmente ejercía el monopolio, ya desde el siglo XVI, una gran cantidad de comerciantes extranjeros—principalmente italianos, portugueses, flamencos, franceses e ingleses—controlaban la exportación de productos manufacturados. Los andaluces y vascos se limitaban a la exportación de productos agrícolas y de hierro. Esta situación llevó a que los cargadores de Indias actuaran como testaferros de los comerciantes extranjeros, sirviendo de intermediarios a cambio de una comisión. De este modo, la supuesta exclusividad del monopolio sevillano era, en la práctica, una cáscara vacía, un sistema que enmascaraba el dominio del comercio por parte de potencias rivales. El monopolio formal, en lugar de canalizar la riqueza americana hacia el desarrollo industrial de España, funcionó como una simulación, dirigiendo los flujos comerciales y la plata extraída hacia las economías de las naciones que sí estaban articulando una política industrial eficaz.  

La centralización del comercio en un solo puerto fue un tercer mecanismo clave para facilitar el control fiscal y del tráfico. La elección inicial de Sevilla no fue aleatoria; su condición de puerto interior ofrecía mayor seguridad frente a ataques de piratas o corsarios, y su desarrollada infraestructura mercantil la posicionaba como el principal centro comercial del sur de España. Aunque hubo breves excepciones, como la autorización de ocho puertos en 1529, el régimen de puerto único de Sevilla fue reafirmado por Felipe II en 1573.  

Sin embargo, la realidad logística superaría las normativas reales. Las dificultades de navegación en el Guadalquivir hicieron que las operaciones de carga y descarga se trasladaran progresivamente a Cádiz. Esta ciudad, que desde 1519 ya contaba con un delegado de la Casa de la Contratación, se convirtió en la cabecera de la flota de facto para 1680. El posterior traslado de la Casa de la Contratación a Cádiz en 1717 fue, en esencia, el reconocimiento oficial de una práctica que llevaba décadas en vigor. Esta transición ilustra cómo la rigidez del sistema, diseñada para un contexto particular, se vio obligada a ceder ante la presión de las realidades operativas y económicas.  

Para proteger el flujo de riquezas del acoso de corsarios y enemigos, se estableció el sistema de navegación obligatoria en convoy, con escolta militar y rutas fijas. El sistema de flotas, regulado definitivamente en 1564, contemplaba dos convoyes anuales: la flota a Nueva España (con destino a Veracruz) y los galeones a Tierra Firme (con destino a Portobelo), que se reunían en La Habana para el viaje de regreso a España.  

Aunque el sistema resultó ser notablemente eficaz en su propósito de seguridad, sufriendo pocos ataques exitosos (con la notable excepción de la captura de la flota de 1628 por el holandés Piet Heyn), su éxito militar tuvo un costo económico devastador. La rigidez del sistema de convoyes, que obligaba a los barcos más rápidos a esperar a los más lentos, generaba una ineficiencia logística crónica. Un viaje de ida y vuelta de Cádiz a Veracruz podía ocupar hasta dos años, de los cuales la navegación efectiva no superaba los seis meses. Los tiempos muertos en puerto para reparaciones y esperas aumentaban los costos y los riesgos de enfermedad para la tripulación. De esta forma, la obsesión por la seguridad comprometió gravemente la eficiencia económica del sistema, un compromiso que se manifestaría de manera más dramática en el precio de las mercancías.  

El monopolio comercial, a pesar de su detallada organización, fracasó en su objetivo fundamental de fortalecer la metrópoli.

Si bien la plata americana llegó a España, no se tradujo en un estímulo a la producción. En su lugar, el flujo de metal precioso condujo a un proceso inflacionario que hizo que los productos españoles fueran menos competitivos en comparación con los de otras naciones europeas.

España, lejos de convertirse en una potencia industrial, se consolidó como una simple estación de paso del tesoro americano, que fluía rápidamente hacia otros países para pagar por los productos manufacturados que la metrópoli no producía.

Este fenómeno fue la consecuencia de la incapacidad de España para articular una política industrial eficaz, una debilidad atribuida a los altos impuestos, un consumo interno elevado, conflictos internacionales y una posible falta de talento empresarial.

La abundancia de metales actuó como una trampa de riqueza, desincentivando la inversión en la producción y fomentando una economía de consumo y rentismo. El Pacto Colonial cumplió su función extractiva pero fracasó estrepitosamente en su componente industrial y comercial.  

La rigidez e ineficiencia del sistema de flotas y el monopolio crearon un mercado americano de escasez y precios exorbitantes. El documento proporciona cifras que ilustran el encarecimiento de las mercancías europeas. El precio de un producto en Sevilla, ya más elevado que en el resto de Europa, se multiplicaba por cinco al ser vendido en las Antillas, por diez en México central, y por hasta veinte en el Alto Perú. Se atribuye la mayor parte de este encarecimiento a los costos, riesgos y lentitud del transporte, más que a la codicia de los comerciantes.  

Esta situación generó un caldo de cultivo perfecto para el contrabando. La escasez crónica de bienes y la marginación de regiones enteras, como el Río de la Plata, Venezuela y el Pacífico, que quedaban fuera de las rutas oficiales, incentivaron a los comerciantes locales a recurrir al comercio ilícito.

Para fines del siglo XVII, las estimaciones sugieren que el contrabando representaba dos terceras partes del comercio con las Indias, superando con creces al flujo legal. El sistema de monopolio, concebido para controlar y maximizar la riqueza para la Corona, se convirtió irónicamente en el principal motor del comercio clandestino. La ineficiencia del sistema hizo que el contrabando no fuera una simple violación de la ley, sino una respuesta económica necesaria a la demanda insatisfecha.  

El sistema de flotas, ya inoperante por su ineficiencia, colapsó definitivamente bajo la presión de la política internacional. Las guerras del siglo XVIII, como la Guerra de Sucesión, paralizaron el tráfico comercial, interrumpiendo las flotas por largos períodos. Durante estos parones, el abastecimiento americano fue cubierto por el contrabando, tolerado o no, de franceses e ingleses, estos últimos a través de concesiones como el navío de permiso del Tratado de Utrecht.

La destrucción del puerto de Portobelo por el almirante inglés Vernon en 1739 fue un acto simbólico que marcó el fin del sistema de galeones. A partir de ese momento, se generalizó el uso de navíos de registro despachados individualmente para cada puerto, rompiendo así la exclusividad de Lima y México como centros distribuidores en América.  

Conscientes de la inviabilidad del sistema, los Borbones intentaron revitalizarlo. El texto describe las reformas borbónicas como un intento de aplicar rigurosas prácticas mercantilistas para promover la industria nacional y el comercio con las Indias.

El Reglamento de Libre Comercio de 1778, a pesar de su nombre, no fue una verdadera liberalización, sino un intento de revitalizar y modernizar el monopolio. Este reglamento permitió que 13 puertos españoles y 24 puertos americanos comerciaran directamente entre sí, simplificando trámites y suprimiendo algunos impuestos menores.

No obstante, el principio de exclusividad no fue abolido, y el sistema de flotas a Nueva España no se suprimió por completo hasta 1789. El texto lo describe como una puesta al día del mercantilismo tradicional, un intento pragmático y tardío de recuperar el control del comercio perdido ante el contrabando, en un momento en que la Revolución Industrial ya estaba transformando las economías europeas.  

El verdadero libre comercio fue impuesto por la fuerza de las circunstancias. El bloqueo inglés de Cádiz en 1797 obligó a España a autorizar el comercio de neutrales, que permitió a países no beligerantes (principalmente Estados Unidos) comerciar con las colonias. Este evento fue un anticipo de la independencia económica que las colonias experimentarían, demostrando que podían prosperar fuera del control español y sembrando las semillas de su futura emancipación política.  

El monopolio comercial español en América, articulado a través de la Carrera de Indias, fue un sistema de control más que de desarrollo, cuya ineficacia se debió a una combinación de factores estructurales y operativos. La principal causa de su fracaso residió en el mercantilismo imperfecto, de España, que fue incapaz de transformar la riqueza extraída de las colonias en un motor de producción industrial. Esta debilidad fundamental condenó a España a ser un simple intermediario, mientras que las potencias industriales de Europa cosechaban los verdaderos beneficios del comercio transatlántico.  

Las rigideces operativas del sistema, como la lentitud y los altos costos del sistema de flotas, crearon una disfunción económica que hizo que la demanda de bienes en América fuera crónicamente insatisfecha, lo que inevitablemente fomentó el contrabando a una escala masiva. Para el siglo XVII, el comercio legal ya era solo una fracción del total, evidenciando el colapso de facto del monopolio. La tardía y limitada liberalización comercial de las reformas borbónicas, aunque buscaba salvar el sistema, solo lo hizo más eficiente para un mercado que ya estaba en manos de potencias rivales.  

En última instancia, la experiencia del monopolio y su colapso sirvieron como un catalizador para la independencia de las colonias. La incapacidad de la metrópoli para proveer bienes de manera eficiente y a precios razonables, combinada con la experiencia de comerciar libremente (primero de contrabando y luego con neutrales), demostró a las colonias que su prosperidad no dependía de la Corona. Esta independencia económica de facto fue el preludio de su eventual independencia política, y el fin de la Carrera de Indias marcó el inicio de una nueva era en las relaciones hemisféricas.


Tabla I: Cronología Clave de la Organización del Monopolio

FechaEvento ClaveDescripción
1503Fundación de la Casa de la ContrataciónPrimera institución específica para el gobierno y el comercio con las Indias, con sede en Sevilla.  
1543Fundación del Consulado de MercaderesGremio de comerciantes de Sevilla al que se le otorga el privilegio exclusivo de comerciar con América.  
1564Regulación del Sistema de FlotasOrdenanzas que establecen el sistema de dos convoyes anuales a Nueva España y Tierra Firme.  
1573Reafirmación del Puerto ÚnicoFelipe II reafirma el régimen de puerto único para el comercio con las Indias, siendo este el de Sevilla.  
1680Cádiz como Puerto de FactoLa creciente dificultad del Guadalquivir hace que Cádiz se convierta de facto en la «cabecera de la flota».  
1717Traslado de la Casa de la ContrataciónLa Casa de la Contratación se traslada de Sevilla a Cádiz, oficializando una situación de hecho.  
1739Destrucción de PortobeloEl almirante inglés Vernon destruye Portobelo, marcando el fin del sistema de galeones a Tierra Firme.  
1778Reglamento de Libre ComercioSe promulga un reglamento que permite a 13 puertos españoles y 24 americanos comerciar entre sí, flexibilizando el monopolio.  
1789Supresión Final de las FlotasEl sistema de flotas a Nueva España es suprimido por completo y definitivamente.  
1797Comercio de NeutralesEl bloqueo inglés a Cádiz obliga a España a autorizar el comercio con países no beligerantes.  

Tabla II: Precios y Flujos Comerciales en la Carrera de Indias

Lugar de VentaMultiplicador de Precio (respecto a Sevilla)Participación en el Comercio Total a Fines del S. XVII
Antillas y Tierra Firme5x
México Central10x
Bajo Perú15x
Alto Perú20x
Contrabando: Aproximadamente dos tercios del total  
Comercio Legal: Aproximadamente una tercera parte del total  

Tabla III: Puertos Autorizados bajo el Reglamento de 1778

Puertos Españoles Autorizados (13)Puertos Americanos Autorizados (24)
SevillaSan Juan de Puerto Rico
CádizSanto Domingo
MálagaMontecristi
CartagenaSantiago de Cuba
AlicanteTrinidad (Cuba)
BarcelonaBatabanó
SantanderLa Habana
GijónMargarita
La CoruñaTrinidad (Venezuela)
AlmeríaCampeche
Alfaques de TortosaSanto Tomás de Castilla
Palma de MallorcaOmoa
Santa Cruz de TenerifeCartagena de Indias
Santa Marta
Río Hacha
Portobelo
Chagres
Montevideo
Buenos Aires
Valparaíso
Concepción
Arica
El Callao
Guayaquil
(Venezuela y México excluidos inicialmente, añadidos en 1789)  

(Extraido de La Organización de la Carrera de Indias o la obsesión por el monopolio de América de María Luisa Laviana Cuetos, Escuela de Estudios, Hispano-Americanos, EEHA-CSIC)