Mi patria es el afecto

Sugerencia de escritura del día
¿Eres patriota? ¿Qué es para ti el patriotismo?

Sócrates decía yo no quiero mi patria ni por guapa, ni por rica, sino por mía.

Casi siempre he vivido fuera de mi lugar de origen y a veces me tentaba la melancolía, porque pague el precio del desarraigo y me convertí en invisible en tierra de nadie.

Pero no me tembló el pulso en la voluntad de alejarme, necesitaba saber quien era yo, y quienes los otros que me rodeaban.

En el viaje de la vida, a veces como las aves, damos vueltas concéntricas sobre el mismo eje, en una búsqueda incesante por averiguar quienes somos y cual es la intención, la misión del periplo.

La memoria es traidora y la ciudad que viví en mi infancia y adolescencia, se congelo en el recuerdo y al volver me di cuenta que hacía mucho que no existía, porque quizás la persona que se fue tampoco era la misma.

Ahora como Pedro Paramo, vivo entre espíritus, donde relidad y ficcion van amalgamadas. Realidad y deseo también se superponen y a veces se tornan en laberinto.

Repensar mi patria chica supone repensarme yo. Cuando me fui deje una ciudad pequeña y pacata, provinciana, colonial, pero con cierto donaire.

Con el desarrollismo de los 70, la ciudad antigua fue abatida, para erigir un esperpento improvisado que no respeto regla alguna del urbanismo y destruyo el espíritu oriental de su caótico trazado y con ello su alma.

No, no es un ubi sunt plañidero, cualquier tiempo pasado no fue mejor, me lamento por la niña que fui y ya no soy, pero me alegro, porque si no habría esclerotizado en mi espacio de sobreprotección.

Saltar el muro como Buda, fue descubrir, la muerte, la vejez y todo aquello que se me vedaba con anterioridad.

Salir con 18, fue una aventura, pero también apostar por la dispersión y el disparate, tirarme de cabeza a una piscina sin agua.

Fue intenso y trepidante, en 45 años pase todos los registros posibles, como una especie de vuelta al mundo sin salir de mi entorno, y cuando volví era otra y extranjera en mi patria.

Casi mejor, tengo la sensacion que he vivido varias vidas en una.

Hallan en el Néguev, Israel, tumbas de 2500 años, mujeres que iban a ser vendidas

Un equipo de investigadores de la Autoridad de Antigüedades de Israel ha realizado un destacado hallazgo en las tierras áridas del desierto del Néguev: un complejo funerario de aproximadamente 2500 años de antigüedad que muestra las antiguas rutas comerciales y, el tráfico de mujeres en la época.

Vista de las excavaciones con la central eléctrica de Ashalim al fondo. Crédito: Autoridad de Antigüedades de Israel

El sitio, descubierto cerca del cruce de Tlalim, contiene decenas de tumbas que han sido identificadas como pertenecientes a comerciantes y viajeros de caravanas provenientes de Arabia del Sur, Fenicia y Egipto. Según los arqueólogos, las pruebas indican que las caravanas transportaban no solo incienso y mirra, sino también mujeres como parte del comercio que florecía en la región.

Vista aérea de las excavaciones. Crédito: Autoridad de Antigüedades de Israel

El hallazgo plantea numerosas interrogantes para los expertos, ya que el complejo funerario no se encuentra cerca de ningún asentamiento conocido ni de fortificaciones que expliquen su ubicación. Sin embargo, está estratégicamente situado en un cruce clave de rutas comerciales que conectaban el sur de Arabia con Egipto, Fenicia y Europa.

Amuleto con la imagen del dios Bes, encontrado en las tumbas. Crédito: Autoridad de Antigüedades de Israel

El Dr. Jacob Vardi, especialista en herramientas de sílex de la Autoridad de Antigüedades de Israel, señaló que entre los artefactos recuperados se hallaron puntas de flecha procedentes de Yemen y Omán, con rastros de ocre rojo, una sustancia utilizada en rituales simbólicos y funerarios. Esta singular concentración de objetos sugiere que el sitio tenía un significado especial para los comerciantes de la época.

Vista aérea de la excavación de la Autoridad de Antigüedades de Israel.(photo credit: Emil Aladjem, Israel Antiquities Authority)

Por su parte, el  Martin David Pasternak, director de la excavación, y  Tali Erickson-Gini explicaron que los objetos recuperados en las tumbas incluyen joyas de cobre y plata, cuentas de piedras preciosas, conchas raras y amuletos con la imagen del dios egipcio Bes, protector de mujeres y niños.

También se encontraron recipientes de alabastro utilizados para transportar resinas aromáticas, lo que confirma la importancia del comercio de incienso en la región.

Uno de los aspectos más inquietantes del hallazgo es la evidencia que sugiere la presencia de mujeres entre los fallecidos. Los investigadores destacan que los textos de comerciantes minaeos del sur de Arabia, fechados en la segunda mitad del primer milenio a.C., mencionan la compra de mujeres de diversas regiones, incluyendo Gaza, Egipto, Grecia, Moab y Edom. Además, una inscripción hallada en Yemen detalla la adquisición de 30 mujeres en la ciudad de Gaza.

El hallazgo de amuletos del dios Bes, vinculado a la protección femenina, refuerza la teoría de que muchas de las personas enterradas en el sitio eran mujeres que posiblemente fueron víctimas del comercio humano de la época.

La naturaleza de los entierros, sumado a la diversidad de procedencias de los objetos funerarios, sugiere que el sitio pudo haber sido utilizado para dar sepultura a aquellos que no sobrevivieron a los arduos viajes de las caravanas, o incluso que se tratara de un entierro masivo de un grupo que sufrió un ataque.

El director de la Autoridad de Antigüedades de Israel, Eli Escusido, destacó la importancia de este descubrimiento para comprender el papel del Néguev en la antigüedad. 

Este hallazgo subraya el papel central que desempeñó esta región como cruce de caminos y punto de encuentro de civilizaciones. Gracias a la investigación multidisciplinaria, podremos profundizar en la comprensión de las dinámicas culturales y económicas de la época, afirmó.

La historia del comercio de caravanas ha sido estudiada por décadas, pero este hallazgo aporta una nueva dimensión, revelando no solo la vitalidad económica de las rutas comerciales, sino también el oscuro lado del comercio humano que se practicaba hace más de dos milenios.

Con cada fragmento de historia desenterrado, los arqueólogos siguen reconstruyendo las vidas de quienes recorrieron estos caminos y dejaron su huella en la arena del tiempo.

Autoridad de Antigüedades de Israel

https://www.jpost.com/spanish/noticias-de-arqueologia/article-841538

Brújula Verde

Valdecañas, el embalse que guardaba un tesoro arqueologico vulnerable

Administraciones nacionales y autonómicas se unieron para evitar el expolio patrimonial de un pantano seco que destapó decenas de yacimientos históricos

En 2019, una fortísima  sequía redujo el nivel de los embalses extremeños a niveles pocas veces conocidos. El volumen de agua acumulada en Valdecañas (El Gordo, Cáceres) no superaba el 20%. Así, enormes extensiones de tierra agrietada quedaron al descubierto en este pantano cuya construcción en 1957 anegó yacimientos arqueológicos únicos, incluida la ciudad romana de Augustobriga.

 Las administraciones nacionales y autonómicas, ante el espectacular descenso de las aguas, emprendieron entre 2019 y 2023 una frenética carrera para rescatar y estudiar todo el material histórico que iba quedando al descubierto antes de que los expoliadores lo saqueasen o se incrementasen los niveles embalsados. Lo lograron: piezas únicas de la arqueología fueron rescatadas a tiempo. Valdecañas se halla actualmente al 93% de su capacidad.

El Servicio de Protección a la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) desempeñó un papel fundamental en la Operación Valdecañas para detener los continuos saqueos arqueológicos que se estaban produciendo. Ahora, el Ministerio de Cultura y Deporte ha reconstruido lo que ocurrió durante esos cuatro años de trabajos a destajo en el informe La gestión del patrimonio arqueológico en aguas continentales ante el cambio climático: el embalse de Valdecañas (Cáceres, 2019-2023)

Un dolmen megalítico, la cartografía completa de Augustobriga, la recuperación de tres verracos vetones, enterramientos calcolíticos, aras romanas o monedas y juegos de mesas medievales han sido salvados así de la depredación.

Los expertos de las principales instituciones arqueológicas españolas (Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes, la Subdirección General de Gestión y Coordinación de los Bienes Culturales, la Subdirección General del Instituto del Patrimonio Cultural de España, el Museo Arqueológico Nacional, el Museo Nacional de Arte Romano, el Museo de Altamira y el Museo Nacional de Arqueología Subacuática) fueron alertados en 2019 para rescatar todo lo que el embalse iba a revelar, señala el informe.

 Los arqueólogos sabían que el entorno del pantano fue testigo de múltiples culturas desde el Paleolítico hasta época medieval, lo que dio lugar a un registro arqueológico de enorme riqueza. Como consecuencia de la sequía, se inició una estrategia de gestión del patrimonio arqueológico emergido con el objetivo de documentarlo, preservarlo y ponerlo en valor.

En septiembre de 2019, el Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE) recibió las primeras informaciones sobre la emersión del dolmen de Guadalperal, un importante conjunto megalítico datado entre el V y el III milenio a. C. Los técnicos desplazados se encontraron ante una estructura compuesta por más de 140 lajas de granito que forman un dolmen de tipo corredor con una cámara funeraria de cinco metros de diámetro, un pasillo de casi 10 metros de largo y 1,50 de ancho. La estructura estaba flanqueada por un anillo circular formado por bolos de cuarcita. Fue estudiada y analizada con las nuevas tecnologías, además de consolidada en el mismo lugar para evitarle daños cuando las aguas volvieran a subir.

Como consecuencia del expolio que se estaba advirtiendo en diversas áreas de la cuenca del embalse, se decidió, además, llevar a cabo una serie de intervenciones arqueológicas [en torno al dolmen] con el objetivo de documentar y geolocalizar otros yacimientos próximos. Fue el caso del conocido como Valle Santo. En agosto de 2021, allí se identificaron 18 unidades estratigráficas y se recogieron más de cien objetos arqueológicos, que permitieron datar un posible asentamiento rural romano especializado en la producción de aceite.

En los muros del convento bajomedieval de Alarza, que también emergió como consecuencia del descenso del agua, se halló una moneda acuñada durante el reinado de Alfonso X y restos de muros de cronología anterior a la construcción del monasterio. En otra área próxima, El Roncadero, se localizaron también dos estelas romanas decoradas y un alquerque, un juego de mesa muy popular en Europa entre los siglos XII y XV. Fueron depositados en el Museo de Cáceres, donde forman parte de su colección permanente. En la misma zona, se georreferenciaron [también] varios megalitos, cuyo estudio aún no ha acabado.

En 2021, los arqueólogos se dedicaron al análisis en detalle del urbanismo de la ciudad de Augustobriga (Talavera la Vieja, Cáceres), mediante una prospección arqueológica intensiva y la realización de una fotogrametría 3D con drones.

Estas acciones permitieron la creación de un plano detallado de la trama urbana de la antigua ciudad romana, y el registro de elementos patrimoniales inéditos hasta el momento, como un sillar con un fascinum tallado sobre un sillar localizado en las termas.

Las intervenciones arqueológicas en Augustobriga, entre 2021 y 2022, confirmaron que la ciudad se extendía unas 22 hectáreas, estaba amurallada y contaba en su parte septentrional con un foro y termas públicas. La trama urbana se organizaba en torno a una gran vía noroeste-sudeste (decumano) y otra noroeste-sureste (cardines). El municipium disfrutaba también de un acueducto, cloacas y amplias áreas con estructuras habitacionales”. Extramuros se situaban las áreas de enterramientos y otras estructuras constructivas vinculadas a la vida cotidiana.

La investigación también permitió rescatar un epígrafe funerario latino en uno de los muros de la iglesia de los Santos Mártires, igualmente emergida por la sequía. La inscripción, aunque muy erosionada, ha podido ser traducida:

Marco Villius, hijo de Marco, de la tribu Papiria, emeritense, aquí yace.

Por su parte, en el castillo de Alija, a orillas del pantano, se hallaron dos verracos vetones. A unos dos kilómetros de distancia de él, en el término municipal de El Gordo, se localizó otra escultura prerromana, en esta ocasión una pareja de berracos, uno de ellos una hembra, con una longitud de 122 centímetros, una anchura de 65 y 670 kilogramos de peso. Dicen los arqueólogos:

Se trata de la primera escultura de verracos documentada en la que aparece un ejemplar de sexo femenino.

Los especialistas, igualmente, hallaron próxima una sepultura de lajas que estaba parcialmente revuelta como producto del expolio. En ella se podían apreciar a simple vista numerosos restos óseos humanos, correspondientes a un individuo de edad adulta. Una de las improntas circulares parecía encontrarse igualmente alterada como producto de una actividad arqueológica ilícita, con el estrato de su interior claramente revuelto, quizá a consecuencia de la tentativa de buscar en el mismo una sepultura de incineración y su presunto depósito.

Isaac Sastre de Diego, director general de Patrimonio, Cultura y Bellas Artes, resume la operación de rescate con estas palabras:

Fue un proceso doblemente enriquecedor. Por un lado, el valor intrínseco de una estrategia conjunta de salvaguarda de un patrimonio que había quedado custodiado bajo las aguas. Por otro, la lectura que dejan cuatro años de colaboración entre esta dirección y todo el conjunto de agentes, instituciones y actores de diversas administraciones, unidos bajo el objetivo de preservar en las mejores condiciones posibles un patrimonio arqueológico que es de todos.

Casi todo el material, fue trasladado al Museo de Cáceres, donde actualmente sus gestores lo exponen orgullosos, no en una sala de subastas de cualquier país del mundo.

El País

https://www.huffingtonpost.es/sociedad/el-embalse-oculta-gigantesco-tesoro-megalitico-llena-velocidad-vertigo.html

https://ipce.cultura.gob.es/investigacion/investigacion-arqueologica/proyectos-arqueologicos-espana/embalse-valdecanas.html

Las momias del Antiguo Egipto desprenden aromas amaderados, especiados y dulces, según análisis químicos y olfativos

Un estudio dirigido por investigadores del University College London (UCL) y la Universidad de Liubliana ha revelado que los cuerpos momificados del Antiguo Egipto desprenden aromas característicos descritos como «amaderados», «especiados» y «dulces». Este hallazgo, publicado en el Journal of the American Chemical Society, arroja nueva luz sobre las técnicas de momificación utilizadas por los antiguos egipcios y proporciona información valiosa sobre la evolución de los materiales empleados en el proceso de embalsamamiento.

Este estudio marca la primera vez en la que se han analizado de manera sistemática los aromas de cuerpos momificados, combinando técnicas instrumentales y sensoriales. Un equipo de investigadores empleó una combinación de un «nariz electrónica», basada en análisis químico, y un grupo de expertos en percepción olfativa humana para examinar nueve momias del antiguo Egipto.

Los olores emitidos por estos restos arqueológicos no solo han permitido conocer mejor los ingredientes empleados en la momificación, sino también cómo las prácticas han evolucionado a lo largo del tiempo y cómo los usos han conservado estos restos a lo largo de los siglos.

El profesor Matija Strlič, investigador principal del estudio, destacó la importancia del hallazgo: 

El aroma de los cuerpos momificados ha sido objeto de interés durante años, tanto por parte de expertos como del público en general, pero hasta ahora no se había llevado a cabo un estudio científico que combinara el análisis químico y la percepción sensorial. Esta investigación nos ayuda no solo a comprender mejor la conservación de estos restos, sino también a enriquecer la experiencia museográfica de las momias.

En la civilización egipcia, los olores desempeñaban un papel fundamental en las prácticas religiosas y mortuorias. Los aromas agradables se asociaban con la divinidad y la pureza, mientras que los olores desagradables eran considerados signos de corrupción y descomposición. Durante la momificación, los embalsamadores egipcios empleaban diversas sustancias para preservar los cuerpos, muchas de ellas ricas en fragancias, tales como resinas de pino, cedro y enebro, así como mirra e incienso.

Cecilia Bembibre, coautora del estudio, resaltó dos aspectos clave de la investigación. 

Primero, los olores revelaron nueva información sobre los materiales empleados en la momificación, demostrando que el estudio sensorial puede ser una herramienta clave para comprender el pasado. En segundo lugar, trabajamos estrechamente con nuestros colegas egipcios para garantizar que la percepción cultural y la ética fueran fundamentales en nuestra aproximación al estudio de los cuerpos momificados, explicó.

Para llevar a cabo la investigación, los científicos utilizaron cromatografía de gases acoplada a espectrometría de masas, una técnica avanzada que permite identificar y cuantificar las moléculas químicas suspendidas en el aire. Estas técnicas fueron complementadas con el análisis sensorial realizado por un panel de expertos entrenados para evaluar la calidad, intensidad y agradabilidad de los aromas.

Gracias a la combinación de estos métodos, los investigadores pudieron determinar si los compuestos olorosos provenían de los propios restos arqueológicos, de productos de conservación aplicados en museos o de factores ambientales como la presencia de moho o bacterias.

El profesor Ali Abdelhalim, director del Museo Egipcio de El Cairo y coautor del estudio, explicó:

 que la momificación era una práctica funeraria clave para los egipcios, cuyo objetivo era preservar el cuerpo y el alma en el más allá mediante rituales detallados de embalsamamiento con aceites, ceras y resinas. Comprender los diferentes términos y materiales utilizados nos ofrece información valiosa sobre la época, la región y el estatus social del individuo momificado.

Más allá de su impacto académico, este estudio abre nuevas posibilidades para la preservación y exposición de los restos momificados en museos de todo el mundo. La investigación ha demostrado que el análisis de olores puede ser una técnica no invasiva y no destructiva para estudiar restos antiguos, contribuyendo así a la conservación del patrimonio histórico.

Además, el equipo de investigadores planea desarrollar «paisajes olfativos» en exposiciones museográficas, permitiendo a los visitantes experimentar los aromas originales de los cuerpos momificados y transportarse sensorialmente al antiguo Egipto. Esta innovación podría transformar la forma en que el público interactúa con el patrimonio histórico, involucrando no solo la vista sino también el sentido del olfato.

University College London

Emma Paolin, Cecilia Bembibre, et al., Ancient Egyptian Mummified Bodies: Cross-Disciplinary Analysis of Their Smell. Journal of the American Chemical Society, doi.org/10.1021/jacs.4c15769

https://www.europapress.es/ciencia/ruinas-y-fosiles/noticia-momias-antiguo-egipto-huelen-madera-picante-dulce-20250214103505.html

BBC

https://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/ciencia/2025/02/14/67ade157e85ece0a768b457e.html

https://www.lasexta.com/tecnologia-tecnoxplora/ciencia/que-huelen-momias-egipcias-olor-perdura-5000-anos-despues_2025021467af624f500f9600010d947b.html

Brújula Verde

Descubren que el monje asceta bizantino enterrado con cadenas encontrado en Jerusalén era una mujer

Un hallazgo arqueológico en las cercanías de Jerusalén ha sacudido los cimientos del conocimiento histórico sobre el ascetismo en la época bizantina. Un equipo de científicos del Instituto Weizmann de Ciencia y la Autoridad de Antigüedades de Israel ha identificado los restos de una mujer en un entierro ascético tradicionalmente asociado con hombres, un descubrimiento que plantea nuevas preguntas sobre el papel de las mujeres en las prácticas religiosas extremas del siglo V d.C.

Durante excavaciones en el sitio de Khirbat el-Masani, un monasterio bizantino datado entre los siglos IV y VII, se hallaron varias tumbas. Entre ellas, destacó una en particular: un entierro donde el individuo había sido envuelto en cadenas, una práctica ascética que simbolizaba el sacrificio del cuerpo y el desapego del mundo material. Tradicionalmente, este tipo de penitencia se ha asociado con los anacoretas masculinos, por lo que los arqueólogos asumieron que los restos pertenecían a un hombre. Sin embargo, la pobre conservación de los huesos impidió una determinación ósea concluyente del sexo del individuo.

Ante la imposibilidad de recurrir a métodos osteológicos tradicionales, los investigadores recurrieron a la proteómica del esmalte dental, una técnica innovadora que permite determinar el sexo biológico a través del análisis de proteínas en el esmalte dental. En este caso, los científicos analizaron la presencia de la proteína amelogenina, que posee variantes específicas en los cromosomas X e Y. La ausencia de la variante masculina (AmelY) en la muestra indicó de manera concluyente que el individuo era una mujer.

Mapa del yacimiento arqueológico de Khirbat el-Masani’, cerca de Ramat Shlomo, Jerusalén, y de la iglesia de El-Masani con la tumba del hallazgo (T3) indicada con una flecha. Crédito: Matan Chocron / Autoridad de Antigüedades de Israel

El hallazgo desafía la creencia establecida de que el ascetismo extremo, como el uso de cadenas para limitar la movilidad, era una práctica exclusivamente masculina. Si bien se conocen casos de mujeres nobles que fundaron monasterios y participaron en la vida religiosa, la identificación de una mujer que llevó su devoción hasta el extremo de la automortificación es inédita en el registro arqueológico.

Los historiadores han documentado figuras femeninas en el cristianismo primitivo que adoptaron estilos de vida ascéticos, como Melania la Joven, quien se retiró a una celda minúscula para orar y ayunar. Sin embargo, no se había encontrado evidencia material que confirmara que algunas mujeres también adoptaron las formas más extremas de penitencia.

El monasterio donde se halló la tumba se encontraba en un punto estratégico para la peregrinación cristiana hacia Jerusalén. Durante el periodo bizantino, la ciudad se convirtió en un centro religioso de gran importancia, atrayendo a fieles de todo el Imperio Romano.

Los monasterios servían no solo como centros espirituales, sino también como refugios para los peregrinos. En este contexto, la presencia de una mujer ascética sugiere que la participación femenina en estas comunidades pudo haber sido más activa y rigurosa de lo que se pensaba.

El descubrimiento subraya la importancia de las mujeres en el movimiento monástico y desafía las narrativas convencionales sobre la participación femenina en la religión y la espiritualidad. Además, destaca cómo el avance de la ciencia, en este caso la proteómica del esmalte dental, está revolucionando la forma en que los arqueólogos y antropólogos reconstruyen el pasado.

Los investigadores han enfatizado la necesidad de continuar explorando otros contextos arqueológicos con esta metodología para detectar posibles casos similares. Este es solo el comienzo de una reevaluación de cómo entendemos el ascetismo femenino en el mundo bizantino, afirman los investigadores.

Paula Kotli, David Mongenstern, et al., Sexing remains of a Byzantine ascetic burial using enamel proteomics. Journal of Archaeological Science: Reports, Volume 62, April 2025, 104972. doi.org/10.1016/j.jasrep.2025.104972

La Brujula Verde

Hallan en Badajoz una gran fortaleza de hace 5.000 años que fue asaltada e incendiada

El fortín consta de tres murallas concéntricas de hasta cinco metros de altura y 25 torres. En su interior se ha localizado la tumba de un posible legionario romano

Hace unos 4.900 años, en plena Edad del Cobre, un grupo humano levantó en un cerro del actual término municipal de Almendralejo (Badajoz) una formidable fortificación defendida por tres murallas concéntricas, 25 bastiones o torres semicirculares y tres profundos fosos de hasta cuatro metros de anchura y dos de profundidad.

En total, un complejo defensivo que ocupaba una superficie de 13.000 metros cuadrados con robustos muros de piedra y adobe y una única entrada de 70 centímetros de anchura que lo convertían en inexpugnable. Pero solo en teoría, porque aquella edificación defensiva fue destruida, incendiada y arrasada por los enemigos y quedó abandonada 400 años después de su construcción. El equipo de investigación arqueológica de Tera S.L. realizó este hallazgo en 2021 y está desarrollando la excavación del yacimiento, cuyas características están relacionadas con el modelo de referencia del periodo calcolítico del sureste peninsular, el poblado de Los Millares (Almería). Quién y cómo destruyó la edificación pacense, además de qué defendía aún no ha sido descubierto. “Pero nos acercamos”, vaticina César M. Pérez, director de las excavaciones.

Además de la edificación, también se han hallado en su interior numerosas puntas de flecha, ídolos, hachas, molinos, platos, cuencos, y elementos de telar que, junto a otros materiales, son testimonio de las actividades realizadas en el interior de la fortificación.

Según los estudios del equipo de investigación arqueológica, el fortín de planta pentagonal, que fue lo primero en construirse sobre una loma de 314 metros de altura sobre el nivel del mar, permitía visualizar todo el entorno. La edificación contaba con un muro de adobe de entre 1,3 y 1,5 metros de anchura, además de cinco bastiones y una única puerta “en forma de pinzas de cangrejo”. Posteriormente, se construyeron a su alrededor dos murallas concéntricas, que se reforzaron con tres fosos defensivos. En resumen, “una defensa formidable, pues los 25 bastiones fueron diseñados para maximizar los ángulos de tiro y ofrecer protección desde múltiples puntos”. Los tres fosos “no solo funcionaban como barreras físicas, sino que también tenían un efecto psicológico, desalentando el ataque y forzando a los posibles invasores a atravesar obstáculos adicionales antes de alcanzar las murallas”, señala Pérez.

El complejo defensivo fue descubierto cuando la empresa Acciona Energía proyectaba un parque solar fotovoltaico en la finca del Marqués de la Encomienda. Durante una prospección previa, en el paraje del antiguo Cortijo Lobato que da nombre al sitio arqueológico, el hallazgo de materiales de cronología calcolítica concentrados en una parcela de olivar alertó al equipo de arqueología, a partir de lo cual se pusieron en marcha todos los protocolos para prevención del impacto arqueológico, la protección e investigación del yacimiento, que financia la eléctrica.

Puntas de flecha encontradas en Cortijo Lobato

La fortificación de Cortijo Lobato incluía en su interior cabañas y una balsa de agua para el abastecimiento de la población en tiempos de asedio. “El complejo de murallas y fosos, tanto en piedra y tierra demuestra una planificación previa que requería la coordinación de un amplio grupo de personas. Este grado de organización sugiere la existencia de algún tipo de jerarquización o liderazgo, capaz de asumir la dirección y coordinación de un proyecto de esta envergadura. La sofisticación del diseño defensivo y la necesidad de una fuerza de trabajo importante refuerzan la idea de una comunidad estructurada y bien organizada”, sostiene César Pérez.

Los arqueólogos han hallado evidencias de que Cortijo Lobato sufrió “un incendio generalizado que afectó a diversas zonas claves del poblado. Uno de los indicios más significativos de que se trató de una acción intencionada es que las puertas de madera situadas en las murallas están también quemadas. Estas puertas estaban incrustadas en los muros de adobe y alejadas de materiales inflamables, lo que sugiere que las llamas no fueron accidentales, sino consecuencia de un asalto a la fortificación, un escenario de violencia y destrucción, en el que la fortificación fue probablemente atacada, sus defensas vulneradas y finalmente incendiada”. Entre los restos del incendio han hallado numerosas puntas de flecha.

Cortijo Lobato se abandonó definitivamente hacia el 2450 a.C., según las dataciones de Carbono 14 realizadas a restos de animales hallados entre las cenizas del incendio. El siguiente testimonio de presencia humana no aparece hasta la época romana altoimperial (siglos II y III d. C.), tras un silencio de 2.700 años. De este periodo, los arqueólogos encontraron, junto al segundo foso, una extraña sepultura.

La tumba, solitaria y casi superficial, albergaba los restos de un varón de entre 25 y 35 años que fue enterrado boca abajo, con un pugio (puñal) sobre su espalda. “Esto sugiere que el individuo podría haber tenido un rol militar, pues era el puñal reglamentario de los legionarios romanos”. Se trataba de un enterramiento apresurado, pues “la fosa apenas era lo bastante profunda como para albergar el individuo que debía acoger”. El esqueleto, depositado boca abajo, estaba casi completo excepto los pies, que parecen haber sido cortados. El puñal se encontró en un excepcional estado de conservación, completo y en su vaina.

El pugio romano tiene su origen a finales del siglo I a.C. y se inspira en las dagas que utilizaban los celtíberos en la Hispania prerromana desde finales del siglo IV a.C. y en el puñal de filos curvos utilizado por autrigonesvettones, vacceos o berones desde finales del siglo III a.C. Los legionarios romanos conocieron estas armas en los duros enfrentamientos que mantuvieron contra estos pueblos a lo largo de todo el siglo II a.C., pasando a convertirse en un preciado trofeo de guerra. Posteriormente, ya modificado, pasó a formar parte del armamento reglamentario de las legiones en todo el imperio.

Los arqueólogos dudaron, al principio, si los restos esqueléticos pertenecían a un soldado o a un civil que se hubiera hecho con el puñal. Pero la presencia del pugio en el enterramiento, totalmente intencionada, es “un modo de señalar la posición social del inhumado y su pertenencia al ejército. Por lo que se le dio una deshonrosa sepultura”, muy inusual en este periodo, y que esconde una historia todavía no revelada. Si se confirma que se trata de un soldado, “solo podría formar parte de Legio VII Gemina, que fue destinada a Hispania en el 74 d.C., siendo la única legión romana presente en territorio hispano en ese momento”. Esta legión estaba acantonada en Legio (León), en tierras de los astures, y apenas tuvo actividad bélica directa. Su labor se centraba, fundamentalmente, en la realización de tareas de escolta, vigilancia de caminos y control de las provincias imperiales.

La pieza exhumada ha recibido tratamiento en laboratorio, con el asesoramiento de Maicu Ortega, técnico de restauración (centro mixto UCM- ISCIII de evolución y comportamiento humano de la Universidad Complutense) “para su análisis, consolidación y estabilización parcial para garantizar su conservación y evitar el deterioro”. Además, se está intentando extraer ADN de una de sus piezas dentales. La causa de su muerte, la forma de enterramiento, boca abajo y con los pies cortados y los motivos de la presencia del pugio sobre la espalda del individuo son “un auténtico misterio”, señala el equipo de arqueólogos encargados de la excavación.

https://elpais.com/cultura/2025-02-04/hallada-en-badajoz-una-gran-fortaleza-de-hace-5000-anos-que-fue-asaltada-e-incendiada.html

Hallan 5 esculturas romnas en Perge, celebre por sus talleres

En el marco del proyecto Geleceğe Miras (Legado para el Futuro), el Ministerio de Cultura y Turismo de Turquía ha anunciado un importante hallazgo arqueológico en la antigua ciudad greco-romana de Perge, situada en la provincia de Antalya.

Estatua de Afrodita encontrada en Perge. Crédito: Dirección General de Patrimonio Cultural y Museos (Ministerio de Cultura de Turquía)

Durante las excavaciones realizadas en 2025, se han descubierto cinco esculturas de gran valor histórico y artístico, que arrojan nueva luz sobre la tradición escultórica de la región durante el período romano.

Vista de las ruinas de Perge. Crédito: Saffron Blaze / Wikimedia Commons

Las excavaciones, llevadas a cabo en diferentes sectores de Perge, han permitido sacar a la luz cinco estatuas esculpidas bien terminadas, que reflejan la riqueza artística de la ciudad en la antigüedad. Una de las más destacadas es una de Afrodita de dos metros.

Representa a la diosa del amor y la belleza en una postura elegante, fusionada en su base con la figura del dios Eros, quien está sentado sobre un delfín. Los primeros análisis sugieren que se trata de una réplica romana del siglo II d.C., periodo en el que la ciudad de Perge floreció bajo el dominio del Imperio Romano.

Junto a la Afrodita, los arqueólogos han desenterrado otra estatua femenina de 1,87 metros de altura, vestida con una túnica drapeada que muestra características estilísticas propias de la dinastía de los Severos (193-235 d.C.).

En la misma área, se halló una segunda estatua femenina, de similares características, fragmentada en dos partes, lo que sugiere que pudo haber sido derribada en algún momento de la historia antigua.

Por otro lado, en la denominada Calle del Este de Perge, se han encontrado dos esculturas adicionales que representan a una mujer y a un hombre, ambos vestidos con indumentaria clásica de la época.

La disposición en la que fueron hallados indica que pudieron haber formado parte de un conjunto escultórico que decoraba un edificio público o una avenida monumental de la ciudad.

La antigua ciudad de Perge, ubicada en la región romana de Panfilia, es reconocida por su impresionante legado artístico. Durante el período helenístico y romano, la urbe se convirtió en uno de los principales centros de producción escultórica de Asia Menor.

Los talleres de Perge eran famosos por la calidad y el realismo de sus creaciones, muchas de las cuales fueron exportadas a otras regiones del Imperio Romano.

El Ministerio de Cultura y Turismo ha declarado que las esculturas serán sometidas a procesos de restauración y conservación antes de ser exhibidas en el Museo de Antalya, donde se espera que contribuyan a una mejor comprensión del arte y la sociedad de la Perge romana.

Asimismo, los arqueólogos continuarán las excavaciones en la zona con la esperanza de descubrir nuevas piezas que permitan completar el rompecabezas histórico de esta antigua metrópoli.

Dirección General de Patrimonio Cultural y Museos (Ministerio de Cultura de Turquía)

La Brujula Verde

Megalitos

Los megalitos fascinan. Enormes estructuras de piedra, erigidas por culturas prehistóricas, resisten el paso del tiempo y continúan provocando curiosidad de cómo fueron erigidos, cuál era su funcionalidad y que sentido tenían para sus constructores.

Las cuatro bloques del Menhir de Er Grah. Crédito: Bjørn som tegner / Wikimedia Commons

Existen muchos tipos como dólmenes, menhires, cromlechs y alineamientos, los más conocidos.

Cromeleque dos Almendres. Crédito: Dominio público / Wikimedia Commons

El concepto megalito deviene del griego mega (grande) y lithos (piedra), y se usa para describir cualquier estructura prehistórica construida con grandes bloques de piedra sin el uso de mortero o cemento. Estas construcciones pueden encontrarse en todos los continentes, aunque las concentraciones más importantes se hallan en Europa, Asia y algunas regiones de África.

Uno de los numerosos alineamientos de Carnac, en la Bretaña francesa. Crédito: Maarten Heerlien / Wikimedia Commons

La mayoría fueron construidos entre el Neolítico y la Edad del Bronce (5000 a.C. -1500 a.C.), aunque algunas dataciones sugieren que ciertas estructuras podrían ser aún más antiguas.

Inuksuks. Crédito: Shawn Kent / Wikimedia Commons

Los menhires son las formas más simples de megalitos: monolitos de piedra verticales, clavados en la tierra. Pueden encontrarse de manera aislada o formando alineamientos de cientos o incluso miles de piedras.

Ales Stenar. Crédito: pxhidalgo / depositphotos.com

Son comunes en Europa Occidental (Francia, Reino Unido, España, Portugal e Irlanda) y algunas regiones de Asia y África.

Su propósito es desconocido, pero se cree que podrían haber sido marcadores territoriales, símbolos religiosos o incluso instrumentos astronómicos alineados con eventos solares o lunares.

Un ejemplo es el Menhir Oartido el Grah,  a 12 kilómetros de Carnac en Locmariaquer (Francia). El monolito más alto de la prehistoria europea, que originalmente medía más de 20 metros y pesaba alrededor de 280 toneladas.

Los dólmenes son estructuras funerarias compuestas por grandes losas de piedra dispuestas en forma de cámara sepulcral, generalmente cubiertas con tierra para formar un túmulo. Están formados por dos o más piedras verticales que sostienen una gran losa horizontal como techo.

Están en Europa, Asia y el norte de África, siendo La Península de Corea, donde mas dólmenes hay del mundo.

Se cree que eran tumbas colectivas utilizadas por comunidades neolíticas para enterrar a sus muertos con ofrendas y objetos de valor.

De los más espectaculares, es el Dolmen de Menga en el sur de España, cuya cámara funeraria mide casi 30 metros de largo y está alineada con el monte de La Peña de los Enamorados.

Los cromlechs son conjuntos de piedras colocadas en forma circular u ovalada, y suelen estar asociados con ceremonias rituales o astronómicas.

Existen en toda Europa, con una gran concentración en las Islas Británicas y la Bretaña francesa. Los cromlechs pudieron haber servido como observatorios astronómicos, templos religiosos o centros de reunión para ceremonias de importancia comunitaria.

Stonehenge en Inglaterra es el más famoso de todos los megalitos, con sus imponentes bloques de arenisca y sus precisos alineamientos astronómicos.

Los alineamientos son largas hileras de menhires que se extienden a lo largo de varios kilómetros. La mayor cantidad de ellos están en Europa Occidental, aunque también se han encontrado en África y Asia.

Se ha propuesto que los alineamientos podrían haber sido caminos ceremoniales, marcadores territoriales o estructuras relacionadas con el calendario astronómico.

Uno de los ejemplos más espectaculares es el de Carnac, en Francia, donde más de 3.000 piedras forman complejas alineaciones.

Existen otros tipos de megalitos como las Taulas, exclusivas de la isla de Menorca, que se refieren al elemento central de un recinto que consiste en dos grandes piedras colocadas una encima de la otra formando una T.

Los Cairns o montículos de piedras, túmulos compuestos de pequeñas piedras en forma cónica que se encuentran sobre todo en montañas o cerca de cursos de agua. Un ejemplo más elaborado son los Inuksuit de los Inuit.

Y por último los Barcos de Piedra nórdicos, monumentos realizados mediante el alineamiento de bloques de piedra que forman la silueta de un barco de tamaño real.

El mayor de todos es el Ale Stenar en Suecia, de 59 piedras (que pesan entre 0,5 y 1,8 toneladas) colocadas de manera que forman la figura de una embarcación de 67 metros de longitud por unos 18,5 metros de ancho.

Uno de los misterios de los megalitos es cómo lograron erigir estas estructuras con herramientas rudimentarias. Se han propuesto varias teorías que incluyen el uso de rampas y palancas para mover las piedras, rodillos de madera y trineos para transportarlas grandes distancias, y trabajo comunitario organizado en grandes grupos.

En sitios como Stonehenge, donde algunas piedras provienen de más de 200 km de distancia, la logística de transporte sigue siendo un enigma. Los avances en arqueología y tecnología continúan revelando nuevos datos sobre estas estructuras, pero aún queda mucho por descubrir.

Luc Laporte, Jean-Marc Large, et al. eds., Megaliths of the World

João Caninas, Telmo Pereira, Paulo Félix, Isabel Gaspar, eds., Tumuli and Megaliths in Eurasia

Bettina Schulz Paulsson, Time and Stone: The Emergence and Development of Megaliths and Megalithic Societies in Europe

Wikipedia, Megalito

La Brujula Verde

https://www.livescience.com/archaeology/ancient-megaliths-around-the-world-that-rival-stonehenge

Hallan en Tarquinia tumba etrusca con pinturas, entre ellas una representación de un taller metalúrgico

En los últimos días de 2022, un equipo de expertos de la Soprintendenza Archeologia, Belle Arti e Paesaggio para la provincia de Viterbo y Etruria Meridional descubrió una tumba a cámara con frescos excepcionales, oculta bajo los estratos de la historia y el tiempo, en Tarquinia, una de las más importantes necrópolis etruscas.

Bautizada como la Tumba Franco Adamo, en honor al restaurador de pinturas funerarias etruscas fallecido en 2022, esta cámara mortuoria constituye un testimonio invaluable del arte y la tradición de la antigua civilización etrusca.

El descubrimiento ocurrió de manera fortuita, cuando los arqueólogos exploraban cavidades que habían aparecido en un terreno agrícola cercano a la necrópolis de Monterozzi.

Inicialmente, identificaron una serie de tumbas ya saqueadas en tiempos pasados, pero una de ellas deparaba una gran sorpresa.

Al colapsar parte de la pared izquierda, se reveló una cámara inferior, en gran parte llena de escombros y tierra, pero con murales pintados que habían permanecido ocultos durante siglos.

Gracias a una financiación del Ministerio de Cultura, las operaciones de excavación y restauración fueron llevadas a cabo en estricta confidencialidad, para evitar posibles saqueos o daños accidentales.

La dirección de los trabajos estuvo a cargo del arqueólogo Daniele F. Maras, quien actualmente dirige el Museo Arqueológico Nacional de Florencia.

Las investigaciones revelaron que la tumba, datada en la mitad del siglo V a.C., había sido excavada bajo otra más antigua, perteneciente al periodo Orientalizante, aproximadamente un siglo anterior.

La superposición de estructuras había generado una situación arqueológica compleja, ya que un derrumbe de la tumba superior había depositado vasijas y escombros dentro de la cámara inferior, confundiendo la estratigrafía del sitio. Sin embargo, los restos de cerámica de figuras rojas hallados entre los escombros atestiguan la riqueza del ajuar original de la tumba recién descubierta.

Más allá de los objetos materiales, lo que realmente ha convertido este hallazgo en un acontecimiento excepcional es el estado de conservación de sus pinturas murales.

En la pared izquierda, una escena vibrante muestra una danza frénetica, en la que hombres y mujeres giran alrededor de un músico que toca la flauta. En la pared de fondo, las figuras de una mujer y dos jóvenes sugieren un retrato de la difunta y su linaje.

Vista de la cavidad en el momento del descubrimiento

Pero sin duda, la representación más intrigante se encuentra en la pared derecha, donde una escena aún en estudio podría representar un taller metalúrgico, tal vez el legendario taller del dios Sethlans, equivalente etrusco de Hefesto, o una forja perteneciente a la familia noble a la que se destinaba la tumba.

Entrada

Los trabajos de restauración están en curso y han permitido recuperar detalles de gran refinamiento en las figuras. Las especialistas Adele Cecchini y Mariangela Santella han logrado rescatar la minuciosidad con la que fueron representados los personajes, en especial el flautista y los danzantes.

Daniele Maras ha subrayado la importancia del descubrimiento, destacando que esta es la primera tumba con frescos figurativos descubierta en Tarquinia en varias décadas, lo que abre nuevas líneas de investigación sobre la iconografía etrusca y su evolución estilística.

En paralelo a la restauración, se está implementando una estructura de protección para garantizar la conservación de la tumba a largo plazo. Una caseta especial con puerta de corte térmico mantendrá controladas la temperatura y la humedad, lo que permitirá preservar los pigmentos originales y, en un futuro, abrir la tumba al público.

Además, se están aplicando tecnologías avanzadas de imagen multispectral para recuperar colores desvanecidos y revelar detalles invisibles al ojo humano, aportando información valiosa sobre las técnicas pictóricas etruscas.

Ajuar funerario

Soprintendenza Archeologia, Belle Arti e Paesaggio per la provincia di Viterbo e per l’Etruria Meridionale

Brújula Verde

National Geographic

https://www.finestresullarte.info/es/arqueologia/excepcional-descubrimiento-en-tarquinia-nueva-tumba-pintada-en-la-necropolis-etrusca

Hallan en Trento una necrópolis de la Edad del Hierro, con estelas de 2,40 metros de altura y objetos con incrustaciones de ámbar

El hallazgo de una necrópolis monumental en la calle Santa Croce, en pleno corazón de Trento (norte de Italia), ha abierto un nuevo capítulo en la investigación arqueológica de la región alpina. Este descubrimiento, de gran relevancia histórica y científica, plantea nuevas preguntas sobre las prácticas funerarias y las formas de autorrepresentación de las comunidades que habitaron esta zona en la primera Edad del Hierro. Su localización, un contexto urbano de gran importancia estratigráfica, y la rareza de hallazgos similares en el arco alpino convierten este yacimiento en una fuente incalculable de información para la arqueología.

Punta de lanza descubierta en la necropolis de Trento. Crédito: Archivio Ufficio Stampa PAT

La excavación está siendo dirigida por la doctora Elisabetta Mottes, del Ufficio Beni Archeologici de la Provincia Autónoma de Trento, mientras que las operaciones en el campo son coordinadas por los doctores Michele Bassetti y Ester Zanichelli de la Cora Società Archeologica di Trento.

Otra vista de la necropolis recién descubierta en Trento. Crédito: Archivio Ufficio Stampa PAT

El meticuloso trabajo de restauración de los objetos recuperados está a cargo de Susanna Fruet y la doctora Chiara Maggioni, quienes, a través de técnicas avanzadas de microscavado, han permitido la conservación y estudio de piezas frágiles como los vasos osuarios.

Elementos ornamentales de bronce de una pechera femenina encontrados en la necropolis. Crédito: Archivio Ufficio Stampa PAT

En los primeros siglos del primer milenio antes de nuestra era, el paisaje donde hoy se encuentra la ciudad de Trento era dominado por el cauce del torrente Fersina, caracterizado por una red de canales de flujo intermitente. En este entorno sujeto a inundaciones periódicas se estableció la necrópolis monumental, cuya ocupación se extiende entre los siglos IX y VI a.C.

La posición de la necrópolis, entre dos canales que podían activarse en caso de crecidas, ha favorecido la preservación del yacimiento arqueológico, permitiendo documentar con notable precisión las prácticas funerarias de esta comunidad.

La Edad del Hierro fue una época de intensas transformaciones en el Mediterráneo y en las regiones alpinas. Civilizaciones como la etrusca, la fenicia, la griega y la celta comenzaron a florecer y a interactuar a través del comercio y los intercambios culturales. Las comunidades alpinas no permanecieron ajenas a estos contactos, estableciendo vínculos significativos con las poblaciones de la llanura padana, los etruscos y los venecianos.

Según el superintendente Franco Marzatico, este yacimiento ofrece la posibilidad de estudiar la élite de una sociedad que, asentada en la conca de Trento, manifestaba su poder y prestigio mediante la deposición de objetos funerarios de gran valor simbólico.

Una de las particularidades más llamativas del yacimiento es la disposición de estelas funerarias de hasta 2,40 metros de altura, colocadas en líneas subparalelas con orientación norte-sur. Estas estelas servían como marcadores de tumbas principales, las cuales consistían en cámaras de piedra cubiertas por estructuras tumulares.

Con el tiempo, a su alrededor se desarrolló una densa concentración de sepulturas satélite. El material utilizado para estas estructuras proviene de la colina oriental de Trento, rica en calizas nodulares del periodo jurásico, mientras que la piedra caliza marnosa rosada de la Scaglia Rossa se empleó para las cámaras funerarias.

El análisis microestratigráfico ha permitido reconstruir la complejidad de los rituales funerarios. Se ha documentado la presencia de tierra de rogo, una acumulación de cenizas y restos óseos calcinados, dispuestos en recipientes de material perecedero y, con menor frecuencia, en vasos osuarios. En algunos casos, los restos estaban envueltos en tejidos sujetos con fibulas o alfileres, lo que sugiere un tratamiento ritualizado del cuerpo del difunto.

El estudio de los ajuares funerarios ha revelado la riqueza de estos conjuntos, que incluyen armas y objetos ornamentales con incrustaciones de ámbar y pasta vítrea, lo que indica la existencia de intercambios comerciales y contactos culturales con el mundo itálico. Los objetos encontrados no solo permiten reconstruir el estatus social de los individuos enterrados, sino que también aportan información sobre los vínculos y la movilidad de estas comunidades.

Dado el valor excepcional de este hallazgo, un equipo interdisciplinario compuesto por especialistas de diversas instituciones italianas e internacionales continuará el estudio del yacimiento. El análisis de los restos humanos y arqueobotánicos, así como el estudio detallado de los ajuares funerarios, permitirá arrojar luz sobre la organización social, los rituales y las creencias de esta comunidad de la Edad del Hierro.

Provincia Autonoma di Trento

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