Hallan estructuras de planta cuadriculada de 12.000 años de antigüedad y un canal de agua en el túmulo de Çayönü

Nuevos descubrimientos neolíticos en Çayönü, en el sureste de Turquía, de entre 10.200 al 6.500 a. C., incluyen cuatro edificios de planta cuadriculada y un canal de agua de la Edad de Bronce (c. 3100-1100 a. C.). Las excavaciones revelan ricos estratos culturales que abarcan milenios y evidencia temprana de planificación urbana, metalurgia y artesanía del cobre.

Las excavaciones en el yacimiento neolítico de 12.000 años de antigüedad del túmulo de Çayönü, ubicado en el distrito de Ergani, sureste de Turquía, han desenterrado cuatro estructuras de planta cuadriculada y un canal de agua de la Edad de Bronce, lo que arroja nueva luz sobre la planificación urbana y la producción artesanal prehistórica de la región. Los últimos hallazgos se revelaron durante la temporada de excavación de 2025, dirigida por el profesor asociado Dr. Savaş Sarıaltun, de la Universidad Çanakkale Onsekiz Mart. Según un informe de la Agencia Anadolu (AA), los descubrimientos provienen de la parte oriental del montículo, una zona nunca antes excavada.

Numerous malachite samples, copper objects, and ornamental beads, indicating advanced metalworking and decorative arts. Credit: AA

Afirma el Dr. Sarıaltun:

Estos edificios de planta cuadriculada y el sistema de canales muestran que Çayönü aún alberga muchas capas e historias sin descubrir

Descubierto durante estudios de superficie en 1963 y excavado por primera vez en 1964 por el Dr. Halet Çambel y el Prof. Dr. Robert J. Braidwood, Çayönü es uno de los asentamientos neolíticos más antiguos conocidos del mundo. Situado justo al norte de la aldea de Hilar, el sitio se cita a menudo como una de las cunas de la agricultura, la vida sedentaria y la metalurgia temprana.

La evidencia arqueológica muestra que Çayönü albergó un asentamiento continuo desde el año 10.000 a. C., pasando de un estilo de vida de cazadores-recolectores a comunidades agrícolas y sedentarias. Sus descubrimientos han contribuido a la comprensión de las estructuras sociales, los rituales y las innovaciones tecnológicas de los primeros seres humanos.

El equipo de excavación actual, compuesto por 60 miembros, entre ellos científicos, estudiantes y trabajadores locales, se ha centrado en capas tanto del Neolítico como de la Edad del Bronce Temprano. En la zona oriental, los arqueólogos desenterraron:

Cuatro edificios neolíticos de planta cuadriculada, que ofrecen nuevos conocimientos sobre la planificación urbana temprana y la organización comunitaria.

Un canal de agua cuidadosamente construido, compuesto por tuberías de terracota «küng» y muros de piedra, posiblemente utilizado para aguas residuales o agua potable, aún en análisis.

Diversas herramientas de obsidiana, incluyendo un artefacto único denominado «Herramienta de Çayönü».

Numerosas muestras de malaquita, objetos de cobre y cuentas ornamentales, que indican una metalurgia y artes decorativas avanzadas.

Estos hallazgos ayudan a esclarecer las estrategias arquitectónicas y sociales de los antiguos habitantes de Çayönü.

Señaló Sarıaltun, destacando la productividad de la temporada 2025:

Solo este año, hemos descubierto el doble de artefactos que el año pasado

Metalurgia y ornamentación tempranas

La presencia de malaquita y objetos de cobre trabajado apunta a una experiencia metalúrgica temprana en la región. Entre los hallazgos notables se encuentran:

Cuentas de diversas formas: de un solo agujero, cuadradas de dos agujeros, cuadradas de cuatro agujeros y almendradas.

14 artefactos de cobre confirmados, con expectativas de encontrar más a medida que continúan las excavaciones.

Evidencia de zonas de producción localizadas, que destaca la especialización y la diversidad artesanal.

Estos elementos respaldan la teoría de que Çayönü fue un centro de producción tanto utilitaria como decorativa durante el Neolítico.

Interpretación de la estructura social a través del espacio y los objetos.

Las estructuras de planta cuadriculada recientemente identificadas, especialmente las datadas entre 9100 y 9000 a. C., ofrecen una visión excepcional de la planificación espacial y la organización social de las comunidades prehistóricas. Al comparar las zonas de construcción oriental y occidental, los arqueólogos sugieren que pudieron haber existido diferentes áreas funcionales para la habitación, la producción o, posiblemente, el gobierno.

Afirmó Sarıaltun:

Estas estructuras nos ayudan a comprender las estrategias de asentamiento, el comportamiento grupal y la variedad de herramientas y adornos producidos. Cada capa cuenta una nueva historia sobre la vida hace 12 000 años

Con áreas de excavación que se expandirán de 750 a 1500 metros cuadrados para finales de 2025, los arqueólogos creen que Çayönü aún guarda muchos secretos sobre los primeros capítulos de la civilización humana.

El sitio sigue siendo un punto clave para comprender la transformación de la humanidad de la vida nómada a la sedentaria, con implicaciones para la agricultura, la arquitectura y la evolución social.

Concluyó Sarıaltun;

Cada estación en Çayönü trae un nuevo descubrimiento. Aún quedan muchos capítulos por descubrir.

Hallan una tumba etrusca de 2600 años con cerámicas, armas y objetos de plata

Un equipo de arqueólogos dirigido por Davide Zori, Ph.D., investigador principal del San Giuliano Archaeological Research Project (SGARP) y profesor asociado de historia y arqueología en la Universidad de Baylor, ha desenterrado una cámara funeraria etrusca intacta en el centro de Italia, un descubrimiento que ya ha sido calificado como uno de los más importantes en décadas de esta civilización prerromana.

El arqueólogo Davide Zori en la entrada de la tumba etrusca descubierta. Crédito: Jerolyn Morrison

La tumba, sellada tiene 2.600 años, fue encontrada en San Giuliano, un yacimiento ubicado a 70 kilómetros al noroeste de Roma. En su interior los investigadores hallaron los restos de cuatro individuos dispuestos sobre lechos de piedra tallada, rodeados por más de un centenar de objetos funerarios en un estado de conservación excepcional: cerámicas, armas de hierro, ornamentos de bronce y delicados pasadores de plata para el cabello.

Investigadoras extrayendo los objetos descubiertos en el interior de la tumba. Crédito: Jerolyn Morrison

Explicó Zori:

Esta cámara funeraria completamente sellada representa un hallazgo raro en la arqueología etruscaEn la región montañosa del centro de Italia, donde trabaja nuestro equipo, nunca antes se había excavado una tumba de esta antigüedad con técnicas arqueológicas modernas. Es una oportunidad única para estudiar las creencias y tradiciones funerarias de esta fascinante cultura prerromana.

El SGARP es un equipo interdisciplinario liderado por la Universidad de Baylor, en colaboración con la Virgil Academy de Roma, bajo los auspicios del Ministerio de Cultura de Italia y en estrecha alianza con el municipio de Barbarano Romano. Cada verano, estudiantes de Baylor participan en el proyecto como parte de un programa de estudios en el extranjero titulado «Archaeology in Research in Italy», dirigido por Zori.

Desde su inicio en 2016, el proyecto ha realizado numerosos descubrimientos, pero este hallazgo en particular demuestra cómo los avances arqueológicos surgen de un trabajo meticuloso y un análisis sistemático, más que de revelaciones espectaculares. 

Subraya Zori:

Requiere paciencia, persistencia y esfuerzo colaborativo

Hasta ahora, el equipo había documentado más de 600 tumbas en la necrópolis que rodea la antigua ciudad etrusca ubicada en la meseta de San Giuliano, en la provincia de Lazio. Sin embargo, todas las cámaras funerarias identificadas previamente —talladas en la roca con forma de pequeñas casas con techos a dos aguas— habían sido saqueadas a lo largo de los siglos, desde la ocupación romana en el siglo III a.C.

Señaló Zori:

Los primeros estudios sugieren que los individuos enterrados podrían ser dos parejas (hombre-mujer), aunque se esperan resultados más concluyentes tras los análisis antropológicos, isotópicos y genéticos de los restos. El equipo del SGARP ha completado la excavación de la tumba, pero el estudio de los datos arqueológicos que ha proporcionado este increíble descubrimiento apenas comienza.

Jerolyn E. Morrison, Ph.D., directora del laboratorio del proyecto y profesora temporal en el Departamento de Arte e Historia del Arte de Baylor, destacó:

Es importante involucrar a la comunidad local. 

Muchos vecinos de Barbarano Romano y académicos visitaron el laboratorio para ver las cerámicas. Estos objetos nos conectan con el pasado y entre nosotros.

Para Jamie Aprile, Ph.D., co-investigador principal y futuro profesor adjunto en el BIC

este descubrimiento consolida al proyecto como un referente en la arqueología mediterránea. Nuestro trabajo sostenido ha dado frutos de gran valor científico. Este hallazgo reconfigurará los debates académicos sobre el desarrollo cultural etrusco.

Con este descubrimiento, la Universidad de Baylor no solo refuerza su estatus como institución de investigación (R1), sino que también demuestra cómo la colaboración interdisciplinaria y el aprendizaje experiencial pueden desvelar los misterios de civilizaciones ancestrales, enriqueciendo el conocimiento colectivo sobre nuestro pasado.

Baylor University

Brujula Verde

Hallan en Wesfalia el mayor asentamiento romano de la Germania Magna

La mayor parte de Westfalia nunca fue parte integrante del Imperio Romano de la misma manera que lo fueron otras provincias.

El río Rin fue una frontera natural y estratégica para el Imperio Romano durante siglos. Las tierras al oeste del Rin, que hoy forman parte de Renania del Norte-Westfalia (la región que incluye Westfalia), estuvieron bajo control romano durante 500 años. Fue conquistada por Julio César alrededor del 55 a.C. Inicialmente, formó parte de la provincia de Gallia Belgica. Más tarde, alrededor del 85 d.C., se estableció la provincia de Germania Inferior, con su capital en Colonia Claudia Ara Agrippinensium (Colonia).

Incluía partes de lo que hoy es Renania del Norte-Westfalia, los Países Bajos, Bélgica y una porción de Renania-Palatinado. Los romanos establecieron ciudades importantes como Colonia Ulpia Traiana (cerca de Xanten), que fue un centro urbano significativo. La vida en estas áreas romanas fue relativamente pacífica hasta alrededor del 230 d.C. En el año 212 d.C., todos los habitantes libres de las provincias romanas obtuvieron la ciudadanía romana gracias a la  Constitutio Antoniana.

Las tierras al este del Rin, que corresponden más directamente con la región histórica de Westfalia, fueron conocidas por los romanos como parte de Germania Magna (Gran Germania). A diferencia de la orilla izquierda, los romanos nunca lograron establecer un control. Hubo intentos  de expandir el imperio más allá del Rin, siendo el más famoso el del emperador Augusto. Sin embargo, la Batalla del Bosque de Teutoburgo en el año 9 d.C., donde tres legiones romanas fueron aniquiladas por una coalición de tribus germánicas lideradas por Arminio, fue un golpe devastador. Este evento marcó un punto de inflexión, llevando a los romanos a consolidar su frontera en el Rin y a abandonar la idea de una conquista a gran escala de Germania.

Hacia finales del siglo V d.C. (alrededor del 459/461 d.C.), las tribus germánicas, en particular los Francos, comenzaron a tomar el control de las tierras al oeste del Rin, incluyendo Colonia, lo que marcó el fin de la dominación romana en la región. Los Sajones, por otro lado, se expandieron hacia el este, dando origen al nombre de Westfalia como una de las principales partes de su territorio original…

En el espacio donde se va a erigir una nueva escuela en Bielefeld, Alemania, los arqueólogos han hallado los cimientos de un gran asentamiento de entre los siglos II y V de nuestra era, de 1900 años, y que ya se estima el asentamiento más grande de época romana de toda Westfalia.

Las estructuras descubiertas corresponden a viviendas de entre seis y ocho metros de ancho, incluso algunas superando los treinta metros de largo, que estaban sostenidas por robustos postes de madera algunas de cuyas marcas aún son visibles bajo la capa superficial del suelo.

Pequeños descubrimientos permiten reconstruir la vida cotidiana de los habitantes de este asentamiento, entre los que destaca un as, una moneda de bronce de bajo valor acuñada a mediados del siglo II que sirve como reloj arqueológico para fechar el yacimiento.

Junto a ella se encontro el mango de una jarra de bronce y un colgante de arreo ecuestre con la figura de una cabeza de caballo.

Dice Sebastian Düvel, experto de la oficina regional de arqueología del Landschaftsverband Westfalen-Lippe (LWL):

se trata de piezas «exóticas», importadas desde el territorio romano en una época en la que la mayoría de los metales foráneos eran fundidos para ser reutilizados.

El hecho de que estos objetos hayan sobrevivido intactos indica que fueron valorados como símbolos de estatus, quizá atesorados por alguna familia local con conexiones más allá del  Limex, la frontera imperial.

Lo excepcional del sitio radica sobre todo en su escala. Hace cuatro décadas, al este del arroyo Mühlenbach, se encontraron restos de 25 grandes casas de madera, almacenes y pequeños sótanos auxiliares.

Ahora, las nuevas excavaciones al oeste del curso de agua revelan que la aldea era aún más extensa de lo que se pensaba abarcando unas doce hectáreas y con un núcleo central densamente poblado y áreas periféricas ocupadas intermitentemente.

Explica Düvel:

Esta no era una aldea común. Mientras la mayoría de los asentamientos de la época eran pequeñas granjas aisladas, aquí tenemos una comunidad que perduró cuatro siglos, con un trazado que evolucionó con el tiempo.

Las próximas investigaciones, que incluirán el análisis comparativo de las excavaciones realizadas entre 1981 y 1986, buscarán entender cómo creció y se reorganizó este enclave, único en su tipo en la región.

El descubrimiento plantea un desafío logístico, pues el yacimiento se encuentra en un terreno destinado a la construcción de un centro educativo, lo que obliga a equilibrar la preservación del patrimonio con las necesidades urbanas.

El Dr. Sven Spiong, responsable de la sede del LWL en Bielefeld, explica:

Se ha trabajado en estrecha coordinación con el ayuntamiento para documentar solo las estructuras que serán afectadas por las obrasEl objetivo es salvar lo máximo posible sin disparar los costes.

Para compartir los avances con la ciudadanía, el LWL organizará visitas guiadas gratuitas cada miércoles a partir de septiembre. El punto de encuentro será un pequeño aparcamiento junto a la calle Oldentruper Straße, donde los curiosos podrán asomarse a un pasado que continúa emergiendo del subsuelo de Westfalia, donde hubo una comunidad que comerció, construyó y soñó a la sombra de Roma.

Landschaftsverband Westfalen-Lippe (LWL)

Brujula Verde

Descifran el código genético escitas

Un equipo internacional de científicos ha logrado descifrar el código genético de los escitas, quizá uno de los pueblos más fascinantes y enigmáticos de la antigüedad conocido por su destreza en la guerra a caballo y su influencia en las culturas de Europa y Asia.

El estudio, publicado en Science Advances, analizó el ADN de 131 individuos que vivieron en la región conocida como la Gran Escitia —desde el norte del Mar Negro hasta el río Don— entre la Edad del Bronce y la Edad del Hierro (desde el siglo VIII a.C. hasta el siglo III d.C.).

Los escitas fueron un pueblo nómada que dominó las estepas euroasiáticas durante siglos. Según cuenta el historiador griego Heródoto eran expertos jinetes, temidos guerreros y tenían una sociedad muy jerarquizada. Su cultura se caracterizaba por la construcción de tumbas monumentales (kurganes), los adornos de oro en estilo animalístico y una dieta basada en la carne y los productos lácteos.

A pesar de su importancia histórica su origen siempre ha sido un misterio, con algunas teorías señalando que provenían de Asia Central, mientras que otras defendían que habían surgido de poblaciones locales de Europa del Este. Este nuevo estudio genético resuelve por fin el enigma.

La investigación demuestra que los escitas no eran un grupo homogéneo sino una mezcla de diferentes poblaciones que se fusionaron en las estepas. Sus ancestros principales provenían de grupos de la Edad del Bronce asociados a las culturas de la estepa europea, como la Srubnaya y la Catacumba, con contribuciones menores de poblaciones de Siberia y Asia Oriental.

Señala el estudio:

Los escitas europeos no tenían el ancestro siberiano como su principal sustrato genético, a diferencia de las tribus nómadas más orientales.

Esto revela que aunque compartían una cultura similar con otros pueblos nómadas de Eurasia eran sin embargo genéticamente distintos.

Los investigadores encontraron que los primeros escitas (siglos VII-V a.C.) tenían un perfil genético más cercano a poblaciones del sur, como Anatolia (actual Turquía), mientras que los escitas posteriores (siglos IV-III a.C.) mostraban más afinidad con grupos del norte de Europa. Esto indica que hubo oleadas migratorias que cambiaron su composición genética con el tiempo.

El estudio también analizó los restos de individuos de alto estatus enterrados con joyas de oro y armas elaboradas. En una tumba de la región del Don Medio se encontró a una mujer con un tocado ceremonial de oro, probablemente una sacerdotisa, y a un hombre con evidencias de obesidad y diabetes, quizás un líder religioso o político.

Destaca que muchos de estos escitas de élite pertenecían a un mismo clan familiar, con fuertes lazos de parentesco. 

Todos los hombres de la familia pertenecían al mismo linaje paterno (R1a1a), lo que refuerza la idea de una sociedad patriarcal, explica la investigación.

Además, se detectaron altos niveles de endogamia (matrimonios entre familiares cercanos), una práctica común en otras culturas antiguas para mantener el poder dentro de un linaje.

Los escitas eran principalmente pastores nómadas, y su dieta —rica en carne y lácteos— dejó huella en sus genes. El estudio encontró una mutación en el gen ALDOB, asociada a la intolerancia a la fructosa, que era común entre ellos. Esta variante genética puede ser peligrosa si se consumen frutas o miel, pero inofensiva en una dieta basada en proteínas animales.

Destaca el artículo:

Esta antigua mutación ‘escita’ se ha extendido por Eurasia occidental y se ha convertido en la causa genética más prevalente de intolerancia a la fructosa en las poblaciones europeas actuales.

Es decir, muchos europeos modernos podrían llevar un pequeño legado genético de los escitas sin saberlo.

Hacia el siglo III a.C. los escitas desaparecieron de la historia desplazados por otros pueblos como los sármatas. Durante mucho tiempo se pensó que fueron exterminados, pero el estudio genético sugiere que su herencia pervivió en poblaciones medievales y modernas de Europa del Este y el Báltico. Aclara la investigación:

A diferencia de lo que se creía, no hay una continuidad genética directa entre los escitas y los sármatas.

Sin embargo, su ADN sigue presente en grupos como los lituanos, estonios y rusos del noroeste.

El estudio pone de manifiesto el origen diverso de los escitas, pero desafía la hipótesis de que compartían una identidad genética única. 

Resume el equipo científico:

Los escitas eran un pueblo culturalmente conectado, pero genéticamente heterogéneo. Su legado perdura no solo en los libros de historia, sino también en los genes de millones de personas hoy.

Tatiana V. Andreeva et al., Genetic history of Scythia. Sci.Adv.11, eads8179(2025). DOI:10.1126/sciadv.ads8179

Brujula Verde

Descubren en la biblica Gat, Israel, un taller de herramientas de silex de 5.500 años

Gat, o Gath, es una de las ciudades filisteas más importantes mencionadas en la Biblia, y su nombre aparece con frecuencia en las narrativas de los Libros de Samuel, Reyes y Crónicas. Era una de las cinco ciudades principales de la Pentápolis filistea, junto con Ashdod, Ascalón, Gaza y Eqrón.

La Biblia presenta a Gat como un centro de poder filisteo, a menudo en conflicto con los israelitas. Es famosa principalmente por ser el lugar de origen de Goliat, el gigante que fue derrotado por David. Esta narración se encuentra en 1 Samuel 17, donde se describe la batalla épica en el Valle de Elá. Además de Goliat, otros guerreros gigantes y figuras notables de Gat, conocidos como guititas, son mencionados en las Escrituras.

Gat también juega un papel significativo en la vida del propio David. Cuando huía del rey Saúl, David se refugió en Gat en dos ocasiones. La primera vez, por miedo, David fingió locura para escapar del rey Aquis de Gat, una experiencia que se cree que inspiró los Salmos 34 y 56. En una segunda ocasión, David regresó a Gat con 600 de sus hombres y sus familias, y el rey Aquis les concedió la ciudad de Siclag para residir.

The flint blades created in the ancient workshop. Credit: Emil Aladjem, Israel Antiquities Authority.

Con el tiempo, la relación entre Israel y Gat fluctuó. Después de la victoria de David sobre Goliat, los israelitas persiguieron a los filisteos hasta Gat y Eqrón. Durante el reinado de David, Gat y sus aldeas dependientes llegaron a estar bajo control israelita. Más tarde, el rey Roboam, sucesor de Salomón, reedificó y fortificó la ciudad.

Sin embargo, Gat fue objeto de ataques y conquistas a lo largo de los siglos. El rey Hazael de Siria la arrebató al rey Joás de Judá, y aunque los filisteos la recuperaron, el rey Uzías la reconquistó en su campaña contra ellos. Los profetas Amós y Miqueas se refieren a Gat como una ciudad extranjera, y finalmente, el rey asirio Sargón se jactó de conquistarla poco después del 740 a.C. A partir de entonces, las referencias históricas a Gat en la Biblia se vuelven escasas.

Arqueologos israelíes han desenterrado un taller de cuchillas de sílex de 5.500 años de antigüedad cerca de Kiryat Gat, al sur de Israel, el primero de su tipo jamás encontrado en la región. Anunciado por la Autoridad de Antigüedades de Israel (IAA), el yacimiento de la Edad del Bronce Temprano arroja nueva luz sobre el ingenio tecnológico y la complejidad social de la antigua civilización cananea.

La excavación, realizada en el yacimiento de Nahal Qomem, también conocido como Gat-Govrin o Zeita, reveló un centro de producción a gran escala donde artesanos altamente cualificados fabricaban cuchillas de sílex largas y afiladas. Este taller prehistórico marca un hito importante en la comprensión del desarrollo temprano de la sociedad urbana y la especialización profesional en el Levante.

Los arqueólogos descubrieron grandes núcleos de sílex, de los cuales se extrajeron hábilmente cuchillas uniformes mediante una compleja técnica de lascado a presión. La evidencia sugiere el uso de un dispositivo mecánico, similar a una palanca o una grúa, que permitía un control preciso durante la producción de las hojas, una hazaña asombrosa para la época, cuando las herramientas de metal aún no dominaban.

Afirmaron el Dr. Jacob Vardi y Dudu Biton del IAA:

Estas hojas no eran creaciones aleatorias. Su producción exigía un nivel de habilidad extremadamente alto. Solo individuos excepcionales podían fabricarlas. Se trataba de un proceso profesional e industrial.

Utilizadas para cosechar, descuartizar y cortar, estas hojas representan el auge de la ingeniería de herramientas de piedra. Son anteriores al uso generalizado del metal, lo que demuestra que las sociedades primitivas ya habían desarrollado alternativas avanzadas a las armas de hierro o bronce.

A diferencia de los restos dispersos típicos de los yacimientos prehistóricos, este taller se encontraba completamente intacto. La presencia tanto de hojas terminadas como de los raros núcleos de los que provenían sugiere una operación centralizada y organizada. Curiosamente, los fragmentos de desecho —o desechos— estaban notablemente ausentes, probablemente eliminados para proteger el conocimiento especializado del oficio.

Dicen los codirectores de la excavación, el Martin David Pasternak, la Shira Lifshitz y el Nathan Ben-Ari:

Esto no era solo un taller; era un centro de distribución regional. Las hojas que se producían aquí probablemente se exportaban a través del Levante.

El taller formaba parte de un vasto y complejo asentamiento ocupado de forma continua desde el Calcolítico hasta la Edad del Bronce Temprano. Con una extensión de más de medio kilómetro, el yacimiento incluía cientos de fosas subterráneas revestidas de adobe, utilizadas para almacenamiento, vivienda, talleres y prácticas rituales, claros indicios de una planificación urbana temprana.

La ubicación del yacimiento añade un toque adicional de intriga histórica. La actual Kiryat Gat, donde se realizó la excavación, se encuentra cerca de la ciudad bíblica de Gat, hogar del guerrero filisteo Goliat. En la Biblia, Gat ocupa un lugar destacado en las historias de David, el rey Saúl y el conflicto israelita-filisteo. Durante la época del rey Saúl, según el Libro de Samuel, los israelitas carecían de acceso a armas de hierro, que estaban monopolizadas por los filisteos. Irónicamente, miles de años antes, los antepasados de esta región dominaban la tecnología del sílex, capaz de producir herramientas letales de precisión, mucho antes de que la metalurgia se generalizara.

El descubrimiento profundiza nuestra comprensión de cómo los primeros humanos organizaron la sociedad, gestionaron los recursos y desarrollaron industrias especializadas. También desafía las suposiciones previas sobre el avance tecnológico durante la Edad del Bronce Temprano.

Señaló el equipo de excavación:

Este es uno de los descubrimientos prehistóricos más significativos en el sur de Israel. Demuestra que las bases de la urbanización y la economía profesional se sentaron mucho antes de lo que se creía.

Los artefactos del taller, incluyendo los raros núcleos de sílex y las hojas terminadas, se exhibirán al público este verano en el Campus Nacional Jay y Jeanie Schottenstein para la Arqueología de Israel en Jerusalén. A medida que los arqueólogos continúan explorando el antiguo paisaje cerca de la bíblica Gat, cada nuevo descubrimiento ayuda a cerrar la brecha entre las escrituras y la ciencia, ofreciendo nuevas perspectivas sobre la innovación humana, la resiliencia y el origen de la civilización.

Israel Antiquities Authority

Hallan Sak-Bahlán en Chiapas, la tierra del jaguar blanco de los rebeldes lacandones

Los lacandones son un grupo indígena maya que habita en la selva Lacandona en el estado de Chiapas, México. Se distinguen por mantener vivas muchas de sus tradiciones ancestrales, lo que los convierte en uno de los pueblos indígenas mejor conservados de la región.

Expertos de las universidades de Winthrop, y Rissho participaron en el proyecto.Josuhé Lozada (CINAH Chiapas)

Su sustento se basa principalmente en la agricultura de roza y quema, cultivando maíz, frijol, calabaza y chile. También complementan su dieta con la caza, la pesca y la recolección de productos de la selva, que es fundamental para su vida, no solo por los recursos que les provee, sino también por su profundo significado espiritual.

Río Tzendales ubicado en el municipio de Ocosingo, Chiapas.Josuhé Lozada (CINAH Chiapas)

En la vestimenta tradicional, los hombres usan una túnica de algodón blanco llamada xikul, y las mujeres una prenda similar conocida como huipil con bordados coloridos.

La organización social lacandona se basa en el parentesco y la familia extensa. Tradicionalmente, viven en asentamientos dispersos a lo largo de los ríos de la selva. Su cosmovisión está ligada a la naturaleza, creyendo en una serie de dioses y espíritus que habitan en la selva y que deben ser respetados. Los rituales y ceremonias son una parte importante de su vida religiosa.

En las últimas décadas, los lacandones han enfrentado a la deforestación, la expansión de la agricultura y la ganadería, y la presión por parte de forasteros. A pesar de esto, han luchado por preservar su cultura, sus tierras y su forma de vida. Su número es pequeño, lo que hace aún más importante la conservación de su patrimonio cultural y natural…

Ahora un proyecto codirigido por los arqueólogos Brent Woodfill y Yuko Shiratori con el uso de Sistemas de Información Geográfica ha dado con el mítico lugar devorado por la jungla

La inexpugnable Reserva de la Biosfera Montes Azules, enclavada en la selva Lacandona de Chiapas, guardaba un secreto que los arqueólogos intentaron desvelar décadas.

 Esa maleza de verde profundo escondía los restos de lo que fue la última ciudad de los lacadones rebeldes, la aguerrida población que peleó para no someterse al dominio conquistador.

Los arqueólogos Brent Woodfill y Yuko Shiratori, con el apoyo del investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Josuhé Lozada Toledo, aseguran haber encontrado la ciudad de Sak-Bahlán, descubierta por religiosos en 1695 y pronto arrasada. Más de tres siglos después, los expertos creen haber hallado por fin la tierra del jaguar blanco.

El INAH dice:

El descubrimiento fue posible gracias al trabajo de Lozada, quien realizó un modelo predictivo con el uso de Sistema de Información Geografica (SIG) para localizar el asentamiento, que había resultado escurridizo para otras expediciones, entre ellas, una de 1999.

El investigador tomó como referencia las crónicas de frailes de aquella época, que mencionaron las ubicaciones que en su momento tenía la ciudad rebelde. Echando mano de los archivos históricos y la tecnología, Lozada pudo dar con la posible ubicación de la escurridiza población.

Lozada explica en un primer informe presentado por el INAH:

Los lacandones-ch’olti’es mantuvieron su independencia durante 110 años después de que su capital, Lacam-Tún o Gran Peñón fue tomada por los españoles en 1586. Los lacandones-ch’olti’es son considerados por los historiadores como los últimos mayas rebeldes de Chiapas y su último reducto fue Sak-Bahlán, población que atisbada en 1695 por fray Pedro de la Concepción, al poco tiempo sometida y renombrada como Nuestra Señora de los Dolores.

Uno de los primeros investigadores interesados por hallar la urbe fue Jan de Vos, quien en 1988 publicó La paz de Dios y del rey, en el que analizaba la violencia del sistema colonial.

Este libro trata de un etnocidio, relató de Vos, quien también participó en la fallida expedición de 1999.

Afirma el INAH:

El lugar donde estuvo Sak-Bahlán fue abandonado en 1721 y devorado por la selva,. Hasta ahora y gracias al Proyecto Arqueológico Sak-Bahlán, codirigido por Woodfill, de la estadounidense universidad Winthrop, y el japonés Shiratori, de la universidad de Rissho, con el apoyo del mexicano Lozada.

Explica Lozada:

Se sabe, por documentación histórica, sobre la referida entrada de 1695 a Sak-Bahlán, entre ellas una carta de fray Diego de Rivas, que el enclave lacandón se hallaba en una llanura rodeada por la curva del río Lacantún. Tomé datos de la crónica del fraile De Rivas, de 1698; por ejemplo, narra que, ese año, él y una tropa de soldados partieron de Nuestra Señora de los Dolores (antes Sak-Bahlán) y caminaron cuatro días hasta el río Lacantún. Navegaron por dos días y llegaron a El encuentro de Cristo, lugar donde el afluente se une con el río Pasión, y dejaron sus canoas para luego caminar hasta el lago Petén Itzá, en Guatemala. A partir de esos lugares mencionados, los cuales tenía georreferenciados, hice una conversión de los cuatro días referidos, desde algún punto del río Lacantún hasta Sak-Bahlán.

Fue así que, gracias al uso de nuevas tecnologías, este investigador reconstruyó las rutas de comunicación prehispánicas de los mayas y a través de un software conocido como ArcGIS Pro, introdujo capas de información para realizar cálculos y análisis predictivos, explica el INAH. Lozada ha detallado:

consideró diversas variables: el territorio, es decir, las capas de altimetría y de vegetación; la capa de cuerpos de agua y el peso del cargamento por persona. Al juntar todas estas variables, pude hacer la propuesta en el mapa y obtener un rango aproximado de dónde podría ubicarse el sitio Sak-Bahlán.

El investigador ha comparado el nuevo descubrimiento como los hallazgos realizados por los exploradores del siglo XIX, asombrados por la grandeza de las ruinas de ciudades arrasadas por la conquista.

Es el recorrido de campo más pesado que he tenido en mi vida, pero, finalmente, encontramos la evidencia arqueológica, justo en el punto que había marcado.

https://elpais.com/mexico/2025-07-26/sak-bahlan-la-ultima-ciudad-de-los-lacandones-rebeldes-resurge-de-la-selva-de-chiapas.html

Hallan en Samuha un texto hitita de 3000 años sobre el auspicio del vuelo de las aves

Arqueólogos que trabajan en el antiguo asentamiento hitita de Kayalıpınar, en la provincia turca de Sivas, han descubierto una tablilla de arcilla bien conservada que contiene un texto de presagio de aves, lo que da información sobre el papel de la adivinación en la vida religiosa y política hitita.

The discovery was made as part of an ongoing excavation led by Assoc. Prof. Dr. Çiğdem Maner of Koç University’s Department of Archaeology and Art History. Credit: Serhat Zafer – AA

El descubrimiento se realizó como parte de una excavación en curso dirigida por el Prof. Asociado Dr. Çiğdem Maner, del Departamento de Arqueología e Historia del Arte de la Universidad de Koç.

El sitio, conocido históricamente como Samuha, posee una inmensa importancia histórica como importante centro administrativo y religioso del Imperio hitita. Declaró Maner: Este año, uno de nuestros hallazgos más emocionantes es un texto de presagio de aves del período hitita. Se trata de una pequeña tablilla cuneiforme, completamente intacta, con inscripciones por todos sus lados. Su característica más distintiva es el pequeño orificio en el centro, con marcas visibles de cuerda en los bordes, lo que indica que pudo haber sido colgada o usada alrededor del cuello.

La tablilla ofrece información sobre las prácticas adivinatorias hititas, en particular la interpretación de los movimientos de las aves como presagios.

Conocidos como «oráculos de las aves, estos textos eran fundamentales para los asuntos espirituales y de estado hititas. Se creía que los presagios derivados de las trayectorias de vuelo, los cantos o el comportamiento de las aves transmitían mensajes divinos de los dioses, a menudo utilizados para guiar decisiones militares, tratados o acciones ceremoniales.

Los hititas creían que los humanos podían comunicarse con los dioses a través de señales en la naturaleza, especialmente aves. Esta tablilla pertenece a esa clase de literatura religiosa y probablemente se utilizaba en contextos rituales.

El hallazgo subraya cómo los textos proféticos desempeñaban un doble papel tanto en la observancia religiosa como en la legitimidad política. Sacerdotes y adivinos interpretaban estas señales en la corte real, ayudando a los reyes a tomar decisiones cruciales bajo la guía divina.

Antiguamente conocida como Samuha, Kayalıpınar fue una de las ciudades clave del Imperio hitita, tanto como base militar en tiempos de conflicto como centro cultural y religioso.

Los antiguos registros asirios e hititas describen a Samuha como un importante centro de culto a la diosa Ishtar, vinculándola directamente con las tradiciones espirituales mesopotámicas y anatolias.

A lo largo de los años, las excavaciones en el sitio han desenterrado restos arquitectónicos de las colonias comerciales asirias, estructuras reales hititas e incluso de los períodos romano y bizantino, lo que convierte a Kayalıpınar en una ventana multidimensional a la profunda historia de Anatolia.

La mayoría de los textos cuneiformes encontrados en Kayalıpınar están relacionados con prácticas de culto.Esto sugiere que la tablilla del ave también tenía un propósito sagrado, posiblemente utilizada en rituales relacionados con el culto a Ishtar.

Además del texto del presagio de las aves, el equipo de excavación —compuesto por arqueólogos, hititólogos, antropólogos e historiadores tanto de Turquía como del extranjero— ha descubierto más de 50 impresiones de sellos atribuidas a la realeza, sacerdotes y administradores hititas.

El equipo sospecha que están a punto de descubrir un edificio de sellado, donde se llevaba a cabo la correspondencia oficial y los rituales de autenticación de documentos. Hasta el momento, esta capa permanece enterrada bajo restos funerarios paleocristianos, que se están retirando con cuidado.

Uno de los objetivos de la excavación es analizar muestras de arcilla de las impresiones de sellos y compararlas con los hallazgos de otros asentamientos hititas. Esto podría ofrecer una perspectiva sin precedentes sobre las redes de comunicación administrativa y las relaciones comerciales en todo el Imperio hitita.

Al comparar muestras de sellos de diferentes yacimientos, esperamos reconstruir cómo interactuaban los hititas, tanto política como económicamente. Cada hallazgo nos acerca a la comprensión de la complejidad de su mundo.

Las excavaciones en Kayalıpınar continuarán hasta mediados de septiembre, con planes para abrir eventualmente partes del sitio al público. Las labores de restauración y paisajismo ya están en marcha, con el objetivo de transformar la zona en un destino tanto para investigadores como para el turismo cultural.

Arkeonews

Encuentran en Alemania un asentamiento de la Edad de Bronce

Bajo los terrenos donde se construirá el nuevo estadio deportivo de Wolmirstedt en el céntrico estado alemán de Sajonia-Anhalt, un equipo de arqueólogos ha desenterrado vestigios de un extenso asentamiento de la Edad de Bronce Tardía, confirmando que esta zona estratégicamente ubicada junto al río Ohre y cerca de su antigua confluencia con el Elba, ya era un lugar de importancia hace más de 3.000 años.

Vista de la zona de excavación en Wolmirstedt. Crédito: Barbara Fritsch / Landesamt für Denkmalpflege und Archäologie Sachsen-Anhalt

Las excavaciones, dirigidas por la Oficina Estatal de Gestión del Patrimonio y Arqueología de Sajonia-Anhalt (LDA) en estrecha coordinación con el ayuntamiento local, han sacado a la luz estructuras habitacionales y hornos junto con el caparazón de una tortuga de estanque europea en un pozo que pudo servir como horno, planteando la posibilidad de que el animal fuera consumido como alimento.

Enterramiento de asentamiento «irregular» de finales de la Edad del Bronce. Crédito: Juliane Huthmann / Landesamt für Denkmalpflege und Archäologie Sachsen-Anhalt

Desde principios de junio de este año, los arqueólogos han examinado un área de 21.000 metros cuadrados en las afueras occidentales de Wolmirstedt, trabajando en paralelo a los preparativos para la nivelación del terreno destinado al complejo deportivo. Hasta el momento, en los 5.000 metros cuadrados ya explorados se han documentado 322 estructuras arqueológicas y recuperado más de un millar de objetos, la mayoría fragmentos cerámicos pero también anillos de bronce, punzones de hueso y restos óseos de animales como vacas, cerdos y ovejas o cabras, evidencia clara de una ocupación humana prolongada.

La ubicación del yacimiento no es casual. Durante la Edad de Bronce Tardía (entre el 1300 y el 750 a.C.), esta región cercana al curso bajo del Ohre fue un punto de encuentro entre dos grandes grupos culturales: el Círculo Nórdico de la Edad de Bronce y la cultura lusatia, cuyas influencias se mezclaron en grupos locales como la llamada Elbe-Havel-Gruppe (Grupo Elba-Havel) y la Saalemündungsgruppe (Grupo de la Desembocadura del Saale). Los restos hallados en Wolmirstedt reflejan esta diversidad con cerámicas de almacenamiento de paredes gruesas, ollas para cocinar y cuencos decorados, típicos del periodo.

Entre las estructuras descubiertas destacan varios pozos de almacenamiento revestidos originalmente con entramado de mimbre —reutilizados después como basureros— y tres hornos cuyas paredes reforzadas con arcilla quemada conservan marcas de troncos redondeados que delatan su antigua estructura. Pero es el tercer horno el que ha despertado mayor interés: en su borde, junto a fragmentos de cerámica, apareció el caparazón de una tortuga de estanque, un descubrimiento excepcional que los análisis de laboratorio intentarán confirmar si se trata de restos de consumo humano.

Las marcas de postes permitieron reconstruir parcialmente un edificio residencial de al menos seis metros de largo y cuatro de ancho, además de estructuras menores como graneros y un taller textil. Este último, una construcción semienterrada de 4 por 3,3 metros, albergaba pesas de telar piramidales que sugieren la producción de tejidos de unos 60 centímetros de ancho en un telar vertical.

También se encontró el esqueleto de un hombre adulto de complexión robusta y aproximadamente 1,7 metros de altura, enterrado en posición flexionada y con la cabeza girada en el interior de un pozo de basura. A diferencia de las prácticas funerarias habituales de la época —la cremación y el depósito de cenizas en urnas fuera de los poblados—, este entierro atípico carece de señales de violencia o carencias nutricionales. ¿Fue un ritual? ¿Un entierro secundario? ¿O acaso refleja diferencias sociales? Las preguntas, por ahora, quedan abiertas.

Las excavaciones, en las que trabajan ocho especialistas del LDA, continuarán hasta el 15 de octubre de 2025. Posteriormente, el minucioso estudio de los materiales y la documentación permitirá reconstruir con mayor detalle la vida de esta comunidad fronteriza. Mientras tanto, el proyecto del estadio —que incluirá un campo de juego, una pista tipo B y un edificio auxiliar— avanza según lo previsto.

Para Wolmirstedt, el estadio supone la mayor inversión municipal desde 1990. Pero bajo sus cimientos, el pasado ha reclamado por un tiempo su propio espacio. Y aunque las máquinas retomarán pronto su labor, los secretos de aquel asentamiento olvidado junto al Ohre ya han comenzado a rescribir su página en la historia.

Landesamt für Denkmalpflege und Archäologie Sachsen-Anhalt

Brujula Verde

Hallan en México esculturas de arcilla de 1000 años de una cultura desconocida

En la Sierra Mixe de Oaxaca en México un equipo internacional de investigadores analizó decenas de esculturas y relieves de barro sin cocer modelados hace más de mil años en una cueva considerada sagrada por los pueblos indígenas.

El estudio, publicado en Journal of Archaeological Science: Reports, aporta nuevos datos sobre las técnicas artísticas de las culturas mesoamericanas y ofrece pistas sobre el significado ritual de este espacio subterráneo.

La Cueva del Rey Kong-Oy (también conocida como Cueva del Diablo) ha sido durante siglos un lugar de importancia mitológica para los Ayuuk ja’ay o mixes, un pueblo indígena de Oaxaca, pero no fue hasta 2011 que exploradores documentaron por primera vez las sorprendentes figuras de barro que adornan sus galerías.

Desde entonces un equipo dirigido por la arqueóloga Leslie F. Zubieta Calvert ha registrado hasta 72 figuras que incluyen representaciones de hombres, mujeres (algunas con genitales marcados) y niños, en posiciones sentadas o reclinadas; animales como jaguares, monos, reptiles y hasta una rana, modelados con gran detalle. Y estructuras arquitectónicas como una miniatura de cancha de pelota de 3.8 metros de largo. Explican los investigadores:

Estas figuras no fueron hechas para perdurar en el sentido tradicional, como la cerámica cocidaSu fragilidad sugiere que su valor estaba en el acto mismo de crearlas, posiblemente como parte de rituales en este espacio sagrado.

Lo más sorprendente es que las figuras, que están hechas de barro crudo, han resistido más de un milenio en condiciones de humedad y temperatura estables. Las cuevas son como cápsulas del tiempo. Su ambiente semi-cerrado protegió las figuras de la erosión externa.

Los científicos analizaron muestras de las figuras, el suelo de la cueva y depósitos de arcilla y descubrieron que quienes crearon las figuras no usaron materiales externos sino que el barro proviene de la misma cueva, sin añadidos como arena o cenizas. 

Los artesanos aprovecharon los sedimentos naturales, ricos en minerales como cuarzo y mica, que actuaron como ‘esqueleto’ para dar firmeza a las figuras.

Las manchas negras en algunas figuras (como cabezas de jaguares) son óxidos de manganeso, pigmentos naturales extraídos directamente de depósitos en la cuevaEl manganeso se molía y aplicaba como pintura, revelando un conocimiento profundo de los recursos locales, apunta el estudio.

Para dar volumen, los artistas utilizaron técnicas ingeniosas mezclando barro con piedras o estalactitas rotas. En un caso, usaron losas de roca para sostener la cabeza de una figura femenina.

El equipo dató fragmentos de carbón asociados a las figuras obteniendo fechas entre el 607 y 881 d.C., que corresponden al período Clásico Tardío en Mesoamérica. Un carbón hallado bajo una escultura de mono es aún más antiguo, datando del 151 a.C. al 8 d.C. y sugiriendo que la cueva ya era usada siglos antes.

Esto indica que el sitio tuvo una ocupación prolongada, quizá con diferentes episodios de creación artística.

Las fechas coinciden con el auge y caída de grandes ciudades como Monte Albán (Oaxaca) y Teotihuacán (centro de México), aunque aún no está claro qué cultura concreta realizó las figuras.

El estudio concluye que las terrazas donde se modelaron las figuras son depósitos naturales, no plataformas construidas, y el carbón encontrado probablemente proviene de antorchas usadas para iluminar la cueva.

El barro con que están hechas las figuras se trabajó con presión mínima, los artistas no amasaron intensamente el material, sino que lo moldearon aprovechando su plasticidad natural en el ambiente húmedo, estas figuras son testigos de un diálogo entre los pueblos antiguos y su entorno, no son solo arte, sino expresiones de creencias vinculadas al inframundo, donde el acto de modelar barro pudo ser tan importante como el resultado final.

Leslie F. Zubieta Calvert, Raffaela De Luca, et al., Earthen modeling in the depths of the Sierra Mixe of Oaxaca, Mexico: investigating the production process of unfired clay reliefs and sculptures in Mesoamerica’s underworld. Journal of Archaeological Science: Reports, Volume 66, October 2025, 105277. doi.org/10.1016/j.jasrep.2025.105277

La Brujula Verde

Traducen una tablilla sumeria y descubren un mito de hace más de 4400 años

Investigadores han descifrado una antigua tablilla de arcilla que revela un mito desconocido de la mitología sumeria, protagonizado por un dios de las tormentas capturado en el inframundo y un ingenioso zorro que podría ser su salvador. La tablilla, conocida como NI 12501, es del 2400 a.C. y fue encontrada en las ruinas de Nippur, una de las ciudades más importantes de la antigua Mesopotamia.

Escrita en caracteres cuneiformes, la tablilla esta fragmentada y quizá por eso pasó desapercibida durante décadas aunque fuera descubierta en el siglo XIX. La mencionó por primera vez en 1956 el  arqueólogo Samuel Noah Kramer, pero nunca había sido estudiada en profundidad hasta ahora. La investigadora Jana Matuszak ha liderado su análisis revelando una narración única que combina elementos de aventura, magia y astucia.

El texto cuenta cómo Iskur, el dios de las tormentas, es capturado en el Kur (el inframundo mesopotámico), lo que provoca un desastre en el mundo: los ríos dejan de fluir, los animales no encuentran alimento y los recién nacidos mueren prematuramente. Ante esta catástrofe, Enlil, el rey de los dioses, convoca a una asamblea divina para encontrar a alguien que rescate a Iskur.

Aquí entra en escena un personaje inesperado, un zorro. A diferencia de otros mitos mesopotámicos donde los héroes suelen ser dioses guerreros o semidioses, en esta historia es un animal astuto quien se ofrece para la misión. El texto sugiere que el zorro logra engañar a los guardianes del inframundo:

No rechazó el pan ni el agua que le ofrecieron, pero los escondió en un saco en lugar de consumirlos

Esta táctica recuerda a otros relatos antiguos donde los visitantes del inframundo deben evitar comer o beber allí para no quedar atrapados. El zorro, conocido en la cultura mesopotámica por su ingenio parece ser la clave para liberar a Iskur y restaurar el orden en el mundo.

El hallazgo es importante ya que se trata de un mito único, la primera vez que se encuentra una narración donde Iskur, un dios asociado a la lluvia y las tormentas, es el protagonista. Normalmente, en otros mitos su papel es secundario.

Además, el hecho de que un animal y no un dios sea el salvador desafía las convenciones de la mitología mesopotámica, aunque se mantienen las conexiones con otros mitos, ya que la historia guarda similitudes con leyendas posteriores como el descenso de Inanna al inframundo o  las aventuras de Gilgamesh lo que revela que estos temas eran recurrentes en la cultura sumeria.

Desafortunadamente la tablilla está incompleta, y no se sabe con certeza si el zorro logró rescatar a Iskur. Sin embargo los investigadores creen que el relato probablemente terminaba con un final feliz, ya que en otras tradiciones mesopotámicas los dioses capturados suelen ser liberados para restaurar el equilibrio del mundo.

Como señala Matuszak:

 aunque el estado fragmentario de la tablilla impide reconstruir la trama completa, los motivos individuales pueden rastrearse en toda la literatura cuneiforme, lo que permite un estudio preliminar de la continuidad y el cambio a lo largo de más de dos milenios.

Matuszak J. Of captive storm gods and cunning foxes: new insights into early sumerian mythology, with an edition of NI 12501. Iraq. 2024;86:79-108. doi:10.1017/irq.2024.19