El mural ceremonial milenario  de la Huaca Yolanda  que los agricultores ponen en peligro

El hallazgo revela formas tridimensionales y motivos intrincados vinculados directamente a la naturaleza

Un descubrimiento arqueológico ha revelado un mural ceremonial de doble cara con relieves y pigmentos milenarios en Huaca Yolanda, en la región Libertad de Peru.

Con una antigüedad superior a tres milenios, esta obra representa uno de los registros artísticos más antiguos del país y ofrece una nueva perspectiva sobre el arte y la arquitectura de los pueblos del litoral norte peruano en el periodo precerámico tardío.

Liderado por la arqueóloga Ana Cecilia Mauricio Llonto, el hallazgo destaca por sus formas tridimensionales y motivos intrincados vinculados directamente a la naturaleza. El mural, descubierto en una estructura de adobe en la ladera de un cerro del caserío de Tanguche, exhibe figuras de peces, estrellas, redes de pesca y plantas. Estas representaciones fueron elaboradas en una época anterior al uso de la cerámica en la región costera, lo que subraya su singularidad.

La pared donde se ubica el mural está adornada con pigmentos azules y amarillos, aplicados sobre relieves tanto en bajo como en alto relieve. Las figuras no solo plasman la fauna marina, sino que también sugieren escenas con una profunda conexión espiritual con los recursos del entorno. La pieza, al ser de doble cara, habría formado parte de un espacio sagrado, probablemente dedicado a rituales vinculados con el agua y la fertilidad.

La arqueóloga Ana Cecilia Mauricio Llonto:

El mural forma parte de una concepción arquitectónica compleja que evidencia una notable planificación y un uso intencionado del color. Por sus características, este hallazgo no tiene precedentes en la región y podría posicionarse entre los más antiguos de todo el continente.

El uso de colores fríos como el azul, además de las formas tridimensionales, sugiere una relación ritual con el mar y los ciclos naturales

A pesar de su incalculable valor, el mural de Huaca Yolanda se enfrenta a serias amenazas que ponen en riesgo su integridad y conservación. La expansión descontrolada de campos de cultivo en las inmediaciones representa un peligro directo. Imágenes captadas por drones han revelado la incursión de maquinaria pesada en terrenos arqueológicos sin la debida autorización.

Frente a este crítico escenario, la arqueóloga Ana Cecilia Mauricio ha exigido medidas concretas y urgentes para garantizar la conservación del mural solicitando una intervención que incluya la delimitación oficial del área, el cercado perimétrico y la presencia constante de personal especializado. También ha planteado la necesidad de iniciar campañas de sensibilización dirigidas a la población local para fomentar la protección de este patrimonio.

Estamos ante una pieza que pertenece a toda la humanidad. Su conservación no debe depender únicamente de los investigadores. Es necesario que las autoridades se involucren, es necesario contar con una financiación mayor para las labores técnicas de preservación. Las gestiones están en curso, pero hasta el momento no se ha anunciado una respuesta oficial.

https://www.elmundo.es/cultura/2025/07/23/6880ad2021efa025178b458f.html

Inscripción imperial en piedra de 1500 años de antigüedad descubierta en Ulanqab, Mongolia Interior

Una inscripción en piedra recién desenterrada, llamada la Estela del Viaje Norte del Emperador, ha sido descubierta en las extensas praderas de Ulanqab, Región Autónoma de Mongolia Interior, norte de China.

La inscripción, tallada en una roca de granito de formación natural, fue identificada durante un estudio de campo conjunto del Instituto de Patrimonio Cultural y Arqueología de Mongolia Interior y las autoridades locales de patrimonio cultural. Los investigadores creen que podría ser uno de los descubrimientos arqueológicos más significativos relacionados con la dinastía Wei del Norte (386-534 d. C.) en los últimos años.

En la parte superior de la inscripción, aparecen las palabras Estela del Viaje Norte del Emperador en una elegante escritura de sello. La talla cubre una sección de la roca de 1,9 metros de ancho por 2,6 metros de alto. Aunque la superficie ha resistido siglos de erosión, las inclusiones de basalto incrustadas han preservado más de 50 caracteres reconocibles. Entre estos se encuentran los términos dai (dinastía), yiyue (primer mes), zhuguozixiyushang (hijos de varios estados, comerciantes de las regiones occidentales de China) y Mofu, un título utilizado históricamente para los líderes tribales del linaje Hu oriental en el norte de China.

La palabra Mofu aparece al menos siete veces, lo que sugiere que la inscripción podría haber enfatizado alianzas o jerarquías entre tribus fronterizas. Los investigadores han realizado escaneos digitales de alta resolución y producido calcos de tinta para facilitar su conservación y análisis. También se están planificando medidas de conservación de emergencia para proteger la estela de un mayor desgaste, con el objetivo de incluirla entre las reliquias culturales protegidas a nivel nacional de China.

Si bien el texto superviviente carece de marcadores cronológicos explícitos, como títulos de reinado, nombres personales o ubicaciones geográficas detalladas, los expertos vinculan cautelosamente la estela con la expedición al norte del emperador Daowu del 399 d. C. Esta campaña, dirigida contra las tribus Gaoche, se describe en el Zizhi Tongjian (Espejo Integral en Ayuda al Gobierno).

Los relatos históricos indican que, en el primer mes lunar del año 399, el emperador Daowu partió de Pingcheng (actual Datong, provincia de Shanxi) y dividió sus fuerzas en columnas oriental y occidental. Liderando personalmente la columna central de las fuerzas orientales, el emperador derrotó a casi 40 clanes Gaoche en una serie decisiva de batallas. Al mes siguiente, el ejército regresó al sur del desierto de Gobi y llevó a cabo una gran cacería en Niuchuan, durante la cual se inscribió la Estela Conmemorativa de Bushan. Los estudiosos sugieren que la inscripción recién descubierta podría haber sido creada en un contexto similar, celebrando la autoridad imperial y el éxito militar en la frontera norte.

La corte Wei del Norte era conocida por conmemorar las campañas militares con inscripciones monumentales. Entre los ejemplos previamente identificados se incluyen la Estela de la Expedición Oriental del Emperador y la Oda a la Expedición del Emperador al Gobi Sur. El primero se conoce únicamente a través de calcos citados en el Comentario sobre el ShuiJingzhu (Comentario sobre el Clásico del Agua), mientras que el segundo se conserva fragmentario y se ha trasladado a Datong para su conservación.

De confirmarse, la Estela de la Gira del Emperador por el Norte se uniría a este pequeño pero significativo grupo de inscripciones imperiales, ofreciendo nueva evidencia de cómo los Wei del Norte celebraban sus campañas fronterizas y consolidaban su autoridad en territorios en disputa.

La ubicación del descubrimiento realza aún más su importancia. Ulanqab, situada en el centro-sur de Mongolia Interior, abarca más de 54.000 kilómetros cuadrados y limita con Mongolia al norte y con las provincias de Shanxi y Hebei al sur. Conocida históricamente como Jininglu, Ulanqab sirvió como un centro de transporte estratégico a lo largo de la Ruta del Té, un corredor comercial euroasiático vital que unía China con Mongolia y Rusia.

La evidencia arqueológica demuestra que la región ha sido una encrucijada cultural durante milenios. La cultura Laohushan, que data de alrededor del 2700-2200 a. C., se identificó por primera vez en el condado de Liangcheng, Ulanqab, y representa una de las primeras sociedades urbanas de la Edad de Bronce en el norte de China. La zona también alberga numerosas pinturas rupestres y petroglifos, algunos de los cuales datan del Neolítico. Estas obras de arte representan animales, escenas de caza, símbolos celestiales y figuras humanas, ofreciendo una valiosa perspectiva de las creencias y estilos de vida de los primeros habitantes de las estepas.

Hoy en día, Ulanqab no solo es un tesoro arqueológico, sino también un moderno centro logístico. En el marco de la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China, los trenes de carga desde Ulanqab conectan directamente con Europa, revitalizando su papel histórico como enlace entre Oriente y Occidente. En este contexto, el descubrimiento de la Estela del Tour del Norte pone de relieve la  importancia de la región como frontera cultural y geopolítica.

Según Sun Jinsong, director del Instituto de Patrimonio Cultural y Arqueología de Mongolia Interior, las evaluaciones en curso se centrarán en autenticar la antigüedad y el contexto histórico de la inscripción.

Hemos realizado escaneos digitales y realizado calcos de tinta de la estela, y estamos organizando investigaciones in situ y evaluaciones de expertos.

Los investigadores destacan que la inscripción, esté o no directamente relacionada con la campaña del emperador Daowu en 399, arroja luz sobre las complejas interacciones entre el estado Wei del Norte y las tribus esteparias. También ilustra el uso que la dinastía hizo de textos monumentales para proyectar su autoridad imperial a lo largo de vastas zonas fronterizas. A medida que continúan los esfuerzos de preservación, los expertos anticipan que la estela contribuirá a una comprensión más profunda de la historia de la etnia Wei del Norte, la gobernanza fronteriza y el intercambio cultural. Los resultados del análisis en curso se harán públicos una vez que se recopilen más evidencias.

Arkeonews

Hallan hogares rituales en el montículo de Tadım, Anatolia

El gobernador Numan Hatipoğlu anunció en su cuenta oficial X que arqueólogos del Castillo y el Montículo de Tadım (Tadım Höyük) han hallado unos raros hogares sagrados de dos cabezas, un descubrimiento que arroja luz sobre los rituales espirituales de la antigua Anatolia. El hallazgo, junto con cerámica decorada y restos de altar, marca uno de los avances más significativos de las excavaciones en curso en Elazığ.

El Castillo de Tadım y el Höyük de Elazığ han demostrado una vez más ser un tesoro histórico, ya que las excavaciones en curso siguen desvelando evidencias de las civilizaciones prehistóricas de Anatolia.

En una revelación notable, el equipo de excavación del Castillo y Montículo de Tadım, dirigido por la Dirección del Museo de Arqueología y Etnografía de Elazığ, ha desenterrado dos hogares de 6.000 años de antigüedad, tallados de forma única con motivos de toros en ambos extremos, que datan aproximadamente del 4000 al 3000 a. C.

Lo que distingue a los descubrimientos de 2025 de temporadas anteriores es el diseño único de los hogares. A diferencia de los hogares de una sola cabeza encontrados en 2024, estos son estructuras de dos cabezas adornadas con representaciones de animales que simbolizan el poder y la autoridad divina.

Estos hogares de dos cabezas van más allá de ser meros elementos arquitectónicos: sirven como piedras simbólicas que reflejan la santidad del fuego y el papel central del culto comunitario o familiar. Los estudiosos creen que el fuego, considerado sagrado durante mucho tiempo, se consagraba aquí a través de estos hogares especialmente diseñados, reforzando el hogar no solo como centro del hogar, sino también como ancla espiritual.

Se cree que la jarra de una sola asa hallada junto a ellos se utilizaba en ofrendas rituales de sangre sacrificial o líquidos sagrados, lo que ofrece una visión excepcional de las creencias espirituales de las sociedades anatolias tempranas.

Igualmente impactante es el descubrimiento de dos estructuras domésticas contiguas junto a cinco bases de altares. Entre ellas, se descubrió un altar de piedra con un canal de sangre tallado. En la superficie del altar se apreciaban marcas de corte que indicaban el uso de herramientas afiladas. Alrededor del altar, los arqueólogos encontraron dientes y huesos humanos, así como restos de animales, lo que indica que hace miles de años se celebraban aquí rituales de sacrificio dedicados a dioses y diosas.

Estos impactantes hallazgos ponen de relieve el papel del yacimiento no solo como asentamiento, sino también como importante centro religioso, donde los rituales comunitarios estaban profundamente integrados en la vida cotidiana.

Las excavaciones de este año revelaron una vivienda rectangular de 11,60 metros de largo por 5,70 metros de ancho, dividida en tres cámaras separadas. Los gruesos muros del edificio, de 50 a 60 centímetros, y su superficie total de 66 metros cuadrados constituyen un ejemplo notable de la arquitectura doméstica temprana. El suelo estaba cubierto con una llamativa capa de yeso amarillo, creada a partir de tierra compactada mezclada con arena, arcilla y cal, lo que indica técnicas de construcción avanzadas para su época.

Dentro de la cámara sur, los arqueólogos descubrieron dos hogares sagrados, una jarra de una sola asa decorada con motivos geométricos y numerosos ejemplos de cerámica de estilo Karaz. Estos hallazgos arrojan luz no solo sobre la vida cotidiana de los habitantes, sino también sobre sus prácticas espirituales y rituales.

Además de la evidencia ritual, las excavaciones también desenterraron herramientas que ofrecen una vívida imagen de las actividades domésticas y económicas. En el interior de las casas se encontraron herramientas de perforación elaboradas con huesos de animales, así como pesas de telar de terracota y piedra. Los expertos creen que estos objetos apuntan a la existencia de una cultura textil bien desarrollada, lo que demuestra que los habitantes de Tadım Höyüğü se dedicaban al tejido y al comercio, además de a sus prácticas rituales.

Los nuevos hallazgos se suman a los importantes descubrimientos de la temporada 2024. Excavaciones anteriores habían descubierto hogares sagrados fijos y portátiles, decorados con figuras de madre, padre e hijo, así como formas estilizadas de humanos y animales.

Además, se desenterraron una vasija decorada con una cabra y 12 vasijas Karaz de tipo Najicheván, que datan aproximadamente del 4000 al 3000 a. C. En conjunto, estos artefactos confirman la antigua importancia cultural y religiosa del asentamiento de Tadim.

Dentro de la cámara sur, los arqueólogos descubrieron dos hogares sagrados, una jarra de una sola asa decorada con motivos geométricos y numerosos ejemplos de la cerámica de Karaz.

Las excavaciones de Tadım Höyük se llevan a cabo como parte del Proyecto Patrimonio para el Futuro (Geleceğe Miras Projesi) del Ministerio de Cultura y Turismo. Esta iniciativa busca preservar, estudiar y compartir la rica historia de Elazığ con la comunidad científica y las generaciones futuras.

El gobernador Numan Kurtulmuş destacó la importancia de estos hallazgos en su anuncio:

Los descubrimientos en Tadım Höyüğü iluminan no solo la historia de Elazığ, sino también el profundo patrimonio cultural de Anatolia. Estos tesoros forman parte de nuestro legado común y nos comprometemos a preservarlos para el futuro

La combinación de altares rituales, evidencia de sacrificios, hogares simbólicos y herramientas textiles posiciona a Tadım Höyüğü como uno de los sitios arqueológicos más importantes de Anatolia Oriental.

Los descubrimientos ofrecen nuevas perspectivas sobre la vida social, espiritual y económica de las comunidades que vivieron hace casi 5000 años.

Investigan un nuevo yacimiento en el madrileño Valle de los neandertales

En él se han encontrado algunos de los restos fósiles más antiguos de la Península, como un molar de homínido de hace 480.000 años

Un diente humano de 500.000 años, el más antiguo de la región; una sala de trofeos o un primitivo santuario son algunas de las maravillas que se han encontrado en los yacimientos de Pinilla del Valle, en el conocido ya como Valle de los neandertales, un lugar Bien de Interés Cultural y tal vez uno de los enclaves arqueológicos más relevantes de Europa.

Pues bien, acaban de empezar allí los trabajos en un nuevo yacimiento, que promete ser un pozo de sorpresas para los investigadores y tal vez una fuente de futuros hallazgos igual de espectaculares.

De momento, son más de un centenar los arqueólogos y paleontólogos que llevan a cabo estos trabajos, que se desarrollarán hasta el 15 de septiembre en Pinilla del Valle, dentro de la 24ª campaña de excavación arqueológica que se lleva a cabo en este valle. Desde mediados de septiembre, será posible volver a las visitas guiadas en este entorno tan especial.

El nuevo yacimiento, situado dentro del conjunto, se va a explorar por primera vez, en busca de nuevas evidencias sobre la ocupación humana de este espacio de la Sierra Norte. La dirección del equipo humano encargado de estos trabajos recae un año más en Enrique Baquedano, director del Museo Arqueológico y Paleontológico regional; Juan Luis Arsuaga, catedrático de Paleontología de la Universidad Complutense y director de Atapuerca; y Alfredo Pérez-González, catedrático de Geología.

Más de 100 investigadores trabajan durante un mes en cuatro yacimientos del Calvero de la Higuera, en Pinilla del Valle, para desentrañar los modos de vida de estos homínidos y su capacidad simbólica

Hasta la fecha, los estudios e investigaciones llevados a cabo en este entorno -descubierto, casualmente, por unos arqueólogos que veraneaban en la zona, en los años 80- han presentado evidencias de la presencia humana en la zona al menos desde la primera mitad del Pleistoceno Medio. Las dataciones del molar homínido localizado fueron realizadas por el profesor Hai Cheng, máxima autoridad mundial en la materia.

Este hallazgo situó a Pinilla del Valle entre los yacimientos con sedimentos fósiles más antiguos de la Península Ibérica, a la altura de los aparecidos en la Sierra de Atapuerca (Burgos) y los de la Cuenca Guadix-Baza (Granada) o los de la Cueva de Aroeira, en Almonda (Portugal), siendo el único de la Comunidad de Madrid donde se han encontrado restos de homininos anteriores al Homo sapiens.

Otro de los objetivos será determinar a qué periodo del Paleolítico Superior antiguo, auriñaciense o gravetiense, pertenece el tecno-complejo hallado en Cueva Chica, otra de las que componen este complejo. En él se han localizado cráneos de grandes herbívoros (bisontes europeos, uros, ciervos y rinocerontes) como trofeos de caza a lo largo de generaciones de esta especie, lo que le ha convertido en una referencia internacional.

Este comportamiento ritual, único en el registro arqueológico neandertal europeo, fue portada de la prestigiosa revista Nature Human Behaviour y ha convertido a la Cueva Des-Cubierta, donde se localizó, en un lugar excepcional para comprender la complejidad de esta especie.

https://www.abc.es/espana/madrid/exploran-nuevo-yacimiento-madrileno-valle-neandertales-20250816180417-nt.html#goog_rewarded

FBI devuelve a México el Manuscrito de Hernán Cortés sustraído hace 30 años

México ha recuperado un pedazo de su historia. El FBI dio a conocer este miércoles que devolvió al país latinoamericano un manuscrito de casi 500 años de antigüedad, firmado por el conquistador Hernán Cortes el 20 de febrero de 1527, y que las autoridades mexicanas habían buscado desde que fue robado al Archivo General de la Nación hace al menos tres décadas.

Afirmó Jessica Dittmer, la agente encargada del caso en el FBI, en un comunicado:

El documento describe el pago de pesos de oro para financiar el descubrimiento de tierras para el cultivo de especias.

La importancia histórica del manuscrito se debe a que es un testimonio de primera fuente sobre la planificación y los desafíos logísticos que enfrentaron las expediciones españolas en el territorio que después se conoció como Nueva España.

El artefacto pudo haber sido robado entre 1985 (la última fecha en que se tuvo registro de que estaba en los archivos) y octubre de 1993, cuando las autoridades solicitaron que se hiciera un respaldo del expediente en microfilm y se percataron de que 15 páginas del fondo documental habían desaparecido.

El año pasado, el Gobierno mexicano pidió ayuda a una división del FBI que se dedica a investigar crímenes relacionados con el arte, meses después de que otro manuscrito del mismo fondo documental fue encontrado en Estados Unidos, a punto de ser subastado. Se trataba de otra orden de pago, con fecha del 27 de mayo de 1527, entregada por Cortés a su mayordomo, Nicolás de Palacios Rubios, para que comprara el equivalente a 12 pesos de oro de azúcar rosado, posiblemente durante una expedición en el actual territorio de Honduras.

En la parte frontal de aquel manuscrito, de apenas 21,5 por 15 centímetros, están las instrucciones de compra en español antiguo y en el reverso, la confirmación del dueño de una botica, maestre Francisco, de que recibió el pago.

Se lee en la parte trasera:

Ressebi yo maestre Francisco de vos Palaçios Rubios los doce pesos de oro en esta otra parte contenidas y son por el açucar rosado oy por bos dado, lo firme de mi nombre, oy 13 de mayo 1527 años.

En 2022, un trabajador del Archivo General de la Nación de México se dio cuenta por casualidad de que el documento iba a ser subastado en Boston.

Reseñó la subastadora RR Auction:

Orden de pago increíblemente rara para comprar azúcar rosado, firmada por el conquistador Cortés.

Una semana antes de que se cerrara la subasta, el manuscrito ya había recibido 22 pujas y el precio de oferta era de más de 18.600 dólares (unos 16.000 euros al tipo de cambio actual).

En ese caso, se pudo identificar en qué puntos había estado el pedazo de papel desde que fue arrancado del Archivo de México hasta que volvió a ser encontrado.

Fue subastado a principios de los noventa en Estados Unidos, el comprador lo presentó en el Museo de los Tesoros del Mundo en Wichita —que él mismo había fundado— y estuvo durante 20 años en esa ciudad de Kansas sin levantar mayores sospechas.

Después de la muerte del comprador, su familia lo volvió a subastar en 2019 en Los Ángeles y el nuevo comprador fue el que lo ofreció en Boston.

Afirmó Kristin Koch, la agente encargada de ese caso, en una entrevista publicada por este diario en julio de 2023:

Los criminales siempre encontrarán un mercado y venderán cualquier cosa a la que le puedan poner las manos encima

El FBI no detalló en el comunicado cómo es que encontró el manuscrito que acaba de ser recuperado, solo se limitó a decir que tenía indicios de que también se encontraba en Estados Unidos. La agencia también señaló que no presentará cargos contra ninguna persona porque el documento cambió de manos en demasiadas ocasiones desde que desapareció sin dejar rastro hace décadas. México ha recuperado más de 14.000 piezas culturales que se encontraban en el extranjero desde 2018.

https://elpais.com/mexico/2025-08-14/un-manuscrito-robado-de-hernan-cortes-vuelve-a-mexico-tras-estar-desaparecido-desde-hace-tres-decadas.html#?rel=lom

Ecos a Través de Continentes: El Himno a Nikal, Mitani y el Legado Entrelazado del Rig Veda

El estudio de las civilizaciones antiguas a menudo revela conexiones que desafían la noción de desarrollos culturales aislados. En este contexto, el Himno a Nikal de Ugarit y el Rig Veda de la India emergen como dos pilares de la antigüedad, cada uno representativo de tradiciones culturales y religiosas profundamente arraigadas.

El Himno a Nikal, también conocido como el Himno Hurrita No. 6, data de aproximadamente el 1400 a.C. y fue descubierto en tablillas de arcilla en las ruinas de la antigua ciudad siria de Ugarit. Esta pieza no es solo un artefacto histórico, sino una de las notaciones musicales completas más antiguas conocidas, ofreciendo una ventana directa a la sofisticación artística del Cercano Oriente durante la Edad del Bronce. Su existencia atestigua un conocimiento avanzado de la teoría musical y la composición en una época remota.

Entrada a Ugarit, donde se encontró la canción más antigua del mundo. Crédito: Disdero / Wikimedia Commons

Paralelamente, en el subcontinente indio, el Rig Veda se erige como el texto más antiguo de la tradición védica, compuesto en sánscrito antiguo entre el 1700 y el 1100 a.C. en la región de Sapta Sindhu, en el actual Pakistán. Esta vasta colección de himnos dedicados a deidades es una escritura fundacional del hinduismo y una fuente invaluable para comprender la espiritualidad y la cultura india temprana.

La propuesta central de esta investigación radica en la fascinante hipótesis de que estas dos expresiones culturales, geográficamente distantes, están unidas por un puente cultural: el reino de Mitani. Ubicado en el norte de Mesopotamia y Siria, Mitani floreció aproximadamente entre el 1500 y el 1270 a.C., caracterizado por una población predominantemente hurrita gobernada por una élite militar indoaria. La exploración de esta conexión subraya una profunda interconexión en la Edad del Bronce, sugiriendo que elementos culturales complejos, como la música y los conceptos religiosos, no estaban confinados a desarrollos regionales aislados, sino que podían atravesar vastas distancias geográficas. Esto invita a una reevaluación de las perspectivas históricas tradicionales, promoviendo una visión más integrada de un mundo antiguo donde la difusión cultural era una fuerza dinámica. El propósito de este informe es explorar meticulosamente la evidencia histórica, lingüística y, en particular, las convincentes correspondencias musicales que vinculan a estas tres entidades, destacando el papel fundamental de Mitani como un conducto cultural durante la Edad del Bronce.

El Himno a Nikal, específicamente el Himno Hurrita No. 6, fue desenterrado en tablillas de arcilla en las ruinas arqueológicas de Ugarit, una antigua ciudad portuaria ubicada en la costa norte de Siria, cerca de la moderna Latakia. Ugarit gozó de su apogeo de influencia y prosperidad entre aproximadamente el 1450 y el 1200 a.C.. El himno en sí está fechado alrededor del 1400 a.C., situándolo firmemente dentro de esta era floreciente. La ciudad fue redescubierta en 1928, y las excavaciones han revelado una gran cantidad de tablillas cuneiformes, incluidas las escritas en el singular alfabeto cuneiforme ugarítico, proporcionando una visión sin precedentes de la sociedad, la religión y la cultura del Cercano Oriente en la Edad del Bronce Tardía. La identidad de Ugarit como ciudad portuaria y su desarrollo de una escritura cuneiforme alfabética la posicionan inherentemente como un centro significativo para la innovación y la interacción transcultural.

El himno es una pieza devocional dedicada a Nikkal, una diosa prominente en la mitología hurrita. Se la asocia principalmente con huertos, jardines y la fertilidad. Su nombre completo, Nikkal-wa-Ib, se traduce como «Gran Dama y Frutal», lo que refleja explícitamente su papel como protectora de los árboles frutales y la abundancia agrícola. Los orígenes de Nikkal se remontan a la diosa sumeria Ningal, lo que indica un proceso de adopción cultural y sincretismo común en el antiguo Cercano Oriente. Se la identifica como la esposa del dios lunar Yarikh (cognado del mesopotámico Sin), y el himno forma parte del «Mito de las bodas de Yarju y Nikkal». El contenido lírico del himno sugiere fuertemente su propósito como una invocación ritual a Nikkal para obtener ayuda con la fertilidad y el parto, con el objetivo de ayudar a las parejas a concebir. La dedicación específica del himno a Nikkal para la fertilidad y su aparente uso como un ritual para ayudar a la concepción es un detalle crucial. Esto eleva el himno más allá de un mero artefacto estético, sugiriendo una profunda integración de la música en los aspectos funcionales de la vida diaria y la práctica religiosa.

El Himno Hurrita No. 6, descubierto en 1950, ostenta la distinción de ser la obra musical sustancialmente completa más antigua conocida con notación adjunta. Este es un hallazgo arqueológico extraordinario, que ofrece una ventana directa a las prácticas musicales antiguas. La tablilla de arcilla incluye instrucciones detalladas para tocar el acompañamiento musical en lo que se cree que es una lira de 9 cuerdas, especificando una afinación particular conocida como «nīd qabli». Este nivel de detalle apunta a una comprensión sofisticada de la teoría musical y la composición en la Edad del Bronce Tardía. Musicólogos han logrado reconstruir interpretaciones plausibles de la melodía a partir de la notación antigua, permitiendo a las audiencias modernas escuchar sonidos que resonaron hace más de 3.400 años. El colofón del himno identifica a Urhiya como el compositor y a Ammu-rabi como el escriba, proporcionando raras visiones de los individuos detrás de estas antiguas creaciones artísticas. La presencia de notación musical detallada indica que esta no era música espontánea o efímera, sino una interpretación ritual codificada y repetible. Esto pone de manifiesto la aplicación práctica del conocimiento musical avanzado en las sociedades antiguas, demostrando un vínculo causal entre la expresión artística y las necesidades y creencias humanas fundamentales, como la procreación y el bienestar.

La existencia y complejidad del Himno a Nikal subrayan la avanzada sofisticación artística y cultural de las antiguas civilizaciones del Cercano Oriente. Destaca el profundo papel de la música como una forma fundamental de comunicación, expresión religiosa y preservación cultural, ofreciendo una conexión tangible con la vida diaria y las creencias espirituales del mundo antiguo. Los hurritas, que adoptaron y veneraron a Nikkal, fueron una fuerza cultural y política significativa en el Cercano Oriente, ejerciendo influencia en varios panteones y prácticas religiosas, incluidas las de Ugarit. El contexto de Ugarit como un centro de intercambio cultural, donde una diosa sumeria (Ningal) fue adoptada por los hurritas y venerada en la ciudad, ejemplifica el dinámico sincretismo característico de la Edad del Bronce Tardía. Esta dinámica cultural establece a Ugarit como un receptor y transmisor altamente plausible de diversos elementos culturales, incluidas las formas musicales, de redes más amplias del Cercano Oriente.

Mitani fue un reino poderoso e influyente situado en lo que hoy es el norte de Siria e Irak. Fue conocido por varios nombres, incluyendo Naharina para los egipcios y Hanigalbat para los asirios. El reino surgió como una potencia significativa antes del 1500 a.C. y alcanzó su cenit alrededor del 1400 a.C., un período de intensa actividad geopolítica en el Cercano Oriente. Su ubicación estratégica, anidada entre los florecientes imperios de Asiria, Egipto y el Imperio Hitita, convirtió a Mitani en un actor crítico en la política regional, el comercio y el intercambio cultural. La influencia de Mitani disminuyó a partir del siglo XIV a.C. debido a las incursiones asirias y las disputas internas por la sucesión, lo que finalmente llevó a su conquista por Asiria alrededor del 1270 a.C..

La población predominante del reino de Mitani era hurrita, y la lengua hurrita era hablada por la familia real, como lo demuestran textos como las cartas de Amarna. El hurrita es una lengua aglutinante, relacionada con el urartiano. Sin embargo, una característica distintiva de Mitani fue su aristocracia militar gobernante, conocida como los Maryannu, quienes se cree ampliamente que tenían raíces indoarias. Esta doble identidad cultural —una población de habla hurrita bajo una élite indoaria— es fundamental para comprender el papel de Mitani como puente cultural. La clara distinción entre la población hurrita general y la élite gobernante indoaria dentro de Mitani es un punto crucial. Esto sugiere que la función de Mitani como puente cultural, particularmente en lo que respecta a elementos indoarios como deidades específicas y posibles formas musicales, no fue necesariamente un fenómeno social amplio, sino más bien un proceso impulsado por la élite o de arriba hacia abajo.

Documentos cuneiformes del reino de Mitani, que datan del 1500-1200 a.C., contienen no solo palabras y nombres personales de sonido indoario, sino también referencias explícitas a importantes deidades indoarias. Lo más notable es que dos documentos —los tratados Mitani-Hititas entre el rey Sattiwaza de Mitani y el rey hitita Suppiluliuma I— enumeran explícitamente deidades prominentes del panteón indio: Mitra, Varuna, Indra y los Nasatya (un nombre alternativo para los Ashvins). Estas deidades son invocadas como dioses tutelares, destacando su papel significativo en la esfera religiosa y política de la élite gobernante mitania. El orden específico en que aparecen estas deidades («Mitrá-Varuná, Indrah, Násatyá») es consistente con su prominencia y agrupación tradicional dentro del Rig Veda, lo que refuerza aún más la conexión.

La invocación de estas deidades específicas en tratados oficiales es más que una mera observación religiosa; apunta a un uso estratégico de la identidad religiosa por parte de la élite gobernante mitania. Al invocar a estas poderosas deidades, los Maryannu indoarios probablemente buscaban legitimar su gobierno, reforzar su identidad cultural distintiva y, quizás, incluso invocar la protección divina para sus acuerdos políticos y alianzas. Esto sugiere que las creencias religiosas compartidas, particularmente entre las clases dominantes, podrían servir como un elemento fundamental para la estabilidad política y las relaciones diplomáticas en el mundo antiguo.

Análisis lingüísticos de estos nombres y otras palabras indoarias en textos hurritas revelan diferencias fonéticas con formas sánscritas posteriores, pero confirman su origen indoario. Por ejemplo, el sufijo hurrita «-ssil» parece ser un intento de representar el dual indoario. Un dato lingüístico crítico es que el «ario de Mitani precede a las atestaciones indoarias más antiguas» encontradas en la India, proporcionando una instantánea temprana única de esta rama lingüística. La identificación de palabras y nombres de sonido indoario, incluido vocabulario altamente especializado como términos de entrenamiento de caballos , proporciona una sólida evidencia lingüística de la presencia e influencia significativa de hablantes indoarios dentro del reino de Mitani. Esto va más allá de un simple préstamo cultural y sugiere fuertemente una migración directa o una presencia sustancial de un grupo lingüístico distinto. El hecho de que el «ario de Mitani precede a las atestaciones indoarias más antiguas» implica que los registros de Mitani ofrecen una visión temprana y única de la rama lingüística indoaria antes de su desarrollo completo en la India, convirtiéndolo en un punto de datos crucial para comprender las migraciones indoarias más amplias y la evolución del sánscrito.

La ubicación geográfica de Mitani en el nexo de los principales imperios antiguos y las rutas comerciales establecidas facilitó un extenso intercambio cultural. Su distintiva identidad cultural dual —una población de habla hurrita gobernada por una élite indoaria— la convirtió en un conducto altamente probable para la transmisión de ideas, incluidos conceptos religiosos y formas musicales, entre el Cercano Oriente y el subcontinente indio. Más allá de esta conexión específica, la propia cultura hurrita ejerció una influencia significativa en las religiones de los hititas, Ugarit y Mesopotamia, aunque en diversos grados.

 El Rig Veda: Antiguos Himnos y Filosofía India

El Rig Veda se erige como el texto más antiguo de la tradición védica, compuesto meticulosamente en sánscrito. Basado en evidencia filológica y lingüística, su composición se data principalmente en la región de Sapta Sindhu (‘Siete Ríos’), que corresponde al actual Punjab en Pakistán, entre el 1500 y el 1200 a.C.. Algunos académicos proponen un marco temporal más amplio, del 1700 al 1100 a.C.. Es considerado el único ejemplo sobreviviente de literatura de la Edad del Bronce con una tradición intacta, habiendo sido preservado durante siglos a través de una rigurosa tradición oral antes de ser finalmente puesto por escrito, con los manuscritos más antiguos que se conservan datando del siglo XI d.C..

Las principales deidades invocadas en el Rig Veda incluyen a Agni (el fuego sagrado), Indra (un dios heroico venerado por su triunfo sobre el demonio Vritra) y Soma (la poción sagrada deificada o la planta de la que se preparaba). Otras deidades prominentes invocadas incluyen a Mitra (‘amigo o aliado’), Varuna (el regulador del orden cósmico), Ushas (la Aurora), Savitar, Vishnu, Rudra, Pushan, Brihaspati y las deidades gemelas conocidas como los Ashvins (también referidos como Nasatya). La presencia de Diu-Pitar (‘Padre del Cielo’), un cognado del proto-indoeuropeo

Dieus, resalta las profundas conexiones ancestrales de las deidades rigvédicas con otros panteones indoeuropeos, como el Zeus griego y el Júpiter romano. La presencia de deidades en el Rig Veda con cognados en otros sistemas de creencias indoeuropeos proporciona un vínculo lingüístico y mitológico directo con la familia lingüística y cultural proto-indoeuropea más amplia. Esto refuerza la idea de que los elementos indoarios encontrados en Mitani no son préstamos aislados, sino que forman parte de una migración y una difusión cultural mucho más grandes y antiguas.

El Rig Veda como Texto Fundacional

El Rig Veda encapsula una etapa muy temprana de la sabiduría védica, que más tarde evolucionó y se entrelazó con la religión hindú. Sus himnos reflejan los profundos sentimientos religiosos de los primeros arios y forman la base fundamental para diversas prácticas de sacrificio y rituales dentro de la tradición védica. Significativamente, el Rig Veda es reconocido como un repositorio de mantras métricos que fueron instrumentales en la formación de la música india. Comentaristas antiguos proporcionan información sobre sus estructuras melódicas, describiéndolas como típicamente «ascendiendo sobre sílabas acentuadas y descendiendo después». Incluso hoy en día, el Rig Veda sigue siendo una fuente vital de sabiduría espiritual y conocimiento sobre la vida y la existencia, con sus versos recitados en numerosas ceremonias hindúes.

La notable preservación de los himnos del Rig Veda, incluyendo su intrincada musicalidad y cadencias, durante más de un milenio a través de la tradición oral antes de ser escritos, subraya la extraordinaria fidelidad y robustez de los métodos de transmisión oral antiguos. El hecho de que el Rig Veda se conservara oralmente durante siglos, con su musicalidad y cadencias permaneciendo reconocibles incluso después de milenios, es un testimonio poderoso de la solidez de las tradiciones orales en la transmisión de formas culturales complejas. Esto es crucial para el argumento de la conexión musical, ya que implica que las cadencias compartidas observadas con el Himno a Nikal podrían haberse mantenido durante vastos períodos y distancias a través de dicha transmisión oral, incluso sin partituras escritas.

Un estudio reciente y pionero realizado por Dan C. Baciu de la Universidad de California, Santa Bárbara, publicado en Preprints.org, empleó el mapeo de ritmo y melodía asistido por computadora para comparar el Himno a Nikal con el Rig Veda. El estudio reveló «paralelismos asombrosos» entre las dos composiciones antiguas. Un hallazgo clave fue que aproximadamente uno de cada cinco versos del Rig Veda concluye con la misma cadencia que el Himno a Nikal, con una probabilidad estadística de que esto ocurra por pura casualidad calculada en menos de una en un millón. Las dos cadencias dominantes identificadas en el Himno a Nikal (una simple, descrita como similar a un latido, y una más intrincada) están consistentemente presentes y se utilizan con frecuencia en el Rig Veda. Además, los comentaristas antiguos del Rig Veda describieron sus melodías como típicamente «ascendiendo sobre sílabas acentuadas y descendiendo después» —una estructura melódica precisa que también se encuentra en el himno ugarítico.

La correspondencia musical más fuerte se observó en los himnos más antiguos del Rig Veda (específicamente los Libros 4, 5 y 6), lo que sugiere una contemporaneidad con el Himno a Nikal. La metodología de Baciu implicó mapear las letras hurritas a la notación musical, interpretando los valores numéricos como duraciones tonales (una conclusión respaldada por una proporción consistente de 1.4 de tonos largos a cortos, que refleja la del Rig Veda), y probando rigurosamente las cadencias rítmicas y melódicas contra 1.000 versiones del Rig Veda permutadas aleatoriamente. El valor alfa calculado para cada cadencia analizada fue consistentemente inferior a 1/1000, y la probabilidad combinada de un encuentro casual fue inferior a una en un millón.

De los 39.688 versos del Rig Veda, un notable 7.476 versos (que representan el 19%) concluyen con una de las dos cadencias encontradas en el Himno a Nikal. En marcado contraste, los Rig Vedas permutados aleatoriamente (grupo de control) que mejor coincidieron arrojaron solo una correspondencia del 3%. Esta correspondencia del 19% es excepcionalmente alta, colocando las dos cadencias del Himno a Nikal entre el 1% superior de las más características dentro de todo el Rig Veda, clasificándolas efectivamente en el percentil 100 en comparación con los dobletes auténticos del Rig Veda.

Mientras que los paralelismos lingüísticos y religiosos pueden explicarse a menudo por diversas formas de contacto, el descubrimiento de cadencias musicales y estructuras melódicas específicas y estadísticamente significativas compartidas entre textos compuestos a miles de kilómetros de distancia es una forma de evidencia mucho más convincente y menos fácil de descartar. La música, como sistema abstracto y complejo, es menos probable que se preste superficialmente que, por ejemplo, una sola palabra o el nombre de una deidad. Las probabilidades de «menos de una en un millón» de ocurrencia accidental sugieren fuertemente una transmisión directa o indirecta de formas musicales. Esto implica que las tradiciones musicales podrían haber sido una forma de intercambio cultural más duradera y penetrante de lo que se pensaba anteriormente, potencialmente incluso más resistente que las alianzas políticas.

La fuerte correspondencia entre el Himno a Nikal y los himnos más antiguos del Rig Veda es un detalle crítico. Sugiere que los elementos musicales compartidos no son un desarrollo posterior e incidental, sino que están profundamente arraigados en un sustrato musical común y antiguo o en un período temprano de intenso intercambio cultural. Esto podría implicar una influencia directa de las formas musicales del Cercano Oriente en la música védica temprana o, de manera más amplia, una herencia musical compartida que se deriva de una esfera cultural indoeuropea o de la Edad del Bronce más amplia. La dualidad de cadencias simples y complejas sugiere además una elección artística deliberada que resonó en estas culturas, insinuando principios estéticos compartidos y potencialmente una comprensión común de la expresión musical.

A continuación, se presenta una tabla que resume los paralelismos musicales identificados:

Tabla 1: Cadencias Musicales Comparativas (Himno a Nikal vs. Rig Veda)

Cadencia Tipo (Himno a Nikal)Descripción de CadenciaCoincidencias Exactas en Versos del Rig Veda% de Correspondencia en Rig Veda RealCoincidencias en Rig Veda Permutado (Control)% de Correspondencia en Rig Veda PermutadoSignificación Estadística (Prob. de Azar)Clasificación entre Dobletes Auténticos del Rig Veda
Cadencia 1 (Media)Unidad rítmica simple, similar a un latido367319% (total de 39,688 versos)627 (en el mejor permutado)3% (en el mejor permutado)< 1 en un millónTop 1% más característica
Cadencia 2 (Final)Unidad rítmica y melódica más intrincada380319% (total de 39,688 versos)444 (en el mejor permutado)3% (en el mejor permutado)< 1 en un millónTop 1% más característica

Una piedra angular de la conexión reside en la invocación explícita de deidades indoarias prominentes dentro de los tratados oficiales Mitani-Hititas. Estas deidades —Mitra, Varuna, Indra y los Nasatya (los Ashvins)— son figuras centrales en el panteón del Rig Veda. Este panteón compartido sirve como un indicador directo y poderoso de un vínculo cultural y religioso entre la élite gobernante indoaria de Mitani y las tradiciones védicas de la antigua India. El orden específico en que se enumeran estas deidades en los tratados («Mitrá-Varuná, Indrah, Násatyá») se alinea con su prominencia y agrupación tradicional dentro del Rig Veda, lo que fortalece aún más la conexión.

La invocación de deidades indoarias específicas en tratados oficiales entre Mitani y los hititas es más que una mera observación religiosa; apunta a un uso estratégico de la identidad religiosa por parte de la élite gobernante mitania. Al invocar a estas poderosas deidades, los Maryannu indoarios probablemente buscaban legitimar su gobierno, reforzar su distintiva identidad cultural y, quizás, incluso invocar la protección divina para sus acuerdos políticos y alianzas. Esto sugiere que las creencias religiosas compartidas, particularmente entre las clases dominantes, podrían servir como un elemento fundamental para la estabilidad política y las relaciones diplomáticas en el mundo antiguo.

Más allá de los nombres de deidades compartidos, los documentos cuneiformes del reino de Mitani proporcionan evidencia lingüística de la presencia indoaria. Estos textos contienen palabras de sonido indoario, incluidos sustantivos y adjetivos que muestran claros paralelismos con el sánscrito. Un ejemplo principal es el manual de entrenamiento de caballos escrito por Kikkuli, un maestro entrenador de caballos mitanio, que contiene notablemente términos indoarios relacionados con el entrenamiento equino. Este vocabulario especializado sugiere una transmisión directa de conocimiento de los hablantes indoarios. Los análisis lingüísticos han profundizado en las diferencias fonéticas entre estos términos mitanios-arios y las formas sánscritas posteriores (por ejemplo, «Aruna» para Varuna) y han explorado cómo las estructuras lingüísticas hurritas intentaron representar características gramaticales indoarias, como el sufijo dual «-ssil». La presencia de nombres indoarios para los gobernantes de Mitani, comenzando con Shuttarna I, solidifica aún más esta conexión lingüística y cultural en los niveles más altos del reino. La identificación de palabras y nombres de sonido indoario, incluido vocabulario altamente especializado como términos de entrenamiento de caballos, proporciona una sólida evidencia lingüística de la presencia e influencia significativa de hablantes indoarios dentro del reino de Mitani. Esto va más allá de un simple préstamo cultural y sugiere fuertemente una migración directa o una presencia sustancial de un grupo lingüístico distinto.

Deidades Indoarias en Tratados de Mitani y el Rig Veda

Nombre de Deidad (Forma Mitani)Nombre de Deidad (Forma Rig Védica)Rol/Asociación Principal en el Rig VedaContexto en Mitani
MitrassilMitraDios de los pactos y la amistadInvocado en tratados Mitani-Hititas como deidad tutelar
ArunassilVarunaRegulador del orden cósmico (Rita) y la moralidadInvocado en tratados Mitani-Hititas como deidad tutelar
IndaraIndraDios heroico, rey de los dioses, dios de la tormenta y la guerraInvocado en tratados Mitani-Hititas como deidad tutelar
NasattiyannaNasatya (Ashvins)Deidades gemelas asociadas con la medicina, la juventud y el amanecerInvocado en tratados Mitani-Hititas como deidad tutelar

El reino de Mitani, con su mezcla única de cultura hurrita indígena y una distinta clase gobernante indoaria, estaba geográfica y políticamente posicionado para actuar como un intermediario cultural crucial entre el Cercano Oriente y el subcontinente indio. Ugarit, donde se encontró el Himno a Nikal, estaba situada en la «encrucijada del comercio del Cercano Oriente y el Mediterráneo», sirviendo como un centro vital que conectaba las culturas mesopotámicas y anatolas.

Mitani, como potencia dominante en el norte de Siria, habría estado íntimamente involucrada en estas extensas redes de comercio y comunicación y se habría beneficiado de ellas. Los historiadores se refieren explícitamente a este estado de la Edad del Bronce ocupado por hurritas, que estaba vinculado con comunidades de habla indoeuropea, como un probable puente cultural entre Ugarit y la India. Se postula que Mitani sirvió como el canal a través del cual se intercambiaron las tradiciones védicas y las formas musicales» a través de estas vastas distancias.

La Edad del Bronce fue un período caracterizado por un extenso intercambio económico y cultural a través de vastas extensiones geográficas. La evidencia arqueológica apunta a rutas comerciales bien establecidas que conectaban la India, Mesopotamia y Arabia. Estas sofisticadas redes facilitaron no solo el intercambio de bienes tangibles, como cobre, piedras semipreciosas y cerámica , sino también el intercambio menos tangible pero igualmente significativo de ideas, tecnologías y creencias religiosas.

Descubrimientos en sitios como Kalba en el Golfo de Omán proporcionan evidencia concreta de una historia continua de 4.500 años de relaciones comerciales entre Mesopotamia, la India y el mundo árabe, lo que subraya la viabilidad y el precedente histórico para la transmisión cultural a larga distancia. Los propios hurritas, como pueblo móvil, expandieron su influencia y asentamientos por Mesopotamia, Siria y Anatolia, poniendo su cultura distintiva en contacto con numerosas otras civilizaciones y contribuyendo a la difusión más amplia de elementos culturales.

La investigación destaca que el intercambio cultural en la Edad del Bronce no fue un proceso simple y lineal, sino que implicó una compleja interacción de múltiples vectores. Estos incluyen rutas comerciales directas de bienes, la migración y expansión de pueblos, la formación de alianzas políticas y tratados, y la influencia significativa de las élites gobernantes. El papel de Mitani como «puente cultural» es, por lo tanto, el resultado de esta intrincada combinación de factores. Esto enfatiza que la transmisión de algo tan sutil como las cadencias musicales o tan fundamental como las deidades religiosas requería una red robusta y multifacética de interacciones, demostrando la sorprendente sofisticación de las conexiones «globales» de la Edad del Bronce.

La profunda conclusión del estudio de que «la música —más efímera que los monumentos de piedra o los decretos reales— se extendió más rápido y de manera más duradera que las alianzas políticas» ofrece una implicación significativa. Sugiere que ciertas formas culturales, particularmente aquellas profundamente arraigadas en el ritual y la tradición oral como la música, podrían haber poseído una capacidad única para la difusión a través de vastas distancias, quizás porque estaban menos ligadas a la infraestructura física, los límites políticos o las limitaciones materiales. Esto desafía las narrativas históricas tradicionales que a menudo priorizan los intercambios políticos o económicos, proponiendo que las artes desempeñaron un papel más significativo, quizás incluso primario, en la conexión de sociedades antiguas dispares.

 Conclusión

La convergencia de evidencia arqueológica, lingüística y musicológica presenta un cuadro convincente de un mundo de la Edad del Bronce mucho más interconectado y culturalmente dinámico de lo que se había concebido anteriormente. El Himno a Nikal de Ugarit sirve como un vínculo tangible con las prácticas musicales antiguas, siendo la notación musical completa más antigua conocida del Cercano Oriente. El reino de Mitani, caracterizado por su población hurrita y una élite gobernante indoaria distintiva, proporciona el intermediario crucial. Sus tratados invocaron explícitamente deidades del Rig Veda (Mitra, Varuna, Indra, Nasatya), y las huellas lingüísticas confirman la influencia indoaria dentro de su esfera administrativa y cultural. El Rig Veda, el texto fundacional de la antigua tradición védica india, no solo comparte un panteón con la élite mitania, sino que, de manera más notable, exhibe paralelismos musicales estadísticamente significativos y profundos con el Himno a Nikal, particularmente en sus himnos más antiguos. El posicionamiento geográfico y cultural de Mitani, en la encrucijada de las principales redes de comercio e influencia de la Edad del Bronce, solidifica su papel como un conducto crucial que facilitó el intercambio de tradiciones, incluidos conceptos religiosos y formas musicales sofisticadas, entre el Cercano Oriente y el subcontinente indio.

La evidencia acumulada en este informe desafía fundamentalmente cualquier percepción persistente de las civilizaciones del antiguo Cercano Oriente y la India como entidades en gran medida aisladas. Demuestra que, a pesar de las inmensas barreras geográficas, fenómenos culturales complejos fueron compartidos, mantenidos e incluso evolucionaron a través de vastas distancias. Esto fomenta un cambio de paradigma en los estudios históricos, avanzando hacia una comprensión más integrada y global de las sociedades humanas antiguas y sus interacciones, enfatizando una red de intercambio cultural en lugar de desarrollos discretos e insulares.

Si bien la arquitectura monumental y los registros administrativos escritos son a menudo el foco principal del estudio arqueológico e histórico, el Himno a Nikal y su notable conexión con el Rig Veda resaltan la importancia crítica del patrimonio cultural inmaterial —como la música, las tradiciones orales y las prácticas rituales— para comprender las interconexiones antiguas. Estas formas, aunque inherentemente más efímeras y difíciles de preservar y detectar, pueden haber sido más omnipresentes y duraderas en su difusión que los artefactos físicos. Esto sugiere que la investigación futura debería priorizar cada vez más los enfoques interdisciplinarios que puedan descubrir estos «hilos invisibles» para proporcionar una imagen más completa y matizada de las interacciones globales antiguas, reconociendo el profundo impacto de la cultura no material.

La investigación en este campo sigue siendo dinámica y prometedora. La exploración arqueológica continua es vital para descubrir más partituras musicales o textos lingüísticos que puedan fortalecer y refinar aún más estas conexiones identificadas. Se necesitan estudios comparativos más profundos para analizar los motivos mitológicos, las prácticas rituales y los conceptos filosóficos compartidos entre las tradiciones hurrita, mitania (específicamente las tradiciones de su élite indoaria) y védica. Un análisis lingüístico adicional es crucial para rastrear con precisión las vías y transformaciones de los elementos indoarios a medida que se movían hacia el oeste. Si bien no resuelve directamente la hipótesis de la «migración aria» versus la hipótesis «Fuera de la India», la presencia temprana de elementos indoarios en Mitani informa y complica significativamente este debate académico en curso.

Baciu, D. C. (2025). In the Beginning was Music! Direct Evidence for Global Musical Connections in the Bronze Age. Preprints. doi.org/10.20944/preprints202506.1669.v2

Gemini

La brujula verde

Anómala figura de guerrero celta de bronce hallada en Alemania

Arqueólogos en Manching, Baviera, han realizado un hallazgo que ofrece una perspectiva sin precedentes sobre la vida cotidiana, la artesanía y las prácticas religiosas de los antiguos celtas. A lo largo de una excavación de tres años, de 2021 a 2024, el equipo descubrió más de 40.000 artefactos en el Oppidum de Manching, uno de los asentamientos celtas más estudiados de Europa Central. Entre estos hallazgos, una miniatura de bronce de un guerrero ha cautivado a los expertos por su exquisito detalle y su misterioso simbolismo.

La figura de bronce, de 7,5 centímetros de altura y 55 gramos de peso, representa a un guerrero celta con armadura de pecho, pero notablemente desnudo de cintura para abajo. Esta inusual característica ha despertado la curiosidad de historiadores y arqueólogos.

Afirmó Mathias Pfeil, Conservador General de la Oficina Estatal de Preservación de Monumentos de Baviera:

Este pequeño guerrero de bronce parece sacado de Astérix y Obélix, pero es auténtico

La figura fue descubierta en una zanja dentro del asentamiento, y los expertos creen que pudo haber tenido un propósito decorativo o ceremonial, posiblemente colgando de una cadena a modo de colgante, dado el pequeño lazo en su cabeza. La estatuilla de guerrero celta de 7,5 centímetros tras su restauración.

Elaborada mediante el método de fundición a la cera perdida, la estatuilla demuestra la notable habilidad de los celtas para trabajar el metal. En esta técnica, un modelo de cera se incrusta en arcilla, se funde y se reemplaza por bronce fundido, dando como resultado obras de arte muy detalladas y duraderas.

Según Thomas Stöckl, restaurador de la Oficina Estatal:

 la figurilla es una obra compleja y bien  ejecutada, lo que pone de relieve la sofisticación de los artesanos celtas.

El Oppidum de Manching, fundado en el siglo III a. C. y abandonado a mediados del siglo I a. C., fue un importante centro político y económico al norte de los Alpes. Con una extensión aproximada de 400 hectáreas, podría haber albergado hasta 10 000 personas, más que la Núremberg medieval.

Las excavaciones revelaron una planificación urbana con calles, plazas centrales, talleres y zonas residenciales. Los artefactos recuperados en el yacimiento incluyen herramientas, cerámica, objetos de metal e incluso evidencia de consumo de pescado, lo que indica una dieta variada de animales domésticos, cereales y productos lácteos. Los materiales reciclados y los distritos artesanales organizados sugieren una sociedad ingeniosa y tecnológicamente avanzada.

Algunos hallazgos sugieren prácticas rituales, incluyendo restos humanos y animales en un pozo ritual, junto con 32 objetos de metal y más de 50 vasijas de cerámica. Estos descubrimientos, junto con el guerrero de bronce de intrincada factura, insinúan el significado espiritual o simbólico que estas figuras pudieron haber tenido en la sociedad celta.

Explicó Pfeil.

La estatuilla podría haber tenido una función de culto, reflejando las elaboradas y a veces extrañas prácticas rituales de los celtas

La singular representación de la desnudez en el guerrero de bronce resulta particularmente intrigante. Si bien el guerrero lleva armadura en el pecho, la parte inferior del cuerpo queda expuesta, lo que enfatiza su masculinidad. Esta representación concuerda con los registros históricos de guerreros celtas que sirvieron como mercenarios en los ejércitos griegos, donde la desnudez en el arte simbolizaba fuerza y valor. Si bien no se sabe con certeza si la estatuilla se usaba como adorno personal, ofrenda votiva u objeto ceremonial, su artesanía indica que era muy valorada.

La importancia de Manching va mucho más allá de los artefactos individuales. El asentamiento ofrece una perspectiva de la vida urbana, las redes comerciales y las prácticas culturales celtas. Con el 87% del yacimiento aún sin excavar, los arqueólogos anticipan nuevos descubrimientos que podrían revelar tesoros adicionales y profundizar la comprensión de esta enigmática civilización.

Entre los hallazgos importantes anteriores en Manching se incluye el legendario tesoro de oro celta, que pesaba casi 3,7 kilogramos y constituía la mayor colección de monedas celtas jamás descubierta en la región. Hallado en 1999, el tesoro incluía 483 monedas de oro de alto valor y un lingote de oro de 217 gramos, con un total de aproximadamente 3,7 kilogramos de oro celta, el mayor tesoro de monedas celtas descubierto hasta la fecha.

En un giro dramático, gran parte del tesoro fue robado del Museo de Manching en noviembre de 2022. Si bien tres de los cuatro acusados fueron condenados a varios años de prisión, la mayor parte del oro sigue desaparecido, probablemente fundido

Pfeil señala:

Si ya se encontró allí un tesoro así, no se puede descartar encontrar otro, pero ¿por qué se dejaría atrás un objeto tan valioso? Normalmente, la gente se lo lleva consigo

Das Bayerische Landesamt für Denkmalpflege (BLfD) (Bavarian State Office for Monument Preservation)

Un incendio descubre la aldea bíblica perdida de Betsaida en el Mar de Galilea

Caminar sobre las aguas, Calmar la tormenta, La multiplicación de los panes y los peces, La pesca milagrosa. Cafarnaúm, Betsaida y Tiberíades,

Two walls set perpendicular to one another beneath the apse of a Byzantine church. One of the walls dates to the first century AD, while the second dates to the second or third century AD. Credit: Museum of the Bible

Close-up of the two walls. The lower wall to the left dates to the first century AD. The wall running perpendicular from it to the right dates to the second or third century AD. Credit: Museum of the Bible

The pillar drum, August 2025. Credit: Mordechai Aviam

Betsaida es una antigua ciudad pesquera con un significado bíblico muy importante, ubicada cerca de la costa norte del Mar de Galilea. Sin embargo, su ubicación exacta ha sido objeto de debate y excavaciones arqueológicas.

The early Byzantine church is located at the lower left of the image; the wildfire approached the structure but did not penetrate its perimeter. Credit: Rotem Taasa

Betsaida es mencionada varias veces en el Nuevo Testamento. Fue la ciudad natal de los apóstoles Pedro, Andrés y Felipe.

Se cree que Jesús realizó varios milagros en o cerca de Betsaida:

La curación de un ciego (Marcos 8:22-26).

El milagro de la multiplicación de los panes y los peces, que según la tradición, ocurrió en la llanura cercana.

Además, se dice que Jesús caminó sobre el agua cerca de su costa.

A pesar de los milagros que presenciaron, los habitantes de Betsaida no se arrepintieron, por lo que Jesús condenó la ciudad (Mateo 11:21 y Lucas 10:13)…

Un incendio forestal que arrasó la Reserva Natural de Betiha, en Israel, a finales de julio ha revelado importantes restos arqueológicos que se cree pertenecen a la aldea bíblica de Betsaida.

Considerado durante mucho tiempo perdida en el tiempo, este sitio, ubicado a lo largo de la costa norte del Mar de Galilea, ha estado en excavación desde 2016 con la aprobación oficial de la Autoridad de Naturaleza y Parques de Israel. El reciente incendio, si bien fue devastador para la flora y fauna local, ha proporcionado a los arqueólogos una vista sin precedentes de estructuras enterradas durante siglos.

El incendio forestal, que duró más de 17 horas cerca de la playa de Amnun, obligó al cierre temporal de la carretera 87 y obligó a los bañistas a huir. Cuando los arqueólogos regresaron al paisaje ennegrecido, descubrieron cientos de pequeños montículos dispersos por el yacimiento de el-Araj.

Explica Mordechai Aviam, director de la excavación del Kinneret College:

Cada uno de estos montículos es potencialmente una habitación antigua. El terreno despejado expuso bloques de piedra, fragmentos e incluso un tambor de pilar, lo que sugiere la presencia de edificios públicos junto a zonas residenciales.

El-Araj ha sido investigado durante mucho tiempo como posible emplazamiento de Betsaida, históricamente reconocida como la ciudad natal de los apóstoles Pedro, Andrés y Felipe. Hasta hace poco, se había debatido la ubicación precisa de la aldea, y tradicionalmente se aceptaba el cercano emplazamiento de e-Tell a pesar de su distancia del lago y su terreno elevado, características incompatibles con una aldea pesquera del siglo I.

Sin embargo, las excavaciones en el-Araj han revelado herramientas de pesca, cerámica de la época romana y restos de unas termas romanas, todo lo cual apunta a una próspera comunidad lacustre en la época de Jesús.

El yacimiento arqueológico de el-Araj está cargado de historia. Bajo la superficie se encuentra el asentamiento de la época romana, coronado por una iglesia y un monasterio bizantinos del siglo V. Posteriormente, los cruzados reconvirtieron la iglesia en una fábrica de azúcar en los siglos XII o XIII.

El director de la excavación, Aviam, explica que descubrir el estrato romano —el período contemporáneo de Jesús y sus apóstoles— requiere documentar meticulosamente y, en ocasiones, retirar las capas superiores de las estructuras bizantinas y cruzadas.

Afirma Aviam:

El incendio, aunque trágico, nos ha permitido explorar zonas que antes eran inaccesibles debido a la espesa vegetación.

Entre los hallazgos, uno de los más notables fue una inscripción antigua asociada con el apóstol Pedro. Voluntarios descubrieron antiguas letras griegas que insinuaban la presencia de Pedro, lo que refuerza la identificación de el-Araj como su ciudad natal.

Los artefactos y restos arquitectónicos del sitio, en conjunto, ofrecen una representación más precisa de una aldea pesquera del siglo I que e-Tell, lo que respalda los antiguos relatos bíblicos.

El proyecto de excavación en el-Araj ha atraído a voluntarios de todo el mundo, incluyendo Hong Kong, bajo la supervisión de R. Steven Notley, decano de Estudios Religiosos del Pillar College de Newark. Entre los participantes más jóvenes se encuentra Yohan Wong, quien visita el sitio desde que tenía dos años. Las familias y los voluntarios participan activamente en la excavación de artefactos, la limpieza de mosaicos y la documentación de los hallazgos, creando un entorno de aprendizaje dinámico y práctico.

A pesar del intenso calor y las condiciones posteriores al incendio, el equipo mantiene su dedicación. La arqueóloga Achia Kohn-Tavor destaca la importancia de los recientes descubrimientos, incluyendo fragmentos de vasijas de piedra caliza típicas de las viviendas judías del período del Segundo Templo, lo que respalda aún más la identificación del sitio como Betsaida.

Si bien el incendio forestal destruyó gran parte de la vegetación de la reserva, sin querer mejoró el trabajo arqueológico. El terreno despejado permitió a los investigadores localizar estructuras con mayor eficiencia y planificar futuras estrategias de excavación. Cabe destacar que la iglesia bizantina primitiva y sus cubiertas protectoras se salvaron de las llamas, preservando evidencia vital de la compleja historia del sitio.

Señala Aviam:

El incendio fue un evento desafortunado, pero nos ha brindado una oportunidad única de estudiar el sitio con mínimas obstrucciones

Los próximos pasos de la excavación se centran en descubrir más viviendas y edificios públicos de la época romana, lo que podría proporcionar una mejor comprensión de la vida cotidiana de los habitantes de Betsaida y de la comunidad que moldeó el cristianismo primitivo. El-Araj es un testimonio de resiliencia, tanto humana como ambiental.

Museo de la Biblia

Arkeonews

Hallan un palacio lidio de 2.800 años de antigüedad en Sardes, cuna de la moneda

Los lidios fueron un antiguo pueblo que habitó la región de Lidia, en el oeste de la península de Anatolia (la actual Turquía). A pesar de que su existencia como reino independiente fue relativamente corta, dejaron una huella importante en la historia con la invención de la moneda.

El Reino de Lidia se ubicaba en la zona occidental de Anatolia, con su capital en la ciudad de Sardes. Esta ciudad se encontraba en una posición estratégica, lo que la convirtió en un importante centro de comercio entre Oriente y Occidente.

 Aunque se sabe que los lidios eran un pueblo de origen indoeuropeo y su idioma, el lidio, estaba relacionado con el hitita y el luwita, su historia temprana es un poco difusa. Las primeras menciones de Lidia como un reino consolidado datan del siglo VII a.C., tras la caída del vecino reino de Frigia.

Los lidios alcanzaron su máximo esplendor bajo esta dinastía, cuyo primer rey fue Giges (c. 680-645 a.C.). Esta dinastía consolidó el poder lidio y expandió su territorio.

El rey más famoso de Lidia fue Creso (c. 560-546 a.C.), cuya inmensa riqueza se hizo proverbial, dando origen a la expresión tan rico como Creso. Gran parte de esta riqueza provenía del oro y la plata que se extraían del río Pactolo, que corría cerca de la capital, Sardes.

La invención de la moneda es, sin duda, la aportación más significativa de los lidios. En el siglo VII a.C., durante el reinado de Giges, fueron los primeros en acuñar monedas con un peso y un valor estandarizados. Estas primeras monedas, hechas de electrón (una aleación natural de oro y plata), llevaban una marca o sello que garantizaba su autenticidad. Esta innovación revolucionó el comercio, al reemplazar el engorroso sistema de trueque.

Gracias a su posición estratégica y a la invención de la moneda, Lidia se convirtió en un centro comercial próspero. La economía lidia también se basaba en la producción de finos textiles y artículos de cuero.

Los lidios adoptaron y se vieron influenciados por la cultura griega, especialmente la de las ciudades jónicas de la costa. Sin embargo, mantuvieron sus propias tradiciones religiosas, que se centraban en la adoración de una diosa madre, similar a la diosa frigia Cibeles.

La historia del reino de Lidia terminó de forma abrupta. En el año 546 a.C., el rey persa Ciro el Grande derrotó a Creso y conquistó Sardes, poniendo fin al imperio lidio. Lidia se convirtió en una satrapía (provincia) del vasto Imperio Persa. A pesar de esto, su legado, especialmente la invención de la moneda, se extendió y fue adoptado por los griegos y, posteriormente, por los romanos, marcando un antes y un después en la historia económica de la humanidad…

Arqueólogos que excavan en Sardes, sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y ubicado en el distrito de Salihli de Manisa, Turquía, han descubierto los restos de un monumental palacio lidio que data del siglo VIII a. C. El hallazgo no solo retrasa la cronología conocida de la urbanización lidia, sino que también desafía las antiguas suposiciones sobre los orígenes y la destreza arquitectónica de la civilización.

Dirigido por el profesor Nicholas Cahill, de la Universidad de Wisconsin-Madison, el equipo de excavación llegó al palacio tras excavar casi ocho metros bajo tierra. Durante siglos, el yacimiento había estado enterrado bajo capas pertenecientes a los períodos persa, helenístico, romano y bizantino. Además del palacio, los arqueólogos descubrieron lujosas casas, estructuras adosadas, alrededor de 30 puntas de flecha de bronce, fragmentos de esqueletos humanos y nueve monedas de plata, algunas de las monedas de plata más antiguas conocidas del mundo. Un punto de inflexión para la historia de Lidia

Durante décadas, los historiadores creyeron que los lidios comenzaron a formar asentamientos urbanos alrededor del siglo VII a. C., fuertemente influenciados por la cultura griega. Sin embargo, los nuevos hallazgos revelan una historia diferente. Los monumentales muros de piedra del palacio, de más de seis metros de altura y hasta dos metros de grosor, demuestran que los lidios construían complejos centros urbanos a gran escala mucho antes de lo que se creía.

Explicó Cahill:

Esto es importante porque en el siglo VIII a. C., las ciudades griegas aún construían casas pequeñas. Los lidios, en cambio, ya creaban terrazas y estructuras monumentales, buscando inspiración en el este. No eran un derivado de la cultura griega; eran una civilización claramente anatolia.

Es posible que algunas características arquitectónicas hayan recibido la influencia de los frigios, otra poderosa cultura anatolia conocida por sus construcciones monumentales en piedra en los siglos IX y X a. C. Sin embargo, el palacio de Sardes refleja la artesanía y la planificación urbana únicas de Lidia. Sardis fue la capital del Reino Lidio, un estado rico y poderoso que prosperó en Anatolia occidental entre los siglos VII y VI a. C. La ciudad ocupaba una posición estratégica en el extremo occidental de la Ruta Real Persa, conectando la costa egea con el corazón del Imperio persa.

Hoy en día, Sardis ofrece restos de múltiples civilizaciones visibles en sus ruinas. Los visitantes pueden explorar el imponente Templo de Artemisa, la sinagoga más grande conocida de la antigüedad, un complejo de gimnasio y baños de la época romana y una basílica cristiana mencionada en el Apocalipsis. Túmulos funerarios salpican el paisaje circundante, marcando los lugares de descanso de la realeza lidia.

El palacio recién descubierto se encuentra aproximadamente a un kilómetro al este del antiguo gimnasio. La escala monumental del edificio sugiere que pudo haber sido no solo una residencia real, sino también un centro político y ceremonial, simbolizando el poder y la sofisticación de la sociedad lidia primitiva.

Las excavaciones de esta temporada han concluido, y los restos del palacio han sido cuidadosamente cubiertos para protegerlos de las lluvias invernales. Se planean más investigaciones para la próxima temporada de excavaciones, mientras los arqueólogos continúan reconstruyendo la historia de Sardis y su papel en la configuración de la historia cultural y económica del mundo antiguo.

Hallan en la ciudad sumergida de Baiae las termas de la villa de Cicerón

Baiae, o Bayas en español, fue una antigua ciudad romana ubicada en la bahía de Nápoles, famosa por ser el destino de lujo de la élite romana. Era el equivalente a una ciudad balneario donde los más ricos y poderosos, como Julio César, Nerón, Cicerón y el emperador Adriano, construyeron opulentas villas y disfrutaban de sus aguas termales curativas.

A diferencia de Pompeya y Herculano, que fueron destruidas repentinamente por la erupción del Vesubio, la historia de Baiae es diferente. Baiae se hundió gradualmente en el mar debido a un fenómeno geológico llamado bradisismo, que provoca el lento descenso del nivel del suelo debido a la actividad volcánica de la zona conocida como los Campos Flégreos. Con el paso de los siglos, este fenómeno hizo que la ciudad quedara sumergida, convirtiéndose en el Parque Arqueológico Sumergido de Baiae.

Bajo las aguas del golfo de Pozzuoli, hoy en día se puede explorar un verdadero museo submarino, con restos de villas, estatuas, mosaicos, calles pavimentadas y columnas de lo que una vez fue una próspera ciudad. La vegetación marina, especialmente la posidonia, ha ayudado a conservar estos restos.

En este golfo de Nápoles en el antiguo Portus Iulius un equipo de arqueólogos submarinos ha concluido la excavación de un ambiente termal excepcionalmente conservado de uno de los enclaves más lujosos y decadentes del Imperio Romano, la antigua ciudad de Bajae (actual Bayas).

El yacimiento, ubicado a tres metros de profundidad dentro de la Zona B del Parco Archeologico Sommerso di Baia, fue identificado por primera vez en 2023 pero no ha sido hasta ahora cuando los investigadores han podido documentar su excepcional estado de conservación.

El espacio, que funcionaba como una sauna romana (laconicum), conserva intacto su pavimento de mosaico, sostenido aún por las pilae del sistema de suspensurae, un ingenioso método de calefacción que junto a los tubuli empotrados en las paredes permitía la circulación de aire caliente.

Pero más allá de su estructura, lo que ha llamado la atención de los expertos son los materiales cerámicos recuperados durante la excavación, actualmente en estudio. Estos fragmentos podrían ser clave para determinar no solo la cronología exacta de su construcción, sino también las circunstancias de su destrucción.

Y aquí surge la hipótesis más sugerente: según las fuentes clásicas, este complejo termal podría formar parte de la Villa de Cicerón, el célebre orador y político romano que, como otros miembros de la élite, frecuentaba Baiae en busca de placer y reposo.

Para entender la relevancia de este hallazgo, hay que remontarse a la historia de Baiae, una ciudad que, durante siglos encarnó el lujo, el vicio y la sofisticación técnica del mundo romano. Situada en la costa noroeste del golfo de Nápoles, su fama como destino de ocio y terapias termales superaba incluso a la de Pompeya o Herculano. Su nombre derivaba, según la leyenda, de Bayo, el timonel de Ulises, cuya tumba se creía ubicada en la zona.

Desde el siglo II a.C. las propiedades curativas de sus aguas sulfurosas, canalizadas mediante una red de cámaras y tuberías, atrajeron a la élite romana. Autores como Tito Livio ya alababan sus beneficios medicinales en el 176 a.C., pero para el siglo I a.C., Baiae había mutado en un resort de lujo donde políticos como Mario, Lúculo o el propio Julio César —que poseía una villa en la colina del actual Castello— se entregaban a los placeres. Augusto la convirtió en residencia imperial, Nerón construyó aquí un palacio, y Adriano murió entre sus termas en el año 138 d.C.

Pero si hubo un episodio que simbolizó la extravagancia de Baiae, fue el puente de barcas que Calígula ordenó erigir en el 39 d.C., desafiando una profecía que le auguraba tan pocas posibilidades de ser emperador como de cruzar el golfo a caballo.

Según relatan Suetonio y Dion Casio, el excéntrico gobernante hizo tender una pasarela de casi cinco kilómetros sobre el mar, desde Baiae hasta Puteoli, y la cabalgó con su montura.

La decadencia de Baiae llegó con las invasiones bárbaras y musulmanas, pero su final definitivo lo sellaron los terremotos y la actividad volcánica que, entre los siglos XVI y XVIII, hundieron gran parte de la ciudad bajo el mar. Hoy, sus ruinas —que incluyen esculturas, mosaicos y calzadas— forman parte de un espectacular parque arqueológico submarino visitable mediante buceo o embarcaciones con fondos transparentes.

Entre sus estructuras más emblemáticas en tierra firme destaca el llamado Templo de Mercurio, una gran cúpula de 22 metros de diámetro que, antes del Panteón de Agripa, fue la más grande del mundo construida en un solo bloque. Pese a su nombre, su función real sigue siendo un misterio.

Los trabajos en el laconicum recién descubierto continuarán en otoño, centrándose en la restauración del mosaico —parcialmente cubierto por concreciones de mortero— y de los vestigios de pintura mural en las paredes.

Parco Archeologico Campi Flegrei

La Brujula Verde