Andy Warhol, la justicia decide en octubre si violo la ley de copyright

La foto tomada por Lynn Goldsmith y una pintura de la serie de Prince de Andy Warhol que compararán los jueces para su fallo en el litigio por derechos de autor que se debate en los Estados Unidos

La pregunta que se hacen los jueces de la Corte Suprema de Estados Unidos es si su serigrafía del cantante Prince añade o no un sentido diferente a la fotografía en la que se basa.

 El juicio es en octubre y ya hay abierto un debate entre los magistrados de Estados Unidos

2001, la Corte Suprema de California falla que un artista llamado Gary Saderup no puede vender dibujos en carbonilla de Los Tres Chiflados sin permiso de los herederos de los cómicos, argumentando que las imágenes infringen la ley de ese estado sobre el uso comercial de cualquier parecido con las celebridades.

En un curioso apartado de la sentencia, el juez Stanley Mosk aclara que otro habría sido el caso si el acusado hubiese sido Warhol. 

Sus serigrafías de Marylin Monroe, Elisabeth Taylor y Elvis Presley, podrían estar protegidos por la primera enmienda

A través de la cuidadosa distorsión y manipulación del contexto, Warhol fue capaz de transmitir un mensaje que iba mucho más allá de la explotación comercial de la imagen de la celebridad y se convertía en una forma irónica de crítica social sobre la deshumanización de la celebridad en sí misma.

El año pasado, en un caso sobre códigos informáticos, para argumentar su sentencia el juez Stephen Breyer apeló a un concepto similar con el ejemplo de las obras de Warhol con imágenes de las sopas Campbell y otros productos comerciales, un tema totalmente ajeno al caso específico que se juzgaba.

Por más que replique precisamente el logotipo de una publicidad protegida por el copyright, una pintura artística podría considerarse un uso legítimo del copyright para hacer una crítica social al consumismo.

Pero el caso que llega ahora a la Corte Suprema concierne al propio Andy Warhol. 

El 12 de octubre, los magistrados evaluarán si el artista violo la Ley federal de Copyright de Estados Unidos con un retrato del cantante Prince, basado en la foto de un prestigioso fotógrafo.

Y para hacerlo tendrán que decidir si las modificaciones que introduce Warhol en la foto la convierten en una cosa diferente.

Podrían dictaminar, como lo hizo el juez John G. Koeltl, del distrito de Manhattan, que al haberle imbuido un nuevo significado, Warhol transforma esa fotografía en otra cosa.

Pero la Corte Suprema también puede adoptar la línea del Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito, que los jueces simplemente deben comparar las similitudes entre ambas obras y no meterse en la interpretación de su significado. 

Escribe Gerard E. Lynch, del tribunal de apelaciones:

Un juez de distrito no debería asumir el rol de crítico de arte ni tratar de determinar el significado o la intención detrás de las obras en cuestión

 Y eso se debe tanto a que los jueces no suelen estar capacitados para hacer juicios estéticos y también porque esas percepciones son inherentemente subjetivas.

El caso que pronto estará en manos de la Corte Suprema es de la Fundación Andy Warhol para las Artes Visuales versus Goldsmith, y todo comienza por un encargo periodístico de rutina.

1981, la revista Newsweek le pide a la exitosa fotógrafa de rock Lynn Goldsmith que le haga fotos a Prince durante un concierto, y también en su estudio de fotógrafa.

La revista finalmente publica una foto del concierto, y Goldsmith se queda con los retratos de estudio.

Tres años después, alrededor del momento en que Prince lanza su disco Purple Rain, la revista Vanity Fair contrata a Warhol para crear una imagen que acompañe un artículo titulado Purple Fame.

La foto tomada por Lynn Goldsmith y una pintura de la serie de Prince de Andy Warhol que compararán los jueces para su fallo en el litigio por derechos de autor que se debate en los Estados Unidos

La revista le paga US$400 a Goldsmith por la licencia de usar uno de sus retratos de 1981 como referencia artística, acuerda que su nombre figure en el crédito de la imagen y que solo sea usada con ese único propósito.

En su serie de 16 imágenes, Warhol altera la foto de diversas maneras, sobre todo recortándola y coloreándola para crear lo que los abogados de su fundación describen como una apariencia de máscara, impersonal y descarnada

Vanity Fair elige una de las imágenes y la publica.

1987 Warhol fallece y la propiedad de su obra pasa a manos de su fundación, incluidas las 16 imágenes de lo que se denominó la Serie Prince.

Esas obras se venden por valores de seis cifras en dólares, un precio relativamente bajo para los estándares de Warhol.

 La presentación de la Fundación Andy Warhol para las Artes Visuales ante la Corte Suprema consigna que las subastas de obras de Warhol en la década 2004-2014 superaron los 3 mil millones.

Cuando Prince muere, en 2016, Vanity Fair publica un número especial como tributo a la vida del cantante y compositor, y le paga US$10.250 dólares a la fundación para usar la portada una imagen diferente de la Serie Prince.

Pero en esa oportunidad Goldsmith no recibe nada

Entonces se desata el litigio judicial, que en gran medida gira en torno a si Warhol transforma o no transforma la fotografía de Goldsmith. 

La Corte Suprema dice en otros casos que una obra se transforma si agrega algo nuevo, con un propósito adicional o un carácter diferente, alterando lo primero con una nueva expresión, significado o mensaje. 

En su alegato ante la Suprema Corte, los representantes legales de la fundación solicitan a los jueces que dictaminen que las obras posteriores están amparadas por la doctrina del uso legítimo del copyright siempre que agreguen un significado o mensaje nuevo.

Pero eso plantea una serie de dilemas. ¿Quién puede determinar el significado de una obra de arte? ¿Cuánto significado nuevo tendría que incorporar? ¿Y qué hacer entonces con lo que la ley de derechos de autor llama obras derivadas como las adaptaciones de novelas para el cine o la televisión?

En un escrito presentado la semana pasada, los abogados de Lynn Goldsmith le piden a los magistrados que evalúen el caso de una manera holística que equilibre los cuatro factores de uso legítimo que establece la Ley de Copyright.

Ese enfoque plantea un conjunto de dilemas diferente, entre otros, si la falta de una directriz judicial clara no tendrá un efecto de autocensura en los artistas que quieran construir y elaborar a partir del trabajo de sus predecesores, una práctica tan antigua como el arte mismo.

Así que los jueces tal vez no tengan más remedio que salir a opinar sobre el significado de un retrato de Prince.

Hace más de 100 años, en otro litigio sobre derechos de autor, el juez Oliver Wendell Holmes Jr. dijo que los magistrados deberían ir con pie de plomo cuando se discute sobre obras de arte.

Para personas solo capacitadas en leyes, sería una aventura peligrosa ponerse a sí mismas en jueces del valor de ilustraciones pictóricas.

https://www.lanacion.com.ar/cultura/un-caso-aparte-la-justicia-debera-evaluar-si-el-arte-de-andy-warhol-viola-la-ley-de-copyright-nid16082022/

Publicado por ilabasmati

Licenciada en Bellas Artes, FilologÍa Hispánica y lIiteratura Inglesa.

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