Vermeer, El arte de la pintura, 1666

Nace en Delft, Holanda, siendo bautizado el 31 de octubre de 1632.

Es uno de los representantes del barroco holandés, dentro de la  Edad de Oro Holandesa.

Apenas se conoce su vida, solo los hechos asentados en registros y documentos legales, así como comentarios sobre él de otros artistas.

Su padre es originario de Amberes, trasladándose en 1611 a Ámsterdam, donde trabaja como tejedor de seda, oficio de clase media de la época.

1652 a la muerte del padre el negocio es heredado por Johannes

De su formación, al igual que ocurre con su vida personal, se ignora dónde la recibe, sólo se sabe que el 29 de diciembre de 1653 es miembro del gremio de San Lucas como pintor libre, por lo que tiene que precederle una amplia formación de seis años de aprendizaje, ya que sólo como maestro se puede ser miembro del gremio.

Es poca su obra conocida, sólo se le reconocen entre 33 y 35 pinturas, se sabe que realiza otras perdidas, por actas de subastas antiguas, lo que se debe a que pinta para mecenas, por encargo, sin que sus obras circulen por el mercado de arte.

En un principio pinta lienzos de tema histórico, pero su tema son interiores con escenas de género.

No logra éxito en vida y es olvidado durante los dos siglos siguientes a su muerte y es a partir de la mitad del siglo XIX cuando su pintura comienza a ser valorada y reconocida.

En sus últimos años de vida empeoran sus condiciones económicas, teniendo la necesidad de pedir préstamos.

A causa de la Guerra Franco-Neerlandesa, iniciada en 1672, no puede vender más cuadros.

En la actualidad, está considerado como uno de los mejores y más grandes de todos los pintores holandeses. Su uso del color y la luz es excepcional.

Aunque catalogado como barroco, por la época en que realiza su obra, sus óleos difieren de los clásicos de este estilo.

En algunos de sus cuadros se aproxima al tenebrismo de Caravaggio como en La Muchacha del turbante o La joven de la perla.

Es muy influyente en la pintura de Dalí que cuando es niño, está fascinado por La Encajera.

1675 enferma, muriendo a los pocos días, el 15 de diciembre de 1675, en Delft, siendo enterrado en el sepulcro familiar de la Oude Kerk de la misma ciudad.

Su mujer tiene que renunciar a su herencia para anular las deudas y sus bienes son confiscados por los acreedores.

El arte de la pintura (Alegoría de la pintura), es obra del pintor holandés Johannes Vermeer de 1666.

Óleo sobre lienzo de 120 cm de alto y 100 cm de ancho.

Es la tercera obra más grande dentro de la producción conocida de este artista, después de las obras jóvenes Cristo en la casa de Marta y María y La alcahueta.

Se conserva en el Museo de Historia del Arte de Viena donde esta expuesta desde 1946.

Este cuadro también es conocido como El estudio del artista.​

Muchos expertos de arte creen que la obra es una alegoría de la pintura, de ahí el título alternativo de este cuadro.

Es el más complejo de los cuadros de Vermeer y según los críticos, una de las obras más logradas del pintor, si no la mayor composición, trabajando en ella durante varios años.

Se deduce que es un autorretrato de espaldas.

La figura femenina representa a una musa, se supone la hija del pintor, María Vermeer.

La pintura es famosa por ser una de las favoritas de Vermeer, y un buen ejemplo del estilo óptico de pintura.

Creado en una época sin fotografía, ofrece una representación visual realista de la escena y es, se supone, una muestra del uso de la cámara oscura.

El cuadro se considera una pieza esencial en el catálogo de Vermeer, porque el propio pintor no se separó de él ni lo vendió, ni siquiera cuando tuvo deudas.

Autoretrato

Incluso después de su muerte en 1675, su viuda Catharina lo lega a su madre, María Thins, en un intento de evitar su venta forzosa para satisfacer a los acreedores.

La alcahueta

El ejecutor de la herencia de Vermeer, el afamado microscopista de Delft, Anton van Leeuwenhoek, determina que la transmisión de la obra a la suegra del pintor es ilegal.

Muchacha con sombrero rojo

La pintura permanece sin descubrir durante un siglo hasta su compra por 50 florines en 1813 por el conde austriaco Johann Rudolf Czernin.

Chica con flauta

Hasta 1860, la pintura pasa como obra de un contemporáneo de Vermeer, Pieter de Hooch, compañero suyo en el gremio de San Lucas de la ciudad.

 La firma de Pieter incluso se falsifica sobre la pintura.

 Solo por la intervención del erudito francés experto en Vermeer, Théophile Thore, se reconoce como un original de Vermeer y de ahí comienza su fama.

El cuadro es exhibido públicamente en Viena por la familia Czernin hasta la invasión de Austria por los nazis en 1939.

Después de la invasión nazi de Austria, altos oficiales nazis, incluido Herman Goering intentan adquirir el cuadro.

El conde Jaromir Czernin tenía previsto venderlo a otra persona, pero presionado por Adolf Hitler accede a ofrecérselo por 2 millones de Reichsmarks con destino al gran museo que Hitler pensaba erigir en Linz.

Según dicen ahora los descendientes del conde, finalmente el precio pagado es inferior, ya que los alemanes amenazan al propietario con enviarle a un campo de concentración.

 Algunas fuentes sitúan el precio en 1,65 millones, que es pagado a través del agente Hans Posse el 20 de noviembre de 1940.

El cuadro es rescatado de una mina de sal a finales de la Segunda Guerra Mundial en 1945, donde esta protegido de los bombardeos aliados, con otras obras de arte.

1946 los estadounidenses devuelven la pintura al gobierno austriaco en 1946, puesto que se estimaba que la familia Czernin lo vende voluntariamente, sin fuerza indebida por parte de Hitler.

 Pero en septiembre de 2009, los Czernin alegan que la venta es forzosa, y reclaman una resolución justa del asunto.

La pintura representa, siempre dentro de las pinturas de género o de interior doméstico que acostumbra pintar Vermeer, una escena íntima de un pintor pintando a una modelo femenina en su estudio, junto a una ventana, con el fondo de un gran mapa de los Países Bajos, objetos comunes en los cuadros del pintor.

El pintor se halla delante del caballete, sentado, con los utensilios más evidentes de pintura, como el tiento y el pincel.

La cortina y la silla de cuero de estilo español enfrente representan un típico trampantojo.

En la mesa se hallan objetos con implicaciones artísticas, como el mascarón y las hojas impresas en pliegos largos, el libro y la tela satinada.

Hace uso de colores brillantes y el impacto de la luz filtrándose por la ventana sobre varios elementos de la pintura.

La pintura tiene solo dos personajes, el pintor y su modelo.

Se cree que es un autorretrato del artista, aunque no resulta visible su cara.

Viste con lujo, lo mismo que hace Rembrandt en El pintor en su estudio.

El traje es similar al que viste otra figura de un cuadro que se supone que es también autorretrato de Vermeer, La alcahueta.

La vestimenta lujosa subraya la idea de que el pintor no es un mero artesano sino ejecutor de un trabajo distinguido.

Una serie de objetos que se muestran en el estudio del artista se ha inferido que están fuera de lugar.

 El suelo de mármol ajedrezado y el candelabro dorado son dos ejemplos de objetos que normalmente estan reservados entonces para casas de las clases pudientes, por lo que se consideran idealizados.

El mapa del fondo es de las 17 Provincias Unidas de los Países Bajos (Bélgica y Holanda unidas, antes de la separación política y religiosa), flanqueado por vistas de los principales centros de poder; es publicado por Claus Jansz Visscher en 1636.

Los expertos atribuyen simbolismo a varios aspectos de este cuadro.

El tema es la musa de la historia, Clío.

Esto se evidencia en que luce una corona de laurel, sostiene un cuerno (que representa la fama, como encarnación de la celebridad) y lleva un libro (representando el conocimiento), según el texto del siglo XVI de Cesare Ripa sobre emblemas y personificaciones, titulado Iconología.

El águila de dos cabezas, símbolo de los Hansburgo y anteriores dirigentes de Holanda y entonces reinantes en Flandes, que adorna el candelabro dorado central, puede haber simbolizado la fe Católica y la unión de los Países Bajos.

Vermeer es católico converso por matrimonio en una Holanda predominantemente protestante.

La ausencia de velas en el candelabro se supone que representa la supresión de la fe católica.

Hay discrepancias sobre la interpretación política y confesional sobre esto, sin embargo.

Como corresponde a una alegoría, la luz natural se convierte en luz glorificadora, a través del recurso de la luz intensa que proviene de una ventana invisible, a la izquierda, y que cae directamente sobre la modelo personificando a la musa, que el pintor pinta.

Trianart fotos

https://www.artehistoria.com/es/obra/el-arte-de-la-pintura

https://historia-arte.com/obras/el-arte-de-la-pintura

Publicado por ilabasmati

Licenciada en Bellas Artes, FilologÍa Hispánica y lIiteratura Inglesa.

2 comentarios sobre “Vermeer, El arte de la pintura, 1666

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