Antonello da Messina y el Otoño de la Edad Media

Cristo muerto sostenido por un ángel, es una tabla adquirida por el Prado en 1965, una de las mejores obras de madurez de Antonello da Messina, maestro siciliano que alcanza gran fama en vida y al que Vasari le atribuye el merito de haber difundido por Italia la técnica de la pintura al óleo.

Aunque no viaja a los Paises Bajos su manera de aplicar el óleo, sorprende a los maestros venecianos de su generación cuando Antonello reside en Venecia entre 1475-1476.

Allí pinta el retablo de San Casiano y otro numero de obras que cimentan su prestigio e influencia antes de su regreso a Messina donde muere a los 49 años.

Lo aportado por Antonello da Messina no se limita al brillante uso que hace del oleo y a la exhibición de otras cualidades pictóricas de la escuela flamenca sino también a su modo de plantear la perspectiva mediante una ordenación de los volúmenes regulares.

En suma, a una sabia síntesis entre un modelo plástico realzado por el color y la luz, de efectos realistas y un encuadre muy bien pensado.

Con esta síntesis el pintor logra unificar las dos corrientes pictóricas dominantes del siglo XV, la del idealismo matemático de los maestros italianos y la del realismo detallístico de los primitivos flamencos.

Nacido en Mesina hacia 1430, se forma artísticamente en Nápoles con Colantonio entre 1445 y 1455.

Es en esta ciudad donde aprende a usar la pintura al oleo a la manera de los primitivos flamencos, pues abundaban allí la obra de estos, pero el sentido plástico de sus figuras posiblemente lo adquirió contemplando las esculturas de Francesco Laurana que trabaja en su Sicilia natal.

Antonello muestra una gran afinidad con Piero dalla Francesca, al que pudo conocer en Roma en 1459.

Esas son las hipótesis mas plausibles para explicar la formación del estilo pictórico de Antonello que también saca provecho de su contacto con Giovani Bellini con el que mantiene una relación de intercambio y rivalidad tras residir en Venecia a partir de 1475, así como de haber visto y admirado obras de otros grandes maestros del norte de Italia.

Cristo muerto sostenido por un ángel de Antonello da Messina del Prado es un tardío descubrimiento de una colección privada española.

La primera noticia es de 1881, en la colección de Matías Yáñez Rivada de la localidad gallega de Monforte de Lemos, por lo que se supone pueda haber pertenecido antes a la colección del cardenal Rodrigo de Castro (1523-1560) y que este lo legara a los jesuitas de Monforte de Lemos hacia la segunda mitad del siglo XVI.

El cauce ayudaría a explicar la presencia del cuadro en España y a reafirmar mediante este cuño español, esencial de la Italia meridional, alguno de los elementos que se mezclan en el estilo de Antonello como su temprano contacto con los primitivos flamencos.

En cuanto a la rivalidad de Antonello da Messina, con Giovanni Bellini y Andrea Mantegna que son contemporáneos, los tres hacen cuadros devocionales de gran demanda para uso privado de una clientela con capacidad critica cada vez mas sofisticada.

El tema del cristo muerto sostenido por un ángel, lo toma Antonello da Messina de Giovanni Bellini, si bien tratando de dar una replica que no alcanza su eficacia hasta el cuadro del Museo del Prado, posiblemente realizado tras su regreso a Messina.

Las divergencias entre ambos no van más allá del sentido realista, cercano a lo patético que caracteriza a Antonello, frente al sentido mas refinado, lirico y armónico de Giovanni Bellini.

Pero en el Cristo muerto sostenido por un ángel del Prado, Antonello hace fascinantes aportaciones, al acentuar la gravidez del cadáver, a la vez que reformula las huellas del sufrimiento a través de pequeños detalles, como las heridas sangrantes del crucificado y las lagrimas del ángel cuyo efecto dramático y emocional queda subordinado al paisaje que enmarca la escena de clara adscripción flamenca y los golpes de luz en el pelo del ángel o en sus alas multicolores.

En el paisaje del fondo se reconoce la ciudad de Messina, por lo que se supone que fue pintada cuando vuelve a Messina, y lo que hace el pintor es elevar su pueblo a la metáfora de Jerusalén.

Calvo Serraller Francisco, Fusi Aizpurúa Juan Pablo, Historia del mundo y del arte en occidente siglos XII-XXI), Galaxia Gutemberg, Circulo de lectores, Barcelona 2014.

Publicado por ilabasmati

Licenciada en Bellas Artes, FilologÍa Hispánica y lIiteratura Inglesa.

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