Los Nazarenos o Hermandad de San Lucas

Un fenómeno curioso en la estética romántica que responde a un espíritu de modernidad es el intento de devolver a la pintura su primitivo sentido religioso tal y como se cree emerge en los antiguos monasterios medievales.

Emergen en un contexto local generan una fuerte irradiación internacional que de alguna manera tiene que ver con la animadversión con que la sociedad recibe la novedad, estigmatizándolos rápido, pero sin querer publicitándolos con la polémica.

Sus componentes manifiestan inquietudes religiosas, interés por los pasajes bíblicos y por la reconstrucción arqueológica del pasado universo de lo sagrado.

Son jóvenes formados en la Escuela de Bellas Artes de Viena en la primera década del siglo XIX que se cohesionan y unen por la protesta del programa de enseñanza académica oficial que mantiene los valores del clasicismo, manifestando su preferencia por la pintura barroca.

Reivindican su pasión por lo primitivo y arcaico, su interés por consolidar una cultura del primitivismo (primera edad en latín) y un retorno a la infancia de lo artístico.

Vasari dice que el arte evoluciona biológicamente, de modo que la infancia es un florecimiento torpe, la juventud un paso adelante sin la maestría de la madurez y esta última, la plenitud.

Apelan al momento de máxima imperfección del arte y a la expontaneidad natural de la niñez.

Los Nazarenos quieren ser primitivos en su estilo y en el concepto de arte.

Antes del nacimiento de Austria, la pintura había perdido el aliento de lo divino, los nazarenos quieren conceder a su creación una intención religiosa recuperando el espíritu de la Edad Media cuyo arte se desprecia como bárbaro o incluso como no arte, porque no busca la belleza sino la expresión de la fe.

Desafían concepciones artísticas heredadas e intentan recuperar el espíritu del artista medieval que es un mero artesano sin personalidad propia.

Admiran las catedrales no por ser obras de arquitectos sino monumentos colectivos de fe y buscan disolver la individualidad del artista (por la que poco antes se lucha) en favor del grupo que comparte ideales y así crean una comunidad religiosa.

La critica los conoce como Nazarenos pero ellos se autodenominan Hermandad de San Lucas por ser este el patrón de los pintores, autor este santo de un retrato de la Virgen.

En 1797 se publica en Berlín un folleto con el título Efusiones del corazón de un monje amante del arte, cuyo autor Wackenroder, muere poco después.

Dicha publicación responde punto por punto a su título, es decir sentimentalismo a ultranza, ingenuidad cordial y concepción mística del arte.

Aunque ese folleto hoy se queda ridículo, entonces genera gran impacto y tiene una enorme influencia, de hecho pocos años después de su publicación se forma en Viena un grupo artístico que intenta llevar a la práctica ese mismo espíritu cristiano primitivo.

Así en 10 de julio de 1809 adoptan el nombre de San Lucas trasladándose al poco a Roma con la idea de formar una comunidad de artistas y se instalan en el monasterio abandonado por ser exclaustrado por las tropas napoleónicas de San Isidoro para vivir en comunidad religiosa, reivindicar la técnica de la pintura al fresco y también a Fra Angelico, considerado hasta entonces uno de los artífices del Renacimiento inmaduro (Quattrocento) y a Perugino, pintor muy arcaizante.

Su ideal artístico es retomar el arte primitivo de los orígenes del Renacimiento, el de antes de Rafael, tradicionalmente despreciado por considerarse rudo, ingenuo y elemental.

Amantes de las pinturas decorativas al fresco, donde se puede trabajar en colaboración, los Nazarenos decoran estancias de palacios romanos con historias del Antiguo Testamento inspiradas en la obra literaria de Ariosto y Tasso, como el de Casa Bartholdy y el Cassino Massimo.

También son retratistas muy preocupados por captar el ser de sus modelos.

Hay que recordar que el público culto de Occidente no empieza a apreciar la pintura quattrocentista hasta principios del XIX.

Los Nazarenos se establecen en enclaves católicos además de Roma, Baviera o Viena, en medio de una cultura protestante iconoclasta que contempla con recelo las manifestaciones religiosas.

Tras la secularización que trae la Revolución Francesa cobra valor la religiosidad originaria en muchos países europeos

Entre los fundadores esta Johan Friedrich Overbech (1789-1869) y Franz Pforr (1788-1812).

Con el tiempo se unen Wilhelm Schadow (1788-1862), Von Carosfeld (1794-1872), Peter Cornelius (1783-1867), Friedrich Olivier (1791-1859) y Joseph von Führich (1800-1876).

Además de las ensoñaciones místico religiosas de este grupo por el que son conocidos con el nombre de Nazarenos, no pasa desapercibido que este modelo de comunidad artística fraternal con las correspondientes variaciones, se repetirá en posteriores grupos vanguardistas y cuyo espíritu preside el modo de relacionarse de los círculos artísticos bohemios que hallan en este ambiente de camaradería un modo de resistencia frente al rechazo burgués.

Publicado por ilabasmati

Licenciada en Bellas Artes, FilologÍa Hispánica y lIiteratura Inglesa.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: