El siglo XVIII en arte

La Revolución industrial empuja la perdida de importancia de Roma como capital del arte, aunque se percibe a finales del XVIII.

París a inicios del XVIII ya es centro que antes ocupaba Roma (aunque no hay que desdeñar el papel que comienza a tener Londres o Venecia).

La vía para el cambio artístico que emerge se da en estas tres urbes donde hay un cambio de sensibilidad acorde a los nuevos tiempos.

La clave para la renovación está en los géneros.

Hasta ese momento la pintura histórica es algo consolidado e indiscutible, superior al resto.

En el XVI emergen otros géneros considerados menores como el paisaje, el retrato realista, el bodegón etc llamados cuadros de genero.

En el XVIII aunque la jerarquía académica es reacia, cambia porque hay artistas de gran talento que confeccionan fantásticos cuadros que ademas se muestran rebeldes.

Destacan el inglés William Hogart (1697-1764) y el francés Jean Batiste Greuze (1725-1805), promotores del Comic History Painting y del Genre Larmoyant, ambos equiparan cualquier pintura con la histórica.

Para entender que hay un cambio de orientación en los gustos que ya funciona a principios del XVIII y que tiene a pintores en Londres, Venecia y París, solo hay que ver los artistas Antoine Watteau, Jean Batiste Simeon Chardin, Giovani Antonio Canal (Canaletto), Pietro Longhi, Jean Etienne Liotard, Samuel Scott, Allam Ramsay, Richard Wilson, Gavin Hamilton, George Stubb, Johan Zoffany, Joseph Wright de Derby.

Hay causas que lo posibilitan, pues coincidiendo con la dinámica del desarrollo industrial de UK, hay un cambio en la manera de percibir el arte.

Ya desde la Restauración con la subida al trono de Carlos II en 1660 hay un cambio en el panorama literario con Daniel Defoe, Jonathan Swift, Joseph Addison, Alexander Pope, Samuel Richardson, Henry Fielding, o el Dr. Johnson.

Tratan los géneros tradicionales desde otro angulo, tal es el estilo del mock heroic (heroico burlesco) de gran influencia en la música y en las artes plásticas.

Se introduce aquí lo cotidiano como motivo en arte, sin prejuicio alguno.

William Hogarth hace un uso del grabado como sistema de difusión y su lucha política para conseguir la protección legal de los derechos de autor es muy actual.

También lo es por el llamado Comic History painting, donde la realidad es reflejada como una serie de actos sucesivos, tal y como se tratan ya en el teatro o en la novela.

Hogarth satiriza con una critica moralista la corrupción urbana con algo mas que un cuadro costumbrista.

El siglo XVIII en Inglaterra es moralizante como lo refleja su literatura, quizas por el deismo que sacude las tradiciones religiosas antiguas.

También supone un desafío a la tradición las exploraciones, las investigaciones científicas, y las ideas acerca de los derechos y deberes de los individuos.

Todas estas actitudes llevaron a pensar a los pensadores mas conservadores en la necesidad de una moralidad secular para compensar la perdida de la fidelidad a la Biblia, a pesar de que cada vez hay mas personas que leen y escriben.

La tradición religiosa ha caído en desgracia como guía de la fe y de la conducta.

También los autores de relatos que quieren distraer a su publico, ven conveniente intercalar en su escritura, exortaciones a la virtud concluyendo sus ficciones con la virtud de las mismas.

Algunos autores recurren a la ficción para hacer mas creíble su predica moral.

Hay una voluntad secularizadora de las enseñanzas bíblicas.

Quienes se sienten arrastrados por esos gustos es la pujante clase burguesa imbuida de ilustración.

Hay unas nuevas sociedades científico técnicas en la que esos ideales se unen a una nueva estética artística, en ellas se juntan técnicos, empresarios y mecenas de las artes.

Pero esos emprendedores burgueses se aproximan a los artistas, ya que ademas de los intereses científico técnicos de naturaleza práctica, conciben la cultura como un requisito imprescindible para la promoción social.

Con la plástica ocurre lo mismo que con la literatura al sustituirse el mecenazgo cortesano por el sistema empresarial mercantil.

Los escritores ingleses que viven a principios de siglo a la sombra de la aristocracia inglesa, cambian este apadrinamiento por el del público.

Se trata de sobrevivir en función de los ejemplares vendidos, o el numero de suscripciones obtenidas, lo que significa una forma de producción y distribución editorial nuevos.

El gusto artístico de la sociedad inglesa esta cada vez mas condicionado por el cada vez mayor intercambio entre estamentos sociales, cada vez mas sometido al ideal burgués democrático.

Lo que implica la multiplicación de géneros artísticos, lo que supone un florecimiento en las artes en la segunda mitad del XVIII.

Destacan los retratos colectivos familiares, el Conversation´s Piece.

En los paisajes se distinguen el genero clasicista, el pintoresco y el sublime, así como el Sporting Life donde la representación de animales tiene un papel importante.

Las escenas de genero son la representación de la vida urbana, cuya formula de carácter moralizante es satírica.

Destacan los cuadros de naturaleza científica y a veces de exaltación del nuevo universo industrial.

Publicado por ilabasmati

Licenciada en Bellas Artes, FilologÍa Hispánica y lIiteratura Inglesa.

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