Josef Albers

Siguiendo el catalogo de la Fundación Juan March que hace en 1914 una exposición espectacular de la vida y obra de Josef Albers, voy a hacer un resumen del catalogo que me parece muy completo.

1888 Josef Albers nace el 19 de marzo de 1888 en Bottrop, una pequeña y tradicional ciudad industrial de la zona del Ruhr, en la región de Westfalia, al noroeste de Alemania, en el seno de una familia católica de clase trabajadora, con especial inclinación artesana.

Su abuelo paterno, Lorenz Albers, es carpintero; su padre, de igual nombre, un hombre práctico y habilidoso, es pintor de brocha gorda; y su madre, Magdalena Schumacher, pertenece a una familia de herreros.

Esta procedencia de una familia de artesanos y el consiguiente conocimiento del trabajo manual serán decisivos para su posterior labor docente.

Josef es el mayor de los cuatro hijos del matrimonio.

Le siguen, con dos años de diferencia, su hermano Anton Paul y después dos hermanas, Magdalena y Lisbet.

Cuando la pequeña apenas tiene dos años muere su madre y un año después el padre vuelve a casarse.

1902-1915

De 1902 a 1905 Josef asiste a la PräparandenSchule, en Langenhorst, donde, pese a las reticencias de su padre, toma la decisión de dedicarse al arte.

De 1905 a 1908 acude obediente al Lehrerseminar, en Büren, una escuela de magisterio católica donde obtiene el título de maestro, que le habilita para impartir docencia en escuelas elementales.

En 1908, con veinte años, Albers visita el Folkwang Museum en Hagen, un museo fundado por Karl Ernst Osthaus en la idílica región de Sauerland, donde Albers suele pasar sus vacaciones.

Es su primer y revelador contacto con el arte moderno; allí ve, por vez primera, obras originales de Cézanne, Gauguin, Matisse y Van Gogh, entre otros.

En el verano de 1910 sirve por poco tiempo en la reserva militar.

De 1908 a 1913 Albers trabaja como maestro de escuela en su ciudad natal y en las localidades de Dülmen, Stadtlohn y Weddern.

Su experiencia en escuelas rurales le da las claves de su visión de la educación: que el aprendizaje no se basa en una acumulación de conocimientos y que la educación busca, mediante la experimentación, la integración del individuo en la comunidad y en la sociedad.

Pero, por encima de ese interés por el aprendizaje y por la enseñanza, se siente especialmente atraído por el arte.

En 1913 se traslada a Berlín, una metrópolis moderna, muy diferente de su ciudad natal, en la que visita museos y galerías de arte.

Asiste a la Königliche Akademie der Künste [Real Academia de las Artes], donde estudia educación artística y el 30 de junio de 1915 obtiene el título de profesor, que le habilita para impartir clases de arte en la enseñanza secundaria.

Allí le causa una fuerte impresión el método de enseñanza, pionero y revolucionario, de su profesor Philipp Franck, que incita a sus alumnos a dar clase a estudiantes del barrio de clase trabajadora donde se ubica la escuela.

Gracias a su dedicación docente, Josef Albers consigue la exención del servicio militar; su hermano muere luchando con el ejército alemán en Rusia en 1915, a la edad de veinticinco años.

Da clases de dibujo en un instituto de Berlín y realiza sus primeras pinturas al óleo y acuarelas.

Tras una estancia de dos años en la gran ciudad, la idea de volver a Bottrop y al hogar familiar no le seduce, pero acaba regresando.

Convierte entonces el dibujo en su vía de escape y, fruto de su atenta observación, realiza bocetos de motivos pintorescos, como carros de caballos, corrales con pollos, conejos, búhos, las grandes casas de los pueblos o la catedral de Münster; pero también de las casas de los obreros en Bottrop, de bailarinas, niños o cualquier escena o motivo de la vida ordinaria que llame su atención.

1916

En esa época encuentra un gran apoyo, personal e intelectual, en Franz Perdekamp, poeta, escritor y profesor de escuela primaria, que más tarde estudiaría historia del arte; también nacido en Bottrop, es el único que entiende sus inquietudes artísticas y acabará siendo su mejor amigo.

A principios de 1916 Albers cae enfermo con una probable neumonía que le lleva a recibir tratamiento durante casi seis meses en el sanatorio Hohenhonnef, en las montañas al sur de Bonn.

Además de en largas caminatas, emplea allí su tiempo en reflexionar sobre la pintura y la poesía, pues en ambas encuentra valores universales y atemporales tan esenciales como el equilibrio y la armonía.

Albers hace partícipe de sus pensamientos a su alma gemela, Franz, en las cartas que desde allí le escribe y que firma como Jupp.

En noviembre de 1916 asiste en Duisburgo a la representación de un ballet dirigido por Max Reinhardt con libreto de Hugo von Hofmannsthal y música de Mozart, titulado Die grüne Flöte [La flauta verde] que le causa un gran impacto.

Fruto de esta experiencia e inspirada en la representación del ballet, desarrolla una serie de dibujos y de litografías, en la que ya busca el efecto máximo con medios mínimos; toda una doctrina que definirá su pensamiento y en la que promulga resultados intensos y efectivos desde la economía de la forma y de los medios, desde la claridad y la simplicidad.

En esta época hace también autorretratos.

Su interés por el cubismo, que orienta hacia la estructura perceptiva de la luz, se define durante su estancia en la Handwerker- und Kunstgewerbeschule de Essen (Escuela de Artes Aplicadas y Oficios), entre 1916 y 1919, y se consolida durante sus estudios con el artista holandés Thorn Prikker, un artesano vidriero y profesor de dibujo, que juega un papel destacado en su futuro desarrollo artístico y en su interés por la cuestión de la interacción entre la luz y el color.

1917-1919

Hacia 1917 realiza su primera obra por encargo, la vidriera Rosa Mystica Ora pro Nobis para la iglesia católica local de St. Michael, en Bottrop, que más tarde será destruida.

En 1918 expone algunas litografías y grabados en madera en la Galerie Goltz, en Múnich.

En 1919 consigue marcharse de Bottrop por segunda vez.

En octubre se va a Múnich, donde estudia dibujo y pintura durante seis meses con Franz von Stuck –con el que una década antes habían estudiado Kandinski y Klee–, y asiste al curso de Max Doerner sobre técnicas pictóricas en la Königlich-Bayerische Akademie der Bildenden Künste [Real Academia de Artes Plásticas de Baviera].

Pero su temprano y profundo interés por el color y la luz pronto le hace alejarse de sus maestros.

El descubrimiento de Cézanne, Matisse, Delaunay, Munch, Van Gogh o Die Brücke le resultan, en este sentido, mucho más reveladores.

Y de entre todos ellos es sin duda Cézanne el que más le interesa.

Desde su llegada a Múnich, Albers dibuja cada vez con mayor fluidez y seguridad, destacando sus dibujos a tinta.

1920-1923

En 1920 cae en sus manos el folleto de la Bauhaus, con la poderosa imagen de una catedral en una xilografía de Lyonel Feininger junto al manifiesto y el programa de la Bauhaus firmados por Walter Gropius.

Esta escuela pionera propone, frente a las escuelas de arte tradicionales, nuevos métodos de enseñanza; un proyecto reformador basado en el trabajo colectivo, donde la enseñanza teórica y práctica están fuertemente vinculadas y donde el trabajo manual pretende producir objetos y espacios para una sociedad futura más justa.

El programa que la Bauhaus ofrece es lo que Albers busca en ese momento: la liberación del peso de la tradición y el encuentro con lo desconocido.

Albers toma entonces la decisión más importante de su vida y en el otoño de 1920, un año después de su creación, llega, con 32 años –es el mayor de sus estudiantes–, a la Staatliches Bauhaus de Weimar, donde estudia hasta 1923.

Tras completar en el primer semestre el curso preliminar impartido por Johannes Itten y por una profesora asistente, la compositora Gertrud Grunow, Albers es uno de los tres estudiantes que solicita –y consigue– ser eximido del curso de dibujo preliminar.

Es aceptado en el taller de artesanía y, aunque su deseo es participar en el taller de vidrio, los maestros le aconsejan estudiar primero pintura mural.

En desacuerdo con el consejo de los maestros, decide hacer vidrieras.

Durante su paso por la Bauhaus su dedicación a la pintura es poco relevante. Sus escasos recursos le impiden adquirir pinturas y lienzos y se ve obligado a buscar otro tipo de materiales con los que desarrollar sus propuestas artísticas.

Para ello acude a los vertederos en busca del material necesario para sus composiciones: ensamblajes de vidrios coloreados procedentes de botellas, montados con estaño o alambre y diseñados para ser colgados frente a una ventana.

Su interés se centra así en la forma de percibir la luz, determinada por la propia estructura de las vidrieras.

Cuando el taller de vidrio es desmantelado, el espacio que ocupaba se destina a usos más urgentes.

En la exposición obligatoria, al final del segundo semestre, se exige mostrar la obra realizada hasta entonces.

Albers cuelga varios de sus estudios de composiciones en vidrio.

Tras la exposición, recibe una carta de los maestros en la que le comunican no sólo su aceptación para proseguir sus estudios, sino que además le nombran director del nuevo taller de producción de vidrio, que deciden reabrir en 1921.

El influjo de Jan Thorn Prikker –que puede ser considerado uno de los grandes maestros vidrieros de su época– sobre Albers queda especialmente patente durante el segundo semestre de su primer año en la Bauhaus, en 1920-21.

Hacia 1922-23 monta finalmente sus vidrieras con plomo y las formas y la organización de la superficie de sus piezas se van haciendo gradualmente más regulares y geométricas.

Como contribución a las colaboraciones de la Bauhaus, realiza grandes vidrieras especialmente para dos casas privadas de Walter Gropius cerca de Berlín, las de Sommerfeld y Otte, y para la sala de visitas del despacho de Walter Gropius en Weimar, para la que más tarde diseña también una gran mesa y una estantería de madera.

Los gouaches de aquella época son estudios con una sola escala de color, experimentos en blanco, negro y gris.

Josef Albers conoce a Annelise (Anni) Fleischmann en 1922, al poco tiempo de su llegada a Weimar.

Anni es una decidida mujer de veintidós años, que renuncia al modo de vida que le proporciona el pertenecer a una acomodada familia judía de Berlín y toma la determinación de dedicar su vida al arte.

Tras un primer intento frustrado, consigue ser aceptada en la Bauhaus gracias a la ayuda de Albers, que la asesora en su proyecto de ingreso en la escuela.

Anni se matricula en la Bauhaus en abril y al año siguiente se incorpora al taller de tejidos. Con gran sentido experimental, en 1923 Albers diseña un alfabeto –que actualmente se encuentra en la colección del MoMA de Nueva York– basado en cuadrados y círculos, o fracciones de ellos, de distintos tamaños.

Con la intención de poder utilizarlo en superficies exteriores, lo diseña en relieve, con cristal opalino.

Cuando Johannes Itten abandona la Bauhaus por discrepancias con su director, Walter Gropius nombra a Moholy-Nagy profesor del curso básico preliminar y persuade a Josef Albers de que lo imparta conjuntamente con él, convirtiéndose así en el primer estudiante de la Bauhaus que llega a ser profesor.

En el otoño de 1923, hacia el final de la primera exposición oficial de la Bauhaus y antes de comenzar el nuevo semestre, Gropius anuncia, en una reunión de estudiantes, el calendario del siguiente curso introductorio obligatorio, para el que ya cuenta con Albers como maestro.

Albers se ve obligado a asumir la responsabilidad de la instrucción en materiales básicos, con la misión de introducir a los nuevos alumnos en la artesanía y el objetivo de fomentar el ingenio empleando un número reducido de herramientas y de maniobras.

Aunque ya entonces cuenta con una experiencia docente en colegios públicos y en asignaturas como religión, arte o gimnasia, nunca antes había enseñado artesanía y de hecho había abandonado la docencia para convertirse en pintor.

Como aficionado a la artesanía, sus conocimientos proceden más de la observación que de la práctica, y su escasa competencia en la materia le genera dudas sobre la aceptación del puesto.

Lo que Albers aborda como compromiso irrenunciable acaba convirtiéndose en pasión incontenible, pese a sentirse relegado al ser obligado a impartir su taller en la Reithaus, situado a cierta distancia del edificio principal de la escuela (estaba en medio de un parque y originalmente se había destinado a las caballerizas; el gobierno local había cedido su uso a la Bauhaus).

No obstante, saca partido de la situación y del edificio, ampliamente iluminado a través de grandes ventanales.

Tras el primer semestre, fascinado por la aproximación a la forma y por la percepción visual, cambia el tema y el nombre de su curso, de Principios de artesanía a Principios de diseño.

Decidido a investigar las propiedades físicas esenciales de los materiales y los principios de construcción, propone ejercicios con un solo material o combinando varios materiales: cerillas, roca, alambre, paja, celofán o papel que los estudiantes doblan, cortan y manipulan.

Y antes de fomentar su creatividad y su ingenio, se propone que sus alumnos consigan habilidad y dominio de la técnica, promoviendo así el pensamiento independiente y la experimentación.

1924

En enero de 1924, para no perder la ayuda económica que recibe del sistema educativo de la región, Albers se ve obligado a regresar a Bottrop y a dar clase allí de nuevo por un semestre.

De regreso a Weimar, observa que sus alumnos dedican demasiado tiempo a las tareas del resto de los cursos.

Plantea su queja a Gropius y, de acuerdo con los demás maestros, consigue que su Vorkurs, su Curso Preliminar, se convierta en un referente esencial en la educación de la Bauhaus.

En noviembre de ese año publica un primer texto fundamental, Historisch oder jetzig [Histórica o actual], en un número especial de la revista Junge Menschen dedicado a la Bauhaus.

Un texto que defiende la liberación del aprendizaje de la historia y de la acumulación del conocimiento, proclama una independencia comprometida que permite hablar con voz propia a la vez que fomenta la unión de los individuos frente al individualismo.

Una unidad que viene formulada en su objetivo esencial para la Bauhaus: la búsqueda de la simplicidad, de la claridad, de lo esencial y de la síntesis.

1925

Cuando el Estado retira la financiación a la Bauhaus en el otoño de 1924, el director y los maestros la declaran disuelta y el 1 de abril de 1925 finalizan sus contratos.

Cuando la Bauhaus se traslada a Dessau, Albers es designado maestro y enseña Diseño Básico; sus cualidades y su labor como educador son altamente valoradas por Gropius.

Su posición estable y un sueldo fijo le animan a pedir la mano de Annelise, con quien se casa en Berlín el 9 de mayo de 1925.

Su vida en común con Anni le proporciona un equilibrio que le permite centrarse en el diseño y en la enseñanza.

Tras su boda, los Albers viajan a Italia. El descubrimiento de la pintura de Giotto y de la arquitectura toscana, con sus bandas alternas de piedra coloreada, es crucial en el estilo abstracto de composiciones geométricas a base de líneas paralelas que desarrolla con gran sentido del ritmo y del equilibrio en sus vidrieras y dibujos arquitectónicos de esa época.

Bajo la dirección de Albers, las vidrieras son ejecutadas con todo rigor por artesanos profesionales.

Convierte la vidriera –una técnica empleada tradicionalmente en las ventanas de las iglesias como soporte de escenas religiosas– en un medio completamente novedoso y sin precedentes.

El empleo radical del vidrio multicapas tratado con chorro de arena da como resultado efectos de luz y de color intensamente espirituales.

Desarrolla así refinadas composiciones geométricas que llegarán a ser conocidas como estilo termómetro.

1926-1927

Albers introduce la idea de utilizar el papel como punto de partida para estudios de organización estructural en su curso de Diseño Básico en la Bauhaus.

Su objetivo es invitar a los alumnos a ver, pensar y hacer.

Más adelante, en el Black Mountain College y en Yale, continua utilizando en clase los ejercicios de construcción con papel que ya propone desde la Bauhaus.

Albers diseña vidrieras de gran tamaño que, fabricadas por la empresa berlinesa de Gottfried Heinersdorff, Puhl & Wagner, se instalan en el Museo Grassi, en Leipzig, y en la Editorial Ullstein –propiedad de la familia de Anni– en Tempelhof, en Berlín, y que serán destruidas en la Segunda Guerrra Mundial.

En esta época comienza a trabajar con la tipografía y diseña también la silla de brazos de madera curvada y tapizada y otros muebles para el apartamento de Berlín de sus amigos Fritz y Anno Moellenhoff, así como objetos domésticos de vidrio, metal, madera y porcelana.

En 1927 los Albers van de vacaciones a Tenerife, en las Islas Canarias, un viaje en un barco bananero que se prolonga durante cinco semanas.

1928 La situación financiera de la Bauhaus se vuelve muy complicada.

El arquitecto Hannes Meyer sustituye como director a Walter Gropius tras su dimisión. Moholy-Nagy abandona la Bauhaus y entonces Josef Albers imparte en solitario el Curso Preliminar y también dirige el taller de mobiliario en sustitución de Marcel Breuer.

Albers desarrolla un nuevo método de enseñanza del diseño, que pronto despierta gran interés y que consigue atraer a numerosos estudiantes.

Interviene en el Sexto Congreso Internacional sobre Dibujo, Educación Artística y Artes Aplicadas en Praga, con una ponencia titulada Creative Education [Educación creativa], que posteriormente se publica con el título Werklicher Formunterrich [La enseñanza de la forma en el taller] en el nº 2-3 de la revista de la Bauhaus, en cuya cubierta la foto de Albers aparece –como uno de los doce maestros de la Bauhaus– junto a las de Vasili Kandinski, Lyonel Feininger, Paul Klee, Hannes Meyer, Hinnerk Scheper, Joost Schmidt, Gunta Stölzl, Hans Wittwer, Ernst Kállai, Oskar Schlemmer y Mart Stam.

De esa época datan sus primeras fotografías, en las que explora las posibilidades cromáticas del blanco, el negro y el gris y se interesa por conseguir distintas aproximaciones a un mismo tema.

Entre sus collages de fotografías encoladas sobre cartón hay retratos de Paul Klee, Kandinski, Walter Gropius, Oskar Schlemmer o Herbert Bayer, entre otros, y vistas de raíles de tren, árboles, escaleras y otros elementos que realzan el ritmo de líneas paralelas, así como maniquíes en escaparates.

Albers también diseña, para su producción en cadena, una segunda silla de brazos de proporciones armoniosas, funcional y de bajo coste, realizada con piezas curvadas de madera laminada de fácil ensamblado, que pueden ser transportadas dentro de una caja plana.

Recibe el encargo de realizar una propuesta de vidrieras para la sala de conferencias del nuevo Folkwang Museum en Essen y para una iglesia moderna de Berlín.

1929

Albers presenta veinte cuadros de vidrio en la exposición de los Maestros de la Bauhaus –entre los que también se encuentran Kandinski y Klee– en Basilea y Zúrich.

Cuando el director del taller de papel pintado de la Bauhaus, Hinnerk Scheper, se traslada a Moscú por dos años, Albers se hace cargo del taller.

Los Albers viajan ese verano de Dessau a Barcelona –pasando por Ginebra y Aviñón– donde visitan la Exposición Internacional y el pabellón alemán de Ludwig Mies van der Rohe, que al año siguiente sería nombrado director de la Bauhaus; de ahí prosiguen el viaje hacia Biarritz, donde se encuentran con los Klee y los Kandinski, y desde allí visitan San Sebastián –ciudad en la que asisten a una corrida de toros, que será fotografiada por Albers–; de Biarritz regresan a Dessau pasando por París.

Todo el viaje queda registrado en las numerosas fotografías tomadas por Albers.

1930-1932

En febrero de 1930 Albers imparte en Berlín su primera conferencia pública ‒que versa sobre formación creativa‒ fuera de la Bauhaus, en la sala de una biblioteca especializada en artes aplicadas.

Allí se encuentra con el que fuera su maestro en Berlín, Philipp Franck.

Ese verano Josef y Anni viajan a Ascona, Suiza, pasando por Italia, un viaje que vuelve a documentar fotográficamente.

Tras el cese de Hannes Meyer, y la toma de posesión de Mies van der Rohe, Albers es nombrado director adjunto de la Bauhaus.

En 1931 diseña los muebles de la sala de estar de un hotel para la gran exposición de Berlín y comienza su primera serie de gouaches sobre la Clave de Sol.

Es la primera vez que utiliza de manera repetida una única forma con ligeras variaciones compositivas en gamas de colores diferentes y con técnicas variadas.

Ante la falta de financiación de la Bauhaus en Dessau, la escuela se ve obligada a trasladarse a Berlín.

Los Albers se mudan al barrio de Charlottenburg, a un apartamento que les proporciona la familia de Anni, donde permanecen cerca de un año.

En mayo de 1932 tiene lugar la primera exposición individual de Albers en la Bauhaus, en la que presenta sus vidrios realizados entre 1920 y 1932.

Su obra está influenciada por la técnica del collage, recurrente en los trabajos de la Bauhaus.

De los trece años –de 1920 a 1933– que permanece en la Bauhaus, los diez últimos –de 1923 a 1933– trabaja como maestro en sus tres sedes: Weimar, Dessau y Berlín, donde destaca como un maestro versátil y sensible, una de las personas más influyentes de esta escuela.

Dirige los talleres de vidrio, mobiliario y papel, formula nuevas propuestas tipográficas, realiza fotografías con una maestría insospechada, tiene a su cargo cursos de dibujo y talleres donde propone ejercicios con materiales y formas, es un escritor de talento y un orador locuaz.

Nunca, desde entonces, abandona la enseñanza.

De entre todos sus colegas, destaca su relación con Kandinski, cuya amistad y mutuo apoyo queda patente en la intensa relación epistolar que mantienen una vez clausurada la Bauhaus. 1933

Tras la llegada al poder de Hitler y el consiguiente cierre de la Bauhaus, Josef y Anni Albers son los primeros miembros de la escuela invitados a enseñar en los Estados Unidos, en el recién fundado Black Mountain College, una escuela experimental y progresista en Carolina del Norte, que proclama, de manera revolucionaria, la libertad en la educación; en ella Albers impartirá su docencia durante dieciséis años.

La invitación, dirigida por John Andrew Rice y Theodore Dreier, llega por recomendación de Philip Johnson, entonces director del nuevo Departamento de Arquitectura y Diseño del Museum of Modern Art de Nueva York, que visita la Bauhaus en 1927.

La propuesta es recibida por Josef Albers como una llamada a participar en la aventura pionera de construir algo nuevo desde un punto de vista educativo, de preparar a los alumnos para vivir en una sociedad libre y democrática.

Acepta con la promesa de asumir el reto de enseñar a ver.

Los Albers llegan en barco a Nueva York el 24 de noviembre y al Black Mountain College cuatro días después; los principales periódicos de Nueva York y de Carolina del Norte se hacen enseguida eco de su llegada.

El entorno montañoso, el clima templado y la exuberante vegetación de Carolina del Norte favorecen la creación de un ambiente acogedor y favorable que les hace sentir como en casa.

La singularidad del lugar contribuye a que la pareja viva una experiencia extraordinaria en un ambiente propicio para la formación de los alumnos.

Albers se incorpora al Black Mountain College con entusiasmo y con una actitud de compromiso educativo, consciente de que el desarrollo de cualquier disciplina a través del arte contribuye al desarrollo del individuo.

Y, en este sentido, su inicial desconocimiento de la lengua inglesa resulta casi irrelevante para lograr sus objetivos.

La total libertad con la que se le permite dar sus clases viene determinada por la propia estructura libre del plan de estudios; libertad que en sus inicios funciona porque cuenta con la responsabilidad y disciplina de profesores y alumnos.

Las clases inciden, en este sentido, en aspectos lúdicos y en el uso experimental de los materiales.

Sus primeras pinturas en América son prácticamente monocromáticas.

Son obras de transición, que muestran su preocupación por la complejidad estructural y perceptiva de las imágenes.

1934-1935

Del 28 de diciembre de 1934 al 16 de enero de 1935 los Albers viajan a Cuba con sus amigos Theodore y Barbara Dreier.

El motivo del viaje es la invitación que la diseñadora cubana Clara Porset –que había visitado el Black Mountain College el anterior mes de septiembre– hace a Josef Albers para impartir el ciclo de conferencias Una nueva visión de la enseñanza del arte y el desenvolvimiento de la actividad creadora, que tendrá como sede el Lyceum de la Habana y será acompañado por una exposición de la obra más reciente del artista.

Las conferencias, ilustradas con la proyección de diapositivas, tratan sobre el fomento de la originalidad en la enseñanza artística.

Son leídas por Albers en alemán, traducidas al español por el profesor, escritor, periodista y diplomático cubano Manuel Márquez Sterling y leídas consecutivamente por Clara Porset.

La primera conferencia (29 de diciembre de 1934) trata de las formas constructivas; la segunda (2 de enero de 1935), de las combinaciones de formas y materiales; y la tercera (4 de enero de 1935), de la representación objetiva, de los principios del dibujo y de la pintura.

Albers pronuncia un breve discurso en la Convención Anual de la Federación Americana de las Artes, celebrada en Washington D.C., del 20 al 22 de mayo.

Del 26 de diciembre de 1935 al 21 de enero de 1936 viaja a México por iniciativa de Anni, en su compañía y en la de los Dreier.

Será el primero de un total de catorce viajes al país y es entonces cuando los Albers comienzan su colección de miniaturas precolombinas.

Vuelve a pintar y realiza sus primeras pinturas abstractas al óleo.

1936 Entre junio y agosto los Albers viajan por segunda vez a México y, del 15 al 25 de agosto, presenta una exposición de obra gráfica y de la serie de gouaches Treble Clef [Clave de Sol] en el vestíbulo del periódico El Nacional.

Pronto admira la cultura antigua mexicana y encuentra inspiración en la arquitectura precolombina y en la rigurosa geometría de los sitios arqueológicos y de las construcciones coloniales, cuyo influjo pronto se evidencia en su obra.

Esta muestra el uso de la diagonal, probablemente inspirada en los taludes de las pirámides prehispánicas de Teotihuacán o Monte Albán, y representa estructuras geométricas prehispánicas.

Realiza una nueva serie de dibujos lineales abstractos.

Entre 1936 y 1940, y por invitación primero de Joseph Hudnut y más tarde de Walter Gropius, Albers imparte seminarios y conferencias en la Graduate School of Design de la Universidad de Harvard, en Cambridge, Massachusetts.

1937-1944

Del 3 al 17 de abril de 1937 las pinturas de Albers forman parte de la primera exposición de artistas abstractos americanos en las Squibb Galleries en la ciudad de Nueva York.

Entre el 10 de junio y el 6 de agosto de 1937 los Albers realizan un nuevo viaje a México, al que los padres de Anni, procedentes de Alemania, se suman durante un mes.

En 1939 Josef y Anni adquieren la ciudadanía estadounidense.

Entre el 8 de junio y el 8 de septiembre realizan otro viaje a México, donde Albers estampa la serie de litografías Alpha, Beta, Gamma, Delta en el Taller de Gráfica Popular de la Ciudad de México.

Ante la situación política previa al estallido de la Segunda Guerra Mundial, los padres de Anni abandonan definitivamente Alemania y el 22 de junio se encuentran de nuevo con los Albers en México.

En agosto Albers da clases en el Gobert College de Tlalpan, al sur de la Ciudad de México.

En 1940 realizan otro viaje a México y, entre 1940 y 1942, realiza collages con hojas de árboles y pequeñas composiciones lineales a punta seca.

En 1941 se toma un permiso sabático, que pasa con Anni en Nuevo México y en México.

En primavera imparte clases de diseño básico y color en la Graduate School of Design de la Universidad de Harvard y comienza su serie de estudios Graphic Tectonic [Tectónica gráfica], basada en composiciones abstractas geométricas, claramente influidas por el arte y la arquitectura precolombinas, que dará lugar en 1942 a una serie de zincografías con el mismo título.

En 1943 inicia dos series de abstracciones geométricas: Biconjugate [Biconjugado] y Kinetic [Cinético].

En 1944

en 1937 realiza en Biltmore Press, Asheville, Carolina del Norte, series de grabados con figuras geométricas sobre fondos que reproducen el veteado de la madera y la textura del corcho.

1945-1948

El ambiente de cordialidad y de libertad intelectual que se vive inicialmente en el Black Mountain College va transformándose poco a poco hasta que los problemas y disputas se hacen cada vez más frecuentes.

La ausencia de normas y reglamentos y el abuso de la libertad que se persigue como un ideal son origen de desencuentros, como el protagonizado por el propio Albers con John Waller, un joven idealista preocupado por imponer el orden.

El ambiente cada vez más problemático de la escuela, unido al conflicto interno del propio Albers, que se debate entre su dedicación a la actividad docente y su práctica artística, mueven a Josef y Anni a tomarse un año sabático en octubre de 1946.

Tras recorrer en coche los Estados Unidos, llegan a Nuevo México y en mayo de 1947 a México, donde inicia la serie de pinturas titulada Variantes o Adobes, claramente influida por la arquitectura de adobe doméstica mexicana.

En mayo de ese año, escribe al Black Mountain College solicitando una prórroga de su año sabático.

Su petición llega en un momento crítico de la escuela, de interminables discusiones y múltiples conflictos.

Finalmente acepta regresar el primer semestre de 1947-48.

Albers se compromete a preparar a los alumnos para su graduación y a organizar el Instituto de Arte de Verano del Black Mountain College de 1948, que acaba siendo uno de los más exitosos de su historia.

Además, es elegido miembro del Consejo Asesor de la School of the Arts de la Universidad de Yale.

Se inaugura la primera exposición de Josef Albers en Alemania desde el estallido de la Segunda Guerra Mundial; bajo el título Josef Albers, Hans Arp, Max Bill, se presenta en la Galerie Herbert Hermann, en Stuttgart.

Nuevos conflictos en el Black Mountain College hacen renunciar a Albert William Levi de su puesto de rector y, en un intento por encontrar soluciones a las crisis continuas, Albers acepta sustituirle en octubre de 1948.

Se suceden las tensiones y conflictos, especialmente el que protagoniza su apreciado amigo Ted Dreier, quien, atrincherado en la escuela, queda aislado de sus colegas.

1949-1951

Josef y Anni Albers presentan su dimisión en el Black Mountain College en febrero de 1949.

En verano viajan de nuevo a México, esta vez con la intención de olvidar los conflictos y dificultades de los últimos meses.

Entre el 10 de junio y el 15 de agosto imparte cuatro seminarios sobre diseño en la Universidad de Ciudad de México.

Es nombrado profesor invitado en la Cincinnati Art Academy y en el Pratt Institute de Brooklyn, donde enseña teoría del color y dirige un taller.

Inicia su serie Structural Constellations 19 Josef y Anni Albers en [Constelaciones estructurales], de formas geométricas lineales, que desarrolla en dibujos, grabados de líneas blancas sobre vinilo negro, grabados en latón burilado, talla dulce sin tinta, relieves sobre papel y grandes relieves murales con materiales diversos.

Comienza su serie Homage to the Square [Homenaje al cuadrado], de la que llega a hacer más de dos mil versiones diferentes, proporcionando al espectador una gama infinita de experiencias visuales.

Las variaciones y ambigüedades sensoriales se obtienen exclusivamente por la interacción del color y por efecto de su yuxtaposición.

En sus pinturas la luz transmite inestabilidad visual; es una ilusión inmaterial y perceptiva que se proyecta mediante la interacción del color, un color que, pese a la ambigua apariencia racional de sus obras, provoca en el espectador reacciones emocionales.

En 1950, invitado por la Universidad de Yale, se traslada con Anni a vivir a New Haven, Connecticut, donde, hasta 1958 y como responsable del Departamento de Diseño, desarrolla su enseñanza básica del color y una nueva enseñanza del dibujo.

Además, es profesor visitante de la Graduate School of Design de Harvard y realiza un muro de ladrillo titulado America para la Sala Swaine, en el pabellón Harkness Commons del Graduate Center de la Universidad de Harvard, diseñado por Walter Gropius.

1952-1955

Entre el 9 y el 17 de febrero de 1952 Josef Albers imparte clases en el Departamento de Arquitectura de la Universidad de la Habana.

La Sidney Janis Gallery le organiza una exposición individual en Nueva York.

En verano los Albers hacen un nuevo viaje a México, donde visitan las ruinas mayas de Yucatán. Josef Albers diseña una chimenea de ladrillo blanco para una casa en North Haven, Connecticut: The Rouse House, diseñada por el arquitecto chino-americano King Lui Wu para el también profesor de Yale, Benjamin Irvin Rouse.

Es nombrado Fellow del Saybrook College de la Universidad de Yale.

Entre el 8 de junio y el 9 de septiembre de 1953 los Albers viajan a Perú y Chile.

Imparte un curso en el Departamento de Arquitectura de la Universidad Católica de Santiago y da conferencias en la Escuela Nacional de Ingenieros de Lima, donde conoce a Fernando Belaúnde Terry, arquitecto y más tarde Presidente de Perú.

En su número de septiembre-octubre de ese año, el crítico Juan Acha escribe un artículo para la revista El Arquitecto Peruano, que dedica un lugar destacado a la obra de Josef Albers.

En Lima se reúne con Max Bill, director de la recién fundada Hochschule für Gestaltung de Ulm, Alemania, que le invita a dar cursos de dibujo, diseño y color básicos en esa escuela entre el 24 de noviembre de 1953 y el 23 de enero de 1954.

Además, acude a Ulm con el encargo de ofrecer asesoramiento en la organización del curriculo y de compartir los principios básicos de sus métodos docentes, muy diferentes de los métodos tradicionales en la enseñanza artística.

Admira el espíritu pionero de la escuela y el trabajo comprometido de los creadores del proyecto, Inge Aicher-Scholl, su marido Otto Aicher y Max Bill.

Para Albers el arte es una disciplina que no puede ser enseñada, al menos de forma directa. Se trata, más bien, de una formulación visual de nuestra reacción al mundo, al universo, a la vida.

De ahí que los dos aspectos básicos de la enseñanza artística sean los de la formulación y la articulación, y no el de la auto-expresión surgida del sentimiento. Para él, el arte procede tanto de lo consciente como del subconsciente.

Claridad de visión y de pensamiento son básicos en su planteamiento de la enseñanza artística. Entre el 23 de junio y el 3 de agosto de 1954 Josef pasa el verano con Anni en Hawai, donde imparte cursos y conferencias en la Universidad de Hawai en Honolulú.

Vuelve a dar clases en la Hochschule für Gestaltung de Ulm, entre el 19 de mayo y el 9 de agosto de 1955.

Ese año participa en la Documenta I de Kassel. Diseña la White Cross Window [Vidriera de la Cruz blanca] para la Capilla Abbot de la Abadía de St. John, en Collegeville, Minnesotta.

1956-1960

En 1956 la Yale University Art Gallery organiza la primera exposición retrospectiva de Albers. En julio y agosto los Albers realizan un nuevo viaje a México.

En 1957 Josef Albers expone en la galería Denise René, en París. Recibe la Cruz de la Orden del Mérito de Primera Clase.

Es nombrado Doctor Honoris Causa en Bellas Artes por la Universidad de Hartford.

Entre septiembre y diciembre participa con una selección de obras en la IV Bienal de São Paulo, en el Museu de Arte Moderna.

Albers enseña de nuevo diseño básico bajo la denominación Organización Estructural y en 1958 se jubila del Departamento de Diseño de la Universidad de Yale, donde, no obstante, permanece como crítico invitado hasta 1960.

Es invitado a dar clase y a impartir conferencias en numerosas escuelas de arte por toda América: la Universidad de Minnesota, el Kansas City Art Institute, el Art Institute of Chicago o el Departamento de Arquitectura de la Universidad de Princeton.

Entre junio y agosto de 1958 participa con dos obras en la I Bienal Interamericana de Pintura y Grabado, celebrada en el Instituto Nacional de Bellas Artes de la Ciudad de México.

Recibe el Premio Konrad von Soest, de la Corporación Regional de Westfalen-Lippe, en Alemania.

En 1959 recibe una beca de la Ford Foundation.

Se realiza su mural Two Structural Constellations [Dos constelaciones estructurales] en mármol tallado y pan de oro para el vestíbulo del Corning Glass Building, en Nueva York, y el Manuscript Wall [Muro manuscrito], una composición de mortero rehundido, para el Manuscript Society Building, en la Universidad de Yale.

1961-1963

En 1961 Albers diseña Two Portals [Dos portales], un mural de vidrio y bronce para el vestíbulo del Time and Life Building en Nueva York, y el muro de altar en ladrillo para la Iglesia de St. Patrick en Oklahoma City.

En 1962 imparte clases en la Universidad de Oregón, en Eugene.

Recibe una beca de la Graham Foundation y es investido Doctor Honoris Causa en Bellas Artes por la Universidad de Yale.

Los Albers viajan de nuevo a México. En mayo de ese año, Josef Albers colabora como artista invitado en el taller de obra gráfica Tamarind Litography Workshop en los Ángeles, donde realiza la serie de litografías Interlinear.

Su mural monumental de formica en rojo, blanco y negro, Manhattan, es instalado en el vestíbulo del Pan Am Building, Nueva York, aunque sería retirado en 2001 y posteriormente destruido.

Albers realiza Repeat and Reverse [Repetición e inversión], una escultura pública con barras de acero inoxidable que reproducen un dibujo lineal de ilusión óptica, y que es instalada sobre la entrada del Art and Architecture Building de la Universidad de Yale, diseñado por Paul Rudolph.

Fruto de la larga labor pedagógica de Josef Albers, en 1963 Yale Univerity Press publica su obra esencial Interaction of Color [Interacción del color], que incluye un texto y láminas serigrafiadas, basadas en su curso sobre el color.

En ella recoge, con un tono marcadamente didáctico, su investigación teórico-práctica en el ámbito de las relaciones cromáticas y plantea una serie de problemas resueltos por el método de ensayo y error, limitando la función del color afines más visuales que emocionales.

Se trata de una compilación de ejercicios y estudios cromáticos realizados por los alumnos de Albers.

Estos exploran las posibilidades del color y trabajan con papeles coloreados y recortados con una rigurosa disciplina que les hace más autocríticos y reflexivos.

En octubre de ese año regresa como artista invitado al Tamarind Litography Workshop.

1964

El 8 de marzo se inaugura en Caracas la exposición Josef Albers: Homage to the Square, que, organizada por el Museum of Modern Art de Nueva York y bajo los auspicios del International Council, itinera, hasta agosto de 1965, a Montevideo, Buenos Aires, Lima, Río de Janeiro, Guayaquil, Bogotá, Santiago de Chile y Ciudad de México.

Después, la exposición regresa a los Estados Unidos, por donde viaja hasta enero de 1967.

En junio de 1964 participa de nuevo en el Tamarind Litography Workshop de los Ángeles, donde realiza el portfolio Midnight and Noon [Media noche y medio día], ocho litografías monocromáticas de la serie Homage to the Square.

Del 28 de septiembre al 24 de octubre la Sidney Janis Gallery presenta la exposición Albers: Homage to the Square.

Imparte clases en el Smith College, Northampton, Massachusetts, y en la Universidad de Miami, Florida.

Es nombrado Doctor Honoris Causa en Bellas Artes por el California College of Arts and Crafts, Oakland, y recibe una medalla del American Institute of Graphic Arts, Nueva York, por su extraordinaria labor en las artes gráficas.

1965-1967

Entre el 23 de febrero y el 25 de abril de 1965 Albers presenta su obra, junto a la de Frank Stella, Ellsworth Kelly, Victor Vasarely, Bridget Riley, la obra colectiva del Equipo 57 español y otros, en la célebre exposición itinerante que sobre Op Art y bajo el título The Responsive Eye es comisariada por William C. Seitz en el Museum of Modern Art de Nueva York.

Esta exposición supone el triunfo de Albers como artista.

A partir de ese momento se suceden los encargos de murales y sus pinturas son acogidas con entusiasmo.

En abril de 1965 pronuncia tres relevantes conferencias en el James Lippincott Goodwin Theatre del recién inaugurado Austin Arts Center del Trinity College, en Hartford, Connecticut, bajo los títulos: I. Educación general y educación artística: posesiva o productiva, II. Uno más uno igual a tres o más: datos factuales y datos actuales y III. Los estudios de arte como formación básica: observación y expresión, que son publicadas por el Trinity College Press en 1969, bajo el título Search Versus Re-Search.

En 1966 es nombrado profesor invitado en la Universidad de Florida del Sur, Tampa y Doctor Honoris Causa en Derecho por la Universidad de Bridgeport, Connecticut.

En febrero de 1967 los Albers reciben en New Haven la visita de los arquitectos mexicanos Luis Barragán y Ricardo Legorreta y del artista Mathias Goeritz.

Nuevo viaje a México, donde Albers presenta una exposición de serigrafías de la serie Homage to the Square en la Galería de Arte Mexicano de Inés Amor, fundada en 1935, la primera galería establecida en la Ciudad de México, cuya labor resultó fundamental para la vida cultural y artística del país.

En la Exposición Internacional de Pittsburg recibe el Premio de pintura del Carnegie Institute. En el campus del Rochester Institute of Technology se instalan su mural pintado Growth [Crecimiento], en el vestíbulo del Administration Building, y el relieve de ladrillo Loggia Wall [Muro de la Logia], en el Science Building.

Es nombrado Doctor Honoris Causa en Bellas Artes por la Universidad de Carolina del Norte, Chapel Hill, y Doctor Honoris Causa en Filosofía por la Ruhr-Universität, Bochum, Alemania Occidental.

1968-1971

En 1968 Albers recibe el Gran Premio en la III Bienal Americana de Grabado en Santiago de Chile y el Gran Premio de pintura del estado de Nordrhein-Westfalen, Alemania.

Recibe la Gran Cruz de la Orden del Mérito de la República Federal Alemana y es elegido miembro del National Institute of Arts and Letters, Nueva York.

En abril se inaugura, en el Westfälisches Landesmuseum für Kunst und Kulturgeschichte de Münster, una exposición itinerante, que hasta 1970 viaja por Europa.

La Documenta IV de Kassel dedica a su obra una sala entera.

En 1969 envía la exposición Homage to the Square al Museo Universitario de Ciencias y Arte de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Es nombrado Doctor Honoris Causa en Bellas Artes por la Universidad de Illinois, Champaign-Urbana, Minneapolis School of Art y Kenyon College, Gambier, Ohio.

En 1970 los Albers se trasladan a vivir a Orange, Connecticut, a quince kilómetros de distancia de New Haven, su anterior lugar de residencia.

Es nombrado Ciudadano de Honor de Bottrop.

En 1971 el Metropolitan Museum of Art de Nueva York le dedica una exposición retrospectiva, la primera que el museo dedica a un artista vivo, tras la cual dona al museo trece pinturas y ocho grabados.

Recibe la Primera Medalla de artes gráficas, Skowhegan School of Painting and Sculpture, Maine.

Es nombrado Doctor Honoris Causa en Bellas Artes por la Universidad de Washington, Saint Louis.

Se constituye la Josef Albers Foundation como una organización sin ánimo de lucro que promueve la revelación y evocación de la visión a través del arte.

1972-1976

En 1972, fruto de una intensa colaboración con arquitectos, diseña una escultura de acero, Two Supraportas [Dos supraportas], para la fachada del nuevo Westfälisches Landesmuseum für Kunst und Kulturgeschichte en Münster; un mural en relieve de acero inoxidable titulado Gemini [Géminis] para el vestíbulo del Grand Avenue National Bank en Kansas City, Misuri; y el mosaico mural Reclining Figure [Figura yacente] para el Celanese Building, Nueva York, que es destruido en 1980.

Es nombrado Doctor Honoris Causa en Bellas Artes por el Maryland Institute and College of Art de Baltimore.

Recibe la Medalla de Oro en la First Graphic Biennial, en Noruega.

Se publica Formulation: Articulation, una carpeta de 66 serigrafías que son una síntesis de su producción artística a lo largo de cuarenta años.

En 1973 Albers diseña el Stanford Wall para el campus de la universidad.

Recibe el Distinguished Teaching of Art Award del College Art Association y es nombrado Doctor Honoris Causa en Derecho por la Universidad de York, Downsview, Ontario.

En 1974 es elegido miembro extraordinario de la Akademie der Künste de Berlín.

En 1975, Doctor Honoris Causa en Bellas Artes por el Pratt Institute, Brooklyn, y Medalla de las Bellas Artes del American Institute of Architects, New York Chapter.

En 1976 es nombrado Doctor Honoris Causa en Bellas Artes por el Philadelphia College of Art.

Albers diseña, a invitación de un antiguo alumno –el arquitecto Harry Seidler–, el mural en relieve de aluminio Wrestling [Lucha] para un edificio de Seidler, el Mutual Life Center en Sydney, Australia.

Josef Albers fallece en New Haven el 25 de marzo de 1976 a la edad de 88 años.

Es enterrado en Orange, Connecticut.

Una parte importante de la colección de miniaturas precolombinas de los Albers se deposita, por legado, en el Peabody Museum of Natural History de Yale.

En abril Inés Amor organiza una exposición en homenaje al artista en su Galería de Arte Mexicano.

1978-1988

En 1978 la Yale University Art Gallery inaugura un espacio de exposición permanente dedicado a la obra de Josef Albers con la donación de 64 pinturas y 49 grabados del artista por Anni Albers y la Josef Albers Foundation.

En 1979 Anni dona el resto de la colección de miniaturas precolombinas al Peabody Museum of Natural History de Yale.

En 1980, por encargo de la Stanford University y para ser emplazado en Lomita Mall, se construye el Stanford Wall –diseñado por Albers en 1973–, un muro escultural exento, de dos caras, una de granito pulido de color negro y la otra de ladrillo blanco y acero.

En 1983 Anni Albers preside la inauguración del Josef Albers Museum Quadrat en Bottrop, que alberga 91 pinturas y 234 grabados del artista, donados por ella y la Josef Albers Foundation. En 1988, con ocasión del centenario de su nacimiento, tiene lugar la primera exposición retrospectiva póstuma del artista, en el Solomon R. Guggenheim Museum de Nueva York.

Hoy, The Josef and Anni Albers Foundation, emplazada en plena naturaleza, en Bethany, Connecticut, se dedica a conservar y a promover, junto a la de Anni, la obra de Josef Albers y los principios estéticos, artísticos y filosóficos que marcaron su vida y su trayectoria artística.

Publicado por ilabasmati

Licenciada en Bellas Artes, FilologÍa Hispánica y lIiteratura Inglesa.

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