Esto me recuerda el Mayo del 68, donde la clase media tiraba piedras contra su tejado. Los hijos de los que habían luchado contra la segunda guerra mundial, se amotinaron, porque se veían como autómatas necesarios en la democracia que solo les permitía intervenir en las votaciones cada 4 años… El juego político me resultaSigue leyendo «Si voto, tengo fe de carbonera»
