Schliemann y el Tesoro de Priamo

Parte del Tesoro de Priamo expuesto en el Museo Pushkin de Moscu

 El tesoro de Príamo es el mayor descubrimiento arqueológico del siglo XIX

Este tesoro corresponde al llamado estrato Troya II, que es casi mil años anterior al estrato Troya VI, donde se situaría el famoso Rey de Troya cantado por Homero.

Heinrich Schliemann (1822 – 1890), un joven emprendedor alemán que había hecho fortuna y con una gran afición por la historia antigua, inició –en 1870– excavaciones arqueológicas en una colina a seis kilómetros y medio del estrecho de los Dardanelos.

Este lugar, denominado Hisarlik (lugar de la fortaleza en turco) por los autóctonos, es el emplazamiento de una ciudad de míticas connotaciones: Troya.

Schliemann se lanzó con entusiasmo a la búsqueda de la legendaria ciudad, anhelo de toda una vida y empeño personal desde que se vio con fortuna suficiente.

El 31 de mayo de 1873, a una profundidad de ocho metros y medio, el alemán hizo el mayor descubrimiento arqueológico del siglo XIX. Schliemann denominó «Tesoro de Príamo» a un conjunto de casi nueve mil piezas de oro, plata y bronce. 

Este «tesoro» corresponde al llamado estrato Troya II, que es casi mil años anterior al estrato Troya VI, donde se situaría el famoso rey de Troya cantado por Homero.

Schliemann no informó a las autoridades turcas de su descubrimiento, temeroso de que estas solo vieran el valor material y acabaran fundiendo o dispersando el tesoro. Discretamente, lo sacó a Grecia.

 Enterados los turcos, pusieron el grito en el cielo y presentaron una reclamación legal contra Schileman en los tribunals griegos.

  La sentencia dictaminó que Schliemann podía quedarse con el Tesoro de Príamo, pero debía abonar diez mil francos de oro al Museo de Constantinopla. 

El alemán pagó cincuenta mil francos de oro y cedió algunas piezas para que se exhibieran en el museo. El Tesoro viajó a Alemania y acabaría haciendo morada en el Museo Real de Berlín, en 1881.

Durante las últimas semanas de la Segunda Guerra Mundial en Europa, al Dr. Wilhelm Unverzagt, director de Prehistoria e Historia Antigua del Museo Real, le fue asignada la habitación número 11 de la torre antiaérea fortificada que defendía la zona del zoo de Berlín. Unverzagt llegó con tres cajas que contenían el Tesoro de Príamo. 

En abril de 1945 las tropas rusas entraron en Berlín, iniciándose una defensa desesperado por barrios, distritos y manzanas.

El día 30 de abril, el coronel Haller –comandante de la torre antiaérea– quedó en rendir la fortificación a los rusos a la medianoche, lo que permitió a las tropas que defendían el área, más la guarnición de la torre, romper la línea en dirección a otro sector de la ciudad. Evitando así el ser embolsados.

Para Unverzagt la situación le planteó un enorme dilema: no podía llevarse las cajas, por otro lado si los rusos veían las piezas de oro y plata las saquearían y desaparecerían para siempre. ¿Qué hacer? Esa noche se jugó la vida atravesando la tierra de nadie batida por disparos.

Se entregó a un grupo de soldados rusos, a los que convenció de que le llevaran inmediatamente con el oficial más próximo del servicio de contra-espionaje militar (SMERSH). La madrugada del 1º de mayo explicó a un atónito oficial ruso el contenido de las cajas que guardaba en su cuarto y la importancia de protegerlas. 

Las cajas fueron protegidas y trasladadas. El día 28 fueron entregadas a miembros del Comité Soviético de Artes, que habían viajado especialmente a por las cajas y el día 30 partieron con destino a Rusia.

Sofía Shliemann con parte del Tesoro

Durante décadas se ignoró cuál fue el destino del Tesoro de Priamo. Nada se sabía. El gobierno soviético negó, una y mil veces, conocimiento alguno sobre el paradero de este. Con la caída del muro de Berlín, de la Glasnost, del régimen soviético, etc.; los rusos acabaron admitiendo que el Tesoro de Príamo estaba depositado en los sótanos del Museo Pushkin de Moscú.

De hecho, lo sacaron de los sótanos y lo exhibieron en sus salas, mientras afirmaban su intención de quedárselo como compensación por la destrucción causada por los nazis. 

En 1998 aprobaron una «Ley Federal Sobre Bienes Culturales Transportados a la Unión Soviética como resultado de la Segunda Guerra Mundial y Localizados en Territorio de la Federación Rusa».

Básicamente, fue una legalización del saqueo de Alemania que impedía a los tribunales rusos aceptar cualquier demanda de restitución, presente o futura, sobre obras históricas y/o artísticas.

https://www.eldebate.com/historia/20230219/tesoro-priamo_94528.html

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/heinrich-schliemann-descubridor-troya_15026

https://historia.nationalgeographic.com.es/edicion-impresa/articulos/troya-viejo-sueno-schijemann_19659

El nuevo aspecto de Ötzi

Ötzi, el Hombre de Hielo, cuyos restos congelados son halados en un barranco en los Alpes tiroleses por excursionistas en 1991, es el cadáver más estudiado del mundo.

El misterio sobre su muerte violenta, quién era y cómo termina en un paso de montaña  despierta una fascinación que va más allá del campo de la arqueología.

Cada año, miles visitan su momia contenida en una celda fría especial en el Museo de Arqueología del Tirol del Sur en Bolzano, Italia.

Esta es la ubicación del descubrimiento de Ötzi en los Alpes italianos. (Crédito: Museo de Arqueología del Tirol del Sur/Dario Frasson)

Un nuevo estudio de ADN antiguo extraído de la pelvis de Ötzi sugiere que todavía tiene algunos secretos que revelar.

El análisis de su composición genética revela que la momia de 5300 años tiene piel oscura y ojos oscuros, era calva. Esto contrasta con la reconstrucción de Ötzi que representa a un hombre de piel pálida con una abundante cabellera y barba.

Dice Zink, coautor de la investigación publicada en la revista científica Cell Genomics:

Anteriormente se creía que su piel se había oscurecido durante el proceso de momificación”, dijo Albert Zink, director del Instituto de Estudios de Momias de Eurac Research, un centro de investigación privado con sede en Bolzano. Parece que el color oscuro de la piel de la momia es bastante parecido al color de la piel del Hombre de Hielo durante (su) vida

No es tan sorprendente que Ötzi tuviera la piel muchos europeos en ese momento probablemente tenían una pigmentación de piel más oscura que muchos europeos actuales.

Los primeros agricultores europeos todavía tenían una piel bastante oscura, que cambió con el tiempo a una piel más clara, como una adaptación a los cambios en el clima y la dieta de los agricultores. Los agricultores consumen mucha menos vitamina D en su dieta en comparación con los cazadores-recolectores.

Parece que el Hombre de Hielo todavía consumía bastante carne, eso también fue confirmado por nuestro análisis de su estómago que muestra la presencia de carne de cabra montés y ciervo.

El cuerpo momificado de Ötzi es quizás el hallazgo arqueológico más estudiado del mundo. El coautor de Zink, Johannes Krause, director del departamento de arqueogenética del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Leipzig, Alemania, dice que los hallazgos sugieren que el Hombre de Hielo en vida se parece mucho más a la propia momia. Dice Krause:

Es notable cómo la reconstrucción está sesgada por nuestra propia concepción preconcebida de un humano de la Edad de Piedra de Europa.

Dice el arqueólogo Lars Holger Pilø, codirector del proyecto Secrets of the Ice en Noruega que ha estudiado a Ötzi pero no participa en las últimas investigaciones:

Si bien el análisis de ADN antiguo sugiere que Ötzi tiene calvicie de patrón masculino, no es posible estar seguro de hasta qué punto pierde cabello en vida. Es posible que Ötzi se haya quedado calvo por razones genéticas, pero, en mi opinión, es más probable que la calvicie casi completa que tiene ahora se deba a que ocurrió después de su muerte

Los pelos de la piel a menudo se caen durante la estancia (del cuerpo) dentro y fuera del hielo (y a veces en el agua) a medida que la epidermis se descompone.

El genoma secuenciado a partir del ADN tomado de la pelvis de Ötzi fue más completo que un genoma anterior que se reconstruyó en 2012 cuando el campo del ADN antiguo aún estaba en pañales, según el estudio. La investigación más reciente también ayuda a aclarar un enigma sobre la ascendencia de Ötzi. Agrega Pilø:

La aplicación de nuevos métodos hace de Ötzi un regalo científico. El nuevo estudio muestra que este primer resultado probablemente se debió a la contaminación por ADN humano moderno.

 Dice Zink:

El avance en las tecnologías de secuenciación nos permitió generar un genoma de alta cobertura del Hombre de Hielo. Esto nos permitió obtener resultados más precisos.

El genoma también parece descartar una afinidad genética propuesta previamente entre Ötzi y los sardos actuales.

Cuando los investigadores del nuevo estudio comparan el genoma de Ötzi con los de otros humanos antiguos, descubren que tiene más en común con los primeros agricultores de Anatolia, de lo que ahora es Turquía, que no tienen mucha interacción con sus contemporáneos cazadores-recolectores europeos.

Explica Zink:

No cambia por completo nuestro conocimiento sobre el Hombre de Hielo, pero aclara algunas cosas. Muestra que el Hombre de Hielo probablemente vivió en un área relativamente aislada con un contacto limitado con otras poblaciones y un bajo flujo de genes de las poblaciones relacionadas con la ascendencia de cazadores-recolectores.

Se han analizado casi todas las partes de Ötzi y sus pertenencias, pintando una imagen íntima de la vida hace 5.300 años.

El contenido del estómago arrojó información sobre su última comida y de dónde venía, sus armas revelaron que era diestro y su ropa daba un aspecto poco común a lo que vestían las personas antiguas. Zink dijo que el equipo espera descubrir más detalles, como la composición de su microbioma.

Dice Pilø:

No es la primera vez que se reescribe un capítulo de la fascinante historia de Ötzi

Originalmente, se pensó que Ötzi murió congelado, pero una radiografía de 2001 reveló una punta de flecha en su hombro, que habría sido fatal. También presentaba una herida en la cabeza, posiblemente sufrida al mismo tiempo, y su mano derecha muestra una herida de defensa.

Dice Zink:

Toda la historia del Hombre de Hielo es intrigante, incluido el misterio de su muerte violenta… y la pregunta de por qué estaba en las altas montañas cuando lo mataron.

https://qpaso.ar/noticias/infobae/america/ciencia-america/2023/08/16/nuevas-investigaciones-revelaron-el-verdadero-aspecto-de-otzi-el-hombre-de-hielo-de-los-alpes

https://www.niusdiario.es/ciencia-y-tecnologia/ciencia/20230816/oetzi-hombre-hielo-piel-ojos-oscuros-calvo_18_010259988.html

https://www.rtve.es/noticias/20160108/bacteria-helicobacter-pylori-hallada-estomago-momia-tzi-replantea-neolitico/1282357.shtml

https://www.rtve.es/noticias/20150531/tzi-punado-ambar-comic-reconstruye-vida-momia-alpes/1151362.shtml

https://www.nationalgeographic.es/historia/2019/10/reconstruyen-ultimos-pasos-de-otzi-el-hombre-de-hielo

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/tatuajes-otzi-momia-hielo-unos-mas-antiguos-mundo_9003

https://www.nationalgeographic.es/historia/2018/07/otzi-murio-hace-5300-anos-ahora-sabemos-cual-fue-su-ultima-comida

Cuando Nicolás II prohibió el vodka

El zar Nicolás II con su familia y cosacos de la guardia

El alcohol era una de las principales fuentes de ingresos del Imperio ruso. ¿Influyó su prohibición en la caída de los Romanov?

Nicolas II junto a su hijo en noviembre de 1908

La ley seca no fue un hecho exclusivo de Estados Unidos. Rusia se adelantó seis años. En septiembre de 1914, pocas semanas después del inicio de la Primera Guerra Mundial, el zar Nicolás II prohibió la venta de alcohol en todo su imperio. Fue el inicio de la contienda bélica el que propició esta medida. El zar no quería que se repitiera lo ocurrido una década atrás. En 1904, Rusia sufrió una humillante derrota contra un enemigo considerado menor: Japón. Fue la primera vez que una potencia europea sucumbía ante un país asiático.

Museo del vodka en Rusia

Entre las diversas causas que provocaron esa derrota estuvo la desmedida afición a la bebida de los soldados rusos, al “vodka” (“agüita” en español), diminutivo que se utiliza en ruso (“voda” significa agua) para designar cualquier bebida destilada de alta graduación alcohólica.

Prisioneros y cañones rusos capturados en la I Guerra Mundial por los alemanes

Son muchos los testimonios que hablan de las dificultades que tuvo el ejército zarista para reclutar a campesinos envalentonados por los efectos del alcohol y de cómo el vodka corría por el frente hasta el punto de incapacitar a los soldados para repeler las acometidas de los japoneses por estar demasiado borrachos.

Nicolás II quería una movilización ordenada y un ejército sobrio y enérgico. También unos obreros eficientes y saludables, sobre todo los de la industria armamentística, y una producción cerealista enfocada a la alimentación, no a la bebida (para la producción de vodka se suele utilizar trigo, cebada o avena).

Nicolas II

La medida surtió efecto al principio, cuando se creía que la Gran Guerra iba a durar unos pocos meses. Rusia movilizó sus tropas con rapidez y obtuvo victorias tempranas. Pero la prolongación del conflicto acarreó graves consecuencias económicas y sociales para Rusia. Y la ausencia vodka jugó un papel importante.

Manifestación de obreros armados y la Guardia Roja en Petrogrado (1917).

El vodka no es una bebida cualquiera para los rusos. Es una parte importante de su cultura, de sus costumbres culinarias y recreativas, de su idiosincrasia nacional. Y lo es desde hace mucho tiempo. Si hacemos caso a la leyenda, desde por lo menos el año 987, cuando el zar Vladímir el Grande eligió el cristianismo como religión en detrimento de la musulmana porque no prohibía el alcohol, y “beber es la alegría de los rusos; sin ese placer no existimos”.

Los rusos beben mucho vodka. Son el país que más licores fuertes ingiere del mundo. Su consumo está tan extendido que, según datos recogidos por Mark Forsyth en su obra Una borrachera cósmica (Ariel, 2019), el 23,4% de las muertes en la Rusia actual está relacionado con el abuso del alcohol.

Pero los rusos no beben porque tengan frío, como a veces se dice, sino porque es un hábito muy arraigado socialmente que ha sido tradicionalmente fomentado por el propio Gobierno ruso.

La razón de esta promoción estatal es que el vodka era un negocio enormemente lucrativo para los zares. Desde que Iván el Terrible decidió en 1552 nacionalizar el comercio del alcohol (siguiendo el ejemplo del recién conquistado estado tártaro de Kazán), el vodka se convirtió en una de las más importantes fuentes de recaudación del Estado ruso. Aproximadamente un tercio de sus ingresos dependían de su venta, por lo que había que animar a su consumo. Cuanto más bebiera el pueblo, más recaudaba el zar.

En 1914, cuando Nicolás II decidió romper con esta costumbre de casi cuatro siglos, se arriesgaba a perjudicar gravemente la economía del Imperio y provocar el descontento de una población habituada a pasar los tragos de la vida (la sociedad rusa de principios del siglo XX era enormemente desigual) acompañados por tragos de vodka.

Dmitri Ivánovich Mendeléyev se le conoce por haber descubierto la tabla periódica de elementos y para muchos es el padre del Vodka

El zar nombró a un nuevo ministro de Hacienda para reorientar las finanzas del Imperio y reunió a un ejército que, según sus asesores, avanzaría como una apisonadora hasta Berlín. Ninguno de esos planes salió como esperaba.

Rusia estaba preparada para una guerra corta, no de desgaste, como finalmente ocurrió. En consecuencia, cuanto más se prolongaba la contienda, más visibles se hacían las debilidades del país. Económicamente, el Imperio comenzó a desmoronarse. Y la “ley seca” contribuyó a ello. La pérdida de una de las fuentes principales de ingresos propició la formación de un enorme agujero presupuestario que llevó al Gobierno a imprimir más moneda, aumentando así la inflación.

Otro problema fue la carestía de los suministros. Los soldados rusos estaban sobrios, pero también hambrientos y desarmados. La caída de la producción, unida a las deficientes infraestructuras de transporte que existían en Rusia, provocó una gran escasez de provisiones tanto en las ciudades como en el frente. Esta carencia fue también agravada por la prohibición del alcohol.

Los productores de vodka, ante la imposibilidad de vender su producto en Rusia, lo enviaban en grandes cantidades por tren a las ciudades portuarias para exportarlo a sus aliados europeos y a Japón. Dado el insuficiente e ineficiente sistema ferroviario ruso, estos envíos contribuyeron a paralizar aún más el transporte de suministros urgentes –alimento, armamento, combustible, material médico– que se estaba produciendo en todo el Imperio.

El descontento de la población fue en aumento. Soldados, obreros y campesinos pasaban hambre, frío y todo tipo de penalidades en el frente sin siquiera el consuelo de poder beber un trago de vodka de vez en cuando. O, si lo hacían, era con destilados ilegales de ínfima calidad.

Esta tensión se tradujo en un estallido de protestas, huelgas y motines por todo el país. ¿Contribuyó la falta de alcohol a que el pueblo, privado de ese “opio”, se rebelará contra el zar? ¿La sobriedad les hizo darse cuenta de lo que su Gobierno estaba haciendo con ellos?

Fuera un factor importante o no, lo cierto es que la prohibición del alcohol ayudó a que la impopularidad de la monarquía se acrecentase. Entre los muchos rumores que circulaban sobre la familia Romanov (el más extendido, que la emperatriz Alexandra, de origen alemán, estaba conspirando contra Rusia junto a su supuesto amante Rasputín), había uno que decía que en la corte corría el vodka como si la prohibición y la guerra no existieran (en 1999 se descubrió un barco hundido con un cargamento de alcohol destinado a la despensa de Nicolás II).

Tras la caída del zar y el triunfo de la revolución, la “ley seca” se mantuvo en vigor. Vladímir Lenin se opuso ideológicamente al alcohol. “No debemos seguir el ejemplo de los países capitalistas y poner vodka y otros estupefacientes en el mercado –arguyó– porque, por muy rentables que sean, nos llevarán de vuelta al capitalismo y no al comunismo”.

Fotografía oficial de Stalin con Nikolai Yezhov y, a la derecha, la misma foto retocada tras su ejecución. Getty/AFP

Pero Stalin, gran bebedor y muy aficionado a regar las reuniones con litros de vodka, no opinaba lo mismo. Tras la muerte de Lenin en 1924, el nuevo líder de la Unión Soviética derogó la ley y revivió el viejo monopolio zarista del comercio de alcohol. La “agüita” volvió a alegrar la vida de los rusos como en tiempos de Vladímir el Grande.

Molotov firma el pacto germano soviético de no agresión, ante Stalin y el ministro alemán Von Ribbentrop de pie a la izquierda

El último gobernante ruso que se atrevió a tomar medidas contra el alcohol fue Mijaíl Gorbachov. Entre las reformas de la perestroika de 1985 estaba la lucha contra el alcoholismo. Gorbachov no llegó a aplicar la “ley seca”, pero sí hizo campaña contra el alcohol y penalizó las infracciones relacionadas con su abuso. Casualidad o no, a los seis años, la URSS se desmoronó

https://www.lavanguardia.com/historiayvida/historia-contemporanea/20230119/8690160/ley-seca-zar-nicolas-ii-prohibio-vodka.html#:~:text=La%20ley%20seca%20no%20fue,el%20que%20propici%C3%B3%20esta%20medida.

https://www.elespanol.com/cultura/historia/20191029/mataron-comunistas-zar-prohibio-vodka-propicio-revolucion/440456708_0.html

https://es.rbth.com/cultura/2014/08/13/de_cuando_rusia_fue_declarada_abstemia_42689

Poesía

Sugerencia de escritura del día
¿Sobre qué temas te gusta escribir?

No hay nada casual en la escritura, pasa como en los sueños.

El conocimiento rizomático que diría Spinoza, hace que al escribir de manera aleatoria, de repente emerjan cosas que están enterradas.

Como la estructura de la novela, una historia contiene a la anterior y a la siguiente.

De tal manera que todo tiene que ver con todo, pero nada es lo mismo.

Nombrar hace que las palabras salgan del limbo donde languidecen, se encadenen y vibren de forma aleatoria, que en un principio parece descompasado, pero se transforman en armónicas al poco.

Da igual la dispersión porque todo converge en un punto que antes o después se encuentra solo.

La poesía me gusta porque no es funcional, es difícil y no hace concesiones.

Desarrollar una voz poética es un asunto complejo en tiempos de levedad, donde lo efímero prima. Pero es tan hermoso deambular por espacios fantásticos, dejándose atrapar por el anhelo, que merece la pena la exploración de todo ese inframundo, que corre paralelo.

Almería te quiero

Sugerencia de escritura del día
¿Qué es lo que te gusta del lugar donde vives?

Yo no quiero mi patria ni por guapa ni por rica, decía Sócrates y es verdad.

Nací a finales de los 50, en un poblachón africano del mediodía andaluz de potaje y siesta, lleno de encanto colonial, donde el tiempo permanecia suspendido.

Con un gran control social como la Vetusta de Clarín, era una ciudad levítica como las ciudades invisibles de Italo Calvino, donde nada se movía sin permiso de las cuatro fuerzas políticas que la regían.

Absolutamente aislada por la Penibética, confería al lugar una condición de isla.

Una ventaja para los que vivíamos aquí, una esquina perdida del universo, donde la vida se mantenía intacta, sin contaminar por el progreso y el tiempo transcurría placido.

Su condición de invisible, permitía un anonimato fantástico que la preservaba de males mayores.

Las artes, como catarsis de grupo, emergían en diferentes soportes, aunque tuvieran escasa repercusión fuera del entorno.

Esa actitud, convirtió a la fabulación, en una reververación social, la mejor forma de pasar la vida y soportar la adversidad, una fantasiosa respuesta que nos hacía sentirnos en armonía con el universo.

Pero una desgracia para la economía pues el estado siempre daba la espalda a cualquier iniciativa y los caciques del lugar se refugiaban en el inmobilismo para perpetuar su poder. Esa situación a su vez también tenía una doble lectura.

En el caso de Sicilia, muy parecidos, esa similitud permitió que emergiera la mafia, aquí, paso algo parecido con los caciques y el mal reparto de la renta que se hizo endémica y sobrevivió indemne al paso del tiempo.

Tras una sequía entre 1909-1911 el crecimiento de la población, fue negativo hasta 1970, en el que los que nacieron no se fueron y los que se fueron vinieron.

Así el desarrollismo ramplón, barrio la ciudad antigua y permitió que emergiera un amasijo informe de bloques, fruto de la especulación y corrupción municipal (y de dos arquitectos estrella que prefiero no nombrar para no meterme en líos).

Un caos y ejemplo a no seguir, que debería estar en los anales de arquitectura, para que los futuros alumnos aprendieran que no hacer a la hora de una planificación urbanística en condiciones.

Pero antes de todo esto hay un substrato de historia, que por suerte trasciende al tiempo.

Hubo una colonia fenicia (no sé si tartesa), griega, cartaginesa, romana con fábricas de salazones e infinidad de trueques.

A los veteranos legionarios romanos después de 25 años de servicio militar, si sobrevivían se les daba a los 40, donde ya eran senior, señores (ancianos) una tierra en zona pantanosa, plagada de mosquitos y malsana, que permitía la colonización y conseguía en sus maltrechos cuerpos lo que no había podido hacer la batalla en su momento (Turaniana/Roquetas).

Entre el siglo IX-XI, Almería vivió el mayor esplendor de su historia, con más de 700 funduk o fondas y una grandísima exportación al gran Cairo de esclavas traídas de Verdúm y sedas imitación de la India que constituían los ajuares de damas ricas (de los que se hablan en el Chartres de Troyes).

Estos son los dos pilares que constituian la economia del lugar y que parece que los cronistas prefieren olvidar para edulcorar el pasado a medida.

Los rabinos castraban a algún adolescente, que hacía las veces de eunuco en el lote del futuro harén que era enviado a Alejandría y de allí al gran Cairo.

Este flujo económico creo grandes recelos a las potencias en expansión como la castellana y la genovesa que se aliaron con catalanes a los que haciamos la competencia, con el plácet del Papa, que por entonces arengaba la lucha contra los infieles que no pagaban un canon a sus arcas.

En el siglo XI, Almería que era poderosa, fue cercada y los gobernantes ofrecieron una indemnización a los caballeros cristianos hostiles, si bajaban las armas, cosa que pactaron.

Pero los genoveses no aceptaron el trato y atacaron con celeridad, antes que sus socios castellanos se echaran atrás de forma definitiva y no hicieron esclavos, pasaron a cuchillo toda la población y después la saquearon.

Hay todo un poema, un ubi sunt muy hermoso, donde se detalla.

Posteriormente vuelve a manos musulmanas, pero nunca más se recupera de tamaña agresión y afrenta.

Con los nazaríes o bermejos porque eran pelirrojos, una estirpe militar procedente de la caída de Córdoba, Almeria forma parte del reino y en su seno emeren importantes escuelas místicas que influyen en Raimond Llul, nuestros místicos y el Siglo de Oro.

Tras la conquista castellana a Granada, que no es conquista al uso como se pueda pensar, sino un acuerdo de no agresión, en el que los cristianos no respetan lo acordado para variar y se ocupa militarmente una zona inexpugnable por la Penibetica (las montañas mas altas de Europa).

Se negocia en un inicio permitir a los musulmanes practicar su religión y tener su patrimonio, pero no se cumple

Almería vino a menos.

Cisneros quema las bibliotecas de este islam culto que emigra con celeridad a Fez, al norte de Argelia, pero sobre todo como mercenarios al imperio Shonghay de Mali, para custodiar las caravanas de sal por el desierto.

Allí dejan sus apellidos y una biblioteca la de los Cuti, que hoy está repartida y dispersa entre anónimos ciudadanos para que los talibanes no la destruyan, con un local y presupuesto de la Junta de Andalucía.

La reconquista no fue una guerra de religión sino económica entre una potencia en expansión Castilla de cañadas reales contra unos agricultores del creciente fertil.

Se impone el modelo de sociedad castellano ruinoso, en el que las cañadas reales sustituyen a la agricultura pujante del creciente fértil en una zona desértica, que hacia un perfecto aprovechamiento de recursos escasos como el agua a través de unas sofisticadas redes de acequias herencia de los nabateos.

Esas cañadas reales con nombres de santos, nunca fueron rentables, porque su lana merina, era comprada por Flandes a bajo precio, y los brocados que vendían eran comprados en España a precios astronómicos. La heredera de la Liga Hanseática, sabía lo que se hacía en cuestion de negocios.

Después de la conquista de los Reyes Católicos y de la creación del concepto estado, Almería se convierte en una colonia abandonada a su suerte, donde las mezquitas son sustituidas de forma improvisada por iglesias con huertos hasta la desamortización de Mendizábal en el XIX.

Importa más la religión que el desarrollo económico y con la expulsión de judíos y moriscos, la descapitalización es tan grande, que el lugar se convierte en morada de piratas hasta practicamente el XIX.

Una calamidad difícil de resolver.

Con la Rebelión de las Alpujarras en época de Felipe II, el rey incapaz de controlar la geografía, por la pésima gestión económica y las diferentes bancarrotas a pesar de América, entrega mi ciudad junto al resto de zonas andaluzas y murcianas a las grandes casas nobles españolas.

Así sus matones que tienen barra libre garantizarían la paz del lugar.

Así mientras Europa gracias a las cruzadas desmonta el modo de producción medieval, y emerge una nueva clase burguesa moderna, en España retrocedíamos en el tiempo, generando un señoritismo tardío.

La tierra se reparte en manos de cuatro, que aseguran con sus ejércitos particulares la seguridad de los caminos y el libre flujo de comercio, pero tiene un precio alto en vidas y haciendas.

Si nacías mozo de caballeriza del señor, mozo de caballeriza morías, con lo que América proyecta el sueño de libertad para el ciudadano medio, esa tierra de leche y miel supone mediante la inmigración, un apagafuegos de revoluciones.

De tal manera que los mismos señores, cuando ven el ambiente caldeado, facilitan barco gratis al nuevo mundo para el que quiera, de manera que se descapitaliza de brazos jóvenes un lugar en vías de desarrollo que soporta las arbitrariedades del poder.

Otro lugar de emigración de mis conciudadanos, es Argelia, con sus atochales y su agricultura pujante, otro sueño de libertad a escasas millas de la costa, que es otra vía de emigración para los jóvenes que no ven presente ni futuro aquí.

Entre medio un erial de abandono y desdén por parte del gobierno central, y después otro erial y economía en caída libre.

Hay intentos de reforma agraria por parte de los liberales y afrancesados en un afán de modernizar el país y mejor reparto de la renta, pero la vuelta de Fernando VII supone un proceso de degradación, mas de lo mismo.

El siglo XIX supone la sustitución en el poder de diferentes grupos económicos del país que no representan a nada ni a nadie más que a ellos mismos con afán de medrar, quitando que cualquier ciudadano que no posea patrimonio, no puede votar.

Con la primera Republica asoma un destello de luz en un país de curas y militares que dijo Napoleón.

La sociedad por primera vez tiene fe de futuro y algo cambia en el talante, aunque sea breve el periodo, porque al no haber clase media, cualquier atisbo de libertad era efímero.

La Ley Moyano, por primera vez hace que se erijan escuelas por todo el país para luchar contra el analfabetismo y la infancia robada de millones de niños que trabajan.

Arraiga con éxito La Institución de Libre enseñanza de Federico Krause, el discípulo de Immanuel Kant, cuyas teorías no tienen éxito en Alemania, pero si en España donde suponen una bendición y una pedagogía excepcional.

Tiene que ver con ello un almeriense, Nicolás Salmerón, presidente de la Republica y catedrático de Metafísica y fundador del Colegio Estudio de Madrid.

Pero de nuevo vuelven los pronunciamientos militares y la inestabilidad, diseñada a medida desde el poder.

Los borbones devuelven a finales del XIX sus prebendas arrebatadas por los franceses que prefieren una sociedad laica moderna y una división de poderes con una Carta Magna.

Una buena manera de tener controladas las conciencias desde el pulpito a los millones de almas analfabetas a las que quieren obedientes y sumisas.

Mientras Alfonso XIII traza una Y griega en el mapa y apuesta por las hilaturas catalanas y los altos hornos vascos y Cartagena, en detrimento del resto del país.

Una manera de tener estómagos agradecidos y de evitar cíclicas rebeliones levantiscas de nacionalismo.

El conjunto del país se convierte en granero de mano de obra barata para surtir estas dos economías incipientes.

Mi ciudad como Málaga tenía dos fundiciones rentables que tuvieron que ser cerradas al no tener subvenciones y hacerlas menos competitivas. Supongo que habría mas por el resto del país que corrieron la misma suerte.

Mi ciudad entre medio exporta a Glasgow uva de Ohanes y mineral. Una uva con forma de pepino, con una piel recia, en barriles, que eran embarcados en pequeñas góndolas pues no había puerto.

Se pensó en desmontar una iglesia mudéjar, para conseguirlo pues no había medios, estábamos dejados de la mano de Dios y había una gran demanda para la exportación.

Entre medio los pobres agricultores se pluriempleaban, consiguiendo cosechas del desierto partiéndose la espalda, trabajando temporadas en las minas en condiciones infrahumanas y emigrando temporadas a los atochares de Argelia para sacarse un sueldo digno.

Muchos terminaron por emigrar allí, convirtiéndose en Piedsnoirs, que hablaban español en casa, francés en la escuela y árabe en el mercado entre 1830-1962, con la independencia de Argelia, tuvieron que salir en 24 horas del país con lo puesto o morían.

No sabían dónde volver, pues, aunque hablaban varias lenguas se sentían ya argelinos. Se adaptaron a Europa y se convirtieron en increíbles emprendedores que, al tener varias cosmovisiones, eran peligrosos en el mundo empresarial, donde siempre eran ganadores.

Mientras mi ciudad de Almería al estallar la I Guerra Mundial, todas sus exportaciones se vieron truncadas porque UK dejo de ser la potencia.

Tres cuartas partes de los que trabajaban quedaron a la intemperie y sin ayuda alguna de la administración con lo que las tensiones y la Guerra Civil estaban servidas en bandeja como una cuenta atrás.

La llegada de la II Republica supuso un alivio, para una ciudad pequeña, con una economía ahogada, que inauguro con anterioridad la Escuela de Artes más grande del país donde los jóvenes podían no solo aprender un oficio y cualificarse, sino además hacer el bachiller libre nocturno.

Había 6 logias masónicas muy socializantes, y una gran fe de futuro a pesar de todo. Pero la Iglesia lejos de admitir los resultados de las urnas que, aunque daba un voto a la monarquía, todo el mundo sabía que la mano de los caciques estaba detrás.

Temerosa de perder las prebendas por la separación de poderes, que les habían sido restituidas a finales del XIX, actuaron como talibanes y desde el pulpito, arengaron a la masa analfabeta contra la joven Republica que quería modernizar el país.

Confundiendo los conservadores a la pobre gente con un aparato propagandístico sólido.

El resultado es conocido por todos, 1 millón de muertos y millones de exiliados, lo más granado del país, que provoco que se ralentizara la reconstrucción (no entro en las cazas de brujas por repartirse el botín).

Almería y Málaga, a pesar de ser la penúltima y la ultima en el top manta de pobreza del país, la sociedad rechazo en masa el pronunciamiento militar, lo que le costó caro en la posguerra donde hubo un genocidio superior a la media, con represalia a la población civil desarmada.

Hubo otras represalias, como el retardar la construcción de Regiones Devastadas con respecto el resto del país, cuando había una demanda de vivienda muy alta.

Carente de ideología el pronunciamiento, Herrera Oria con el Nacionalcatolicismo, de misas del alba y desfile con mantilla, doto de una columna vertebral ideológica al improvisado pronunciamiento militar, que era el número 25 en menos de 100 años.

En mi ciudad se sucedían desfiles militares por las principales calles, bendecido por la Iglesia que los presidia, mientras la población rabiaba de hambre.

Aunque la iglesia levantaba el brazo ante dichas paradas, el Vaticano a finales de los 40 barajaba el excomulgar a Franco, pues abominaba de la instrumentalización política que de ella se estaba haciendo.

Mientras tanto el aparato propagandístico del poder reescribía la historia reciente, desde la censura.

Mi ciudad tenia bastantes maquis que o bien fueron acribillados como animales en medio de la nada o emigraron a Francia para empezar una vida nueva.

Mientras en los cuarenta, se sucedían juicios sumarísimos sin garantías legales, fusilamientos en las tapias de los cementerios.

 En 1946 la ONU declara genocidio y país fascista, por el que se impide la ayuda del Plan Marshall, se cierran embajadas, se congelan créditos internacionales y se hace un bloqueo económico como el que hoy tienen Cuba o Venezuela.

Para asfixiar a la población de hambre y que esta se rebele desde dentro contra el poder.

Algo que no se da porque el país está tomado por militares que imponen su ley castrense de forma arbitraria.

Esta situación supone una tercera hambruna en la dilatada posguerra que dura hasta los 50 y provoca miles de víctimas inocentes dentro de la población civil, esta vez en niños y ancianos.

La tuberculosis campa a sus anchas en un país hambriento cerrado al exterior, y aunque Fleming ya ha descubierto la penicilina, no se puede conseguir si no era a través del contrabando y por una cantidad importante de dinero, fuera del alcance de una población empobrecida.

La exclusiva de la penicilina la tiene Juan March como contraprestación a haber puesto todo su patrimonio en las manos de Franco en el pronunciamiento, el cual se puso un sueldo millonario y al terminar la guerra era rico.

Lo hizo porque la joven Republica lo había condenado de por vida al procesarlo por estafa.

Pero Franco hubo de dar una contraprestación al judío mallorquín en en forma de la eléctrica alemana en Barcelona que fue nacionalizada y regalada en la primera posguerra.

La segunda contraprestación entre otras muchas (como las navieras) fue el conceder la exclusiva de la penicilina en un país de tuberculosos. Un negocio redondo.

Toda esta barbarie se atenuó con pan y circo, Manolete y el Real Madrid.

Pasados los 50 la Guerra Fría, hizo que de la noche a la mañana nuestro país pasara de llevar la etiqueta fascista a conservador, pues interesaba mucho su localización geoestratégica para colocar bases.

El régimen hizo un esfuerzo y lavo la cara cambiando el gobierno y poniendo los nuevos cachorros, como Ruiz Giménez con su democracia cristiana, mas cristiana que demócrata, Fraga que además de catedratico de derecho constitucional (como Tierno de quien era amigo) hablaba varios idiomas, Pio Cabanillas, notario, Leopoldo Panero, excepcional escritor etc.

Todo esto duro hasta finales de los 50 en que fue sustituido por un gobierno tecnócrata, con López Rodo y el OPUS a la cabeza.

Pero la economía, a pesar de los planes de desarrollo, seguía en caída libre y a años luz con respecto a Europa, solo en 1957 dejo esta inercia, gracias al incipiente turismo y a las remesas de los emigrantes.

Europa se había quedado sin hombres por la guerra y aunque estaba prohibido salir, los gobiernos civiles emitieron pasaportes porque los jóvenes rabiaban de hambre, como hoy pasa con África.

Se crearon redes de afecto que llamaríamos hoy, y los pueblos emigraban por zonas, donde un joven sustituía a otro en su trabajo, que ya había conseguido el dinero para abrir un negocio o comprarse una barquita para pescar.

En Alemania fue distinto y también en Suiza, los esperaban en la frontera con vagones y los desnudaban, repasando hasta las caries, que en ocasiones hacían que los mandaran de vuelta a casa.

Jamás le dieron nacionalidad y los bautizaron con el eufemismo de invitados, pero pagan puntualmente las jubilaciones.

En el caso de los escandinavos, tan formales y serios, ni siquiera pagan las jubilaciones, se pueden permitir el lujo de mirar en otra dirección,

Mi ciudad en manos de cuatro ricos, vio cómo su población con sueldos míseros emigraba a Catalunya, Alemania y Francia.

Almería y provincia se convirtió en un improvisado decorado natural de Hollywood, lo que aporto dinero al contado a los especialistas, que eran gitanos y fantásticos jinetes.

Ni que decir que, durante años, restaurantes, bares y tiendas, fueron felicísimos, porque las estrellas de entonces, hacían peliculas, supongo que, con sueldos más pequeños que los actuales, porque trabajaban como albañiles.

Así vivieron años en la ciudad Sean Conery, Brigite Bardot, Yul Brines, Henry Fonda y tantos y tantos, que alegraron el paisaje de una provincia perdida en medio de la nada.

Patton se hizo entera aquí, como Lawrence de Arabia, El bueno, el feo y el malo etc. Mis hermanos salieron de extras.

Entre medio el sector del mármol, con un mármol blanco excepcional que siempre habían sido muy emprendedores conocieron tiempos mejores

En el Ejido, Vicar, Roquetas y un largo etc comenzaron lo cultivos extra tempranos en invernaderos que surtieron Europa en pleno invierno.

El banco Pastor fue su promotor en los 70, y la UCD de Suarez que la memoria es tramposa y olvida rápido. Se mandaron infinidad de agricultores a los Kizbuzkin israelíes y aprendieron de ellos.

He de decir que no fue fácil montar una alhóndiga electrónica de la nada y comercializar todos esos productos, pero se consiguió, aunque con un altísimo índice de suicidios.

Hoy ese milagro económico, nos hace ser con Murcia, la despensa de Europa de productos extra tempranos con cultivos orgánicos.

Tanto Málaga como Almería son las dos únicas provincias de Andalucía autosuficiente fiscalmente y donde hay una gran calidad de vida con pasa de 300 kilómetros de playa excepcional (que en el caso de Almería todavía no ha sido destruida por las excavadoras, pero le falta poco, porque la presión sobre el suelo es grande.

Desde los años 60, hemos pasado de ser una provincia emigrante con apenas 100000 habitantes, a ser hoy día, receptora de inmigración con casi 800000 almas, señal de que el modelo funciona.

La curiosidad

Sugerencia de escritura del día
¿Qué emoción positiva sientes más a menudo?

La curiosidad que mato al bicho, para mi es vida.

Mis hermanos y yo crecimos en un entorno lector. Mi padre leía como un poseso, a todas horas del día y además no era lector pasivo, sino que interactuaba con el que pasaba cerca y le contaba una síntesis de todo aquello que había absorbido y que lejos de saciar su curiosidad, le generaba interrogantes.

A nosotros, niños entonces, nos contagio el veneno.

Éramos cuatro cercanos en edad, tres varones y yo la única niña y la menor y entre medio de los juegos, mi padre era como un oasis, nos relataba lo que pasaba por el mundo, las especies marinas de su enciclopedia o la vida en Vietnam en aquel momento.

Había recibido el ultimo LIFE de EEUU, con unas fotos descomunales de los mejores fotógrafos de la Agencia Magnun y nos narraba lo que con anterioridad había sido Indochina con los franceses y las plantaciones y nos contaba sin filtro lo que estaba ocurriendo en ese momento.

Las fotos en los 60 de lo que fue la guerra, nos fascinaba a los cuatro, que veíamos las revistas sin leerlas, porque en esos momentos no entendíamos inglés, pero eran auténticos cuadros que captaban lo que acontecía sin filtro de censura

No digamos la muerte de los Kennedy, casi en directo o la de Martin Luther King…que fotografías casi podíamos tocar en el papel lo que ocurría, sin contar el Paris del 68 o San Francisco y Tokio, el mundo andaba revuelto, todo el mundo reivindicaba algo.

El National Geografic (que entonces por suerte no era de Murdock) y el LIFE, eran dos ventanas al mundo, en una ciudad africana de casas bajas en los 60 (porque todavía recordaba que era zona sísmica).

En este pueblo del mediodía andaluz de potaje y siesta, solo se veía alterada la paz de sus días, por la feria que cada año acontecía los 10 últimos días de agosto.

Unos días antes del inicio, había una semana de Festivales de España y podías comprar un abono, mis padres lo hacían y lo vivían con júbilo (y nosotros mas porque nos dejaban vivir).

Y cada noche en la Alcazaba, preparaban la cena, mientras el público veía el espectáculo de ballets rusos o Tosca de Puccini, o cante flamenco, cada día un menú diferente de comida y música, que nunca defraudaba.

Iban todos arregladísimos en una sociedad pequeña y pacata que vivía el apoteosis y disfrutaban de la cena y del espectáculo.

Mi madre se iba a la hora de la siesta a la peluquería y se hacía un moño italiano o un moño bajo, muy español y le ponían flores naturales, una o dos, porque iba a continuación a los toros.

Antes de los toros encargaba en la pastelería una merienda, porque aquí todo se hace comiendo (aun hoy).

Es la única capital del país, que se para la corrida a mitad y la gente come y bebe como si se acabara el mundo y no solo tienes que llevar para ti, sino una cantidad suplementaria para ofrecer a los demás que a su vez te ofrecen y sería una gran descortesía no hacerlo.

Mis hermanos y yo esos diez días, respirábamos aliviados porque nuestra controladora madre nos daba tregua, estaba tan ocupada con sus menesteres que podíamos llegar tarde por la noche que no era poco y hacer una vida más libre.

Nos aprendíamos el programa y cada día disfrutábamos de un plan distinto a nuestro aire.

Empezábamos con los gigantes y cabezudos por la mañana, que llevaban unas vejigas secan con las que nos golpeaban y nos hacían daño pero que con el tiempo aprendimos a esquivar.

Había un día en que nos tirábamos nadando en la dársena del puerto que era alta, unos con bañadores y otros sin ellos o con pantalones viejos y recorríamos el puerto a nado, teníamos edades diferentes, pero todos pequeños.

Ganaban siempre los gitanos, parecían los niños de Sorolla de la playa, eran menudos pero musculados, pero sabía a gloria la carrera desde el muelle.

Con la edad se lo conté a mi madre y se horrorizo las cosas que hacía, era una ciudad pequeña y entonces no había peligros y circulábamos a nuestro aire, una suerte de infancia que hoy seria imposible.

Otro día había que dibujar la Plaza Vieja, Plaza de las Cañas de los árabes, despues se ha descubierto con su reforma que era un cementerio gigante.

Unos soportales castellanos que no pegan ni con cola con el laberintico entorno africano y oriental de la ciudad árabe de callejas angostas (que fulmino el desarrollismo de los 70).

Otro día la Batalla de Flores, donde te daban un tema y te disfrazabas rápido para tirar caramelos al respetable. Flores ni una.

Tras diez días terminaba con la procesión devota a la Virgen del Mar y un cirio grueso de cera autentica, no parafina, que manchaba los adoquines de las calles, un ritual que se repetía.

Terminaba todo con una fiesta baile en el Club de Mar, donde mis padres cada año despedían la feria y nos traían pequeños obsequios de la fiesta, que nostalgia de otros tiempos.

¿Pero no tenía que hablar de la curiosidad?

 I´so sorry.

Let your soul be the pilot dice Sting

Sugerencia de escritura del día
¿Cómo planificas tus objetivos?

 En un mundo competitivo donde lo que prima es el éxito, en como organizamos el organigrama de la vida, mas que nunca se muestra el ser y el querer ser…

No estoy segura que la progresión en la vida tenga que ser ascendente, pero para gustos colores, porque progresar complica y mucho, tiene un coste.

Esta claro que si no progresas pierdes, que tampoco es recomendable, trabajar es importante, pero el ocio es necesario que decian los griegos.

Los objetivos lo dejo para las empresas que por lo menos pagan (no todas claro), tener objetivos produce desgaste.

Cuando he tenido que planificar lo he hecho y en cuanto he podido he escapado a ese determinismo que hipoteca el futuro.

Es un esquema mental muy de zona industrial, donde hay departamentos de metodos y tiempos, casi siempre dirigidos por ingenieros, curioso.

Obviamente tengo objetivos, pero son los que me pide el cuerpo en cada momento, guiados por la emoción casi siempre (que no es muy rentable económicamente hablando).

Es absurdo el proselitismo de la autoayuda de querer dar una receta universal, porque cada persona sabe donde buscar sus metas que cuadren con la armonia y no nesariamente se tiene que parecer al resto.

Si hay que tener objetivos, que sean realistas y adaptados a nuestra voluntad, controlando el destino, porque siempre es un coste a evaluar, un tiempo que se invierte en algo, una obsesion temporal que aparta del resto de cosas y es limitante.

Mi opinion es la cancion de Sting, Let your soul be the pilot, que sea el instinto el que te guie, porque cuando se hacen cosas que gustan no se pierde el tiempo, se gana, por eso es tan importante sentir amor por lo que hacemos y sentirnos orgullosos de quienes somos.

El origen del alfabeto

Sobre estas líneas, estela de Tiro con un texto en alfabeto fenicio, origen de los demás alfabetos del Mediterráneo, como el griego y el hebreo. Museo del Louvre.

Inscripción fenicia

Copia de una tablilla de terracota con el alfabeto de Ugarit. Siglo XIV a.C.

Scala, FIrenze

Vista de la peninsula del Sinai

Estela de la Victoria del faraón Merneptah (1213-1203 a.C.), descubierta por Flinders Petrie en 1896.

Amir Makar / Getty Images

Inscripción protosinaítica

En la imagen, inscripción en la mina faraónica de Serabit al-Khadim, en la península del Sinaí (Egipto), con signos pertenecientes al alfabeto protosinaítico.Bridgeman / ACI

Serabit al-Khadim

Los pilares con inscripciones jeroglíficas de esta imagen pertenecen al templo de Hathor, erigido junto a unas ricas minas de turquesa en la actual Serabit al-Khadim.

Erich Lessing / Album

Fragmento de ladrillo votivo de fayenza con una inscripción jeroglífica hallado en Serabit al-Khadim por Flinders Petrie.

Los textos de Wadi el-hol

Los textos de Wadi el-Hol

Calco de las inscripciones halladas en 1999 cerca de Luxor por los egiptólogos estadounidenses John y Deborah Coleman.

Alamy / ACI

Un desafío para los filólogos

Detalle de la inscripción del sarcófago de Eshmunazar II. En los dos años que siguieron a su hallazgo diversos especialistas propusieron once traducciones diferentes.

Raphaël Chipault / RMN-Grand Palais

Biblioteca de Éfeso

Uno de los usos que dieron los griegos a la escritura fue el de las inscripciones en monumentos públicos. Sobre estas líneas, columna de la biblioteca de Celso en Éfeso, ciudad griega de Asia Menor.

Gokhan Dogan / Alamy / ACI

Escritura hebrea

Fragmento de los rollos del mar Muerto, realizados entre los siglos III y I a.C. principalmente con escritura hebrea. Museo de Israel, Jerusalén. Aurimages

Matthew Flinders Petrie y su esposa Hilda en 1934, en la época en la que desarrollaban su trabajo arqueológico en Palestina.

Bridgeman / ACI

Descubierto en 1855, el sarcófago de Eshmunazar II, rey de la ciudad fenicia de Sidón en el siglo VI a.C., destaca por sus inscripciones en escritura fenicia. El texto, el segundo en fenicio más extenso que se conserva, es una invocación de ultratumba puesta en boca del difunto.

Franck Raux / RMN-Grand Palais

Tablilla con escritura en el alfabeto cuneiforme de Ugarit. 1300 a.C. Museo del Louvre, París.

DEA / Scala, Firenze

British Museum / Scala, Firenze. Alfabeto: Alamy / ACI

Alan Gardiner 

Formado en Inglaterra, Francia y Alemania, Alan Gardiner se convirtió en el máximo experto en escritura jeroglífica en su época. Además, estudió hebreo y árabe, lo que le ayudó en su tarea de descifrar el alfabeto protosinaítico.

National Portrait Gallery, London / Scala, Firenze

3500-3200 a.C.

Nace la escritura cuneiforme sumeria, con cientos de signos, algunos de tipo ideográfico y otros con valor fonético (silábico).

3300 a.C. 

Surge la escritura jeroglífica egipcia, formada por logogramas, signos consonánticos y determinantes.

1850 a.C. 

Uso del alfabeto protosinaítico, de carácter consonántico, según testimonia un yacimiento arqueológico del Sinaí.

1500 a.C.

Inspirado tal vez en el protosinaítico, el alfabeto ugarítico cuenta con 31 letras y se escribe sobre arcilla en cuneiforme.

Siglos XII-XI a.C.

Uso del alfabeto cananeo-fenicio de 22 letras, surgido a partir del protosinaítico. Será el origen de los alfabetos occidentales.

Siglo VII a.C.

Hace casi cuatro mil años, gentes que hablaban una lengua semítica se inspiraron en los jeroglíficos egipcios para crear un sistema de escritura adaptado a su propio idioma

Los primeros sistemas de escritura que se desarrollaron en el Próximo Oriente, tanto en el área de Mesopotamia como en Egipto, se caracterizaban por su complejidad. La escritura cuneiforme sumeria, que tal vez ya existía en torno a 3500 a.C. y que más tarde sería adaptada por los acadios y por otros pueblos, se basaba en un conjunto de signos pictográficos que representaban palabras y objetos originalmente relacionados con el comercio. 

Con el paso de los siglos, esos signos se fueron estilizando. Así, por ejemplo, el símbolo cabeza se convirtió en 𒊕.

Al mismo tiempo, los signos, junto al valor ideográfico que tenían originalmente, adquirieron un valor fonético: en el ejemplo anterior, el signo «cabeza» representaba esta parte del cuerpo y también el sonido sag, como se decía cabeza en sumerio, por lo que el signo se podía usar para escribir palabras que contenían ese sonido.

Era un sistema ingenioso, pero que tenía el inconveniente de requerir un gran número de símbolos. En la época neoasiria (después del siglo X a.C.), cuando la escritura cuneiforme se estandarizó, se alcanzó el millar de signos. 

En 1905 se hallaron en una mina egipcia de la península del Sinaí varios textos escritos con el alfabeto más antiguo de la historia, el protosinaítico. 

La escritura jeroglífica egipcia, contemporánea en su origen a la cuneiforme sumeria, también contaba con un complejo sistema que combinaba los símbolos ideográficos y los consonánticos, esto es, signos que representaban una o más consonantes.

En conjunto, se conocen más de 6.000 signos diferentes en el período más tardío de la escritura jeroglífica, aunque el repertorio usado habitualmente por los escribas nunca superó los 700-1.000 signos.

 En estas condiciones, el uso de la escritura estaba reservado a unos pocos privilegiados que aprendían sus complicadas reglas en escuelas y templos. 

A través del etrusco, los latinos adoptan la variante occidental del alfabeto griego para elaborar el alfabeto latino.

La invención del alfabeto, el sistema por el que cada símbolo o letra expresa un sonido, permitió simplificar radicalmente toda la complicación de las escrituras cuneiforme y jeroglífica. Frente a los cientos de símbolos que utilizaban estas, con el alfabeto se podía escribir de manera exitosa cualquier idea mediante un sistema simple compuesto por poco más de dos docenas de signos diferentes. Ello supuso una revolución social y cultural sin precedentes, pues el privilegio de leer y escribir se «democratizó» y se extendió a otras clases sociales, fuera de la élite de los escribas. Hoy se piensa que en la época de los orígenes del alfabeto mucha gente llegó a ser capaz de entender y reproducir estos nuevos textos. 

Pese a las grandes diferencias que presentan a primera vista, los alfabetos que se utilizan hoy en día –como el latino, el griego, el árabe o el hebreo– están emparentados entre sí y proceden de un mismo alfabeto originario. Desde el siglo XIX, los estudiosos demostraron el papel fundamental que el alfabeto fenicio tuvo en el triunfo del sistema alfabético. En efecto, de ese alfabeto fenicio primitivo, desarrollado en torno a 1100 a.C. en las grandes ciudades mercantiles de la costa del actual Líbano e Israel, derivan el griego, origen a su vez del etrusco y el latín, y el arameo primitivo, del que surgieron los diversos alfabetos que se usaban en el Próximo Oriente, como el siriaco, el árabe primitivo y el judío (o hebreo). Durante mucho tiempo se aceptó que fueron los fenicios los que crearon el alfabeto inspirándose en los caracteres egipcios. Hoy sabemos, sin embargo, que el alfabeto fenicio fue el resultado de una evolución que se inició siglos antes. El alfabeto más antiguo conocido se remonta al menos a 1800 a.C. y su rastro se encuentra en un yacimiento arqueológico del desierto del Sinaí.

En diciembre de 1905, en el transcurso de una prospección en varios lugares arqueológicos de la península del Sinaí, el egiptólogo británico Flinders Petrie y su esposa Hilda hallaron unos extraños grafitos en un templo dedicado a la diosa Hathor, en la actual localidad de Serabit al-Khadim, cerca de una mina de turquesa que los antiguos egipcios explotaron desde tiempos del faraón Sesostris I (1920-1875 a.C). En total, aparecieron unas 40 inscripciones en los caminos de acceso del templo y cuatro en dos estatuillas de forma humana y en una esfinge que se encontraban dentro del recinto. Los especialistas actuales coinciden en datar esas inscripciones entre los siglos XVIII y XVI a.C. 

Petrie determinó rápidamente que esos símbolos tenían el aspecto de jeroglíficos egipcios, pero le extrañó que solo se usaran unos pocos signos. Además, estos estaban realizados de manera muy rudimentaria, sin la disposición ni la proporción que requerían la norma y la elegancia de la escritura jeroglífica. En un artículo escrito un año después de su hallazgo, Petrie ya sugirió que probablemente se trataba de un primitivo alfabeto, tal vez utilizado por gentes iletradas. 

Once años después, Alan Gardiner, gran especialista en jeroglíficos egipcios, ofreció la demostración definitiva de que se trataba de un alfabeto cuando publicó su propia interpretación de los símbolos hallados en las minas y el templo de Serabit al-Khadim. Gardiner demostró que, en realidad, esos torpes signos eran una versión primitiva de los que unos siglos más tarde usarían los cananeos y los fenicios para escribir sus lenguas. Según su interpretación, en ese asentamiento perdido en el desierto trabajaban prisioneros de guerra semitas que sintieron la necesidad de poner por escrito sus dedicatorias religiosas en el templo de Hathor, y para ello se sirvieron del único sistema de escritura que existía entonces, los jeroglíficos egipcios, que probablemente algunos conocieran de manera muy rudimentaria. El origen de los primeros textos alfabéticos conocidos tuvo, por tanto, una finalidad religiosa.

Para adaptar los jeroglíficos egipcios a su lengua, los trabajadores semitas de Serabit al-Khadim utilizaron un método que los lingüistas llaman acrofonía, o «sonido inicial». Su principio consiste en dar a un símbolo un valor fonético que coincide con el primer sonido de la palabra que expresa. En cierto modo, los egipcios utilizaron este mismo método para dar valor fonético a sus signos, por lo que a esos semitas no debió de resultarles demasiado difícil aplicar la misma técnica a su propio sistema de escritura.

Piedra Roseta

La dificultad residía en que ellos hablaban una lengua distinta del egipcio, por lo que debían establecer nuevas correspondencias entre los símbolos y los sonidos.

Así, el agua, en egipcio nt, era en lengua semita maym, por lo que el jeroglífico egipcio para agua, 𓈖, escrito ahora de forma más simple M, adoptó el valor m. Del mismo modo, la cabeza se llamaba en egipcio tp, mientras que en la lengua que hablaban esos anónimos escribanos era ra’, por lo que el jeroglífico egipcio 𓁶 , escrito R, tomó el valor r. Por otra parte, puesto que el egipcio jeroglífico no escribía las vocales, los semitas de Serabit al-Khadim tampoco representaron los sonidos vocálicos, por lo que su alfabeto era solo consonántico.

El hallazgo de Serabit al-Khadim demuestra, pues, que el primer alfabeto de la historia, conocido como protosinaítico, deriva de los jeroglíficos egipcios. Una cuestión diferente es si fue la comunidad de trabajadores semitas en Serabit al-Khadim la que ideó por sí misma el alfabeto. 

Esta es la hipótesis que se mantuvo durante mucho tiempo después de los hallazgos de Flinders Petrie. Sin embargo, un descubrimiento realizado hace algunos años invita a corregir ese planteamiento. Se trata de dos inscripciones que los egiptólogos norteamericanos John y Deborah Coleman encontraron en 1999 en Wadi el-Hol, un valle al noroeste de Luxor, y que llaman la atención por la gran semejanza formal de sus signos con las inscripciones de Serabit al-Khadim. Ambos textos están datados entre 1900 y 1800 a.C., por lo que son probablemente más antiguos que las inscripciones halladas por Petrie. 

Cabe pensar que estos textos también los escribieron semitas que vivían en Egipto. Si fuera así, la invención del sistema alfabético habría tenido lugar en el reino de los faraones. Podría incluso pensarse que el primer alfabeto surgió en Canaán (el territorio del Próximo Oriente entre el Mediterráneo y el río Jordán), y sería patrimonio común de las poblaciones semitas de origen cananeo, tanto las asentadas de manera más o menos pacífica en el valle del Nilo durante el Reino Medio como las que permanecieron en sus lugares de origen, y no la invención de los mineros de turquesa que trabajaban de manera forzada o voluntaria en la península del Sinaí.

De lo que no cabe duda es de que existe una conexión directa entre los antiguos símbolos hallados en el Sinaí y Luxor y el sistema alfabético de 22 letras utilizado en Canaán y Fenicia, atestiguado en esa zona en torno a 1200 a.C. Frente a la antigua tesis de que los fenicios crearon el alfabeto inspirándose directamente en los caracteres egipcios, hoy sabemos que su alfabeto se entronca con el que usaban los pueblos de Canaán desde siglos atrás. En las áreas del interior se han hallado inscripciones en una escritura con signos que recuerdan los de Serabit al-Khadim y de Wadi el-Hol. Es el caso del óstracon hallado en 1976 en Izbet Sartah, un yacimiento situado en el centro del actual Israel. Contiene 80 signos escritos en cinco líneas difícilmente descifrables, la última de las cuales es un alfabeto escrito de izquierda a derecha. Por el entorno arqueológico en el que se halló se ha datado en el siglo XI a.C

Las inscripciones halladas por Flinders Petrie demuestran que el primer alfabeto de la historia derivó de los jeroglíficos egipcios

En cambio, en las ciudades fenicias se desarrolló un estilo caligráfico que tendría más seguidores e imitadores y que daría lugar a posteriores evoluciones del alfabeto. La escritura fenicia se escribía de derecha a izquierda y se basó en un número preciso de letras que recuerdan vagamente a las mayúsculas del alfabeto latino: 𐤀 𐤁 𐤂 𐤃… La precisión y la facilidad en el trazado de los signos, su excelente adaptabilidad a diferentes soportes como la piedra, la madera, el pergamino o el papiro, y la clara diferenciación entre letras fueron posiblemente el secreto del éxito de la escritura fenicia. 

Por ello, muchos pueblos del Mediterráneo que estaban en contacto con los mercaderes procedentes de Fenicia acabaron por adoptar su sistema de escritura y adaptarlo para escribir su lengua. Fue así como se originó la escritura cursiva aramea, que utilizaron los imperios asirio, babilónico y persa aqueménida. La utilización de esta escritura en la cancillería y en las administraciones del Imperio persa hizo que tuviera que adaptarse al uso de la pluma de tinta y a soportes como el papiro o el pergamino. Esto provocó que los signos se estilizaran, se simplificaran o se redujeran, al tiempo que se eliminaron sistemáticamente los trazos cerrados o triangulares.
Por ejemplo, la álef fenicia 𐤀 acabó escribiéndose 𐡀 en la cursiva aramea.

Los griegos también adoptaron el alfabeto tal y como lo habían diseñado los fenicios. Ellos mismos eran conscientes de ese origen de su alfabeto: Heródoto recogió la tradición de que los griegos habían aprendido la escritura a partir de un grupo de fenicios que se asentó en Beocia. Incluso hablaban de las phoinikeia grammata, «letras fenicias». El nombre griego de las letras evoca igualmente el origen fenicio. Así, el nombre de la a, alfa, deriva del fenicio alef; y el de la b, beta, del fenicio bet. Cabe destacar que, en comparación con los alfabetos semíticos que surgieron en la misma época, la escritura griega conservó mucho mejor la forma original de los trazos fenicios.

Los griegos también debieron adaptar el alfabeto fenicio a su propia lengua. El rasgo específico más notable fue la decisión de representar también los sonidos vocálicos, en contra del carácter consonántico de los alfabetos semíticos. Con tal fin, los griegos cambiaron el valor de algunos signos fenicios, convirtiendo en vocales aquellos signos que representaban sonidos consonánticos parecidos a las vocales griegas, o bien los que representaban sonidos inexistentes en griego. De este modo, la consonante fenicia he (𐤄) se convirtió en la vocal griega épsilon (E), mirando hacia el lado contrario; la consonante fenicia het (𐤇) se convirtió en la vocal eta (H); la yod (𐤉), en iota (I); la ayin (𐤏), en ómicron (O) –para la o larga, omega, añadieron simplemente un trazo debajo (V)–; mientras que la waw (ω) se convirtió en ípsilon (Y). Además, se añadieron algunos signos nuevos que no existían en el original semítico, como phi (w), khi (x) o psi (ψ). 

Por otra parte, los griegos acabaron decidiéndose por una dirección de escritura que iba de izquierda a derecha, aunque se conservan muchos ejemplos de escritura de derecha a izquierda o incluso en el llamado boustrofedon, es decir, el modo en el que «aran los bueyes», en las dos direcciones a la vez. 

Como es bien sabido, del alfabeto griego proceden el alfabeto latino (a través del etrusco) y también el cirílico, y, por consiguiente, todas las escrituras modernas empleadas en Europa. De este modo, cuando escribimos en nuestro alfabeto, debemos pensar que estamos reproduciendo unas letras que idearon antiguos semitas que vivieron entre Egipto y el Sinaí hace casi cuatro mil años: nuestra A sigue recordando a un buey, nuestra K a la palma de la mano, la M al agua, la N a una serpiente y la O a un ojo vacío… Reproducir estas y otras letras nos une con antiguas culturas que nos dejaron un legado cuya utilidad no ha sido superada hasta hoy. 

En su trabajo de campo como arqueólogo, Flinders Petrie contó con la notable colaboración de su esposa Hilda, una geóloga que a los 25 años se había incorporado a su equipo como dibujante. Desde 1896, Hilda había intervenido en varias excavaciones en Egipto, principalmente copiando inscripciones, relieves y pinturas. En 1905, Petrie dejó a su esposa y otros colaboradores en Saqqara mientras él iba a investigar las minas de turquesa y cobre del Sinaí. Pero cuando, tras terminar su trabajo en Wadi Maghara, comunicó a su esposa que iba a Serabit al-Khadim, donde sabía que había numerosas inscripciones, Hilda decidió sumarse a la expedición. Con una compañera arqueóloga, Lina Eckenstein, tomaron un tren hasta Suez y luego un barco hasta El Shatt. A continuación se internaron en el Sinaí en camello, con unos beduinos como guías y armadas con revólver, fusta, un libro de notas, una brújula y una cantimplora. Petrie agradeció enormemente la llegada de dos nuevas colaboradoras que le ayudarían a copiar las inscripciones de la antigua mina faraónica, entre ellas las escritas en algo parecido a un alfabeto. 

Descubierto en 1855, el sarcófago de Eshmunazar II, rey de la ciudad fenicia de Sidón en el siglo VI a.C., destaca por sus inscripciones en escritura fenicia. El texto, el segundo en fenicio más extenso que se conserva, es una invocación de ultratumba puesta en boca del difunto.

Hacia mediados del siglo XVI a.C., surgió en la ciudad costera de Ugarit (al noroeste de la actual Siria) un sistema alfabético ideado principalmente para escribir la lengua semítica local. 

El alfabeto ugarítico, usado hasta la invasión de los Pueblos del Mar en el siglo XII a.C., que contribuyó al colapso de la ciudad, constaba de 31 letras y se escribía de izquierda a derecha.


Se basaba en la escritura cuneiforme, la más apropiada para escribir sobre arcilla con un estilete, como hacían los ugaríticos. De ella se seleccionaron una treintena de signos como letras con valor fonético; era un alfabeto consonántico, ya que las letras solo representaban las consonantes. Se han planteado diversas hipótesis sobre el origen de este sistema de escritura.

Hay expertos que apuntan a una fuente en Mesopotamia (la región entre el Tigris y el Éufrates donde nació y se empleó el cuneiforme), mientras que otros sostienen que deriva de escrituras locales como la de Biblos. Hoy se cree que el ugarítico fue una adaptación local y con signos cuneiformes del alfabeto protosinaítico que dio lugar al alfabeto cananeo-fenicio. 

En 1916, el egiptólogo Alan Gardiner descifró por primera vez una inscripción en alfabeto protosinaítico.

Figuraba en una pequeña esfinge procedente de Serabit al-Khadim, junto a otras inscripciones jeroglíficas que ayudaron a Gardiner a determinar el significado de la primera. 

Esta esfinge de arenisca rojiza,con la cara parcialmente desfigurada, fue descubierta por Flinders Petrie entre 1905 y 1906 en el interior de las ruinas del templo de Serabit al-Khadim. Las inscripciones que la adornan y sus pequeñas dimensiones (23 cm de largo) hacen pensar que era una ofrenda a la diosa egipcia Hathor, la señora del lugar.

Lo más interesante de esta pieza, conservada hoy en el Museo Británico de Londres, es que en ella hay inscripciones realizadas con dos escrituras diferentes: jeroglíficos puramente egipcios y alfabeto protosinaítico. 

Cuando el egiptólogo Alan Gardiner estudió la pieza en 1916, supuso que esas inscripciones en las dos escrituras estaban relacionadas entre sí, lo que planteaba la posibilidad de descifrar el texto alfabético a la luz del jeroglífico, de un modo parecido a lo que se hizo con la Piedra de Rosetta, que contenía un mismo texto en griego, en demótico y en jeroglífico.

La inscripción jeroglífica contenía una invocación a la diosa Hathor: «Amado de Hathor [señora] de las turquesas».

Gardiner pensó que el extraño texto que aparecía justo debajo del primero debía de contener una invocación del mismo tipo, dirigida quizás a una diosa propia de los cananeos.

La clave la encontró en la inscripción completa del otro lado de la esfinge, cuyo último signo T se parece a la letra T en los alfabetos latino y hebreo.

Gardiner recordó el nombre de una diosa cananea, Baalat, lo que significaría que los cuatro últimos signos  B[LT debían de contener el nombre de la diosa.

Observó además que el primero de esos signos, B, era prácticamente igual que el jeroglífico 𓉐. En la escritura egipcia, este signo representa una casa, llamada en egipcio pr. En lenguas semitas, en cambio, casa es bet.

Por ello, los autores de la inscripción adoptaron ese jeroglífico para representar el sonido b en su propia lengua. La transcripción completa del término seríab’lt, o baalat.

Hoy se piensa que este término, más que ser el nombre de una diosa, significa «dueña», en referencia a que Hathor era la dueña del cobre y las turquesas que los mineros extraían de la mina de Serabit al-Khadim.

Por ello, el texto completo en alfabeto protosinaítico era una traducción aproximada en semítico del texto jeroglífico: «Amado de la Dueña». 

https://historia.nationalgeographic.com.es/edicion-impresa/articulos/alfabeto_19658

Bélizaire and the Frey Children

Bélizaire and the Frey Children represents one of the rarest and most fully documented American portraits to come to light of an enslaved Black subject depicted with the family of his Southern White enslaver.

The work is also a moving recognition of loss (two of the White children died the same year the portrait was painted) and an act of recovery.

The prominent figure of the enslaved teenager, Bélizaire (ca. 1822-after 1860), positioned above the three younger children in his care, was presumably painted out by a member of the Frey family in the late 19th or early 20th century, and only recently uncovered.

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Through careful conservation and historical research, the story of the depicted subjects has been identified, revealing the complex relationships of intimacy and trauma that slavery bred.

The portrait is strongly attributed to the French neoclassical painter Jacques Amans, the leading portraitist working in New Orleans in the late 1830s through the 1850s.

He was commissioned by the successful German-born merchant and banker Frederick Frey, whose three-story home stood on Royal Street in the French Quarter.

Placed against a representative, bucolic Louisiana landscape, the dignified Bélizaire is sensitively portrayed, set above and apart from the Frey children, and seemingly absorbed in thought.

https://www.metmuseum.org/art/collection/search/898196

La vida oculta de Bélizaire

Aquí, el joven Bélizaire, aparece, restaurado. Fue comprado para atender a los tres niños blancos y existen papeles que permiten seguir su rastro hasta la Guerra de Secesión; luego, se pierde la pista METROPOLITAN MUSEUM

El Met de Nueva York adquiere el cuadro de siglo XIX en el que aparece el joven esclavo que fue eliminado de la pintura por posibles motivos racistas

‘Bélizaire and the Frey Children»,restaurado, será exhibido en un lugar notable del Metropolitan en octubre Metropolitan Museum

Todo el mundo tiene un relato, según se dice. A Bélizaire se le conocen dos y ni del uno ni del otro se sabe la verdad al completo.

Su libro biográfico es un lienzo del siglo XIX atribuido al francés Jacques Amans, pintor de retratos de la élite de Luisiana en el siglo XIX.

Durante muchos años, la historia de Bélizaire estuvo censurada, oculta, sin que se sepa la razón, si bien no se pueden olvidar los prejuicios racistas del sur de Estados Unidos.

«Bélizaire and the Frey Children» – attributed to Jacques Guillame Lucien Amans (1801-1888). 

El cuadro de un paisaje con tres menores blancos (dos niñas y un varón) guardó un secreto debajo de lo que parecía un trozo del horizonte. Una restauración desveló que detrás de esa mancha había un adolescente negro. El Metropolitan Museum neoyorquino, que lo ha adquirido, lo exhibirá a partir de otoño, sin que se hayan desvelado todas las incógnitas que rodean este caso.

La desaparición “artística” de Bélizaire se produjo en torno a 1900. “Ningún blanco de nivel social en aquella época en Nueva Orleans habría tenido a una persona negra en el retrato de su familia”, explica la historiadora Katy Morlas Shannon en The New York Times . Pese a este argumento, Amans realizó una descripción del adolescente negro de carácter naturalista y lo colocó en la posición más elevada, apoyado en un árbol. Aunque está separado del trío, el joven africano mantiene una potente estampa y un aura de interioridad inusual.

El coleccionista Jeremy K. Simien, de Baton Rouge, se propuso dar con ese cuadro en el que figuraba el joven negro, tras ver una imagen en internet una vez restaurado. Continuó la búsqueda y halló una reproducción del 2005 en la que solo estaban los tres niños blancos, al poco de que el Museo de Arte de Nueva Orleans lo desclasificara y pusiera a la venta en Christie’s. Los dos cuadros eran el mismo, pero en uno habían eliminado al joven negro. Siguió el rastro, que le llevo a un anticuario de Virginia y de ahí a una colección privada en Washington, donde lo compró.

Bélizaire tenía 15 años cuando fue pintado con los niños de la familia Frey, que luego lo venderían

Era un enigma. En el museo se había titulado Tres niños en un paisaje . En los documentos se constató que había una cuarta figura fantasmal, “el esclavo que cuidaba de los niños”. Pero se despreocuparon de limpiarlo y desvelar el misterio.

@history_with_amy

Learn about this remarkably rare painting and the boy who was once erased from it. It’s called ‘Bélizaire and the Frey Children’ and has been attributed to Jacques Amans. It will be on display at @The Metropolitan Museum of Art this autumn! #belizaire #belizareandthefreychildren #arthistory #arthistorytiktok #americanart #americanhistory #blackhistory #history #19thcentury #historywithamy #historyfacts #historyofart #themet #artmuseum

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Este es el cuadro en el que se decidió que Bélizaire debía ser ocultado, probablemente porque ninguna familia blanca que se preciara podría colgar un cuadro con un negro

Simien sintió la curiosidad de saber quién era quién en ese lienzo. Contactó con Shannon, que se ha dedicado a investigar las vidas de los esclavos.

La obra fue un encargo de Frederick Frey en 1837, rico comerciante y banquero alemán, y su esposa, Coralie d’Aunoy Favre, miembro de una distinguida familia en Nueva Orleans desde la época colonial.

Gracias a los registros de propiedades, la historiadora logró averiguar que ese joven negro se llamó Bélizaire. Nació en 1822, en el French Quarter de la ciudad de Luisiana. Su madre respondía por Sallie. Su padre era desconocido y tuvo otros hermanos. A los seis años, Bélizaire y su madre fueron vendidos a los Frey, que residían en el centro de Nueva Orleans y que ya poseían otros esclavos. Sallie figura en la lista como cocinera, y su hijo, como ayudante doméstico.

De los cuatro que aparecen en el retrato, él fue el único que llegó a edad adulta. A finales de 1837, el mismo año en que Amans pintó el cuadro, las hermanas Elizabeth y Léontine Frey fallecieron (nueve y cinco años) por la fiebre amarilla. Poco después murió el hermano, Frederick.

Pasados un par de decenios, tras el fracaso de sus negocios y la defunción del padre, la viuda vendió a Bélizaire a una plantación, quien consta en los inventarios de esa explotación hasta 1861, inició de la guerra civil o de secesión. Nueva Orleans cayó pronto bajo el poder del ejército de la unión. Ahí se pierde la pista del joven negro. Así que todavía se desconoce si Bélizaire sobrevivió lo suficiente para tener una existencia en libertad al abolirse la esclavitud.

La obra de Jacques Amans, de 1837, incluyo al esclavo, que luego, en torno a 1900, fue ocultado

Su imagen se proyectará desde el Met, uno de los museos globales, que se propone indagar para descifrar los interrogantes aún pendientes.

Dispondrá de un lugar destacado, en contraste con su prolongada doble desaparición. La obra estuvo en posesión de los Frey hasta la década de 1950, almacenada en un garaje. En 1971, una descendiente se lo ofreció a su hijo. A él no le encajaba con su decoración modernista. La donó al museo de Nueva Orleans, donde hoy reconocen que se equivocaron al despreciar y mantener ocultó a Bélizaire.

https://www.lavanguardia.com/cultura/20230816/9169333/vida-oculta-belizaire.html

https://www.metmuseum.org/art/collection/search/898196

https://hyperallergic.com/839231/met-museum-acquires-rare-19th-century-portrait-of-enslaved-child/