Recobran el archivo del escriba del Templo del dios cocodrilo Soknopaios en Egipto, con cartas enviadas y recibidas y preguntas al oráculo

¿Cómo estás? ¿Y tu esposa? ¿Y qué ha sido de XY? 

Las cartas privadas escritas en Egipto hace más de 2000 años no difieren mucho de las actuales. Los documentos oficiales tampoco presentan grandes diferencias, ya que abordan temas como la compraventa de terrenos o las posesiones de una esposa en caso de separación.

Ruinas del templo de Sonokpaiu Nesos. Crédito: Martin Stadler / Julius-Maximilians Universität Würzburg

Carolin Arlt es doctora en Egiptología. Tras estudiar Egiptología, Historia Antigua y Arqueología Clásica en la Universidad Julius-Maximilians de Wurzburgo (JMU), obtuvo su doctorado en la misma institución. Luego trabajó en universidades de Colonia, Berkeley y Jerusalén, antes de regresar a la JMU en 2009 como investigadora en un proyecto centrado en un templo del Fayum egipcio.

El dromos pavimentado que conducía al templo, cuyas ruinas se ven al fondo. Crédito: Bruno Bazzani / Wikimedia Commons

Actualmente comienza un nuevo proyecto de investigación basado en otro templo del Fayum, un archivo ptolemaico del templo de Soknopaiu Nesos. Su investigación se enfocará en 75 documentos de este templo, escritos en papiro en demótico hace más de 2.200 años por Tesenuphis, hijo de Marres, quien se autodenominaba escriba de los sacerdotes.

Soknopaiu Nesos era un asentamiento egipcio en la cuenca del Fayum, donde un lago alimentado por un brazo del Nilo servía de centro. Hoy en día, la zona está a unas dos horas en coche desde El Cairo. En su templo se veneraba a Soknopaios, un dios cocodrilo considerado señor del agua y símbolo de la fertilidad.

Lo que hace especial a este templo es que su archivo ha llegado hasta nosotros. Es uno de los pocos archivos de templos egipcios de esta época que conocemos, afirma. Se refiere al período entre el 180 y el 120 a.C., dentro de la era ptolemaica, que se extendió desde el 323 hasta el 30 a.C. Durante esta época, Egipto estuvo gobernado por los Ptolomeos, una dinastía de origen macedonio nombrada en honor a Ptolomeo, un general de Alejandro Magno, quien se convirtió en el primer monarca ptolemaico de Egipto.

Es posible que estos textos formen parte del archivo privado de un escriba del templo, quien los habría almacenado en una cámara tras su retiro y posteriormente fueron olvidados. Sin embargo, es imposible determinarlo con certeza. No sabemos dónde se hallaron los papiros. Provienen de un saqueo y fueron comprados en la segunda mitad del siglo XIX por dos papirologistas británicos, explica Carolin Arlt. Debido a ello, se desconoce si los documentos fueron extraídos del templo o si pertenecían a la casa del escriba.

Además, los compradores solo estaban interesados en los papiros en griego, por lo que entregaron los textos demóticos a un colega en Oxford, quien nunca los estudió. Actualmente, estos documentos están almacenados en el Ashmolean Museum of Art and Archaeology en Oxford y en su mayoría aún no han sido analizados.

Entre estos papiros hay fragmentos, pero también muchos textos completos. Principalmente se trata de documentos administrativos: cartas enviadas al templo o escritas desde allí, preguntas dirigidas al oráculo, certificados, cuentas, listas y recibos, explica la egiptóloga.

Estos textos proporcionan información clave sobre la vida en el templo hace más de 2.000 años, tanto en términos de prácticas religiosas como de gestión económica. Sabemos que el templo tenía ciertos monopolios y los alquilaba periódicamente, señala Carolin Arlt. Entre estos monopolios se incluían el servicio de ferry a través del lago, una lavandería, una cervecería y diversas tierras agrícolas.

 Entre los papiros ya estudiados, Arlt ha identificado 15 ofertas de arrendamiento, donde los solicitantes describen sus propuestas económicas para obtener concesiones del templo. También se han hallado recibos que confirman estos pagos. Este tipo de documentación es extremadamente rara en otros lugares, destaca.

Carolin Arlt se encargará de transliterar estos 75 textos seleccionados, es decir, transcribirlos a un sistema moderno, traducirlos, analizarlos, comentarlos y publicarlos junto con fotografías. No obstante, muchos de estos papiros requieren restauración antes de poder ser estudiados. Tras 2.000 años enterrados en la arena y más de un siglo entre hojas de papel en Oxford, su estado de conservación es lamentable.

Demótico es tanto un término lingüístico como un sistema de escritura del Antiguo Egipto, usado desde el siglo VII a.C. hasta el siglo III d.C. Me encanta descifrar el demótico, confiesa Carolin Arlt. Sin embargo, su trabajo no consiste en leer y traducir de manera lineal. Algunos papiros tienen apenas unos centímetros de ancho y su texto se extiende entre 10 y 25 líneas, pero puede tomar entre 30 y 60 minutos descifrar una sola palabra. A veces, incluso después de tanto esfuerzo, sigue siendo imposible determinar su significado.

En ocasiones, se encuentran palabras desconocidas, lo que requiere habilidades deductivas. Afortunadamente, tenemos referencias del egipcio antiguo y podemos inferir cómo podría haber sonado la palabra en tiempos anteriores o cómo evolucionó en copto. También cabe la posibilidad de que la palabra haya sido tomada del griego. Gracias a este proceso, muchas veces logra resolver el misterio de palabras inéditas, aunque no siempre con éxito.

Julius-Maximilians Universität Würzburg

La Brújula verde

Encuentran en Jerusalén la tumba de una chamana neolítica de hace 10000 años que tenía seis dedos en su mano izquierda

El estudio publicado en la revista ‘Atiqot ha revelado el hallazgo de una tumba excepcional en el yacimiento arqueológico de Motza, en las colinas de Jerusalén. En el enterramiento, datado en el Neolítico Precerámico B, se encontraron los restos de una mujer que podría haber desempeñado un papel espiritual o chamánico en su comunidad.

Lo que más llama la atención es que la mujer poseía seis dedos en su mano izquierda, una característica que, en las antiguas culturas, solía interpretarse como una señal de distinción y poder espiritual.

Primer plano del anillo óseo intacto en una de las falanges de las chamana. Crédito: M. Anton

Los autores del estudio, los doctores Hamoudi Khalaily, Ianir Milevski y Anna Eirich-Rose, quienes dirigieron las excavaciones del Israel Antiquities Authority, explican que el análisis anatómico de los restos indica que la mujer tenía más de 15 años al momento de su muerte.

Anillos de hueso seleccionados de la tumba de la chamana. Crédito: H. May

Los objetos funerarios hallados junto a ella refuerzan la hipótesis de su importancia dentro de la sociedad neolítica. Entre estos se incluyen collares de piedras verdes y joyería de madreperla, elementos que podrían haber estado asociados a figuras espirituales como chamanas o hechiceras, quienes solían liderar ceremonias y rituales comunitarios.

Las excavaciones en Motza, llevadas a cabo entre 2018 y 2020, han sacado a la luz una de las mayores concentraciones de asentamientos del Neolítico Precerámico B en la región. Estas investigaciones, realizadas antes de la construcción de la autopista 16, la tercera vía de acceso a Jerusalén desde el oeste, han permitido comprender mejor la vida y las creencias espirituales de las antiguas comunidades.

Se han descubierto numerosos enterramientos dentro de viviendas, debajo de los pisos y junto a las paredes de los edificios. La mayoría de los individuos fueron sepultados con ornamentos como brazaletes de piedra, colgantes y cuentas de materiales exóticos como alabastro y piedras verdes. Según los investigadores, los brazaletes de piedra encontrados en algunas tumbas estaban vinculados con ritos de transición entre la vida y la muerte.

Se cree que los niños los llevaban hasta alcanzar la pubertad y que, al llegar a una cierta edad, participaban en una ceremonia de iniciación similar a los actuales ritos de paso, como el Bar y Bat Mitzvá en la tradición judía. Aquellos que fallecían antes de la madurez eran enterrados con sus brazaletes, los cuales se han encontrado intactos en sus brazos.

El Neolítico marcó un punto de inflexión en la historia de la humanidad. Fue en esta época cuando los grupos humanos abandonaron el nomadismo, establecieron grandes asentamientos y desarrollaron nuevas tecnologías, incluyendo la domesticación de plantas y animales. Estas innovaciones no solo transformaron su economía, sino también sus sistemas de creencias y rituales.

Los investigadores sugieren que los rituales se llevaban a cabo en edificios públicos designados para ello, y que muchos de estos tenían una fuerte vinculación con el agua. En cada uno de los edificios excavados se encontraron instalaciones enlucidas para la recolección de agua, o estaban situados cerca de fuentes hídricas naturales. Estos hallazgos refuerzan la idea de que el agua jugó un papel crucial en las ceremonias religiosas y en la organización social de estos grupos neolíticos.

Eli Escusido, director de la Autoridad de Antigüedades de Israel, enfatizó la importancia del descubrimiento: 

El hallazgo de la tumba de la antigua chamana en Motza nos abre una ventana al mundo espiritual de comunidades que vivieron hace aproximadamente 10000 años. Estos restos muestran cuán complejas y ricas eran las creencias culturales de la humanidad antigua. A través de objetos personales como joyas y artefactos rituales, podemos aprender sobre los sistemas de creencias, las clases sociales y los roles comunitarios de la época.

Autoridad de Antigüedades de Israel

Khalaily, Hamoudi; Eirikh-Rose, Anna; and Milevski, Ianir (2024) The Emergence of Worship and Religion in the Neolithic Period: Direct and Indirect Evidence from Moa (Motza) ‘Atiqot: Vol. 116, Article 2. DOI:doi.org/10.70967/2948-040X.1122

La Brujula Verde, Guillermo Carvajal

El enigma de las mujeres enterradas a la vez con más de 270.000 cuentas hechas con conchas marinas, piedra y hueso hace 4900 años

En el enterramiento del tholos de Montelirio (construido entre los años 2900 y 2800 a. C.), que forma parte del megayacimiento de la Edad del Cobre de Valencina de la Concepción (Sevilla), se encontró entre 2010 y 2011 lo que constituye el mayor conjunto de cuentas jamás documentado en un único enterramiento.

Proceso de excavación del individuo 343. Crédito: A. Acedo García

Se trata de las cuentas de Montelirio, un conjunto de abalorios que formaban parte de atuendos de cuentas sin parangón que llevaban algunas de las personas enterradas en la tumba, en su mayoría mujeres. Estas cuentas, encontradas también en la estructura adyacente al tholos conocida como La Dama de Marfil, han revelado no solo una compleja red de producción artesanal y comercio de recursos marinos, sino también el papel preeminente de las mujeres en las jerarquías de hace más de 4.000 años.

Durante los últimos cinco años, un equipo multidisciplinar ha llevado a cabo un estudio exhaustivo del material, utilizando métodos de datación por radiocarbono, análisis morfométrico y arqueobotánica, además de reconstrucciones experimentales. ¿El resultado? Un descubrimiento sin precedentes: más de 270.000 cuentas confeccionadas principalmente con conchas marinas y, en menor medida, con piedra y hueso.

Fotografía de alta resolución de cuentas del nivel superior de la Estructura 10.049 (UE 535, encima de La Dama de Marfil), unidas a la daga de cristal de roca. Crédito: David W. Wheatley

El hallazgo se realizó en el contexto del mega-sitio de Valencina, un enclave de más de 450 hectáreas que, en el tercer milenio a.C., se erigía como un centro neurálgico de intercambio, producción artesanal y ritualidad. Entre las tumbas más relevantes se encuentra Montelirio, donde los arqueólogos han identificado múltiples enterramientos, en su mayoría de mujeres, vestidas con atuendos de cuentas que simbolizaban su estatus y poder dentro de la comunidad.

El análisis de los materiales ha determinado que la mayoría de las cuentas fueron fabricadas con conchas marinas, principalmente de las familias Pectinidae y Cardiidae, moluscos propios del Atlántico ibérico. El uso de estos materiales sugiere un vínculo con el mar, ya sea como símbolo de prestigio o de conexión con creencias espirituales ligadas al agua.

Los investigadores han calculado que la elaboración de este conjunto requirió una cantidad asombrosa de recursos y trabajo. Se estima que la producción de todas las cuentas habría necesitado unas 247.500 horas de labor, lo que equivale a aproximadamente siete meses de trabajo ininterrumpido por parte de un equipo de diez artesanos altamente cualificados. Además, la cantidad de conchas utilizadas para la manufactura alcanza casi una tonelada de material marino, lo que subraya la sofisticación de esta producción y su impacto en la economía de la comunidad.

El uso de estas cuentas en la vestimenta de las mujeres enterradas en Montelirio refuerza la teoría de que en esta sociedad las mujeres desempeñaban un papel fundamental en la esfera política y religiosa. Los atuendos analizados incluyen túnicas de cuerpo completo, faldas y paños, decorados con patrones elaborados que indican un alto grado de simbolismo.

Dos de los individuos más destacados, identificados como UE102 y UE343, llevaban túnicas de cuentas que los posicionaban como figuras de gran relevancia. En particular, el cuerpo de UE343 fue colocado en el centro de la cámara funeraria en una postura ritual con los brazos levantados, lo que ha sido interpretado como una representación de un papel de liderazgo ceremonial o sacerdotal.

La datación por radiocarbono ha confirmado que las cuentas fueron fabricadas poco antes de la muerte de quienes las portaban, lo que refuerza la idea de que estos atuendos fueron diseñados específicamente para rituales funerarios. Sin embargo, la posibilidad de que todas las mujeres fueran enterradas simultáneamente plantea interrogantes sobre la naturaleza del evento que llevó a su sepultura.

El análisis comparativo con otros hallazgos sugiere que este tipo de vestimenta no era común en otros contextos de la época, lo que subraya la singularidad de Montelirio. En comparación con entierros de otras culturas prehistóricas, como los de Sunghir en Rusia o Ba’ja en Jordania, donde se han encontrado cuentas en cantidades considerables, el caso de Montelirio destaca por la magnitud del conjunto y su probable función política y simbólica.

El estudio de las cuentas de Montelirio ha abierto un nuevo capítulo en la investigación sobre las sociedades de la Edad del Cobre en Europa. La sofisticación de la manufactura, la cantidad de recursos empleados y el papel de las mujeres en este contexto sugieren una sociedad más compleja de lo que se creía anteriormente.

Aún quedan muchas preguntas por responder. ¿Cómo se organizaba el trabajo artesanal en Valencina? ¿Qué significado tenían exactamente estas vestimentas en la vida y la muerte de estas mujeres? Y, sobre todo, ¿por qué desapareció esta tradición sin dejar rastro en períodos posteriores?

Leonardo García Sanjuán et al., A multi-analytical study of the Montelirio beaded attires: Marine resources, sumptuary crafts, and female power in copper age Iberia. Sci. Adv. 11, eadp1917(2025). DOI:10.1126/sciadv.adp1917

Hallan en los Países Bajos 400 monedas romanas de oro y plata

Este hallazgo del 2023, fue adquirido por el Museo Nacional de Antigüedades de Leiden y en la actualidad se exhibe en la exposición permanente Los Países Bajos en la época romana. Precisamente han sido representantes del propio museo los que han calificado el descubrimiento de este tesorillo como una combinación única de monedas romanas y britanas.

Halladas en la ciudad de Utrecht, en el año 2023, son una combinación de monedas romanas y britanas. Adquiridas por el Museo Nacional de Antigüedades de Leiden pueden, ahora, admirarse en una interesante exposición.

Reverso y anverso de un estátero con el nombre del rey britano Cunobelino.

Museo Nacional de Antigüedades de Leiden

En un tranquilo campo de Bunnik, cerca de Utrecht, en los Países Bajos, dos expertos en detección de metales, llamados Gert-Jan Messelaar y Reinier Koelink, descubrieron un conjunto de 404 monedas romanas de oro y plata datadas en el año 46. En opinión de los investigadores, la importancia de este hallazgo radica principalmente en que este tesorillo muestra las efigies de emperadores y gobernantes de Roma, Inglaterra y África.

Aureo romano con la esfigie de Claudio

Este conjunto único de monedas romanas y de Britania fueron descubiertas en un lugar tan alejado como la región fronteriza septentrional del Imperio romano, y, según han declarado los arqueólogos, nunca se había descubierto este tipo de monedas romano-britanas en el continente europeo. 

Muchas de estas monedas fueron acuñadas entre los años 46 y 47, durante el reinado del emperador romano Claudio, un momento de máxima actividad militar en la región. Cuando las legiones romanas se establecieron cerca del Rin, esta zona formaba parte del limes germanicus, la frontera del Imperio romano en Europa, fuertemente fortificada para defenderse de los ataques de las tribus germánicas y lanzar incursiones en las islas británicas.

De las más de 400 monedas encontradas, 116 eran de oro. Entre ellas había 72 áureos romanos datados entre 19 a.C. y 47 d.C., así como 44 monedas compuestas por una aleación de oro, plata y cobre, llamadas estáteros, que se acuñaron en Britania con una inscripción que hace referencia a Cunobelino, un influyente monarca que gobernó el sureste de Britania. 

Los investigadores creen que estas monedas llegaron a Bunnik de la mano de los soldados romanos a su regreso de Britania, y especulan con que algún legionario pudo haber obtenido las monedas romanas como pago y las monedas britanas como botín de guerra. En cuanto al motivo por el cual fueron enterradas, es posible que el soldado lo hiciera para proteger sus ganancias o tal vez como ofrenda de gratitud a los dioses por permitirle regresar con vida después de la batalla.

El tesoro también incluía 288 monedas de plata (denarios), todas ellas acuñadas entre 200 a.C. y 47 d.C. Cabe destacar que una de ellas representa a Julio César y otra es un raro ejemplo, puesto que muestra el rostro de Juba, el rey de Numidia (actual Argelia). Las 72 monedas de oro romanas conocidas como áureos están datadas entre los años 19 a.C. y 47 d.C. De estos áureos, los arqueólogos destacan dos que fueron acuñados con el mismo troquel y no muestran signos de desgaste. Este detalle hace suponer a los investigadores que tal vez estas monedas fueron acuñadas poco antes de ser enterradas. 

Los investigadores están convencidos de que este impresionante hallazgo les va a permitir comprender mucho mejor tanto el complejo funcionamiento de las finanzas militares romanas como la mezcla de culturas que se llegaron a producir en un lugar tan alejado como la frontera norte del Imperio romano.

Concluyen los responsables del museo

Este tesoro no solo es significativo por su tamaño, sino también porque cambia nuestra perspectiva sobre el papel de los limes germánicos. Hasta ahora, la evidencia arqueológica había subrayado el papel de estas regiones como zonas de defensa y comercio. Sin embargo, el hallazgo demuestra que también funcionaron como puntos clave en las conexiones entre Britania y el continente, tanto durante como después de las campañas militares romanas.

Rijksmuseum van Oudheden. Aanwinst collectie: Romeinse muntvondstRijksmuseum van Oudheden. Publicado el 27 de enero de 2025. Consultado el 28 de enero de 2025.

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/descubren-mas-400-monedas-oro-plata-epoca-romana-paises-bajos_23027

Piedras solares de Vasagård, conjuros para sosegar la furia de la naturaleza

Un pueblo neolítico de la isla danesa de Bornholm, hace 4900 años creó piedras solares como una ofrenda a la naturaleza para asegurar una buena cosecha tras algún tipo de desastre natural, como una erupción volcánica.

El impacto de las erupciones volcánicas ha afectado a las sociedades humanas, que tomaban la devastadoras manifestaciones de la naturaleza como una señal de la ira divina. El frío, la ausencia de sol y la pérdida de las cosechas fueron algunas de las consecuencias de la acción de los volcanes. 

La estructura circular de la zanja XXIV de Vasagård Oeste y los objetos encontrados en los agujeros de poste: piedras grabadas (1, 2 y 5), cerámica (3 y 4) y barro quemado decorado (6 y 7). Crédito: Freerk Oldenburger / John Lee / René Laursen / The National Museum of Denmark / The National Museum of Denmark

Las fuentes históricas griegas y romanas hacen referencia a las repercusiones que, sin saberlo, tuvo una erupción volcánica que se produjo en la remota Alaska en el año 43 a.C. y que liberó una enorme cantidad de azufre a la estratosfera. Aquel desastre medioambiental provocó que durante los años siguientes los países del Mediterráneo se vieran afectados de tal manera que se perdieron casi todas las cosechas, lo que provocó un gran número de hambrunas y enfermedades. 

Sin embargo, aunque, evidentemente, no se conservan fuentes escritas, tras analizar diversos núcleos de hielo procedentes de Groenlandia, un grupo de científicos del clima del Instituto Niels Bohr de la Universidad de Copenhague ha podido documentar una erupción parecida a la de Alaska que tuvo lugar hacia el año 2900 a.C., y que pudo tener unas consecuencias similares para las comunidades neolíticas que poblaban el norte de Europa.

Este descubrimiento ha llevado a arqueólogos de la Universidad de Copenhague, del Museo Nacional de Dinamarca y del Museo de Bornholm a publicar un estudio en la revista Antiquity en el que, a raíz del hallazgo, reinterpretan las más de 600 piedras solares que se encontraron en el yacimiento neolítico de Vasagård, en Bornholm (Dinamarca).  

Dice Rune Iversen, arqueólogo de la Universidad de Copenhague:

Las llamadas piedras solares son piezas planas de esquisto con patrones grabados y motivos solares. Simbolizaban la fertilidad y probablemente se ofrendaban para garantizar el sol y el crecimiento. Las piedras solares se encontraron en grandes cantidades en el yacimiento de Vasagård Oeste, donde sus antiguos habitantes, hacia 2900 a.C, las depositaron en zanjas que posteriormente cubrieron junto con los restos de banquetes rituales, vasijas de arcilla rotas y objetos de sílex.

Los autores del estudio creen que hay muchas probabilidades de que exista una conexión entre esta erupción volcánica neolítica, los cambios climáticos posteriores y el descubrimiento de estas piedras solares. 

Es razonable creer que los pueblos neolíticos de Bornholm querían protegerse de un mayor deterioro del clima ofreciendo piedras solares o tal vez querían mostrar su gratitud porque el Sol había vuelto.

A su vez, durante el mismo período en que las comunidades neolíticas se vieron afectadas por el cambio climático y por las enfermedades, los arqueólogos han documentado también cambios en determinadas tradiciones culturales, cómo por ejemplo la paulatina desaparición de la llamada cultura del vaso campaniforme, que se caracteriza por su singular cerámica y por la construcción de tumbas de pasaje. 

Afirma Rune Iversen:

En el recinto rodeado de caminos que hemos excavado en Bornholm, también podemos ver que, después del entierro de las piedras solares, los residentes cambiaron la estructura del asentamiento para sustituir las zanjas donde se enterraban las ofrendas por extensas filas de empalizadas y casas de culto circulares. Aunque no sabemos el motivo podemos sugerir que los dramáticos cambios climáticos jugaron un papel determinante.

Según Lasse Vilien Sørensen, otro de los autores del estudio,

En un contexto europeo, las piedras solares son únicas. Lo más parecido que existe a un culto al Sol similar durante el Neolítico son algunas tumbas en el sur de Escandinavia o estructuras circulares como Stonehenge en Inglaterra. Simplemente es un descubrimiento increíble que demuestra que las ofrendas en honor al astro rey son un fenómeno muy antiguo, que encontramos nuevamente en el sur de Escandinavia durante el desastre climático causado por una erupción volcánica que tuvo lugar en el año 536 d.C.

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/piedras-solares-vasagard-eran-ofrendas-para-calmar-fuerzas-naturaleza_23008

80 años de Auschwitz

Conocido en hebreo como la Shoá (la Catástrofe), ese es el término utilizado para referirse al genocidio del pueblo judío que el régimen nazi llevó a cabo durante la Segunda Guerra Mundial.

En el contexto, los horrores se extendieron a lo largo y ancho de la geografía europea, siendo Auschwitz-Birkenau el campo de exterminio donde se concentró la máxima expresión de maldad y crueldad humana.

Así lo muestran las cifras. 

Este macabro complejo estaba dividido en tres principales recintos: Auschwitz I, el campo original y centro administrativo; Auschwitz II-Birkenau, el campo de exterminio; y Auschwitz III-Monowitz, un campo de trabajo forzado asociado a la industria alemana. Además, más de 40 subcampos estaban dispersos en los alrededores, todos con un mismo objetivo en palabras del historiador israelí Yehuda Bauer:

localizar, registrar, marcar, aislar de su entorno, desposeer, humillar, concentrar, transportar y asesinar 

El número de víctimas posiciona al Holocausto como el genocidio más atroz, al menos, de la historia contemporánea. 

De hecho, fue en este acontecimiento cuando se empleó el término por primera vez, en la sentencia de los Juicios de Nuremberg.

El delito fue clasificado como:

 genocidio deliberado y sistemático mediante la exterminación de grupos étnicos y nacionales perpetrada contra la población civil de los territorios ocupados con la intención de destruir etnias, sectores de población y grupos nacionales étnicos y religiosos.

En este sentido, de acuerdo con los datos del Museo Estadounidense Conmemorativo del Holocausto, se calcula que seis millones de personas fueron exterminadas en cuatro años de un proceso al que Hitler bautizó como la solución final al problema judío: una doctrina que, sustentada por el antisemitismo de la década previa a la Segunda Guerra Mundial, se materializó en esos 44.000 campos de concentración liderados por nazis, según la  Enciclopedia del Holocausto.

De todos ellos, Auschwitz es sin duda el más letal: allí, las cámaras de gas – alimentadas con Zyklon B, un pesticida convertido en arma– tenían la capacidad de matar a 5.000 personas por día, y es que las más grandes podían contener hasta 2.000 al mismo tiempo.

Todo ello dio lugar a un total de 1,1 millones de asesinatos durante su funcionamiento, que cesó en 1945 con la liberación del campo, donde para entonces quedaban 2.819 prisioneros, según el testimonio del veterano Yakov Vincenko. Unas cifras aterradoras si tenemos en cuenta que fueron 1,3 millones los deportados al campo.

De acuerdo con los datos elaborados por el historiador polaco Franciszek Piper para el Museo Estatal de Auschwitz-Birkenau:

 más del 50% de los internados en este campo de exterminio murieron por el hambre, las condiciones de hacinamiento, el trabajo extenuante, las enfermedades, las torturas y la experimentación pseudo-científica.

Eso, sin olvidar que cuando el régimen nazi se vio acorralado por las tropas aliadas, organizó las conocidas como Marchas de la Muerte, unas operaciones de traslado que se cobraron con la vida de un enorme número de prisioneros.

El régimen nazi no solo arrebató vidas, sino que también saqueó a sus víctimas. Cuando los soviéticos penetran en Auschwitz, encontraron un almacén en el que se contabilizaron 370.000 trajes de hombre, 837.000 vestidos de mujer, 44.000 pares de zapatos y 7,7 toneladas de cabello humano, que corresponderían a unas 140.000 personas.

Del mismo modo que en el resto de campos de concentración nazis, la gran parte de los prisioneros fue eliminada en respuesta a la voluntad sistemática de eliminar al pueblo judío.

Sin embargo, otros datos quizás menos conocidos revelan que durante el Holocausto también se exterminó a 21.000 romaníes, entre 70.000 y 75.000 polacos, 14.000 prisioneros soviéticos y entre 10.000 y 15.000 miembros de minorías (testigos de Jehová y homosexuales, en su mayoría). 

Estas cifras suponen vidas truncadas, familias destruidas y una llamada a no olvidar  el Día Internacional de Conmemoración de las Víctimas del Holocausto, cada 27 de enero.

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/auschwitz-cifras-magnitud-horror-80-anos-despues_23006

Hallan ambar del Baltico de principios del siglo XX en las bodegas del Museo Nacional de Dinamarca

El análisis de cuentas encontradas en la antigua ciudad de Hama, en Siria, destaca la importancia de esta urbe en las redes de intercambio a larga distancia durante la Edad del Hierro y el deseo mesopotámico por bienes exóticos.

Lugares donde se han encontrado cuentas de ámbar. Crédito: M.N. Mortensen et al.

Hama, ubicada en el oeste de Siria, es conocida por ser el asentamiento más antiguamente habitado de la región, con presencia humana desde el Neolítico Tardío hasta el período otomano (aproximadamente 6500 a.C.–1400 d.C.). Entre 1931 y 1938, excavaciones realizadas en la ciudad revelaron importantes hallazgos de la Edad del Hierro, como tumbas de cremación que contenían bienes funerarios, entre ellos un conjunto de 51 cuentas.

Detalle de dos de las cuentas de ámbar. Crédito: M.N. Mortensen et al. / Museo Nacional de Dinamarca

De las cuentas halladas, 17 fragmentos tenían características similares al ámbar, un material raro en Siria. Durante ese período, la mayoría del ámbar era originario de la costa báltica y se comercializaba a través de la conocida Ruta del Ámbar, que conectaba el Báltico con el Mediterráneo.


Explica la Dra. Mette Marie Hald, coautora del estudio del Nationalmuseet de Dinamarca

Las cuentas de ámbar báltico se comerciaron en grandes cantidades en el pasado y se han encontrado desde Europa Central hasta Mesopotamia,. Sin embargo, nunca se habían identificado ejemplos de ámbar báltico en Hama.

Pese a la relevancia potencial de estas cuentas, no fueron estudiadas en detalle hasta ahora, permaneciendo almacenadas en el Museo Nacional de Dinamarca.

Un equipo de investigadores del museo, junto con otras instituciones europeas, analizó las cuentas utilizando espectroscopía infrarroja de transformada de Fourier (FT-IR) y cromatografía de gases-espectrometría de masas (GC-MS). Estas técnicas permitieron identificar la composición molecular del material al medir la absorción de luz infrarroja y la masa química de las cuentas.

Los resultados coincidieron casi perfectamente con muestras de referencia de ámbar báltico, confirmando su origen. Aunque ya se sabía que el ámbar báltico llegaba hasta Siria en ese período, este es el primer hallazgo que demuestra su presencia en Hama.

Textos cuneiformes indican que el ámbar báltico era valorado por sus supuestos beneficios terapéuticos, su belleza decorativa y su asociación con las deidades mesopotámicas, otorgándole un significado ritual. Su lejanía geográfica añadía un aura de exotismo que aumentaba su atractivo. Comenta la Dra. Hald

Hama ya había desarrollado extensas redes comerciales dentro y fuera de la región durante más de 5000 añosEl ámbar, como material que cubría una de las distancias más largas para llegar a la ciudad, habría sido altamente valorado.

Este estudio subraya la importancia de revisar colecciones museísticas para ampliar el conocimiento arqueológico, especialmente en contextos donde el trabajo de campo es limitado debido a conflictos políticos, como en Siria.

La colección de Hama es un recurso incalculable para la investigación arqueológica. Creemos que este estudio demuestra la relevancia de redescubrir y estudiar los artefactos ya existentes en los museos.

Mortensen MN, Hald MM, Frydendahl J, et al. All the way from the Baltic: amber beads from an Iron Age grave at Hama, western Syria. Antiquity. Published online 2025:1-15. doi:10.15184/aqy.2024.231

Hallan un naufragio de 2.500 años en las costas de Sicilia

Junto a las costas sicilianas, un equipo de arqueólogos subacuáticos ha descubierto los restos de un naufragio datado entre los siglos VI y V a. C. Junto al pecio han aparecido dos anclas de hierro y cuatro de piedra. El estado del casco es extremadamente frágil por lo que, según los investigadores, su estudio requerirá de mucha pericia científica.

Dentro del Proyecto Kaukana, iniciativa dedicada a la investigación del patrimonio cultural oculto en aguas de la costa de Sicilia desde 2017, bajo Santa Maria del Focallo, una localidad cerca de Ispica, en el extremo sur de la isla, un equipo de arqueólogos del Departamento de Estudios Humanísticos y del Patrimonio Cultural de la Universidad de Udine y de la Superintendencia del Mar de la Región de Sicilia ha descubierto un naufragio datado entre los siglos VI y V a.C. 

Descubierto a seis metros de profundidad, entre la arena y las rocas, fue construido con una técnica conocida como on shell, en la que las tablas están conectadas mediante un conjunto de juntas (mortajas y espigas), lo que dota a la nave de una mayor resistencia. Según los investigadores, este es un método de construcción naval primitivo y sencillo que solían usar las poblaciones del Mediterráneo.

A pocos metros de distancia del barco se encontraron dos anclas de hierro del tipo T invertida, datadas posiblemente en el siglo VII d.C., y cuatro anclas líticas, quizá de época prehistórica, una de las cuales, aunque fragmentada, parece ser de una tipología que se conoce como de tres agujeros

La fotogrametría subacuática permitió crear un modelo tridimensional del naufragio, mientras que la toma de muestras les ayudará a llevar a cabo un análisis paleobotánico con el objetivo de descubrir los materiales con los que fue construido el barco y cuáles pudieron haber sido las condiciones de su entorno.

Del estado de conservación del pecio, el coordinador del proyecto Kaukana, Massimo Capulli, de la Universidad de Údine dice:

el estado general del casco, que desde hace mucho tiempo es objeto del ataque de moluscos que se alimentan de madera, es extremadamente delicado y requiere no solo experiencia, sino también mucha precaución.

Estudiar el naufragio puede ayudar a esclarecer cómo se desarrollaba el comercio entre los antiguos griegos y los cartagineses, dos grupos que hace miles de años lucharon por el control de los mares que rodean la actual Sicilia. De hecho, nos encontramos ante pruebas materiales del tráfico y el comercio de una época muy antigua.

El consejero regional de Sicilia para el Patrimonio Cultural y la Identidad Siciliana, Francesco Paolo Scarpinato, opina:

este descubrimiento es una contribución extraordinaria al conocimiento de la historia marítima de Sicilia y del Mediterráneo y destaca una vez más el papel central de la isla en el tráfico y los intercambios culturales de la Antigüedad. El pecio, que data de un período crucial para la transición entre la Grecia arcaica y la clásica, es una pieza preciosa del patrimonio cultural siciliano sumergido.

Este proyecto de investigación nace en 2017 gracias al esfuerzo del arqueólogo Sebastiano Tusa, ex superintendente del Mar y luego concejal de patrimonio cultural de la región de Sicilia. Para los arqueólogos, el actual descubrimiento subraya la importancia de Sicilia como punto estratégico de las rutas comerciales con la antigua Grecia. 

Finalmente, los arqueólogos están convencidos de que los materiales encontrados, así como el estudio de las técnicas constructivas del barco aportarán la información necesaria para lograr una visión mucho más amplia de las prácticas navales de la época, además de confirmar la intensa actividad comercial y cultural que floreció en el Mediterráneo en aquella lejana época.

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/descubren-naufragio-2500-anos-antiguedad-costas-sicilia_22997

En Urartur, Armenia, hallan construcciones del siglo VI a.C. con signos de terremoto

Urartu es un antiguo reino que florece en la región del Cáucaso, en lo que hoy es el oeste de Armenia, el noreste de Turquía y el noroeste de Irán.

Urartu alcanzó su apogeo entre los siglos IX y VI a. C., rivalizando con Asiria por la dominación regional. Su capital, Tushpa (hoy Van en Turquía), era un centro urbano importante, con palacios, templos y extensas murallas.

Los urarteos eran expertos en ingeniería hidráulica, construyendo vastas redes de canales y túneles para el riego de sus tierras y el suministro de agua a sus ciudades. También eran hábiles orfebres y artesanos, produciendo hermosas obras de arte en oro, plata y bronce.

La religión urartea era politeísta, con un panteón de dioses liderado por Khaldi, el dios del cielo y la tormenta. Los urarteos construyeron numerosos templos en honor a sus dioses, muchos de los cuales aún se conservan en la actualidad.

La caída de Urartu se produjo a manos de los medos en el siglo VI a. C. Sin embargo, su legado perdura hasta nuestros días. La cultura urartea influyó en los pueblos vecinos, y muchas de sus tradiciones y costumbres se transmitieron a generaciones posteriores.

El descubrimiento de las inscripciones cuneiformes urarteas ha permitido a los arqueólogos y lingüistas descifrar su lengua y obtener una valiosa información sobre su historia y cultura.

Un equipo conjunto de arqueólogos polacos y armenios en 2024 reanudó las excavaciones en Davti Blur, un antiguo yacimiento situado en Nor Armavir, Armenia. Este lugar en armenio significa Colina de David, no solo es testimonio de la riqueza histórica del Reino de Urartu, sino también una ventana a los vestigios culturales y arquitectónicos de una civilización que prosperó en el Cáucaso Meridional hace miles de años.

El proyecto está dirigido por el Dr. Mateusz Iskra, del Centro de Arqueología Mediterránea de la Universidad de Varsovia, y Hasmik Simonyan, del Instituto de Arqueología y Etnografía de Armenia. Este esfuerzo marca el primer estudio arqueológico liderado por polacos en esta región, que anteriormente solo había sido explorada por investigadores locales.

Davti Blur forma parte del antiguo asentamiento de Argisztihinili, fundado en el 774 a.C. Durante los siglos VIII y VII a.C., este lugar fue un centro administrativo y económico crucial del Reino de Urartu. Dentro de esta vasta ciudad-fortaleza, destacan estructuras como una ciudadela bien conservada y un barrio residencial que, según investigaciones anteriores, albergó grandes casas pertenecientes a la élite local.

En los recientes trabajos, el equipo descubrió restos de viviendas datadas del siglo VI a.C., durante el ocaso del Reino de Urartu. Las paredes de estas casas, de casi 1,5 metros de grosor, estaban notablemente preservadas. Además, en los sondeos realizados se identificaron fragmentos de pisos pertenecientes a dos habitaciones, cuyo propósito exacto aún está por determinar.

Uno de los descubrimientos más sorprendentes fue un cementerio donde los cuerpos eran incinerados y las cenizas, junto con fragmentos de huesos y elementos del ajuar funerario, se depositaban en urnas. Estas se cubrían con platos de cerámica estampada y se colocaban en nichos excavados en la roca, protegidas con una fina capa de tierra.

A pesar de los daños ocasionados por saqueadores y detectores de metales, los investigadores lograron recuperar piezas intactas, como una urna cubierta con un plato decorado, lo que permitió datarla preliminarmente en la primera mitad del siglo VII a.C. Asimismo, se hallaron numerosos elementos metálicos relacionados con los atuendos de los difuntos.

Un equipo de geólogos liderado por la profesora Barbara Woronko identificó rastros de un antiguo terremoto que dejó marcas significativas en el área. Aunque aún no se puede precisar cuándo ocurrió este evento, se cree que tuvo un impacto devastador en la región.

Por otro lado, la actividad humana contemporánea representa un desafío crítico para la conservación del sitio. La expansión de un cementerio moderno, la acumulación de desechos y el saqueo de artefactos han puesto en riesgo la integridad del yacimiento. Esto subraya la urgencia de implementar medidas de protección y conservación.

El equipo planea continuar las excavaciones en mayo y junio de 2025, con el objetivo de ampliar los estudios en las viviendas y obtener más información sobre sus usos y su abandono. Además, se trabajará en la conservación del sitio, la documentación de los daños y la creación de un plan integral para su protección.

Simonyan destacó que el objetivo a largo plazo es transformar Davti Blur en una reserva arqueológica abierta al turismo, acompañada de programas educativos que sensibilicen a la población armenia sobre la importancia de preservar su patrimonio cultural.

Ewelina Krajczyńska-Wujec (PAP), Armenia/ Pozostałości domów z VI w. p.n.e. i ślady trzęsienia ziemi odkryli polscy i armeńscy badacze

La Brujula Verde

Hallan en Francia círculos concéntricos de la Edad de Bronce

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Arqueólogos del Instituto Nacional de Investigaciones Arqueológicas Preventivas (Inrap) han realizado un descubrimiento significativo en el norte de Francia, en la localidad de Vémars, en el departamento de Val-d’Oise. Se trata de dos sistemas de recintos circulares que datan de la Edad del Bronce, en una ladera del valle.

Estos recintos circulares, ubicados a aproximadamente treinta metros uno del otro, se encuentran en la parte alta de la vertiente occidental del valle. Su importancia radica no solo en su configuración geométrica, sino también en la ausencia de vestigios funerarios asociados, lo que plantea interrogantes sobre su función exacta.

Uno de los recintos consta de un foso circular único con un diámetro interno de aproximadamente 22 metros, una anchura de 1,20 metros y una profundidad de 1 metro. El segundo sistema es más complejo, compuesto por dos fosos circulares concéntricos: el más profundo, con un diámetro de 20 metros, y el externo, de 35 metros. El perfil en V del foso interno y su profundidad media de 1,20 metros contrastan con el externo, que apenas supera los 0,20 metros de profundidad.

Aunque no se han hallado objetos muebles en el lugar, los investigadores planean llevar a cabo análisis de radiocarbono para determinar con mayor precisión la cronología de estas estructuras, tradicionalmente datadas en la Edad del Bronce. Además, estudios adicionales han detectado anomalías en los suelos, posiblemente causadas por las acumulaciones de tierra asociadas a los recintos, lo que podría ofrecer pistas sobre las técnicas de construcción utilizadas.

El hallazgo de estos recintos circulares se suma a un conjunto de estructuras similares que se han identificado en distintas partes de Francia desde 2015, como parte de un proyecto de cartografía nacional del Inrap. Estas estructuras, aunque comunes en ciertos contextos arqueológicos, siguen planteando dudas sobre su función: ¿eran espacios rituales, áreas de reunión comunitaria, o quizás lugares con funciones simbólicas o defensivas?

El de Vémars, lejos de ser un hallazgo aislado, se inserta en una región rica en historia y en vestigios arqueológicos que abarcan desde el Neolítico hasta la Edad del Hierro. La ocupación más antigua en el área está representada por fosas profundas con perfiles en forma de I o Y, que alcanzan una profundidad media de 1,50 metros y un ancho de 0,50 metros.

Estas estructuras se consideran características del Neolítico antiguo y la Edad del Bronce final en Francia, y su función precisa aún está en debate. Estudios arqueobotánicos y micromorfológicos están en curso para esclarecer su entorno natural y su relación con posibles actividades humanas.

Por otro lado, el sitio también incluye vestigios de la época de la cultura de La Tène (300-25 a.C.), que muestran una ocupación organizada en redes parcelarias adaptadas a la topografía del valle. Estas redes contenían tanto espacios habitacionales como áreas dedicadas a la agricultura y el pastoreo. Entre los hallazgos destacables de esta etapa se encuentran nueve silos, un pozo y restos relacionados con la actividad metalúrgica, como escorias y moldes de tierra, así como una inhumación y seis cremaciones.

Este hallazgo contribuye a un panorama más amplio de las transformaciones culturales y tecnológicas que marcan la transición entre el Neolítico y la Edad del Hierro en el norte de la Galia. La investigación está siendo liderada por Gaëlle Bruley-Chabot, con el apoyo del Servicio Regional de Arqueología de la Drac Île-de-France y la SNCF Réseau, como parte del proyecto de desarrollo de la línea ferroviaria Roissy-Picardie/Triángulo LGV. Los resultados preliminares subrayan la importancia de los proyectos de arqueología preventiva para preservar y comprender el patrimonio cultural antes de la realización de obras de infraestructura.

Institut National de Recherches Archéologiques Préventives (INRAP)

La Brujula Verde