El oído de los neandertales revela enigmas de su misterioso origen

Una investigación sobre la anatomía del oído interno de los neandertales y sus ancestros ha puesto en duda la hipótesis ampliamente aceptada de que su linaje surgió tras un evento de drástica reducción de diversidad genética. Este hallazgo, publicado en la revista Nature Communications, se basa en el análisis de fósiles hallados en distintos yacimientos de Europa y Asia Occidental, con especial atención en los restos descubiertos en Atapuerca (España) y Krapina (Croacia).

Representación esquemática de los cambios en la diversidad morfológica a lo largo de la historia evolutiva del linaje neandertal. Las poblaciones de Sima de los Huesos y, en particular, de Krapina muestran cantidades similares de variación morfológica, lo que sugiere continuidad durante el Pleistoceno Medio. En cambio, los neandertales clásicos presentan una diversidad mucho menor, lo que indica una posible disminución en la variación fenotípica justo después del máximo térmico alcanzado hace aproximadamente 120.000 años, al inicio del último ciclo glacial. Crédito: [Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont

Hasta ahora, la comunidad científica consideraba que los neandertales, quienes aparecieron hace aproximadamente 250.000 años, evolucionaron a partir de poblaciones preneandertales que habitaron Europa entre hace 500.000 y 250.000 años. La investigación genética había señalado la existencia de un fenómeno de reducción drástica de la variabilidad genética, un «cuello de botella», que diferenciaba a los primeros neandertales de los denominados neandertales «clásicos». Dicho evento, identificado a partir de muestras de ADN fósil, se estimó en torno a los 110.000 años atrás y se asoció con una disminución en el número de individuos dentro de la población.

No obstante, una idea que ha persistido entre los especialistas es que un cuello de botella anterior, relacionado con la aparición del linaje neandertal, habría ocasionado una reducción de su diversidad genética en comparación con sus antepasados preneandertales. Sin embargo, debido a la falta de material genético adecuado, esta hipótesis no había podido ser confirmada mediante estudios paleogenéticos.

El estudio liderado por Alessandro Urciuoli, investigador del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont y la Universitat Autònoma de Barcelona, junto con Mercedes Conde-Valverde, de la Universidad de Alcalá y la Cátedra de Otoacústica Evolutiva de HM Hospitales, analizó la morfología del oído interno de estos homínidos. En concreto, se enfocaron en la estructura de los canales semicirculares, los cuales desempeñan un papel crucial en el equilibrio y pueden reflejar la diversidad morfológica de una población, de manera análoga a lo que ocurre con el ADN.

Los científicos examinaron fósiles de dos yacimientos clave: la Sima de los Huesos, en Atapuerca, con una antigüedad de aproximadamente 430.000 años, y Krapina, en Croacia, que contiene restos de neandertales antiguos de entre 130.000 y 120.000 años. Los datos obtenidos fueron comparados con muestras de neandertales clásicos de distintos períodos y regiones geográficas.

Los resultados del estudio revelaron que los neandertales clásicos poseían una diversidad morfológica notablemente inferior en sus canales semicirculares en comparación con los preneandertales y neandertales antiguos. Este hallazgo encaja con los datos paleogenéticos previos que identificaron un evento de cuello de botella en las poblaciones más recientes de este linaje.

Sin embargo, la mayor sorpresa provino de la comparación entre los preneandertales de Atapuerca y los neandertales antiguos de Krapina. Ambas poblaciones presentaban niveles similares de diversidad morfológica, lo que contradice la hipótesis de que el origen de los neandertales estuvo marcado por una drástica reducción de su diversidad genética. En palabras de Urciuoli, autor principal del estudio: 

Nos sorprendió descubrir que los preneandertales de la Sima de los Huesos tenían un nivel de diversidad morfológica similar al de los neandertales antiguos de Krapina. Esto desafía la idea común de que se produjo un cuello de botella en el origen del linaje neandertal.

Representación esquemática de los cambios en la diversidad morfológica a lo largo de la historia evolutiva del linaje neandertal. Las poblaciones de Sima de los Huesos y, en particular, de Krapina muestran cantidades similares de variación morfológica, lo que sugiere continuidad durante el Pleistoceno Medio. En cambio, los neandertales clásicos presentan una diversidad mucho menor, lo que indica una posible disminución en la variación fenotípica justo después del máximo térmico alcanzado hace aproximadamente 120.000 años, al inicio del último ciclo glacial. 

Por su parte, Mercedes Conde-Valverde destacó la importancia del enfoque adoptado en la investigación: 

Al incluir fósiles de distintas procedencias geográficas y cronológicas, hemos podido reconstruir con mayor precisión la evolución de los neandertales. La reducción de diversidad observada entre Krapina y los neandertales clásicos es particularmente clara y refuerza la evidencia de un evento de cuello de botella en esa etapa.

Este innovador estudio sugiere que, en lugar de haber experimentado una pérdida de diversidad genética en sus orígenes, los neandertales mantuvieron una continuidad evolutiva con sus antepasados preneandertales. Solo en etapas posteriores de su historia, y probablemente debido a factores climáticos y demográficos, habrían sufrido un importante declive en su variabilidad genética.

Las conclusiones de esta investigación obligan a reconsiderar los modelos previos sobre el origen y evolución de los neandertales. A su vez, plantean nuevos interrogantes sobre los factores que pudieron influir en la disminución de su diversidad genética en épocas más recientes.

El estudio demuestra cómo el análisis de estructuras anatómicas, como el oído interno, puede aportar información clave para reconstruir la historia evolutiva de los homínidos, complementando los datos obtenidos a partir del ADN. A medida que nuevas tecnologías permitan el acceso a un mayor número de fósiles y técnicas de análisis más avanzadas, es probable que en los próximos años se sigan descubriendo aspectos desconocidos de la fascinante historia de los neandertales y su evolución en el tiempo.

Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont

https://www.europapress.es/ciencia/ruinas-y-fosiles/noticia-oido-neandertales-revela-claves-misterioso-origen-20250220164224.html

Urciuoli, A., Martínez, I., Quam, R. et al. Semicircular canals shed light on bottleneck events in the evolution of the Neanderthal clade. Nat Commun 16, 972 (2025). doi.org/10.1038/s41467-025-56155-8

La brújula verde

Hace 6000 años ya navegaban en Gibraltar

Investigadores de la Universidad de Granada confirman la datación de unas pinturas rupestres de barcos en la Laja Alta de Jimena como las más antiguas del Mediterráneo occidental

El principio de la navaja de Ockham dicta que la explicación más probable es, a todas cuentas, la más veraz. Así que si unas pinturas rupestres, halladas en una oquedad de Jimena de la Frontera (Cádiz), resulta que están hechas todas con pigmentos similares, en un contexto arqueológico coincidente con otros yacimientos de la península y la prueba del carbono 14 lo confirma, la conclusión parece evidente: son de entre el 4000 y 3000 antes de Cristo. Por mucho que esas representaciones sean siete barcos a vela y a remo que llevan trayendo de cabeza a diversos investigadores que llevan medio siglo intentando darles sentido. Así que el hallazgo, tan evidente como extraño, trae un hito más bajo el brazo: esas naves de trazos rojizos de la Laja Alta de Jimena son las representaciones de embarcaciones más antiguas del Mediterráneo occidental.

Es justo lo que sostiene un equipo multidisciplinar de investigadores de la Universidad de Granada en su artículo Las representaciones prehistóricas del abrigo de Laja Alta (Jimena de la Frontera, Cádiz). Controversias y datos científicos, publicado en el número de enero de la revista científica Pyrenae.

Ante los datos que hay no cabe otra. Lo nuestro es una evidencia, el un resultado de una investigación, explica el profesor del departamento de Prehistoria y Arqueología de la UGR y coordinador de la investigación, con la esperanza de cerrar un debate científico que ha tenido idas y venidas, desde que aparecieron esas pinturas rupestres en los años 70 del siglo XX, en la Laja Alta de Jimena, una oquedad rocosa ubicada en el Parque de los Alcornocales, muy cercana al Estrecho de Gibraltar.

Muchos han sido los arqueólogos que han intentado trazar una explicación plausible a qué hacían esos siete barcos —algunos con velas, otros con remos— pintados en trazos rojos sobre la piedra junto a otras figuras de estilo rupestre esquemático, como figuras antropomorfas o ídolos oculados (con rasgos antropomorfos muy esquemáticos). Llegó a existir cierto consenso en que era una representación de los primeros encuentros entre indígenas y fenicios en el Bronce Final (del 1250 al 850 antes de Cristo). Fue en 2018 cuando Morgado y su equipo presentaron la prueba del carbono 14 —realizado sobre la muestra de pigmento negro de un oculado— que confirmó la datación del conjunto al periodo del Neolítico, entre el 4000 y el 3000 a.C, una hipótesis ya planteada anteriormente, pero que no enraizó. Sin embargo, de nuevo la controversia surgió después de que la arqueóloga Ana María Gomar Barea plantease en 2022 que los dibujos de los barcos eran pinturas de embarcaciones medievales, entre los siglos XII y XIV, y muy posteriores a los elementos esquemáticos centrales.

El nuevo estudio de Morgado parte de toda esa controversia anterior para criticar cómo todos los análisis sobre la Laja Alta han estado siempre cargados, a su juicio, de “sesgos interpretativos”, debido a que se han apoyado en estudios estilísticos centrados solo en los barcos, sin tener en cuenta el resto de dibujos. Y, en contraposición, el equipo integrado por seis investigadores desarrolla con detalle los datos científicos obtenidos con técnicas avanzadas como espectroscopia FORS, modelos digitales 3D y las dataciones absolutas de carbono 14 y termoluminiscencia. Todas ellas combinadas trazan dos argumentos claves: la datación neolítica —gracias a ese oculado de trazo negro realizado sobre los tonos rojos— y la interrelación de esos motivos esquemáticos centrales con los barcos que lo circundan.

Pero, ¿qué hacían unos barcos en mitad del Estrecho de Gibraltar en pleno Neolítico? Aunque Morgado cree que se abre una veta interpretativa aún por analizar, en su estudio defiende que no son objetos fuera de tiempo.

Apunta Morgado:

Estos barcos tienen mástiles bípodes y trípodes para armar el izado de la vela que ya aparecen en el mundo egipcio. Es además una arquitectura naval arcaizante con homólogos en naves del IV al II milenio a.C.

Como recuerda el estudio, las representaciones más antiguas de embarcaciones se encuentran en los petroglifos de Gobustán —Azerbaiyán— pertenecientes a los cazadores-recolectores mesolíticos, mientras que los primeros dibujos de barcos de popa curvada datan del IX-VIII milenios a. C., en la zona del Mar Caspio.

Las embarcaciones de la Laja Alta gaditana, con sus velas y formas arcaizantes, se insertan en esa línea temporal del ámbito euromediterráneo entre el V y II milenio a. C. sin aspavientos. Pero suponen un hito para la zona, ya que las ubica como una de las representaciones más antiguas del Mediterráneo occidental, sin tener en cuenta los grabados de la cueva de Ásfendos, en Creta, debido a la dificultad de la datación de estas últimas. Sin embargo, Morgado no atribuye a las naves de la Laja Alta un carácter foráneo:

No presupondría que sean orientales, sino que pueden ser indígenas porque son sociedades que demandaban elementos singulares. Yo apostaría que son embarcaciones indígenas, una innovación propia, dentro de su complejización social.

Ya es momento de abandonar interpretaciones colonialistas ya superadas para abordar el conocimiento de los pobladores del sur de la península del momento como sociedades más complejas de lo que se creía en el pasado. Son sociedades emergentes abiertas en unos contactos con otras poblaciones.

 Morgado apoya su aseveración en hallazgos como los fragmentos de cerámica micénica del Llanete de los Moros de Montoro (Córdoba) fechadas en el 2000 a.C. o el taller de marfiles de procedencia asiática de Valencina (Sevilla) datado en el 3000 a.C.

El País

Hallan en la Isla de Man una cuchara de la Edad del Hierro usada en ritules de adivinación

En la Isla de Man, situada entre Gran Bretaña e Irlanda, se ha descubierto una antigua cuchara de bronce que podría haber sido utilizada en rituales de adivinación hace más de 2000 años. Este objeto, datado en la Edad del Hierro, fue encontrado en tierras privadas en la región de Patrick, situada en la costa oeste de la isla.

El responsable del hallazgo fue Rob Middleton, un detectorista de metales, quien localizó la pieza en terrenos pertenecientes al agricultor David Anderson. Aunque en otras regiones como Gran Bretaña, Irlanda y Francia se han hallado objetos similares, este descubrimiento es especialmente significativo, ya que representa el vigesimoctavo ejemplar conocido a nivel mundial y el primero registrado en la Isla de Man.

Según Allison Fox, curadora de Arqueología de Manx National Heritage, esta cuchara de bronce data aproximadamente del 400-100 a.C. y es una de las piezas más fascinantes descubiertas en la isla. En palabras de Fox: Aunque el término ‘cuchara’ podría sugerir un objeto cotidiano, esta pieza es en realidad un hallazgo extraordinario. Los objetos de la Edad del Hierro no son frecuentes en la isla, y las cucharas de bronce de esta época son sumamente raras, lo que convierte este descubrimiento en algo verdaderamente notable.

La cuchara posee una forma distintiva, con un cuenco ancho de perfil similar a una fresa y un mango circular decorado con espirales. En la parte interna del cuenco se pueden observar dos líneas grabadas de manera tenue que forman una cruz y convergen en la zona más profunda del utensilio. Si bien la función exacta del objeto sigue siendo un misterio, la teoría más aceptada sugiere que se utilizaba en rituales de adivinación para predecir el futuro.

Fox también explicó que este tipo de cucharas suelen encontrarse en pares y que posiblemente se empleaban vertiendo líquidos en aquella que presentaba la cruz grabada. La posición en la que caía el líquido dentro de la cuchara podría haber sido interpretada por los antiguos pobladores como una señal para revelar información sobre el futuro. No obstante, los detalles exactos de estos rituales se han perdido con el paso del tiempo.

El descubrimiento de esta pieza refuerza la importancia de la Isla de Man dentro del contexto arqueológico de la Edad del Hierro. Fox destacó la relevancia de las donaciones hechas por Middleton y Anderson, quienes han contribuido con otros artefactos a lo largo de los años al acervo de Manx National Heritage. Estas donaciones permiten a los investigadores ampliar su comprensión sobre las prácticas y creencias de los antiguos habitantes de la isla.

Tras su hallazgo, la cuchara ha sido donada a las colecciones nacionales gestionadas por Manx National Heritage y se exhibe al público en la House of Manannan. La institución ha expresado su gratitud tanto al descubridor como al propietario del terreno por su generosidad y colaboración. Además, se ha contado con el apoyo del Dr. Toby Driver, de la Royal Commission on the Ancient and Historic Monuments of Wales, para profundizar en la investigación sobre estos objetos tan peculiares.

Durante la Edad del Hierro, que en las Islas Británicas abarcó aproximadamente desde el 500 a.C. hasta el 500 d.C., la Isla de Man estuvo habitada por pequeñas comunidades que vivían en cabañas de madera o piedra, también conocidas como casas circulares. Durante este período, se fortificaron sitios estratégicos como South Barrule y Cronk Sumark, además de otros enclaves costeros amurallados, como Cronk ny Merriu y Close ny Chollagh.

A pesar de que no existen evidencias de asentamientos romanos en la isla, se han encontrado objetos que datan de esa época, lo que sugiere que hubo algún tipo de contacto con la Britania romana, posiblemente a través del comercio. Este hallazgo reciente contribuye a una mejor comprensión de la vida y las prácticas de los antiguos habitantes de la isla, arrojando nueva luz sobre sus creencias y costumbres rituales.

Manx National Heritage

La Brújula Verde

Todo lo que no sea escribir, leer, comer, dibujar, dormir y viajar

Sugerencia de escritura del día
¿Qué te aburre?

Repetir a muchas personas les supone un hábito que realizan sin esfuerzo, es más cualquier publicación de salud que se precie, habla de establecer unos horarios diarios, de la higiene del sueño, de comer siempre a la misma hora.

Yo lo respeto, es más, lo admiro, pero si hiciera eso, despegaría como un cohete en dirección desconocida, de tanta contención acumulada. Pero no tengo reparos a quien lo haga, es más tiene mis bendiciones.

Cada día nuevo es una bendición, y vivirlo una aventura. Es tan senil tener esos horarios cuartelarios que no termino de entenderlo, a no ser que quien lo haba sea en pos de la salud, pensando que así tendrá una viva mas larga, que sus telómeros se alargaran, no se yo…

Me siento un subproducto, un engendro amorfo, entre veleidades intelectuales, y borrica del prado, sin matices.

Esto me recuerda una frase de Tierno Galvan, que para definirse decía que era una mezcla en estado puro entre un hombre inteligente y un tonto del bote.

¿Y por qué no?

Ahora en la época de la informática donde la gente se opera todo, para vender imagen, donde las palabras se miden hasta la extenuación, donde la separación entre mentira y verdad se mezclan ¿Por que no podemos dormir una siesta y roncar despues de ingerir una caja de pasteles poco kosher?

Me produce estres por aburrimiento tanta previsibilidad, tanta uña larga de mujer fatal con incrustaciones, tanto abdominal masculino esculpido, unas veces con deporte y otro con silicona.

¿Dónde está la excelencia que diría Ortega?

Yo pensaba que había que subirse a los hombros de los hombres sabios que nos han precedido, para intentar atisbar el horizonte.

Pero visto lo visto no estoy muy segura.

Mientras tanto me deleitare haciendo lo que me encanta que es inventar mundos posibles y reinventarme, con un personaje nuevo de comedia ligera, donde la risa ocupe el mayor tiempo.

A ver si así la nueva estrategia llega pronto y mi ser mute a buen ritmo.

Hallan la tumba del faraon Tutmosis II

Era la última sepultura desconocida de los reyes de la dinastía XVIII

Arqueólogos británicos y egipcios han descubierto la tumba del faraón Tutmosis II, la última sepultura perdida de los reyes de la dinastía XVIII, según informa el Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto. Es el primer cementerio real encontrado desde el descubrimiento de la tumba de Tutankamon en 1922, valoró el ministro Sherif Fathy.

Interior de la tumba en el momento del hallazgo

El hallazgo de la misión conjunta de la New Kingdom Research Foundation (NKRF) y el Consejo Supremo de Antigüedades y se llevó a cabo al profundizar en las investigaciones de la tumba C4 cuya entrada y pasillo principal fueron encontrados en 2022 en el Wadi Gabbanat el-Qurud, a unos 2,4 kilómetros al oeste del Valle de los Reyes. Los investigadores han descubierto pruebas «que indican claramante que pertenece al faraón Tutmosis II», señala el comunicado de las autoridades egipcias.

Algunos formatos de estuco con restos de policromia original procedentes de la tumba de Tutmosis II. Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto

 Mohamed Ismail Khaled, secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, explicó que cuando la misión encontró la entrada de la tumba y su pasillo principal en octubre de 2022, pensó que puede ser la tumba de la esposa de un rey tutmósida, dada su cercanía a la tumba de las esposas de Tutmosis III y también de la de la reina Hatsepsut, que construyó como esposa real antes de convertirse en la quinta gobernante de la XVIII dinastía y de ser enterrada posteriormente en el Valle de los Reyes.

Otra imagen del interior de la tumba de Tutmosis II. Crédito: Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto

Sin embargo, en las excavaciones de esta temporada en el hipogeo, la expedición descubrió nuevas pruebas arqueológicas que identifican al propietario de la tumba: el faraón Tutmosis II, el cuarto monarca de la dinastía XVIII que se cree que reinó de 1517 a 1513 a. C. y murió antes de cumplir los 40 años. Los restos de los utensilios de alabastro encontrados conservan inscripciones con el nombre de Tutmosis II como el «Rey fallecido», junto al de su esposa real principal Hatshepsut.

La tumba se encuentra muy dañada por inundaciones. Crédito: Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto

El secretario general del Consejo Supremo Arqueológico describió este hallazgo como «uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes de los últimos años».

Según Mohamed Abdel-Badii, jefe del Sector Arqueológico Egipcio del Consejo Supremo de Arqueología y jefe de la misión desde el lado egipcio, las riadas sufridas después de la muerte del faraón inundaron la tumba, que se encuentra en mal estado de conservación. Los estudios preliminares sugieren que, debido a estas inundaciones, el contenido esencial de la sepultura fue reubicado en otro lugar en tiempo de los antiguos egipcios.

Fragmentos de azulejos representan grabados azules y estrellas amarillas del cielo, así como motivos y párrafos del libro ‘Amy Dawat’, uno de los escritos religiosos más importantes dedicados a las tumbas de los reyes del antiguo Egipto.

Piers Laserland, investigador de la Universidad de Cambridge y director de la misión arqueológica, explicó que la tumba cuenta con un diseño arquitectónico simple, que incluye un pasadizo con un suelo de yeso blanco que lleva a la cámara funeraria. El nivel del suelo del pasadizo principal se eleva a unos 1,4 metros por encima del de la propia cámara. Se cree que fue utilizado para transportar los contenidos esenciales del cementerio, incluido el cuerpo del difunto, después de estar sumergido por las aguas.

La misión continuará los trabajos arqueológicos que viene realizando en el lugar desde hace dos años, con el fin de revelar más secretos de esta zona y el lugar donde se trasladó el resto del contenido de la tumba de Tutmosis II. Su momia fue hallada junto a otras momias reales en el llamado Escondite Real de Deir el Bhari y se exhibe en el Museo Nacional de la Civilización Egipcia.

https://www.abc.es/cultura/descubren-tumba-tutmosis-primera-faraon-antiguo-egipto-20250219102710-nt.html

https://www.catalunyapress.es/articulo/internacional/2025-02-19/5187964-hallan-tumba-perdida-tutmosis-ii-secreto-mejor-guardado-egipto

https://edition.cnn.com/2025/02/19/science/royal-tomb-thutmose-ii-discovered-egypt-intl-scli/index.html

Los Rus de Kiev. El origen vikingo de Rusia y Ukrania

En los siglos VIII y IX, los vikingos suecos se adentraron por el Dniéper y el Volga, una empresa que llevó al surgimiento de ciudades como Kiev, capital del primer estado ruso.

En la larga historia de la expansión de los vikingos, entre los siglos VIII al XI, una de las gestas más fascinantes la protagonizaron los suecos, llamados varegos. Cruzaron las frías aguas del mar Báltico hacia el golfo de Finlandia y recalaron en la región pantanosa de los grandes lagos.

Desde allí, agrupados en la floreciente colonia de Staraya Ladoga, buscaron la manera de crear dos grandes rutas de navegacion fluvial : la del Dniéper y la del Volga. Esta última, la más oriental, es la que atrajo a un mayor número de vikingos, algo normal ya que conducía directamente al mar Caspio y al opulento mundo de los califas abasíes, que tenían su capital en Bagdad, la ciudad de las Mil y una noche.
 La ruta estaba dominada por los Jazaros, un pueblo de la estepa que había construido un imperio sobre la riqueza obtenida de los intercambios de esclavos y pieles. La vía más occidental, la del Dniéper, que contaba con algunos rápidos del río bastante peligrosos, conducía al mar Negro, a la altura de Odesa, en Crimea, y terminaba en Constantinopla, la resplandeciente capital del Imperio bizantino. 

Durante los primeros años, los vikingos actuaron como operadores comerciales independientes situados en varios centros a lo largo de los cursos fluviales. Estos enclaves estaban unidos entre sí por lazos muy vagos consistentes en el pago obligatorio de dinero a cambio de la protección dispensada por los jefes escandinavos más poderosos, que contaban con una guardia personal de guerreros loricati, esto es, provistos de loriga o armadura.

El inmenso yermo de aquellas lejanas tierras, llamadas Suecia la Grande en las crónicas, terminó por convertirse en una tierra de oportunidades donde era posible llevar a cabo las osadas expediciones de pillaje que dieron a los varegos su fama de bandidos. En sus epitafios, sin embargo, esos varegos preferían verse a sí mismos como hombres intrépidos, expertos en analizar el terreno para buscar las mejores fuentes de riqueza.

La búsqueda constante de productos con los que comerciar estimuló el interés de los varegos por la geografía y por alcanzar acuerdos pacíficos con las poblaciones indígenas, ya que las necesitaban para conocer con detalle las zonas boscosas de la región. Desde la primera expedición, los vikingos fueron conscientes de la necesidad de cambiar las naves aptas para surcar el mar Báltico por embarcaciones fluviales más ligeras, que incluso podían ser transportadas por tierra desde un curso de agua a otro; los testimonios arqueológicos certifican la presencia de aldeas indígenas dedicadas por entero a esa tarea, sobre todo de criviches y lenzanenes. 

No estamos por tanto ante una pugna entre vikingos y eslavos, sino más bien ante una colaboración a veces tensa entre unas poblaciones locales que suministraban la mercancía y unos comerciantes que apostaban por llevarla a lugares lejanos donde su precio era elevado. De este modo, los varegos alcanzaron el emporio de Bulghar (en la actual Rusia), uno de los grandes mercados de la época, controlado por los búlgaros, un pueblo nómada de Asia que por esas fechas se había convertido al Islam (y que también se instaló en tierras de la actual Bulgaria, a la que dio su nombre). 

En la Crónica de Néstor Primera crónica rusa, escrita hacia el año 1110, a esos vikingos se les llamó simplemente rus, el nombre que designa en finlandés a los suecos. Tras varias generaciones de vida nómada, los intrépidos rus se asentaron en lugares estratégicos y crearon sólidos centros de poder. El más importante recibió el nombre de Kiev, que al principio fue una fortaleza de madera erigida sobre una colina junto al río Dniéper. Era un lugar perfecto para controlar el tráfico fluvial, y también para encuadrar a los campesinos y los tramperos de la región en sus redes de influencia. 

Poco a poco, algunos de los rus establecidos en Kiev dejaron sus expediciones de pillaje y sus viajes de comercio y se convirtieron en potentados locales, incluso en príncipes. Mantuvieron las costumbres de su tierra de origen, pero se integraron cada vez más en esa tierra de adopción que al final hicieron suya: de los eslavos adoptaron la lengua, los nombres y las costumbres matrimoniales.

En ese ambiente irrumpió un exiliado llamado Vladímir, vástago de la influyente dinastía varega de los ruríkidas. Según la Crónica de Néstor, el primero de la dinastía, Rúrik, fundó Nóvgorod en 862; los ruríkidas gobernaban Kiev desde que se habían adueñado de ella en torno al año 882. Vladímir, expulsado de la ciudad en el curso de las luchas con sus hermanos, regresó a ella desde Suecia con un grupo de varegos, la ocupó en 980 y se convirtió en el nuevo príncipe; es lo que viene a decir su nombre, ya que en lengua eslava Vladímir significa «el soberano que reina». No contento con esa privilegiada posición, estableció impuestos en las rutas comerciales que unían el Báltico y el mar Negro, todo lo cual terminó por granjearle el apelativo de «el Grande». 

Aunque quizá se le llamó así porque fue el primero en comprender que, después de todo, además de ser un solvente marino y un intrépido vikingo que había adquirido las costumbres y la lengua eslava de la región, debía aspirar a ser un príncipe conforme al deslumbrante modelo bizantino, que rodeaba al soberano de pompa, esplendor y un aura sagrada. Fue así como el escandinavo Vladímir cambió la tradicional política de coacción y pillaje por una política de acuerdos diplomáticos con el Imperio bizantino.

 Ésa era la señal esperada por los emperadores de Constantinopla, ya que su diplomacia consistía desde hacía siglos en confiar que un rey bárbaro se rindiera a la fascinación de sus palacios, iglesias, iconos y mosaicos, y apostara por establecer relaciones de amistad. 

Para demostrar sus buenas intenciones, Vladímir aportó una valiosa ayuda militar al emperador Bsilio II Bulgaroctono: la famosa drujina o druzhina varegorrusa, un cuerpo militar de élite que contribuyó decididamente a sofocar la rebelión del general Bardas Focas. A cambio de este gesto de ayuda, Vladímir recibió de Basilio la mano de su hermana Ana que, como había ocurrido tantas veces con otras princesas entregadas a reyes bárbaros, aceptó su destino y marchó río arriba, a Kiev. 

Nada más instalarse en sus aposentos de madera junto al Dniéper, la nueva
tsaritsa descubrió que su sacrificio tenía sentido, ya que Vladímir había aceptado recibir el bautismo antes de contraer matrimonio; así, en 988 se produjo la conversión del Rus al cristianismo ortodoxo, la religión de Bizancio. Desde ese momento, Ana supo que no iba a tratar con sanguinarios paganos, sino con cristianos cuya crueldad quedaba matizada por el miedo a las penas del infierno que los sacerdotes les transmitían en sus sermones desde las nuevas iglesias con cúpulas en forma de cebolla. 

Entre esos templos destacó el de los Diezmos o de la Dormición de la Virgen, un edificio de ladrillo y piedra, de tres naves, tres ábsides y una cúpula; era la mayor estructura arquitectónica vista hasta entonces tan al este y al norte de Europa. Ana había llevado ciertamente la religión cristiana y la civilización bizantina a los rus de Kiev.

El efecto inmediato fue que los viejos vikingos buscaron la forma de que se olvidara su pasado con las actitudes devotas y el respeto a la moral y los rituales promovidos por la Iglesia ortodoxa. El paso definitivo a este nuevo clima espiritual y político fue la canonización de Vladímir a su muerte, en 1015, dejando un reino que pertenecía al mundo escandinavo pero que había comenzado a adoptar formas eslavas. Su hijo Yaroslav culminó la consolidación del ya poderoso principado de Kiev. 

Tras un fratricida litigio por la sucesión de Vladímir, se hizo con el trono el hijo más joven, Yaroslav, apodado «el Cojo», al que los hombres de su hermano mayor, instalados al otro lado del Dniéper, calificaban de lisiado; cuando llegó el invierno y el río se cubrió de una espesa capa de hielo, Yaroslav condujo a sus soldados al otro lado del río, y una vez allí empujó a sus enemigos hacia un lugar donde la capa de hielo era tan fina que se quebró y todos perecieron ahogados. No tuvo piedad ni siquiera para su hermano, que terminó sus días en los bosques de Polonia, mientras él transformaba en un reino la heterogénea confederación de rus interesados en controlar las rutas comerciales del Dniéper.

Para ello, Yaroslav contó con la ayuda inestimable de la Iglesia bizantina, que promovió para él el título de «el Sabio», más adecuado para un rey cristiano que «el Cojo», al tiempo que alcanzaba el mayor triunfo de su vida al vencer a los pechenegos, un pueblo de las estepas que se presentaba como un formidable competidor en el control de la ruta del Dniéper. Además, Yaroslav consolidó su posición en el mundo escandinavo al contraer matrimonio conIngegerd, hija del poderoso Olaf Sköttkonnungr, al que las crónicas llamaban rex Sveroum Gothorumque, rey de los suecos y de los godos. 

Yaroslav culminó esa política ordenando construir la catedral de Santa Sofía de Kiev según el modelo de la propia Constantinopla, aunque la cubrió de demasiadas cúpulas, hasta trece, para el gusto del arte bizantino. Asentado en la nueva dignidad que le dio ser el responsable de tan suntuosa catedral, en cuyo interior unos mosaicos lo representaban a él y a su familia, los cronistas eclesiásticos decidieron reconstruir en retrospectiva el talento político de Yaroslav. 

Se habló entonces de cómo años atrás, siendo joven, su padre Vladímir lo había enviado como gobernador a una fortaleza situada a pocos días de viaje de la costa báltica, que él convirtió en la «Ciudad Nueva», Nóvgorod, cerca de un santuario y en el interior de una frondosa región de abedules. Gracias a él, Nóvgorod devino una ciudad fronteriza, donde las posibilidades de hacer buenos negocios atrajeron a numerosas figuras estelares vikingas. 

Allí apareció en 1028 el noruego Harald Hardrada, el último vikingo según la imagen romántica que queda de ellos, a quien el cronista Adam de Bremen llama «el relámpago del Norte» y cuyas gestas recreó Snorri Sturluson en la Heimskringla como hermano de san Olaf, al que ayuda en la conquista de Noruega. Se le vería por todos lados: en Constantinopla, entre los varegos al servicio del basileus (el emperador bizantino), luchando contra los musulmanes en el norte de África, en Sicilia… 

Hardrade llegó a Nóvgorod con su fama de cruel y pendenciero, su mirada «tan dura como una serpiente», sus ansias de botín y, sobre todo, su afán por emparentar con la casa real de Kiev. Aunque sin demasiado entusiasmo, Yaroslav lo acogió, ya que comprendió la importancia de contar con él en sus numerosas luchas con los príncipes polacos, a los que Harald venció en diversas ocasiones. 

Las gestas de Harald le reportaron un gran prestigio, pero no el suficiente para aspirar a la mano de Isabel, hija de Yaroslav. Una cosa era ser un afamado capitán de varegos, y otra, ser un hombre capaz de aspirar a la mano de una mujer de la casa real. Las hijas de Yaroslav estaban destinadas a reyes, y ése fue el destino de las hermanas de Isabel: Anastasia se casó con el soberano de Hungría, y Ana, con el de Francia.

Pero Harald no desistió de su propósito, y para aumentar su fama y sus riquezas llevó a cabo una empresa que dio nuevos aires al mundo de los rus: un viaje a la peligrosa Serkland, la «tierra de los sarracenos». Durante décadas, los varegos se habían interesado por ella, sosteniendo contactos comerciales con las caravanas de hombres de tez oscura, probablemente tártaros, que mantenían sólidas relaciones con el califa de Bagdad, la gran ciudad de torres que llegaban al cielo y de una riqueza inimaginable para los rudos rus que fantaseaban sobre ella desde sus casas de madera en Kiev. 

Yaroslav decidió contrarrestar la fama que adquiría el pretendiente de su hija y envió a su primogénito Vladímir al frente de una nutrida flota contra la «otra» Gran Ciudad: Constantinopla, la Miklagard de los vikingos, cuyos relatos decían que era prácticamente inexpugnable por su fuerte muralla. En 1043 comenzó el asalto a la ciudad, pero la flota varega casi fue destruida y Vladímir tuvo que batirse en retiradadebido al fuego griego bizantino, una sustancia que ardía incluso sobre el agua. Esa expedición fue la última que emprendieron los rus de Kiev contra Constantinopla, ya que la aparición de la tribu turca de los cumanos o polovtzianos impidió las relaciones directas entre ambos estados durante varios siglos. 

Sin embargo, la semilla de la cultura bizantina fructificó. Yaroslav había aprendido de los emperadores de Constantinopla la forma de tratar a héroes como Harald, que seguía empeñado en obtener la mano de su hija Isabel. La fama le precedía allí donde fuera; sus gestas en tierras de los sarracenos eran un tema habitual en las conversaciones al caer la tarde, ante el fuego.

Por fin, al regresar de una de esas expediciones vestido con ropas de seda regaladas por el califa, Yaroslav accedió por fin a que Harald se casara con su hija; un poeta escribió que «el guerrero de Noruega ganó la partida de su deseo». Era una forma de decir que logró a su princesa a cambio de la montaña de tesoros que puso a los pies de su padre. Y del glamour adquirido tras un año de residencia en la ciudad de las Mil y una noches

Así pues, la épica de los vikingos define la historia de los primeros rus y, con ellos, de los origenes de Rusia y Ucrania. Una historia tejida con aventuras, viajes, expediciones y grandes hazañas que, mil años después, siguen siendo tan fascinantes como cuando se narraban, en los inviernos gélidos, al calor del hogar. 

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/vikingos-origenes-escandinavos-rusia-y-ucrania_20312

El Londres romano emerge tras 2.000 años oculto bajo un edificio de oficinas

Los restos de la primera basílica revelan claves de los orígenes de la ciudad, por qué creció y por qué fue elegida como la capital de Britania

Muros de l primera basilica romana

Bajo el sótano de un edificio de oficinas en el centro financiero de la capital británica, un descubrimiento arqueológico ha salido a la luz una de las piezas más importantes de la historia romana de Londres. Y es que un equipo de arqueología ha hallado una sección significativa de la primera basílica de Londinium, el nombre que los romanos dieron a la ciudad, una construcción de aproximadamente 2.000 años de antigüedad que jugó un papel crucial en la administración y el comercio de la urbe durante la ocupación romana.

Seccion del muro de la antigua basilica romana

Sophie Jackson, del Museo de Arqueología de Londres (MOLA) destacó la importancia del hallazgo:

esto es muy significativo, este es el corazón del Londres romano. Este edificio nos dirá mucho sobre los orígenes de Londres, por qué creció y por qué fue elegida como la capital de Britania. Es simplemente asombroso.

Reconstruccion del primer foro de Londinium

Los restos de la basílica fueron descubiertos en el número 85 de Gracechurch Street, en un inmueble que está a punto de ser demolido para la construcción de un nuevo rascacielos. Las investigaciones previas ya habían sugerido la posible ubicación de la estructura, por lo que los arqueólogos realizaron excavaciones exploratorias que finalmente dieron con los vestigios en su tercer intento, cuando entre archivadores y escritorios, encontraron un enorme fragmento de mampostería romana sorprendentemente bien conservado.

Proyecto arquitectónico para exponer los restos de la basílica romana recién descubierta en Londres. Crédito: Woods Bagot

Dice Jackson:

Se puede ver un gran trozo de mampostería romana, y es increíble que haya sobrevivido en estas condiciones. Estamos muy emocionados. La estructura, construida con piedra caliza proveniente de la localidad de Kent, conformaba la base de un edificio de dos plantas y media de altura. Es un testimonio de la ingeniería romana y de la importancia de Londinium en aquella época.

El foro y la basílica eran el núcleo político, social y económico de la ciudad romana. Era el lugar al que la gente acudía para hacer negocios, resolver disputas legales, dictar leyes y tomar decisiones que no sólo afectaban a Londres, sino a toda Britania.

La basílica medía aproximadamente 40 metros de largo, 20 metros de ancho y 12 metros de alto, lo que la convertía en un imponente símbolo del poder romano en la región.

Comenta Andrew Henderson-Schwartz, responsable del área de impacto público en MOLA:

Las estimaciones indican que la primera basílica y su foro fueron construidos alrededor del año 80 d.C., pocas décadas después de la invasión romana de Britania en el 43 d.C. Sin embargo, este complejo sólo estuvo en uso veinte años antes de ser reemplazado por un foro más grande, lo que sugiere un crecimiento acelerado de la ciudad en aquel período.

Archaeologists found the Roman masonry under the concrete floor of the office

El hecho de que la basílica original haya sido reemplazada en tan poco tiempo nos habla de una expansión vertiginosa y de la ambición romana de convertir Londinium en un centro neurálgico del imperio.

El hallazgo ha obligado a los propietarios del edificio, Hertshten Properties, a replantear su proyecto de construcción. De momento, ya se han realizado ajustes en el diseño del nuevo inmueble para preservar y exhibir las ruinas.

Explicó James Taylor, arquitecto de Woods Bagot, a cargo del proyecto:

El esquema ha sido completamente modificado. Se han cambiado posiciones de columnas para no destruir estas piedras tan especiales y se ha reducido la altura del edificio para minimizar la alteración del sitio arqueológico. 

A tile is stamped and the three lines next to it are the finger marks of the tile maker

La empresa planea integrar las ruinas en la estructura del nuevo edificio, de manera que no sólo se asegure su conservación, sino que el público puede observarlas.

Este descubrimiento se suma a otros importantes vestigios romanos que han salido a la luz en el corazón de Londres en los últimos años. Por ejemplo, un anfiteatro romano puede verse bajo el suelo de cristal de la Guildhall Art Gallery y el Templo de Mitra ha sido restaurado con efectos de luz y sonido en la sede de Bloomberg.

Dice Henderson-Schwartz:

 Tenemos estas pequeñas ventanas a la Londres romana por toda la ciudad.

Pero este es realmente, en cierto modo, el sitio que las conecta a todas. Este es el corazón de Roma en Londres, donde se tomaban todas las decisiones.

Chris Hayward, de la City of London Corporation, enfatiza la importancia de preservar este legado:

El hecho de que el Londres romano esté justo bajo nuestros pies es una emoción increíble. Podemos ver cómo era la ciudad en aquellos tiempos y compararla con los rascacielos actuales. Es progreso, pero combinado con la conservación.

Desde el equipo de arqueología esperan que el sitio revele más objetos y estructuras a medida que las excavaciones continúen. Entre los hallazgos preliminares se encuentra una teja de techo con el sello de un oficial de Londinium, lo que sugiere que el edificio tenía un carácter oficial.

Estos pequeños detalles nos permiten reconstruir la vida cotidiana de la ciudad y comprender mejor cómo funcionaba Londinium, los niveles de conservación de la basílica han superado con creces nuestras expectativas y, posiblemente, tengamos la parte más importante del edificio.

Lo más emocionante es que apenas hemos empezado a explorar el verdadero potencial de este sitio con nuestras investigaciones iniciales. Esperamos descubrir mucho más sobre estos restos.

Museum of London Archaeology (MOLA)

https://www.abc.es/cultura/corazon-londres-romano-sale-luz-tras-2000-20250214104211-nt.html

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/hallan-ruinas-basilica-romana-hace-2000-anos-londres-y-su-estado-es-increible_23116

https://www.bbc.com/news/articles/cx2jdnv0ywyo

Herramientas de 80000 años en Emiratos desconciertan por la ausencia de restos humanos

Un equipo internacional de investigadores, bajo la dirección del Dr. Knut Bretzke de la Universidad Friedrich-Schiller de Jena, ha logrado identificar las pruebas más antiguas hasta la fecha sobre la producción sistemática de hojas de piedra en la península arábiga. Según los análisis realizados mediante técnicas de luminiscencia, se ha determinado que estos artefactos tienen una antigüedad de aproximadamente 80.000 años. Los hallazgos se realizaron en el yacimiento arqueológico de Jebel Faya, ubicado en el Emirato de Sharjah, en los Emiratos Árabes Unidos. Este descubrimiento aporta nueva información sobre la historia de la población humana en Arabia y los posibles caminos utilizados por los Homo sapiens en su expansión fuera de África.

Mapa del yacimiento

Los resultados del estudio han sido recientemente publicados en la revista científica Archaeological and Anthropological Science y representan un avance significativo en la comprensión de las rutas migratorias humanas prehistóricas.

Herramientas de piedra encontradas en Jebel Faya. Crédito: K. Bretzke et al.

El Dr. Bretzke ha destacado que estos hallazgos sugieren un papel completamente distinto del sur de Arabia en la consolidación y diversificación cultural de las poblaciones de Homo sapiens en el suroeste de Asia en comparación con el norte de la península. Durante aproximadamente 80.000 años, la región experimentó un cambio climático drástico tras un prolongado período de condiciones favorables iniciado hace 130.000 años. En ese tiempo, Arabia estuvo marcada por la presencia de ríos permanentes y formaciones lacustres, lo que facilitó la ocupación humana en diversas áreas y la aparición de tradiciones similares en la fabricación de herramientas de piedra a lo largo de la península.

Sin embargo, los nuevos hallazgos de Jebel Faya revelan que, con la transición hacia una fase de aridez extrema, comenzaron a surgir desarrollos culturales distintos en el norte y el sur de Arabia. Esta diferenciación representa un aspecto clave para entender mejor la cronología y la trayectoria de las migraciones tempranas de Homo sapiens desde África hacia Asia.

La expansión global de nuestra especie ocurrió en varias oleadas, comenzando hace al menos 150.000 años, y los datos obtenidos en Jebel Faya sugieren que una de estas migraciones se produjo a lo largo del límite meridional de la península arábiga hace aproximadamente 80.000 años.

A pesar de estos avances, los investigadores enfrentan un obstáculo importante: hasta el momento, no se han encontrado restos humanos pertenecientes al Paleolítico en el sur de Arabia. Esta limitación impide la realización de análisis genéticos directos que podrían proporcionar información complementaria sobre las poblaciones humanas que ocuparon la región.

Las excavaciones en Jebel Faya han sido de gran profundidad, alcanzando hasta cinco metros, y han proporcionado evidencia de actividad humana en el área desde hace aproximadamente 210.000 hasta 10.000 años. Sin embargo, la ausencia de huesos o dientes fosilizados limita la capacidad de los científicos para correlacionar directamente estas herramientas de piedra con linajes genéticos específicos.

El proyecto arqueológico liderado por el Dr. Bretzke cuenta con la participación de un equipo interdisciplinario de investigadores provenientes de las universidades de Jena, Tübingen y Friburgo en Alemania, así como de la Universidad Oxford Brookes en el Reino Unido. Además, los científicos trabajan en estrecha colaboración con especialistas de las autoridades locales del Emirato de Sharjah, lo que facilita la realización de las excavaciones y el análisis del material arqueológico encontrado.

Este hallazgo representa un importante avance en la comprensión de las primeras migraciones humanas y sugiere que el sur de Arabia desempeñó un rol más complejo y diferenciado en la expansión de los Homo sapiens fuera de África de lo que se había pensado previamente. Con la continuación de estas investigaciones, los arqueólogos esperan descubrir nuevas pruebas que arrojen más luz sobre la historia antigua de la región y los mecanismos que permitieron la adaptación humana a condiciones climáticas cambiantes.

Friedrich-Schiller-Universität Jena

Bretzke, K., Preusser, F., Raith, K. et al. Archaeology, chronology, and sedimentological context of the youngest Middle Palaeolithic assemblage from Jebel Faya, United Arab Emirates. Archaeol Anthropol Sci 17, 60 (2025). doi.org/10.1007/s12520-025-02164-z

La Brújula Verde

Oro en Los Millares

Los arqueólogos confirman el hallazgo inédito de una cuenta tubular que habría sido arrastrada hacia la cisterna situada en la zona más interna del asentamiento.

La última campaña arqueológica de la Universidad de Granada (UGR) en el Poblado de Los Millares, en término de Santa Fe de Mondújar (Almería), ha descubierto una cuenta tubular de oro, un hallazgo inédito que «confirma la riqueza y sofisticación de la élite de esta acrópolis».

El yacimiento arqueológico de Los Millares, según han resaltado desde la UGR este viernes en una nota de prensa, sigue así proporcionando información sobre la sociedad calcolítica peninsular.

El último hallazgo es, además, especialmente relevante por los datos que aporta. Se trata de una cuenta tubular de oro que habría sido arrastrada hacia la cisterna situada en la zona más interna del asentamiento y que posiblemente sea una lámina decorativa de algún adorno.

El director de la campaña de excavaciones de 2024, que arrojó este hallazgo, Alberto Dorado, del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la UGR, ha explicado que la presencia de oro en este contexto es significativa, ya que, por un lado, es un indicio más de la importancia de las residencias situadas en la denominada ciudadela de Los Millares y confirma la posible explotación de los diversos recursos minero-metalúrgicos del entorno comarcal.

La pieza se encuentra en la actualidad en el Laboratorio Singular de Arqueometría de la UGR para su análisis y procede de un espacio clave dentro de la ciudadela, una zona más elevada y, posiblemente, aún más fortificada que se puede definir como acrópolis, lo que refuerza la hipótesis de que pudo haber pertenecido a una figura de alto estatus.

El director del Proyecto General de Investigación, Juan Antonio Cámara, ha señalado la importancia de este descubrimiento en el marco de los estudios sobre la estructura social y económica de Los Millares y la necesidad de «extender las excavaciones sobre esa área más elevada».

La última campaña de excavaciones, la de 2024, ha sido financiada por la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía.

Descubierto a finales del siglo XIX, este asentamiento fortificado, que estuvo ocupado aproximadamente entre 3200 y 2200 antes de Cristo, es considerado uno de los principales centros políticos de la época en Europa occidental.

Tanto determinados edificios del asentamiento como sus murallas y su urbanismo y, sobre todo, las características de su necrópolis, con más de cien tumbas colectivas de gran complejidad arquitectónica y, en algunos casos, con abundantes objetos de ajuar, evidencian una sociedad «altamente estructurada y con un profundo conocimiento de la metalurgia y la arquitectura».

El hallazgo de esta cuenta tubular no es el único hallazgo relevante de esta pasada campaña.

Los trabajos han permitido definir, entre otras cosas, la relevancia de la zona más elevada con importantes edificios públicos de grandes dimensiones y complejidad planimétrica, constatar nuevas estructuras defensivas y hallar evidencias de rituales funerarios relativamente diversos que aportan datos cruciales sobre las prácticas sociales de la época.

Los investigadores continúan analizando estos elementos con el objetivo de comprender mejor la evolución y el funcionamiento de este asentamiento prehistórico.

https://www.larazon.es/andalucia/oro-millares-arqueologos-confirman-hallazgo-inedito_2025021467af2b7c417ec20001f9a71e.html#:~:text=La%20%C3%BAltima%20campa%C3%B1a%20arqueol%C3%B3gica%20de,la%20%C3%A9lite%20de%20esta%20acr%C3%B3polis%22.

https://www.lavozdealmeria.com/provincia/271808/increible-hallazgo-encuentran-oro-yacimiento-millares.html

https://www.almeriahoy.com/2025/02/nuevos-datos-sobre-la-cuenta-de-oro.html

Tarteso en Castilla-La Mancha: el santuario protohistórico de La Bienvenida-Sisapo

En el marco de las últimas convocatorias para la realización de proyectos de investigación del patrimonio arqueológico y paleontológico de Castilla-La Mancha de la JCCM, el equipo de investigación del yacimiento de La Bienvenida-Sisapo (Almodóvar del Campo, Ciudad Real) está llevando a cabo la excavación de un destacado edificio protohistórico cuyos restos arquitectónicos, cultura material e indicios rituales corresponden a un santuario de tradición oriental, propio del ámbito colonial fenicio y de la cultura tartésica. Este hallazgo ratifica la tesis de la integración de los territorios del tercio meridional de la actual provincia de Ciudad Real en la geografía tartésica, en el marco de un proceso de expansión protagonizado por colonos tartésicos en busca de nuevos cotos mineros.

El yacimiento arqueológico de La Bienvenida (Almodóvar del Campo, Ciudad Real) se encuentra situado en el extremo suroeste de Ciudad Real y Castilla-La Mancha, en la zona central del Valle de Alcudia, en torno al más oriental de los edificios volcánicos de los Castillejos de La Bienvenida y junto a la aldea homónima perteneciente al término municipal de Almodóvar del Campo.

Se identifica con la antigua ciudad romana de Sisapo, citada en las fuentes antiguas grecolatinas y caracterizada como centro gestor de una importante comarca minera de Hispania en la que se llevó a cabo la explotación de plomo, plata, cinabrio/mercurio y cobre. Las excavaciones arqueológicas, desarrolladas de manera sistemática desde hace más de cuarenta años, han evidenciado la existencia de fases arqueológicas protohistóricas correspondientes a la transición Bronce Final-Hierro I, Hierro I y Hierro II, previas al desarrollo de las etapas romana y tardoantigua, de modo que el asentamiento tiene un desarrollo cronológico prácticamente ininterrumpido entre los siglos VIII a.C. al VI d.C.

 Vista aérea del yacimiento arqueológico de La Bienvenida-Sisapo
 Vista aérea del yacimiento arqueológico de La Bienvenida-Sisapo

El conocimiento del santuario tartésico tiene su origen en la realización de un sondeo estratigráfico en la zona occidental del corte 1 del área 4 del yacimiento durante la campaña del año 2000, cuyos resultados fueron parcialmente publicados en 2017. Dentro de dicho sondeo se excavó parte de un contexto situado en el ángulo noroccidental del edificio, difícil de interpretar en aquel momento dado lo limitado del espacio, pero que abarcaba hasta cinco fases de uso correspondientes al s. VII a.C. En el marco de la excavación en extensión del área 4, iniciada en 2016, se han exhumado hasta el momento restos correspondientes a otras cuatro fases de uso del edificio, que pueden encuadrarse entre mediados del s. VII y mediados del s. VI a.C., dando continuidad a la secuencia del sondeo estratigráfico.

El edificio ocupa una posición destacada en el límite occidental de una meseta o aterrazamiento superior del asentamiento, situado en torno al castillejo volcánico oriental de La Bienvenida. El propio accidente rocoso se encuentra a unas decenas de metros hacia el este, con uno de los ejes de simetría del edificio orientado hacia el mismo y hacia saliente. Los restos documentados se encuentran afectados por la importante erosión en el talud oeste de esta terraza y por las potentes zanjas de cimentación y elementos de una panadería y otras construcciones de carácter productivo y de almacenamiento de época romana, que se encontraban superpuestas.

 Situación del santuario tartésico de La Bienvenida-Sisapo en la zona elevada del asentamiento, junto al castillejo volcánicoImagen 3 – Estado de la intervención arqueológica en el santuario tartésico de La Bienvenida-Sisapo en la campaña de 2023
Situación del santuario tartésico de La Bienvenida-Sisapo en la zona elevada del asentamiento, junto al castillejo volcánico
Estado de la intervención arqueológica en el santuario tartésico de La Bienvenida-Sisapo en la campaña de 2023
Estado de la intervención arqueológica en el santuario tartésico de La Bienvenida-Sisapo en la campaña de 2023

Por el momento, se ha exhumado el sector septentrional del edificio, que consta de un gran perímetro murario a modo de recinto sagrado o témenos, de planta angular, construido con grandes mampuestos de basalto. En su interior, las distintas fases de uso presentan varios ambientes, delimitados por muros que combinan la obra de mampostería de piedra con la arquitectura de tierra y adobes, en muchos de los cuales se da la presencia de hogares de arcilla de cuidadosa factura y notable entidad, que pueden ponerse en relación con los altares ceremoniales de la arquitectura sacra orientalizante. Entre éstos, destaca el altar con planta con forma de piel de toro extendida situado en el espacio este de la fase 25 de la estratigrafía, que presenta rasgos comunes con ejemplos de los santuarios de la zona nuclear tartésica y de los asentamientos fenicios, como Caura (Coria del Río, Sevilla) o Malaka (Malaga). También están presentes, según los casos, superficies de uso de tierra, pavimentos de arcilla, pavimentos de piedra, así como plataformas de mampostería o arcilla, poyetes o bancos, que pueden identificarse con los denominados bancos de ofrendas auxiliares para el culto. Asimismo, existen otros ambientes singulares, como una estancia relacionada con actividades metalúrgicas en la fase 25 o un espacio abierto con una fosa de grandes dimensiones con desechos rituales en la fase 24, con un claro paralelo en el vertedero ritual del santuario de El Carambolo (Camas, Sevilla).

El edificio presenta una planificación determinada en su construcción, con unas constantes en la organización del espacio interno y en el uso a lo largo de su existencia. En las sucesivas reformas que se constatan en las distintas fases documentadas hasta el momento, se evidencia una preocupación por el desmantelamiento, limpieza o saneamiento de los restos precedentes, el sellado mediante importantes rellenos, y la nivelación y posterior creación de una nueva superficie para la construcción y uso.

Restos de altar ceremonial de arcilla con forma de piel de toro extendida, santuario tartésico de La Bienvenida-Sisapo
Restos de altar ceremonial de arcilla con forma de piel de toro extendida, santuario tartésico de La Bienvenida-Sisapo
 Fosa con desechos rituales del santuario tartésico de La Bienvenida-Sisapo
 Fosa con desechos rituales del santuario tartésico de La Bienvenida-Sisapo
Proceso de excavación del ambiente metalúrgico del santuario tartésico de La Bienvenida-Sisapo
Proceso de excavación del ambiente metalúrgico del santuario tartésico de La Bienvenida-Sisapo
Detalle del proceso de excavación en el santuario tartésico de La Bienvenida-Sisapo
Detalle del proceso de excavación en el santuario tartésico de La Bienvenida-Sisapo
 Detalle del proceso de excavación y recogida de muestras en el santuario tartésico de La Bienvenida-Sisapo
 Detalle del proceso de excavación y recogida de muestras en el santuario tartésico de La Bienvenida-Sisapo

La cultura material recuperada, de claro sesgo tartésico, corresponde en su mayor parte a restos de recipientes cerámicos, entre los que predominan por su número los de fabricación manual de diversa tipología y los platos grises a torno típicos de contextos orientalizantes. Asociados a éstos se encuentran elementos de importación o tradición fenicia, como un conjunto apreciable de ánforas, con ejemplares de los tipos T 10.1.2.1. entre otros, piezas de cerámica pintada de bandas, entre los que destacan ejemplares del tipo Cruz del Negro, fragmentos de cerámica pintada con motivos orientalizantes figurativos, o fragmentos de platos de barniz rojo. Muy destacable es la aparición de fragmentos de cotilas o copas griegas protocorintias, relacionadas con ceremonias de comensalidad. Otros objetos hallados, como diversos fragmentos de vasos a chardon, grandes contenedores de cuello acampanado relacionados en contextos rituales con el culto a la diosa fenicia Astarté, o la presencia de betilos elaborados en piedras de basalto local, representaciones de la divinidad, evidencian también el carácter sagrado del edificio.

Fragmento de cerámica con decoración pintada de tipo orientalizante, con la posible representación de un grifo, santuario tartésico de La Bienvenida-Sisapo
Fragmento de cerámica con decoración pintada de tipo orientalizante, con la posible representación de un grifo, santuario tartésico de La Bienvenida-Sisapo
Fragmento de cotila griega protocorintia, santuario tartésico de La Bienvenida-Sisapo
Fragmento de cotila griega protocorintia, santuario tartésico de La Bienvenida-Sisapo
Fragmentos de gran recipiente de cerámica de fabricación a mano, vaso a chardon, relacionado con el ceremonial dedicado a la diosa Astarté, santuario tartésico de La Bienvenida-Sisapo
Fragmentos de gran recipiente de cerámica de fabricación a mano, vaso a chardon, relacionado con el ceremonial dedicado a la diosa Astarté, santuario tartésico de La Bienvenida-Sisapo
Betilo de basalto, representación de la divinidad, santuario tartésico de La Bienvenida-Sisapo
Betilo de basalto, representación de la divinidad, santuario tartésico de La Bienvenida-Sisapo

Asimismo, es destacable la aparición de evidencias importantes relacionadas con la minería y la metalurgia, como mazos de minero de piedra reutilizados en un pavimento, galena argentífera, cinabrio, restos de crisoles y toberas y numerosas escorias de cobre y goterones de plomo. Por lo que respecta a los objetos metálicos es significativa la aparición de ejemplares de fíbulas de doble resorte y de tipo Bencarrón, propias también de ambientes orientalizantes.

El análisis de los restos palinológicos y faunísticos está proporcionando importantes avances en la investigación acerca de las bases económicas de la población protohistórica de Sisapo. Con respecto a la fauna, se ha recuperado un extraordinario conjunto en el vertedero ritual, correspondiente a piezas óseas con alto grado de manipulación antrópica para el consumo, pertenecientes a mamíferos (domésticos y silvestres), aves y moluscos. Destaca de nuevo la aparición de diversos elementos simbólicos, como es el caso de varios fragmentos de conchas de moluscos marinosvalva de berberecho (cerastoderma edule) y varios fragmentos de valva y charnela de gliciméridos, con huellas de desgaste y restos de sedimento rojizo que señalan su presumible utilización en un pavimento apotropaico, elemento característico de los santuarios protohistóricos del ámbito tartésico. Asimismo, se han podido recuperar astrágalos de caprinos, modificados en sus lados para su uso ritual, tal vez en prácticas de adivinación como queda atestiguado a través de las fuentes clásicas griegas.

La existencia de este santuario orientalizante con paralelos en el área nuclear de Tarteso y en los asentamientos fenicios refrenda la hipótesis de la fundación tartésica de Sisapo con el objetivo de la incorporación de los recursos mineros (plata, plomo, cinabrio/mercurio y cobre) de la zona de Sierra Morena central y de los distritos de Alcudia y Almadén, en el suroeste de Castilla-La Mancha, al circuito comercial mediterráneo, atendiendo en este caso al impulso fenicio, como después se producirá, sin solución de continuidad, a instancias de Roma.

Asimismo, resulta una evidencia arqueológica que señala la penetración del fenómeno urbano en el interior peninsular a través del suroeste de Castilla-La Mancha y el inicio de un proceso de iberización temprano que culminará en los siglos sucesivos con la génesis de la cultura oretana.

Autores: 

Mar Zarzalejos Prieto, Germán Esteban Borrajo

Mar Zarzalejos Prieto: Catedrática de Arqueología. Dpto. de Prehistoria y Arqueología de la UNED

Germán Esteban Borrajo: Arqueólogo. Calendas. Arqueología y Patrimonio

Para saber más:

Proyecto de Investigación Sisapo: UNED, investigadora principal Mar Zarzalejos Prieto.

Equipo Sisapo: Mar Zarzalejos Prieto (UNED), Carmen Fernández Ochoa (UAM), Germán Esteban Borrajo (CALENDAS Arqueología y Patrimonio), María Rosa Pina Burón (UNED), Juan Ángel Ruiz Sabina (GLOBAL Arqueología).

Entidades financiadoras: JCCM, UNED, Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, Ayuntamiento Almodóvar del Campo.

Entidades colaboradoras en el proyecto de investigación: EIMIA-UCLM, UAM, US, UV.

Bibliografía:

ZARZALEJOS PRIETO, M., ESTEBAN BORRAJO, G., HEVIA GÓMEZ, P. (2017): “El Alto Guadiana entre los siglos VIII y VI a.C. Novedades estratigráficas en el área 4 de Sisapo– La Bienvenida (Almodóvar del Campo, Ciudad Real)”. En J. Jiménez Ávila (ed.): Sidereum Ana III. El río Guadiana y Tartessos. Publicaciones del Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida, Serie Compacta nº 1, Mérida, pp. 39-67.

ZARZALEJOS PRIETO, M. (2023): “Tarteso y el cuadrante suroccidental de la Meseta. Contextos y materiales en busca de una definición cultural”. En S. Celestino y E. Rodríguez (eds.): II Congreso internacional Tarteso. Nuevas fronteras. Mytra 12, Mérida, pp. 575-598.

ZARZALEJOS PRIETO, M. (2023): “Un territorio para Tarteso”, En S. Celestino y E. Baquedano (eds.): Los últimos días de Tarteso, Alcalá de Henares, pp 141-160.

ZARZALEJOS PRIETO, M., ESTEBAN BORRAJO, G., HEVIA GÓMEZ, P. (e.p.): “Nuevas investigaciones sobre el edificio tartésico de La Bienvenida-Sisapo (Almodóvar del Campo, Ciudad Real)”. En II Congreso Internacional de Urbanismo Protohistórico, Santuarios litorales y de interior, Universidad de Huelva 2024,  Huelva, e.p.