Hallan la explicación a los enterramientos rituales de los molinos neolíticos. El ser que todo lo impregna

 

Una investigación de la Autónoma de Barcelona (UAB) desvela carga simbólica de las herramientas de molienda utilizadas en las primeras sociedades neolíticas de Europa.

Conjunto del depósito de piedras de moler del recinto circular de Goseck. Crédito: J. Soldevilla / LDA

Enterradas en depósitos rituales estaban vinculadas con los ciclos de la vida, la naturaleza y la evolución de los asentamientos.

Localización de los depósitos de piedras de moler cerca del recinto circular de Goseck. Crédito: MLU Halle-Wittenberg / E. Zamzow

El estudio, publicado en el Journal of Archeological Science: Reports, se centra en tres depósitos hallados en Alemania, en los que se hallaron 14 conjuntos de molinos de piedra, utilizados por la cultura de la cerámica de bandas, una sociedad que prospera entre 4900-4650 a.C en Europa Central.

Un deposito del yacimiento de piedras de moler del recinto circular de Goseck con las herramientas. Crédito: MLU Halle-Wittenberg

Los depósitos ubicados en Goseck (Sajonia-Anhalt) y Somerda(Turingia) fueron objeto de estudio para determinar sus características funcionales y simbólicas.

Sorprende la forma es que los molinos de mano son retirados de su entorno doméstico.

Unos nuevos, otros con signos de uso y otros desgastados.

Los útiles, fueron ubicados con minuciosidad en los depósitos, siguiendo una orientación esto-oeste.

Los materiales provienen de zonas alejadas, lo que indica planificación y esfuerzo, tanto en la producción como en la distribución.

Por su funcionalidad se deduce el gran valor que tenían estos objetos en las comunidades.

Según Erik Zamzow, doctorando del Departamento de Prehistoria de la UAB y autor principal del estudio, la biografía de estas herramientas está intrínsecamente ligada a la noción del tiempo. 

Cada molino refleja un ciclo de producción, uso y entierro que está directamente relacionado con la vida de las mujeres, quienes eran sus principales usuarias, explica Zamzow.

En el contexto doméstico, el uso y mantenimiento de los molinos formaba parte de las tareas cotidianas de las mujeres de la cultura de la cerámica de bandas. Su desgaste progresivo simbolizaría la transmisión de conocimientos de generación en generación, estableciendo una analogía con los ciclos vitales de las personas y de los propios asentamientos, que eran abandonados y trasladados periódicamente.

Hasta ahora, los depósitos rituales de herramientas de molienda habían sido interpretados en función de los ritmos agrícolas anuales. Sin embargo, el equipo de la UAB propone una visión más amplia y multidimensional del tiempo. 

Afirma Roberto Risch, coordinador del estudio:

La intención detrás de estos depósitos refleja una concepción poliédrica del tiempo, relacionada no solo con las cosechas, sino también con la vida de las mujeres que utilizaban los molinos día tras día,

Destaca la continuidad de esta práctica en sociedades agrarias autosuficientes actuales, donde los molinos de mano siguen siendo herramientas esenciales. Cada uno de estos utensilios se convierte en el resultado de un ajuste constante entre el cuerpo de la mujer y la piedra, a lo largo de años e incluso décadas.

Los depósitos estudiados en Alemania son comparables a otros hallados en Francia y Bélgica, así como a diversas estructuras similares en regiones de Europa central. Hasta la fecha, se han identificado al menos 20 depósitos con un total de 89 herramientas atribuidas a 13 asentamientos o recintos rituales.

Opina Marina Eguíluz, coautora del estudio y doctoranda en Prehistoria:

Las herramientas de molienda han sido interpretadas hasta ahora desde una perspectiva meramente funcional. Nuestro estudio aporta una capa adicional de significado simbólico, que esperamos seguir explorando en futuras investigaciones,

Universitat Autónoma de Barcelona

Erik Zamzow, Marina Eguíluz Valentini, et al., Grinding Stone Deposits of the Linear Pottery Culture in Central Germany. Journal of Archaeological Science: Reports, Volume 62, April 2025, 104998. doi.org/10.1016/j.jasrep.2025.104998

La Brujula Verde

La isla de Isquia/Pitekusa alojaba griegos, fenicios y poblaciones locales ya en el siglo VIII a.C.

Un estudio reciente publicado en la revista iScience destaca el papel fundamental de la isla de Isquia en la configuración de las interacciones culturales en el Mediterráneo occidental durante el siglo VIII a.C. Gracias a un análisis interdisciplinario que combina datos arqueológicos, antropológicos y biogeoquímicos, los investigadores han demostrado que esta isla volcánica albergó una comunidad diversa, compuesta por griegos, fenicios y poblaciones locales, que convivieron y contribuyeron al nacimiento de la Magna Grecia.

El equipo de investigadores analizó los restos humanos hallados en la necrópolis de Pitecusas (Pithekoussai), antiguo nombre de Isquia, utilizando el estudio de isótopos del estroncio en dientes y huesos. Esta metodología permite identificar el origen geográfico de los individuos, revelando la composición heterogénea de la población antigua. Los resultados confirman que la isla no solo recibió inmigrantes desde tiempos remotos, sino que también se convirtió en un centro de integración biocultural.

La copa de Nestor en el Museo de Isquia

Carmen Esposito, investigadora de la Universidad de Bolonia y coautora del estudio, destaca que estos hallazgos refuerzan la imagen de un Mediterráneo caracterizado por una dinámica de movilidad e interacción constante. La investigación ha permitido reconstruir los desplazamientos de individuos y sus relaciones con otras comunidades con un nivel de detalle inédito.

Según Melania Gigante, docente en la Universidad de Padua y primera autora del estudio, los análisis de los restos de más de 50 individuos enterrados en Pitecusas han revelado la presencia de personas provenientes de distintas regiones del Mediterráneo. Esto demuestra que Isquia era un espacio de encuentro para griegos, fenicios e italicos, que no solo coexistían, sino que también influenciaban la formación de una identidad social compleja y multicultural.

Uno de los aspectos más llamativos del estudio es el papel que desempeñaron las mujeres en estos procesos migratorios. Tradicionalmente, se ha asumido que la movilidad en la época estaba dominada por comerciantes y colonos masculinos. Sin embargo, los datos revelan que también hubo un significativo desplazamiento de mujeres, lo que sugiere que la construcción de esta sociedad no dependió exclusivamente de los varones, sino que fue el resultado de una participación más equitativa en los intercambios culturales y comerciales.

Uno de los hallazgos más emblemáticos de la necrópolis de Pitecusas es la tumba que contenía la Copa de Néstor, un objeto con una de las inscripciones en alfabeto griego más antiguas conocidas. La leyenda grabada en la copa hace referencia al célebre cáliz del héroe homérico Néstor, lo que la convierte en un testimonio clave de la difusión de la escritura y la cultura griega en Occidente.

Durante años, se ha debatido sobre la identidad del individuo enterrado junto a este preciado objeto. Investigaciones previas indicaban que la tumba contenía restos humanos y de animales, desmintiendo la hipótesis de que pertenecía a un niño cremado. Ahora, los análisis isotópicos han permitido determinar que al menos uno de los individuos en la tumba nació en la propia isla, lo que refuerza la idea de una comunidad que no solo recibía influencias externas, sino que también contaba con una base local estable.

Alessia Nava, antropóloga de la Universidad La Sapienza de Roma y coautora del estudio, subraya que estos hallazgos representan un avance significativo en el campo de la bioarqueología. La combinación de técnicas avanzadas ha permitido abrir nuevas perspectivas sobre la historia antigua, facilitando la comprensión de fenómenos migratorios y procesos de integración cultural hasta ahora desconocidos.

Esta investigación ofrece la primera evidencia directa basada en el análisis individualizado de los restos humanos que confirma las teorías histórico-arqueológicas sobre la colonización griega del siglo VIII a.C. La aplicación de un enfoque interdisciplinario permite revalorizar el papel de Isquia como un punto de interconexión entre civilizaciones y allana el camino para futuros estudios sobre la movilidad y la interculturalidad en la Antigüedad.

El estudio ha sido posible gracias a la colaboración de diversas instituciones académicas y culturales. Participaron en la investigación la Universidad de Bolonia, la Universidad de Padua, la Universidad de Modena y Reggio Emilia, el Museo de las Civilizaciones de Roma, el Ministerio de Cultura de Italia, la Universidad L’Orientale de Nápoles, la Universidad La Sapienza de Roma y la Goethe-Universität de Frankfurt.

Università di Bologna

Melania Gigante, Carmen Esposito, et al., Where Typhoeus lived: 87Sr/86Sr analysis of human remains in the first Greek site in the Western Mediterranean, Pithekoussai, Italy. iScience, vol.28, Issue 3, 111927March 21, 2025. DOI: 10.1016/j.isci.2025.111927

La Brujula Verde

https://www.elespanol.com/cultura/historia/20211007/tumba-misteriosa-mediterraneo-desvela-ritual-individuos-animales/617438977_0.html

El Imperio Romano generó en la Edad Vikinga los primeros reinos escandinavos

El periodo comprendido entre el año 180 y el 550 d.C. es una era de grandes transformaciones en Escandinavia, donde las antiguas sociedades tribales enfrentaron desafíos significativos y comenzaron a consolidarse las primeras formas de reinos organizados. Un libro publicado por el historiador Dagfinn Skre, basado en seis años de investigación en diversas disciplinas como la arqueología, la numismática, la runología y las ciencias naturales, investiga esta etapa crucial en la historia escandinava.

Los primeros reyes daneses regalaban bracteatos de oro como éste a sus hombres de confianza. Crédito: Bloodofox / Wikimedia Commons

La expansión del Imperio Romano y sus continuos conflictos bélicos llevaron a la incorporación de guerreros extranjeros en sus filas. Durante la guerra contra los marcomanos en el Danubio, hacia el año 180 d.C., el emperador Marco Aurelio se vio en la necesidad de reclutar mercenarios, organizándolos en unidades auxiliares no ciudadanas (auxilia). Debido a la devastación causada por la peste y las bajas en las campañas contra los persas, un número considerable de estos soldados provenía de tribus germánicas y escandinavas.

Esta gran alquería de Hove, en Sandnes (Rogaland), se fundó hacia el año 200 d.C., tras la demolición de un poblado existente formado por 5 ó 6 granjas, y constituye un ejemplo concreto de cómo los auxilios entrantes arrebataban las tierras a las tribus. La residencia del señor estaba en el edificio de 60 metros de largo a la izquierda de la carretera, con otros edificios que servían como instalaciones operativas, talleres y viviendas para su gente y su personal. Crédito: Arkikon

Al finalizar la guerra, muchos de estos mercenarios fueron licenciados y regresaron al norte de Europa, estableciéndose en nuevas tierras fértiles que alcanzaban regiones tan septentrionales como Trøndelag en Noruega y Ångermanland en Suecia. Estos veteranos, altamente organizados y con experiencia en la jerarquía militar romana, resultaron ser una fuerza difícil de resistir para las tribus escandinavas.

Siguiendo el modelo de los campamentos romanos, estos grupos de guerreros se estructuraron en bandas lideradas por un señor con su séquito de leales. Inspirados por su servicio en el ejército imperial, adoptaron elementos de la arquitectura y la vida social romana. Un claro ejemplo es el complejo residencial en Hove, donde se excavó un patio hundido similar a los foros romanos, diseñado para resaltar la grandeza del edificio principal.

Asimismo, surgieron centros estratégicos como Gudme en la isla de Fionia, Uppåkra en Escania y Sorte Muld en Bornholm. En estas localidades, grupos de aproximadamente 50 guerreros formaron comunidades autosuficientes en las que la agricultura fue organizada mediante el trabajo esclavo, al estilo de las villas romanas.

La llegada de estos grupos guerreros generó tensiones con las tribus locales. En regiones menos fértiles, la presencia de estos nuevos señores fue limitada, mientras que en zonas con suelos más ricos, se enfrentaron a la resistencia de algunas comunidades autóctonas. Sin embargo, la violencia no fue la única herramienta utilizada para consolidar su dominio. Con el tiempo, se establecieron acuerdos en asambleas (thing), donde se negociaron derechos sobre la tierra y se establecieron alianzas entre los antiguos habitantes y los recién llegados.

El impacto romano no se limitó a la política y la organización social. También influyó en la cultura material de estos primeros reinos escandinavos. Prueba de ello son los bracteatos de oro, medallones inspirados en las condecoraciones imperiales romanas, otorgados por los primeros monarcas escandinavos a sus seguidores leales. Estos objetos, con inscripciones rúnicas y motivos simbólicos, eran una forma de reafirmar la autoridad del rey y consolidar alianzas entre los distintos clanes.

El declive del Imperio Romano en el siglo V marcó un punto de inflexión. Las redes comerciales y políticas que unían a Escandinavia con Roma comenzaron a desintegrarse, obligando a los líderes escandinavos a buscar nuevas formas de legitimidad. En este contexto, surgieron las primeras estructuras estatales, con monarcas que adoptaron modelos de gobierno inspirados en la organización imperial romana.

El Reino de los Daneses, considerado el primer reino escandinavo, emergió alrededor del año 450 d.C. Su monarquía centralizada se basó en principios heredados del imperio, con un soberano que gobernaba un territorio definido y establecía su linaje como la única fuente legítima de poder. Un estudio reciente basado en análisis de ADN sugiere que este reino se consolidó tras una invasión militar que resultó en la redistribución de tierras entre los soldados y sus familias, desplazando a parte de la población anterior.

Así, el periodo comprendido entre el 180 y el 550 d.C. fue una era de conflictos y cambios que sentó las bases de los reinos escandinavos medievales. La influencia romana no solo transformó la manera en que estos pueblos se organizaban política y militarmente, sino que también dejó una huella indeleble en su cultura y cosmovisión. A medida que la región evolucionó, los modelos heredados de Roma sirvieron como referencia para la construcción de una identidad propia, marcando el inicio de una nueva era en la historia del norte de Europa.

Museum of Cultural History (University of Oslo)

Dagfinn Skre, The Northern Routes to Kingship

La brújula verde

¿Dónde está Flavia Sabora en Malaga?

Los investigadores creen haber localizado a menos de medio metro de profundidad la ciudad que levantó Vespasiano en el año 77 en Málaga y que lleva 2.000 años desaparecida

Según el historiador romano Plinio (23-70 d. C.), Sabora era unoppidum (poblado fortificado) de origen prerromano que los historiadores ubican sobre el cerro de la Horca (Cañete la Real, Málaga), y que pidió al emperador Vespasiano en el año 77 d. C. trasladar su ubicación a una “más favorable” para poder prosperar. En lo alto del otero resultaba muy difícil edificar “nuevos elementos constructivos y desarrollar una vida urbana acorde a la propia de un municipio en el contexto del siglo I”. Así lo cuenta el informe Prospección geofísica y análisis edilicio en el asentamiento de El Carrascal (Cañete La Real, Málaga), de los profesores de la Universidad de Cádiz Isabel María Rondán–Sevilla y Lázaro Gabriel Lagóstena Barrios, que ha publicado la revista científica Cuadernos de Arqueología.

Vespasiano dio finalmente su permiso y así se levantó una nueva ciudad en las proximidades del cerro, bautizada como Flavia Sabora, ya que Vespasiano pertenecía a la dinastía de los flavios (emperadores Vespasiano, Tito y Domiciano).

El problema al que se enfrentan los expertos desde hace siglo y medio es determinar dónde se erigió la nueva ciudad, ya que su rastro se perdió por completo. Se han barajado diversas localizaciones en el entorno, pero ninguna ha sido confirmada.

Ahora, el estudio de Rondán-Sevilla, profesora de Historia Antigua, y Lagóstena, catedrático de la misma área, señala que la nueva ciudad pudo levantarse a solo 1.800 metros lineales al sureste del oppidum. 

Las pantallas de los equipos de geoprospección empleados para analizar el subsuelo revelan que bajo la finca El Carrascal, dentro del término municipal de Cañete La Real, subsiste un espectacular entramado urbano, con calles, grandes edificios de culto y oficiales, almacenes, cisternas y hasta un acueducto.

Todo comenzó cuando, a principios del siglo XVI, un labrador halló en Cañete una inscripción que señalaba “con precisión el momento de la formación de la nueva urbs”.

 En 1876, el arqueólogo de Antonio Aguilar y Cano propuso dos posibles localizaciones, los cortijos de Fuentepeones y La Colada, a unos 3,5 kilómetros de Cañete. Pero dos nuevas inscripciones funerarias romanas, halladas en 1940 y 1974, en Cerro Real y Huerta Nueva, también en la misma localidad, señalaban otras posibles ubicaciones. Si se halla una necrópolis con textos funerarios en un determinado lugar, la ciudad no puede ubicarse muy lejos.

El arqueólogo José Ortiz Córdoba, en 2020, analizando imágenes áreas de El Carrascal volvió a recuperar la hipótesis de que era en esta finca donde se tuvo que construir Flavia Sabora.

Sin embargo, poco después, Juan Antonio Martín Ruiz, de la Universidad de Málaga, señaló el cortijo del Tajo (en la localidad de Teba, a unos 13 kilómetros de Cañete) como el lugar donde se alzó la ciudad flavia. Finalmente, en 2021, el Ayuntamiento de Cañete encargó a la Universidad de Cádiz una prospección geofísica para intentar desvelar el misterio.

Rondán–Sevilla y Lagóstena, partiendo de que la prerromana Sabora se alzaba sobre el cerro de la Horca, y teniendo en cuenta la ubicación de otros asentamientos o ciudades próximas de la época, establecieron un “perímetro” de influencia del oppidum. Este estaría delimitado, lógicamente, por accidentes geográficos, vías de comunicación empleadas en el momento y ríos (Guadalhorce, Genil, Corbones…). Estos elementos formarían una frontera física y su consiguiente área de influencia (unos 276 kilómetros cuadrados). En su interior, tendría que estar la nueva ciudad.

La finca de El Carrascal, a menos de dos kilómetros del oppidum, parecía el lugar adecuado, por lo que centraron en ella sus investigaciones. Analizaron seis hectáreas, de las cuales 1,5 dieron resultados positivos: bajo su superficie hallaron “elementos edilicios [constructivos] evidentes”.

Las edificaciones detectadas en las geoprospecciones tienen una orientación noroeste-sureste en su eje principal. Los muros, pavimentos, suelos, vanos, accesos y posibles derrumbes localizados “conservan en la mayor parte un alzado importante”, indica el estudio. Todos se hallaron a solo unos 40 centímetros de profundidad.

Los investigadores, tras examinar las imágenes obtenidas, han llegado a la conclusión que el yacimiento de El Carrascal corresponde a “

un establecimiento de nueva planta, cuya edificación parece responder a un único programa constructivo. La inspección superficial de las series cerámicas presentes en el yacimiento confirmarían que la fase de fundación y habitación es compatible con un origen en época flavia [del 69 al 96 d. C.], no apreciándose indicadores cerámicos de cronologías anteriores.

La homogeneidad cronológica de los conjuntos cerámicos localizados sugiere que el asentamiento no tuvo una ocupación prolongada y que solo pervivió entre el último tercio del siglo I y parte del II d. C. No se han encontrado cerámicas posterior. La confirmación del origen flavio ex novo del asentamiento sería de gran valor para el conocimiento de la evolución de la técnica y los programas edilicios del período imperial.

Son numerosas las construcciones detectadas por el equipo arqueológico, entre las que destacan un edificio con ábside (6,12 por 4,75 metros) y de una longitud de 135 metros, un viario principal de 84 metros con diversas edificaciones en su entorno que ocupan, al menos, 11.880 metros cuadrados y otro edificio de unos 21 por 27 metros, subdivido en tres naves longitudinales, de las cuales dos se subdividen en 10. Creen que puede tratarse de un espacio de almacenaje. Finalmente, hablan también de ornamentos hidráulicos, lugares de recepción y representación social, una sala octogonal, estanques, cisternas, una plaza, hórreos y un acueducto dañado por las labores agrícolas, entre otros elementos.

Concluyen:

La localización de la ciudad de nueva planta edificada por la comunidad de los saborenses, con el beneplácito imperial, constituye un reto para la investigación de la municipalización flavia. Su precisa ubicación y estudio permitiría el análisis de los patrones urbanísticos del período de esta dinastía, una urbs probablemente construida sobre un nuevo solar, cuya edilicia no estaría condicionada por elementos arquitectónicos anteriores, una circunstancia bastante excepcional en las ciudades antiguas de la Bética. En nuestra opinión, la mayor parte de los indicadores conocidos para El Carrascal permiten considerar este importante yacimiento como potencial candidato a ser identificado como los vestigios del municipio de Flavia Sabora. Futuras actuaciones sobre el yacimiento podrán confirmar o desestimar esta propuesta de Identificación.

https://elpais.com/economia/negocios/2025-02-22/medio-millar-de-castillos-buscan-nuevo-dueno-en-espana.html

El hallazgo genético que revela el origen del lenguaje humano

La proteína que modifica la vocalización

Los orígenes del lenguaje humano intriga a la comunidad científica. La capacidad de comunicarnos con un lenguaje complejo nos distingue de otras especies, y hasta el momento no hay evidencias de que los neandertales u otros homínidos  desarrollaran esta habilidad con la misma sofisticación que Homo sapiens.

Si bien existen indicios de que los neandertales tenían las estructuras anatómicas necesarias para emitir y percibir sonidos articulados, el desarrollo de ciertas regiones cerebrales esenciales para el lenguaje parece haber sido exclusivo de los humanos modernos. Un estudio reciente de la Universidad Rockefeller podría arrojar nueva luz sobre esta cuestión.

Investigadores del laboratorio de Robert B. Darnell han identificado una variante de la proteína NOVA1 que podría haber jugado un papel clave en la aparición del lenguaje hablado.

NOVA1 es una proteína de unión al ARN que desempeña un papel fundamental en el desarrollo neural. En un estudio publicado en Nature Communications, los científicos demostraron que al introducir la variante humana de NOVA1 en ratones mediante edición genética CRISPR, sus vocalizaciones se modificaban.

Lo más relevante de este hallazgo es que la variante está ausente en neandertales y denisovanos, dos especies humanas arcaicas con las que nuestros ancestros compartieron genes en el pasado. Esto sugiere que la aparición de esta mutación en nuestros antepasados directos pudo haber estado relacionada con el desarrollo del lenguaje.

El estudio de la base genética del lenguaje es una empresa compleja. Durante décadas, los investigadores han analizado genes que podrían estar implicados en esta capacidad, como FOXP2, un factor de transcripción involucrado en el desarrollo temprano del cerebro. Sin embargo, aunque se sabe que mutaciones en FOXP2 provocan alteraciones graves en el habla, su papel en la evolución del lenguaje sigue siendo debatido.

NOVA1 ha surgido ahora como un candidato prometedor. Identificada en 1993 por el propio Darnell, esta proteína se encuentra en una amplia variedad de organismos, desde mamíferos hasta aves, en formas casi idénticas. No obstante, en los humanos modernos presenta una mutación distintiva: un cambio de isoleucina a valina en la posición 197 de su cadena proteica (I197V). Esta pequeña variación podría haber sido clave en el desarrollo de nuestras habilidades de comunicación.

Para probar el impacto de la variante humana de NOVA1, los investigadores reemplazaron la versión de esta proteína en ratones con la forma humana I197V. Posteriormente, analizaron las vocalizaciones de los roedores en distintas situaciones. Descubrieron que las crías emitían sonidos ultrasónicos con un patrón diferente al de los ratones normales, y que los machos adultos modificaban su repertorio vocal cuando interactuaban con hembras en época de apareamiento.

Estos hallazgos fueron sorprendentes para los científicos, ya que NOVA1 no parecía alterar funciones motoras o el desarrollo neural general, sino que afectaba específicamente la expresión de genes relacionados con la vocalización. La investigadora Yoko Tajima, autora principal del estudio, señala que este resultado sugiere que NOVA1 podría haber desempeñado un papel importante en la evolución del lenguaje humano.

Para confirmar la exclusividad de esta mutación en humanos modernos, los investigadores compararon secuencias genéticas de ocho individuos actuales con tres genomas neandertales de alta calidad y un genoma denisovano. Los resultados fueron claros: nuestros parientes arcaicos conservaban la versión ancestral de NOVA1, mientras que todos los humanos modernos analizados presentaban la variante I197V.

Además, se analizaron 650.058 genomas humanos modernos en la base de datos dbSNP y solo seis individuos carecían de la variante I197V, lo que indica que esta mutación se ha fijado en la población humana con una frecuencia cercana al 100%. Los investigadores sugieren que la selección natural pudo haber favorecido esta variación debido a sus posibles ventajas en la comunicación vocal, permitiendo que se extendiera por todo el mundo tras la migración de nuestros antepasados desde África.

Más allá de su relevancia para la evolución humana, este descubrimiento podría tener implicaciones clínicas. NOVA1 está asociado con el desarrollo neuromuscular y se ha relacionado con ciertos trastornos del habla y del desarrollo. El laboratorio de Darnell ha identificado variantes de este gen en personas con retrasos en el lenguaje y problemas motores.

El equipo planea investigar cómo la regulación de NOVA1 podría estar vinculada con trastornos del espectro autista, especialmente en casos donde los pacientes presentan dificultades en la comunicación verbal. Asimismo, se estudiará su posible papel en enfermedades neurodegenerativas que afectan el habla y la capacidad de comunicación.

Este estudio representa un paso importante en la comprensión de cómo nuestra capacidad para el lenguaje pudo haber evolucionado. Si bien NOVA1 no es el único gen implicado en esta compleja habilidad, su mutación exclusiva en humanos y su impacto en la vocalización de los ratones sugieren que podría haber sido un factor clave en el desarrollo del lenguaje hablado. En el futuro, nuevas investigaciones podrían arrojar más luz sobre su papel en la evolución humana y su relación con trastornos del lenguaje y la comunicación.

Tajima, Y., Vargas, C.D.M., Ito, K. et al. A humanized NOVA1 splicing factor alters mouse vocal

La Brujula Verde

Saúl y David, entre el mito y la evidencia arqueológica

El Antiguo Testamento describe un reino unificado bajo Saúl y David, pero las investigaciones científicas plantean dudas sobre su existencia.

Modelo de santuario de la Edad del Hierro (Israel). Una paloma en lo alto y dos figuras femeninas en forma de pájaro la acompañan. Abajo dos leones sedentes guardan la estancia.

Dos de las tres cajas de hace casi 30 siglos, encontradas cerca de la ciudad de Bet Shemesh, a unos 35 kilómetros de Jerusalén, con detalles decorativos típicos de los reinados de David y Salomón, que permitirán reinterpretar la descripción que la Biblia hace de dichos periodos históricos.. (Foto: EFE/Elías L. Benarroch )

 La vida de los dos primeros reyes del Reino unificado de Israel, Saúl y David, es abordada en los Libros de Samuel y los Libros de Crónicas, textos del Antiguo Testamento, donde se detalla cómo se fusionan las doce tribus de Israel en un solo y poderoso reino.

Según la tradición bíblica, la unificación fue posible gracias a unos asnos extraviados pertenecientes a Cis, padre de Saúl, que envia a su hijo en su búsqueda. Cuando Saúl llega hasta la tierra de Benjamín rastreando a los asnos, el anciano juez y profeta Samuel tiene una revelación divina en la que Saúl es escogido por Dios como el rey soberano de Israel, siendo coronado por el propio Samuel en Mitzpa hacia el 1050 a. C.

Las excavaciones en Khirbet Qeiyafa (Foto: Universidad Hebrea de Jerusalén)

Saúl es el encargado de reagrupar las doce tribus bajo un solo reino, y su mandato está marcado por un carácter expansionista y su constante lucha contra algunas tribus invasoras como los amonitas, los amalecitas o los filisteos.

Khirbet Qeiyafa: «menhires» de culto (Foto: Universidad Hebrea de Jerusalén)

Aunque, su carácter iracundo y su constante desobediencia de las profecías hacen que Samuel retire su apoyo a Saúl y se traslade hasta Belén, donde aparentemente encuentra al nuevo bendecido de Dios, quien debe heredar el trono de Israel.

Khirbet Qeiyafa: altar de cerámica (Foto: Universidad Hebrea de Jerusalén)

Allí, Samuel encontró al nuevo elegido, David, un joven pastor perteneciente a una familia humilde que es acomodado en la corte de Saúl como arpista personal del rey. David alcanza la fama cuando acepta el reto de luchar contra Goliat de Gat, un enorme y temido guerrero filisteo al que derrota con facilidad tras incrustarle en la frente una piedra lanzada con su honda.

Saúl nombra a David jefe de su ejército, una posición que le permite trabar una gran amistad con algunos de los hijos del rey como Jonatán o Mical, con la que más tarde se desposa.

‘Sául y David’, de Rembrandt (1650-1655)Dominio público

La enorme popularidad de David hace que aflore en el rey una tremendo sentimiento de envidia que le lleva a tratar de asesinarle, razón por la que el joven tiene que exiliarse en el desierto antes de unirse a los filisteos. En la Batalla del monte Gilboa, tres de los cuatro hijos varones de Saúl perecen, y el propio rey, herido de gravedad, prefiere suicidarse que entregarse al enemigo.

En este óleo, Caravaggio evocó dramáticamente el triunfo de David sobre el gigante filisteo. Siglo XVIII. Galería de los Maestros. Museo de Historia del Arte, Viena.Wikimedia Commons

David se presenta como el nuevo rey de Israel, pero los norteños brindan su apoyo a Isbaal, el único hijo vivo del fallecido rey Saúl, quien poco después sera asesinado por dos soldados de David que buscan una recompensa por su asesinato, pero que encuentran la muerte. David tras su coronación traslada la capital del reino a la actual Jerusalén.

Más allá de las narraciones bíblicas, la ciencia ha tratado de demostrar la existencia de los dos primeros reyes de Israel a través de evidencias arqueológicas. En este contexto, no se han encontrado pruebas como inscripciones o monumentos que nombren al rey Saul y que pudieran hacer pensar que su existencia histórica sea real.

Esta pintura mural, procedente de la sinagoga de Dura Europos, muestra el Arca de la Alianza en manos de los filisteos, que la consiguieron tras derrotar en Eben Ezer a los israelitas. Wikimedia Commons

Según estudios, durante el periodo de su reinado la región todavía esta compuesta por sociedades tribales descentralizadas, sin una estructura monárquica consolidada tal y como le atribuyen los textos bíblicos.

Guerrero filisteo. Relieve del templo de Ramsés III en Medinet Habu. Hacia 1166 a.C.
 Wikimedia Commons

El descubrimiento en el norte de Israel entre 1993 y 1994 de la estela de Tel Dan, una piedra datada del siglo IX a. C. que contiene una inscripción en la cual se hace referencia a la Casa de David, supone el primer hallazgo arqueológico que hace alusión al rey David más allá de la tradición bíblica.

La Biblia refiere que David aliviaba los accesos de ira del rey Saúl con la música de su arpa, como muestra este óleo del siglo XIX. Wikimedia Commons

Tras un análisis a mediados de los 90, la comunidad científica plantea la posibilidad de que la Estela de Mesa, del siglo IX a. C. y descubierta en 1868, pudiera contener la misma alusión a la Casa de David. El egiptólogo escocés Kenneth Kitchen también apuntó a unos jeroglíficos datados del 945 a. C. en los que el faraón Sheshonq I hace referencia a las tierras altas de David, aunque existe debate al respecto de su coherencia en la comunidad científica.

No obstante, algunos estudios de los arqueólogos de la Universidad de Tel Aviv, Zeev Herzog e Israel Finkelstein, aseguran que las investigaciones llevadas a cabo sobre el terreno no permiten pensar que existiera un enorme y esplendoroso reino unificado durante los años en los que supuestamente gobernaron los monarcas, sino que más bien apuntan a la existencia de una pequeña tribu marginal.

En pleno Renacimiento, Pesellino recreó en esta pintura los diversos episodios del relato bíblico sobre el duelo entre David y Goliat, que el artista muestra de forma simultánea. Wikimedia Commons

Esta teoría entra en conflicto con la que defendía la investigadora Eilat Mazar, quien en el año 2005 asegura haber encontrado los restos arqueológicos del palacio de David, pese a que el yacimiento arqueológico estaba contaminado y no se pudo confirmar el hallazgo, motivo por el que fue desacreditada por la comunidad arqueológica.

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/david-goliat-nacimiento-reino-israel_21221

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/saul-y-david-entre-leyenda-biblica-y-evidencia-arqueologica_23139

Chalcatzingo recibe su portal al inframundo

La Secretaría de Cultura entregó el llamado Monumento 9, expoliado a México, a la comunidad de Morelos de donde es originario, que lo expondrá en su museo recién rehabilitado

Diego Prieto, director del INAH, en la ceremonia de reapertura del Museo de Chalcatzingo, este martes en Jantetelco, Morelos.INAH

La joya olmeca mas buscada por las autoridades mejicanas ya puede ser apreciada en su lugar de origen. El llamado Monumento 9, o Portal al Inframundo, puede ser admirado desde este martes en el recién habilitado museo de Chalcatzingo, en el Estado de Morelos.

El impresionante bajorrelieve olmeca de casi dos metros de alto ha sido develado por autoridades federales y estatales ante 400 personas, luego de que el 12 de febrero regresa a esta localidad, “de donde nunca debió haber salido”, según el Gobierno mexicano. “El monolito de la cultura olmeca es patrimonio de la cultura universal”, ha afirmado Diego Prieto Hernández, director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Una fotografía del bajo relieve del «monstruo de la tierra», con sus fauces abiertas, hallada por autoridades estadounidenses.Secretaría de Cultura

Este bajorrelieve, considerado por los expertos una pieza arqueológica de gran relevancia, fue construido en el centro del país, en el territorio que ocupa Morelos, de donde fue expoliado. El Gobierno mexicano informó en marzo de 2023 de que la figura olmeca fue hallada por la Unidad de Tráfico de Antigüedades de Manhattan, en Estados Unidos.

 “La pieza olmeca más buscada por México ha sido recuperada y está a punto de retornar a su casa, de donde nunca debió ser sustraída”, dijo el entonces canciller mexicano Marcelo Ebrard. Los expertos han documentado que esta pieza arqueológica fue dada a conocer en 1968 por el arqueólogo David Grove en la revista American Antiquity, una pista crucial para determinar que estaba en territorio estadounidense.

La obra retornó a México en mayo de 2024, “después de una lucha de meses para pugnar por el regreso de esta magnífica pieza”, explicó en ese momento Prieto. El también conocido como Monstruo de la Tierra data de al menos 2.500 años y probablemente fue creado entre los siglos VIII y VI antes de Cristo, según los antropólogos. El gigante olmeca se expuso antes en el recién rehabilitado Museo Regional de los Pueblos de Morelos (Murepumo), o Palacio de Cortés, en Cuernavaca. La gobernadora de Morelos, Margarita González, ha dicho tras recibir el monumento de que:

se trata de un día histórico para los territorios morelenses que han visto el desarrollo de diversos asentamientos mesoamericanos. Ejemplos de la cultura, como el Monumento 9, nos permiten fortalecer la identidad de las y los habitantes de esta región, rica en vestigios arqueológicos.

El regreso a México del Portal al inframundo es resultado de una intensa campaña de repatriación de piezas arqueológicas impulsadas por la Administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador, liderada en un principio por su esposa, la historiadora Beatriz Gutiérrez Müller, quien realizó una gira por Europa en 2020 para recuperar riquezas antiguas de Mexico esparcidas por medio mundo.

Dijo Jorge Islas López, excónsul general de México en Nueva York, y encargado del proceso legal para la repatriación del monumento. El trabajo de la diplomacia mexicana ha sido clave en este trabajo:

 Le demostramos al mundo que México defiende lo que es suyo y que los bienes culturales son de los pueblos originarios. Ahora, serán los chalcas quienes con responsabilidad y orgullo cuidarán de esta pieza, para que las próximas generaciones valoren el origen, la raíz y los antecedentes de quiénes somos y de dónde venimos.

El Museo de la Cancillería expuso el año pasado mas de 150 piezas arqueologicas recuperadas del extranjero, muchas de ellas transportadas a través de las maletas diplomáticas de sedes localizadas en Estados Unidos, Alemania, Francia o Países Bajos. El país ha recuperado al menos 15.000 piezas hasta la fecha.

El Monumento 9, creada hace 2,500 años, forma parte de un conjunto de al menos 14 grabados que forman parte de la Zona Arqueológica de Chalcatzingo, un importante espacio escultórico. La pieza monumental, de 1,8 metros de alto por 1,5 de ancho y con un peso mayor a una tonelada, podrá ser admirada desde ahora y de forma gratuita en el museo de la localidad, que ha sido rehabilitado para recibirla. De esta manera, tras décadas de ausencia, Chalcatzingo recupera su Portal al inframundo.

https://elpais.com/mexico/2025-02-20/chalcatzingo-recupera-su-portal-al-inframundo.html

Hallan santuario helenístico en la cueva de Pertosa-Auletta

Transcurre a lo largo de un río subterráneo donde había una aldea palafítica protohistórica.

La Cueva de Pertossa Auletta es la antigua ruta subterránea de un río, que forma un sistema de cuevas y galerías de una longitud de más de 2 km, en parte ocupado por las aguas de un pequeño lago. Las investigaciones científicas de 1897 sacaron a la luz los restos de dos palafitos, objetos neolíticos y de períodos posteriores. Esto demuestra que en el neolítico alguien habitó esta cueva, entonces ocupada por el agua. Fue refugio de muchos también en el Neolítico, en la Edad del Bronce, en la primera Edad del Hierro y en el periodo grecolucano y romano.

Quemador de incienso de época helenística (ss. IV-I a.C.) encontrado en el interior de la cueva. Crédito: Soprintendenza Archeologia Belle Arti e Paesaggio di Salerno e Avellino

A mediados del siglo XI se convirtió en lugar de culto. Sorprende ya en la entrada, de 20 metros de altura y 15 de ancho. Al llegar a la primera sala, con el telón de fondo de una cascada, la cueva se divide en tres ramales principales. El Braccio della Sorgente (Brazo del Nacimiento), del que se ramifican algunos pasadizos subterráneos, es rico en coladas. El Braccio Centrale (Brazo Central) es austero. El Braccio Principale (Brazo Principal) tiene varios ramales, pasadizos subterráneos bajos y estrechos.

El pasado 12 de febrero concluyó la campaña de excavaciones arqueológicas 2025 en la Gruta de Pertosa-Auletta, un yacimiento de gran interés histórico ubicado en el Geoparque Cilento, Vallo di Diano y Alburni, en la provincia de Salerno en Italia. Esta investigación, iniciada en la segunda mitad de enero, se centró en el área de la antecueva, donde un equipo de arqueólogos realizó excavaciones en el cauce del río subterráneo que atraviesa la cueva.

Uno de los hallazgos más significativos de esta campaña fue la identificación de una estructura de culto de época helenística, que data entre los siglos IV y I a.C. Ubicada a lo largo del curso de agua subterráneo, esta área sagrada ha revelado numerosos objetos de interés arqueológico, los cuales serán sometidos a estudios especializados en los próximos meses.

Este hallazgo refuerza la hipótesis de que la cueva desempeñó un papel clave en la religión y la cultura de las civilizaciones antiguas que habitaron la región.

Paralelamente, los investigadores continuaron el estudio de la aldea palafítica protohistórica descubierta el año pasado, una estructura elevada de madera que representa un caso único en Europa en un entorno hipogeo. Durante esta campaña, se descubrieron nuevas extensiones de la plataforma, lo que sugiere una mayor complejidad estructural de lo que se había supuesto previamente.

Se tomaron muestras de madera para su análisis en laboratorio, con el objetivo de precisar su datación y determinar las condiciones ambientales en las que se conservó a lo largo de los siglos.

Las excavaciones fueron realizadas por la Fundación MIdA en colaboración con la Soprintendenza Archeologia, Belle Arti e Paesaggio de Salerno y Avellino. Además, el proyecto contó con la participación del Centro de Investigación Espeleológico-Arqueológico «Enzo dei Medici» y del Instituto Central de Arqueología (ICA).

Este último, en el marco de sus iniciativas para definir líneas metodológicas en contextos hipogeos, firmó un acuerdo con la Fundación MIdA para desarrollar un proyecto piloto que estandarice los procedimientos aplicados en la investigación arqueo-espeleológica.

Otros actores clave en la investigación fueron la Sociedad Iren S.p.A. y los municipios de Pertosa y Auletta, que brindaron apoyo logístico y técnico. La colaboración de estas instituciones ha permitido la realización de una campaña de excavación rigurosa y multidisciplinar, cuyo impacto se espera que trascienda el ámbito académico y contribuya a la valoración del patrimonio cultural local.

La siguiente fase de excavaciones está programada para inicios de 2026, coincidiendo con el periodo de cierre temporal de la cueva por motivos de conservación biológica. Este cese de actividades turísticas permite que las investigaciones arqueológicas se desarrollen sin interrupciones, facilitando la documentación y análisis de los nuevos hallazgos.

Soprintendenza Archeologia Belle Arti e Paesaggio di Salerno e Avellino

Fondazione Mida

La Brújula Verde

El Vaso de Colchester desentrañado

Un descubrimiento arqueológico del siglo XIX, el Vaso de Colchester, ha sido objeto de una reciente revaluación que podría cambiar el conocimiento sobre los espectáculos de gladiadores en la provincia romana de Britania. La pieza de cerámica datada entre 160-200 d.C., es un testimonio gráfico y epigráfico único sobre la existencia de combates gladiatorios en la ciudad romana de Camulodunum, hoy Colchester.

La investigación, liderada por Glynn J.C. Davis y John Pearce, con la colaboración de varios expertos en arqueología, epigrafía y análisis isotópico, sugiere que el Vaso de Colchester no es solo una pieza decorativa, sino un encargo que documenta un combate real celebrado en la ciudad. La inscripción incisa antes de la cocción de la vasija contiene los nombres de los combatientes representados en relieve, lo que indica que estos eran figuras auténticas y no simples personajes simbólicos.

Inscripción del vaso de Colchester. Detalle de la inscripción LEGIONIS XXX. Crédito: D. Atfield / Colchester Museums

Uno de los nombres que ha captado la atención de los investigadores es Memnon, identificado como un secutor, un tipo de gladiador especializado en el combate contra los retiarii, quienes portaban una red y un tridente. El nombre Memnon, de origen griego, está asociado con el legendario rey etíope de la guerra de Troya, lo que sugiere que pudo tratarse de un nombre escénico, una práctica común en el mundo gladiatorio. Además, la inscripción menciona que Memnon había luchado en al menos nueve combates, lo que indica una trayectoria destacada dentro del circuito de espectáculos romanos.

Otro nombre relevante en la inscripción es Valentinus, asociado a la Legio XXX Ulpia Victrix, estacionada en Xanten, en la actual Alemania. Este hallazgo sugiere un vínculo entre los gladiadores y el ejército romano, una relación que ha sido debatida por los historiadores, ya que se ha planteado que algunas legiones podrían haber mantenido sus propios grupos de gladiadores. El hecho de que Valentinus no tenga un registro de combates en la inscripción podría indicar que era un tiro, un gladiador novato en su primera pelea.

El Vaso de Colchester fue descubierto en 1853 en una tumba en la zona occidental de la ciudad, donde servía como urna funeraria. Dentro, se encontraron los restos cremados de un hombre mayor de 40 años, identificado como no local gracias a análisis de isótopos de estroncio realizados en la Universidad de Durham. Si bien es poco probable que los restos pertenecieran a uno de los gladiadores mencionados en la inscripción, los investigadores especulan que podría haber sido el patrocinador del evento, un entrenador de gladiadores (lanista) o un organizador de juegos (editor).

El estudio de los huesos ha expuesto signos de osteoartritis y lesiones en la cadera, lo que podría ser evidencia de una vida de actividad física intensa. La forma en que los restos fueron incinerados también proporciona información sobre las prácticas funerarias en la Britania romana, sugiriendo que el proceso de cremación fue llevado a cabo por profesionales y no por familiares del difunto.

El Vaso de Colchester se suma a una serie de hallazgos que evidencian la presencia de espectáculos romanos en la ciudad, como fragmentos de pinturas murales con imágenes de gladiadores, moldes de figuras en relieve y un cuchillo con empuñadura en forma de murmillo, otro tipo de gladiador.

A pesar de que no se ha encontrado un anfiteatro en Colchester, la presencia de un circo romano, el único conocido en Britania, refuerza la teoría de que la ciudad pudo haber sido un centro de entretenimiento público, donde tanto las carreras de carros como los combates de gladiadores formaban parte de la vida cotidiana.

Las conexiones comerciales y militares entre Colchester y el Bajo Rin podrían haber facilitado el traslado de gladiadores y animales para los espectáculos. Documentos epigráficos hallados en la región germánica sugieren la captura de osos para las venationes, los combates con animales salvajes, lo que podría explicar la escena de caza representada en el Vaso de Colchester.

Davis GJC, Pearce J, Carroll E, Moore J, Nowell G, Montgomery J. Gladiators at Roman Colchester: Re-Interpreting the Colchester Vase. Britannia. 2024;55:3-24. doi:10.1017/S0068113X24000187

La Brujula Verde

Un niño del siglo VI a.C., hallado en la antigua ciudad griega de Gela, Sicilia

En la ciudad de Gela, Sicilia, durante unas excavaciones realizadas por la empresa Enel en la céntrica vía Garibaldi, y bajo la supervisión de la Soprintendenza ai Beni Culturali, ha salido a la luz una osteotheca de terracota que data de la primera mitad del siglo VI a.C.

Este recipiente, de cuatro asas y una boquilla para verter líquidos, fue reutilizado en la antigüedad como un contenedor funerario destinado a los restos de un infante, cuyos huesos aún se encontraban en su interior.

El descubrimiento es significativo no solo por su estado de conservación, sino también porque se inscribe dentro de una práctica funeraria ya documentada en la región.

El arqueólogo Paolo Orsi registró un hallazgo similar en el siglo pasado, lo que confirma que el uso de estos recipientes para albergar restos humanos era una costumbre extendida entre las comunidades que habitaron Gela en la antigüedad.

Además de la osteotheca, los arqueólogos han identificado los vestigios de otras dos sepulturas realizadas mediante la técnica del enchytrismòs, es decir, el entierro de individuos en grandes vasijas de cerámica.

Asimismo, se han encontrado fragmentos de una tumba a la cappuccina y diversos restos cerámicos de importación, lo que permite afinar la datación del complejo arqueológico dentro del periodo comprendido en la primera mitad del siglo VI a.C.

Las reacciones ante este descubrimiento no se han hecho esperar. El asesor regional de Bienes Culturales, Francesco Scarpinato, ha expresado su entusiasmo por la relevancia de este hallazgo, subrayando que estos elementos no solo enriquecen el conocimiento sobre las prácticas funerarias de la época, sino que también ponen en evidencia la importancia de Gela dentro del entramado comercial y cultural del Mediterráneo antiguo.

En sus declaraciones, Scarpinato ha destacado que los fragmentos de cerámica de importación hallados en el sitio confirman la centralidad de la ciudad siciliana en las rutas comerciales que conectaban a los diferentes pueblos del Mediterráneo durante el siglo VI a.C.

Una vez más, Gela nos brinda testigos invaluables de su historia, permitiéndonos conocer en mayor profundidad los rituales que sus habitantes practicaban en la antigüedad. Este hallazgo es un claro reflejo de la eficacia de nuestras políticas de protección preventiva, que exigen una vigilancia arqueológica constante en cada intervención que implique la remoción del suelo urbano. Seguiremos de cerca la continuación de las excavaciones en los diez metros lineales que aún quedan por explorar, confiando en que puedan emerger nuevos vestigios de nuestro extraordinario pasado, declaró Scarpinato.

Las investigaciones sobre estos nuevos hallazgos no se detendrán aquí. Tras una fase inicial de estudio detallado, en la que se analizarán las características del recipiente y los restos óseos encontrados en su interior, los especialistas procederán a un meticuloso proceso de restauración.

Posteriormente, se prevé que los objetos recuperados sean expuestos en el Museo Arqueológico Regional de Gela, en la provincia de Caltanissetta, con el objetivo de compartir con el público los frutos de este importante descubrimiento.

De este modo, la colección del museo se verá enriquecida con una pieza que arroja luz sobre los ritos funerarios y las costumbres de una de las civilizaciones más influyentes del mundo antiguo.

Regione Siciliana

https://www.rainews.it/tgr/sicilia/articoli/2025/02/a-gela-ritrovamenti-del-vi-ac-nei-cantieri-per-limpianto-di-illuminazione-e11c4561-59c4-4248-9a23-dab48d468e24.html

La Brújula Verde