Hallan en Alicante y Albacete ornamentos de vidrio de Egipto anteriores a la colonización fenicia

Un estudio de las universidades de Alicante (UA) y Augsburg (Alemania), ha descubierto que ornamentos de vidrio llegaban a la península ibérica desde Centroeuropa, Egipto y el Próximo Oriente durante la Edad del Bronce.

Brújula Verde. La investigación, basada en el análisis de 17 cuentas de vidrio recuperadas en yacimientos arqueológicos de Alicante y Albacete, arroja luz sobre las complejas redes de intercambio que existían en la Prehistoria.

El equipo de investigación está formado por Cinzia Bettineschi, de la Universidad de Augsburg, junto a los profesores de la UA Virginia Barciela González, Gabriel García Atiénzar, Alberto José Lorrio Alvarado y Mauro S. Hernández Pérez, profesor emérito de la misma universidad.

Los hallazgos, publicados revelan una evolución en las técnicas de fabricación del vidrio a lo largo de los siglos, así como la existencia de conexiones comerciales mucho más amplias de lo que se creía hasta ahora.

Durante el Bronce Tardío (siglos XVI-XII a.C.), predominaban en la península ibérica vidrios elaborados con ceniza vegetal, una técnica típica de Egipto y el Próximo Oriente desde el II milenio a.C. Estos materiales estaban ampliamente distribuidos por el Mediterráneo y Europa central.

Sin embargo, a partir del Bronce Final, los investigadores han documentado por primera vez en el sureste peninsular vidrios fabricados con natrón, una tecnología vinculada al mundo egipcio y al Mediterráneo oriental desde los siglos X-IX a.C.

Según explican los autores del estudio, estos resultados no solo amplían el conocimiento sobre la tecnología del vidrio en la Prehistoria europea, sino que también demuestran la complejidad y dinamismo de las redes de intercambio prehistóricas. Los resultados abren nuevas vías de investigación sobre el origen y circulación de materiales vítreos, así como sobre la interacción de los grupos de la península ibérica con diferentes grupos culturales, señalan.

Uno de los yacimientos más relevantes analizados en este estudio es el asentamiento de Cabezo Redondo, en Villena (Alicante), considerado uno de los más importantes del Bronce Tardío en el este peninsular. Allí se han identificado cuentas de vidrio de ceniza vegetal, algunas decoradas con bandas de distintos colores. La sofisticación técnica de estas piezas refleja un alto grado de especialización artesanal y evidencia la conexión directa del poblado con zonas costeras del Mediterráneo oriental.

Por otro lado, en el monumento funerario de El Amarejo (Albacete), también datado en el Bronce Tardío, se ha descubierto una cuenta de fayenza vítrea LMHK, una tecnología característica de producciones locales centroeuropeas. Este hallazgo indica contactos con talleres del centro del continente, ampliando así el mapa de intercambios comerciales de la época.

Uno de los descubrimientos más destacados del estudio es el de una cuenta de azul egipcio en el yacimiento de Peña Negra, en Crevillente (Alicante), en contextos de los siglos X a IX a.C. Se trata de la evidencia más antigua conocida de este material en el occidente mediterráneo. Su presencia en este contexto supone una prueba clara de la existencia de redes comerciales de gran alcance en épocas anteriores a la colonización fenicia.

El estudio concluye que estos hallazgos refuerzan la idea de que las redes comerciales en la Edad del Bronce eran más extensas y sofisticadas de lo que se pensaba. 

Explican los investigadores:

En momentos más recientes, a partir de finales del siglo VIII a.C., el azul egipcio se documenta de forma más frecuente, como es el caso de los objetos hallados en el enclave de La Fonteta, en Guardamar del Segura (Alicante).

Además, el trabajo destaca la importancia de la colaboración interdisciplinar en la investigación arqueológica, consolidándose como un hito en los estudios arqueométricos para el sur de Europa. Los resultados obtenidos abren nuevas preguntas sobre el alcance real de estas rutas comerciales y la influencia cultural que pudieron tener en las sociedades prehistóricas de la península ibérica.

Universidad de Alicante

Cinzia Bettineschi, Virginia Barciela González, et al., Early Vitreous Materials from Spain: Chronological and Compositional Variability in the Bronze Age Beads from the Alicante and Albacete Provinces (about 1650–900 cal BCE). Journal of Glass Studies, vol.66 (2024). doi.org/10.3998/jgs.6933

La Brujula Verde

Un pozo de 7275 años, hallado en la Republica Checa, podría ser la estructura de madera más antigua de la Tierra

Los expertos quedaron fascinados ante el nivel de artesanía y precisión de un objeto construido únicamente con piedra, hueso y herramientas de madera.

El antiguo pozo de agua se descubrió en 2018 durante la construcción de la autopista D35 en la República Checa.

El pozo de agua de madera, que se desmorona, no tiene un aspecto impresionante, pero un método de datación por anillos de crecimiento reveló que el roble utilizado para su construcción tiene 7275 años. Esto podría convertirla en la estructura de madera más antigua conocida del mundo, confirmada mediante este método.

Declaró Jaroslav Peška, director del Centro Arqueológico de Olomou:

Según nuestros hallazgos, basados ​​especialmente en datos dendrocronológicos, podemos afirmar que los troncos de los árboles para los que se utilizó la madera fueron talados entre los años 5255 y 5266 a. C. Los anillos en los troncos nos permiten ofrecer una estimación precisa.

Según Radio Praga Internacional:

el pozo fue descubierto en la ciudad de Ostrov en 2018, durante la construcción de la autopista D35 de la República Checa. Si bien los restos cerámicos hallados en su interior datan del Neolítico temprano, no se encontraron indicios de asentamientos en las inmediaciones.

Declaró Peška:

Creemos que fue utilizado por colonos durante lo que llamamos la Revolución Neolítica, durante la transición de un estilo de vida basado en la caza y la recolección a uno basado en la agricultura y los asentamientos. Estas personas probablemente construían casas de estructura sencilla y domesticaban animales.

La ausencia de indicios de asentamientos cerca del pozo sugiere que fue utilizado por varios asentamientos ubicados a cierta distancia. La conservación del pozo se debió a su inmersión durante siglos. Lleno de tierra, un cuerno de animal y huesos de ave, fue cuidadosamente desenterrado en una sola pieza.

Algunos postes de madera fueron talados antes que otros, lo que sugiere que se utilizaron previamente para otro fin antes de ser reutilizados.

Publicados en la Revista de Ciencias Arqueológicas, los hallazgos detallan la sofisticada construcción del pozo. Construido con un poste de roble en cada esquina y tablones planos de madera entre ellos, medía 79,5 x 79,5 metros y 1,4 metros de altura.

El pozo sobresalía del fondo y se adentraba en el suelo para alcanzar el agua subterránea. Peška quedó impresionado por su diseño.

La construcción de este pozo es única. Presenta marcas de técnicas de construcción utilizadas en las Edades del Bronce y del Hierro, e incluso en la Época Romana. Desconocíamos que los primeros agricultores, que solo contaban con herramientas de piedra, hueso, cuerno o madera, fueran capaces de procesar la superficie de los troncos talados con tanta precisión.

Dos de los postes fueron talados entre tres y nueve años antes que los demás, lo que sugiere que se utilizaron en otros lugares antes de ser reutilizados para el pozo. Uno de los tablones también fue talado antes, entre 7261 y 7244 años atrás. Los expertos creen que esto se debió a una reparación del pozo.

Si bien no es oficial que sea la estructura de madera más antigua que aún existe, el equipo de investigación presenta argumentos sólidos. Si bien existen más de 40 pozos de este tipo en toda Europa que datan de períodos temporales similares, estas estimaciones de datación no se basaron en la dendrocronología.

Dice Peška:

 La artesanía empleada en la construcción del pozo y el ingenio que demuestra son lo más destacable del descubrimiento.

La tecnología disponible, es decir, herramientas de piedra, hueso, cuerno o madera, era suficiente para una carpintería sofisticada. Comparar la estructura del pozo de Ostrov con ejemplos de carpintería de épocas posteriores despierta admiración por la precisión del trabajo.

Actualmente, los investigadores han sustituido el agua en la que se sumergía el pozo por azúcar blanco para garantizar la conservación del artefacto.

Las tablas de madera se sumergen en esta solución de sacarosa y permanecerán allí durante varios meses. Durante ese tiempo, la estructura celular dañada de la madera será sustituida por sacarosa, cuya composición química es similar a la de la celulosa de la madera.

Después de eso, se fijará y solo entonces podrá exhibirse en el Museo de Pardubice, como se acordó previamente. En total, el proceso de restauración debería durar unos dos años.

https://allthatsinteresting.com/czech-republic-ostrov-well

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Hallan en Israel una planta de producción de tinte púrpurade la Edad de Hierro

Un equipo de antropólogos, arqueólogos y especialistas en historia, afiliados a varias instituciones de EE. UU. e Israel, ha descubierto que existió un asentamiento costero en lo que hoy es Israel, que albergaba una planta de producción a escala industrial que producía un tinte púrpura, antaño apreciado por muchas sociedades mediterráneas de la Edad de Hierro.

En su excavación, publicada en la revista PLOS ONE, el grupo encontró equipos para la fabricación de tintes en lo que antiguamente se conocía como el pueblo pesquero de Tel Shiqmona.

Investigaciones previas han demostrado que los tejidos de lana de colores únicos, elaborados con un tinte conocido como púrpura de Tiro, eran populares entre los habitantes de la costa mediterránea durante la Edad de Hierro. Debido a la gran cantidad de lugares donde se encontraron estos materiales, se ha asumido la existencia de una gran planta de fabricación en algún lugar, pero hasta ahora, su ubicación era un misterio.

En este nuevo estudio, el equipo de investigación descubrió grandes cubas teñidas de púrpura por el tinte, junto con otros 176 artefactos relacionados con el proceso de producción de una materia prima para obtener un tinte.

El yacimiento se encuentra cerca de la actual Haifa. Dicha materia prima consistía en moco extraído de caracoles marinos que lo utilizaban para defenderse.

Los investigadores señalan que la materia prima es verde, pero se vuelve morada al exponerse al aire. Su procesamiento para obtener tinte habría requerido múltiples pasos químicos para que se adhiriera al textil.

Los investigadores señalan que las cubas tenían una capacidad de 350 litros, lo que sugiere que el yacimiento era una planta de fabricación a gran escala.

La evidencia encontrada en el yacimiento sugiere que se utilizó como centro de fabricación durante la mayor parte de la Edad del Hierro. Los investigadores creen que la fabricación del tinte comenzó en el yacimiento hace aproximadamente 3000 años, aunque a pequeña escala.

Posteriormente, a medida que el Reino de Israel comenzó a crecer, la producción aumentó. Sugieren que la producción volvió a disminuir tras la caída del Reino de Israel, pero luego volvió a aumentar tras la conquista asiria de la región.

Más información: Golan Shalvi et al., Tel Shiqmona durante la Edad de Hierro: Un primer vistazo a una antigua fábrica de tinte púrpura mediterráneo, PLOS ONE (2025). DOI: 10.1371/journal.pone.0321082

Información de la revista: PLoS ONE

Hallan el cartucho de Ramsés III en  Wadi Rum, Jordania

Ramsés I fue el fundador de la XIX dinastía. Su reinado fue corto, de aproximadamente uno o dos años. Su tumba (KV16) se encuentra en el Valle de los Reyes y es pequeña, lo que sugiere que no tuvo mucho tiempo para preparar un gran complejo funerario.

An image shows the hieroglyphic inscription bearing the royal cartouche of Pharaoh Ramses III (1186–1155 BC) discovered in the Wadi Rum Reserve in southern Jordan (Credit: Ministry of Tourism and Antiquities

 Ramsés II, también conocido como Ramsés el Grande, fue uno de los faraones más longevos y prolíficos constructores del antiguo Egipto. Reinó durante unos 66 años y emprendió numerosos proyectos de construcción, incluyendo templos como Abu Simbel y su templo mortuorio en la orilla oeste de Tebas (la actual Luxor), conocido como el Ramesseum.

La región que hoy es Jordania estaba habitada por diversas poblaciones locales, como los edomitas, moabitas y amonitas, quienes tenían sus propias estructuras políticas y culturales. Su relación con Egipto variaba desde la sumisión y el tributo hasta la resistencia y el conflicto.

Ramsés III (Usermaatre Meryamun Ramsés-Heqaiunu) fue el segundo faraón de la XX dinastía de Egipto, reinando aproximadamente desde 1186 hasta 1155 a.C. Se le considera el último gran faraón del Imperio Nuevo que ejerció un poder significativo.

Ramsés III ascendió al trono tras la muerte de su padre, Setnajt, el fundador de la XX dinastía.

Es famoso por defender a Egipto de varias invasiones de pueblos extranjeros, especialmente los Pueblos del Mar en una gran batalla naval y terrestre, y también de tribus libias. Estas victorias aseguraron un período de relativa paz y estabilidad durante gran parte de su reinado.

Continuó con la tradición de los grandes faraones construyendo importantes templos y monumentos. Su templo mortuorio en Medinet Habu es uno de los complejos mejor conservados del Nuevo Reino y representa escenas de sus victorias militares y la vida cotidiana de la época. También realizó adiciones a los templos de Karnak y Luxor.

Durante su largo reinado de más de 30 años, Ramsés III se esforzó por mantener la estabilidad económica y administrativa del país, aunque enfrentó desafíos como la corrupción y las huelgas de trabajadores (considerada la primera huelga laboral registrada en la historia).

Hacia el final de su reinado, Ramsés III fue víctima de una conspiración en el harén real, orquestada por una de sus esposas secundarias, Tiye, para colocar a su propio hijo en el trono. Aunque el complot fue descubierto y los conspiradores castigados, se cree que Ramsés III pudo haber muerto a causa de las heridas sufridas en este evento.

Fue enterrado en el Valle de los Reyes (KV11). Su tumba es notable por sus pinturas, incluyendo la famosa escena de los arpistas ciegos. Su momia fue descubierta en el escondite real de Deir el-Bahari y actualmente se encuentra en el Museo Egipcio de El Cairo.

Su reinado 1186-1155 a. C. se considera el último período de gran poder del Imperio Nuevo antes de que Egipto entrara en un declive más prolongado.

Se ha descubierto una inscripción jeroglífica con el cartucho real del faraón Ramsés III (1186-1155 a. C.) en la reserva de Wadi Rum, en el sur de Jordania.

Anunciado por la ministra de Turismo y Antigüedades, Lina Annab, durante una rueda de prensa, se considera importante para comprender las conexiones históricas entre el antiguo Egipto, Jordania y la Península Arábiga.

La ministra Annab, acompañada por el prestigioso arqueólogo egipcio Dr. Zahi Hawass, destacó la singularidad de la inscripción:

Esta es la primera de este tipo que se encuentra en Jordania y proporciona una evidencia tangible y poco común del faraón… La presencia histórica de Egipto en la región. El descubrimiento como una «adición cualitativa» a la rica colección de inscripciones de Jordania, lo que refuerza la posición del Reino como una biblioteca abierta de patrimonio cultural.

La inscripción, ubicada al sureste de la Reserva de Wadi Rum, cerca de la frontera entre Jordania y Arabia Saudí, incluye dos cartuchos con el nombre de nacimiento y el nombre del trono de Ramsés III, de la Dinastía XX de Egipto. Hawass destacó la importancia de este hallazgo, sugiriendo que podría conducir a una comprensión más profunda de las interacciones de Egipto con el Levante meridional y la Península Arábiga hace más de 3000 años.

Este descubrimiento es crucial hace interesante el que se realicen nuevas investigaciones en el sitio para descubrir más artefactos que podrían arrojar luz sobre las relaciones históricas entre Jordania y Egipto. La colaboración entre Jordania y la Comisión del Patrimonio Saudí busca rastrear evidencias de las campañas de Ramsés III en la región, lo que marca un paso significativo en la investigación arqueológica.

El faraón Ramsés III, que reinó de 1186 a 1155 a. C., es considerado a menudo el último gran monarca del Imperio Nuevo de Egipto. Es conocido por sus campañas militares contra los Pueblos del Mar, una confederación de asaltantes navales que amenazaron la estabilidad de Egipto durante su reinado. Ramsés III también es célebre por sus extensos proyectos de construcción, incluyendo la construcción del magnífico complejo de templos de Medinet Habu, que sirvió como templo mortuorio y testimonio de su poder. El legado de Ramsés III es significativo, ya que a menudo se le considera un símbolo de la resiliencia de Egipto frente a las amenazas externas.

El descubrimiento ha sido recibido con entusiasmo por la comunidad arqueológica, y el Dr. Aktham Owaidi, Director General Interino del Departamento de Antigüedades, elogió la colaboración y la importancia del intercambio cultural y científico. Señaló que la riqueza arqueológica de Jordania sigue siendo un referente patrimonial tanto a nivel regional como mundial.

Arqueólogos jordanos, entre ellos el profesor Ahmed Lash y el Dr. Ali Manaseer, han participado activamente en la documentación de la inscripción, que representa un aspecto vital del patrimonio escrito de la región. Sus esfuerzos, en colaboración con las autoridades locales, reflejan el compromiso con la preservación de la historia cultural compartida.

La ministra Annab expresó su gratitud por las contribuciones del Dr. Hawass a la arqueología y la preservación del patrimonio, subrayando la importancia de estas colaboraciones para mejorar la comprensión de las civilizaciones antiguas. El anuncio oficial del descubrimiento se hará una vez que se completen las investigaciones y los análisis, lo que permitirá una interpretación integral de su significado.

https://arkeonews.net/pharaonic-hieroglyphic-inscription-of-ramses-iii-found-in-southern-jordan/

Arqueólogos descubren canales de 2.800 años de antigüedad en Jerusalén

Arqueólogos que excavan en Jerusalén han descubierto una red de misteriosos canales que datan de la época de los reyes Joás y Amasías, con una antigüedad de unos 2.800 años.

La época de los reyes Joás y Amasías en Jerusalén se sitúa en el siglo IX-VIII a.C.:

Joás de Judá reinó aproximadamente entre el 835 y el 796 a.C. Amasías de Judá, hijo de Joás, comenzó su reinado mientras su padre aún vivía y reinó en solitario aproximadamente entre el 796 y el 767 a.C.

Durante estos reinados en Jerusalén, el Reino de Judá experimentó diversos eventos, incluyendo conflictos con reinos vecinos como Israel y Edom. Ambos reyes tuvieron periodos de rectitud y también momentos en los que se desviaron de la adoración a Yahveh.

Joás de Judá (c. 835 – 796 a.C.):

Ascendió al trono a una edad muy temprana, alrededor de los siete años. Esto ocurrió en un período turbulento después de que su abuela, Atalía, intentara consolidar el poder tras la muerte de su hijo Ocozías, asesinando a todos los posibles herederos al trono. Joás fue salvado de esta masacre y criado en secreto por el sumo sacerdote Joiada y su esposa Josaba.

Durante la minoría de edad de Joás y por muchos años después, el sumo sacerdote ejerció una gran influencia en el gobierno. Bajo su guía, se llevaron a cabo reformas religiosas y se reparó el Templo de Jerusalén, que había sufrido daños durante el reinado de Atalía.

Mientras Joiada vivió, Joás hizo lo que era recto a los ojos de Yahveh. El reino experimentó un período de relativa estabilidad y prosperidad. Sin embargo, tras la muerte de Joiada, la influencia de los príncipes de Judá llevó a Joás a abandonar la adoración a Yahveh y a introducir cultos idolátricos.

Cuando Zacarías, hijo de Joiada, reprendió al rey y al pueblo por su apostasía, Joás ordenó que lo apedrearan hasta la muerte en el patio del Templo.

Poco después del asesinato de Zacarías, Jerusalén fue atacada por un pequeño ejército arameo que infligió grandes pérdidas a Judá. Joás fue herido gravemente y finalmente asesinado por sus propios oficiales, quienes conspiraron contra él en venganza por la muerte de Zacarías.

Amasías de Judá (c. 796 – 767 a.C.) sucedió a su padre Joás en el trono. Inicialmente, se describe que hizo lo recto a los ojos de Yahveh, aunque no como su padre David. Esto sugiere que, si bien buscó la guía divina, no alcanzó el mismo nivel de devoción.

Una de sus primeras acciones fue castigar a los oficiales que habían asesinado a su padre, aunque perdonó a sus hijos, siguiendo la ley mosaica (Deuteronomio 24:16).

Amasías lideró una exitosa campaña militar contra Edom, derrotándolos en el Valle de la Sal y capturando su principal ciudad, Sela. Sin embargo, después de la victoria, cometió el error de traer a Jerusalén los ídolos de los edomitas y comenzar a adorarlos, lo que provocó la ira de Yahveh.

 Envalentonado por su victoria sobre Edom, Amasías desafió a Joás, el rey de Israel. La respuesta de Joás fue contundente y humillante para Judá. El ejército de Judá fue derrotado en Bet-semes, Amasías fue capturado y Jerusalén fue saqueada. Los muros de la ciudad fueron derribados y se llevaron grandes tesoros del Templo y del palacio real.

 Tras la derrota ante Israel, Amasías vivió quince años más en Jerusalén. Sin embargo, se formó una conspiración en su contra y huyó a Laquis, donde finalmente fue asesinado.

Estos reinados se desarrollaron en un período donde los reinos de Judá e Israel a menudo tenían relaciones tensas, alternando entre alianzas y conflictos.

La influencia de cultos extranjeros y la lucha entre la fidelidad a Yahveh y la adopción de otras deidades fue una constante en la historia de ambos reinos. Los profetas desempeñaron un papel crucial al advertir a los reyes y al pueblo sobre las consecuencias de la desobediencia a la ley de Dios.

La reparación del Templo bajo Joás y su posterior profanación reflejan las fluctuaciones religiosas de la época…

Estas instalaciones son las primeras de su tipo descubiertas en Israel, según anunció la Autoridad de Antigüedades de Israel (IAA) el miércoles. El parque nacional donde se encontraron las estructuras alberga el sitio arqueológico de la Ciudad de David, considerado por la mayoría de los investigadores como el lugar del asentamiento original en Jerusalén.

Las ranuras, excavadas en el lecho rocoso, probablemente se utilizaban para remojar algún tipo de producto, aunque no está claro qué elaboraban exactamente los antiguos ciudadanos, según informaron la Autoridad de Antigüedades de Israel y la Universidad de Tel Aviv el miércoles.

Las pruebas forenses de los conductos no encontraron sangre, lo que sugiere que no se utilizaban para el sacrificio de animales. Los conductos tampoco parecen haber sido diseñados para transportar un gran volumen de agua. Las antiguas estructuras son las primeras de su tipo descubiertas en Israel, según la autoridad de antigüedades del país.

No se conoce ningún paralelo de una estructura de este tipo en Israel, por lo que los investigadores afirman que solo pueden especular sobre su propósito. Su ubicación central indica que el producto estaba vinculado a la economía del Palacio o del Templo.

Las estructuras ya estaban en uso cuando se creía que existía el Primer Templo de la ciudad, según los investigadores.

Las excavaciones realizadas por la IAA y la Universidad de Tel Aviv en el Parque Nacional de la Ciudad de David han descubierto hasta el momento dos instalaciones separadas por poco más de 10 metros, que podrían haber formado parte de una gran instalación.

A pesar de algunas diferencias en la forma en que se excavaron y diseñaron los dos canales, es evidente que ambos son bastante similares.

Los canales llegan hasta las rodillas y se encuentran en dos grupos, separados por 10 metros. Están hechas de roca tallada y miden unos 30 centímetros de ancho y 50 centímetros de alto. No están conectadas a ninguna otra fuente de agua y no parecen haber sido utilizadas para drenaje ni eliminación de aguas residuales.

Dice Yuval Gadot, del Departamento de Arqueología y Civilizaciones del Antiguo Oriente Próximo de la Universidad de Tel Aviv:

El misterio se acentuó aún más cuando encontramos la segunda instalación al sur.

Dice Yiftah Shalev, investigadora principal del IAA:

Observamos la instalación y nos dimos cuenta de que habíamos tropezado con algo único, pero como nunca habíamos visto una estructura como esta en Israel, no sabíamos cómo interpretarla»,. Incluso su fecha era incierta.

Los investigadores han logrado determinar cuándo las instalaciones dejaron de utilizarse: a finales del siglo IX a. C., durante la época de los reyes bíblicos de Judea, Joás y Amasías.

La zona donde se ubican los conductos estuvo ocupada antiguamente por un importante complejo industrial y residencial. Por lo tanto, es posible que los conductos se utilizaran para diversas actividades, como la fabricación de textiles, la producción de alimentos y rituales religiosos.

El descubrimiento de los conductos es un misterio, pero es importante. Aporta nuevas perspectivas sobre la antigua ciudad de Jerusalén y sus habitantes. Los conductos constituyen un descubrimiento inusual que ayuda a los arqueólogos a comprender mejor la historia de Jerusalén.

https://arkeonews.net/archaeologists-find-mysterious-2800-year-old-channels-in-jerusalem/

Hallan en la cueva Damjili de Azerbaiyán una figura humana de 9000 años (Mesolitico)

El hallazgo se ha realizado en la cueva Damjili, en el distrito de Gazakh, Azerbaiyán: la primera figura humana del Mesolítico.

El Dr. Yagub Mammadov, jefe de la Expedición Arqueológica Internacional Azerbaiyano-Japonesa a Damjili, del Instituto de Arqueología y Antropología de la Academia Nacional de Ciencias de Azerbaiyán (ANAS), confirmó el hallazgo, según informaron medios locales. Esta figura marca un hito importante en la comprensión de la neolitización del Cáucaso Sur, revelando que este proceso de transformación se produjo por etapas y no como un evento único.

La figurilla, distinta a cualquier otra hallada en yacimientos mesolíticos a lo largo del río Kura o en toda la región del Cáucaso, fue desenterrada durante excavaciones arqueológicas conjuntas entre Azerbaiyán y Japón en 2023. Mammadov señaló que aún no se han encontrado figurillas humanas similares en los yacimientos mesolíticos conocidos del río Kura y sus alrededores.

La figurilla de piedra recién descubierta, datada a finales del VII milenio a. C., es una pieza alargada de arenisca dura, con intrincados grabados que representan una figura humana. Mide tan solo 51 mm de largo y 15 mm de ancho. Presenta intrincados grabados que representan una figura humana con un peinado impecable y un cinturón con líneas grabadas, pero notablemente carece de rasgos faciales. La cuestión de si esta figurilla simboliza a un hombre o a una mujer sigue siendo objeto de debate entre los investigadores. La figurilla fue estudiada meticulosamente en un museo de Japón utilizando técnicas modernas de laboratorio para comprender mejor sus orígenes y significado.

La figurilla, que carece de rasgos faciales pero incluye representaciones detalladas del cabello y la vestimenta, contrasta con las figurillas neolíticas, lo que indica una posible divergencia cultural durante este período de transición.

Este descubrimiento es particularmente significativo, ya que no se han encontrado artefactos similares en los alrededores, lo que resalta la singularidad del hallazgo de Damjili.

La figurilla fue descubierta por Ulviyya Safarova, investigadora del Instituto de Arqueología y Antropología de ANAS, y ya ha captado la atención académica.

El primer artículo oficial sobre ella se publicó en el número 42 de la revista Archaeological Research in Asia, una prestigiosa revista indexada en las bases de datos Web of Science (WoS) y Scopus, con una clasificación de categoría Q1.

Investigaciones arqueológicas recientes indican que la neolitización en el Cáucaso Sur probablemente estuvo influenciada por una combinación de intercambios culturales y migraciones humanas provenientes del Creciente Fértil en el suroeste asiático. Si bien la cronología y los mecanismos de estos procesos han permanecido ambiguos, estudios multidisciplinarios recientes han arrojado luz sobre la rápida llegada de la cultura neolítica a la región.

La secuencia estratificada de la cueva de Damjili, desde el Mesolítico tardío hasta el Neolítico temprano, es de suma importancia, ya que proporciona un conjunto de datos único que destaca tanto la continuidad como la discontinuidad de la cultura material local. Por ejemplo, si bien la cerámica se popularizó en el Creciente Fértil durante el séptimo milenio a. C., los primeros habitantes neolíticos de la cueva de Damjili llevaron un estilo de vida casi acerámico, similar al de sus predecesores mesolíticos. Esto sugiere que la transición no fue un simple reemplazo cultural, sino que implicó la integración de las comunidades indígenas.

A pesar de la importancia de este hallazgo, los aspectos ideológicos y simbólicos del proceso de neolitización siguen sin explorarse. La figurilla de la cueva de Damjili ofrece una oportunidad excepcional para investigar la continuidad o discontinuidad del arte mueble entre los períodos mesolítico y neolítico. El estudio enfatiza la necesidad de profundizar en la investigación sobre los cambios simbólicos que acompañaron el proceso de neolitización, no solo en el Cáucaso Sur, sino también en un contexto más amplio en el suroeste asiático.

A medida que los investigadores continúan analizando las implicaciones de la figurilla de Damjili, se hace cada vez más evidente que la neolitización del Cáucaso Sur fue un proceso complejo y multifacético. Este descubrimiento no solo enriquece nuestra comprensión del paisaje cultural prehistórico de la región, sino que también resalta la importancia de examinar pequeños artefactos que podrían ser la clave para desentrañar las intrincadas narrativas del desarrollo humano durante este período crucial.

https://arkeonews.net/first-human-figurine-of-the-mesolithic-era-circa-9000-years-old-discovered-in-azerbaijans-damjili-cave/

Losa de la Edad de Bronce es el mapa 3D más antiguo de Europa

Tendemos a subestimar el conocimiento geográfico de las sociedades pasadas. Esta losa es importante, ya que pone de relieve este conocimiento cartográfico.

En 1900, el arqueólogo Paul du Chatellier excavaba un cementerio prehistórico en el noroeste de Francia cuando realizó el descubrimiento más memorable: La Losa de Saint-Bélec. Este fragmento de roca de la Edad de Bronce estaba cubierto de extrañas marcas que solo ahora se han revelado como el mapa 3D más antiguo de Europa.

No es de extrañar que los expertos no analizaran adecuadamente el hallazgo antes, según la BBC. La Losa de Saint-Bélec pareció desaparecer tras su excavación. Inicialmente adquirida por un coleccionista privado, fue adquirida por el Museo Nacional de Antigüedades de Francia y permaneció enterrada en el foso de un castillo hasta 2014. Redescubierta por arqueólogos dedicados, esta notable roca de la Edad de Bronce ha sido estudiada minuciosamente desde entonces. Según The Independent, la losa de Saint-Bélec se ha datado en la Edad del Bronce Temprano, entre 1900 y 1650 a. C., y por lo tanto es oficialmente el mapa más antiguo jamás encontrado en Europa.

Si bien esto es ciertamente fascinante por sí mismo, los grabados del pesado mapa son aún más asombrosos. Como explicó un estudio publicado en el Bulletin de la Société Préhistorique Française, la losa mostraba un área de 21 por 30 kilómetros, con motivos que detallaban caminos, asentamientos, ríos y un túmulo funerario.

No está claro si Paul du Chatellier conocía la edad de la roca cuando la encontró, pero el descubrimiento de 1900 fue sin duda lo suficientemente emocionante como para que los arqueólogos se lo disputaran.

Tras desenterrar la losa durante las excavaciones en Finisterre, en la península francesa de Bretaña, du Chattelier la vendió a un museo privado por una suma presuntamente considerable. Aunque el Museo Nacional de Antigüedades de Francia adquirió la pieza en 1924, posteriormente permaneció enterrada en el foso de un castillo hasta la década de 1990. Según informó la BBC, el castillo pertenecía al propio du Chatellier, lo que sugiere una readquisición o algún tipo de acuerdo que le permitía custodiarlo.

Finalmente, la notable pieza fue redescubierta en el sótano de dicho castillo por investigadores obsesivos en 2014. Si bien era evidente que la losa databa de la Edad del Bronce, la importancia de sus tallas no se descubrió hasta 2017, utilizando tecnología aún más moderna.

Escaneos 3D de alta resolución sacaron a la luz misterios milenarios y mostraron motivos claros que los expertos han interpretado como ubicaciones específicas. Desde el centro del asentamiento, situado en la confluencia de los ríos Odet, Isole y Stêr Laër, identificaron redes fluviales, caminos, campos y más.

Los expertos consideraron que el mapa de Finisterre, de aproximadamente 30 kilómetros de longitud, tenía una precisión del 80 %.

Esta grieta en particular encaja a la perfección con un tramo específico del valle del río Odet.

Declaró el Dr. Clément Nicolas, de la Universidad de Bournemouth:

Este es probablemente el mapa más antiguo identificado de un territorio. Existen varios mapas de este tipo tallados en piedra en todo el mundo. Generalmente, son solo interpretaciones. Pero esta es la primera vez que un mapa representa una zona a una escala específica.

Nicolas es uno de los muchos expertos que participaron en el análisis de este mapa. También participaron científicos de la Universidad de Bournemouth, el Instituto Nacional Francés de Investigación Arqueológica Preventiva, el Centro Nacional Francés de Investigación Científica y la Universidad de Bretaña Occidental.

A simple vista, la losa de Saint-Bélec no es más que un fragmento de roca antigua bien conservado de quince centímetros de grosor y 1,5 metros por 1,9 metros. Sin embargo, en el contexto adecuado, connota la sofisticación de las sociedades prehistóricas en su comprensión de la cartografía.

Según la Universidad de Bournemouth, se construyó aproximadamente en la misma época que el disco celeste de Nebra, que representa el cosmos y fue hallado en Alemania en 1999. Si bien se descubrió que la losa se utilizó en un entierro de la Edad de Bronce para formar una de las paredes de un ataúd, los expertos sienten una gran curiosidad por su uso político.

Se descubrió que el mapa representaba una zona de Finisterre de 21 por 30 kilómetros con una precisión del 80 %.

Afirmó Nicolas:

Probablemente era una forma de afirmar la propiedad del territorio por parte de un pequeño príncipe o rey de la época. Tendemos a subestimar el conocimiento geográfico de las sociedades pasadas. Esta placa es importante porque resalta este conocimiento cartográfico.

Así como la representación del territorio en la losa se utilizaba como símbolo de poder sobre la zona, su enterramiento sugeriría una derrota aplastante para las élites que la gobernaban. Según investigadores de la Universidad de Bournemouth, enterrar la roca podría haber marcado el fin del reinado de un gobernante.

En definitiva, los investigadores están encantados con la excelente conservación de este objeto. La losa de Saint-Bélec apenas mostraba desgaste, o ninguno, lo que sugería que había sido enterrada poco después de su fabricación. Con el ambiente fresco y oscuro de varios museos y la bodega de un castillo, esto sin duda tiene sentido.

https://allthatsinteresting.com/saint-belec-slab

Combate dialectico en Israel por la representación divina en terracota de 3.000 años

Varias cabezas de terracota y otros artefactos fueron hallados en diferentes sitios donde antiguamente se asentaba el Reino de Judá.

Varias figurillas con cabezas que datan del siglo IX representarían el rostro de Dios.

Para Yosef Garfinkel, director del Instituto de Arqueología de la Universidad Hebrea de Jerusalén, lo que encontró durante una inspección de artefactos de 3.000 años de antigüedad podría haber sido el rostro de Dios.

Pero otros arqueólogos no están de acuerdo.

Según The Jerusalem Post, Garfinkel y su equipo estudiaron varias figurillas masculinas que se encontraron dispersas en tres sitios diferentes del territorio donde habría estado el antiguo Reino de Judá.

Según Garfinkel:

 estas esculturas representaban una imagen visible de Y-H-W-H (léase «Yahvé»), el nombre Tetragrámaton de «Dios» según la tradición judía. Este hallazgo implicaría que los fieles creaban representaciones de la semejanza de Dios en artefactos religiosos, lo que se conoce como idolatría, una práctica prohibida en escrituras bíblicas como la Torá.

La publicación de los hallazgos de Garfinkel, que fue el artículo de portada de la edición de agosto de la Revista de Arqueología Bíblica (BAR), ha causado revuelo entre los eruditos religiosos en Israel, y muchos acusan al investigador de incurrir en noticias sensacionalistas.

Garfinkel argumenta que la Biblia hebrea describe a Dios como un jinete, lo que relaciona a este caballo con un jinete invisible.

Declaró Garfinkel, codirector de las excavaciones en Kirbhet Qeiyafa:

Cuando descubrimos la primera figurilla en Kirbhet Qeiyafa en 2010, no existían paralelismos con ella. Solo dos años después se encontraron dos cabezas similares en Tel Moza. Al observar el parecido entre estas tres cabezas, comencé a buscar más objetos y encontré dos similares en la Colección Moshe Dayan del Museo de Israel.

Las figurillas de arcilla tenían rasgos que se asemejaban a ojos, orejas y nariz. Las fotos de los artefactos del siglo IX parecen mostrar rasgos faciales, aunque de formas bastante toscas.

Garfinkel explicó:

 los artefactos de Tel Moza se descubrieron dentro de un templo, mientras que en Kirbhet Qeiyafa se encontraron en un edificio administrativo en la azotea del sitio. En ambos casos, no se trata de espacios privados, sino públicos. Las cabezas de figurillas en Tel Moza fueron desenterradas cerca de figurillas de caballos, mientras que uno de los artefactos de la colección del museo representaba la cabeza cabalgando sobre un caballo, pero sin cuerpo entre ellas.

En la Biblia hebrea, a veces se describe a Dios como un jinete. No puede haber sido la representación de un rey en particular, ya que la idea de la monarquía como divinidad no se alineaba con ninguna tradición conocida en Judá.

El descubrimiento sugiere que los israelíes habían estado produciendo artefactos que representaban la personalidad de Dios durante el reinado de los reyes David y Salomón.

Las cabezas de arcilla fueron encontradas en el sitio de excavación de Khirbet Qeiyafa.

Ahora la pregunta es: ¿A quién representan? Conocemos el panteón cananeo y todos sus diferentes dioses, y tenemos figurillas cananeas que los representan. Sin embargo, estas figurillas son completamente diferentes, por lo que no representan a ninguno de ellos. Sabemos que en Judá existía un nuevo dios. Si este no es el Dios de Judá, ¿quién podría ser? Así lo entiendo.

Si el pueblo de Israel no fabricaba estatuas, ¿por qué el texto bíblico se preocuparía tanto por este tema?.

Se decía que la práctica de la idolatría en el antiguo Israel estuvo muy extendida hasta la destrucción del Primer Templo en el año 586 a. C.

Otros expertos han rechazado rápidamente las teorías de Garfinkel, entre ellos los directores de la excavación de Tel Moza, Oded Lipschits, quien también dirige el Instituto de Arqueología Sonia y Marco Nadler de la Universidad de Tel Aviv, y Shua Kisilevitz, arqueóloga de la UTA y la Autoridad de Antigüedades de Israel.

Respondieron a los hallazgos de Garfinkel en un artículo de opinión escrito conjuntamente con Ido Koch, de la UTA, y David S. Vanderhooft, del Boston College. Se lee en el articulo de respuesta:

Desafortunadamente, el artículo está plagado de inexactitudes fácticas en la presentación de los hallazgos y un enfoque metodológico defectuoso que ignora la evidencia disponible, las publicaciones detalladas del templo de Moa y sus artefactos de culto, y la extensa literatura académica sobre arte coroplástico antiguo, por un lado, y el estudio de la religión en el antiguo Israel, por otro.

La audaz conclusión del arqueólogo ignora categóricamente todos los estudios tipológicos, tecnológicos, iconográficos y contextuales previos.

https://allthatsinteresting.com/face-of-god-artifact

Hallado en la Catedral de San Bavon, Bélgica, un muro erigido con huesos humanos

La macabra estructura se encontró durante las obras de un nuevo centro de visitantes para la Catedral de San Bavón, de 700 años de antigüedad.


Saint Bavo’s Cathedral stands on the site of 10th-century church as well as a 12th-century church.

The Mystic Lamb painting, located within the church.

Un muro hecho con restos humanos de 500 años de antigüedad fue descubierto bajo una catedral en Bélgica.

Cuando los arqueólogos excavaron recientemente dentro y alrededor de la histórica catedral de San Bavón en Gante, Bélgica, encontraron una imagen espeluznante: un muro hecho de huesos humanos.

Según The Brussels Times, el muro de esqueletos se descubrió durante las obras de construcción de un nuevo centro de visitantes en la catedral. Los expertos estimaron que la macabra estructura se construyó en algún momento entre los siglos XVII y XVIII. Sin embargo, los huesos podrían tener ya unos 200 años cuando se utilizaron para construir el muro.

El muro se construyó principalmente con huesos de muslos y espinillas de adultos. También se encontraron cráneos maduros dentro de la construcción. Algunos cráneos fueron destrozados y colocados entre otros huesos para rellenar huecos.

Declaró Janiek De Gryse:

Este es un fenómeno que aún no hemos detectado aquí líder del proyecto de excavación.

Los arqueólogos creen que los huesos provienen de un antiguo cementerio cercano a la iglesia. La estructura esquelética era tan baja que ya se habían descubierto esqueletos humanos completos en el nivel del suelo, por encima del muro.

La Catedral de San Bavón se alza sobre una iglesia del siglo X y otra del siglo XII.

Esto sugiere que el muro se construyó cuando el cementerio aún estaba en uso, lo que lleva a los expertos a creer que quizás se estaba creando espacio para nuevos entierros en él. Sin embargo, para conseguir más espacio, tuvieron que ser creativos con los huesos antiguos.

Explicó De Gryse:

Al limpiar un cementerio, los esqueletos no se pueden tirar sin más. Dado que los fieles creían en la resurrección del cuerpo, los huesos se consideraban la parte más importante.

La creencia religiosa de que no se permitía desechar los restos óseos también condujo a la práctica común de construir casas de piedra contra los muros de los cementerios urbanos para que estas casas, conocidas como osarios, sirvieran como almacén de huesos si fuera necesario.

La serpenteante red de las Catacumbas de París (que alberga los restos óseos de más de 6 millones de personas) y el osario del sótano de la Iglesia de San Leonardo en el Reino Unido (que contiene los restos de unas 4.000 personas) se encuentran entre las colecciones de huesos humanos más grandes y mejor conservadas del mundo.

Pero en el caso de la excavación en Gante, en lugar de ocultarlos, los huesos se utilizaron para crear una estructura de muro completamente nueva.

Según un boletín informativo enviado por el equipo de excavación, no se encontraron huesos de niños para la construcción del muro. No es de extrañar, escribió el equipo, ya que los huesos de niños habrían sido demasiado frágiles para ser utilizados como material. Además, en aquel entonces, las tumbas de niños recibían mucha menos atención que las de adultos.

El equipo también explicó que la estructura consistía principalmente en huesos de muslos y espinillas, probablemente debido a la falta de tiempo durante la recolección de los huesos.

Escribió el equipo:

Al limpiar las tumbas, la gente solía apresurarse y no se molestaba en recolectar huesos más pequeños o frágiles, como vértebras, costillas o huesos de manos y pies. Así que emergió una selección de cráneos y huesos largos.

San Bavón se encuentra en Gante, a unos 50 kilómetros al noroeste de Bruselas. Antes de la construcción de la catedral actual en los siglos XV y XVI, el sitio estuvo ocupado originalmente por una iglesia del siglo X y posteriormente por una iglesia románica del siglo XII.

Así que, sin duda, hay mucha historia —y, al parecer, huesos— por descubrir en un lugar tan extraordinario.

A diferencia de las famosas Catacumbas Francesas, que ahora son una popular atracción turística, los huesos encontrados bajo la Catedral de San Bavón serán retirados para su posterior análisis.

https://allthatsinteresting.com/belgium-saint-bavos-cathedral-bone-wall

Hallan un tesoro de objetos cotidianos en un castro de la Edad del Hierro de León

Las piezas, perdidas durante un ataque romano al poblado, permiten reconstruir las vestimentas y la jerarquización social de esta sociedad castreña

Cinturones metálicos de la Peña del Castro. Los a son fragmento de cinturones en hebilla en D y los b, en gancho.Ediciones Universidad de Salamanca

Hasta el siglo I d. C. en lo que ahora es el municipio de La Ercina (León), en una zona de tránsito entre la meseta y la alta montaña, se levantaba sobre un cerro un asentamiento fortificado prerromano, conocido como Peña del Castro.

Ornamentos corporales y textiles: a) alfileres; b) pulsera; c) cadenas y eslabones; d) pendientes; e) fíbulas de apéndice caudal; f) fíbulas anulares.Ediciones Universidad de Salamanca

Entre 2013 y 2019 se realizaron nueve sondeos arqueológicos y una prospección geomagnética. Los resultados han sido hechos públicos ahora en el estudio Ornamentos corporales, apliques decorativos de la Edad de Hierro hallados en la Peña del Castro, firmado por Eduardo Gonzalez Gomez de Agüero, arqueólogo y profesor del departamento de Historia de la Universidad de León. El poblado fue víctima de un inesperado ataque romano.

Los objetos que portaban sus habitantes quedaron sobre el viario o en el interior de sus viviendas. Un autentico tesoro con cientos de objetos de vestimenta y adornos que conforman una riqueza arqueológica que permitirá mejorar los conocimientos sobre la vida cotidiana de estas poblaciones castreñas: los tipos de vestimenta y adornos de cada sexo y la jerarquización de esta sociedad.

Dice el estudio publicado en la revista Zephyrus

El final violento del poblado provocó el incendio de las estructuras y una rápida sedimentación, lo que ha permitido una buena conservación de los contextos en la fase final de ocupación del asentamiento.

El poblado, que surgió en el siglo X a. C., siguió siendo habitado hasta el I d. C.

Señala el artículo:

En torno al cambio de Era, el asentamiento colapsará y se abandonará definitivamente con la conquista de la Peninsula Iberica por parte de Roma. Después del abandono, la zona alta del cerro se convertirá en un castellum romano, construyéndose un parapeto de tierra y una muralla de piedra, así como varios fosos y contrafosos.

La mayor parte de los materiales hallados corresponden al periodo que se extendió entre los siglos II a. C. y I a. C., finales de la Edad de Hierro.

Señala el experto

 La mayoría de los objetos fueron localizados en la calle principal, sobre todo alfileres y fíbulas. En la última etapa de la Edad del Hierro se produce un cambio social en las sociedades cantábricas. En el caso de la Peña del Castro, se ha constatado una acumulación de excedentes agrícolas y un aumento de la producción, que derivó tanto en un crecimiento poblacional, como en la arquitectura. Dentro de este proceso, van a jugar un papel relevante las tecnologías del cuerpo [adornos, joyería, cinturones, alfileres…] en la diferenciación entre géneros y grupos familiares. Este proceso se reflejará en la generalización de las producciones metálicas, principalmente de cobre por la gran versatilidad que supone tanto el moldeado como el acabado.

Además de fibulas y cinturones de producción local, se han localizado elementos exógenos, de fuera de la población, como cuentas de talco y vidrio para elaborar collares, lo que demuestra transacciones con las poblaciones de la Meseta.

El cobre es el metal más recurrente en la fabricación de los ornatos hallados (tahalíes y cinturones) mientras que el hierro es lo más utilizado en el caso de herramientas y armas.

González Gómez de Agüero sostiene que:

 las piezas destinadas a la sujeción de la vestimenta, como alfileres, si bien se usaron para sujetar diferentes prendas, también podrían ser utilizados en tocados capilares. El grupo más numeroso de este tipo es el formado por las fíbulas. Estas presentan una gran variedad morfológica y de tamaños, debido a su uso en diferentes tipos de telas y prendas, como se ha podido observar en tumbas europeas, donde parece que aquellas de menor tamaño se vincularían con tejidos más finos.

Este fenómeno coincide con una generalización en Europa de la vestimenta prendida frente a la cosida, en gran medida debido a la expansión del telar de pesos. Este tipo de atuendo prendido está vinculado a la vestimenta femenina, frente a las túnicas masculinas que serían cosidas. De este modo, aunque la fíbula es un objeto utilizado tanto por hombres como por mujeres o niños, las necesidades derivadas de este tipo de ropa prendida y no cosida, demandando más número de piezas, harían que su generalización en este momento pudiera estar [más] vinculada a la vestimenta femenina”. Así, señala el arqueólogo, fíbulas, collares y pendientes serían realizados para las mujeres, “frente a la estética masculina, donde las armas o cinturones serían de los elementos más representativos, materializándose la separación en la identidad de mujeres y hombres.

Los numerosos cinturones hallados son piezas de gran importancia simbólica al dividir el cuerpo, influyendo en la silueta y, por lo tanto, en el aspecto físico, elemento que parece haber sido importante en los pueblos de la Edad del Hierro. Estas piezas, de unos cuatro centímetros de anchura, podían ser de varias tipologías: de gancho, de hebilla en forma de d, con bisagras o con placas articuladas. Otro de los elementos clave en el aspecto del cuerpo masculino fueron las armas, fundamentalmente cuchillos de dorso curvo, “que, si bien su uso principal sería el doméstico, pudieron haber sido parte de las panoplias [guerreras]”, al haberse encontrado algunos en ajuares guerreros documentados en necrópolis de la meseta. Junto a los cuchillos, las armas de astil, como las lanzas, serían los objetos básicos de la panoplia militar de estos pueblos.

La identidad pública de la población recaería sobre la figura masculina construida sobre la imagen del guerrero. Por contra, la imagen de lo femenino, que quedaría ligada de manera definitiva a lo doméstico. Sin embargo, a tenor de la presencia de materiales exógenos en las panoplias o la generalización del uso de fíbulas vinculadas a la incorporación de nuevas modas, las mujeres jugarían un papel relevante en la negociación social. Este papel habría que entenderlo dentro del proceso de consolidación de un sistema de familias, asentado sobre la legitimación mediante el control de la herencia y del parentesco genealógico. De tal manera que la mujer pasaría a configurar la identidad familiar, tanto por su papel en la reproducción de la entidad a nivel biológico, cultural y productivo.

(Vicente Olaya, el País, 31 de Marzo de 2025)

https://elpais.com/cultura/2025-03-31/hallado-un-tesoro-de-objetos-cotidianos-en-un-castro-de-la-edad-del-hierro-de-leon.html