Hallan graneros de cerámica con mijo de hace 2200 años en tumbas Han

La dinastía Han (202 a.C. – 220 d.C.) es un periodo crucial en la historia agrícola de China en relación con el mijo.

Restos de tierras de labranza procedentes de excavaciones arqueológicas en el yacimiento de Sanyangzhuang, Henan, que muestran el método de la cresta y el surco. Crédito: Liu, 2015

Durante esta dinastía, es común que las tumbas incluyan maquetas de graneros de cerámica que contenían granos de mijo reales. Estos modelos, con una función ritual funeraria y que permanecieron sellados durante siglos, se han convertido en una fuente valiosa para los arqueólogos. Al estar fechadas con precisión por su contexto funerario, estas muestras permiten a los investigadores obtener una gran cantidad de datos isotópicos de carbono y nitrógeno.

Dos maquetas de cerámica de edificios conectados a letrinas-pocilgas excavadas en tumbas del periodo Han. Se recogieron en el Museo de Hunan y en el Museo Nacional de China. La pocilga consistía en un muro circular. En una plataforma elevada fuera de la pocilga se construía una letrina, y la parte inferior estaba conectada a la pocilga. Crédito: J. Liao et al.

Estos datos han posibilitado la reconstrucción de los cambios en el uso de la tierra, las técnicas de cultivo y las estrategias agrícolas a lo largo de más de cuatro mil años. Los hallazgos concuerdan con los registros históricos, sugiriendo que el periodo Han fue una etapa clave en la intensificación de la gestión de las tierras de cultivo.

Aunque se ha especulado que la primera gran revolución agrícola de la era imperial china ocurrió con el Imperio Han, el texto señala que la limitada disponibilidad de datos previos a la dinastía Qin hace que esta afirmación deba tratarse con cautela. No obstante, se enfatiza que la práctica agrícola intensiva fue una de las piedras angulares de la longevidad de las dinastías feudales chinas, incluyendo la Han…

Miles de años antes de que el arroz o el trigo fueran los cultivos principales en el Este de Asia, el mijo era el grano fundamental que mantenía a los habitantes de la zona e impulsaba el desarrollo de las civilizaciones del norte de China.

El mijo es un cereal modesto, quizá poco valorado en la actualidad, pero que a través del registro arqueológico ha revelado su antigua importancia. Ahora un estudio publicado en la revista CATENA analiza la evolución de las prácticas agrícolas relacionadas con el cultivo del mijo en China, desde el Neolítico hasta la época imperial.

El mijo cola de zorro (Setaria italica) y el mijo común (Panicum miliaceum) se domesticaron en el norte de China hace aproximadamente diez mil años, y durante mucho tiempo su adaptabilidad, resistencia y valor nutricional los convirtieron en la base alimentaria de las primeras sociedades agrícolas de la región. Según explica la investigadora Jingwen Liao:

los arqueólogos ya tienen un conocimiento bastante sólido sobre el papel del mijo en la dieta durante el Neolítico.

Liao investiga en su estudio cómo evolucionaron las prácticas de cultivo de este cereal a lo largo del tiempo, cómo respondió a factores ambientales tales como las variaciones climáticas o el agotamiento de nutrientes del suelo.

Para los centros urbanos densamente poblados que surgieron en periodos posteriores, mantener una producción estable de alimentos no se trataba solo una cuestión de supervivencia, también era un requisito fundamental para el funcionamiento del Estado.

Uno de los principales elementos utilizados en el estudio son las maquetas funerarias de la dinastía Han (202 a.C. – 220 d.C.). En las tumbas de esa época era común incluir unos modelos de graneros hechos de cerámica que guardaban en su interior granos de mijo reales.

Muchas de estas réplicas simbólicas que tenían una función ritual funeraria permanecieron selladas durante siglos, y son usadas ahora por los arqueólogos para el análisis agrícola.

Dado que estas muestras están fechadas de forma precisa por su contexto funerario, no tenemos que preocuparnos por determinar su antigüedad, comenta Liao.

A partir del análisis de estos restos los investigadores extrajeron 104 valores isotópicos de carbono y nitrógeno, el mayor conjunto de datos de este tipo obtenido sobre cultivos antiguos en el núcleo de China desde el Neolítico tardío hasta la dinastía Han.

Unos valores que permiten reconstruir con precisión los cambios en el uso de la tierra, las técnicas de cultivo y las estrategias agrícolas que se implementaron a lo largo de más de cuatro mil años.

Nuestros hallazgos concuerdan con los registros históricos del desarrollo agrícola en la dinastía Han, lo que respalda aún más que este periodo fue una etapa clave en la intensificación de la gestión de las tierras de cultivo, dicen los investigadores.

En los años anteriores al 202 a.C., el norte de China estaba sumido en la guerra tras el colapso de los Qin. Se ha dicho que la primera gran revolución agrícola de la era imperial china se produjo en el poderoso Imperio Han que siguió a la paz. Sin embargo, esta opinión debe tratarse con cautela, ya que la disponibilidad de datos sobre cultivos para el periodo anterior a los Qin es limitada. En general, la práctica agrícola intensiva fue una de las piedras angulares del mantenimiento de la longevidad de las dinastías feudales chinas.

Jingwen Liao, Edward Allen, et al., Millet stable isotopes reveal the advance of agricultural practices in the core political regions of early imperial China. CATENA, Volume 257, September 2025, 109148. doi.org/10.1016/j.catena.2025.109148

Desvelan el enigma del cubo bizantino del tesoro anglosajon de Sutton Hood, Inglaterra

El Tesoro de Sutton Hoo es uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes de Gran Bretaña, y arroja una luz invaluable sobre el período anglosajón temprano (siglos VI y VII d.C.) en Inglaterra, una época de la que se tiene poca información.

Se trata de un complejo de dos cementerios altomedievales en Suffolk, Inglaterra, cerca de Woodbridge. El hallazgo más destacado, y lo que se conoce popularmente como el «Tesoro de Sutton Hoo», proviene de la excavación de 1939 de un entierro en barco bajo el túmulo 1.

The copper-alloy bucket, adorned with a detailed hunting scene, is believed to predate the iconic Sutton Hoo ship burial and its treasures by several decades. Credit: David Brunetti/National Trust

The comb was found unburnt, likely due to it being made from antler Credit: David Brunetti/National Trust

En 1938, la propietaria del terreno, Edith Pretty, pidió al arqueólogo autodidacta Basil Brown que investigara los túmulos funerarios en su propiedad.

En el verano de 1939, Brown descubrió los remaches de un barco, revelando un enterramiento funerario excepcionalmente bien conservado. El hallazgo tuvo lugar justo antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial.

La riqueza y la calidad de los objetos encontrados son asombrosas y sugieren que fue el lugar de descanso final de un rey anglosajón, posiblemente Raedwald de Estanglia (siglo VII d.C.). Aunque no se encontró el cuerpo, análisis posteriores de fosfatos en el suelo sugieren que un cuerpo humano se descompuso allí.

Destaca el casco de Sutton Hoo, la pieza más icónica, un casco de batalla de hierro y bronce con elaboradas decoraciones que representan rasgos faciales y escenas mitológicas. Es uno de los pocos cascos anglosajones conocidos y muestra influencias escandinavas.

Hebillas, broches y hombreras de oro con intrincadas incrustaciones de granate y vidrio. Son ejemplos excepcionales de orfebrería anglosajona

Una espada con empuñadura de oro y granates, un escudo y lanzas.

Una lira, un gran caldero, y diversos restos textiles.

Treinta y siete monedas de oro merovingias, que ayudaron a datar el enterramiento alrededor del año 625 d.C.

Un cofre de oro: Con filigranas de oro y cristales, que contenía algunas de las monedas.

El Tesoro de Sutton Hoo es crucial por varias razones:

Proporciona una ventana única a la vida, la cultura y la riqueza de un reino anglosajón temprano, un período con escasas fuentes escritas.

La presencia de objetos de diversas culturas, como las monedas francas o la posible influencia escandinava en el casco, subraya las extensas redes comerciales y culturales de la época.

Los objetos demuestran una sofisticación artística y técnica impresionante por parte de los artesanos anglosajones.

Se considera una «piedra angular» para el estudio del arte en Gran Bretaña entre los siglos VI y IX, influyendo en el desarrollo del estilo insular.

La mayoría de los hallazgos de Sutton Hoo se exhiben en el Museo Británico en Londres, donde son una de sus colecciones más preciadas. Su descubrimiento también inspiró la película de Netflix «The Dig» (La excavación), que narra la historia del hallazgo.

En un notable descubrimiento en el histórico yacimiento de Sutton Hoo, en Suffolk, Inglaterra, los arqueólogos han revelado que un cubo bizantino del siglo VI, durante mucho tiempo rodeado de misterio y considerado meramente ornamental, se utilizó en realidad como recipiente de cremación para un personaje de alto rango.

Reconstruido a partir de fragmentos desenterrados en 1986, 2012 y, más recientemente, en 2023, el cubo de Bromeswell se considera ahora un raro ejemplo de artefacto funerario intercultural: un artículo de lujo del Mediterráneo Oriental reutilizado en un ritual de cremación del norte de Europa.

Decorado con una intrincada escena de caza con guerreros desnudos y leones, se cree que el cubo de aleación de cobre es originario del Imperio bizantino y lleva una inscripción griega: Que tenga buena salud, Conde Maestro, y muchos años felices. Esta sofisticada artesanía contrasta marcadamente con las prácticas de cremación anglosajonas de la época, lo que confiere al hallazgo una gran importancia cultural e histórica.

Excavaciones recientes realizadas por Time Team, en colaboración con FAS Heritage y el National Trust, descubrieron la base intacta del cubo, que contenía restos humanos incinerados, fragmentos óseos de un animal grande —probablemente un caballo— y un peine de asta sin quemar.

Los expertos creen que la inclusión de huesos de caballo representa un alto estatus, ya que los equinos eran comúnmente depositados en las piras de cremación de la élite anglosajona. El análisis de ADN del peine podría pronto ofrecer información sobre la edad, el sexo y posiblemente incluso el linaje genético del individuo.

Se cree que el cubo de aleación de cobre, adornado con una detallada escena de caza, es varias décadas anterior al icónico entierro en barco de Sutton Hoo y sus tesoros.

Declaró Angus Wainwright, arqueólogo del National Trust:

Este cubo habría sido una posesión rara y preciada en la época anglosajona. Ahora sabemos que se utilizó para contener los restos de una persona importante dentro de la comunidad de Sutton Hoo.

El descubrimiento pone fin a un enigma arqueológico de décadas de antigüedad en torno a la función del cubo. Según la Dra. Helen Geake, especialista anglosajona del Time Team, el hallazgo no tiene precedentes:

Este es el primer ejemplo conocido del uso de un recipiente de este tipo en un entierro de cremación.

Es una fusión notable: un artefacto bizantino clásico utilizado en una cremación de estilo germánico. Sutton Hoo sigue desafiando las expectativas con sus entierros en barcos, entierros de caballos y, ahora, entierros en cubos de baño.

El cubo de Bromeswell ejemplifica la rica interacción cultural en Sutton Hoo, un yacimiento que data de principios del siglo VII, asociado con el Reino de Anglia Oriental. El cubo en sí probablemente es varias décadas anterior al famoso entierro en barco, lo que sugiere una compleja y duradera red de comercio e intercambio cultural.

El peine se encontró intacto, probablemente debido a que estaba hecho de asta.

Las tomografías computarizadas del artefacto revelan anillos concéntricos que indican una técnica de martillado en frío, un método típico de la metalistería bizantina, lo que pone de relieve la avanzada tecnología detrás de su creación.

El National Trust ha exhibido el fragmento principal del cubo Bromeswell en Sutton Hoo, cedido a largo plazo por Annie Tranmer Charitable Trust. Time Team ha documentado el descubrimiento en una serie especial de cuatro partes en YouTube, que culminará con un especial de mosca en la pared que se emitio el 20 de mayo a las 19:00 h.

Se espera que las excavaciones y los estudios continúen hasta junio, ya que los investigadores esperan extraer ADN antiguo y desvelar más secretos de este extraordinario entierro.

National Trust

Equipo del Tiempo en YouTube

Crédito de la imagen de portada: David Brunetti/National Trust

https://www.abc.es/cultura/hallan-barco-funerario-sutton-hoo-piezas-cubo-20240709161814-nt.html

https://arkeonews.net/time-team-cracks-sutton-hoo-mystery-master-count-bucket-was-a-burial-urn/

Hallan útiles de pesca prehistórica en la costa Makoran, Irán

Recientes investigaciones arqueológicas en Kopal, costa iraní de Makrán, han desvelado herramientas de pesca de la prehistoria, incluyendo anzuelos de piedra y pesas para redes, junto a restos marinos y cerámica del IV milenio a.C.

Estos hallazgos demuestran la antigua dependencia humana del mar en esta árida región, la cual ha sido un crucial corredor comercial entre Oriente Medio, el sur de Asia y África Oriental desde el Paleolítico.

El líder de la excavación, Mortaza Hessari, ha resaltado la singularidad de estos hallazgos que prueban la existencia de prácticas pesqueras sistemáticas en tiempos remotos.

Actualmente, se está llevando a cabo una excavación de rescate debido a la amenaza de proyectos de construcción de carreteras, buscando preservar este patrimonio vital y sentar las bases para un futuro centro de estudios culturales en Makrán.

Estos descubrimientos amplían nuestro conocimiento sobre la interacción humana con el medio marino en épocas ancestrales.

Crédito de la imagen de portada: Fatemeh Aman

Fuente: Tehran Times

https://arkeonews.net/archaeologists-unearth-prehistoric-fishing-evidence-on-the-makran-coast-of-iran/

Desenterradas en Vietnam embarcaciones dobles únicas en el mundo

Un descubrimiento arqueológico revolucionario en la provincia de Bac Ninh, al norte de Vietnam, ha sacado a la luz dos embarcaciones antiguas de madera en un estado de conservación excepcional, asombrando a los investigadores por su singular diseño de casco doble y su potencial para desvelar los secretos de las antiguas redes comerciales de la región. Descubiertas bajo un estanque en Thuan Thanh, cerca de la histórica ciudadela de Luy Lau, se cree que estas embarcaciones son únicas en el mundo, redefiniendo nuestra comprensión de la construcción naval antigua.

El descubrimiento inicial se produjo en diciembre de 2024 cuando un residente local, Nguyen Van Chien, se encontraba restaurando un estanque y encontró los bordes de las embarcaciones enterradas. Reconociendo su potencial importancia, se notificó de inmediato a las autoridades, lo que dio lugar a una excavación de emergencia realizada por el Departamento de Cultura, Deportes y Turismo, en colaboración con el Instituto de Arqueología de la Academia de Ciencias Sociales de Vietnam, en marzo de 2025.

Inicialmente, los arqueólogos especularon que el hallazgo podría tratarse de simples canoas. Sin embargo, semanas de minuciosa excavación revelaron una construcción más compleja y sin precedentes: dos cascos paralelos, uno de aproximadamente 15 metros de largo y 2 metros de ancho, y el otro ligeramente más pequeño, de 14 metros de largo y 1,5 metros de ancho, situados a unos 1,8 metros de distancia. Lo más notable era que una sólida viga de madera conectaba las proas de ambos cascos, lo que sugiere que funcionaban como una sola embarcación más potente, un diseño sin precedentes en los registros arqueológicos a nivel mundial. Este hallazgo no solo demuestra una avanzada ingeniería naval, sino que también abre nuevas vías para programas de educación arqueológica que inspiren a futuras generaciones.

Cada casco está ingeniosamente dividido en seis compartimentos de diferentes profundidades, el más profundo de los cuales alcanza los 1,5 metros. Estos compartimentos se rellenaron con capas de arena y lodo, meticulosamente extraídas y filtradas por arqueólogos, lo que permitió encontrar numerosas semillas de frutas y otros artefactos. El análisis de estos restos orgánicos promete revelar la carga transportada, los tipos de frutas transportadas e incluso el origen geográfico de los árboles frutales, ofreciendo una instantánea detallada de la dieta y el comercio de la época.

La ubicación del descubrimiento es particularmente significativa. El estanque se encuentra a tan solo 800 metros de la antigua ciudadela de Luy Lau (también conocida como Luy Lay), un centro urbano históricamente vital en el Vietnam antiguo. Esta proximidad sugiere una fuerte conexión entre los barcos y el floreciente comercio a lo largo del río Dau. Los relatos históricos indican que Luy Lau fue un importante centro comercial internacional durante el período de dominación norteña china (aproximadamente entre los siglos I y III d. C.), sirviendo como un punto de tránsito crucial para el comercio entre China y los países occidentales y meridionales.

Si bien las evaluaciones iniciales de uno de los artículos proporcionados sugerían un origen en la dinastía Han (111 a. C. – 203 d. C.) basándose en el diseño, una estimación posterior de la datación de otro artículo, basada en técnicas de construcción como clavos de madera y uniones de tablones, apunta a las dinastías Ly y Tran (siglos XI al XIV d. C.). La datación por radiocarbono es ahora crucial para establecer definitivamente la edad de estas extraordinarias embarcaciones, lo que permitirá a los investigadores contextualizar con precisión su papel en la historia marítima.

El Dr. Trieu, del Instituto de Arqueología de Vietnam, destacó el potencial de estas embarcaciones para proporcionar «pruebas sólidas de las actividades comerciales a lo largo del río Dau», independientemente de su datación precisa. El gran tamaño y la construcción única de los cascos gemelos, con múltiples capas de tablones de madera y una viga de proa de conexión, ponen de relieve las sofisticadas técnicas de construcción naval de la antigüedad. Las marcas de quemaduras en algunos tablones sugieren posibles daños por incendio y posterior abandono, o incluso una incineración y entierro ritual, abriendo intriguingas preguntas sobre su final.

El descubrimiento cerca de Luy Lau, ya conocido por importantes hallazgos arqueológicos, como moldes de tambores de bronce, subraya aún más la importancia histórica de la región. La presencia de estas grandes embarcaciones sugiere que Luy Lau también pudo haber funcionado como centro de construcción naval o un importante punto de atraque para buques mercantes que navegaban por la intrincada red de vías navegables interiores. Se espera que el análisis en curso del contenido encontrado en los compartimentos de las embarcaciones arroje luz sobre las actividades económicas y las conexiones comerciales del Delta del Río Rojo durante los períodos históricos relevantes, e incluso revele detalles sobre la joyería de artefactos antiguos que pudieran haber sido transportados.

Reconociendo la fragilidad de la madera antigua, actualmente saturada tras siglos de inmersión, los esfuerzos de conservación son ahora primordiales. Las medidas inmediatas incluyen cubrir temporalmente el sitio con tierra y lonas para evitar su rápido deterioro por la exposición al aire. Se están desarrollando planes de conservación a largo plazo para garantizar que estos invaluables artefactos estén protegidos para futuros estudios, posiblemente utilizando técnicas de liofilización o inmersión en soluciones estabilizadoras.

Vuong Quoc Tuan, presidente del Comité Popular provincial, ha destacado la importancia de la investigación continua y la concienciación pública para salvaguardar este importante patrimonio cultural. El descubrimiento de estos singulares barcos de doble casco está llamado a convertirse en uno de los descubrimientos arqueológicos más significativos de Vietnam, ofreciendo una perspectiva sin precedentes sobre el rico pasado marítimo del país y su papel crucial en el comercio mundial de la antigüedad. Su diseño distintivo y su conexión con un importante centro histórico prometen reescribir nuestra comprensión de la interconexión de la antigüedad con el resto del mundo, invitando a nuevas preguntas sobre la navegación y el intercambio cultural.

Vietnam Institute of Archaeology

Cover ımage Credit: Thanh Cong/Vietnam Institute of Archaeology

https://arkeonews.net/worlds-only-ancient-wooden-twin-hulled-boats-unearthed-in-vietnam/

https://www.vietnam.vn/es/bac-ninh-de-xuat-bao-ton-tai-cho-thuyen-co-doc-dao-duy-nhat

https://tvbrics.com/es/news/descubren-las-antiguas-embarcaciones-en-una-provincia-de-vietnam/

https://www.vietnam.vn/es/de-xuat-phuong-an-bao-ton-thuyen-co-doc-la-tai-bac-ninh

Las calzadas inglesas sobrevivieron 1000 años a la caida del Imperio Romano

Un estudio reciente publicado en el Journal of Archaeological Science revela que las calzadas romanas en Gran Bretaña se siguieron utilizando para viajes y comercio durante más de mil años después de la caída del Imperio Romano, hasta bien entrada la Edad Media.

Los investigadores Eijas Oksanen y Stuart Brookes analizaron el Mapa de Gough, uno de los mapas más antiguos de Gran Bretaña del siglo XV, que muestra rutas que conectan asentamientos.

Reconstrucción del siglo XIX de la sección británica de la Tabla Peutinger, una copia medieval de un mapa original romano probablemente tardío. La sección original que muestra la Gran Bretaña Romana (Britannia) se pierde.

Utilizando tecnología GIS, compararon estas rutas con evidencias arqueológicas y documentos históricos, descubriendo que casi un tercio de las vías representadas coincidían con calzadas romanas originales, mientras que otro tercio eran rutas medievales.

El mapa de Gough, con las «líneas rojas» resaltadas en amarillo. Crédito: Linguistic Geographies and The Bodleian Libraries / University of Oxford

Aunque muchas calzadas romanas cayeron en desuso debido a cambios políticos y la desaparición de algunas ciudades, rutas clave como la Gran Vía del Norte y Watling Street persistieron.

Detalle del mapa de Gough. Crédito: Dominio público / Wikimedia Commons

La supervivencia de estas vías dependió de factores como la estabilidad gubernamental de la región, el tipo de suelo sobre el que estaban construidas (preferiblemente bien drenado) y si conectaban ciudades prósperas o puertos importantes.

Además, el análisis de miles de monedas romanas y medievales mostró que las monedas medievales se encontraban con mayor frecuencia cerca de las rutas del Mapa de Gough, especialmente a partir del siglo XI, lo que indica un aumento en el comercio y los viajes. La continuidad de las calzadas romanas fue el resultado de decisiones cumulativas tomadas por las personas medievales en su día a día.

Eljas Oksanen, Stuart Brookes, The afterlife of Roman roads in England: insights from the fifteenth-century Gough map of Great Britain. Journal of Archaeological Science. Volume 179, July 2025, 106227. doi.org/10.1016/j.jas.2025.106227

Fotos La Brujula Verde

Hallan restos de Homo Erectus al dragar en la cercania de Java

Este hominino extinto es una figura clave en nuestra historia evolutiva. Se estima que Homo erectus vivió desde hace 2 millones de años hasta hace 100,000 años. Esto lo convierte en una de las especies de homininos más longevas.

Fue el primer hominino en migrar fuera de África en grandes números. Sus fósiles se han encontrado en África, Asia (China, Indonesia, India, Vietnam) e incluso en Europa (aunque algunos hallazgos europeos tempranos a veces se clasifican como Homo antecessor). Esta amplia distribución geográfica demuestra su capacidad de adaptación a diversos entornos.

Homo erectus presentaba una constitución corporal más similar a la de los humanos modernos que sus ancestros. Tenían piernas largas y brazos más cortos en comparación con su torso, lo que sugiere una locomoción bípeda eficiente y la pérdida de la necesidad de trepar árboles de manera habitual.

Eran más altos que los homininos anteriores, alcanzando alturas de hasta 1.8 metros. Su complexión era robusta y esbelta.

Su capacidad craneal era significativamente mayor que la de los Homo habilis, variando entre 850 y 1100 cm³, lo que indica un cerebro más grande y complejo. Sin embargo, la forma de su cráneo era diferente a la nuestra: era largo y bajo, con una frente más huidiza y un marcado toro supraorbitario (prominente cresta sobre los ojos). Su mandíbula era fuerte y carecía de mentón.

Una característica distintiva que apareció en Homo erectus fue una nariz más prominente, proyectada hacia adelante, similar a la nariz externa de los humanos modernos. Se cree que esta adaptación pudo haber evolucionado para ayudar a humedecer y calentar el aire en climas más secos y fríos.

Homo erectus fue un innovador en la fabricación de herramientas. Desarrolló la industria lítica Achelense, caracterizada por la creación de bifaces o hachas de mano, herramientas multifuncionales con bordes afilados para cortar, raspar y golpear. Esta tecnología representó un avance significativo con respecto a las herramientas más simples de Olduvaiense utilizadas por homininos anteriores.

Se considera que Homo erectus fue el primer hominino en dominar el uso del fuego. Aunque la evidencia directa es difícil de obtener, se han encontrado sitios con restos de ceniza y huesos quemados asociados a sus fósiles, lo que sugiere que controlaban el fuego para cocinar, protegerse de los depredadores y mantenerse calientes.

Hay evidencias de que Homo erectus cazaba de forma más organizada y que la carne se convirtió en una parte importante de su dieta, complementada con plantas. Esto requería estrategias de cooperación social y posiblemente una mayor capacidad de comunicación.

También hay indicios de que Homo erectus pudo haber construido campamentos o refugios transitorios, lo que sugiere un comportamiento social más complejo y una planificación a corto plazo.

Un hallazgo intrigante es un caparazón grabado en Java datado entre 436,000 y 546,000 años, que podría ser la primera evidencia de creación artística, lo que indicaría un pensamiento simbólico temprano. También recolectaban pigmentos rojos como el ocre.

Se cree que fueron los primeros en utilizar balsas para cruzar cuerpos de agua, lo que facilitó su dispersión a través de regiones marítimas.

El primer fósil de Homo erectus fue descubierto en 1891 en Java, Indonesia, por el cirujano holandés Eugène Dubois, quien lo nombró Pithecanthropus erectus («hombre-mono erecto»).

Posteriormente, se encontraron más fósiles en China («Hombre de Pekín»), África (como el famoso «Niño de Turkana», un esqueleto casi completo), y otras partes de Asia y Europa.

Homo erectus representa una etapa crucial en la evolución humana. Su bipedismo eficiente, mayor tamaño cerebral, herramientas más sofisticadas, el posible control del fuego y su migración fuera de África marcaron una diferencia significativa con sus ancestros.

Se considera que Homo erectus es ancestral a varias especies humanas posteriores, aunque las relaciones exactas aún se debaten. Se cree que pudo haber dado origen al Homo heidelbergensis, que a su vez se considera un ancestro directo del Homo neanderthalensis y del Homo sapiens.

Homo erectus fue un hominino adaptable, inteligente y pionero que jugó un papel fundamental en nuestra historia evolutiva al expandirse por el mundo, desarrollar nuevas tecnologías y comportamientos, y allanar el camino para la aparición de especies humanas posteriores. Su larga existencia y su amplia distribución son un testimonio de su éxito evolutivo…

Hallazgos arqueológicos en el fondo marino frente a la costa de Java, Indonesia, ofrecen una perspectiva única de cómo y dónde vivió el Homo erectus hace 140.000 años. Durante las operaciones de dragado en el estrecho de Madura, los arqueólogos encontraron restos fosilizados de 36 especies de vertebrados. Este es el primer descubrimiento de fósiles en el lecho marino entre las islas indonesias.

Esta zona, llamada Sondalandia, fue antaño una extensa llanura. Entre los hallazgos se encuentran dos fragmentos de cráneo de Homo erectus. En conjunto, estos hallazgos ofrecen una imagen única de un ecosistema prehistórico y de la posición del Homo erectus en él.

Ya se habían encontrado restos fósiles de Homo erectus en la isla de Java; los más famosos son cráneos procedentes de yacimientos como Trinil, Sangiran y Ngandong. Hasta hoy, los investigadores creían que el Homo erectus había vivido aislado durante mucho tiempo en Java. Los nuevos hallazgos muestran que el Homo erectus javanés se dispersó por las tierras bajas circundantes de Sondalandia durante los períodos de menor nivel del mar.

La especie probablemente se extendió a lo largo de los principales ríos.

Dice en un comunicado el arqueólogo de la Universidad de Leiden y coautor Harold Berghuis:.

Aquí disponían de agua, mariscos, peces, plantas comestibles, semillas y frutas durante todo el año. Ya sabíamos que el Homo erectus recolectaba conchas de río. Entre nuestros nuevos hallazgos se encuentran marcas de cortes en los huesos de tortugas acuáticas y un gran número de huesos rotos de bóvidos, lo que apunta a la caza y el consumo de médula ósea.

Los nuevos hallazgos muestran que el Homo erectus de Sondalandia cazaba activamente bóvidos sanos y fuertes.

No encontramos esto en la población anterior de Homo erectus en Java, pero sí lo sabemos de especies humanas más modernas del continente asiático. El Homo erectus podría haber copiado esta práctica de estas poblaciones. Esto sugiere que pudo haber existido contacto entre estos grupos de homínidos, o incluso intercambio genético.

Hallan rastros únicos de ‘Homo erectus’ bajo el fondo marino del sudeste asiático

Hallan rastros únicos de ‘Homo erectus’ bajo el fondo marino del sudeste asiático

Agreden un excepcional complejo arqueológico en Perú con pintadas obscenas

Una ciudad de 20 kilómetros cuadrados en la costa norte de Perú, cerca de la actual ciudad de Trujillo. Eso es Chan Chan, la que se considera la ciudad de adobe más grande de América y una de las más grandes del mundo.

Chan Chan fue la capital del poderoso reino Chimú, una civilización que floreció entre los años 900 y 1470 d.C., antes de ser conquistada por los Incas. Esta ciudad era un centro político, religioso y administrativo de gran importancia, desde donde los Chimú dominaron una extensa franja de la costa peruana.

Lo que hace a Chan Chan particular es su planificación urbana y su arquitectura monumental en adobe. El corazón de la ciudad estaba compuesto por diez grandes recintos amurallados, a los que se les llama «ciudadelas» o a veces «palacios». Cada una de estas ciudadelas era como una pequeña ciudad dentro de la ciudad, con sus propios templos, residencias, depósitos, áreas ceremoniales y hasta cementerios. Se cree que cada una pudo haber sido la residencia de un gobernante Chimú diferente.

Al pasear por Chan Chan, aunque gran parte esté en ruinas, aún se pueden apreciar los altos muros decorados con intrincados relieves de figuras geométricas, animales marinos, aves y seres mitológicos. Estos adornos no solo embellecían la ciudad, sino que también ofrecían valiosa información sobre la cosmovisión y la vida de los Chimú.

La construcción en adobe requería una planificación y una organización social sofisticadas, especialmente en una región árida como la costa peruana. Los Chimú desarrollaron un complejo sistema de irrigación para sostener la agricultura que alimentaba a la población de Chan Chan, que se estima llegó a ser de decenas de miles de habitantes en su apogeo.

A pesar de su grandeza, Chan Chan fue inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro por la UNESCO en 1986. Las principales amenazas para su conservación son la erosión causada por las lluvias (especialmente durante los eventos de El Niño), el crecimiento urbano y la agricultura ilegal en sus alrededores.

Visitar Chan Chan hoy en día es una experiencia sobrecogedora. Caminar entre sus laberínticos muros y contemplar los restos de esta antigua metrópolis de barro te transporta a un pasado fascinante y te hace reflexionar sobre la ingeniería y la organización de las sociedades precolombinas en América. Es un testimonio único de una cultura avanzada que supo dominar su entorno y crear una capital impresionante que perdura hasta nuestros días…

El destrozo expone la vulnerabilidad de Chan Chan, la ciudadela de barro más grande de América, ubicada en la región de La Libertad

Un sujeto de gorra y polo blanco mira a la cámara después de haber dibujado un pene con aerosol, de aproximadamente dos metros, en una de las murallas del complejo arqueológico de Chan Chan, al noroeste de la ciudad peruana de Trujillo, en la región costera de La Libertad. El video es compartido en una cuenta falsa de Instagram sin fotos previas, publicaciones ni amistades. Pero al poco tiempo es eliminado. La indignación se esparce como reguero de pólvora: la ciudadela de barro más grande de América ha sido atacada este lunes a plena luz del día, sin ningún agente de seguridad que pudiese impedirlo.

El Ministerio de Cultura, a través de la Dirección Desconcentrada de Cultura, informa:

Las afectaciones ocurrieron en tres paramentos de los muros arqueológicos del anexo Norte del sector Gran Chimú, al interior del polígono intangible del complejo” Chan Chan, la capital del reino Chimú, una civilización que alcanzó su apogeo en el siglo XV, está compuesta por una decena de recintos extendidos en una zona de veinte kilómetros cuadrados.

Según han denunciado los medios locales, el grave problema de Chan Chan es que la vigilancia está concentrada en el museo y en las áreas turísticas, descuidando otros rincones que colindan con territorios agrícolas. Señalan las autoridades:

Este acto constituye una grave falta de respeto a nuestro legado histórico y cultural, y representa una infracción a las normas que protegen el patrimonio arqueológico. En ese sentido, se vienen realizando las investigaciones correspondientes para presentar la denuncia penal contra los que resulten responsables.

El área de investigaciones de la Policía de forma preliminar ha seguido al usuario de la cuenta que compartió el atentado, que responde al nombre de Marcos Fernández. Según indican, han identificado en Trujillo a dos menores de edad y dos adultos de 28 y 30 años mediante los cuales podrían desenredar el caso. La dificultad es que carecen de cámaras de seguridad en el sector donde se llevó a cabo el ataque contra un Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco, declarado en 1986.

El rechazo de la ciudadanía ha crecido en las últimas horas al enterarse de otras pintadas. El canal digital Trujillo limpio ha registrado inscripciones como Sparta Force, Boris y M y M, que posiblemente sean los sobrenombres de los vándalos. Según el Código Penal peruano aquellos que atnten contra un patrimonio cultural  pueden ser condenados a seis años de prisión y 365 días de multa. En caso de inducir a otra persona a cometer este delito, la pena alcanzaría los ocho años de pena privativa de la libertad.

No es la primera vez que Chan Chan es atacada. En abril pasado, traficantes de tierras fueron intervenidos por abrir una trocha con maquinaria pesada en el sector Pampas del Padre Abán, a tan solo 200 metros de la zona intangible. A los detenidos entonces, identificados como Erika Mabel Carrión Quevedo, Ángel Romero Agustín y Piero Antonio Ramos Polo, se les incautó los materiales y bienes utilizados para la construcción, así como un vehículo. Por esos días, un hombre y una pareja cometieron el mismo delito.

En febrero, la piedra de los doce ángulos, una joya arquitectónica, ubicada pocos metros de la Plaza Mayor del Cusco, donde antes estuvo el palacio de Inca Roca, fue gravemente afectada por un hombre que golpeó el monumento con un martillo en repetidas ocasiones. En cuanto la ciudadela de Chan Chan se ha dispuesto un equipo de restauración para eliminar todo rastro de pintura que comprometa su integridad.

https://elpais.com/america/2025-05-13/vandalizado-un-complejo-arqueologico-en-peru-con-pintadas-obscenas.html

Hallan el lugar donde fue asesinado Chilperico I

Los merovingios fueron los fundadores del reino franco y jugaron un papel esencial en la formación de la Francia medieval. Su conversión al cristianismo, la expansión de su territorio y la eventual transferencia de poder a los carolingios son elementos clave de este periodo histórico.

Los merovingios fueron una dinastía real franca que gobernó una parte significativa desde el siglo V hasta mediados del siglo VIII. Su historia es crucial para entender la transición de la Antigüedad tardía a la Edad Media en Europa occidental.

La dinastía toma su nombre de Meroveo, un líder franco del siglo V cuyo origen está envuelto en leyenda. Se decía que tenía un origen semi-divino, hijo de un rey franco y una criatura marina.

Su nieto, Clodoveo I (reinó aproximadamente 481-511), es considerado el primer rey de todos los francos. Logró unificar varias tribus francas bajo su liderazgo y expandió significativamente su territorio, derrotando a los últimos vestigios del poder romano en la Galia y a otros pueblos germánicos como los visigodos y los alamanes

Un evento significativo de Clodoveo fue su conversión al cristianismo católico alrededor del año 496. Esto le valió el apoyo de la población galorromana y de la influyente Iglesia, sentando las bases para la futura identidad cristiana de Francia.

Tras la muerte de Clodoveo, el reino franco se dividió entre sus hijos, una tradición germánica que continuaría durante el periodo merovingio. Esto llevó a frecuentes conflictos internos y a la formación de varios reinos francos, principalmente Neustria, Austrasia, Borgoña y Aquitania.

Los reyes merovingios eran conocidos por su larga cabellera, considerada un símbolo de su poder real y de su conexión con sus ancestros. Se creía que cortar el pelo a un rey lo privaba de su legitimidad.

Aunque los reyes eran la figura central, el poder también era ejercido por la nobleza franca y la Iglesia. Los obispos y abades tenían una influencia considerable, y la aristocracia terrateniente ganaba cada vez más poder.

Con el tiempo, los reyes merovingios fueron perdiendo poder real, delegando cada vez más responsabilidades en sus mayordomos de palacio (en latín: maior domus). Estos funcionarios se convirtieron en figuras clave del gobierno, llegando a ejercer un poder significativo.

La sociedad merovingia era una fusión de elementos romanos y germánicos. La ley romana continuó influyendo, pero las tradiciones germánicas, como la ley sálica (que excluía a las mujeres de la herencia real), también eran importantes. La economía era principalmente agraria, y las ciudades perdieron importancia en comparación con la época romana. La Iglesia jugó un papel crucial en la preservación de la cultura y la educación.

Los últimos reyes merovingios son a menudo recordados como los «reyes holgazanes» (rois fainéants). Aunque mantenían el título real, el verdadero poder estaba en manos de los mayordomos de palacio.

Una poderosa familia noble de Austrasia, los carolingios, ganaron creciente influencia gracias a líderes como Carlos Martel, quien detuvo la expansión musulmana en la Batalla de Tours en 732.

El hijo de Carlos Martel, Pipino el Breve, finalmente depuso al último rey merovingio, Childerico III, en el año 751 con el apoyo del papado. Pipino se convirtió en el nuevo rey de los francos, fundando la dinastía carolingia que marcaría una nueva era en la historia de Francia y Europa occidental con figuras como Carlomagno.

En Noisy-le-Grand, a unos 15 kilómetros al este de París, se encuentra uno de los cementerios medievales de origen merovingio más extensos y mejor conservados de Île-de-France, la necrópolis de Les Mastraits, cuyas primeras tumbas se identificaron en 2008 y donde se han encontrado hasta la fecha más de mil sepulturas datadas entre los siglos VI y XIII.

El proyecto, impulsado por la asociación Archéologie des Nécropoles con el apoyo del Instituto Nacional de Investigaciones Arqueológicas Preventivas (Inrap), la Dirección Regional de Asuntos Culturales (DRAC) y el ayuntamiento local, entrará en una nueva fase en 2025 con la excavación de otra parcela adicional que podría albergar hasta 400 enterramientos más.

Noisy-le-Grand aparece mencionado en textos merovingios como la Historia de los Francos de Gregorio de Tours (escrita en el siglo VI), donde menciona la existencia de una villa real y un oratorio dedicado al culto, y sitúa el asesinato de Chilperico I, bisnieto de Clovis, ordenado probablemente por su esposa la reina Fredegunda.

Aunque la ubicación exacta de aquel complejo palaciego sigue siendo un misterio, las pistas sobre la necrópolis aparecieron ya en 1778, con hallazgos fortuitos y el hecho de que la toponimia del barrio —Mastraits derivaría de martyrium, sugería su presencia. Pero hasta 2007 no se tuvo confirmación de las sospechas de los expertos. Ese año un diagnóstico arqueológico en la rue des Mastraits descubrió que bajo su suelo se extendía un cementerio de casi dos mil metros cuadrados, utilizado de forma ininterrumpida durante siete siglos.

Las excavaciones realizadas entre 2008 y 2024 permitieron reconstruir la historia del lugar con un alto nivel de detalle. Durante la época merovingia (siglo VI) la necrópolis seguía un esquema riguroso con sarcófagos de yeso moldeado, a menudo agrupados en conjuntos de dos a seis unidades posiblemente reflejando lazos familiares, que se alineaban sobre un radier de piedras que permitía el tránsito entre las tumbas. Un foso palisado delimitaba el espacio por el oeste, marcando el límite físico y simbólico del cementerio.

Esta organización empezó a desdibujarse a partir del siglo VIII, cuando el foso fue cegado, el radier dejó de mantenerse, y los enterramientos se extendieron sin ningún orden aparente hacia el este, perdiendo la rigidez anterior. Para el siglo XIII, el cementerio ya había quedado abandonado en favor de un nuevo espacio junto a la iglesia de Saint-Sulpice, a unos 700 metros al norte.

Estos primeros siglos de uso (VI-VII) corresponden al apogeo de la sepultura vestida: los difuntos eran enterrados vestidos con sus mejores ropas y joyas, de las que solo sobreviven broches de cobre o hierro, armas como scramasaxes (cuchillos largos germánicos) y, en pocas ocasiones, objetos cotidianos como un frasco de vidrio y una caja de madera con refuerzos metálicos.

Los sarcófagos de yeso a veces estaban decorados, aunque la erosión ha borrado la mayoría de los motivos, y en algunos casos dos cuerpos compartían una misma cuva, una práctica que indicaría relaciones conyugales, tal y como sugiere un pasaje de Gregorio de Tours. Cuando el material escaseaba, se optaba por fosas revestidas de yeso, manteniendo el mismo ritual.

Con la llegada de la época carolingia (siglo VIII), la austeridad se impuso, los ataúdes de madera sustituyeron a los sarcófagos de yeso, y más tarde se sustituyeron por simples fosas con cuerpos envueltos en sudarios y mirando hacia el este, en dirección al Juicio Final. Para el siglo X, las tumbas antropomorfas, cerradas con tablones y piedras, eran la norma.

El estudio de los cerca de mil esqueletos exhumados —más otros doscientos en contextos secundarios— revela una comunidad rural típica del medievo: alta mortalidad infantil (162 menores de 9 años), equilibrio entre sexos (214 hombres, 160 mujeres) y una esperanza de vida corta. Las carencias nutricionales (vitaminas A, B, C y D) dejaron huella en los huesos, junto a infecciones dentales, fracturas mal curadas y heridas de armas.

Los enterrados después del siglo VIII muestran más patologías óseas, quizá por crisis alimentarias o condiciones laborales más duras. Algunos podrían haber muerto en la Peste Justiniana del siglo VI, aunque la confirmación requerirá análisis genéticos.

Institut National de Recherches Archéologiques Préventives (Inrap)

Los artesanos del bronce del noreste de la península Ibérica no adoptaron las técnicas griegas. 

Un estudio dirigido por Julia Montes-Landa y un equipo internacional de arqueólogos, publicado en el Journal of Archaeological Science, ha analizado las técnicas de fabricación de bronce, una aleación de cobre (Cu) y estaño (Sn) que fue un material clave en la prehistoria para fabricar herramientas, armas y objetos ceremoniales, en el noreste de la Península Ibérica entre el 2100 y el 200 a.C.

Hasta ahora los investigadores pensaban que las técnicas para su producción habían evolucionado desde métodos más rudimentarios hasta otros más avanzados, pero este nuevo estudio demuestra que esa evolución no fue lineal, sino que las diferentes comunidades eligieron las técnicas y métodos según sus necesidades, recursos y circunstancias.

Los investigadores identificaron cinco métodos principales que se utilizaban para producir bronce desde la antigüedad: Aleación natural, es decir, uso de minerales que ya contenían cobre y estaño mezclados; Co-fundición, que implicaba la fundición de minerales de cobre y estaño juntos; Cementación, le mezcla de cobre metálico con mineral de estaño (casiterita); Co-fusión, la fundición de cobre y estaño ya refinados; Y Reciclaje, la reutilización de bronce viejo para crear nuevos objetos.

Hasta ahora se pensaba que técnicas avanzadas como la co-fusión habían reemplazado a las más antiguas, pero el estudio demuestra que en realidad varias técnicas coexistieron durante siglos, y la elección de una o de otra dependía principalmente de factores prácticos y sociales. Los investigadores analizaron restos arqueológicos de cuatro yacimientos en Cataluña, en el noreste de la Península Ibérica:

Minferri (2100-1650 a.C.), una aldea de la Edad del Bronce donde documentaron el uso de co-fundición, cementación y reciclaje, una diversidad de técnicas posiblemente empleada por que las redes de suministro de materias primas eran inestables, y los artesanos usaban lo que tenían a mano.

Vilars (750-350 a.C.), una fortaleza donde solo se usó cementación, quizá gracias a una organización más estable y especializada, posiblemente controlada por una élite.

Mas Castellar (550-400 a.C.), un asentamiento cercano a la colonia griega de Emporion (Ampurias), donde se mezclaron co-fundición y cementación. Curiosamente la influencia griega no llevó a la adopción aqui de la co-fusión, sino que la población local prefirió mantener sus métodos.

Y Ullastret (525-200 a.C.), un importante centro ibérico donde convivieron varias técnicas al final de la Edad del Bronce, cuando el hierro ya era el metal más valorado.

El estudio propone que la elección de una técnica u otra dependía de dos factores principales: la estabilidad en el suministro de materias primas, ya que si el suministro era estable, podían especializarse en una sola técnica, pero si era difícil conseguir cobre o estaño los artesanos usaban métodos más flexibles, como la co-fundición o el reciclaje.

Y las necesidades prácticas, donde algunas técnicas ahorraban más cobre, otras eran más rápidas y otras permitían fabricar objetos más grandes. Por ejemplo, la cementación era ideal para ahorrar tiempo y reducir impurezas mientras que la co-fundición era mejor para aprovechar al máximo el cobre.

El estudio revela que a pesar de que los griegos de Emporion usaban la co-fusión, fundiendo cobre y estaño ya refinados, las comunidades locales nunca adoptaron esta técnica. Los investigadores apuntan a que esto puede deberse a diferentes razones como que los griegos no compartían con ellos el estaño, escaso en la región, o que realmente existió una resistencia cultural a adoptar técnicas foráneas.

Así, las decisiones tecnológicas estaban profundamente ligadas al contexto social y económico y las comunidades no avanzaban ciegamente hacia técnicas «mejores», sino que elegían las que mejor se adaptaban a sus circunstancias.

Los investigadores concluyen que:

 los conocimientos aquí generados también pueden ser útiles para explorar otros ejemplos de rechazos tecnológicos, discontinuaciones y retrasos en las adopciones. En este sentido, esta investigación debe entenderse como una contribución a una mejor comprensión de las elecciones tecnológicas que, en última instancia, revelará perspectivas de otro modo invisibles sobre la relación entre tecnología y sociedad.

Julia Montes-Landa, Enriqueta Pons, et al., Towards a new history of bronze making: Explaining the selection of tin bronze alloying techniques across prehistoric N.E. Iberia (2100-200BC). Journal of Archaeological Science, Volume 178, June 2025, 106206. doi.org/10.1016/j.jas.2025.106206

La Brujula verde

Hallan que la Tumba de Anfípolis para Hefestión esta alineada con el solsticio de invierno

En el año 2012 se encontró en Anfípolis, en la Macedonia central, el mayor monumento funerario de la antigüedad griega, el túmulo de Kasta o Tumba de Anfipolis. En 2015 los investigadores pudieron confirmar que había sido mandado construir por Alejandro Magno en honor de Hefestion, y en su interior encontraron un magnífico mosaico en el que se representa el rapto de Perséfone. El famoso león de Anfipolis coronaba toda la estructura.

Ahora un estudio publicado en Nexus Network Journal el investigador Demetrius Savvides demuestra que el monumento fue diseñado intencionadamente para interactuar con la luz solar en algunos momentos clave del año, en especial durante el solsticio de invierno.

Reconstrucción del interior de la tumba. Crédito: Magikos fakos / greektoys.org / Wikimedia Commons

Ya desde su descubrimiento se había especulado con que el monumento podía tener alineaciones astronómicas, pero hasta ahora no se habían realizado estudios que lo confirmaran. Savvides utilizó para ello modelos digitales en 3D y herramientas computacionales, analizando cómo la luz del sol interactúa con la estructura en diferentes momentos del año.

Reconstrucción hipotética de un elemento ausente en la Cámara 3: a) vista en perspectiva de la reconstrucción propuesta; b) vista en planta durante el solsticio de invierno. Crédito: D. Savvides

Lo que encontró es que durante el solsticio de invierno (alrededor del 21 de diciembre), la luz del sol penetra en la cámara funeraria interior del monumento iluminando exactamente el lugar donde se encontraba el sarcófago. Esto no sería casual ya que según Savvides el monumento fue cuidadosamente diseñado para que esto ocurriese.

Es más, la luz no solo ilumina la cámara interior sino que también proyecta sombras concretas que se alinean con algunos elementos arquitectónicos como las manos extendidas de las cariátides, lo que puede representar un coronamiento simbólico del difunto.

Además de en el solsticio de invierno el monumento fue habría sido diseñado para interactuar con el sol a lo largo de todo el año. Así el estudio revela que durante el verano y el otoño la luz del sol entra progresivamente en las cámara exteriores iluminando los mosaicos y las escaleras en fechas concretas. Durante el invierno es cuando la luz alcanza su punto más profundo en la cámara funeraria, y en primavera el proceso vuelve a comenzar, marcando un ciclo de renacimiento o renovación.

Savvides cree que en el interior de una de las cámaras del túmulo podría haber existido una estatua, ahora desaparecida, que interactuaba con la luz. Basa esta hipótesis en varios indicios, como la presencia de un espacio vacio en el mosaico de Persefone, en el lugar donde podría haber estado la base de la estatua. Y en el diseño de las cariátides, cuyas manos extendidas podrían haber sostenido algo como una corona, que interactuara con la luz solar.

Según el estudio en otros monumentos antiguos, como el Templo de Apolo en Bassae, se usaban estatuas para marcar eventos solares importantes.

El estudio también explora el posible vínculo del monumento con rituales y el culto a Cibeles (la Madre de los Dioses) y Perséfone, divinidades asociadas con la fertilidad, la muerte y el renacimiento, por la presencia en el interior de algunos elementos decorativos como rosetas y un toro ceremonial. Significativamente, el solsticio de invierno coincidía con festivales griegos como las Haloea y las Poseidea, que celebraban el ciclo agrícola y el retorno de la luz.

El estudio concluye que el Tumulo de kasta es un ejemplo excepcional de cómo la arquitectura antigua integraba astronomía, religión y poder, con un diseño que servía para conectar la memoria del difunto con los ciclos naturales, usando la luz como metáfora de eternidad y renacimiento.

Savvides, D. Illuminating the Kastas Monument Enigma: A Computational Analysis of Solar-Architectural Interaction. Nexus Netw J (2025). doi.org/10.1007/s00004-025-00817-z

La Brujula Verde