Hallan en la Amazonia urnas enterradas rellenas de huesos humanos y restos de peces y tortugas

Siete urnas funerarias cerámicas, dos de ellas de grandes dimensiones, fueron encontradas bajo las raíces de un árbol caído en una zona de várzea (terrenos inundables) de Lago do Cochila en el estado brasileño de Amazonas.

Lago do Cochila forma parte de un conjunto de islas artificiales construidas por comunidades indígenas hace siglos o incluso milenios, mediante estructuras que fueron elevadas con tierra y fragmentos cerámicos para permitir así la ocupación permanente incluso en época de inundaciones.

Según explica el arqueólogo Márcio Amaral, es una forma de ingeniería indígena concebida para estabilizar el terreno y adaptarlo a las condiciones estacionales de la región.

La excavación, liderada por el Grupo de Pesquisa em Arqueologia e Gestão do Patrimônio Cultural da Amazônia del Instituto Mamirauá, se inició después de que Walfredo Cerqueira, manejador de pirarucú, alertase a las autoridades tras observar los objetos que quedaron expuestos con la caída del árbol.

Las urnas se encontraron a 40 centímetros de profundidad, probablemente bajo antiguos hogares, y presentan características desconocidas en la región tales como un gran tamaño, ausencia de tapas cerámicas, lo que indica el uso de materiales orgánicos hoy ya descompuestos, y el contenido hallado en su interior. Este se compone de fragmentos de huesos humanos junto con restos de peces y quelonios, quizá relacionados con prácticas funerarias vinculadas a rituales alimentarios.

Dado que las urnas estaban en una zona elevada por la misma estructura artificial fue necesario construir una plataforma suspendida a 3,20 metros del suelo, utilizando madera y lianas locales para extraerlas. Esto permitió excavar con precisión estratigráfica mediante el uso de un dátum —una especie de regla vertical— que garantizó el control técnico en condiciones poco convencionales.

El transporte de las piezas hasta la sede del Instituto Mamirauá en la ciudad de Tefé, a unos 190 kilómetros en línea recta, se realizó por el río en un trayecto que duro entre 10 y 12 horas y exigió una logística minuciosa consistente en envolver las urnas con película plástica, vendas de yeso para estabilizar, capas de plástico de burbujas y finalmente estructuras de madera con cuerdas. Según Geórgea Holanda, una de las investigadoras del equipo, este procedimiento garantizó que las urnas llegaran en perfecto estado.

Ya en laboratorio, el análisis preliminar del material reveló una diversidad cerámica aún poco documentada. Algunas piezas tienen una particular arcilla verdosa —rara pero presente en otros sitios del Alto Solimões—, así como fragmentos con engobes y franjas rojas, que no se asocian directamente con ninguna tradición cerámica conocida, como la Tradição Polícroma da Amazônia, lo que indica la existencia de una posible nueva tradición cultural aún por clasificar.

Los investigadores subrayan que este hallazgo invita a repensar las ideas convencionales sobre el uso de las áreas de várzea, a menudo consideradas zonas de ocupación temporal. Por el contrario, las evidencias apuntan a una ocupación continua, cuidadosamente adaptada a las condiciones del medio ambiente aluvial.

Instituto de Desenvolvimento Sustentável Mamirauá

Brujula Verde

Venus de Kołobrzeg de 6.000 años, el hallazgo neolítico de la costa báltica

Un descubrimiento arqueológico apareció en 2022 en las costas de la costa báltica polaca, cerca de Kołobrzeg: una figurilla femenina de 6.000 años de antigüedad, conocida como la Venus de Kołobrzeg. Ofrece una visión de la vida, las creencias y la expresión artística de las comunidades neolíticas que habitaron la región a finales de la Edad de Piedra.

Credit: Muzeum Oręża Polskiego w Kołobrzegu

Fue hallada en diciembre de 2022 por un agricultor en un pueblo cercano al río Parsęta, cerca de Kołobrzeg. Posteriormente, el artefacto fue entregado a Waldemar Sadowski, miembro del Grupo de Exploración y Búsqueda de Parsęta, dependiente de la Sociedad de Amigos del Museo de Armas Polacas en Kołobrzeg.

Venus of Willendorf. Credit: Public Domain

En 2023, el presidente del grupo, Jan Orliński, entregó el artefacto al arqueólogo Marcin Krzepkowski, de la Fundación Relicta, quien confirmó la singularidad del hallazgo. Las autoridades de conservación competentes y el director del Museo de Armas Polacas de Kołobrzeg fueron notificados de inmediato sobre el descubrimiento.

Venus de Hollefels 40000 años

La datación por radiocarbono confirma que data de hace 6000 años, el Neolítico tardío, una época marcada por los inicios de la agricultura, la domesticación de animales y el auge de las sociedades sedentarias.

Catalhoyuk

De12 centímetros de altura y hecha de piedra caliza, la figurilla resalta rasgos femeninos como caderas anchas y pechos pronunciados, símbolos de fertilidad y maternidad. La ausencia de detalles faciales sugiere que la figura representa una forma femenina idealizada, más que una persona individual. Además, las tenues marcas en la superficie podrían indicar un significado ritualista o simbólico, posiblemente vinculado a creencias espirituales o tradiciones culturales.

 La Venus de Kołobrzeg se suma a una colección más amplia de figurillas prehistóricas de Venus halladas por toda Europa, que los arqueólogos interpretan como símbolos de fertilidad, talismanes protectores o representaciones de una diosa madre. Sin embargo, este descubrimiento es particularmente significativo para comprender la vida neolítica en la costa báltica, donde la pesca, la agricultura y el comercio se entrelazaban de forma única.

Según los expertos, la figurilla de Venus es un hallazgo excepcionalmente raro en Polonia, ya que no se han descubierto artefactos similares hasta la fecha en la zona norte de los Cárpatos.

Si bien la Venus tiene 6000 años de antigüedad, se vincula con una tradición más antigua de figurillas prehistóricas de Venus halladas por toda Europa. Entre las más antiguas se encuentra la Venus de Hohle Fels, desenterrada en el sur de Alemania en 2008, con una antigüedad estimada de unos 40 000 años.

 Esta figurilla se exhibe actualmente en el Museo Prehistórico de Blaubeuren. Otro ejemplo famoso es la Venus de Willendorf, descubierta en la Baja Austria en 1908, que data de hace aproximadamente 30.000 años y se conserva en el Museo de Historia Natural de Viena. Estos artefactos representan en conjunto una práctica cultural de larga data de creación de figuras femeninas simbólicas en la Europa prehistórica.

Los expertos creen que la figurilla pudo haber desempeñado un papel en rituales o servido como amuleto personal, lo que refleja la complejidad espiritual y social de las primeras comunidades costeras. Esto desafía las suposiciones previas de que el arte simbólico se limitaba a las regiones más urbanizadas o con mayor riqueza agrícola, y pone de relieve la amplia riqueza cultural de la Europa prehistórica.

Estudios en curso, que incluyen análisis microscópicos e imágenes 3D, buscan descubrir más sobre el uso y el contexto cultural de la figurilla. Futuras excavaciones en la zona de Kołobrzeg podrían revelar artefactos adicionales que profundicen el conocimiento de las sociedades neolíticas, sus tradiciones e interacciones a lo largo del mar Báltico.

Muzeum Oręża Polskiego w Kołobrzegu

Hallan en Metlosedum de los Senones una gran domus con una cava subterránea

En la moderna Melun, a unos 40 kilómetros al sureste de París, una excavación ha desenterrado los vestigios de la antigua Metlosedum, una ciudad romana estratégicamente asentada en un meandro del Sena. Metlosedum, parte de la civitas de los Senones (cuya capital era Sens), se desarrolló entre el siglo I a.C. y el siglo III d.C. a ambos lados del río, en una fértil zona donde se cruzaban importantes rutas terrestres y fluviales. Aunque no fue una capital administrativa, su posición era crucial en el extremo noroeste del territorio Senón, colindando con otras civitates como los Meldes, los Parisii y los Carnutos.

Los arqueólogos localizaron la excavación en el cruce del decumanus (calle este-oeste, bajo la actual rue de Belle Ombre) y el cardo (calle norte-sur, que coincide con la rue de Dammarie), dos de los ejes principales de la antigua ciudad. Entre los descubrimientos destaca un gran edificio rectangular de al menos 700 metros cuadrados, orientado norte-sur. Aunque gran parte de su estructura fue desmantelada en la Antigüedad, los cimientos de piedra con mortero de cal permiten reconstruir parcialmente su planta. Con unos 28 metros de longitud y organizado alrededor de un patio central que se abría hacia el cardo, se ha identificado como una domus, una residencia urbana señorial, similar a otra encontrada en Melun en 2008.

En el extremo noroeste de esta domus, se halló una impresionante cava subterránea, conservada hasta 2,20 metros de profundidad. Cuenta con muros bien construidos, un respiradero, nichos y una escalera de tres tramos. La reutilización de un fragmento de columna lisa en su estructura sugiere tanto la riqueza de sus habitantes como su habilidad para la adaptación arquitectónica.

A unos cuarenta metros al este, se descubrió un segundo conjunto de edificios de unos 600 metros cuadrados. A pesar de los daños por infraestructuras contemporáneas, se identificaron elementos como una sala excavada, un posible foco de combustión con tegulae (tejas romanas) y una conducción de agua de cerámica, indicando la probable existencia de una cocina o espacio doméstico.

Ambas áreas construidas estaban separadas por zonas abiertas con estructuras excavadas como fosas de almacenamiento, pequeños sótanos y ocho pozos antiguos revestidos con piedra caliza. Este conjunto revela un complejo tejido urbano con espacios residenciales y de servicio, sin que hasta el momento se haya documentado actividad artesanal específica.

Debido al estado fragmentario de los restos, aún no se puede determinar si estos dos sectores pertenecían a edificios distintos o si formaban parte de una única residencia de más de 2.000 metros cuadrados. Adicionalmente, la excavación también desenterró trincheras defensivas en zigzag de la Segunda Guerra Mundial, incluyendo el hallazgo de un casco militar tipo Adrian modelo 1926.

Institut National de Recherches Archéologiques Préventives (Inrap)

Brujula Verde

Hallan en Alemania la tumba de un mercenario germánico y un pozo con vidrio y restos orgánicos

Un equipo de arqueólogos de la Asociación Regional Westfalia-Lippe (LWL) ha descubierto en Delbrück-Bentfeld, Alemania, un asentamiento antiguo con aproximadamente 400 estructuras que abarcan varios periodos históricos. El hallazgo más notable es una tumba de cremación con objetos que sugieren una conexión sorprendente con la cultura romana.

Uno de los objetos recuperados, perteneciente a un cinturón militar romano. Crédito: EggensteinExca/S. Knippschild

La excavación, iniciada en noviembre de 2024 y dirigida por Sven Knippschild, reveló que el sitio fue un poblado ocupado en distintas épocas. Se encontraron 750 objetos, la mayoría metálicos, incluyendo restos de edificaciones y dos pozos. La tumba de cremación, conocida como Brandgrubengrab Befund 531, contenía huesos calcinados y ofrendas como una punta de lanza, fíbulas, un peine de hueso, un eslabón para hacer fuego y, crucialmente, una hebilla (schnalle) con adornos de cabeza animal, fechada entre los siglos IV y V. Esta hebilla perteneció a un cinturón militar romano, lo que lleva a los especialistas a creer que el difunto pudo haber sido un mercenario germánico al servicio del ejército imperial romano, un hallazgo único en esta región.

Además de la tumba, se encontró un pozo con una estructura de madera excepcionalmente conservada, que contenía fragmentos de cuero, un ala de insecto y un madero con marcas. Sobre esta estructura, se halló una capa de cenizas y huesos quemados, junto a cuentas de vidrio, lo que sugiere que el pozo, abandonado en el siglo V, pudo haber sido usado también como lugar de incineración.

El LWL planea análisis adicionales, como estudios dendrocronológicos y de carbono 14, para precisar la cronología de los hallazgos. Los expertos, como la Dra. Julia Hallenkamp-Lumpe, destacan que este yacimiento es una ventana invaluable para comprender la vida de las comunidades locales durante el periodo de las migraciones germánicas (Völkerwanderung), marcando la transición entre la era romana y la Alta Edad Media. Una vez concluidas las excavaciones y la documentación, el terreno será urbanizado.

Landschaftsverband Westfalen-Lippe (LWL)

La Brujula Verde

Hallan la moneda de oro más antigua conocida de Anglia Oriental: Una fusión de imágenes paganas y cristianas

La historia de la moneda de oro más antigua conocida de Anglia Oriental es fascinante. Es una pequeña pieza, del tamaño de una uña, que data del siglo VII, aproximadamente entre el 640 y el 660 d.C.

La encontró un detector de metales cerca de Norwich, en el Reino Unido. Lo interesante de esta moneda es que ofrece una visión muy particular del arte y el simbolismo anglosajón temprano, especialmente porque mezcla imágenes paganas y cristianas.

Este período es crucial en la Inglaterra medieval temprana, ya que los reinos anglosajones estaban comenzando a convertirse al cristianismo después de las misiones de Roma e Irlanda. Sin embargo, las viejas tradiciones paganas seguían muy arraigadas en la cultura. Era una época de transición donde los símbolos y las prácticas religiosas a menudo se solapaban. Un ejemplo de este sincretismo fue el rey Raedwald de Anglia Oriental, quien se cree que abrazó ambas creencias, manteniendo altares a Cristo y a los dioses paganos uno junto al otro. El famoso entierro en barco de Sutton Hoo, que se asocia con Raedwald, contiene objetos funerarios con simbolismo tanto cristiano como precristiano. Descubrimientos como esta moneda nos dan una prueba tangible y rara de cómo estos dos mundos espirituales coexistieron y se influyeron mutuamente en el siglo VII.

La moneda ha sido identificada como una thrymsa, un tipo de chelín anglosajón temprano. En el anverso, tiene una figura masculina con diadema y piernas cruzadas, en una especie de pose de baile. Esta figura sostiene una cruz cristiana sobre un valknut, un símbolo pagano de tres triángulos entrelazados que se asocia con el dios nórdico Odín y a menudo con la muerte y el más allá. En el reverso, hay un trébol de cuatro hojas que encierra un diseño en forma de cruz, junto a una inscripción en latín que parece ser una imitación, hecha por un troquelador que probablemente no sabía leer.

Trophy coins were inspired by Roman coins, showing men wearing diadems (left), but with Christian symbols (right)

El Dr. Adrian Marsden, un numismático del Servicio de Medio Ambiente Histórico de Norfolk, ha dicho que esta moneda es de enorme importancia y una contribución pionera al estudio de la acuñación anglosajona.

Es la primera de su tipo, y conecta de manera única las eras pagana y cristiana. Se han encontrado diseños similares al valknut en urnas de cremación anglosajonas.

The shilling is from about the same time as the Sutton Hoo ship burial, when pagan beliefs were giving way to Christian ones

Las pruebas metalúrgicas revelaron que la moneda tiene entre un 56% y un 60% de oro, una pureza notablemente alta en comparación con otras monedas similares de la misma época. Según Marsden, el alto contenido de oro y el retrato real que presenta sugieren que formaba parte de una acuñación real temprana de Anglia Oriental, posiblemente hecha justo antes de que el reino se cristianizara por completo.

La iconografía de la moneda evoca ese famoso entierro en barco de Sutton Hoo, que también mezclaba simbolismo pagano y cristiano. Al igual que Sutton Hoo, esta moneda refleja un momento en que la Inglaterra anglosajona estaba experimentando un cambio cultural y espiritual significativo, donde los gobernantes y las comunidades integraban ambos sistemas de creencias en sus rituales diarios de vida y muerte.

Esta moneda es solo el segundo artefacto en Norfolk que se beneficia de la Ley del Tesoro actualizada del Reino Unido, modificada en 2022 para incluir artículos de importancia histórica sin importar su valor material. Ahora, un forense determinará si la moneda se considera oficialmente tesoro.

El Dr. Marsden ya ha publicado hallazgos detallados en «The Searcher», lo que subraya aún más la importancia académica y cultural de esta pieza. El Museo del Castillo de Norwich espera adquirir la moneda para su colección. Si se declara oficialmente tesoro, podría convertirse en una pieza clave de la colección medieval temprana del museo, ofreciendo al público una visión excepcional de la dinámica religiosa y política de Anglia Oriental del siglo VII.

BBC

Hallan en la antigua ciudad frigia de Gordio una tumba real de la época del Rey Midas

El ministro de Cultura y Turismo de Turquía, Mehmet Nuri Ersoy, anunció el descubrimiento de una cámara funeraria real excepcionalmente conservada y datada en el siglo VIII a.C. en el yacimiento arqueológico de Gordio, donde el Museo Penn realiza excavaciones desde 1950.

Vista aérea del yacimiento de la antigua Gordio. Crédito: prdyapim / Shutterstock

El hallazgo puede estar vinculado a la dinastía del legendario rey Midas famoso por su «toque de oro», que en realidad no convertía nada en oro: no es que los frigios tuvieran mucho oro, de hecho muy poco ha sido encontrado en el yacimiento, sino que literalmente lo llevaba puesto…prendas que parecían doradas mientras caminaban por las calles de la ciudad.

El Túmulo de Midas. Crédito: prdyapim / Shutterstock

Gordio fue la antigua capital del reino de Frigia que dominó gran parte de Anatolia a principios del primer milenio antes de Cristo, y ha sido un spacio constante de descubrimientos arqueológicos desde que las excavaciones comenzaron hace más de setenta años.

Según el profesor C. Brian Rose, director de las excavaciones en Gordio y conservador jefe de la sección mediterránea del Museo Penn, el yacimiento ya había revelado estructuras y artefactos únicos como el edificio de madera en pie más antiguo del mundo (la cámara funeraria del Túmulo MM, hacia 740 a.C.), los mosaicos de piedra coloreada más tempranos hallados en la ciudadela (825 a.C.), la puerta de ciudadela mejor conservada del primer milenio (850 a.C.) y una esfinge de marfil dorado del siglo VI a.C., que probablemente era parte de un trono.

Hasta ahora, las excavaciones se realizaban durante tres meses cada verano, y estaban limitadas por los compromisos académicos de los investigadores. Sin embargo, un nuevo programa impulsado en 2024 por el Ministerio de Cultura y Turquía ha permitido extender los trabajos arqueológicos durante todo el año en colaboración con universidades locales. En Gordio, esta alianza ha unido al profesor Yücel Şenyurt, de la Universidad Haci Bayram Veli de Ankara, con el equipo del profesor Rose.

El proyecto de Şenyurt se centró inicialmente en un monumental túmulo funerario cerca del Museo de Gordio identificado como Túmulo T-26, uno de los 130 que rodean la ciudadela. Mediante tecnología de sensores remotos (prospección magnética), los arqueólogos determinaron la probable ubicación de una cámara de madera oculta bajo un montículo de 6.5 metros de altura y 60 metros de diámetro. Después de cuatro meses de excavaciones, los arqueólogos encontraron la cámara funeraria.

Aunque el techo de la estructura colapsó con el tiempo los objetos depositados en la tumba alrededor del 750 a.C. permanecieron intactos, sin señales de saqueo. Entre los artefactos encontrados destacan vasijas de bronce en notable estado de conservación utilizadas en banquetes funerarios, junto con herramientas de hierro. Pero el hallazgo más sorprendente fue un conjunto de grandes calderos de bronce, acompañados de recipientes más pequeños, jarras y cuencos, todos empleados para servir comida y bebida durante el funeral.

Además, las superficies exteriores de estos objetos conservan restos de tejidos adheridos, lo que proporciona información sobre los productos artesanales de la élite frigia. Sin embargo, lo que más ha desconcertado a los expertos es que se trata de una cremación, una práctica que hasta ahora solo se había documentado en Gordio más de un siglo después.

La excavación de estos túmulos nos ha brindado una gran cantidad de información sobre la vida de los gobernantes de Gordio y sus allegados, explicó Rose, quien dirige los trabajos de campo en el yacimiento desde 2013. Gracias a las excavaciones de Şenyurt, ahora sabemos que la cremación entre la élite se practicaba un siglo antes de lo que pensábamos. Además, los rastros de textiles en las vasijas confirman la importancia de esta industria en Gordio.

El nuevo túmulo T-26 descubierto se encuentra cerca y es contemporáneo del Túmulo MM, donde fue enterrado probablemente el padre del el rey Midas. Es probable que el ocupante de esta nueva tumba esté relacionado con la familia de Midas o con su círculo cercano, según Rose.

El hallazgo se suma a otro descubrimiento reciente, el Túmulo T-52, excavado por el Museo de las Civilizaciones Anatólicas de Ankara y el Proyecto Gordio, que contenía los restos de un niño menor de diez años junto a más de 3000 cuentas de ámbar importadas del mar Báltico, evidenciando las extensas redes comerciales de la época.

University of Pennsylvania Museum of Archaeology and Anthropology

Hallan en Utrech una espada medieval con una rueda solar y un nudo infinito en su hoja

La rueda solar o sonnenrad es un símbolo ancestral que se encuentra en muchas culturas a lo largo de la historia, mucho antes de la Edad Media. Su presencia en la espada de Utrecht sugiere una conexión con creencias precristianas o la adaptación de símbolos paganos en un contexto cristiano temprano. La combinación de un círculo (a menudo asociado con la totalidad, la eternidad o el cosmos) y una cruz (que puede representar los cuatro puntos cardinales, el centro o elementos espirituales) le da un significado muy profundo.

El nudo infinito es fascinante por su naturaleza sin principio ni fin. Aunque se asocia comúnmente con la cultura vikinga y celta, como los intrincados diseños en cruces y manuscritos iluminados, también aparece en otras culturas. Este símbolo a menudo representa la interconexión de todo, la eternidad, la lealtad inquebrantable o la complejidad de la existencia. En el contexto de una espada, reforzaría la idea de una fuerza o protección que no puede romperse.

Ambos símbolos en la misma hoja de la espada de Utrecht son particularmente interesantes. Indican no solo la habilidad artesanal de la época, sino también una rica mezcla de influencias culturales y espirituales en la Europa medieval temprana. La presencia de estos motivos en un arma no es casual; a menudo se creía que imbuían al objeto y a su portador con las cualidades del símbolo, como protección, poder o bendición divina.

En marzo del año pasado durante las obras de dragado en el río Korte Linschoten en la provincia holandesa de Utrecht, se encontró una espada medieval datada entre los años 1050 y 1150, que estaba en un excepcional estado de conservación, y que ha sido donada ahora al Rijksmuseum van Oudheden (Museo Nacional de Antigüedades) en Leiden.

Tras una minuciosa limpieza y análisis los expertos confirmaron que se trataba de una espada completa de un metro de longitud con una empuñadura provista de guarda ancha y pomo en forma de nuez, todas ellas características típicas de las armas fabricadas entre los siglos XI y XII, época en la que el obispo de Utrecht ejercía su dominio sobre la zona, y marcada también por el ascenso de los condes de Holanda y Flandes.

Lo que la hace particularmente valiosa a la espada son los intrincados motivos grabados que decoran su hoja. En uno de sus lados se puede ver un sonnenrad o rueda solar, un símbolo compuesto por un círculo y una cruz que durante la Edad Media era considerado un emblema sagrado utilizado en la consagración de iglesias, especialmente en zonas donde el cristianismo comenzaba a asentarse.

En el lado opuesto de la hoja se distingue un patrón geométrico formado por cinco cuadrados entrelazados dentro de un círculo, un símbolo conocido como el nudo infinito, que es frecuente en la cultura vikinga y está asociado con la protección, la fuerza inquebrantable y los lazos de lealtad.

La espada, que tiene filo en ambos lados y un peso de unos 900 gramos, sobrevivió en buenas condiciones gracias a las propiedades anaeróbicas del suelo arcilloso que impidieron la corrosión.

No obstante, para evitar su deterioro tras la exposición al aire, el museo sometió el arma a un riguroso proceso de conservación sumergiéndola durante diez semanas en un baño especial para eliminar sales, posteriormente enjuagada, secada y tratada con taninos para estabilizar el metal.

La ausencia de huellas de haber estado dentro de una vaina en la hoja indicaría que la espada fue depositada en el río de manera deliberada, quizá como parte de un ritual o una ofrenda, en una época en la que todavía no existían ni el castillo ni la propiedad señorial de Linschoten, sino que el lugar era un terreno pantanoso en proceso de desecación y colonización.

La llamada Espada de Linschoten se exhibe ahora en la vitrina de nuevas adquisiciones del museo de Leiden, donde permanecerá hasta septiembre.

Esta espada narra una historia de una época en la que el simbolismo y la espiritualidad estaban profundamente entrelazados, y donde un simple diseño podía trascender siglos, señaló un portavoz del ayuntamiento de Montfoort en 2024. Su manufactura refinada y su carga simbólica la convierten no solo en un vestigio histórico, sino en una obra de arte que refleja la complejidad cultural de la Europa medieval temprana.

Historiek

Brujula Verde

Hallan fósiles marinos del Cretácico en un yacimiento romano de Mogador

La Isla de Mogador, conocida como la Isla de Essaouira o, en la antigüedad, como Arambys, es un pequeño islote situado frente a la costa de la ciudad marroquí de Essaouira, en el Océano Atlántico. Tiene aproximadamente 750 metros de largo y 350 metros de ancho, y se encuentra a solo 1.5 kilómetros de la playa.

Su historia se remonta a miles de años. Ya en el siglo V a.C., los fenicios establecieron allí un puesto comercial, siendo conocida como Mogador, que significaba pequeña fortaleza. Más tarde, los cartagineses, con el explorador Hannón el Navegante, también la visitaron y dejaron su huella.

Hacia finales del siglo I a.C. o principios del siglo I d.C., el rey de Numidia y luego de Mauritania, Juba II, estableció en la isla una fábrica para el procesamiento de la púrpura de Tiro. Este apreciado tinte, obtenido de moluscos del género Murex, era muy valorado y se utilizaba para teñir prendas de lujo y las togas de los senadores romanos, lo que le dio a la isla su nombre de Islas Púrpuras.

En el siglo XVI, los portugueses reconocieron la importancia estratégica de Mogador y construyeron una fortaleza para controlar las rutas comerciales atlánticas, aunque su dominio fue breve. Su influencia arquitectónica aún es visible en algunas de las antiguas murallas.

Un estudio publicado en The Journal of Island and Coastal Archaeology revela que dos fósiles de braquiópodos, criaturas marinas que vivieron hace millones de años, fueron encontrados en un yacimiento arqueológico romano datado entre los siglos I y III d.C. en la isla de Mogador, cerca de Essaouira (Marruecos).

Estos fósiles, junto con otros cuatro encontrados en los años 60 en el interior de un ánfora, no son originarios de la isla, sino que debieron ser transportados por los romanos desde zonas distantes a través de antiguas redes de intercambio en el norte de África.

Los braquiópodos son animales marinos que existieron hace entre 145 y 100 millones de años, durante el período Cretácico. Los ejemplares encontrados en Mogador han sido identificados como Lamellaerhynchia rostriformis y estaban increíblemente bien conservados.

Lo curioso es que la isla de Mogador está formada por dunas de apenas dos millones de años, por lo que estos fósiles no pueden haberse formado allí. El origen de los braquiópodos no es local, explica el estudio.

Tras analizar su morfología y estructura interna, los investigadores determinaron que provenían de zonas situadas a unos 50 km al sureste de Mogador, donde abundan rocas del período Hauteriviense (hace entre 132 y 129 millones de años).

La presencia de estos fósiles en un contexto romano plantea la pregunta ¿por qué los romanos los transportaron hasta la isla? Según el estudio existen varias hipótesis. Una de ellas explica que Mogador era un enclave romano que dependía de suministros externos, incluida carne de ovejas, cabras y otros animales.

Es posible que pastores locales que recorrían las zonas donde se encuentran estos fósiles, los encontrasen y los llevasen a la isla como curiosidad o para intercambiarlos.

Otra tiene que ver con el comercio de madera. Los romanos valoraban enormemente la madera de sandárac, un árbol típico de la región, por lo que los fósiles pueden haber sido transportados junto con esta madera, ya que ambas zonas —la de los fósiles y la de los bosques— están cercanas.

Por último, en algunas culturas los fósiles se asociaban con creencias mágicas o medicinales. Por ejemplo, en la antigua China se usaban para tratar enfermedades, y en Europa se creía que tenían poderes protectores.

Los investigadores señalan que los erizos de mar fósiles y los dientes de tiburón, por ejemplo, están bien documentados como ofrendas votivas y talismanes de varios yacimientos romanos. La presencia de especímenes en un ánfora romana sugiere una deposición selectiva., lo que podría explicar un uso ceremonial.

La isla de Mogador fue un importante punto de intercambio comercial desde la época fenicia (siglo VII a.C.) hasta la romana (siglos I-IV d.C.). Los fenicios comerciaban con marfil, pieles y tintes púrpura, mientras que los romanos explotaban recursos como la madera de sandárac, la sal y el garum (la famosa salsa de pescado).

Los fósiles de braquiópodos, aunque no tenían un valor económico evidente, pueden haber sido parte de este flujo e intercambio de bienes y productos.

Los investigadores concluyen que nuestros conocimientos sobre la importancia de los fósiles en la cultura y el comercio romanos siguen siendo limitados, especialmente en el campo de los fósiles invertebrados. Este tema está hasta ahora poco estudiado y necesita más datos. Una mayor investigación podría ayudar a comprender las rutas de transporte del pasado y la naturaleza del antiguo interés romano por los fósiles. En términos más generales, el análisis de los objetos geológicos y paleontológicos encontrados en las excavaciones arqueológicas está infraexplorado y necesita más atención científica.

Lehmann, J., Küchelmann, H. C., Juhl, F., & Mutterlose, J. (2025). Fossil brachiopods from the Roman site on Mogador Island (Essaouira, Morocco): Implications for past exchange of products. The Journal of Island and Coastal Archaeology, 1–25. doi.org/10.1080/15564894.2025.2485939

La Brújula Verde

Hallan en Luxor una muralla y puerta de una antigua urbe de 3000 años

En Luxor, la antigua Tebas, una ciudad que ha sido un centro de monumentos y sitios arqueológicos en Egipto, recientemente se han realizado hallazgos significativos que revelan más sobre su glorioso pasado.

Esta urbe, que fue la capital del Antiguo Egipto durante gran parte del Imperio Nuevo (aproximadamente del 1570 al 1069 a.C.), ahora nos muestra más de sus secretos. Los árabes la llamaron «Luxor», o «los castillos», por sus imponentes ruinas, mientras que los griegos la conocían como «la ciudad de las cien puertas».

Uno de los ladrillos de la muralla. Crédito: Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto

El secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, Mohamed Ismail Khaled, ha supervisado las labores de restauración y rehabilitación de las Capillas Sur en el templo de Ajmenu, ubicado dentro del vasto complejo de Karnak.

Este proyecto, realizado en colaboración con el Centro Franco-Egipcio para el Estudio de los Templos de Karnak (CFEETK), ha permitido abrir un nuevo sitio arqueológico al público.

Otra vista del lugar del hallazgo

Los trabajos de restauración en las Capillas Sur han incluido la limpieza, la consolidación estructural y la documentación de los relieves y decoraciones murales.

Mohamed Abdel Badie, jefe del Sector de Antigüedades Egipcias, informó sobre el descubrimiento de diversas inscripciones, entre las que destacan rituales realizados por el faraón en honor al dios Amón.

Además, en el corredor principal del templo, se encontraron escenas del Heb Sed, un festival del jubileo real del faraón Tutmosis III, y una inscripción fundacional que describe el templo como un «santuario para millones de años», dedicado a Amón-Ra y a las deidades de Karnak.

Abdel Ghaffar Wagdy, director general de Antigüedades de Luxor y representante egipcio del CFEETK, mencionó que las mejoras en el sitio también incluyen nueva señalización informativa y acceso adaptado para personas con movilidad reducida. El templo de Ajmenu, edificado durante el reinado de Tutmosis III (1479–1425 a.C.), es fundamental para el culto de Amón-Ra en el Imperio Nuevo. Las Capillas Sur, situadas a la derecha de la entrada principal, constan de siete capillas y dos salas con columnas, y se destacan por su excelente estado de conservación, manteniendo sus relieves policromados.

El Dr. Khaled también inspeccionó excavaciones en Al-Asasif y Naga Abu Asba. En Al-Asasif, se desenterró un conjunto de pequeños sarcófagos de madera destinados a niños, aunque la mayoría están en mal estado y carecen de inscripciones. Mohamed Abdel Badie detalló el hallazgo de numerosos ostracas (fragmentos de piedra caliza y cerámica con inscripciones), dos sellos cónicos dañados con la inscripción «Supervisor de la Casa de Jonsu», un pozo con figuras ushebti de faienza azul y una cámara con un pilar sin inscripciones. Un especialista ahora analizará los restos óseos para determinar la edad, sexo y causas de muerte de los niños.

En Naga Abu Asba, las excavaciones revelaron una colosal muralla de adobe construida en la época de Menjeperra, un faraón de la Dinastía XXI (siglo XI a.C.), con cada ladrillo sellado con el nombre del rey y su esposa. También se descubrieron una enorme puerta de arenisca, varios talleres metalúrgicos para la producción de esculturas de bronce, numerosas figuras osiríacas, amuletos, monedas y una gran cervecería, lo que sugiere que la zona pudo haber sido un centro industrial en distintas épocas.

Estos recientes descubrimientos continúan revelando la riqueza y complejidad de la antigua Tebas.

Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto

Brujula Verde

Las acequias de careo romanas de Sierra Nevada siguen dispersando la humedad hasta 200 metros alrededor

Durante siglos las acequias de Sierra Nevada han sido mucho más que simples canales de riego, estructuras cuyo origen del Imperio Romano, alcanzan su esplendor en época andalusí, constituyen un sofisticado sistema de gestión hídrica que distribuye el agua y la infiltra en las zonas altas para que resurja más tarde en cotas inferiores.

Mapa de las acequias de Sierra Nevada. Crédito: J. Aparicio-Ibáñez et al.

Ahora investigadores de la Universidad de Córdoba (UCO) han logrado cuantificar mediante imágenes satelitales tomadas a lo largo de 26 años, hasta qué punto estas acequias influyen en el contenido de agua del suelo y en el vigor de la vegetación circundante.

Otra vista de una acequia romana en Sierra Nevada. Crédito: Universidad de Granada / https://canal.ugr.es/noticia/sierra-nevada-sistema-recarga-agua-subterranea-mas-antiguo-europa/

 Los investigadores son Javier Aparicio, Rafael Pimentel y María José Polo, del grupo de Dinámica Fluvial e Hidrología, junto a Francisco Bonet, de Ecología Terrestre, y analiza el impacto de estas infraestructuras en un radio de más de 200 metros alrededor de los canales.

Para ello utilizan el Índice de Vegetación de Diferencia Normalizada (NDVI), una herramienta que permite evaluar la salud y densidad de la vegetación a partir de imágenes captadas por satélite entre 1984 y 2020, algunas de ellas procesadas en el marco del proyecto ECOPOTENTIAL.

El Parque Natural de Sierra Nevada alberga más de 700 kilómetros de estas acequias, muchas de ellas todavía en funcionamiento, cuya labor no se limita a transportar agua para riego sino que desempeñan un papel fundamental en la recarga de acuíferos, infiltrando el agua del deshielo en las zonas altas para que, meses después, emerja en manantiales y fuentes naturales de los pueblos situados en cotas más bajas. Pero lo que el equipo de la UCO ha descubierto va aún más lejos es que el efecto hidrológico de estas acequias se extiende mucho más allá de sus márgenes inmediatos.

Los resultados son reveladores: aunque como era de esperar, los valores de NDVI —y, por tanto, el vigor de la vegetación— es más altos en las zonas más próximas a las acequias, también se registran niveles elevados en otras áreas más alejadas, lo que indica que el efecto humectante de estos canales alcanza distancias mucho mayores de lo que se pensaba.

Explica Javier Aparicio:

Lo sorprendente es que, incluso en la zona de 50 a 200 metros, los valores de NDVI seguían siendo altos, lo que sugiere que la influencia de las acequias va más allá de los primeros 50 metros.

El estudio detectó un patrón estacional en los datos, con una clara correlación entre la dinámica hidrológica de la cuenca y el comportamiento de la vegetación, un vínculo que se acentúa en las áreas más cercanas a los canales.

Además del análisis general, que incluyó 45 de las acequias más largas de Sierra Nevada, el equipo centró parte de su trabajo en un caso concreto, la acequia Barjas, restaurada en 2014 por el proyecto MEMOLA de la Universidad de Granada.

Tras la intervención, los valores de NDVI aumentaron un 19%, con un incremento especialmente notable en la parte baja del canal, donde antes de la restauración el agua no llegaba de manera adecuada.

Este hallazgo demuestra la eficacia de estas estructuras en un contexto en el que la tecnificación de la gestión hídrica en zonas remotas resulta extremadamente compleja. 

Dice Aparicio:

Estos sistemas tradicionales siguen aportando un valor incalculable tanto para las poblaciones locales como para el medioambiente.

Uno de los retos a los que se enfrentaron los investigadores fue la escasez de estudios previos sobre infraestructuras hidráulicas tan específicas, lo que les obligó a adaptar metodologías habitualmente empleadas en ríos o sistemas de mayor escala. Sin embargo, el éxito de este enfoque abre la puerta a su aplicación en otros entornos con sistemas similares, como los existentes en el Atlas marroquí.

Javier Aparicio-Ibáñez, Rafael Pimentel, et al., Using NDVI-derived vegetation vigour as a proxy for soil water content in Mediterranean-mountain traditional water management systems: Seasonal variability and restoration impacts. Ecological Indicators, Volume 174, May 2025, 113468. doi.org/10.1016/j.ecolind.2025.113468

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