Unos pendientes de perlas y la contingencia

Sugerencia de escritura del día
¿Qué es lo más antiguo que sigues utilizando hoy?

Unos pendientes de perlas de mi madre a los que quite el brillante para poder usarlos a diario.

Heredamos cosas que no elegiríamos y al final se convierte en imprescindibles.

Preferiría incluso no haber heredado nada y que el patrimonio fueran los recuerdos en vida.

A fin de cuentas, la existencia es el mayor patrimonio, el resto anécdota.

Abomino de lo de aplazar todo para el futuro. Quizás porque cuide a mi marido enfermo, no vivo para el carpe diem latino.

Obviamente siempre sobrevuela algún proyecto con plazos, pero lo de invertir para el futuro, lo de guardar para el futuro, lo de aguantar para el futuro, pues como que no…el futuro es hoy y yo soy otra.

Hoy lo veo una excusa, una tiranía por un ideal inalcanzable. No me reconozco.

Agradezco lo que la providencia provee en cada momento, la salud y las ganas de vivir, el proyectarme mañana con ansias, pero la praxis ha invadido el ser, menos soñador y ético.

Más capaz de abordar desafíos y de aguantar presión y mas entimental, cuando la ocasion lo requiere, a fin de cuenta la existencia son bandazos.

En una primera edad cuando llegué a adulta me estuve buscando, ideal baladí, pues me encontré cuando las circunstancias lo decidieron y no antes.

Pero si de algo proveen los años, es de paz de espíritu, de paz interior, de saber quién soy yo y quienes son los otros.

Y me sorprende ver en los demás ahora, el zigzagueo a que nos somete la vida en empresas pequeñas que distraen del cometido, quizás necesarias para averiguar en ese trasiego a que y a quien nos debemos.

O quizás inútiles, que nos desvían de forma absurda, pero que forman parte del guion arbitrario de la existencia, en un devenir constante de lo que podría haber sido y no fue… de la contingencia.

Me retrotrae a la razón contingente de Leibniz, un principio filosófico por el que todo lo que ocurre tiene una razón suficiente para que sea así y no de otra manera, todo tiene una explicación suficiente.

Un placer saco al perro que me come la pata.

Publicado por ilabasmati

Licenciada en Bellas Artes, FilologÍa Hispánica y lIiteratura Inglesa.

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