La falta de contención

Me perturba la cultura excesiva en la que vivo. Todo son exabruptos, impaciencia y todo es excesivo. La ordinariez como moneda de cambio, se asocia al trabajo, al nerviosismo a un liderazgo de vanidad Narcisa. Hay un barroquismo desmesurado en las formas, hay que estar en loor de multitudes, tener cientos de amigos, ser elSigue leyendo «La falta de contención»