Bellas Artes Altea

Cuando accedí allí, en el curso 2000-2001 porque mis hijas se empeñaron, yo era un ama de casa que estaba enganchada a los culebrones feliz como una perdiz. Hubiera podido seguir igual por los siglos de los siglos, pero el registro calvinista que arrastro desde la infancia desde mi programación, me impide volcarme del todoSigue leyendo «Bellas Artes Altea»