Hallan en Wesfalia el mayor asentamiento romano de la Germania Magna

La mayor parte de Westfalia nunca fue parte integrante del Imperio Romano de la misma manera que lo fueron otras provincias.

El río Rin fue una frontera natural y estratégica para el Imperio Romano durante siglos. Las tierras al oeste del Rin, que hoy forman parte de Renania del Norte-Westfalia (la región que incluye Westfalia), estuvieron bajo control romano durante 500 años. Fue conquistada por Julio César alrededor del 55 a.C. Inicialmente, formó parte de la provincia de Gallia Belgica. Más tarde, alrededor del 85 d.C., se estableció la provincia de Germania Inferior, con su capital en Colonia Claudia Ara Agrippinensium (Colonia).

Incluía partes de lo que hoy es Renania del Norte-Westfalia, los Países Bajos, Bélgica y una porción de Renania-Palatinado. Los romanos establecieron ciudades importantes como Colonia Ulpia Traiana (cerca de Xanten), que fue un centro urbano significativo. La vida en estas áreas romanas fue relativamente pacífica hasta alrededor del 230 d.C. En el año 212 d.C., todos los habitantes libres de las provincias romanas obtuvieron la ciudadanía romana gracias a la  Constitutio Antoniana.

Las tierras al este del Rin, que corresponden más directamente con la región histórica de Westfalia, fueron conocidas por los romanos como parte de Germania Magna (Gran Germania). A diferencia de la orilla izquierda, los romanos nunca lograron establecer un control. Hubo intentos  de expandir el imperio más allá del Rin, siendo el más famoso el del emperador Augusto. Sin embargo, la Batalla del Bosque de Teutoburgo en el año 9 d.C., donde tres legiones romanas fueron aniquiladas por una coalición de tribus germánicas lideradas por Arminio, fue un golpe devastador. Este evento marcó un punto de inflexión, llevando a los romanos a consolidar su frontera en el Rin y a abandonar la idea de una conquista a gran escala de Germania.

Hacia finales del siglo V d.C. (alrededor del 459/461 d.C.), las tribus germánicas, en particular los Francos, comenzaron a tomar el control de las tierras al oeste del Rin, incluyendo Colonia, lo que marcó el fin de la dominación romana en la región. Los Sajones, por otro lado, se expandieron hacia el este, dando origen al nombre de Westfalia como una de las principales partes de su territorio original…

En el espacio donde se va a erigir una nueva escuela en Bielefeld, Alemania, los arqueólogos han hallado los cimientos de un gran asentamiento de entre los siglos II y V de nuestra era, de 1900 años, y que ya se estima el asentamiento más grande de época romana de toda Westfalia.

Las estructuras descubiertas corresponden a viviendas de entre seis y ocho metros de ancho, incluso algunas superando los treinta metros de largo, que estaban sostenidas por robustos postes de madera algunas de cuyas marcas aún son visibles bajo la capa superficial del suelo.

Pequeños descubrimientos permiten reconstruir la vida cotidiana de los habitantes de este asentamiento, entre los que destaca un as, una moneda de bronce de bajo valor acuñada a mediados del siglo II que sirve como reloj arqueológico para fechar el yacimiento.

Junto a ella se encontro el mango de una jarra de bronce y un colgante de arreo ecuestre con la figura de una cabeza de caballo.

Dice Sebastian Düvel, experto de la oficina regional de arqueología del Landschaftsverband Westfalen-Lippe (LWL):

se trata de piezas «exóticas», importadas desde el territorio romano en una época en la que la mayoría de los metales foráneos eran fundidos para ser reutilizados.

El hecho de que estos objetos hayan sobrevivido intactos indica que fueron valorados como símbolos de estatus, quizá atesorados por alguna familia local con conexiones más allá del  Limex, la frontera imperial.

Lo excepcional del sitio radica sobre todo en su escala. Hace cuatro décadas, al este del arroyo Mühlenbach, se encontraron restos de 25 grandes casas de madera, almacenes y pequeños sótanos auxiliares.

Ahora, las nuevas excavaciones al oeste del curso de agua revelan que la aldea era aún más extensa de lo que se pensaba abarcando unas doce hectáreas y con un núcleo central densamente poblado y áreas periféricas ocupadas intermitentemente.

Explica Düvel:

Esta no era una aldea común. Mientras la mayoría de los asentamientos de la época eran pequeñas granjas aisladas, aquí tenemos una comunidad que perduró cuatro siglos, con un trazado que evolucionó con el tiempo.

Las próximas investigaciones, que incluirán el análisis comparativo de las excavaciones realizadas entre 1981 y 1986, buscarán entender cómo creció y se reorganizó este enclave, único en su tipo en la región.

El descubrimiento plantea un desafío logístico, pues el yacimiento se encuentra en un terreno destinado a la construcción de un centro educativo, lo que obliga a equilibrar la preservación del patrimonio con las necesidades urbanas.

El Dr. Sven Spiong, responsable de la sede del LWL en Bielefeld, explica:

Se ha trabajado en estrecha coordinación con el ayuntamiento para documentar solo las estructuras que serán afectadas por las obrasEl objetivo es salvar lo máximo posible sin disparar los costes.

Para compartir los avances con la ciudadanía, el LWL organizará visitas guiadas gratuitas cada miércoles a partir de septiembre. El punto de encuentro será un pequeño aparcamiento junto a la calle Oldentruper Straße, donde los curiosos podrán asomarse a un pasado que continúa emergiendo del subsuelo de Westfalia, donde hubo una comunidad que comerció, construyó y soñó a la sombra de Roma.

Landschaftsverband Westfalen-Lippe (LWL)

Brujula Verde

Publicado por ilabasmati

Licenciada en Bellas Artes, FilologÍa Hispánica y lIiteratura Inglesa.

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