Un reciente estudio antropológico ha arrojado luz sobre cómo los neandertales se expandieron rápidamente desde Europa del Este hacia Asia Central y Oriental hace aproximadamente entre 120.000 y 60.000 años. Hasta ahora, la falta de evidencia arqueológica en la vasta extensión entre ambas regiones había dificultado comprender esta migración.

Utilizando simulaciones por computadora, investigadores liderados por Emily Coco y Radu Iovita lograron recrear las posibles rutas que siguieron estos homínidos. El modelo integró datos como la elevación del terreno, la reconstrucción de antiguos ríos, barreras glaciares y fluctuaciones de temperatura para simular las decisiones de movimiento de los neandertales. Esta metodología, aplicada por primera vez sistemáticamente a una especie extinta, reveló que pudieron recorrer unos 3.250 kilómetros en menos de 2.000 años.
Las simulaciones identificaron dos períodos climáticos clave (MIS 5e y MIS 3), caracterizados por temperaturas más cálidas, que facilitaron el viaje. Durante estos tiempos, los neandertales habrían llegado a las montañas de Altái en Siberia, siguiendo múltiples rutas que convergían a través de los Urales y el sur de Siberia. Lo notable es que estas trayectorias simuladas coinciden con yacimientos arqueológicos neandertales previamente documentados.

Además, el estudio ofrece una explicación plausible para las interacciones entre neandertales y denisovanos, otra especie humana arcaica en Asia. Las rutas identificadas habrían llevado a los neandertales directamente a los territorios denisovanos, lo que concuerda con la evidencia genética de mestizaje entre ambos grupos.

Aunque el estudio resuelve parte del enigma de la expansión neandertal y destaca el papel crucial de los ríos y los períodos climáticos favorables, la motivación exacta detrás de esta migración (presión demográfica, recursos o curiosidad) sigue siendo un tema de debate.
Emily Coco, Radu Iovita. Agent-based simulations reveal the possibility of multiple rapid northern routes for the second Neanderthal dispersal from Western to Eastern Eurasia. PLOS One, 2025; 20 (6): e0325693 DOI: 10.1371/journal.pone.0325693
